Yuri's Lyrical Secrets

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 Por amor a ella

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Lucai
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MensajeTema: Por amor a ella   6/3/2010, 15:57

No se si es un One Shot pero solo queria sacarlo de mi cabeza, si pudiera sacrificar todo por la persona que amo lo haria...



Estaria ustedes dispuestos a todo por AMOR..???

POR AMOR




Hola como están mi nombre es Alexandra, tengo 20 años y hace mucho descubrí que me gustaban las chicas, pero ese no es lo principal en esta historia. Hace un año me enamore de una chica, mi pequeño ángel Cassandra o Cassi como la llamo yo, ella es perfecta para mí: nuestros gustos son similares, hablamos de todo mas bien siento nunca había hablado como cuando empecé a hacerlo con ella, era tan fácil simplemente las palabras salían de mí, ella es la mujer de mi vida. Pero muchas cosas pasaron desde que la conocí, tanto en mi vida como en la de ella, todo cambio. Ya no hablamos, ni la veo y me muero por saber de ella, es realmente traumante no saber si esta bien, pero lo que realmente quiero es su felicidad.



Soy un ser muy empático, tiendo a sentir muchos de los sentimientos de las personas que están a mi alrededor , lo cual no se si es algo bueno o malo, saber si mis amigos están bien o están mal y hasta encontrarlos sin que me llamen; es verdaderamente extraordinario, hasta con ella: creo que con ella es distinto, es como que nuestras almas resonaran en la misma sintonía, hasta en sueños nuestras almas se cuentran, pero como dije ya ella no esta en mi vida, así que esto solo es algo que siento yo sin saber si ella pudiera sentir algo remotamente igual…



Bueno estoy tratando de seguir mi vida y eso incluye mis actividades recreativas, juego futbol sala todos lo viernes, pero ahí un gran problema; la cancha en la que juego es extremadamente resbaladiza siento que terminare cayendo y rompiéndome la cabeza. Pues un viernes me dispongo a jugar tengo mi short, mi camisa y mis zapatos todo listo, llevamos varios minutos jugando y me pasan el balón y le doy con todas mis fuerzas pero al hacerlo resbalo y caigo. Veo todo en cámara lenta, poco a poco mi cuerpo se va acercando al suelo, primero mi cabeza después mi pecho golpean contra el dure cemento y quedo inconsciente en el suelo.



Por un momento queda todo en silencio, no se donde estoy, no siento dolor por la caída; eso es bueno pero la verdad es que no siento nada solo una vacío que proviene de mi interior; trato de respirar pero sencillamente no puedo. Pero algo empieza a cambiar siento unos golpes algo me jala, pero no quiero ir allá no pertenezco a aquel lugar.



Por fin veo algo, una sala de emergencia pero… yo no soy la que esta luchando por su vida, en esa mesa de quirófano esta mi pequeño ángel, moribunda y aquellos golpes en mi pecho eran choques eléctricos para revivirla, lo que ella estaba siendo lo sentía yo. Pero Cassi esta perdiendo la batalla, se esta dejando ir y yo grito pero nadie me escucha



-CASSI!!!!!, NO TE RINDAS BEBE VAMOS AUN FALATAN MUCHAS COSAS POR HACER, MUCHAS PROMESAS POR CUMPLIR-



Pero los médicos se están rindiendo, y la declaran muerta:



- Cassandra De Andrade, hora de la muerte 01:30 pm.-

- NOOOOOOO!!!!!!! CASSI… NOO… -



Di un ultimo grito sordo de dolor pero nadie esta ahí para escucharme, creo que nadie puede, ni siquiera se como llegue allí, como pude dejar que esto pasara, como puede ser que la mujer que amo ya no tiene vida, la luz de mi mundo ha marchado.



- Señorita Alexandra Villarroel es momento que vaya a concluir su destino, no tiene cabida en este lugar- Dijo una voz espectral detrás de mí y voltee a verlo, era un hombre alto con traje negro y cara seria, casi confundible con un humano-

- Eres la muerte verdad, te la has venido a llevar- Dije yo muy segura de mi misma-

- Si, soy lo que tú llamarías ángel de la muerte, pero por error tu viniste a parar aquí, creo que tienes un gran apego a esa alma y por eso viniste, te puedes despedir de ella rápido alguien mas se encargara de llevarte de vuelta a tu cuerpo, aun no es tiempo de que vayas conmigo mujer-

- Podrías al menos decirme porque o como murió- inquirí-

- Ella se suicido, va a ir al infierno- Dijo con desgana el ángel y mi inexistentes entrañas se contrajeron-

- Como es posible?? Ella era buena, como se pudo quitar la vida, explícame ángel!!- Dije yo con ira-

- Por ser quien eres te contestare, pero no creo que te agrade la respuesta- Dijo él-

- Dime ángel en desgracia, que hizo ella para querer quitarse la vida-

- Pues amarte y no ser comprendida por ello, sus padres la odiaron por eso, no aceptaron quien era, sus amigos y todos a quienes la querían le dieron la espalda; es una lastima tenia gran potencial, pero le fueron quitando poco a poco las ganas de vivir, hasta termino odiándose a si misma. No tenía a nadie así que prefirió acabar con su sufrimiento- Dijo aquel ser pero cada palabra fue un puñal-



“Porque le tuvo que pasar eso a ella, tan hermosa, tan perfecta, ella pudo haber cambiado al mundo; pero la marea de la indiferencia la arrastro al abismo del odio. Malditos sean, maldigo a todos la que la hirieron, y me maldigo a mi misma por no estar allí para ella, soy una idiota una insulsa como pude dejar que esto pasara…”



- Muerte, te ofrezco un cambio mi vida por la suya- Dije yo en un intento desesperado-

- No se puede hacer tal cambio, por lo menos yo no tengo tal poder- Dijo él-

- Pues al menos dime como hago para que no sufra en el infierno- Exigí yo-

- Arriesgarías tu pase al cielo por salvar su alma pequeña humana- Me pregunto-

- Daria todo por ella, si es necesario entregare mi alma al señor de la tinieblas por ella- Dijo yo con convicción-



Pero cuando dije aquello el ángel que me debía llevar de vuelta aprecio.



- Es hora de volver Alexandra- Dijo el otro ángel-

- No, me niego. Quiero salvarla- Dije yo-

- Tu ni siquiera deberías estar aquí humana ven no lo hagas mas difícil-Dijeron ambos-

- No, me niego- Vuelvo a decir-



Empiezo a gritar, y a llorar pero no soy humana así que es el llanto de mi alma lo que en realidad resuena, las paredes de la habitación empiezan a oscilar, como gelatina la realidad de movía en ondas extraordinarias. Un grito monumental que hubiese hecho que mis mortales pulmones estallaran creo una grita en la pequeña habitación, pero esta no me conduciría al hospital si no al “mas allá”.



Entendiendo a donde me dirigía y sin tener la más minima idea que me sucedería, entré en la grita antes que los Ángeles me atraparan. Saben esa sensación cuando uno sueña y caen, un hormigueo en la piel tan vivido que sienten que están cayendo de verdad pues lo que sentí fue mucho peor, es una sensación que no puedo describir con palabras, sencillamente deje de ser humana en el momento que salte a esa grita, me convertí en algo mas, algo bueno o algo malo quizás no lo sé pero pronto lo averiguare.



Caí en una tierra dura y desierta, cubierta por una extraña neblina. Estaba completamente sola en aquel lugar, así que decidí caminar. Había un silencio que ardía dentro de mí, como si todo lo bueno que había vivido como humana se hubiese disuelto para siempre; en este punto fue cuando entre en cuenta que no podía volver a mi vida, había cambiado, mi alma había cambiado. No podía volver a ser quien era, estaba perdiendo a mis amigos, a mi familia, todo lo que una vez conocí; pero a pesar de eso me dije “de que vale vivir si la persona que amas ya no esta en ese mundo”, además que estoy aquí es para poder salvarla de una eternidad de sufrimiento, al final estoy ganando, si puedo salvarla todo habrá valido la pena.



Después de horas caminando y encontrando absolutamente nada, decidí recostarme y cantar, si me escucharon empecé a cantar en lo que presumo es el limbo o espacio intermedio entre el cielo y el infierno, como llegue a esta conclusión, pues fácil es el lugar mas y absolutamente aburrido en que haya estado por lo que debe ser el limbo o seno de no sé quien que se supone es el punto de espera. En algún momento debe aparecer el todo poderoso a jugarme o por lo menos alguien que me indique la dirección al infierno.



- “… it’s my life… I’m gone life for ever… I just to live my life…It’s my life!”- Si no se me ocurrió otra mejor que cantar que Jon Von Jovi pero que les puedo decir la nada es bastante aburrido.



Una luz me segó por un momento, me pare rápidamente para ver de qué se trataba. Una monumental puerta apareció en la nada, y de guardián un majestuoso lobo, con pinta de asesino en serie, custodiaba la puerta. Me acerca cautelosamente, el lobo me miro y yo lo mire y hasta se me ocurrió la brillante idea que hablarle, bueno si me contesta no seria lo peor no?? Técnicamente estoy semimuerta en el limbo, que mas puedo pedir que un lobo charlador y custodio de las puertas del infierno, bueno… creo que del infierno.



- Bueno a ver… señor Cannis ferus, guardián de esta extraordinaria puerta me podría indicar el camino al infierno- Dijo yo un tanto contrariada de mis palabras-

- Señorita aunque usted no debería estar aquí, se le ha concedido el paso por estas puertas, pero antes deber dejar conmigo una garantía como pagó por dejarla pasar, si vuelve se le será devuelto- Dijo la fiera-

- Acepto, que debo dejar como pagó- Pregunte yo esperando lo peor-

- Todos los recuerdos de la persona a quien usted va a buscar- Dijo el sin inmutarse-

- Pero como se supone que la encuentre si no la puedo recordar- Dije yo asustada -

- La decisión es suya, solo le daré un papel con el nombre la mujer que usted desea buscar- Dijo él-

- Esto es una tarea imposible no es así, pero ya no puedo volver tengo que lograr verla y llevarla a donde pertenece- Dije yo con convicción-

- Bien mujer, has aceptado entrar al infierno, todo lo que veas allá es más, de lo que cualquier ser incluidos ángeles han podido, los mayores tormentos y desgracias mortales son allí castigadas así que son aun peores que los actos cometidos, a pesar y consiente de todo has decidido arriesgar tu alma por una mujer que esta condenada a ir directamente al infierno sin juicio del todo poderoso. Y aceptando además dejar todo recuerdo de la persona que se desea rescatar- Dijo el animal-

- SI, YO ALEXANDRA VILLARROEL ACEPTO LOS TERMINOS DE MI ENTRADA AL INFRAMUNDO- Dije yo y con esto una gran luz me ilumino tapándome por completo y segando mis sentidos, aquellos que inexplicablemente conservo.



Cuando la razón volvió a mi, solo podía recordar que tenia que salvar a alguien, alguien muy especial pero que no conocía, no habían imágenes, ni voces, ningún recuerdo. Así que no tenia ni la menor idea del porque quería salvar a esa persona. Cuando vuelvo la mirada ya no es un lobo el custodio de las puertas, sino un hombre alto de ojos azules, mi alma vibro ante su presencia, esa persona perteneció a mi vida humana pero por alguna extraña razón no lograba reconocerlo.



La puerta se abrió y un humo intenso me quemo, si estaba a punto de entrar al mismísimo infierno: sola, sin conocimiento del porque me adentraba allí, y sin la leve esperanza de volver a mi vida. Di un paso pero no había suelo y caí en las profundidades del mas allá, choque contra algo duro trate de recobrar la compostura y vi que me encontraba en una barca de madera, el barquero no tenía rostro pero sus manos enormes guiaban aquella embarcación hacia algún lugar. Me pare pero no logre divisar luz alguna, ni muelle donde pudiera bajarme, así que me senté a esperar llegar a mi parada, si es que en realidad existía una parada para mí.



El calor sofocaba mis sentidos y por alguna extraña razón deseaba morir con todas las fuerzas de mi alma, pero recordé que ya estaba en el infierno así que pedir morir era inútil, supongo que eso es uno de los castigos de los que pecan y llegan a este lugar tan sombrío.



Al final llegamos a un muelle, una pequeña luz era lo único visible de aquel lugar. Bajo de la barca y tomo la farola, y el barquero simplemente se marcha sin más. Empiezo a caminar hasta llegar a una tierra húmeda más bien babosa en la cual se me es muy difícil caminar, bajo la linterna y la tierra esta cubierta en sangre, roja y casi palpitante, cubría toda la tierra, si hubiese tenido estomago de seguro habría vomitado. Camine hasta que la tierra cambio y este ahora era mas duro pero más difícil caminar, tenía terror de ver a que tipo de terreno cambie, por lo que continúe caminando sin mirar al suelo. Después de mucho caminar sin rumbo fijo, divise una enorme roca y sobre ella un zorro pequeño e ínfimo descansaba, no tenia la menor idea de que hacia un zorro en aquel lugar, especialmente uno tan vivo, era de una anaranjado brillante y los tonos blancos y negros le daban un toque de magnificencia que en comparación a aquel sombrío lugar el zorro era una ráfaga de luz hermosa y calida.



- Buenas señor zorro, tiene alguna idea de a donde puedo ir para encontrar a una condenada- Dije yo temerosa, y metí las manos en mis bolsillos. Si, tengo ropa, imaginaria debido a que soy pura alma pero bueno. Allí encontré un trozo de papel con un nombre escrito: “Cassandra De Andrade”- tengo que hallar a una chica aquí esta su nombre- Dije entregando el papel, ese nombre causaba en mí una extraña sensación y sabía que nunca podría olvidarlo nuevamente.

- Buenas pequeña mujer, creo que estas pérdida no es así- Dijo el zorro con una voz femenina muy familiar, fuerte por un lado pero infinitamente frágil por el otro-

- No, no me hayo perdida sencillamente necesito saber como encontrar a esa persona, se que estoy en el infierno o algo por el estilo pero necesito saber hacia donde debo dirigirme-

- En serio, para mi pareces perdida niña, porque no regresas a casa, solo debes seguir el camino por donde viniste, no te perderás. El barquero te llevara hasta la puerta y serás libre de irte- Dijo ella, y sus palabras retumbaron en mis iodos y siguieron resonando hasta que por fin puede hablar-

-NO, debo encontrarla - Dije señalando el papel- debo encontrar a la mujer que responde al nombre de Cassandra De Andrade- Dije yo pero el zorro seguía insistiendo con su aguda voz para que volviera por donde había llegado. Pero me negué tenía que encontrarla, no sé porque pero es mi deber, si estoy aquí es por una razón y debo encontrarla.

- Pues… si ese es tu deseo, yo te guiare a donde se hayan los condenados, pero para pasar por esta ruta tienes que dar algo a cambio- Dijo el zorro-

- Dime cual es el precio a pagar y lo pagare- Dije yo-

- Debes dejar un don para siempre, debes renunciar a algo que siendo humana te ayudo a crecer como persona- Dijo el zorro y no tenia la menor idea a que se refería-

- Dime zorro, desconozco cuales son mis dones, cual debo entregar- Dije yo-

- Puedes entregar aquel que te caracteriza más, ese que te permite ayudar a esos quienes te rodean- Dijo el zorro-

- Quieres que te de mi empatía??- Pregunte yo curiosa-

- Si es lo que quieres dar si, ese don es muy valioso para mi, será tu pagó. Pero recuerda que este don no se te será devuelto como el que le dejaste al lobo- Dijo con su voz mas fina que nunca-

- No creo que vuelva a utilizar ese don ya que no confío en volver a la tierra- Dije yo- acepto el trato.



Dicho esto una neblina me cubrió, y todos mis amigos vinieron a mi mente pero algo cambio, todas sus caras todos sus gestos carecían de significado para mi, era como si se hubiesen convertido en maniquís sin sentimientos. Pero ellos no cambiaron fui yo, ya no existía en mi ese don que me permitía comprender lo que a simple vista estaba. Ahora si es que estaba realmente muerta, ya no tenia razones para volver a ese mundo, seguiría mi camino cumpliría mi misión y me quedaría vagando… sin destino… sin razón.



- Es momento de marchar pequeña mujer- Dijo el zorro con su voz que a mi parecer ya no tenia lo hermoso que antes note-

- Vamos zorro guíame a ella- Dije yo sencillamente-



Caminamos y ahora si podía ver unas estructuras que se asomaban a la distancia, eran unos umbrales gigantescos, como arcos del triunfo. Seguimos caminando, y al acércanos pude leer unas inscripciones al pie de los monumentales arcos:



“Panteón Infernal 44: políticos corruptos venezolanos”



- Vaya estos desgraciados tienen hasta un panteón para ellos solos, maldita sea la burocracia- Dije yo con ironía, la poca que conservaba-

- Como son todos iguales, y como son tantos decidieron abrir un panteón para ellos solos, así economizamos en gente para su tortura, ellos deben sufrir los tormentos del pobre multiplicado por 1000 por cada año de servicio-

- Vaya excelente, el infierno en realidad si funciona, debo conseguir trabajo aquí, cuando te pagan señora zorro-

- Aquí no se paga pequeña mujer, yo ni siquiera debería estar aquí, simplemente sirvo como tu guía porque prometí cuidar de ti-

- Porque prometiste cuidar de mí- Dije yo curiosa-

- Hace mucho tiempo hice esa promesa, no recuerdo cuando ni como solo se que es mi deber cuidarte y aquí estoy pagando esa promesa- Dijo el zorro-



No entendí muy bien a que venia todo eso pero decidí seguir adelante, lo único que debía hacer era encontrar a esa mujer, a Cassandra. Caminamos y encontramos a cientos de arcos cada uno con una inscripción distinta: “PI 32: ladrones y estafadores menores, PI 16: Violadores y asesinos de mujeres, PI 78 malos artistas”. Hasta que llegamos al último panteón.



“Panteón Infernal 13: Suicidas”



- Antes de que entres debo advertir que todo lo que has visto es solo una pequeña parte del infierno, a penas has visto lo que se te es familiar, personas muertas que hayas conocido y la gente de tu país- Dijo el zorro calmadamente- el infierno es verdaderamente grande y horroroso, tu visión de este lugar a sido nublada para que puedas conseguir tu objetivo, pero si fallas en tu cometido o mejor dicho triunfas y debes quedarte aquí por siempre ya no tendrás esa facilidad y tendrás que ver el infierno tal y como es- si hubiese sido humana de seguro con aquella frase se me hubiese secado la garganta y capas mareado un poco-

- Ya llegue hasta aquí no puedo dar marcha atrás, acepto continuar a pesar de las consecuencias- Dije yo casi sin fuerza- debo de pagar algo para entrar en el panteón??

- Si, pero desconozco el precio. Solo debes entrar a tu propio riesgo- Dijo y se quedo esperando mi respuesta-



Pero no dije nada mas, empecé a caminar hacia el umbral del panteón numero 13. Sentía como sin al caminar me desprendiera de todo lo humanamente terrenal, mis sentimientos, mis emociones todo lo que me hacía humana. Me sentía desnuda, sin protección de ningún tipo, la esperanza se me escapaba como arena de las manos. La valiente mujer que en vida fui ya no existía, era una temerosa niña a punto de enfrentar la misión más difícil, ciega y con una mano atada a la espalda. Si no estuviese muerta diría que esto es una misión suicida.



Atravesé el umbral pero nada paso, creo que antes de pasar ya estaba pagando el precio, fue en el momento de tomar la decisión que lo pague, había perdido todo la esperanza de ser nuevamente humana, esa que no sabia que tenia. No puedo describir que era aquel lugar, pues sencillamente no había nada, era todo blanco, era “la nada”, camine hasta toparme con una hilera infinita de sillas.



- Vaya manera de torturar a la gente, que se supone que es eso??- Me dije a mi misma en búsqueda de respuestas que nadie me iba a dar-



Cada una de las sillas estaba ocupada por una persona, tenia miedo a preguntar que esperaban, pero algo me dice que sencillamente ese es su tormento esperar y nunca avanzar. Seguí caminando, pero una duda me embargo como iba a reconocer a esa mujer que se supone tenía que encontrar, no tenia una fotografía, no tenia ni un recuerdo de ella; en verdad era una misión imposible.



¿¿Que haría…?? Empezar a gritar a ver si alguien me responde, y si ella no oía si estaba condenada a la sordera por dejarse manipular por los que dijeran los demás. Como la gente de deja llevar por lo demás, malditos repito, malditos todos aquellos que viven para destruir el autoestima de los demás. Esa ira me embargo totalmente, y fue como si una luz divina me embargara, todos lo hombres que allí se encontraban me miraron, como si en mi se hallara las puertas del cielo y me di cuenta que a ellos les quitaron esos sentimientos, les despojaron del sentimiento de la ira, del enojo estaban condenados a aceptar su castigo sin reclamar. Ella no estaba ahí, estaba segura de eso por lo que tenía que seguir avanzando.



Cuando estaba en la tierra meditaba y podía saber exactamente donde estaba la persona en quien esta pensando pero no sabía si eso podía funcionar en este lugar, especialmente si no la recuerdo. Cerré los ojos, bueno creo cerré los ojos, y me concentre; me senté y al principio no podía ver nada solo sombras en la oscuridad, hasta que recordé “el aura”, algo relacionado a su color, recuerdo que estaba discutiendo con alguien sobre las auras y le dije que existía un aura arco iris y vibrante, pero que solo había conocido una, la de mujer mas maravillosa del mundo había visto, no la podía recordar a ella pero si su aura.



Me concentre, iba a ser difícil sin mi don, pero mi espíritu es fuerte se que si me esfuerzo la podré encontrar. Pero no sabia si aura será la misma en este sombrío lugar, lo único que podía confiar es que mi alma resonara de la misma manera que la de ella, si eso seria lo mejor si combino todo esto la podré encontrar.



Pasaron varios minutos y no recibí señal alguna de alguien así, todas las almas en ese lugar son grises y pobres, pero ella acababa de llegar, su espíritu no podía ser tan gris; me perdí en aquel lugar, esta apenas eran las almas de algunos hombres no podía imaginarme todo el infierno.



- MMMMM… ommmm… ommmm… donde estas mujer… te estoy llamando… ommmm… - una canción empezó a escucharse en mi interior una melodía que yo nunca hubiese descubierto sola, es impactante, la combinación de instrumentos mas las voz, hace que mi alma vibre-



Y ahí fue cuando la sentí, era un alma que resaltaba entre las demás, de ella expedían ondas muy parecidas a las mías, pero totalmente distintas a la vez. Corrí hasta donde ella se encontraba, vi una pequeña niña de pelo largo y oscuro, no sonreía, solo estaba sentada en un columpio sin moverse. Mi alma estallo una extraña luz me embriago, la había encontrado pero aun no tenia recuerdos de ellas en mi cabeza. Me acerque a ella lentamente, me miro pero no me dijo nada. Logre llegar a un metro de ella y me hablo.



- Vienes a cumplir con mi castigo, que ironía que te parezcas a ella- Dijo Cassandra-

- Dime mujer, a quien dices que me parezco- Dije yo con autoridad –

- A la mujer que me quiso en algún tiempo pasado, la cual me amaba sin razón alguna- Dijo ella-

- Porque dices que te amaba??- Dije yo-

- Porque yo le hice daño, ya no hay nadie que me quiera todos me odian-Dijo ella-

- Pequeña, ella aun te ama, mas bien no puede vivir sin ti- Dije yo-

- Demonio no me tortures, no me recuerdes lo que perdí, ella era demasiado buena- Dijo ella y empezó a llorar- Tan buena que no quería hacer daño, pero al final lo hice y me debe odiar.

- Ella era tan buena que estaba dispuesta a ir al infierno por ti, tan buena que renuncio a su vida para que tú no sufrieras en el infierno, tan buena que te cedió su pase al cielo, ella te ama- Dije yo pero parecía que le hablara a una roca- Porque te cuesta tanto aceptar que te quiero hacer feliz-



Ella primero me miro con sus ojos vacíos, pero después me miro con un brillo nuevo. Estaba empezado a reaccionar.



- Hablaste como ella jeje… que loco no lo crees, yo la rechace y ella me ama- Dijo ella y varias heridas se produsieron en sus brazos-

- Que paso porque sangras- dije yo asustada-

- Estoy condenada a repetir mi muerte por siempre- Dijo ella y su sangre empezaba a caer al suelo, para mi fueron como puñales, cada gota que caía era desgarrar mi alma –

- No, porque lo hiciste, como pudiste acabar con tu vida- Dije yo sin poder entender como esa hermosa niña pudo acabar con su vida-

- Ya no tenia razón porque vivir, solo quería acabar con mi sufrimiento- Dijo ella-



El dolor era demasiado grande, mi alma se desgarraba a cada instante, caí al duro suelo y no podía moverme. Empecé a llorar y el infierno empezó a temblar, mi alma estaba llorando pero no por mi si no por el alma de otro ser. Del ser que amaba con locura, ella se agacho y me consoló; como era posible que ella me consolara.



- Eres demasiado buena para este lugar, linda tú no deberías estar aquí- Me dijo ella, ya sabia quien era yo pero yo aun no podía recordarla-

- Llegue hasta ti pero no se quien eres, te quiero salvar sin saber porque, te vi y me enamore aun cuando todos mis sentimientos se me fueron arrebatados, cuando vi tu sangre fue una tortura peor que si me sucediera a mi misma- Dijo yo llorando- Te encontré, y solo quiero quitarte el dolor. Pero ahora no se como salir de aquí y eres tu quien me consola a mí.

- La vida es una locura, pero yo merezco este sitio lo que hice no tiene perdón- Dijo ella-



Estuvimos tiempo en el duro suelo, ella arrodillada y yo sobre sus piernas mirándola. Era preciosa, creo que solo podía ver su alma y era preciosa, no se como me vería ella a mi pero no me importaba. Ella dejo de sangrar y son sus suaves manos me rozaba la cara, y yo le toque el rostro, de mi interior se dieron unas enormes ganas de besarla. Me acerque a ella y roce levemente mis labios con los suyos y una lagrima resbalo por mi mejilla y toco su piel, una brillante luz salio donde la lagrima callo y luego todo su cuerpo fue cubierto por esa luz, pero cada vez que ella se volvía pura yo me hundía mas y mas en el infierno. Las decisiones fueron tomadas esto era lo que yo quería, ella iría al cielo aunque yo me tuviese que quedar en el infierno por ella.



Cuando todo su ser le ilumino, fue que todos los recuerdos volvieron a mi, la primera vez que la vi, la primera vez que le hable, cuando me enamore que ella, todo lo bueno todo lo malo volvió a mi. Y me di cuenta que todo lo que estaba perdiendo por ella carecía de significado, si ella era feliz todo lo demás no importa. Justo antes de sucumbir ante la oscuridad salio de mi lo que en vida nunca le pude decir.

-Te amo y nunca dejare de amarte-



Y así quede en las sombras mi mente se quedo en la oscuridad, no podía ni sentir, ni ver ni nada. Creo que esta seria mi tortura se me negó todo aquello que fuese considerado vida.








Hola soy Elena, soy estudiante y vivo muy feliz con mis amigos pero les puedo contar un secreto, me enamore de una chica. Es fenomenal: inteligente, amable y única en el mundo. Siempre la veo jugar, siempre estoy pendiente de ella pero en realidad creo que no sabe de mi existencia, soy un año menor así que no hablamos mucho pero igual la quiero y quisiera poder algún día estar con ella y ser feliz.



Pues les cuento que ella estaba jugando un día en esa estupida cancha que odio, porque se vive cayendo y lastimando. Ese día estaba jugando como nunca, le pasaron un balón y chuto con toda su alma, fue gol por supuesto, pero se resbalo en el último momento. Su cuerpo se elevo y cayó como en cámara lenta, se golpeo la cabeza muy fuerte y se quedo tendida en el suelo sin reaccionar. Sus amigos corrieron a ver si se encontraba bien pero no se despertaba así que decidieron llevarla al hospital, yo me fui con un grupo a ver que se encontrara bien.



Ya en el hospital los doctores la declararon en coma, nadie sabia que hacer, como es que de una simple caída ahora este en coma. Después de mucho y no sé como, me dejaron pasar, quería por lo menos decirle mis sentimientos aunque nunca llegara a responderme.



- Hola Ale jeje no sé si me escuchas o estoy hablando por hablar pero quiera decirte que siempre me gustaste y que me pareces la persona mas extraordinaria que haya conocido, que te admiro y no quiero que te rindas no quiero que mueras. Por favor dame una oportunidad de amarte no te rindas no te vayas sin que te lo pueda demostrar…



Ella no me respondió se quedo ahí dormida en un profundo sueño, era la una y diez minutos, maldije la hora.



- Maldita sea, ya han pasado dos hora y nada, es una y veinte- Dije yo sin esperar que alguien respondiera-



Pero alguien si me respondió, Ale abrió los ojos como animal y grito con todas las fuerzas que tenia, la hora..??



- Una y veinte!!!!! Malditos sean!!! Me hicieron pasar esto y no se ha muerto todavía!!!!!- Dijo ella y no entendí absolutamente nada de lo que dijo trate llamar a los doctores pero no me dejo- shhh calla no me deben escuchar.



Salio corriendo en dirección a la sala de emergencia con no mas que una bata de hospital, la seguí y como si algo la guiara, hasta un cuarto de cirugía donde estaba una chica; estaban tratando de revivirla pero nada parecía funcionar. Ella entro en la sala y se acerco a la chica los doctores trataron de sacarla pero algo la protegía, llego a su cara le dio una beso en la frente y susurro algo en su oído y cayo al suelo, la trate de levantar pero me dijo que la dejara ahí que no pasaba nada.

No se que le dijo a la chica pero después que lo hizo los doctores fueron capaces de dejarla estable, Ale fue devuelta a su cuarto y puesta bajo vigilancia. Yo no sabia que hacer, no sabia si me había escuchado o que pasaría de ahora en adelante.



Ale salio en pocos días del hospital porque los doctores no le encontraron nada, la chica sobrevivió pero Ale no volvió a hablar con ella, pero sin que nadie supiera la chequeaba con las enfermeras que muy hábilmente logro conquistar.



Un día en la universidad estaba caminando y allí estaba ella con unas flores, se veía hermosa, un viento me causo un escalofrío y los pétalos de los árboles de Araguaney cubrieron a Ale, la rodearon y ella cerro los ojos como escuchando al viento. De repente se para y camina en dirección a donde me encuentro yo, el viento me rodeo a mi también por lo que ella sonrío y me dijo:



- Aún estas dispuesta..??








Hola soy Cassandra, hoy intente quitarme la vida porque pensaba que todos me odiaban que no valía la pena nada ni nadie. Los doctores dicen que estuve muerta un par de minutos, en esos minutos viví lo que era estar en el infierno o eso creo yo, estaba condenada a repetir mi muerte una y otra vez hasta la eternidad.



Pero saben creo que todo fue un sueño porque, allí en el infierno me encontré con alguien que me ama y ella se sacrifico por mí para que yo no sufriera; pensé que era todo un sueño pero lo que me trajo de vuelta a la realidad fue su dulce voz que me decía que me amaba y que aun podía ser feliz. El beso que me dio en la frente sencillamente no desaparece, se convirtió en una marca y ahora aparece cada vez que me siento mal aparece como un recordatorio que ella esta ahí para mí.



La vi cuando salía del hospital su aura era extraordinario, un brillo que nunca podré volver a ver. Espero por lo menos mantener una amistad con la persona que me devolvió la vida.[/size]












[size=12]Continuara…. SI QUIEREN...
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MensajeTema: Re: Por amor a ella   6/3/2010, 21:39

Sniffff...
Por supuesto que querria una continuacion, me gustaria saber que paso despues!!
Me encanto, tu historia esta increible!!!!!
Y no hay duda...Estaria dispuesta a todo por Amor!! ^^
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Por amor a ella
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