Yuri's Lyrical Secrets

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 Asgard : La llegada de la Gran Era.

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utena
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    13/10/2011, 01:37

Despertamos en una cueva, el fuego aun ardía como la noche anterior, el costado ya no me dolía como el día anterior, si no fuera por la mujer que estaba recostada frente mío, hubiera sido carnada de un oso, o alguna manada de lobos, le debía más de lo que ella se imaginaba, di un fuerte suspiro, mientras me preparaba para seguir mi camino “- Gracias Satis”- dije en susurro, no podía permitir que vinera conmigo, era una lucha arriesgada, saque unas monedas de oro, y las deje al lado, la mire dormir un rato, pensando en cómo iba a llegar con los demás, después me levante y Salí de la cueva, iba a ser un día largo.

Extrañaba mi librito vino, pero se lo había entregado a Ekaterina a ella le iba ser más útil, tenia apuntes, notas, importantes sobre todo tipo de cosas, hasta detalles de mapas, y mis pensamientos e indicaciones, cada paso que daba en la tensa nieve, era un pensamiento mas, sobre Raina, Miranne, Eliza, Ekaterina, ¿Cómo termine metida en una guerra de mundos? ¿Cómo una princesa se fue a enamorar de mi, una simple ladrona, un caballero en deshonor? Tenía claro que no debía pensar en mí, pero… ¿sería capaz de protegerla de todo?

“- Maldición”- murmulle, metiendo mis manos en los bolsillos “- Ekaterina, daré lo necesario hasta mi vida”- me dije a mi misma...en ese momento sentí unos pasos detrás, voltee de una forma rápida, y maldición lo que me faltaba “- Dame todo”- un joven el doble de mi altura, me amenazaba con una pistola “- Es mejor que te calmes”- dije tranquila, alzando mis manos, poniéndolas con cuidado detrás de mi cabeza, solo debía mover un poco mis manos para tomar la espada.

“- No te muevas”- ordeno, mientras bajaba la pistola, aproveche, para tomar mi espada, y correr hacia él, detuve el disparo desesperado con mi espada, y lo golpee en el estomago con el mango de la espada “- cambio de papeles”- reí por debajo, mientras lo miraba tendido en la nieve, señalándolo con mi espada “-¿Donde dejaste tu caballo?”- pregunte autoritariamente “- No tengo caballo”- dijo algo nervioso, a lo que acerque más el filo de mi espada, se acerco más a su cuello, casi de inmediato señalo un árbol, dando un chiflido, el caballo se acerco a lo que yo sonreí “- entrenado, me gusta, adiós”- envaine mi espada, y me monte al caballo “- Avalon... Ekaterina, volveré por ustedes”- susurre al viendo, mientras me movía a mi destino… “- mi amor, demostrare ser digna de tí”-
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utena
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    14/10/2011, 00:44

_Aun me duele la cabeza_ meditaba mientras veía a las dos personas frente mío, me encontraba atada de manos, y boca, me movi de un lado a otro, tratando de desatarme, y di un suspiro pesado, mire hacia arriba, y me encontré con enormes ramas de árboles, que me impedían ver el cielo azul, necesitaba salir de aquí.

_Eliza, me debe estar buscando_ hice una pausa de mis pensamiento_ pero ella debería estar en busca de Caris, y yo debería buscar en Avalon lo que me va guiar a mi destino_ sentí como mis lágrimas salían, me sentía frustrada de estar aquí en medio de la nada con dos jóvenes que no sabían que querían de mi, escuche que uno se volvió y me miro, hizo un gesto extraño y me callo, para después devolver su vista al frente, pero yo no dejaba de llorar en silencio.

Eran demasiadas emociones, todavía revivía el momento de ver en ese estado a Raina me había afectado más de lo que imaginaba _Raina_ suspire_ ella ha luchado tanto_ me dije con un dolor desde el alma_ así como Caris, o Elizabeth, siempre solas sin nadie, yo debería hacer lo mismo_ hablaba conmigo misma_ pensé que podía solucionar yo las cosas, sin involucrarlas más_ y llore de nuevo, esta vez casi me ahogue en mis propias lagrimas, subi mis manos atadas a mi rostro, y me medio limpie, quería un abrazo en ese momento.. pero no lo iba a recibir, debía ser fuerte..

Pasaron unos minutos, aun con lagrimas en los ojos, me puse a meditar_ Necesito hacerlo, necesito volver… pero necesito a Wind_ tanto como Raina necesitaba encontrar a Miranne, yo necesitaba encontrar a mi bella ladrona_ tengo que escapar… necesito irme…_ yo era la princesa y debía demostrarlo, deje de llorar, y movia mi cabeza intentando sacar el trapo que cubria mi boca, y movía mis manos con agilidad aflojando los nudos.

El caballo de ellos no se encontraba muy lejos, necesitaba salir rápido de aquí, el tiempo era esencial para mi, necesitaba tomar estas decisiones tan peligrosas, demostrar que era tan fuerte como un torrente, que sería capaz de sobrellevar los obstáculos futuros, y esta era una prueba de ello, pero en mi mente se centraba en una situación Elizabeth estaría bien con Caris… Raina rencontraría a su amor… y yo buscaría el mío, y con ella moriría o perecería en la guerra, siendo el inicio o final de nuestras vidas y de todo el mundo.
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galatea
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    14/10/2011, 22:39

El eco de aquellas palabras sonaba tan hermoso dentro de ese plano astral y alternativo en el que se encontraba debido a las drogas que juraría hizo a su cuerpo sacudirse. Era la voz de Gaia, la dulce voz de Gaia… una Gaia que su subconsciente parecía creer que continuaba con vida. ¿Estaba delirando? ¿Tal vez soñaba? No lo sabía dentro de un coma inducido que la alejaba momentáneamente de su humanidad, una humanidad que dolía demasiado.

Fue precisamente un dolor punzante en su hombro el que hizo que un ojo perezoso se entreabriera levemente. “¿Qué clase de brujería es ésta?” pensó con el atisbo de razón que juraba le quedaba cuando notó un cuerpo pegado al suyo y un rostro reposando sobre su hombro. Sus sentidos estaban tan adormilados que bien podía parecerle estar en cualquier parte, conocida o no, o quizás en verdad deliraba y aquello sólo era el principio de lo que estaba por venir.

- Gaia… -ese nombre volvió a brotar de sus labios en un hilo de voz apenas perceptible como lo había venido haciendo desde que llegara al bosque.

El cansancio y el dolor ahogaban todo en ella pero no pudo evitar agradecer a quien fuera por aquellas benditas hierbas que las habían reunido aunque fuera por un rato. Movió su brazo lentamente pues parecía pesar toneladas hasta que su mano acabó intentando acariciar con torpeza aquel cabello que bien conocía. Notaba a su corazón alborotarse en el pecho como un caballo a punto de desbocarse aunque en verdad la tristeza la embargaba… “tantas palabras tengo en mi garganta que ya nunca escucharás…” pensaba al tiempo que el rostro de la chica la enfocó. Gaia estaba tan triste, tan destrozada… que más bien ese sueño parecía una pesadilla. No podía, no podía soportar aquella simple imagen y sin pensarlo siquiera se movió con lentitud sobre el lecho para otorgarle un dulce y lento beso que en verdad transmitía tanto…

- Bienvenida al Bosque Místico, bella Gaia… -articuló con dificultad tras separarse, ese beso sabía tan amargo y tan real en verdad- sé que sólo eres un producto de mi imaginación, pero ya no quiero despertar de este sueño… te amo tanto… que así quiero que Elunerae tome mi vida.

Se quedó en silencio sólo mirándola mientras sus temblorosas manos limpiaban el rostro de la chica de cualquier evidencia de llanto en él y le sonreía. Había algo extraño, algo demasiado extraño a pesar de todo… fue al retirar la última lágrima hallándose ésta en la punta de uno de sus dedos cuando algo en su cabeza pareció iluminarse. Su tacto no la engañaba, parecía una lágrima en verdad… no el producto de una ilusión… miró a Gaia en automático llena de confusión y fue entonces cuando notó que las heridas que surcaban su anatomía volvían a arder y doler.

- Eres… eres… -intentaba decir mientras sus ojos se inundaban y en su garganta se hacía un nudo imposible- eres tú…

Rompió en llanto al tiempo que la abrazaba con todas sus fuerzas, fuerzas que ni tan siquiera sabía de dónde salían besándola con la misma intensidad que un sediento se hunde en una fuente de agua inagotable. Era Gaia, no sabía cómo ni quién la había llevado hasta ella… pero qué importaba… era ella, era real… no era un sueño, era una gloriosa realidad que tenía el sabor de los sueños. No, Gaia tenía el sabor de los sueños, de sus sueños… de su felicidad… y nunca más permitiría que algo o alguien las separara… ya no, la lección estaba bien aprendida.

Tras largos minutos que en verdad parecían nada, la rubia se separó para buscar refugio en el pecho de la joven presa de un llanto que no se detenía. No eran lágrimas amargas, estaban llenas de tantas cosas que aferrada a quien adoraba brotaban y brotaban sin cesar… miedo, alegría, incertidumbre, necesidad… pero sobre todo… felicidad.
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Sombra234
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    15/10/2011, 11:07

La ilusión de Miranne se movió y su tacto en la cabeza parecía tan real pero ella simplemente se negaba a mirarla a enfocar aquello que tanto anhelaba y sabía arrancado de su lado para siempre; las caricias eran algo torpes… Miranne no era torpe nunca, otra evidencia para su adolorido corazón que seguramente su alma ya descansaba en el cielo de Cibeles.

Finalmente enfoco los ojos azules conteniendo la respiración y haciendo a todo su ser estremecerse de dolor mientras las lágrimas continuaban escapando de sus ojos sin contención alguna, fue cuando paso sintió los labios cálidos uniéndose a los suyos de golpe y junto con ellos su corazón pateando fuerte en su pecho, tan fuerte que parecía una enorme señal ardiendo en su cabeza como indicación de que su vida no había acabado aún.

- Bienvenida al Bosque Místico, bella Gaia… -articuló con dificultad tras separarse, ese beso sabía tan amargo y tan real en verdad- sé que sólo eres un producto de mi imaginación, pero ya no quiero despertar de este sueño… te amo tanto… que así quiero que Elunerae tome mi vida.

A punto estuvo de gritar al escuchar aquello Bosque Místico… Gea había cumplido su promesa, la había llevado al Bosque junto a Miranne… no estaba muerta, eso no era una ilusión… quiso decirle que también la amaba pero sus palabras simplemente parecían ahogadas en su garganta, como si se rehusaran a escapar por miedo a que la realidad si fuera un sueño. La calidez de los dedos en su rostro le revelaba de nuevo que eso era real, tanto como la falta de aire que empezaba a sentir noto que la miraban seguramente con la misma confusión con que ella enfocaba.

- Eres… eres… -intentaba decir mientras sus ojos se inundaban y en su garganta se hacía un nudo imposible- eres tú…

“¿Claro que soy yo que pregunta idiota es esa?” deseo decir aquello para que le respondieran al más puro estilo de Miranne pero un beso apasionado le revelaba que Miranne como ella entendía que eso no era un sueño, era un jodido milagro, una hermosa realidad a la cual aferrarse con un beso desesperado uno que no deseaba romper, deseaba perderse en aquella boca lo que le quedara de eternidad, los segundos extras que durara su vida, con las pocas fuerzas que tenía su cuerpo… esos labios que eran vida, que hablaban de amor y de futuro.

Pero la separación de sus labios llego y era como si con ella le arrancaran el corazón, enfoco los ojos azules fugazmente antes que lo inaudito ocurriera y ella se refugiará en su pecho aferrándose como si el mañana no existiera, su llanto retumbaba en sus oídos aturdiéndola más, no sabía qué hacer… ella… ellas…_ Miranne_ llamo con suavidad reparando en el cuerpo y las heridas del mismo_ Miranne no llores_ dejo escapar intentando controlarse, si la rubia estaba descontrolada ella debía mantener la entereza, pero tenía ganas de tantas cosas de continuar besándola, de abrazarla, de hablarle de su vida completa y no guardarle ya ningún secreto_ Miranne…._ empezó a reírse primero suave y luego con carcajadas cada vez más fuertes y claras, sino podía llorar ¿tendría que reír de alegría no? _ MIRANNE_ repitió con fuerza separándose un poco para mirar a la rubia y continuar riendo divertida…_Hola…_ dejó escapar_ ¿Cómo estás?_ se separo llevándose la mano a la cabeza e intentado controlarse_ OH DIOSA MADRE MISERICORDIOSA!_ se giro sujetando el rostro de la joven para besarla con suavidad_ Tu y yo… estamos vivas_ dejo escapar quedamente pegando su frente a la de la chica mientras cerraba sus ojos aliviada resintiendo del todo la carga de su cansancio_ vivas ¿entiendes?... eso quiere decir que el destino nos dio su bendición y podemos estar juntas_ aclaro notando las lágrimas en los ojos_ no llores más Miranne… porque nunca nos volveremos a separar… cuidare de ti… curare tus heridas, como tú has curado mi corazón.

Un segundo beso fue detenido por el ruido de la puerta mientras se giraba y enfocaba a una mujer que la miraba medio sonriente _ Debo revisar sus heridas_ le comunico asintió aun con un nudo en la garganta_ ese brazo tuyo también necesita más atención_ asintió de nuevo_ tu hermana está durmiendo aun, pero espero que este mejor_ parpadeo poniéndose de pie para ver la mano que sujetaba con firmeza la suya_ ¿Miranne?
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utena
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    18/10/2011, 13:27

El viaje por las montañas era agotador, el caballo era de una gran ayuda, había pasado sin comer hace varios días, y su cuerpo le estaba pasando la cuenta, se detuvo cerca de unos arbustos, visualizo una caravana, sonrió para sí, teniendo en cuenta que necesitaba un mejor abrigo, dinero y comida.

“- Parada técnica”- le dijo al caballo, mientras lo amarraba bien en una arboleda, tomo su espada, y su cuchilla, observo a unas personas que se encontraban detrás de unos arbustos, y había otra sentada al frente del fuego, caminando a paso lento, sigilosamente, se acerco, se dio cuenta que la persona sentada, se le hacía conocida, tenía un aire familiar, trato de acercarse más, pero el sonido de los caballos anunciaron su llegada “- Estúpidos caballos”- pensó.

Se acercaron dos personas que a su parecer eran guardias, lo que hizo alertar a Wind, no estaban solas, habían más aventureros, se hizo un poco para atrás, tomando la distancia necesaria, para emboscarlos, saco la cuchilla, en un momento se vieron caer dos cuerpos inertes al suelo, debía actuar rápido o saldrían mas guardias.

Corrió por nieve, escondiéndose entre los árboles, envaino su espada por si acaso, estaba loca pretendiendo entrar y salir como si nada pero estaban en guerra una oportunidad así, no la iba a conseguir hasta que llegara a su destino.

Paso por detrás de la caravana, caminando por los alrededores “- Alto ahí”- escucho decir una voz, mientras se volvía a ver de dónde provenía, un puño dio contra su mejilla, haciendo que escupiera sangre “- lo último que veras”- sonrió cínicamente, acariciando su mejilla, mientras le daba el vientre con el mango de la espada, dando una patada entre su entrepierna, dejándole un dolor inimaginable, “- te lo dije”- menciono Wind, decapitándolo, siguiendo su expedición.

Observo de reojo a las dos personas que se encontraban entre los matorrales, y a la persona que estaba sentada, se acerco un poco más, al ver si traían algo útil, quedando en shock, cuando la vio ahí sentada con sus ojos rojos, amarrada de manos, y tapada su boca, Ekaterina intentando escapar, ya que se movía sutilmente sus manos.

La furia hizo que apretara sus puños con fuerzas, tensando su mandíbula, soltó un suspiro cargado de enojo, mientras se preparaba para atacar, tenía que sacar a Ekaterina de ahí, si o si.


Última edición por utena el 22/11/2011, 13:35, editado 1 vez
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utena
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    18/10/2011, 14:31

edito o.o


Última edición por utena el 29/10/2011, 00:32, editado 1 vez
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Shana
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    19/10/2011, 11:19

Estaba sentada sujetando con firmeza aquella mano y cada tanto acomodando un delicado mechón bicolor que enredaba con infinito cariño y preocupación, su palma se paseaba por la frente monitoreando la fiebre lo último que deseaba era que subiera en lugar de disminuir.

Reviso los golpes en el delicado rostro, pero quizás lo que mas llamaba su atención es que aun en el descanso aquella tez reflejaba una inmensa tristeza_ No estés triste ojitos bonitos yo te amo mucho y estoy aquí ¿Que mejor cosa que tenerme cerca?_ escucho pasos detrás suyo dándole espacio a la nieta de Eveline para limpiar el rostro de la joven y se volteo cuando vio como levantaban la camisa al parecer con afán de quitar los rastros de sangre del torso y cambiarla por una limpia_ pensó no abusare, no mirare, no tocare de más, seré fuerte, mi valentía es el respeto de no tocar... pero si puedo ver, nadie me impedirá ver o ¿Si?, ladeo la cabeza algo consternada al darse cuenta que no podía voltear aunque quisiera, esto si es raro... ¿ Así se siente el amor?.

Lejos de alli en los desolados campos de Avalón sobre la nieve manchada de sangre unas alitas se movian como arrastrandose lejos de la podredumbre y la muerte Oh santo patrono del aire me dieron en la torre, podría fingir demencia y nunca regresar al bosque con mi honorable ama, pero yo SOY HORUS Y VOLVERÉ AUNQUE ME CUESTE LA VIDA!!, pero prefiero que no sea así, quiero comida, halconcitas y recibimiento de héroe, los mimos de mi ama y presumirle al jamelgo enclenque de mi heroica labor.

Me harán una estatua si, arrastro de nuevo sus alitas con afán de intentar trepar un árbol para evitar que algún maldito lobo lo encontrara mas apetitoso de lo recomendable, se quedo en una ramita algo baja descansando y cerrando brevemente sus ojitos.

Nyrea enfoco la ropa limpia sobre el cuerpo de Gea sonriendo para recibir el plato de comida que Eveline le brindo sin dejar de observar a la joven y comentarle mil cosas sobre su infancia intentando hacerla reaccionar, fue cuando noto los parpados abrirse levemente y enfocarla_ ¿Hermana?.

_No te aseguro que no... los dioses me libren_ agrego_ pero somos aliados... te lo aseguro..._ observo los ojos enfocarle mientras la chica parpadeaba al parecer intentando reconocerla.

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galatea
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    19/10/2011, 11:50

- Quédate… -le dijo mientras sujetaba la mano de la chica y con la otra intentaba borrar toda muestra de llanto sobre su rostro para terminar de recomponerse- si está dormida es porque necesita descansar al igual que tú necesitas que te atiendan.

Tras una ardua negociación que acabó con Gaia sentada a regañadientes sobre la cama, la rubia se recostó algo dolorida mirando a Eveline. La mujer entendió por la mirada que le dirigían que esa Miranne era otra bien distinta, ésta no se negaría a recibir ninguno de sus cuidados siempre y cuando la visión de las heridas que tenía su cuerpo no fueran a asustar a su acompañante. Así mismo, comenzó a hablar con total naturalidad como si el cuerpo que estaba sobre la cama no tuviera más que arañazos insignificantes.

Eveline descubrió poco a poco las heridas y frunció el ceño viendo que algunas habían vuelto a abrirse. Miró a la rubia con desaprobación hasta que reparó en que todavía no había soltado la mano de Gaia.

- Creo que es mejor que la chica espere fuera… -le dijo dulcemente para evitar una discusión- la visión de la sangre es algo desagradable y por poco que sea puede incomodar. ¿Qué opinas? –la pregunta iba dirigida a Gaia que la miró de una forma que no podría describir- Además se de alguien que insistía en no tomarse ciertas hierbas…

Miranne se hizo pequeñita mirando hacia ambas como si se hubiera convertido en una niña a la que cazaron después de hacer algo que no debía así que pasó a explicar con torpeza que no las necesitaba, que no era para tanto y ella soportaba bien el dolor… pero la mirada que Gaia le dirigía era como si una mano le abriera la boca y se las hiciera tomar casi a la fuerza, suspiró sonoramente y le asintió a Eveline que sonrió complacida.

Durante todo el proceso no dejó de mirar a esa persona que con su sola presencia había convertido un día tormentoso en otro totalmente soleado, era una sensación extraña… seguía sintiendo dolor pero con tan sólo mirarla… “se me olvida” pensó. Cuando las curaciones terminaron y Eveline se dirigía a Gaia, la rubia se incorporó poco a poco hasta ponerse de pie algo temblorosa.

- Eveline… -la llamó quedamente mientras ponía una mano sobre el hombro de ésta- yo lo haré, siempre lo he hecho y puedo hacerlo ahora también. Si fueras tan amable de prepararnos algo de comer te estaría aún más agradecida.

“No te preocupes, estoy bien” le dijo sonriéndole a su amor una vez estuvieron a solas mientras se sentaba en una silla cerca de la cama para mayor comodidad. Acarició su rostro y volvió a sonreírle tras retirar las vendas del brazo haciéndole entender así que no le iba a doler y todo estaría bien. Limpió la herida con paciencia y delicadeza pensando detalladamente su proceder pues bien sabía que su energía estaba bajo mínimos por su propia culpa.

- Te enseñaré porque dicen… -besó levemente los labios de la chica antes de continuar hablando- que las manos de un sanador son las más suaves de todas.

Nunca le había dejado claro qué era ella, qué había hecho en la cueva o cómo había hecho desaparecer sin más las heridas de Gaia aquella vez… considerando oportuno que esta era una buena forma de descubrirse ante ella sin necesidad de largas explicaciones y miles de palabras que un simple acto podía resumir. No sabía cómo pero en verdad se sentía más cerca que nunca de Elunerae mientras colocaba ambas manos con total cuidado sobre la chica y cerraba los ojos concentrándose en sus rezos. De sus manos comenzó a brotar un brillo blanco al tiempo que su espalda parecía parpadear… no perdió la concentración a pesar de ser consciente de que algo no iba bien… esta curación estaba siendo diferente… algo en ella había cambiado y… no era una más, estaba llena de un profundo y completo amor hacia aquella a quien iba dirigida. Se avergonzó interiormente aunque no por eso cesó en su labor hasta verla finalizada. Respiró sonoramente y notó su rostro arder como si de un fuego se tratara, decir que estaba sonrojada era decir poco… ni ella misma lo entendía… así que bajó la cabeza para esconderse tras sus cabellos hasta que ese efecto pasó. Cubrió el resto de las heridas de la chica con un ungüento y lo vendó con costumbre como si nada pasara… al día siguiente continuaría para dejar a la chica restablecida del todo.

- ¿Me ayudas a levantarme? –le sonrió mientras notaba como Gaia se incorporaba y tomaba su brazo para ponérselo sobre los hombros y tirar de ella- Gracias, bella Gaia… hay algo que quiero que veas…

Se dirigieron al enorme ventanal mientras la rubia sonreía levemente ante la impresionada mirada que Gaia dirigía al cristal. El bosque, el poblado, las hermosas montañas… seguro acabaría por amar tanto aquel lugar como la propia Miranne.

- Bienvenida al Bosque Místico… -le regaló un suave beso en la frente- ahora sí, sin creer que eres una alucinación.

Comieron en la misma habitación lo que les había preparado Eveline en medio de una agradable charla como si el resto del mundo no tuviera nada que ver con ellas, lo cual alegraba de forma desmedida a esa mujer que siempre había velado desde la sombra por la que sabía heredera de un legado que se negaba a reconocer y asumir creyendo que quizás esa muchacha de belleza singular pudiera estar empezando a cambiarlo si es que no lo había hecho ya.
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Sombra234
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    20/10/2011, 02:00

Todo pasaba a un ritmo diferente en aquel sitio o ¿Era ella la que era diferente?, escucho a Eveline conversar con Miranne sobre sus heridas mientras permanecía al lado de la mujer, miraba cada movimiento que le era dirigido en la curación, su silencio lleno del todo el espacio al escuchar que la rubia simplemente no se habia cuidado debidamente las heridas, ante eso dirigio un elocuente mirada que hizo el trabajo que las palabras en ocasiones no realizaban.

Seguía con detalle los movimiento de Eveline reparando en cada herida en el cuerpo de la chica a pesar de que ambas intentaban aparentar normalidad, heridas graves sin duda que empezaban una recuperación. Espero en silencio y con paciencia su turno, cuando este le llego fue la misma Miranne quien inicio sus cuidados.

Ahí sentada delante de ella no pudo evitar sonreír ante la concentración de la mujer y el cariño con el que atendía su brazo, esa seriedad que le permitía reparar en cada giro de su rostro, en lo delicada de la barbilla, lo azul de los ojos, las ojeras de cansancio nada pasaba de desapercibido para sus ojos, incluso levanto levemente las cejas al ver un sonrojo adornar la cara por lo que desvió la mirada incomoda sintiendo el corazón acelerarse en su pecho.

Le ayudo a levantarse y en el momento que se asomo por aquel ventanal y vio el paisaje que la rodeaba la realidad le golpeo de lleno dejándola sin aire, no había nieve, el cielo no era gris y ciertamente no hacia frió, en realidad empezaba a ser consciente de que tenía muchisimo calor. Avalon estaba rodeado de nieve y frío, la gente decía que odiaba aquel clima pero la nieve la hacia sentir segura y reconfortada en el Bosque en que el estaba no habia nada de eso.

De hecho sus ojos veían aquello que solo escuchaban en historias, pasto verde, cielo azul, un gran lago y montañas... calor y una brisa refrescante, se agito levemente iba a decir algo pero al enfocar a Miranne noto en los ojos tanta felicidad que se trago sus palabras.

La comida llego, comida a manos llenas como nunca tuvo en su mesa, mientras la escuchaba conversar cada tanto miraba el ventanal, escuchaba conversaciones que traía el viento de algun habitante que pasaba por allí. No conocía aquella gente, ni sus costumbres, intentaba aparentar normalidad hablando trivialidades a pesar de su agitación, no reparo en nada antes que no fuera encontrar a Miranne, ni siquiera que ese lugar no era su territorio.

A pesar de lo que aparentaba tener una rutina y un buen conocimiento de la zona era necesario para la supervivencia y ella no tenia ninguna de esas dos en aquel sitio, ¿Ademas que tipo de personas vivian alli?, se removio incomoda dando de lleno con unos ojos azules que le miraban con curiosidad.

_Tengo calor_ se levanto de golpe empezando a sacarse la ropa sucia sin reparar en las reacciones de Miranne mientras quedaba solo con una camisa rala que era la que usaba para dormir, incluso se saco los pantalones y las botas disculpándose por el mal olor momentáneamente antes de tragar grueso y recostarse en la ventana intentando tranquilizarse_ no te rías_ dijo seria mirando a la rubia_ me dio calor... aquí es muy caliente.

Se asomo brevemente a la ventana mirando el lado_ No esta congelado _ dejo escapar suavemente_ todo es verde _agrego _ y hace calor _ se sentó de nuevo en el piso intentando respirar profundo un par de veces_ es rarisimo_ afirmo antes de mirar los ojos que le enfocaban con diversión por lo que gruño por lo bajo_ Hace calor _ repitio levantando su cabello y pasandose las manos por el rostro_ es extraño_ se puso de pie arrodillandose delante de Miranne para tomar sus manos con suavidad llevandolas a sus cabellos y recibiendo caricias en estos en el acto.

Caricias, las manos de Miranne tenían la maravillosa cualidad de tranquilizar todas sus inquietudes, cerro los ojos disfrutando de ellas y recordando el tacto de las manos por todo su cuerpo antes de separarse de golpe reprendiéndose mentalmente ¿Que rayos hago pensando en eso? se sonrojo violentamente, lo sabia porque sentía la cara arder de golpe, miro a la rubia apenada_ perdona es el calor no me siento bien_ se puso de pie inquieta ¿Porque estaba inquieta? ¿Porque estaba nerviosa? ¿Porque de pronto tenia mas calor? ¿Porque no podia mirar a Miranne a la cara? ¿Porque diablos ella que nunca pensaba de mas ahora pensaba exageradamente?_ Te amo_ enfoco a la rubia antes de golpearse en la cabeza varias veces_ perdona no debia decirlo asi... yo solo... yo....te amo_ repitio_ tuve miedo.... tanto miedo_ admitió pasandose la mano por el cuello y sintiendo la transpiración en el_ tuve miedo de perderte... tu... tu... cambiaste mi vida ¿No se si lo comprendas?, mi mundo dejo de ser pequeño y vacío cuando llegaste a él, lo llenaste tanto y tuve miedo de perderte... yo no se como hacer esto_ afirmo_ digo no es que tengamos que hacer nada_ se aclaro_ yo... tu... bueno puedo vivir en otra parte, no tenemos que vivir juntas y ... y... _ abrio y cerro la boca_ el maldito calor no me deja pensar... de verdad tengo calor_ rio quedamente nerviosa mirando al exterior.

Gea abrió la boca recibiendo una cucharada de comida de la joven de ojos río que no paraba de hablar, ¿ No se callara? ¿Ojitos Bonitos?, levanto una ceja extrañada esa chica de donde le sonaba la cara, ladeo la cabeza enfocando a Eveline dejandole ropa limpia al lado mientras controlaba su temperatura y le despeinaba los cabellos a la tal Nyrea que seguía hablando de amor, matrimonio, cocina e hijos pero ella no reparaba mucho en el asunto intentando ubicarla mentalmente.

Abrió la boca de nuevo haciendo trabajar a su cansada mente para ubicar esa cara, esos gestos y el tono de voz "el que salva la vida friega otro día" abrió los ojos desproporcionadamente al recordar la pelea con su hermana antes de suspirar con tristeza_ Debo irme_ noto como la miraban con extrañeza y como Eveline detenia sus movimientos_ soy una mala persona, no merezco estar con ustedes y mucho menos interrumpir la paz de su poblado estare en las afueras del bosque y...

_Tienes fiebre_ escucho decir a Eveline_ no debes esforzarte.

_Que yo muera es lo mejor que puede pasar... un monstruo menos para el mundo_ admitio sintiendo los ojos arder antes de percibir las manos de Nyrea sobre sus hombros y la mirada profunda sobre ella_ ¿Porque insistes?....


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Shana
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    20/10/2011, 16:34

_Porque quiero un hijo contigo_ asevero Nyrea notando los ojos asombrados de la chica delante de ella_ ups lo dije en voz alta_ escucho la risita divertida de Eveline a su espalda por lo que revolvió incomoda_ Bueno espero que tu quieras, mas vale que quieras, podemos hacerlo ahorita si quieres... ¿Quieres verdad?.. digo_ se paso la mano por la cara_ ¿Lo dije en voz alta verdad?_ se giro mirando a Eveline que le asintio de nueva cuenta_ Entonces lo que quiero decir es... que eres muy importante para mi y para mucha gente que te quiere, deberias dejar que te cuiden sobre todo yo.... me fui de nuevo.

Aqueronte se paseaba asomandose por los establos, no sabia si pedir perdón o pedir permiso, de repente una yegua escultural de esas de patas largas y ojos pispiretos paso frente a él, tenia una mugre de dueño.. feito, bajito, y gordito se veia algo sosprechoso no como su dueña que era esbelta, alta y fuerte... de repente reflexiono que probablemente por eso era tan mala con él... mas que el dueño sospecho de su recien estrenado nuevo amor.

Debi salvar a la yegua de tan feo dueño, por lo que se paseo frente a él, por lo que el hombre lo enfoco decidiendo tomarlo de la rienda y llevarlo al establo junto con su yegua que el aseguraba que era la más hermosa de todas. Entonces el jamelgo sin querer paseo con su su nuevo amor a su nueva casa cuando vio que cerraban la puerta cayo en la realidad ¿Y yo como llegue aqui? se va a enojar la ama.

Nyrea se levanto, se sento, se rio un rato intentando calmar el nerviosismo que habia generado en Gea, xq la chica no le respondio ¿Eso era mala señal? tal vez solo era callada, paseo su mano por la frente notando las mejillas sonrojadas.... debe ser la fiebre...
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Yandark
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    28/10/2011, 14:54

-"Avanza...Otro paso y más cerca..."-El frío se calaba en sus huesos, tiritaba, la cabeza le dolía horrores y, para colmar el vaso, estaba perdida, en mitad de la montaña, siguiendo la pista de Elizabeth y Ekaterina.-“¿Quién me mandó a mi….? Si es que soy idiota… No era más fácil quedarse en la ciudad al menos, cinco minutos más para coger algo de comida, no, en cuanto termino de ayudar a evacuar a ciudad… ¡Salgo corriendo! Ni caballo, ni comida exceptuando la que llevo en la mochila…”
Caris miró a su alrededor buscando pistas, estaba preocupada. Hacía rato que había perdido el rastro pero se había empeñado en seguir andando y ahora, ahí estaba. Suspiró y el estómago le recordó que en las últimas horas solo había comido una pieza de fruta que había cogido de un carro de los que salían huyendo.
-¡Joder!-Un crujido de una rama hizo que desenvainara la espada en cuestión de segundos, miró a su alrededor, estaba en mitad del bosque, ¿animales?¿bandidos?
-Este no es lugar para una joven.
La voz llegó desde algún punto por su izquierda, árboles, arbustos…. ¿Dónde estarían?
-¿Advertencia indirecta de que vas a cometer un asesinato, robo u otra cosa?
Una risas por su derecha… “¡Venga ya! Bandidos” Caris observaba el panorama buscando algo que pudiese usar para localizarlos.
-No somos bandidos joven.
De entre dos árboles salieron varios hombres con armaduras y armas, Caris buscó escudos, banderas, algo que les identificase, nada. Armaduras limpias, ¿mercenarios? ¿Desertores?.
-¿Desertores? ¿Mercenarios?
-Puede que si… Puede que no…-Caris frunció el ceño ante aquella respuesta- Estás herida, sucia, ¿por casualidad no vienes de un campo de batalla, verdad?
Caris permaneció en silencio observando y esperando la reacción de aquellos hombres.
-Bien, se ve que no vas a responder… Te damos dos opciones… O dejas tus armas en el suelo y nos acompañas pacíficamente… O continúas como estás y te llevamos a la fuerza.
-El caso es que tengo que ir con vosotros… Sois tres… Puede que no pueda contra vosotros pero voy con una armadura ligera, puedo hu…
Antes de que terminase la palabra dos flechas silbaron al lado de sus oídos clavándose en la nieve.
-Bien… Creo… Que elijo no oponer resistencia.-“¿De dónde han salido esos exploradores?”
Dejó caer su espada y los acompañantes, del que parecía el líder del grupillo cogieron las armas y la agarraron.


Tras un rato caminando en silencio vio delante suya una enorme caravana… Caris se asombró ante tal cantidad de gente, animales, carromatos…
-¿Qué demonios...?
-Demonios no joven… Personas inocentes, soldados…
-¿Una ciudad…?
-No… Simplemente es más fácil viajar en grupo… Y más fácil aún si llevas guardias armados protegiendo.
Un mensajero a caballo apareció desde donde se dirigía la caravana…
-Avisa a esas dos, hemos capturado a otra joven armada.
-¿A otra?
-A partir de ahora a callarse…-El hombre le dio la espalda-Solo… si quieres sobrevivir.
Caris permaneció callada dejándose guiar por aquellos hombres, había muchas cosas extrañas, un escuadrón limpiaba las huellas que iban dejando a su paso, tantos hombres armados, quienes eran esas gentes… Aún no había visto bandera o escudo representativo…
“Será mejor quedarse callada e infiltrarse… Si han dicho que han capturado a otra… es decir… Puede que Ekaterina, Elizabeth estén aquí… Como sea… Mejor observar e informarse…”
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galatea
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    4/11/2011, 13:54

Post de Gaia y Miranne, señoritas ^^

Se sentía tan plena con tan sólo tenerla allí, en un lugar que estaba segura llegaría a amar tanto como ella, simplemente no podía dejar de contemplarla. El rostro de Gaia era un espejo de emociones que no pasaron desapercibidas para ella, pero confiaba en que todo era cuestión de tiempo.

“Diosa mía...” murmuró para sus adentros mientras sonreía sutilmente a ver el nerviosismo de la chica y como literalmente se arrancaba la ropa frente a ella.

- Es cierto... -dijo manteniendo una sonrisita en su cara- hace calor, mucho calor... pero no haces más que aumentarlo si sigues quitándote prendas, Gaia. No te preocupes, te acostumbrarás.

Se levantó para pararse ante la chica y poner la mano sobre su frente sin dejar de sonreír, aunque en verdad hacía calor... mucho calor... el calor del momento era en cierta manera insoportable.

- Pensé que te gustaría pasar más tiempo juntas... -susurró mientras llevaba ambas manos a la cintura de la chica y la atraía hacia ella- pero si quieres vivir en una caballa a parte lo entenderé. Y lo entenderé porque yo también te amo... Gaia.

“Calor” ciertamente era calor lo que sentía, pero peor que el calor era la sensación de las manos de Miranne en su espalda atrayéndola porque de pronto tenia aún más calor, se separó no reparando mucho en lo que decía, un vano intento de escape de las sensaciones mismas que su cuerpo producía porque uno no puede escapar de uno mismo o ¿sí?.

_Amor yo... tu_ articuló carraspeando con dificultad_ calor_ repitió volviendo asomarse por la ventana_ yo no quiero crearte incomodidad es to... todo_ miró la habitación con más inquietud antes de volver a enfocar a la rubia “ no no no, la pared, la ventana no a ella”_ Creo que necesito un baño...

Miranne la observaba en silencio con un extraño gesto serio sobre su rostro, seriedad que se mantuvo cuando tiró de la chica hacía ella apresándola dulcemente entre sus brazos. Mientras ella la miraba fijamente, los esquivos ojos de Gaia parecían volver a tener su plena atención abandonando la visión del lugar donde se encontraban. Sus manos se colaron bajo la camisa para acariciar despacio la espalda de la chica notando la traspiración de la joven.

- Frío... -dijo casi mecánicamente sobre los labios de la chica para luego besarla- necesitamos un baño frío... -sin soltarla ni quitarle la vista de encima, empujó una puerta a su espalda descubriendo una nueva habitación- el Bosque Místico te depara muchas sorpresas...

Caminó lentamente sin separarse un milímetro de la chica y besándola suavemente a cada paso para, una vez cerrada la puerta tras ellas, tirar de una especie de palanca azul que llenaba la bañera rápidamente como si de un manantial se tratara. Se separó de la chica para, con algo de esfuerzo por las heridas y vendajes, retirar sus ropas sin mirarla... sabía que de hacerlo aquello no iba a ser un baño. Se quedaron ambas en idénticas circunstancias, sólo con una camisa cubriéndolas mientras Miranne esperaba que la chica no se sintiera incómoda ante su cuerpo lleno de pequeños cortes casi ya curados que poblaban sus piernas.

- Gaia... -le tendió la mano tras introducirse y mantenerse de pie dentro de la bañera- ¿vienes? Porque ambas la necesitamos...

_Yo siempre he necesitado muchas cosas Miranne_ afirmó quedamente no había prestado atención a nada que no fueran los labios de la rubia o el calor de su piel, ni siquiera entendía como había llegado a aquella habitación, pero tenía claro lo que quería tomó la mano para percibir con alivio el agua fría envolviendo sus piernas, frío ella amaba el frio sin duda aunque había un tipo de calor particular que le fascinaba_ pero el caso es que ya no me puedo comportar como una ladrona y simplemente tomar lo que necesito y deseo... porque no sería correcto ¿o sí?_ acarició la piel desnuda de los hombros con fascinación y delicadeza_ no debo robar en este momento el calor de tu piel o la tranquilidad de tus labios, debo ser mesurada en mis acciones y ganarme tus atenciones_ afirmó besando la piel descubierta con suavidad_ porque estas herida y yo también, porque necesitas descanso y yo también y sin embargo el ladrón que hay en mí me impulsa a saciar mis deseos y no ser considerada ni responsable, a tomar sin pausa o medida_ sonrió divertida_ este baño frio_ agregó levantando la ceja entretenida, para separarse de ella empapando sus cabellos.

Su corazón se desbocaba en el pecho y por el calor que recorría su cuerpo podría jurar que el agua estaba de todo menos fría. La simple acción de abrirle la camisa, las caricias, los suaves besos... “Diosa mía...” repetía y repetía para sí intentando no ser hipnotizada por la voz y la cercanía de la chica.

- A mí ya me has curado... -susurró mientras veía los cabellos mojados de la chica con fascinación- en este lugar las cosas funcionan de la siguiente manera... -retiró lentamente la camisa de Gaia para tragar grueso ante la imagen que su cerebro parecía colapsar al intentar procesar- lo que desees puedes pedirlo... -se reprendió mentalmente a sí misma y se giró, nerviosa...buscando esencias y demás cosas para arrojar a la bañera en busca de tranquilidad para luego hundirse entera en el agua helada de ésta. Suspiró sonoramente al emerger - No está tan fría, en verdad... -sonrió con encanto.

_ Ni la nieve estaría suficientemente fría en este momento Miranne_ se llevó las manos a la cara limpiándola con el agua para sentir su cuerpo limpio y descansado finalmente en varios días, volvió a enfocar los ojos azules_ así que solo debo pedir lo que deseo y se me dará_ rio suavemente_ decirle eso a un ladrón es de por si peligroso decírselo a la Reina de los Ladrones puede ser mortal sobre todo en tan placenteras circunstancias_ agregó acercándose a ella de nuevo el olor del agua y la sensación de los aceites acabaron por llevarse su nerviosismo inicial y cansancio_ Deseo que te acerques Miranne_ afirmó divertida_ lo siento los ladrones somos ambiciosos por naturaleza y en este momento mi ambición se centra en poseer tu piel, aunque sean solos unos besos y caricias_ agregó pasando su dedo levemente por lo hombros desnudos.

- Ajam … -se acercó lentamente tomando sus manos- entonces tómala... -sin dar opción de reaccionar a la chica tiró de ella utilizando el peso de su cuerpo como fuerza para así deslizarse en el agua mientras quedaban abrazadas en su totalidad- es tuya ahora... -acarició la espalda con deleite mientras se mordía el labio- pero exijo idéntico pago por tu parte... -la besó apasionadamente sin esperar protesta o respuesta alguna, ¿para qué? No era necesario.

Se dejó envolver por el beso recibiéndolo gustosa entregándose encantada, sería cuidadosa eso le decía su cabeza, tenía permiso ahora solo debía ser cuidadosa, dejó que su piel se uniera con la otra en medio del agua volviendo más profundo e íntimo el contacto en el momento mismo que la puerta se abrió con estruendo.

_POR TODOS LO DIOESES PAR DE MOCOSAS INCONSCIENTES!_ Eveline se paró en seco algo en shock al ver la espada desnuda de Gaia con aquella cantidad de marcas, esa jovencita no era mayor que Miranne o su nieta y sin embargo su espalda era una mapa de cicatrices, ¿Qué tipo de ciudad maldita era Avalon?

_ ¿Qué miras vieja decrepita?_ escucho el cuestionamiento con sorpresa ante la perfecta falta de educación de la chica que abrazaba a Miranne cubriéndola con su cuerpo_ He matado a ratas más fuertes que usted por ver menos que esto...

_Si tu madre no te enseñó de modales y responsabilidad yo lo haré _ estiró la mano con una clara intención directo hacia aquella oreja deteniéndose a centímetros ante la mirada que le prodigaban.

_Yo no tengo madre pero si usted me toca la dejo sin algo más que dedos_ levanto la ceja con seriedad.

_ Miranne _ miro a la rubia seria unos instantes esperando que su mirada hiciera efecto.

La rubia se limitó a lanzarles agua a la cara a ambas para luego arrojar en la cara de la mujer la camisa que la cubría minutos antes.

- ¡Eveline, deja de mirarla! -volteó a Gaia rápidamente para salir de la bañera y cubrirse con una toalla como un relámpago- ¿Es qué no sabes llamar antes de entrar? Date la vuelta, por favor... -ese “por favor” más bien sonaba como una orden bajo amenaza de muerte.

Tomó una toalla idéntica y le pidió a Gaia que saliera, cubriéndola suavemente para quedarse abrazarda a la chica después. Besó su hombro cuando vio como la mujer se daba la vuelta enfadada haciendo mil aspavientos.

- Sé que mojé mis vendas... -dijo en tono neutro- sé que te estamos resultando una pesadilla, mujer... pero eso no te da derecho a invadir nuestra intimidad y reprendernos después. Y en cuanto a ti... -se asomó por el hombro de Gaia- trátala con más respeto, amor... o te lavará la boca con jabón, Eveline es capaz... -le guiñó un ojo para luego darle un beso en la mejilla- Danos unos minutos para vestirnos y prometo estar en cama el resto del día, ella también... ¿verdad? -miró a Gaia como suplicando.

_Claro en la misma cama que tú y lejos del montón de huesos decrepito_ afirmo con su usual tono altanero sin reparar que Eveline se giro con rapidez sujetando la oreja con fuerza para separarla de Miranne.

_Estas castigada jovencita_ afirmo la mujer fuera de sí_ una semana de castigo sin salir de casa y vas a hacer las labores domésticas.

_Vieja Loca_ afirmo sintiendo como le sacudían la oreja y sin expresar dolor alguno, Evelin entrecerró los ojos y miro el brazo para estriparlo con fuerza logrando un leve gesto dolorido_ Bruja_ murmuraron para su sorpresa.

_Que cabeza más dura te conseguiste_ le dijo divertida a Miranne_ pero no te preocupes si hago que tú me obedezcas este caballito descarriado lo hará también_ dejo caer dos fuertes golpes más en la cabeza antes de retirarse.

La rubia se sentó en uno de los bordes de la bañera para sacar el tapón y que ésta se vaciara mientras ponía los ojos en blanco y suspiraba sonoramente. “Nos cazaron” rió con fuerza mientras volvía a acercarse a Gaia para abrazarla.

- Ella salvó mi vida... -le dijo suavemente- o más bien curó mi cuerpo... porque la vida me la salvaste tú... -abrió la puerta para volver a su habitación seguida de Gaia y encontrarse ropa sobre la cama- te trajo ropa... -le dijo calculando la talla de las prendas de un vistazo- es una buena mujer... aunque bastante inoportuna para algunas cosas.

Se dirigió a uno de sus armarios y sacó una especie de pijamas dándole uno a la chica para ponerse otro ella - Día en la cama... -suspiró con resignación- se lo debo... necesitas descansar al igual que yo, sí... ¿me recuerdas la definición de descanso? En verdad no recuerdo su significado... - le guiñó el ojo, cómplice- ¿qué tal si me cuentas como llegasteis aquí?
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Yulia
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    9/11/2011, 02:38

El rostro hermoso y delicado de Ekaterina se borro abruptamente, de un momento a otro mi cuerpo dejo de coordinar perdiendo totalmente su movilidad, un golpe certero me habría dejado fuera de combate sumida en un sueño profundo.

“veía a una chica a lo lejos, buscando algo con desesperación entre la multitud, noto que esa chica es Ekaterina en medio de tanto caos, camino hacia ella notando en su rostro terror, logro ver hacia donde su mirada desorbitada ve, logrando ver como el cuerpo casi inerte de su hermana Raina es levantado como hoja al viento por otra chica de igual estatura y aspecto; aun en shock escucho un grito desesperado, girando mi rostro al lugar de donde proviene descubro que es mi dulce Ekaterina, su melodiosa voz, aquella que oculto por tanto tiempo era usada para expresar dolor, miedo y angustia; me desespero al verle en ese estado, mi primer instinto protegerle…pero de que?... de todo el mundo… hasta de mi… ”

”Ekaterina mi dulce princesa, siempre a tu lado luchando y cuidándote de todo mal, mi hermosa princesa, mi pequeña hermana… ahora…no podre ayudarte… recuerdo como unos pesados pasos se alejan de mi no sin antes dejar una que otra patada acertada en mi estomago y espalda”

El frio cobraba presencia en el lugar, con insistencia pedía a gritos que su llamado fuese atendido y así fue; abriendo abruptamente los ojos y con un tremendo dolor de cabeza, Elizabeth se levanta con algo de dificultad, su peor miedo estaba frente a sus narices… perderle a ella, su mayor tesoro, era el peor de los momentos y recuperarle de vuelta ya no era una opción era un deber.

_No, no, no_ un dolor desquiciante atravesó por todo su cuerpo, sin duda había recibido algo más que un golpe _ Ekaterina!_ gritaba con miedo_ Ekaterina!! _ de nuevo aquel dolor paralizante en su cabeza_ Argg! Demonios! _ Su mirada se torno borrosa, le impedía buscarla con prontitud_ Ekaterina!!!_ realmente veía solo manchones…_ Raina!_ grito con desesperación_ demonios…¿donde estas cuando más te necesito? _ sentándose pesadamente sobre la nieve respiro hondo para recuperarse del todo_ Ekaterina!!!_ aquel alarido se sintió por sus alrededores.

_¿donde estas?_ susurro con impotencia al dar un par de pasos torpes_ ¿Quién demonios te tiene…? _ en un par de parpadeos, sus ojos ya podían ver con claridad y por supuesto recordaba lo que había pasado_ Malditos!! _ buscando por dónde empezar noto como unas ramas lucían fuera de lugar, sonriendo de medio lado intuyo el paradero de su preciado tesoro. _ a como le hayan hecho algo más que darle un susto a mi pequeña sentirán mi furia esas gorilas… _ caminado con sigilo emprendió su búsqueda adentrándose cada vez más en el bosque.

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utena
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    10/11/2011, 16:25

_ Debo hacer algo_ pensaba para sus adentros, recostada donde la tenían_ si debo salir de aquí, no me puedo quedar sentada esperando como hablan, par de viejas_ levanto sus piernas, cruzándolas un poco, mientras sonreía coquetamente, quería que le soltaran las manos, trataba de llamar la atención.

En movimientos lentos cruzaba lentamente las piernas, acariciando sus piernas con estas mismas, emanando una vista, y esencia de sensualidad, haciendo que otros guardias voltearan a ver, devolviéndoles una mirada coqueta.

Entre tantos murmullos escucho que habían capturado otra persona, ¿Quién será? Deseaba que fuera alguna de mis hermanas… Elizabeth… o tal vez Caris, o a lo mejor… amor... Wind... necesitaba verlas, no deseaba verlas en un lugar así, pero quería estar junto a ellas.

_ Esa mocosa está muy buena_ escuche que decían uno de los asquerosos guardias, hice que no lo escuchaban, mientras lamí mis labios resecos, lentamente, necesitaba agua_ parece que necesitaba agua_ dijo otro guardia, sonreí mientras lograba mi objetivo, se me acerco a mí, parecía que entre asquerosos, siempre hay alguien bueno_ ¿Quieres agua?_ pregunto, mirándome completamente todo mi cuerpo, algo que me molesto un poco, asentí rápidamente afirmando la pregunta, tomo mis manos con confianza, si debía salir de aquí debía empezar un juego.

_ Ven_ me dijo, sacaba de aquel lugar, de seguramente me llevaría a la cocina, sentí miradas encima de mí. Me quede casi en shock, cuando vi lo enorme que era este sitio, salir de aquí, empezaba a ser difícil.
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    22/11/2011, 14:11

Me costó mucho esfuerzo no perderme en las piernas de mi novia, porque era mía y de nadie más, sus movimientos eran tan sugerentes y cuando se lamo los labios, fue como una chispa que se encendió en mí, me puse detrás de unos árboles, respirando hondo, debía entrar, pero necesitaba entrar de un modo que no me delatara.

Me devolví del sendero, observe que la entrada principal era custodiada por muchos guardias, me quede recostada en uno de los arboles analizando los turnos y los guardias_ bueno será interesante_ fue lo único que me dije, rasgue mi blusa, mi abrigo, de la sangre que tenía mi espada, manche mis manos mis ropas, me despeine un poco mis cabellos plateados, y el toque final, desgarre un poco el inexistente escote que la blusa poseía.

Me acerque a paso lento, disimulando cansancio y dolor, a unos metros, fingí caerme en la nieve_ Tsk…_ hice un murmullo de dolor inexistente…

_ ¿Qué es eso?_ golpea de codo a su compañero_ parece una persona_ menciono, mientras se acercaba reduciendo los escasos metros mantenían_ es una mujer_ soltó otro alterado, escuche los pasos en la nieve como se acercaban más rápido, hice un falso intento de levantarme pero a los segundos volví a caer, haciendo más ilusión a mi ardid.

_ ¡Esta herida!_ grito uno, mientras se agachaba, y me revisaba por completa, lo mire cuando se quedo mirando mi cuerpo_ perros pervertidos_ pensé para después hablar_ ayu…da_ musite apenas entrecortadamente_ ¡Sam!_ volvió a gritar el guarda que me mantenía en sus brazos_ trae la camilla, no podemos dejarla aquí_ el nombrado corrió hacia el interior de la caravana.

_ ¿Estás seguro de esto, Scott?_ pregunto el guardia que se mantenía al frente de nosotros_ Esta herida, no la dejare morir_ espeto mirándolo fijamente_ yo daré los informes, además de algún modo me tendrá que agradecer_ menciono mientras miraba mi cuerpo con lujuria, tuve que aguantar de no hacer una cara de asco en ese momento_ como quieras, Scott_ menciono el otro.

A los minutos Sam, llego con la camilla con otros hombres, me colocaron en la camilla, agradecí que no me quitaran mis espadas, ladee el rostro en la camilla, mientras miraba como estaba entrando al lugar.

_ Estoy más cerca de ti_ fue lo último que pensé, cuando cerraron la entrada principal de la caravana, una nueva aventura había comenzado.
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galatea
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    11/12/2011, 15:04


- ¿Y tú que es lo que sabes hacer? -dijo Zipa mientras miraba inquisitivamente a esa mocosa que tenía en frente- No tienes porte y esas manos aunque no muestren rastro de trabajo me aseguran que no eres una noble… más bien una ladrona.

“A mí me la vas a dar… si huyes de la guerra me parece bien, si te crees que aquí podrás sacar tajada estás más que equivocada” pensaba para sí mientras le hacía un gesto con la mano a uno de los soldados.

- Trabajarás con Emma y su familia ocupándote de cocinar y limpiar si quieres viajar con nosotros… -hizo una pausa para encarar a la chica e intentar impresionarla- pero como te acerques de más a cualquier cosa que valga más de 2 monedas de plata ordenaré que te maten.

La enorme caravana seguía su rumbo a pesar de los imprevistos. Se toparon con varias partidas de reconocimiento que fueron rápidamente “acalladas” variando dirección y camino para no ser relacionados con el asunto. Eran tiempos peligrosos y Zipa bien sabía que era mejor no buscarse problemas más allá de los habituales… no en vano el contrabando y la venta de esclavos estaba penado en esas tierras, pero por eso sus ganancias eran tan sustanciales.
Zapa disfrutaba de su siesta cuando uno de los hombres de confianza de su hermana la despertó sin el más mínimo remordimiento.

- Dime que son cosas de Zipa o te mato aquí mismo por haber cortado mi feliz digestión de mis lentejas… -dijo al tiempo que se levantaba tan grande y fuerte como era ante la mirada atónita del hombre- me gusta dormir, no despertar -se encogió de hombros restándole importancia al asunto.

- La ronda de Aser ha encontrado a otra muchacha en los alrededores… informaron que estaba herida y armada –el hombre se rascó la cabeza con preocupación- como no encuentro a su hermana decidí decírselo a usted para que tome cartas en el asunto.

Zapa no es que fuera muy lista, no… todo su potencial residía en su fuerza bruta pero, como todo el mundo dice, más sabe el diablo por viejo que por diablo. Los idiotas de los soldados habían llevado a la chica a la carreta de la curandera que las acompañaba pero ésta seguía con su espada al cinto. Soltó un par de capones a los guardias cercanos por su descuido… herida o no… sólo los soldados iban armados en aquel lugar por precaución. Confiscó las armas de la joven y las puso a buen recaudo avisando a esos inútiles de que al siguiente error o metedura de pata por su parte… les arrancaría la piel a tiras ella misma sin pedirle permiso a Zipa. “Dices que soy lentita pero estos mercenarios no se saben lavar la cara por ellos mismos, hermanita…” pensaba mientras les advertía que dejaran de distraerse y volvieran a sus labores… que aquello no era un hospital y que esa joven comenzaría a trabajar una vez se mantuviera en pie para así ganarse el derecho de estar donde estaba o la abandonarían a su suerte.

- Aser, no le quites un ojo de encima… -se rascó la cabeza al caer en la cuenta de que el hombre era tuerto- bueno, eso… que no la pierdas de vista y la mantengas vigilada pero nada de baboserías que bien os conozco… -gruñó con desagrado- además, tampoco es para tanto la mocosa.

Tenían por delante una gran distancia, varias ciudades y poblados donde deberían parar para que su coartada de ser simples comerciantes fuera alimentada sin riesgos… pero avanzaban con lentitud y los días pasaban demasiado deprisa.

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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    11/12/2011, 15:06

Plenitud, una simple palabra con un amplio significado… eso era. Plena, por momentos se sentía plena y llena de energía con tan sólo tenerla a su lado. Las heridas de Miranne desaparecían como sombras del pasado ante los ojos sorprendidos de Gaia a cada hora que pasaba… y sin duda era una señal de muchas cosas.

Dos días atrás había conocido a Gea, sin duda la visión de esa chica la dejó notablemente impactada… tan grande era el parecido con Gaia que de no conocer las particularidades de la pequeña, seguramente hubiera podido acabar por confundirlas. El trato que Nyrea le dispensaba no hacía más que hacerla reír ante la mirada de reproche de la castaña… pero es que en verdad era tan extraño aquello…

Deseaba pasar tiempo con Gaia, todo el que podía… pero no era su deseo forzarla a su presencia o sus costumbres en aquel lugar. Quería que se sintiera como en casa, como esa casa que nunca había tenido… ofrecerle la posibilidad de formar parte de algo… y como bien sabía por su propia experiencia, lo primero que necesita una persona es su propio espacio. Le cedió la habitación conjunta a la suya para que la usara a su antojo luego de un pequeño paseo por la aldea. Notó como la chica en la que se apoyaba estaba llena de extrañeza ante las miradas de amabilidad y las palabras cordiales que les eran dirigidas… así que eso no hizo sino confirmar que Gaia necesitaba algo que en verdad fuera suyo para llegar a acostumbrarse a un entorno tan distinto. Luego de la comida de aquella tarde y aprovechando que Nyrea había salido con Gea a pasear decidió mostrarle lo que nunca antes alguien había visto. El firme suelo de madera no era más que el techo de un enorme sótano que Miranne había utilizado para entrenar a lo largo de los años fuera de las miradas indiscretas de los otros… el bosque era enorme pero dada su dificultad para dormir, miles habían sido las noches en las que consumió hasta la última gota de su energía en aquel recinto.

El sótano no sólo era un lugar de entrenamiento, también lo utilizaba como estudio, almacén y refugio ante los cruentos inviernos que azotaban el bosque de vez en cuando… por eso estaba provisto de todo tipo de cosas. Abundaban los estantes llenos de libros sobre mil cosas, unos extraños grabados en las paredes y armas de todo tipo por doquier. Gaia pareció fascinada por una extraña puerta que parecía dar entrada a otro recinto pero que Miranne se encargó de dejarle claro no podría abrir.

- Es una puerta de Ámbar gris… -la acarició suavemente con los dedos- y un poderoso hechizo la protege. Sólo yo puedo abrirla así que ruego respetes mi deseo y no intentes forzarla… no sólo por mí, lo más seguro es que acabes por hacerte daño.

- ¿Qué es lo que guarda? –le preguntó la chica.

La rubia dio una pequeña vuelta por la habitación hasta sentarse en una especie de diván y mirar a la puerta fijamente antes de responderle.

- Todos mis miedos y pesadillas… -respondió en tono bajo y algo oscuro dando por finalizado el tema- Puedes venir aquí siempre que quieras, tomar lo que desees o hacer lo que quieras… -señaló una de las repisas con libros- si quieres leer alguno no lo dudes, puedes hacerlo aquí mismo o llevarlos a tu habitación… es tu casa, no lo olvides –se levantó lentamente para aproximarse hacia la chica y besar su frente- si necesitas algo tan sólo debes pedirlo… no olvides eso tampoco.

Pudo escuchar como la puerta de su casa se abría y alguien entraba algo titubeante, por lo que tomó la mano de Gaia y ambas volvieron a emerger a la superficie.

- Hola Eveline, me alegro de verte… -sonrió con cierta sorna ante la mirada inquisitiva de la mujer que pronto reparó en el libro que sostenía en una de sus manos- son los Cantares de Ebromk… -miró a Gaia antes de tendérselo- cuentan la historia de la magia en nuestro mundo y el nacimiento de las diferentes ramas de la misma, pensé que te gustaría…

- Un caro y raro ejemplar, me sorprende que lo tengas… - Eveline tenía la particularidad de ponerle los pelos de punta con algunos de sus comentarios, en ocasiones la hacían pensar que esa mujer era más de lo que decía ser- aunque el Grimorio de Maddlare se suponía perdido y también se haya en tu biblioteca particular… - Miranne la miró inquieta mientras la mujer hacía caso omiso y depositaba varias cosas sobre la mesa del comedor- Lo manda Arlenne, espera que os guste.
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MensajeTema: Re: Asgard : La llegada de la Gran Era.    11/12/2011, 18:22

Diferente aquel lugar era diferente, la gente del sitio en si era diferente las miradas que le dirigían no era de desprecio, reproche o cargadas de ira, no eran miradas que le suplicaban un pedazo de pan o manos que se aferraban necesitadas a sus pantalones sin entender que ella aun era una niña.

Aquel sitio era extraño a sus ojos y atemorizante para su alma, sus ojos multicolores habían repasado en varias ocasiones el sitio sin observar guardias paseándose por todas partes como en Avalón, la gente no parecía insultarse siquiera mirarse con desconfianza, sostenían largas conversaciones en ocasiones en cualquier parte de la aldea.

Era extraño o simplemente la extraña era ella, le saludaban con amabilidad al verla asomada simplemente en la ventana de la alcoba de Miranne, Gea salía de paseo con Nyrea de vez en cuando y parecía estarse integrando con más facilidad que ella, pero el peso de su hermana era distinto al suyo… quizás porque la vida de Gea y su voluntad nunca le pertenecieron.
Ella en cambio había edificado un camino marcado con sangre, dolor , hambre y abandono no sabía cómo expresar lo que sentía intento articularlo pero era demasiado extraño…. Raro no sentir el peso constante de la responsabilidad sobre sus hombros.

El aire era limpio, la aldea también observaba porque de la observación se aprendía, quizás aquel comportamiento amable y cordial era razonable en aquel sitio pero no para ella, podía imitar el comportamiento pero necesitaba que alguien le explicara porque todo era así, las emociones de un mundo que no conocía…. Tanto para aprender que parecía tan claro pero que ella no entendía.

Miranne era otra pieza más en aquel extraño sitio, era amable y dulce con ella como nadie en su vida, le tenía atenciones y cuidados que no comprendía… esos largos paseos en lo que le conversaba de cualquier cosa con alegría y despreocupación, no era como pasear en Avalón en que todos sus sentidos estaban en el entorno, de hecho el sorprendía el hecho de que Miranne se concentraba en ella , le brindaba algo que nadie… su espacio, en general debía huir a las montañas cuando necesitaba tranquilizarse pero en cambio ella le dio su habitación, al tiempo que le mostraba aquel extraño sótano ese mismo día.
Observo el libro que la rubia le dio, había empezado a leerlo pero para comprenderlo mejor necesitaba de alguien abrió su ventana enfocando la espalda de su hermana y deslizando su cuerpo con agilidad para caer en el tejado, salto al pasto segundos después notando la cara confundida de una mujer a pasos suyos desvio los ojos con sumisión como sabía bien que debía en Avalon ”Porque siempre supe mi lugar”

_Pase buen día jovencita_ le escucho decir_ esta tarde hare tarta de moras_ la miro confundida ¿Le estaba haciendo conversación?_ He visto que es muy atlética y comprenderá que no puedo cargar yo sola mas esto_ reparo en el grupo de leños de la mujer y la canasta llena de víveres_ ¿Un trueque jovencita?_ supuso que su cara era un mapa porque la mujer rio suavemente_ tu cargas y te doy tarta_ asintió sin saber exactamente que hacer total iba hacia el lago, escuchaba a la mujer hablar algo de que a los niños les encantaba su tarta, de su marido y finalmente _ ¿De donde vienes?.

_Del infierno al parecer_ respondió antes de bajar la cabeza algo apenada escuchando una risa suave a pasos suyos.

_Todos hemos estado allí en algún punto de nuestra vida ¿Sigue haciendo calor?_ sonrió de medio lado deteniendo sus pasos en la puerta de una cabaña.

_En mi infierno no paraba de nevar_ afirmo con tristeza_ pero a pesar de eso era hermoso cuando el sol brillaba sobre la nieve_ ubico las cosas con cuidado en la entrada de la cabaña antes de sentir como una mano se posaba sobre su cabello despeinándola, pesada y suave a la vez pero su solo tacto la hizo encogerse por instinto a la espera de un golpe que nunca llego.

_Tiempo todos lo necesitamos, una buena tarta requiere tiempo_ la observo extrañada girándose hacia el lago donde su hermana estaba sentada para encaminarse y ubicarse a su lado compartiendo su silencio.

_Enséñame_ le dijo quedamente_ muéstrame lo extraña que soy _ noto los ojos de idéntica coloración enfocándola_ dime como es cada cosa, cada movimiento y aprenderé, enséñame lo extraña que soy.

_Mira a tu alrededor Gaia… toda la vida que te rodea_ enfoco el Bosque y la Aldea_ no _ vio a Gea ponerse de pie_ míralo de verdad, siéntelo crecer, cambiar, alimentarse…. Eso eres… vida…. Porque sirves a la que envuelve todo…. No desconfías, ni tienes miedo y no guardas segundas intenciones porque tu diosa no lo hace_ empezó a caminar siguiéndola_ cada movimiento de tu cuerpo se equilibra con tu entorno, tu mundo hermana debe estar hecho de amor…porque esa es la canción de la Diosa Madre…

Se interno con Gea en lo profundo del bosque mirando alrededor con algo de aprensión al no llevar arma alguna con ella y sin embargo su hermana caminaba en aquel sitio como si no temiera mal alguno_ Las espadas no valen mucho porque tu manejas algo mejor_ le afirmo_ no domas ni intentas poseer a la naturaleza, recibes su amor y le regalas el tuyo, no juzgas nunca sin antes conocer, sabes que la vida es un delicado ciclo y que las montañas a veces cantan , que el viento acaricia, el agua da vida y el fuego regenera_ la miro sorprendida echar a correr mientras ella intentaba seguirle el paso vio las botas de Gea volar cayendo a pasos suyos por lo que la enfoco sorprendida, aumento su velocidad con afán de alcanzar pero tropezando en lugares que su hermana no, entonces lo noto… al ver los cabellos bicolor agitarse con suavidad… el equilibrio…. Se saco las botas con dificultad, para lanzarlas al piso aumentando su velocidad, escuchando la risa a la que hizo eco… su infancia… esa era la primera lección de una infancia olvidada.

Salto un viejo tronco siguiendo ya más de cerca a su hermana divertida viendo la luz colarse entre las hojas mientras el claro anunciaba la salida del bosque justo frente al lago, esquivo apenas la capa de Gea y la capucha antes de verla pasar junto a un leñador que parpadeo maravillado antes de ver a la chica sumergirse no dudo en seguirla, hundiéndose en el agua para nadar intentando seguirle el ritmo para cuando llego a la orilla estaba agotada, le pesaba el cuerpo pero se sentía aliviada y liberada_ Todo lo que te rodea es riqueza y vida_ levanto la cabeza tendida como estaba en el suelo estilando agua de sus ropas empapadas_ todos vivimos en el seno de nuestra diosa a ella servimos con amor y alegría… vives feliz en el ciclo fraterno que nos une.

Noto como Gea tomaba aire alejándose de ella a paso calmo y dejando charquitos de agua por donde caminaba, giro su cuerpo sobre la orilla de lago mirando el cielo antes de cerrar los ojos agotada, “soy extraña”…. Se puso de pie tambaleante para enfocar la casa de Miranne_ Mi casa_ dejo escapar quedamente antes de escuchar un gritito y ver pasar de nuevo a Gea con dos niños encima para sumergirse en el agua, vio pasar varios cuerpecitos más antes de ver a Nyrea reír corriendo para sumergirse en el agua… sin duda a Gea no le daba trabajo adaptarse, o al menos lo había aceptado mejor eso de que las cosas no serian como antes.

_ Ve a casa Gaia_ se giro enfocando a Evelyn que le tendía una tarta_ al parecer esto es tuyo y dile a Miranne que la obtuviste en el trueque_ le afirmaron enfoco a la mujer asintiendo levemente, se enrumbo a su casa para ingresar a su habitación, no había nada en ella los muros estaban limpios y solo estaba su ropa la que le dieron por lo que se cambio tomando el libro para dirigirse al sótano a leer, dejo la tarta en la ventana de Miranne ni la robo ni la tomo pro la fuerza se la cedieron… era extraño muy extraño… no explico lo del trueque total ella no estaba.

Abrió lista para leer y consciente por la mirada de Gea que iba a empezar a entrenarla hasta el cansancio.
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