Yuri's Lyrical Secrets

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 El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]

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Yulia
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MensajeTema: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:18


El Secuestro


Espero que les guste esta nueva historia. Aclaro, no es mia


 Lo que sucede es que tú crees que puedes engañarnos, verdad? -dijo la muchacha dando un leve golpe en el brazo de su pelirroja amiga-
 De que hablas?? -reclamó ella al instante en medio de risas-
 Vamos! No te hagas Lena! -y dirigiéndose al grupo de amigos que las rodeaban- a ver… levanten la mano cuantos le creen a Lena

Todos se miraron a las caras, completamente divertidos de aquel pequeño complot contra su amiga. Al cabo de poco segundos, un muchacho levantó decididamente la mano

 Tú no cuentas Dir! -dijo la muchacha provocando las risas de los demás amigos-

Dir estaba enamorado de Lena, todos lo sabían, incluso la misma Lena, pero ella le había pedido tiempo. No quería precipitarse a iniciar una relación sin estar segura de sus verdaderos sentimientos, pero esto no impedía que el muchacho demostrara sus emociones así fuera frente a sus amigos o cualquiera que sirviera de testigo.

 Ya, Milka! Dios! -Lena levantó los brazos pidiendo una tregua a su amiga- estoy diciéndote que iré
 No pues Lena -intervino de pronto una rubia muchacha- mil veces has dicho que irías y luego…
 Gracias Ivanna eh! Ese es el tipo de apoyo que uno necesita de los amigos! -pronunció Lena con sarcasmo-
 Hagamos algo muy sencillo -propuso Boris- si mañana Lena no llega hasta las 11 a la fiesta, vamos a su casa y la sacamos a la fuerza!

Obviamente, todos aprobaron con vivas aquella propuesta, todos menos Lena, que no terminaba de aceptar que esta vez no le creyeran.
Sucedía que comúnmente el grupo de amigos salía a divertirse los fines de semana, Lena x su parte, prometía que llegaría x su cuenta, pero nunca lo hacía, no era muy amiga de las fiestas. Pero esta vez, ella misma era conciente que se le habían agotado las excusas.

 O sea que no me creen…? -consultó fingiendo ofensa-
 Ehhh… pues… digamos que… NO! -le gritó Milka en la cara-
 Preciosos amigos me tocó en suerte!!! -exclamó la muchacha-



 Donde estamos?? Dime de una vez para que diablos me trajiste aquí??
 Cálmate… no dejas que te explique… necesito un favor Yulia
 Favor? Sabes que no me gustan los misterios, habla ya!
 Los muchachos pensaron que podías…
 Los muchachos? -interrumpió la chica- te refieres a… mas te vale Mijail que no tenga que ver con Vladimir
 Esta será la última vez
 Prometiste que ya no habría más de esto! Demonios!! Me lo prometiste!
 Yulia, escucha! Es la última vez! -el muchacho luchaba x que la pequeña chica no se marchara-
 La anterior también fue la última vez **** sea! -contestó casi perdiendo la paciencia, y con gran frustración en aquellos ojos azules- y x que tengo que involucrarme yo??
 Lo sé… pero esta vez si es la última… x favor escúchame -dijo reteniéndola del brazo- solo escúchame
 Habla…


A pesar de que creía que eso se estaba convirtiendo en un circulo que no tenía final, no podía evitar hacerse a la idea de que esta tal vez, si seria la última vez. Que ahora si podrían empezar una vida juntos y lejos de todo aquello de lo que habían estado rodeados desde niños. No mas esconderse, no mas huir de un lugar a otro, terminar con ese mundo de crimen y violencia.
Mijail no era un mal chico a pesar de lo que hacía, ella lo sabía, quizá le faltaba algo de carácter y determinación, un poco de valor para poder levantar la voz.
X eso esperaba que llegara el momento en el que pudieran ser libres de todo ese medio, lo quería, x que él siempre la cuidó, desde que eran niños, la protegió dentro de lo que podía. Fueron muchas noches, en las que se pasaban imaginando una vida normal, en la que él le prometía que vivirían una existencia tranquila, como cualquiera, con niños dando vueltas x la casa, a los que le darían todo lo que ellos no pudieron tener.

Esa casa… esa casa que ella siempre soñaba, la que imaginaba desde que tenía recuerdo, en medio del bosque, tan calmada, bordeada x un pequeño cerquito blanco, en la que se fantaseaba amaneciendo y saliendo a la puerta a respirar aire puro.

 Vladimir ha prometido que esta será la última vez que me necesite… -empezó el muchacho con la explicación- piensa dar un gran golpe, el mas grande! -dijo un poco exaltado- ha reunido un grupo numeroso, están Víktor, Gleb, Isha…
 No me importa quienes están! -evidentemente Yulia no estaba complacida con la idea de un nuevo plan- dime ya que es lo que piensan hacer
 Un secuestro -contestó Mijail- Vladimir tiene en mente una recompensa monumental y nos ha prometido la mejor paga del mundo…
 Vladimir solo tiene en la mente masacre -dijo Yulia como un comentario al aire- y a quien piensan secuestrar? Y dime que tengo que ver yo!
 A la hija del empresario Sergey Katin -dijo él tranquilamente-
 Katin? El multimillonario?? Están locos!! -ella saltó un poco de la sorpresa-
 Si, él! Imagina lo que pagaría x su hija
 Imagina tu, la cantidad de guardaespaldas que debe tener esa chica!!
 X eso somos varios Yulia, y estamos bien armados, será la última vez que trabaje con Vladimir… -se detuvo un instante- mejor dicho, será la última vez que trabaje en algo de esto, luego solo seremos tu y yo, y nuestra vida… que dices?
 Es peligroso Mijail, es una locura!
 Todo está planeado, cada paso de aquella chica ha sido estudiado x meses, sólo dime que lo aceptas… x favor Yulia -decía él mientras buscaba su mirada-
 Que es lo que yo tengo que hacer? -preguntó esquivando la mirada de su novio-
 Solo quedarte con ella aquí, nada mas eso, nosotros estaremos en las negociaciones y tu solo tendrás que ocuparte de su alimentación y cuidarla, eso es todo!
 Debiste preguntarme antes de traerme, no crees? Que pasa si no quiero?
 Solo piensa que después de esto… nunca mas… nunca mas Yulia
 Y… cuando será?
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Yulia
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:18

Que emoción! -se dijo sarcásticamente Lena viéndose al espejo mientras se sujetaba el cabello- una noche de fiesta! -seguía con el mismo tonito- viva! Lena, te vas a divertir tanto…

Alrededor de las 10:30 de la noche, la chica pelirroja estaba lista, y así se lo hizo ver a sus guardaespaldas, para que sacaran la camioneta de la residencia.


**
 Llegó nuestro momento -dijo Isha encendiendo la camioneta que se encontraba oculta justo frente a la entrada principal de aquella lujosa mansión-

**


 Un segundo chicos… puedes detenerte x favor Alexandr -Lena hizo detener al chofer, mientras mostraba una sonrisa bromista, apenas habían cruzado la reja y acababa de ver el auto de Dir acercarse, eso significaba que ni siquiera le habían dado el plazo hasta las 11- bola de desconfiados! -murmuró con divertida indignación, y ahora, quería encontrar una manera de hacerles pagar su poca confianza-
 Que tiene en mente señorita? -consultó Alexandr-
 Voy a hacer que pierdan el tiempo un rato, sígueme Igor -dicho esto, Lena abrió la puerta del vehiculo y se bajó-
 Señorita! -tres de sus guardaespaldas saltaron detrás de ella-
 Ay chicos! No pierdan tiempo! que ya están cerca! -dijo haciéndolos regresar a la camioneta- solo voy a hacer que sigan el auto un buen rato mientras alguno de ustedes me lleva a la disco en otro carro… paséenlos x la Plaza Roja o a donde quieran! -dijo riendo- pero ya! Rápido! Cierra la puerta!

A pesar del apuro de Lena, dos de los de su seguridad alcanzaron a bajarse de la camioneta, Igor y Nicolai, quedando el resto dentro, no querían echar a perder el plan de la señorita

Lena corrió de regreso a la mansión seguida x los dos hombres, y sacó su teléfono móvil


**
 Que diablos esta sucediendo?? -Víktor no entendía lo que pasaba, al igual que todos dentro de aquel vehiculo, el nerviosismo empezaba a ser evidente en los rostros de Isha, Víktor, Gleb y Mijail, mas aun cuando escuchaban x el radio transmisor los gritos de Vladimir y el resto, desde el otro auto-

**


 Oye Dir! -decía Lena al teléfono- Boris dijo que tenía hasta las 11, no??
 Es que yo moría x verte Lena! -dijo él, bromista-
 No seas vivo! Lo que pasa es que no me creyeron!
 Pecosa, ya sabes como es Milka! Ella nos mandó a buscarte, vas a ver que no nos va a creer a Boris y a mi, cuando le digamos que ya estabas saliendo!
 Como sea! sabes… antes de ir a la fiesta tengo que hacer unas cosas…
 A esta hora???
 Si a esta hora! Pueden seguirme?
 Yo te sigo a donde tu digas Lenita! -respondió juguetón-
 Entonces… -Lena tuvo que contener la risa- sigue la camioneta y le hizo señas a Alexandr para que arrancara, este la obedeció al instante- nos vamos? -les dijo a los dos hombres que se encontraban con ella-


**
 No lo puedo creer… me parece o aquella estúpida chiquilla nos ha facilitado las cosas -comentó Gleb-
 Vaya a saber que es lo que ocurre! -dijo Mijail-

Le contaron a Vladimir lo que sucedía, él fue terminante con la orden

**


 Ese par de Boris y Dir, se van a dar un buen paseo x desconfiar de mi! -les decía Lena a sus guardaespaldas, que venían en los asientos delanteros-
 Será mejor que aceleres Nicolai -advirtió Igor, el otro seguridad-
 Tú también lo notaste? -respondió con preocupación éste-
 Que ocurre? -fue la pregunta que hizo Lena al escucharlos. Se preocupó, algo malo estaba sucediendo-
 Llamaré a Alexandr para que nos den el alcance -dijo Igor-
 Que pasa??? Díganme que esta pasando!! -exigió Lena cogiendo a Igor del brazo-

Este intercambio rápidamente miradas con Nicolai y luego de dar un resoplido, contestó

 Nos vienen siguiendo
**
 Este es el momento Vladimir… van x tu lado! -dijo Gleb x el radio transmisor-
 Entendido! -se escuchó como respuesta inmediata- ya saben que hacer, no nos tomara ni 5 minutos, y no olviden… siempre que no sea a la muchacha, disparen a matar

**


Igor apenas acababa de terminar de hablar con Alexandr cuando Nicolai hizo un giro brusco con el auto. Lena se sintió como metida en una película de terror, el rechinar de las llantas le sonó espantoso. Con el violento quiebre del auto había caído un poco del asiento, se incorporó con lentitud y miedo, sólo para comprobar que delante de ellos había una camioneta interrumpiéndoles el paso y de la cual vio descender varios hombres armados.
Dio un grito casi al mismo tiempo en que el sonido de aquellas armas empezó, vio como Nicolai contestaba aquella lluvia de fuego y con terror observó a Igor ser abatido x las balas.
Giró el rostro para todos lados, detrás había otro auto, mas hombres, los veía acercarse, el estruendo de las armas no cesaba, ya no sabía si Nicolai formaba parte en aquel sonido. Subió las piernas y se aferró con fuerza a ellas encogiendo un poco la cabeza, parecía que todo era eterno, aunque en realidad estaba transcurriendo en minutos.
La puerta se abrió, a través de sus ojos llenos de lágrimas observó el rostro inexpresivo de un hombre que en segundos la arrastraba fuera del vehiculo, se resistió, trató de patear y aferrarse fuertemente del asiento, pero fue abofeteada violentamente y jalada x los cabellos, nada podía hacer.
De un solo tirón se encontraba fuera del auto y también en contados segundos fue arrojada dentro de otro, el sonido de las armas había cesado, sintió otra vez aquel horrible rechinar de llantas.
No veía a nadie, la habían encapuchado, aunque no fuera así, ella traía los ojos fuertemente cerrados, sollozaba. Tenía grabada la imagen de Igor siendo abaleado, a Nicolai haciendo todo lo posible x repeler a los enemigos.
Lena! si no hubieras hecho aquella estupidez de mandar la camioneta con el resto de tu seguridad a dar vueltas x las calles de Moscú! Eres una estúpida! Nada de esto habría pasado, x tu culpa Igor y Nicolai… el llanto le impidió seguir con aquel reproche interno

Tal vez había pasado media hora, no era consciente de aquello, sentía el ardor en la mejilla abofeteada, y el entumecimiento de sus piernas, solo escuchaba voces, algunas muy groseras. También las escuchaba a través de una radio, esa era la peor, reconoció, lo escuchó mencionar “Elena” decir que “era su pasaje al paraíso”, otras veces, “Sergey Katin”, en repetidas oportunidades se burlaba de él, tuvo ganas de decir, quiero hablar con papá!! pero no se atrevía, en realidad no sabía si podía ser capaz de pronunciar palabra.
Al cabo de una hora tal vez, el auto se detuvo, y a los pocos segundos sintió estacionarse otros autos muy junto a ellos.
Descendieron, otra vez fue halada sin miramientos, con las piernas entumecidas tropezó un poco. Ingresaron a una casa, bueno, no sabía si era una casa, pero sabía que estaban dentro de algún recinto, le dieron un leve tirón para soltarla y ella sin fuerza en el cuerpo cayó al piso.

 Tu no puedes ser mas bruto, verdad Víktor? -dijo Yulia al contemplar la escena-
 No me jodas Yulia, vete al diablo!
 A mi no me hablas así cretino! -ella se acercó y le propinó un golpe-
 Que carajos te sucede??
 Víktor! Respétala! -exigió Mijail muy cerca de ellos-
 Tu también vete al diablo!

Estaba x iniciarse una pequeña pelea cuando ingresaron 4 hombres a aquella estancia

 A ver, a ver… x que tanto escándalo eh? -nadie respondió y él no le tomó mas importancia- Yulia… -acababa de verla- que gusto verte -dijo con descaro en la mirada-
 Lastima que yo no pueda decir lo mismo -contestó ella con ojos retadores-
 Tan rebelde y perturbadora… como siempre… -decía al tiempo en que la arrinconaba contra la pared- no te gustaría venir a mi habitación mas tarde? -sus labios casi se rozaban-
 Antes preferiría estar muerta -y lo empujó con todas las fuerzas que pudo-
 Será mejor que nos ocupemos de la chica, no crees Vladimir? -dijo Mijail-

El muchacho tenía odio disimulado en sus ojos. Odiaba tanto a ese tipo cuando se le insinuaba a Yulia aun sabiendo que ella estaba con él. Pero nunca tenía el valor para exigirle que se detuviera, sabía que perdería si se le enfrentaba.
Yulia x su parte sentía la sangre arder en ella cuando Mijail no decía nada ante el acoso asqueroso de Vladimir. X que no le ponía un alto? Y no era que ella necesitara que la defendieran, se bastaba sola para eso, estaba segura, pero detestaba la poca determinación del hombre con el que tenía planeado pasar el resto de su vida.

 Puedes dejar de pronunciar nuestros nombres imbécil! -contestó Vladimir gritando- x que no le dices a la chica -señalando a Lena- nuestros apellidos y tipo de sangre! Anda! Quítale la capucha y que nos vea a todos la cara!
 Pero no te importa que me vea a mi, no? -dijo Yulia interrumpiendo-
 Nadie dice que lo hagas cariño -contestó él-
 Y como pretendes que le dé de comer??
 Pues no le des… y punto
 Mijail -Yulia dejó aquella discusión no sin antes lanzarle una mirada de desprecio a Vladimir- mejor ayúdame a llevarla a la otra habitación y atarla, ok?

El chico levantó a Lena sin la rudeza con la que había sido tratada x los demás y ya con ella en brazos siguió a Yulia a través de las escaleras hasta una habitación pequeña, con una diminuta ventana, era un lugar claustrofóbico.
Un viejo sofá y una silla frente a éste era todo lo que había, y en el piso unas cuerdas.

 No me gusta que Vladimir te hable así -fueron las primeras palabras de Mijail estando en aquel cuarto-
 Pues haz algo para que no lo haga! -contestó ella gritando- te crees que me agrada tener a ese cerdo tan cerca?? X mi lo mataría… -resopló-
 Pero mucho no haces x detenerlo -insistió él-
 Acaba con eso, si? deja de quejarte y la próxima actúa… y ya ata a la chica de una vez, quieres?

Mijail sentó a la pelirroja sobre la silla y ató manos y pies a ella. Sin ánimo de hacerlo, la amarró fuertemente, lo cual le hizo a Lena, sentir dolorosamente aquella presión, pero no se quejó.

 Te puedes apurar! -era Isha refiriéndose al muchacho de cabellos rubios que estaba con Yulia- Vladimir quiere que vayamos a… tu sabes… -dijo viéndolo a los ojos- para poder hablar con el padre de ésta -en alusión a Lena-

Yulia sabía que querían ir al refugio oculto de Vladimir, ella no sabía donde era, pero tampoco le interesaba, era ridículo según ella, tanto secreto

 Esto esta listo -pronunció Mijail refiriéndose a lo de las cuerdas- nos vemos al rato Yulia -y trató de besarla, pero ella cargaba enfado y no se lo permitió-

Todos salieron del lugar, la pequeña chica bajó las escaleras cuando se hubieron marchado. No se sentía satisfecha con lo que estaba haciendo, no x esa chica, ni x su familia, x ella.
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Yulia
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:20

Detestaba aquella vida, pero era todo lo que conocía desde que era muy niña y sus padres la abandonaron y ella fue a parar con una tía que no la quería en lo absoluto y la maltrataba hasta el día en que escapó de su casa.
Entonces encontró a Mijail junto a esos niños, algunos totalmente solos como ella, otros, con familias sumamente pobres. Se dedicaban a toda clase de hurtos menores, ya fuera x unas monedas o quizá un poco de comida, pero con el paso de los años aquello se convirtió en una gran banda liderada x el infame de Vladimir. Mijail siempre intentaba que Yulia se mantuviera al margen y así había sido, tal vez ella colaboró con ellos, pero en muy pocas ocasiones.

Paseando en la soledad de esa casa se preguntaba si en realidad esta seria la última vez que estuvieran involucrados en una situación así, soñaba con una vida normal, con su casa en el bosque, pero a veces se le hacía raro imaginarse todo eso junto a Mijail, en verdad lo amaba? O solo era gratitud? Costumbre?
Estuvo un rato mas dando vueltas cuando recordó a la chica que estaba en el segundo piso, subió. Frente a ella, vaciló acerca de quitarle la capucha, pero lo hizo al escuchar su débil sollozo. Tampoco había que ser tan cruel con ella.


 Ya deja de llorar x favor! -dijo la pequeña al quitar la capucha, le molestaba la gente quejándose-

A Lena le incomodó tanta luz de pronto y cerró los ojos al instante y giró a un lado la cara, Yulia pudo verle la marca que en aquella mejilla lucía.

 No me digas que una de estas bestias te hizo esto?? -dijo la chica sorprendida. Lena seguía en su misma posición-

Yulia pasó la mano x encima de aquel signo de violencia y Lena sintiendo el ardor regresó el rostro encontrándose con unos impresionantes ojos azules inspeccionándola, tenía frente a ella a una pequeña muchacha de cabello corto y oscuro, de piel bronceada, tenía aspecto rebelde, despreocupado, pero increíblemente tierno, no sintió miedo, pero tampoco se animaba a hablarle.

 No creo que haya aquí alguna pomada para ese golpe -dijo la morena chica y se alejó de ella. Es que no creyó que podía sentir lástima x aquella muchacha, pero aquel dulce rostro envuelto en miedo y además golpeado le llenó el alma de compasión-

Tal vez fuera que tenía una expresión infantil. Se le veía desvalida a aquella pelirroja chica con sus pecas en el rostro, que x cierto le sentaban muy bien.

 Quieres comer? -preguntó-

La pelirroja no dijo nada, sólo la seguía con la mirada

 Tienes sed? -preguntó esta vez, sin obtener respuesta- bueno! Yo no soy tu niñera ni mucho menos! -le gritó- no quieres nada, perfecto! No te voy a rogar, es mas, me voy a dormir y espero que no me despiertes -se acomodó en el sofá y cerró los ojos en el momento-

Lena la contempló. Admitía que era muchísimo mejor estar allí con aquella chica, que a pesar de que no la trataba muy bien que digamos, tampoco la maltrataba.

Dios! que iba a ser de ella?, pensó, estaba secuestrada, aunque sabía que su padre pagaría la suma que fuera, tenía miedo de que sus captores no la dejaran en libertad. Experimentó un gran miedo, lo cual impedía que se pudiera dormir, bueno, eso, y que la posición en la que se encontraba era de lo más incomoda.

Dos días después…

Abrió los ojos, a juzgar x el hilo de luz que provenía de la pequeña ventana, era ya de día, no sentía su cuerpo, le dolía la cabeza y aun el golpe en el rostro. Recorrió la habitación con la mirada, y solo vio que sobre el sofá frente a ella había una cobija mal doblada. No es que hubiera mucho x recordar tampoco, pero aunque solo hubieran pasado dos días, ella estaba segura que nunca en su vida olvidaría aquel terrible lugar.
A los poco segundos sintió pasos, que no fuera alguno de esos tipos x favor! suplicó su mente aterrada, la puerta se abrió.

 Despertaste… -dijo sin mucho interés Yulia-

Lena respiró aliviada al ver a la chica

 Oye! tu eres muda o que? -la pequeña morena estaba perdiendo la paciencia con aquella chica- te traje el desayuno -dijo recordando que traía una bandeja entre las manos, aunque se preguntaba para que, la muchacha pelirroja no había querido probar bocado desde que había llegado-

Yulia vio al momento en que pretendió dejar la bandeja, que no había donde ponerla. Lena sonrió al verla tratar de hacer equilibrio en el marco de la ventana, inútil, muy poco espacio, luego en el costado del sofá y así en un poco mas de sitios

 Te ríes de mi eh? -le dijo, pero compartiendo la sonrisa- ya vuelvo…

Pasados unos minutos, la morena hacia ingresar una pequeña mesa, se veía que le estaba causando bastante esfuerzo, con lo delgada que está, es lógico!, pensó Lena.

 Ya! -dijo Yulia y se desplomó en el mueble con rostro victorioso y la mirada en Lena, estaba exhausta, pero, x que la chica pecosa la veía con esa expresión divertida?- el desayuno!! -gritó y de un salto se puso de pie y salió corriendo para volver casi al instante con la bandeja- pudiste decirme al menos no?

Lena no contestó, y Yulia empezaba a molestarse nuevamente. Ella estaba tratando de ser amable aun sin saber x que lo hacia. Y la chica ni siquiera le dirigía la palabra. Ya estaba bueno de tanta cordialidad. Si ella no quería hablarle, ella tampoco lo haría, niña rica presumida, pensó al momento.

 Allí tienes! -dijo Yulia dejando la bandeja sobre la mesa que había puesto junto a la pelirroja, ella x su parte cogió una de las tazas y dos galletas y se sentó sobre el sofá-

La morena de ojos azules terminó su desayuno, salió, lavó la taza y volvió a sentarse en aquel mueble, con la mirada perdida. Divagaba otra vez.

 Estoy atada, recuerdas?

Yulia tardó en identificar la voz que la sacaba de sus pensamientos, saltó un poco de la confusión, no pensaba escuchar a nadie, hasta que recordó a Lena. Se sorprendió y al mismo tiempo se confirmó a ella misma lo que ya había pensado, esa chica de seguro tendría una voz muy dulce, tenía que ser así, era el juego perfecto con aquel rostro. No se la imaginaba teniendo una voz fuerte o autoritaria.

Que tonta! se dijo la morena, como iba a poder comer si estaba atada

 Que animal soy! -dijo Yulia acercándose- tienes razón -Lena le dirigió una sonrisa que Yulia respondió- x eso llevas dos días sin comer? tienes hambre? -Lena vaciló un segundo en contestar-
 A decir verdad, tengo sed… -confesó la pelirroja, Yulia presurosa cogió la taza-
 Creo que ya se enfrió -dijo dirigiendo la vista a la taza-
 No importa -dijo la chica pecosa-
 Bueno… -Yulia acercó la taza a Lena he hizo que bebiera, la mojó un poco- no soy muy buena en esto -confesó la pelinegra- lo siento
 No te preocupes… es eso o nada… gracias
 Gracias…? -Yulia puso cara de contrariedad y hasta tal vez, bochorno- estas aquí secuestrada, recuerdas?

Lena no respondió de inmediato, primero bajó la vista, secuestrada… eso retumbó dentro de ella, luego buscó la mirada de Yulia.
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Yulia
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:21

Que piensan hacer conmigo, me dejaran libre?
 Yo… yo… no lo sé… -hubiese querido decirle que si, se ponía en su lugar y, era obvio que eso es lo que uno espera escuchar- supongo que si… no tendrían x que no hacerlo
 Pero… -evidentemente Lena no había quedado conforme con la respuesta- tu los conoces, ustedes son… son…
 No vayas a decir una banda o pandilla, te lo advierto! -bromeó Yulia-
 Creo que ellos mataron a mis guardaespaldas… -susurró la pelirroja-

La chica de cabello oscuro ocupó su sitio en el sofá frente a Lena. No le sorprendía lo que acababa de decir la chica, era clásico en Vladimir, el derramamiento de sangre era su sello. Que mal se sentía Yulia! estar haciendo eso la ponía al mismo nivel que Vladimir, ella era tan ruin como él, estaba quitándole la libertad a una chica, x dinero, gente había muerto y ella formaba parte de aquello.
Había participado en robos, quizá dos, tal vez servía como señuelo, y aunque era delito, jamás se había sentido como ahora. Sintió ganas de soltar a Lena y marcharse ella también, lejos de todo, de su pasado, hasta del mismo Mijail. Que lejano veía en ese momento su vida soñada, su casa en el bosque…

 Mira… Elena…? verdad? -empezó Yulia-
 Si… bueno… Yulia, cierto? -la morena asintió con la cabeza- puedes decirme Lena si quieres, así me llaman mis amigos
 Lena… -Yulia sintió melancolía, amigos, como quisiera ella poder decir mis amigos, pero sonrió brevemente, esa chica podría considerarla su amiga?- no quiero hacerme la victima al decir esto… ni decir que soy una blanca paloma… pero yo… yo no formo parte de ellos, me trajeron aquí sin saber para que, nunca antes había hecho esto… y para ser francos, ellos tampoco, x eso no sabría decirte que tienen en mente
 Crees que me hagan daño?
 No lo sé… -respondió sincera- pero te prometo que tratare de que no sea así -Lena la miró agradecida- con suerte, esto acaba en un par de días, me dijo Mijail que todo lo tienen muy bien planeado…
 Ese chico es tu novio?
 Si…
 Lo amas entonces?
 Crees que tu padre haga intervenir a la policía? -dijo Yulia muy rápido, casi sin que se notara que no había querido responder-
 Supongo que si… no debería verdad?
 Según lo que se ve en las películas, pues no… -hizo una mueca que se asemejó a una débil sonrisa- Ni bien vea a Mijail le preguntare como va todo, te parece?
 Ellos vendrán? -interrogó al instante Lena, cambiando el aspecto de su rostro-
 Imagino que si -Yulia notó su temor- te asustan… quien te hizo eso? -dijo poniéndose de pie para dirigirse hacia ella y señalar su rostro-
 No recuerdo bien, eran tantos… -Lena forzaba un poco su mente, era un recuerdo que le causaba dolor y miedo- recuerdo que era alto…
 Rubio? -interrogó Yulia-
 No -contestó inmediatamente Lena- cabello oscuro, muy corto, ojos verdes…
 Con un corte a la altura de la ceja derecha? -afirmó esta vez la muchacha delgada-
 Si, es tu novio?
 No… -negó ella- es Víktor, una bestia, no me sorprende… -posó la mano sobre la inflamada mejilla- aun te duele?
 A veces, un poco… -respondió, pero Yulia se dio cuenta que su respuesta era un poco falsa, como para no hacerla sentir mal tal vez-
 X que antes no me hablabas? -interrogó-
 No se… tenía miedo -contestó Lena- aunque algo dentro de mí me decía que no era así, temía que fueras como ellos…
 Como ellos? -se dijo Yulia en la mente- que te hace pensar que soy distinta?
 Sinceramente… no se… solo lo creo, simplemente sé que en tus ojos no hay lo mismo que en los de ellos
 Ay Lena… creo que te equivocas -volvió a sentarse frente a ella- soy igual que ellos, estoy aquí x dinero, reteniéndote, intentando formar mi futuro a costa tuya… -dijo esto bajando la voz y la cabeza-
 Tu familia sabe que estas aquí?
 Toda mi familia es Mijail, yo crecí junto a él y a esos tipos que te trajeron aquí
 Y… tus padres? -preguntó llena de duda la pelirroja-
 Me abandonaron
 Lo siento… no debí preguntar… lo siento…
 No te preocupes, es la verdad… lo único que tengo es a Mijail, sabes? Él y yo vamos a dejar todo esto cuando tu estés libre, me lo ha prometido… él no es como el resto, detesta esta vida tanto como yo, nunca ha matado a nadie
 Entonces x que no se alejaron de esto antes?
 Tu no entiendes
 Explícame
 Tú no sabes lo que es la falta de comida, de un hogar… pero acepto que hace mucho debimos habernos marchado… puedes odiarnos Lena, nos lo merecemos

De pronto se escuchó el sonido de un auto estacionándose, y poco después varias voces dentro de la casa

 Ya regresaron -dijo Yulia asomada a la ventana- veremos que novedades tienen, ya vuelvo -se disponía a salir, pero antes le dirigió una mirada a la chica pecosa- no pongas esa cara de miedo -le sonrió para transmitirle confianza- nada te harán, ok?
 Ok… -respondió aunque su mirada era de terror puro-

La pequeña dio los cortos pasos que la separaban de la otra muchacha. Levantó suavemente su rostro tomándola del mentón

 Créeme Lena, nada te pasara, lo prometo
Después de esto, Yulia salió de la habitación. Esperaba que le dijeran que todo estaba listo y que entregarían a la chica, eso calmaría un poco su remordimiento.
Cuando casi había terminado de bajar las escaleras pudo distinguir que allí se estaban peleando


 TU VES COMO LO ARREGLAS!! ME ENTENDISTE!
 No es mi culpa Vladimir!
 No te estoy preguntando si es tu culpa, DEMONIOS! ESO NO ME INTERESA GLEB! Solo te digo que lo arregles entiendes? ME ENTIENDES?
 Que sucede? -dijo Yulia ingresando a la sala-
 Quien te llamó a ti eh!?
 Vete al infierno Víktor! -contestó ella-
 A quien le hablas así?? -aquel hombre se había puesto de pie de golpe y gritó a Yulia cogiéndola fuertemente del brazo-
 ANDA! COBARDE! PÉGAME COMO LO HICISTE CON LENA! hazlo para que veas como te vas arrepintiendo!
 Suéltala Víktor! -exigió Mijail interviniendo-
 Oblígame imbécil!
 Si no se callan en este momento los mato a los tres, me oyeron! -Vladimir lleno de furia en los ojos se había acercado-
 Yo solo pregunte que pasaba, merezco saber -dijo Yulia sin inmutarse-
 Hoy no estoy para tus cosas Yulia -contestó el líder-
 QUIERO SABER!!
 Desaparece… -dijo conteniéndose, Yulia estaba a punto de replicar cuando Mijail se acercó a ella y tomándola del brazo, la sacó de la habitación-

 X que me sacas tarado?
 Tu eres loca? -le reclamó- no ves que hay problemas?
 Los veo, x eso quiero que me digan que pasa!
 Yulia no te metas en esto, súbete y quédate ahí
 Tu te crees que soy tu muñeco? Te equivocas Mijail, a mi me dicen que sucede o me voy! Me conoces y sabes que no hablo x hablar!
 Estamos intervenidos… -respondió vencido el muchacho-
 Intervenidos? -ella no entendió- que quiere decir eso?
 Ese desgraciado de Katin tiene a los mejores trabajando para él, con equipos de última tecnología, estuvieron a punto de descubrir de donde era la llamada, x suerte Gleb se dio cuenta a tiempo
 Eso es lo que quiere Vladimir que arregle?
 Si… esto va a tomar mas tiempo del pensado, todo se complicó, Vladimir hasta ha decidido que dos se queden afuera cuidando
 Ya veo… -Yulia pensó al momento en que, decirle que aquello “tomaría mas tiempo” a Lena, iba a ser muy desagradable- que piensan hacer ahora?
 Vamos x unos equipos, sólo vinimos para recoger unas cosas
 Si se esta complicando… -empezó Yulia- x que mejor no dejamos libre a la chica y…
 JAMÁS!! -Vladimir acababa de entrar a esa habitación seguido x el resto de los chicos- ANTES PREFIERO ENVIARLA X PEDAZOS DE REGRESO! -gritó- que le parecería a ese infeliz de Katin si le envío una parte de su hija! -dijo y en ese momento se dirigió a las escaleras que llevaban al segundo piso donde estaba Lena-
 Vladimir, no! detente animal!! -Yulia corrió detrás de él y lo jaló con fuerza-
 Hoy estas colmando mi paciencia Yulia!! -gritó y con rabia, la abofeteó-

El golpe no fue muy fuerte, Yulia había podido adivinar ese suceso y se movió tratando de esquivarlo, pero igual la mejilla le ardió con el contacto.
Todos hicieron silencio y quedaron inmóviles

 Yo no quería Yulia -ahora el muchacho se excusaba, pero en realidad no le daba gran importancia- me obligaste, acéptalo
 Infeliz -dijo ella masticando su cólera-
 Creo… creo que estamos perdiendo tiempo -pronunció Mijail, que tenía los ojos clavados en el piso, si veía a Vladimir lo mataba-
 Es verdad -agregó Isha- vámonos ya
 Esta bien -aceptó Vladimir- te prometo que arreglaremos esto -dijo a Yulia intentando cogerle el rostro-
 No me toques cerdo -ella lo esquivó, y él bajó las escaleras y salió de la casa seguido del resto-

Mijail antes de cruzar la puerta le dirigió una mirada a su novia, ella meneó la cabeza y le reprochó con los ojos su cobardía.

Se sentó en las gradas de la escalera cuando Mijail cerró la puerta tras de él. No, él no era la persona con la quería pasar el resto de sus días, no se veía viviendo con alguien que no se arriesgara x ella. Que no le diera miedo correr un riesgo x defenderla. Ella tenía claro que preferiría sufrir un dolor en lugar de la persona amada, Mijail jamás lo haría. En esos momentos, hasta dudaba que en verdad cumpliera con la promesa de que esta seria la última vez que trabajaría para Vladimir.

 Y si me marcho? -dijo de pronto- que todos se vayan al diablo! Me iré lejos… eso haré -se puso de pie pero al dar el segundo paso se detuvo- no puedo, Lena… le prometí que no le harían nada -recordó-

X un segundo pensó en marcharse con ella también, pero no tardó en acordarse que ahora había gente afuera custodiando la casa. No, no podía irse, no podría con su conciencia. Se quedaría, ojala todo terminara pronto. Subió las escaleras
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:24

Dios! gracias que eres tu! -suspiró Lena-

Había escuchado los gritos, no distinguió de qué trataba la pelea, eso era peor, creía que en cualquier momento alguien subiría a hacerle daño, x unos segundos lloró. Aunque se obligó a calmarse, el miedo estaba en ella.
Luego sintió el silencio, se habrían marchado todos? pero el sonido en las escaleras al poco tiempo le hizo ver lo contrario, que sea Yulia, que sea Yulia, era lo único que repetía su mente

 Que pasó? X que eran los gritos? -interrogó. La pequeña morena cruzó el ambiente en silencio y se dirigió a la ventana, ahí estuvo un buen rato, sintiendo los ojos de la chica pecosa en su espalda-
 Nada Lena -dijo volviéndose- peleaban x que así son, siempre gritan, no debes asustarte -notaba que había llorado-
 Y que averiguaste? -continuó, aunque estaba segura que algo le sucedía a aquella chica, la expresión en esos ojos azules no era la misma-
 No me dijeron nada -respondió- ellos…
 Puedo pedirte algo? -interrumpió Lena causando sorpresa en Yulia-
 Claro… -aceptó con intriga-
 Si quieres, no me digas que sucede, pero x favor no me mientas… es peor… lo noto… y te juro que es peor… -Yulia se sentó frente a ella-
 Lo lamento -no la veía a la cara- creí que seria mejor…
 Ya ves que no -dijo Lena sonriendo, Yulia la sintió y levantó el rostro-

Le contó lo que pasaba, que todo se había complicado y que tomaría más tiempo, le contó parte de la pelea, pero omitió el arranque de locura de Vladimir, también que la había golpeado. Lena no pudo evitar romper en llanto, quería que eso terminara, volver a casa, el miedo era algo que estaba invadiéndola, estaba en ella, tal vez x momentos lograba contenerlo, pero vivía dentro y afloraba en cualquier momento

 Quiero que termine Yulia! -dijo en medio de un sollozo- tengo miedo…
 Lo sé, lo sé… -la abrazó, primero sólo pasó un brazo x su espalda, pero cuando sintió la gran necesidad de la pelirroja de descargarse, la estrechó fuerte contra ella-

A Lena le hizo bien llorar, lo hizo hasta que ya no sintió ganas de hacerlo. Había estado conteniéndose todo el tiempo, pero ahora se había sentido libre de desahogarse.

 Mejor? -le preguntó Yulia bajito, separándose un poco del abrazo. Lena asintió con la cabeza y le mostró una sonrisa de gratitud- me alegro…
 Gracias Yulia
 Es curioso esto, no te parece? -la pequeña ojiazul terminó de separarse- la secuestradora consolando a la secuestrada, x que la secuestrada llora en los brazos de la secuestradora

Lena puso cara de ya me confundiste con el lío de palabras! y sonrió x ello, contagiando a Yulia

 Has pensado que si todo sale bien para mi… -Lena perdió de pronto la sonrisa- podría ser todo lo contrario para ti?
 En verdad -respondió la pelinegra- no, solo tengo en mente que pagaran x ti y te entregaran y luego yo me marchare lejos de todo, seré alguien distinta, solo seré yo en mi casa del bosque…
 Tu casa del bosque? -consultó Lena- tienes una casa en el bosque?
 Olvídalo -dijo Yulia acompañando el comentario con un movimiento de mano-
 Vamos! Cuéntame! -pidió la muchacha-
 Es algo sin importancia -dijo con desdén la morena-
 Aunque sea sin importancia, quiero saber -replicó la muchacha-
 Hagamos un trato… ok? -dijo Yulia que estaba de cuclillas a su lado- pero dime que accederás
 Esta bien -aceptó Lena totalmente intrigada, reconocía estar sinceramente interesada en lo que Yulia tenía para contar. A pesar de la situación en la que se encontraba, aquella chica de ojos azules le caía bien, la hacia sentir tranquila- dilo…
 Nada de preguntas sobre mi -acto seguido, Yulia se puso de pie y se dirigió al sofá-
 Pero… aguarda! Espera… espera… -dijo Lena luego de superar la sorpresa- que clase de trato es ese?? No tiene sentido! -protestó- no es justo
 Ah!… ah!… ah! -Yulia se sentó despreocupada, es mas, su cara evidenciaba estarse divirtiendo con la situación- yo solo dije que haríamos un trato, jamás mencioné que iba a ser justo -hacia gran esfuerzo x contener la risa- eso te lo imaginaste tu solita!
 Yulia!! no inventes! Eso es trampa!
 Que cosa? Me estas llamando tramposa? -la pelinegra se estaba entreteniendo bastante- eso si que no… tu dijiste que aceptarías!
 Yulia! -replicó de nueva cuenta la pelirroja-
 Ahhh… bueno! -ahora si la pequeña chica no aguantó mas la risa-

Ya había resistido bastante, así que rió x buen rato, luego, después de haberse calmado, regresó la vista a Lena y esta le tenía una mirada clara de ya te cansaste de reír a expensas mías??
 Vamos Lena! no me digas que te enfadaste? -consultó Yulia sin poder aun abandonar del todo la risa-
 No, claro que no -respondió la pelirroja, con cara de pocos amigos-
 Que mala eres mintiendo! -la pelinegra se sentó muy al borde del sofá para poder tentar coger a Lena x el rostro y así le dirigiera la mirada-
 No estoy mintiendo… -dijo muy seria cuando quedaron cara a cara, mantuvo esa expresión x algunos segundos, hasta que rompió en risas, acompañada de la chica ojiazul-
Aquello duró varios minutos, x momentos parecía que podrían controlarse y detenerse, pero a los segundos se encontraban de nuevo envueltas en carcajadas.
Era una situación extraña, tomando en cuenta las circunstancias que las rodeaban, pero ellas reían de manera tan libre y abierta que parecía que se conocían de mucho tiempo y que se encontraban tal vez solo pasando un buen rato en compañía.

 Eres muy obvia Lena… -dijo Yulia ya casi calmada de las risas-
 Se me notó mucho? -contestó la pelirroja, también tratando de calmarse- soy una tonta!
 Si se notó! mucho! Pero no eres tonta… eres franca… digo… tienes la verdad en el rostro, no dudo que seas una excelente persona, has de ser una gran amiga
 Ya Yulia, para, que me sonrojo! -contestó Lena en tono de broma, aunque en el fondo era cierto, sentía que si Yulia seguía iba a sonrojarse mucho-
 Está bien, ya no digo nada, no quiero que en verdad te enfades conmigo!

Yulia se acomodó en el sofá subiendo las piernas en él, x unos segundos perdió la vista hacia un lado, Lena la observaba con detenimiento. La pelinegra volvió el rostro para detenerlo en la pelirroja muchacha, que le sostuvo la mirada x un momento para luego dejar de hacerlo.

 Desde que tengo uso de razón he soñado con una casa en el bosque…

La morena muchacha sorprendió a Lena, casi había olvidado el tema, escuchaba a Yulia de una manera frágil, en lo poco que la había tratado, la consideraba fuerte, decidida y ahora le sonaba tan vulnerable y sin ser muy conciente de aquello, se sintió conmovida. Esa pelinegra lo tenía todo.

 …alejada de la ciudad, de todo… en el que no quede rastro de esta existencia, en el que todo sea tranquilidad, viviendo una vida que nunca me fue concedida, sin miedos, rechazos… ni abandonos…

Lena, que no se había atrevido a levantar la vista mientras la pequeña morena hablaba, alzó la mirada, y a través de sus ojos un tanto cristalizados x unas lágrimas que intentaban salir observó a Yulia con ternura y pudo ver que ella también tenía los ojos húmedos

 …en la que sólo exista yo y esa persona a la que ame y me ame x la eternidad…
 Tu novio -intervino la pelirroja, dejando x contados segundos en silencio a Yulia-
 Mijail…? si te soy sincera Lena… -Yulia bajó los pies del sofá- no creo que sea él, el amor de mi vida… yo… yo no sé…
 No lo amas?
 Si, lo amo, pero ahora veo que no con esa clase de amor que hace que uno desee formar una familia y vivir una vida con él, lo amo x que es la única persona que me ha demostrado amor…

Quedaron en silencio un momento

 Y tú Lena… estas enamorada?
 Definitivamente no -contestó al instante sin pensarlo-
 No hay nadie que ande tras tuyo?? X Dios! No te creo! -dijo esta vez Yulia tratando de cambiar la atmósfera a algo mas despreocupado- si eres bellísima!! -el rostro de Yulia ardió en contados segundos, de donde había salido ese comentario?-

Lena había tomado el mismo color que la pelinegra, bajo y regreso la mirada dos veces sumamente nerviosa

 Pues… tampoco dije eso, hay alguien, pero… como tu dijiste, no creo que sea él, el amor de mi vida… tal vez x eso nunca me animé a darle el si
 Lo que pasa es que te gusta que te rueguen eh!! -bromeó Yulia-
 Rayos! me descubriste! -contestó risueña-
 Soy muy lista! -dijo con enorme sonrisa de fingida humildad-
 Ay! que niña tan modesta me habías resultado!

Sonrieron débilmente, disfrutando de sus compañías

 Nunca le había dicho a nadie de… -Yulia dudó unos segundos, calló y luego balbuceó. Lena la miró con interés- …jamás había mencionado a nadie, nada acerca de la casa en el bosque -dijo esta vez con seguridad-
 Pues… te agradezco que confíes en mí. Estoy segura que tendrás esa casa…
 Si tu papá no nos mete antes en la cárcel! -Yulia intentó darle un tono de broma-
 Eso no pasara, ok? -respondió Lena, con algo de seriedad- tu me cuidas ahora, yo también lo haré x ti, entiendes?
 …Entiendo

Quedaron viéndose fijamente, como si fuera la firma a aquel acuerdo de velar una x la otra

 Te prometo que un día de estos hasta te hago un dibujo de la casa, la tengo grabada en mi mente como si fuera real!
 Me agradaría mucho! -aceptó la pecosa pelirroja-
 Pero ahora… -Yulia se puso en pie, siendo seguida x los ojos verdes de Lena- me tengo que ir a cocinar, x que el delivery no es una opción para nosotras -rió-
 Tienes razón! Y yo que estaba antojada de pizza!
 Pues te aguantaras, x que yo no pienso hacerla! -acompañó el cometario con una expresión chistosa y luego le sacó la lengua-
 No me digas que sabes prepararla? -consultó Lena, con cara de no creo que tus conocimientos culinarios traspasen el arroz con huevo frito!-
 X supuesto señorita! -dijo haciendo énfasis en la última palabra, con carita de indignación muy graciosamente interpretada- en cambio dudo que otras personas -repitió aquel gesto- tengan idea de cómo hacerlo
 Insinúas que no sé cocinar??
 No… de ninguna manera, claro que no lo insinúo… -dijo con mirada inocente- lo afirmo!! -soltó la risa-
 Que cosa??? -reclamó la pelirroja, aunque no pudo evitar reír con la situación- para que te lo sepas, niña presumida, yo, cocino muy bien!!
 Naaaa… lo dudo mucho! -afirmó convencida Yulia-
 Ya te lo probaré algún día! -aseveró la muchacha- y ese día me deberás una disculpa eh!

Yulia sonrió un momento junto a la puerta de aquella habitación, sin duda algo cruzaba x su mente, Lena lo sospechó x su expresión

 En… en que… en que piensas…?

No había que ser muy astuto para darse cuenta que aquella morena muchacha tenía alguna idea en mente. Era verdad que tenían muy poco de conocerse, y muchos menos, de haber entablado una relación amistosa, pero Lena esta convencida de que podía asegurar casi en un cien x ciento, cuando aquella despreocupada y resuelta joven tramaba algo, tanto como sabía reconocer cuando le ocultaba alguna cosa, cuando se sentía preocupada o hasta cuando se sentía triste. Pero ahora… ahora no sabía que locas ideas revoloteaban x la mente de esa pequeña muchachita, Dios!! Como la intrigaba!

 Yulia! puedes decirme x favor, que es lo que estas tramando!?? -exigió haciendo bastante evidente su descontrolada curiosidad-

La chica ojiazul le dirigió la mirada y con una sonrisa en los labios caminó hacia ella

Pues… -se paró delante de Lena y se inclinó frente a ella- veremos si eres tan buena cocinera como dices
 Espera… espera… que haces? -Lena recién empezó a adquirir conciencia de que lo que Yulia estaba haciendo era desatarla- ENLOQUECISTE O QUE?

Aunque pudiera parecer tonto y tal vez hasta ridículo, Lena oponía tenaz resistencia a ser despojada de las cuerdas

 Vamos Lena!! colabora muchachita!! Que tienes? -decía Yulia luego de darse cuenta que apenas y había podido soltar un nudo-
 Que tienes tu??? Acaso te pegaste en la cabeza? no puedes soltarme!
 X Dios!! -Yulia se detuvo en su intento de desatarla para soltarse a reír- esto es increíble! -se arrodilló frente a Lena y siguió riendo, se recostó un momento sobre las rodillas de la pelirroja y luego le dirigió la mirada- eres conciente que estas secuestrada, y casi me estas rogando x que no te suelte? …Lena… quien de las dos es la que parece que se pego en la cabeza eh??
 Tonta… -respondió Lena de manera tierna, riendo también, ya que si analizaba las palabras de Yulia, pues, la morena tenía mucho de razón- PUES CLARO QUE TU YULIA!!! -dijo al momento- solo imagina que alguien lo descubra?? -esta vez acompañó el comentario con una expresión de pavor-
 Ah!!!! Que poquito sentido de la aventura el tuyo eh!!! -se burló la morena y, poniéndose de pie, reanudó su tarea de desatarla-
 YULIA!!!
 Dios, Lena!!! -le dirigió la mirada pero sin dejar de mover las manos, ya que esta vez estaban obteniendo mejores resultados que hace un instante- escúchame, quieres? -Lena posó aquellos ojos verdes, que Yulia empezaba a reconocer como increíbles, en los suyos- no tengas miedo, ok? jamás haría algo que pudiera dañarte. Ahora sólo están afuera Isha y un tipito que se ve de lo mas inofensivo! -dijo esto haciendo un gesto con los ojos que hizo reír mucho a Lena- no habrá problemas con ellos, yo me las arreglo… entonces… crees que puedas confiar en mi, Lena…?

Yulia dejó de mover las manos, aunque no las quitó de donde las tenía. Lena hizo mas intensa y profunda la mirada, como si quisiera entrar en aquellos ojos azules, aquellos que inexplicablemente le hablaban de verdad, seguridad y confianza. Apenas fueron unos segundos los que transcurrieron, la pelirroja sonrió suavemente y luego respondió.

 Si, claro que si… confío en ti Yulia -la morena correspondió la sonrisa, sintiendo un remolino en su interior al mismo tiempo que dio el último jalón para soltar a Lena-

Muy veloz la morena quitó las cuerdas, y Lena se vio x fin luego de varios días liberada. Veía sus manos con emoción, sonrió y compartió la sonrisa con Yulia.
La chica de los ojos azules sonreía tanto como Lena, se sintió complacida de ser en parte la causante de aquellas sonrisas en el bello rostro de la pelirroja, además que experimentaba una sensación que sentía la llenaba, o mejor dicho, la rebalsaba en su interior.

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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:25

X un instante, Yulia dejó de escuchar las risas de Lena para escucharse a ella misma decir, crees que puedas confiar en mi, Lena?...
Se sintió desubicada. Estaba pidiendo confianza? Lo hacía? Estaba pidiendo que alguien sintiera seguridad en ella? Que era aquello?
Siempre tuvo claro que la vida era para fuertes y que solo sobreviviría quien pudiera afrontarla, solo, sin tener que depender de ninguna otra persona. X eso que tampoco tenía en mente ser el soporte de nadie. Siempre lo pensó… hasta este momento.

Realmente lo que Yulia no identificaba era que en el fondo, ella tenía miedo de confiar, de apoyarse en alguien, de abrir su corazón y mostrar que también tenía debilidades. Siempre fue una chica fuerte, jamás tuvo en el pensamiento confiar en nadie, x que también era conciente que ella no era una persona en quien se pudiera confiar. No quería serlo. No creía en esos sentimientos. No hasta ahora.

Volvía a escucharse a ella misma pedirle confianza a Lena, y se estremeció cuando recordó la respuesta de la pelirroja, le dijo que si. No podía creer, no entendía x que aquella respuesta le había hecho experimentar la felicidad más grande que podía recordar. Se sorprendió cuando fue conciente de que su corazón anduvo a mil x hora esperando la respuesta de la ojiverde muchacha, deseando y rogando x que su respuesta fuera un si. Como se nota que jamás has tenido una amiga Yulia, se dijo la pequeña sonriendo.
De pronto, la delgada morena sintió un tipo de electricidad, o, no supo bien que fue, hasta pocos segundos después

 Aguarda Lena… -dijo con los ojos tan abiertos como pudo y con una pequeña sonrisa revuelta con incredulidad- acabas de pegarme una cachetada?
 Discúlpame Yulia!! -contestó la chica de las pecas, con el rubor en las mejillas- no quería! Pero es que estabas como… ida! Te hablaba y no me hacías el menor caso! de pronto creí que algo te había pasado… o… o no sé! Es que… -la pobre pelirroja no sabía como mostrar su arrepentimiento-
 Me pegaste… -decía Yulia con la mano sobre la mejilla-
 Ya Yulia, discúlpame…
 Es que… me pegaste… -la morena tenía muchísima intención de seguirse divirtiendo con la situación, pero aquella carita de arrepentimiento de Lena, la hizo terminar con el juego- ya Lena!!! estoy jugando!!! -le cogió la mano que la pelirroja había posado sobre la supuesta mejilla ofendida- habías resultado bastante rápida pelirroja! -dijo de pronto y Lena no entendió el x que del comentario- quiero decir que ni bien te desato, lo primero que haces es soltarme un golpe!!
 No quise…
 Ya te dije que bromeo! ni siquiera me diste fuerte!
 Eso mismo decía yo!!! -dijo esta vez Lena, con cara de afirmación- a las justas fue un roce! Pero tu pusiste cara de cómo si te hubiera fracturado la mandíbula!!
 Mentira!!! -reclamo riendo la morena-
 Eres una exagerada, admítelo!
 Y tú, una abusiva!!

Después de pasarse más de 10 minutos bromeando, jugando y diciéndose de cosas, Yulia desató las piernas de Lena, con lo cual quedaba totalmente libre para ponerse en pie.
Para Lena, a pesar de que ya llevaba varios días sin poder moverse, fue una sorpresa descubrir que tenía el cuerpo adormecido x completo. Intentó pararse, y al hacerlo sintió un gran dolor en las piernas que la hizo tambalear ligeramente, para su suerte, Yulia estuvo muy cerca para sostenerla entre sus brazos, impidiendo así que la pecosa pelirroja se fuera de narices contra el piso.
Aquello provocó otros varios minutos de bromas y juegos, luego Yulia con mucho cuidado fue soltando de a pocos a Lena para que pudiera conducirse x ella sola, lo que finalmente consiguió.


 No me vengas ahora con pretextos eh! -dijo la morena recostada sobre el marco de la puerta, viendo desde esa posición a Lena-

La pelirroja le dirigió una mirada de confusión, esa pelinegra salía con cada cosa

 Lo que pasa es que ya te diste cuenta que tendrás que probar aquello de que la señorita sabe cocinar -pronunció Yulia con tono sarcástico, pero en buena onda, siempre, sin moverse de su posición junto a la puerta-
 Era eso! -Lena entendía ahora- pues ni creas! Yo voy a hacer que cierta niña presumida me vaya pidiendo disculpas al rato!

Una sonrisa sincera se dibujó en el rostro de Yulia. En serio, estaba disfrutando tanto de la compañía de esa muchacha. Tanto, que ya ni siquiera se cuestionaba del como era posible si recién la conocía, apenas y habían hablado y ella ya le había contado de su casa en el bosque. Quería olvidar que la pecosa chica estaba allí secuestrada, que ella formaba parte del grupo que le robaba su libertad, ojala Lena también lo olvide.
Cuan curiosa puede ser la vida, acaso estaba ofreciéndole de esa manera a su primera amiga? Eso debía ser, x que Yulia sentía que estaba empezando a querer a esa pelirroja.

 Bueno pues! -Yulia se incorporó- muchas palabritas… vamos a la acción! -se acercó a Lena que se había asomado a la ventana, y la cogió de la muñeca- a la cocina pelirroja! -empezó a caminar sujetando a Lena-

Yulia estaba a punto de darle vuelta a la perilla de la puerta, cuando se detuvo de golpe sobresaltando a su acompañante
Que estúpida! -se dijo la morena dándose una palmada en la frente-
 Que ocurre? -consultó la sorprendida ojiverde-
 No cerré la puerta principal -respondió dándole la cara- que tonta puedo ser -se volvió a amonestar- espérame aquí Lena, vuelvo en un segundo, si?
 Y si alguien sube? -Lena se sintió invadida x un repentino miedo- va a encontrarme desatada Yulia! -que intranquila se le veía, estaba temblando-
 No, no te preocupes -la morena se sintió culpable de que Lena hubiera vuelto a sentir miedo y de que esos lindos ojos verdes se vieran aterrados-

Ah! que tonta! volvió a reprocharse, sólo que esta vez en silencio, y así te atreves a pedir confianza??? Esto lo tenía que solucionar, no quería defraudar a Lena, no lo iba a hacer. Además, se dijo a si misma, que esa mirada de terror que ahora inundaba los ojos de la pelirroja, la iba a evitar a como diera lugar, aunque tuviera que dar su vida x eso. De ella corría que Lena no volviera a sentirse desprotegida.

 Dime que no estas arrepentida de confiar en mi… -le dijo Yulia a la hasta ese momento intranquila muchacha-

Nadie podría decir, quien de las dos en ese preciso instante estaba más asustada. No experimentaban el mismo miedo, eso estaba claro, mientras Lena temblaba completamente de pánico temiendo que alguien pudiera descubrirla libre, Yulia ardía en pavor, temía que Lena le dijera que ya no confiaba en ella. Estaba aterrada.

Lena siempre fue una chica asustadiza, insegura, tal vez todo eso debido a su carácter tímido. Le costaba enormemente correr riesgos, y sobre todo, pensar en positivo. Podía derrumbarse ante el primer asomo de peligro, pero ahora era distinto, ella podía sentirlo.
Eran esos ojos azules que gritaban a todas voces seguridad!?? Era esa gran personalidad? Acaso esa convicción en sus acciones y sus palabras? Esa evidente y clara posición de cuidarla? Que era? No podía definirse x algo en especial, era toda ella, indudablemente

 X supuesto que no Yulia, x supuesto que no -respondió a los pocos segundos la pecosa chica, con un decisión única en los ojos y le otorgó una sonrisa, entre infantil y cómplice. Recogió con su mano derecha, un mechón de cabello que acaba de cubrirle un poco el rostro a Yulia- anda! Apresúrate! Yo aquí te espero… total! Igual no puedo ir a ningún otro lugar!!
 Eso es cierto… -dijo Yulia luego de unos segundos, que parecieron extenderse en minutos o tal vez horas-

Su rostro mostraba una amplia y limpia sonrisa, una que casi tomaba vida propia y amenazaba con salir volando de allí. Pero la despistada morena reaccionó dándose cuenta que había quedado detenida de pronto, y con algo de rubor en la mejilla, bajo la mirada al piso pero regresándola al instante

 No me tardo nada! -dijo con sonrisa de travesura-
 Ok… ya te dije que de cualquier forma, de aquí no puedo salir!

La morena sonrió y al segundo cerró la puerta tras ella, desapareciendo. Bajo como un rayo las escaleras, realmente, hasta podría haber tenido un accidente x la forma atolondrada en la que lo hizo, ella ni lo notó.
En tiempo record, se encontraba junto a la puerta principal con la mano en la perilla de la puerta, cuando de pronto, la gran pregunta corrió x su mente, que diablos te vas a inventar Volkova!?? Se sintió invadida x los nervios que luego fueron cambiando a frustración, nada se le ocurría!
Pensó mil y un excusas, pero todas las desechaba x sonarle absurdas, su paciencia estaba a punto de colapsar.

 Al demonio!! -dijo finalmente, y de manera resuelta abrió la puerta de golpe, sobresaltando a los dos muchachos que resguardaban la entrada - Isha, y… -le dirigió una mirada, entre como es que te llamas? y, sinceramente no me importa, al muchacho que lo acompañaba- y… -Yulia notó que ni el tonto de Isha, y ni siquiera el mismo muchacho le darían el nombre- como sea! sólo vine a decirles que voy a ponerle seguro a la puerta, así que no intenten entrar!

Ni bien terminó de hablar, la pequeña morena se giró sobre sus talones y se disponía a cumplir con su anuncio

 Aguarda! -dijo de pronto el anónimo muchacho- no puedes hacer eso!

Yulia volteo el rostro con expresión sorprendida, y realmente un tanto desconcertada. Obviamente sabía que no seria tan fácil, pero de ninguna manera imagino que seria aquel muchacho el que fuera a oponerse. Estaba confundida, y su rostro así lo hacia saber.

 Es solo… solo que, no deberías… -intentaba explicarse el muchacho, que notaba el aturdimiento de la joven. Además que las risas contenidas de Isha, quien imaginaba los pensamientos de Yulia, y eran algo así como quien diablos se cree este “mequetrefe poca cosa” para oponerse a lo que yo decido!??, lo ponían aun mas nervioso-
 Y x que no debería, según tu? -pregunto resuelta, a escasos centímetros del chico. Si algo era distintivo en Yulia, indudablemente era aquella firmeza y seguridad en sus ojos, a veces, hasta intimidante-
 Pues… x que no… -dijo intentando sonar decidido, pero sin ser capaz de sostenerle la mirada- las ordenes aquí las da Vladimir, no tu

X Dios! Yulia estaba que ardía! Que se estaba creyendo ese tipo?? De donde diablos había salido??? Si hubiera podido, lo agarraría a patadas… un momento… quien dice que no puedo? -una sonrisa malévola se dibujo en su rostro-

 Yulia! Yulia!
 Ah!? -un tirón en el hombro la hizo volver a la realidad- x que me empujas imbécil?? -reclamó ella a Isha-
 X que te quedaste como estúpida sin decir nada
 A mi no me llames estúpida, tarado! -amenazó la morena-
 Ay ya, bueno, no te pongas así… -no era que le tuviera miedo, bueno, tal vez un poco, nunca se sabía como podía reaccionar Yulia-
 Como decía… -Yulia pronunciaba cada palabra de manera muy marcada, con fuerza- voy a cerrar la puerta, con seguro! -dio una rápida mirada a Isha, para luego clavarlos sin ningún tipo de preocupación ni recato sobre el otro muchacho… a ver, oponte… oponte y vas a conocerme… repetía para si misma-

Estuvo largo rato con la mirada sobre el pobre muchacho. La morena se encontraba tan metida en sus pensamientos acerca de cómo es que le iba a dar su merecido ni bien él se animara a encararla, que ni notó que el chico estaba totalmente intimidado y que la última y mas remota idea que cruzaba x su mente era la de enfrentársele a ella y a sus amenazadores ojos azules

 Hey Yulia! -Isha la sacudió levemente, ella aun venia pensando en patadas y golpes- x que no te haces revisar eh!? Te quedas en el aire! Ya se me hacia que tu traías mucho de loca!
 No digas idioteces… ah! cierto… es que eres un idiota, que otra cosa podrías decir, verdad?? -él no respondió-

Era común aquel trato. A pesar de todo lo que hacia, Isha no era un mal tipo, tal vez ya poco le importaba que lo que hiciera estuviera en contra de la ley, el quería dejar atrás su vida de pobrezas y si eso que hacia lo iba a hacer posible, pues no tenía reparos. Eso si, siempre le parecía mejor que pudiera evitarse que alguien saliera lastimado. Tal vez x eso, Yulia aun mantenía con él, aquellas bromas y juegos de cuando eran niños.

 Bueno, me voy… -ella giró sobre sus talones-
 Espera petisa -Isha sabía cuanto la pequeña detestaba que la llamaran así, y cuando vio la mirada que le dirigió lo confirmó- x lo menos dinos para que vas a cerrar la puerta con seguro, no?

Yulia quedó en blanco, para que iba a cerrar la puerta? Tantas ideas se le cruzaban x la cabeza a una velocidad increíble, que no podía hilvanar con tranquilidad una excusa. Vamos Yulia! dile algo! Lo que sea!

 Voy a hacer limpieza
 Vas a hacer que? Tu? Limpieza? Yulia, vas a hacer limp…
 Imagino que a causa de tu estupidez, debes repetirte las cosas varias veces hasta que tu cerebrito logre captar la idea, cierto? -dijo la morena interrumpiendo las burlas del chico-
 Pues, no me costaría tanto asimilar la idea si no me salieras con esas cosas
 Que tu seas un puerco Isha, no quiere decir que los demás también lo seamos, este sitio esta hecho un asco

El muchacho hizo una vista panorámica

 Tal vez un poco -aceptó-
 Bueno, x eso, haré limpieza -Yulia había tardado mucho, estaba desesperada x subir ya con Lena, era casi una necesidad que se negaba a aceptar-

Después de un par más de palabras, la morena x fin pudo regresar a la casa y ponerle el ansiado seguro a la puerta principal. Se recostó sobre ella respirando tranquila, dio un último resoplido y un SI! acompañado de una gran sonrisa, justo antes de partir la carrera de regreso con Lena.
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:26

Listo! -la morena estaba eufórica, tanto que no logró notar que debido a su intempestivo arribo había hecho saltar de la silla a Lena de la impresión-
 Esa cara de felicidad quiere decir, que vaya a saber Dios como! Lograste tu cometido verdad? -Lena no podía menos que sonreír, la alegría en el rostro de Yulia era contagiante-

La morena hizo un movimiento con la cabeza en señal de afirmación con semblante de niña consentida. Tomo a Lena de la mano y así la condujo escaleras abajo.

Para cuando llegaron a la cocina, tenían los dedos entrelazados, quien lo había hecho? quien había dado el primer paso? la duda corrió x la mente de las dos cuando notaron sus manos.

 Debo haber sido yo… -se decía Yulia mentalmente- yo tome su mano para bajar las escaleras… en que momento entrelazamos los dedos? -la morena se rasco un poco la cabeza mientras con lentitud sacaba algunas cacerolas y cualquier cosa que veía en la despensa, no sabía que hacer- que pensara Lena de mi? -la morena se sentía un tanto avergonzada-

 Lena! ve nada más como tienes tomada la mano de Yulia!! que pensara ella de ti?? -la pelirroja clavaba los ojos en sus manos y las desviaba al segundo x que eso la hacia sonrojar mas- suéltala Lena!! -y aunque su mente se lo obligaba, ella se negaba, no podía esconderse a ella misma que se sentía muy bien de esa manera-

 Eh Lena… quería preguntarte…
 No se Yulia!! no se!! no se como paso, en serio!
 De… de que… de que hablas Lena?

Yulia se sorprendió un poco con la actitud de Lena, la chica pecosa se veía algo alterada. Aun seguían de la mano

 Yo… pues… es que… no se Yulia… x que… yo me pregunto y no se…
 Estas bien Lena? -Yulia posó medio en broma medio en serio, la palma de su mano izquierda -la que tenía libre- sobre la frente de la pelirroja-

La morena cargaba ciertas ganas x bromearle pero cuando noto el rubor y nerviosismo de la pecosa pelirroja, aquellas ganas se le esfumaron.

Lena sintió escalofríos con el contacto de Yulia. Que rayos le ocurría? Seguro eran los nervios de haber salido de la habitación en el segundo piso, si, eso era, claro que era eso, que mas podía ser?

 Si… bien… yo… si… estoy bien -dijo al fin la chica de las pecas. Yulia sonrió, no pudo evitarlo, aquella chica era tierna hasta nerviosa-
 Bueno… entonces, yo quería preguntarte… -retomo la pelinegra-
 QUE NO LO SE YULIA! -estalló Lena-
 QUE NO SABES QUE?
 Pues… pues…
 Yo solo quiero saber que necesitas para cocinar!!

Lena tardo unos pocos segundos en procesar la frase completa

 Eso querías saber…? -sonrió de manera débil , aunque poco a poco se transformo en pequeñas risas-
 Que te causa tanta risa eh? -consultó la delgada pelinegra con la ceja en alto- que creías que te preguntaría? Quien invento el teléfono o que?
 Alexander Graham Bell
 Ah?
 El inventor del teléfono…
 Ay! Niña lista! calla x favor!! -rieron las dos- Lo que sucede… -y la miro con astucia y superioridad- es que no sabes cocinar y no tienes idea de cómo escapar, verdad?
 Eso en tus sueños!! Claro que no!!

Y después de mucho soltaron sus manos. Lena se dirigió x los implementos mientras Yulia solo la observaba con diversión, un poco x que la pelirroja no sabía donde encontrar todo lo que necesitaba y otro poco, x que en verdad iba a sorprenderse mucho si la pecosa aquella preparaba la pizza. Tal vez lo único que le faltaba aceptar a Yulia era que en verdad, si la miraba, era x que disfrutaba haciéndolo.

 Tendrás que convencerme para que la coma… -menciono Yulia al cabo de unos 25 minutos de solo observar a la otra chica cocinar-
 Tendrás que rogarme para que te de -respondió Lena-

Las bromas siguieron x casi dos horas. Yulia debía reconocer -aunque no lo hacia, y no lo haría, x lo menos no muy fácilmente- que aquella muchacha, si, aquella chica, a la que se le veía conocedora de muchas cosas, realmente culta, muy inteligente, sabía cocinar! Bueno, eso lo comprobaría cuando la pizza estuviera lista, pero en teoría, se sabía el procedimiento.

X supuesto que Lena sabía cocinar. Eso de la niña rica y consentida nunca fue bien con ella. Simplemente no era una niña rebelde, y aquel aprendizaje lo obtuvo a escondidas, siempre cuidando que sus padres no se enteraran, obviamente se lo hubieran prohibido además de reprochado. Sus amigos solían burlarse de ella diciéndole que si algún día tenía algún problema económico, la contratarían como empleada del hogar.

Sin duda su vida era como de cristal, sin nada que poder tocar, sin posibilidades de actuar, solo observar. Con todo en su lugar, sin muchas opciones para elegir, todo eso lo tenía destinado desde que nació. Acaso empezaba a agradarle el hecho de estar allí aunque estuviera secuestrada?

Poco antes de que la comida estuviera lista, Yulia cogió una manzana anunciándole a Lena con sonoridad, que se la comería para poder soportar luego el hambre que le daría cuando ambas comprobaran que la pizza era incomible.

Pero nada de eso fue verdad, la pizza estuvo deliciosa. Sin duda alguna, la pelirroja no había mentido, la sabía preparar y de manera exquisita.
Comieron y bebieron mientras conversaron. Bromearon la mayor parte del tiempo. Disfrutaban de sus compañías, y hasta se contaron pequeños secretos, sin duda eran ya amigas

 Y te creías que no sabía cocinar eh? -pronuncio Lena recogiendo los platos mientras Yulia aun permanecía sentada-
 Sinceramente… aun me cuesta creerlo… -dijo la morena riendo-
 Eres terca pelinegra! -Lena estaba de espaldas a Yulia y comenzó a lavar todo lo que había utilizado.

Luego ya de varios minutos, se percato que la morena permanecía muy silenciosa, demasiado tal vez. Y al dar la vuelta para buscarla se llevo una gran sorpresa

 No te atreverás! -dijo casi en un grito- Yulia no… -Lena retrocedió unos pasos hasta que quedo contra el lavadero sin escapatoria- no serias capaz, Yulia no…
 Claro que si Lenita, claro que soy capaz…

La morena traía consigo el paquete de harina y no había que ser demasiado perspicaz para darse cuenta cuales eran sus intenciones. Tenía ya acorralada a Lena, la pelirroja intentó primero, escapar, pero su reacción fue lenta y Yulia se lo impidió fácilmente

 Sus últimas palabras señorita Katina…? -dijo en el tono mas malévolo que puedo interpretar la pequeña morena-
 Pues… atrápame si puedes!! -Lena aprovecho un descuido y salió corriendo-

Lo que enseguida sucedió fue una persecución que se trajo abajo sillas y cuanta cosa se les atravesó, de hecho Lena no se atrevía a salir de esa habitación, x lo que llevaban dándole mil vueltas a la cocina. A pesar de que la pelirroja casi suplicaba x parar ya, Yulia no estaba dispuesta a darse x vencida. Y en un rápido movimiento saltó sobre una silla tomando de sorpresa a Lena, aunque sin contar que en el piso ya habían regadas muchas cosas x lo que al quedar frente a la pelirroja resbaló. Lena trató de sujetarla de la espalda y aun así cayó al piso con la pelinegra sobre ella, quedando sus rostros a escasos centímetros.

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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:26

Yulia se perdió en el verde de aquellos ojos, era una conexión que no la dejaba retirarse.
Sus corazones marchaban a toda fuerza y el rubor en sus mejillas era evidente, no podían dejar de mirarse, querían perderse una en el mirar de la otra.

La pelirroja no entendía con certeza lo que sucedía, solo sabía que deseaba a Yulia. La morena luchaba con ella misma, hasta que sin poder contenerse mas, la besó con ansiedad, un beso que fue correspondido al instante y con la misma intensidad.
El beso fue convirtiéndose de a pocos en uno suave, dulce… la pequeña pelinegra con ternura posó sus manos en el rostro de la pelirroja al tiempo que ésta se aferraba aun más a la espalda de la morena.

De pronto, unos golpes desesperados hicieron que se separaran del beso bruscamente y asustadas. Ni Yulia había quitado sus manos del rostro de Lena, ni ella había dejado de tenerla prisionera de su abrazo.

 YULIA!! ABRE ESA PUERTA YA!! MORIMOS DE HAMBRE!! DONDE DIABLOS TE HAS METIDO?? YULIA!! YULIA!!

La morena reacciono x fin, había besado a Lena? la había besado! Quito sus manos de ella, sentía que su cara iba a incendiarse, se levanto sin poder dirigirle la mirada.

 Yo… yo… no se… -debía acaso decir, lo siento? Se sentía confundida-

Le tendió la mano para ayudarla a ponerse de pie. Lena tampoco se atrevía a mirarla, apenas se animaba a levantar el rostro lo volvía a bajar y a dirigir su mirada a otro lado. Ella ni siquiera era capaz de animarse a pronunciar una palabra.

 Lena… yo…

 YULIA!!! YULIA!!! DONDE ESTAS?? ABRE YA **** SEA!!!
 YA VOY!!! -gritó irritada- CIERRA EL **** HOCICO QUE NO SOY SORDA!!! -regreso la mirada a Lena- debes volver arriba -le dijo- vamos

X un momento, olvidando todo, la tomo de la mano para llevarla consigo, pero la soltó recordando lo sucedido, se miraron x una fracción de segundo para desviar sus miradas.
Estando ya arriba, Yulia sujeto las cuerdas evitando ambas cualquier tipo de contacto. Cuando hubo terminado, se paro frente a ella, no sabía que decir, no sabía que hacer. Sin más se decidió a salir de allí.
No podías hacer mas escándalo?? -dijo en tono furioso la morena al abrir la puerta- x que mejor no la dinamitabas eh??
 Que rayos te pasa babosa?? -contesto el muchacho que también estaba enfadado-
 A mi no me dices babosa!
 A mi no me hablas en ese tono!!
 Vayan a la cocina a comer y déjame en paz -Yulia se retiro de la puerta mientras Isha y el otro muchacho entraban, ella se sentó en el sofá recargando su cabeza entre sus manos-
 Pero que diablos hiciste aquí!?? -escucho gritar al muchacho-
 No es tu asunto!! -grito ella sin levantar el rostro- tragas y te largas!!

La muchacha permaneció sentada sin casi moverse gran parte de la tarde. Las imágenes de lo sucedido no la dejaban. Que había pasado? X que había terminado besando a Lena? que sentía x ella?
Sentía su cabeza un mar de confusiones, se reprochaba lo sucedido. Se torturaba x lo que había hecho, x haberse dejado llevar x vaya a saber Dios que razones. Lena podía haber sido su amiga y ahora ella lo había echado todo a perder, como había sido tan torpe??

 Seguro ha de pensar que soy una aprovechada -se reclamaba- o una loca!! No va a querer saber mas de mi -se decía mientras hundía aun mas la cabeza entre sus manos-

Yulia se la paso haciéndose reclamos, pero no quería ahondar en el tema de sus sentimientos, que es lo que en verdad sentía x la pelirroja? Acaso ese miedo a perderla, era solo x amistad? perderla? Es que era suya?

 Mis pensamientos son suyos… -dijo sin pensarlo- Yulia! ya para!! -se reprendió con frustración- para ya! -pero el rumor de su propia voz interna repitiéndose en su cabeza, no quiero perderla, no quiero separarme de ella, no la dejaban tranquila-

 Yulia… -Isha se coloco despacio junto a ella- Yulia… tú crees que Leo y yo podamos comer lo que queda de pizza?

Ella estuvo a punto de decirle que acababan de comer, pero al levantar el rostro pudo ver a través de la pequeña ventana al final de la amplia sala que era ya de noche.

 Eh… pues, si… -recordó a Lena- pero deja una tajada para… para Lena, llévale la cena y quédate con el resto de la pizza…
 Que le lleve yo la cena? -interrogo el muchacho-
 Siempre has sido así de bruto? O yo estoy hablando en hindú y no lo he notado? -su voz era una mezcla de sarcasmo, enfado y cansancio-

El chico tuvo que controlarse, en realidad quería comerse la pizza, lo mejor seria darle gusto a Yulia.

 Solo x que nunca había probado una pizza tan deliciosa -se dirigió a la cocina-

 Es que la hizo ella… -pronuncio en un susurro-

No se atrevía a enfrentarla, aunque quería verla, se le estaba volviendo necesidad y Yulia no lo aceptaba. O tal vez le era tan evidente que x eso le huía.
Ser dependiente de algo, de alguien, ella no era así, nunca había necesitado de nadie, eso era debilidad.

En el fondo ella sabía que si no había necesitado de nadie era x que en realidad no había tenido nunca a nadie, solo a Mijail. Y lo que sentía x él no se comparaba en lo absoluto a lo que estaba sintiendo x Lena. Había creído estar enamorada del muchacho y ahora comprendía que todo era un gran afecto, una enorme gratitud y una terrible costumbre.
Lo de Lena era algo que la recorría x entero, que la hacia vulnerable, la tenía en todos lados, en su cabeza, sentía su aroma, le latía en el corazón y ahora además, la sentía en sus labios.

Observó como su compañero subía las escaleras con la cena para la pelirroja

 Suéltale las manos para que coma y esperas hasta que termine -le dijo-


Arriba, Lena casi pego un brinco cuando sintió pasos en la escalera, el corazón se le aceleró que casi parecía que se le saldría del pecho. No tenía ni la mas remota idea de que decirle, lo había pensado toda la tarde y no había logrado asimilar lo del almuerzo. Pero si de algo estaba segura, era que quería verla, necesitaba verla, necesitaba de sus ojos color cielo, la necesitaba x entero

 La cena -dijo el muchacho ingresando-

Lena sintió un escalofrío terrible recorrerla, sintió pánico. Ni siquiera se percato que traía la cena, simplemente pensó que venia a hacerle algo malo. Donde estaba Yulia?

Isha se acerco para poder desatarla y ella se aprisionó contar la silla, su rostro evidenciaba miedo

 Tranquila, solo voy a desatarte para que comas -dijo con un tanto de brusquedad, él quería terminar pronto con eso-
 No quiero cenar -dijo ella con un hilo de voz-
 Yulia me mata si no comes -dijo él-
 Donde esta Yulia? -pregunto con el mismo tono-
 Abajo
 X que no ha venido ella? -esta vez tomo mas valor-
 Crees que esto es un interrogatorio?? -dijo él con fastidio- no se x que no subió, simplemente no lo hizo, vas a comer o no?
 No -dijo ella, x que Yulia no había subido? Seguro no quería verla mas, seguro estaba arrepentida de todo-
 Me la como yo y no dices nada, te parece? -pregunto Isha-
 Esta bien…

A los pocos minutos el muchacho salió de la habitación cerrándola x fuera.

Lena no pudo evitar el sollozo, Yulia no quería verla más. X que? Que había sucedido temprano? x que la había besado? Acaso era su forma de divertirse? La estaba tomando para pasar el rato de encierro y ahora simplemente ya no se le antojaba verla mas. Seguro era eso, la misma chica se lo había hecho ver mil veces, Yulia Volkova no quiere a nadie, a nadie más que a ella misma.

 Como has sido tan estúpida Lena? -se dijo molesta- y si, eres una estúpida, x que tú sola te has llenado de ideas que no venían a juego, que creías, que Yulia te estaba queriendo? X Dios si eres estúpida Lena… pero tú tienes a Dir, él si te quiere…

Si la pelirroja creía que tratándose con dureza sentiría menos asfixiante el nudo en su pecho, se equivocaba. Le dolía pensar que Yulia no sentía lo que ella, pero que es lo que estaba sintiendo? Llevaba toda la tarde en eso, y no lo descifraba, era quizás, x que nunca había sentido algo así?

Jamás nadie la había hecho sentir tan protegida y tan segura en ella misma al mismo tiempo. Ni había sentido antes ese deseo de abrirle su corazón a alguien, de contarle sus cosas, sus sueños, de desear que no solo los supiera, sino que quisiera compartirlos con ella.
Si algo llegara a pasarle estando secuestrada, Lena estaba segura que las últimas cosas que darían vuelta en su mente, serian los ojos azules y la sonrisa de Yulia, y además ahora también, aquel beso.

Pensó en Dir, sin duda, no lo quería a su lado si no era tan solo como amigo, no sabía lo que era enamorarse, no lo sabía x que no es algo que se aprende en la universidad, pero si sabía que era muy opuesto lo que sentía x Dir de lo que sentía x Yulia. Al chico lo conocía de toda la vida y jamás su pecho salto con el contacto de su mano, nunca ese escalofrío recorriéndole el cuerpo a causa de sus miradas se había hecho presente, nunca sintió esa necesidad, esa ternura, esa confianza. Jamás sintió que lo podría dar todo x él como lo daría x Yulia.
Pero… que sentía Yulia x ella?

 Que rayos andas pensando Lena! -se reprochó con dureza al tiempo que una lágrima surcó su mejilla, lo cual la inundo de un extraño enojo- no lo mereces Yulia -se dijo con dolor- No lo merece Lena, entiéndelo! -hubiese querido limpiar aquella lágrima pero estaba atada-

La pelirroja no quería pensar más, se sentía cansada, suspiro hondo y echó la cabeza hacia atrás, al poco rato se quedo dormida.
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:27

Yulia se perdió en el verde de aquellos ojos, era una conexión que no la dejaba retirarse.
Sus corazones marchaban a toda fuerza y el rubor en sus mejillas era evidente, no podían dejar de mirarse, querían perderse una en el mirar de la otra.

La pelirroja no entendía con certeza lo que sucedía, solo sabía que deseaba a Yulia. La morena luchaba con ella misma, hasta que sin poder contenerse mas, la besó con ansiedad, un beso que fue correspondido al instante y con la misma intensidad.
El beso fue convirtiéndose de a pocos en uno suave, dulce… la pequeña pelinegra con ternura posó sus manos en el rostro de la pelirroja al tiempo que ésta se aferraba aun más a la espalda de la morena.

De pronto, unos golpes desesperados hicieron que se separaran del beso bruscamente y asustadas. Ni Yulia había quitado sus manos del rostro de Lena, ni ella había dejado de tenerla prisionera de su abrazo.

 YULIA!! ABRE ESA PUERTA YA!! MORIMOS DE HAMBRE!! DONDE DIABLOS TE HAS METIDO?? YULIA!! YULIA!!

La morena reacciono x fin, había besado a Lena? la había besado! Quito sus manos de ella, sentía que su cara iba a incendiarse, se levanto sin poder dirigirle la mirada.

 Yo… yo… no se… -debía acaso decir, lo siento? Se sentía confundida-

Le tendió la mano para ayudarla a ponerse de pie. Lena tampoco se atrevía a mirarla, apenas se animaba a levantar el rostro lo volvía a bajar y a dirigir su mirada a otro lado. Ella ni siquiera era capaz de animarse a pronunciar una palabra.

 Lena… yo…

 YULIA!!! YULIA!!! DONDE ESTAS?? ABRE YA **** SEA!!!
 YA VOY!!! -gritó irritada- CIERRA EL **** HOCICO QUE NO SOY SORDA!!! -regreso la mirada a Lena- debes volver arriba -le dijo- vamos

X un momento, olvidando todo, la tomo de la mano para llevarla consigo, pero la soltó recordando lo sucedido, se miraron x una fracción de segundo para desviar sus miradas.
Estando ya arriba, Yulia sujeto las cuerdas evitando ambas cualquier tipo de contacto. Cuando hubo terminado, se paro frente a ella, no sabía que decir, no sabía que hacer. Sin más se decidió a salir de allí.
No podías hacer mas escándalo?? -dijo en tono furioso la morena al abrir la puerta- x que mejor no la dinamitabas eh??
 Que rayos te pasa babosa?? -contesto el muchacho que también estaba enfadado-
 A mi no me dices babosa!
 A mi no me hablas en ese tono!!
 Vayan a la cocina a comer y déjame en paz -Yulia se retiro de la puerta mientras Isha y el otro muchacho entraban, ella se sentó en el sofá recargando su cabeza entre sus manos-
 Pero que diablos hiciste aquí!?? -escucho gritar al muchacho-
 No es tu asunto!! -grito ella sin levantar el rostro- tragas y te largas!!

La muchacha permaneció sentada sin casi moverse gran parte de la tarde. Las imágenes de lo sucedido no la dejaban. Que había pasado? X que había terminado besando a Lena? que sentía x ella?
Sentía su cabeza un mar de confusiones, se reprochaba lo sucedido. Se torturaba x lo que había hecho, x haberse dejado llevar x vaya a saber Dios que razones. Lena podía haber sido su amiga y ahora ella lo había echado todo a perder, como había sido tan torpe??

 Seguro ha de pensar que soy una aprovechada -se reclamaba- o una loca!! No va a querer saber mas de mi -se decía mientras hundía aun mas la cabeza entre sus manos-

Yulia se la paso haciéndose reclamos, pero no quería ahondar en el tema de sus sentimientos, que es lo que en verdad sentía x la pelirroja? Acaso ese miedo a perderla, era solo x amistad? perderla? Es que era suya?

 Mis pensamientos son suyos… -dijo sin pensarlo- Yulia! ya para!! -se reprendió con frustración- para ya! -pero el rumor de su propia voz interna repitiéndose en su cabeza, no quiero perderla, no quiero separarme de ella, no la dejaban tranquila-

 Yulia… -Isha se coloco despacio junto a ella- Yulia… tú crees que Leo y yo podamos comer lo que queda de pizza?

Ella estuvo a punto de decirle que acababan de comer, pero al levantar el rostro pudo ver a través de la pequeña ventana al final de la amplia sala que era ya de noche.

 Eh… pues, si… -recordó a Lena- pero deja una tajada para… para Lena, llévale la cena y quédate con el resto de la pizza…
 Que le lleve yo la cena? -interrogo el muchacho-
 Siempre has sido así de bruto? O yo estoy hablando en hindú y no lo he notado? -su voz era una mezcla de sarcasmo, enfado y cansancio-

El chico tuvo que controlarse, en realidad quería comerse la pizza, lo mejor seria darle gusto a Yulia.

 Solo x que nunca había probado una pizza tan deliciosa -se dirigió a la cocina-

 Es que la hizo ella… -pronuncio en un susurro-

No se atrevía a enfrentarla, aunque quería verla, se le estaba volviendo necesidad y Yulia no lo aceptaba. O tal vez le era tan evidente que x eso le huía.
Ser dependiente de algo, de alguien, ella no era así, nunca había necesitado de nadie, eso era debilidad.

En el fondo ella sabía que si no había necesitado de nadie era x que en realidad no había tenido nunca a nadie, solo a Mijail. Y lo que sentía x él no se comparaba en lo absoluto a lo que estaba sintiendo x Lena. Había creído estar enamorada del muchacho y ahora comprendía que todo era un gran afecto, una enorme gratitud y una terrible costumbre.
Lo de Lena era algo que la recorría x entero, que la hacia vulnerable, la tenía en todos lados, en su cabeza, sentía su aroma, le latía en el corazón y ahora además, la sentía en sus labios.

Observó como su compañero subía las escaleras con la cena para la pelirroja

 Suéltale las manos para que coma y esperas hasta que termine -le dijo-


Arriba, Lena casi pego un brinco cuando sintió pasos en la escalera, el corazón se le aceleró que casi parecía que se le saldría del pecho. No tenía ni la mas remota idea de que decirle, lo había pensado toda la tarde y no había logrado asimilar lo del almuerzo. Pero si de algo estaba segura, era que quería verla, necesitaba verla, necesitaba de sus ojos color cielo, la necesitaba x entero

 La cena -dijo el muchacho ingresando-

Lena sintió un escalofrío terrible recorrerla, sintió pánico. Ni siquiera se percato que traía la cena, simplemente pensó que venia a hacerle algo malo. Donde estaba Yulia?

Isha se acerco para poder desatarla y ella se aprisionó contar la silla, su rostro evidenciaba miedo

 Tranquila, solo voy a desatarte para que comas -dijo con un tanto de brusquedad, él quería terminar pronto con eso-
 No quiero cenar -dijo ella con un hilo de voz-
 Yulia me mata si no comes -dijo él-
 Donde esta Yulia? -pregunto con el mismo tono-
 Abajo
 X que no ha venido ella? -esta vez tomo mas valor-
 Crees que esto es un interrogatorio?? -dijo él con fastidio- no se x que no subió, simplemente no lo hizo, vas a comer o no?
 No -dijo ella, x que Yulia no había subido? Seguro no quería verla mas, seguro estaba arrepentida de todo-
 Me la como yo y no dices nada, te parece? -pregunto Isha-
 Esta bien…

A los pocos minutos el muchacho salió de la habitación cerrándola x fuera.

Lena no pudo evitar el sollozo, Yulia no quería verla más. X que? Que había sucedido temprano? x que la había besado? Acaso era su forma de divertirse? La estaba tomando para pasar el rato de encierro y ahora simplemente ya no se le antojaba verla mas. Seguro era eso, la misma chica se lo había hecho ver mil veces, Yulia Volkova no quiere a nadie, a nadie más que a ella misma.

 Como has sido tan estúpida Lena? -se dijo molesta- y si, eres una estúpida, x que tú sola te has llenado de ideas que no venían a juego, que creías, que Yulia te estaba queriendo? X Dios si eres estúpida Lena… pero tú tienes a Dir, él si te quiere…

Si la pelirroja creía que tratándose con dureza sentiría menos asfixiante el nudo en su pecho, se equivocaba. Le dolía pensar que Yulia no sentía lo que ella, pero que es lo que estaba sintiendo? Llevaba toda la tarde en eso, y no lo descifraba, era quizás, x que nunca había sentido algo así?

Jamás nadie la había hecho sentir tan protegida y tan segura en ella misma al mismo tiempo. Ni había sentido antes ese deseo de abrirle su corazón a alguien, de contarle sus cosas, sus sueños, de desear que no solo los supiera, sino que quisiera compartirlos con ella.
Si algo llegara a pasarle estando secuestrada, Lena estaba segura que las últimas cosas que darían vuelta en su mente, serian los ojos azules y la sonrisa de Yulia, y además ahora también, aquel beso.

Pensó en Dir, sin duda, no lo quería a su lado si no era tan solo como amigo, no sabía lo que era enamorarse, no lo sabía x que no es algo que se aprende en la universidad, pero si sabía que era muy opuesto lo que sentía x Dir de lo que sentía x Yulia. Al chico lo conocía de toda la vida y jamás su pecho salto con el contacto de su mano, nunca ese escalofrío recorriéndole el cuerpo a causa de sus miradas se había hecho presente, nunca sintió esa necesidad, esa ternura, esa confianza. Jamás sintió que lo podría dar todo x él como lo daría x Yulia.
Pero… que sentía Yulia x ella?

 Que rayos andas pensando Lena! -se reprochó con dureza al tiempo que una lágrima surcó su mejilla, lo cual la inundo de un extraño enojo- no lo mereces Yulia -se dijo con dolor- No lo merece Lena, entiéndelo! -hubiese querido limpiar aquella lágrima pero estaba atada-

La pelirroja no quería pensar más, se sentía cansada, suspiro hondo y echó la cabeza hacia atrás, al poco rato se quedo dormida.
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:28

Yulia se giro un poco solo para comprobar que era imposible, de cualquier forma en la que se acomodara, ese mueble no servia para dormir. Ella podía acreditar aquello. Bajo las piernas y sintió un horrible dolor en la espalda. No había podido cerrar los ojos pensando en Lena y en… Lena…

Al menos hubiera querido poder descansar el cuerpo, este mueble no se comparaba al que se encontraba en el segundo piso en la habitación donde estaba la pelirroja, pero de ninguna manera había querido subir. Miro el reloj, tendría que ir a preparar el desayuno. Se tomo la cabeza un momento y suspiro hondo, se puso en pie y se dirigió a la cocina, le dolían tanto las piernas.

Estar en esa cocina fue como una bofetada. Era demasiado para ella termino concluyendo. Se volvería loca si seguía dándole vueltas al asunto. No seguiría ya con ese tema, basta de todas esas cosas, se dijo.
Tenía que reordenarse, Lena estaba ahí secuestrada, y ella era una delincuente. Pagarían x el rescate, ella recibiría su parte y se marcharía cuanto mas lejos pudiera Al diablo Mijail, al diablo todo, incluidas las tontas ideas acerca de Lena.

Se sentía un poco enfadada, en que momento habían cambiado sus prioridades, sus ideales? Antes solo existía en ella la idea de su casa en el bosque. Era todo lo que siempre había soñado y de pronto lo había olvidado.
Estaba irritada, como esa pelirroja en el piso de arriba había hecho que olvidara sus sueños?. Como fuera, era pasado, ya lo había decidido. Subiría y trataría a Lena como debía haberlo hecho desde un principio

* Seria que la casa no importaba tanto ya que ahora su ideal estaba puesto en la persona con quien quería compartir aquello? *

Definitivamente, Yulia no iba a aceptar eso. Se deshizo un poco de todas esas ideas y se apresto a preparar el desayuno



La delgada luz que se filtraba x la ventana fue a darle directo a los ojos, apenas pudo girar un poco la cabeza. Esa pequeña luz le hacia daño, había llorado buena parte de la noche y tenia los ojos irritados.

X que lo había hecho? Eso era algo que ella también se quería responder.

Lena era un mar de dudas y preguntas de las cuales ella se negaba a contestar la gran mayoría.
Enamorada? De una chica? Soportaría la presión si aquello llegara a ser verdad? Se arrepentiría? Era correspondida?

Pero había llegado a una conclusión después de tantas horas, la mas sensata, terminó x aceptar. Eso era el absurdo más grande que había cruzado x su mente.
Su vida tenía un rumbo, heredaría las empresas de la familia, se casaría con un hombre que la querría mucho, algún hijo amigo de sus padres seguro. Tal vez Dir. Que más podía pedir? todo lo que cualquier persona deseaba, ella lo tenía al alcance de la mano. Iba a arriesgar y echar todo a la borda x aquella desbocada idea?

 No, claro que no, que tonta eres Lena, haciéndote líos en la cabeza -se reprochó- pagaran el rescate x ti y te iras, te comprometerás con Dir -no pudo evitar sentir desagrado x la idea- Piensa con madurez Lena -se pidió- tu vida es de alta sociedad, y Yulia es solo una chica común y sin futuro, que podrías vivir con ella?

Y a pesar de que lo que Lena había buscado al hacerse esa pregunta era reafirmarse en que aquello no tenía sentido, algunas ideas empezaron a correr x su cabeza y no eran precisamente de las que estaba intentando obligarse a creer. X que esas imágenes de ellas juntas, de mil sonrisas, besos y abrazos, la estaban aplastando.
Pero no mas, era ya suficiente, si Yulia subía o dejaba de hacerlo, no le importaba. Esa chica no era más que una delincuente, que podría importarle?, se comportaría con ella como debía haberlo hecho en un principio. Pronto todo acabaría, pronto estaría lejos de ella.

* Pero a Lena jamás le importó el estatus social, cuanto podría durarle esta coraza que se estaba poniendo encima? Acaso seria capaz de llevar ese juego al final? *

La puerta se abrió emitiendo un ronco sonido al hacer fricción contra el suelo. Yulia ingresaba cargando la bandeja con el desayuno, siempre con gran esfuerzo, debido a eso entró empujando la puerta con el cuerpo.
Lena intentó no mirarla, aunque no pudo evitar que aquella fuera su primera reacción. Cambio la dirección de su mirada a la pequeña luz filtrada de la ventana obligándose a que eso se le tornara de lo más interesante.
X su parte, a Yulia se le hizo obvio que la pelirroja intentaba ignorarla. Ese gesto en ella le dolió, pero con un poco de esfuerzo y de auto regaños mentales regreso a su idea original, no tomar en cuenta a la muchacha ojiverde.

 Te traje el desayuno -dijo de un solo tirón la pelinegra, luego de muchos titubeos en su cabeza intentando practicar aquella pequeña frase-
 Ok… -Lena se debatía acerca de darle las gracias. Estaba dentro de sus planes ser cortés?-

La delgada ojiazul acercó junto a Lena la mesita donde puso la bandeja. Luego de eso se aprestó a desatar las muñecas de la pelirroja para que pudiera comer los alimentos.
Lena se sintió nerviosa al ver a Yulia acercarse, no habían vuelto a estar tan juntas después del beso. Que estaba ocurriendo? X que la morena se le estaba aproximando tanto?
A los pocos segundos se dio cuenta del x que de la cercanía y un pinchazo de desilusión la asaltó pero rogó x que la pelinegra no notara como le latía el corazón e hizo su concentración extrema en la luz que se filtraba desde fuera.

Yulia se repetía, que si Lena podía ignorarla de esa manera, ella también conseguiría ser capaz de hacerlo. Al empezar a desatar el nudo notó algo que le llamo atención. Ese nudo estaba hecho x ella, eso quería decir que no la habían desatado x la noche. No había comido anoche? Pero si el imbécil de Isha había subido con la pizza y bajo sin nada!!. Empezaba a enfurecerse, aunque cabía otra posibilidad sin embargo esta se le hacia mas que remota, que le hubiera dado la comida en la boca.

 No comiste anoche? -pregunto finalmente tratando de sonar lo menos interesada posible-
 Ehh… -Lena se sorprendió un poco con la pregunta, se le hizo raro- no… -respondió, para que le iba a mentir, aunque… x que le decía la verdad?-
 X que no? -preguntó enérgica la pelinegra y regresó a ponerse cara a cara con la chica de las pecas. Sentía que hervía del enojo, seguro Isha se la había comido sin importarle Lena- se la comió ese imbécil verdad?
 Si se la comió él… pero x que yo no la quise… -le respondió Lena con total indiferencia-

Yulia se quedo sin palabras y no había podido quitarle la mirada, sus ojos evidenciaban el asombro. En parte era x la respuesta pero tanto más x toda la indiferencia y desgano que le estaba mostrando la pelirroja. Estuvo casi a punto de decirle que no podía hacer eso, que se enfermaría, que no podía jugar de esa manera con su alimentación. Pero esa actitud, vaya que le estaba haciendo daño…

 Bueno, es tu asunto si te quieres enfermar -dijo cuando hubo regresado a la tarea de desatarla tirando con un poco de brusquedad el nudo de la cuerda-
 Si, lo es… -Lena sintió el tirón y aguanto sin decir nada-
 Supongo que si… -Yulia termino de desatarla, moría x permanecer un rato mas allí y preguntarle que pensaba de lo del día anterior? pero no, no. Ella se había resuelto que no iba a seguir dándole a ese juego extraño, x que eso era, un juego, ni ella estaba enamorada de Lena, ni esa niña rica sentía nada x ella-

La morena dejó las cuerdas a un lado y acercó la bandeja a Lena. Yulia no pudo evitar mirarla y Lena que casi siempre perdía sus auto-batallas x no perderse viéndola, se rindió y quedó prendida en el maravilloso azul de sus ojos. Esas miradas no tenían nada que ver con el trato que se estaban dando, pero había también tanta duda, tanto miedo

 P..pues come… -dijo Yulia soltándose de ese verde-gris hipnotizador, que era como una cadena. Se dio la vuelta, x que mirándola, ya no podría seguir con esa actitud. Las manos le sudaban-
 No quiero… -aun contra ella, Lena siguió con esa actitud, que había resuelto, era la mejor- no tengo hambre, no quiero comer…
 Vale… -Yulia sentía que ardía del coraje, que rayos le pasaba a Lena?-
 Pues si… -la pelirroja vio de reojo como Yulia parada delante de ella enfurecía, hasta creyó que seria capaz de tirarle la bandeja encima. Era lo mejor se dijo, todo ese encierro la había confundido. Ella estaba actuando ahora de manera correcta-

Yulia uso todo su auto control posible. Si lo que esa niña esperaba era hacerla enfadar -cosa que había logrado con éxito rotundo, pero que no le iba a demostrar- ella no se quedaría allí parada a darle gusto

 Entonces no comerás? -inquirió con enfado Yulia-
 No… no comeré…
 Bueno…
 Bueno…

Se hizo un prolongado silencio, Lena siempre mirando a la ventana, y Yulia haciendo lo mismo con dirección a la puerta

 Me lo llevo entonces -resolvió la pequeña morena-
 Aja… -dejo salir Lena de sus labios-

Yulia pensó rápidamente, si se cree que soy su empleada se equivoca, que se quede allí con la bandeja

 A este paso supongo q no tendré que preocuparme en preparar el almuerzo… me alegro -dijo con la mejor sonrisa de ironía que pudo improvisar- te dejare la bandeja ahí x si se te ocurre comer al rato, ya ves que no pienso cocinar mas…
 Has lo que quieras…
 Eso hago -le dijo con una fulminante mirada-

Se agachó al piso a recoger la cuerda. X un momento pensó cual era el propósito de que dejara la bandeja si iba a volver a atarla.
Resolvió solo pasar las cuerdas x entre sus muñecas, sin realizar nudo alguno. Tal vez tenía -y podía- que aparentar que Lena le importaba muy poco, pero había cosas contra las que no era capaz de luchar, y lo menos que quería es que la pecosa sintiera hambre o peor aun, fuera a enfermarse

 No estas atada -pronuncio fríamente-
 No era nece…
 No te estoy preguntando si quieres -interrumpió con el tono mas frío que su orgullo le otorgó cortando las palabras de Lena- la bandeja se queda a tu lado, adiós -y sin esperar mas salió de esa habitación-

Sentía que las rodillas le temblaban, quizá tuvo miedo de que en algún momento la traicionaran, ni bien hubo cruzado el umbral de la puerta y cerrado esta, se sentó en las gradas de la escalera. Recordaba que días atrás había querido irse de allí y debido a esa pecosa ojiverde tras esa puerta, se había quedado. Y aun para esos días, ella ni siquiera sentía lo que sentía ahora, o era que si, pero que no se había dado cuenta?

Y como no enamorarse, se dijo, aunque fuera mujer, como ella. Aunque nunca hubiera sentido algo x ninguna chica antes. Como no hacerlo, quien no se enamoraría de esa risa tan pura, del conjunto en general, como no enamorarse de Lena Katina. Ella había sucumbido.

Se puso en pie dispuesta a salir de esa casa, tal vez no tuviera el valor para marcharse y abandonar todo aquello, pero x lo menos quería poder estar lejos x un buen momento
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:29

Había oscurecido casi y el lugar gozaba de mucha tranquilidad. Aunque dicen que eso solo es premonición de que las cosas se desequilibraran un poco. Esta vez aquello tenía bastante de razón.

Cuatro autos se estacionaron simultáneamente frente a la casa de los cuales descendieron varios hombres, todos ellos evidenciaban hastío.
Saludaron a los dos muchachos de la puerta y juntos ingresaron a la casa con lo cual el silencio fue roto en su totalidad.
Rápidamente todos se instalaron en el salón más amplio y empezaron a hablar a toda voz

 Donde esta Yulia? -Mijail la había buscado rápidamente con la mirada, seguro se encontraba arriba cuidando de la chica. Quería hablar con ella y contarle como estaba marchando todo-
 Yulia? -contestó Isha alzando una ceja- déjame revisar en mi bolsillo -e hizo ademán de buscarla dentro-
 No seas imbécil, donde esta??
 No soy su niñero Mijail -dijo con molestia- salió temprano
 Ella debería quedarse aquí cuidando de la chica -Leo, el muchacho que cuidaba la puerta con Isha se unió a la conversación, pero su comentario no le causo ni la mas mínima gracia a Mijail-
 Quien rayos te dijo que podías meterte en la conversación?? -pregunto exasperado casi gritando-

 MIJAIL! SABES QUE AQUÍ EL ÚNICO QUE GRITA SOY YO, O NO? -desde el otro lado de la habitación, Vladimir alzo la voz haciendo que el ambiente enmudeciera de pronto-
 Es solo que este se entromete donde nadie lo llama -contesto el muchacho sabiendo que como fuera, Vladimir iba a hacerlo quedar en ridículo. Siempre esa rivalidad desde que eran niños, y todo era a causa de Yulia-
 Es solo que nada, estúpido… ya deja de verme con esa cara de retardado y busca la cámara con la que grabaremos a la chica… PERO MUÉVETE HOMBRE!

Mijail salió de la habitación en busca de la cámara que se había quedado en alguno de los autos

 EN POCOS DÍAS SEREMOS MILLONARIOS!! -exclamó Vladimir con los brazos en alto, algunos celebraron el comentario con sonoros silbidos- ahora, a cumplir con ese caprichito de Katin de ver a su princesa, es que acaso piensa que nosotros podríamos hacerle algo malo a la niña? -luego estalló en una carcajada vulgar-
 Lo que pasa es que no hemos tenido mucho tiempo disponible! -dijo Viktor, el complemento perfecto a las groserías del líder del grupo-
 En eso tienes mucha razón -aceptó- Vamos -le dijo, y hablándole al resto- cuando regrese el inútil de Mijail, díganle que suba con la cámara, x cierto… donde esta Yulia?

Isha y Leo intercambiaron miradas, era un hecho que Vladimir se enfadaría cuando se enterara que Yulia se había marchado desde temprano y no había aparecido en todo el día.

 Salió temprano -dijo Isha al fin, ellos no estaban ahí para controlarla ni nada que se le parezca-
 Como que salió? -Vladimir regreso hacia los muchachos- A DONDE SALIÓ? ACASO PIENSA QUE ESTA AQUÍ DE VACACIONES??
 No se a donde fue, no estamos aquí para cuidarla a ella -Isha sabía que Vladimir era el de las ordenes ahí, pero no x eso le tenía miedo-
 Mas le vale que vuelva pronto! O le va a pesar, JURO QUE LE VA A PESAR!

Con enfado subió las escaleras seguido de Viktor, quien en su interior celebraba que la pelinegra hiciera ese tipo de cosas, le gustaba verla metida en aprietos



Lena, ya se había dado cuenta que ellos habían llegado. Eso le era más que obvio x todo el ruido, las voces, x el sonido de las llantas reventando al pie de la casa. Lo sabía x que el miedo empezaba a invadirla como cuando ellos estaban cerca. Esos pasos en la escalera no eran los de Yulia, lo sabía, lo temía.

La puerta se abrió de un solo golpe crudo, esos dos rostros, esas dos personas estaban allí. Reconocía bien a uno, era el que la había golpeado el día del secuestro, sintió el mismo miedo que aquella vez. Ellos la miraron con una mezcla de triunfalismo y de asquerosa ansiedad.

 La linda niña de Katin -dijo Vladimir pasando su mano áspera x el rostro de Lena- si ya noto x que quiere saber si se encuentra en buen estado -soltó una carcajada a escasos centímetros del rostro de Lena, ella sintió una mezcla de miedo y gran asco-
 En verdad Vladimir, hemos debido pasar mucho mas tiempo aquí, tu sabes, cuidando de la niña -el intercambio de miradas entre los dos tipos se hizo lujurioso-
 Que dices? -Vladimir alzo el rostro de Lena con rudeza para poder tener el panorama de sus ojos al alcance- quieres que Viktor y yo te cuidemos?

Lena no pronunciaba palabra, solo luchaba x no dejar derramar las lágrimas

 La pelirroja no sabe hablar?? -Viktor, para terror de Lena, también se acerco a ella, demasiado-
 Y si la hacemos hablar… -le dijo al otro- tu que opinas amor? -Vladimir pasó sus labios x el cuello de la pelirroja, esta vez si logro sacarle sollozos-



Yulia notó que había oscurecido hacía un par de horas, pero se sentía en calma allí, o debería decir, se había sentido? X que desde media hora atrás venia notándose un poco intranquila. Mejor seria que volviera, en el fondo se decía que esa intranquilidad era la necesidad de estar cerca de Lena, y exactamente x eso no había querido volver aun.
Pero ya se estaba tornando insoportable, así que decidió regresar. Estaba tardando mucho mas de lo que se había demorado en la mañana, no sabía en que lugar se encontraba, pero había podido distinguir desde allí la ciudad, claro que como un punto lejano, tal vez un par de horas de caminata, x que ahí todo no era mas que pequeños montes y vegetación.

Muy a la distancia y a pesar de la oscuridad, Yulia pudo divisar la casa, era un punto de luz en medio de tanta oscuridad, x un segundo su corazón se paralizó. Vio varios autos detenerse en la entrada. Todo se le nubló y sólo pude pensar en algo, en alguien, en Lena.

La pequeña pelinegra se echo a correr, sin pensar en que podía caer, en que todo estaba demasiado oscuro, nada de eso le importaba, solo quería llegar y comprobar que ella estuviera bien. Solo quería cumplir con la promesa que se había hecho de cuidarla, de no permitir que alguien le hiciera daño.



Los sollozos de Lena ahora se mezclaban con débiles ruegos de que la dejaran en paz. Pero tanto Vladimir como Viktor se estaban divirtiendo mucho. Habían pasado de palabras en doble sentido a empezar a tocarla x sobre las ropas.
De pronto Vladimir quiso colar su mano x dentro de la camiseta de la pelirroja. Ella no iba a poder aguantar tanto, prefería estar muerta. Como había hecho desde que esos dos habían empezado, trato de girar un poco el cuerpo, pero esta vez fue sujeta con mucha mas fuerza, con mucha violencia. No lo iba a soportar más.

De un momento a otro todo lo que se escucho no fue más que un agudo grito.

 QUE CARAJO CREES QUE HAS HECHO??? -Vladimir se cogía el rostro, un pequeño hilo de sangre corría x su mejilla-
 Pero que pasa aquí? -Mijail entraba justo en ese instante y debido al grito del chico, unos cuantos mas ingresaron detrás de él-
 ÉSTA ESTABA DESATADA! -Viktor la alzo de un solo tirón y luego la dejo caer sin compasión al piso-
 Esto no se va a quedar así, me las vas a pagar -Vladimir arremetió como loco contra la pelirroja pero Isha lo detuvo de un brazo antes de que pudiera tocarla-
 No puedes hacerle nada o su padre no pagara el rescate -ahora tenía que sujetarlo fuertemente con ambas manos-
 VETE A LA ****!! -Vladimir se deshizo de él de un solo empujón, ni bien tomó a Lena de un brazo, Mijail y Leo volvieron a separarlo de ella-
 NO PUEDES TOCARLA!! -gritaban ambos muchachos que batallaban x contenerlo-

Vladimir vociferaba un mil groserías, maldiciones y amenazas contra la pelirroja. Todo lo que podía entenderse es que eso no se quedaría así, que él se las iba a cobrar como fuera. En medio de todo eso fue sacado de allí casi x cuatro hombres. Lena fue regresada a la silla y también atada.

Yulia cruzó la puerta principal casi sin aliento, pero todavía con fuerzas suficientes como para subir corriendo hacia el segundo piso, pero el tumulto de gente no le permitió su cometido.

Lo siguiente que supo luego de ver tanta gente aglomerada, es que ella se encontraba en el suelo y que tenía todo el lado derecho del rostro adormecido.

 Eres una gran hija de…
 COMO TE ATREVES VLADIMIR
 QUÍTATE DE MI CAMINO!! -Mijail había intentado golpearlo pero el enfurecido Vladimir fue mas rápido y logro empujarlo hacia Viktor para que pudiera tenerlo quieto- QUE CARAJO ESTABAS PENSANDO EH YULIA?? -la puso en pie, casi la tenía en el aire, ella aun no lograba reaccionar del todo-
 Dime que no le has hecho nada Vladimir…
 VES ESTO??? -él le mostró las cuatro pronunciadas líneas de su rostro, aun tenían rastros de sangre- ESA ME LAS VA A PAGAR Y TU TAMBIÉN!! ME ESTAS OYENDO?? ME ESTAS OYENDO??
 Que le hiciste…??

Soltó a Yulia y ella hizo un gran esfuerzo para no caer del todo. Se puso en pie, aun sentía que la cabeza le daba vueltas

 No le hice nada, pero te juro que la voy a matar -y no eran necesarias sus palabras, esos ojos podían decírselo todo- escúchame, ya se lo dije al resto, esa chiquilla no va a volver viva a su casa, y tú tampoco Yulia -le dijo con furia-
 Mátame si quieres, pero déjala libre, ella no tiene la culpa de tus desequilibrios Vladimir
 CÁLLATE ESTÚPIDA… claro que te voy a matar, esto no se queda así
 Creo que el video ya no cuenta -dijo Viktor con la cámara en la mano-
 CLARO QUE YA NO CUENTA IMBECIL, NO TENEMOS NADA MAS QUE HACER AQUÍ -hizo señas a los demás para que salieran y tomó a Yulia del rostro con brusquedad- ruega x que mañana piense diferente con respecto a ti -y la aventó contra la pared-

Todos estaban saliendo de la casa, Yulia se escabullo entre el gentío y halo a Mijail del brazo

 Yulia, tienes el rostro hinchado -posó su mano sobre la mejilla-
 Deja eso -ella se la quito- que es lo que tiene planeado ese animal contra Lena?
 No puedo decirte nada, todos están saliendo, no tengo tiempo, solo mantente alejada de la chica mañana
 DIME! Dime Mijail, x lo que mas quieras… x favor…
 Yulia… -él estaba sorprendido, ella estaba prácticamente rogándole y ella no hacia eso- aléjate de ella, será lo mejor, si le has tomado cariño despídete de ella aquí, no vayas en el auto…
 X que?
 Va a matarla cuando la entregue, va a ser una matanza, nos va a poner a disparar a todos
 Tu lo vas a hacer?
 Que quieres que haga? Son las ordenes
 Tu no eres un asesino!
 No seré solo yo, serán todos
 A que hora? -Yulia sintió repulsión del muchacho-
 A las 9 de la mañana… -él noto su perturbación- Yulia yo…
 Márchate ya Mijail, márchate o notaran que hablas conmigo
 Pero Yulia…
 Que te vayas, no quieres que Vladimir se enoje verdad?

Él lo dudo un momento, pero a los pocos segundos giro sobre sus talones y salió corriendo del lugar

 No puede matarla… no puede… -Yulia sintió como sus rodillas perdían rigidez-
 Te sientes bien?
 Ehhh… -Leo estaba a su lado- si, si, estoy bien… Lena!! -recordó-
 Será mejor que dejes de verla como tu amiga -Isha hizo que se detuviera a la mitad de las escaleras con sus palabras- va a matarla Yulia…
 No, no lo hará… -lágrimas de frustración corrieron x su rostro y subió corriendo lo poco que quedaban de escaleras mientras los dos muchachos cerraban la puerta y se quedaban fuera de la casa-
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:30

Yulia entró corriendo a la habitación y sin pensarlo se tiro a las piernas de Lena y se abrazó a ellas

 Perdóname, he debido estar aquí y cuidarte, lo siento… te he fallado, perdóname… -no podía dejar de llorar, sabía que tenían muy pocas horas para encontrar una solución, pero ahora sólo era capaz de atinar a abrazarla y confirmar que aun estaba allí, allí con ella-
 Yulia… Yulia… -Lena no podía decir nada mas, solo sentir en medio de todo, el alivio de tener a Yulia con ella, hacia poco rato había tenido miedo de morir, y lo que mas la aterraba era que esos últimos momentos los iba a vivir sin ella-

La pequeña chica que aun temblaba como una hoja de papel desató las muñecas de Lena y después las piernas, luego regreso a hincarse frente a ella. Quedaron frente a frente, Yulia tomó sus mejillas y Lena pudo ver el golpe en el rostro de la chica

 Yulia! te ha golpeado! X mi culpa… -acaricio ese lado con miedo, quitó la mano cuando vio a Yulia hacer un gesto de dolor-
 Yo haría eso y mas x ti -hizo que Lena regresara la mano a su mejilla colocando la suya sobre la de ella- te quiero Lena, te quiero mucho, perdóname x dejarte sola, te juro que nunca mas lo haré, no me voy a separar de ti, nunca… a menos que tu me lo pidas…
 No te lo voy a pedir Yulia -con un poco de temor dejo su mano sobre la mejilla de Yulia e intento acariciarla con mucho cuidado- te quiero…

Una sonrisa curvó los labios de Yulia, nunca había vivido esa sensación, todo en ella reclamaba que le dijera que la amaba, pero tenía tanto miedo nunca había sentido algo así, y al mismo tiempo tenía una necesidad incontrolable de decírselo aun a pesar de todos sus temores.
Yulia dirigió su mirada a la pelirroja y vio que x su rostro surcaba una línea húmeda, la tomo x las mejillas con ambas manos y beso el camino que habían marcado las lágrimas en su cara, beso sus ojos, beso su frente, luego bajo x su nariz, su mejilla, hasta su cuello, Lena con los ojos cerrados le acariciaba la espalda casi abrazándola y aun siendo prácticamente imposible, la pequeña ojiazul trató de pegarla mas a ella

 Te amo… -le susurró al oído-

Regresó sus labios al rostro de la chica de las pecas y sin esperar más, se besaron. Sintieron sus labios tibios, el corazón acelerárseles como si quisieran salir disparados, sintiendo como si cien mil voltios les recorriera el cuerpo.
Y fue en ese momento que todo se esfumó para ambas, las ganas de salir corriendo, los miedos, las dudas, las preguntas sin respuestas, todo eso se perdió en el momento en que sintieron sus labios unidos y pasaron a no sentirse mas Yulia y Lena, como un juego en separado, ahora eran una sola persona.

Los besos habían empezado a consumirlas, y ya no se conformaban con recorrer con las manos sus cuerpos. Tenían el pecho agitado y el aire casi les era inexistente x lo que aun sin quererlo tuvieron que separarse. Regresaban las miradas, verde en azul, azul en verde, era una mezcla de felicidad y de incertidumbre x lo que sabían estaba x suceder.

Lena se perdía en esos ojos de cielo, su mirada era tan profunda. Yulia no sabía si seguirla besando, se sentía nerviosa pero distinguía en los bellos ojos verdes de Lena ese mismo temor, ese temor entremezclado con la pureza del amor. Aun sintiéndose algo insegura de su accionar, tomo a Lena de la cintura y la condujo al mueble desde donde tantas veces la había visto dormir. La pelirroja se dejó conducir sin oposiciones, dejando escapar débiles suspiros mientras sentía como la morena deslizaba las manos hacia sus caderas, acariciándola. Ella x su parte había colado las suyas x dentro de la camiseta de Yulia y se abrazaba muy fuerte a su espalda mientras se dejaba recostar con cuidado.

La pelinegra besaba todo su rostro mientras sus manos recorrían la anatomía de Lena, extasiadas sin saber donde detenerse, pero antes de seguir detuvo sus ojos en ella, quería saber si Lena deseaba eso tanto como ella, aunque no sabía que decirle, solo la miraba y le sonreía

 Te amo Yulia… y lo deseo tanto como tu…
 Te amo Lena… -y con la insuperable seguridad que acaba de brindarle, la morena inicio un camino de besos a través de las pecas de su rostro al mismo tiempo que comenzaba a despojarla de sus prendas-



Yulia abrió los ojos, era casi ya de mañana, giró su rostro, vio unas hojas y un lápiz junto a la mesa donde solía poner la bandeja con los alimentos de Lena.

Suspiro hondo. No, no había sido un sueño, allí estaba Lena, desnuda, recostada en su pecho, escasamente cubierta con una sabana y con las manos aferradas a su cuerpo. La pelinegra sonrió abiertamente, era feliz de tenerla a su lado, en su vida, acaricio sus ondulados cabellos y beso su frente, se giro delicadamente intentando no despertarla y cobijo su rostro entre el cuello de la pelirroja aspirando su aroma

 Entonces no era un sueño? -escucho que le susurraron muy cerca al oído-
 Gracias a Dios, no -le respondió Yulia regresando el rostro y juntando su frente con la de Lena- eres real y estas conmigo -le dio un suave beso que fue correspondido al instante-
 Sé que todo puede parecer difícil, que yo puedo parecer a veces muy confundida y que no sé que rumbo quiero para mi vida -dijo Lena separándose un poco y viéndola a los ojos- aun no le sé, pero de lo que si estoy segura es de que quiero que sea contigo Yulia
 Tú no puedes imaginarte de que manera me hacen feliz tus palabras -le dio otro corto pero tierno beso en los labios- pero tú también debes saber que yo no soy la persona mas cuerda de este mundo
 Lo sé… lo sé -le dijo con tono gracioso-
 Graciosa…
 Te amo
 No me compres con un te amo…
 Con dos?
 Mmmm… no se…
 Con tres?? -Lena empezó a besarle el cuello-
 Con tres puede ser…
 Creo que ya sé como te voy a convencer de ahora en adelante -resolvió Lena con esa sonrisa que derretía a Yulia-
 Te irías a vivir conmigo? -Yulia cambió la sonrisa del momento, haciendo la propuesta con decisión, aunque x dentro temía que Lena no fuera a ser capaz de dejar su mundo de lujos x andar con ella-
 Hasta el fin del mundo -respondió clavando sus ojos en los de Yulia- cuando todo esto acabe seremos muy felices juntas… y no digo que no lo sea ahora es solo que…
 Lena!! tenemos que salir de aquí! -Yulia había olvidado x completo aquello, no podían estar ahí mas tiempo, aunque no sabía tampoco como iban a hacer para poder salir de ahí-
 De que hablas Yulia? -Lena se sorprendió un poco x la actitud de la pelinegra- x que tenemos que salir?

Yulia se quedó paralizada, como le decía que el mal nacido de Vladimir pensaba matarla?
No quería asustarla, sin embargo era urgente que salieran de allí. No iba a mentirle, lo mejor era que supiera todo.
Lena como era obvio y previsible se asustó mucho cuando Yulia le contó aquello y permaneció abrazada a ella x largos minutos.
Aun Yulia no sabía con certeza que harían, solo tenía muy claro que de alguna manera ellas tendrían que escapar. Tal vez tendrían que caminar o solo esconderse, no era para nada un gran plan pero tampoco se le ocurría ningún otro. Nada mas tenía claro que no quería perder a Lena y que si en algún momento se hacia necesario que tuviera que dar su vida x ella, lo haría sin dudarlo.

 Como vamos a salir de aquí? -pregunto Lena mientras le acomodaba el suéter a Yulia- eres muy despistada!
 No creas, lo hago nada mas para que me consientas y me mimes
 Si, si… claro… pero dime como vamos a salir?
 No lo sé Lena… -Yulia trataba de bromear con Lena para que pudiera quitársele aunque fuera un poco todo el miedo que sentía-


Estaba x dar las 7:30 de la mañana. Sabía que a las 9 vendrían a llevarse a Lena, si dejaba que eso ocurriera, no habría manera de hacer mucho por obtener un final feliz.
Tal vez no tenía más plan que sacar a Lena de la casa y luego esperar a tener un poco de suerte, la misma que necesitarían para poder salir de allí

 Lista? -consultó Yulia-

Lena antes de decir que si, repaso la habitación con la mirada, ese lugar era especial. Había vivido tantas cosas en el, miedo, pánico, frustración pero también en el había encontrado el amor. Allí había sido de Yulia, y allí también, Yulia había sido de ella. Casi cuando estaba dando la vuelta, vio una hoja con un dibujo sobre la mesita

 Y eso? -se acerco y tomó el papel, le pareció tan lindo que no pudo evitar cerrar los ojos e imaginársela-
 Te dije que algún día te haría un dibujo de ella
 Te prometo que tendremos una casa como esta Yulia
 Si es contigo, no importa como sea la casa

Lena dobló con cuidado el papel y lo metió en el bolsillo de su suéter, tomó la mano de Yulia para salir de la habitación y bajaron las escaleras muy despacio.
 Espera aquí -Yulia quería que la pelirroja aguardara tras la puerta de la cocina. Ella x su parte no quería soltarle la mano- volveré, te lo prometo, esperas aquí, si?
 Si…
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Yulia
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:38

La pelinegra salió fuera de la casa, se sentía un poco de frío, corrió el cierre del suéter y metió las manos en los bolsillos del pantalón, le quedaban un tanto holgados. Dio una vuelta. X que nunca se había preocupado x ver donde dormían esos dos idiotas?

 Buscas a Isha? -Yulia pego un brinco del susto-
 De donde saliste?? -dijo intentando disimular el nerviosismo y el pequeño susto que se había llevado-
 Pues, te estaba viendo desde allí al frente -volteo y señalo algo así como una caseta en la que ella nunca se había percatado- Isha esta durmiendo -dijo él-
 Ah, bueno… -Yulia no tenía idea de que hacer. Pero quizá el hecho de que sólo estuvieran vigiladas x una única persona podría beneficiarlas- y tu… no duermes?? -VAMOS YULIA! NO SEAS TAN OBVIA! QUE BESTIA ERES!-
 Nos turnamos una hora cada uno, él se fue a dormir hace como 20 minutos -consultó su reloj- lo estabas buscando? O… que hacías aquí afuera tan temprano?
 Pues… si… yo lo estaba buscando… bueno… es que yo… pues…
 No sabía que eras tartamuda? -eran solo ideas de Yulia o ese muchacho estaba siendo irónico con ella y hasta se estaba burlando?-
 Lo que sucede -intento disimular la ira que se le estaba aglomerando hasta el cerebro- es que necesitaba que me ayudara a sacar unas cosas del almacén… -el almacén era un pequeño granero del lado izquierdo de la casa-
 Cosas? Que cosas? -consultó el muchacho con interés a impresión de Yulia-
 Unas cosas que me pidió ayer Mijail, que me dijo se las encargo Vladimir… y que eran muy urgentes… -ella estaba casi convencida de que había logrado engañar al muchacho-
 Bueno, si no es muy complicado yo puedo ayudarte -resolvió el chico- le diré a Isha que iré al granero...
 PARA QUE!??... digo… para que vas a despertarlo? -niño llorón- no es la gran cosa…
 Bueno… -él dudo un poco pero luego accedió- dime que cosas son, vienes conmigo?
 Si… si… -Yulia no quería que regresara el tartamudeo- son unas cajas que están en la parte alta… puedes ir yendo, yo iré a sacar el papel donde apunte todo

El muchacho se dirigió con dirección al almacén, mientras Yulia retrocedía lentamente paso a paso sin quitarle la vista de encima, cuando lo vio ingresar al almacén echó a correr y abrió la puerta de la casa de un solo tiro

 LENA!! LENA!! VEN YA! CORRE! -sonrió al verla aparecer tras esa puerta, rápidamente pensó que ya no podría vivir sin ver ese rostro-
 Que hiciste? -Lena salió corriendo-
 No hay tiempo pecosa, apresúrate yo te cuento ahora

Ambas salieron de la casa, Yulia cuidó que ni Leo ni Isha fueran a verlas. Cuando x fin llegaron a la parte trasera de la casa sintieron que habían logrado una victoria.
Tomaron el camino que Yulia había recorrido el día anterior a pesar de que la morena no lo recordaba muy bien, sabía que tenían que bordear todas las montañas antes de poder intentar dirigirse a la ciudad.


 Escuchen… escuchen… -Leo desde una esquina de la casa las veía huir mientras sacaba un pequeño radio transmisor de un bolsillo interno de su casaca- están huyendo hacia las colinas, seguro intentaran ir a la ciudad, dudo que lo logren…



No habían transcurrido siquiera 10 minutos cuando el ruido de camionetas acercarse sobresaltó a Leo y despertó a Isha. Eran apenas unos minutos pasadas las 8

 Y estos x que vinieron tan temprano? -Isha trataba de quitarse el sueño de encima- no dejan dormir en paz, tú! x que no dices nada eh? -pregunto al ver al muchacho tan callado-
 Yo? que podría decir…


El desfile de hombres bajando de las camionetas empezó, los últimos en descender fueron Vladimir y Víktor. Los dos guardias de la casa se aproximaron a ellos

 X que tan temprano? -consulto Isha- creí que vendrían en 1 hora
 Si, pero tengo ganas de divertirme un rato con esa estúpida antes de sacarla de aquí… ya sabes, al rato seria un desperdicio…
 Ustedes quédense aquí -ordeno Víktor-


En menos de 5 minutos la bomba había estallado, los dos chicos habían bajado furiosos al no encontrarlas y arremetieron contra Isha y Leo

 Yo estuve encargado hasta hace media hora y puedo jurar que ellas no salieron x allí!
 ENTONCES QUE? TU CREES QUE HACEN MAGIA?? -Viktor estaba tan incontrolable como Vladimir-
 HABLA TÚ DE UNA VEZ O QUIERES QUE ACABE CONTIGO AQUÍ MISMO?? -el otro muchacho tenía apuntada su arma a la altura de la sien derecha de Leo-
 Yo no las vi salir, lo juro…
 ME IMPORTA UN REVERENDO CARAJO QUE ME LO JURES O NO!! SI NO APARECEN AHORA QUÉDENSE CONVENCIDOS QUE VOY A MATARLOS A TIROS… y que les quede claro que no voy a esperar mucho
 Hey! hey! -todos giraron en dirección a Gleb- AQUÍ HAY HUELLAS!!

En un segundo todos estaban parados delante de la evidencia. Las marcas de los pasos de ambas chicas eran perfectamente notorias y debido a que se encontraban tan claras, estuvieron de acuerdo en que ellas no se habían marchado hace mucho.
Todos fueron enviados a buscarlas, la orden era recuperar a Lena y matar a Yulia.


 Cuando tenga la cabeza de esas dos en mis manos, me ocupare de ustedes -dijo amenazante Vladimir a los dos muchachos a quienes no había dejado de tener vigilados-

Los envió junto al resto de chicos al mismo tiempo que él también se unía al grupo



 Si tan solo fuera mas fácil cruzar todo esto -dijo Yulia dando una pequeña patada con un poco de frustración, tenían cerca de 20 minutos caminando y no veía que hubieran logrado mucho-
 No te enfades Yulia -Lena trataba de mantener la calma, estaba asustada y mucho. Sabia que su vida tenia precio pero reconocía que la morena x momentos parecía que perdería los papeles-
 Me enfado, x que no estoy haciendo nada x ayudarte, aun seguimos dando vueltas aquí como tontas y…
 Yulia… cálmate -la pelirroja tomó sus manos- has hecho y haces mucho x mi, y se que lo harás también en el futuro
 Pero yo…
 Shht... shht… nada de peros señorita, entendió? -Yulia apoyó la cabeza en el hombro de la chica y la abrazó x la cintura-
 Si te pierdo me muero…
 No me vas a perder…
 Yo daría mi vida x ti…



 No es tan difícil esto -le dijo Viktor a Vladimir- solo debemos tener cuidado de no pisar las huellas de esas estúpidas, esta vez Yulia fue muy lejos…
 Esa me las va a pagar, de esta no sale viva -le dirigió la mirada a su compañero- escúchame bien, no dudes en matarla ni un segundo
 Eso no tienes ni que decírmelo
Una hora después

 Has escuchado eso?
 No Lena, que cosa?
 No se… me pareció escuchar algo… -quedaron en silencio intentando comprobar si de verdad habían ruidos o solo lo estaban imaginando-

A Yulia también le pareció escuchar algo, no distinguía bien que era. Le pareció un sonido a pasos y un pequeño rumor de voces. Habría alguien x ahí que pudiera ayudarlas? O tal vez eran Vladimir y sus hombres, un escalofrío recorrió su cuerpo. Tenía que averiguar que estaba sucediendo.

 Quédate aquí Lena -Yulia se aseguró en una rápida visión de que ese lugar, con espesos árboles y colinas desiguales, era un lugar seguro para su pelirroja-
 Estas loca! No dejare que vayas sola! -Lena se ubico a su lado-
 No estoy jugando Lena…
 YO TAMPOCO! -contesto molesta-
 X FAVOR!! -Yulia no quería enfadarse, pero el miedo estaba jugándole una mala pasada-
 Que te quede claro que no eres un super héroe que debe salvarme! -Lena también sabía y podía enfadarse-
 Ok, ok… -Yulia hizo ademán de aceptar el pedido de la pelirroja, pero sin que Lena pudiera evitarlo la morena partió a la carrera mientas ella solo pudo verla desaparecer mientras descendía-


Yulia dejo de correr para escabullirse sigilosamente entre los arbustos. Pudo haber muerto de un infarto al corazón cuando lo vio, allí estaba Vladimir. No podía ser. Sintió desfallecer, estaba aterrada y había quedado bloqueada x el temor que la paralizaba.
Tenían que salir de allí, como fuera, sino pronto Vladimir y sus hombres las atraparían.

Regreso como pudo, estaba hecha un manojo de nervios. Al llegar no encontró a Lena, la llamo débilmente, no quería subir la voz. Tal vez los nervios habían hecho que se confundiera de ubicación y no era precisamente allí donde la había dejado. Pero rápidamente esas ideas desaparecieron, estaban allí las huellas de sus zapatos, los de Yulia, los de Lena, y los de alguien más…

 Lena, mi amor!! -Yulia se animó a llamarla un poco más fuerte. Estaba a punto de echarse a llorar-
 Es esto lo que buscas Yulia?

La pelinegra dio un rápido giro y sintió como si fuera arrojada a un abismo, se encontró de frente con Viktor que tenía fuertemente sujeta a Lena con el brazo izquierdo y con el derecho le apuntaba en la cabeza con su arma

 Déjala Viktor, no te atrevas a dañarla x que te…
 X que, que Yulia? no puedo creerlo, te has enamorado de la pelirroja!!

Lena contenía el llanto a pesar de que la presión del arma contra su cabeza estaba doliéndole más de lo que podía ser soportado
Yulia se sentía impotente, parecía que en cualquier momento Viktor dispararía contra la pelirroja, la mujer de su vida

 No sabía que estabas tan enferma Yulia! -soltó una gran risa y otra vez Yulia temió que se le escapara un tiro- quien lo diría de la pelirroja!! Lo sabe tu papi?? -dio dos golpes con el arma sobre la frente de Lena-
 VIKTOR DÉJALA!! -gritó Yulia desesperada mientras unas impotentes lágrimas se le escapaban-
 A mi no me gritas!! -arrastró con él a la chica que traía atrapada y se puso a escasos centímetros de Yulia y apuntó directo a la frente de la morena- sabes que todos tenemos ordenes de matarte cuando te encontremos? -su sonrisa retorcida de superioridad era repugnante- me alegro tanto de ser yo quien vaya a acabar con tu asquerosa vida. Nos vemos en el infierno Yulia…
 NO!! -gritó Lena y trato de zafarse-
 QUE TE QUEDES QUIETA!! -le grito y la sujeto con mas fuerza- O LAS MATO A LAS DOS AHORA MISMO!! -no dejaba de apuntar a la frente de Yulia-
 Lena cálmate… -Yulia suprimió las lágrimas, sabía que Viktor no tendría compasión de ellas y que las lágrimas nada mas lo engrandecerían, no iba a brindarle ese placer- Viktor, suelta a Lena, a mi puedes matarme si quieres -sus ojos no parpadeaban y él no pudo sostenerle la mirada a ese azul intenso-
 Quien te ha dicho que puedes hacer tratos? -dijo él con burla-
 Si le haces algo su padre no te dejara vivo, imbécil -le dijo con los ojos llenos de repulsión- Si la sueltas ella podría hacer algo x ti
 Vladimir tiene pensado eso ya, nos repartiremos el dinero de la recompensa los dos, lo siento x el resto -dijo con sorna- me iré fuera del país
 No puedes ser tan estúpido!! Vladimir no te dará nada! te manda a hacer el trabajo sucio y el se queda con todo, no puedes ser tan imbécil, Dios…
 TE CALLAS YULIA -él apretaba el gatillo con rabia-
 Crees que Vladimir va a hacer algo x ti o x alguno de ustedes!! No seas estúpido, lo conoces igual que yo, te dejara pudriéndote en la cárcel x el resto de tus cochinos días
 CÁLLATE!! NO SABES LO QUE DICES!!
 Si lo sé, crees que eres su amigo y no eres mas que uno de sus esclavos, te va a dejar morir como la basura que eres!!
 QUE TE CALLES YULIA!
 No me callo, suéltala ya…
 Dile tus últimas palabras!! -le dijo impaciente, no quería seguir escuchando a la ojiazul. Vladimir no iba a traicionarlo, no a él- x que ya me cansaste, siento que no vayas a ver que estabas equivocada, brindaré en tu nombre -soltó sarcásticamente-

Yulia lo miró sin inmutarse

 Despídete tu! -dirigiéndose esta vez a Lena y apuntándola a ella de nuevo- no te muevas x que la mato frente a tus ojos -dijo cuando vio que Yulia quiso dar un paso adelante- y ese gusto se lo daré a la pelirroja- DESPÍDETE!!
 Yulia… -Lena no podía casi pronunciar palabra, lloraba como una niña- Yulia… -trato de contenerse algo y le dirigió la mirada- te amo…
 Que tierna! -se burlo él- adiós Yulia -dijo, apuntando en el centro de la frente y deslizando la yema de su dedo índice sobre el gatillo-
 Te amo Lena…
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:39

Lo siguiente que se escuchó fue el disparo. Lena cayó al piso con los ojos cerrados cuando sintió aflojarse el brazo de Viktor. Abrió los ojos y vio tanta sangre junto a ella que sintió nauseas

 Lena!! -Yulia la abrazó de rodillas en el suelo y la separó del cuerpo de Viktor que estaba sobre un charco de sangre-
 Te has enamorado de ella Yulia?? -preguntó aun con el arma arriba, Mijail. Le temblaba un poco la mano, nunca le había disparado a nadie, mucho menos había asesinado antes-
 Si…
 No puedo creerlo, me das asco -él había escuchado todo y aunque sintió repulsión al escuchar las últimas palabras de Yulia cuando creía que Viktor la mataría, no pudo dejar que éste acabara con ella-
 Si esperas que diga lo siento, no lo diré, pero gracias x no dejar que Viktor me matara
 X que Yulia? yo te amaba… -pregunto él con malestar- lo haces x dinero o x no ir a la cárcel?
 La amo Mijail… te quiero, pero a ti nunca te ame…
 Pronto estarán todos aquí, el disparo los debe haber alertado -dijo tratando de sonar indiferente a lo que ella había dicho- márchate, yo no diré que las vi

Las chicas se pusieron en pie para obedecer. De pronto se escucharon muchos disparos, Yulia cubrió un poco con su cuerpo a Lena y Mijail se cubrió la cabeza para luego cargar su arma. Ellas se tomaron la mano para marcharse.

 DETÉNGANSE ALLÍ!! -un aproximado de 10 hombres aparecieron -para ellas- de la nada y ahora las apuntaban tanto como al chico, al que le pidieron que soltara el arma-
 NO SUELTES NADA MIJAIL! -Vladimir apareció de pronto con un rehén, Leo, al cual apuntaba con su arma-

Aquellos hombres formaban parte del numeroso equipo de rescate que había mandado la policía x Lena. Los habían rodeado y apresado a todos, menos a su líder que había escapado y logrado capturar al muchacho ni bien se entero cual era su verdadera identidad. Un policía encubierto.
Leo había sospechado que entre Lena y Yulia existía algún tipo de relación, x eso las había dejado escapar y había transmitido la información a sus superiores en espera de que ellos fueran a ayudarlas
Ahora las armas de los rescatistas se dividían entre apuntar a la morena, Mijail y Vladimir. Se encontraban todos a pequeña distancia

 Dejen que Yulia y Mijail vengan conmigo o mato a su compañero -Vladimir dijo esto de manera clara y pausada, aunque la cara de locura no podía ocultarla- y no crean que juego x que no tengo nada que perder -apunto de frente al muchacho-

Yulia no sabía cuales eran los planes de Vladimir, pero era seguro que tenía planeado matarla si es que llegaban a obligarla a ir a su lado

 BUENO! YO NO PIENSO ESPERAR MUCHO, O ELLOS VIENEN CONMIGO O MATO A ESTE CABRÓN TRAIDOR… 1…2…
 DE ACUERDO! -gritó un integrante del otro grupo adelantándose para que Vladimir pudiera verlo… suéltalo y dejaremos que los dos muchachos caminen hacia ti
 Ok, pero voy a mantenerlo apuntado, no intenten pasarse de listos o lo matare sin dudar -amenazo-

El otro hombre estuvo de acuerdo

 YO NO QUIERO IR CON ÉL!! -gritó Yulia cuando hubo terminado de escuchar el acuerdo- NO VOY A IR CON ÉL, VA A MATARME!
 Deja de decir tonterías cariño -intervino Vladimir- BUENO YA, DE UNA VEZ, O LO MATO -moviendo un poco su arma-

Mijail y Leo habían empezado a dar pasos cortos, el primero en dirección a Vladimir y el segundo en sentido contrario. Yulia x su parte aun no se movía

 SI ELLA NO VIENE, LO MATO A ÉL -volvió a amenazar el muchacho al ver que la morena no caminaba-
 No vayas Yulia, no vayas… -decía Lena como una cadena de ruegos, pero en ese momento ambas pudieron ver que Leo le hacia una seña a la pelinegra para que caminara, haciéndole notar que un par de hombres apuntaban a Vladimir, x lo que ella x fin empezó a andar-

Quizá Yulia y Lena fueron muy obvias entendiendo el mensaje, x que Vladimir notó el movimiento de sus miradas. Descubrió todo el plan. Iban a matarlo en cuanto él se descuidara. Pero si él moría no iba a morir solo.

En una fracción de segundo el cambió la dirección de su arma y soltó un disparo directo a Lena. Yulia ni bien pudo distinguir eso, se abalanzó sobre la pelirroja, que había permanecido distraída viendo a Yulia partir de su lado.

Todo fue tan rápido que Lena apenas y tuvo tiempo de sostener a Yulia, quien casi se desvaneció entre sus brazos

 No Yulia, mi vida, no hagas esto… no te mueras x favor… -la morena sólo la veía y aunque parecía que quería decir algo, no lo hacia-

Cinco policías llegaron a su lado, mientras otros iban a apresar a Mijail y una cantidad igual de hombres iban x el cuerpo de Vladimir al cual habían derribado a tiros luego de que éste soltara el impacto.
Los hombres quisieron poner en pie a Lena para alejarla de esa escena pero ella no lo permitió y se tiró al lado del cuerpo de Yulia.

 No te puedes morir Yulia, no me puedes dejar, maldición, no ahora que ya no puedo vivir sin ti… si me dejas yo te juro que me voy contigo -con bastante trabajo Yulia entrelazo algunos dedos con los de Lena que tomo la mano de la chica-
 Yo hice esto x ti… x que te amo… si tu te dejas morir… todo habrá sido en vano Lena…
 Pero yo no puedo seguir sin ti…
 Si puedes…
 No… prometiste cuidarme, no te vayas…
 Perdóname…
 No me dejes Yulia, te amo… x favor quédate conmigo…
 Te amo Lena… siempre estaré contigo…

Luego todo se hizo oscuro, muy oscuro para Yulia, solo podía escuchar a lo lejos, casi como un susurro, como cada vez se iba haciendo más débil el sollozo de la persona que mas había amado en este mundo.
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   26/12/2008, 14:40

Con pereza abrió los ojos lentamente, pero cuando la luz del sol que entraba de lleno x esa enorme ventana se planto en su rostro, no pudo más que llevarse las manos sobre los ojos y cubrírselos, a pesar de eso podía sentir el fastidio picándole de frente.
Giro en la cama en sentido contrario a la ventana. Esa cama era enorme y ella se veía tan pequeña y sola en ella. Estiro el brazo y acaricio con nostalgia aquel lugar vacío a su lado, como delineando la figura que ella quisiera que ocupara ese lugar y cerró los ojos añorando aquel delgado cuerpo moreno.
Despertar sin Yulia era como un triste puñal. No tuvo deseos de ponerse en pie, de pronto le había perdido las ganas al nuevo día.

 Me haces falta… -dijo al viento-

Manoteo el buró para encontrar el reloj, iban a ser casi las nueve de la mañana. Aunque era sábado y no tenía que ir a estudiar, era muy tarde ya para estar en cama

X fin se levanto y se dirigió al baño a lavarse la cara. Salió de allí y no supo que hacer, no le gustaba esa soledad, y no le gustaba x que ella solo hubiese querido estar en ese momento con la pequeña pelinegra, seguro su sonrisa haría que ella viera ese día de otra manera y el brillo de sus ojos le daría vida a esa mañana, que aunque soleada, para ella había amanecido gris. No podía negarlo, la ausencia de Yulia le hacia mal.

Sintió la falta de sus delgados dedos delineando su rostro y recorriendo su cuerpo, le hacia falta sus labios sobre los de ella. Su voz, su sonrisa… Lena estaba a punto de derramar una lágrima.

 No Lena, no lo hagas -con el dorso de la mano se secó los ojos- recuerda que a Yulia jamás le gusto verte llorar

Deshaciéndose un poco de aquella apatía, salió de la habitación y marchó a la cocina donde se sirvió un vaso con jugo, el cual se bebió lentamente.
Cruzo la sala principal en dirección a la puerta, tal vez un poco de aire fresco la alentaría, pero se detuvo un segundo en el pequeño cuadro que adornaba un mueble cerca de la entrada. Lena lo tomó y dejo salir una pequeña sonrisa mientras sentía que el corazón se le llenaba de ternura.

 Es idéntica a como la querías mi amor, a como la dibujaste… -ese cuadro enmarcaba el dibujo que había hecho Yulia de su casa en el bosque la mañana aquella en que huyeron del encierro-

Volvió a colocar el cuadro en su lugar, retomo su camino y salió de la casa.

Ese era un lugar sacado de algún sueño -muy aparte del de Yulia- no podía verse mas que mucha luz y árboles, lo que le daba apariencia al lugar de estar perdido en medio de la nada, lejos de todo, de todos. Se acercó al murito blanco de madera -madera, como toda la casa- y se apoyo en él.
Respiro muy hondo y cerró los ojos, se le lleno los pulmones de un aire puro, esa sensación de paz era incomparable. Con los ojos cerrados las mismas imágenes regresaron a su mente. Yulia… Yulia y sus mil sonrisas, sus ojos, como podía amar tanto sus ojos? Su voz le lleno el interior.

 Es como tu la soñaste -dijo al abrir nuevamente los ojos-
 No, no es como la soñé… -Lena sintió unas manos correr x su cintura y abrazarse a ella como un candado, ese aroma que ella podía reconocer en cualquier lugar lleno el ambiente, y una respiración a la altura de su cuello la hizo sonreír-
 Es idéntica… -dijo entrelazando sus manos-
 Pero yo no la soñé contigo, y tenerte aquí me hace ver que ese sueño estaba incompleto. A tu lado yo podría vivir en un palacio o en una pequeña habitación. El sueño eres tu -y beso su mejilla-
 No me gusta despertar sin ti, lo sabes… -le dijo en tono de niña consentida, pero con los ojos llenos de sincero pesar-
 Lo sé… pero es que dormías y no tuve valor para despertarte, te veías preciosa -repitió el beso-
 Aquí la compra a la otra con halagos y besos soy yo! -Lena sonrió y se dio vuelta para quedar de frente a Yulia, se besaron muy despacio- como esta Mijail?
 Bien, te envió saludos, en pocos días dictaran sentencia, se encuentra tranquilo dentro de todo
 Fuiste a la clínica a revisarte la herida? Te tocaba la tercera revisión
 Si mamá… -contestó Yulia a modo de broma, a veces creía que le preguntaría si ya se había cepillado los dientes o tomado desayuno, como fuera, la amaba con todo eso-
 Quieres hacer algo especial hoy? -consulto la pelirroja deslizando un dedo x sobre la nariz de la otra-
 Si, quiero contemplarte todo el día…
 Nada mas contemplarme…? -Lena alzó una ceja de manera sexy-
 Pues… -Yulia se había colocado nerviosa en contados segundos- creo que tengo otras ideas también… -abrazadas habían empezado a caminar en dirección a la casa mientras se besaban-
 Que tal si me las dices…
 Que tal si las descubres tú misma…
 Eso es un buen plan…
 Claro que es un buen plan mi amor, ya lo veras…
 Tenemos todo el fin de semana…
 Tenemos toda la vida…

En medio de risas, suspiros, besos y caricias se introdujeron en la casa. Vivían juntas hacia un mes. Lena había apenas regresado a la universidad y Yulia tenía pensado empezar a estudiar también.
Tenían solo un mes juntas y ellas sentían que había estado unidas toda la vida, como lo estarían hasta el final de sus días.


Fin
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Shikat
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   27/3/2010, 22:18

Hay!!! q bellisima historia!!!!!!
ncantadoraaaa
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zhayho
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   29/7/2011, 20:52

esta super linda me encanto
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xty
Lektor
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   17/1/2013, 13:06

q linda historiahubiera querido q sea mas larga...
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MensajeTema: Re: El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]   

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El Secuestro publicada por kuky [autor vanessa][completo]
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