Yuri's Lyrical Secrets

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 KnM *El Capricho de los Dioses*

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lolys
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MensajeTema: Re: KnM *El Capricho de los Dioses*   20/1/2010, 06:59

por q a miiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! mzdarkgril!!!!!!!!! bue a la espera de los grandes finales!! ahora si te digo que esperare a leer los finales osea ambos y luego te doy mi veredicto de cual me gusto mas!!! obio que sere objetiva y no me voy a dejar llevar por mis preferencias!!!
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*Miya*
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MensajeTema: Re: KnM *El Capricho de los Dioses*   22/1/2010, 12:19

Nyuuuuuu... Yo tambien estare a la espera de ambos finales, y al igual que lolys, por supuesto sere objetiva con ambos a la hora de decidir, cual me ha gustado mas! n.n
Por cierto, no pude comentar el cap. anterior a causa de problemas con internet, me hiciste reir mucho con todo lo que le hicieron a Souma...jejeje!!! XDDDDD!!!
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MzDaRkGirL
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MensajeTema: Re: KnM *El Capricho de los Dioses*   22/1/2010, 19:57

Himemiya Chikane corrió desbocada hasta la salida de la casa tras coger las llaves del coche, tenía que alcanzarla… tenía que decirle que… que se le partía el corazón al abrir la puerta de la mansión… se quedó parada en medio del marco, intentando tranquilizarse y ordenar sus pensamiento ¿Qué le dolía más, dejar que Tateishi se marchará o dejar a Himeko atrás? Se derrumbó a la entrada de la mansión sin saber que hacer, apoyada contra el marco miró la inmensidad de la noche maldiciendo su sino. Estaba a punto de romperle el corazón a una chica que no tenía nada que ver con esa historia. Si tan solo hubiese podido controlar sus sentimientos y acciones, se dejó engatusar por Ame No Murakumo y ahora el sentimiento de culpa no le dejaba afrontar la decisión que debía tomar.

De pronto el ruido del teléfono la sobresalto ¿Quién podía llamar a esa casa a esas horas de la madrugada? Temblando y temiendo lo peor descolgó el aparato.

-¿Diga? –preguntó con un hilo de voz cuando vio a Himeko aparecer en lo alto de las escaleras.

-¡Himemiya! –Gritó la voz de Ayu al otro lado del teléfono, se notaba que estaba corriendo – ella no desconfió, ella te amaba, él tiene la culpa.

-Tateishi… -dijo la chica sorprendida – cálmate y cuéntame.

-¡Me persigue Himemiya! –Contestó la castaña entre resuellos– no descansará hasta haberme matado y a ti también. Orochi… Chikane… Orochi… él, con sus poderes la… -se oyó un fuerte golpe y como la voz de Tateishi se alejaba del teléfono – manipuló…

Acto seguido se escuchó un grito y la comunicación se corto.

-Himeko… -dijo Chikane subiendo las escaleras de tres en tres rápidamente y agarrándola por los hombros – Que sentías cuando estabas con Souma, ¿Te sentías rara? ¿Cómo si actuases de una manera que realmente no deseabas?

-S.. Sí… -balbuceó la chica – ¿Pero a que viene todo…?

Himemiya Chikane acercó su rostro al de Himeko y la besó, todo su odio y su rencor se habían evaporado en ese mismo momento, su corazón ya no estaba inundado de tinieblas y a pesar de querer a Tateishi supo la verdad… Himeko Kurusugawa era la verdadera dueña de su corazón, ahora y para siempre.

-Tenemos que irnos –dijo la chica – Souma tiene poderes de orochi, te manipuló y ahora busca a Tateishi. Vístete ya… y que alguna maid llame a la policía ¡corre!

Himemiya cogió lo primero que encontró agarró a Himeko de la muñeca y salió de la casa como alma que lleva el diablo para montarse en el coche.

-Chikane-Chan… ¿Cómo sabes a donde tenemos que ir? –pregunto la chica asustada.

-Simplemente lo sé… -dijo la chica.

Y era cierto… cuando no iba en la dirección correcta sentía una presión en el pecho que le impedía respirar. Finalmente llegaron a una carretera cerca de los acantilados y vieron la Ducatti de Ayu tirada en medio del asfalto con claros síntomas de haber sufrido un accidente.

-No… -murmuro Himeko tapándose la boca con la mano es un gesto de horror - ¿Eso es sangre?

Efectivamente al lado de la carísima y potente motocicleta se veía un charco de una sustancia oscura y viscosa.

-Esta herida… -dijo Chikane desesperada- ¡AYU! ¡AYU DONDE ESTAS!

Un nuevo grito las alertó a ambas de la posición de la muchacha, corrieron unos doscientos metros y la vieron, al pie del acantilado con Souma delante colérico.

-¿Por qué no pudiste enamorarla? Si tan solo ella se hubiese quedado contigo todo habría sido más fácil YLS – le gritaba a una magullada Tateishi- míralo por el lado bueno… moriréis las dos y podréis pasar toda la eternidad juntitas…

Chikane corrió y derribó a Souma con un hombro, cuando lo vio de frente pudo percibir el símbolo del orochi en su frente y la rabia se apoderó de ella de tal manera que la cicatriz de su espalda comenzó a brillar.

Empezó así un baile de golpes y esquivos donde nadie mostraba una supremacía, Himeko se acercó a Tateishi e intentó ayudarla a moverse del lugar.

Souma viendo los actos de la rubia enloqueció aún mas y se lanzó hacia ellas dispuestos a matarlas con un puñal, Chikane no pudo llegar a tiempo y frenarlo por lo que Tateishi lo intercepto y con un movimiento lanzó al chico acantilado abajo.

Souma gritó hasta que se escuchó el ruido sordo que anunciaba que había llegado abajo y obviamente muerto.

Chikane se volvió hacia Himeko sonriendo pero enarco las cejas cuando vio la cara de horror de la sacerdotisa solar, dirigió sus ojos a donde estaban puestos los suyos y la escena le revolvió el estómago. Tateishi había parado el ataque y salvado a Himeko, a costa de su propia seguridad, el puñal lo tenía clavado en medio y medio del pecho.

-Ve a buscar ayuda –le dijo Chikane a Himeko – corre, ve…

Himeko asintió, se dio la vuelta y avanzó hacia el coche todo lo rápido que sus piernas se lo permitían.

-Tateishi… -dijo Chikane llorando - ¿Por qué lo has hecho?

-Ella… te… hace… feliz… -dijo Tateishi respirando con mucha dificultad y tosiendo un poco de sangre – Yo… quería… proteger tu felicidad.

Una mueca de dolor atravesó el rostro de la castaña quien se veía cada vez en peor estado.

-Te pondrás bien Ayu… -decía Chikane abrazándola –llevas dos años diciéndome que eres inmortal… no puedes haberme mentido tanto tiempo.

-Hasta que… se demuestre lo contrario Himemiya… -respondió la chica levantando un poco la mano y acariciándole el rostro – eres tan bella.

Las lagrimas salían ya de los ojos de Chikane sin ningún control, cayendo sobre la frente de Ayu Tateishi.

-No te veo segunda por la cola… -dijo la chica con un hilo de voz – Por favor… sé feliz y hazla feliz a ella.

-Ayu… que puedo hacer… cualquier cosa… -dijo la chica temblando – pídemelo.

-Miénteme… -respondió la chica.

-Solo te quiero a ti… -gimoteo Chikane con la cabeza enterrada en su hombro.

-Mentirosa… -murmuró Tateishi y en ese momento su respiración cesó.

Chikane la miró, la sacudió e intento llamarla de mil maneras posibles, pero la chica ya no respondía, no pudo evitar mirar el bello rostro de la chica y besar sus labios mientras aun estuviesen calientes, esa última sonrisa por la mentira todavía se apreciaba en su tranquilo y apacible rostro.

Chikane se agarró al cadáver y soltó un alarido que resonó por todo el lugar congelándole el corazón a Himeko, ella había muerto… lo sabía… para protegerla… ella…

Chikane se levantó con la mirada más fría que pudiese tener jamás y tras acomodar el cuerpo de Tateishi de manera que pareciese que estaba durmiendo le besó la frente y comenzó a andar hacía donde se encontraba Himeko.

Llegó, agarró a la chica de la cintura y la besó.

-Lamento todo esto…- dijo Himeko llorando – no debería haberme acercado.

-No es tu culpa –dijo Chikane mirando la moto de Tateishi – tú no empezaste este sádico juego.

La morena avanzó hacía la moto de Tateishi, la levantó y la arrancó.

-Chikane-Chan… ¿A dónde vas? –preguntó Himeko asustada.

-A saldar cuentas… -dijo la chica secamente – por favor… cuida del cuerpo de Tateishi hasta que venga la ayuda…

Y sin decir más acelero la moto y se perdió a la vista.

OoOoO

[Esto me servirá] pensó la chica mientras cogía una gruesa barra de acero.

Entró donde el altar de Ame No Murakumo destrozando todo lo que se encontraba a su paso.

-¿Se puede saber por que tenía que morir? – preguntó asestando un golpe.

-¡Eres una YLS sádica! –gritaba sin control llorando de la rabia

-Era una buena persona, no se merecía morir así, tú… tú… ¡eres escoria!

Una fuerte luz empujó a Chikane hacía atrás y se golpease contra la pared de piedra quedándose sin aliento.

-Yo no pretendía que esto terminase así sacerdotisa lunar… -dijo una potente voz.

-¡Y una mierda! – Respondió Chikane sin poder moverse – seguro que te lo has pasado en grande…

-Los otros dioses no están nada contentos con esto – respondió la voz – y he decidido recompensaros.

-¿Por qué habría de creerte? –Respondió Chikane con una mueca de asco – tus recompensas siempre tienen doble sentido.

-Esta vez no… -dijo la diosa con voz profunda – no os molestare mas… viviréis esta vida plena y satisfecha las dos juntas y ante todo… dentro de cuatro años la sacerdotisa solar quedara embarazada. Será una niña y será de ambas…

-¿Qué? – Preguntó Chikane – me estas tomando el pelo… Siempre te guardas un as en la manga…

-Esta vez también… pero no es nada malo sacerdotisa… -respondió la voz- ya habéis sufrido suficiente, es hora de que os deje en paz…

Chikane cayo inconsciente en la cueva con las palabras de la sacerdotisa resonando en su interior.

OoOoO
Cuando Chikane finalmente llegó a su mansión, dejó caer las llaves de la moto en la entrada y como hipnotizada subió las escaleras hasta el lado de la mansión de Himeko, entrando en su habitación, la miró tendida en la cama, tan frágil… tan bella… y su corazón rugió de amor. Lentamente se introdujo en la cama de la rubia quien tenía una pesadilla y la recostó en su pecho.

Cuando Himeko aspiró el aroma de Chikane sin llegar a despertarse su rostro cambió a una total expresión de paz, la morena le quitó un mechón de rebelde la frente y observó sus ojos, había estado llorando. Le besó levemente en los labios y se acurrucó, que bueno era estar en casa.

OoOoO

Cuando Himeko despertó y vio a Chikane le acarició la cara. La había escogido antes de que Ayu muriese, pero tenía miedo de la reacción de la chica al despertar y recordar todo. Una lágrima silenciosa recorrió su mejilla al pensar en Ayu-Chan, en su sincera sonrisa y su loco comportamiento, le debía la vida y le debía que Chikane hubiese vuelto a ella. Siempre le estaría eternamente agradecido por eso. Poco a poco Himemiya abrió sus hinchados ojos y miró a los ojos de Himeko.

-Todo ha terminado Himeko… -dijo la chica con una profunda mirada de amor – rehagamos nuestras vidas juntas… siempre juntas…

Himeko le sonrió y la abrazó sintiendo los latidos de su corazón...

Les llevaría tiempo volver a la normalidad… pero no habría ningún obstáculo que no pudiesen solventar si estaban juntas…

FIN

Final especial para morbosos...

Seis meses habían pasado ya desde la fatídica noche de la muerte de Tateishi y Himemiya volvía a su casa montada en la moto de la chica como siempre, la mente le vagaba de un lugar a otro, pero realmente siempre al mismo… Himeko… No había estado con la chica en esos seis meses, al menos no en un plano totalmente físico, ninguna de las dos había mostrado especial interés y eso la tenía preocupada… ¿Habrían pasado ya alguna barrera que les impidiera retroceder? Sacudió la cabeza cuando se quito el casco en señal de negativa… se pertenecían la una a la otra… pero tenía que aclarar ese maldito asunto de una vez por todas si no quería loquear…

Entró en la casa y nadie le respondió.

[Que raro… no recuerdo haberles dado vacaciones…] pensó la chica con una mueca.

Afinó su oído y escuchó una torpe melodía al piano que le provocó una sonrisa tierna en el rostro. Himeko estaba practicando con el instrumento, no era muy diestra, pero se defendía ante él y era una alumna aplicada y ejemplar.

Se dirigió hacia la sala del piano y entrando sin mirar preguntó:

-¿Dónde está todo el mundo?

Himeko se levantó de la silla del piano, cerró la tapa de la cola y se sentó sobre ella diciendo:

-Los he mandado una semana a sus casas, esta vez yo corro con los gastos.

-Me parece estupen… - Chikane no pudo continuar.

Cuando la morena vio a Himeko completamente desnuda sobre su piano sintió como la sangre abandonaba su cerebro para alojarse en otra parte situada mucho más al sur, sus dos grandes pasiones juntas… ¿Cómo no lo había pensado antes? Tiró el casco de la moto hacia ningún lugar y se acerco a ella como si estuviera en un trance.

-Te eche de menos Chikane-Chan… -dijo la chica abrazándola fuertemente con brazos y piernas- no quiero echarte de menos nunca más.

Chikane acostó a la chica en su piano y recorrió su cuerpo desde el nacimiento del cuello hasta el ombligo con una delicada y lenta caricia, intentando apreciar las diferencias ocurridas a lo largo de los años en su cuerpo.

Himeko suspiró y al escuchar ese sonido tan familiar y a la vez tan lejano algo se encendió en el interior de Himemiya abrasándolo todo con su calor, agarró a Himeko de nuevo la levantó y la llevó hasta la mesa de centró donde se dejó caer con ella aun abrazada, las patas de la mesa partieron y quedaron tiradas sobre la tabla en el suelo, pero eso les dio igual, estaban demasiado ocupadas recorriendo el cuerpo de la otra y besándose con una pasión desmedida como para hacer caso a tales asuntos sin importancia.

Himeko desnudó a Chikane todo lo rápido que fue capaz y esta vez la sacerdotisa lunar no le puso trabas ni le dijo de ir más despacio, era algo que ambas querían y necesitaban.

La sacerdotisa del sol alcanzó el pezón derecho de Chikane y lo mordió levemente provocando que la chica soltase un gemido de placer contenido provocando en la rubia un estado similar a la euforia. Agarró a la morena de la cintura y comenzó a devorar cada parte de tu cuerpo sin olvidarse ninguna, deleitándose en la respiración, suspiros y gemidos de su amor, cada vez mas pronunciados.

Chikane no aguantó más se levantó llevándose a Himeko consigo y la acostó sobre el suelo volcando unos de los sillones que le molestaban tras darle una patada.

-Llevo demasiado tiempo deseando hacer esto como para parar ahora – dijo la morena taladrándola con la mirada- eres mía Himeko, no volveré a dejar que nadie te aleje de mí.

Cogió la pierna de la rubia colocándola sobre su hombro derecho tras recorrerla sensualmente con la mano y llegar a la zona más sensible de Himeko, quien echó la cabeza hacia atrás y volcó otro de los sillones por estirar los brazos con demasiada fuerza.

Lamió la punta del pie de Himeko con afán provocándole a la chica sensaciones que hasta ese momento no sabía que existían.

-Por favor Chikane-chan… por favor… -rogaba Himeko- termina esta tortura… te deseo…

Chikane con una sonrisa se situó encima de la pierna izquierda de Himeko con la derecha aún sobre su hombro buscando la conexión de los dos cuerpos, cuando la encontró y comenzó con los movimientos de caderas ambas no pudieron evitar gemir de placer.

-Chikane-Chan… ¡mas fuerte! – Gritaba la rubia – ¡más rápido!

Cuanto más caso le hacía la morena a la rubia más escandaloso se volvía el acto que llevaban a cabo. Cuando el orgasmo llegó a ellas, dieron un grito de júbilo y se quedaron momentáneamente abrazadas, sin decir nada.

-Esto ha sido… -comenzó Himeko desde el suelo.

-¿Cómo que ha sido? –Preguntó Chikane con una ceja levantada – esto acaba de comenzar…

La levantó y la llevó hasta el sofá donde la sentó y comenzó a besarle los pechos, Himeko echó la cabeza hacia atrás disfrutando de la sensación, Himemiya siguió bajando hasta llegar a su pubis, bajó un poco más y comenzó a lamer y succionar provocando de nuevo un gran placer a la sacerdotisa solar.

Cuando introdujo sus dedos en el interior de Himeko, tanteo durante un momento buscando el punto G de la chica y sin abandonar la labor de sus labios comenzó a acariciarlo, en ese justo momento Kurusugawa perdió el control y la noción de todo, solo era consciente de su Chikane y de nada más.

-Eres… la mejor amante… del mundo… -jadeaba la chica como podía – nunca dejes de tomarme…

Esas palabras enardecieron a Chikane quien la agarró de nuevo por las nalgas, la levantó con una fuerza que no supo de donde salió y se sentó en el sofá de enfrente con ella sentada a horcajadas sobre sus piernas. Himeko captando la idea, se apretó más contra Himemiya y comenzó a mover sus caderas a un ritmo desquiciado provocando el roce de sus intimidades.

Chikane enloqueció y aumentó considerablemente el volumen de sus decibelios.

-No pares Himeko… -decía la chica desbocada – como te detengas te mato…

Himeko sonrió y aumentó la fuerza de los movimientos provocando que Himemiya destrozase la tapicería del sofá con sus uñas. Aguantaron ese ritmo unos minutos hasta que el mejor orgasmo que habían sentido nunca las alcanzó de pleno y las dejó exhaustas.

-No me lo puedo creer… -decía Himeko aun sin aliento sobre Chikane – parece que ha pasado un vendaval por aquí…

-Le diré a Otoha que se me escapó el caballo y vino directo a destrozar esta sala – respondió Chikane besando el hombro de la rubia.

-Me alegra verte con este animo Chikane-Chan… -dijo la rubia disfrutando de los besos de la chica – porque aún no he terminado contigo…

Y alzando el rostro de la morena, esta vez tiernamente la besó.

-Siempre juntas Himeko…-dijo Himemiya abrazando a la rubia – Siempre Kannazuki no Miko.

OoOoO

20 años después

OoOoO


-Ayu… deja de protestar –decía una Chikane ya adulta pero aún sumamente atractiva – he dicho que la respuesta es no y ya está…

-Pero van a ir todos… -decía la chica con un puchero –yo también quiero ir…

-No te pienso dejar ir a una casa llena de hombres que a saber que intentaran sobre mi hija… -dijo Chikane con el semblante serio.

-¿Si fueran solo mujeres me dejarías ir? –Respondió su hija alzando la ceja en un gesto igualito al de su madre – eso no es justo.

-Cariño… -comenzó Himeko quien era la envidia de todo Japón por estar casada con Himemiya – entiende a tu madre… está preocupada…

-Pero mamá… -protestó terca la niña sin entender que con dieciséis años no le dejasen ir a esa fiesta.

-He dicho que no y no hay más que hablar… -dijo Chikane ya enfadada.

Himemiya Ayu se cruzó de brazos y su mirada azul se tornó oscura… sacudió su largo pelo rubio y le dio la espalda a sus madres. La no tan niña era una mezcla perfecta de las virtudes de sus madres. El color de pelo, carácter amable, inocencia, bondad, y un gran talento y pasión para el arte de Himeko, todo lo demás era de Chikane contando con el estilo de corte de pelo y la sempiterna diadema. La chica era toda una belleza y llamaba la atención allá por donde iba, razón por la cual Chikane era demasiado protectora con ella.

-Pero vamos a ver segunda por la cola… ¿no te parece que estas siendo muy cruel? –dijo una voz a sus espaldas.

Cuando escucharon esas palabras, las dos sacerdotisas se congelaron, no podía ser ella… se giraron lentamente y la vieron. Allí, de pie, hermosa a sus dieciséis años y lo más importante viva, estaba Ayu Tateishi.

-Tateishi… -dijo Chikane sorprendida- que… como…

-Ame no… ¿muchomoco? – dijo la chica con un sonrisa.

-Murakumo… -respondieron las dos sacerdotisas a la vez.

-Bueno… ese… o esa… lo que sea… soy su As en la manga… -dijo la chica como si fuera lo más normal del mundo- me dio la oportunidad de volver y yo pues acepté… y ¡vaya! Himemiya… me parece que no me has presentado a esa belleza.

-Soy Himemiya Ayu – dijo la hija de las sacerdotisas acercándose rápidamente con claro interés sobre la recién llegada.

-Tateishi Ayu –respondió la chica con una sonrisa y encantada por la belleza de la joven - ¿Vienes a dar una vuelta?

Las dos Ayu se cogieron de la mano en seguida bajo la estupefacta mirada de Himemiya.

-Bueno Himemiya… ya sé dónde vives… luego la llevare a casa… no esperes levantada –dijo Tateishi alejándose con una sonrisa.

-Adiós madres… -se despidió la hija de ambas sin hacerles mucho caso pues estaba maravillada con Tateishi.

-Mi pequeña… -decía Chikane compungida entre pucheros cuando la vio alejarse tan rápidamente y sin dudar del lado de sus madres.- mi niña…

-Tranquila mi amor… -le dijo Himeko abrazándola- no te preocupes… está con Tateishi… tú mejor que nadie debería saber que con ella bien.

En ese momento se le pasaron por la cabeza a Himemiya todas las noches pasadas con Tateishi, abrió mucho los ojos y su cara pasó del terror al desconcierto, pasando por la estupefacción de nuevo, mudando a la incredulidad, y deteniéndose de nuevo en el horror, razón por la cual comenzó a correr detrás de ellas como alma que lleva el diablo.

-Vaya, vaya… -murmuraba Himeko para sí misma – me da que alguien va a dormir esta noche en el sofá.

FIN

Gracias a todo el mundo por acompañarme hasta este primer final de esta historia, la cual fue escrita porque vosotros/as la leíais, mil gracias.

XoXo

MzDaRkGirL

Nota: Cuando termine el de Mai hime y el Mai Otome (aun sin publicar este ultimo) empezare un FF nuevo con chikane y himeko y sí… Tateishi estará de nuevo, pero esta vez no tocara las narices con Himemiya, prometido. Este no es el final original, sinó que lo hice por votacion popular
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MensajeTema: Re: KnM *El Capricho de los Dioses*   22/1/2010, 19:59

Segundo final ^^

Cogió las llaves del coche y se dirigió a la puerta de entrada de la mansión, cuando tocó el pomo una voz desde su espalda le hizo darse la vuelta.

-¿A dónde vas? –Preguntó Himeko desde lo alto de la escalera –ya es muy tarde…

-Voy a por ella Himeko… a buscarla… - respondió la chica con la cabeza alta – perdóname…

Himeko la miró como si no se lo pudiese creer y dio dos pasos hacia atrás llevándose las manos al pecho.

-La escoges a ella… tú… me estas dejando… -decía la chica sin convencerse del todo – pero tú y yo somos… tú y yo… Kannazuki no miko…

-Lo sé… -dijo la chica abriendo la puerta de la casa - el único problema es que ya no somos Himeko… fuimos… yo te quiero, pero Tateishi ocupa un lugar más grande en mi corazón y tengo que ir a buscarla… lo siento…

Y sin decir más salió de la mansión.

Himeko miraba la puerta pensando que todo era una horrible pesadilla, intentó despertar con todas sus fuerzas pero en vano. Su Chikane-Chan acababa de dejarle claro que le entregaba su amor a otra…

Cuando la chica finalmente fue consciente de la realidad se derrumbó y comenzó a llorar mares de lágrimas, Ame No Murakumo había ganado y lo peor de todo es que la única perdedora era ella misma.

OoOoO

Chikane corrió por el jardín y llegó al garaje, donde saltó y se dejó resbalar por encima del capó de su flamante Porsche Carrera gris metalizado. Encendió el coche con un estruendo y salió de la mansión conduciendo a toda velocidad, mientras Himeko la observaba marcharse apoyada en la ventana.

Siguió la única carretera que abandonaba el pueblo, pero algo la hizo frenar en seco el coche, como una palpitación… lo sentía… en ese lugar pasaba algo. Miró fijamente a la carretera y lo vio huellas de neumáticos, una sola marca, un solo neumático, una moto… Agobiada y con un mal presentimiento salió del coche dejándolo al ralentí y siguió las marcas hasta salir de la carretera.

-No… -murmuró horrorizada – otra vez no…

La motocicleta de Tateishi estaba destrozada, mientras la chica se veía que se había arrastrado de mala manera hasta apoyarse contra el tronco de un árbol. Chikane sacó el móvil y repitió las mismas palabras que cuando Himeko fue atropellada.

-No Tateishi… -dijo acercándose a ella.

-Himemiya… -dijo la chica tosiendo- ¿Qué haces aquí?

-Evitar que hagas una tontería –respondió Chikane llorando de alegría porque la chica siguiese viva – venir a por ti y si me dejas amarte lo que me resta de existencia.

-Pero… ¿Y Himeko? – respondió la chica con dificultad.

-Ella lo era todo para mí… pero llegaste tú y… y…- la chica no sabía que decir- nunca sentí tanto dolor en mi vida como cuando pensé que no te volvería a ver Tateishi… quiero que te quedes conmigo… siempre…

Chikane se acercó a ella y le tocó un hombro, notando un tacto viscoso, la miró y se encontró con que la chica estaba sangrando.

-¿Cuanto llevas aquí? –dijo asustada por las consecuencias que pueda tener esa herida.

-Bastante… -respondió la chica con la voz cada vez más cansada – no me funciona el móvil, se rompió con la caída. Se me cruzó un animal y no pude controlar la moto…

Cuando Chikane se dio cuenta la chica había perdido la consciencia, desesperada intentó que reaccionara, pero no la tocó, eso podría resultar sumamente peligroso. Cuando los sanitarios llegaron se sintió aliviada, ¿es que cada vez que decidía ser feliz tenía que haber un accidente de tráfico por el medio?

OoOoO

-Bueno señorita Himemiya-decía el doctor a la chica – debo comunicarle que el estado de la señorita Tateishi es favorable, tuvo suerte de que la encontrara usted cuando tuvo el accidente, de haber llegado más tarde las consecuencias podrían haber sido horribles.

-¿Entonces no le va a pasar nada? –Preguntó Chikane aliviada -¿Va a estar bien? ¿Ni pérdidas de memoria ni nada así?

-Tiene magulladuras y cortes, nada de suma importancia – respondió el doctor con una sonrisa- estará algo dolorida una temporada pero totalmente fuera de peligro. Ahora necesita descansar y mucho apoyo, del resto estará perfecta.

-Muchas gracias – dijo la chica visiblemente agradecida- ¿podría…?

-Por supuesto –contesto el doctor a la pregunta no realizada – puede pasar a verla…

OoOoO

Cuando Tateishi abrió los ojos y vio a Chikane al lado de su cama en el hospital no pudo evitar que una sonrisa acudiese a su rostro.

-Que mal aspecto tienes segunda por la cola – dijo la chica aún dolorida- deberías descansar un poco.

-Eso es porque no te has visto en un espejo –dijo Chikane acariciándole el rostro- te espantarías.

-¿Cuánto llevo aquí? –preguntó la convaleciente con una mueca.

-Tres días… -respondió Himemiya calmada –tres largos e interminables días asquerosos.

-¿Sabes? No sé si lo que pasó era real o un sueño… -dijo la chica con mirada triste- pero tampoco quiero hacerme muchas ilusiones…

Chikane se acercó a ella y besó sus labios con ternura, provocando que el aparato que marca las pulsaciones de Tateishi aumentase considerablemente el ritmo y la morena se echase a reír.

-¿Qué te hace tanta gracia? –dijo la castaña avergonzada.

-Nada… -respondió Chikane con una sonrisa – es solo que tengo la impresión de haber vivido esto antes.

-Eso significa que tu cerebro va lento Himemiya- respondió la chica- eso explica el deja-vú y que me hayas escogido a mí.

-Mira que aún estoy a tiempo de salir por la puerta- dijo Himemiya levantándose.

Ayu la miró a los ojos y simplemente dijo:

-Dejemos esta conversación de besugos y vayamos a lo realmente importante Chikane, no quiero seguir eludiendo el tema. ¿Te quedaras conmigo siempre?

-Siempre y cuando tú me aceptes seré tuya Tateishi –respondió la chica sentándose de nuevo en la cama- Tú llenaste mi vida de luz cuando vivía en sombras, me hiciste reír de nuevo cuando mi alma era un mar de lágrimas y lo más importante… respetaste mi decisión de no terminar con el amor de Himeko y me paraste los pies a tiempo en más de una ocasión.

-Eso no es nada del otro mundo y lo sabes… -dijo la chica- jamás me hubiese aprovechado de tu estado, eso no va conmigo.

-A eso me refiero Ayu… -dijo la chica frunciendo el ceño- me demostraste amor en su estado más puro. No querías ganar a toda costa… solo querías hacerme feliz aunque fuese a costa de tu felicidad, me has cuidado, me has amado, me has acompañado y lo más importante de todo… me has respetado.

-Te amo Himemiya Chikane, con todo mi corazón –dijo la chica sin poder aguantarse- no podría estar contigo con malas artes o trampas y tengo que decir que estoy loca de alegría porque me hayas escogido a mí. Ahora por favor… bésame de nuevo… porque no creo que resista más tiempo a tu lado sin probar tus labios.

La morena se acercó de nuevo y cuando sus labios casi se rozaban la puerta se abrió de un golpe.

-¡Tú! –Dijo una mujer con un gran parecido a Tateishi, obviamente su madre, entrando la habitación hecha una furia- ¡Tú me has mentido! ¡Me dijiste que te habías curado!

-¡Madre! –Exclamó Tateishi separándose automáticamente de un brinco y poniendo un gesto de dolor- ¿Qué haces…?

-¿Qué voy a hacer? –Respondió la mujer de malos modos-me llaman, me dicen que tienes un accidente y cuando llego… ¿Qué me encuentro? A ti y tus hábitos enfermizos.

-Madre deje que le explique por favor… -comenzó la chica nerviosa.

-No hay nada que explicar…- respondió la mujer- en cuanto te recuperes, haces las maletas y te vienes de nuevo a España. Y en cuanto a ti… -añadió mirando a Chikane con asco- A tus padres debería caérseles la cara de vergüenza…

El rostro de Chikane cambió a una máscara de dolor e ira mientras decía:

-Mis padres están muertos señora, así que le agradecería que no los insultase así. Aparte de eso, ellos me amaban y sé que no se hubiesen puesto así, lo habrían entendido y me habrían apoyado.

-¿Entender el que? ¿Qué estáis enfermas?

-Madre, está enfadada conmigo, así que no la pague con ella. Además, no pienso irme de aquí, soy mayor de edad –respondió Ayu tajante.

-Discrepo… -dijo la mujer con una sádica sonrisa – ¿Cuántos años tienes Ayu?

-Diecinueve… -respondió la chica.

Y en ese momento lo entendió todo… era mayor de edad en España, pero no en Japón… en ese país se es mayor de edad a los veinte años. Interiormente maldijo las costumbres y leyes niponas.

-Bien, ahora tu amiguita se va a marchar y no vas a volver a verla jamás ¿Me has entendido? –Dijo la mujer- y como te revuelvas será peor… hasta tu cumpleaños eres mía Ayu… y no parare hasta que encuentres un buen chico.

Himemiya le levantó henchida en ira y miró directamente a Tateishi quién tenía sus ojos encharcados en lágrimas. No podía desobedecer a su madre mientras estuviese en ese país y Chikane no podía acompañarla a casa, tenía que atender sus negocios de una buena vez. La castaña simplemente negó y en ese momento una brecha se abrió ante los pies de Chikane.

-Madre… ¿podría dejarnos solas un momento por favor? –pidió la chica- me gustaría hablar con Chikane a solas… no se preocupe, podrá observar todo desde el cristal de fuera. Solo deseo aclarar las cosas, por favor…

La mujer la miró de malos modos y abandono la habitación del hospital refunfuñando por lo bajo.

-¿Te marchas? –dijo Chikane sintiendo como su corazón se partía -¿Te vas a largar y abandonarme aquí? ¿Todo por una madre que no te quiere? Por favor Ayu… llevas dos años viajando sin ton ni son… y jamás se ha preocupado por ti… ¿Y ahora esto?

-Espérame por favor… -dijo la chica abatida- hasta que cumpla los veinte años. No es por ella… es por él… mi padre no tiene la culpa…

-Ayu… eso es casi un año… -dijo la chica- ¿pretendes que deje a Himeko revolviéndose en su dolor durante un año entero?

-Ella te dejo a ti dos…-dijo la chica desesperada.

-No lo hizo a propósito –dijo Chikane- ¿No hay ningún modo de que no te vayas?

-En este país tienen derecho sobre mi Himemiya… -respondió la chica agachando la cabeza –solo si estuviera casada podría negarme a acompañarlos… pero no es el caso desgraciadamente. Tengo que irme…

Chikane se dio la vuelta y se dirigió a la puerta y tras abrirla dijo:

-Lamento que las cosas hayan terminado así Tateishi… te deseo una vida plena y feliz…

Cuando Chikane cerró la puerta tras ella sacó el móvil bajo la mirada de sorna de la madre de Tateishi y marcó el número de su empresa.

-Al habla Himemiya Chikane –dijo provocando un gesto de total sorpresa en la mujer tras reconocer el apellido – vuelvo a estar al mando…

OoOoO

Dos meses después Ayu Tateishi se encontraba en el balcón de su chalet en España, el día y la temperatura eran agradables, pero a ella eso le daba igual… todo le daba igual… comía lo justo, bebía también lo justo y no se relacionaba con nadie, en ningún momento salió de la habitación y desgraciadamente había recuperado el hábito de fumar, una mala costumbre que Chikane le había quitado. La chica en cuestión pasaba todo el tiempo que podía apoyada en su balcón rememorando los momentos con Chikane, disfrutando de un tiempo más feliz en el cual no era una princesa encerrada en una cárcel de oro.

Sus padres intentaron presentarle a muchísimos chicos, todos ellos apuestos y ricos, pero la chica rehusaba recibirles, ella ya había conocido a su princesa… ¡y que princesa! Y no estaba dispuesta a dejar marchar esos bellos sentimientos tan pronto, su corazón pertenecía a Himemiya Chikane.

Esa tarde le pareció especialmente tediosa, sus padres se habían marchado por asuntos de negocios y no tenía nadie a quien gritarle, ya que obviamente sus criados no tenían culpa de lo que había pasado y siempre se habían mostrado totalmente correctos y educados hacía su persona, estaba rememorando el último beso que le había dado su amor cuando sintió una música llegar de abajo. Extrañada por este hecho tan insólito miró en la dirección de la que provenía el sonido y se quedó totalmente impresionada, Chikane estaba en su casa, en su jardín, vestida con un traje de hombre bajo su balcón cantándole una especie de serenata en un aun algo torpe español.


Yo soy uno de esos amantes
tan elegantes como los de antes
que siempre llevan guantes
Entre semana voy deportivo
pero el domingo me pongo muy fino
con mi chaqué de lino
Y voy buscando por los balcones
bellas Julietas para mis canciones
y hacerles los honores

Y siempre estoy
rompiéndome la voz
cantando coplas
bajo tu ventana, amor
sal ya que este trovador
se esta asando de calor

Soy educado caballero
bello, cortes y amable compañero
un codiciado soltero
Y como no tengo complejos
me miro siempre en todos los espejos
antes de echar los tejos
Si alguna vez cometo errores
para que no llores pido mil persones
con un millón de flores

Y siempre estoy
rompiéndome la voz
cantando coplas
bajo tu ventana, amor
sal ya que este trovador
se esta asando de calor

Cuando Chikane terminó de cantar, Tateishi era incapaz de reaccionar, la miraba con los ojos como platos todavía creyéndose que ella estuviese ahí. La morena al ver que la castaña no reaccionaba, decidió escalar hasta el balcón de su Julieta y justo cuando se puso a su altura la chica pareció despertar de ese coma inducido y la besó como nunca jamás la había besado, amor, devoción, pasión y lujuria… mucha mucha mucha lujuria.

-He venido aquí para hacerte mi mujer –dijo la morena mostrándole un anillo – si estamos casadas tu madre no podrá mandar sobre ti, así que… Ayu Tateishi… -Chikane tomó aire y dijo claramente en castellano -¿Me haría usted el favor de ser mi esposa?

-Sí… Himemiya… -respondió la chica en el mismo idioma- antes, ahora y siempre te querré a mi lado.

Chikane saltó dentro del balcón y la levantó en el aire para después entrar en su habitación con ella.

-Pues haz las maletas Tateishi… que regresamos a casa.

FIN

Final para morbosos 2ª parte...



-¡Ay Dios! – dijo Tateishi entrando en la mansión entre risas y mirando el reluciente anillo de su dedo – que estoy casada… yo que siempre critiqué el matrimonio.

-Suelo causar ese efecto – dijo Himemiya con falsa chulería – hago que las personas cambien de parecer a voluntad.

De pronto ambas callaron y se miraron a los ojos, Tateishi realizó una súplica muda la cual correspondió la morena con una muda respuesta, enlazó sus dedos con los de la castaña y comenzaron a subir las escaleras lentamente sin siquiera mirarse.

Cuando llegaron a la amplia habitación de Chikane, Tateishi cerró la puerta con el pie agarró a Chikane desde atrás por las caderas y la apresó contra la pared poniéndole los brazos en cruz.

-Siempre he tenido una especie de obsesión con tu cuello Himemiya – le dijo mientras lo recorría con la lengua- y con todo tu cuerpo en general para ser sincera…

Chikane trago saliva al sentir los pechos de Ayu apoyados en su espalda, eso no podía estar pasando… ¿un solo movimiento de la castaña y ya deseaba con toda su alma arrancarle la ropa? Tenía que controlarse…

Ayu por su parte deslizó sus manos por los brazos de la morena lentamente sin dejar de besar su cuello, recorrió su espalda y llegó a los glúteos apretándolos con fuerza.

Un gemido escapó de los labios de Himemiya al tiempo que cerraba los ojos.

-Siempre quise escuchar ese sonido Himemiya… -dijo la chica seductoramente en el oído de su mujer para después deslizar su lengua por el lóbulo- esta noche serás mía, toda mía y cuando digo toda…. –dijo girando a Chikane y apretándola aún más contra la pared dejando sus labios a escasos centímetros de los suyos- quiero decir ¡toda! – y así comenzó un profundo beso con la sacerdotisa lunar.

Chikane le pasó las manos por la cintura y la acercó más a ella en un intento frustrado de fundirse con el cuerpo de la chica, no pensaba dejarle llevar la voz cantante en ese asunto, cargó contra ella poniéndole una mano en el cuello y la otra en el pecho, masajeándolo con fuerza y destreza, provocando que Ayu echase la cabeza hacia atrás y gimiese al aire.

-Quiero escucharte gemir toda la noche Tateishi – dijo Himemiya quitándole la cazadora vaquera a la chica- me vas a suplicar que te deje descansar.

-Ya veremos quién suplica a quien – correspondió la chica mordiéndole el hombro y sacándole la camiseta- la noche es larga…

Chikane la miró directamente a los ojos y deslizó su mano hasta el interior de la falda de la chica, acariciando su ropa interior por el camino, Tateishi puso los ojos en blanco y luchó por no perder la compostura, Chikane tenía que ser suya, no ella de Chikane…

La morena introdujo la mano dentro de la ropa interior de la castaña y comenzó a realizar movimientos circulares haciendo que Ayu sufriese por mantener el equilibrio, cuando intensificó los movimientos, la castaña tomó aire y apretó los ojos matando un gemido en el fondo de la garganta que no fue liberado. Chikane ante esto entorno el ojo izquierdo volvió a besarla y la sentó en la cama diciendo:

-Veremos si de esta eres capaz de contenerte…

Bajó rápidamente la cabeza al tiempo que le subía la falda y comenzó a deslizar la lengua por su ropa interior, Tateishi echó la cabeza hacia atrás y se mordió el labio inferior mientras sentía como subía la temperatura.

La chica se quitó la camiseta y la arrojó lejos, tenía calor, mucho, mucho calor… Chikane viendo la situación optó por bajar la ropa interior de la chica, quien no puso ningún tipo de impedimento ante esta acción, pero nada más sentir la liberación de la prenda se tiró hacía Chikane llevándolas a las dos al suelo y desabrochando su pantalón como si se hubiese estado preparando años para eso.

-Me encantas –dijo la morena con una sonrisa- has contenido esto durante todo este tiempo, realmente eres única Ayu…

La chica sonrió de manera suficiente y se lanzó hacía sus labios atrapándolos en un violento y pasional beso. Cualquiera que viese la situación pensaría que ambas chicas se estaban matando, pues ambas querían llevar la voz cantante, ambas morían por ver a su amante gritando de placer y ambas intentaban mandar.

Chikane tiró de la falda de Tateishi quitándola del lugar que le correspondía, dejando a la chica con un conjunto de lencería negra de encaje muy sexy que la dejo sin palabras.

-Mírame bien Chikane, porque lo que ves… ahora es tuyo…

Cuando Himemiya fue a deshacerse de esa ropa interior, Ayu se echó a un lado y la miró de arriba abajo indicándole que se quitara la ropa, a lo que la morena respondió con una celeridad asombrosa para volver a centrarse sobre los labios de la castaña. Parecía que las dos chicas habían llegado a un consenso con el cual daban una tregua a la lucha que iniciaran y se dejaban explorar por la otra sin oponer resistencia.

Cuando ambos cuerpos estuvieron desnudos Tateishi comenzó a besar el tobillo de Chikane y fue subiendo poco a poco hasta que se detuvo delante de la tierra prometida, inspiró profundamente y mirándola directamente a los ojos dijo:

-¿Estás segura? Sabes lo que ocurrirá si dejas que haga esto…

-Solo sé que moriré si no lo haces, por favor… -respondió Himemiya segura de que eso era lo que realmente deseaba.

Sin dejar de mirarla a los ojos, Tateishi agachó su cabeza y se sumergió en los pliegues de Chikane dejando a la chica sin respiración durante unos segundos. Sin siquiera pensarlo las caderas de la morena reaccionaron solas y acompañaron a su amante en su lenta y tortuosa danza. Ayu era increíblemente buena en la labor que estaba haciendo y Chikane maldijo interiormente mil veces por haberse negado tanto tiempo a recibir ese trato.

La joven Himemiya sujeto a su mujer de los hombros y la subió a su altura para besarla con pasión probándose a sí misma en el proceso.

-Quiero verte disfrutar Ayu… -dijo Chikane con un gesto lascivo – quiero que disfrutes tanto como yo…

-Eso tiene fácil solución… -respondió la castaña uniendo sus centros y comenzando la fricción.

Ante el gemido inicial de Chikane, Tateishi reaccionó lanzándose a por su boca y mordiendo el labio inferior tras lo que se separó provocando que Himemiya pusiese el brazo derecho a modo de apoyo y con el izquierdo agarrase a Ayu hundiendo las manos en su pelo y la besase de manera profunda y salvaje, dificultándole aún más a ambas la labor de respirar.

Para ser la primera vez que llevaban a cabo esa danza, ambas se compenetraban de una manera perfecta, Chikane no podía para de acariciar el cuerpo de Ayu y esta reaccionaba a cada caricia aumentando o disminuyendo la presión y velocidad de sus movimientos. Realmente la castaña estaba haciendo todo lo posible para que ese momento se alargase lo más posible y Chikane lo estaba notando, ambos cuerpos estaban sudorosos y al borde de la extenuación, pero parecía que Ayu no se iba a detener por muy cansada que estuviese, siempre veía un rincón sin recorrer, una zona sin besar o un sonido nuevo producido por Himemiya que quería volver a escuchar. Finalmente la morena giró en la cama dejando a Tateishi debajo de ella y supliéndola en la parte más difícil del trabajo, la castaña se agarró a sus caderas y apretó el abrazo tanto como le fue posible consiguiendo que en su propio orgasmo las vibraciones producidas por su cuerpo alcanzasen a Himemiya lo que le facilito llegar al suyo.

-Oh Dios… -decía Chikane dejándose caer pesadamente a un lado de Tateishi y acercándola a sí misma con un brazo – eres… increíble…

-No te creas… -dijo Ayu recostándose en el hueco entre su pecho y su cuello – fue una combinación de ambas…

Chikane rió y se puso encima de ella besándole la punta de la nariz al tiempo que decía.

-Me siento algo pegajosa… ¿Te vienes a la ducha?

-Me parece bien compartir nuestra primera ducha de marida y mujer – dijo Tateishi levantándose y corriendo hacia el baño – por cierto… la ultima es la marida…

-¡Eh! ¡no es justo! – respondió Himemiya echando a correr detrás de ella - ¡porque siempre me toca hacer de hombre! –y haciendo un mohín de niña caprichosa al tiempo que la alcanzaba y abrazaba por detrás para besarle el cuello añadió - Desde luego siempre consigues que pierda mi compostura…

-Te acostumbraras a correr desnuda por la mansión mi amor… -respondió la chica con una sonrisa – a fin de cuentas… dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición…

-Te quiero Ayu… - dijo Chikane en su cuello – y juntas iniciaremos una nueva historia.

-Ahora que he alcanzado la luna… no sé cual será mi próximo sueño – respondió Tateishi sintiendo que su pecho se henchía de felicidad.

FIN
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lolys
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MensajeTema: Re: KnM *El Capricho de los Dioses*   23/1/2010, 19:29

No tengo palabras para felicitarte!!! la verdad es que la historia estuvo de maravillas!!! ambos finales estuvieron geniales pero en el sagundo que paso con himeko???

Sabes te dije que iba a tratar de ser objetiva a la hora de elegir mi final favorito!!! pero lo siento tanto!!! yo sin importar nada me quedo con el primero!!! adora a esta pareja y sobretodo en la forma que me terminaste ese final!!! es mas que perfecto para mi!! hacia que mi voto es para el final numero 1...!!! desde ya mil gracias por esta magnifica historia...!!! y solo espero que realices otra de esta hermosa pareja que son chikane y himeko...!!!
gracias
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*Miya*
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MensajeTema: Re: KnM *El Capricho de los Dioses*   23/1/2010, 23:17

...
Me has dejado sin palabras, creo que me quedo corta diciendo simplemente que me encanto y que el fic esta increiblemente increible!!
Eres una gran escritora, y ha sido todo un placer leer esta historia. Muchisimas gracias por compartirla!!

En cuanto a que final me ha gustado mas, el primero se me hizo muy triste, pero el final especial para morbosos 1° parte, me gusto muchisimo...nyaaaaa...De todas formas No me puedo decidir por un solo final, me encantaron ambos. Bueno los cuatro en realidad!!! n.n

Por cierto, estare a la espera de la continuacion del fic de mai hime,
y esperare super ansiosa el FF de Mai Otome y el proximo de KnM!

Cuidate mucho MzDaRkGirl!!
Y otra vez, muchas gracias!!
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rukiashinigami
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MensajeTema: Re: KnM *El Capricho de los Dioses*   28/8/2012, 14:26

estubo genial !! los dos finales .. pero mas me gusto el final 1 e.e
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MensajeTema: Re: KnM *El Capricho de los Dioses*   

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KnM *El Capricho de los Dioses*
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