Yuri's Lyrical Secrets

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 Historias Cortas Yuri

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akirotto.sama
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MensajeTema: Historias Cortas Yuri   15/11/2012, 01:00

Aquí les presento una de las historias que he escrito y que me ha gustado mucho, espero que lo disfruten mucho y pues, las criticas son bienvenidas... añado que no soy escritos, soy nuevo en esto pues lo mio es el dibujo, admito que puedo tener infinidad de errores, pero, ¡Je! ¿Quién es perfecto en esta vida? Así que disfrutenlo.

Por cierto aquí subiré más historias que haga, tengo varias hechas pero tengo que corregir muchas cosas para presentarles algo bueno.


Durmiéndome con la Luna


Todo paso muy rápido, en mis jóvenes ojos han visto el amor, fue una noche, estaba en mi cuarto haciendo los deberes del colegio, eran aproximadamente las 11:30 de la noche, estaba muy cansada, pues las clases, los deberes de la casa y del colegio me tenían muy destruida, yo estaba con mi pijama rosada con estampado de conejos, me levante de mi escritorio, me recogí el cabello, me subí a la cama y mire por la ventana, era un cielo muy estrellado, a pesar de que estaba en la ciudad. Donde vivía no había edificios, era un barrio tranquilo, por lo tanto disfrute ese momento; la luna estaba llena, brillaba intensamente.

--¡Ah! Ayame, tienes que acabar la tarea-- me dije dándome un coscorrón en la cabeza y al tratar de irme al escritorio escuche un suspiro, si no me equivoco era de la casa de enfrente, era una chica muy linda, como de unos 13 años, cabello corto y castaño, lacio y con unas coletas muy tiernas, estaba mirando la luna con una ternura, de esas que cautivan, cuando un bebé hace una monada. Pero ¿Por qué suspiro? De nuevo fui a la ventana y vi la luna, era inspiradora.

--¿También te gusta ve la luna?-- me pregunto
--¿Eh?-- eso fue raro, ¿por qué me lo preguntaría?
Sin más retrasos me fui a mi escritorio y termine mis labores; ya era pasaditas de la media noche ¡Rayos! Estaba muy cansada ¿Por qué me dejan tanta tarea? Ya al quererme acostar en la cama vi que aun estaba esa chica viendo la luna, pero estaba llorando, sonreía y lloraba, entonces, suspiro nuevamente, como si ella estuviera enamorada o al menos es lo que me han dicho las compañeras, que uno se pone así cuando uno esta enamorado, yo que iba a saber a mis 13 años.

--¿A penas te vas a dormir?-- me pregunto aquella chica
--Si… mañana tenemos colegio-- le respondí sarcásticamente y cruzando los brazos
--Pero la luna esta hermosa, vamos ¿no quieres que platiquemos?-- me dijo
--¿Cómo te llamas?-- le pregunte
--Me llamo Akari, tengo 13 años y vamos en la misma salón-- me dijo, pero, en le mismo salón, no la recuerdo, de seguro es la chica extraña, la que se pone de diferente humor con el clima
--No te recuerdo-- le dije con mi carita de duda
--Me imaginaba, soy poco popular, si embargo tú eres muy popular-- me dijo soltando otro suspiro y observándome
--De acuerdo, charlemos, pero ¿Dónde?--
--¿Puedo ir a tu casa?-- me pregunto y se sonrojó bastante
--Esta bien, te abro y nos vamos al tejado-- aun no sé por que lo hice, pero sé que eso cambio mi vida y mi mundo.

A los 5 minutos ella me estaba esperando en la entrada, baje con cuidado para no despertar a mi hermana mayor, le abrí l a puerta y rápida pero silenciosamente nos fuimos al tejado de la casa
--De lo poco que vi, tienes una casa muy bonita-- me dijo en cuanto nos sentamos en los edredones
--Gracias… discúlpame ¿Cómo dijiste que te llamabas?-- le pregunte nuevamente, soy muy mala para recordar nombres
--Akari Namiki-- me lo repitió sonriéndome ¿Por qué me sonreía?
--Lo siento en serio…-- de pronto un silencio, un poquito incomodo, ella tomo sus manos y los puso en la entrepierna como signo de timidez, se sonrojaba y suspiraba repetidamente al ver la luna
--¿Y bien?-- le dije también haciendo un suspiro
--Lo siento, tenía muchas cosas que platicarte, pero al estar aquí, se me han borrado de m i mente-- mostrando timidez nuevamente
--¿Vas en un club en el colegio?-- le pregunte lo que sea con tal de salir de este silencio que me hacia dar sueño
--¿Yo? Pues…--
--Vamos ¿no me digas que te da pena?-- cruce los brazos y la vi fijamente
--Voy al… al club de… club de Estudio del Anime Japonés Moderno-- y cubrió su rostro con sus manos
--Valla así que eres una “Akiba-Girl”-- solté una sonrisa en mi rostro y vi de nuevo la luna.

De nuevo ese silencio, me estaba durmiendo, al parecer ella se estaba incomodando, pero, no quise verme “mala onda” con ella
--Has visto el nuevo anime que sale a las 9--
--¿Eh? S, si… ¿la de “Kodomo no Kissu”?-- y su rostro cambio, sus hombros se bajaron como signo de calma, se relajo y así comenzó una charla larga y tendida de animaciones ¿De dónde rayos saque tanto material en ese momento? Aun no lo sé, es como si me hubiera metido en su cabeza y supiera del tema; todo iba bien hasta que pregunto eso
--¿Y tus papás te dejan ver la televisión a esa hora?--
--Yo no tengo padres-- puse una cara de tristeza y de enojo ¿Cómo se atreve a preguntar algo de mis padres?
--¡Lo siento, soy una torpe!--
--Si, eres una idiota ¡Fuera de mi casa!-- me enfado, la corrí de mi casa a mitad de la noche; cuando se marcho me fui a mi cuarto, me metí a la cama y solté el llanto. Recordé cuando mis padres murieron en un accidente ferroviario, pero eso fue ya tanto tiempo, yo tenía tan solo 5 años, pero aun así lo recordé… lo que casi no recuerdo son sus rostros.

Al día siguiente salí de casa para ir al colegio, mi hermana mayor se despide siempre dando un beso un mi frente; ella trabaja en la mensajería rápida y en un bar como mesera, la admiro mucho… creo que tiene pareja, no me ha dicho, pero la escucho de vez en cuando hablando por teléfono <<¡Claro que si amor!, no vengas a la casa… no sé como lo tomaría mi hermanita>> cosas así.

Ya cuando estaba de atravesar la tercera cuadra sentí algo en mi espalda, una sensación extraña, esa sensación cuando te están observando o siguiendo; era Akari
--¡Ayame!-- me grito mientras corría para alcanzarme
--¿Qué quieres?-- le conteste aun recordando su estupidez de la noche
--Toma, en verdad lo siento mucho… me voy por que hoy tengo junta temprano en el club-- me dejo una bolsita de tela hecha a mano, color rosa y una imagen de una Sakurita
--¿Qué es esto… Galletas?-- le regalo galletas, al recordar eso se me antojan de nuevo, olían, sabían ¡¡Dios!! No tengo palabras, muy suculentas
--Creo… que fui muy bruta con ella-- me remordía la conciencia, puesto que reconocí que me porte muy mal con ella, solamente quería ser amistad conmigo, ella no sabía de lo que sucedió con mis padres
--Ayame… eres una estúpida--

Cuando entramos a clases me dí cuenta de que su lugar estaba vacío, lo extraño es que solamente me percate de ella cuando no estaba. Llego el momento del almuerzo y no la veía en ninguna parte, hasta que recordé que ella estaría en su club
--Será mejor ir a disculparme-- me dije susurrando, pero cuando quería ir, se me acercan un montón de chicas, eran mis fans, como soy la estrella de natación y tenis o al menos es lo queme dicen mis amigas de los clubes.

Me escape de ellas, corría lo más que podía, hasta que las burle, pero, terminé en una parte del colegio que no había visto. De pronto escuche muchas voces, carcajadas y mucho ruido, salían de un cuarto grande y fui de curiosa, me fije por la ventana y allí estaba ella, con un montón de chicos y unas cuantas chicas (no tan bonitas como ella debo añadir) estaban viendo un episodio de una serie animada, otros estaban jugando video juegos, otros armando figurillas de colección
--Con que eso es lo que hace… bueno entre más pronto mejor-- y decidí a tocar la puerta.

Estaba ya de frente a la puerta, tome aire y cuando estaba por tocar se abrió la puerta, quise detenerla cuando me fui de frente y tropecé, choque con ella que iba de salida; al caer al suelo nuestro labios se tocaron y así nos dimos un beso
--¡¡Perdón Akari, soy una tarada!!-- le dije levantándome rápidamente y toda roja del rostro
--¡Oh! Mi… mi… mi primer beso-- cuando dijo eso me sentí aun más gusano, le quite su ilusión del primer beso
--¡¡Madre santa, un beso YURI!!-- dijo uno de los taraditos que estaban allí en el cuarto, otros se limitaron a tomarnos fotos justo en la acción y otros hasta lloraban y aplaudían a la vez
--¡Cállense de una vez “raritos”-- les grite y ellos se callaron, le ayude a levantarse a Akari, la tome de la mano y la saque de ese antro.

--¡¿Eso es lo que haces en tu club?!-- le pregunte muy molesta, puesto que a mi me irritó lo que dijeron después de ese accidente, aun que lo admito sus labios eran muy calidos y suaves, tan, virginales diría una amiga del club de tenis
--Pues si ¿Cuál es el problema?--
--Ellos son unos pervertidos--
--¿Y mis amigas también?--
--Bueno eso si no lo sé… pero dime ¿Qué es eso del beso Yuri que dijeron?--
--¿Cuál, éste?-- y me da otro beso, pero esta vez me tomo del rostro cariñosamente, con una delicadeza indescriptible, me hizo ir al cielo, no opuse resistencia, extrañamente me estaba agradando, tanto fue así que la tome de los hombros y me deje llevar. Fue tan apasionado, por un momento ya no estaba en mis 5 sentidos, pero una mano toco mi hombro, una mano que no era de Akari.

--¡¿Qué haces aquí Ayame?!-- me dijo una amiga del club de natación, se veía muy desconcertada, triste al ver la escena con Akari
--¡¡Sophi!! Hola jejejeje-- me separé de inmediato de Akari, pero ella solamente me sonreía, se notaba muy feliz por los dos besos que nos dimos… aun que pensándolo bien ese fue también mi primer beso
--¡¿Por qué te estabas besando con esa fenómeno?!-- me dijo casi llorando, pero el hecho de llamarla “fenómeno” me molesto mucho
--Perdón… no tienes ningún derecho de llamarla fenómeno, se llama Akari Namiki, le gusta el anime como a mi ¿Cómo la vez?--
--¡¡¿Qué?!!-- dijeron las dos chicas al mismo tiempo, yo me quede igual de sorprendida
--Está bien Ayame… entonces te dejo con tu “nueva amistad”-- se fue un poco enfadada, pero me entro un pánico, podría decirle a las personas lo que vio aquí.

Se acabo el día, mis amigas de los dos clubes que tenía me evitaban, puesto que esta niña mensa, les contó todo el rollo, me hizo sentir sucia y rara. Me fui corriendo hasta mi casa y por lo tanto no me tope con Akari. Cae la noche, yo estaba en la ducha, llorando
--Soy una tonta ¿Por qué la defendí a pesar de que me dio dos besos?-- salí del baño con unas toallas enredadas, una cubría mi cuerpo y el otro el cabello; cuando estaba a punto de cambiarme voltee sin razón a la ventana y, allí estaba, de nuevo, viendo la luna que aun estaba llena, su luz alumbraba bastante, parecía un foco enorme que alumbraba mi alma, lo que más me llamo la atención es que ella brillaba junto con la luna, era, celestial aun que suene trillado
--¡Oye ¿Qué no tienes deberes?!-- le pregunte aun sin cambiarme
--¡Ayame! Pensé que no querías verme-- me dijo con cierta tristeza
--¿Puedes venir de nuevo a mi casa?-- le dije dando mi mejor sonrisa y con dulzura
--¡Claro, voy a llevar unos Zumos!-- sin pero se metió a su cuarto y no tardo mucho en llegar a la puerta de mi casa, tarde yo más en cambiarme y en bajar las escaleras.

Ya estábamos en el tejado, bajo la luz de la luna, tomando unos zumos muy deliciosos, aun lo recuerdo, estábamos sentadas sobre unas cobijas gruesas de osos y conejos que tenía guardadas; su pijama de esa vez me parecía un tanto gracioso, era como una osita color café, no me aguante las ganas
--Jajaja ¿De dónde sacaste esa pijama?--
--¿Eh? ¡Ah! Lo compre por Internet ¿A qué es mono?-- me dijo con una sonrisa muy hermosa, mi corazón comenzó a palpitar en un son muy inusual
--Si… espera, éste modelo lo he visto en algún lado--
--Claro, es de un anime, se llama Lain-- tomo su zumo, se quito el gorro y de repente paso una brisa calida, hizo que su cabello corto se moviera muy suavemente, sus ojos brillaban como unas estrellas y su piel resplandecía como si fuera algo fuera de este mundo, todo a causa de la luna.

--¿Y si la noche fuera eterna, a caso dormiríamos todo ese tiempo, durmiéndonos con la luna?-- me dijo en tono dulce; su pregunta era extraña, pero no preste mucha atención en lo extraño, si no que, parecía tener sentido
--Si la noche fuera eterna, dormiría con alguien especial-- pero lo que yo no sabía es que ella era especial, pero ¿Era especial para mí? Me preguntaba, en realidad tengo poco en tratarla, pero es como si la conociera de hace mucho.

--Lo que es un hecho Ayame, es que yo me dormiría contigo--
--¡¿Eh?!--
--Lo siento, soy un tanto impulsiva-- me toco la mano sin querer y ella como que se espanto, se fue de espaldas y yo quise evitar su caída y ¡BAM! Yo estaba sobre ella, nos miramos fijamente y las dos súper sonrojadas, nuestros alientos y corazones estaban haciendo ritmos perfectos, la luna brillo al máximo, nuestros rostros estaban a 15 centímetros de diferencia. Es como si sólo existiera ella, la luna, la noche y yo
--Ayame… yo… tú siempre me has gustado-- me dijo sinceramente y tomo mi cintura con sus manos
--¿Por qué… por qué tú?-- le dije un tanto desconcertada
--Yo… te amo Ayame-- cuando dijo esa palabra, sabiendo el significado de esa palabra, esa palabra tan fuerte y lleno de verdad, no es tan fácil de decir, pero cuando lo sientes es mucho más difícil y sencillo a la vez.

--Duerme hoy con migo--
--Akari… es que yo… nosotras somos-- y su dedo índice toca mis labios, quería que no dijera esa regla estúpida que ha generado la sociedad
--El beso Yuri… es un beso entre chicas, pero no puede ser Yuri si no hay amor--
--¿Amor?--
--Ayame, ¿tú me corresponderías mi tercer beso?-- mi cabeza bajaba lentamente, mis labios se acercaron lo suficiente como para sentir su dulce aliento con el mío, ella respiro con más rapidez y yo solamente me deje llevar por mis sentimientos, aun que mi mente decía <<¿Cómo le vas a explicar a tu hermana mayor que has besado tres beses a una chica?>> y así fue, nos dimos un tercer beso, pero esta beso sabia a mi Pay favorito, mi estomago tenía una sensación extraña, es, cuando te subes a una montaña rusa y cuando baja, esa sensación de que flotas por un segundo. Y la luna, brilló con más intensidad y pasó una lluvia de estrellas espectacular.

Al siguiente día no la vi de nuevo en clases, la busque en su club y nadie me dio señas de ella, la única forma es saliendo de clases; llego la tarde y me fui a su casa, pero cual fue mi sorpresa que estaba solo un lote vacío, es, totalmente imposible, es como si se hubieran llevado toda la casa ¿Pero por esas calles tan estrechas? Solamente volando, me decía
--¡Oye Ayame ¿no vas a comer?-- me dijo mi hermana desde la puerta
--¡¿Qué paso con la casa de los vecinos?!-- le dije un tanto desesperada
--No lo se amor, ven, además quiero presentarte a alguien y que platiquemos-- parecía que no le importaba lo que yo sentía, pero note en su cara y en su tono de voz un tanto preocupada.

Entre a la casa, deje mi mochila en la entrada y mi hermana estaba platicando con una chica muy hermosa
--Ayame, ella es Yuko--
--Hola-- solté un suspiro profundo
--Hola Ayame ¿pasa algo?--
--No, nada--
--Ayame, cariño… quiero que escuches y abras tu mente, lo que te vamos a decir no es fácil y cuando se quiere la gente es fácil pero difícil a la vez--
Órale, eso parecía un Dejabu, esas palabras ya las había escuchado
--Lo que pasa-- dijo Yuko --es que tu hermana y yo somos… pareja--
--¿Son chicas Yuri?-- como que no me sorprendió, lo único que hice fue subir las escaleras e ir a mi cuarto. Al estar allí lloré como nunca, me había enamorado de una chica especial de la cual desapareció de la faz de la tierra.

Me llego la noche y yo aun estaba inconsolable, pero, por la ventana entro una brisa, la misma brisa, la luz de la luna era muy tenue, ya casi no estaba llena, pero la brisa trajo consigo una hoja de papel rosado que decía << Akari >> sin pensarlo más, me subí al tejado, pero no estaba ella, me senté y me dispuse a leer la nota.

Mi amada y querida Ayame:

Lamento mucho todo lo malo que ocurrió en la corta existencia que estuve en tu vida, pero aun así, supe lo que era y es el amor incondicional, ese amor que no se debe razonar y que no es exclusivo de los mayores.

También lamento el irme tan repentinamente, pero así es la vida de la Princesa de la Luna como yo, sé que esto es muy extraño, pero debiste notar que cuando estaba muy feliz contigo, la luna brillaba con mucha intensidad, casi como mi hermano el Sol.

Quisiera estar en estos momentos contigo, pero mi mundo solamente se abre con la luna llena y cada 5 años ¿Aun sentirás lo mismo por mi, después de tanto tiempo? No lo sé, pero lo que si sé es que yo siempre te he visto y te he amado y te seguiré amando por toda mi eternidad. Me es muy triste dejarte, pero espero volver a verte

Y llore como nunca, llore con la luna, pues estaba ya sin la mitad de mi vida.

Paso el tiempo volando, yo ya tenía unos 26 años, mi hermana estaba haciendo de cenar junto con su novia, yo estaba en el tejado, esperando, para dormirme con la luna.

FIN
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MensajeTema: Re: Historias Cortas Yuri   15/11/2012, 01:02

Prometo leer historias que me recomienden... me gusta nutrir mi imaginación... quiero que me hagan sentir lo que plasmaron en esas letras
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akirotto.sama
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MensajeTema: Re: Historias Cortas Yuri   16/11/2012, 00:09

Bueno aquí les tengo otra entrega, espero sea de su agrado


Si tú no vuelves


A veces, sólo basta una mirada, una sonrisa, un gesto de cariño, una caricia, un suspiro, algo, para saber que, lo que más amas y anhelas con todo el corazón está allí, de frente, ante tus ojos; muchas noches sin poder dormir por la angustia de que no la has mirado, sonreído, dar ese gesto de cariño, esa caricia tan esperada, ese suspiro dulce y hermoso, ese algo que falta, ves las estrellas y lloras, culpando a Dios por lo que te pasa, diciéndote, preguntándote el por qué no puedes hacerlo, el por qué es tan difícil. La sociedad ha marcado las normas, reglas que ya no tienen ningún sentido para mí ¡Cuando amas a alguien realmente, que hasta te quema, te duele hasta la medula de tus huesos, ya no te importa lo demás! Todo desaparece y solamente queda esa persona, su ser, su alma, su universo.

A veces te niegas, dudas ¿Realmente la amas, la quieres para ti solamente? La respuesta siempre será la misma infinitamente, no se puede cambiar, te aferras y no lo sueltas; como cuando te llega la inspiración y escribes las historias de muchas personas que ni conoces, historias de amor que no te corresponden y aun así, lloras, ríes y piensas junto a ellas, sientes sus historias, vives sus historias o quieres vivirlas. Pero, solamente te limitas a verla de lejos, admirándola, adorándola, soñando despierta con ella, donde le dices todo y te corresponde, con eso que tanto anhelas.

--¡¿Aun estas aquí Akane?!-- es pregunta me la hizo una amiga del colegio, la que siempre se sienta detrás de mi, una amiga incondicional y comprensiva, no como la gente del monto que es absurda y estúpida
--Si… lo siento, es que me entretuve haciendo mi novela-- le respondí aun estando frente a la computadora
--Ya son las 6, tenemos que irnos a casa--
--Lo siento… deja guardo mi archivo y nos vamos-- deslice mi mano junto con el Mouse, guarde mi novela, tome mi mochila y por último estiré los brazos ya que estaba fatigada
--Akane, espero que me lo des algún día para leerlo ya que me gusto mucho el anterior--
--Yo te aviso Kari-- hice un gesto de alegría y nos fuimos a casa.

Al salir del colegio me dí cuenta de que ella estaba en el jardín, la inspiración de mis dos obras literarias, estaba radiante como siempre; con su uniforme del colegio siempre se veía elegante, con su cabello largo y suelto, con su mirada dulce, tomando con delicadeza las rosas, tocándolas como si fueran de cristal, regándolas con agua que parecía una lluvia de estrellas ya que el sol le daba ese efecto tan bello
--Akane, ya vámonos--
--Si… vámonos-- me tomo de la mano y aun estaba viendo a Yukari, quería llevarme una última imagen de ella en mi mente, para ver, si así, por fin podría conciliar el sueño.

Caminamos a casa, pero en el camino, Kari se paraba en cada pastelería pare ver los pasteles, oler el lugar y donde le convenciera, allí compraba un par de rebanadas, lo mejor de todo es que nunca le tenía que decir de cual quería, ya que siempre es muy certera en mis gustos en repostería; por eso siempre llego algo tarde a casa. A Kari, siempre nos despedimos 2 calles antes, somos casi vecinas. Llegue a casa, saludé a mamá y a papá, como siempre tan enamorados de uno y del otro, mi hermano siempre me recibe con su frase tonta, pero, aun que me dice cosas tontas y feas, yo sé que me quiere
--Hola mamá, hola papá, hola Onii-Chan--
--Hola hija-- dijeron los dos al mismo tiempo
--Hola pulguita ¿Qué tal va tu novela?-- si, ese es mi hermano
--¡Ya te dije que no me digas pulguita!-- me enfade, pero, de esos enfados inocentes y llenos de cariño, se que suena extraño, pero así es mi familia. Solamente les tenía un secreto y no sé como lo tomarían, ya que solamente tengo 14 años, nunca nos guardamos secretos, pero éste secreto, aun no debía ser revelado.

Después de la comida con mi familia, me fui a mi cuarto, tome la mochila y saque mis deberes del colegio, pero no podía hacerlas del todo bien, puesto que en mis pensamientos estaba Yukari, la niña elegante, la inspiración de mis historias de amor. Suspiro tan sólo al recordar como su cabello tan largo se ondeaba con el viento, sus ojos tan serios y llenos de vida, ese brillo tan especial para mí. Estaba loca de amor por ella ¿Amor? Si, era amor y en esa noche lo comprendí, era amor, dejo de ser admiración. Ya tenía 14 años, la admiración quedo atrás, ahora es el amor… cuando la conocí fue cuando tenía 7 años, en el mismo colegio, 7 años de saber sus gustos, lo que acostumbra, todo, sabía la mayor parte de ella, hasta su itinerario… soy una enajenada psicópata.

Antes de irme a dormir me tome una ducha caliente, me relajé un poco en la tina y me llegaron más imágenes de ella… sorpresivamente la imagine desnuda ante mí, me ruborice y mi cuerpo sintió algo extraño, algo que nunca sentía antes. Pasaran varios minutos y salí de la ducha, me puse la pijama
--Soy… una sucia--

Pasó el tiempo, rápidamente estábamos casi de vacaciones de verano y yo, con mi amiga Kari, tomando la clase de cocina, le comente que hoy sería el día en que le diga a la inspiración de mis historias, que la amo
--Akane-- me dijo susurrando para no interrumpir la clase
--Es verdad, hoy le diré y espero que me apoyes amiga--
--Claro que te apoyo… pero, crees que te corresponda--
--No lo sé, pero deséame suerte--
--Tu puedes Akane--
--¡Señoritas, si ya acabaron de platicar, espero que terminen su pastel hoy!--
--Disculpe profesora-- dijimos las dos muy apenadas, pero sonrientes.

Cuando acabamos las clases, me salí rápidamente al patio, donde se encontraban los jardines, yo sabía que ella estaría allí, con las rosas y tulipanes multicolores, me postré en un árbol y esperé. Estaba por dormirme ya que pasaron como unos 25 minutos hasta que la escuche, tarareando una melodía, baje del árbol y me acercaba a ella, pero a la vez escondiéndome en arbustos
--Vamos Akane… hoy tienes que decirle-- me decía y me mordía los labios
--Ho… hola-- le dije aun estando frente a su espalda
--Hola ¿Necesitas algo?-- cuando dijo eso volteo hacía mí; su reacción fue inesperada, se sonrojo al máximo, se puso nerviosa y lo único que dijo
--¡Lo siento Akane-sama… no sabía que era usted!--
--¡¿Akane-sama?!-- repetí muy sorprendida y me preguntaba <<¿Por qué me dice así? Se supone que yo soy la admiradora loca de amor por ella>>
--Es que… soy su admiradora, sus historias, sus obras--
--¡¿Tú me admiras?!-- con mayor razón me sorprendía

Sin razón aparente nos sentamos a charlar, se me fue lo apenada, la timidez de contarle lo que sentía, puesto que se me olvido por completo ya que la charla nos llevo a las historias, pero no, a la inspiración, pero hasta que ella tocó el punto
--¿Y cuál es su inspiración?--
--Bueno… primero no me llames de “Usted” háblame de de “Tú”, porque me hace sentir viejita--
--De acuerdo… Akane-- y me sonríe ¡¡Dios no me odies tanto… me haces esto aun más difícil de decir, de que yo la amo!!
--Si te digo… ¿Tú volverías a hablarme?--
--Claro-- y se puso muy sería, pero su mirada brillaba, como diciendo “Dime que soy tu inspiración”
--Tú eras, eres y serás mi eterna inspiración Yukari--
--¡Yo!-- dijo y su cara mostró una gran sorpresa… creo que no brillaban por eso sus ojos
-- Si tú no vuelves a hablarme, no quedarán más que desiertos para mí y escucharé por sí algún latido le queda a esta tierra-- la inspiración me llego de pronto y solamente ella escucho.

--¿Me estas tratando de decir que yo te gusto Akane?-- me dijo y con sus manos tocaba su pecho, como si, no quisiera que su corazón se saliera de su lugar
-- Estoy aquí ¿no ves? Si no vuelves a hablarme, no habrá vida y no sé lo que haré-- y poco a poco comencé a llorar, pues estaba desesperada, no sabía si me estaba correspondiendo, pero todo indicaba que no
--No puedo creer esto queme dices…no puedo creerlo-- dijo eso y también estaba llorando, no sabía que pasaría, creo que he cometido un error fatal ¡Dios, ya no me castigues!
--Yukari… lo siento, pero ya no puedo ocultártelo-- me pare y las lágrimas hacían que viera borroso, pero, cuando la veía, era la única que se notaba, la única en este mundo borroso por las lágrimas de mi corazón
--Yo… te amo Yukari, en un punto de mi vida, mi corazón ya latía por ti--

Se hizo de lagrimas, su llanto para mí era tan doloroso, como cuando te picas con alfileres candentes sobre tu pecho y, se fue, se fue corriendo
--¡¡Vuelve Yukari… los siento, por favor no me dejes!!--
Le grite con todos mis pulmones, me desgarre mi garganta y comencé a toser, me arrodille y llore muy desconsolada, pensando, suplicando que esto solo fuera una pesadilla, culpándome por ser tan estúpida ¡¿Por qué se lo dije, qué no era mejor verla de lejos, soñar despierta, admirándola, adorándola?! Kari lo vio todo, se acerco y me abrazo, su abrazo fue tan calido y lleno de comprensión, era, tan incondicional, tan llena de sinceridad, como si a ella le hubiera pasado y comprendiera mi sufrimiento.

Ella, no volvió las siguientes dos semanas, me sentía tan mal, estaba tan deprimida. Como siempre, mi trabajo extraescolar era, hacer mis novelas, pero no estaba inspirada para continuarla. Hice una historia de corazones rotos y esto me tomo 1 año, que, de igual manera, ella no volvió, se fue y por mi culpa; mis admiradoras, me contaban de que ella se cambio de escuela pero que vuelve a venir para regar las rosas y los tulipanes, pero no tenía el valor de verla a su bello rostro. Antes de graduarme de la escuela, se hizo una pequeña fiesta a mi nombre, por el éxito de mis obras “Corazones espinados” y “Llanto de sangre”, todo ese amor lo he recibido, pero no quería ese amor, se los agradecí pero por dentro, solamente quería que ella volviera.

Llego la noche, mi familia me felicito por el éxito de mis obras ya que no solamente paró allí, fui promovida en una editorial famosa, pero, no estaba del todo feliz, mi corazón espinado aun, aun lloraba sangre por ella. Pasa el tiempo, tan tajante, sin respetar a nadie, tan frío y cruel, no te deja tal como estas, ya tengo 20 años y aun sigo escribiendo, aun, estoy dolida y enamorada de Yukari ¡Ah! ¿Dónde estarás ahora, qué estarás haciendo? Mis libros, se venden como pan caliente, mi éxito fue construido sobre mi experiencia de desamor, cosa que no le deseo a nadie.

El amor es hermoso, no importa si te gustan los chicos o las chicas, si eres joven o viejo, si eres pobre o rico, el amor, pues ¡es amor! No se puede describir o explicar, simplemente lo sientes, aquí, justamente, en el pecho, ese tipo de amor que hace que sientas que te quema, que sientes que te duele hasta la medula de tus huesos, que llores, que sufras, pero es sólo por un instante, ya que, el resto de tu vida sentirás totalmente lo contrario, las quemaduras se hace fuego pasional, el dolor en los huesos se hace fuerza, el corazón te hace suspirar y que llores lagrimas de alegría, porque, ya estas con la persona adecuada, todo ese calvario que has sufrido, quedo en el pasado.

Si tú no vuelves, no habrá esperanza ni habrá nada. Una noche tocaron a la puerta de mi casa, nadie escucho, así que me levanté de la cama, me puse una bata y fui directo a la puerta
--Diga-- dije aun un poco dormida
--¿Akane-sama?-- escuche la voz, pero no la reconocí de momento
--¿Una admiradora… podrías esperar mañana, estoy algo cansada?-- y en eso escuche un llanto, doloso, como en aquella vez, mi corazón latía, latía con gran fuerza; me limpie los ojos y traté de enfocar
--¡¿Quién eres?!-- después, logre enfocar, estaba llorando
--Lo siento… te he hecho daño… perdóname--
--¿Por qué?-- aun no la reconocía, pero dijo algo ella y me volvió la vida
-- Dime Akane-sama, amor, estoy aquí ¿no ves? Si no vuelves no habrá vida y no sé lo que haré--
--Volviste… ¡¡Volviste!!-- llore junto a ella
--Te lastime mucho… soy mala ¿Aún así lloras por mi?--
--Mi amor por ti es inmenso… no me dejes, no lo resistiría nuevamente--
--Esta vez no me voy a ir, he leído tu libros desde siempre, siempre quise tener algo contigo, pero, esa vez me asuste, no sabía-- y puse mi mano sobre su boca. No quería explicaciones, ella estaba aquí, ahora podré terminar mi novela que dejé a los 14, ahora podré terminar “Si tú no vuelves” aun que creo que cambiaré el título.

A veces, sólo basta una mirada, una sonrisa, un gesto de cariño, una caricia, un suspiro, algo, para saber que, lo que más amas y anhelas con todo el corazón está allí, de frente, ante tus ojos; muchas noches sin poder dormir por la angustia de que no la has mirado, sonreído, dar ese gesto de cariño, esa caricia tan esperada, ese suspiro dulce y hermoso, ese algo que falta, ves las estrellas y lloras, pero, todo cambia cuando estas con ella, junto a ella, sientes la conexión. A veces, si tú no vuelves, me siento triste, sola, pero, al final tú, volverás a mi lado.


FIN
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MensajeTema: Re: Historias Cortas Yuri   

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Historias Cortas Yuri
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