Yuri's Lyrical Secrets

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 No siempre fue mentira...

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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   20/3/2011, 17:09

De nada.... es solo a purita verdad =).....
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ais
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   20/3/2011, 20:18

alexandra escribió:

Nada que disculpar mujer no te preocupes, hay cosas mas importantes como ir a buscar a siertas personas :)
Con lo de isabel lo pensare, soy medio egoista y ni te imaginas lo que tramo con Antonia asi que a esperar.

Gracias por comenar y poner emoticones lo hace mas entretenido.
cuidate bss

eres un sol Mi Alex (aunque no me tomaria la tarea de llevarla y traerla si algun jodido transporte la dejara cerca de casa )

me la dejas picando, mira que declararle esas cosas a una persona tan curiosa como yo, eso es cruel

besos grandes, te cuidas. espero leerte pronto

bye
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   26/3/2011, 16:45

publicare pronto, tengo todas las contis pero no net asi que tenganme pasiencia si??
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ais
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   27/3/2011, 03:53

claro que se la esperara señorita ^^

bss.
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   27/3/2011, 10:36

okis =)
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alexandra
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MensajeTema: No siempre fue mentira...   11/4/2011, 16:16

Uf! mil años sin meterme al foro por mi querido PC que emoción.

Bueno mis queridas lectoras siento la larga demora pero aunque excusas me sobran de todos modos no me justifican completamente y prefiero guardar silencio.
Aquí va la siguiente continuación y aprovecho de informarles para no tener inconvenientes luego, que como es el tiempo Sahian - Alicia y ya es tiempo que le de desenlace, las siguientes continuaciones seguirán con este tiempo hasta que lo acabe. De igual forma se los mencionare en cada continuación de aquí en adelante para que no se confundan ni nada.
Eso seria, sin más pueden leer y cualquier duda o molestia me la hacen saber, se me cuidan mucho.



*******************************************************************************************************************************

En esto quedo la continuacion anterior correspondiente a este tiempo (Sahian-Alicia)....


Generalmente los dolores y el sangrado por tales sucesos me dejaban postrada por días de depresión eh intentos frustrados de acabar con mi vida, pero esta vez no sería así y como pude me levante y llegue al colegio para ver a Sahian, para poder llevar a cabo mi plan. Ahora correspondía que solucionara el conflicto que creé para marcharme de su casa, la necesitaba para aguantar, para sacar fuerzas y no arriesgarla por mí. Tengo que lograr que me perdone, que me perdone todas estas mentiras que me veré obligada a decirle.
Solo deseo que no se de cuenta de nada, yo no quiero se preocupe mas por mi… de nada.


*****************************
Lunes 13 de Noviembre, tres semanas volaron entre Alicia y yo y estábamos a unas cuantas mas de terminar el último Año escolar de Básica. Me siento nerviosa ya que es extraño volverla a ver ¿Cómo debo actuar cuando se siente a mi lado, esta enfadada aun? Tengo que preguntarle que tal le fue con Víctor, decirle que me perdone, pero primero saber si me hablara o este cuento de hadas se quemara, tengo miedo, no quiero oírle decir que todo fue lindo pero no significo nada para ella, me sentiría una basura, una tonta por dejarme llevar y entregarme sin poner algún requisito o lo que sea.

—Hola...
— ¡Alicia!
En ese momento quería preguntarle tanto, abrazarla, saber como estaba y abrazarla, al menos me hablaba, pero lo que mas quiero es abrazarla

— ¿Por qué te sorprendes tanto?-pregunto sentándose a mi lado.
—Es que yo… es que… ¡como estabas enfadada pensé que ya no te importaba!-dije de carrerilla.
—Yo, yo no puedo dejar de quererte-acaricio mi mejilla- te dije que me es imposible.
— ¿Lo dices en serio?-tome su mano sobre mi mejilla.
—Claro-sonrió.
—Entonces puedo saber por que te dejaste golpear otra vez-dije con los ojos vidriosos.
— ¿De…de que hablas?-se alejo nerviosa.
—Mírame-tome su rostro entre mis manos-se te nota hasta en los ojos.
—Mis ojos…-miro el suelo
—En las ultimas semanas-la abrace-perdiste esta mirada.
—Solo me grito esta vez te lo juro, nada mas, estaba normal, nada enfadado, pero al menos gritarme tenia.
—Entiendo.
No puedo creer en alguien que cuando se dirige a mí entra en este caos, se hunde en semejantes nervios y de a poco su mirada le habla al suelo, al techo, a su alrededor y sin mas me deja.
—Pues es solo…eso.
No puedes saber todo Sahian, si te contara lo que paso no serias tan paciente como vienes siendo desde que supiste todo, no puedo permitirte que cambies conmigo porque es lo que me da fuerzas.

Flash Back

—Llegue-tono frío.
—Ya veo, que tal tus días sin mi-susurraba en su oído -¿me extrañaste?
—Ni un poco-dio un paso atrás.
— Acaso oigo un tono intimidante ¡Ja!-mirada burlona-¿Por que tardaste tanto?-bofetada.
—….
— ¿No piensas responder? ya veo que esa tal Sahian te influencia-rondaba a Alicia- lo que no se imagina es que no puedes hacer nada- la empujaba al sofá.
— ¡No me ha influenciado nadie! -mirada fija-tu bien sabes que no tengo opción y por eso… ¡PERMITO QUE ME TRA -bofetada.
— ¡CALLATE! tu no me permites nada mierda-otra bofetada- te gusta sufrir no Alicia, seria todo tan fácil si te arrodillaras eh hicieras lo tuyo al igual que tu madre.
—Lo tuyo… ¡ja! ¡NUNCA! ¡NUN-la toma del pelo.
—Pero te tengo que obligar y así lo haces mas difícil-se larga a reír-pero no menos placentero- con la lengua en su mejilla.
—Pides imposibles-susurraba ¡YO NUNCA VOY A HACER LO QUE QUIERAS! Y me vale que me obligues porque en el fondo de tu retorcida mente te afecta que no ceda a ti, te afecta ¡enfermo!
—Golpe seco— Lastima Alicia-empezaba a cargarla- si no cooperas nunca obtendrás lo que tanto quieres -llevándosela a la habitación.

Fin Flash Back

— ¿Segura? Sabes que puedes decírmelo-insistí.
—Segura, no me ha hecho nada, por el momento nada-beso mi mano.

Comenzaron las clases y bajo la atenta mirada de Natalia, que desconcertada por mi cara de incredulidad; porque si, no le creí nada, comenzó a mandarme papeles preguntándome si estaba bien, si necesitaba hablar, y la verdad es que no sabía si necesitaba de alguien y por eso solo negué su amabilidad y mentí escribiéndole que estaba algo mal del estomago por algo que comí. No paso ni media hora de clases y apareció Antonia, me había olvidado completamente de la terapia por lo que entendiendo la mirada de mi psicóloga me levante quedándome a su lado.

—Vamos.
—Pero y Al…
—No digas nada vamos

Mientras salía veía como Alicia procuraba mirar a otro lado mientras yo buscaba explicación.

—Antonia por qué no sacaste a Alicia-dije una vez en el pasillo.
—Te explico en la oficina cálmate por favor.

Que mas podía hacer que acatar, si no hubiera cambiado algo en este ultimo tiempo de seguro me hubiera parado y exigido respuesta a cambio de seguir asistiendo a las sesiones, pero ahora era diferente. Ahora me era mas entendible comportarme para que cuando estuviera en la oficina premiaran mi paciencia con la información que quería.

—Y entonces-la mire triste- ¿de que me perdí?
—Vino el padre de Alicia-respondió tomando mis manos-no pongas esa carita triste.
— ¿El?-pensé unos segundos-¿Víctor?
—Si, el mismo ¿lo conoces?.
—No es su padre-mire el suelo enfadada-el no es su padre.
—Esta en las actas y-
—Es padrastro y menos que eso, es un miserable-la mire entre lágrimas-Antonia el no es humano.
—Sahian explícate ¡y para de llorar!-me ordeno-vamos que si quieres conseguir algo tienes que ser fuerte y plantearte.
—Esta bien-respire- el golpea a Alicia, la hiere…y hasta-me calle para pensar en lo que diría- ha abusado de ella.
— ¡¿Qué?! ¿¡Pero qué!?-desconcertada-¿Estas s-
— ¡No te lo diría si no fuera así! Acaso crees que sufro tanto por ella porque peleamos y se aleja a ratos de mí.
—Dios…esto es como lo dice mi profesor-tomando su frente- ese tipo llego aquí y prácticamente ¡es un santo! se mostró preocupado, me hizo sentirme algo culpable incluso-tomo su cabeza sorprendida- Dios es… ¡hay que denunciarlo!
— ¡Espera no! no es tan fácil, no la puedes pasar a llevar y denunciarlo, no siempre sale bien, o no se, yo no entiendo de esas cosas por lo que no la he agobiado diciéndole que hacer ni nada, pero no hay que hacerlo así.
— Pero Sahian lo entiendo, aunque aun así esto se tiene que denunciar.
—Hay que hablar con ella pero si sabe que te lo conté se alejara-agarre mi cabeza- me lo dijo, ella confía en mi y no quiero defraudarla, de mi parte para ella no hay presión, de echo solo un par de veces en las que me asuste le pedí fuéramos a un Hospital o algo pero se negó y no insistí.
— ¡Son un par de tontas! ¡TU!-me miro- cómo puedes andar cargando un secreto así, sin demostrar nada ¡sin ayuda! no entiendo.
—No lo entiendas entonces, esto no se trata de mi, solo ella y por favor no le digas nada, solo ayúdame a mí
— ¿A ti? Me acabas de decir lo contrario Sahian.
—Yo todo lo que hago es para ayudarla Antonia, por lo que si me ayudas la ayudas a ella, es lo único que se me ha ocurrido y funciona, sólo si dejara de hacerlo habría que cambiar el plan.

Llego el receso y me senté bajo el árbol para tranquilizarme, parecía el principio del fin, tenia mucho miedo, no sabía que hacer, parecía que todo lo referente a Alicia me sobraba en las manos y me faltaba todo para ayudarla.

—Sahian oye-era Natalia.
—Naty –sonreí-¿Qué pasa?
—Eso quiero saber, que te pasa ¿te puedo ayudar? estas algo sombría-golpeo quedito mi hombro.
—La verdad no te lo puedo decir-me encogí de hombros- y no me preguntes, porque no te dije –nada- solo porque se que eres inteligentísima y no me lo creerías.
—Por qué traes tanto peso-me miro dulcemente- deberías alivianarlo-se puso frente a mi- quiero que sepas que lo que necesites, lo que sea, lo pidas.
—Naty mira, eres genial y te agradezco todo el interés pero te digo que fuera de toda ayuda que me des mi actitud tal como la vez ahora contigo no variara, al menos no como quieres, lo siento.
—Oye no me veas tan superficial, se que no me corresponderás como quiero pero fuera de eso quiero ayudarte, y en una de esas si cambia algo-beso mi mejilla-estaré para aprovechar.
—Boba te acabo de decir lo contrario y aun así no te detienes.
—Lo siento, la esperanza es lo ultimo que se pierde-me miro- y aunque creo que esto esta demás
— ¿Esto que?
—Me gustas, que te diga que me gustas, no lo había hecho así que ahora es oficial y ya me voy que tengo entrenamiento.
— Claro me deja toda incomoda y se va no.

Me levante y fui por algo de comer, no quería pensar en nada por lo que solo camine sintiendo las pequeñas brisas, reconfortándome y dándome energías, lo necesitaba y tenía que dármelo.

—Sahian –se acerco Antonia.
— ¿Que pasa?
—Acompáñame.
— ¿Y bien?
—No le preguntes a Alicia por que no vino contigo hoy a mi oficina, haz como que no sabes nada y para mañana solo le dices que vaya contigo como la semana pasada.
—No tendrás problemas con eso, porque no quiero provocar que te despidan.
—No, nada de eso, yo no he cancelado el acta de sesiones con Alicia y como queda poco para que acabe el año escolar nadie revisa, confía en mí.
—OK-sonreí- lo aré ¡eres la mejor sabias!
—Nada de eso ahora vete.

El receso termino y me senté en mi banco, le sonreí a Alicia y puse atención a las clases que quedaban, ignore todo mi alrededor para no desconcentrarme y así por fin llego la hora de salida.

—Hasta mañana Sahian-tomo el cuello de mi camisa para arreglarlo.
—La retuve-¿Oye no quieres irte conmigo?
—No, creo que no sería buena idea-puso cara triste.
—No pongas esa carita-la abrace-sonríe para poder sonreír también.
—Te quiero tanto-me abrazó.
—Y yo, adiós entonces-me quede parada.
—Bye.

Alicia solo insistió en irse y no queriendo forzar nada accedí a que lo hiciera. Pase como solía hacerlo donde Alejandra, el lugar tenia bastante gente por lo que aguarde una mesa, no importaba que no fuera la de la ventana solo quería comer y no pensar.

— ¡Ey!
—Hola-sonreí.
— ¿Lo de siempre?-me guiño el ojo.
—Así es, gracias.
— ¿Y que tal el día, cansado o que?
—Bastante liquidante, tengo una flojera horrible
—Nada nuevo-rió- te falta tu batería ¿Dónde dejaste a Alicia?
—Tiene casa recuerdas, no soy su mundo.
—Pero te gustaría-mirando a otro lado.
—No lo voy a negar-apoyándome en mi mano.
— ¡Lo sabía!-grito- eres muy linda para estar sola y no tomar en cuenta a Demian.
— Pues ya ves-la mire en silencio- ¿no te molesta que me gusten las chicas o si?
— Para nada, es la ley natural que las lindas sean lesbianas.
— Por que lo mezclas todo con lo superficial-suspire- es increíble lo diabólica que suenas cuando hablas así.
— Aun así me quieres-sonrió.
— Claro- empecé a comer mis media lunas
— ¿Qué te sucede?
— Te voy a contar un secreto-deje mi café-me…gusta tu café-sonreí.
— Oh vamos, ya en serio que te pasa.
— Pues-suspire- veras-la mire- hay algo que me hace sentir bastante mal, un engaño para distraerme y poder ser un poco yo.
— Siempre eres tú, aun eres muy joven y no lo comprendes que es diferente.
— Lo se, pero yo creo que no puedo estar en paz, haciendo como que todo esta bien cuando esta mal.
— Entiendo y no se porque creo que esto incluye a Alicia.
— Exclusivamente para mi siempre será ella-seguí comiendo.
— Oye no te pregunte, pero ahora al saber esto ultimo de ustedes ¿no te molesta que trabaje para mi no?
— Para nada, es un respiro para mi porque se que tu la defenderías de cualquier cosa y la cuidarías tan bien como a mi-volví a sonreír.
— Por supuesto-me miro intuyendo algo pero sin preguntar.
— A propósito, te traigo los bocetos el viernes o cuando me acuerde pero dentro de la semana, hay uno que esta algo distinto porque me ayudo Alicia, lo veras cuando te lo traiga tiene hasta su firma de artista.
— Genial ya quiero verlos y dile a Alicia que venga mañana para conversar del trabajo.
— OK, ya me voy, se me hace tarde y tengo sueño.
— Oye Sahian-me miro Alejandra-esfuérzate-beso mi mejilla.
— Gracias, lo haré.

Al otro día tranquilamente respire por cada pregunta o duda sobre Alicia, no tenia que tocar ningún tema delicado y solo extender mi mano a la segunda hora y llevarla con Antonia y así lo hice.
A eso de las tres cuando ya hasta la sesión pasó, pedí permiso para ir al baño y en eso que voy llegando a este Antonia aparece rápidamente y entra conmigo.

—Vienes al baño también-sonreí.
—Ya deja de fingir, que se que estas mal, Alejandra hablo conmigo anoche cuando pase a tomarme algo.
—Yo pensé que sabias porque eres mi psicóloga-volví a reír.
—Bueno después hablaremos de esto porque ahora vengo a informarte.
—Soy toda oídos -me senté sobre los lavabos.
—Creo tener una idea de porque no habla a nadie de lo que le pasa y lo aguanta-tomo aire- Sahian, Alicia debe estar atada a Víctor para poder conseguir algo o evitar algo no se, pero a pesar de que de su boca salen buenas palabras sobre el, sus ojos, su comunicación corporal es agobiante, no se que mas podría ser, ayer quede tan perturbada que fui con mi profesor y le plantee la situación y llegamos a esto.
—No lo había pensado, enserio que no-me quede en silencio- creo que es algo muy acertado porque si no es así ¿Para qué soporta entonces? Antonia-la mire- voy a descubrir que es.

Volví a la sala y ya no quedaba nada para salir por lo que guarde mis cosas y me quede mirando a Alicia.

— ¿Por qué me miras así? –me pregunto sonrojada.
—Siempre te miro así-sonreí.
—Te extraño, por que no pasas conmigo los recesos.

Todos empezaron a salir del salón, Natalia se acerco a despedirse y quedamos solas.

—Nada de importancia-me levante.
—Es mentira, no puede ser nada.
—Mucho entre nosotras es mentira según tu Alicia-dije calmadamente- no crees que exageras.
—Yo…-desvió la mirada- bueno no tiene caso
—Ahora que recuerdo, Alejandra quiere verte ¿puedes?
—Claro-Respondió con voz triste.
—Bien vamos entonces-sonreí y salí.

Al llegar Alejandra se llevo a Alicia indicándome a mí una mesa en donde estaba mi comida. Espere pacientemente mientras comía y de a poco Demian o más bien dicho cada cinco minutos se acercaba Demian a ofrecerme algo más.

—Deja de venir a preguntarme por dios ¿Cuándo me has visto comer tanto?
—Nunca se sabe, además ¿para que tan pesada?
—Además, para que tan patético-puse cara sería.
—Es mi trabajo- me sonrió.
—Bien…bien por ti entonces-desvíe la vista- no quiero nada más (que extraño es)
— Me alegro-volvió a sonreír.
—Todo bien entonces-se acercaba Alicia y Alejandra riendo.
— Hola Demian ¿Qué tal?
— Holas, bien gracias-le cerro un ojo.
— ¿Y como os fue?-pregunte apoyada en mi mano.
—Perfecto, Alicia se quedara un par de horas luego de clases y en Vacaciones obviamente todo el día.
—Así es –respondió feliz Alicia.
—Me alegro por ti Ali-la mire sonriendo.
—Bueno tienen que celebrar ¿Qué quieres Alicia?
—Helado-cerro los ojos como una pequeña.
— ¿Sahian?
— ¿Tendré que pagar? porque no traigo mas que lo de siempre.
—No, va por mi cuenta torpe.
— ¡A entonces quiero!-la mire seria-solo otro café, gracias -sonreí.
— ¿Solo eso? –preguntaron ambas
—Si, no se metan en mi estomago.

Paso un rato y nos despedimos de Alejandra. Mientras caminábamos a la parada más cercana no pude evitar romper mi burbuja de paz y quitarme una duda.

—Ali-la mire- No tendrás problemas con esto, porque si te sentiste forzada o ahora te arrepientes yo hablo con Alejandra y no habrá problemas y-
—Nada de eso Sahian, quiero hacerlo y Víctor entenderá, además el también trabaja y yo necesito para mis gastos, quiero comprarme cosas y ahorrar para poder salir de ese lugar.
— ¿Enserio? digo me gusta como piensas pero es que –tome su mano-¿te dejara marcharte?
—Lo hará, no tendrá por siempre el placer de verme.
— ¿Por que, hay algo que no sepa?-aproveche.
— ¡Eh! no nada, solo me refiero a que me iré y no me detendrá. (Porque inevitablemente mi atadura se romperá)
—Siento ser tan insistente-la abrace esta vez- pero, quien me asegura que no te pasara nada.
—Yo te lo aseguro-susurro.

Como hace días estábamos separadas, una por resistir a su vida, la otra por estar dentro de una burbuja, no falto decir algo más y simplemente Alicia me beso. Era tan extraño sentir un beso después de separarnos, sus labios seguían siendo tiernos y suaves con mi torpe accionar, pero aun así sabía raro. Era dulce el ambiente, el sentimiento y sus caricias, pero sabía a mentira a pesar de que se mezclaba casi perfectamente con la supuesta verdad.

—Alicia ya…ya me tengo que ir-me separe-ve con cuidado-salí corriendo.

Llegaba el miércoles y de a poco me sentía rara porque no tenía que ir con Antonia, las clases me las tendría que bancar por entero y para rematar no corresponderle la mirada a Alicia que atenta me vigilaba y sabía bien porque. Mi mala suerte no podía ser peor según lo que pensaba, pero estaba equivocada, sin darme cuenta se me acerco Natalia y se sentó a un lado de mí y empezó a conversarme, no tenía ganas de halar pero tampoco podía ignorarla por lo que la seguí. Cuento corto al toque del timbre mire a Alicia y esta ya no estaba, quizás que me diría cuando la fuera a buscar. Mientras tanto Natalia quedo de acompañarme al café ya que tenia la tarde libre y la verdad la compañía no me venía mal pero olvide que Alicia empezaba a trabajar también y se armaría un teatro de malas caras.

Al llegar al café Alejandra extrañada se me acerco para saludar, no me costo mucho deducir que encontraba extraño que llegara con Natalia y no con Alicia pero que iba a decir. Por suerte Alejandra y Natalia se conocían del cumpleaños de Alicia y con eso me evitaba grandes explicaciones, sin contar que desde ese día todas se han vuelto a ver en alguna ocasión y se llevan bastante bien.
Antes de poder si quiera comer algo llegó Alicia, se veía triste y apenas me miró y vio a quien tenía al lado solo respiro y se fue con Alejandra. Mire a Natalia que había visto lo mismo que yo y no supe que decir, me sentía culpable por provocar esa mirada, se supone que mi utilidad es hacerla feliz y ahora mientras veo como Demian le salta por todos lados de felicidad, se alcanza a notar que evita mirarme, que esta incomoda conmigo aquí, que le duele tanto como a mi la situación; de seguro ya me odia.

—Sahian hablare con Alicia para que no tengas problemas.
—No es necesario si-
—No te hagas, ella parece tu alma, si ella ríe tu ríes, si llora tu lo haces, no se como no lo vi antes-sonrió triste.
—Naty lo siento, te dije que no podría -tome su mano-lo siento.
—Lo acepto, no soy buena perdedora pero eres una chica muy especial para actuar igual que siempre contigo.
—Agradezco eso, enserio.
— ¿Entonces amigas no?
— Amigas-sonreí.
— ¿Con derecho a roce?
— Sonrisa-No te pases quieres.
— Es broma no se preocupe.

Preferí evitarme algún problema más y antes de que saliera Alicia le avise a Alejandra y me fui. Preferí no preguntarle a Natalia porque se quedaba intuyendo que era por lo de Alicia, esperaba saliera todo bien y no fuera para peor.
Mientras caminaba no pude evitar temblar al avisar a un hombre lamentablemente conocido y a la vez detestado para mí, acercándose con esa cara lista para tapar su hipocresía, Víctor.

—Hola
—Sahian hija ¿como estas?
— (que bueno es) No muy bien por culpa de su hija.
— ¿Por Alicia?-se sorprendió.
—Si ¿supo que trabajara en un café?-aparente enfado.
— Si ¿No estas de acuerdo con ella?-dijo con un tono algo irónico.
—Para nada, si por algo usted se esfuerza y es el pilar del hogar.
—Agradezco eso y la verdad yo pensaba que la apoyabas.
—Para nada, se le ocurrió de repente-me cruce de brazos-debería prohibírselo.
— (A eso venía, pero ya no) No, el trabajo nunca es despreciable, además se vienen las vacaciones y le servirá de experiencia.
— (Estupido) A mi no me parece, pero en fin, usted es el que decide, ya me tengo que ir, que este bien cuídese-sonreí. (¡¡¡¡¡¡Ojala se muera!!!!!!)
— Tu igual y con cuidado de regreso a casa.

No faltaba mas, no era nada difícil saber que iba a sacar a Alicia del café, se le notaba en el rostro y en como ironizo ya que pensaba yo la había incitado. Afortunadamente esta en mi contra y ahora que cree no estoy de acuerdo, la dejara pensando que me molesta estoy segura.
No me fui a casa ya que tenía que decirle a Alicia lo que acababa de hacer, ya que si se lo comentaba Víctor se armaría un problema y ella se deprimiría al no poder concretar sus planes.
A eso que faltaban diez para las ocho de la noche salio Alicia con un aire nuevo, se veía mas liberada, era un paso hacia la libertad me dijo hace una semana y esto lo confirmaba, ahora solo tenia que procurar siguiera así.

— ¿Qué tal el primer día de trabajo?-pregunte apoyada en una pared.
—Sahian…casi perfecto-me miro fijamente.
—No se porque creo que no soy mas que una piedra en tu camino-me lamente.
— ¿Eso crees?
—Creo muchas cosas-mire a un lado- me encontré a Víctor hace un par de horas, venía a sacarte del café.
—Nunca llego, me estas mintiendo.
—Le mentí a el no a ti-metí mis manos a los bolsillos- le dije que no estaba de acuerdo con que trabajaras, le subí un tanto el ego alabándolo y para rematar le pedí te prohibiera seguir ahí.
—…
—Es todo mentira como te dije, pero funciono porque al verme enfadada y en desacuerdo contigo el dijo que era una experiencia que tenias que pasar y bla bla bla-tome mi bolso- me quede para decírtelo y no metieras la pata, confío en que no lo descubrirá porque mientes bien.
— ….
—Ah-me voltee-te ves muy linda con esa blusa.

En el bus camino a la casa me sentí muy sola, con palabras tan duras era seguro que no me hablaría mas. Pasamos de los besos, las caricias y la compañía incondicional a todo lo contrarío, al menos yo se que la quiero igual a pesar de todo ¿pero ella?
Sonó mi celular, era mi madre, ya casi se cumplía el mes, al finalizar la semana volvían y por todo lo de graduación de fin de año, navidad, año nuevo y posibles vacaciones se quedarían por aquí según lo que me comentaron, no me venia mal.

El jueves en clases sucedió lo que temí, no me hablaba. Natalia se me acerco y dijo haber hablado con Alicia y que lo tomo bien, que hasta le agradeció por decírselo pero no entendía que después de eso ahora hasta de asiento se había cambiado.

—Quizás me este dando una lección Naty-dije sin ánimos con la cabeza apoyada en mi mesa.
—Pero Sahian si tú no has hecho nada-acariciaba mi cabello.
—No cumplí lo que le prometí-cerré mis ojos. (No evite separarme por problemas como ella dijo que pasaría.)

El día pasó lentísimo, no hice nada más que mirar la nada por la ventana, me sentía muy mal, era inexplicable, tenía hasta ganas de llorar y un par de veces se me escaparon ciertas lágrimas.
Me metí creyéndome capaz, en una situación que hasta ignoraba posible fuera de las películas, me siento tan pequeña al lado de todo en esta ciudad. Ni si quiera puedo decir que por orgullo estoy así porque en verdad quería ayudarla ¡por dios que así era!

El viernes llegue al Colegio y me fui directamente a la oficina de Antonia para dejar los Carteles de Alejandra guardados, me tendió un vaso de leche y unas galletas como siempre y no pudo evitar empezar a interrogarme.

— ¿Que paso contigo y Alicia?
— ¡Alejandra me va a oír!-dije enfadada.
—Entonces si pasa algo, vamos cuéntamelo.
—No pasa nada, siempre fue nada o al menos eso creo, quizás soy extremista y no se afrontar los problemas, ya me puse en todas las posturas por si quieres saberlo, pero no es nada-tome mi leche.
—Si no fuera nada no estarías tan enfadada.
—No, es nada para ella-la mire- yo solo estoy enfadada porque con esto me di cuenta de que me metí en un asunto de “grandes” y me quedo grande-ironice.
En eso entra Alicia y yo como niña pequeña me levante y me fui a la silla junto al escritorio de Antonia y le di a ambas la espalda, no me interesaba nada, estaba enojada y al menos eso tenía que permitirme.

—Alicia te ves cansada ¿mucho trabajo?
— (Dormí mal) Si-sonrió- es por la inexperiencia.
—Mentira-sonrió - es por eso que esta allá-apuntándome a mí.
— ¡Ja!-solté yo aun de espaldas.
— ¿Y eso que es?-refiriéndose Antonia a mí ¡ja!
—Es una ironía ya que ella solo piensa en ella, yo aquí no tengo que ver.
—Tú y tus ironías-respondía Alicia.
—Al menos no son mentiras…
— ¡Por que siempre sacas lo mismo!-gritaba.
— ¡Porque se cuando me mientes!-palmote el escritorio y mirándola enfurecida salí de ahí.
—Vaya yo pensé que ya no tenían secretos-comento Antonia.
—Es tan dura-lloraba Alicia- es tan dura…y…ni siquiera me deja explicar.
—Antes de que te vayas indignada también-dejándose caer en el sillón- te voy a recomendar que dejes de ocultarle cosas.
—Pero y como esta segura de eso-apretaba sus puños.
—Te ama tontita, en tan poco tiempo ya pena y muere por ti-la abrazo- no es obvio el como lo sabe.
—Mentiras, mentiras, yo no le oculto nada (nada que necesite saber ¿o si?)
—Bueno tu veras, ahora puedes irte si quieres.
—No saldré, no quiero clases aun.

Paso alrededor de una hora luego que salí de la oficina y vi caminar a Alicia al pabellón, me encontraba indignada pero ya no gritaría mas así que fui donde Antonia.

—Volví –tomando mis galletas.
—Que arranque Sahian-moviendo la cabeza de un lado a otro.
—Lo siento, pero es que no aguanto su serenidad al mentir.
—Mañana estará sola en casa y llame a Alejandra para que le avisara hoy que le daba el día libre.
— ¿Y eso que?-pregunte comiendo.
—Para de comer puerquito-me dio en las manos.
— ¡Oye! me dio hambre el enojo-sonreí.
—Te lo digo para que vayas a su casa y te pongas en buenas.
—No se, ella no confía en mi…
—Ella te ama igual que tu y si estas insegura pregúntaselo y deja de sufrir.
—Es que Antonia-caían mis lagrimas-tengo miedo, me he dado cuenta de que no puedo ser lo suficientemente fuerte si se que le puede pasar algo.
—Eso…-me abrazó-eso tienes que superarlo y creer que puedes ayudarla, tienes que cambiar su mentalidad, hacerla arriesgarse mas, llevártela contigo o ayudarla a que vaya lejos del peligro, tu puedes.
—Tienes razón, no puedo ser tan inmadura para pensar-seque mis lágrimas.
—Correcto.
—Esto tiene que acabar o será peor.

Salimos de clases y Antes de abandonar el Colegio Naty me hace acompañarla al gimnasio para que le ayudara con su juego de voleibol.

—Oye Naty no es por ser pesada ni nada pero me da flojera.
—Vamos Sahian tienes la nota mas alta en Educación Física ayúdame solo un ratito.
—Me ensuiciare y además moriremos de calor en este sauna-me queje.
—Nada de eso vamos.

Pasamos un buen rato ahí, yo detestaba hacer deporte a no ser que me obligaran por notas y Natalia lo sabía y aun así me llamo a mí. No me negué porque no tenía alguna otra cosa que hacer y quedaban tan pocas semanas para salir que cedí. No le daba muy bien al principio al balón pero luego me acostumbre y entre risas y bromas acabo todo el entrenamiento.

— ¿Y como estuvo?
—Pues me sirvió para relajarme
—Cierto-se largo a reír.
—Sí, gracias y dáselas también a Antonia..
—Vaya lo descubriste-rascaba su cabeza.
—Lo se todo-me largue a reír-bueno vámonos que tengo cosas que planear para mañana.
A tus órdenes.

Llegue a la casa me dí un baño y me tire a mi cama, estaba agotadísima y a pesar de que dije planear hace un rato, pensándolo mejor no pensaba nada y así no se forzaba lo que llegara a pasar. Me levante para prepararme algo de comer y antes de subir suena el timbre.

— ¿Sahian estas bien?-abrazo.
— ¿Pero que hacen aquí?-soltándome.
—Hoy no pasaste a saludarme al café y me preocupe, a propósito los bocetos están geniales gracias-me abrazo otra vez.
— ¿Y tu Antonia?-la mire seria.
—Yo la acompañe-sonrió.
—Gracias por llevarle los carteles, lo olvide completamente, pasen-camine a la sala.
—Y que harás mañana-pregunto Antonia.
—Iré pero sin planes.
—Arregla las cosas Sahian, porque si Alicia no se ve feliz no trabaja igual, sigue siendo bellísima pero triste no luce.
—Hare lo que pueda, no me presionen-masque mi sándwich-¿recomendaciones?
—Tú eres la que la conoce, dale lo que quiera-decía Ale.
—Sexo, siempre funciona te lo aseguro.
—Siempre lo mismo-me puse rojísima al recordar la última vez que Alicia y yo estuvimos en una misma cama.
—Parece que diste en el clavo-rió Alejandra.
— ¡No me digas que ya lo hiciste y no me lo has confesado!
—No tengo que confesar-dije nerviosa-eres mi psicóloga no mi cura.
—Aun no me respondes-dijo seria.
—No hemos hecho nada y no lo haremos porque no se como-mire el suelo avergonzada.
—Eso lo dicen todos Sahian, además Alicia tampoco sabe y será mas interesante descubrir y esas cosas.
—Yo soy la que no se, ella pues…
—Oh… Sahian lo siento olvide lo de-
—No importa-dije sin ánimos.
—Me perdí, que pasa, de que te olvidaste Antonia.
—Ale-la mire-en el camino cuando se marchen se lo preguntas a Antonia.
— ¿Sahian pero estas segura?
—Mientras no cambie el trato hacia ella o la forma en que la habla, estará bien. Pero-mire a Ale- si no te crees capaz de tenerla al frente y olvidar lo que te diga Antonia, mejor no preguntes.

Las chicas se fueron y después de varias vueltas por la casa pensando y riendo por las cosas que salen cuando están ellas; ya que me resulta extraño que un par de chicas ya mayores, porque ambas van por los veinte, se metan conmigo como si yo tuviera su edad y se sinceren, me fui a dormir.

Continuara....
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   11/4/2011, 20:49

CONTINUACIONNN
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ais
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   11/4/2011, 23:02

vaya, vaya, vaya... muy buena continuacion.
algo melodramatico casi en su totalidad, pero no ha sido deprimente por el humor que le has puesto (menos mal que asi fue, porque con lo sensible que estoy me encuentran en un pozo ).
asi que planeas contar el pasado para llegar comodamente al presente... interesante (aunque asi me dejas con mas expectativas por saber el desenlace entre Sahian y Antonia en el tiempo presente ).

bueno te leo cuando te lea Mi Alex, te cuidas, si!?

bye.
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   12/4/2011, 20:35

NO... cada vez que leo la historia me encanta lo feliz que sahian hace a sandra.. pero al leer sobre su pasado me entra demasiada nostalgia sobre lo que le paso a alicia y eso que la autora no nos dice todavia que fue lo que paso.... que graaannn tristeza..... de ese gran amor entre esas dos chicas... solo espero y el victor ese haya reciobido su merecido... aunque la verdad no se como sahian pudo sobrevivir a esa perdida tan grande...... que mal que alicia haya muerto... T.T
T.T
T.T
T.T
T.T
buuuuuuuu!!!!!!!!!1
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   19/4/2011, 20:38

ais escribió:
vaya, vaya, vaya... muy buena continuacion.
algo melodramatico casi en su totalidad, pero no ha sido deprimente por el humor que le has puesto (menos mal que asi fue, porque con lo sensible que estoy me encuentran en un pozo ).
asi que planeas contar el pasado para llegar comodamente al presente... interesante (aunque asi me dejas con mas expectativas por saber el desenlace entre Sahian y Antonia en el tiempo presente ).

bueno te leo cuando te lea Mi Alex, te cuidas, si!?

bye.



La continuacion era peor, pero como leí una recomendacion de la moderadora del foro en que decia que en los casos dramáticos como lo que sería una violacion por ejemplo no fueramos tan explicitas, pues lo cambie; o de seguro te hubieras ahogado en ese pozo en el que dices estar y que no me agrada nada, dandole mi juicio de apreciacion.

por lo del tiempo narrativo,todo es por algo mi querida Ais y ese algo para mi es que como tengo el despelote con los tiempos en el Office, preferi para no enredarme hacerlo así como lo explique.

En todo caso y para siempre dar la posibilidad de complacerla, pues sigo con el tiempo presente en la siguiente y ya, solo tienen que reclamar y listo, yo solo estoy para servirlas.

Cuidate tu, bye.
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   19/4/2011, 20:46

Ekaryl escribió:
NO... cada vez que leo la historia me encanta lo feliz que sahian hace a sandra.. pero al leer sobre su pasado me entra demasiada nostalgia sobre lo que le paso a alicia y eso que la autora no nos dice todavia que fue lo que paso.... que graaannn tristeza..... de ese gran amor entre esas dos chicas... solo espero y el victor ese haya recibido su merecido... aunque la verdad no se como sahian pudo sobrevivir a esa perdida tan grande...... que mal que alicia haya muerto... T.T
T.T
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T.T
T.T
buuuuuuuu!!!!!!!!!1


Es triste que sepan que ya la perdio siendo que la amaba tanto no? pero asi es el destino, no puedes huir de el y así fue en este caso. Yo que soy la que lo escribo y en parte lo vivio lo veo así, no la olvido a pesar de ya no estar, porque fue muy importante.

Continuare pronto gracias por los comentarios.
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   19/4/2011, 21:25

T.T...... eso tiene que ser realmente duro pero sobre todo la persona tiene que ser una berraca para al menos poder asimilarlo
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   19/4/2011, 21:42

Ekaryl escribió:
T.T...... eso tiene que ser realmente duro pero sobre todo la persona tiene que ser una berraca para al menos poder asimilarlo


¿ Perdon pero...Que es berraca?
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   19/4/2011, 22:25

echada para delante =)
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   20/4/2011, 00:43

si se puede quiero leer la version original del capitulo. por mi pozo no te preocupes, tiene agua y se nadar

con el tiempo de la historia no hay problema, tu la escribes, tu desides. te leere de todas formas.

cuidate Mi Alex.

PD: en algun momento alguien me dijo que nada se olvida, porque no no existe nada que sea nada. todo es algo y ese algo es lo que tu quieres.

besos!
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   20/4/2011, 12:53

yo estoy de acuerdo con asi... yo tambien quiero leer la original no importa morir de deshidratacion
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   20/4/2011, 14:07

Ekaryl escribió:
yo estoy de acuerdo con ais... yo tambien quiero leer la original no importa morir de deshidratacion


¿y La original vendria siendo? siento lo lerda pero no entender :/
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   20/4/2011, 14:13

mm pues la que la moderadora no te dejo postear
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   20/4/2011, 14:41

A ya entendí :B lo siento.
Solo tengo un pequeño problema, lo que publique es lo que hay de la historia, cuando la cambie a lo ya publicado, lo anterior lo borre completamente.

lo siento otra vez.
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   20/4/2011, 19:11

awwwww.... bue... entonces no hay problem
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ais
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   22/4/2011, 05:09

que macana. yo que me queria desangrar, ni modo.

en la espera del proximo cap Mi Alex!
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   5/5/2011, 21:16

Chan chan....aprovechando que hago tiempo para bañarme les dejo la continuacion, recien hoy termine el tiempo Alicia y SAhian, y les recuerdo que esta continuacion es lo que sigue de la anterior (obvio) pero lo mas importante es que es en el mismo tiempo.
Espero sus comentarios sean buenos o malos.


Llego el Sábado, eran las doce del medio día y recién me levantaba, perezosa me duche, vestí, comí y sin darle mas tiempo salí. No sabía que diría o haría, no tenia una excusa como la primera vez que fui pero tampoco la buscaría porque lo primero ahora era que no estuviera Víctor por ahí.
Me encontraba en la puerta, no me atrevía a tocar, los nervios me derretían y a falta de valentía se me ocurrió una estupidez pero me era más cómoda.
Rodee la casa y como lo hice un par de veces me trepe y por la ventana de Víctor me metí. Furtivamente mire y escuche atentamente mi alrededor viendo nada, el baño estaba vacío y la habitación de Alicia también por lo que cuidadosamente baje. Al llegar a los pies de la escalera me detuve y no atinando a nada me quede mirando a Alicia que igual y mas sorprendida que yo me miraba.

—Este…yo…no quería tocar-sonreí.
—Pero ¿por donde te metiste? No me respondas-levantaba su mano- no esta bien, si te hubiera pegado con un palo me hubiera muerto.
—Pero…Alicia.
De pronto se me fue la vista y con ella la cabeza, Alicia estaba en pijama, un lindo pijama y no pude evitar sonrojarme.
—Sahian puedes mirarme a los ojos-me levantaba el rostro enojada- que te pasa.
—Me desconcentras un poco-dije reaccionando-lo siento.
— ¿Que haces aquí?
—Te ves linda recién levantada-sonreí.
— ¡Sahian!
—Lo…lo siento ¿a que vine? pues a que mas-la mire- a verte.
—Yo creo que deberías irte-apunto la puerta.
— ¿Enserio quieres que salga?
—Si ¿no te queda claro?
—Si lo hago ten claro que todo acaba al pisar fuera-dije firme.
— (¿Me dejaras?)¿A… si?
—Te pregunto otra vez ¿enserio quieres que salga?
—No…no quiero-agacho la cabeza.

Me acerque a abrazarla, estaba tan calida, extrañaba su aroma y la sensación única que me invadía solo con ella. Como dijo Antonia no tenía que seguir sufriendo con los juegos de mi mente, yo la quería y ella a mi y aunque quisiera explicaciones y por las peleas nos distanciáramos, tarde o temprano la necesidad de estar con ella ganaba.

—Siento haberte gritado así ayer-susurre.
— (me lo merezco)…
—Voy a cumplir lo que prometí, no me voy a desesperar, esperare tus tiempos, cuando estés preparada para decir lo que sea voy a estar ahí.
—Gracias por eso…-lloraba- lo necesitaba.
—Siento haberlo olvidado pero estaba en negro, me enceguecí y reaccione mal.
—Fue duro oír palabras de desamor provenientes de ti, es muy duro…
—Nunca mas lo hago, lo prometo, lo siento-la bese.

El abrazo acabo y la acompañe a su cuarto, mientras se duchaba yo me tendí en la cama y trataba con todas mis fuerzas de no imaginar nada que pudiera haber pasado o pasaba en esa casa. Se me hacía difícil, de hecho imposible ya que hasta sonidos estaba recreando mi mente, así que me levante y baje a la sala, me puse a mirar fotos, los cuadros eran horribles y en general ese lugar me desagradaba. En eso que me iba sentando ya harta de mirar, escucho unas llaves en la puerta tirandome rápidamente tras el sillón.

— (¡Maldición es Víctor!)
— Ya estoy lis…ta ¿Qué haces aquí?
— Es mi casa, a quien le hablabas-dijo serio.
— Cantaba te molesta.
— No me saques de quicio-la empujo- llegue al trabajo y no tenía mi credencial ayúdame a buscarla.
— (Idiota no la toques)

Empezaron Ambos a buscar por todos lados, yo por mi parte me pegue lo que mas pude al sillón y mientras miraba sus movimientos encontré la dichosa credencial del tipo. Empecé a mirar a Alicia para que tratara de encontrarme antes que el, su cara parecía perdida, no se debía de explicar que había pasado conmigo y eso la tenía distraída. Me arrepentía un poco de haberme escondido, debí de haberme quedado visible porque ahora si me encuentra qué le diré, que me gusta su alfombra. Además si me encuentra, cuando me vaya quizás que cosa le hace a Alicia y eso no puede pasar.

—Alicia lo encontraste-pregunto.
—No, ni idea donde tiraste esa cosa esta vez.
—Mejor cállate y sigue buscando antes de que pierda la poca paciencia que me queda.

Víctor empezó a acercase gradualmente al sillón, sentía sus pasos e imaginaba en cualquier momento me descubría y no podía evitar temblar. En eso que ya me daba por perdida Alicia pasa por mi lado a mover la cortina y tropieza con mi pie.

—Pero que….
Quedo impávida, sus ojos lo decían todo y no dejaba de mirarme, por mi parte le golpe la pierna para que reaccionara y le tendí la credencial.

— ¿Encontraste algo?
—No
— (¿Como que no?)-la mire con los ojos muy abiertos.
— ¿Que te pasa, que hay ahí?
—Na…nada-trago saliva.
—No nací ayer-empezó a acercarse rápidamente.

Alicia miro a todos lados y no se como se le ocurrió con lo estática que estaba, pero se movió bruscamente botando una mesita de centro y dejando un desastre algo invecil.

— ¡¿Pero que te pasa?!-la sacudió enfurecido
—Mira el suelo-se soltó.

Ahí estaba la credencial tirada raramente entre el jarrón quebrado. En eso que se agacha Víctor para alcanzarla yo rodee a gatas tras el otro sillón y me enrolle casi como un chanchito de tierra.

—Al menos algo bueno-respiro caminando hacia el sillón y mirando.
—Ya es tarde, te van a descontar el día si sigues tardando.
—No se porque estabas tan nerviosa –la apunto con la credencial-pero cuando regrese el lunes en la noche ya que tendré que recuperar las horas perdidas me cobrare-se marcho.

Al oír como la puerta se cerraba me tendí en el suelo completamente y respire, me había asustado, no por mi, sino por lo que yo podía provocar luego.

— ¿Sahian donde te metiste?
—Aquí-respondí agitada.
—Vaya estuvo cerca-tendiéndose sobre mi.
—Si… ¿que haces?
—Celebrar nuestra primera victoria.

Con una de mis manos aferrada a su melena color miel y la otra sosteniendo su cuerpo, sentí como gradualmente su corazón desaceleraba en mi pecho entre besos.

—Extrañaba este sabor de tu boca-dije avergonzada.
—Pero si el otro día te bese.
—Es que en ese momento era distinto.
—Entiendo-saco un mechón de mi rostro-¿sabes?
—No, dime.
—Parece que con el susto las pintitas marrones de tus ojos se expandieron.
— ¿Enserio?
—Ve al espejo-se levanto.
—Tienes razón, parezco sicótica con la mitad clara y mitad oscura-reí.
—Aun así te ves lindísima-se colgó de mi cuello besándome otra vez.
—Ya detente-reí-me estas distrayendo mucho.
—Es que…-sonrojo-.
—Que-la mire sonriente.
— No…nada-sonrojo.

Le propuse limpiar el tiradero que dejo para cubrirme y planear luego que comer porque ya tenía hambre y así lo hicimos. Luego de comer, cada una en un sofá viendo unas revistas en mi caso y haciendo los deberes en el suyo, dejamos pasar un par de horas. Yo ya estaba aburrida y había visto la revista unas 20 veces, pero no la quería interrumpir así que seguí leyendo lo mismo hasta que me aburrí.

— ¿Cuanto te falta?
—Mucho
—Pero si llevas horas ahí.
—Es que tu…
— ¡Yo que! si no he hecho ruido alguno.
—Por lo mismo, no haces ruido y tan quieta me dio por mirarte y no conseguí más que querer estar encima de ti otra vez.
—Eb…e...Alicia no-me sonroje.

Cardíacamente se arrodillo entre mis piernas pegándome al respaldo del sofá y empezando a besarme otra vez. Estar de piernas abiertas y en esa posición me jugaba una doble desventaja porque cada que se pegaba más a mi, su rodilla presionaba más y sus labios volvían a dejarme sin aire.

—Al…Ali.

Sentí como se alejo un centímetro de mí y con esa mirada calma clavada en la mía empezaba a hacerme bajar la guardia susurrándome cosas al oído, a la boca y recorriendo sin calma ni prisa mi torso y mi estomago hasta ahí abajo.

—Alicia…-la miraba.

Me sentí pequeña, como una completa inexperta cubierta por alas bajo su cuerpo, y me electrificaba seguir sintiendo caricias bajo su atenta mirada que se encontraba sumergida en la mía.
No me salía otra cosa que no fuera su nombre y ella no hacia más que mostrarme su agitado deseo por medio de sus dedos, no sabía como reaccionar, como tocar, que hacer ni hablar. Podía evidentemente por la situación hacer lo que fuera conmigo estando así.

—Te ves asustada-susurro.
—Es…es… estoy perdida.
—Déjame buscarte-besando mi mejilla.
—Confío en ti…
—No te vas a arrepentir.-susurraba.

Pensé en un minuto tomar su rostro y acercarla para besarla pero luego de que terminara de hablarme vi perfectamente como sacaba su lengua y tocaba mi mejilla y me fui a negro.

—Te dio frío-sonrió rozando mi brazo.
—Es tu culpa -dije rojísima.

Seguí bajo sus dominios y por cada que veía su lengua salir y tocar mi boca o mi cuello, parecía perder la noción de todo.

— ¿Enserio?-se levanto.
—Que, pero que ¿Por qué? -pregunte sin entender.
— ¿Subes conmigo Sahian?-me tendió la mano.
—Yo…

Notar, sentir, descubrir mas temprano que tarde que si se detenía ahora, en cualquier otra ocasión volvería a pasar y volveríamos a ese punto y quizás mas allá, me hacia entender que todo era nuevo, que acompañado de ese silencio sepulcral, bajo sus ojos terminaba todo volviéndose adicción.

Alicia subió dejándome ahí en el sillón, sentía a cada respiro como por los nervios y la ansiedad, los nuevos palpitos de mi corazón me hacían vibrar de lo fuertes y rápidos que habían quedado.
Me levante y a lo mas que me dio el mareo empecé a subir, a eso que iba en la mitad perdí el equilibrio y gracias a que estaba aferrada bien fuerte me mantuve en el mismo lugar. No pude evitar soltar una carcajada y seguir subiendo, pero antes de llegar arriba Alicia salio a mirarme y me quede quieta.

— ¿Por que te ríes?
—Porque me dejaste muy mal-volvía a reír.
—Vaya -sonrió.
—Si lo probaras entenderías-termine de subir.
—Y que estas esperando para darme a probar-se abrazo a mi cintura mirándome.
—No me resulta tan genial como a ti.
—Pero yo te puedo ayudar-se sonrojaba-por el bien de ambas.
—Estas segura de dejarme a mi-la mire.
—Tengo miedo, mucho miedo-pego su cabeza a la mía- por mi nunca dejaría alguien acercarse ya que no se que pueda pasar-dijo bajito.
—Entonces no hagas nada porque yo-
—Es que tu Sahian -abrió los ojos-respiras y me haces olvidar todo eso.
Lentamente su frente se pego a la mía y cerrando los ojos empezó a tranquilizar los latidos de mi corazón al compás de su respiración.
— Me provocas sin querer-susurro cerca de mi boca
—Alicia te oigo y no me lo creo-sonreí.
—El que-sonrió-¿la manera en como me comporte abajo?
—Asentí con la cabeza-Me siento indefensa en esto.
—Úsame para aprender a defenderte.
—Sigo sin creerlo-cerré mis ojos.

El que me hable así, pareciendo saber todo tan bien y yo tan mal o nada, sus maneras de intimidarme, de hacerme sentir novata, de seducirme y provocarme, no me lo podía creer, pero tenia que cambiar y darme cuenta de que soy muy ilusa por seguir ignorándolo.
Alicia no por que ella haya querido sabe perfectamente lo que puedo estar sintiendo, es obvio que nuestros tiempos en esta situación me dejan completamente atrás, ella ha pasado por situaciones que no quiero ni imaginar, pero que hasta ahora me doy cuenta que no ganaba nada con ignorar. Después de verla tan delicada como el primer día, llorando por que la grite, tan frágil, tan pura y dependiente ignore todo esto poniéndola en mi misma situación. Pero luego pasar a ver como esas ventanas tristes se vuelven profundas y acechantes, que con ese cuerpo frágil puede perfectamente retenerme, manejarme y hacerme sucumbir con toda esa fuerza que posee, me hace amarla aun mas, me hace querer sea todo esto que veo ahora, exclusivamente para mi, tal cual, pero para siempre.

Fuimos a su habitación y entre juegos bromas y mas indirectas de parte de Alicia nos volvimos a quedar quietas, ella fue por sus cuadernos y siguió con los deberes, yo apoyada en el respaldo de su cama empecé a revisar su notebook ya que tenía un montón de basura y en donde sin querer encontré una foto que quizás era de ella y su madre, ya que había un bebé y una mujer que si la proyectaba en Alicia coincidía. Me moría de ganas de preguntar mas sobre su madre y su vida, pero hasta que no me digiera que oculta no podría, porque de seguro esta todo mezclado o algo. Solo espero que cuando me lo cuente no sea tarde y no le cueste hacerlo.

—Ya esta listo, saque toda la basura de tu portátil ¿Qué gane?

Deje a un lado el portátil y me quede viéndola mirarme ya que esperaba una respuesta.

— ¿Y?
— Sahian-se acerco a gatas hasta mi-quédate conmigo.
— No traje nada Alicia, ni cepillo de dientes ni un pijama.
— No lo vas a necesitar-me miro.
— Esto ya no me divierte-suspire.
— Ni a mi, me tiritan las manos, me siento ansiosa, quiero que te quedes conmigo, quiero dormir contigo-puso cara de perrito.
—Trague saliva- Esta bien me quedo.
— ¡Si!


Fui al baño a lavarme las manos y al salir no había nada en la cama, los cuadernos libros y Alicia no estaban, eran las nueve de la noche, pasamos todo el día haciendo nada; al menos yo, y ahora me quedaría aquí.

— ¿Sahian que comemos?
—No se ¿que quieres?- mirando mi celular.
— ¿Te llamaron?
—Tengo un mensaje-puse cara de disculpas-no me puedo quedar llegaron mis padres.
—Enserio, entonces no comemos nada.
—Espera, ándate conmigo.
—No, no quiero molestar y-
—Por favor-suplique abrazándola-dijiste que querías dormir conmigo.
—Quiero hacerlo-se sonrojo enfadada.
— ¿Entonces, te vas conmigo?
— (veo que no me entiendes del todo) Si-dándome un beso.

Salimos de la casa y rápidamente llegamos a la mía, como decía el mensaje habían llegado mis padres. Al entrar abrazos sobraron, la casa se volvía un caos pero ya después de unas horas luego de haber hablado todo, visto regalos, preguntado como andábamos, nos fuimos a dormir.

—Tus papas son especiales-reía Alicia.
—Eso creo, todo para agradar.
—Pero oye, al menos lo intentan, y sácate esa polera de manga larga.
—Pero es mi pijama ¿quieres que duerma con puros pantaloncillos?
—Te dije que no la necesitarías
—Pero… pero ¿Por qué?
—Sahian-me miro.
—Usare esta a tiras ¿si?
—Si esta bien, es mas fácil de sacar.
—Para ya con esas bromitas.
— ¿Y quien dice que son bromas?
— ¿No lo son?
—Ya veras si lo son.

Nos acostamos y preparándome para descubrir que haría Alicia termine apoyada en su pecho oyendo como tarareaba y a ratos me preguntaba como era donde vivía antes. Me salio con que si encontraba que la idea de mis padres después de todo no fue tan mala al dejarme y al traerme, porque la conocí al pasarlo. Ella me decía que lo poco que conoció a su madre al final hizo menos doloroso el dejar de verla de un día para otro, porque así fue, un día la vio y al otro ya nunca mas, ella no vio cuando la sepultaron ya que Víctor la dejo a cuidado de otra persona ese día, o eso le contaron claro, además de que según lo que recuerda su madre estaba embarazada, pero no estaba segura y además Víctor se lo negó y la verdad ahí se quedo callada y me aparto para poder mirarme a los ojos.

—Deberías tratar de llevarte mejor con ellos.
—No quiero hablar de eso, mejor vamos a dormir.
—No tengo sueño, mejor acuéstate…-susurro.

Comenzó de a poco a apoderarse de mí hasta el punto de quedar nuevamente encima.

—Ya veo que no eran bromas-empecé a acariciar sus hombros con parsimonia.
—Esto no es nada -me miro-ni te imaginas todo lo que quiere salir por ti y esta contenido aun.
— ¿Y que hago para que no me lo reproches? -seguía acariciando pero el contorno de sus caderas.
—Déjame saber hasta donde llego.
—Encantada-me detuve- pero tenme paciencia.
— Que dices tontita-sonrió-tu tenla conmigo.

Habíamos acordado que en estos arranques donde me veía inevitablemente mezclada, solo tenía que estar dispuesta a recibir y a la vez a aprender porque no tenía idea de que hacer. Y que respetaría el punto al que Alicia llegara ya que fuera de todos los juegos, todos los besos y las insinuaciones mas claras ahora ultimo, ella tenía miedo y no estaba segura si conmigo podía ignorarlo todo y dejarse llevar hasta un final, lo creía pero tenía que comprobarlo.

A medida que nos hacíamos sentir bajo las sabanas y terminábamos de sacarnos la poca ropa, Alicia se detenía y el ensordecedor roce de todo lo que nos cubría me dejaba oírla. No se si lo sentía así por los nervios o porque nunca había estado en aquella situación directamente, pero aprovechaba y me daba tiempo para respirar y preguntarme si solo hasta ahí se sentía capaz de llegar.

— ¿Estas bien?
— Claro…-susurraba.
— Bien…
Era claro que para ella aun faltaba límite al cual llegar, porque en cambio yo al mero roce de su piel desnuda sentía que estaba al límite.

Los minutos pasaron y lentamente fui dejando bajo mi espalda el nervio, la reticencia a decir lo siento cuando se detuviera ya no me inquietaba y solo me deje llevar. Comencé a sentir en todo mi cuerpo el confortable calor que reteníamos al no descubrirnos ni un poco de las ropas de cama, mientras era húmedamente probada por sus labios sobre mi cuerpo, sentía un fino rocío que al cabo de minutos era evaporado por el calor del entorno.

—Sahian quiero estar bajo tu cuerpo ahora ¿puedo?

Sentí su mirada dentro de toda esa oscuridad y sin responder la deje en mi lugar y tome el suyo.

— ¿Puedo tocarte ahora yo?
Sentí como mi cabeza era sujetada y llevada directamente a sus labios, por lo que lentamente me deje caer sobre su cuerpo sin dejarle espacio a nada entre ambas. Mientras nos besábamos decidí morderla despacio para poder escapar de su boca y de a poco empezar a probar su cuerpo tal como lo hizo conmigo, pero no estaba del todo comoda.

— Sahian no tengas miedo, no te detengas por favor-me decía bajito.

No pude evitar parar al llegar a los limites que había visto y no tocado, pero al oírla, de a poco comencé a resbalar por su cuerpo y no falto que digiera mas para verme embriagada por la sensación de besar el cuerpo de la chica que amo, de bajar con mis manos y no dejar de saber que esta ahí ni por un segundo. De poder provocar suspiros, excitación y un descontrol que apresura y convierte las ganas de sentir en necesidad de sentir a cada contacto.
Yo me vi perdida en menos de lo que tarde en pasar mi lengua por el contorno de uno de sus pechos, ya estábamos algo mas descubiertas porque entre que bajaba y subía para besarla se agregaba el vaivén que tímido en un principio ya había perdido toda vergüenza entre nuestro cuerpos.

— ¿Alicia puedo?-pregunte con la mano al final de su abdomen.
— Por favor-respondió agitada guiando mi mano y soltando un gemido al sentirme.
— Q…que hago-pregunte hirviendo.

La respuesta me la dio su cadera al levantarse y dejarse caer frotándose con mis dedos, seguí con su indicación y entre la humedad empecé a conocer a sentir y a querer oírla mas, de a poco sus suspiros me llamaron y comencé a besarla, moví mis dedos sobre su zona y no tarde en descontrolarme por su voz metiéndome donde al parecer no debía.

— ¡Lo siento, no se que hice pero lo siento!-dije al sentir como sus piernas se cerraron.

Sin decir nada se levanto metiéndose al baño, yo me tendí nuevamente a la cama, estaba que no me podía el corazón, toda sudada, ansiosa, con la sensación de mas, de haber seguido en lo que estaba.

—Creo que hasta aquí llegue…-susurro poniéndose el pijama.
—Alicia yo…
—No es tu culpa-caían sus lagrimas-pensé que no sentiría miedo al llegar a cierto momento pero…
—No es tu culpa, lo siento no debí-
—No, no es tu culpa-me beso-tu lo hiciste increíble, ni siquiera recordé alguna cosa desagradable porque fuiste tan tierna-juntaba su frente a la mía-gracias por-
—No de des las gracias-la apreté fuerte a mí-te quiero y eso no se agradece.

Me puse mi pijama y la abrace, la atraje a mi y nos cubrimos sin decir nada, me partía el alma oírla llorar, me sentía triste por su situación, porque fui quizás muy brusca y le recordé a Víctor, la hice sentir mal y por ello no pude mas que quedarme con estas extrañas y tristes ganas de seguir tocándola.

Al llegar el domingo aproveche que mis padres salieron y le prepare el desayuno, dormí muy poco por lo que paso y ella de seguro lo tendría presente así que me plantee que desde hoy haría que lo olvidara y no se sintiera mal ni nada. Me la pase todo el día haciendo alguna locura, buscando su sonrisa y lo conseguí, pero solo hasta que llegamos a su casa.

—Alicia quédate conmigo allá, no entiendo porque regresas aun cuando te amenazo.
—Dijiste respetarías mis tiempos Sahian, ahora respeta tus palabras.
—me trague la rabia- Esta bien, pero te vendré a buscar mañana para el colegio.
—Pero no, mejor-
—No digas nada, además mañana nos toca educación Física y andaremos más cómodas con el equipo de deportes, así que vendré temprano-me acerque a abrazarla.
—Sahian no deberías...
—Se que es algo que me supera pero no aguanto pensar que te ponga una mano encima y menos después de yo haber puesto las mías también-la bese-te quiero conmigo y a salvo, sin temer que te va a pasar algo porque me pierdo-dije trise- y estoy harta de actuar como si nada pasara, me siento podrida al hacerlo.
— Perdóname -susurraba-pero aun me quedan cosas por hacer y no tengo mas que seguir, y tu-sonrió-no hay comparación alguna con tu manera de tocarme, fue perfecta y única.
—Alicia te voy a extrañar-dije resignada- quiero poder tocar cada noche-me ruborice.
—Sonrojo-Ya no seas remilgada-me aparto nerviosa- nos veremos mañana y temprano-mordió su labio- como juegas con mi debilidad por ti.
—Mejor me voy entonces-metí mis manos a los bolsillos-recuerda que estaré aquí esperándote mañana.
—Dame un beso y deja de hacer de guardaespaldas.

Al llegar a casa me esperaban mis padres, nos sentamos a comer y a pesar de que tenía en mente eso de arreglarme con ellos no podía, aun era muy pronto y sentía que tenían que pagar, era infantil pero no podía ser hipócrita y llegar abrazarlos y decirles papá o mamá, los sentía a kilómetros de mi, no los conocía, aun no.

Al día siguiente ansiosa me levante, vestí tome mis cosas y volé donde Alicia, a las siete treinta estaba fuera de su puerta. Pasaron unos cinco minutos y salio, se le veía como ayer, no parecía ocultar nada ni esforzarse para hacerlo.

—No llego Víctor no es así-acercándome.
—Así es, no llego, aun.
—Bien-besándola- entonces no tentemos a la suerte y vamos.
—Esta bien.

Empezamos a caminar y nos tomamos de la mano, las calles eran nuestras y aunque no lo fueran su mano estaría donde se encontraba ahora; con la mía. Llegamos al paradero y nos sentamos a esperar el Bus, yo no podía evitar acercarme o abrazarla, estaba contenta porque nada le había pasado y no teníamos las primeras horas de clases debido a que nos tocaba con Antonia. Al llegar el bus rápidamente subimos y nos amotinamos al final, mientras guardaba mi polerón en el bolso se sentó Natalia junto a Alicia.

—Hola chicas-bostezo.
—Hola ¿estas cansada y es lunes?
—Que flojera Naty, aléjate, aléjate-la empuje.
—No sean malas, tuve entrenamiento todo el fin de semana y además me quede haciendo los deberes porque se me habían olvidado.
—Am, muy responsable como siempre Natalia.
—Yo no la hice-reí-es fin de año que más da-me cruce de brazos.

Llegamos al colegio y partimos directamente donde Antonia, al entrar se le veía concentrada llenando unos papeles y llamando por teléfono a no se quien. Nos sentamos y yo no tarde mucho en levantarme para buscar mis galletas, fui a su escritorio moviéndole los papeles, Antonia me miro con el teléfono en la oreja y yo para que no me regañara bese su mejilla y le hice un hola en el polvo de su escritorio mientras miraba si las tenía por ahí.

— ¡Sahian!-cortó el teléfono.
— ¿Qué?-reía.
—Me vengare-miro a Alicia- ¿Qué le dejaste hacer que esta tan feliz?
—Nada-sonrojo.
—No la molestes, estoy feliz porque hoy tenemos pocas clases y salimos temprano.
—Mentirosa, ten tus galletas -se sentó frente a Alicia- ya se que fue.
— ¿Sabes?-sorprendida Alicia.
—No Alicia no le creas-comiendo galletas.

Pasamos la primera hora conversando y planificando una eventual junta ya que Alejandra había vuelto a mencionar lo de las vacaciones y que estábamos invitadas por lo que quería conversarlo bien, además estaban mis padres y los querían conocer las que no habían tenido el placer que era solo Natalia y pues quedaron en mi casa.

—Antonia necesito ir a arreglar los implementos para Educación Física ya que me toca con Natalia esta semana ¿puedo?
—Si, si, me sirve ya que así Sahian se tranquiliza.
— ¿Yo? Pero como quieren que no me altere si organizan cosas en mi casa y yo no tengo idea.
—Bueno-reía-me voy.
—Adiós-ambas.

Termine de comer mis galletas y evidentemente trate de hacerme la enojada para que Antonia no me interrogara de nada ni me sacara información, pero no funciono y se sentó en el sofá mirándome.

— ¿Qué?!-dije harta.
—Vamos, algo tienes para mi, suéltalo.
—Por qué me haces esto-me sonrojaba-cómo sabes.
—Tus sentimientos son muy trasparentes Angelito, además de que te ves mas linda de lo habitual y eso solo pasa cuando andamos de buenas-sonrío.
—Bueno …pero-me puse sería-es solo para no preocupar a Alicia.
— (Demonios de verdad pensé estaba bien) Cuéntame.
—Resumiendo-suspire- Alicia se salvo de Víctor pero no se si a la noche sea así también, además el domingo se quedo conmigo y-me sonroje.
—No me digas que tomaste mi sugerencia.
—En cierto modo no la tome sino que la seguí de una forma distinta.
— ¿Cómo?
—Alicia me lo pidió-mordí mi labio.
— ¿Pero en ese caso no deberías de estar feliz?
—Es que todo fue porque queríamos pero a la vez con un fin-la mire.
—Explica mujer me tienes colgada-se desespero.
—Todo se dio en su casa, con indirectas, pensé que eran bromas pero me equivoque y cuando lo tomamos enserio y confesé que no sabía que hacer ella confeso que tenía miedo y que de ser por ella no dejaría que nadie la tocara nunca, yo dije que no tenia problema pero dijo estar casi segura de que conmigo era diferente y como era “casi” quería saber hasta donde podía llegar y lo hicimos.
— ¿Todo?
—No, ella pensaba que así sería, yo tengo que confesar que deje de pensar unos momentos antes de parar, estaba perdida, no era yo, quería seguir pero ella se levanto y llorando dijo que habíamos llegado al punto y yo había prometido detenerme de ser así.
—Pero eso no es para estar mal, es una situación que tienen que afrontar juntas-sonrió Antonia.
—Si lo se, eso pensé antes de hacer todo aquello porque no sabía, pero ahora que paso y reacciono así y recordó cosas malas-suspire- me imagino fue por mi culpa, porque la toque mal o brusco, porque fui indeseable como Víctor…no se bien.
—No, no, Sahian estas mal, eso pasa porque en palabras simples ella tuvo una experiencia traumática, no tiene nada que ver con como la toques y la hagas sentir, sino que la situación de hacer el amor te dice que es en la que ella ha sufrido mas, y aunque te quiera-me miro tiernamente- primero tienes que dedicarte a confortarla, sostenerla para que vaya dejándolo de lado, tienes que hacer que todo lo que la ama de tu cuerpo, el suyo lo sepa y quiera recibirlo.
—Me das calosfríos-cerré mis ojos.
—Tengo el don de la palabra-se levanto.
— ¿Y yo que tengo?-la mire haciendo pucheros.
—Tú-me miro- eres una buenaza-se largo a reír.
—Siempre dicen lo mismo y no es que sea buena, me sobreestiman.
— (Eres diferente a la gente de ciudad, lastima que no te des cuenta) Bueno ya tu tiempo se acabo, lárgate.

Salí al patio y a orden de la profesora de deportes o corría a cambiarme o hacía sentadillas y ni tonta ni perezosa corrí a los camerinos. A penas entre me quite los pantalones me cambié la polera y saltando con una zapatilla puesta y la otra en la mano llegue al gimnasio, empecé a buscar con la mirada a Alicia ganándome a su lado. Mientras abrochaba mi otra zapatilla oíamos las indicaciones de la clase y rápidamente se me quitaban las ganas de obedecer. Nos separaron de los hombres quienes se fueron felices a patear un balón y a nosotras nos ubicaron en grupos dejándome lejos de Alicia.

—Bueno chicas, calentaran, harán algunos abdominales, un trote lento y dejamos hasta ahí lo grupal obligatorio.
—No entiendo-dije sin ánimos.
—Señorita Alessandri luego de hacer todo lo que acabo de decir con los grupos designados, pasaremos a deportes en grupos pero conformados a su gusto ¿claro?
—Sep gracias.

Empezamos con Natalia ya que le toco conmigo y decidimos desobedecer un tanto; pero así mínimo. Calentamos rapidísimo, nos sacamos las poleras y empezamos con los abdominales si esperar a las otras chicas del grupo que recién empezaban con su calentamiento.

— ¡Alto ahí!-grito la profesora- dije en grupos sordas.
—Es que son muy lentas-contestamos con Natalia.
— ¿Por que se sacaron las poleras?
—Es mas cómodo por los abdominales-respondí agitada.
—No me calentare la cabeza a fin de año menos porque estas tu Natalia-la miro sería- pero si las haré pagar un poco.
—Hay no-susurro Natalia.
— ¡20 vueltas al gimnasio tal como están! Veremos si les quedan ganas de planearme dolores de cabeza.
—Pe…
— ¡Partan!

Empezamos a correr mientras las demás acababan con lo ordenado antes por la profesora y seguían con los deportes. Eran 20 vueltas y veía a Natalia que resistía muy bien pero a penas me grito que corrió todo el fin de semana y ahora esto, sabía que se estaba rindiendo mentalmente. Yo no soy muy buena para los deportes pero Isabel me entreno y pues ella es bastante exigente y a pesar de que llevo solo 6 vueltas creo que puedo, pero solo lo creo.

—Sahian ya estoy toda mojada y nos faltan cinco, no puedo más.
—Resiste, se supone que tienes que tener buena condición física.
—Pero estoy cansada-alentaba el paso.
— ¡No te detengas! la profesora te humillara si no lo logras.
—Me da igual…-se tiro al suelo
— ¡Débil!-le grite- yo no voy a ceder.

A penas y tirándome al lado de Natalia complete las 20 vueltas, estaba muerta, toda sudada y algo mareada, pero lo había logrado.

—Maldición, menos mal que cambian la profesora en media-dije sentándome.
—Si…menos mal-sentándose Natalia también.
—Las felicito chicas, la clase acabo así que a las duchas y nos vemos.

Nos pusimos de pie y a medida que caminábamos note que Natalia ya había recuperado el aire y no pude evitar sostenerme de ella a causa de que yo no lo recuperaba aún.

— ¿Estas bien?
—No, me siento pésimo camina mas lento.

Natalia me dejo en los camerinos y para nuestra mala suerte ya no había nadie ahí, así que para más remate nos castigarían por llegar tarde a clases.

—Rápido Sahian sácate la ropa y vamos a las duchas.
—No me apures que no puedo, ve tú.
—No, vamos que si llego sola me castigaran el doble.
—Dios todo me da vueltas-me agache.

Comencé a quitarme el equipo muy lento, no pensé que me sentiría tan mal, esto evidenciaba patéticamente mi mal estado físico.

— ¿Puedes mirar a otro lado? me incomodas
—Lo…lo siento-sonrojo.

Ya en ropa interior y a penas centrando la mirada no se me ocurría como le haría Natalia para lidiar conmigo, y la verdad no quería que lo hiciera pero no tenía muchas opciones ahí.

— ¿Ya estas lista?
—Espera, espera.
— ¿Que pasa ahí?
— Alicia-dijimos ambas.

Alicia aun no se iba a la sala y al parecer acababa de ducharse, que suerte la mía porque estaba muy incomoda.

—Yo…yo, la estoy ayudando-me apunto.
—Ayudando a que-pregunto enfadada.
— (Esta celosa) Alicia no es nada malo, me siento pésimo de tanto correr, estoy mareada y apenas veo porque se me mueve todo-tapando mis ojos.
—Es cierto, es por la poca costumbre-defendía Natalia-paró muy de repente.
—Como sea, yo me ocupo.

Fui arrastrada y creyendo me dejarían ahí comencé a mojarme, era increíble el dolor de cabeza pero confiaba que en algún momento se pasaría.

— ¿No piensas ponerte jabón?

Me quede muda mirándola mientras dejaba caer su toalla y se metía bajo el mismo chorro de agua conmigo y empezaba a ponerme jabón por todo el cuerpo. De a poco todo lo mal que me sentía se resbalo entre agua y espuma por nuestros cuerpos, sin poder evitar caer rendida por la sensata provocación que creaban sus horizontes a mis ojos. Comenzamos así a perder tiempo de clases, Natalia nos grito que se iba ya que no necesitaba ver lo que estaba pasando bajo el agua, quedando solas y ocultas por el vapor. Me acerque y entre besos, el tacto de mis dedos a su piel y el mínimo alboroto de nuestros suspiros no tarde en descontrolarme, las imágenes de aquella noche relampagueaban por mis ojos y me hacían ceder mas. Pero antes de volver a perder el control y tal como me explico Antonia, si me dejaba llevar otra vez, antes de cualquier otra cosa y fuera de planearla como lo llevo haciendo tengo que procurar que hasta el mínimo suspiro de lo que decida hacer tenga un claro significado para ella, para su cuerpo. Y así mas temprano que tarde podré borrar ese molesto punto.

De ahí en adelante cada situación que se daba entre cada rincón del Colegio o la casa acababa con ambas sin alguna prenda. Incluso en el trayecto hacia estos terminamos en similar posición sin reparar en que ya estábamos yendo algo lejos; La verdad no me importaba mucho, todo era nuevo, me encantaba que fuera con Alicia que lo descubría, estaba con emociones inesperadas, exaltada, feliz.
Al contárselo a Antonia, fuera de lo inundada de la situación que me encontraba, me basto solo mirarle la cara de ¿y nos has sacado algo en limpio? para quedarme pensando.

— ¿Ya entendiste?

No pude más que mover la cabeza, si bien andaba encantada con todo eso de perdernos a penas nos encontraban las ganas de probar, seguía habiendo un punto al que llegar. Lo único diferente es que ahora puedo hablar por mi misma si nos referimos a provocar o excitar ya que a medida que los días pasaban nuestro lenguaje corporal era nítido y preciso, solo nos quedaba el punto.

—Veo que si entendiste-sonrisa-lo siento.
—No importa-respondí sin ánimos.
Aun con algo de practica las ansias que vivían encendidas en mi me hacían preguntarme cuándo no habría punto, sino que un final al que llegar.

En el intertanto de esos encuentros, exactamente el sábado en la tarde de la semana que nos quedamos en las duchas, se llevó a cabo la junta. Las chicas contaron de lo que se trataba la visita, hablaron con mi padre y hasta rogaron a Helena que se encontraba indecisa sobre el permiso, estaba todo arreglado salvo por Alicia. Tuve que excusarla con todas porque no apareció, yo creía que llegaría ya que después de todo elegí el sábado porque Víctor no estaba y así no habría problema pero deje de lado los sucesos anteriores; bien sabía que el tipo la había amenazado y yo había oído, dijo que se cobraría y fuera de los intentos porque Alicia se quedara en mi casa, sucedió. Trato de esconderlo, de evitarme, de callarme dejándome desvestirla, ocupando mi mente con mi debilidad por ella, pero todo fue inútil, porque lo pude sentir y ver en su cuerpo. Yo la llame toda la semana, le dije que dejaría a las chicas plantadas o en mi casa para estar con ella pero me lo negó; me lo negó y me coció con la voz llena de rencor y resentimiento sobre el pecho mis promesas sobre sus tiempos para hablar, por lo que no tuve mas que volver a quedarme al margen.

Se acordó que el viaje sería el 26 de diciembre, mis padres irían para año nuevo porque tenían cosas que hacer y las demás nos íbamos juntas y volvíamos los primeros días de Enero con Antonia, ya que tenía cursos de capacitación en el Colegio tal como todos los demás profesores por lo que aprovechábamos de regresar, menos Alicia.
Hable con ella y me dijo que iría pero dándole cero importancia, me preocupaba, veía a las demás chicas como planificaban el viaje y me miraba a mi y a ella y no podía ni empezar a disfrutar. Notaba que Alicia no estaba tranquila ni pendiente de ello y no me podía concentrar en otra cosa, pero tampoco me decía nada por lo que estaba en el completo aire gracias a su indiferencia estacionaria.

Continuara 244
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   6/5/2011, 15:19

muuy buena continuacion... nos dejaste esperando un poco por ella pero cree que valio la pena... sigue asi.. gracias por compartirla con nosotras
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ais
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   6/5/2011, 22:58

no esperaba menos de ti Mi Alex, ha sido una excelente continuacion.

sabes, he notado que este capitulo es gris. me refiero a que la historia en si lleva una trama cruda y un tanto obscura, pero esta vez, no se, me parece que paso mucho, pero a la vez tengo la sensacion un tanto extraña.
ya estoy desvariando, asi que mejor no digo mas.

besos y abrazos.
te cuidas, si.
bye
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   7/5/2011, 18:32

Sensacion un tanto extraña....¿que la provocara?

Espero que no les pase eso de los lectores intimos o como se llamaen >.< que saben como se siente uno cuando escribe y cosas asi.

Bueno gracias por comentar mi querida Ais y a ekaryl tambien :)
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ais
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   8/5/2011, 01:45

la verdad que no tengo ni idea, pero debe ser que (como te habia dicho hace muchos comentarios) tu historia es casi real para mi, no tengo la certeza pero ha de ser eso.

no agradescas Mi Alex, sabes que te leere hasta el final.

besos!
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JACKY
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   8/5/2011, 16:42

Esta increíble ojalá y sigas pronto
Me dejaste picada maldito Víctor perdón por la palabra pero ahhh
Cof, cof


Sigele pronto
Gracias
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   8/5/2011, 20:34

ais escribió:
la verdad que no tengo ni idea, pero debe ser que (como te habia dicho hace muchos comentarios) tu historia es casi real para mi, no tengo la certeza pero ha de ser eso.

no agradescas Mi Alex, sabes que te leere hasta el final.

besos!


El final se acerca ¡CHAN CHAN!
ya casi acabo y no desesperen que les publicare todo a menos que muera :)
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ais
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   9/5/2011, 02:24

alexandra escribió:
El final se acerca ¡CHAN CHAN!
ya casi acabo y no desesperen que les publicare todo a menos que muera :)


no digas eso Mi Alex!
me vale madre la historia si es a costa de tu existencia
no quiero, no quiero, no quiero .
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   10/5/2011, 21:27

ais escribió:
alexandra escribió:
El final se acerca ¡CHAN CHAN!
ya casi acabo y no desesperen que les publicare todo a menos que muera :)


no digas eso Mi Alex!
me vale madre la historia si es a costa de tu existencia
no quiero, no quiero, no quiero .



No es demaciado?
yo no controlo mi futuro XD pero te pido no te desesperes Ais :)

Gracias por sacarme una sonrisa cuidate.
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   15/5/2011, 15:12

Y continuo, gracias por los comentarios chicas son unos soles en este otoño frio :)
recordatorio: Esta es la continuacion del tiempo Sahian Alicia aun, cualquiero enredo me lo hacen saber y ahi vemos que sale.

Saludillos!



En eso llegamos a Diciembre, el 12 acababan las clases y el 23 regresábamos para graduarnos. El ambiente en el pabellón era completamente depresivo, todos llorando, dando abrazos y rayando las poleras y camisas con recuerdos. Habían unos cuantos que andaban fuera de ese ambiente y se preocupaban de dar los exámenes para rezagados y no reprobar. Y otras, como Natalia y yo, que nos reíamos de todos ellos y de Alicia que tenía una fila inmensa de admiradores para que les escribiera.

—Sahian deberías decirle a Alicia que no hiciera eso.
— ¿Te refieres a eso de firmarles?
—Si
— ¿Por?-tomado jugo.
—Piénsalo-me mira-si Alicia quiere cambiar como dices y tu ayudarla a hacerlo, no sería sacándole el peso de tener que mentirle a esa gran fila de chicos.
—Tienes razón.
— ¿Y?
— ¿Y que?
— ¡Y que esperas para hacerlo tonta!-me golpeo.
— (Me mataran) Alicia-me acerque-Alicia puedes venir un segundo.
—Claro.
—Bueno…mas que un segundo, una hora-sonreí.

Salimos corriendo mientras oía el descontento masivo que dejaba atrás, terminamos de huir al llegar al casino, una vez ahí subimos y nos encerramos sabiendo que alguno nos encontraría.

— ¡Me mataran!-me tire al suelo.
—Eso creo.
— ¿No te enojas por raptarte ángel?-puse cara de perrito.
—Para nada-lanzándose sobre mí.
—Tienes que decirles que paren de molestar-nos sentamos.
—Te ensuciaste la camisa-me miro- me odiaran si se los digo.
—Tú la ensuciaste-suspire-no les puedes mentir mas hermosa, además ya no necesitas a todos esos losers y esas chicas, por algo estoy yo.
—Gracias a Dios lo estas-me beso
—Debes hacerlo ahora-sonreía al oír que golpeaban la puerta.

Nos pusimos de pie cuando los golpes aumentaban.

— ¿Lista?-tome su mano
—No, pero vete mas allá que no quiero te golpeen.
—Oh, sabio- la bese y me aleje.

La turba entro y con cara de pocos amigos se repartieron por todo el techo rodeando a Alicia y por supuesto a mí. Alicia llamo su atención permitiéndome arrinconarme para mirar todo sin emitir ruido y poder así hablar, por lo que no intente escapar ni nada, aunque quería.
Para mejor no tardo en decirles que ya no les firmaría nada, o que se juntaría con ellos porque desperdiciaba sus últimos días de clases con chicos a los que no les recordaba los nombres—Si los recordaba— y de los cuales estaba segura no habían mas de unos cuantos que a penas se sabían el de ella—Nunca supe si eso era verdad.
Yo aun en el rincón por lo revelador de la confesión, menos quise moverme o mirar mucho tiempo a alguien para no enfadarlo ni provocar enojo, ya que así Alicia acababa sin problema y no tendría ningún cabo sin atar o cargo de conciencia. Todo iba bien, las caras no estaban felices, pero se tenía que hacer y lo comprendían. Aunque como soy poseedora de una maravillosa mala suerte, un par de chicos grandotes se me acerco y no bastando mi sumisión les caí mal y comenzaron a golpearme. Trate de no causar alboroto y me levante para esquivar algo mas que fuera, tenía que evitar conflictos repetía en mi mente. Empecé a sangrar de la boca debido a un puñetazo que me dio directo pero no pensaba responder, me aguantaba, podía resistir pensaba, y en eso que me mentalizaba para recibir otro golpe, el más delgado del par de matones golpeo a Alicia que se interpuso. Me quede sorprendida mirando a aquel chico y en menos de un segundo mi mente hacia parpadear en rojo la palabra ¡MATALO! encontrándome sobre el con mis puños en su cara. Todo se volvió un ring de pelea y solo oía gritos, me sentía ya algo débil porque el otro grandote me estaba golpeando en la espalda para tratar de separarme, pero yo aun no descargaba la furia por ver a Alicia inconsciente en el suelo y no pare de cubrirle la cara a golpes.
No pasaron más de tres minutos a mi juicio y perdí en parte el conocimiento, veía y oía todo en estereo, vi llegar a Antonia y huir a todos los que alentaban la pelea. Sentí como era levantada por Natalia y ya no recuerdo nada más que despertar en la oficina de mi psicóloga.

—No me puedo levantar Anto...AH! me duele-susurre.
— ¡No te muevas! ojala la enfermera baje pronto tranquila-se veía preocupada.
—Alicia, dónde esta Alicia-la mire.
—En enfermería descansando.
— ¿Esta bien, no le paso nada grave?
—Hace un par de horas despertó esta bien, fue solo un rasguño.
—Tanto dormí, que me paso-cerré mis ojos.
—Tu espalda, el otro chico que te golpeaba te dejo inconsciente para cuando llegamos.
—La verdad es que siento todo adormecido-reí.
—No te rías, puede ser grave-con tono serio.
—Tranquila estaré bien.
—Suspiro-Sahian Natalia intercedió con el director para que no te echaran de Colegio
—Y eso por que, además no se lo pedí ¡HAa…! ¿Acaso se metió en problemas por ello?
—No, es solo que por las condiciones en las que dejaste al chico es obvio el reclamo de sus padres mañana.
— ¿Enserio?-me asuste- ¿el despertó? yo no quería pero golpeo a Alicia y perdí el control ¡demonios por que no me puedo levantar!-me tendí completamente en el sofá.
— Tranquila –me sostuvo- ahí viene la enfermera.

Gracias a los golpes que me regalaron obligatoriamente tendría que estar una semana en reposo absoluto, no me podría mover, tendría que ser ayudada a hacer cualquier cosa y ni hablar de caminar. Mis padres llegaron a penas los llamo Antonia y casi se provoco una pelea entre ellos y los padres del chico al que golpee. Alicia apareció ayudada por Natalia, tenia el labio roto y su brazo derecho rasmillado, si bien me sentía mal por haber golpeado a alguien, al verla con esas heridas la culpa se iba, fue un idiota al atreverse a tocarla y ya no me arrepentía de nada.

— ¿Estas bien?-agachándose a mi lado.
— Creo que no, no puedo caminar y me dieron licencia por una semana-suspire- ¿y tu? – la mire- ¿te duele?

No me respondió nada y solo comenzó a acariciarme, sus ojos me tranquilizaban pero aun así me sentía algo impotente por no poder moverme ni hacerle compañía durante cinco días.
Me llevaron a casa y aunque me retaron un poco la preocupación de mis padres pudo más y solo se quedaron conmigo ayudándome con la ropa y eso. Tenía que tomarme unos antiinflamatorios y recibir masajes con unos ungüentos para desinflamar y aliviar el dolor todos los días, además guardar reposo, no forzarme y evitar moverme por mi cuenta los tres primeros días.
Estuve así completamente aburrida y no sentía mucha mejora, estaba sola en casa porque mis padres tenían la ultima reunión en el colegio y posiblemente llegarían tarde por pasarse con Alejandra. Durante el reposo recibí llamadas de todas y la visita de Antonia, quedamos en que me diría si Víctor asistía a la reunión y hablaba con el, tenía que lograr obtener algo para desenmascararlo. Alicia insistió en venir a verme un par de veces pero preferí no faltara al café ya que así no le descontaba Alejandra y además no me provocaba ganas de moverme para desvestirla.
En el cuarto día me toco control para ver si había mejorado, me hicieron repetir unos movimientos y poco a poco pude ponerme de pie por mi misma, ya respiraba un poco mas liviano ya que temía quedarme postrada por el dolor que sentía sin los fármacos. Al llegar a casa me dedique a hacer mas ejercicios y llegada la tarde mis padres me recordaron que estaba de cumpleaños el Abuelo y que si no quería hablar con el. No pude evitar armar un pequeño escándalo y enfadarme ya que nunca había estado un cuatro de diciembre sin el por lo que terminamos todos entre gritos, yo en mi cuarto llorando a mares por la repentina nostalgia y frío que sentí sin ellos otra vez y ellos renegados a su posición de espectadores fuera de mi vida; extrañaba a mis abuelos y a Isabel pero no podía perdonarlos, todo seguía igual ahora que lo recordaba, sigue siendo todo un problema para mi.
Al quinto día estaba sola en casa, ya no necesitaba ayuda y sabía que no habría nadie porque los sábados mis padres tenían capacitaciones. No sabía que haría durante todo el día por lo que comí algo y me fui al patio, estuve un par de horas ahí leyendo cosas y sonó el timbre, era Alicia.

—Vaya mi salvación.
— ¡Estas mejor!-me abrazo contenta.
—Eso creo, ven entra.
— ¿Qué haces?
—Nada, estoy aburridísima hace horas en el patio ¿vienes a entretenerme?-sonreí.

Nos sentamos donde me encontraba antes que llegara y nos pusimos a charlar, le pregunte sobre la reunión, las notas y la supuesta graduación, todo seguía su curso normal y yo solo me alegraba de que las clases acabarían y de que podría estar con Alicia mas tiempo.

—Aun no mejora tu labio ángel- tocándolo con mi pulgar.
—No, soy-la besé.
—…Tuviste problemas con ello no-separándome de su boca.
—Miro a otro lado-
—Siento no haber podido evitártelo-dije triste.
—No digas eso-acaricio mi mano-además tu ya has recibido un par de veces por mi, mírate, también estas herida y para rematar convaleciente.
—Hasta cuando soportaras-acaricie su cabello- déjame esconderte de el, puedo hacer que desaparezcas de su vida-susurre- lo mío da igual.
—Sahian no entiendes…
—No me dejas…
—No vamos a empezar con lo mismo-poniéndose de pie.
—No es lo mismo-sentándola nuevamente-es diferente-busque sus ojos.
—Sahian suéltame- susurro enfadada.
— No, Alicia-la mire- siempre es un sentimiento diferente, nunca es por pensarlo de una misma manera, ni mucho menos caer en las mismas palabras…te amo-la abrace lentamente- y no se como decirte que tengo miedo a quedarme sin ti, para que no te enfades así.
—Yo…yo… ¿en verdad me amas?-caían sus lagrimas.
—Te cae alguna duda-la apretaba mas a mi.

No me dio ni un ápice de esperanza sobre mi propuesta, solo deshicimos el abrazo y luego de unas horas hablando y evitándonos a ratos, acabamos de acuerdo a sus medios, en mi cama con su cuerpo y su absoluta disposición desnudos para mí, de una manera que solo se daba cuando tocábamos el tema de Víctor.

Lunes 8 de Diciembre, volvía a clases para la ultima semana, me fui directo donde Antonia quien con la cara llena de felicidad me apretaba al verme de pie. No andaba de muy buen animo porque el domingo en la noche recibí un llamado de Alicia avisándome que no vendría a clases hoy y me imaginaba lo peor, Antonia no pregunto nada y me contó lo de la reunión, Víctor apareció y hasta hablo con mis padres de lo mas normal, se tocaron los temas de graduación y se ofreció a ser ayudante esa noche.

—Aproveche para hablar con tu profesora jefe ya que es amiga mía para que mintiera un poquito por el bien de todas.
—Sobre que-sorprendida.
—El viaje con Ale-sonrió-hice que hablara exclusivamente con el padre de Alicia y le digiera que se haría un viaje y que tenía que ir y todo el cuento.
— ¿Crees que funcionara? ¿No es peligroso meter a la profesora?
—El tiene una debilidad por tu profesora y no fue difícil notarlo, accedió muy rápido y además ella solo estará este año en el colegio, se va del país.
—Bueno si es así genial, solo no tiene que enterarse.
—Y hay que avisar a Alicia.

Al salir del colegio junte coraje y fui donde Alicia, de seguro estaba Víctor, de seguro todo sería incomodo, de seguro le causaría problemas, pero tenía que saber como estaba y hablarle sobre lo del viaje.
Me acerque a tocar la puerta y pude oír gritos dentro, me recorrió un escalofrío horrible al imaginarme lo que pasaba pero aun así golpee. Todo quedo en silencio y después de un rato volví a tocar por si creyeron que me había ido.

— ¿Quien?-se oyó desde dentro.

Al abrir, la cara de Víctor contuvo la ira, me asuste porque siempre tuve solo que imaginar que por dentro quería mascarme y matarme, pero ahora lo veía y no sabía bien como reaccionar.

—Ho…hola, cómo esta-pregunte entre titubeos.
—…Bien, muy bien-sonrió- ¿y tu?
—Algo… (Piensa) algo molesta.
— ¿Y por que viene molesta a ver?
— Porque la profesora me mando a pasarle la ultima materia a Alicia, dijo que usted hablaba con ella y que se preocupaba de que no se atrasara en nada y me mando a asolearme a mi-bufe fingiendo enojo.
—Con que la profesora, pues déjame los cuadernos.
—Quiero ver a Alicia para aprovechar el haber venido.
— ¡No!, no, esta ocupada-me detuvo.
—Por qué se pone así, es solo verla un poco (demonios déjame entrar)
— Lo siento pero no puedes, son sus ordenes ella se enfada si la interrumpen, acaso no oíste los gritos.
— (Mentiroso) OK, veo que no me quiere aquí-le tendí los cuadernos- pero no importa, aun así me cae bien y a Alicia la veré mañana.
—Como crees-reía- no es cosa mía es de ella (maldita niña engreída)

Camine lejos de la casa llegando a un parque, no quería irme por lo que me tire ahí, me quede quieta un momento y note como el cuerpo me temblaba. Quizás era muy orgullosa al pedirle a Alicia me dejara defenderla, porque comparando portes, fuerza y evidentemente géneros el tenía la ventaja en todos y podía fácilmente dañarme, tenía que admitir que le temía de una vez por todas, pero no por eso permitirme ceder en su contra.

Me disponía a marcharme para cuando veo pasar a Víctor hablando por celular, pensé en seguirlo pero antes de terminar de decidirme se me perdió de vista. No tarde en verlo pasar arriba de un auto con una mujer. Pobre de ella-pensé-no sabe en lo que se mete.
Corrí donde Alicia y eche la puerta abajo tocando, no tarde en oír pasos y ver como asustada me recibía, quizás porque creyó era Víctor.

— ¿Que haces aquí Sahian?- se escondió tras la puerta.
— ¿Pero que? -extendí mi mano mirándola detenidamente.
— No…Sahian no me mires así.
— Vine…-tome mi cabeza-vine hace una hora y me abrió Víctor-retrocedí.
— Gracias por los cuadernos, yo-
— ¿Puedo pasar?-me agache para preguntar a su oído.
— Preferiría que-susurro.
—Por favor-suplique depositando un tierno beso en su mejilla.

Entre y sin dar un paso más allá luego de cerrar la puerta, pesque a Alicia y la abrace.

—No quiero que te vea aquí Sahian…
—Tranquila lo vi irse con una mujer, le llevara tiempo regresar.
— ¿Con una mujer?
—Veo que no lo sabias ¿algún problema con ello?
—Ella, quien quiera que sea tendrá problemas-dirigiéndose a la sala.
—Espera-la retuve otra vez-vengo por algo en especial-tomándola de las manos.

Me quede parada frente a Alicia y no pude evitar mirarla de pies a cabeza, me intrigaba y atormentaba seguir aparentando que no me preocupaba, quería oír que se defendiera para descubrir en el color de su voz qué mas le había pasado hace una hora atrás.

—Deja de inspeccionarme y dime a que vienes-dijo calma y serena.
—La profesora jefe-turbada- la profesora le dijo al hombre que vive aquí contigo que el viaje con Alejandra es en verdad un paseo de fin de Año y que tenías que ir.
—No te creo, la profesora, pero-sorprendida.
—Es amiga de Antonia y esta se lo pidió al notar que Víctor se siente atraído por ella, te vine a informar para que estuvieras preparada en caso de que te hablara de ello.
— No se como lo hacen-abrazándose a mi.
— Al menos estaremos juntas unos días, sin el-seguía mirándola.
— Genial.
— (déjame saber que pasa) ¿Iras a trabajar?
— Si, lo haré.
— (Mírame) Vente conmigo entonces-extendí mi mano-te extrañe hoy.
— Yo también te extrañe-me abrazo- subamos tengo que cambiarme primero.

Mientras veía como ajena a mí Alicia se cambiaba, buscaba el uniforme del café y se paseaba de aquí para allá, las ganas de preguntarle ¿por que falto? ¿Que paso? me estaban comiendo por dentro, era tan buena para callar.
Salimos de la casa hacia la parada del bus, la escena se volvía más y más incomoda a medida que pasaban los segundos. Yo me pare a su lado y nada, me aleje un poco y siguió siendo inútil, nada la hacía mirarme. Una vez sentadas en el bus ya no aguantaba tanta indiferencia por lo que tome su mano y acercándola a mi boca para besarla logre conectar con sus ojos.

— ¿Qué quieres saber?-me susurro acercando sus labios a mis manos también.
—Lo siento mucho-me lamente por lo evidente de mi ansiedad.
—No querrás saber los detalles Sahian-acaricio mi cabello- enserio.
—Te juro que quiero matarlo-respondí ya harta.
—No digas eso, tranquila…estoy bien.
No me imagino que pasaría si te digiera que esta celoso de ti y por eso paso esto anoche. Te llame para no preocuparte, para evitar vinieras y evitar aparentar que estoy tranquila porque a penas lo logro. El te odia porque ve que resisto lo que sea y no te nombro si quiera una vez para afirmar sus delirios, dentro de su retorcida mente se imagina correctamente que entre ambas existe mucho mas que la amistad que profesaste la primera vez que entraste. El sabe que eres la causa de mi rebeldía hacia el, de que le responda, le grite y ya no reciba lo que se le de la gana en silencio, sabe que la razón de que ya no me sienta con miedo es gracias a ti, y se desquita así.

Deje a Alicia con Alejandra y mientras llegaba a mi casa tome una decisión. Luego del viaje, no le preguntaría si quería o no, sacaría a Alicia de esa casa, le pediría ayuda a Antonia, a las chicas a quien fuera, pero lo haría.

El martes luego de las primeras horas de clase fuimos con Antonia, le conté que ya Alicia estaba al tanto del plan, lo conversamos ahí entre las tres y quedo todo listo, solo teníamos que aguardar llegara el día.

— ¿Alicia estas bien?-pregunto Antonia.
—Si, me duele un poco la cabeza es todo.
—Ey no lo había notado estas pálida-acaricie su rostro.
—No es nada enserio-me miro suplicante.
—Iré por la enfermera-corrió Antonia.
—Ponte de pie Alicia, vamos-la ayude.
—Que, para que…

Comencé a desabotonar su blusa, botón por botón pedía no fuera nada grave, sabía que había dicho le dolía la cabeza pero la estuve observando en clases y estaba menos erguida de lo habitual y respiraba agitado, algo tenía y debía saberlo para poder reaccionar a ayudarla ya que no sabe que le conté parte de lo que le pasa a Antonia.

—Dios…-ahogue mi voz- esto se ve incluso peor que el otro día.
—Me… duele demasiado, ya…- desmayándose en mis brazos.
— ¡Alicia!

La recosté en el sillón y rápidamente abotone su blusa, ya no podía evitar que la atendiera la enfermera, pero si intentar que no la revisara.

—Sahian llegamos ¡que paso!
—Le…tranquila…le dieron nauseas y le pedí se tendiera, creo…creo que se sintió mas aliviada y se durmió.

Antonia noto mi malestar y procuro que la enfermera le dejara unas pastillas para el dolor de cabeza y unas cremas, ya que volví a mentir diciendo que por las clases de educación física quedo resentida de varias partes del cuerpo. Nos quedamos así velando por el sueño de Alicia, le conté a Antonia que se había desmayado y le pedí nos consiguiera un pase para llevármela a la casa. No se como le habrá echo pero salimos del colegio, cogimos un taxi y llegamos a mi casa, Alicia aun andaba un tanto inconsciente debido a los medicamentos por lo que la deje en mi habitación y le quite el uniforme completo.

—Que frío… que haces.
—Ponerte esto, aliviara el dolor ¿te sientes mejor?
— Si mucho mejor, no me pongas eso-me miro triste-no quiero lo va a notar.
—No dejes que te toque-mire a otro lado tratando de esconder la ira-te quedaras conmigo hoy.
—No puedo, no le gustara ¡Ah!-se tendió del dolor.
—Lo discutimos luego-la contuve lentamente- no te muevas por favor.

Soltando mis manos, las cuales en defensa retenía entre las suyas comencé a ponerle el ungüento. Estaba frío ya que servía para desinflamar, la miraba de vez en cuando y notaba como resistía los espasmos, tenía algo de fiebre y estaba rojísima, tan frágil, a penas resistía seguir siendo poco menos que su doctor, deseaba tanto poder llevármela donde mis abuelos, ahí nada la alcanzaría nunca.
Conseguí efectos después de un corto periodo de tiempo, ya no se veía tan feo, pero seguía doliendo por el semblante de su rostro.

— ¿Que fue esta vez?-pregunte cubriéndola con una manta.
—Déjalo así, por favor-intento acariciarme.
—Esto ya no es pequeño-la esquive-¡mira!-apreté los puños-mira como te dejo otra vez...
—Resbale en el baño y me golpee en el lavabo.
—Resbale-repetí irónicamente-por suerte no te “quebraste” una costilla por el resbalón.

Llame a Alejandra para que dejara el día libre a Alicia, no sabía como le haría para retenerla en casa, pero al menos no tendría que trabajar y podría dejarla descasar en caso de que no la pudiera retener.

— ¿Tienes hambre?
—Un poco-me miro-Sahian acércate por favor-levanto su mano para que la tomara.
—No te enojes-suplique-pero no me voy a acercar a ti, no puedo pensar en nada mas que tus heridas mientras te veo.
—…
—Ya vengo-Salí de la habitación.

Prepare algo de comer y subí, ya mi mente estaba agotada, quería tirarme en la cama y despertar creyendo todo un sueño pero no era tan fácil.
No tocamos mas el tema de si se quedaba o no, pero era claro que no se movería si de mi dependía. Al rato de comer aproveche que dormía un poco y deje un mensaje en su contestadota, Víctor tendría que tragárselo, trabajos de fin de año, era urgente, Alicia esta conmigo, listo. Ahora solo tenía que procurar no huyera ni me convenciera de dejarla ir.

— ¿Sahian?
— ¿Qué haces levantada?-corrí a afirmarla.
—Tengo que irme-susurro pegada a mi pecho.
—No, así no puedes, por favor no me hagas retenerte por la fuerza.
—Lloraba-Sahian no puedo quedarme, no ahora, no así…
—No tienes otra opción lo siento-moví mi cabeza negando.

La cargue con su boca en mi cuello mientras corrían por mi pecho sus amargas lágrimas. En la habitación, yo estaba en completo silencio conteniendo un enorme llanto, sabía del miedo que sentía ella por lo que le pasaba, la veía desmoronarse cuando se trataba de ese bastardo y no sabía que hacer para evitarlo. Inevitablemente después de estos últimos meses he llegado a una clara conclusión y es que la verdad no sabíamos que decir, porque todo entre ambas parecía terminar inevitablemente en esta situación; peleadas, heridas y entre lágrimas.

Mis padres me llamaron avisándome que no llegarían porque tenían trabajo que adelantar por el tema del viaje con Ale, así no tendría que dar explicaciones, salvadoramente nunca estaban y así no molestaban.

—Nos quedamos solas hoy-la mire-¿me odias?
—Solas-extendió su mano para que me acercara- no quería mas problemas es todo (no quiero que el te haga algo)
—Lo siento-envolviéndola contra mi pecho-en serio que lo siento… (no quiero te toque mas)

Los días siguientes entre el colegio, el café por parte de Alicia y los problemas, pasaron más rápidos. Antonia supo todo lo que paso, hablo con ambas por separado para que nos reconciliáramos del todo, pero siempre quedaba algo, era evidente, sobre todo porque las consecuencias al retenerla tuvieron un ataque a mi conciencia indestructible.
Natalia también intento ayudarnos, nos invito a comer a todas debido al último día de clases, pero ambas, o al menos yo sabía que esto no acabaría hasta que ella se quedara conmigo, lejos de Víctor.

Las clases acabaron, solo quedaba la graduación y llegaba el anhelado viaje. Luego de ese viernes en que comimos todas juntas vi a Alicia un par de veces y solo gracias a Antonia, ya que fue en el mismo colegio. La extrañaba a rabiar y ella no me lo facilitaba con esos besos, con esa mirada de resignación, con ese tono siempre trizado. No me dejaba ir a verla, varias veces la llame y no me contesto, hubo días enteros en que me la pase fuera de su casa, no sabía como acercarme, como tenerla cerca, estaba desesperada porque me imaginaba lo difícil que debía ser estar todo el día con ese infeliz y soportar no se que cosas.
Recuerdo como si hubiera sido hace menos e un minutos, que uno de los días que nos vimos, me contó que solo quería acabar con su vida miserable, puedo sentir el mismo frío que me recorrió, la tristeza, ese trago amargo que tuve que esconder abrazándola tan o mas fuerte que nunca. Estaba superada por todo, triste y con rabia a la vez, lloraba desconsoladamente y a ratos, no importaba si estábamos besándonos, riendo o solo abrazadas, lloraba y le quitaba energías a mi cuerpo por ello, ya que yo solo la sostenía mientras sufría, era lo único que podía hacer, me desconcertaba que me hubiera dicho eso, quizás que grado de hastío estaba pasando y yo no podía mas que imaginarlo.
Paso casi una semana en que no supe nada de ella después de ello, no me llamaba no contestaba y cuando fui en su busca tampoco la encontré, me imagine lo peor en un momento pero decidí esperarme al día siguiente que era la graduación para decidirme a hacer algo si no aparecía. No dormí, no quería comer, sentía un sin sentido en todo lo que me paraba a mirar, me estancaba sin su presencia, sin su voz perdía la mía, me había vuelto completamente dependiente de su calor, de sus quejas, de sus peticiones, era casi extremista, prácticamente era una débil proyección de todo su ser. La preocupación por no saber que cosas le debía de estar haciendo Víctor extremaba todo, lo llevaba al límite, tanto que sentía cada que la veía que no podía olvidar ni dejar de corresponder un solo beso porque podía ser el último, me estaba consumiendo mas rápido que ella misma.

El desgraciado día llegó, en mi casa había un caos ya que Natalia Alejandra y Antonia decidieron cambiarse ahí y así salir todos juntos, era genial la idea, salvo porque no estaba Alicia y no me animaba a lo más mínimo.
Llegamos al Colegio y sin más nos separaron, los padres y amigos por un lado, profesores y alumnos por el otro. Mientras nos guiaban a nuestro asiento empecé a buscar a Alicia, no la veía, mi tarde se estaba trasformando en una basura, me estaba irritando y no quería saber de nada si no estaba ella, no podía ni respirar al pensar ahoga en congoja si estaba bien.
Lentamente se fue llenando el lugar y para cuando ya había perdido todas las esperanzas la veo a mi lado. Puede respirar al saber que estaba bien, pero no se veía como siempre, ya no podía aparentar que nada le pasaba, se veía cansada, abatida, sin fuerzas, pero aun así me sonreía, amaba esa interminable fuerza que proyectaba por mi, lastima que no pudiera hacerla más fuerte con algo mío.

—No te fuerces-tome su mano- aquí no puede hacer nada-bese su mejilla.
En ese momento me quede junto a su oído, susurre tantas veces cuanto la amaba, que no era nada sin ella, que era lo mejor que me estaba pasando en mi corta vida. A ojos cerrados ignoraba el que alguien pudiera estarnos viendo y anhelante no separaba mis labios de su rostro… a ojos cerrados su aroma también tranquilo era como una calma y tibia brisa, en la cual me deleitaba respirando segundo a segundo.

No puse atención a nada de la ceremonia, poco a poco los demás cursos pasaban a recibir sus diplomas, llego nuestro turno eh hicimos igual, hablaron una hora mas, aplaudieron, sacaron reconocimientos a los mejores rendimientos, en donde Alicia y yo compartimos el que correspondía a nuestro curso y así la ceremonia acabo dándole paso a la fiesta.
Se acercaron mis padres y Alejandra para felicitarme, en eso Alicia se perdió de mi vista y dejándolos por un momento la encontré y le pedí se quedara conmigo. Todo era risas de parte de mis padres y Alejandra, luego se unió Antonia y como era obvio apareció Víctor. Se saludo con mis padres y no se nos despego ni un momento, era muy bueno para fingir, me repugnaba su cara de idiota mientras mi padre lo castigaba un poco ya que para variar le hablaba de su amado box y cosas así. Poco a poco todos dejaron el lugar y se dirigieron al gimnasio, aproveche el tumulto de gente y me lleve a Alicia detrás de este, necesitaba tiempo con ella, saber donde había estado, si estaba bien, que le pasaba, todo.

—Me hiciste sentir tristemente feliz sentadas allá Sahian…-me decía triste mientras me abrazaba.
—No me pude contener, es demasiado-susurre en su boca- mucho lo que significas para mi-me separe un poco.
—Que haría sin ti-con voz triste.
—Tú puedes todo ángel.

Apoyada a la pared, tenía ahora en completa exclusividad a la chica que amaba con todo mi corazón, abrazarla era tan tibio, la había extrañado tanto, pensar que la perdí me desarmo inevitablemente. Tenía que exprimir hasta el segundo más imprescindible para ser mas parte de su vida, para que no me aleje ni un poco.

—No se si podré quedarme toda la fiesta, así que quiero aprovechar este momento.
—Dime de que se trata-intente sonreír.
—Quería darte las gracias por estos meses, han sido los mejores de mi vida-tomo mis manos-te amo tanto Sahian.
—Detesto me des las gracias, suena a despedida-junte mi frente a la de ella completamente sonrojada-yo también te amo, de que manera lo hago-vidriaron mis ojos- y te quedaras esta noche, ya veras-la abrace.

Decidí dejar las dudas para otra ocasión, notaba que su mascara pendía de un hilo y no podía dejar que sufriera recordando. Por otro lado estaba segura que se quedaría conmigo ya que en estos momentos Antonia y la profesora deben de estar hablando con Víctor para que deje a Alicia irse con los compañeros de juerga luego de esta fiesta, y estoy segura de que cederá.
Reaparecimos en la escena y nos acercamos separadas a mis padres, como lo planee Antonia y la profesora estaban con Víctor y se veía ya convencido. Pasaron un par de horas dando las doce de la noche, los padres empezaron retirarse y con ellos Alicia y yo, Víctor se había marchado y según Antonia no sospecharía nada, además teníamos el fin de semana para pasarlo juntas.
Nos fuimos todas y todos, la fiesta siguió en mi casa, Antonia llego con Samanta, Alejandra con Natalia y mis padres junto conmigo y Alicia, todos. A las dos de la mañana yo yacía dormida en el sofá de la sala junto con Alicia, los demás ignoro hasta cuando estuvieron despiertos, solo se que se ocuparon de dejarnos en nuestra habitación y continuaron algún rato mas.
A eso de las seis, desorientada desperté creyendo tenía clases, Alicia somnolienta me pregunto que hacia y al oír mi respuesta rompió en risas. Si, no había escuela y mas encima era sábado, me acosté algo avergonzada, me saque la ropa que traía y de a poco hice lo mismo con Alicia, el sueño se fue por un momento en el que me adueñe de sus labios y su piel, no pretendía nada, solo quería conseguir pegarme exclusivamente a su piel y dormirme después, y lo conseguí.

A eso de las dos de la tarde nos levantamos, había una nota de Antonia que decía se habían ido todos por el día al casino y que no nos llevaron porque éramos menores de edad, no se como le habrá hecho Natalia porque no era mayor de edad y tampoco estaba, pero me daba igual, la casa era nuestra.
Tranquilamente me bañe y prepare el desayuno, lo subí a la habitación y abriendo molestamente las cortinas le di paso al sol para que tocara a Alicia. Perezosa se puso una polera larga que le deje y desayunamos. Yo me levante y fui a limpiar el desastre que había quedado, lavar loza, barrer, y todo lo demás. Alicia apareció y me empezó a echar una mano, no se había vestido eh ignoraba completamente que podía ver sus piernas por entero y mas arriba cuando se agachaba. Subí par evitar llevármela en ese caso a la alfombra y comencé a ordenar las habitaciones, era mejor estar a distancia para enfriar mi mente. Ya una vez todo listo aproveche de separar la ropa para el viaje y baje por Alicia.

— ¿En que andas?
—Limpiaba por aquí.
—Pues ya no más-la tome por la cintura
—Estoy cansada aun-saltó y cruzo sus piernas a mi cintura.

Camine al patio y me pare al borde de la piscina.

—Hace calor no-sonreí.
—Estoy casi desnuda no tengo calor-me beso.
—Vamos solo un ratito-susurre.
— ¿Y que ganare yo por este sacrificio?
—Cuando quieras salir me pides lo que quieras.
—Hecho.

Me deje caer al agua con ella encima, jugamos por toda la piscina y hasta conseguí se quitara la polera, la tenía para mi completamente desnuda y mojada. Pasaron un par de horas y los juegos notoriamente fueron desplazados por los besos que eventualmente nos dábamos mientras lo hacíamos, pero que finalmente reducierón todo a eso, besos. Acorralando a Alicia a los bordes recorríamos toda la piscina a ojos cerrados, yo ya no traía la polera, solo andaba en shorts, no quise quitarme nada mas para no provocar al ángel que se encontraba sobre mi cuerpo.
A eso de las siete mientras nos seguíamos besando sentí a Alicia tiritar, decidí que ya era hora de salir por lo que la separe y senté en el borde.

— ¿Por qué me sacas?-hizo un puchero-aun quiero besarte.
—Estas tiritando ya es hora de entrar-sonreí-pídeme lo que quieres y lo concedo para que entremos.
—Tu dijiste cuando quisiera salirme-se lanzo al agua.
—Ey…
—Tú lo dijiste.

Sin perder tiempo me abrazo y cruzo sus piernas a mi cintura.

— ¿Y eso cuando será entonces?
—Depende.
— ¿Por?
— Si dices que si, será ahora mismo, dices no, será hasta que digas que si.
—Entiendo, entonces dime.

Comenzamos a besarnos nuevamente, yo esperaba la pregunta, bueno antes de que me besara la esperaba pero ya pasando los segundos entre sus brazos y con sus labios, solo quería no se detuviera nunca.

—Hagámoslo-dijo separándose mínimamente de mi boca.
—Como órdenes-dije a modo de suspiro.

Sin separarme de ella nos saque del agua, entramos a la casa, tome unas toallas y cubriéndola con ellas subimos las escaleras hasta mi habitación. La dejé en mi cama y sacándome lo que me quedaba de ropa me recosté a su lado, mirándola de pies a cabeza me dispuse a amarla, pero antes de tocar si quiera su boca con la mía oímos la puerta.

— ¡Llegaron!

Disparadas empezamos a buscar ropa, Alicia no recordaba donde estaba la suya por lo que se metió rápidamente al baño, yo tome los mismos shorts mojados y busque lo que me faltaba, le metí a Alicia ropa para que se vistiera y mientras me terminaba de poner mi polera mi madre abre la puerta.

— ¡Sahian!
—Eh!..¡qué! digo hola-nervios.
— ¿Dónde esta Alicia?
—Aquí estoy-salio vestida.
—Esta todo el piso mojado, hay una polera en la piscina y ustedes obviamente mojadas
— ¿Qué hacían?
—Obviamente-remedándola- nos bañábamos Helena.
—Tu-me apunto-son-nos miro- ¡ah! ¡Tendrán que bajar a secar ahora!

Helena luego de mirarme algo raro cerro la puerta, quizás me saldrá con alguna de sus charlas, que es mal visto esto, que es mal visto esto otro. Tendré algún problema, no se si se enojaran al contarles, no se como lo tomaran, no lo había siquiera pensado.
Me recorrió un escalofrió por todo el cuerpo, ahora que lo pienso nunca me han regañado ni impuesto nada porque desde que me trajeron que les digo que no se metan en mi vida, pero con esto, qué haré en esta situación ¿me aceptaran o harán la vida imposible? Que digo-me tranquilice- no les pienso explicar nada.

— ¿Qué pasa?
—Eh, nada bajare a secar, busca otra ropa si no quieres esa, si eso.
—Per-

Empecé secando la escalera y la entrada a la habitación, iba llegando a la sala cuando choco en algo.

—Antonia aun aquí, quítate.
— ¿Qué estaban haciendo?-me miro seria.
— Pues saliendo de la piscina, algo desnudas, pero nada-la mire preocupada- ¿Por qué?
—Tu madre, histérica, tu padre, muy callado.
—Crees que, nosotras ¿lo notaron?
— Eso creo-asintiendo con la cabeza.
— ¿Qué hago? Antonia yo no hablo con ellos, solo me sacan de quicio, no se…
—Tranquila, hazte la desentendida, no comentes ni provoques te saquen el tema, deja que lo piensen.
—Pero y tu con Samanta ¿no dijeron nada?
—Pues no, pero es que yo no soy su hija y la verdad somos responsables o eso aparentamos-rió- pero haz lo que te digo.
—Bien.

Termine de secar y subí por Alicia, se había cambiado y se me caía la baba por desvestirla pero lamentablemente pidió muy tarde y ahora pagamos el precio.

— ¿Te iras hoy o mañana domingo?
Comencé a quitarme la ropa mojada para no enfermarme.
— No se, por mi me quedaría para cobrarte lo que me debes, pero tengo que preparar las cosas para el lunes.
— Cierto-la mire- con respecto a lo que te debo, no lo olvides-me sonroje.

Salimos rumbo a su casa, estábamos bastante cansadas por lo de la piscina, nos dormimos un ratito en el Bus y al llegar a su casa a pesar de que no entraría fui vilmente convencida por un beso.
Me pasee por la casa mientras Alicia preparaba todo para el viaje, aprovechando el momento ya que saldríamos con Natalia mañana porque se le ocurrió comprarse ropa y quería nuestras opiniones.

—Bueno ya cumplí con traerte, creo que me voy-me acerque para despedirme.
—Espera-susurraba-aun no te vayas, no son ni las diez.
—Pe…pero…
—Págame un poquito de lo que me debes-me beso.

Mientras la besaba eh iba guiándola hasta su habitación, no titubeo ni un poco y comenzó a quitarme el polerón, solo eso podía quitarme pensaba ya que me tenía que ir, pero no fue así y de a poco me quede sin polera. Ya en su cama empecé yo a quitarle lo suyo.

— ¡Oí la puerta!-asustada- es el-se desespero.
— Yo no oí nada-besando su cuello.
— ¡ALICIA!
— ¡Dios vístete rápido!

Se abrió la puerta y Víctor me encontró ahí, como pude le quite tensión a la escena, lo salude le dije que la profesora me mando a dejarla par que no se viniera sola y un montón de mentiras que terminaron con despedidas y yo fuera de la casa en completo silencio con el corazón casi huyendo de mi y esperando oír los gritos. No fue así, nada se oyó y antes de que alguien me viera llorar por el susto corrí y tome el bus. Al llegar subí directo al baño me lave la cara, respire y me convencí de que nada malo pasaría, que todo seguiría normal, que el tipo no estaba enojado y cosas así.

Continuara...257
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dimmu
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   15/5/2011, 17:52

Hola soy nueva en esto..pero quiero decirte que tu trabajo esta historia es una verdadera obra de arte es muy buena te atrapa desde un inicio...fue la primera que leo y estoi encantada ley algus despues pero no me trasmitian lo mismo que este....muchas felicidades por tu trabajo...

y espero la continuacion....!!
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   16/5/2011, 21:01

dimmu escribió:
Hola soy nueva en esto..pero quiero decirte que tu trabajo esta historia es una verdadera obra de arte es muy buena te atrapa desde un inicio...fue la primera que leo y estoi encantada ley algus despues pero no me trasmitian lo mismo que este....muchas felicidades por tu trabajo...

y espero la continuacion....!!


Un placer poder agradar.
ME subes el ego al mismo cielo gracias XD

El fin de semana sera la proxima continuacion probablemente.
Muchas gracias por leer.


Última edición por alexandra el 21/5/2011, 22:33, editado 1 vez
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JACKY
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   17/5/2011, 00:09

gracias por la publicacion coo siempre encantada con todo esto creeme me encanta tu historia la recomiedo bastante

ahh y tambein me dejaste picada con "algunas" escenas jejeje
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   17/5/2011, 22:39

JACKY escribió:
gracias por la publicacion coo siempre encantada con todo esto creeme me encanta tu historia la recomiedo bastante

ahh y tambein me dejaste picada con "algunas" escenas jejeje


Es para darle emocion lo de la falta de contenido en esas escenas...XD (no para molestarlas ni nada parecido creo)
Gracias por recomendarme señorita!!

cuidece :)
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   21/5/2011, 23:22

Como lo mencione por ahí aqui tienen la continuacion.
Despues de un dia basura y el consuelo de poder publicar mis desvarios para recibir opiniones les informo que se acerca el final de este tiempo.
Espero comentarios cuidense.


Al otro día me levante temprano para prepararme a salir, mientras me bañaba sonó el teléfono, atendió Helena quien al poco rato grito desde fuera que era Alicia y que no podría juntarse hoy. Me quede helada, me tarde mucho en vestirme, ya no quería salir, pero llego Naty y me arrastro, le dije que Alicia no iría y enseguida entendió lo de mi animo. Nos la pasamos comprando, bueno ella durante un par de horas, ya cuando mi tortura terminaba me dijo que iría a ver a Alicia, yo me quede preocupada y en silencio, pero al pensarlo recordé que ella conoce hace más tiempo a Alicia y quizás Víctor la conoce. Le pedí entonces que viera como estaba, que yo me quedaba por el parque que había y así fue. Ya no estaba tan desanimada porque al menos sabría algo de ella ya que como no atendí el teléfono no pude oír su voz. Mientras esperaba ansiosa aparece Natalia con una cara sería y me dice que no había nadie, estaba todo cerrado y vacío.
Completamente desganada me fui a la casa, lo que quedo de día acabo conmigo completamente deprimida en mi cama, partíamos mañana lunes en la mañana y Alicia no estaba, con esto ya no podíamos saber si iría, y no la podía dejar, qué haría.
A eso de la una de la madrugada desperté al oír mi celular.

— ¿Aló?
— Sahian soy yo
— ¡Alicia! ¿Dónde? ¿Dónde estas?
— No podré… ir contigo mañana, lo siento…

Oí sus sollozos y luego el pitido del teléfono, no podía irme sin ella, iría a buscarla y la sacaría como pudiera pero no la dejaría, no así.

En la mañana temprano me levante y salí, al subir al bus vi a un Santa Claus y recordé que el domingo fue navidad, se me había borrado completamente, en mi casa no había árbol ni espíritu navideño. Al bajarme corrí a la casa y pasando de largo la entrada me trepe por la ventana y llegue al cuarto de Alicia. En silencio entre, estaba dormida, se notaba había estado llorando, pero ya no lo haría mas, esta sería la ultima vez que estaba aquí.

— Alicia-susurre-Alicia-la bese.
— ¿Sahian? ¡Sahian!
— Shiiii-la calle-quieres delatarme, vamos toma tus cosas.
— ¿Que? no, no puedo-empezó a llorar.
— Vamos, no te dejare aquí, si no vas me quedo aquí contigo y me da igual me vea.
— Pero…-agacho la cabeza-pero es que no puedo caminar bien-caían sus lágrimas.
— (Aguanta Sahian, no llores, no llores) Vamos, saldré de aquí únicamente contigo-la levante-te cargare todo lo que sea necesario-besándola tiernamente.
—Sahian…-me abrazo aun llorando.

Sabía que le era difícil, que no podía llegar y abandonar todo, nada era tan fácil pero tenía que hacer esto por ella o nunca lo haría por su cuenta. Tengo mas presente que nunca que pretende conseguir algo soportando tanto castigo, pero no puedo pensar en hacer nada sin ella, mas porque si lo hiciera solo se me vendrían a la mente imágenes escabrosas de lo que pudiera estar pasando…y sola.

— Alicia no me puedo ir a ningún lado sin ti, con suerte quedarme en mi casa y es demasiado, vamos-la bese-vente conmigo-la volví a besar.

Convencida se vistió a lo que le dio su nueva lesión. Ignore como pude el derramarme en lagrimas al verla cojear conmigo a la ventana, por lo que tome su bolso y lo lance por la ventana, sin perder tiempo me pase y trepe hasta abajo.

— Vamos-dije quedito-déjate caer, despacio hay tiempo.
Estuvo indecisa, de hecho por un segundo creí se metería y cerraría la ventana pero no, se lanzo y cargándola junto con el bolso salimos de ahí.

— Dios, si que pesas-intente romper el grueso hielo de la situación.
— Lo siento-empezó a reír.
— (Que tranquila me sentí al oírla reír)

Con ella y sus bolsos a cuestas empecé a correr y antes de respirar estábamos sobre el bus.

— ¡Vaya! ya me daba un infarto, creí no saldríamos nunca-reí.
—… -Me abrazo en completo silencio.
— No te preocupes Alicia-jadeaba- ya nada pasara.

Aun el en bus sonó mi celular, era Antonia que enfurecida casi llegaba donde Alicia suponiendo yo estaba ahí. Yo en completo pánico, porque despertaría a Víctor y nos causaría algún problema la informe a gritos de lo sucedido. Respire hondo y magistralmente idee otro plan, tal como lo venía haciendo hace días.
Le pedí mintiera otra vez por mi, y que le digiera a Víctor que pasaba a buscar a Alicia y aprovechando que iba con la escandalosa de Natalia, que aparentara era Alicia y todo el cuento— era perfecto— pero antes de cortar se me ocurrió que mejor le dejaba una nota con lo que acababa de decirle y así no se hacía el buen padre y se despedía echándonos abajo el plan.

Cargando a Alicia llegamos a mi casa, esperamos llegara Antonia y Natalia y nos fuimos donde Alejandra que nos esperaba impaciente y con cara de enfado por el evidente retraso. Demian tenía todo cargado en la camioneta, solo faltaba lo nuestro por lo que fue por ello y lo acomodo sin problema y muy sonriente; me desconcertaba, me ponía nerviosa, hasta me intimidaba aquel chico y no sabía por qué.
Luego de unos cuantos regaños para mí, partimos al aeropuerto, no se si había entendido mal o algo por el estilo, pero que yo supiera íbamos al bosque o algo así, playa que se yo, nunca imagine terminaríamos dirección al aeropuerto para dirigirnos a Isla de Pascua (el ombligo del mundo).

—Bueno chicas y chicos-abrazando a Demian-en vista de que nos la pasamos separadas en noche buena y Navidad, les tengo a todos regalos.
— ¿Enserio Ale? no tenias que molestarte-sonrió Antonia- aunque yo también tengo para todas y todos.
— Que tiernas-ironice- pero a mi no me miren, apenas hoy en el bus a casa de Alicia recordé había sido navidad…eso si, tengo que decirles que no hacen falta regalos para mi, porque ustedes ya lo son para mi.
—Que tierna-dijeron todos- pero aun así queremos regalos.
—Y el mejor regalo eres tu-susurre al oído de Alicia sin prestarle atención a las demás arpías.
—Y tu el mío.
— ¿Te duele mucho? -la acaricie.
— Sonrió pesadamente- Se pasara como todo lo otro.

Las horas pasaron luego de llegar al aeropuerto, pasar las maletas, hacer filas y mal filas para finalmente llegar al avión. Estaba ansiosa y nerviosa porque por un lado nunca había tomado un avión y menos ido a Isla de Pascua, pero el tema de Víctor me empezaba a atormentar, de seguro estaba desquiciado golpeándose la cabeza a la muralla de histeria por no encontrar a Alicia, me llego a imaginar que aparcera nadando a la isla y me matara —Que miedo.

A eso de las cinco de la tarde llegamos a la isla, era verdaderamente un paraíso, agobiante porque estabas rodeada de agua por doquier pero un paraíso al fin y al cabo. Todo era tan calido, tan acogedor, los collares de flores eran casi como los escapes a la vida de ciudad, a penas ponías un pie fuera del aeropuerto, entrabas a un lugar completamente diferente.

Cansados llegamos al Hotel, más bienvenidas y collares de flores, bailes asemejando batallas por los rincones y sonrisas infinitas. Debo confesar que el trayecto del hall hasta la habitación no cerré la boca de lo sorprendida que estaba, todas estábamos igual, se nos notaba a leguas que no éramos de ahí.
Ese día no hicimos más que acomodar cosas, estábamos cansadas y expectantes por recuperar energías para recorrer todo, se nos notaba en las caras que las vacaciones comenzaban, lo que habláramos era todo referente a lo que haríamos al otro día, simplemente nos entendíamos planificando a que lado primero.
Por mi parte con Alicia teníamos decidido explorar en algún momento solas, alejarnos de todas para encontrados únicamente entre nosotras. Además de que como todo el mundo ahí andaba solo con unas falditas de pluma y con unos cocos de sujetador en el caso de las mujeres, algunas malas caras trancaban puertas si se nos acercaban mucho, o se les acercaban mucho, así que era mejor andar bien pegadas para no pelear por celos.

Al día siguiente nos asignaron a una linda guía, era de nuestra edad y se notaba tan ansiosa de conocernos y preguntarnos como era todo de nuestro lado como nosotros del de ella.
Contrario a lo que nuestras infantiles mentes pensaron su nombre era Javiera, ni se acerco a como por ejemplo lo que llego mi mente que fue moai o brisa de mar y un millón de cosas así. Obviamente Antonia y yo, no podemos ni acercarnos a menos de dos metros de ella para no crear problemas, al contrario de Natalia y Demian que tomándola de un brazo cada uno se la llevaron felices de la vida mientras rezagados los seguíamos las demás.

Javiera nuestra guía, si la defino, a vuelo de pájaro representaba en si toda la magia de la Isla ya que su presencia imponía, te arrojaba a sus ojos y no te soltaba, su lenguaje siempre cortes y inferiorizandose irónicamente, ya que era superior en todo para mi al menos, causo en todas un ambiente de respeto, casi acabamos rindiéndole culto, solo nos salvamos porque creo lo intuyo y nos pidió respirar livianos.
Físicamente era de rasgos fuertes, ojos rasgados y profundamente marrones, no era muy alta pero como siempre lo digo tenía el tamaño perfecto para ser abrazada, y aunque su personalidad se vio vulnerable al principio, resulto decidida, directa y muy certera en cada palabra que nos regalo.

Ese día llegamos hasta el volcán que tiene la Isla, nos tiramos en unos troncos desde unas colinas, bueno Natalia y yo nos tiramos sin permiso. Era peligroso ya que o te sujetabas o comías tierra, afortunadamente ya casi llegando al final salí volando y al cabo de una rodada me detuve. Natalia no quiso caerse y antes de volcarse salto fuera del tronco y quedo tranquilamente tendida en la hierba.
No nos preocupamos de organizarnos para comer ni mucho menos pagar ya que como éramos prácticamente la mayoría mujeres, nos daban algo o todo gratis, porque a casa que llegábamos por equivocación; ya que el patio de todos es la Isla, nos daban a probar sus frutas, las típicas piñas miniatura y unos postres de coco que eran para morir e ir al cielo.
Cuando Javiera se largaba a explicar y nos empapaba de su cultura generalmente quedábamos extasiados, todo espíritus, dioses, eran con todas sus letras una sólida y atrayente cultura. Yo pregunte sobre los moais y eso pero por lo tarde ya no los íbamos a ver, además como Javiera ofreció sus servicios a cambio de retroalimentación de nosotros para ella, nos correspondía el día que venía, ser un tipo de guías de Santiago pero en su territorio. Además todos íbamos mucho muy lento por la lesión de Alicia, consumimos tiempo en ello, yo me ofrecí a ir mas lento solo con ella y que las demás avanzaran pero dijeron que todas o ninguna y como resultado aun nos queda por recorrer pero nadie problema en ello.
Al volver al Hotel, rendidas nos turnamos para bañarnos e irnos a la cama, yo a penas me podía los ojos, subir y bajar colinas, roqueríos y mojarse, cansaba de que manera. Las chicas estaban igual, todas reclamaban por lo acalambradas que estaban, salvo Alicia que parecía sumida en esos hondos suspiros.

—Ángel, deja la mente libre aquí, aun noto ese peso que arrastras-acariciando su rostro.
—No es fácil Sahian, quiero pero no es fácil.-mirándome triste-además me duele la pierna…
—Lo se-besando su mejilla- en la habitación te hago un masaje y piensa esto como empezar de cero-la bese-cuando vuelvas a santiago si quieres te pones la mochila otra vez.
Sonaba egoísta lo se, pero ella ignoraría hasta que pisáramos Santiago que me la llevaría a casa, lo hablaría con mis padres cuando viajaran y todo listo. Ya nada más de llantos, de heridas, de sumisión por un bastardo como ese.
—Me encantaría poder disfrutarlo más pero no puedo-un tanto enfadada.
—Suspire- Ven conmigo.

Caminado por los pasillos del Hotel llegamos a un cuarto completamente acondicionado para cambiarse y darse paso a la piscina temperada. No se lo conté a las chicas al descubrirlo porque lo usaría para mi conveniencia y ahora era ese momento.

—Dios… es como una mini isla Sahian.
—Así es-acercándome- mírame-tome sus manos.
—De que se trata-sonrió.
—Hagamos una promesa-parándonos al borde de la piscina.
—Soy toda oídos
—No quiero pienses que es para molestarte porque se tu posición, ni mucho menos que quiero pasarte a llevar en tus tiempos, tus decisiones y tus planes…pero cree conmigo que después de estos días en este precioso lugar, junto a las personas que te quieren, junto a la mujer que mas te ama en esta Isla y fuera de ella-me sonroje-volverás a una casa apacible, sin nada de Víctor, sin nada de recuerdos tristes ni heridas, sin alguna preocupación. Solo roba mi aburrida vida y hazla tuya, solo por estos días déjame verte respirar liberada, poder enamorarme aun mas de esa fuerza con la que me atraes, poder pasarla bien juntas.

—Ayúdame a hacerlo y te lo prometo ahora mismo.
—siempre te ayudare y lo sabes.

Sin pensarlo la deje caer a la piscina; bueno más bien la empuje. Y me lance en su busca, bajo el agua, emergimos y tras tomar aire volvimos a hundirnos y al llegar al fondo no tarde en robarle el oxigeno a besos.

—Me ahogo-reía abrazada a mi cuello mientras emergiamos.
—Esto no es ahogo-con voz maliciosa- ¡esto si!

Tras sumergirnos un par de veces y salpicar todo cuanto pudimos, termine sobre su cuerpo fuera del agua bebiendo las pequeñas gotas que se mantenían sobre su piel. No tarde mucho en quitarle el bikini sin moverme de encima, ni dude en pasar mi lengua lentamente por sus senos mientras vapor huía en cada respiro. Acabe llevándomela desnuda, perdida en mis ojos, drogada a mis manos y rendida a mis labios, bajo el agua. Eso si, no pude darle aquel final que tanto necesitábamos, pero le aliviaría el dolor de la pierna.
Cómplices entre miradas salimos y nos cubrimos con las toallas, no pude evitar reír al notar que siempre desnudas acabábamos conociéndonos mejor, porque nos gustaba, porque me gustaba como nada mas en mi vida necesitar su piel bajo la mía, conocer su sabor y sentir como de a poco, sin duda y porque me provoca, el como me volvía loca.

— ¿Por qué estas tan lejos? -no paraba de reír.
—Es que…-ruborizada
—Quien iba a pensar que Alicia, la chica que hace un mes y algo más me robaba hasta las palabras con su intimidante excitación, iba a estar balbuceando de nervios luego de ser desvestida por la simple aprendiz.
—Que mala eres-se acercaba toda colorada- que mala eres Sahian -susurraba-dices eso sabiendo que eres a lo único que soy débil-dejando caer su toalla al suelo una vez frente a mi-
—Aun no es tan así…-conteste mirando a un lado.
—Eres-giro mi rostro frente al de ella- la única de la cual conozco sus caricias, sus deseos, sus intenciones y momentos. Eres mi debilidad, mi media naranja, mi-
—Soy solo quien mas te quiere-levante su toalla y la cubrí.
—Mi complemento perfecto –dejándola caer nuevamente y aferrándose a un beso conmigo.
—Ya me tiene harta no poder-tapo mi boca con su dedo.
—No desesperes, ya será-sonrió.
— Si…

28 de Diciembre, correspondía hacerle inducción a Javiera, Natalia y Demian se ocuparon de mantenerla bastante tiempo ocupada. Se la peleaban, se veían patéticos y Javiera se veía un tanto agobiada y esa no era la idea porque ella no nos saltaba encima cada que nos explicaba algo.
Javiera era mas bien una chica madura, con unos ojos almendrados y marrones, de facciones muy bien definidas y sutilmente fuertes en cuanto a su herencia, tenia el cabello muy largo y casi llegando a rubio, era una mezcla perfecta entre café y leche cuando tenias el placer de verla bajo el sol, su aroma era salvaje y yo creo que esa sutileza con la que se desplaza mato a mis dos compañeros ya que se mueve de aquí para allá tan liviana y sugerente, que acompañada de su figura termina dejándote en la mente la pregunta de porque las chicas así estaban en el fin del mundo. Yo le saque el perfil psicológico mal, juraba que era muy tímida y sin voz, pero sabe balancear todo, su mirada es su principal arma y sin lugar a dudas esa chica debe saber lo que quiere y conseguirlo cuando lo quiere.

—Bueno creo que ya fueron al extremo -me acerque al dúo dinámico.
—Que, de que hablas Sahian-golpeaba mi hombro Natalia
—No entiendo Sahian-se separaba Demian de Javiera.
—Ambos saben muy bien, lárguense-apunte la puerta.

Sin decir mas ambos se fueron con las demás a comer, estábamos todos en una misma habitación, por lo que no se marcharon ni nada, era solo para que me notaran enfadada.

—No era necesario que los retara-decía Javiera.
—Es que no quiero termines enferma de los nervios con este grupo de Santiaguinos, este lugar no es para estar así y ellos no lo entienden aún-me senté a su lado.
—Si es genial, pero solo algo, nada nuevo pasa a menudo y no es que me moleste, pero que varíe nos ayuda a no desesperar.
—Yo entiendo que quieras saber como es de nuestro lado, pero la gran cosa no es, tu quizás dirás que si, pero apostaría lo que fuera que un mes por allá sería suficiente para no querer salir mas de aquí.
—Todos dicen igual ¿tan malo es?
—No malo, es solo, como te explico, allá hay demasiadas cosas, nunca las conocerás todas, no todas son buenas, nunca sabes distinguirlas del todo, es un ambiente competitivo, celoso y lo mas envidioso que te imagines. Por eso todos te dicen lo que yo, y eso que yo a penas llevo unos meses ahí.
— Para llevar tan poco tiene una apreciación certera-se acerco.
— ¿Crees que hablo por hablar no? -sonreí.
—Al contrario, no puedo evitar creer porque todo su lenguaje corporal grita verdad.
—Gra…gracias por eso-nervios- pero es porque aquí nada es desconocido, sabes o descubres si esta bien o mal, bueno eso en santiago también, pero la diferencia es que aquí no te humillan si te equivocas, allá eres un perdedor con todas sus letras, las ciudades solo son buenas cuando tienes un guía, así como tu-sonreí.
—Sonrojo-Es muy sincera, no es mentira lo que se dice de que la belleza solo atrae otras virtudes bajo su imagen.
—No había escuchado eso-sonreí- pero creo que conozco a alguien así-mirando a Alicia.
—Vaya no tiene que apocase, no se vería nada de mal demostrar esa confianza suya-mirándome fijamente.
— ¿Lo decías por mi?-tragando saliva.
— Por quien mas-sonrió-logró hasta hacerme temer de ir a la ciudad.
—Disculpa-intente desentenderme- te recomiendo lo hables con las demás chicas también, y cuando se tranquilicen, con Natalia y Demian claro esta. Yo he tenido malas experiencias desde que llegue porque de partida nunca quise hacerlo, pero como te digo, con unas buenas guías en mi caso sobrevives, no todo es dulce y flores, pero es lo más cercano a estabilidad, además ellos nacieron en Santiago yo solo te hablo del tema para espantar a ese par de torpes.
— ¿Si voy alguna vez sería mi guía?-acercándose peligrosamente a mí.

Me quede pensando, nunca me planteo en el fututo, dónde andaré metida, que será de mi vida, de mis problemas, de los problemas de las demás, de Alicia. Cómo responderle si lo único que quería era volver al pasado, en cierto modo lo quiero menos que antes si soy sincera, pero es solo porque esta Alicia en mi presente, pero aun así no dudaría en retroceder si tuviera la oportunidad.

—Eh, Sahian, Javiera, siento interrumpir pero cierta personita con la que te la pasas todo el día salio algo enojada, hace un rato y no la encuentro.
—Antonia hace cuando –me levante.
—Pues-mirando su reloj-ya casi una hora.
—Y hasta ahora me lo dices ¿Qué hago? –me puse nerviosa.
—Si quiere le ayudo a buscar-se levanto Javiera.
—Yo creo que-
— ¡Si, Gracias! vamos-salimos corriendo.
—No seria buena idea porque Alicia se puso celosa por ella, pero quien toma en cuenta a Antonia, corran, vuelen, váyanse al infierno.

Caminando con Javiera intentaba concentrarme en Alicia, era muy amable en ayudarme pero paresia cero interesada en que la encontrara. Empezó a preguntarme que hacia para entretenerme, mis gustos, música, que porque me vestía tan rudo. La verdad no respondí nada seriamente, o no lo pensé mas allá de un segundo y hable para que no siguiera pero para mi mala suerte continuaba con lo mismo y no tarde en descubrir un interés diferente de ella hacía mi.

— ¿Me respondería la pregunta que le hice antes de que nos interrumpieran?
— Ah, la pregunta, claro-me quede callada.
— ¿Qué pasa? -se paro frente a mi acariciándome la cara.
—Este, no nada, es solo-me quede quieta.
—Esta nerviosa-sonrió-se ve mas linda así.
—Em, creo…creo que cometes un error conmigo.
— Lo dudo-sonriente.
— ¿Y como estas tan segura?-me puse mas nerviosa.
— Solo respondo lo que su cuerpo me ha dicho desde que se acercó a mí.
—Mi cuerpo es idiota y dice cosas sin sentido-nervios.
—Nada de eso-se quedo cerca de mi boca-aquí sabemos de lo que hablamos y su cuerpo –me miro fijamente a los ojos-grita por ser tocado.
—Yo…yo no, no te me acerques por favor.
—Vamos no lo contenga mas-susurro- es demasiado tiempo.
—Creo que tú no me entiendes, te acabo de decir que mi cuerpo es idiota y dice cosas sin sentido, pero es por alguien nada parecida a ti.
—Tengo algunas dudas sobre eso último-sonrió.
—Tu no eres para mí-me separe.
—Sabe lo que quiere-susurro al viento- ya veo, me enceguecí con semejante lenguaje corporal, discúlpeme-dijo ya mas calmada y avergonzada.
—Discúlpame tú a mí por darte a entender lo que quiero con otra persona-desviando la vista- me es embarazoso que se note a este punto.
—No tiene que ver con notar Sahian, sino que sentir-acariciando suavemente sus manos- y verla cerca solo me hizo sentir el desenfrenado deseo que podía darme al ser tocaba.
—Pe...pero si ni...ni te toque.
—El aroma-cerro sus ojos- tu aroma es tal y cual perdición en este instante, como las feromonas entre un par de seres animales-abrió sus ojos.
—Me ruborice-¿ Tan…Tanto así?
—Ahora mismo haría lo que me pidiera con tal de llegar así a saciar mi necesidad de ser tocada.
—Trago saliva- Estoy más mal de lo que creí-tome mi cabeza mas ruborizada que antes.
—Para nada-se ruborizo- esta mejor que nunca, de hecho creí que la cercanía que tuvimos hace un rato se debía a que yo era la indicada para complacerla y a la vez quedarme ese embelesante aroma. Pense que yo debía cubrirla con mi aroma para evitar se acercara alguien mas, pero no es así.

Claramente al oír aquello me desesperaba, ya no había duda de mi comportamiento, estaba loca y desquiciada, tanto que me paso esto con Javiera. Qué mas pruebas quiero ¿Qué mas pruebas quiero de que deseo a Alicia?

—Necesito aire, seguiré buscando sola para no seguir provocándote nada, gracias por-me ruborice-tu…tu me entiendes.
—Claro-tomo mi mano rápidamente- no se expongas mucho al viento-beso mi palma-la tentación es incontrolable, mas cuando es una extranjera como usted.

Seguí caminando, los blandos caminos rodeados de húmeda hierva alentaban mi excitado paso, cada movimiento, cada escalofrío pedía a gritos y de una vez que encontrara a Alicia, era inaguantable, mi pecho y la noción del entorno me tenía sumergida en un entendible mareo. El viento silbaba con un timbre tan frágil, tan sensual que me dibujaba su silueta de mil y un maneras.

—Sahian contrólate, no puedes ser tan obvia (ojala Alicia tuviera ese sexto sentido de Javiera)
— ¿Obvia en que sentido?

Una voz familiar acompañado de su inconfundible presencia.

—Ali por fin te encuentro ¿estas bien?
— ¿Me buscabas?-puso el dedo índice en su mentón- que raro si estabas tan animada charlando.
— ¿Estas enfadada?-con mirada de cachorrito.
—Lo estuve pero se me paso de inmediato-sonrió-es una infantilería pero no soporto se te acerquen tan amistosamente, me hace sentir desplazada, me provoca ganas de ejercer posesión de ti.
— (No puede estar hablando enserio) Pero no, ella no es tu, así que me da igual-la abrace.
—Estas agitada ¿llevas mucho buscándome?
—La verdad-me sonroje-es que llevo mucho aguantándome.
—Aguantando-susurro-…te.

No pude hace esperar las ganas de besarla, trate de mantener el lento y acaramelado ritmo que me permitía darnos aire para no separarnos, pero no pude aguantarme e inevitablemente nos falto oxigeno.

—Lo…lo siento-me separe.
—No, no te disculpes, fue muy-sonrojo-rico.
—Disculpas porque ya no puedo controlarme-inhale hondo.
—Ya no puedes…-susurro para ella.
—Volvamos a Hotel, llevamos demasiado fuera y ya esta obscureciendo.

De la mano y en silencio caminamos de vuelta, respire lo mas que pude para sacarme de la cabeza todo el arrebato que tenía contenido, pero era inútil, no se iría así de fácil y la verdad ignoraba si la única opción era difícil— ¡Solo la quería probar de una vez!
Al llegar, luego de comer algo y conversar me retire a la habitación, me di un largo baño, pensé todo lo ocurrido, me hundí de vergüenza algunas veces y rendida me quede completamente dormida sobre la cama.

— ¿Alicia dónde esta Sahian?
—No se Antonia, recién andaba por aquí- mirando por todos lados.
— ¿No están enojadas o algo?
—Antonia déjalas-decía Samanta.
— Pero…
—No, nada de eso, pero-seria-estaba algo agitada, extraña.
— ¿Se conocen de una manera especial?-pregunto Javiera.
—Son muy unidas-respondió risueña Samanta.
— ¡Sami!-ruborizada.
—Correcto-sonrió Antonia.
—No me ayuden quieren-miro a Javiera- ¿Por qué la pregunta?
—Ya veo-se levanto y se fue.
—Que extraña…-las tres chicas.
— ¿Quién?-sentándose Natalia.
—Javiera-respondió Antonia.
— Es preciosa –con cara de babosa-¿Por?
—Va, que preguntona, mejor te pregunto algo yo.
—Hazlo-tono de reto.
— ¿Por que no andas tras ella ahora?
—Digamos que me hizo ver lo que en verdad buscaba-sonrió triste.
—No entiendo, es acaso psicóloga, me están desplazando-histrionizo Antonia.
—No te quejes amor, así vuelves a ser solo mía-sonrió Samanta.
—Nada de eso, pero este lugar bien saben tiene esos asuntos místicos, la gente con solo mirarte sabe lo que escondes, es como si leyeran nuestro corazón, ella solo le atino al mío.
—Y en que le atino, si se puede saber claro.
—Alicia-sonrió triste nuevamente- por supuesto que puedes saber.
— ¡Espera! ¡Espera! todas queremos saber, pero cuéntalo entero, no saques las partes porque de seguro no te entendemos.
—Pues no es la gran cosa ya que como saben mostré interés a penas llegue, fuera de que el primer día no le quite los ojos de encima y que en el paseo no me separe, anoche me fui a sentar y mirar las estrellas y se acostó conmigo a verlas. Charlamos, como sabrán no perdí la oportunidad y le pregunte si existía posibilidad con ella, todo normal.
—Bien, ahora resume lo interesante.
—Antonia no seas así, déjala.
—Gracias Sami, bueno, ella me explico que solo estaba pidiendo alguien a quien proteger, que el interés no era sincero, obviamente la atracción existía y dijo no tener problemas en concretarla, pero era solo eso. Para mi fue suficiente oír aquello, no puedo negar que me sentí vulnerable y me enfade por un rato, porque como mi padre me dejo, siempre he estado con la idea de que si llego a estar con alguien lo protegeré sin importarme nada, que no rompería mis promesas, como lo hizo el conmigo. Pero preferí calmarme aprovechando que ella es inalterable y dejar todo así, eso si, lo único que no entendí es cuando me dijo que estaba pidiendo-rascando su cabeza.
— ¿Y te conformaste con eso aun cuando se ofreció a algo contigo?
— ¡Quien me crees Antonia!
— Yo nada mas preguntaba.
— Cállense todas, la protagonista de esta historia se acerca.
— Viene conmigo Alicia-le extendió su mano.
— OK…

Empezamos a caminar, corría mucho viento pero nada que helara el cuerpo. El silencio era incomodo, como decía Natalia el lugar tenia sus asuntos místicos, sus creencias, parecían saber lo que pensaba verdaderamente.

—Sabe-rompió el silencio- hoy salí en su busca con Sahian, como deducirá estuvimos hablando y note que su ser-guardo silencio unos segundos- que toda su alma pedía con mucha fuerza algo-sonrió mirando el cielo- Pensé ilusionada que esa fuerza nació al estar conmigo, que era por mí que la tenía y que debía ser yo quien la deshiciera en momentos.
—No estoy entendiendo nada para ser sincera.
—Es lo extraño ¿cómo si no entiende nada logra en ella semejante deseo? no encaja-negaba con su cabeza.
—Sigo sin entender, se mas clara por favor.
— Mientras la buscábamos yo me ofrecí a calmar el deseo de aquella mujer, tente con claras intenciones, incluso me acerque para entregarme y no recibí nada.
— (Sahian nunca menciona estas cosas) Es obvio, no eres para ella-enfadada.
— Curioso-se detuvo a mirarme- ella me dijo algo parecido, y me resulta mas curioso aun, porque usted no entiende nada y aun así en esto esta tan segura como ella.
— (¡Me estas hartando!) Sabes Javiera no entiendo ¿para que me trajiste aquí?
—Simple-rozó mi mejilla- usted esta cubierta con mentira y no me permite sentir si en realidad es para Sahian.
— ¡Y eso que! Por que quieres hacer semejante cosa-me enfade.
—Por lo mismo que no se lo puedo prohibir ni permitir, es incierto, quizás pasajero, nada es seguro de esta forma para ambas.
— (¿nada es seguro…?)Estas segura de que no hizo nada a pesar de lo que le dijiste-con tono serió.
—Lo único que me hizo retroceder de seguir tentándola fue su transparencia, es tanto lo que la anhela que entendí que aun desnudándome o haciéndola tocarme no cambiaría lo que siente por usted.
— ¿Qué pretendes contándomelo? ¿¡Provocarme!?-ofuscada.
—Nada de eso, solo le cuento lo sucedido, ella no sintió deseo alguno aun después de hasta pedirle me dejara complacerla por mero embelesamiento de mi parte.
—Entonces-la mire-sugieres que me ama no…
—Así es, pero… ¿y usted?
— Te repito, no entiendo por que me preguntas esto-tono molesto.
— Porque no puedo saberlo con esa corporalidad que expele, dígamelo.
— ¡La amo!-me calle- la amo más que nada en este mundo…-cayeron mis lágrimas.
— Enfadada— Al menos no todo su cuerpo susurra mentira, esas trasparentes lágrimas se dejan ver con razones de poder-acariciando nuevamente mi mejilla.
—Si me dejo ver por entera ¿dejara de ser incierto lo de ambas? -pregunte triste.
—Se que no se dará si lo hace para sentirse bien consigo misma, se dará cuenta de lo que debe hacer luego de caer en su atrayente deseo corporal, inevitablemente sentirá la necesidad de estar a su nivel para sentir mas, porque no es cualquier sentimiento, esta desperdiciando tiempo claro esta, debe complacerla, debe hacerlo porque aun sigo percibiéndola de manera tentadora.
—No quiero perderla…
— Su aroma debe estar cubierto de sus mentiras-tomo mi mano- por ello no logro saber a quien miro en este momento. Pero si ella se deja ver así es porque lo siente en usted, de una forma que solo ella ve.
— ¿De la misma manera?-se ruborizo.
— Siéntala, deséela, es por la necesidad pendiente de ambas, pero depende de usted que suceda, hágala su presa, conviértase el la alocada y acechante cazadora.

Volví sola al Hotel, vi correr a Demian y perderse ya en la oscuridad de la noche, intente llamarlo pero pensándolo detenidamente, mejor dejaba de perder el tiempo e iba por Sahian. De seguro ha luchado contra sus deseos por causa mía, solo pensé en mi, solo la lleve a este extremo preocupándome por mi propia satisfacción, nunca me puse en el lugar de ella, y nunca vi hasta ahora que logre hacerle sentir lo mismo que yo sentía por ella ya hace bastante.

— ¿Sahian estas aquí? Sahian…-entrando a la habitación.

Las luces estaban apagadas en la sala, todo estaba en completo silencio, camine para revisar y tropecé con las zapatillas, no podía andar fuera descalza con tanta roca por lo que tenía que estar ahí. A oscuras entre a la habitación y gracias a la poca luz de la luna que entraba por la ventana pude verla.
Me quede de pie mirándola, estaba en bata, notoriamente dormida y tortuosamente bella. Su cabello corto y caprichoso cubría parte de su rostro, esos labios siempre rojos delataban el deseo y temperatura de su cuerpo tal como se lo provocaba al mío, era un verdadero Ángel, nunca se lo digo, pero lo es.
Detestaba que se aislara del grupo, pero no era Sahian si no lo hacía, la conocí así y ciertamente me enamore por ello.
Repare bastantes minutos en dejarla dormir pero a penas vi como el viento movía su cabello quise acercarme para sentir su aroma. A gatas por la cama me acomode sobre su dormido cuerpo, con las manos y piernas a cada lado dude de lo que hacía pero ya era inevitable, estaba con mi rostro sumergido en su cuello. De a poco y aprovechando lo mal abrochada de la bata fueron sus pechos los que me sumergieron mientras sus labios me contenían a descubrirla por completo.
Empezó a moverse por lo que me quede quieta esperando abriera los ojos y así sucedió, no tarde en sonreírle y cuando iba a hablarle me callo con su triste susurro.

— ¿Por que hasta en sueños me castigo…?-tapo sus ojos- desaparece por favor.

Volvió a descubrirse y al notarme aun ahí extendió su mano hasta mi mejilla y suspiro. Su mirada era profunda, la luz me permitía distinguirlo, no movía un músculo, no creía lo que veía ¿estaba tratando de vencer su anhelo? Paso alrededor de un minuto y su mirada se perdió en la oscuridad, ahora solo veía como mordía furiosamente su labio y me imagino se preguntaba por que le pasaba aquello.
No me pude resistir mas y fui en busca de su boca y me apodere de ella, no fue difícil encontrar contestación, sino todo lo contrario, era la única respuesta que encontraba, era clara, lenta, casi como una despedida eterna. ¿De verdad aun no notaba que no era un sueño? lo aprovechaba, no le importaba quedar sin aire y seguía sin mover ni un músculo, como esperando se terminara como suele pasar con los sueños, en la mejor parte.

Estaba dormida otra vez, ahí con Alicia sobre mi, sonriéndome, sin decir palabra alguna, torturándome ahora en sueños, no lo podía creer ¿por qué todo tenía que ser tan igual a como lo idealizo? porque en el momento que deje de mirarla fue por mi y no se separo ¡era un sueño! era estar al borde del descontrol, pero a la vez en la nada porque acabaría. Verla ahí con su melena castaña, con esa camiseta a tiras, sin sujetador, penetrándome con esos ojos marrones, era tan real, hacía todo más difícil.

—Suficiente…-la aleje.
—Sahian no estas dormida-contesto tomando aire.
—Dios ¿entonces que crees que haces?-me enfade.
—Pero, por que te enojas, si no es nada que no hallamos hecho.
—Porque…porque-apreté los dientes.
—Dilo-me miro.

Me deje caer otra vez y me quede mirando el techo, no sabía que decir, era mejor callar para no presionarla.

—Vamos… tranquila-volvió a besarme.
—Alicia no-la separe-no te acerques-me levante.
—Lo hago-me persiguió-Sahian te necesito…-susurro a mi oído mientras me acorralaba.
—No me hagas esto –salí de la habitación.

Tenía que controlarme, no podía acercarme porque ya no me siento capaz de prometer que me detendré, que pateare todas las ganas, todo el deseo por ella y seguiré como si nada, ya no puedo.

—Sahian ¿Por qué esta en bata?
—Larga historia Javiera, y no me trates de usted. (Apareces en los momentos más insólitos)
—Lo siento aquí hablamos así-me miro de pies a cabeza.
—Creo que mejor sigues tu camino, no quiero-
—Sigues teniendo ese aroma-con su boca cerca de mi cuello- de hecho mas-cerraba sus ojos-déjame-
— ¡No! ya te dije que no, por favor-tape mis oídos-con permiso, salí corriendo.
— ¿Qué le habrá pasado?
— ¡¿Javiera has visto a Sahian?!
—…-mirada fija.
—Por favor respóndeme.
—Alicia déjela, ya volverá, no creo sea bueno la persiga ahora.
—Lo arruine todo…

Pase la noche fuera del Hotel, el clima ahí era calido a toda hora, de verdad era un paraíso. Estaba ya calmada, el viento alivianaba el dolor de mi cabeza, de seguro ya todas dormían, yo no tenia nada de sueño, mi cuerpo no dormía en esas condiciones, aun pensaba muchas cosas.

Con Alicia llevábamos algunos meses de conocernos y hace uno específicamente de hacerlo de un modo diferente. Fue todo nuevo para mí, desde hablarlo en un principio y eventualmente llegar más allá que nunca antes, hasta el momento en que esas mismas palabras sobraban y el más allá se veía muy lejano para lo que pasaba en el momento.
De ese tiempo acá cumplí lo que prometí, acepte pasar por todas las sensaciones y sentimientos existentes en esa situación y que en el momento que me pidiera parar las echaría por tierra como pudiera, sin demora, porque lo había prometido. Casi dos meses o más si es que no perdí la cuenta, así estuve, pero solo falto que una extraña me digiera que prácticamente necesitaba sacar todo lo que llevaba desechando… para olvidar como le hice para aguantarme. Así acabe existencialmente desarmada en el Ombligo del mundo, ahora heme aquí, completamente confundida, casi de una manera infantil huyendo ¡pero que podía hacer! acababa de darme cuenta que la amaba mas de lo que creía y para rematar, que no resistía no hacerle el amor como quería. Nunca lo hubiera pensado, yo hablándole a mi mente para que dejara de provocarme, pensando solo en eso ¡estar con ella! ¡Estar con ella! Me sentía tan lejos en ese momento, me resultaba tan sucio todo, tan arruinado. Por un momento deje de desear buscarla y acorralarle conmigo a la cama, me costaba creer que me afectara tanto el que no me dejara tocarla del todo aun, a mí, a la persona que dice amar. Pero inevitablemente ya no aguantaba, podía estar a su lado sin comerme la cabeza, siempre y cuando no empezara con sus juegos de mano, las miradas y luego la cama, pero de no ser así era a metros de ella o a centímetros de poseerla.

Entre al Hotel y despacio me hice hasta la habitación, me cambie la bata por mi pijama y me acosté, no quise en un principio propasar la mitad de la cama de Alicia pero al rato ya quería abrazarla y empecé a tantear encontrando nada. Prendí la luz y no estaba, me asome a la sala y tampoco, quizás se había enfadado. Me acosté y sintiéndome idiota vi como salio del baño en silencio.

—Pensé estabas con Natalia durmiendo-dije para que me notara.
—Tengo cama- se sentó frente a mi- para que iba a estar con Naty.
—Entiendo-mire a un lado.
— ¿Que te pasa?-buscó mis ojos-mírame Sahian.
—Nada -suspire-estupideces mías, nada más.
—Se, que no es “nada”
—Entonces para que preguntas.
—Entonces…-susurro.

Sin esperarlo me tendió a besos s la cama, agarrada al cuello de mí pijama no se separaba un centímetro, la humedad de su boca, el contacto de su lengua y el placentero dolor de sus mordidas por mi cuello me hicieron perder completamente la conciencia al respirar. Desnuda al poco rato sentía sus dedos por mi cuerpo, los suspiros se me escapaban al mero movimiento sobre mí, estaba al borde del éxtasis y lo peor era que en cualquier momento tendría que detenerme.

— Detente Ali…Alicia, por favor-suplique.
— ¿Por qué? dime por que y lo hago-me retaba susurrando.
—No…no voy a poder parar cuando me lo digas-dije avergonzada.

Lo había admitido, así era, no podría cumplir mi promesa ni una sola vez mas, si se acercaba esperando respuesta de mi parte la obtendría, pero no retrocedería, al menos no concientemente.

—Sonrisa—Te amo Sahian

Continuara...271
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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   22/5/2011, 17:46

Dios que pasara ahora??!!! esa javiera era al6o rara no?? bue... que pasara en tre alicia y sahian?? Dios no quierog que le pase nada a alicia todiavia...todavia no concibo en todo el dolor que tuvo que pasar la pobre sahian y por que no tgambigen alicia porque ella no tiene la culpa de nada.. conti porfavor
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alexandra
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   26/5/2011, 16:10

Ni yo se lo que pasara!!!! que mal, me desespera tener que llegar ya al desenlace, las espectativas me hacen pedazos!!!

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Ekaryl
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   27/5/2011, 17:14

no te desesperes =)... confiamos en que haras un gran trabajo =3....
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JACKY
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   28/5/2011, 14:35

este capitulo estuvo increible creeme me encanto q pasara con ellas? dios no puedo esperar te lucisteen este cap me agrado bastante continua
pronto por favor sin mas
cuidate..................
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MensajeTema: Re: No siempre fue mentira...   

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No siempre fue mentira...
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