Yuri's Lyrical Secrets

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 Azul Por: Shaolli [completo]

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Yulia
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MensajeTema: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:44

Azul Por: Shaolli

Capitulo I Familia


En una mañana soleada, los rayos del sol se colaban por los cristales de una ventana. Corría el mes de Mayo en Nayarit, México.
Eran las ocho de la mañana y la casa a esa hora era un verdadero escándalo. Como es normal en las familias numerosas… las peleas por bañarse primero, cuando solo funciona un baño, por acabarse el agua caliente, por desayunar primero y rápido, por no abrir la puerta de entrada… etc. etc. Y es que la familia había crecido al igual que sus necesidades, no obstante no así la casa…

Ese día llegarían Elena y Yulia, y tanto Sergey como Inessa harían lo posible por convencerlas de que se quedarán…
- Solo espero que está vez si lleguen papá - le dijo Vladimir molesto - no como la semana pasada que cancelaron -
- Esta vez lo harán -
- Si, claro, lo mismo dijiste la otra vez… mira que nos obligaste a todos a ir al aeropuerto y TODOS teníamos cosas más importantes que hacer… -
- Por eso esta vez enviaré solo a un trabajador por ellas, por si las dudas -
- Es lo mejor papá - sonriendo.

**********
La familia Katin había dejado su natal Moscú, en busca de un horizonte mejor. Así que cuando Inessa y Sergey, los padres de familia, decidieron llegar a Nayarit, lo hicieron con su casi toda su familia incluida.
Eran una familia unida y porque no decirlo, muy moderna. Ya que cuando su segunda hija Elena, les anunció que estaba enamorada de una chica, sus padres no hicieron aspavientos, ellos apoyaran a su hija en todo. Tanto así, que Elena contrajo matrimonio con Yulia Volkova, a los veintidós años, solo dos más después de haber iniciado un romance, aunque se conocían desde antes por la escuela.

Cuando los Katin llegaron a Nayarit, Elena no los acompaño, ella tenía quince años entonces, y un cambio tan drástico no era de su agrado, por lo que se encargo de convencer a sus padres de que la dejaran en Moscú con una de sus tías, y como era la consentida de Sergey, así se hizo. No obstante, sus dos hermanos Vladimir y Sergey de diecisiete y trece años, no corrieron con su misma suerte, ellos hicieron el viaje con sus padres, muy a su pesar.

En Nayarit, Sergey se asocio con un lugareño para entrar al negocio del azúcar. Al principio fue difícil, y la familia invirtió todos sus ahorros, producto de años de esfuerzo y sacrificios. Eso les creaba un constante estrés, por saber si habían decidió lo correcto, y por si no bastara con sentir la angustia de estarse jugando todo su porvenir, Vladimir, que siempre había sido muy mujeriego embarazo a una chica de su misma edad que vivía cerca de ahí, así que la boda se concertó para tres meses después, ya que tanto Sergey como Inessa jamás permitirían que uno de sus nietos, anduviera rodando por el mundo, según sus propias palabras. La boda, fue una ceremonia sencilla, no disponían de mucho dinero para hacer un gran acontecimiento, la novia denotaba alegría y entusiasmo, mientras el hijo mayor de Sergey, tenía una rostro lleno de frustración, claro, él no quería casarse a los dieciocho años, sin embargo, alguien tenía que pagar los platos rotos.
Así que Vladimir y su esposa Tania se instalaron en la casa familiar. Cuando nació el bebé, Vladimir para agradar a su padre le puso Sergey, después de todo era el primer nieto. Cuando llegó el bautizo las cosas iban mejorando, así que pudieron hacer una celebración más grande, fueron muchas personas, solo Elena no asistió por estar en exámenes, la escuela, según decía le absorbía mucho tiempo. Todos parecieron entender su ausencia, solo Vladimir, se mostró molesto, según él, el bautizo de su hijo, era lo más importante.

Con el paso del tiempo los Katin no se arrepintieron de haber llegado a un lugar extraño en busca de mejorar. Su socio, luego de dos años, decidió irse y dar por terminada su relación laboral con Sergey, de manera que éste se quedo con todo, luego de un tiempo de negociación.
Dos años más tarde, Sergey adquirió un Ingenio pequeño, para procesar la caña de azúcar, de esta manera sus ingresos subieron como la espuma y en menos de un año, era dueño de varias hectáreas de cañaverales. La fortuna les sonreía, y como tenían una posición económica muy buena, se empezaron a dar una vida que no conocían, no obstante, su unidad familiar por disposición de Sergey e Inessa no cambio, es decir, aún vivían en la misma casa, que ahora era más grande, Claro que Vladimir podía independizarse, pero no lo hacía, porque de alguna manera se sentía el heredero de su padres, por ser el hijo mayor y por haberle dado su primer nieto.

La familia solo abandono Nayarit cuando asistieron a la boda de Elena, las emociones eran varias: los padres emocionados, Sergey con muchas de ganas de ver a su hermana y conocer a la chica que la había conquistado, Vladimir molesto, para él era una completa perversión, Tania su esposa, asombrada, ella venía de una familia por demás conservadora, así que el hecho de ver a su cuñada, que por cierto solo había visto una vez, cuando ella se caso con su hermano, casándose con otra mujer, era algo digno de verse y de contarse cuando llegara a Nayarit.

A sus veintidós años, la bella hija de Sergey, que tenia el cabello rojo y rizado, los ojos verdigrises y algunas pecas en el rostro contrajo matrimonio con Yulia, una chica un año menor que ella, delgada, de cabello corto y negro, impresionantes ojos azules y que era ligeramente más bajita en estatura que Elena. La familia de Yulia no apoyo del todo la boda de su única hija, pero tampoco se opuso, finalmente era su vida, y sabían que Elena Katina era un buen partido. Los padres de Elena por su parte, estaban que saltaban de entusiasmo, realmente estaban muy emocionados, a ellos no les importaba que su hija se casara con otra mujer, porque sabían que se amaban. A Sergey la boda de su hermana también le agrado y es que había congeniado muy bien con Yulia durante la semana previa a la boda. Al único que pareció no agradarle del todo la noticia de que su hermana se uniera a otra mujer, fue a Vladimir, él era más conservador, cuando le convenía, y tenía la idea de que gastar tanto dinero en esa boda era una locura, pero aún así no se arriesgo a contradecir a su padre.
Estuvieron una semana afinando los últimos detalles para el enlace. En ese tiempo tanto Inessa como Sergey se devanaron los sesos intentando convencer a la feliz pajera de que se fuera a vivir con ellos a Nayarit, pero ellas desistieron, ambas estaban a punto de terminar la escuela y querían ejercer su profesión, no irse a enterrar a un lugar que tal vez ni siquiera aparecía en el mapa. Sin embargo, prometieron que irían a visitarles, aunque no dijeron cuando. En todas esas charlas en las que trataban de convencerlas, Vladimir cruzaba los dedos por lo bajo para que ellas no aceptaran, se daba cuenta de que si llegaban a Nayarit con ellas sería un verdadero escándalo, ya de por si, le molestaba la idea de ver a su hermana con otra chica, como para encima vivir en la misma casa.

Y la boda llegó, fue momento muy emocionante, Sergey lloró al ver a su única hija dispuesta a unirse por completo a la persona que amaba. Al final los padres de Yulia decidieron asistir, aunque no estaban tan convencidos como los padres de la pelirroja, pero se conmovieron al ver el brillo que su hija tenía en los ojos.
Dos días después de la fiesta, la familia Katin regreso a Nayarit a seguir su vida. Yulia y Elena se instalaron en un departamento que Inessa y Sergey les habían dado como regalo de bodas. Ellos también se ofrecieron a pasarles una mensualidad, pero ellas se negaron, habían decidido casarse y aceptaban todo lo que eso implicaba. Además, ellas ya tenían su vida organizada, trabajaban medio día, de esa forma podían estudiar y las dos descansaban los fines de semana.

En cuanto a los Katin, a ocho años de haber llegado a Nayarit, habían adquirido las costumbres del lugar. Vladimir trabajaba con su padre en la administración del Ingenio, mientras que su esposa Tania se quedaba en la casa atendiendo a sus dos hijos, Sergey de siete años y Alex de cinco, era lo que se podía decir, una esposa sumisa.
Y es que a pesar de que tenían algunas personas que les ayudaban en las labores domesticas, Vladimir obligaba a Tania a cocinar, a lavar su ropa, a planchar, entre otras cosas. A Inessa no le parecía tanto abuso, según decía, pero pues como la chica prácticamente había sido educada de esa forma, no le quedaba de otra más que obedecer. Y cuando Inessa trataba de convencer a su esposo para que hablara con Vladimir al respecto, éste le decía que ellos no podían interferir aunque vivieran en la misma casa. Y es que realmente a Sergey no le gustaban las fricciones familiares. Claro que él también pensaba que a Tania no se le iban a caer las manos por lavar unos platos, según él.

A principios del mes de mayo, Inessa tuvo un percance de salud, en realidad no era tan grave, si se tomaban los cuidados necesarios, le habían detectado diabetes y como no si consumía grandes cantidades de azúcar y de dulces. Sergey se preocupo mucho por su esposa, por lo que era atendida por varios especialistas, que a grandes rasgos coincidían en lo mismo: bajarle al consumo de azúcar, llevar una vida tranquila y por supuesto una dieta.
Pero Inessa que extrañaba de sobremanera a única hija, aprovecho al máximo esa situación. Haciendo gala de sus dotes de actuación, y con la ayuda de su esposo, convencieron a Elena de que ella y su esposa se fueran a pasar una temporada con la familia. Por su parte, cuando Lena supo lo de la enfermedad de su madre se preocupo mucho y hablo con Yulia al respecto, ellas tenían un año de haberse casado y vivían bien, ya habían terminado la escuela, eran un matrimonio joven pero a la vez muy centrado y muy feliz, así que la morena acepto ir a Nayarit a pasar unas vacaciones con su familia política, porque no quería ver deprimida a su esposa. Además, serían solo eso: una vacaciones.

********
Yulia y Lena abordaron el auto que Sergey había enviado para recogerlas en el aeropuerto, ningún miembro de la familia había ido a recibirlas, según les dijo el empleado: Inessa sufrió una recaída, así que su esposo y Sergey se quedaron con ella, Vladimir estaba en el Ingenio bastante molesto por su llegada y Tania en la casa con los niños.
- Lo que más me agrada de tu familia, es lo atentos que son - le dijo Yulia a su esposa mientras iban en el auto.
- Ya amor, es que mamá se puso mal -
- Solo espero que esto mejore Lena -
- Lo hará, no te preocupes - sonriendo.
El trayecto duro cuatro horas y ambas ya estaban más que fastidiadas, hacía mucho calor.
- ¿Falta mucho? - le pregunto la morena por décima vez.
- No mucho - le respondió el chico.
Lena entrelazo su mano con la de su esposa y susurro en su oído.
- Tranquila amor, ya no falta tanto -
- Eso dijiste las últimas tres veces - sonriendo.

Una vez que llegaron se dieron cuenta de que la familia poseía una propiedad muy grande, y desde la casa se dominaba el Ingenio a medio kilómetro de ahí. Sin embargo la casa era antigua a los ojos de Yulia.
- ¿Sabes amor? - le dijo la morena - creo que vivimos mejor nosotras - sonriendo.
- Ni me digas, yo solo había venido una vez -
La casa tenía dos pisos, grandes ventanales y un jardín en la parte de atrás, en donde había varias enredaderas que la hacían de techo en toda esa área, todo lo demás era cemento, para ser usado como estacionamiento.
El chico las condujo hasta el recibidor y dejó sus pertenencias ahí.
- Voy a avisar que ya están aquí - les dijo y se retiro.
- ¿Ya te diste cuenta amor? - le pregunto Yulia saltando en el piso.
- Si, y no tengo idea de cuanto costo esto - sonriendo.
Y es que el piso lejos de ser de concreto era duela, y toda la casa estaba así.
- ¿Y el mantenimiento? - siguió la morena - bueno, sirve para jugar básquetbol -
- Jajaja seguramente si amor - abrazándola.
- ¿Quieres ser parte de mi equipo? - sonriendo y sujetando su cintura.
- No se, tendría que pensarlo… - también sonriendo.
- ¡Lena!, ¡Yulia! - les grito Sergey con una sonrisa en cuanto las vio.
- Hola papá… -
Lena no había terminado de saludar cuando ya su padre la estaba abrazando.
- Te hemos extrañado tanto hija - aguantándose las ganas de llorar.
- ¿Y a mi suegro, no me ha extrañado? - sonriendo.
- Claro que si Yulia - abrazándola - me alegra tanto que estén aquí… - abrazando a ambas - ¿Cómo estuvo el viaje? -
- Complicado - le respondieron al mismo tiempo.
- Bueno pero ya están aquí, vengan a ver a saludar a Inessa, se muere de ganas de verlas -
Él las condujo hasta la habitación de su esposa, donde Inessa descansaba con un suero en su brazo derecho.
- Hola mamá - le dijo Lena muy despacio para luego besar su mejilla.
- Lena, ¿eres tú? -
- Si mamá, ¿Cómo estás? - sentándose en el borde de la cama.
- Muy mal hija… al menos me puedo morir tranquila porque ya estás aquí -
- No diga eso suegra - antes de que Lena pudiera decir algo - si usted es muy fuerte - besando su mejilla.
- Yulia, que bueno que están aquí ambas -
- Descansa mamá, y no te preocupes por nada -
- Tratare hija, ahora que están aquí me sentiré mejor - sonriendo - Sergey instálalas en la habitación contigua a la nuestra… -
- Si mujer, tranquilízate, voy por su equipaje -
Sergey bajo por las maletas y subió con ellas.
- Vengan las voy a llevar - desde la puerta.
- Ahora venimos mamá -
- Si Lenita -

En efecto, a ellas las instalaron en la habitación siguiente a la de sus padres, a pesar de que la casa tenía cinco habitaciones principales, dos de las cuales no eran seguidas.
- Espero que estén cómodas aquí… - dejando su equipaje en la habitación que les había sido designada.
Ellas miraron fijamente la cama, la cual estaba cubierta por un pabellón de seda, que se sostenía a través de unos tubulares que estaban en las cuatro esquinas de la cama y formaban un rectángulo arriba.
- ¿Qué es eso? - pregunto Yulia sin apartar su vista de la cama.
- ¿Cómo Yulia? - le pregunto Sergey sorprendido - ¿no sabes que es?... es una cama - sonriendo.
Yulia lo miro sonriendo.
- Papá - sonriendo - Yulia quiere decir que porque está cubierta la cama… -
- Ah eso, bueno fue idea de Vladimir -
- ¿De mi hermano? -
- Si, es para que no le piquen los zancudos… - ellas lo miraron sorprendidas - y bueno, ya Inessa decidió que se pusieran pabellones en todas las camas de la casa… -
- En la de ustedes no hay -
- Claro que si Yulia, es solo que estos días lo quitamos, para que no estorbe a la hora de que a Inessa le colocan el suero… si les molesta pueden quitarlo… -
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:44

- Claro que no papá, no venimos a alterar tu casa - sonriendo.
- Bueno, si necesitan algo, Crucita las atenderá -
- Gracias papá -
- Bien - sonriendo - las dejo y bienvenidas - dicho esto salio cerrando la puerta.
- ¿Crucita es nombre? - le pregunto Yulia corriendo la seda para luego dejarse caer en la cama.
- Eso dijo - encogiéndose de hombros.
- Jajaja ¡que tipo de nombre es ese! -
- Jajaja no lo se - sentándose en la cama.
- ¿Qué te hubieras llamado Crucita? - sonriendo.
- Cállate - haciéndole cosquillas en un costado.
- Jajaja ya Lena - haciéndose a un lado.
- Ven - poniéndose de pie - vamos a desempacar -
Yulia miro a su alrededor, en realidad en la habitación solo estaba la cama, dos mesas de noche, un tocador y el armario.
- ¿Amor? - mirando a Lena que estaba sacando la ropa de una de las maletas.
- ¿Qué paso nena? -
- No hay baño -
- ¿Cómo que no? - mirando para todos lados - bueno, supongo que debe haber uno en el pasillo de exterior -
- ¿Exterior? -
- Mmm si, supongo - continuando sacando la ropa.
- ¿O sea, que tendremos que ir a bañarnos en el exterior? - mirándola fijamente.
- ¡Ay amor, pues si!, andale deja eso y ayúdame -
Yulia se levanto a ayudarle a su esposa, estaba un poco sorprendida, con todo el dinero que tenían sus suegros era para que las habitaciones estuvieran mejor, ellas en su departamento en Moscú si tenían un baño en su recamara.
Una vez que terminaron de arreglar su ropa, Yulia miro a través de la ventana, desde ahí se podía ver la enorme plancha de cemento y solo una parte de jardín.
- ¿Tienes idea de porque pusieron tanto cemento Lenita? -
- No se amor, no me gusta como se ve -
- A mi tampoco, mejor hubieran puesto pasto… se vería mejor, esto es extraño… -
- Algo - sonriendo.
- Con todo el dinero que tienen tus papás es para que vivieran mejor… -
- Pues si, pero ya sabes como es papá, se deja influenciar por Vladimir… vamos a ver a mamá -
- Ok amor -
Ellas se dirigieron a la habitación de Inessa.
- ¿Ya se instalaron? - les pregunto en cuanto las vio.
- Si mamá, ¿Cómo te sientes? -
- Pues igual hija, esta enfermedad va a terminar conmigo -
- No hables así mamá -
- Es un castigo divino Lenita -
- ¿Y un castigo porque suegra? - acercándose a la cama, ya que había estado observando las fotografías que estaban en el tocador, todas en su mayoría de sus hijos.
- No lo se Yulita, pero eso es - cerrando los ojos.
Yulia y Lena se miraron divertidas.
- ¡Ay mamá! - negando con la cabeza.
- ¿Ya vieron a Tania? -
- Aún no mamá -
- ¿Tania? - les pregunto Yulia.
- Si amor, la esposa de Vladimir -
- Ah ya -
- Debe estar haciendo la comida ya casi va a ser la hora de comer… ella y Vladimir tienen dos niños preciosos -
- Pues no lo hemos visto aún -
En ese momento entraron corriendo dos niños de cabello castaño y revuelto uno de ellos vestía uniforme escolar y traía en su espalda una mochila.
- ¡Ya llegamos abuela! - abrazando a Inessa.
- ¿Cómo les fue? -
- Bien - le contesto Sergey.
- Miren ella es su tía Lena y su esposa Yulia, vienen de Moscú a pasar unos días con nosotros… -
Alex sonrió tímidamente, a sus cinco años era un niño de una sonrisa fácil, pero a la vez muy introvertido.
- Hola - lo saludo Yulia - ¿Cómo te llamas? -
- Alex -
- Hola Alex - le dijo Lena con una sonrisa.
- Hola - sonriendo también.
- Saluda Sergey - le dijo su abuela.
Pero Sergey las miro serio y sin decir nada.
- Hola Sergey - le dijo Yulia, pero el niño no contesto.
- ¿No quieres hablar? - le pregunto Lena de forma dulce.
El niño negó con la cabeza.
- ¿Qué te pasa Sergey? - Inessa lo miraba intensamente.
- … Nada… -
Y antes de que pudieran volver a preguntarle, el niño salió corriendo de la habitación, todas esperaban que Alex hiciera lo mismo, pero el niño se quedo ahí mirando fijamente a Yulia.
- No se que le pasa, él es muy sociable… -
- No se preocupe suegra, son niños - encogiéndose de hombros.
- ¿Y tú no vas a salir corriendo? - le pregunto Lena.
- …No… - enseñando sus dientes.
Yulia y Lena empezaron a reír.
- Estos niños cada vez están peor… - les dijo Inessa.
Dicho lo anterior Alex salió corriendo también.
- Vaya amor - le dijo Lena - pues los asustaste -
- Tú los asustaste - sonriendo.
- ¿Por qué no conocen las casa mientras está la comida?, no quiero que se aburran conmigo -
- Como cree suegra -
- Anda Lenita, ve con Yulia -
- Claro mamá, venimos por ti para ayudarte a bajar -
- Si Lenita -
Ellas salieron tomadas de la mano y empezaron a recorrer la parte de arriba.
- ¿Por qué nos dieron la habitación contigua a la de tus padres? -
- No se amor -
Siguieron caminando y se dieron cuenta de que había dos baños y un enorme ventanal en la sala principal al terminar la escalera, en donde había varios libros. En casi toda la parte de arriba había fotografías de Vladimir.
- Déjame adivinar quien es el hijo favorito… - le dijo Yulia.
- Vladimir siempre ha querido serlo -
Llegaron al final de un pasillo y vieron otra escalera.
- ¿Y esa a donde va Lenita? -
- Imagino que al ático amor -
- ¿Vamos? -
- Vamos - sonriendo.
Subieron y cuando abrieron la puerta empezaron a toser por la cantidad de polvo que ahí había. Se dieron cuenta de que esa habitación servia para aventar todo lo que no era útil. Había muchas cosas, tantas que ni siquiera podían caminar, así que decidieron regresar.
- Esta casa esta muy rara Lena - caminando por el pasillo principal.
- Si, no se porque no la remodelan -
- ¿Esto es la biblioteca? - estando en la sala principal.
- Pues parece amor -
- Mmm, ¿Cuántos días dices que vamos a estar aquí? - mirando por el ventanal.
- Yul, acabamos de llegar - abrazándola por la espalda - además, puede ser divertido -
- No lo dudes - con sarcasmo.
- Vamos amor, no es tan malo -
Yulia se giro y abrazo a Lena.
- Te amo Lena - mirándola fijamente.
- Yo también te amo -
Ellas se acercaron hasta besarse de forma profunda, no se dieron cuanta de que alguien subió las escaleras y las vio. Se separaron hasta que escucharon el sonido de un vaso de cristal estrellándose contra la duela.
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Yulia
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:44

Capitulo II ¿Adaptación?

Yulia y Lena vieron a una chica de aproximadamente veinticinco años, traía una bandeja en las manos de donde había caído el vaso de cristal. Tenía el cabello negro y largo, ojos cafés y tez morena clara, era llenita.
- Lo siento - un poco sonrojada.
- No te preocupes - le dijo Lena - ¿eres Tania? - tratando de reconocerla.
- Si - tímidamente.
- Hola - sonriendo - ¿te acuerdas de mí? -
- Si, eres Elena - bajando la voz.
- Así es, y ella es mi esposa Yulia -
- Lo se - mirando el piso.
- Hola - la saludo Yulia.
En realidad Yulia casi no la recordaba, la había conocido en la semana previa a su boda con Lena, pero apenas y habían cruzado un saludo, porque parecía que Vladimir no la dejaba hablar.
- Hola -
Lena estaba a punto de preguntarle otra cosa, cuando los gritos de Vladimir se escucharon.
- ¡Tania, Tania! - la chica se sobresalto al escuchar la voz de su esposo - ¡¿en donde demonios estás?! - subiendo por la escalera.
Tania no se movió y Yulia y Lena se miraron un poco sorprendidas. Hasta que Vladimir llegó con ellas. A diferencia de Lena, él era alto, tenía el mismo cabello rojo, pero sus ojos eran completamente verdes.
- ¡¿No escuchas que te estoy hablando?! - alzando la voz.
- Si Vladimir, lo siento - agachando la cabeza.
- ¡Mira que desorden! - refiriéndose a los cristales tirados - ¡¿es que no puedes hacer nada bien?!... ¡no sirves para nada! -
Lena y Yulia estaban sorprendidas ante la situación, parecía que Vladimir no las había visto, además no sabían que él tratara así a su esposa. Vieron que la chica se agacho torpemente a recoger los cristales, ante la mirada de Vladimir. Quien al sentirse observado, giró para ver a Lena y a Yulia.
- ¡Vaya, así es que esta vez no cancelaron! -
- La semana pasada, nos fue imposible viajar - le dijo Lena.
- Me imagino - de firma irónica - además, no crean que me importa mucho… esto fue de idea de mamá… -
- Ya sabemos - le dijo Yulia.
- ¿Cuántos días se van a quedar? - molesto.
- Aún no sabemos - le dijo Lena seria.
- Pues espero que la pasen bien, si es que pueden - en forma de burla - aquí las personas son muy conservadoras… -
- Lo tendremos en cuenta - la voz de Yulia era fría, Vladimir tampoco era santo de su devoción.
- Bien -sonriendo - ¡¿Y tu que esperas?! - refiriéndose a Tania - ¡¿Crees que mi mamá va a esperarte toda la vida para que le lleves la medicina?! -
- Ya voy Vladimir - bajando casi corriendo a la cocina por más agua.
- ¡Eres una inútil! - caminando hacía su habitación que estaba del a un lado de la de Yulia y Lena.
- ¿Viste eso amor? - Yulia estaba completamente sorprendida.
- Si Yul, y yo pensé que las mujeres sumisas eran del siglo pasado -
- Pues tu hermano se quedo en el siglo pasado, o sea, ¿Cómo es posible que la trate así? -
- No se, pero más bien sería, ¿Cómo es posible que ella lo aguante? -
- Si… es como, “pégame pero no me dejes” -
- ¿Tu crees? -
Yulia se encogió de hombros.
- ¡Ay Lenita!, y tu te quejas de mí - sonriendo.
- ¡Ay mi amor!, me tratas así y yo si me divorcio de ti - también sonriendo.
- Jajaja es broma amor - abrazándola - yo jamás te trataría así… -
- Jajaja yo lo se mi amor - besándola brevemente.
- ¿Y sabes porque? - mirándola fijamente.
- Porque me amas y te amo -
- Si, exactamente por eso - sonriendo.
- ¿Te diste cuenta cual es su habitación Yul? -
- Si, por un lado tendré a mis suegros y por el otro al neurasténico de mi cuñado -
- Jajaja exactamente - besando su nariz.
En ese momento, Sergey subió corriendo las escaleras, traía un short y una camiseta, parecía que se acababa de levantar.
- ¡Lena, Yulia! -
- ¡Sergey! - al unísono.
- ¡Que bueno que ya llegaron! - abrazándolas efusivamente.
- Vladimir no opina lo mismo - le dijo Yulia.
- No le hagas caso - bajando la voz - está loco - sonriendo.
- Ya nos dimos cuenta - le dijo Lena.
- Si, vimos como trata a su esposa -
- Mmm ya veo, bueno él siempre es así con ella… -
- ¿Y papá no le dice nada? -
- No, él no se mete… -
- Mmm entendemos - le dijo Yulia.
- Me da mucho gusto que estén aquí, ¡nos la vamos a pasar muy bien! -
Ellas le sonrieron. Lena siempre se había llevado mejor con Sergey y Yulia había congeniado muy bien con él cuando lo conoció. Sergey, al igual que Vladimir eral alto, su cabello era castaño y tenía los ojos verdes.
- ¿Ya recorrieron la casa? -
- No, aún no, solo la parte de arriba -
- Pues yo seré su guía Yul, así que no te preocupes, ¿y que tal viaje? - mientras bajaban por las escaleras.
Tania iba subiendo en ese momento, pero ni siquiera los miró, llevaba la vista en el suelo y la bandeja en las manos.
- Pues - empezó Lena - cansado… y hace calor -
- No hace tanto - sonriendo - se acostumbrarán -
- Claro, tú no vienes de Moscú -
- Pues si, pero no es tan malo, solo están resintiendo el cambio -
Sergey les mostró el resto de la casa, abajo estaba la sala, el despacho, la cocina, el comedor, medio baño y el recibidor.
- Como verán es grande - refiriéndose a la casa - pero no hemos progresado mucho, con todo el dinero que deja el ingenio deberíamos vivir diferente -
- ¿Y porque no lo hacen? -
- Ya sabes como es Vladimir Lena, si papá quiere hacer algún cambio, primero le pregunta a él, si dice si, adelante, si dice no, pues no -sonriendo.
Él las condujo al jardín donde se sentaron.
- Les va a gustar Ixtlán del Río -
- ¿Así se llama? - le pregunto Yulia.
- Si, significa “Lugar de obsidiana” o algo así, aunque también se le conoce como Los Toriles … aquí hay varias zonas arqueológicas, y muchas costumbres - sonriendo.
- ¿Y que tal comida? -
- ¡Uy cuñada vas a ver!, aunque te diré, aquí la especialidad es la nieve de garrafa… -
- ¿Nieve de garrafa? - al unísono.
- Si, así se llama, y no me pregunten porque -
- No lo haremos - negando con la cabeza y sonriendo.
- Entonces aquí Vladimir es la ley - de forma burlona.
- Si Yulia, así es - serio - miren, sino se meten con él, no va a pasar nada - sonriendo.
- Lo tendremos en cuenta -
- Bueno, voy a cambiarme para la comida, mi habitación esta del otro lado del pasillo, arriba, por si necesitan algo -
- Gracias Sergey - le dijo Lena.
- ¿Por qué te vas a cambiar? -
- Veras Yulia, a Vladimir no le gusta que alguien se siente a la mesa en short - encogiéndose de hombros - ahora bajo -
- ¿Por qué le tienen tanto respeto a Vladimir amor? -
- No se Yul, no pensé que vivieran así -
- ¿Vamos por tu mamá? -
- Si amor -
Ellas subieron tomadas de la mano hasta la habitación de Inessa. Cuando entraron vieron que Tania estaba sentada en el borde de la cama llorando, mientras Inessa hablaba con ella.
- Pues si Tania, pero ya lo conoces… - mirando a hacía la puerta, donde estaban Yulia y Lena.
- Lenita - sonriéndole a su hija.
- Mamá, te ayudamos a bajar -
- Si hija -
En eso Tania se disculpo y salió apresuradamente de la habitación.
- ¿Qué le pasa a Tania suegra? -
- Pues es que dice que Vladimir la regaño delante de ustedes -
- Uy si mamá, lo hubieras visto, parecía un ogro -
- Mira Lenita, Vladimir siempre ha tenido un carácter muy fuerte… -
- ¿Y eso que mamá? - mientras la ayudaba a levantarse.
- Pues que a veces se le pasa la mano, además Tania ya esta acostumbrada… mira, ustedes no se preocupen por eso -
Ellas la miraron sorprendidas.
- ¿Lo está justificando suegra? -
- No Yulita, pero aquí las cosas así son, ustedes solo diviértanse y pásenla bien -
Entre las dos ayudaron a Inessa a bajar, claro que podía caminar, pero fingía que le costaba trabajo hacerlo.

Una vez que todos se sentaron en el comedor, que tenía espacio para diez personas, ellas se extrañaron de que fuera Vladimir el que ocupará la cabecera de la mesa y no Sergey. De manera, que a la derecha de Vladimir se sentó el padre de Lena, a su derecha, Sergey su hijo menor, a la derecha de esté, Sergey, su nieto, a la izquierda de Vladimir, su madre Inessa, a su izquierda, Tania, a la izquierda de está, el pequeño Alex, por lo que Lena se sentó a la derecha de su sobrino Sergey y Yulia se sentó a su lado en la cabecera. Situación que molestó a Vladimir.
- En está casa no permitimos que las mujeres se sienten en la otra cabecera - le dijo Vladimir mirando fijamente a Yulia.
- ¿Disculpa? - le dijo Lena incrédula.
- Si, ese asiento no es para las mujeres -
- ¿Entonces donde se supone que me debo sentar? - de forma fría.
- A un lado de Alex -
- Mira Vladimir - Lena estaba seria - Yulia y yo siempre nos sentamos juntas, así es que si a ti no te parece, pues lo sentimos mucho -
- Mira Elena… -
- Ya basta Vladimir - intervino su padre - ellas pueden sentarse donde quieran -
- Pero es que papá… -
- Ya Vladimir - intervino Inessa - no discutimos en la mesa -
Vladimir ya no insistió, solo se puso rojo del coraje cuando Yulia y Lena le sonrieron burlonamente, así que se desquito con su esposa.
- ¡¿Y tu que esperas para servirme la comida?! -
- Ya voy Vladimir - le dijo la chica mientras se levantaba rápidamente
Tania le sirvió la comida a Vladimir y a sus hijos, Cruz, la señora que les ayudaba en la casa, lo hizo con el resto.
Durante la comida Vladimir se la paso hablando del Ingenio y de sus grandes cualidades para dirigirlo, su padre intervenía de vez en cuando para alabar a su hijo, Inessa tomaba la palabra solo para quejarse de no poder consumir dulces, Sergey y Tania no decían nada, claro que ella estaba a punto de meterse a su plato de tan agachada que estaba, los niños escogiendo la comida de su plato. Y Lena y Yulia solo los miraban de vez en cuando.
- Dime que eres adoptada mi amor - le murmuro Yulia al oído.
Lena le golpeo ligeramente la pierna a Yulia y ambas empezaron a reír. En ese momento, todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo y las miraron, así que ellas dejaron de reírse.
- ¿Cuál es el chiste? - les pregunto molesto Vladimir, por haber interrumpido su monologo de éxitos.
- Ninguno - le respondió Yulia mirándolo fijamente - ¿verdad mi amor? - mirando a Lena dulcemente, ante la sonrisa de sus suegros y la cara de fastidio de Vladimir.
- Si mi amor - acercándose para besar a Yulia.
Ellas se besaron brevemente y Vladimir estaba a punto de levantarse de la mesa, totalmente indignado, pero su padre lo detuvo.
- Ya siéntate Vladimir, y deja en paz a tu hermana y a Yulia que es su esposa -
Vladimir ya no dijo nada, sabía que discutir con su padre sobre el matrimonio de Lena era una batalla perdida, quizás la única que perdería con su padre.
Así que la comida transcurrió igual, Lena dándole de comer en la boca a Yulia y viceversa ante la mirada molesta de Vladimir, que lejos de comer, se concentraba en mirarlas, mientras su cara se tornaba de un color rojo, y cuando ya no aguantaba más se dio cuenta de que sus dos hijos, tenían más de la mitad de la comida fuera del plato y Alex le sonreía a su tía Lena y a Yulia.
- ¿Qué están haciendo? - ante esta pregunto los dos niños lo miraron estáticos, parecía como si de repente se hubieran quedado sin movilidad - ¡¿Qué no se les ha enseñado a comer bien?!... ¡no es posible, siempre es lo mismo con ustedes! -
Ante sus gritos, los dos empezaron a llorar. Todos siguieron comiendo como si nada, solo Lena y Yulia estaban sorprendidas mirando a Vladimir.
- ¡¡Pero todo esto es tu culpa!! - mirando a Tania - ¡¡tu los educaste así, siempre pegados a tus faldas, por eso lloran como un par de niñas!! - golpeando la mesa con mano.
- Vladimir por favor - le dijo Inessa.
- No mamá, ¡es que en esta casa ya no hay educación!... ¡¡Tania a malcriado a mis hijos!! -
- Inessa - le dijo su esposo - no intervengas -
Lena miro a Yulia y la morena tomo su mano por debajo de la mesa. Los dos niños aún seguían llorando.
- Y ahora, para que se les quite esa manía de escoger la comida, ¡se comerán dos platos de lo mismo!, ¡¡¡en este momento!!! - mirando a Tania - ¡¡sírveles, a ver si para eso eres buena!!... ¡¡y no se van a levantar hasta que hayan terminado!! -
Los niños aún lloraban y Lena estaba a punto de decirle algo a Vladimir, pero Yulia la detuvo apretando su mano, cuando Lena la miro, la morena negó con la cabeza.
Así que todos terminaron de comer, solo los dos niños se quedaron sentados, con sus respectivos platos frente a ellos.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:45

[tr][td class=postbody valign="top"]- Lenita, ¿Por qué no van con tu hermano Sergey a dar una vuelta? - todos, excepto Vladimir que se había ido al Ingenio, estaban en la sala.
- No gracias mamá - seria.
- ¿Te paso algo Lenita? - le pregunto su padre.
- No es nada suegro, estamos cansadas por el viaje… -
- Bueno, entonces descansen… - les dijo Inessa.
- Eso haremos, vamos amor - Yulia le extendió la mano a Lena, la pelirroja la tomo y así subieron a su habitación.

Una vez en su habitación, ellas se sentaron en la cama.
- ¿Qué tienes bebé? - abrazando a Lena por un costado.
- Estoy sorprendida… ¿viste como los trata? -
- Si, es un ogro en toda la extensión de la palabra -
- Pero es que amor, son sus hijos y su esposa… no tiene porque tratarlos así… -
- Pues no mi amor, pero eso lo sabemos tu y yo que estamos bien de la cabeza, pero él no… -
- Y luego mis papás no le dicen nada - incrédula.
- Eso si esta mal, pero igual no podemos hacer nada -
- No es justo -
- Lo se, pero si intervenimos regresaremos más pronto a Moscú de lo que tu piensas, porque tus padres no nos van a apoyar… míralo de esta forma, ellos están acostumbrados a vivir así… -
- ¿Cómo puede alguien acostumbrarse a vivir así? - mirándola a los ojos.
- No se como - suspirando - pero ellos así son, amor evitémonos problemas -
- Tienes razón amor, igual no podemos solucionar nada - abrazando a Yulia.
Yulia se separo un poco y pego su frente con la de Lena.
- Tú eres muy sensible y por eso te afecta, pero es mejor mantenernos al margen -
- Si, tienes razón -
Ellas se acercaron y se besaron profundamente, para terminar abrazadas. Yulia beso la mejilla de Lena y luego le dio un rápido beso a su cuello.
- ¿Quieres bajar Lenita? o nos quedamos aquí - recostándose en la cama.
- Mmm ¿Qué haríamos si nos quedamos? - acostándose a su lado.
- Tengo una idea - sonriendo y haciendo que Lena se recostara encima de ella.
- ¿En serio? - también sonriendo y apartando los cabellos de los ojos de Yulia.
- Si -
Empezaron a besarse, primero de forma de tierna y luego de manera más profunda. Cuando Lena estaba a punto de desabrocharle la blusa a Yulia, tocaron la puerta de su habitación.
- Lena, Yulia -
- Es Sergey amor - le dijo Lena levantándose.
- Si, es él… siempre tan oportuno - sonriendo y acomodándose la blusa.
Cuando estuvieron listas, Lena le abrió la puerta a su hermano.
- Hola otra vez - entrando a la habitación.
- Hola… otra vez - al mismo tiempo y sonriendo.
- Me mando mi mamá, para preguntarte como te sientes Lenita -
- Estoy bien -
- ¿Segura?, porque dice mamá que si no lo estas llamara al médico -
- Estoy bien, de verdad… o sea, no necesitan a llamar a ningún médico - incrédula.
- Bien - levantándose - ¿quieren salir a dar una vuelta?... yo las llevo - sonriendo.
Ellas se miraron antes de responder.
- Claro Sergey - le dijo Lena - nos encantaría -
- ¡Perfecto!, las espero abajo - saliendo.
- ¿Nos encantaría? - le pregunto Yulia.
- Mi amor - abrazándola - solo trata de ser amable -
- Bueno, solo porque es el único con el que nos llevamos bien de tu familia - pasando sus manos por la cintura de Lena.
- ¿Y mis padres? -
- Si, claro también mis “adorados” suegros - con resignación.
- Jajaja esta bien amor, vámonos -

Cuando ellas bajaron, Sergey las estaba esperando frente a la casa. El resto de la familia no se veía por ningún lado. Cuando ellas estaban a punto de salir de la casa, Lena jaló ligeramente a Yulia hacía el comedor.
- Sergey está allá afuera amor -
- Quiero ver algo -
Cuando llegaron al comedor vieron a los niños aún con sus respectivos platos en la mesa, ahora solo sollozaban. No había nadie más con ellos.
- ¿Qué pretendes? - diciéndoselo en el oído.
- ¿Te quedaste con hambre mi amor? - sonriendo y mirándola fijamente.
- Jajaja ni siquiera lo pienses Lenita -
- ¿Me negarías algo? - besando su mejilla.
- Mmm - sonriendo.
Los niños ni siquiera las volteaban a ver, tenían su vista fija en su plato.
- Andale bebé, ¿si? - sujetando el cuello de la blusa de Yulia.
- ¿Y yo que gano? -
- Mmm… un beso - sonriendo.
- Olvídalo - sonriendo y empezando a caminar.
- Bueno, ¡dos besos! - colocándose frente a ella para que no avanzara.
- O sea, pretendes que me coma todo lo que está en sus platos, ¡me va a dar algo!…¡y solo por dos besos!... definitivamente no - caminando.
- Mi amor, tu de por si comes mucho, espera - deteniéndola suavemente por el brazo - ¡Los besos que querías! -
- Eso podría pensarse -
- Andale amor - besando su mejilla.
- Esta bien, van a ser los besos que yo quiera y cuando quiera -
- Solo por un día mi amor -
- ¡¿Un día?! -
- Si, “un día” - sonriendo.
- ¿Por qué “un día”? -
- Porque te conozco bebé - besando sus labios de forma rápida - ahora ayúdame -
- Esta bien, pero el día corre cuando me termine la comida -
- Si amor -
Yulia se sentó a un lado de Alex y empezó a comerse el contenido de su plato, ante la mirada sorprendida de los niños. Lena le ayudo a Sergey, aunque no mucho, ella no estaba acostumbrada a comer tanto como Yulia, así que se lo termino pasando a su esposa. Al final, Yulia termino con todo.
- Gracias - fue la vocecita de Sergey y de Alex.
- No se lo deben de decir a nadie - les dijo Lena.
- No lo haremos -
Los niños se limpiaron las lagrimas de sus rostros y salieron corriendo.
Yulia se recargo completamente en la silla.
- Lena, me va a dar algo - completamente seria.
- ¿Algo? - extrañada.
- Una indigestión, algo -
- ¡Como crees amor!, o sea, has comido más que esto -
- Creo que la comida tenía demasiado picante y mucho condimento, me duele el estomago - sujetándose el abdomen.
- ¿En serio? - empezando a preocuparse.
- No amor estoy jugando, ¡claro que me duele! -
- Yul - arrodillándose cerca de su esposa - ¿Te duele mucho mi amor? - preocupada.
- Si - haciendo un gesto de dolor - siento que voy a sacar fuego por la boca, todo el estomago me arde -
- ¡Dios mío! - levantándose enseguida - te voy a buscar algo, ¡quédate aquí! -
- No te tardes - apoyándose en la mesa.
Lena entró corriendo a la cocina, que era en extremo rustica, ahí estaba una mujer de aproximadamente 60 años, el cabello blanco recogido en una trenza y esta a la vez doblada sobre la base de su cuello, tenía puesto un mandil y estaba lavando los trastes.
- ¡Disculpe, necesito algo para el dolor de estomago! -
La mujer clavo sus pequeños ojos negros sobre ella.
- ¿Cómo dijo señorita? -
- ¡¡Necesito algo para el dolor de estomago!! - alzando más la voz.
- ¿Le duele? -
- ¡¡A mi no, a mi esposa, esta en el comedor!! - empezando a desesperarse.
- ¿Y porque le duele? - bastante extrañada.
- ¡¡Porque la comida tenía demasiado picante!! - totalmente exaltada - ¡¡donde tienen las medicinas!! -
La mujer asintió y busco en la alacena, ante la mirada extrañada de Lena, luego le dio un frasco en color rosa.
- Que le un trago a esto señorita -
- ¿Un trago? - incrédula y examinando la etiqueta.
- ¿Cómo dijo? - mirándola fijamente.
Lena hizo un gesto de desesperación y busco entre los cajones una cuchara, la encontró y salió corriendo de vuelta al comedor.
- ¿Todavía te duele mi amor? - vertiendo el algo del contenido del frasco en la cuchara.
- Si… mucho -
- Ten amor - acercándole la cuchara a la boca.
Yulia la bebió, y lentamente el ardor del estomago desapareció.
- ¿Cómo te sientes mi cielo? - mirándola fijamente y retirando los cabellos negros de su frente que estaban un poco húmedos a causa del sudor.
- Mejor… ya no me arde, gracias amor -
- Me asustaste - besando su frente - hasta sudaste - limpiando su rostro.
- Del dolor, pensé que iba a incendiar el comedor - sonriendo.
- Ni me digas, en la cocina está una viejita que casi no escucha -
- Jajaja, ¿y como le hiciste? -
- Pues como pude, ¡imáginate saco esto de la alacena y luego me dijo “que le de un trago”! -
- ¿Sin cuchara? -
- Si, ¡puedes creerlo! -
Entonces ambas se miraron y luego miraron el frasco.
- Lena… -
- No lo digas… -
En ese momento la mujer salió de la cocina, y se presento con ellas, su nombre: Crucita.
Ellas también se presentaron, y la anciana pareció no darle importancia al hecho de que eran dos mujeres unidas en matrimonio, y es que Inessa ya la había preparado psicológicamente para el momento en que Lena y Yulia llegaran.
Y cuando Yulia le pregunto en voz alta, para asegurarse que la anciana la escuchara, a cerca de que le diera un trago al frasco, su respuesta fue simple y pareció que leyó la mente de ambas.
- Es que cuando alguien en la casa se siente así, le da un trago al frasco - encogiéndose de hombros y regresando a la cocina.
Ambas se miraron en silencio.
- Esto no esta pasando - murmuro Yulia - ¡me tome las babas de todos! - haciendo un gesto de asco.
- Lo dices como si te diera asco mi familia -
- ¡¿Y no debería?! - se defendió - o sea, ¡date cuenta, la saliva de tus padres!... ¡la de tus hermanos!... ¡¡la de Vladimir!! -
- Creo que tienes razón - haciendo también un gesto de asco.
- Creo que voy a vomitar - tapándose la boca con su mano.
- ¡No Yulia! - poniendo su mano encima de la de su esposa.
- Esta bien, esta bien, solo espero que tengan todas sus vacunas - recargándose en la silla.
- Yul - un poco seria.
- ¿Qué paso amor? -
Lena se sentó en la mesa frente a ella.
- Lo siento - Yulia hizo un gesto de extrañeza - es por mi culpa que te sentiste mal, fue mi idea que te comieras todo… -
Yulia se levanto y abrazo a Lena.
- No es tu culpa bebé, además mi día ya empezó a correr - murmurando en su oído.
- Jajaja si, ya empezó - sonriendo.
Yulia se acerco a besar a Lena, se besaron de forma lenta.
- ¡Yulia, Lena! -
- Tu hermano otra vez - besando el cuello de Lena.
- Si, otra vez - separándose lentamente de su esposa.
- Las estoy esperando - les dijo el chico desde el marco de la puerta.
- Es que Yulia se sintió un poco mal, la comida tenía demasiado picante -
- ¡Cielos!, ¿entonces prefieren quedarse a descansar? -
- ¿Cómo ves amor? -
- Pues mejor nos quedamos Lena, estoy algo adolorida del estomago -
- OK amor - besando su mejilla.[/td] [/tr][tr][td class=genmed height="40" valign="bottom"][/td][/tr]
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:46

Sergey las acompaño hasta su habitación.
- Le diré a Crucita que no le ponga tanto picante a la comida -
- Gracias Sergey - le dijo Lena - oye, por cierto, no escucha bien ¿verdad? -
- Jajaja no, de hecho no, así que háblenle fuerte -
- ¿No te parece que es algo mayor para ocuparse de labores domesticas? - le pregunto Yulia.
- Crucita solo se ocupa de hacer la comida, nada más, ella tiene muy buen sazón -
- También lava los trastes - le dijo Lena.
- No, bueno esa es tarea de Tania, pero Crucita luego se apiada de ella y la ayuda, además, Cruz es muy activa ahí donde la ven -
- ¿Y porque no se sienta a la mesa con nosotros? -
- Porque no le gusta Lenita, aunque mamá ya se lo ha dicho… una vez Vladimir amenazo a Tania con que comería en la cocina con Crucita -
- Mmm para Tania esto es el inframundo -
- No es para tanto cuñada, o sea, ella esta acostumbrada a vivir así -
- Acostúmbrate tú a vivir así Sergey - le dijo Lena seria.
- OK, OK solo fue un comentario, yo no tengo la culpa -
Ya habían llegado a la habitación de ellas.
- ¿Segura que te sientes bien cuñada? -
- Si Sergey, no te preocupes -
- Esta bien, descansen - cerrando la puerta.

No habían pasado ni treinta minutos, cuando ya todos los miembros de la familia a excepción de Vladimir, estaba en la habitación con ellas, preguntando a cerca de la salud de Yulia.
La morena estaba acostada y Lena sentada a su lado, el resto se encontraban al pie de la cama mirando a Yulia como si estuviera desahuciada, hasta los niños la miraban casi sin parpadear.
- ¿Estás segura que estás bien Yulita? - preguntando por enésima vez.
- Si suegra, “estoy bien”- recalcando las palabras y desesperada de contestar la misma pregunta una y otra vez.
- Mamá, les agradezco que se preocupen por Yulia, pero ella solo necesita descansar… -
- No se Sergey - Inessa prácticamente ignoro a Lena - yo la veo muy pálida, tal vez tiene fiebre - tocando la frente de Yulia, quien cerro los ojos de la desesperación.
- Hay que llamar a un médico - resolvió Sergey.
Yulia miro a Lena, estaba seria.
- Papá, no es necesario, Yulia ya se siente bien -
- Las precauciones nunca están demás hermanita -
Y es que había sido Sergey, el que había convocado a la familia, para que subieran a ver a Yulia.
- Tu hermano tiene razón Lenita -
- Papá, escúchame, YULIA YA SE SIENTE BIEN - alzando la voz y provocando una expresión de sorpresa por parte de todos - lo siento, pero es que parecen que no escuchan -
- Elena - le dijo su padre serio, él raramente la llamaba así - ella es tu esposa y tu deber es cuidarla -
- Y lo hago papá, pero no es necesario que venga ningún médico -
- De verdad suegro, estoy bien, ya no me duele nada - intervino cansada Yulia.
La morena ya estaba fastidiada de que ellos estuvieran ahí, hablando de ella y decidiendo su futuro como si no estuviera presente.
- ¿Qué medicina tomaste Yulita? - volvió a insistir Inessa.
- Crucita me dio un frasco rosa, le di una cuchara y con eso se le quito el dolor - Lena también ya estaba cansada.
Entonces llamaron a Crucita, y está con la calma de tener sesenta años encima, subió y llevó el frasco para que lo vieran.
- Ah si - dijo Inessa - esto es lo que todos tomamos cuando nos sentimos así - sonriendo y examinando el frasco.
- ¿Tú como la ves Tania? - le pregunto su suegro.
- Pues no se señor - de forma tímida - pero si ya se siente mejor, pues… -
- Pues nada Tania, yo no la veo bien - dijo Sergey cruzándose de brazos.
En eso, Sergey exclamo mientras se asomaba por la ventana.
- ¡¡Hay viene Vladimir, Tania!! -
Entonces Tania, agarro a sus dos pequeños hijos y prácticamente salió corriendo, ante la mirada de sus suegros. Y es que si Vladimir los encontraba ahí se les iba a armar.
Lena estaba acariciando los cabellos de Yulia, muy cerca de su rostro.
- Ya diles que se vayan - le murmuro la morena.
- ¿Se los digo más claro? - también murmurando.
Yulia asintió.
- Bueno - Lena se levanto - ya todo está bien, ahora solo queremos descansar - sonriendo.
- Esta bien Lenita - le dijo su madre - cuida a tu esposa -
- No me lo tienes que decir mamá -
Todos salieron a excepción de Crucita quien no escucho nada. Ellas la miraron.
- Gracias por preocuparse - le dijo Lena - ya se puede ir -
La mujer la miro a la expectativa.
- ¡Ya se puede ir! - alzando la voz.
- Si señora, con permiso - saliendo y cerrando la puerta tras de si.
Lena volvió a sentarse junto a Yulia, entrelazo su mano con la de ella.
- ¿Te sientes mejor? -
- Si, ahora que se fueron - sonriendo.
- No puedo creer lo fastidiosos que pueden llegar a ser -
- ¿Viste a tu madre?, ¿te fijaste bien? -
- Si, ¿porque? - extrañada.
- Cuando tengas su edad, en eso te convertirás - aguantándose las ganas de reírse.
Lena la miro seria.
- Si, y me tendrás que aguantar - haciéndole cosquillas a Yulia.
- Jajaja, no, me divorciare antes - agarrando las manos de Lena.
- Nunca te voy a dar el divorcio -
- Igual me voy a ir - sonriendo.
Lena la miro seria.
- No es cierto mi amor - besando su mejilla.
- Síguele -
- ¡Ay ya!, no aguantas nada, además, me tienes que cuidar, eso fue lo que dijo mi suegro - sonriendo.
- Pues si sigues así, la que te va a cuidar es mi mamá -
- ¡No!, ya me voy a portar bien -
- Mas te vale - sonriendo.
Yulia se acerco a besarla de forma dulce y luego se abrazaron. En eso, Inessa toco la puerta de su habitación. Lena se levanto a abrirle.
- ¿Qué paso mamá? -
- Lenita, ya le dije a Crucita que no cocine con tanto picante, pero tú deberás de recordárselo, es algo olvidadiza - sonriendo.
- Esta bien mamá, gracias -
- ¿Te sientes bien Yulita? - asomándose por la puerta.
Yulia le sonrió a modo de respuesta.
- Bueno, las dejo -
La madre de Lena se fue y la pelirroja cerró la puerta.
- ¿Qué hora es amor? - le pregunto Yulia acostándose en la cama.
- Las siete bebé, ¿te quieres dormir? -
- Si, contigo -
- OK amor - acostándose a su lado.

Ellas se durmieron hasta las nueve de la noche, cuando Sergey les dijo que la cena estaba servida. Durante la cena, los padres de Lena, le preguntaban cada cinco minutos a Yulia si se sentía bien. Y está no quiso cenar, solo se tomo la leche. Vladimir las miraba entre serio y enojado, su sola presencia lo irritaba. Antes de terminar, Inessa manifestó su felicidad de tenerlas ahí, incluso dijo que sentía un poquito mejor de salud, las reacciones a ese comentarios fueron varias: ellas sonrieron al igual que los niños y Sergey, Vladimir completamente serio al igual que Tania y su suegro, quien parecía que había escuchado el comentario.
Después de cenar, ellas se fueron a su habitación, rechazando la invitación de Sergey para charlar un momento. Entonces, la familia hizo, lo que hacían todas las noches después de cenar: salir al jardín de la parte de atrás de la casa a charlar sobre el azúcar, fuente de sus ingresos y dulce prohibido para Inessa.

En su habitación, Yulia se asomo por la ventana, desde ahí vio a la familia, estaban sentados en varias sillas tejidas, los mayores a excepción de Tania fumaban, mientras los niños jugaban con una pelota.
- Amor, ¿tu mamá fuma? -
- ¿Lo está haciendo? - quitándose los zapatos.
- Si, ¿Qué no está prohibido que lo haga, por su diabetes? - mirándolos a través de la ventana.
- Pues no se amor -
En eso, tanto Inessa como Sergey la voltearon a ver y sonriendo la saludaron con la mano, Yulia les sonrió y cerró la ventana.
- Me da la impresión, de que tus padres nada más nos están observando? -
- ¿Porque? -
- Pues es que siempre están muy al pendiente de nosotras -
- Es que estamos de visita amor, y como casi nunca nos ven, es por eso -
- Si tu lo dices - sonriendo.
- ¿Ya nos bañamos? -
- Aja, antes de que suban -
Se dirigieron a uno de los dos baños que había en la parte de arriba, cuando abrieron la puerta se dieron cuenta de que era un baño como cualquier otro, no era muy grande Los accesorios y las paredes eran en color marfil, como el resto de la casa, con algunos partes en blanco. En el área de la regadera solo había espacio para una persona, estaba rodeada por acrílico en color blanco y tenía una puerta corrediza.
Cuando ambas estuvieron dentro, Lena cerró la puerta, mientras Yulia abría la puerta de acrílico.
- Amor, no vámos a caber aquí -
Lena se asomo también, en efecto el espacio era pequeño, solo para una persona.
- Voy a ver en el otro baño, quizás está más grande -
- No te tardes - bajando la tapa de la taza para sentarse.
Lena salió y se dirigió al otro baño, cuando lo abrió se dio cuenta de que era exactamente igual al primero. Así que regreso con su esposa.
- Yul, es idéntico a esté -
- Brillante, ¿y ahora? -
- Pues aquí amor - empezando a desvestirse.
- O sea Lenita, no cabemos -
- Claro que si, andale -
- Aja - desvistiéndose.
Al final terminaron bañándose ahí, claro que mojaron todas las paredes de acrílico, por bañarse juntas. Aunque también mojaron la parte exterior a la regadera.

Treinta minutos después salieron del baño, cada una vistiendo su albornoz, vieron a Sergey y a Inessa subiendo las escaleras.
- Lenita, Yulita ¿Por qué no quisieron bajar con nosotros? -
- Es que queríamos bañarnos papá -
- Si ya vemos, ¿estás mejor Yulita? -
- Si suegra, gracias por preocuparse -
- Es que eres muy joven para tener ese tipo de males, si tuvieras mi edad, pues todavía - sonriendo por instante, para luego agregar de forma seria - mírame a mí, con este mal que me aqueja y del cual no puedo librarme… -
- Pero el medicamento te ayuda mamá -
- Si Lenita, ¿pero sabes lo que es tomar pastillas de por vida? - mirándola severamente.
Ellas no contestaron.
- ¡Ay ya mujer!, no las preocupes con eso -
- ¡Esta enfermedad va a terminar conmigo! - rompiendo en llanto.
Lena se acerco a su madre y la abrazo.
- No llores mamá, Yulia conoce personas que tienen diabetes y han vivido muchos años… -
- … No es fácil hija, no lo es… -
Al final, Lena acompaño a su madre para que se recostara, Sergey bajo a cerrar la casa y Yulia se fue a su habitación a ponerse la pijama, suponía que Lena tenía cosas que hablar con su suegra.

En la habitación de sus padres, Inessa ya estaba más tranquila.
- Disculpa Lenita que me ponga así… -
- No te disculpes por eso mamá, te entiendo… se que no debe ser fácil -
- No hija, es muy difícil dejar el azúcar, ¡y más sabiendo que aquí hay tanta! -
- Si mamá, pero es por tu salud -
- Los médicos no saben nada - añadió desdeñosa.
Lena le sonrió y la abrazo.
- Ya no te preocupes mamá, descansa -
- No puedo Lenita - abrazándola.
- ¿Por qué no? -
- No puedo descansar plenamente y por lo mismo no me sentiré bien, porque… - Lena la miro expectante - tú y Yulita un día se van a ir… - empezando a llorar nuevamente.
- No llores mami, mira, Yulia y yo todavía no nos vámos… - aguantándose las ganas de llorar también.
- Pero lo van a hacer -
- Pues si, pero de momento estamos aquí, contigo -
- Eso no es suficiente para mí Lenita, soy vieja y estoy enferma… -
- No eres vieja y si, estas enferma pero no es algo grave, Yul dice… -
- ¡Yulia no es médico, así que ella no sabe! -
Lena la miro sorprendida, su madre nunca había utilizado ese tono con su esposa.
- Discúlpame hija, es que no me siento bien… - modulando su voz - además, no quiero morirme y que tú no estés aquí… -
- ¿De donde sacas estas ideas? -
- Es que entiéndeme hija, no quiero que estés lejos de mí mientras esté tan mal… prométemelo - mirándola fijamente.
- Esta bien, Yulia y yo solo queremos que estés tranquila -
- Si estás conmigo lo estaré Lenita -
En ese momento entró su padre.
- Descansa mamá - besando su frente tiernamente.
- Hasta mañana Lenita -
- Buenas noches papá - besando su mejilla.

Cuando Lena entró a su habitación, Yulia estaba sentada en la cama y recargada en la cabecera.
- ¿Qué te dijo tu mamá bebé? -
- Que se siente mal - poniéndose la pijama - que esta vieja, enferma… que no quiere morirse y que yo no esté aquí -
- ¿Y luego? -
- Me hizo prometerle que no nos iremos mientras esté tan mal… -
- ¿Y hasta cuando va a ser eso? - mirándola fijamente.
- Uy amor, por tu tono de voz, cualquiera diría que estamos viviendo en Alcatraz - cerrando la ventana.
- ¿Y no? -
- Claro que no mi amor - aproximándose a la puerta para cerrarla con pasador.
En ese momento se escucho un grito del corredor.
- ¡¡¡¿QUIEN DEMONIOS SE DUCHO Y MOJO TODO EL BAÑO?!!! - Vladimir estaba al borde del colapso, cuando grito esa pregunta a nadie en particular, pero muy bien sabía la respuesta.
Ellas se miraron como si hubieran sido sorprendidas en algo indebido.
- ¡¡¡ESTOY PREGUNTANDO QUIEN DEMONIOS LO HIZO!!! - volvió a gritar Vladimir.
Ellas empezaron a reír y Lena corrió a abrazar a Yulia.
- Jajaja nos descubrió jajaja -
- Jajaja a tu hermano le va a dar un infarto jajaja -
- Jajaja o sea, escúchalo, esta loco -

Vladimir estaba rojo del coraje y justo cuando se dirigía a la habitación de Lena y Yulia, Sergey lo intercepto.
- ¿A donde vas? -
- ¡¡¡QUE TE IMPORTA!!! -
- Papá se va a molestar si sabe que vas a molestarlas -
- ¡¡¡¿Y?!!! - gritándole casi en su cara.
- Y nada, yo nada más te aviso - dando un paso hacía atrás.
- ¿Qué está pasando aquí? -
- Yo no se nada papá, hasta mañana - Sergey se safo inmediatamente de ese conflicto.
- ¡¡¡SERGEY!!! - le grito Vladimir.
- ¿Qué quieres? -
- ¡¡Mañana te vas conmigo a trabajar al Ingenio!! -
- ¡¡¡¿QUE?!!! - abriendo mucho sus ojos.
- ¡¡Lo que oyes!! -
- … ¡Papá dile que no! - mirando a su padre con esperanza.
- Lo siento Sergey - le dijo su padre - pero en vista de que la escuela no te gusta, tendrás que trabajar… -
- ¡¡No es justo!! -
- ¡¡Pues ni modo!! - le grito Vladimir - ¡¡te aguantas!! -
Sergey se retiro indignado a su habitación, la escuela nunca había sido su fuerte… ¿pero trabajar?, definitivamente no era su idea de vida. Sabía que Vladimir lo había hecho a propósito por no apoyarlo en lo del baño, así que lo detesto aún más. Sabía que su hermano le haría ver su suerte.
- ¿Quieres decirme porque gritabas así? - le pregunto su padre cansado.
- ¡¡¡PASA QUE “TU HIJA” MOJO TODO EL BAÑO Y NO SE DIGNO EN SECARLO!!! - el solo recordarlo lo hacía enojar.
- ¡¿Y por eso haces tanto escándalo?! -
- ¡¡¡¿TE PARECE POCO?!!! -
- ¡Ya basta y deja de gritar! - mirándolo fijamente -tu hermana y su esposa está de vacaciones, así no las molestes -
- En esta casa hay reglas - en tono severo - y una de ellas es secar el baño después de bañarse -
- Si, pero ellas no lo sabían, así que cállate -
- No puedo creerlo - murmurando y completamente rojo.
- Ya duérmete Vladimir - retirándose a su habitación.
Vladimir golpeo fuertemente la puerta de madera del baño con su mano, era su forma de desahogarse, estaba furioso. Definitivamente su paciencia, que no era mucha, había llegado a su limite.
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Yulia
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:46

Yulia pensaba que Vladimir iría a reclamarles en cualquier momento, pero no fue así. Por lo que ellas se prepararon para dormir.
- ¿Quieres dormir con el pabellón amor? -
- Mmm, como quieras -
- ¿No tendremos calor? -
- No creo, además, recuerda que papá dijo que hay zancudos, no quiero que nos piquen -
- Esta bien bebé -
Lena se recostó y Yulia recorrió el pabellón para cubrir la cama, luego de hacerlo apago la luz y se acostó.
- ¿No crees que tu hermano exagero con lo del baño? - abrazando a Lena.
- Si, hizo todo ese escándalo porque se trataba de nosotras -
- No te creas, o sea, él se trae con un látigo a todos… incluyendo a tus padres -
- Si, me he dado cuenta… es como si le tuvieran miedo… -
Yulia ya no le dijo nada, observo desde su posición la habitación. La luz de la luna se filtraba por la ventana, ya que Lena no había corrido las cortinas. Sin embargo, debido al pabellón que cubría la cama, no podía ver claramente detrás de la seda. No se escuchaba absolutamente nada, solo sus respiraciones.
- ¿Qué tienes amor? - murmuro Lena.
- … Nada… -
- No te creo - apoyándose sobre su codo para verla mejor.
- Es que no se amor… ¿cuánto tiempo nos vámos a quedar? -
- ¿Eso te preocupa? - pasando su dedos tiernamente entre sus cabellos.
- No… bueno, si… es que nosotras no entramos en su mundo -
- Lo se, pero es mí mamá… ¿me entiendes? -
- Si, te entiendo… se que no puedes regresar a Moscú y dejarla como está -
- Escúchame amor, es solo por unos días, solo en lo que se recupera -
- Si bebé, tienes razón - besando su mano lentamente.
- Además mi amor, nosotras estamos juntas, eso es lo importante - besando su mentón.
- Si, discúlpame - pasando su mano por la cintura de Lena - es que… no se - bajando la voz.
- Se lo que tienes, piensas que no te voy a poner atención mientras estamos aquí -
- Algo hay de eso - sonriendo.
- Yulia, tu eres mi esposa y te amo - mirándola fijamente.
- Lo se, yo también te amo -
Se acercaron despacio hasta rozar sus labios, se besaron tiernamente hasta que el contacto cobro más pasión. Yulia hizo que Lena se colocara sobre ella despacio, sin dejar de besarse. Así se recorrieron con sus manos, al principio por encima de la pijama, hasta que necesitaron sentirse por completo. Entonces Yulia giró y cambió de posición con Lena, continuaron besándose al mismo tiempo en que se desnudaban… Ellas tenían un año de matrimonio, tiempo en el que estaban convencidas de amarse más y para siempre. Siempre que hacían el amor, era con la misma entrega con lo que lo habían hecho la primera vez, con el amor a flor de piel y la pasión guiando sus manos, hasta lograr cada una tocar el alma de la otra y reconocerla como suya. Era en ese momento en que sentían al amor tan tangible que además de sentirlo eran capaces de tocarlo, escucharlo e incluso de verlo…
Minutos después, se encontraban abrazadas, cubiertas por una delgada sabana, su respiración era agitada, hasta que instantes después se empezó a regular.
- Te amor Yulia -
- Yo también te amo bebé -
Durmieron abrazadas el resto de la noche.

A las cuatro de la mañana, Yulia se despertó a causa de las voces que había en el pasillo.
- ¡¡Apurate Sergey que el trabajo no te va a estar esperando toda tu vida!! -
- Ya voy Vladimir - entrando al baño para bañarse.
- ¡¡Eres un parásito!!... ¡¡pero eso se acabo, de ahora en adelante te irás a trabajar al Ingenio conmigo!! -
Yulia se levanto con cuidado para no despertar a Lena, luego de mirar el reloj busco su pijama y se la puso. Despacio salió de su habitación, quería pasar al baño, pero en uno se estaba bañando Sergey y en el otro Vladimir, así que regreso a su habitación y se sentó en la cama a esperar. Diez minutos después volvió a salir y vio a Sergey saliendo.
- Buenos días Sergey -
- No se que tienen de buenos Yulia -
- ¿Te pasa algo? -
Sergey le contó lo sucedido la noche anterior.
- Bueno, no sabíamos que teníamos que secar el piso… -
- Pues ahora ya lo sabes, mejor evítense problemas con Vladimir y háganlo -
Yulia asintió y antes de que dijera algo, Sergey volvió a hablar:
- Luego hablamos cuñada, ya debo ir a cambiarme… es que tengo que trabajar -
- ¿Y en que vas a trabajar? - mirándolo con curiosidad.
- Pues así como es Vladimir, seguramente de jornalero - aguantándose las ganas de llorar, ante la sorpresa de Yulia.
- Él no puede hacerte eso… -
- ¡Claro que puedo! -
Ellos voltearon sobresaltados hacía Vladimir que ya estaba listo para irse.
Sergey se puso nervioso, no sabía que decir.
- … Vladimir es que… -
- Es que nada - completamente serio - ya te lo dije eres un parásito, eso de levantarse hasta las once de la mañana y estar de holgazán ya se acabo, ¡ahora tendrás que trabajar! -
- Pero es que yo no se hacer nada - tratando de no llorar.
- No te preocupes ya aprenderás - sonriendo - ¡ahora apurate! -
Sergey se fue casi corriendo a su habitación. Vladimir miraba fijamente a Yulia, la morena no se intimido y le sostuvo la mirada. Toda la antipatía que Vladimir sentía por su cuñada podía sentirse en el aire y cuando estaba apunto de decirle algo, llegó Lena.
- ¿Qué haces levantada mi amor? - abrazándola.
Vladimir hizo un gesto de repulsión y bajo las escaleras.
- Es que vine al baño amor -
- ¿Te dijo algo? -
- No, solo regaño a Sergey… - contándole lo que paso.
- Pobre Sergey, le van a hacer ver su suerte -
- ¡¡A que horas vas a terminar de hacerme el desayuno Tania!! - volvió a gritar Vladimir desde la cocina.
- Se de alguien más a la que le harán ver su suerte… - murmuro Yulia.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:47

Capitulo III Sospechas

Había pasado una semana desde la llegada de Yulia y Lena a Nayarit. Tiempo durante el cual parecía que vivían la misma película una y otra vez: Vladimir con su genio, Inessa con sus quejas y sus dolencias interminables, Sergey rebasado por su hijo mayor, los niños temerosos de su padre, Yulia y Lena a la expectativa y tratando de no meterse por completo en el rol de la familia… Tania seguía sumisa y Sergey odiando cada vez más a Vladimir, ya que este efectivamente lo había colocado como obrero en el Ingenio.

En cuanto a las comida, pues Lena prácticamente supervisaba a Crucita, ya que la memoria de la anciana mujer fallaba en cuanto a que no debía usar demasiados condimentos o picantes a la hora de prepararla. Así que de alguna manera la pelirroja empezó a familiarizarse con la anciana.

Una mañana de domingo mientras estaban todos reunidos desayunando…
- Hoy me siento muy mal… - empezó Inessa.
- ¿Qué te sucede mamá? -
- No se Lenita, me mareo con frecuencia… -
- ¿Se esta tomando sus medicinas suegra? -
- ¡Obvio Yulia! - intervino Vladimir - ¡que pregunta tan tonta! -
- ¡Aquí el único tonto eres tú! - le respondió Lena mirándolo fijamente.
- ¡Mira Elena…! -
- Basta Vladimir - intervino su padre - deja a tu hermana en paz -
Lena y Yulia ya no dijeron nada por educación, pero Vladimir como siempre se puso furioso, estaba harto de los desplantes de su padre, de que siempre prefiriera a Lena por encima de él.
A la mitad del desayuno, mientras, Vladimir hablaba del Ingenio, su padre lo escuchaba atentamente, con verdadera devoción, Inessa le decía a Lena que moriría sino se comía unas gomitas de azúcar.
- Mamá, sabes que te haría daño… -
- Si Lenita, pero si de todas maneras moriré quiero antes comerme una gomitas de azúcar… - tratando de no llorar.
Ante este último comentario, todos a excepción de Yulia, su cuñado Sergey, Tania y los niños, trataban de hacer entrar en razón a Inessa, sobre el tema de los dulces.
Fue en ese momento en que Yulia se fijo que la mirada de Sergey y la de Tania se cruzaban constantemente…
- ¿Verdad amor? -
Yulia miro a Lena confundida, no había estado poniendo atención a la conversación.
- ¿Sobre que mi amor? -
Lena le sonrió.
- Le digo a mamá que tu dejaste el cigarro hace seis meses y no te costo tanto trabajo hacerlo, entonces ella también puede olvidarse de las gomitas -
- Si, así es, hace seis meses que no fumo… -
- Si Yulita - Inessa no se rendía - pero es que no es tan fácil… -
Al final, Inessa parecía haber entrado en razón, aunque Lena no le creyó del todo.

Esa mañana Lena y Yulia fueron a dar una vuelta por los cañaverales, ellas solas. En realidad nadie insistió mucho en acompañarlas, además de que la pelirroja empezaba a notar que el encierro estaba agobiando a su esposa. Dejaron la camioneta a la orilla del camino y empezaron a caminar por una de las veredas tomadas de la mano, no había nadie más ahí.
- Estando aquí siento que retrocedimos en el tiempo un par de siglos - le dijo Yulia.
- Si, nada de esto se ve en Moscú amor -
Por donde caminaban había varias extensiones de cañaverales, la gran mayoría casi listos para ser cosechados y otros a lo lejos aún les faltaba tiempo. Ellas caminaban en medio de la vereda para no lastimarse con las hojas de las cañas que salían del cultivo, y que eran mucho más altas que ellas. Sin darse cuenta ya se habían alejado bastante, sin embargo ellas seguían caminando, la vereda tenía algunas curvas, por lo que desde su posición ya no veían la camioneta.
- Ya nos alejamos mucho Yul - deteniéndose.
La morena miró hacía atrás no se veía nada más que la vereda y los cañaverales.
- No pasa nada amor, para regresar solo seguimos la vereda -
Yulia empezó a caminar jalando suavemente a Lena.
- Me da la impresión de que no tienes muchas ganas de regresar amor -
- Es que siempre la pasamos en la casa, escuchando a tu familia en sus monólogos interminables -
- Si, a veces suelen ser muy fastidiosos -
- ¿Solo a veces? - sonriendo.
- Esta bien, son muy fastidiosos, ¿contenta? -
- Si - deteniéndose y tomando a Lena de la cintura.
Ambas se perdieron en sus miradas por un instante.
- Gracias Yul - la morena la miro confundida - por tenerle paciencia a mi familia, por aguantar todo esto… se que estás poniendo a prueba toda tu paciencia… -
- Lo hago por ti Lena, porque te amo -
- Lo se, yo también te amo - rodeando el cuello de la morena.
Ambas acercaron sus rostros hasta besarse suavemente, hacía un poco de viento que les daba de lleno en el rostro y provocaba movimiento en el follaje de las cañas. Ellas se separaron despacio sonriendo. Estaban a punto de volver a besarse cuando escucharon voces provenientes de los cañaverales.
Ellas dirigieron su atención al lugar de donde provenían las voces. Era dentro del cañaveral. Instantes después las empezaron a escuchar mas cerca.
- Ven amor - Yulia tomo a Lena del brazo y ambas entraron en el cañaveral que estaba frente a donde escuchaban las voces.
- Yul… -
- Shh no hables amor - abrazando a Lena para que los follajes no la cortaran.
Claro que a la morena le pareció sospechoso que hubiera alguien dentro del cañaveral, además que estaban solas, y de ninguna manera iba a arriesgar a Lena. Por eso había decidido esconderse.
Desde ahí ambas observaban atentamente. Las voces se hicieron claras y a ellas les sonaron familiares. Instantes después, vieron a Tania y a Sergey el hermano de Lena. La pelirroja estaba sorprendida, al igual que la morena pero no dijeron nada. Tanto Tania como Sergey estaban ya en la vereda, ambos volteaban hacía ambas direcciones, tratando de ver si había alguien más.
- Amor - murmuro Yulia en su oído - tenemos que salir -
- Claro que no - en el mismo tono.
- De todas maneras nos van a descubrir, cuando vean la camioneta… -
- ¿Y que se supone que les vamos a decir cuando pregunten que hacíamos aquí adentro? -
- Nosotras les preguntaremos lo mismo antes a ellos… -
- No Yul… -
- Ya se - girando despacio a Lena para que quedara frente a ella, luego le desabrocho los primeros dos botones de la blusa a la pelirroja.
- ¿Amor como puedes pensar en esto ahorita? -
- Tú solo sígueme en lo que diga, vámos antes de que se vallan - desacomodándose la camiseta que llevaba puesta.
- Yulia… -
Pero la morena la tomo de la mano y la jalo hacía afuera con cuidado. En cuanto ellas salieron Tania y Sergey palidecieron.
- ¿Qué hacen aquí? - les pregunto Sergey.
- Vinimos a dar a una vuelta cuñado, ¿y ustedes? -
- … - Ninguno de los dos sabía que decir -
Tanto Sergey como Tania se dieron cuenta de la situación, Lena tenía desabrochada los dos primeros botones de su blusa, dejando entrever parte de sus senos y la morena tenía desacomodada su camiseta.
- ¿Y bien? - les volvió a preguntar Lena, mientras se abotonaba su blusa.
- … Nosotros… bueno… - Sergey empezaba a sudar - venimos a buscarlas… -
- ¿En serio? - Lena lo miro fijamente.
- Si - dijo tímidamente Tania.
- …Es solo que no las encontrábamos… -
- Claro - les dijo Yulia mirándolos fijamente.
- … De verdad cuñada… - indeciso.
- Pues nosotras vimos que salieron del cañaveral… -
- … Eh si… es que… escuchamos ruidos… y… pensamos… que se trataba de… ustedes… - fue la respuesta más larga que Sergey hubiera dado en su vida.
- Mmm, bueno pues ya nos encontraron - les dijo Lena.
- …Creo que no es un buen momento… - Sergey miro a Tania - debemos irnos… -
Y sin más se alejaron, ni siquiera se despidieron de lo nerviosos que estaban.
Ellas los miraron hasta que se perdieron en una de curvas de la vereda.
- ¿Les creíste Lenita? -
- No - pensando un momento - ¿de que nos perdimos amor? - mirándola.
- No se, pero en el desayuno ellos se miraban continuamente… -
- ¿Tú crees que ellos…? -
- Pues… -
- No debimos salir, así nos hubiéramos dado cuenta -
- O sea, mi amor, ¿que es lo que hacen dos personas solas, en medio de las cañas? - Lena la miro sin decir nada - creo que es obvio bebé -
- No te adelantes Yul, no vimos nada… -
- Pues a mi no me hace falta ver nada -
- Es que no se amor, Tania me parece en extremo tímida y le tiene pavor a Vladimir, pienso que no se arriesgaría a algo así… -
- Mira, nosotras no los conocemos bien, solo tenemos una vaga idea de cómo son, entonces no podemos establecer si lo harían o no -
- ¿Qué vámos hacer amor? -
- Nada, absolutamente nada, este asunto no es de nuestra incumbencia, así que evitemos problemas mi amor -
- Tienes razón, aunque si Vladimir se entera, es capaz de matarlos -
- Así es, por eso no vámos a decir nada -
- Como digas amor -
Ellas se tomaron de las manos y empezaron a caminar de regreso a la camioneta. Lena iba muy callada, así que Yulia se detuvo y la miro.
- ¿Qué tienes amor? -
- Estoy sorprendida, ¿tú no? -
- Si, es raro, pero no imposible -
- ¿Crees que alguien más lo sepa? -
- No creo, fingen bien… bebé vámos a olvidarnos del asunto, ¿esta bien? -
- Si, esta bien -
Ellas se besaron brevemente y siguieron la vereda hasta la camioneta.

Una vez que llegaron a la casa, Inessa las recibió:
- Lenita, Yulita, ¿se divirtieron? -
- Si mamá, fue muy entretenido… -
- ¿Vieron a Sergey y a Tania? -
Ellas se miraron sin decir nada.
- ¿Por qué pregunta eso suegra? -
- Es que ellos las fueron a buscar, ¿los vieron? -
- Aja, ellos se adelantaron -
- Bueno, no tarda en estar en la comida… -
- Gracias mamá -
- Voy con tu padre al Ingenio, ¿quieren venir? -
- No - le contesto rápidamente Yulia - gracias suegra pero Lenita esta algo cansada… -
Lena la miro sin decir nada.
- Es que no estás acostumbrada a caminar Lenita, será mejor que se queden a descansar -
- Si mamá, eso haremos -
Inessa se retiro y ellas subieron a su habitación.
- ¿Por qué le dijiste que estaba cansada amor? -
- Fue una excusa para no ir… -
- Mmm, ahora ante los ojos de mamá soy una floja -
- Ay ya amor, mejor pensemos en lo extraño que es todo esto -
Una vez en su habitación, ambas se sentaron en la cama. Los rayos del sol se colaban por la ventana y hacía un poco de viento.
- O sea, que Sergey y Tania si fueron a buscarnos… -
- Eso dijo tu mamá, aunque ¿Qué hacían dentro del cañaveral? -
- No se… quizás llegaron por otro lado… -
- No, o sea nadie atraviesa las cañas, pudiendo caminar por la vereda -
-¿Entonces a que hora llegaron? -
- No se… -
- Esto es muy extraño -
- Si, algo no cuadra… -
- Quizás estamos exagerando las cosas -
Yulia se encogió de hombros.
- Mira Lenita, esos dos se traen algo, no se que sea, pero es algo - sonriendo.
- Si amor - recostándose en la cama y observando a Yulia que abría la ventana - ¿bebé? -
- ¿Qué paso amor? -
- ¿No tienes calor? -
- Si - mirándola con una sonrisa - tengo “mucho” calor - acercándose a la cama con Lena.
- Es que tengo demasiado calor y… -
- No te preocupes mi amor, se una manera de quitártelo - colocándose encima de ella -
- Bebé - acariciando los cabellos de Yulia - es que aquí no hay un ventilador… -
- ¿Y para que quieres un ventilador amor? - muy cerca de sus labios.
- Porque tengo calor -
- Ya abrí la ventana, además ahorita se te quita - acercándose para besarla.
- Yul, ¿Y si bajas a buscar un ventilador? -
- ¿Que? – extrañada.
- Si, de seguro abajo hay alguno – acariciando de arriba a abajo la espalda de la morena.
Yulia la miro haciendo una expresión de no querer bajar.
- De no seguro no tienen ventiladores mi amor y… -
- Ve a ver mi cielo, es que de verdad tengo mucho calor, y… así no vamos a poder hacerlo - sonriéndole.
- Te aseguro que podremos - devolviéndole la sonrisa.
- Yul - haciendo un puchero.
- Ok - dando un suspiro - no me tardo - levantándose.
- Te espero mi amor - levantándose también para besar sus labios.

La morena bajo casi corriendo, fue a la sala y al comedor pero no había nadie y tampoco veía ningún ventilador. Entonces decidió ir a preguntarle a Crucita. Llego a la cocina y la encontró partiendo unas verduras para la comida.
- Crucita - la llamo, pero la mujer ni se inmuto - ¡Crucita! -
- Dígame señora -
- Veras Lenita tiene mucho calor y necesitamos un ventilador… -
La anciana la miro a la expectativa, se levanto y le ofreció un vaso con agua a Yulia. La morena sacudió la cabeza en forma de negativa.
- No - Crucita asintió - ¡No!... es decir - modulando su voz - necesito un ventilador -
La anciana le sonrió y Yulia empezó a desesperarse.
- ¡Ventilador!... ¡Necesito un ventilador! - levantando la voz.
- ¡Ah eso! - exclamo la anciana - solo hay uno y lo tiene la señora Inessa en su habitación - continuando con su labor de las verduras.
- ¡Gracias! -
Yulia salió corriendo hasta la habitación de su suegra, estaba algo desesperada así que abrió la puerta sin llamar, después de todo Inessa se había ido al Ingenio. Sin embargo, se sorprendió cuando abrió la puerta y vio a la madre de su esposa, sentada en la cama atascándose de gomitas de dulce que tenía en una bolsa.
- Suegra - murmuro Yulia - ¿Qué hace? -
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:47

- ¡Yulia! - brincando del susto y regando las gomitas en la cama.
- Usted no debería estar comiendo eso… -
- Yulita es que no puedo evitarlo - muy nerviosa y poniéndose de pie - no se lo digas a Lenita por favor Yulita, por favor - a punto de llorar.
- Pero es que suegra eso le hace daño y… -
- Solo fueron cinco, te lo juro Yulita, de verdad - a punto de llorar -
- No es correcto que siga comiendo esas gomitas - acercándose a la cama y empezando a guardarlas en la bolsa, ante la mirada angustiosa de Inessa.
- Te lo prometo Yulita, pero por favor no se lo digas a nadie - sujetándola de la manga de su camiseta.
- Esta bien suegra - dándose cuenta de la angustia de Inessa - pero de verdad debería de dejar de hacerlo - Inessa asintió con solemnidad - estoy aquí porque busco un ventilador… -
- Claro Yulita - acercándole el ventilador -
- Que bueno que esta armado, así solo lo conectamos - sonriendo al igual que Inessa - bueno suegra me voy, y de verdad cuide su salud -
- Si Yulita -

Yulia salió con el ventilador y con las gomitas, estas últimas las tiro antes de entrar a la habitación. Claro que no vio como Inessa sacaba del cajón de la mesilla de noche otra bolsa de gomitas, la abrió y empezó a comerlas.
- Ya vine bebé - cerrando la puerta sin pasador.
- Te tardaste mi amor -
- Algo, pero aquí está - mostrándole el ventilador y provocando una sonrisa en Lena - ahora lo conectamos - haciéndolo - lo prendemos - realizando la acción - y listo -
- Así esta mejor bebé -
- Si, así esta mejor Lenita - acercándolo a la cama, para que el aire le diera a su esposa -
Yulia se recostó también a su lado.
- Lo bueno es que no estabas cansada, mi amor -
- Pues digamos que estoy algo cansada Yulita -
- ¿Solo algo? - sonriendo.
- Si - sonriendo también - solo algo -
Yulia le sonrió también y recargo su cabeza sobre su codo para verla mejor. Lena cerro los ojos y la morena la acaricio con las yemas de sus dedos desde la frente, pasando por su rostro, sus senos, hasta llegar a su estomago, provocando una sonrisa en Lena. La pelirroja abrió sus ojos y se encontró con la mirada de su esposa, quien le regalo una tierna sonrisa. Lena la atrajo hacia ella con cuidado hasta que la morena estuvo encima de ella. Despacio se besaron, como si el tiempo se hubiese detenido un instante y su existencia dependiera de la unión de sus labios. Se besaron profundamente, explorando sus bocas y reconociéndose cada una en la otra. Los besos de la morena se deslizaron por el mentón de la pelirroja hasta llegar a su cuello.
- Te amo bebé - le murmuro Yulia en su oído, para volver a sus labios.
- Yo también te amo Yul - en medio del beso y abrazando a Yulia fuertemente.
Yulia empezó a besar el cuello y el pecho de Lena hasta donde la blusa de la pelirroja se lo permitía. Despacio retiro la blusa de Lena al igual que su sostén, la morena se sentó a horcajadas sobre el vientre de Lena, sus miradas se cruzaron y ambas se sonrieron, luego ella misma se quito la camiseta que traía puesta para después quitar su sostén. Lena la atrajo hacía ella y la morena empezó a besar sus senos, sintió los dedos de la pelirroja pasando entre sus cortos cabellos y presionándola contra ella para que no dejara de jugar con sus senos…

El sonido de la puerta las devolvió al mundo real…
- Esto no esta pasando - murmuro enfadada Yulia.
- Deja que sigan tocando amor - mientras volvía a besar a Yulia.
- Lenita, Yulita, ¿están ahí? - era la voz de Inessa.
Ambas se separaron al instante.
- Lenita si no abren, voy a entrar… - tomando la perilla de la puerta con su mano.
Ellas se miraron sorprendidas, entonces Yulia se levanto de un salto y corrió hasta la puerta para ponerle el pasador. Prácticamente se aventó, porque se tropezó con el cable del ventilador llevándoselo consigo, así que se estampo contra la puerta, pero si logro ponerle el seguro.
- ¡Amor! - exclamo Lena - ¿Te lastimaste? - mirándola desde la cama.
- Lenita, Yulita, ¿están bien? - desde afuera.
- Eh, si suegra estamos bien… - con dificultad.
Lena se levanto y se acerco a su esposa.
- ¿Te lastimaste? - mirándola fijamente.
- No bebé… bueno, creo que no… -
- ¿Segura? - no muy convencida.
- Lenita, ¿puedes abrir?... necesito hablar contigo… -
- Déjame verte - empezando a revisar a Yulia.
- Estoy bien amor -
- No lo estas - dándose cuenta de que tenia parte de la espalda y su brazo derecho rojos por el impacto.
- Lenita… - insistía Inessa.
- ¡Ahora no mamá! - empezando a desesperarse - es decir… - modulando su tono de voz - es que Yul y yo nos estamos cambiando, danos un minuto y ahorita bajamos, ¿esta bien? -
- Esta bien Lenita, las espero abajo - acercándose a la puerta para poder escuchar mejor lo que sucedía dentro de la habitación.
Lena ayudo a su esposa a ponerle el sostén y la camiseta y luego se vistió ella.
- ¿Te duele? - pasando su mano suavemente por su espalda, ambas estaban sentadas en la cama.
- No, fue solo el golpe… creo que rompí el ventilador… -
- El ventilador no importa bebé, pero si te duele voy a buscarte un analgésico o algo… -
- No, estoy bien… - guardando silencio por un instante - ¡tu mamá no respeta nada, absolutamente nada! -
- Lo siento, pero es que también entiéndela esta enferma y se siente sola… -
- ¡Eso no es cierto! -
- Nena lo siento, ¿esta bien? -
- Tú no tuviste la culpa, sino tu mama -
- Ya amor, no te pongas así… -
- ¿Cuándo nos vamos a ir? - mirándola fijamente.
- No te entiendo… -
- Si, ¿Cuándo nos vamos a regresar a NUESTRA CASA? - alzando la voz.
- Yul, no grites -
- Dime cuando -
- Cuando mama se sienta mejor, ya te lo había dicho… -
- ¿Y cuando va a ser eso? -
- No lo se, espero que sea pronto… - de forma seria.
- Lo siento bebé, pero es que tu familia me desespera -
- Lo se, ¿y yo tengo la culpa? -
- Claro que no - abrazándola - perdóname, es que si me dolió el golpe que me di -
- ¡Ay mi amor!, ¿te duele mucho? -
- Algo, no mucho, discúlpame mi amor -
- No te preocupes - besando su mejilla - te entiendo, solo espero que mamá se recupere pronto para poder irnos -
- Yo también lo espero - besando ligeramente sus labios.
En ese momento Inessa se separo de la puerta muy pensativa, para bajar al comedor.
- Bueno, voy a bajar a ver que quiere, ¿vienes? -
- ¿Tengo opciones? -
- Si, te puedes quedar aquí o bien acompañarme - pasando sus dedos entre sus cabellos.
- Me quedo - recostándose en la cama.
- Esta bien, no tardo - besando sus labios de forma tierna.
La pelirroja se levanto y antes de que abriera la puerta, Yulia la detuvo.
- Lena -
- ¿Qué paso bebé? -
- Te amo -
- Lo se - regresando con ella - ya no te enojes -
- Es que molesta que tu mama siempre nos este interrumpiendo -
- Jajaja ¿siempre? -
- Si - sonriendo - siempre -
- No me tardo - poniéndose de pie -
- Cuando regreses, terminamos lo que iniciamos -
- Ok amor -

Una vez que Lena cerro la puerta tras ella, Yulia cerro los ojos trataría de dormir al menos unos minutos.

Cuando Lena bajo a buscar a su madre, paso primero al comedor, ahí encontró a su hermano Sergey y a Tania, ambos sentados uno al lado del otro y tomándose las manos por encima de la mesa. Ambos, en cuanto la vieron se soltaron al instante.

- Hola - los saludo Lena, mirándolos tratando de descifrar algo más.
- Hola - respondió cauteloso Sergey.
- ¿Han visto a mamá? -
- Mmm debe estar en la sala -
- Bueno - les dijo Lena - voy a ver, permiso -
- Adelante -

Cuando encontró a su madre estaba sentada en la sala, con la mirada hacia el frente, casi sin parpadear.
- Mamá - la llamo acercándose a ella - mamá, ¿estas bien? -
- … No… no lo estoy… -
- ¿Qué tienes? – mirándola fijamente.
- … No se… es… solo que… no puedo respirar… me siento muy mal…-
- ¡¿Que?! -
- Lenita… por favor ayúdame… - empezando a llorar.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:48

[tr][td class=postbody valign="top"]Capitulo IV Verdades a medias

- Mamá tranquilízate… - con preocupación.
- …Lenita… no puedo respirar… me siento… muy mal… -
Dicho lo anterior Inessa se desvaneció en el sofá.
- ¡¡Mamá!!... ¡¡Sergey!! - levantando la cabeza de Inessa con cuidado - ¡¡Yulia!! -
Yulia estaba a punto de dormirse cuando el grito de Lena la despertó. Se puso de pie de un salto y bajo corriendo.
En ese momento Sergey y Tania entraron corriendo a la sala.
- ¡¿Qué paso Lena?! - acercándose a su madre -
- ¡¡Se desmayo!!... ¡¡dijo que no podía respirar!! -
- ¡¡Dios mío!!, ¡¡¿Qué hacemos?!! -
- ¡¡Tania llama a un médico!! - le pidió Lena.
La chica miro a la pelirroja nerviosa, sin moverse. En ese instante llego Yulia.
- ¡Lena!, ¿Qué paso amor? - acercándose a su esposa.
- No se, solo se desmayo - empezando a llorar.
La pelirroja estaba de verdad muy preocupada, no quería que nada malo le ocurriera a su madre.
- Shhh esta bien amor, todo va a estar bien, tranquila - abrazándola brevemente para acercarse a su suegra y constatar que estuviera respirando - ¿ya viene el médico? - empezando a aflojarle la ropa a su suegra.
- Voy a llamarlo - le dijo Lena al ver que Tania no se movía - ¿Sergey cuál es número del médico? -
Pero el chico no se movió, estaba sentado en el suelo a la altura de su madre, llorando.
- ¡¡Sergey reacciona!! - le insistió Lena - ¿Cuál es el número del médico? -
Como el chico no se movía, entonces Lena empezó a hojear la libreta de direcciones.
- Hay que traer alcohol, Tania - le dijo la morena.
Sin embargo, la chica permanecía estática, sin moverse.
- Yo iré - les dijo Yulia.
La morena consiguió el alcohol, cuando regreso, vio que Lena había traído unas compresas, se acerco a Inessa quien aún no reaccionaba. Entonces se fijo que su cuñado estaba prácticamente bañado en lagrimas.
- Sergey - lo llamo Yulia - Sergey -
Pero su cuñado estaba en una especie de shock nervioso.
Entre ella y Lena le pusieron alcohol a Inessa en su frente y cuello. De manera que Inessa pudiera oler el liquido y reaccionara, sin embargo eso no paso.
- Amor, no reacciona - le dijo Yulia a su esposa - ¿ya encontraste el número del médico? -
- Aún no, es que no esta en la libreta… - empezando a desesperarse.
Para ese momento, Crucita también estaba ahí de pie, más o menos comprendía la situación pero igual que Tania y Sergey no intervenía en nada.
- Sergey - lo llamo Yulia - escúchame, tu madre necesita un médico, ¿Cuál es número? - el chico solo la miraba fijamente, sin decir nada - ¡¡Sergey!! -
- ¡¡No podemos llamar a ningún médico!! - les dijo Sergey.
Yulia y Lena lo miraron sin entender.
- ¿Por qué no? - Lena lo miraba fijamente.
- ¡¡Porque no tenemos dinero para pagar sus honorarios!! - empezando a llorar.
Ellas lo miraron sorprendidas.
- ¿Cuál es el número? - le insistió Yulia.
- ¡¡Sergey!! - le grito Lena - ¡¡nosotras lo pagaremos!! -
Solo hasta que Sergey escucho eso les dio el número del médico.

Minutos más tarde, llego el médico de Inessa, con un asistente. Traían un maletín y varios sueros.
- Nos haremos cargo - mirando a Lena y a Yulia.
- ¿Qué le va a hacer? - pregunto la morena.
- No se preocupe, es una baja de azúcar, estará bien - sacando varias cosas de su maletín, varias jeringas y compresas - es mejor que salgan -
- De ninguna manera - le respondió Lena.
- Es mejor que salgan y nos dejen hacer nuestra labor… - insistió el médico.
- No creo que le estorbemos… - continuo la pelirroja.
- Yo creo que si - mirando a Sergey, quien estaba abrazado a su madre y no dejaba que el asistente del médico la examinara - es mejor que se lo lleven -
Ellas se acercaron a Sergey y como pudieron lo sacaron de la sala y lo llevaron al recibidor, seguidos de Crucita y de Tania, quien también parecía estar en transe. Luego de sentarlo en un sillón, ellas voltearon a ver la puerta de la sala que estaba cerrada.
- ¿Por qué tanto misterio? - le pregunto Yulia.
- No se amor - acercándose a la puerta.
Minutos más tarde, salió el asistente del médico.
- Todo esta bien, en un momento podrán pasar a verla - acercándose a Sergey - le pondré un calmante - inyectándole algo en el brazo - se sentirá mejor -
Al momento de que inyectaban a Sergey, Tania y Crucita se sentaron al lado del chico.
- Quiero ver a mi mamá - le exigió Lena en tono serio.
- La verán en un momento… -
- ¿Por qué no ahora? - lo interrogó Yulia.
- … - el joven la miro como si no la hubiera escuchado - ¿Quién de ustedes pagara los honorarios del doctor? - les pregunto a ambas.
- Nosotras… - le dijo Yulia -
Y antes de que pudiera agregar algo más, el médico salio.
- La señora Inessa se encuentra estable - les dijo - es muy importante y absolutamente necesario que deje de consumir azucares, de lo contrario puede sufrir una crisis que podría incluso terminar en un coma diabético -
- No lo entiendo, ella sigue su dieta… - le dijo Lena.
- Probablemente los consume cuando no se dan cuenta -
En ese momento, la morena recordó el incidente de las gomitas de azúcar.
- Bueno - continuo el médico - ya debemos irnos, estos son los medicamentos que debe tomar - dándole la receta a la morena.
Él su asistente recogieron todo su instrumental, Lena subió a su habitación por el dinero y una vez que pagaron sus honorarios el médico y su asistente se retiraron.

Luego pasaron a ver a Inessa, estaba dormida. Lena se acerco despacio y beso su frente, realmente se había preocupado mucho por su madre. No obstante, a los ojos de Yulia, su suegra se veía igual que siempre. Para ese momento, su cuñado, Tania y Crucita también estaban con Inessa.
- Mi amor - murmuro Yulia muy cerca del oído de su esposa - necesito hablar contigo -
Lena asintió a modo de respuesta, Yulia la tomo de la mano y la llevo al recibidor, cerrando la puerta detrás de ella.
- ¿Qué paso Yul? -
-Es que aquí están pasando cosas muy raras… -
- No te entiendo… - mirándola fijamente.
- ¿No se te hace raro que no tengan dinero para pagarle al doctor? -
- Pues no se… igual y Sergey dijo eso por la crisis que tenía… -
- No amor, si Tania ni Crucita se movieron cuando les dijiste que llamaran al doctor… además, hay algo que no sabes… -
- ¿Algo que no se? -
- Es que… cuando baje a buscar el ventilador, Crucita me dijo que estaba en la habitación de tus padres, entonces subí y abrí la puerta sin llamar porque se suponía que tu mamá se iba a ir al Ingenio, pero no fue así, tu mamá estaba sobre la cama atascándose de gomitas de azúcar… -
- ¿Que? -
- Lo que te estoy diciendo, ella no sigue su dieta y se la pasa comiendo dulces a escondidas… -
- Yul, ¿Por qué no me lo dijiste? -
- Pues porque ella me dijo que no te lo dijera y prometió no volver a hacerlo… -
- ¡Yulia, como le creíste eso!... ¡debiste decírmelo! - empezando a molestarse.
- Te lo estoy diciendo - de forma seria.
- Pero debiste decírmelo antes -
- Igual y no ibas a poder hacer nada, ya se las había comido -
- Aún así… -
Estaban eso cuando Vladimir y su padre llegaron bastante acelerados a la casa.
- ¡¿Dónde esta mi mamá?! -
Ellas lo ignoraron por completo.
- ¡¡Les estoy hablando!! - completamente rojo.
- Lena ¿donde esta tu madre? -
- En la sala papá -
Ellos se dirigieron rápidamente a la sala cerrando la puerta tras ellos y colocándole el pasador. Ellas por supuesto que se dieron cuenta de eso.
- ¡Vaya! - exclamo Yulia - ¿es mi imaginación o tu familia nos excluye de esto? - con sarcasmo.
- No me cambies el tema -
- ¿Cuál tema? -
- Debiste decirme lo de las gomitas, ¡es la salud de mi mamá Yulia! -
- Sabes que Lena, ese incidente paso hoy, así es que cuanto tiempo te lo oculte, ¿una hora? - mirándola seriamente - ¿o fue menos? - dándose la vuelta para dirigirse a la escalera.
Lena estaba a punto de seguirla, no quería molestarse con Yulia por esa tontería, cuando su padre salió y la llamo.
- Lenita, tu madre quiere verte -
La pelirroja suspiro y vio a su esposa dirigirse a su habitación, así que se dirigió a la sala a ver su madre.
En cuanto entro a la sala, Vladimir clavo su mirada sobre ella.
- Ya estarás contenta - le dijo.
Ella lo miro sin responderle. Inessa seguía recostada en el sofá, con los ojos cerrados, Sergey y Tania estaban a su lado y su padre la miraba fijamente.
- ¡Por culpa de “tu esposa” mi mamá casi se muere! -
- ¿De que estas hablando? -
- De que Yulia sabía que mi mamá tenía las gomitas, ¡ella debió habernos dicho! -
Lena se sorprendió un poco con ese comentario, no entendía como Vladimir sabía el incidente de las gomitas.
- Yulia se entero hace una hora, ¡así que no tienes ningún derecho de culparla! -
- ¡Basta los dos! - intervino su padre - ¡dejen de gritar! -
- ¡Es que todo esto es culpa de ellas papá! -
- ¡Eso no es cierto! -
- ¡Claro que lo es!... ¡es más estoy seguro de que Yulia le dio las gomitas! -
- ¡Eres un mentiroso!, ¡Yulia jamás haría algo así! -
- ¿En serio? - fingiendo sorprenderse - ¿y entonces porque no nos lo dijo? -
- ¿Bueno, y tu quien te crees que eres para pedirme explicaciones? -
- ¡¡Yo soy quien dirige esta familia!! - gritando fuera de control.
Después de escuchar eso, Lena lo miro sorprendida, luego miro a su padre y vio como este agachaba su mirada, y el resto guardo silencio.
Para ese momento el escándalo era tal, que Yulia bajo a la sala para ver que sucedía.
- Miren quien está aquí - mirando a Yulia - ¡la que puso en riesgo la vida de mi madre! - la morena lo miro fijamente, ella no se dejaba intimidar por su cuñado.
- ¡Eso no es cierto! - la defendió Lena.
- Déjame decirte Yulia, que eres la responsable de lo que le suceda a mi madre - sentencio Vladimir.
- Tu madre no es ninguna invalida - le dijo Yulia - ella sabe perfectamente que comer dulces daña su salud y aún así lo hace, así es que me parece, que deberías de gastar tus energías en hacerla entender que eso no esta bien - manteniendo su mirada sobre él.
- No te permito que hables así de mi mamá… -
- Tú no eres nadie para permitirme hacer lo que quiera - le dijo bastante molesta.
Vladimir estaba a punto de contestarle algo, pero Inessa sufrió un ataque de tos que llamo la atención de todos.
- ¡Mira lo que ocasionaron! - le grito a Lena.
- ¡Aquí el único culpable eres tu! -
- ¡¡Ya basta!! - les dijo Sergey completamente rojo - Elena, Yulia, por favor retirense - les dijo el padre de Lena.
La pelirroja lo miro sorprendida, era muy raro que él las llamara así.
Entonces Yulia tomo de la mano a su esposa y ambas salieron de la sala para dirigirse a su habitación. Lena iba llorando y Yulia se dio cuenta, la abrazo por un costado y la pelirroja se aferro a ella.

Una vez que llegaron a su habitación, Lena se sentó en la cama, seguía llorando. Yulia se sentó a su lado y su esposa la abrazo. La morena sabía que a Lena le dolía la forma en que su padre le había hablado, así como que el idiota de su cuñado les hubiera gritado y su suegro no hubiera dicho nada.
- Ya paso amor, tranquila - besando tiernamente su frente.
- Perdóname bebé, por haberte tratado así - recostando su cabeza en el hombro de Yulia y aferrándose a su cintura.
- No te preocupes, entiendo que estabas preocupada por tu mamá -
- Si, pero aún así, tu eres mi esposa y te amo, no debí haberte tratado así -
- Ya paso mi amor, ya no llores -
- Es que no puedo creer que todos le crean a Vladimir, no es justo -
- No, no lo es - levantando su cabeza delicadamente para mirarla a los ojos - escucha, si en tu familia están acostumbrados a vivir así, pues que lástima, pero definitivamente nosotras no tenemos porque aguantar esta situación - limpiando con sus dedos las lagrimas que resbalaban por sus mejillas.
- Tienes razón… además, no entiendo como Vladimir se entero del asunto de las gomitas -
- Fácil, tu mamá les dijo -
- ¿Mi mamá? -
- Lenita, tu mamá les contó a su manera, haciéndoles ver que yo le había dado las gomitas y eso no es cierto -
Lena miro a Yulia, no creía capaz a su madre de hacer lo que decía su esposa, pero por otro lado, ella confiaba en Yulia, estaba segura de que no le estaba mintiendo.
- ¿Pero a que hora les dijo? - recordando que Inessa estaba dormida en el sofá cuando ella entró.
- Quizás cuando cerraron la puerta con pasador -
- Yulia, es que esto es grave, están diciendo que tu tuviste la culpa de la crisis que le dio a mi mamá -
- A mi me da lo mismo lo que ellos digan - pasando su mano por la mejilla de Lena - solo me importa lo que tu pienses -
- Yul - besando la palma de su mano - yo solo te creo a ti… jamás serías capaz de hacer algo así -
Ellas se besaron brevemente para luego volver a abrazarse. Cuando se separaron se miraron fijamente, volvieron a besarse, de manera profunda.
- Lena - susurrando sobre sus labios - con tu familia en el plan en el que están ya no podemos seguir aquí… -
- Es que me voy a sentir mal si nos vamos así - de la misma forma.
- Si pero nosotras ya no podemos hacer nada -
- ¿Y si le pasa algo a mi mamá y yo no estoy aquí? -
- Amor, no podemos quedarnos aquí toda la vida -
- Lo se mi cielo, pero es que se lo prometí, ¿me entiendes? -
La morena muy a su pesar, sabía que Lena no se iría así nada más.
- ¿Cuánto tiempo más nos quedáramos? - sabiendo que no tenía otra opción.
- Un par de semanas, ¿te parece? -
- Si, solo espero que ya no tengamos problemas, porque si me vuelven a acusar Lena, nos vámos - de forma decidida.
- Si amor -

Minutos después, Sergey, el padre de Lena fue a verlas a la habitación. Toco suavemente y Yulia se levanto a abrir la puerta.
- ¿Puedo hablar con ustedes? - desde el marco de la puerta.[/td] [/tr][tr][td class=genmed height="40" valign="bottom"][/td][/tr]
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:49

- Claro - le contesto de forma fría la morena al tiempo de irse a sentar al lado de Lena en la cama.
- Escuchen, lo que sucedió hace un momento fue un malentendido… -
- ¿Entonces porque permitiste que Vladimir nos gritara y culpara a Yul de lo que paso? - lo interrumpió su hija.
- Pues… porque todos estábamos muy nerviosos Lenita… por favor discúlpanos, nunca fue nuestra intención molestar a Yulita con nuestros comentarios… -
- Hicieron algo más que molestarla - continúo Lena - la culparon de algo que no fue cierto -
- De verdad, lo sentimos mucho - tratando de no llorar.
- Además, porque vienes tú a disculparte, ¿Dónde esta Vladimir? - con cierta molestia.
- Lenita, es que hubo una emergencia en el Ingenio y tu hermano tuvo que salir de inmediato -
- ¡Que suerte! - exclamo la pelirroja.
- Vladimir no es una mala persona, es solo que es muy duro, pero eso no lo hace un monstruo… - ellas lo miraron serias - estoy seguro de que si lo conocieran más, se darían cuenta de eso -
- Mire suegro - intervino Yulia por primera vez - nosotras estamos aquí, porque su esposa esta enferma, nada más - mirándolo fijamente - no vinimos a conocer “mejor” a Vladimir ni a nadie -
- Claro Yulita, pero es que si lo hacen mejoraran la convivencia, además falta mucho tiempo para que se vallan… -
- No, no nos pensamos quedar mucho tiempo -
Después de ese comentario, se hizo un silencio un poco incomodo, Sergey miraba fijamente a Yulia, repentinamente las lagrimas de sus ojos desaparecieron, luego miro que su mano estaba entrelazada con la de su hija.
- Papá, Yul tiene razón, no nos pensamos quedar mucho tiempo -
- No puedes llevarte a mi hija así nada más - de forma seria y mirando fijamente a Yulia.
Ellas lo miraron sorprendidas.
- No tienes ningún derecho a alejarla de nosotros - continúo Sergey bastante serio.
- Claro que tengo derecho - le respondió Yulia en el mismo tono - es mi esposa -
- ¡Eso no te da derecho! - empezando a exaltarse.
- Papá, tranquilízate, Yulia es mi esposa y voy a estar con ella siempre, ¿entendiste? -
- ¡Nosotros somos tu familia! -
- ¡Lo se!, por eso nos vamos a quedar unos días, nada más - mirándolo fijamente - mi vida esta al lado de mi esposa, por favor entiéndelo -
- No te la llevaras - mirando a Yulia completamente rojo.
- Claro que lo haré - le dijo Yulia bastante molesta - es Mi esposa -
- No te la vas a llevar, ¡¡Lena tiene que estar con nosotros!! - bastante exaltado.
- ¡Mire suegro, no se que demonios le sucede ahora! - poniéndose de pie bastante molesta por la actitud de Sergey - pero voy a dejar este punto en claro, Lena y yo somos un matrimonio, y si nosotras decidimos que nos vamos lo haremos, le pese a quien le pese -
- Yulia tiene razón papá - bastante seria - con la única con la que tengo que estar, es con Yulia, mi esposa -
Sergey se giro hacía la ventana, se acerco a la misma y miro a través de ella. Ellas estaban a su espalda, con sus manos entrelazadas. Pasaron unos instantes y el hombre no se volvía hacía ellas.
- ¿Qué demonios le pasa a tu padre? - murmurando en el oído de Lena.
- No se amor, nunca lo había visto así, creo que esta perdiendo la razón - de la misma forma.
- Yo creo que la perdió hace mucho -
Sergey se volvió hacía ellas, no las había escuchado, su semblante denotaba tranquilidad, parecía como si nunca se hubiera exaltado, como no hubiera ocurrido la confrontación de hacía unos minutos.
- Yulita, por favor discúlpame… - con voz tranquila - pero es que la salud de Inessa me tiene muy preocupado… -
- Entendemos tu preocupación papá, pero comportándote así no lograrás que la situación cambie… además, ¿Qué es eso de que no puedo irme? -
- Discúlpame Lenita, pero es que desde que llegaron Inessa ha mejorado mucho y eso se debe a que estás aquí, ella te adora y lo sabes… - bajando una cuarta su voz - temo que si te vas ella empeore… -
- Yo no lo creo así - la voz de Yulia aún era fría - mi suegra, come golosinas a escondidas aún estando aquí Lena -
- Ella nunca había hecho algo así - la defendió Sergey - es más, ya hablamos con ella al respecto y nos dijo que lo hizo porque siente que el momento en que te lleves a Lenita esta cerca - mirándola fijamente.
- Nosotras aún no le habíamos dicho cuando nos iremos - le dijo Yulia.
- Tú no lo entiendes, pero Inessa esta muy enferma… tu lo sabes Lenita, si te vas ella… - bajando la voz nuevamente - puede morir… -
- Esto es increíble - murmuro Yulia haciendo un gesto de desesperación. Para la morena esto era un claro chantaje.
- Papá, no dudo que mi madre esta enferma, pero también creo que llevando su dieta y tomando sus medicamentos se va a sentir mejor -
- Si… pero es que tu no lo comprendes… - continuo Sergey, para quedarse callado de repente.
- ¿Qué es lo que no comprendo? - al ver que su padre ya no hablaba.
- Además - volvió a hablar Sergey - el médico también hablo de que tenía que tener estabilidad emocional -
- Si papá, pero cuando Yulia y yo nos marchemos, ustedes se quedarán con ella, no le veo el mayor problema -
- Eres su única hija, ¿es tan difícil de comprender Elena? - empezando a molestarse otra vez.
- Esta bien, tranquilízate… no nos estamos yendo ahora -
- Tienes razón Lenita - volviendo a su actitud de antes - falta tiempo para que se marchen… -
- Pero sin duda lo haremos suegro - su voz siempre fría - además, mis vacaciones están por concluir y antes de que eso pase nos iremos, MI ESPOSA y yo -
- Por supuesto Yulita - de forma distraída - ahora voy a bajar a ver a Inessa, con permiso -
Sergey salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí.
- ¿Por qué le dijiste eso de las vacaciones amor? - le pregunto Lena, sabiendo que no era del todo cierto, porque la morena podía prolongar sus vacaciones hasta por 3 semanas más.
- Pues para que se vallan haciendo a la idea bebé, ¿no viste como se puso? -
- Si - guardando silencio por un instante - nunca lo había visto así… -
- Yo se que eres su única hija, y que te adoran, pero ese arranque que tuvo esta totalmente fuera de lugar -
- Claro que si, o sea, no se porque dijo todo eso -
- No se… me dio la impresión de que ya no les agrado a tus padres -
- No digas eso bebé - abrazándola - mis papás te adoran, seguramente esto de la crisis de mamá los puso así -
- No se Lena, parecía como si les molestara mi presencia -
- No amor, es que mira su esposa esta enferma, es normal que se ponga histérico de vez en cuando -
- Parecía más que histérico -
- Escucha amor - mirándola a los ojos - te amo, y cuando tu decidas que es momento de irnos, lo haremos… yo me voy a ir contigo, no quiero que tengas dudas respecto a eso, ¿de acuerdo? -
- Si -
- Solo te pido dos semanas - besando su mejilla - se que para ti es difícil, que ya no quieres estar aquí… -
- Yo voy a estar donde tú estés, pero también entiéndeme a mi, tu familia no se esta portando muy bien conmigo -
- Lo se y en su momento se lo haré saber a papá, mientras te pido tiempo, ¿si? -
- Si amor - besando ligeramente sus labios.

Ellas pasaron el resto de la tarde en su habitación, se recostaron en la cama y Yulia se quedo dormida en los brazos de Lena. La pelirroja estaba despierta pero no quiso separarse de Yulia, simplemente se limitaba a abrazarla y a pasar ligeramente sus dedos por entre sus cabellos. Hasta que Sergey, el hermano de Lena subió a verlas. Golpeo ligeramente la puerta y Lena se levanto muy despacio a abrirle.
- Hola - le dijo tímidamente el chico.
- Hola -
- ¿Puedo pasar? -
- Claro, solo no hagas mucho ruido, Yul esta dormida -
- Seguro - mientras se sentaba en la silla del tocador - siento lo que paso hace rato… no fue justo que Vladimir culpara a Yul -
- Ya sabes como es, le gusta desvirtuar las cosas - sentándose en la cama cerca de Yulia.
- Si… - Sergey miro como su hermana le quitaba despacio un mechón de cabello que le caía en la cara a su cuñada - mis papás entienden que Yulia no tuvo la culpa de lo que paso… -
- Dime Sergey - viéndolo a los ojos - ¿Qué fue lo que les dijo mi mamá para que Vladimir culpara a mi esposa? -
- Ella solo dijo que Yulia la había cachado comiendo las gomitas, y que se las quito, eso fue lo que dijo… y bueno, ya Vladimir empezó a decir la estupidez de que Yul le había dado las gomitas a mi mamá -
- ¿Seguro que mamá no les dijo que Yul se las dio? -
- Por supuesto, ese fue un invento de Vladimir -
- ¿Y tú como te sientes? - recordando que su hermano había sufrido una crisis nerviosa.
- Mejor… siento haberme puesto así -
- No te preocupes, es normal… te impacto mucho verla así, ¿cierto? -
- Pues sí -
- Mientras estabas así, tú dijiste que no tenían dinero para pagarle al médico… -
- Ah si - interrumpiendo a Lena - bueno, es que no teníamos… - su hermana lo miro sin decir nada - bueno, lo que te quiero decir, es que Vladimir guarda el dinero en una caja fuerte que esta en la casa… - jugando con sus manos - y pues, solo él sabe la combinación… y como ya casi es fin de mes y él les da una mensualidad a mis padres, pues en este momento ya no tenemos dinero… -
- ¿Una mensualidad? - sorprendida.
- Aja, es que tu sabes, es Vladimir el que administra todo aquí -
- ¿Quieres decir que Vladimir administra el dinero de mis padres? -
- Si, él se ocupa de todos los asuntos aquí… no me mires así, las cosas hace mucho que son así… y mis papás, bueno, pues ellos confían mucho en él -
- Es que me sorprende… -
- Si, pero es que mis papás no son unos jovencitos Lena, y Vladimir tiene la fuerza para sacar adelante el negocio… -
- Es la primera vez que te expresas así de él… -
- ¿Así como? -
- Pues es que Vladimir nunca ha sido santo de tu devoción… y hablar bien de él no es precisamente una de tus convicciones -
- Bueno, es que realmente ustedes no nos conocen mucho… -
- Tal vez - mirándolo sin creerle nada.
- Mira se que Vladimir es muy duro a su manera, pero también es cierto que él nos ha sacado adelante… es él quien lleva las riendas del Ingenio y de la familia -
- ¿Pues porque no vas y le pones una estatua en el jardín a San Vladimir? -
- Lena, yo se que a ti no cae bien Vladimir, o sea, las ha tratado mal desde que llegaron y luego invento ese chisme a cerca de Yul… -
- ¿Y luego? -
- Yo no estoy aquí para defender a Vladimir - negando con la cabeza.
- Pues eso parece -
- No es así, tú sabes que la mayoría de las veces no coincido con la forma de pensar de él, además me puso como obrero en el Ingenio y eso es algo que no le voy a perdonar… pero, pues también se reconocer lo que ha hecho por nosotros -
Lena se encogió de hombros.
- Mira Sergey, nosotras no estamos aquí para alterar la convivencia de la familia, por la sencilla razón de que no nos vamos a quedar mucho tiempo, entonces solo queremos ahorrarnos problemas… pero eso no significa que vamos a permitir que Vladimir invente cosas de Yulia -
- Tienes toda la razón -
- ¿Y cómo esta Tania? - cambiando de tema.
- ¿Tania?... pues no lo se… ¿Por qué me preguntas eso? - mirando hacía otra parte.
- Pues porque estaba con ustedes en la sala, y también la vi nerviosa con lo de mamá -
- … Pues esta bien… - poniéndose de pie - ya tengo que irme -
- Sergey - lo llamo antes de que el chico abriera la puerta.
- Dime -
- Tú y Tania se llevan bien, ¿verdad? -
- … Claro… es mi cuñada… también me llevo bien con Yulia… ¿Por qué me preguntas eso? -
- Nada más, es que… a mi por ejemplo, es muy difícil que ella me dirija la palabra… - tratando de descubrir algo más.
- Es que es algo tímida, pero si la tratas más te darás cuenta de que es una persona agradable… -
- ¿Si? -
- Claro, te veo luego - saliendo y cerrando la puerta.
Lena suspiro y se dirigió a la cama, se dio cuenta de que Yulia aún dormía, beso dulcemente su frente, se recostó a su lado unos minutos y luego fue hasta a la ventana, de ahí se podía ver la plancha de cemento al frente. Se asomo, y vio a su hermano Sergey hablando con Vladimir, parecía que por momentos discutían, para luego volver a hablar, luego se fijo que Vladimir tomaba de los hombros a Sergey y le decía algo, luego lo soltó y se fue, casi inmediatamente Sergey regreso a la casa…
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:50

[tr][td class=postbody valign="top"]Capitulo V Noche de Lluvia

A Veces El Amor Más Intenso Es Aquel Que Se Oculta Detrás Del Silencio Más Profundo…

Ellas pasaron el resto de la tarde en su habitación, hasta que llego la hora de la cena. En ese momento Yulia despertó, se fijó que Lena estaba dormida y abrazada a su cintura. La ventana estaba abierta y la brisa que se colaba a través de esta movía las cortinas ligeramente, la habitación estaba a oscuras, solo se distinguían las siluetas de algunas cosas, y por debajo de la puerta se colaba una raya de luz proveniente del pasillo. Despacio se volvió hacía Lena y rozó sus labios con los de su esposa. Ese contacto fue suficiente para que la pelirroja despertará.
- Despertaste - le dijo abrazando más a Yulia.
- ¿Pensaste que iba a dormir eternamente? - delineando con su dedo medio de la mano derecha los labios de la pelirroja.
- Pues parecía - besando sus dedos.
- Pues no - sonriendo - ya desperté -
- Si mi amor - sonriendo también - ¿Dormiste bien? - acariciando su abdomen por debajo de la blusa de Yulia.
- Si, porque te quedaste conmigo todo el tiempo - abrazando más a Lena.
- ¿Cómo sabes que fue todo el tiempo? -
- Porque se que tu no me hubieras dejado aquí sola -
- Así es amor, no te deje sola - acercándose para besarla, primero de forma dulce, para después besarla con más pasión.
Yulia interrumpió el beso y se puso de pie de un salto.
- ¿A dónde vas? - mientras se sentaba en la cama.
- A asegurarme que nadie trate de entrar otra vez - mientras le ponía el pasador a la puerta.
- Bueno, aprendes rápido amor -
- ¿Tu crees? - sonriendo y acercándose a la cama.
- Mmm… no se, para algunas cosas eres muy lenta… - arrodillándose sobre la cama.
- ¿En serio? - poniéndose de rodillas frente a Lena.
- Si - sonriendo también.
Yulia se acerco a ella y la beso, mientras Lena la abrazaba fuertemente. Despacio Yulia la fue venciendo sobre la cama, apoyando su mano derecha sobre la misma, y con su brazo izquierdo abrazo a Lena, para recostarla muy lentamente.
- Te amo - le dijo Lena sobre sus labios, una vez que estuvo recostada.
- Lo se - de la misma forma, colocándose encima de ella - yo también te amo… muchísimo -
Volvieron a besarse, mientras las manos de Yulia acariciaban su cadera por encima de la ropa. Se desnudaron rápidamente, tratando de no dejar de besarse.
La noche fue testigo una vez más de su amor, de su entrega sin condiciones… el aire se lleno de sus respiraciones entrecortadas, y de un sentimiento muy profundo, tan profundo que solo aquellas personas que han amado de verdad lo entienden, es en ese instante cuando las emociones se pueden tocar con las manos y se sienten con el corazón…así, sin introducciones, ni música de violines desbordando los cielos, ni escribanos leyendo poesía… porque esas notas están dentro de sus labios… haciéndose notar con cada toque de sus manos, con cada contacto que hace que un”te amo” se vuelva la expresión más pura de amor que se pueden decir dos personas en ese momento… así, sin condiciones.

Cuando el sol del nuevo día se coló por la ventana. Ellas aún permanecían dormidas, hasta que el sonido de la puerta hizo que Yulia se levantará, rápidamente para que Lena no despertara. Se vistió y cubrió a Lena con la sabana, abrió la puerta y se encontró con su suegra.
- Buenos días Yulita - con una sonrisa.
- Buenos días, pensé que el médico le había recetado reposo… - sin dejarla pasar a la habitación.
- Si, un poco, pero es que ayer no bajaron a cenar… - mirando a Lena dormida - así es que vine a decirles personalmente que nos gustaría que nos acompañaran a desayunar -
- No era necesario, o sea, ayer no bajamos porque no teníamos hambre, en cuanto Lena se despierte bajamos - mirándola fijamente.
- ¿Por qué Lenita aún no se despierta? - mirando con curiosidad a su hija y tratando de pasar, solo que la morena no se movió de la puerta.
- Hoy tiene sueño - de forma seria y encogiéndose de hombros.
- Esta bien Yulita, las esperamos entonces - dando media vuelta para irse.
La morena cerro la puerta con cara de fastidio, sus suegros se le empezaban a ser demasiado falsos, nunca los había sentido así, aunque realmente nunca habían convivido tantos días juntos, además sus ojos su suegra se veía bastante mejorada para haber sufrido una crisis el día anterior. Pensaba en eso, mientras se sentaba sobre la cama, se metió debajo de la sabana y abrazo a su esposa. Pasaron 14 minutos y la pelirroja despertó.
- Hola bebé - le dijo la morena besando su mentón.
- Hola amor -
- ¿Dormiste bien? -
- Si, muy bien - sonriendo.
- Hace un momento vino tu mamá… -
- ¿Si? - colocándose encima de ella - ¿y que te dijo? - quitando un mechón de los ojos azules de Yulia.
- Que nos esperan a desayunar - acariciando la espalda desnuda de Lena - que ayer no bajamos y por eso vino personalmente a decirnos -
- Mmm - recostándose sobre su pecho - ¿y como la viste? -
- Yo la vi muy bien, para haber tenido una crisis ayer - pasando sus manos por la cintura de la pelirroja - se ve bastante mejor -
- Me preocupa que no se cuide… que este comiendo los dulces a escondidas -
- Pues si amor, es que tu mamá se parece a esos ancianitos que hay que andar cuidando -
- Pero no fuera tu mamá, ¿verdad? -
- Tu suegra no se comporta así -
- Eso dices tú… -
- Porque así es -
- Si mamá sigue así puede enfermarse peor -
- Ella va a estar bien, no te preocupes… o sea, antes se las arreglaban bien, cuando nos marchemos lo volverán a hacer -
- Eso espero -
Pasaron unos minutos en silencio, Yulia pasando sus manos por la espalda de Lena y está aún recostada sobre su pecho, ninguna decía nada.
- Lena -
- Dime bebé -
- Pensé que te habías vuelto a dormir -
- No, estaba pensando -
- ¿En lo mismo? -
- Más o menos - levantándose un poco apoyándose en sus brazos para mirar a Yulia, - ayer, mientras dormías vino mi hermano Sergey -
- ¿Y que te dijo? -
- Primero me dijo que mamá les dijo la verdad, que la sorprendiste comiendo las gomitas y se las quitaste… -
- ¿Entonces de donde saco Vladimir que yo se las di? -
- Lo invento, porque según Sergey mamá no les dijo eso -
- Mmm, ¿y que más te dijo? -
- No vas a creerlo, me dijo que Vladimir administra todo el dinero y solo les da una mensualidad a mis papás, y como ya es fin de mes pues ya no tenían dinero para pagarle al médico -
- Increíble - sorprendida.
- Yo no lo podía creer, y luego Sergey me salió con que las cosas siempre han sido así, que Vladimir tiene la “fuerza” para sacar adelante el Ingenio y tonterías de ese tipo, ¿te das cuenta? -
- Vaya, yo pensé que Sergey no toleraba a Vladimir -
- Lo mismo le dije, y me dijo que nosotras no los conocíamos bien -
- Pues al parecer no los conocemos nada, o sea, ¿Quién se iba a imaginar todo esto?... ¿tus padres tienen una mensualidad? - incrédula.
- Como lo escuchas, y ya luego le pregunte por Tania y podría jurar que se puso nervioso, es más le dio fin a la conversación -
- Todo esto es muy extraño… -
- Si, según él se lleva bien con Tania al igual que contigo -
- Jajaja si claro, solo que yo no voy con él a los cañaverales, eso le hubieras dicho-
- Jajaja se infarta -
- No se amor, yo lo veo de la siguiente manera, Sergey y Tania tienen una relación, quizás tus papás ya lo notaron y se hacen que la Virgen les habla, Vladimir esta tan metido en lo del Ingenio el muy ambicioso, así que Sergey le esta bajando a su mujer y no se da cuenta -
- ¿Tu crees? -
- Si, y cuando el neurasténico de Vladimir se entere los va a matar -
- Si, esta completamente desquiciado -
- Yo no se como no se ha dado cuenta, son más que obvios -
- ¿Y si ya lo sabe? -
- Y si lo sabe, ¿Por qué lo permitiría? - Lena se encogió de hombros - no, así como es Vladimir, el jamás pasaría por alto una ofensa como esta, no, él no sabe nada -
- ¿Desde cuando crees que tienen “esa” relación Sergey y Tania? -
- No lo se, pero así como están las cosas no dudes ni tantito que nuestros queridos sobrinitos o al menos el pequeño no sea hijo de Vladimir -
- ¡¿Tu crees?! -
- O sea, amor, tu familia es muy extraña -
- Es que… no se, Sergey le tiene miedo a Vladimir, ¿porque se arriesgaría tanto? -
- Tal vez de verdad ama a Tania, o tal vez, es su manera de vengarse de Vladimir-
- Tal vez -
En ese instante tocaron a la puerta, era el padre de Lena.
- Lenita, Yulita, el desayuno ya esta servido, las estamos esperando - les dijo del otro lado de la puerta.
- Gracias papá, ya vamos -
- Esta bien - retirándose.
- Vamos amor - le dijo Lena.
- Si amor - con resignación.
Ellas se levantaron y se ducharon rápidamente, esta ves si secaron el baño, ya no quería meterse en problemas, se alistaron y bajaron tomadas de la mano.

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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:50

Cuando llegaron estaban todos excepto Vladimir sentados en la mesa, ninguno había probado su plato, las estaban esperando.
- Buenos días - saludaron ellas al mismo tiempo.
- Buenos días - les respondieron todos, incluidos los niños quienes les dieron su mejor sonrisa.
Ellas ocuparon sus lugares de siempre.
- Ahora si podemos empezar - les dijo el padre de Lena.
- Papá, no era necesario que nos esperarán -
- Claro que si Lenita, ustedes están de visita, y queremos que tengan una estancia agradable - mirando a Yulia.
- Gracias papá -
El desayuno transcurrió lento para Yulia, con Inessa hablando sobre lo feliz que estaba de que Lena estuviera con ella unos días, y cuando toco el tema de que ya pronto se irían sus ojos se llenaron de lagrimas.
- Ya mujer - le dijo su esposo - tranquilízate, sabíamos que ellas se tenían que ir algún día - mirando a Yulia, quien no dijo nada pero le sostuvo la mirada.
- Si, pero es tan difícil - limpiando sus lagrimas con una servilleta.
Entonces Lena se levanto y se dirigió hasta su madre, la abrazo y beso su mejilla para después murmurarle:
- Ya no pienses en eso mamá -
- Es que es inevitable Lenita, yo no quisiera que te fueras - también murmurando.
- Ya no te preocupes, aún no nos vamos, ¿esta bien? -
Inessa asintió mientras volvía a abrazar a su hija. Yulia solo miro la escena, para la morena algo no cuadraba, o más bien sería que ella ya no les creía del todo a sus suegros.
Al final del desayuno, Yulia tenía la intención de ir a dar una vuelta con su esposa, estaba a punto de decirle, pero Inessa se le adelanto.
- Lenita, quiero que pasemos más tiempo juntas - sonriendo - así es que hoy te voy a enseñar a hacer un platillo típico de la cocina mexicana, para que se lo puedas preparar a Yulita en Moscú -
- Esta bien mamá - sonriendo, ante la nueva actitud de Inessa - ¿nos acompañas amor? -
- No mi amor, voy a ir a recostarme un momento… -
- Yulita, pasas mucho tiempo recostada - la regaño Inessa, ante la mirada sorprendida de la morena.
- Claro que no mamá - le dijo Lena - además, son las vacaciones de Yul, es mejor que descanse -
- ¿Por qué no vas a conocer el Ingenio? - insistió Inessa.
- No me gustan las maquinas ni el ruido - le dijo Yulia de forma tranquila, aunque ya se estaba molestando.
- Entonces deberías jugar con los niños - mirando que los pequeños traían un juego de mesa en las manos.
- Mamá no insistas, déjala que descanse - diciendo eso porque había notado la leve molestia de su esposa.
- Como quieras Lenita -
Todos se levantaron de la mesa y se fueron a hacer sus labores.
- En cuanto termine en la cocina voy contigo bebé - le dijo Lena al oído.
- Si amor, no te tardes - abrazándola ante la mirada de Inessa, que aún seguía en el comedor - yo quería que fuéramos a dar una vuelta… - en un murmullo en su oído.
- Vamos más tarde - pasando sus dedos entre sus cabellos.
- OK - besando su cuello rápidamente - te veo después -
- Si amor - besando sus labios dulcemente.
Yulia se fue a recostar a su habitación, pensando que se iba a aburrir como una ostra sin Lena y en el comedor solo se quedaron Inessa y su hija.
- Lenita, si no quieres separarte de Yulita, podemos dejar esto para otra ocasión -
- No mamá, se trata de que pasemos tiempo juntas también - sonriendo.

Ellas se dirigieron a la cocina, donde se encontraba Crucita, quien también les ayudaría a preparar la comida.
- ¿Y me que vas a enseñar mamá? - mientras se sentaba en la barra.
- Es un platillo típico mexicano, chiles en nogada - con una sonrisa - es además lo que vamos a comer hoy -
- Bueno, espero que Yul le guste -
- Le va a encantar Lenita, te lo aseguro - manteniendo su sonrisa.
Las tres mujeres empezaron, claro que la pelirroja no tenía ni idea de cómo hacer eso, pero Inessa y Crucita demostraron ser excelentes en el arte culinario. La verdadera sorpresa se la llevo Lena al ver la cantidad de semillas que tenían los chiles.
- Mamá, no creo que Yul pueda comer eso, por lo de su estomago -
- No te preocupes Lenita, el de Yulita tú lo vas a preparar y le vas a quitar todas las semillas, de esta forma - mostrándole - así no le va a hacer daño, igual que el tuyo, ese lo voy a preparar yo - sonriendo - y al resto pues nos gusta el picante así que le vamos a dejar la mayoría de las semillas -
- Si mamá, así no le va a hacer daño -

Mientras en su habitación Yulia daba vueltas en la cama, quería bajar a ver a Lena, pero sin duda la pondrían hacer algo y ella no sabía nada de la cocina. Se levanto y miro a través de la ventana, no había nadie abajo.
En la cocina Lena se esforzaba por aprender, le gustaba la cocina y es que Yulia no sabía hacer nada, sin embargo ese nunca había sido un problema entre ellas.
- Y dime Lenita, ¿Cómo te llevas con los padres de Yulita? - le pregunto su madre.
- Muy bien mamá, los visitamos a menudo, son personas muy agradables -
- ¿Por qué a ellos si los visitan a menudo? -
- Pues porque ellos viven en Moscú y ustedes del otro lado del océ... - sonriendo.
- ¿Con que frecuencia los visitan? -
- Pues comemos con ellos una vez al mes -
- ¿Y Yulita se lleva bien con ellos? -
- Si, es su única hija y pues ellos la adoran -
- ¿Y a ti como te tratan Lenita? -
- Muy bien mamá, fíjate que al principio, cuando Yul y yo nos casamos eran muy fríos, pero con el paso del tiempo la relación cambio y ahora nos llevamos muy bien -
- Es que no se Lenita, tal ves es de familia, a veces me da la impresión de que Yulia es algo fría también -
- No mamá, Yulia es muy linda, tierna, muy expresiva - sonriendo - amable, responsable… - Lena siguió describiendo a su esposa, mientras Inessa miraba hacía otro lado fastidiada - la amo mamá - sonriendo.
- Si, ya nos dimos cuenta… Y dime Lenita, ¿no han pensado en tener hijos? -
- En realidad si, es solo que aún no queremos hacerlo, nos gusta pasar el tiempo juntas, solas… o sea, si queremos tenerlos algún día, pero por el momento seguimos nuestra luna de miel -
- Es mejor que se conozcan bien antes de eso -
- Ya nos conocemos mamá, es solo que queremos seguir disfrutando nuestro matrimonio sin hijos -
- Claro Lenita - sonriendo - pero no dejen pasar mucho tiempo -
- Quizás en un par de años, algo así -
- ¿Esa es una decisión que tomo solo Yulita? - con cierta cautela.
- Claro que no, Yulia y yo tomamos las decisiones juntas, por muy simples que parezcan -
- Esa es la base de un buen matrimonio Lenita -
- Si mamá, Yulia y yo somos un matrimonio muy feliz, claro que tenemos nuestros problemas como cualquier pareja, pero siempre los solucionamos -
- Me alegro Lenita -

Yulia estaba acostada con los pies en la cabecera contemplando el techo, cuando tocaron la puerta, pensó que era Lena así que levanto corriendo abrir.
- Esta abierto amor - abriendo la puerta y desilusionándose al ver a su cuñado Sergey del otro lado.
- Creo que no soy quien esperabas - sonriendo.
- Pensé que era Lena - dejándolo pasar.
- Esta en la cocina con mamá, y Crucita -
- ¿No trabajaste hoy en el Ingenio? -
- No, ya no trabajo ahí, Vladimir me perdono y ahora puedo estar en la casa otra vez - sonriendo.
- Genial - sin el mayor asomo de emoción, mientras se sentaba sobre el tocador.
- Disculpa que te venga a molestar, pero es que papá esta en su habitación y me pidió que le llevará el ventilador -
- ¿El ventilador? -
- Si, me dijo que ustedes lo tenían -
- Ah si, bueno… - recodando lo que le había sucedido al ventilador - es que tuvimos un pequeño accidente y se rompió - sonriendo.
- ¡¿Que?! -
- No te preocupes, les compraremos otro o se los pagaremos, como sea - encogiéndose de hombros.
- Bueno, es que era el único que teníamos… -
- Por eso, dime donde venden esos aparatos y les traeremos otro -
- Le diré a papá y que el les diga -
- Como quieras -
- Bueno, con permiso - saliendo y cerrando al puerta.
La morena había sido muy cortante con su cuñado, y es que ella ya no confiaba en nadie de su familia política.

Exactamente a las dos y media de la tarde, la comida estuvo lista.
- ¡Terminamos! - exclamo Inessa.
- Pues si es algo tardado mamá - refiriéndose a la elaboración del platillo y lavándose las manos.
- Pues si señora, pero va a ver que a su esposa le va a gustar - le dijo Crucita.
Lena le sonrió, casi no hablaba con la mujer por su problema de oído, sin embargo le parecía una ancianita muy agradable.
- Bueno mamá, voy a ver a Yulia y bajamos a comer -
- Si Lenita, nosotras pondremos la mesa -
- Les puedo ayudar… -
- No hija - continuo - ver por Yulita -
- OK, este es el plato de Yul mamá, es el que no tiene picante - colocando el plato sobre la barra.
- Si Lenita, Crucita los llevará -

La pelirroja se dirigió a su habitación, cuando entro vio a Yulia recostada en el suelo, mirando el techo todavía, el cabello revuelto y los pies arriba de la cama que todavía estaba sin tender. Se había puesto un pequeño short negro y una camiseta blanca y estaba descalza.
- Amor ¿que estas haciendo en el suelo? - mientras se sentaba en la cama y la miraba con atención.
- ¡Vaya regresaste! - sin dejar de mirar el techo.
- Mmm, mi bebé esta molesta - sonriendo.
- Dejaste a tu bebé, o sea yo, abandonada TODA la mañana y ¿sugieres que estoy molesta? - mirándola.
- Mmm yo no lo diría así - acariciando sus piernas suavemente.
- ¿Cómo lo dirías? -
- Que efectivamente deje a mi bebé TODA la mañana porque estaba aprendiendo a hacer un platillo que te va a gustar mucho -
- Eso no es suficiente - mirando el techo nuevamente.
- ¿En serio? - aún sonriendo
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:53

- En serio - si voltear a verla.
- Uy si estas molesta, ¿Qué podré hacer para que mi bebita ya no esta molesta conmigo? -
- Buena pregunta, en lo que piensas yo te espero aquí, y no te preocupes estoy divertidísima aquí acostada, porque además recuerda que me encanta estar así todo el tiempo - con sarcasmo.
- Esto es grave - pasando sus dedos por las plantas de los pies de Yulia, quien al sentir la caricia se puso seria para no reírse - ¿Qué puedo hacer para redimirme?... ah ya se… - besando suavemente las rodillas de Yulia.
- Eso no va a funcionar -
- Si eso no funciona, entonces… - besando ahora sus piernas y pasando su mano por la ingle de la morena, quien se estremeció al contacto.
- Eso… tampoco va a funcionar - recobrando su compostura.
- Bueno, si nada de eso funciona… entonces tendré que hacer otra cosa, ya sabes, situaciones extremas, medidas extremas - sonriendo.
Entonces muy despacio dirigió sus manos a los pies de la morena y empezó a hacerle cosquillas.
- Jajaja no Lena, por favor no jajaja - tratando de bajar sus pies, sin embargo no podía porque la pelirroja los tenía sujetos.
- Te aguantas porque lo anterior no funciono, entonces esto tendrá que funcionar -
- ¡No! jajaja Lena por favor, ya jajaja… ¡lo anterior si estaba funcionando! -
- ¿Segura? - deteniéndose un momento.
- Si - suspirando - vaya que si - sonriendo - y… ahora… ¡me voy a vengar! - se levanto rápidamente y abrazo a Lena fuertemente, la pelirroja se venció sobre la cama y se llevo consigo a la morena.
- ¿Y como te vas a vengar? -
- Déjame pensar, tienes que sufrir mucho - mientras se recostaba completamente sobre ella.
- ¿Tanto así? -
- Si, porque yo sufrí mucho mientras me abandonaste aquí a mi suerte -
- Ay mi bebita sufrió mucho sin mi, pero hay algo que no sabes -
- ¿Y que es? -
- Yo también sufrí mucho sin ti… - tomando el rostro de Yulia y besándola profundamente.
- Tú no sufriste, estabas haciendo la comida - murmurando sobre sus labios.
- ¿Cómo sabes que no? -
Lena la volvió a besar profundamente, mientras sentía que Yulia acariciaba sus piernas y suavemente las separaba para quedar ella en medio, Lena no puso resistencia y se dejo llevar.
- Ya en serio, te extrañe mucho mi amor - besando su nariz, para luego besar sus labios.
- Yo también bebé, es que esto de la cocina es muy tardado -
- ¿Y que aprendiste hacer? -
- Chiles en nogada - le dijo sonriendo- te va a gustar -
- OK -
- ¿Y tu que hiciste todo la mañana sin mi? -
- Mmm… me divertí como enana… - sonriendo.
- ¿En serio? -
- Si, descubrí que el techo de esta habitación no esta parejo… -
- ¡Uy que divertido!, de saber que harías ese enorme descubrimiento me hubiera quedado contigo - sonriendo.
- Jajaja ya ves, te lo perdiste - besando su cuello.
- ¿Y porque no tendiste la cama? - acariciando su cintura.
- …No se me ocurrió… - sonriendo.
- ¿Por qué no me extraña? -
- ¿Que?... todavía que me dejaste aquí… -
- No te preocupes amor, luego la tiendes… -
- Si, luego que la desocupemos - entrelazando sus manos con las de su esposa y dejándolas contra la cama para luego unir sus labios.
Estuvieron besándose hasta que la morena dirigió sus besos al cuello de Lena y empezó a bajar.
- Yul, la comida ya esta lista -
- Pues que nos vuelvan a esperar - besando el pecho de Lena hasta donde la blusa se lo permitía.
- ¿No quieres probar lo que te prepare? - abrazándola fuertemente.
La morena se detuvo y la miro.
- Claro que quiero probarlo amor -
- ¿Bajamos? -
- Si - sonriendo - te amo -
- Lo se, yo también -
Se besaron otra vez, pero ahora de forma muy tierna. Se levantaron y Yulia se cambio de ropa.

Bajaron a comer y la mesa ya estaba dispuesta, la familia estaba reunida ya.
- Ya era hora - les dijo Vladimir en forma de reclamo.
- ¿Por qué tardan tanto Lenita? -
- Es que el tiempo se nos va papá -
- Si, claro - Vladimir las miraba fijamente.
Ellas ya no contestaron y se sentaron en sus lugares de siempre y la comida empezó.
- En la comida hoy Lenita nos ayudo - les dijo a todos Inessa con una sonrisa.
- Espero que no me haga daño - le dijo Vladimir.
- Eres un idiota - le contesto molesta Yulia.
- ¡¿Qué dijiste?! - levantándose de la silla.
- Además de idiota, sordo - le dijo Yulia con tranquilidad, Lena la tomo de la mano para que no continuara discutiendo.
- Siéntate Vladimir - le dijo su madre.
- Pero mamá… -
- ¡Que te sientes! -
Vladimir obedeció y la comida empezó. Primero la sopa.
- ¡¡Sírveme Tania, que esperas!! - golpeando con su mano la mesa.
Sus dos pequeños hijos se quedaron estáticos de inmediato, prácticamente no se movían por miedo a su padre, parecían dos pequeñas estatuas, mientras su madre obedecía rápidamente.
- Las mujeres de esta familia se caracterizan por saber cocinar - les dijo el padre de Lena.
- ¡¿Escuchaste?! - le pregunto Vladimir a su esposa - ¡ni para eso sirves! -
Yulia y Lena miraron serias a Vladimir y este solo sonrió, el humillar a su esposa le daba cierta satisfacción.
- Pues Lenita - siguió Inessa - aprendió muy rápido -
- Ella de por si cocina muy bien suegra -
- Gracias mi amor - besando su mejilla.
La comida continúo.
- Esta deliciosa bebé - le dijo en el oído a Lena, con una sonrisa.
- Espera el plato fuerte, te va gustar más - se lo dijo de la misma forma.
Yulia se fijo que sus suegros las miraban constantemente, incluso podía asegurar que trataron de escuchar lo que le Lena le había dicho.
El plato fuerte llego…
- ¿Este es el de Yulia mamá? -
- Eh… si Lenita, Crucita lo aparto -
- Es que yo lo hice especialmente para ti - al mismo tiempo que le sonreía de forma muy dulce a su esposa.
- Gracias mi amor - besando sus labios rápidamente.
Vladmir puso cara de repulsión y miro para otro lado. Casi de inmediato empezó con su charla de siempre, sus logros en el Ingenio. Tania como regularmente sucedía estaba prácticamente metida en su plato, los padres de Lena mirándolas todo el tiempo, Sergey completamente callado y los niños moviéndose solamente lo necesario.
La morena dio su primer bocado e inmediatamente quiso devolverlo, estaba extremadamente picante, solo que no lo hizo porque Lena la miraba fijamente al igual que todos, de hecho la familia hizo una pausa en su comida para ver su reacción. Yulia mastico despacio, tratando de controlarse y sintiendo que la boca le ardía y luego lo paso, teniendo la sensación de que le quemaba la garganta.
- ¿Te gusto mi amor? -
- …Eh… si… - bebiéndose la mitad del agua de su vaso - si amor, esta delicioso -
- ¿Segura? -
- Claro bebé, me gusto mucho -
Una vez que dijo eso, todos siguieron con su comida.
- Que bueno que te gusto mi amor - le dijo muy bajito Lena - el tuyo lo hice yo -
- Si amor, esta muy rico -
Yulia siguió comiendo, no quería que Lena supiera que no le había gustado, así que estaba haciendo un enorme sacrificio.
Casi todos estaban terminando ya, y la morena tenía enfrente todavía más de la mitad de su plato. Cada vez, que masticaba pensaba como su esposa le había preparado algo tan picante, quizás no se había fijado.
- Todavía te falta más de la mitad amor - le dijo Lena.
- Si nena, es que… no quiero que se acabe… -
Además, Yulia ya se había tomado tres vasos con agua para ese momento, y su vaso ya estaba vacío. Y por alguna extraña razón, ya no sirvieron más agua en la mesa, esa era la razón por la cual Yulia ya no comía.
Lena la beso en los labios rápidamente y ella misma le empezó a dar de comer a Yulia en la boca del plato de la morena. Apenas estaba terminando de masticar, cuando ya Lena tenía el tenedor listo. Así comió tres bocados, y en cada uno sentía que la vida se le iba. Entonces Lena se dio cuenta de que su esposa estaba sudando y tenia su mano izquierda agarrando fuertemente el mantel por debajo de la mesa.
- ¿Qué tienes bebé? - preocupada por la actitud de su esposa.
- … Nada… - mientras tomaba la servilleta de sus piernas y se limpiaba el sudor de la frente, ante este gesto Lena la miro extrañada - ¿… te… vas a tomar… el… agua?... - hablando con dificultad.
- Ya no - dándole su vaso a la morena quien se lo bebió completamente.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:54

- Estuvo delicioso, ¿verdad Yulita? - sonriendo.
La morena la miro y asintió, el estomago le ardía demasiado. El resto de la familia admitía también que la comida les había gustado mucho. Crucita ya estaba empezando a servir el postre. Lena miraba con atención a Yulia, en ese momento tomo el tenedor de su esposa y probó del plato de la morena. Casi inmediatamente empezó a toser de lo picante que estaba.
- ¡Lenita que tienes! - le dijo Inessa.
Todos se sobresaltaron al ver a Lena así.
Yulia se levanto rápidamente y fue a la cocina por un vaso con agua que la pelirroja se bebió hasta la mitad.
- ¡Por Dios amor!... ¡¿Cómo te estas comiendo esto?! -
- … Pues es lo que tu me preparaste… -
- ¡Yo no te prepare esto!... ¡te va a hacer daño!... -
Lena se levanto y fue a la cocina por el frasco rosa para el malestar del estomago ante la mirada sorprendida de todos. Yulia palideció en cuanto descubrió las intenciones de su esposa. Lena sirvió una cucharada y se la dio en la boca a Yulia, quien se lo paso y casi al momento sentía que le regresaba por la garganta, le daba mucho asco, porque recordó que de hay bebían todos sin usar la cuchara, sin embargo, se dio cuenta de que Lena estaba muy molesta así que no hizo aspavientos y se lo paso por completo. Y por si no fuera suficiente Lena le dio una segunda cucharada.
- Este no es el plato que le prepare a mi esposa mamá - bastante molesta.
- ¡Ay ya! - exclamo Vladimir fastidiado - o sea, ¿Qué le va a pasar? -
- ¡¡Tu no te metas!! - le grito Lena.
Todos la miraron sorprendidos, incluso Vladimir no supo que decir, así que opto por levantarse de la mesa y retirarse. Tania hizo lo mismo y se llevo a sus pequeños hijos.
- Tranquila mi amor - le dijo Yulia muy despacio.
- ¿Dónde esta el plato de Yulia? - mirando a Inessa fijamente.
- Ay Lenita no se… estaba segura que era ese… - nerviosa.
- Te dije que Yulia no podía comer tanto picante… -
- Lo siento Lenita - empezando a llorar - seguramente Crucita se equivoco… -
Ahora las miradas de todos se clavaron en la anciana mujer que también los miraba a la expectativa, ella no entendía que sucedía.
- Lo siento Yulita, por favor discúlpanos… - siguió Inessa.
Yulia solo la miro seria, sentía que otra vez iba a sacar fuego por la boca, seguramente iba a necesitar un transplante de estomago cuando regresaran a Moscú, y por si no bastara se había vuelto a beber las babas de la familia de Lena… ¡¡y su suegra solo se disculpaba!!, pensaba bastante molesta.
- Bueno Lenita - intervino su padre - no es para que te pongas así… además… -
- ¡Además nada papá! - interrumpiéndolo ante la sorpresa de Sergey - no es posible que le hayan cambiado el plato a Yulia, ¡le puede hacer daño! -
- Por favor Lenita - envuelta en llanto - no se que más podemos hacer para disculparnos… -
Hasta ese momento Lena se fijo que su madre estaba llorando, antes no se había dado cuenta por que su molestia era demasiada, pero ahora al ver a su madre en ese estado parecía que su enojo se evaporaba.
- Mira Lenita - Sergey aprovecho que su hija se tranquilizaba - Crucita es bastante mayor ya, y pues se equivoco al servir los platos… por favor, no culpes a tu madre de esto… además Yulita debió haber dicho que estaba muy picante… -
- Nada más eso faltaba - le dijo la morena - que yo tenga la culpa - le dijo muy seria.
- No es eso Yulita - continuo Sergey - todo esto es un malentendido… y por supuesto un error -
- Lo siento mamá - le dijo Lena a Inessa que seguía llorando - es que me pase toda la mañana haciendo el plato de Yulia… y luego lo cambian… le pudo haber hecho daño… -
- Por favor discúlpanos Yulita -
Todos miraron a la morena y esta miro hacía otro lado, estaba molesta, pero pues también no podía ser grosera.
- No se preocupe suegra, no paso nada - lo dijo muy forzada.
La comida acabo entre cortesías disfrazadas. Lena ya no le dijo nada a Crucita y se retiro con su esposa a su habitación. En el comedor quedaron Inessa su esposo y Sergey su hijo, una vez que ellas se fueron, los tres estallaron en risas.
- Jajaja vieron la cara de Yulia, jajaja - el padre de Lena parecía que se ahogaría si continuaba riéndose así - jajaja, parecía… jajaja… que se convertiría en un dragón jajaja -
- Y luego Lena, jajaja - le siguió su hijo - jajaja le dio DOS cucharadas del frasco rosa, jajaja - sujetándose el estomago por la risa que tenía.
- Jajaja - siguió Inessa - y luego Yulia se tomo TRES vasos con agua jajaja… y quería más jajaja… ¡y ya no había!... jajaja - doblándose en la silla porque no podía dejar de reír.
- Jajaja eso de cambiar los platos estuvo genial mamá, jajaja -

Cuando ellas llegaron a su habitación Yulia inmediatamente se acostó en la cama.
- ¿Cómo te sientes? -
- Como si tuviera un dragón en el estomago -
- Debiste haberme dicho que estaba muy picante… - sentándose a su lado.
- No quería hacerte sentir mal… o sea, pasaste toda la mañana haciendo la comida para mi -
- Todo esto es mi culpa, debí asegurarme que ese era tu plato… -
- ¿Y como ibas a saber que algo así iba a pasar? - entrelazando su mano con la de Lena.
- ¿Te duele mucho mi amor? - acariciando suavemente su estomago.
- Ya casi no -
- Tal vez si fue un accidente eso de que Crucita se equivoco -
- Yo no creo, juraría que Sergey se iba a reír -
- ¿Si? -
- Estoy segura, me jugaron una broma -
- No pienses así mi cielo, además sería una broma muy pesada… -
- Bueno por el show que se aventó tu mamá, tal vez si se equivoco Crucita -
- Si, le grite a mi mamá… -
- Se lo merecía -
- ¡Yul!, no digas eso -
- Es la verdad, o sea, no se si después de esto mi estomago va a ser el mismo -
- Mira bebé, si quieres vamos a consultar un médico -
- No, yo solo quiero que me abraces - haciendo un tono de niña pequeña.
Lena se acostó a su lado y la abrazo.
- Te amo Yulia -
- Yo también - colocando medio cuerpo encima de Lena - ¿sabes?... sino hubiera estado tan picante, hubiera estado delicioso -
- La próxima vez, si lo comerás sin picante -

El día trascurrió sin mayor novedad, a la hora de la cena ellas solo bebieron leche y lo hicieron en su habitación, mientras el resto de la familia ceno en el comedor.
Cuando ellas ya estaban por acostarse el padre de Lena llamo a la puerta. La pelirroja le abrió.
- Lenita, ¿Cómo sigue Yulita? - con cara de preocupación.
- Mejor papá - un tanto seria.
- Es que tu madre quiere verte, esta en la habitación… -
- Ahora voy -
- Esta bien - asomándose por la puerta - ¡que descanses Yulita! -
La morena estaba acostada y no le respondió.
Sergey se fue y Lena cerro la puerta.
- Amor, voy ver que quiere mi mamá -
- Si bebé, no te tardes -
- Ya regreso - besando sus labios suavemente.

Cuando Lena llegó a la habitación de sus padres, la puerta estaba abierta y entró. Ahí estaba Inessa con un suero en su brazo.
- Lenita - en un tono de voz muy bajito - que bueno que estás aquí… -
- ¿Por qué te están poniendo suero? -
- Es que no me siento bien Lenita… -
- ¿Y eso? - mientras se sentaba en una silla frente a ella.
- No lo se, soy vieja y enferma - cerrando sus ojos.
- No digas eso -
- Es la verdad… y luego, tu me culpas por del incidente de la comida… -
- Claro que no, eso ya quedo aclarado -
- ¿Cómo esta Yulita? -
- Mejor, gracias -
- Lenita, quiero pedirte un favor… -
- Claro mamá, dime -
- Cuando tu eras un bebé… yo te velaba el sueño Lenita, eres mi única hija… y me gustaba verte dormir… - Lena le sonrió - quisiera que pasáramos más tiempo juntas… a veces, siento que estás muy lejos… -
- Estoy aquí mamá - tomando su mano suavemente.
- ¿Podrías pasar la noche aquí? - mirándola suplicante - por favor Lenita solo hoy, es que no quiero que estés disgustada conmigo… -
- Pero mamá, ¿y mi esposa? -
- Ella te tiene todo el tiempo y todas las noches… yo solo te pido que te quedes conmigo hoy, es que no voy a dormir por el suero, me tienen que poner otro a parte de este - empezando a llorar - y quería que me hicieras compañía… además tu padre no va a estar, va a irse al Ingenio con Vladimir y seguramente llegará tarde… no quiero estar sola… -
- Esta bien mamá, ya no llores - besando su mejilla - voy a ponerme la pijama y regreso -
- Si Lenita -

Cuando Lena entro a su habitación, Yulia estaba terminando de vestir su pijama.
- ¿Ya nos dormimos bebé? -
- Nena, es que papá se va a ir al Ingenio con Vladimir ahorita y… -
- ¿Y? -
- Y mamá tiene un suero y me pidió que me quedara con ella esta noche, no quiere estar sola… -
- ¿Y yo? -
- Tu duérmete y descansa -
- Yo no puedo dormir sin ti -
- Lo se, solo por hoy ¿si? - pasando sus manos por su cintura.
- No - le dijo seria.
- Yul, por favor amor -
- Esto es lo que haremos, yo te acompaño - sonriendo.
- Pero no vas a dormir… -
- Tu menos, seguramente tu mamá quiere platicar contigo y yo puedo estar ahí también… a menos que no quieras, claro… -
- No digas eso, me encanta que estés conmigo ¿de verdad me acompañarías? -
- Si - abrazándola.
- OK mi amor - sonriendo - a mi tampoco me gusta separarme de ti -
- Bueno, ponte la pijama y vamos -

14 minutos después, Lena y Yulia llegaron con sus manos entrelazadas a la habitación de Inessa y está cambio el semblante al verlas.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:54

[tr][td class=postbody valign="top"]Capitulo VI El otro lado de la relación

- Lenita… - empezó Inessa - ¿Qué haces aquí Yulita? -
- Vine a acompañar a mi esposa - sonriendo - y claro, a ver como se encuentra -
En cuanto Yulia vio a Inessa no le creyó nada del suero ni de que se sentía mal, para ella todo eso era una verdadera farsa, solo que no entendía como Lena no se daba cuenta.
- Ya estoy mejor Yulita, no es necesario que te desveles… -
- Ah bueno - siguió la morena - si ya se siente bien suegra, no es necesario que nos quedemos, ¿verdad amor? -
- Pues si mamá, si ya te sientes bien… -
- ¡No!... aún no me siento bien… es decir, no quiero estar sola… -
- Bien - le respondió Yulia - entonces nos quedamos - sonriendo.
Inessa ya no dijo nada, y ellas se sentaron en dos sillas que había frente a la cama.
- ¿A que hora vino el médico a ponerle el suero suegra? -
- No vino ningún médico Yulita, me lo puso Tania -
- ¿Tania sabe poner un suero? -
- Claro Lenita… es que me sentí muy mal por el incidente de la comida -
- Ah bueno, si - siguió Yulia - yo también me sentí “bastante mal” - recalcando sus palabras.
Lena la miro sin decirle nada.
- ¡De verdad lo siento Yulita! - tratando de no llorar.
- Ya no se preocupe suegra, es solo que es MUY raro que eso me haya pasado a mi, después de todo en esta casa hay… - pensando - mmm 10 personas… si, 10 si contamos a Crucita… -
- Pues si Yulita… -
- Pues si suegra - interrumpiéndola - pero ya no importa, o sea, solo me dolió el estomago horrible, nada más - sonriendo de forma fingida.
- Yulita, no se que decirte para que no te sientas mal… -
- ¡Nada! - sonriendo - ya no me diga nada y ¡duérmase! -
- ¡Yulia! - susurrando en su oído a manera de reproche.
- Dime mi amor - sonriendo.
- Luego hablamos - le dijo Lena en el mismo tono.
- No quiero que estés disgustada conmigo Yulita - rompiendo en llanto.
Yulia se voltio hacía otro lado, estaba fastidiada.
- Mamá ya no te preocupes por eso, Yulia sabe perfectamente que fue un accidente, ¿verdad mi amor? - mirando fijamente a su esposa y completamente seria.
- Eh… si amor - distraída.
Luego de eso, Inessa paso la noche hablando con Lena sobre su infancia y excluyendo de la conversación a su nuera, haciendo con esto que la morena se molestara. No obstante, Yulia solo intervenía para recordarle con sarcasmo el episodio de la comida a Inessa, ante la mirada de reproche de Lena que no le decía nada, porque estaba su mamá con ellas.

A las seis de la mañana, Inessa se quedo dormida.
- ¡Por fin! - exclamo Yulia levantándose.
Lena solo la miro sin decirle nada. Su padre aún no había llegado.
- Dime ¿porque te estas comportando así? - le pregunto Lena.
- ¿Así como? - haciéndose la desentendida.
- Así de grosera con mamá -
- ¿Estas segura de que soy yo? - mirándola fijamente - si no recuerdo mal, tu mamá se la paso excluyéndome de la conversación todo el tiempo… ¡además, me dieron el plato que tenía más picante!-
- Shhh vas a despertar a mi mamá - jalándola fuera de la habitación y cerrando la puerta.
- Por supuesto, aquí todo el mundo tiene consideraciones con ella, ¡menos conmigo!... - entrando a su habitación, quería tratar de dormir al menos dos horas.
- Yulia ya basta - siguiéndola - lo que sucedió en la comida fue un accidente… - cerrando la puerta.
- Eso no te lo crees ni tu - apartando las sabanas de la cama.
- A ver, ¿Qué es lo que te sucede? - mirándola fijamente.
- Esta bien, te lo diré - mirándola también - ya me canse -
- ¿De que hablas? -
- ¿Es que no te das cuenta de que tu familia se la pasa haciéndome la vida imposible? -
- Yul, solo por lo que sucedió en la comida no puedes decir eso… -
- ¡Es que no es solo eso! - empezando a exaltarse.
- No te entiendo -
- Tus padres ya no me hablan como antes, ¿no te has dado cuenta? - mientras se sentaba en la cama - o quizás ya se mostraron como verdaderamente son -
- No digas eso - sentándose a su lado.
- Es la verdad, si pusieras más atención te darías cuenta… además, tu mamá solo esta fingiendo con de su enfermedad -
- Eso no es cierto Yul y lo sabes -
- Yo solo se que la descubrí un día comiendo gomitas de azúcar y ella sabía perfectamente lo que hacía - recostándose en la cama.
- Mi mamá esta enferma… eso de las gomitas fue tan solo una recaída que tuvo… -
- Si Lena - cerrando los ojos.
- No me estés dando el avión Yulia -
- No te lo estoy dando - mirándola - pero es que parece que no escuchas lo que te digo -
- Descansa - besando su frente tiernamente.
Luego se levanto, ella no quería disgustarse con Yulia.
- ¿A dónde vas? - incorporándose.
- Por un vaso con leche, ¿quieres algo? -
- No - volviendo a acostarse.

El día paso sin mayor novedad, así transcurrieron dos días más. La situación era diferente, ahora los padres de Lena prácticamente ignoraban a la morena y viceversa, hasta el mismo Sergey su cuñado, la trataba con indiferencia. Y es que Yulia ya no creía nada de lo que pasaba en la casa, para ella estaba claro, la familia de su esposa ocultaba algo. Además, en esos dos días Lena apenas y le había hecho caso, se la pasaba con su madre, y es que Inessa argumentaba sentirse fatal esos días, así es que Yulia estaba sentida con su esposa por haber pasado a segundo plano, según ella.

La situación era tal que Lena hablo con Inessa al respecto, antes de la cena:
- Mamá, ¿Qué es lo que sucede con Yulia? - estando en la cocina.
- ¿De que hablas Lenita? -
- Es que tu y papá ya no tienen las mismas consideraciones con ella… -
- Es que ella se ha estado portando muy fría con la familia hija, y sin embargo hoy Crucita y yo le preparamos un pan de piña que le va a gustar -
- Gracias mamá, ¿porque dices que Yul es fría? -
- Ya te había dicho una vez que Yulia tiene un trato muy frió -
- Y yo te dije que eso no era cierto -
- Mira Lenita, quizás para ti ya es normal que ella se porte así -
- No mamá, es que ustedes también han cambiado con ella -
- ¿Qué podemos hacer si su trato hacía la familia es de total indiferencia? -
- Podrían esforzarse más -
- Mira Lenita, tu la vas a ver en la cena -

Durante la cena, la familia estaba reunida. Ahora Yulia probaba con cuidado sus alimentos y si algo no le parecía inmediatamente se lo decía a Lena, incluso si se trataba de pequeñeces, como la falta de sal, dejando entrever que era culpa de Inessa.
- Hoy Crucita y yo te preparamos un pan de piña Yulita -
- Gracias, pero solo tomare la leche - indiferente.
- Pero Yulita - le insistió Inessa - pasamos toda la tarde haciéndolo… -
- Si, pero solo tomare la leche - de forma fría.
- Yulia - murmuro Lena.
La morena la miro, entonces Lena probo el pan del plato de su esposa.
- Esta delicioso amor, pruébalo -
- Si Yulita, al menos pruébalo - le dijo su suegro.
La morena empezaba a fastidiarse, y todos tenían su vista fija en ella.
- Ten bebé - acercándole la cuchara a Yulia.
- No quiero probarlo Lena - haciéndose hacía atrás.
- Vamos Yul - le dijo su cuñado - no creo que te haga daño -
- Si ella no quiere, no deberían forzarla - fue la tímida voz de Tania.
Todos la miraron sorprendidos, tanto Lena como Yulia no estaban seguras de haber escuchado bien, generalmente la chica nunca hablaba, se les hacía extraño que lo hubiera hecho para ayudar a la morena.
En ese momento, Vladimir reacciono ante la situación, como siempre fuera de si:
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:55

- ¿Qué dijiste? - clavando su mirada sobre ella.
La chica agacho su cabeza.
- ¡¿Quién te crees que eres?! - golpeando la mesa con su mano, como siempre - ¡Tú no tienes derecho a decir nada! -
Para ese momento, Vladimir se había levantado de la mesa y prácticamente le estaba gritando en la cara a su ya asustada esposa.
- ¡Nada más eso me faltaba! -
- Vladimir por favor - le dijo su padre.
Los niños habían empezado a llorar, le tenían verdadero pánico a su padre.
- Bueno, entonces que Yulita, ¿lo probaras? - le pregunto Inessa.
Tanto Yulia como Lena la miraron, así mismo pensaron como hacía esa pregunta si en ese momento parecía que su hijo mayor se tragaría a Tania.
Yulia no le contesto a su suegra, quien la miraba casi sin parpadear, entonces Vladimir se retiro del comedor azotando la puerta detrás de él. Tania se levanto y retiro a la cocina a llorar, seguida de los niños, el padre de Lena y su hermano siguieron cenando como si nada.
- Gracias - le dijo Yulia completamente molesta - pero dije que no quiero - levantándose de la mesa - provecho, permiso - retirándose.
- Amor - le dijo Lena para detenerla, pero la morena no regreso sino que fue directamente al jardín, necesitaba que le diera el aire.
- Ves Lenita - le dijo su madre - te lo dije - tratando de no llorar.
La pelirroja no le contesto y salió a buscar a su esposa.

La encontró sentada en una jardinera, viendo nada en particular. Lena se sentó a su lado y entrelazo su mano con la de ella.
- ¿Por qué no quisiste probar el pan? - de forma dulce.
- Te dije que no quería, ¿es tan difícil de entender? - molesta.
- … No tienes porque hablarme así -
Yulia soltó la mano de su esposa y dirigió su mirada hacía otro lado.
- ¿Sabes Yulia?... hay días en que te portas muy grosera… -
- ¿En serio? - con sarcasmo - llevamos un año de matrimonio y ¿apenas de acabas de dar cuenta? - mirándola fijamente.
- Hoy no se puede contigo… -
- Claro - poniéndose de pie - ¡hoy no se puede conmigo porque no les di el maldito lado a tu familia! -
- ¿Podrías de dejar de meter a mi familia en nuestro problemas? - con cierta tranquilidad.
- ¿Dejar de meterlos?... - con sarcasmo - ¡pero si tu familia es la fuente de todos nuestros problemas!. ¡¿Qué acaso no te das cuenta?! - completamente molesta.
- ¡De lo único que me doy cuenta es de que tú no haces ningún esfuerzo, ya no por llevarte bien con ellos, sino al menos por sobrellevar la situación! - exaltada también.
- ¡¿Quieres que me esfuerce más?! - indignada.
- ¡Por Dios Yulia, si no haces ningún esfuerzo! - levantándose.
- ¡Es que de plano tú no ves nada! - empezando a levantar la voz.
- ¡Mejor dime que siempre debo ver las cosas a tu manera! - en el mismo tono.
- Eso no es cierto… -
- Claro que lo es, ¡siempre piensas que tienes la razón!... -
- ¿¡Que no ves que vivir aquí es como estar el mismísimo tártaro?! -
- ¿¡Ves!?... ¡siempre piensas nada más en ti!... -
- ¡Eso no es cierto Elena! -
- ¡Si lo es! -
- ¿En serio?, entonces si nada más pienso en mí, ¿dime porque demonios acepte que viniéramos a ver a la “enferma de tu mamá”? - con sarcasmo.
- Porque no te quedo de otra - bajando la voz.
- Claro que no, lo hice por ti… - dejando de gritar.
- ¿Por qué no te das cuenta de lo difícil que es todo esto para mí? - la morena la miro sin responderle - si tu mamá estuviera en la misma situación yo si te apoyaría Yulia, no me portaría como lo haces tú… - tratando de no llorar - sabes que cada desplante que le haces a mi mamá me lastima… - empezando a llorar - y aún así lo sigues haciendo -
- ¿Y porque no dejas de pensar nada más en tu madre? - aguantándose las ganas de llorar, no soportaba ver a su esposa así - tal vez parece que te olvidaste de que existo… - bajando la voz.
- Yulia, ¿es tan difícil que entiendas que esta enferma?... además, ¿Cómo piensas que me puedo olvidar de ti?, tu eres mi esposa - sintiendo las lagrimas en sus mejillas.
- Pues a veces no lo parece… solo te preocupa que yo me esfuerce todavía más para “sobrellevar la situación”, y no piensas en todo lo que tu familia me hace… y claro, a ellos no les pides que se esfuercen más -
- Mi mamá te hizo el pan para tratar de agradarte y ¿tu que hiciste?, le dijiste que no lo probarías, así, sin el menor asomo de educación, además ella esta enferma y se esforzó por hacerlo… y a ti, simplemente no te importo… - limpiándose las lagrimas.
- Bien - con dureza - le mandare a hacer una placa por el “enorme esfuerzo” que represento el haberme preparado un pan de piña - con sarcasmo.
Lena la miro sin responderle nada, sentía nuevamente como sus lágrimas corrían por sus mejillas, le dolía mucho que su esposa se expresara así de su propia madre. Sin más, se dio la vuelta y se fue a llorar a su habitación.

La morena se quedo sentada ahí, estaba molesta con todos y con todo. Ya no aguantaba estar ahí y lo peor era que Lena no se daba cuenta. No entendía como su esposa podía cerrar los ojos ante el comportamiento de su familia. Aunque por otro lado quería correr a disculparse con Lena, pero lo pensó mejor, ambas necesitaban unos minutos a solas. Sabía que había lastimado a su esposa y eso la ponía muy mal, Lena era lo que más amaba en su vida.

Empezó a caminar hacía la cocina pero por la parte de afuera, entonces por una de las ventanas vio a Tania, la chica estaba recargada en la mesa, aún llorando, a su lado Crucita trataba de consolarla, los niños no estaban. Se sintió mal, de alguna manera consideró que era su culpa que Vladimir le hubiera gritado por enésima vez. Despacio se aproximó a la puerta de la cocina, estaba abierta, así que entró.
Crucita la miró, y salió por la misma puerta sin decir nada. Tania seguía recargada sobre la mesa y la morena estaba de pie sin saber que hacer.
- Tania - de forma muy suave.
La chica la miro, tenía los ojos completamente rojos y las lágrimas resbalaban por sus mejillas, era un cuadro muy triste, porque la morena vio que su mirada estaba vacía.
Yulia se sentó a su lado, en el lugar donde había estado la anciana, tomo una servilleta de papel y se la dio a la chica.
- …Gracias… - murmuro, mientras se limpiaba.
- No, gracias por intervenir en la cena - mirándola fijamente, casi nunca cruzaba palabras con Tania.
- No fue nada… -
- Yo creo que si, o sea, Vladimir te grito por eso… tú no tenías porque haber intervenido y sin embargo lo hiciste… -
La chica asintió y le sonrío apenas.
- No se… sentí que debía hacerlo -
La morena le sonrió de forma amable.
- ¿Puedo preguntarte algo? -
- Claro -
- ¿Por qué aguantas esto? - La chica la miro como si en verdad no la hubiera entendido - tu y yo estamos mas o menos igual, ambas nos casamos con un miembro de esta familia… así es que podemos mirar todo esto desde la barra de contención - sonriendo - ¿no crees? -
- …Pues si… - dudando.
- Mira yo no se como es que aguantas esta vida… el trato de Vladimir, mis suegros… en si, toda la familia… te lo pregunto, porque yo misma ya no aguanto… -
- Tu y Elena deben irse - clavando su mirada en Yulia.
- Si es precisamente eso lo que quiero… -
- Pero Elena no quiere irse -
- Así es, ¿tanto se nota? -
Tania le sonrió.
- Si no haces que se marchen… bueno, pues tarde o temprano te irás… tu sola - bajando la voz.
- ¿De que hablas? -
- Ellos, Sergey e Inessa… quieren que Elena se quede aquí… -
- Yo no se ese amor tan enfermizo que sienten por mi mujer, no es normal -
- Inessa siente verdadera devoción por Elena… y con lo de su enfermedad… -
- Yo no creo que este enferma -
- Si lo está - seria - tiene diabetes -
- Pues no lo parece… -
- Las crisis que le dan son ciertas… es por la falta de medicamentos… -
- ¿Falta de medicamentos? -
- Hay cosas que ustedes no saben… y que es mejor que no sepan… -
- Lo dices por que se les acaba la mensualidad que les da Vladimir, ¿es por eso que no les alcanza para las medicinas? -
- Esa mensualidad solo alcanza para comer - susurrando.
- No entiendo… -
- Debo irme - poniéndose de pie.
- ¡No!, espera - deteniéndola - no te entiendo, ¿Por qué no les alcanza?... ¿Qué hacen con las utilidades del Ingenio?... -
- Ya no te puedo decir más, por favor no le digas a nadie esto… ni siquiera a Elena, porque ella se lo preguntará a Inessa y ella me acusará con Vladimir… - de forma suplicante.
- No te preocupes, no se lo diré -
- Escucha, Inessa no es una mala persona… es solo que no entiende que Elena tiene su vida contigo, lejos de este lugar -
La morena se quedo unos minutos más en la cocina, tratando de entender la información que Tania le había dado. Se sentía confundida, aunque ahora estaba completamente segura, Inessa y Sergey querían separarlas y definitivamente ella no lo iba a permitir.

Por su parte Lena había corrido a su habitación donde se sorprendió de ver a su madre, estaba observando por la ventana, Inessa había visto la escena entre ellas hacía unos instantes
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:56

- Lenita, ¿estas bien? - acercándose a ella.
- … No… - llorando más.
- Shhh esta bien Lenita, no llores mi amor - abrazándola.

Yulia se puso de pie y salió por la puerta por donde entró, y se dirigió rápidamente a su habitación, necesitaba ver a Lena. Cuando llegó a su habitación, abrió la puerta y se sorprendió de ver a su suegra con Lena. La pelirroja tenía sus ojos llorosos. La morena las miro sin decir nada.
- Bueno Lenita, las dejó solas... supongo que tienen cosas de que hablar… -
- Gracias mamá -
- No me lo agradezcas hija, mi deber es cuidarte y protegerte… - mirando fijamente a Yulia - así sea de tu propia esposa -
- Eso es ridículo - le contesto la morena muy molesta.
- No me gusta la forma en que tratas a mi hija Yulia - completamente seria.
- ¡Mamá! - sorprendida por lo que le estaba diciendo a su esposa.
- Esto no es de su incumbencia suegra, así es que no tiene derecho a opinar -
- ¡Claro que lo tengo!... ¡Lenita es mi hija! - empezando a exaltarse.
- ¡Y es mi esposa! - de la misma forma.
- Yulia por favor - tomándola de la mano, para que ya no discutiera.
- Eso no te da derecho a tratarla mal… - continuo Inessa.
- ¡Mamá Yulia no me trata mal! - mirándola sorprendida.
Yulia estaba completamente roja del coraje, quería responderle a su suegra, pero sabía que si lo hacía no iba a medir sus palabras.
- Escúcheme bien Inessa, Elena es mi esposa y la amo, jamás la trataría mal, y eso quiero que quede bien claro -
- Pues no parece… -
- ¡Mamá basta!... no se de donde sacaste eso, por favor déjanos solas -
- Esta bien Lenita, si necesitas algo nos llamas - mirando seriamente a su nuera, quien le sostuvo la mirada.
Inessa salió a paso lento de la habitación y cerro la puerta detrás de ella. Sin embargo, no se fue, sino que se quedo recargada para escuchar la conversación.

Lena se sentó en la cama y miro a Yulia, quien solo la miraba sin decirle nada, se sentía muy molesta.
Lena al ver que no decía nada, se levanto y la tomo de la mano, mientras hacía que se sentara en la cama con ella.
- Siento haberte dicho lo que te dije en el jardín - suavemente - igual no debí insistirte en que probarás el pan… -
Yulia la miro, los ojos verdigrises de su esposa estaban rojos de tanto llorar, y sabía que ella había tenido la culpa. Fue en ese momento en que su enojo se desvaneció, se sentía muy mal, lo que menos quería era hacerle daño a Lena, solo quería que su esposa estuviera bien, porque la amaba. Y haría lo que fuera por ella y si tenía que aguantar a la bruja de su suegra, lo haría, claro que tenía que idear un plan para poder irse cuanto antes.
- Perdóname bebé - empezando a llorar.
Lena la abrazo y la morena se aferro a ella. La pelirroja se conmovió de ver a su esposa así, Yulia generalmente no lloraba, y si lo estaba haciendo era porque se sentía muy mal.
- No quería gritarte en el jardín amor… - le dijo en medio de sollozos la morena - es que me exalte… perdóname por decirte todas esas tonterías… yo no estaba pensado bien… - aún abrazando a Lena.
- También fue mi culpa mi amor, debí pensar en ti y no solo en mi familia -
- Si, pero yo se que todo esto es importante para ti… y tenías razón solo estaba pensando en mí -
- No amor, pensabas en el bienestar de nuestro matrimonio y yo no supe verlo -
Yulia se separo un poco de Lena, sus miradas se encontraron.
- Te amo Lena y haré lo que sea para que tu estés bien - besando sus manos.
- Yo también te amo Yulia, no sabes cuanto - pasando su mano por su mejilla.
Fue en ese momento en que Inessa se retiro de la puerta, pensando, solo pensando.

Faltaba media semana para que las vacaciones de Yulia terminaran. El trato que mantenía con su familia política era muy frío pero con cierta cortesía, y es que simplemente no podía ser de otra manera, después del enfrentamiento entre Yulia e Inessa.
Una mañana mientras desayunaban, la familia estaba reunida a excepción de Vladimir, quien se encontraba en el Ingenio. Todo marchaba aparentemente normal, sin embargo, Inessa fue la única en la mesa que noto algo que no sucedía de forma frecuente, quizás porque estaba demasiado acostumbrada a observar a su hija y a su nuera, o tal vez, porque en su calidad de enferma pasaba mucho tiempo de ocio y mirando todo a su alrededor… por lo que sea, esa mañana advirtió que Yulia y Tania cruzaban miradas y algunas sonrisas. Eso indudablemente llamo su atención.
- ¿Te sirvo más café amor? - le pregunto Lena a su esposa.
- Si bebé, por favor -
Lena le sirvió agua en su taza, y luego le agrego media cuchara de café, dos de crema y media de azúcar, así era como lo tomaba la morena.
- ¡Por Dios Lenita! - exclamo Inessa, perdiendo un poco el control - deja que Yulita se prepare sola su café, ¡a veces eres muy posesiva con ella! -
- Claro que no mamá, es solo una atención que tengo con mi esposa - mientras le daba una sonrisa dulce a Yulia.
- A mi me encanta que tengas esas atenciones conmigo mi amor - besando brevemente sus labios e ignorando a su suegra por completo.
Los padres de la pelirroja y Sergey voltearon su cara en señal de fastidio.
- Y dinos Yulita - Inessa no se rendía tan fácil - es mi imaginación o ¿tu y Tania se llevan mejor? -
Lena miro a su esposa, ella no se había dado cuenta de eso.
- En realidad, nos llevamos como siempre - le dijo Yulia en forma seria.
- Pues parece que han mejorado bastante su relación… -
Al momento de escuchar a su suegra decir eso, Tania se sumió más en su plato, era su manera de evadirse.
- Pues a mi me parece que en este tiempo no nos hemos conocido bien - le dijo Lena - así es que me alegra si Yulia se lleva mejor con mi cuñada -
- ¿Qué tan “mejor”? - la pregunta de Sergey, el hermano de Lena, estuvo dirigida a la morena.
Yulia lo miro, estaba completamente serio y esperando su respuesta.
- Simplemente nos llevamos bien, así como me llevo contigo - encogiéndose de hombros y notando un cierto toque de celos en su cuñado.
- ¿Si? - entre inseguro y burlón.
- Claro que si Sergey - intervino Lena. Ahora siempre que sentía que podían acabar discutiendo por algo intervenía.
- Por supuesto - levantándose de la mesa para retirarse sumamente molesto ante la mirada de todos.
- ¿Qué le sucede a tu hijo Inessa? - le pregunto su esposo.
- Ha de andar estresado - contesto ella, mirando como uno de sus pequeños nietos le ponía más azúcar a su leche.
- ¿Y estresado de que? - pregunto Sergey en un gruñido - ¡si ni siquiera trabaja! -
- Sergey, vi en la TV que uno se estresa ¡hasta por levantarse de la cama! - llevándose las manos a su boca para evitar reírse.
- ¿Que? - mirándola.
- Como lo oyes… ¿verdad Lenita? - hablándole a su hija, quería distraerla porque desde hacía unos instantes observaba la escena que prácticamente derramaba miel entre su hija su esposa.
- ¿Sobre que mamá? - y es que no estaba atenta a la conversación, ya que le estaba dando de desayunar en la boca a Yulia y esta hacía lo mismo con ella, además de compartir algunos besos.
- Tu madre dice que Sergey se estresa ¡¡hasta por levantarse de la cama!! -
- ¡Lo vi en la TV Lenita! - se defendió Inessa.
- No, lo que sucede es que tu hijo es ¡un flojo!... Vladimir tiene razón, ¡no sabe hacer nada! -
- Yo también lo vi en la TV - fue la tímida voz de Tania.
Todos la miraron, no por lo que dijo, sino porque hablar en la mesa no era algo que la chica hiciera con frecuencia.
Yulia le sonrió, Tania había intervenido para justificar la flojera de Sergey, para la morena estaba claro, entre Tania y Sergey había algo.
- Bueno, esta bien - dijo Sergey - ahora resulta que levantarse causa estrés, jajajaja -
Todos sonrieron, por primera vez sin problemas.
Y es que Yulia trataba de llevarse mejor con Tania, porque sabía que la chica si bien no conocía todas las respuestas al menos sabía la mayoría.
El desayuno siguió en aparente tranquilidad, cuando estaba a punto de terminar Sergey, el hermano de Lena regreso al comedor.
- ¿Terminaron de desayunar? - con una sonrisa dirigida a Yulia y a Lena.
- Si - le contesto su hermana.
- ¡¡Genial! - emocionado - hoy voy a enseñarte el Ingenio Yul, ¡te va a encantar! -
Yulia lo miro extrañada, hacía unos momentos que se había ido molesto, ¿y ahora regresaba feliz de la vida?.
- ¿Qué dices cuñada? -
- Deberías de ir Yulita - intervino su suegro - el proceso de elaboración del azúcar es sumamente interesante… -
- ¡Si Yulita! - exclamo Inessa como si le hubiera sido inyectada una chispa de felicidad - además, en todos estos días que llevan aquí no has ido… -
Todos miraran a la morena con expectativa y esperando una respuesta.
- Supongo que podemos ir amor… - empezó Lena.
-¡No! - Inessa y su hijo.
- ¿No? - les pregunto Sergey desde la cabecera de la mesa.
Ellas los miraron sin decir nada.
- Es decir - empezó Inessa - yo quiero que te quedes conmigo hoy Lenita, es que en unos días se van y quisiera que charláramos de algo importante antes de que se vayan… -
- Pero podemos hablar cuando regresemos - le dijo la pelirroja.
- Es sumamente importante hija, de verdad… además, Yulita va a estar bien, y se va a divertir mucho, ¿verdad hijo? -
- Garantizado mamá - con una sonrisa enorme.
- Pues decide tu amor - le dijo Lena a su esposa.
- …Supongo que puedo ir… yo no se nada de eso, pienso que puede ser interesante - dudando un poco, sabía que si se negaba se desataría otra discusión con la familia de Lena.
- ¡¡¡¡¡Excelente decisión cuñada!!!!! - aplaudiendo - ah y no te arregles mucho cuñada, hay mucho polvo y te vas a ensuciar -
- De acuerdo - le contesto Yulia.
Yulia lo miro, se le hacía sumamente raro todo eso, pero por otro lado tenía curiosidad, pensó que tal vez en el Ingenio encontraría algo. Además, su suegra se había referido a su partida y esta vez parecía haberlo asimilado bien.
Terminaron de desayunar ante una actitud bastante positiva de Sergey e Inessa.

- ¿Segura que quieres ir Yul? -
Ambas estaban en su habitación, mientras Sergey esperaba a Yulia en la camioneta.
- Si amor, solo doy una vuelta y regreso, me gustaría que fueras - mientras vestía una camiseta blanca de manga larga.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:57

- A mi también, pero es mejor que hable con mamá…ten bebé ponte esta encima - dándole otra camiseta de manga corta en color amarillo - además, en tres días nos vamos a ir - sonriendo.
- ¿Tres días? - terminando de vestirse.
- Si, pienso que ya pasamos bastante tiempo aquí - sonriendo y pasando sus dedos por el cabello negro de Yulia.
- Gracias bebé - besando sus labios.
- Ten mucho cuidado mi amor - pasando sus brazos alrededor de su cintura.
- Si bebé - haciendo lo mismo con el cuello de Lena.
- En serio Yul, ahí hay muchas máquinas, no quiero que te vayas a lastimar con algo… -
- No amor, como crees, solo voy a mirar no a operar esas máquinas para hacer azúcar - sonriendo.
- Bueno, esta bien - besando sus labios.
Ambas bajaron y Lena la acompaño hasta la camioneta.
- Te la encargo mucho Sergey -
- Si Lenita, no te preocupes cuando regresemos Yul va a ser una experta en el proceso del azúcar - con una gran sonrisa.
- No tardo amor - le dijo Yulia.
- Esta bien amor… te amo - en un murmullo.
- Yo más - besando sus labios brevemente para después subir a la camioneta.
Yulia pensaba que aún les faltaban 4 días, así es que se sintió mucho mejor, después de haber escuchado a Lena.

Una vez que Sergey arranco la camioneta, la morena se dio cuenta del estado de su cuñado, estaba simplemente feliz.
- ¿Y a que se debe tanta alegría Sergey? - abrochándose el cinturón.
- ¿Felicidad?... es que me alegra que podamos compartir aunque sea unos momentos… ya sabes - encogiéndose de hombros.
- Mmm ya - sin creerle nada.

Mientras Inessa condujo a su hija hasta la cocina, donde Crucita les preparo el té.
- Dime Lenita, ¿Cuándo piensan irse? - con cierta cautela.
- En tres días mamá - mirándola para ver su reacción.
- Me parece bien, ya han pasado varios días aquí… -
- Lo se… - bebiendo de su taza.
- Y no quiero que me malinterpretes hija, tu sabes cuanto disfrutamos de su compañía… -
- ¿Hasta la de Yul, mamá? -
- … Claro…… por supuesto… - tomando su taza con un ligero temblor de sus manos.
- A veces pienso, que ya no estimas a mi esposa como antes… -
- Mira Lenita, Yulia es algo difícil de llevar, pero es tu esposa y solo por ese hecho la aceptamos en la familia -
- ¿Por qué es difícil de llevar? -
- Es que… ella es… muy directa… y no se, a veces siento como que nosotros no le agradamos del todo -
- Mamá, el último enfrentamiento que tuviste con Yul estuvo totalmente fuera de lugar -
- Si hija, pero ¿Cómo querías que reaccionara?... - mirándola - si algo no soporto es verte llorar Lenita -
- Si mamá, pero solo tuve una pequeña discusión con ella… no se de donde sacaste que me trata mal… -
- No se - bebiendo - de alguna manera me paso por la mente - encogiéndose de hombros.
- Pues no es así - completamente seria.
- Lo se Lenita, discúlpame, ¿te ocasione más problemas con Yulita? -
- No, solo quería dejarlo claro mamá -
- Ya quedo claro - sonriendo - es más, si quieres me puedo disculpar con Yulita…-
- No, no es necesario… -
- Esta bien Lenita -

Sergey condujo hasta el Ingenio, era enorme a los ojos de Yulia.
- Bien, te voy a llevar a los patios de caña, es ahí donde llega la caña cuando la cortan -
- OK -
Estaciono la camioneta y ambos bajaron, caminaron hasta los patios de caña, y todos los trabajadores que se encontraban a su paso saludaban a Sergey.
- Para obtener el azúcar, se requiere de un proceso sumamente largo y laborioso… - empezó Sergey, mientras ambos caminaban - cuando la planta madura, se corta y se trae aquí -
Yulia observo una gran extensión de tierra, varios camiones que transportaban las cañas y varias maquinas, en definitiva demasiado movimiento.
- Estos son los patios de caña - ambos estaban en la entrada - cuando la planta llega, lo primero que se hace es establecer el nivel de impurezas, la calidad, el contenido de sacarosa, entre otras características… si tienes dudas me interrumpes Yul -
- Claro, gracias - observando todo a su alrededor.
- Ya que se determino todo eso, se pesa en básculas y hay dos opciones: se puede almacenar o bien se lleva a las mesas de lavado de caña y luego a una banda conductora que llega a las picadoras… ¿dudas? - mirándola.
- … No… no, esta claro -
A la morena le sorprendió que su cuñado supiera tanto del proceso del azúcar, o sea, él era simplemente alguien muy flojo que le había huido a trabajar en el Ingenio.
- Bien, sígueme - jalándola un poco de la manga de su camiseta blanca.
- ¿A dónde vamos? -
- Hacía allá - señalando las picadoras de caña.
Sergey llevó a Yulia hasta donde se encontraban las picadoras, estas eran unos ejes colocados encima de unos conductores que eran accionados con turbinas, así mismo, tenían unas cuchillas giratorias. Había una plataforma de metal enorme encima de las picadoras.
- Ven, subamos a la plataforma para que veas mejor - empezando a subir los escalones de metal.
- …No… de aquí veo bien… - sin subir los escalones.
- Claro que no - regresando por ella - o sea, aquí no se ve nada - volviendo a jalarla de la manga de la camiseta.
- Sergey, ¿no es peligroso subir? -
- No, o sea, por algo pusieron esta plataforma ¿no? -
Ambos subieron hasta la plataforma, alrededor había un barandal, que a la vista de Yulia era bastante inseguro, desde ahí se divisaba prácticamente todo el patio de caña, y claro el proceso de picado de las cañas.
- Mira - siguió su cuñado hablando un poco fuerte por el ruido y observando como Yulia se agarraba del barandal mientras observaba el picado - las picadoras tienen cuchillas que giran y estas cortan los tallos para convertirlas en astillas, es decir, les dan un tamaño igual para que de esta forma se pueda facilitar la extracción de jugo en los molinos -
- Entiendo - caminando hacía los escalones para empezar a bajar.
- Espera - cerrándole el paso - aún no termina la explicación - sonriendo - la caña que es cortada por las picadoras llega a un tándem de molinos, en donde mediante presión se extrae el jugo de la caña… -
Yulia había vuelto a agarrarse del barandal, no le gustaban mucho las alturas ni el ruido que ahí había, además, la idea de estar arriba de varias cuchillas filosas no era en absoluto de su agrado.
- Cuando la caña pasa por el molino, se le agrega agua caliente, para extraer al máximo la sacarosa que tiene el material fibroso… - sonriendo - mira, ves eso que esta allá - señalando con su mano varios montones enormes - es bagazo, este sale de la última molienda, se lleva ahí para que se seque y luego va a las calderas para ser usado como combustible, produciendo vapor de alta presión que se usa en las turbinas de los molinos… -
Yulia se dio cuenta de que el bagazo lo movían con maquinaria pesada, y a sus ojos parecía una especie de polvo bastante concentrado, además el olor que desprendía no era agradable. También se fijo que no había ningún trabajador cerca, era como si hubieran desaparecido todos al mismo tiempo.
- Dime Yul, ¿le vas entendiendo? -
- Claro, es muy interesante, ¿ya podemos bajar? -
- ¿Porque? - sonriendo, siempre sonriendo - ¿tienes miedo? -
- ¿Debería tenerlo? - de forma seria.
- Claro que no… pero, no se, parece que tienes miedo… -
- No digas tonterías - empezando a caminar, pero de nuevo Sergey le obstruyó el paso.
- Hace unos años Yul - tomándola fuertemente del brazo para que no avanzara - un obrero se cayó de aquí… - manteniendo su sonrisa.
- ¡¿Que?! -
- Lo que escuchas, se cayo hacía las picadoras… -
- No es cierto - sin creerle.
- Si lo es - acercándola al barandal - mira - señalando las cuchillas y sin soltar su brazo- ¿te imaginas lo que sintió cuando su cuerpo fue atravesado por esas cuchillas? - mirándola fijamente.
- No - seria - y suéltame ya - tratando de safarse, pero el chico no la soltaba.
- ¿Tienes miedo? -
- No seas idiota, ¡ya suéltame! - tratando de safarse pero no podía, Sergey tenía más fuerza que ella.
- ¿Y sabes que es lo peor?... - murmurando en su oído - que si alguien tratara de tirarte hacía las cuchillas… nadie escucharía tus gritos por todo el ruido que hay aquí… - sonriendo.
- No se que demonios te pasa, pero quiero que me sueltes ¡ahora! - mirándolo fijamente.
- No me gusto la forma en la que mirabas a Tania en el desayuno… - acercándola más al barandal.
- ¿De que hablas? - tratando de hacerse a un lado.
- ¡Tú sabes de que! - recargándola completamente en el barandal.
Yulia lo miro a los ojos, su cuñado parecía otra persona… su mirada era diferente, parecía completamente desquiciado.
- Sergey, cálmate… - nerviosa - si quieres lo hablamos… - mirando las cuchillas que cortaban las cañas.
- ¿Para que?... para que le vayas a llorar a Lena que nosotros te tratamos mal… -
- …No… -
- ¡¿Crees que no nos damos cuenta que tratas de poner a mi hermana en contra de la familia?! - sujetándola fuertemente de los brazos.
- …. -
- Eres muy ingrata Yulia - apretando más sus brazos.
- … Sergey… - sintiendo dolor en sus brazos.
- ¿No te das cuenta que mis padres quieren que se queden unos días más?... no te cuesta nada que Lena se quede más tiempo… mi mamá esta enferma, ¡pero tu eres muy egoísta y solo piensas en ti!... ¡No tienes idea de lo que hemos hecho… de todo lo que hemos sacrificado estos días que ustedes están aquí!... ¡¡¡Y tu no lo agradeces quedándose más días!!! -
- Sergey, me estas lastimando - tratando de sonar calmada, claramente sentía los dedos del chico en sus brazos.
- Tú estas poniendo a Lena en nuestra contra… - recargándola más en el barandal.
Entonces la morena sintió verdadero miedo, Sergey era más alto y más fuerte que ella, solo tenía que levantarla más y sin duda se caería hacía las cuchillas. No sabía que decirle para que se tranquilizara, nunca lo había visto en ese estado, parecía como si no controlara su fuerza… lo miro a los ojos y se dio cuenta de que sus pupilas estaban dilatadas, tenía el rostro completamente rojo... Sintió su corazón al doble, se dio cuenta de que Sergey hablaba en serio, no estaba jugando… entonces sufrió un colapso nervioso solo pudo fijar la imagen de Lena en su mente… y sin darse cuenta, sus lagrimas empezaron a correr por sus mejillas…

- Yulia - murmuro Lena mientras sus manos soltaron la taza de té, la cual se estrello contra el piso, rompiéndose al instante.
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Yulia
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:59

Capitulo VII Cristales

- Lenita - le dijo Inessa alarmada - ¡¿Qué tienes?! -
Lena estaba completamente pálida, mientras observaba los fragmentos de la taza en el suelo.
- Elena - la llamo su madre, parándose a su lado - ¡¿Qué es lo que te sucede?! -
- … Yulia… - mirando a su madre - ¡¡Yulia no esta bien!! - tratando de salir corriendo, pero Inessa la detuvo.
Lena sentía su corazón al doble, sus manos sudaban… sentía que a Yulia le había ocurrido algo.
- ¿Yulia?... - le dijo Inessa - hija, Yulia esta en el Ingenio… -
- ¡¡¡Ya lo se!!! - gritando - ¡¡algo no esta bien!!... - empezando a llorar, se sentía muy desesperada - ¡¡mamá, mi esposa no esta bien!! - sollozando.
- ¿De que hablas Lenita? - alarmada - ¿Por qué dices eso? - sujetándola del brazo.
- … No… no se… - aún llorando - sintió que algo le paso a Yulia… - soltándose de su madre.
- Claro que no hija, mira… -
- …Quiero… ir… al Ingenio… ¡¡quiero verla!! - completamente desesperada.
Inessa la miro, nunca había visto así a su hija, estaba completamente exaltada y llorando.
<> era la pregunta que estaba en la mente de Inessa.
Pero sus pensamientos fueron interrumpidos, cuando Lena salió corriendo de la cocina, entonces Inessa la siguió y logro detenerla en la puerta de la casa.
- Lenita, por favor cálmate, Yulita esta bien… no se porque te pusiste así… - sujetándola.
- … Necesito… verla… - respirando agitadamente.
- Esta bien, esta bien… solo tranquilízate… - mirándola fijamente.
- ¿Qué sucede aquí? - les pregunto Sergey bajando las escaleras al ver a su esposa y a su hija bañada en lagrimas.
- ¡Papá por favor llévame al Ingenio! - mirándolo muy angustiada.
- ¿Al Ingenio?... ¿para que Lenita? - sorprendido mirando a Inessa.
- ¡Por favor, necesito ver a Yulia papá!... -
- Lenita, pero Yulita esta con Sergey… seguramente no van a tardar… -
Lena seguía llorando, no entendía porque sentía esa angustia en su corazón, solo necesitaba ver a Yulia, necesitaba saber que estaba bien.
- … Esta bien Lenita… - le dijo su padre, se compadeció de ella - ven, te llevo en la otra camioneta… -
La pelirroja asintió aun llorando.
- Pero Sergey es una tontería…. - sumamente nerviosa - Yulia pronto va a regresar… - tratando de impedir que fueran.
- ¡Por Dios mujer!... que no ves como esta la niña… - agarrando las llaves de la camioneta - yo no se para que se fue Yulita sola al Ingenio sino no saben estar separadas tanto tiempo -
Sergey ayudo a su hija a subir a la camioneta e Inessa subió también hecha un manojo de nervios, así es que los tres se dirigieron al Ingenio, solo que Lena no era la única que sentía su alma en vilo dentro de esa camioneta…

Sobre la plataforma el hermano de Lena, tenía fuertemente agarrada a Yulia de sus brazos, la fuerza era tal que la morena sentía sus pies ligeramente levantados de la plataforma. Yulia pensaba que en cualquier momento su cuñado la aventaría a las cuchillas, quería gritar, pero debido al colapso nervioso por el que pasaba sus gritos simplemente no salían de su garganta… era incapaz de hacer algún sonido, solo sentía sus lagrimas que resbalaban por sus mejillas… creía que su corazón se detendría en cualquier momento de lo rápido que latía…
- Jajaja - Sergey soltó los brazos de Yulia de repente y la aventó a su lado, aún sobre la plataforma - Jajaja, ¿creías que te iba a aventar a las cuchillas?... Jajaja - completamente rojo.
Yulia estaba sentada sobre la plataforma, no podía recuperarse del susto, estaba temblando y aún no podía hablar. También se había lastimado su rodilla al momento de caer, debido a que Sergey la había aventado con mucha fuerza.
- Jajaja, ¡vamos Yulia, no aguantas nada!... Jajaja - agarrándose el estomago por el dolor que sentía por estarse riendo tanto.
La morena era incapaz de mirarlo, no podía controlar el temblor de su cuerpo, estaba muy asustada, así mismo no podía controlar sus lágrimas…
- Jajaja, ¡vamos Yul!... Jajaja, solo era una broma, Jajaja - mientras se sentaba en la plataforma, no paraba de reírse.
Entonces Yulia recupero el control de su cuerpo, aún lloraba. Despacio se puso de pie y vio a Sergey completamente acostado y riéndose aún. Ella intento caminar, pero de inmediato sintió dolor en su rodilla derecha, por instinto se llevo la mano ahí. Despacio paso a su lado, fue cuando Sergey la miro.
- ¿A dónde vas? - completamente serio.
- …. Déjame… en… paz… - apenas pudo decir.
- ¿Le vas a decir a Lena lo que paso? - mirándola fijamente.
Yulia se dio cuenta de que el chico se estaba levantando, entonces no lo pensó dos veces y empezó a correr hacía las escaleras, pero no contó con que Sergey eran también muy rápido y ella aún estaba muy nerviosa y le dolía su rodilla derecha. Cuando Yulia estaba por llegar a los escalones, Sergey estaba prácticamente encima de ella. Entonces el chico perdió el poco control que le quedaba de su mente, se le olvido que solo tenía que darle un susto… que su madre solo le había pedido que la convenciera como fuera, de que ella y Lena se quedarán más días… en una fracción de segundo pensó lo que le diría Vladimir, Lena y sus padres cuando Yulia les fuera a contar lo que paso en la plataforma… sabía que se le había pasado la mano con su cuñada… y definitivamente, no quería correr con las consecuencias de no hacer bien las cosas, no quería regresar a ningún hospital psiquiátrico, no quería volver a someterse a tratamientos médicos… y en ese momento una imagen vino a su cabeza, el desayuno de esa mañana y Yulia sonriéndole a Tania, los celos volvieron con más intensidad… ese fue el detonante, y sin pensarlo la aventó con todas sus fuerzas, cuando la morena estaba en el segundo escalón…
Las manos del chico fueron a dar en la espalda de Yulia, haciendo que esta tropezara y rodara por los escalones de metal. El impacto hizo que Sergey se estrellara contra el barandal de las escaleras, golpeándose el estomago fuertemente y solo porque se sujeto con sus manos no se fue del otro lado. Pero Yulia definitivamente no corrió con tanta suerte, instintivamente trato de protegerse la cabeza con las manos, pero fue inútil. Fue a dar hasta el suelo de tierra comprimida que había en esa área, golpeándose con cada escalón mientras rodaba. Cuando se detuvo en el suelo, no se movía, su cabeza sangraba abundantemente… tenía múltiples heridas.
- ¡¡YULIA!! - Sergey bajo como pudo, le dolía mucho el costado del abdomen - ¡¡DIOS MIO, YULIA!! - arrodillándose a su lado, sin moverla, sin comprender como era posible que hubiera hecho algo así.
En ese momento, varios trabajadores llegaron, solo se quedaron viendo sin intervenir. Miraron como Sergey estaba llorando prácticamente a gritos.
- ¡¡LLAMEN UNA AMBULANCIA!! - había entrado en pánico, no se explicaba como había sido capaz de lastimar a su cuñada de esa forma.
Dos de los trabajadores corrieron a llamar una ambulancia, mientras el resto murmuraba que la chica estaba muerta, porque no se movía… Sergey al escuchar eso, se levanto tropezándose, estaba blanco y muy muy asustado…
- ¡¡¿QUE DEMONIOS PASA?!! - fue la voz autoritaria de Vladimir, al ver una rueda de trabajadores sin hacer nada, lo que menos soportaba era la flojera.
Todos inmediatamente retrocedieron y dejaron a la vista a la chica que estaba en el suelo, sin moverse y con sangre alrededor de su cabeza. Vladimir soltó la tabla que tenía en sus manos, estaba pálido.
- ¡¡Llamen una ambulancia!!... ¡¡¿Qué paso?!! - acercándose a Yulia sin moverla - Dios mío - murmuro, despacio se acerco al pecho de su cuñada, teniendo mucho cuidado de no moverla… respiro, al escuchar débilmente su corazón.
- Ya viene la ambulancia señor - le dijo uno de los trabajadores.
- ¿Qué fue lo que le paso? - tratando de controlar el temblor de sus manos.
Todos miraron a Sergey que estaba abrazado a la base de la escalera de metal, llorando y temblando, estaba en shock. Vladimir lo miro, y se dio cuenta de que su hermano en ese momento no podría darle ninguna respuesta.
- Al parecer la chica se cayó de la plataforma señor - le dijo otro trabajador.
- ¡¿Que?! - sorprendido - ¡¿Qué demonios estaba haciendo arriba?! -
- El joven Sergey nos dijo que iban a subir, que le iba a enseñar a su cuñada las picadoras… -
- ¡¡Esto no es un centro turístico!!... ¡¡solo los trabajadores autorizados pueden subirse ahí!!... ¡¡¿Por qué demonios le hicieron caso a mi hermano?!! - mirando a Sergey… entonces comprendió y el comprender lo hizo sudar y abrir mucho sus ojos mientras miraba a su hermano.
Vladimir se levanto y se dirigió a Sergey.
- ¿Qué hiciste? - mirándolo duramente - ¡¿Qué fue lo que hiciste?! - sujetándolo fuertemente de sus brazos y separándolo de la base de la escalera - ¡¡Te estoy hablando!! - pero Sergey solo seguía llorando y temblando, definitivamente estaba fuera de sí.
Fue entonces que Vladimir ordeno que se llevaran a su hermano a las oficinas, donde le administrarían un calmante y lo revisaría el médico del Ingenio.

Sergey conducía rápido hacía el Ingenio, así se le había pedido Lena.
- ¿Tienes idea de donde puedan estar Sergey? - le pregunto Inessa a su esposo, cuando hubieron llegado al Ingenio.
- Pues no se mujer, yo creo que ya van a la mitad del proceso -
Entonces el sonido de una sirena de ambulancia distrajo su atención.
- ¿Qué habrá pasado? - pregunto extrañado Sergey - se dirige a los patios de caña… -
Lena palideció al igual que Inessa.
- … Papá, sigue a la ambulancia - apenas en murmullo.
- Pero Lenita… -
- ¡Papá síguela! - exaltada, sentía que algo le había ocurrido a Yulia, sus manos temblaban ligeramente.
Sergey condujo hasta los patios de caña, estaciono la camioneta y Lena bajo prácticamente corriendo.
- ¡Lenita espera! - fue el grito que dio Inessa para tratar de detener a su hija, pero esta no lo hizo.
Para ese momento, toda la producción estaba paralizada y había muchos trabajadores ahí.
Cuando Lena bajo vio como de la ambulancia bajaban rápidamente tres paramédicos. También vio la aglomeración de personas que había junto a la base de una enorme plataforma de metal.

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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 02:59

Los tres paramédicos se abrieron paso entre los trabajadores, estos al notar su presencia se hicieron a un lado no querían estorbar su labor. Fue en ese momento cuando Lena descubrió a la persona que había sufrido el accidente, ahí, a treinta metros, inerte en el suelo estaba su esposa, Yulia.
Y el verla hizo que detuviera su marcha, porque simplemente sus piernas no le respondían, por un momento sintió que su respiración se paralizo, el tiempo se detuvo una fracción de segundo y las personas que ahí habían simplemente desaparecieron de su vista, solo veía a su esposa, con las mangas de su camiseta blanca manchadas con su sangre al igual que su cabeza, el impacto emocional fue muy fuerte, quería gritarle pero sus palabras no salían de su garganta. Instantes después sintió que su sangre corría muy rápido por sus venas, su respiración era de igual forma muy rápida.
Los paramédicos empezaron a atender a Yulia. Tomando sus signos vitales, ante la expectación de todos los trabajadores que habían pensado que la chica estaba muerta.
- ¡¡¡¡YULIAAAA!!!! - fue el grito que desagarro los oídos de todos por el dolor que llevaba implícito.
Todos miraron a la chica pelirroja, se veían muy mal. Inessa y Sergey estaban a punto de llegar con su hija, pero Lena había recuperado parte del control y se dirigía corriendo hacía su esposa. Cuando estaba a dos metros de los paramédicos, Vladimir la intercepto abrazándola fuertemente, logrando detenerla.
- ¡¡Yulia!!... ¡¡Yulia!! - era todo lo que su llanto le permitía decir, mientras trataba de safarse de su hermano.
¡Tranquila Lena! - le dijo Vladimir - ¡tranquila, ya la están atendiendo! - sin soltarla.
En ese momento, llegaron ahí Inessa y Sergey ambos completamente pálidos.
- Dios mío - murmuro Sergey al ver a su nuera ser atendida por los paramédicos.
Inessa empezó a persignarse y a murmurar una oración. Al tiempo que su hija luchaba por librarse de Vladimir e ir con su esposa, completamente bañada en lagrimas.
- ¡Yulia, mi amor!... ¡Yulia!... - sin poder soltarse de Vladimir.
Los paramédicos despacio colocaron a la morena sobre una camilla donde protegieron su cuello y la subieron a la ambulancia donde le instalaban varios aparatos y sueros. Ante la mirada de todos y el llanto incontenible de Lena.
- Tenemos que llevarla al hospital, esta grave - fue lo que uno de los paramédicos le dijo a Sergey, cuando este le pregunto por el estado de su nuera.
- Ustedes vallan con Lena en la camioneta, yo me voy con ellos en la ambulancia - les dijo Vladimir a sus padres.
- ¡No, yo quiero ir con ella!.. ¡por favor!... ¡Yulia!... - aún llorando.
- No Lena, no estas bien - le respondió Vladimir, sabía que si permitía que su hermana subiera a la ambulancia solo iba a interferir con el desempeño de los paramédicos - vete con mis papás, nos vemos allá -
Lena seguía llorando, mientras su cuerpo temblaba ligeramente. Vladimir la vio. Vio a una chica pelirroja completamente pálida, sus ojos verdigríses tenían una leve tonalidad roja debido a las lágrimas, era la imagen viva de la desolación. La imagen que representa la posibilidad de perder a la persona que más amas en la vida y no poder hacer nada para ayudarla… para mitigar el dolor de su cuerpo… para ser el bálsamo de su alma… sino un simple espectador, con todo lo que eso conlleva… solo eso y no más. Entonces, por primera vez en mucho tiempo recordó que esa chica con la cual tenía una manera muy distinta de pensar y de actuar era su hermana, a pesar de todo.
Movido por ese sentimiento la abrazo, tratando de consolar su corazón. Le dio una mirada rápida y subió a la ambulancia. Mientras la pelirroja sabía que su alma se iba en ese transporte.

Cuando Inessa, Sergey y Lena llegaron al hospital, vieron a Vladimir sentado en la sala de espera.
- ¡¿Dónde está?! - fue la pregunta de Lena, aún estaba nerviosa, pero ya había recuperado el control.
- La están operando -
- ¿Qué es lo que tiene? - sintiendo que sus ojos se llenaban de lagrimas otra vez.
- Una hemorragia en la cabeza… - mirando como su hermana se llevaba las manos a la cara y empezaba a llorar.
Su padre la abrazo, tratando el mismo de contener su llanto.
- … Va a salir bien Lenita - le dijo Sergey - ya verás.. Yulita va a estar bien… - mientras corrían sus lagrimas por sus mejillas.
Las siguientes horas fueron de incertidumbre total. Inessa sentada con un rosario en las manos, el miedo, y la culpa mezclada con la inseguridad por lo que verdaderamente paso en el Ingenio estaban acabando con sus nervios, además no sabía donde estaba Sergey, su hijo, no obstante, no se animaba a preguntarle a Vladimir, simplemente porque tenía miedo de la respuesta. . Vladimir estaba sentado a su lado con la mirada pérdida, solo se había levantado para llamarle por teléfono a su esposa. Sergey muy cerca de su hija, quien estaba recargada en una de las paredes, mientras de sus ojos aún salían las lagrimas, no podía estar sentada.
En ese momento llego Tania, traía un pañuelo blanco envolviendo dinero que le dio a su esposo. Luego se acerco a Lena, no sabía que decirle, así es que solo la abrazo. Lena se aferro a ella, algunas veces las palabras sobran y los sentimientos se transmiten así, solo con el contacto físico.
Instantes después, Tania se separo de su cuñada, beso su mejilla y se sentó al lado de su esposo.
- Tengo que avisarles a los padres de Yulia - les dijo Lena, todos la miraron.
- …No hija… - le dijo Sergey - vamos a esperar, ya veras que todo sale bien… -
- De todas maneras papá, tengo que llamarlos… - pensando un momento - aunque no se donde localizarlos, ellos también iban a salir de vacaciones… -
- Deja que termine la operación Lena - le dijo Vladimir - y luego los localizas, es mejor -
Lena cedió ante el razonamiento de su hermano, además, ella solo podía pensar en Yulia, solo en Yulia. Sabía que si le pasaba algo a su esposa ella simplemente no iba a soportarlo. Solo recordaba que su esposa quería regresar a Moscú, y ella no había querido irse aún…
<> este pensamiento hizo correr nuevamente sus lagrimas.

Tres horas más tarde, el cuadro familiar no se había movido mucho. En determinado momento, Inessa, Sergey y Vladimir se separaron de Lena, sin que ella le pusiera mucha importancia al hecho, tenía la mirada al frente, perdida, su mente solo tenía espacio para Yulia, así que la pelirroja se quedo con su cuñada.
- ¿Por qué no te sientas Lena? - de forma muy suave.
Lena la miro y sentó a su lado, entonces Tania tomo su mano.
- Tienes que tener fe Lena, tu esposa se va a recuperar -
- …Tengo miedo… - llorando nuevamente - … miedo de perderla… yo… no quiero perderla… -
- No lo harás, no vas a perderla - abrazándola.

En el estacionamiento del hospital, los padres de Lena y su hijo mayor discutían acaloradamente.
- ¡¿Qué acaso no pensaste mamá?! - completamente rojo.
- Vladimir… yo… no le dije a tu hermano… que le hiciera… daño a Yulita - llorando.
- ¡¡¡¡PUES LO HIZO!!!! - pasándose la mano por sus cabellos en forma desesperada.
- Inessa - intervino su esposo - no es posible que le pidieras a Sergey que hiciera que Yulita y Lenita se quedarán más tiempo…¡¡Ya lo habíamos hablado!! - muy exaltado - ¡¡Ya habíamos aceptado que Lenita se tenía que regresar con su esposa!! -
- ¡¡Pero es que no es fácil!!... ¡¡ES MI HIJA!! - aún llorando.
- ¡¡Si, claro!! - le dijo su hijo - ¡¡esa maldita obsesión que tienen por Elena!! - señalándolos a ambos.
- Hijo, por favor no nos juzgues… somos viejos y estamos enfermos, solo queríamos que Lenita estuviera más tiempo con nosotros - le dijo su padre.
- Pues estuvo aquí varios días, ¡¡es suficiente!!... pero claro, ¡¡esa era su meta desde el principio, hacer que Lena se quedara para siempre!! -
- ¡¡No seas tan duro con nosotros!! - le grito Inessa.
- A ver mamá - mirándola duramente - ¿para que quieres a Lena aquí todo el tiempo?... ¿para que? - sus padres no le respondieron - ¿acaso le van a decir la verdad?... ¡¡¿le van a decir que estamos en la ruina?!.... - gritando - ¡porque si convencían a Lena de quedarse, se lo hubieran tenido que decir!... ¡¿que acaso no entienden?!... -
- Vladimir, nosotros… - empezó su padre.
- Escúchame papá, acepte que Elena y su esposa vinieran porque mamá esta enferma y se suponía que solo sería por unos días… ¡pero esto ya se salió de control!... Yulia no es de mi agrado… ¡pero jamás le hubiera hecho algo así!... ¡¡eso que le hizo Sergey no es de personas civilizadas!!... - gritando.
- ¡¡Tú sabes que esta enfermo!! - grito su padre, fuera de control.
- ¡¡Precisamente por eso no debiste permitir que fuera con Yulia al Ingenio!! - también gritando - …¡¡Nunca debiste permitir que saliera del hospital psiquiátrico!! - ¡¡Tu sabes que ya no teníamos dinero para mantenerlo ahí más tiempo!! -
- ¡¡Si, porque todo el dinero se acabo ahí!!... ¡¡en sus malditos tratamientos psiquiátricos!!... ¡¡Hipotecaste el Ingenio por Sergey… y no sirvió de nada, tu hijo sigue tan loco como el primer día!!... ¡¡como el día en que trato de dañar a mamá!!... ¡¡y por eso te dio diabetes!!... - señalándola.
-¡¡Eso no es cierto, lo de mi enfermedad es asunto aparte!! - se defendió Inessa.
- Claro que no - fríamente - todo tiene que ver… te afecto lo que le paso a Sergey años atrás… el diagnostico del psiquiatra… el hecho de haberlo internado… el quedarnos en la ruina… ¡hasta el hecho de que Lena viviera en otro país!... -

Se hizo un silencio incomodo. Parecía como si se hubieran quedado sin palabras.
Entre ellos nunca hablaban tan abiertamente de la enfermedad de Sergey como lo habían hecho en ese momento. Sin embargo, era verdad, estaban prácticamente en la ruina. Era Vladimir quien administraba lo que quedaba, simplemente porque su padre ya no tenía la fuerza para hacerlo, lo habían perdido todo en algunos años, solo por aferrarse a encontrar alguna cura para su hijo. Enormes sumas se gastaron en diversos hospitales, y medicamentos que de alguna manera lograron controlar la psicosis de Sergey, hasta que se quedaron sin dinero, entonces decidieron que debía regresar a la casa. Sergey había dejado de ser agresivo, y la familia supuso o más bien quiso creer que podía convivir como alguien normal, no obstante, no lo mandaron a la escuela, ni siquiera a trabajar en el ingenio, solo aquella vez en que Vladimir se molesto con él lo envió, pero después de algunos días se arrepintió, no quería ser el culpable de desatar una nueva crisis en su hermano menor. Además, para Inessa, su hijo menor solo pasaba por una “rebeldía”, y es que simplemente se cegó para evadir la realidad… una realidad tormentosa para Sergey, viviendo entre sombras y neblina… solo con una luz al final de su oscuridad, una luz llamada Tania.
Debido a lo anterior, y a pesar de la gravedad de Sergey, la familia nuca le aviso a Elena, no lo consideraron prudente, así que guardaron el secreto. Incluso, cuando Elena se caso con Yulia, ellos aportaron una gran cantidad de dinero para el evento, además de regalarles el departamento donde vivía la pareja, de ahí que la molestia de Vladimir se incrementara, el consideraba que la familia no estaba en posibilidad de costearle la boda a su hermana, y más pensando que ese matrimonio se trataba de una completa perversión. Y por supuesto, el hijo mayor de Inessa, casi se infarta cuando sus padres se ofrecieron a pasarles una mensualidad a su hermana y a su reciente esposa, no obstante, tanto Sergey como Inessa sabían de antemano que su hija y Yulia no iba a aceptar el ofrecimiento, solo lo hicieron para que ante sus ojos se reflejara que seguían manteniendo su fortuna y su vida prospera en Nayarit.
Y es que ellos, jamás iban a permitir que se supiera que realmente estaban en la ruina, tenían una imagen pública y no iban a perderla tan fácilmente, ya bastante tenían con haber inventado constantes viajes de estudios de Sergey, con sus escasas amistades, para ocultar las veces que estuvo internado en el hospital psiquiátrico. Al final, todas sus amistades terminaron por alejarse de ellos, definitivamente no eran una familia normal.
Así que con todo eso, era Vladimir quien se había vuelto la cabeza de la familia. Tenían demasiadas deudas, gastos, que al unísono con la hipoteca del Ingenio, solo les dejaba para vivir al día, de ahí la mensualidad que les daba, que básicamente se iba en comida para la familia. Su situación era tan precaria que algunas veces ni siquiera alcazaba para los medicamentos de Inessa, quien por si no bastara, no dejaba de comer dulces, logrando con esto constantes recaídas. Así que cuando sus padres prácticamente le suplicaron a Vladimir que querían que Elena y su esposa pasaran unos días con ellas, él simplemente no se pudo negar, aunque sabía que su convivencia iba ser en extremo difícil. Vladimir siempre había sido muy conservador y también muy histérico y neurótico.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:00

- ¿Dónde está Sergey? - le pregunto más calmada Inessa.
- En el Ingenio - más tranquilo - se puso muy mal… ahí le iban a administrar un calmante y lo iba a revisar el médico -
- Vladimir, ¿Qué fue lo que paso exactamente en el Ingenio? - con cautela.
- No estoy seguro - mirándolo fijamente - … creo… los obreros dicen… que la aventó de la plataforma… - bajando la voz.
- Dios mío - murmuraron ambos padres.
- Definitivamente le dio una crisis… -
- Pero tenía varios meses sin que le diera una -
- Pues si papá, pero eso pasa siempre con los locos - duramente - nunca estas seguro -
- De ninguna manera le podemos decir esto a Lenita… - empezó Inessa.
- A ver mamá - de forma muy fría - si Yulia se muere, Lena le va a exigir una explicación a Sergey y no solo ella, también las autoridades, ¡incluso nos pueden cerrar el Ingenio! -
- ¿Qué vamos a hacer? - le pregunto su padre mirándolo como si su hijo mayor tuviera todas las respuestas.
- Primero esperar que tu “nuera” no se muera -
- ¿Y después? - Inessa lo miraba de la misma forma que su esposo.
- Si Yulia sobrevive, trataremos de convencer a Lena y a la misma Yulia que todo esto fue un accidente… - pensando un momento - pero si se muere… entonces estamos perdidos… Sergey irá a dar a otro hospital… - este comentario hizo que Inessa llorara más fuerte - y nosotros prácticamente nos quedaremos en la calle - sentencio de forma dura.

Cuando ellos regresaron con Elena y Tania, la operación de la morena aún no concluía.
- Te traje un café Lenita - le dijo su madre.
- Gracias mamá, pero no quiero - aún tenía sus ojos completamente rojos de tanto llanto.
La familia se sentó a seguir esperando. Justo en ese instante, sonó el celular de Vladimir, esté se alejo del grupo para contestar, le habían llamado del Ingenio y le informaron sobre el estado de Sergey, momentos después regreso con la familia. Cuando Inessa estaba a punto de preguntarle quien lo había llamado, el médico que encabezaba la operación de Yulia apareció por el pasillo.
- ¡Es el médico que opero a Yulia! - exclamo Vladimir.
Todos se pusieron de pie de un salto y se acercaron rápidamente a él.
- ¡¿Cómo esta mi esposa?! - preguntando con el corazón nuevamente latiendo al doble.
El cirujano se sorprendió mucho al ver a esa chica pelirroja lanzarle esa pregunta, dos mujeres casadas, no era algo corriente en esos lugares.
- ¡Por Dios doctor! - siguió Sergey - no nos deje así, ¡¿Cómo está mi nuera?! -
- Bien - con serenidad - su… esposa… - mirando a Lena - salió bien de la operación… - esto hizo que todos respiraran - por fortuna logramos controlar la hemorragia… - haciendo una pausa - sin embargo, tenemos que esperar a ver como evoluciona… las siguientes horas son cruciales… solo entonces podremos ver si no hay secuelas… -
- ¿Qué tipo de secuelas? - pregunto Lena, más calmada.
- No nos adelantemos, tendremos que esperar… - otra pausa - la paciente sufrió múltiples golpes y uno de ellos afecto su espina dorsal… -
- ¡¿Que?! - Vladimir, Tania, Inessa y Sergey.
Elena solo sentía que sus lagrimas volvían.
- No podemos determinar aún el nivel de daño que tiene, cuando se reestablezca de la operación, entonces le haremos más estudios y… -
- Espere, espere - intervino Sergey - ¿Qué es lo que quiere decirnos? - con la angustia en su mirada.
- La paciente perdió la movilidad de las piernas… -
Esto hizo que Lena llorara aún más fuerte, sentía que el mundo se le había venido encima, Tania la abrazo para darle fortaleza mientras lloraba también. El resto de la familia estaban paralizados por la noticia.
- Lo siento mucho - mirando a Lena - aún no podemos determinar si el daño es permanente o temporal, tendremos que esperar -
- Quiero verla - reflejando el intenso dolor que sentía, y no obstante sabía que tenía que ser fuere por ambas, por ella y por su esposa que la necesitaba más que nunca.
- En este momento no es posible, está en terapia intensiva… cuando se reestablezca podrá pasar a verla, con permiso - alejándose.

Lena se sentó nuevamente en la sala de espera, se llevo las manos al rostro. Su vida al igual que la de su esposa había dado un giro de 180º. Nunca se imagino que en esa ida al Ingenio a Yulia le podría ocurrir algo así. No asimilaba el hecho de que la vida de su esposa dependería de las siguientes horas… y no solo eso, no quería imaginar a Yulia sin poder mover las piernas… sabía que sería un golpe muy fuerte para la morena.
- Escucha Lena - le dijo Tania en un murmuro, mientras se sentaba a su lado y la abrazaba por un costado - tienes que ser muy fuerte - mirándola de una forma como nunca lo había hecho, trataba de trasmitirle serenidad a través de sus ojos - Yulia se va a recuperar, va a despertar muy pronto de la operación y entonces te va a necesitar más que nunca -
- … No es justo… - llorando pero de forma más tranquila - …no es justo que nos pase esto a nosotras… -
- Lo se, pero la vida a veces nos pone pruebas… se que cualquier cosa que te diga en estos momentos no te va a consolar… se que es difícil, pero también se que el amor que se tienen es más fuerte… -
Lena asintió, mientras trataba de limpiarse las lagrimas. Indudablemente sentía mucho dolor, inconformidad y miedo, mucho miedo, pero estaba conciente de que su esposa iba sentir eso mismo, pero al doble, así que tenía que reestablecerse por ella, porque ella la iba a necesitar entera y no como se encontraba en esos momentos.
El resto de la familia se había quedado de pie, mirando a la pelirroja, estaban helados con esa noticia, ninguno pensó que lo que Sergey había hecho tuviera esas consecuencias…

Minutos más tarde, Lena ya no lloraba, pero aún tenía los ojos completamente irritados. La familia seguía ahí, era su única forma de apoyar. Entonces, Vladimir dijo que iría a pagar una parte de la cuenta del hospital.
- Nosotras tenemos dinero en efectivo en la habitación… - le dijo Lena - tal vez no sea suficiente, pero tenemos la tarjeta… -
- Esta bien - le respondió su hermano - voy a hacer el deposito inicial… nosotros… no tenemos… el dinero suficiente… para subsidiar todos los gastos del hospital… - hablando con dificultad, el aceptar que no tenían dinero, no era de su agrado ni del de sus padres. Con todo y eso, de alguna manera sentía remordimientos por lo que le había pasado a Yulia, por eso le había llamado a Tania para que le llevara el dinero.
- Si, tengo la tarjeta en la habitación - le dijo Lena - en el estante derecho del tocador… - mirándolo - ¿no se si alguien podría ir por ella?... - mirando ahora a sus padres - es que no quiero irme de aquí… no quiero que Yulia despierte y yo no este…-
- Yo iré - le dijo su padre - no te preocupes Lenita -
- Vladimir, no es necesario que ustedes paguen algo, utiliza la tarjeta… - le dijo Lena.
- No Lenita - le dijo su padre - en lo que les podamos ayudar lo haremos -
- Te lo agradezco papá, pero no es necesario… -
- Hija por favor - le dijo Inessa.
- Esta bien - lo que menos quería Lena era discutir sobre el dinero.
- Bien, iré por la tarjeta - les dijo Sergey - mientras tú haces el depósito inicial - mirando a su hijo.
- Si papá -
Padre e hijo se marcharon dejando a las tres mujeres sentadas, metidas en sus pensamientos.

Instantes después, mientras el reloj marcaba las ocho de la noche, Lena recordó algo.
- Mamá - mirándola - ¿Dónde esta Sergey? -
La pregunta hizo que Inessa se mareara y empezara a sudar, ¿Cómo explicarle que había sido su hijo quien había lastimado a su esposa?.
- … No se Lenita… - jugando con sus manos.
- ¿No sabes? - extrañada - se supone que Yulia estaba con Sergey… -pensando - ¿en donde está? -
Y es que en todas esas horas no había tenido tiempo de pensar en su hermano ni realmente como había estado el accidente de su esposa.
- … Ay Lenita… no tengo idea… ni siquiera me acordaba… - nerviosa - hay que preguntarle a Vladimir, seguro el sabe - asintiendo con la cabeza.
Lena no le insistió, después de todo le creyó que no sabía nada, puesto que habían llegado con ella al ingenio y no recordaba cuando horas atrás, sus padres se desaparecieron para hablar con Vladimir.
Ahora en la mente de Lena, se formaba otra pregunta, o más bien varias,
<>
<>
<>
No sabía responder a esas preguntas, pero cuando llegara Vladimir sentía que más de una tendría respuesta. Por otro lado, sabía que tenía que llamar a sus suegros, pero no quería hacerlo hasta tener un diagnostico real, y claro, hasta que su esposa despertara.

Dos horas más tarde, llegaron Vladimir y su padre. Al final utilizaron el dinero de ellos solo para pagar una mínima parte, ya que la cuenta ascendía a más que eso debido a que estaban en un buen hospital. Cuando Sergey se dio cuenta de que la tarjeta de su hija tenía suficientes fondos exigió que a su nuera y a ellos como familiares se le diera un trato especial, no importando el costo, y haciendo ver que era su dinero, siempre cuidando las apariencias. Así que les proporcionaron una habitación en donde podrían quedarse para seguir de cerca la evolución de la paciente.

- Listo Lena, ya vamos al corriente con los pagos - le dijo su hermano mientras le daba la tarjeta bancaria a su hermana.
Cuando Lena recibió la tarjeta la observo, ella y Yulia nunca habían despilfarrado el dinero que ganaban, ahorraba todo lo que podían porque pensaban viajar las siguientes vacaciones solas. El recuerdo hizo que un par de lagrimas salieran de sus ojos, casi al instante se limpio el rostro con su mano derecha.
- ¿Por qué se tardaron tanto? - les cuestiono Inessa.
- Fuimos al Ingenio - les dijo Vladimir - venimos de ver a Sergey… -
- ¿En donde está? - fue la pregunta automática de Lena.
- Ahora ya esta en la casa, tiene fracturadas dos costillas y un golpe fuerte en la mano derecha… -
- ¿Pero porque? -
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:00

- No lo se… es decir, Sergey esta sedado… lo atendieron en el consultorio del Ingenio… -
- ¿Quieres decir que no has hablado con él? - sorprendida.
- Así es, fuimos al Ingenio por él… cuando llegamos ya le habían suministrado el sedante… -
- Vladimir, ¿Qué fue lo que le paso a Yulia? - mirándolo fijamente.
- No lo se Lena… nadie vio exactamente que paso… cuando llegue, Yulia ya estaba en el suelo y Sergey… él estaba aferrado a la base de la escalera de la plataforma… estaba en shock… era incapaz de responder algo… -
- No lo entiendo… - negando con la cabeza.
- Algunos trabajadores suponen que Yulia se cayó de la plataforma -
- ¡¿Pero como se cayo?! -
- ¡No lo se!… o sea, ignoro si alguien vio que paso… de igual forma, cuando Sergey despierte nos explicara que fue lo que realmente ocurrió… como se cayo Yulia y porque él tiene esas fracturas… -
- Esto es muy extraño… ¿Cómo es posible que ningún trabajador se dio cuenta? -
- Bueno, los trabajadores tenían que estar trabajando en esa área… pero uno de ellos me dijo que Sergey y Yulia les pidieron que se tomaran unos minutos de descanso… en lo que ellos miraban el proceso… - con cierta cautela.
- Yulia jamás haría algo así - seria.
Todos, excepto Tania intercambiaron nerviosas miradas.
Pues no se Lena, no podemos saberlo con certeza… quizás se les hizo fácil pedirles eso a los trabajadores… y como ellos saben quien es Sergey, pues lo obedecieron -
- Mira Lenita, ya no te preocupes… en cuanto Sergey despierte nos explicara - le dijo su padre.
Lena ya no les dijo nada, tenía muchas dudas respecto al accidente de la morena, cuando su hermano despertara, ella hablaría personalmente con él. Además, su esposa también daría su versión y definitivamente esa sería la única que ella creería.
- Lenita, ¿Por qué no me acompañas a cenar algo? -le pregunto su madre para distraerla.
- No tengo hambre mamá -
- Lo se hija, pero ya se nos paso la hora de la comida y… -
- Mamá, vayan ustedes yo me quedo aquí -
Inessa suspiro y ella y su esposo fueron a cenar algo a la cafetería del hospital. La madre Lena no se sentía nada bien, habían sido muchas emociones y el estrés era todavía mucho.

A las nueve de la noche, solo Inessa se regreso a la casa para cuidar a Sergey. El resto permaneció en el hospital.
- Lena, el hospital nos proporciono una habitación que es para los familiares - le dijo su hermano una vez que Inessa se marcho - hay una cama por si quieres recostarte… -
- Gracias, pero así estoy bien… -
A Lena se le hacía rara tanta amabilidad de Vladimir, pero supuso que era porque la situación era grave.
- Ven vamos para allá… -
- No, yo me quedo aquí… -
- Mira, el médico que este de turno tiene instrucciones de que cualquier cambio en el estado de Yulia nos lo haga saber en esa habitación…-
- Si Lena - le dijo Tania - además, no nos podemos quedar aquí sentados… -
- Esta bien, pero antes debo llamar a los padres de Yulia -
- Pero Lenita… - empezó su padre.
- Debo hacerlo papá -
- Ven te llevo a la recepción para que hagas la llamada - le dijo su hermano.
Lena intento localizarlos en su casa en Moscú, pero como lo había intuido ellos no estaban, habían salido de vacaciones, así que trato de llamarlos a los celulares, pero al parecer no había suficiente cobertura. Luego de insistir algunos minutos se dio por vencida, lo intentaría al siguiente día.

Vladimir condujo a su hermana, a Sergey y a Tania a la habitación que les había dado el hospital.
La habitación en si solo tenía una cama y una pequeña sala de estar.
- ¿Segura que no quieres recostarte? - le pregunto su cuñada.
- Segura, quiero estar despierta -
- Hija, duérmete aunque sea unas horas… si algo pasa te despertamos… -
- No quiero papá, gracias, mejor recuéstate tú, estas cansado - mientras se sentaba en el sofá.
Sergey de plano si se recostó en la cama, se sentía acabado tanto física como emocionalmente. Tania se sentó a lado de Lena, mientras Vladimir fue por café. Regreso 14 minutos más tarde, trayéndoles café a todos, solo que su padre ya estaba dormido.

La noche fue larga, Vladimir se quedo dormido en el otro sofá. Y cuando eso paso, Tania saco de entre sus ropas un diminuto rosario de madera en color claro con una pequeña cruz al final.
- ¿Te gusta? - refiriéndose al rosario, le pregunto a Lena porque esta lo miraba atentamente.
- Si, es lindo… es pequeño -
- Si, aunque la fe es enorme - poniéndoselo en la mano a su cuñada.
- Yulia y yo nunca hemos practicado nuestra religión con tanta devoción… -
- Lo se - sonriendo.
- ¿Lo sabes? - mirándola.
- Si, se les ve -
Lena sonrió de forma triste. En realidad ellas no eran muy creyentes. Pero entendía que en esos lugares la gente era muy apegada a sus costumbres. Observo a su cuñada empezar a rezar con el diminuto rosario, mientras ella pensaba en su esposa, solo en Yulia.

A las diez de la mañana, un médico toco suavemente la puerta de la habitación. Sergey y Vladimir ya habían despertado, incluso ya habían ido por más café. Mientras que Lena y Tania pasaron la noche en vela. Vladimir abrió la puerta y el médico entro.
Lena, Tania y Sergey se levantaron nada más verlo.
- ¿Cómo sigue mi esposa? - con la esperanza en sus ojos.
El médico no se sorprendió de que esa chica pelirroja preguntara por su esposa, ya las horas antes gran parte del personal de la clínica había hablado al respecto del asunto, de lo inusual que era que dos chicas estuvieran unidas en matrimonio.
- Acaba de despertar y evoluciona bien… para haber sido operada ayer por la tarde esta muy bien - sonriendo apenas.
Cuando escucho eso, Lena sintió que la sangre le regresaba al cuerpo. Había pasado la peor noche de su vida.
- ¿Es usted Elena? - ella asintió - eso fue lo primero que dijo cuando despertó -
- ¿Cuándo puedo verla? - sintiendo su corazón latir muy fuerte.
- En un par de horas - consultando su reloj de pulsera - ahora la van a pasar de terapia intensiva a la zona de hospital - en ese tiempo vengo por usted para que la vea -
- Gracias - murmuro Lena.

Esas dos horas fueron las más largas de su vida. Estaba muy ansiosa por volver a ver a Yulia. Tania estaba con ella, diciéndole que su esposa se iba a recuperar, solo Vladimir y su padre se paseaban por la habitación y cruzaban de vez en cuando sus miradas, tenían la preocupación reflejada en sus rostros. Sabían que en cuanto Yulia hablara con Lena todo se iba a descubrir.

Y las dos horas pasaron, el médico fue por Lena y ella le dio un beso en la mejilla a su cuñada en agradecimiento por sus palabras y por el consuelo que la había dado. El médico la condujo hasta la habitación donde estaba Yulia. Claro que su hermano y su padre hubieran querido ir en su lugar, pero eso era prácticamente imposible.

En cuanto Lena cruzo la puerta de la habitación, vio a su esposa sobre la cama, y sus ojos se llenaron de lágrimas, se veía muy pequeña, tenía una venda en la cabeza y un suero en su brazo izquierdo, también estaba conectada a un electrocardiograma, también tenía varios raspones. Una enfermera, hacía unas anotaciones en una tabla al pie de la cama.
- La vamos a dejar sola con ella - le dijo el médico a Lena - no la canse mucho, esta débil -
La pelirroja asintió y el médico y la enfermera salieron.
Elena se acerco despacio a la cama, sentía sus lagrimas en sus mejillas. Tomo una de las manos de Yulia y la beso, luego se acerco más a ella y beso su frente de forma dulce.
Ese contacto hizo que la morena abriera sus ojos lentamente. Cuando aclaro su vista, vio a Lena, completamente pálida y llorando.
- …Le..na… - fue todo lo que pudo pronunciar.
- Shhh esta bien bebé, no hables - pediéndose en el azul de sus ojos, como cuando se miraron por primera vez.
- … Lena… -
- No hables mi amor - besando su frente nuevamente - todo esta bien, vas a estar muy bien amor - besando ahora su mejilla.
- … No… me dejes… - agarrando débilmente la mano de Lena.
- Yo estoy contigo bebé y no me voy a ir mi vida, voy a estar contigo siempre - entrelazando su mano con la de su esposa.
- …¿Qué… me paso?... - hablando con dificultad.
- Shhh ya no hables amor, después podrás hacerlo, por ahora debes de descansar, no te preocupes por nada mi cielo -
Yulia volvió a cerrar sus ojos nuevamente para instantes después quedarse dormida. Lena se sentó en una silla que coloco a un costado de la cama, desde donde podía contemplarla y tener entrelazada su mano con la de su esposa.

Las horas pasaron y Elena permaneció ahí, junto a Yulia, ya no lloraba. Dos médicos fueron después a revisar a la paciente, y le informaron a Lena que todo seguía estable, que su esposa despertaría más adelante ya más lucida.

Mientras, Tania, Sergey, Vladimir e Inessa, quien ya había llegado esperaban a que Lena regresara y les diera noticias, pero eso no sucedía y tenía es estos tres últimos al borde de un colapso nervioso, por lo que la morena le hubiera dicho a la chica pelirroja.

A media tarde Yulia despertó completamente, miró a Lena quien la observaba atentamente y trato de sonreírle.
- …Lena, mi amor… - de forma muy suave.
- Mi cielo - besando sus labios con cuidado.
- …¿Qué me paso?... todo me duele… - de forma confusa.
- Tuviste un accidente bebé, pero ya todo esta bien mi amor… - hablándole muy despacio.
- ¿Accidente? - mirándola confundida - pero… ¿como? - tratando de moverse, pero le fue en vano, estaba muy adolorida.
- Shhh no te exaltes amor, ya paso, vas a estar bien bebé- poniendo sus manos suavemente sobre sus hombros para que no se moviera - no te muevas mi cielo -
- No recuerdo que me paso - con cierta angustia.
- Esta bien amor, no te esfuerces… es normal, te golpeaste muy fuerte la cabeza mi amor… -
- Pero, ¿Dónde me accidente?... ¿tu estas bien? - un poco alterada, la solo idea de que a Lena le sucediera algo la alteraba.
Lena se sintió confundida por la pregunta, pero logro ocultarlo.
- Yo estoy bien amor, te accidentaste en el Ingenio mi vida… -
- ¿En el Ingenio? - extrañada - ¿Cuál Ingenio? -
- Amor, fuiste con Sergey a dar una vuelta al Ingenio, ¿lo recuerdas? - empezando a preocuparse.
- … No… - angustiada - solo recuerdo que bajamos del avión… estamos en Nayarit, venimos a visitar a tu familia y un empleado nos iba a llevar a su casa… nadie de tu familia fue a recogernos al aeropuerto…- completamente confundida.
- Esta bien mi amor - logrando ocultar su preocupación - …debe ser por la anestesia - fue lo único que se le ocurrió decir - seguramente en el transcurso de las horas te vas a acordar, ya veras bebé… - tratando de no llorar.
- Lena… no siento las piernas… -
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:01

Capitulo VIII Reflejos

Lena hizo un esfuerzo enorme por no llorar, sentía la angustia de Yulia.
- Tranquila mi amor… - sujetándola de forma suave para que ya no se siguiera moviendo.
- … Es que no las siento… - palpándose la pierna derecha - no siento que me toco… - completamente angustiada.
- Debe ser por la operación amor - tomando su mano.
- ¡No puedo moverlas! - conteniendo su llanto.
- Yul, escúchame bebé - tomando su rostro con las manos para que la mirara - todo va a estar bien… voy a llamar al médico - tratando de calmarla.
- Es que no se que sucede - bastante agitada - no siento las piernas, ¡y no recuerdo el accidente!... - llorando.
- Shhh no llores amor - mientras la abrazaba sintió como su esposa se aferro a ella - el médico va a explicarnos porque estas así… ya veras que te vas a poner bien mi cielo -
Yulia asintió, tenía mucho miedo, no recordaba el accidente ni el Ingenio, su memoria se había detenido aquella mañana en el aeropuerto… el día en que llegaron a Nayarit. Pero si en alguien confiaba era en su esposa, en Lena.
El médico llego y examino a la morena, ante la mirada de la pelirroja, le hizo preguntas de reconocimiento y ordeno más estudios. Hablo con Lena en el pasillo.
- ¿Qué es lo que le sucede a mi esposa? - bastante preocupada - ¿Por qué no recuerda los días que hemos estado aquí?... ¿Por qué no siente las piernas? -
- Escuche, se que es difícil… le vamos a hacer más estudios… para establecer exactamente porque tienen inmovilidad en las piernas, y en cuanto a eso que no recuerda, al parecer tiene una perdida de memoria a corto plazo… -
- ¿Porque? -
- Es parte de los golpes que sufrió, en cuanto tengamos los resultados de los estudios, podremos establecer el diagnostico -
- Entiendo -
- Permiso - retirándose.

Lena regreso con Yulia, está tenía la mirada perdida en la ventana, el atardecer se extinguía lentamente.
- ¿Estás más tranquila mi amor? - sentándose a su lado.
- Si - apenas audible.
- Mira mi cielo - tomando su mano - se que te sientes mal… el médico dijo que te harán más estudios… eso determinara porque no puedes mover las piernas… y también dijo que es probable que tengas una pérdida de memoria a corto plazo -
- Lena - mirándola - ¿Qué fue lo que me paso? -
- No estoy segura bebé… ayer por la mañana fuiste con mi hermano Sergey a dar una vuelta al Ingenio… y yo me quede con mi mamá en su casa -
- ¿Y luego? -
- Mientras estaba con mamá… no se, sentí que algo malo te podía ocurrir, empecé a llorar y papá nos llevo al Ingenio… vimos como llego la ambulancia y… - tratando de no llorar - te vi a ti en el suelo… inconsciente -
- ¿Pero que me paso amor? -
- No se bebé, mi hermano Sergey debe saberlo… solo que no lo he visto desde ayer, esta en la casa, al parecer tiene 2 costillas fracturas… -
- No entiendo… ¡no logro recordar! -
- No te alteres mi amor, se que es difícil pero debemos tomarlo con calma - besando su frente.
- … Tengo miedo… - empezando a llorar otra vez - … miedo de no volver a caminar… -
Lena la abrazo fuertemente y empezó a llorar también, sus lágrimas se mezclaron.
- Te amo Yulia - en un murmuro y en su oído.
- Yo también te amo Lena - de la misma forma.

Vladimir, Sergey e Inessa no aguantaron más la espera y aprovecharon para prácticamente abalanzarse en la búsqueda del médico de la morena, cuando Tania se tuvo que regresar a la casa para cuidar a sus hijos. Nada más escuchar el diagnostico que se tenía en ese momento, los tres sintieron un gran alivio en su interior, el médico se retiro y los tres empezaron a hablar.
- ¿Cómo es posible que no recuerde nada desde que llegaron? -
- Pues no se papá, pero mejor suerte no pudo haber tenido Sergey -
- ¿Y ahora que vamos a hacer hijo? - a la expectativa.
- Tenemos que convencer a Yulia y a la misma Lena que fue un accidente, solo eso -
- Pero… - empezó su padre.
- Mira, según lo que me dijeron los trabajadores del Ingenio cuando fuimos a recoger al idiota de tu hijo, ellos piensan que probablemente se cayo de las escaleras de la plataforma, porque había sangre en los últimos escalones… pienso que de alguna manera Sergey se golpeo con algo… o tal vez forcejearon… -
- Espera - intervino su madre - ¿y si tu hermano no la aventó?... ningún trabajador vio algo… ¿y si realmente fue un accidente? - con la esperanza en sus ojos.
- No seas ridícula mamá - empezando a molestarse - ¿Por qué te empeñas en justificar la locura de tu hijo? - mirándola fijamente - para tu información si hay un trabajador que vio como tu hijo la aventó de las escaleras - cruzando sus brazos.
- ¡¿Que?! - sus padres al unísono.
- Así es, él estaba del otro lado del patio como para intervenir… él los vio - pensando un momento - así que deja de justificar a tu hijo - viéndola duramente.
- ¡¿Qué vamos hacer?! - con verdadera preocupación - todo se puede descubrir -
- Tranquilízate papá, ya estoy tomando cartas en el asunto -
- Pero si ese trabajador los vio, él puede decirnos como se golpeo Sergey… -
- No, estaba muy lejos… -
- Lena no tardara en regresar… -
- Escucha mamá, te vas a regresar a la casa y vas a hablar con Sergey, ya no tarda en despertar - consultando su reloj - deje instrucciones de que el médico del Ingenio lo mantuviera sedado hasta una nueva orden mía… -
- ¿Y que quieres que le diga? - bastante nerviosa.
- Tienes que averiguar cuanto recuerda de lo que paso… si la crisis fue muy fuerte tal vez no se acuerde de nada… y yo pienso que así va a ser, porque cuando lo vi aferrado a la base de la escalera estaba completamente en shock…-
- Hijo, ¿que haremos si tu hermano se acuerda de lo que paso? -
- Entonces mi mama lo convencerá de que esa es una alucinación… y que lo que realmente paso fue que Yulia se resbalo cuando estaban a punto de bajar de la plataforma… él trato de detenerla y rodó algunos escalones, fue así como se fracturo las costillas y se golpeo la mano, no obstante, logro detenerse… pero Yulia no corrió con esa suerte y se fue hasta el suelo… de esa manera parecerá que fue un accidente -
- Y si Sergey se niega a hacerme caso… -
- Mira mamá, si tu hijo se empeña en darnos más problemas… entonces lo mantendremos completamente sedado… -
- Pero hijo, ¿Qué le diremos a Lena? - tronándose los dedos.
Vladimir lo pensó un momento, su padre tenía razón, ¿Qué le dirían a su hermana?
- Ya se, si Sergey no quiere hacerte caso, entonces lo vamos a amenazar con meterlo al hospital psiquiátrico otra vez… y sabe que yo si soy capaz de hacerlo -
- Esta bien hijo - le dijo Inessa resignada.
- ¿Qué pasa si Yulia recupera la memoria? -
- Mira papá - empezando a desesperarse - siempre podremos decir que su mente creo una realidad alterna o algo así… el punto es, que el accidente debe convertirse en verdad… y si Yulia recuerda… siempre lo negaremos todo - sentenció.
Sus padres asintieron, confiaban al 100% en Vladimir, además, no tenían opciones, tenían verdadero pánico de que se descubriera la verdad. No se querían imaginar la cara de Lena cuando está les reprochara todo lo que había pasado.

Entonces, Inessa salió del hospital con un objetivo claro en su mente: “Mantener la farsa hasta el final”

En cuanto llego a su casa, se dirigió rápidamente a la habitación de su hijo. Lo encontró sentado en su cama y recargado en la cabecera. El médico del Ingenio revisaba sus pupilas con una pequeña lámpara, Sergey estaba conciente y en silencio. Y Tania… Tania estaba sentada a su lado.
Hasta que se dio cuenta de la presencia de Inessa, entonces se levanto, soltó con cuidado de entre sus manos, la de Sergey y salió de la habitación, con la mirada de su cuñado hasta que se perdió detrás de la puerta.
Inessa lo observo detenidamente, parecía más delgado y frágil. Solo tenía puesto un short azul que le llegaba hasta las rodillas, estaba descalzo y su tenia el torso vendado. Estaba pálido y parecía que su mente estaba en otro lugar. El médico termino su revisión y le pidió a Inessa que salieran al pasillo, una vez ahí:
- Está consiente, tiene fracturadas dos costillas, un golpe en la mano… -
- ¿Él recuerda que paso? - interrumpiendo, con la ansiedad refleja en sus ojos.
- No quiere hablar, no lo ha hecho desde que despertó -
- ¿Nada?... ¿No ha preguntado por nadie? -
- No… solo la esposa del señor Vladimir ha estado aquí, no se ha separado de él… -
- Entiendo - pensando un momento.
- Ha estado prácticamente todo el tiempo…esas fueron las indicaciones del Sr. Vladimir -
- Si, ya no será necesario volverlo a sedar -
- Esta bien… entonces, le dejare una receta y me retiraré -
- Esta bien doctor -

Volvieron a entrar en la habitación, Sergey ahora estaba recostado, pero mantenía los ojos abiertos. El médico escribió la receta, se la dio a Inessa y se marcho.

Inessa cerró la puerta y observo a su hijo, se había guardado sus preguntas sobre la cordura de Sergey con el médico, así que lo averiguaría ella misma.
Despacio se acerco a él.
- Sergey - con suavidad, pero él ni siquiera se movió - Sergey, ¿me escuchas? -
El la miro fijamente, con un rostro impasible, que no dejaba traslucir nada.
- Sergey. ¿Cómo te sientes? - mientras se sentaba a su lado.
Él cerró sus ojos para fijar su mente en la imagen que lo atormentaba desde que lo habían traído del Ingenio, la misma imagen que venía a su mente en sus lapsos de conciencia entre un sedante y otro: Yulia, su cuñada, inconsciente en el suelo y sangrando…
- Sergey - Por quinta vez - ¿Puedes escucharme? -
Inessa desesperada se levanto, Sergey parecía no entender nada de lo que ella decía, tenía que avisarle a Vladimir. Estaba a punto de retirarse cuando su hijo la llamo:
- …Mamá… -
- Sergey - acercándose despacio - ¿Cómo te sientes? - con cierta cautela.
- …Yo… - guardo silencio por un instante, mientras la imagen de Yulia volvía a su cabeza - … no se… - empezando a llorar.
- Sergey, escúchame - sentándose a su lado - ¿Qué es lo último que recuerdas? - nerviosa.
- …No se… - sollozando.
- Es importante que me digas que recuerdas - reflejando su angustia en este momento.
Sergey la miro y vio esa angustia mezclada con nerviosismo en sus ojos…exactamente igual que la primera vez que lo encerraron en el hospital psiquiátrico.
Vio la misma expresión que tenía Inessa en el rostro cuando decidieron llevarlo al hospital… entonces lo supo: iban a encerrarlo otra vez.
Y el saberse enterado de eso lo lleno de pánico y su llanto se hizo más fuerte, como si fuera un niño indefenso y solo, muy solo.
- Sergey, ¿Qué es lo que te sucede? - nerviosa -… por favor Sergey dime que es lo que recuerdas… es importante que me lo digas… -
Nada, Sergey era un constante llanto, su mente era un ir y venir de imágenes: Yulia… Yulia inconsciente en el Ingenio por su culpa… por su culpa, eso resonaba una y otra vez en sus oídos. Luego la imagen que se formaba era la del hospital psiquiátrico, no quería ir ahí… no quería estar solo… pero lo más importante, no quería separarse de Tania, ero era lo que menos quería y definitivamente haría todo lo posible por evitarlo. Entonces tuvo una luz de lucidez, su llanto disminuyo, aunque no ceso por completo y en su mente se formo una pregunta:
<>
Su cerebro empezó a trabajar, si su cuñada ya había hablado con Elena y con la familia estaba perdido. Sus ojos se fijaron en Inessa quien lo miraba a la expectativa y casi sin parpadear. Fue ahí cuando su mente lo entendió y su llanto se detuvo por completo, al recordar lo último que su madre le dijo:
<>
Si su madre estaba ahí diciéndole algo así, tal vez tendría una oportunidad para salvarse… aunque…
- Sergey ¿me escuchas? -
Sus ojos dejaron de mirar a su madre, para ahora observar el techo de la habitación.
<>
Sintió como su corazón se aceleró, no entendía como había sido capaz de lastimar de esa forma a la esposa de su hermana. Cerró sus ojos, mientras las lágrimas volvían a salir de ellos.

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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:01

Inessa observo detalladamente todas las reacciones de su hijo, casi parecía adivinar lo que pasaba por su mente. Había visto el brillo en sus ojos unos instantes atrás y ahora veía como este se apagaba, al mismo tiempo que sus lagrimas surcaban sus mejillas. Ella amaba a su hijo a pesar de todo, a pesar de lo que había hecho, porque el amor de una madre es así, incondicional, completo y muchas veces sin limitaciones, sin espacio… aunque cuando se trata de aliviar el dolor de solo uno de los hijos, es ahí cuando la realidad se vuelve cruda, se vuelve un cristal que fácilmente se romperá cuando la verdad salga a la luz…sin embargo, Inessa decidió arriesgarse, contradiciendo al propio Vladimir.
- Sergey, escúchame - tomando su mano y haciendo que él la mirara - Yulia se pondrá bien… esta en el hospital, pero se va a recuperar -
Sergey sintió como su corazón volvía lentamente a la normalidad, al menos su cuñada estaba bien.
- Ella no recuerda que fue lo que paso Sergey - mirándolo fijamente - Así es que quiero que seas tu quien me diga que fue lo que sucedió -
- Yo… no se… - dudando.
- ¿No sabes? -
-… Yo… no recuerdo que fue lo que paso… - fue la respuesta apenas audible que le dicto la poca cordura con que contaba.

Inessa lo miro fijamente como si con sus ojos pudiera atravesar su cuerpo y llegar hasta su alma para leerla. Sabía que él mentía.
- ¿Qué es lo último que recuerdas? -
- …Fui con Yulia al Ingenio - mirando el techo - subimos a la plataforma para ver las picadoras… - silencio por un instante - … no recuerdo más… - cerrando sus ojos - No se como llegue aquí -

La habitación quedo en silencio por un momento. Inessa sabía que su hijo mentía y decidió que lo apoyaría y guardaría el secreto ante su esposo y Vladimir, simplemente porque se sabía culpable de parte de lo que paso en el Ingenio. Fue ella quien le había pedido a Sergey que tratara de convencer a Yulia para que se quedaran más tiempo, claro que a su hijo se le había pasado la mano, pero lo hecho, hecho estaba.
Y ahora, tendría que apoyar a Sergey, no quería verlo en el psiquiátrico otra vez…
- Esta bien Sergey… no te preocupes, todo va a estar bien - dispuesta a salir.
- Mamá - Inessa se detuvo - ¿Qué fue lo que paso?... - tratando de sonar seguro - ¿Qué es lo que Yul recuerda? -
- Yulita se resbalo cuando estaban a punto de bajar de la plataforma Sergey… trataste de detenerla y rodaste algunos escalones, fue así como te fracturaste las costillas y te golpeaste la mano, no obstante, lograste detenerte… pero Yulia no corrió con esa suerte hijo y se fue hasta el suelo…-
- ¿Cómo sabes eso? - tratando de no mirarla.
- Eso es lo que le dijeron a Vladimir en el Ingenio… Eso es lo que sucedió Sergey… no te preocupes… -
- … Yul se pondrá bien, ¿verdad mamá? -
- Eso dicen los médicos, Sergey, ella no siente las piernas… -
Él la miro a la expectativa.
<>?
- Al parecer - continúo su madre - le harán más estudios… los médicos dicen que después de eso, sabrán con exactitud la situación de Yulita… Descansa, todo va a estar bien - diciendo esto, salio de la habitación.

De alguna manera Sergey intuía que su madre sabía que él había mentido… Pero el miedo por regresar al psiquiátrico era mayor que todo… sabía que si admitía lo que había hecho, lo volverían a encerrar. Ahora solo le restaba esperar, si Yulia se quedaba así, sin recordar lo que paso, todo estaría bien, claro que él también tenía que seguir fingiendo, pasara lo que pasara. Y claro, tenía que averiguar de donde había sacado Vladimir esa versión.

Inessa regreso al hospital, donde encontró a Vladimir y a su esposo, en la sala de espera. Elena seguía con Yulia.
- ¿Qué paso? - le pregunto su esposo nada más verla.
Ambos se pusieron de pie y Vladimir la estudio despacio, él no confiaba en nadie.
Los ojos de Inessa se encontraron con los de su hijo mayor, sabía lo que tenía que hacer… y lo hizo.
-¿Y bien? - Vladimir seguía con su mirada fija en ella - ¿Qué te dijo? -
- Sergey no recuerda nada - con su rostro impasible.
Ante esa respuesta su esposo dio un suspiro, de alguna manera las cosas empezaban a facilitarse. Vladimir en cambio, la miro como si pudiera atravesar sus ojos y así llegar hasta su alma para poder leerla.
- ¿Qué fue lo que te dijo? - sin dejar de mirarla.
- Tu hermano esta muy confundido, no recuerda lo que sucedió… -
- ¿Cómo lo sabes? - interrumpiéndola.
- Porque me lo dijo, él… -
- ¿Y tu le creíste? - de forma dura.
- Hable con él - de la misma forma - y no recuerda nada - sentencio.
- Vladimir - intervino su padre - ¿Qué es lo que te sucede?... el que tu hermano no recuerde nos facilita las cosas… -
- Así es - mirándolo - siempre y cuando sea verdad - mirando ahora a su madre.
- No tengo porque mentir en esto - cruzando los brazos indignada ante la falta de confianza.
- Bien - le dijo Vladimir - solo espero que estés diciendo la verdad y no estés cubriendo a Sergey -
- No se de que me hablas - manteniendo su postura.
- Si lo sabes, y espero que alcances a comprender lo que puede suceder si estas mintiendo… -
- Inessa, ¿estás mintiendo? - Sergey la miraba incrédulo y a la expectativa.
Su esposa le dirigió una fría mirada que hizo que Sergey ya no preguntara más.
- Bien, ¿que es exactamente lo que mi hermano recuerda? -
- Solo recuerda que fue con Yulita al Ingenio y que subieron a la plataforma para ver las picadoras… es todo lo que recuerda… -
- ¿Cómo lo viste?... ¿estaba nervioso? -
- Solo esta confundido y preocupado por Yulita -
- ¿Le dijiste lo del accidente? -
- Si -
- ¿Te creyó? -
- Si -
- ¿Segura? -
- Si Vladimir - completamente segura.
- Bien ahora tenemos que esperar la evolución de tu “nuera” - fastidiado.
- ¿Qué le diremos a Lenita cuando pregunte por tu hermano? -
- Mamá le dirá, que fue a verlo y que aún esta inconsciente… -
- ¿Y si quiere ir a verlo? - el corazón de Inessa se contrajo, la sola idea de que Sergey fuera descubierto y por consiguiente encerrado en ese horrible lugar, la tenía al borde del pánico.
- Elena no se va a separar de su “esposa”, así de momento no te preocupes por eso… Antes de que Elena hable con él, lo haré yo -
- ¿Qué le dirás a tu hermano? - Inessa seguía igual.
- Ya sabemos que no recuerda nada… ¿cierto? - ellos asintieron de forma automática - bien - de forma tranquila - ahora debo convencerlo de que le debe decir a Lena lo del accidente… - sus padres lo miraron confundidos - ante Lena y Yulia, Sergey debe aparentar que recuerda lo que sucedió, les debe decir que fue un accidente… de esa forma no habrá dudas - sentenció.
- Pero Sergey no recuerda lo que paso - con cautela.
- ¿Y eso que mamá? -
- ¿Cómo lo convencerás de que le diga a Lena y a Yulia que recuerda y que en realidad fue un accidente? -
- Si hijo - su padre - ¿Cómo lo harás? - mirándolo con curiosidad.
- Razonare con él - sonriendo.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:02

Había pasado un día y los exámenes para la morena ya habían empezado. Todos se mantenían a la expectativa. Pero el médico que la atendía se había mostrado optimista en los resultados, así que Yulia y Lena tenían puesta toda su esperanza en que todo saliera bien. Mientras que Inessa, su esposo, Tania y Vladimir aún no pasaban a ver a Yulia.
En la habitación de Yulia, Lena aún seguía con ella, era media tarde. La pelirroja le había ayudado para que comiera.
- ¿Cómo te sientes? - estaba sentada en una silla cerca de la cama.
- … Mejor… -
- Amor - tomando su mano ligeramente - no he podido comunicarme con tus padres… -
Yulia la miro, hasta ese momento había recordado a sus padres. Se quedo pensando un momento en ellos.
- ¿Recuerdas que salieron de vacaciones?... Yul - sacándola de sus pensamientos.
- Si amor, lo recuerdo -
- Más tarde voy a tratar de llamarlos -
- ¿Qué les vas a decir? - mirándola.
- Pues, lo que paso… -
- Lena, ni siquiera sabemos que me paso - mirando ahora a través de la ventana.
- Si amor, pero debemos avisarles… son tus padres… -
- Si, pero no quiero preocuparlos…-
- Pero bebe… -
- Además, lo único que vas a conseguir si les llamas es que vengan… no quiero arruinarles sus vacaciones -
- Yulia son tus padres, y tu eres más importante que sus vacaciones -
- Pero ya sabes como son, además, yo me voy a recuperar - volviendo su vista hacía su esposa - voy a volver a caminar… ¿verdad Lena? -
La pelirroja miro fijamente los ojos azules de su esposa, tenía la esperanza en ellos y la miraba como si ella tuviera todas las respuestas. Se acerco lentamente y beso su frente.
- Claro que si mi amor, te vas a recuperar - sonriendo.
- Llámales diles que tuve un pequeño percance, y que estoy bien… que nos quedaremos con tus padres unos días más… -
- ¿Con mis padres?... ¿segura?... -
- Por supuesto, además, se que llevamos varios días aquí… sin embargo, para mi, nos acabamos de bajar del avión… siento que no he visto a tu familia amor… -
- Yul… es que pienso que quizás estarás mejor en nuestra casa… ¿no quieres regresar? -
- ¿Regresar?... No… ¿Por qué no quedarnos?... siento que no he visto a tus padres… además, si me quedo, tal vez todo esto me ayude a recordar… -
- … Si… supongo que si… -
- Lena, ¿pasa algo? -
- No mi amor, no pasa nada - mintiendo - no te preocupes - sonriendo.

La pelirroja pensó que si ponía al tanto a Yulia de la situación que había prevalecido con sus padres los últimos días, podría ser contraproducente para su salud. Sabía que llegaría el momento en que tendría que decirle la verdad, pero este no era ese momento. Claro que hablaría con sus padres al respecto… Se daba cuenta de que su familia se había pasado de la raya, y en definitiva no iba a perder a su esposa, por nada ni por nadie, eso ya lo tenía claro. Y con quien más le interesaba hablar era con su hermano Sergey, con él más que ninguno.
- Amor - Yulia la saco de sus pensamientos - hablando de tus padres, ¿donde están? -
- En la sala de espera bebé, no se han separado de aquí… -
- Quisiera verlos… perfectamente se que tal vez no son los mejores suegros del mundo - sonriendo - pero… vamos, es mi familia política -
- Si, así es mi amor - sonriendo un poco forzada.

Lena salio y encontró a sus padres, a Vladimir y a Tania que tenía diez minutos de haber llegado, en la sala de espera. Estos nada más verla, se levantaron.
- ¿Cómo está? - al unísono sus padres.
- Mejora, los exámenes ya empezaron, ¿no les dijo el médico? -
- Si, así es - le dijo Vladimir.
- Yul quiere verlos - de forma seria.
Ellos la miraron a la expectativa.
- Yulia, como ustedes saben, no recuerda nada de nuestra estancia con ustedes… su memoria se detuvo cuando llegamos al aeropuerto… - sus padres y Tania asintieron - no recuerda nada, acerca de los malos momentos que le hicieron pasar… - de forma seria.
- ¡Por los dioses Lena!… ya te estabas tardando en hacerla una mártir - le dijo su hermano mayor de forma fría.
- Solo estoy diciendo la verdad - de la misma forma - Yul quiere verlos… y no quiero que le hagan pasar un mal momento… - de forma seria.
- Por supuesto que no Lenita - le dijo su padre.
- No quiero que le hablen mucho de los días que llevamos con ustedes… -
- ¿Pero Lenita? - intervino su madre - sino le hablamos a Yulita de su estancia con nosotros, ¿Cómo es que va a recordar? -
- Cuando el médico lo considere, le hablare a Yulia de los días que llevamos aquí -
Vladimir y sus padres la miraron, Lena parecía otra con ellos, después de todo no sería tan fácil engañarla… aunque, la moneda estaba en el aire.
- ¿Terminaste? -
- Aun no - mirándolo fijamente, situación que desoriento un poco a sus padres - ¿Dónde está Sergey? -
Esta pregunta paralizo a Inessa y a su esposo.
- Esta en la casa, se esta recuperando - Vladimir no se intimidaba tan fácilmente.
- ¿Ya hablaste con él? -
- No… pero mamá ya lo hizo -
Todos miraron a Inessa, quién actuaba de forma natural, sabía que tenía que convencer a su hija… eso, o todo se venía abajo.
- Tu hermano sigue inconsciente Lenita… - mientras su llanto salía a flote.
- ¿Pero porque? - incrédula.
- Pues porque se golpeo la cabeza Lena - le dijo su hermano.
- ¿Por qué no lo han traído al hospital? -
- Porque el médico ya lo valoro y no es tan grave, solo necesita reposo -
- Vladimir, ¿Cómo no va a ser tan grave, sino esta conciente? -
- Ya volvió en si, pero esta sedado para su bienestar -
- ¿Porque? -
- Porque de otra manera, estaría aquí y el médico ordeno reposo absoluto - de forma tranquila.
- ¿Cuándo podré hablar con él? -
Sus padres intercambiaron miradazas discretas, mientras su hermano la miraba.
- En cuanto el médico lo autorice, supongo que entre mañana y pasado - encogiéndose de hombros.
- Esta bien… además no quiero separarme de Yulia -
- No te preocupes Lenita, nosotros estaremos al tanto de Sergey - le dijo su madre.

Cuando entraron en la habitación de Yulia, está los miro fijamente, trataba de recordar algo de su estancia con ellos, pero simplemente no lograba hacerlo.
- Yulita - empezó Inessa - ¿Cómo te sientes? -
Lena se sentó al lado de su esposa, y Yulia entrelazo su mano con la de ella.
- Estoy bien suegra… no se preocupe, no le hace bien -
Vladimir, Tania y los padres de Lena la miraron, parecía la Yulia que acababa de llegar, amable y despreocupada.
- Ya veras como te vas a recuperar Yulita - le dijo el padre de Lena.
Ellos estaban al pie de la cama, no se acercaban mucho a la morena, claro ellos si recordaban los últimos días.
- Ahora no recuerdo mi estancia aquí, con ustedes… y también por el momento no siento las piernas… pero me están haciendo estudios, y él médico se muestra optimista en mi caso… -
Yulia a pesar de haber perdido parte de su memoria y no sentir las piernas, estaba tranquila.
- Todo va a salir bien Yulita - le dijo Inessa.
Los padres de Lena estaban muy mecanizados, de ninguna forma quería cometer un error, así que solo daban comentarios simples y sin riesgos.
- Eso esperamos, de cualquier forma, después de los exámenes, Lena y yo queremos pasar más días con ustedes… -
Todos a excepción de la morena, pensaron una fracción de segundo en la situación, hasta hace no mucho tiempo, era ella quien quería irse… quien ya no aguantaba estar en la casa… y ahora, era ella quien quería quedarse.
- Por supuesto Yulita - le dijo con una sonrisa Sergey - ustedes se pueden quedar todo el tiempo que quieran… -
- Gracias suegro - sonriendo también.
- Ya veras Yulia - le dijo Vladimir interviniendo por primera vez - que muy pronto volverás a caminar… y recuperarás la memoria… -
- Estoy segura de eso Vladimir, gracias por pensar así -
- Todo va a estar bien - continuo su cuñado - tu solo debes pensar en recuperarte… no te preocupes por nada más -
- Así lo haré -
- Bueno…no queremos cansarte, debes descansar… - mirando a Lena - nos iremos a la casa, mis papás también necesitan descansar… -
- Esta bien, eso es lo mejor -
- Lenita, ¿necesitas algo? -
- No mamá, estoy bien, gracias -
- Regresamos en unas tres horas Lenita… -
- Mejora vengan mañana papá, no es necesario que estén aquí… también es mucha tensión para ustedes, deben de descansar… -
- Pero Lenita - intervino Inessa - queremos estar aquí… -
- Lena tiene razón suegra, ustedes también están cansados… no quiero que valla a tener una recaída por no cuidarse y pasar tanto tiempo aquí… -
- Yulia tiene razón mamá - la voz de Vladimir sonaba muy tranquila - regresaremos mañana -
- Esta bien -
Se despidieron de la morena de forma breve y con aparente emoción. Tania no dijo una sola palabra… solo al final le brindo una sonrisa, la más sincera que recibió Yulia del pequeño grupo que la visito. Después de eso salieron y se dirigieron hacía su casa.

- ¿Cómo te sientes bebé? - Lena aún sostenía su mano.
- Bien… pero el verlos, no provoco ningún recuerdo en mí… es como si los viera por primera vez… -
- No te presiones amor, esto es despacio… en unos días te vas a acordar de todo… -
Yulia asintió lentamente, debía en creer en su esposa, tenía que hacerlo… Después la miró fijamente y le sonrió… le sonrió como siempre lo hacía, como si no estuvieran en un hospital, como si nunca le hubiera pasado ese accidente, como si el mundo se hubiera detenido solo para ellas… le sonrió entregándole su alma… y en esa sonrisa le dijo cuando la amaba…
- Te amo también Yulia - le dijo Lena con la misma sonrisa, para después unir sus labios en un breve contacto.

De camino a la casa, todos iban pensativos, habían visto a Yulia bastante bien, demasiado recuperada y confiada.
- Vladimir -
- Dime papá -
- Deberías de hablar con el médico sobre el estado de Yulita… -
- Eso lo haré mañana - con voz fría - ahora tengo asuntos más importantes que tratar -
- Si hijo - de forma sumisa.
Había tensión en el ambiente
- Tania, ¿Por qué no le dijiste nada a Yulita? - Inessa trataba de disipar la tensión.
- Es obvio mamá - la interrumpió Vladimir - el papel de las mujeres es estar calladas todo el tiempo - de forma dura.
Eso fue suficiente, ya nadie dijo nada durante el trayecto hasta a la casa. Inessa veía de reojo a su hijo, tenía el rostro rojo, se veía irritado y ella no entendía el motivo.

Una vez que llegaron, Tania prácticamente corrió a la cocina, no quería que Vladimir se desquitara con ella, Sergey fue a su habitación, ni siquiera le paso por la mente ir a ver el estado de su hijo, Inessa en cambio se dirigió rápidamente a verlo, y antes de llegar se sintió fuertemente detenida por su brazo derecho…
- No tan rápido mamá… - sin soltar su brazo.
- Solo quiero ver a mi hijo, Vladimir -
- Ya lo viste, ahora es mi turno de hablar con él - incrementando la presión en el brazo de madre.
Inessa observo a su hijo, estaba molesto y su ojos mostraban cierta ira… era tal que Inessa no discutió con él. Entonces, él descifro el miedo en los ojos de su madre y esa sensación le gusto… le producía la misma sensación que sentía al atormentar al enfermo mental de su hermano menor…
- Suéltame Vladimir - de forma tranquila.
Él la soltó de inmediato.
- Hablare ahora con él - recuperando el control de si mismo.
Inessa lo observo sin decirle nada, era extraordinario el cambio operado en él, ahora estaba muy tranquilo y su rostro había recuperado su color natural. No dijo más, solo lo observo entrar en la habitación de Sergey.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:03

Cuando Sergey vio a su hermano mayor entrar y cerrar la puerta tras él, se sintió perdido.
- Sergey - sonriendo de forma fría.
Él no le respondió sintió su garganta cerrada, y sus manos húmedas.
- ¿Cómo estás? - acercándose despacio - Ahora si te pasaste… - cruzando sus brazos.
Sergey lo miraba, simplemente no podía dejar de hacerlo… le tenía verdadero pánico… sabía que Vladimir no se tentaría el corazón para mandarlo de regreso al hospital psiquiátrico… y también sabía, que podía engañar a todos, menos a su hermano mayor…
- ¿Qué tienes que decir a tu favor? - pasando sus manos lentamente por sus cabellos.
- Yo… no… recuerdo… - balbuceando con dificultad.
- ¿Qué dijiste? - acercándose a su oído.
- … No… recuerdo… Vladimir… -
- Esa no es la respuesta correcta - jalándolo fuertemente de los cabellos y haciendo que su hermano menor empezara a llorar - ¿Ya estas llorando? - levantando la voz - ¡Por los dioses Sergey!... ¡no aguantas nada! -
Lo soltó y se dio la vuelta. Luego nuevamente se volvió hacía él. Lo observo: Sergey se limpiaba las lágrimas con su mano.
- Estás en problemas… ¿te das cuenta de eso? -
Nada, Sergey ya no lo miraba solo seguía limpiándose las lágrimas.
- ¿Sabes porque sucedió esto? - espero un instante pero su hermano seguía igual, no reaccionaba- ¡Te estoy hablando! - agarrándolo fuertemente de los brazos - Esto sucedió porque estás así o más loco… - sin soltarlo y sonriendo - ¿te das cuenta?... - oprimiendo sus brazos al grado de poner roja la piel de los brazos de Sergey - ¡siempre tienes que echarlo todo a perder! -
Su hermano lloraba completamente, le tenía mucho miedo a Vladimir… quería gritarle a su mamá, pero sin duda eso sería peor.
- ¡Ya deja de llorar! - gritándole en la cara.
- … Me duele… - sollozando.
Vladimir lo soltó.
- Eres una niña - de forma fría.
Vladimir se cruzo de brazos.
- Se lo que hiciste… - acercándose a su rostro - se que la aventaste Sergey -
- ¡Fue un accidente! - haciendo acopio de todo su valor.
- ¿Si? - sonriendo - Eso no te lo crees ni tú -
- Alguien te vio Sergey… alguien te vio cuando la aventaste… -
- No… es cierto… - completamente pálido.
- Yo te vi Sergey - sonriendo, mientras recordaba.

**********

Ese día Vladimir se había ido temprano al Ingenio, había tenido una reunión secreta con un posible comprador del mismo. Había guardado el secreto porque sabía que a pesar de su situación económica, sus padres no querrían deshacerse de nada. Y ese comprador estaba interesado en adquirirlo todo.
Así que no desayuno con la familia, sabía que su madre trataba de hacer que Lena y Yulia se quedaran más tiempo, pero también había visto que la morena estaba al límite así que ya no aguantarían mucho, por lo que decidió no intervenir. Simplemente dejaría que todo siguiera curso.
Más tarde le avisaron que su hermano Sergey estaba en el Ingenio con Yulia, al parecer la había llevado a mostrarle las instalaciones.
>> Como si Sergey supiera algo del proceso de azúcar << pensó.
Más tarde decidió ir a los patios de caña, quería ver que estaba haciendo el loco de su hermano con Yulia. Un trabajador le informo que ambos estaban ahí… uso sus binoculares y vio que Sergey y Yulia iban directo a la plataforma… Entonces lo pensó:
>> ¿Por qué no?... sería tan fácil… >> sonriendo.
Una idea paso por su mente… definitivamente odiaba a Yulia y a las personas como ella… era una perversión que su hermana se hubiera casado con otra mujer… sería tan sencillo… pensó también en la ironía de la vida:
>> Yulia subiendo a una plataforma sobre varias cuchillas filosas junto a un enfermo mental <> ¿Y si algo salía mal? <> Que el destino decida la suerte de ambos >> sonriendo.
Entonces dio otra orden: que los trabajadores de esa área se tomaran un descanso. Estuvo observando lo suficiente, como para ver toda la escena que se desarrollo arriba de la plataforma… estuvo tentando a intervenir, pero algo le impedía moverse… era una oportunidad única y él lo sabía… Cuando Sergey la aventó aun sobre la plataforma, se sintió desilusionado, el hubiera deseado que la aventara… entonces… instantes después vio como Yulia se levanto despacio e intento alejarse de su hermano, pero esté fue más rápido… y entonces paso… la fantasía se cumplió.

Y eso sin duda lo sacudió: vio a Sergey aventando a Yulia por las escaleras de la plataforma… se quedo estático y helado. No sabía como actuar… instantes después vio como los trabajadores se acercaban a Yulia, y está no se movía…

Definitivamente no es lo mismo fantasear con algo y que luego se cumpla, Vladimir se sentía nervioso y con cierta angustia, pero no por Yulia, no. Sino más bien porque lo culparan de lo que paso, después de todo él había dado a los trabajadores la orden de que tomaran un descanso… Tenía que mantenerse bajo control…
>> Después de todo, fue Sergey quien la aventó… él es el culpable << encogiéndose de hombros.

**********

- No… estás mintiendo… -
- No tengo porque mentirte… yo te vi - de forma tranquila - vio como la tenías contra el barandal y luego la aventaste a la plataforma…y después ella quiso bajar corriendo… y entonces Sergey… vi como la aventaste… yo te vi Sergey… -
- No -
- Si, es verdad - aún sonriendo - ahora dime, ¿Qué harás?... ¿Qué harás para que no te encierre? -
- Fue un accidente - sollozando - yo no quería aventarla Vladimir, te lo juro… -
- A mi no me jures nada - acercándose a la ventana.
- …Yo no quiero ir al hospital Vladimir, por favor… -
Vladimir lo miro, estaba hecho un mar de lágrimas… simplemente a sus ojos era un enfermo mental que no tenía ningún uso ni beneficio. Estaba rodeado de aficionados.
- ¿Por qué la aventaste? -
- No se - llorando - no se porque lo hice… yo no quería Vladimir, yo no quería… -
- ¿Y sabes que es lo peor? - se volvió a acercar a su rostro, el chico negó con la cabeza - ¡que eres un inútil!... ¡ni siquiera la aventaste bien!... Si vas a hacer algo pequeño Sergey, tienes que hacerlo muy bien… - sonriendo.
- Yo no quería hacerlo… mamá solo dijo que la convenciera de que se quedara… -
- Así es - sus ojos brillaban - ¿entonces porque lo hiciste?... ¿que hizo Yulia para que la aventaras? -
Sergey se agacho y continúo llorando.
- Sino me dices, en este momento te vas a ir al hospital… de donde nunca debiste salir - de forma fría.
Sergey lo miro, Vladimir no estaba jugando.
- …Ella… - Vladimir lo miro con curiosidad - …ella quiere quedarse con Tania… - en un murmuro.
- ¿De donde sacaste eso? -
- En el desayuno… - recordando - ¡¡Ella se quiere quedar con Tania!! - agarrando a Vladimir del cuello.
- ¡¡Suéltame!! - tratando de quitarse las manos de Sergey.
Vladimir sabía que cuando su hermano tenía esas crisis, tenía mucha fuerza… eso era parte del peligro de Sergey.
- ¡Ya basta! - aventando a Sergey contra la cama.
Vladimir se levanto completamente rojo y lo miro, Sergey lloraba de nueva cuenta.
- Así que por eso la aventaste… -
- … Yo no quería aventarla… no quería hacerle daño a Yul… - volviendo a su estado inicial.
- Si claro - observándolo - solo que eso no será suficiente para Lena ni para Yulia… -
- ¡¡Vladimir!! - abrazándolo fuertemente - ¡¡Yo no quiero ir al hospital!... ¡¡Yo no quería hacerle daño a Yul!!... -
- ¡Tranquilízate! - aventándolo una vez más contra la cama - o te juro que jamás saldrás del hospital -
Sergey continuó llorando.
- Escúchame - sujetándolo de la cara para que lo viera fijamente - hay una manera de que no vallas al psiquiátrico… - mientras veía un brillo de esperanza en los ojos de Sergey - pero tienes que hacer exactamente lo que yo te diga… ¿entiendes? -
- Yo… le voy… a pedir perdón a Yul… - sollozando.
- ¡¿Estas loco?! - jalándolo de los cabellos y haciendo con eso que Sergey incrementara su llanto - Claro que lo estás - sonriendo - si haces eso, ¡¡es tu boleto directo para que te encierren por toda la eternidad!!... ¡¡¿Qué no piensas?!!... -
- … Yo… no quiero… que me… encierren - atragantándose con sus propias lagrimas.
- ¡Entonces deja de decir idioteces y escucha bien! -
Su hermano menor asintió en medio de su llanto.
- Bien, Yulia sigue en el hospital, no recuerda nada de su estancia con nosotros y por si fuera poco no siente las piernas… - sonriendo, realmente disfrutaba ver a Yulia en ese estado - está muy fácil Sergey… Lena quiere hablar contigo y Yulia en su momento también lo hará -
- No quiero hablar con Lena - la sola idea de enfrentar a su hermana lo llenaba de miedo.
- Tienes que hacerlo, no es si quieres - de forma dura - no te preocupes… esto es lo que vas a decir: Les dirás que fue un accidente… que subiste con Yulia a la plataforma porque le estabas explicando el proceso del azúcar, y querían verlo mejor, por eso subieron, así mismo, no querían interrupciones y les dijiste a los obreros que se tomaran un descanso de algunos minutos… subiste con Yulia, estuvieron algunos minutos y cuando decidieron bajar, Yulia se tropezó con el primer escalón de la escalera, tu trataste de agarrarla pero no lograste hacerlo, ella se fue hasta el suelo, y tu te fracturaste las costillas contra el barandal en tu intento por detenerla… el verla en el suelo, te produjo un shock nervioso…es muy sencillo… ¿entendiste? - sonriendo.

Pasaron algunos instante, Sergey había dejado de llorar, solo tenía los ojos irritados, observaba a Vladimir fijamente, casi sin parpadear, estaba sentado sobre la cama.
- Yo no les dije a los obreros que se tomaran un descanso - le dijo tranquilamente.
- …. - la sonrisa de Vladimir desapareció - Si lo hiciste -
- No, no lo hice - empezando a mecerse sobre la cama - Yo no lo hice -
- Lo que sucede es que no te acuerdas… -
- No lo hice - muy despacio y casi deletreando su respuesta.
- Bien, de cualquier forma es no importa - pasando sus manos por los cabellos de su hermano - les dirás exactamente lo que te dije, de esta manera no te encerrarán -
- ¿Y si Lena me descubre? - meciéndose más rápido.
- No lo hará - sujetándolo suavemente para que dejara de moverse - si les dices exactamente lo que te dije, nadie sabrá la verdad -
- … Tengo miedo Vladimir… no quiero que me encierren… - mirando hacía a la ventana, parecía como si estuviera hablando solo.
- Tienes que mostrarte muy confiado ante Lena y Yulia, si fallas, te van a encerrar, ¿entendiste? -
- … Si… -
- Sergey - él chico lo miro - no le puedes decir a nadie lo que tú y yo acabamos de hablar, a nadie, ni siquiera a mamá -
- No le diré a nadie - de forma tranquila.
- No le dirás a Tania, ¿entendiste? -
- … - su mente viajo hasta Tania, era con ella cuando se sentía completamente seguro, si estaba con ella nada lo podría dañar.
- ¿Entendiste Sergey? - mirándolo fijamente.
- … Si… - apenas audible.
- Muy bien - sonriendo - eres un buen chico Sergey -
Estaba a punto de retirarse, cuando escucho a su hermano:
- ¿Por qué me ayudas Vladimir? - mirándolo fijamente y en momento de lucidez.
- Es obvio, eres mi hermano… -
- No - de forma tranquila - ¿Qué quieres? -
Vladimir sonrió.
- Sino estuvieras loco Sergey, serías muy brillante… no lo dudes -
- ¿Qué es lo que quieres?... Tú no me ayudarías nada más porque si -
- Así es… en efecto hay una contrapartida… que te diré después, por el momento no pienses en eso -
- ¿Y sino quiero ayudarte? -
- … - su sonrisa desapareció - es muy sencillo, sino me ayudas. Yo mismo te voy a encerrar -
- Pero tu nos viste… tu pudiste haberlo evitado y no lo hiciste -
- Aja - empezando a fastidiarse - ¿Y quien te va a creer?... tu eres el loco de la familia… tu la aventaste Sergey - señalándolo - No te pases de listo -
Sergey guardo silencio.
- Eres un malagradecido - indignado - vengo a ayudarte, ¿y así me lo agradeces?... -
- … Lo siento… Vladimir - volviendo a su actitud anterior - ¿Qué quieres que haga? -
- Bien, te lo diré después, ahora solo descansa y prepárate para hablar con ellas muy pronto… -
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:03

Capitulo IX Duelos


Había pasado una semana desde que Yulia ingresara al hospital. En ese tiempo, la familia se mostró prudente en prácticamente todas sus acciones, se dejaban guiar por Vladimir, y no querían equivocarse de ninguna forma. En ese tiempo, Sergey no salio de la casa, la excusa que tenía su hermano mayor, era la misma, él también necesitaba descanso.Solo acudían al hospital por las tardes, aunque casi no veían a Yulia, Lena disimuladamente no lo permitía, y es que no se separaba de su esposa prácticamente para nada.Los estudios de la morena continuaban, aunque ahora ya tenían un diagnostico: Yulia volvería a caminar, claro que tendría que acudir a una terapia y en cuanto a su memoria, aseguraban que la recuperaría, sin embargo, era difícil precisar cuando. Gracias a ese diagnostico Lena dejo de preocuparse un poco por hablar con su hermano menor, aunque sabia que el momento de verlo se acercaba.
A pesar de todo, la recuperación de Yulia había sido muy rápida, tanto que la darían de alta en tres días.

- ¿Cómo te sientes amor? - le dijo Lena besando su frente.
- Bien, ya quiero que empiece la terapia, quiero volver a caminar bebé - estaba sentada recargada en la cabecera de la cama.
Era media mañana y los rayos se colaban por la ventana.
- Lo harás, muy pronto volverás a caminar mi amor - mientras se sentaba a su lado. - Llame a tus padres, querían venir pero los convencí de que estas bien, que te estas recuperando y que de que en unos días regresaremos a Moscú -
- Si, es mejor que no vengan… además me siento muy bien - sonriendo - Igual cuando lleguemos a Moscú, lo primero que haremos será verlos amor -
- Así es bebe, no te preocupes - besando su frente.
- Amor -
- Dime mi cielo - apartando los cabellos negros de su frente.
- Tus padres casi no me hablan de los días que hemos pasado con ellos… ¿porque? - entrelazando su mano con la de su esposa.
- Es que pienso que todavía están algo afectados por el accidente… pero creo que cuando estemos en la casa podrás hablar con ellos más tiempo… -
- ¿Cómo esta Sergey? -
- Creo que bien, pero según dice Vladimir esta muy afectado por lo sucedido amor… -
- Si… - pensando un momento - necesito recordar que pasó… -
- Lo harás, Sergey nos dirá como estuvo el accidente bebe, no te preocupes - sonriendo dulcemente.
- Si, estoy segura que cuando Sergey me explique empezare a recordar… amor, no se te hace raro que tu hermano no haya venido en estos días -
- Si, aunque Sergey es muy débil bebe, seguramente sufrió un shock muy fuerte - sin estar convencida de lo que decía.
Lena tenía sus dudas al respecto pero no quería estresar a su esposa con eso, ahora solo tenían que enfocarse en la recuperación… claro que ella tendría una larga charla con su hermano menor muy pronto.
Ellas se sonrieron para después darse un beso muy breve.
Siguieron hablando de algunas cosas, hasta que la morena se durmió.

Entonces Lena se permitió pensar en lo que la venía atormentando los últimos días… ella se sentía completamente culpable de lo que había ocurrido… pensaba que si hubiera accedido a irse cuando su esposa se lo pidió, no hubiera ocurrido el accidente, Yulia no estaría así… Le dolía enormemente que su esposa no caminara y que no recordara el pequeño infierno que había representado para ella la estancia con su familia. Cerro los ojos un momento, mientras recargaba su frente contra el cristal de la ventana… instantes después sintió las lagrimas bajando por sus mejillas… Sabía que Yulia nunca le reclamaría nada, y eso la hacía sentirse peor aun… Y por otro lado tenía que ser fuerte, no podía dejarse caer o Yulia caería con ella.

Sergey contaba los días para ver a su cuñada, su martirio había empezado… no quería enfrentarla y mucho menos a Lena… pero la sola idea de regresar al hospital psquiatrico, de alejarse de Tania era lo único que le daba valor para hacerlo… se visualizaba en un túnel oscuro, al final estaba Yulia, esperándolo, antes de todo esto, eran sus padres quienes lo esperaban, le tendían el delgado hilo de la cordura, pero nunca fue capaz de sujetarlo con firmeza, nunca… detrás de él, Vladimir, siempre Vladimir… y en toda su desolación su única luz era Tania, su verdadero y único amor, que aún en las penumbras estaba con él, a pesar de todo… Así era su enfermedad mental.

En esos días de espera, Tania le llevaba las comidas a su habitación, se sentaba a su lado y tomaba sus manos, con el mismo cuidado que si se trataran de fragmentos de cristal, pasaba las yemas de sus dedos sobre sus palmas, despacio, como si temiera cortarse con el cristal. Todo esto lo hacía mientras sus pequeños hijos jugaban debajo de la cama Tania y Sergey no decían nada, no hacía falta. Sus miradas se mezclaban, de forma inocente. Sergey estaba seguro de poder pasar así el resto de su vida, con sus manos entre las de Tania y solo contemplándola, así, con su sencillez, con su sonrisa que era lo único que le daba fuerza para no caer por completo en el abismo de la locura.

La noche antes del alta de Yulia, sus padres dormían, ya no podían desvelarse aunque lo quisieran, simplemente porque tenían los nervios destrozados ante tanto estrés, ellos pensaban que Yulia recordaría todo en cualquier momento. Por eso las escasas veces que la visitaban en el hospital se limitaban a responder con monosílabos, y trataban de no mirarla a los ojos, tal vez porque pensaban que tenían la verdad escrita en su mirada. Tenían miedo de que se descubriera todo, de que Lena los juzgara, del escándalo, de Sergey y de Vladimir… sobre todo de la ira de Vladimir.
Por esa razón estaban nerviosos, Inessa había llevado al traste sus cuidados médicos, estaba por demás irritable, casi no dormía y es que el miedo de que Lena le reclamara, era algo latente en su mente, después de todo ella había incitado a Sergey para que convenciera a Yulia de quedarse más tiempo. A escondidas comía gomitas de azúcar antes de dormir, era tal la presión que tenía, que se las llevaba a la boca una tras otra y cuando se daba cuenta, se las había terminado, entonces se sentía muy cansada, demasiado como para seguir pensando en todos sus problemas, solo así lograba dormir.

En cuanto a su esposo, el se acostaba bastante antes, y también a escondidas se tomaba los calmantes que le habían recetado a Sergey. Él también estaba preocupado, aunque había participado de manera superficial, era una participa al final de cuentas.
Ahora cada quien se preocupaba por si mismo, habían entendido que era la mejor manera de subsistir.
Sergey en cambio, dormía después de que Tania le llevaba la leche, mientras él la tomaba, escuchaba a su cuñada leerle un pequeño libro de historietas. El menor de los hijos de Sergey no necesitaba tomar ningún medicamento para conciliar el sueño. Esto no significa que se sintiera libre de cargos, era simplemente que Tania tenía ese poder sobre su inestable mente, ella le transmitía la seguridad que necesitaba, es por eso que dormía de forma pacifica, dejándose guiar por su voz, entregando su fuerza y su voluntad… había aprendido a escapar con Tania a un lugar en su mente donde solo existían ellos, solo ellos. Donde nada importaba, donde podía estar con ella siempre… así la amaba.

Esa noche, Vladimir hacía que lo que se había vuelto un hábito para él, beber hasta quedarse dormido. Después de su charla con su hermano ya no había vuelto a hablar con él, sabía que no debía presionarlo demasiado o el loco de Sergey se colapsaría. Así también sabía, que Tania pasaba muchas horas en su habitación, pero eso en realidad no le preocupaba, sabía que si alejaba a Tania de su hermano entonces el sería impredecible y no podría controlarlo, necesitaba a Sergey lo más dócil posible, ahora que su hermana y Yulia estarían de regreso. Su cerebro era un mar de ideas… si perdía el control todo se vendría abajo. Además si Yulia recordaba, tal vez le inculparían de forma indirecta de lo que pasó… eso le estremeció, Lena no se tentaría el corazón para mandar a Sergey al manicomio, claro que respecto a eso, no sentía ningún remordimiento o lastima… para él, Sergey no tenía ningún uso ni beneficio. No obstante, a él seguramente lo enviarían a la cárcel…. y eso era algo que no estaba dispuesto a aceptar… Estaba sentado en la sala, observando por la ventana con un vaso de tequila en su mano derecha, tenía las luces apagadas, solo la luna dibujaba su silueta en el sofá, pensaba en todo lo que vendría, revisaba mentalmente todos los sucesos pasados. Transcurrieron algunos minutos y así, en medio de la oscuridad de la noche decidió que no iría a la cárcel, por muy alto que fuera el precio a pagar, no lo haría.

La tarde que dieron de alta a Yulia, la familia no fue al hospital, se habían quedado en la casa. Y es que Inessa había tenido un sueño recurrente, en el veía a Yulia regresar del hospital y recuperar su memoria al llegar a la casa. Fue el tal el revuelo que armo Inessa en la casa, con lo que ella llamo, el sueño premonitorio, que obligo a todos a excepción de Vladimir quien se encontraba en el Ingenio desde temprano, a reorganizar los muebles de la casa. Tenía la esperanza de que su sueño no se cumpliera si ordenaban todo de forma diferente, esperando que esta táctica sirviera para confundir más a su nuera. Así que Sergey, su hijo, Tania, Crucita, sus pequeños nietos y ella no pararon un instante.

Cuando dieron las cinco de la tarde, se encontraban exhaustos, bañados en sudor y adoloridos, ya que habían cambiado la sala hacía el comedor y este al lugar de la sala, realmente la casa parecía otra. Y es que la ansiedad que le provoco ese sueño a Inessa fue mas fuerte que su sentido común con respecto a los años de Crucita, a quien puso a mover los muebles de la misma forma que al resto de la familia. Claro que con todo ese movimiento, y en un mal calculo de sus fuerzas, terminaron por romper la base del comedor de los Katin, que en el momento de su adquisición les había costado una fortuna. Ante este hecho Inessa lloro, pero dentro de su desesperación encontró fuerzas para obligar a todos a volver a levantar el comedor, y reubicarlo en el lugar que ocupaba la sala.
- Vamos Inessa, ya no llores - la trato de animar su esposo, después de acomodar las sillas del comedor que acababan de mover y dándole ligeras palmaditas en la espalda - yo no aguanto la espalda - mientras se limpiaba el sudor de su frente.
- Tu no entiendes nada Sergey - totalmente indignada se levanto y se dirijo a la cocina a beber agua.
- Nadie se preocupa por nada - murmuraba mientras se servia agua en un vaso y sacaba disimuladamente de un cajón una bolsa de gomitas de azúcar y tomaba el teléfono para comunicarse con Lena. Le explico que desde la noche anterior habían tenido una plaga de hormigas en la casa, entonces la familia había pasado todo el día limpiando la casa para llegada de Yulita.

Yulia fue dada de alta a las seis de la tarde, solo Lena estaba con ella, en el hospital habían comprado una silla de ruedas, que usaría la morena mientras se rehabilitaba. En realidad, a ambas no les sorprendió el hecho de que Inessa llamara y dijera que estaban arreglando la casa ya que tenían una especie de invasión de hormigas, así que no podrían asistir al hospital, no obstante les enviaron a un trabajador del Ingenio para recogerlas. La familia de Lena, después de todo, no había estado demasiado cerca y sus escasas visitas eran una replica del primer encuentro: casi no hablaban y parecían estar cuidándose hasta del aire que respiraban.
La morena estaba ansiosa por salir, tenia mucha fe en que estando en la casa de sus suegros los recuerdos saldrían a flote, y lo más importante, hablaría con Sergey y entendería que fue lo que le sucedió.

El trabajador del Ingenio ayudo a subir a Yulia al auto, Lena se sentó a su lado ambas entrelazaron sus manos y el auto empezó a moverse. Instantes después Yulia se pasó la mano libre por encima de su pierna, no sintió nada.
- Amor - le dijo Lena de forma tierna en el oído - pronto vas a caminar, el médico lo dijo - rodeándola con su brazo - no te preocupes, vamos a estar bien - mirándola a lo ojos- te lo prometo -
- Te amo mucho -
- Yo también te amo mucho mi amor, pero mucho mucho - sonriendo.
- ¿mucho mucho mami? - también sonriendo.
- Si mi amor, mucho mucho -
Ambas se besaron de forma corta pero intensa.
Ambas se besaron de forma corta pero intensa.

Cuando llegaron a la casa, la familia sin Vladimir que estaba en el Ingenio, estaban frente a la puerta principal, todos con sonrisas dibujadas en el rostro, los niños miraban fijamente la silla de Yulia.
El sol empezaba a ocultarse y el cielo se tiño de naranja, no hacía calor en cambio una ligera brisa movía los cortos cabellos de Yulia.
La morena se fijo en la casa, no le llegaba ningún recuerdo de los días que habían pasado ahí.
Entre Lena y el trabajador del Ingenio sentaron a la morena en la silla de ruedas, se veía frágil y pálida… sin embargo, en sus ojos tenía la victoria reflejada en la vida que había ganado en una batalla con la muerte.
- ¡¡Yulita!! - al unísono sus suegros, mientras se acercaban - ¡¡Que bueno que ya estas aquí!! - Inessa la besaba por toda la cabeza, mientras Sergey le daba palmaditas en la espalda.
- Si… ya estoy aquí… - sin poder quitarse de encima a sus suegros.
- Mama - le dijo Lena - ya es suficiente -
- Lenita solo le queremos demostrar nuestro cariño a Yulita - continuando.
La morena sentía que su suegro le estaba dando palmaditas en toda su espalda.
- ¡Mamá, papá! - levantando un poco la voz, ante la sorpresa de todos incluida Yulia - ya esta bien - modulando su voz.
Sus padres dejaron a Yulia y esta les sonrió. Tania y Sergey no se movieron de la puerta, solo observaban a la morena. En un momento su mirada se cruzo con la Sergey. Y tanto ella como su esposa y el resto de la familia, se sorprendieron al ver que de los ojos del menor de los hermanos de la pelirroja salían lágrimas.
- Yulia - fue todo lo que dijo para ponerse de rodillas y abrazarse a los pies de la morena.
Todos lo miraron sin decir nada. En realidad, Inessa no había hablado con su hijo sobre su reacción al ver a Yulia, pero sabía que lo que estaba haciendo en ese momento era sincero.
- Sergey - le dijo Yulia mientras pasaba sus manos por sus cabellos, no sentía el abrazo de su cuñado y entonces sintió sus lágrimas surcando sus mejillas también, le dolía enormemente no sentir las piernas, no poder caminar.
Lena le paso suavemente su mano por los cabellos a su esposa, no soportaba verla llorar, y estaba haciendo un esfuerzo enorme por no hacerlo también, pero el ver a su hermano completamente desolado de alguna manera no le inspiraba nada y no entendía porque. Era como si Sergey estuviera representando un papel y ella simplemente no le creía.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:04

Instantes después Sergey se controlo y levanto la vista para ver a Yulia. Miro sus ojos, vio sus lágrimas y en ese momento las imágenes de cuando la aventó en el Ingenio llegaban a su mente…
>> - Jajaja, ¿creías que te iba a aventar a las cuchillas?... Jajaja -. <<
>> - Jajaja, ¡vamos Yulia, no aguantas nada!... Jajaja - <<
>> - Jajaja, ¡vamos Yul!... Jajaja, solo era una broma, Jajaja - <> - ¿A dónde vas? - <<
>> - ¿Le vas a decir a Lena lo que paso? - <> - ¡¡YULIA!!... ¡¡DIOS MIO, YULIA!! - <<
Ante sus ojos, Sergey no veía a su cuñada sino el recuerdo de cuando la aventó por las escaleras de la plataforma… en una fracción de segundo la vio caerse escalón por escalón.
En ese instante sus padres no se atrevieron a decirle nada, sabían que estaba atravesando por una crisis y estaban con el temor corriendo por sus venas de que su hijo se colapsara más y gritara toda la verdad.
- ¡¡¡YULIA!!! - fue el grito que desgarro los oídos de todos.
Sergey en su mente vio a Yulia caerse, y en un intento desesperado y mezclando la realidad con sus recuerdos, trato de detener a su cuñada de caer por las escaleras, entonces se abalanzo sobre la morena, tirándola de la silla de ruedas y cayendo ambos al piso.
- ¡¡Yulia!! - Lena inmediatamente trato de levantarla ante la conmoción del momento, todos estaban paralizados.
Su padre reacciono y trato de levantar a Sergey que se aferraba por completo al cuerpo de Yulia.
- Sergey tranquilízate - Inessa lo trataba de levantar también.
- ¡¡Sergey basta!! - Lena estaba completamente roja - ¡¡La vas a lastimar!! - jalándolo de donde podía.
- Sergey, escúchame - Yulia trataba de regresarlo a la realidad, entendía que su cuñado tenía un shock nervioso y no entendía que estaba pasando -
- ¡¡¡Yulia, Yulia!!! - sollozando y sujetándola fuertemente.
- Tranquilo Sergey - su padre lo estaba jalando de ambos brazos pero la fuerza de su hijo era mayor.
La única que solo observaba la situación era Tania, impasible, sus hijos habían empezado a llorar, se habían asustado debido al escándalo. Mientras, todos estaban histéricos tratando de levantar a Sergey, la misma Inessa había empezado a llorar gritando el nombre de su hijo, a efecto de que los sollozos de Sergey no se entendieran, por supuesto era una actuación y era también una medida desesperada ante la posibilidad de que su hijo gritara la verdad.
- ¡¡SERGEY!!- Lena había adquirido el color de su cabello, estaba fuera de sí y continuaba jalando a su hermano, pero este simplemente no se soltaba.
Era tal la fuerza de sus padres y Lena que cada vez que jalaban a Sergey levantaban parcialmente también a Yulia.
- ¡¡SERGEY!! - le gritaba Yulia también, la desesperación se había apoderado de ella. Trataba de quitarse a su cuñado pero definitivamente no tenía fuerza.
- ¡¡SERGEY!! - Lena estaba en la desesperación total - ¡¡MAMA YA CALLATE!! - casi gritándole en la cara.
Pero Inessa no ceso, al contrario lloro más fuerte.
- Lenita - le dijo su padre sin dejar de jalar a Sergey - no le grites a tu madre, también esta en shock -
- ¡¡YULIA!! - continuaba el hermano menor de Lena - ¡¡Lo siento Yulia!! - sollozando más fuerte.
En ese momento Inessa guardo silencio y todos miraron a Sergey que seguía en la misma posición. Los padres de Lena empezaban a sudar frío. Y antes de que Lena pudiera decir algo, Inessa se adelanto:
- ¡¡TANIA HAZ ALGO!! - gritando nuevamente.
Entonces todos miraron a la joven y sumisa esposa de Vladimir, aun impasible.
La chica se acerco despacio, y todos soltaron por inercia a Sergey. Ella acaricio sus cabellos.
- Sergey - suavemente.
Todos vieron el cambio operado en Sergey, había dejado de llorar y tenía sus ojos cerrados.
- Sergey - continúo Tania - tranquilo, todo esta bien… ven conmigo - Tendiéndole su mano.
Sergey abrió los ojos y miro a Tania, se olvido de Yulia, solo miraban a su cuñada, a Tania, a su luz, a su único amor… ella era la única persona en la que confiaba por completo, así, sin dudas.
- Ven conmigo Sergey, debes de descansar, todo esta bien -
Sergey se levanto por completo, tomo la mano de Tania y se fue con ella a su habitación, sin decir nada, seguidos de los niños, era como si para Sergey, todos hubieran desaparecidos.

Lena y su padre colocaron nuevamente a la morena en la silla. Lena le acariciaba la cara y besaba.
- Estoy bien mi amor - le decía Yulia en medio de los besos - de verdad bebe - sonriendo porque Lena no dejaba de besarla.
- Segura que estas bien mi cielo - sin dejar de besarla.
- Si amor - sonriendo y devolviéndole los besos a su esposa en el rostro.
Sergey e Inessa solo intercambiaban miradas y pensaban en lo que les diría Vladimir en cuanto se enterara de todo.
- ¿Estas bien Yulita? - interrumpiendo a las chicas.
Ellas dejaron de besarse y los miraron.
- Si suegro, no se preocupe, no me paso nada -
- ¿Qué fue todo esto papá? - Lena estaba seria.
- No se Lenita - mirando a Inessa.
- Veras Lenita, tu hermano es muy débil - le dijo Inessa - para él todo esto ha sido demasiado fuerte… -
- ¿Por eso reacciono así? - mirándola fijamente.
- No todas las personas son fuertes Lenita - intervino su padre.
- Aja - Lena los miraba seria.
- Todo esto ha sido un trauma para Sergey… es por eso que no iba al hospital, tu hermano esta muy afectado por el accidente Yulita… -
- Si, ya nos dimos cuenta - Yulia también los miraba.
- Esperaremos que Sergey descanse mamá… -
- Si Lenita -
- Queremos hablar con él hoy mismo - de forma seria.
- Claro Lenita - le dijo su padre con disimulado nerviosismo.

Cuando entraron a la casa, Lena miro duramente a su madre.
- ¿Qué es esto? -
Inessa se hizo la que no escucho nada.
- ¿Qué significa esto mamá? - de la misma forma.
- ¿De que hablas mi amor? -
- ¡Te estoy hablando mamá! -
Yulia tomo su mano, Lena no se comportaba así con su suegra.
- Ya te escuchamos Lenita… - empezó su padre.
- Es que Lenita nos invadieron las hormigas… - jugando con sus manos - y… bueno… nosotros tuvimos… que hacer un exhaustivo… -
- ¿Y por eso cambiaron todos los muebles de lugar? -
- Es que Lenita… - las manos le sudaban - las hormigas estaban por todos lados… no pensamos que te molestarías… - empezando a llorar.
- Esta bien amor… - le dijo Yulia tomando la mano de esposa.
- Mira mamá - por primera vez no le importaban las lagrimas de su mamá - el médico dijo que Yulia recuperaría la memoria, pero si se ponen a cambiar todo le costara mas trabajo, ¿Por qué no pensaron en eso cuando lo hicieron?-
Sus padres no le dijeron nada, Inessa seguía llorando. Yulia se conmovió.
- Amor, esta bien… tus padres no lo hicieron de mala fe… -
Lena miro a su esposa y beso su frente tiernamente.
- Lenita - llorando completamente - por favor, perdónanos… - sollozando.
Lena la observo, se sabía estresada con todo lo que pasaba, vio las lagrimas de su madre salir continuamente de sus ojos, y su expresión de dolor, eso la conmovió un poco, solo lo suficiente para ya no decirle nada y retirarse con Yulia a la que había sido su habitación, que extrañamente solo había sufrido ligeros cambios.
Su padre les ayudo a llegar ahí, y junto con Lena recostaron a la morena en la cama. Después le dio dos palmaditas en la espalda a su nuera y las dejo solas.

- ¿Estás bien mi amor? -
- Si Yul, es que mis papás me exasperan… - recostándose a su lado.
- Si- sonriendo - ya me di cuenta - pasando su brazo por encima de la cintura de su esposa.
- ¿Cómo te sientes bebe? - acariciando su brazo.
- Muy bien… ¿Por qué Sergey se comporto así?... parecía como si no dominara su cuerpo…-
- No se amor, igual que tu no lo había visto desde el accidente -
- ¿Qué le sucederá? -
- Mira, antes del accidente, mamá tuvo una recaída, por lo de su diabetes, y Sergey igual que hace un momento, perdió el control de si mismo… -
- ¿Y luego? -
- Pues entro en una especie de shock nervioso… no se, pienso que no soporta las emociones fuertes, tal vez es muy débil -
- Si, ¿no tendrá algo más amor? -
- No creo, ya nos hubiéramos enterado -
- Si, tienes razón… no recordé nada al ver la casa, pero el médico dijo que necesitaba tiempo, estoy segura de que recordare mi amor - sonriendo.
- Lo harás bebe - sonriendo y acercándose para besar sus labios.
Fue un beso tierno pero que no estaba exento de pasión. Sintieron sus labios, esa unión las hacía sentirse fuertes y más unidas. El beso se prolongo lo suficiente para que Lena se sintiera recorrida por Yulia. Se separo y vio el amor de su esposa en el azul de sus ojos, se sonrieron, la pelirroja cerro los ojos y la abrazo más. Las caricias continuaron hasta que se convirtieron en cosquillas y sus risas inundaron la habitación.
- Tenía muchas ganas de verte reír así mi bebe - delineando con sus dedos el rostro de Yulia.
- delineando con sus dedos el rostro de Yulia.
- Te amo Lena -
- Yo también te amo bebecito - mientras se unieron en un nuevo beso.
- mientras se unieron en un nuevo beso.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:04

Vladimir al anochecer, y nada más enterarse de lo ocurrido a la llegada de su hermana y Yulia, fue a ver a su hermano menor. Y realmente, sus padres no se interpusieron habían visto la ira en sus ojos, y no querían compartir la suerte de Sergey, además, ellos consideraban que no habían tenido la culpa.
Sergey estaba en su habitación con Tania, quien le leía una historia.
- ¡Déjanos! - fue todo lo que le dijo a su esposa después de haber entrado con violencia a la habitación.
Ella temerosa como lo era de él, salio rápidamente mientras Sergey había empezado a temblar. Lo que Vladimir le inspiraba era miedo absoluto.
- ¡¡Eres un estupido Sergey!! - agarrándolo fuertemente de las muñecas - ¡¿Qué no piensas?! -
Estaba completamente rojo y era la imagen viva de la ira, las venas de su cuello estaban dilatadas.
Para esas alturas Sergey era un autentico mar de lagrimas.
- ¡¡Cualquiera de mis hijos piensa mas que tu!! -
Vladimir con su mano derecha lo agarro fuertemente de los cabellos y lo jalo hasta tirarlo de la cama.
Sergey no oponía resistencia, el miedo que sentía era tal, que lo paralizaba.
- ¡¡Estoy cansado de tus errores!! - jalando más fuerte de los cabellos.
- ¡¡No me lastimes Vladimir por favor!!... ¡¡No quise hacer algo malo!! -
- ¡¡Eso debiste haberlo pensando antes!! -
Vladimir prácticamente lo levanto de los cabellos y lo aventó en la cama. Instantes después se acerco a la ventana y la abrió, tenía que alejarse de Sergey o no respondería por sus actos. La brisa nocturna le dio de lleno en el rostro, estaba furioso. Pero entendía perfectamente que no podía dañar a su hermano menor, aunque ganas definitivamente no le faltaban.
La brisa que le daba lo calmo, y empezó a pensar con frialdad. Lo miro, estaba hecho un ovillo en la cama, con sus lagrimas había humedecido la sabana.
- Eres un inútil Sergey - de forma dura.
El chico no respondió, seguía llorando en silencio y temblaba ligeramente.
- ¿No me escuchas? - acercándose despacio a la cama.
Entonces se dio cuenta de que había mechones de cabello de su hermano en la cama y en el piso, seguramente cuando lo jalo se los arranco. Eso lo hizo sonreír y de alguna manera empezó a disipar su enojo.
- Estas perdido Sergey, si sigues comportándote así te van a encerrar - sonriendo.
Sergey seguía en su misma posición.
- Bien, por mi te puedes ir al mismísimo infierno… y perfectamente sabes, que eso es el manicomio - dándose la vuelta.
- ¡Yo no quiero ir ahí, por favor Vladimir! - arrojándose a sus pies.
- Pues ahí vas a ir a dar, ¡¡Por estupido!! - haciéndolo a un lado con su pie.
Sergey se sujeto del pie de su hermano con todas sus fuerzas.
- Suéltame - mientras lo jalaba nuevamente de los cabellos - ya me canse de solucionarte la vida, ¡eres un inútil! -
Vladimir aplicaba mucha fuerza cuando lo jalaba y nuevamente le fue arrancando más cabellos. Esto hizo que Sergey llorara más fuerte. Fue entonces cuando Vladimir lo soltó, realmente disfrutaba ver sufrir a su hermano, pero también alguien de la familia podía escuchar y entonces empezarían a fastidiarlo, máxime si Yulia o Lena se enteraban.
- Escúchame Sergey - mientras lo tomaba de los hombros - mírame -
Sergey lo miro, tenía los ojos rojos de tanto llorar y se atragantaba con sus lágrimas. Seguía temblando e indefenso.
- Esta bien, ya paso pequeño Sergey - acariciado las partes de donde la había arrancado el cabello - ya paso… ¿me vas a obedecer esta vez? -
Sergey asintió con la cabeza, las palabras simplemente no le salían.
- Bien, yo me encargare de decirle a Lena que estos días has estado muy nervioso y por eso reaccionaste así, el accidente te afecto mucho, ¿entendiste? - su hermano asintió nuevamente - ¿recuerdas lo que le vas a decir a Yulia y a Lena sobre lo que paso en el Ingenio? -
- Si - muy débil.
- Muy bien, eso es todo, mantente alejado de ellas… y no vuelvas a cometer un error como este o te vas a directo al manicomio, sin escalas - recalcando sus dos últimas palabras.

La siguiente mañana, todos se sentaron a desayunar a excepción de Sergey, quien se había quedado en su habitación. Vladimir aun no bajaba de su habitación.
¿Cómo amaneciste Yulita? -
- Muy bien suegra, gracias - después de beber un sorbo de su leche.
- Lamentamos mucho lo de ayer… -
- No se preocupe suegro, no paso nada - sonriendo.
- ¿Van a ir a la terapia Lenita? -
Lena estaba untando mermelada en un pan para Yulia.
- Si mamá, son 3 horas -
Vladimir entro en ese momento y las miro.
- Yulia, te ves recuperada - fueron las palabras que con disimulada cortesía le dijo a su cuñada mientras se sentaba en la cabecera de la mesa.
- Me siento muy bien -
- Me alegro… en realidad, todos nos alegramos - sonriendo.
- Mamá me contó lo que sucedió ayer con Sergey… - todos lo miraron - él ha estado muy tenso después del accidente… además, siempre ha sido muy débil… y ver a Yulia así, le afecto mucho… -
- Aun no hablamos con él - Lena lo interrumpió y le dio a entender que no iba a dejar de hablar con Sergey.
- Espero que hoy puedan hacerlo Lena, solo no lo alteren -
- Muy bien -

Después del desayuno, ellas se fueron al hospital, donde Yulia recibiría su terapia de forma diaria para recuperar el movimiento de sus piernas. En el camino de regreso, decidieron que hablarían con Sergey esa misma tarde.

Cuando ellas regresaron, a media tarde, vieron a Sergey en la sala, estaba tarareando una canción.
- Hola Sergey - le dijo Yulia desde su silla de ruedas, Lena estaba detrás de ella.
- Hola Yul -sin mirarla.
- ¿Cómo estas? -
- Estoy bien Yul… ¿tu estas bien? - aún sin mirarla.
- Si, estoy bien Sergey, no te preocupes -
- Sergey - le dijo Lena - queremos hablar contigo, ¿Cómo te sientes? -
- Bien - mirándolas.
- Sergey, necesito que me digas que paso en el Ingenio… ¿Qué fue lo que me paso? -
Él la miro, y nuevamente la vio cayendo de la escalera, los recuerdos una vez querían apoderarse de sus acciones. Cerró los ojos, tenía que controlarse…
Ellas lo miraron a la expectativa.
Sergey, pensó en Tania, en la única persona por la que era capaz de enfrentarse en una guerra a su locura… y tal vez ganarla.
- Yul - su voz era tranquila - el día del Ingenio, te estaba mostrando el proceso de elaboración de azúcar… -
Lena se sentó en el sofá al lado de la silla de Yulia, se tomaron de las manos y lo escuchaban atentamente.
- Nosotros subimos a la plataforma, porque queríamos ver mejor el proceso… y no queríamos interrupciones, entonces…. yo les dije a los obreros que se tomaran un descanso de algunos minutos…estuvimos algunos minutos arriba, viendo las picadoras… -
Yulia estaba completamente enfocada en sus palabras, trataba de recordar lo que decía Sergey, pero no podía.
- Y cuando íbamos a bajar te tropezaste con el primer escalón de la escalera… ¡Yo trate de agarrarte Yul! - empezando a llorar - pero… todo… paso muy rápido… ¡no pude hacerlo! -
Ellas no decían nada, Yulia no recordaba nada de lo que Sergey decía.
- … Me fracture las costillas porque me pegue contra el barandal… y después, cuando te vi en el suelo… yo creo que me desmaye… - había terminado su relato con los ojos inundados en lagrimas.
- Todo esto ha sido muy difícil para mi Yul… ¿recuerdas algo de lo que te conté? -
- No Sergey - en un murmuro - no recuerdo nada -
- Tranquila mi amor - Lena beso su frente - ya iras recordando bebé -
- Sergey, ¿pero como fue posible que me tropezara? - Yulia tenía la angustia reflejada en su rostro.
- No lo se Yul - limpiando sus lagrimas - yo no se como paso eso -
- Es que no recuerdo - mirando a Lena - ¡no logro recordar! - alzando la voz.
- Amor tranquila - abrazándola - no te preocupes -
- ¡¡Es que no recuerdo nada Lena!!... ¡¡Y no es justo!! - sintiendo salir lagrimas de sus ojos - ¡¡No es justo que este así y no recuerde porque!! -
Sergey solo lloraba en silencio con la cabeza agachada.
- Yul bebe, tranquilízate… - tomando su mano - vas a volver a caminar y lo sabes… y la memoria también la vas a recuperar… -
- ¿Cuándo? -reflejando la tristeza en su voz y en su rostro.
- Muy pronto bebe, ya veras que muy pronto -
Ellas se abrazaron y Sergey se fue de la sala sin ser visto.

Paso una semana y Yulia seguía sin recordar nada. Asistía a sus terapias con Lena y se sentía mejor. Vladimir se la vivía en el Ingenio y solo llegaba a la casa a dormir, si es que llegaba. En cuanto a Sergey, solo estaba en su habitación, y casi no salía de ahí, era Tania quien le llevaba las comidas. Inessa y Sergey sobrellevaban la situación, cada uno adicto a sus calmantes momentáneos, Inessa las gomitas de azúcar y Sergey los calmantes. La familia completa, rehusaba a hablar con Yulia, la evadían constantemente, la razón: No querían contribuir a que Yulia recordara. Entonces mejor evitaban hablar con ella, solo la trataban con disimulada cortesía. Claro que Lena se daba cuenta, pero ella consideraba que era mejor que sus padres, estuvieran aislados de su esposa el mayor tiempo posible.

Una mañana, Yulia y Lena se levantaron tarde, la hora del desayuno había pasado ya, así que desayunaron solas.
- El médico dice que muy pronto volverás a caminar si continuamos así con la terapia mi amor -
- Si - sonriendo - ya quiero volver a caminar Lenita -
- Muy pronto mi amor - mientras le daba una cucharada de cereal en la boca a su esposa.
- Pero aún no recuerdo nada, ni siquiera un detalle -
- Lo se, esto llevará más tiempo bebe -
- Es que no quiero estar así toda mi vida amor, necesito recordar -
- Y lo vas a hacer, solo tenemos que tener paciencia -
- Y nadie de tu familia quiere hablar conmigo -
- No digas eso bebe, es que ellos son muy raros… y tienen sus problemas amor… de igual forma no los necesitamos -
- Tienes razón, ellos también tienen sus problemas… yo solo te necesito a ti, solo a ti - sonriendo.
- Amor - le dijo Lena - voy por tus vitaminas a la habitación, ahora vengo -
- Esta bien Lenita -
Se besaron brevemente, y la pelirroja fue al segundo piso.
En ese momento, Tania pasó por el comedor y lo iba a ser de corrido, sino es porque la morena le hablo.
- Hola Tania -
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:05

La chica se detuvo, la miro tímidamente. Yulia sabía que era una mujer muy tímida y también que estaba a la sombra de Vladimir.
- ¿Cómo estás? - le pregunto Yulia con una sonrisa.
- … Bien… ¿usted como se siente? -
Yulia sonrió aun más.
- Muy bien, gracias… pero no me hables de usted -
Ella asintió con la vista en el suelo.
- El médico dice que debo de hablar más con ustedes, de esa manera podré recordar mis días aquí… -
Tania continúo asintiendo.
- El problema Tania, es que casi nadie quiere hablar… creo que todos están muy ocupados… así que solo hablo con mi esposa -
La chica le dedico una fugaz mirada y nuevamente miro el piso.
- ¿Te gustaría hablar conmigo?... cuando tengas tiempo… y claro, solo si tu quieres -
- … Esta bien… -
- Muy bien - sonriendo.
En ese momento llego Lena.
- Ten bebe - poniendo la pastilla en la boca de Yulia, después le dio el vaso de jugo que tenía la morena frente a ella.
Tania se retiro sin que ellas se dieran cuenta.

Después de la comida, que también la hicieron solas, Yulia y Lena fueron a dar una vuelta por los alrededores de la casa, claro que Lena iba empujando la silla de ruedas de su esposa.
- En la mañana hable con Tania -
- Tania se porto muy bien cuando estuviste en el hospital amor… es una buena persona - deteniéndose un momento - ¿que te dijo amor? -.
- Me dijo que hablara más conmigo - sonriendo.
Lena sabía que el momento de decirle la verdad a Yulia sobre su familia se acercaba.
- Muy bien, Tania es muy amable, pero es demasiado sumisa con Vladimir -
- Si, se ve -
- El la maltrataba mucho antes de que tuvieras el accidente bebe -
- ¿Si?... ¿en que sentido? -
- Pues le gritaba delante de todos, Tania era presa de una humillación constante -
- ¿Por qué Vladimir hacía eso? -
- Porque es un machista -
- ¿Aún la maltrata así? -
- Supongo que si, pero ya no lo hace tan evidente… además esta el asunto de Sergey… -
- ¿Qué asunto amor? -
- Mira bebe, nosotras llegamos a pensar que ellos se “entendían” - recalcando sus palabras.
- ¿De verdad? -
- Si, porque ellos se miraban mucho y una vez tú y yo fuimos a dar una vuelta a los cañaverales y ahí los encontramos, solos -
- Vaya, no quiero imaginar que lo que Vladimir les hará si se entera -
- Así es, y no se hasta que punto sea cierta “esa relación”, pero a ti en ese entonces no te quedaban dudas -
- Entiendo - sonriendo.
- Vladimr va a arrastrar a Tania por todo el Ingenio si es verdad, y claro, si los descubre -
- Amor, ¿Por qué tus padres permiten que la trate así? - sorprendida.
- Porque son iguales -
- ¿Iguales?... ¿en que forma? -
- Es que amor, mis padres no son lo que tu recuerdas… es decir… nuestros días aquí no fueron muy gratos… -
- ¿Porque? -
- Tú ya querías regresar a Moscú -
-¿Nos trataron mal? - un poco sorprendida.
- Digamos que empezaron a ser groseros contigo… -
- ¿En que forma? - mirándola fijamente.
- Mira bebe, ellos querían que nos quedáramos más tiempo, pero tú ya querías regresar… -
- Entonces, se portaron mal conmigo por eso -
- Así es amor -
- ¿Por qué quería irme Lenita? - tomando su mano.
- Dejaste de creer en ellos bebe, simplemente te cansaste de estar aquí -
- Y ellos no lo tomaron bien -
- Así es -
- Entonces igual y por eso están distantes ahora conmigo -
- Supongo que si, por eso no quieren hablarte bien, ellos si recuerdan lo mal que se portaron contigo -
- Lenita, ¿Por qué no nos fuimos, si yo quería irme? -
Lena la miro fijamente, no podía mentirle a su esposa.
- Yo no quise irme Yul… la enfermedad de mi mamá, me cegó -
Yulia no le dijo nada, solo la observo.
- Si te hubiera hecho caso, nada de esto hubiera pasado - empezando a llorar - es mi culpa Yul, yo no supe escucharte amor -
- No llores bebe - tomando su otra mano - no es tu culpa, no digas eso -
- Es la verdad, debimos irnos cuando lo dijiste -
- No, tu eres muy noble por eso tu mamá te convenció… no vuelvas a decir que es tu culpa, porque no lo es -
Pero es que amor, debí hacerte caso… tu de verdad ya no aguantabas estar aquí… además tuvimos varias discusiones con mis padres, en donde se portaron muy groseros contigo… -
- Mira bebé, no recuerdo nada de eso, y no se que tan deteriorada esta mi relación con tus padres… y supongo que por eso están así -
- Si, eso mismo creo que yo - limpiando sus lágrimas.
- Ven - jalándola despacio para que sentara en sus piernas.
- ¿No te lastimo? -
- No mami - sonriendo - no siento nada - mientras le quitaba las lágrimas con las yemas de sus dedos - ya no llores chiquita, no me gusta que llores -
- Es que me siento muy culpable… -
- No fue tu culpa… amor, yo voy a caminar muy pronto y después, algún día, recuperare esos recuerdos perdidos -
- Lo se bebe -
Yulia la beso de forma larga, intensa, quería transmitirle toda su pasión a Lena en ese contacto, y quería que fuera eterno. Ella era lo mejor de su vida y quería hacérselo sentir en ese beso.
Se separaron y sus miradas se confundieron, se sonrieron.
- ¿Mejor? -
- Si mejor - sonriendo.
Se volvieron a besar, Lena paso sus brazos alrededor de su cuello y las manos de Yulia acariciaron sus piernas. Instantes después se miraron y Lena recargo su frente con la de su esposa. Estuvieron así unos minutos.
- No puedo recordar nada de lo que me dijiste, pero yo solo confió en ti, solo en ti -
- Te amo mucho mi amor -
- Yo también te amo mucho mami -

Pasaron tres días exactamente iguales. Una tarde Lena hablaba con el médico de la morena por teléfono. Yulia estaba sentada en un sofá frente su esposa. En eso la morena vio a Tania bajar las escaleras. Le sonrió.
- Hola - saludo tímidamente la chica, llevaba de la mano a sus hijos.
- Hola Tania - Yulia le devolvió la sonrisa y miro a los niños, iban vestidos iguales, camisetas blancas y short azul.
Y la pelirroja desde el teléfono le sonrió también.
- ¿Quieres ir a dar una vuelta? -
Yulia le sonrió sorprendida, Tania casi nunca hablaba, y ahora quería ir a dar una vuelta con ella.
- Claro -
- ¿Y Lena? -
- Amor, ¿vas a tardar? -
La pelirroja asintió con la cabeza a modo de respuesta, sin soltar el teléfono.
- Iré con Tania a dar una vuelta aquí enfrente -
- Muy bien amor, ahora voy -
Lena se acerco a Yulia y beso sus labios brevemente.
Tania empujo la silla de ruedas hacía afuera, frente a la casa había pavimento, así que la silla se deslizaba bien. Sus hijos se habían agarrado de las bolsas del pantalón de su madre, casi nunca se separaban de ella, la veían como su única protección.

- Gracias por hablar conmigo Tania -
- No es nada, de verdad espero que te mejores Yul -
- Lo se, gracias… dime Tania, ¿Cómo fueron los días antes de que me accidentara? -
Tania llego a una banca que estaba en el patio delantero de la casa, coloco la silla a un lado y después se sentó en esa banca. Los niños jugaban frente a ellas con una pelota.
- Pues al principio fue normal… pero después, los padres de Lena, querían prolongar por más tiempo su estancia aquí… y tu ya no querías, entonces Inessa utilizo lo de su diabetes para convencer a Lena de que se quedaran más tiempo, y eso genero conflictos entre ustedes, porque tu ya querías regresar a Moscú -
- Entiendo -
- Tú pensabas que Inessa fingía con su enfermedad… que solo chantajeaba a Lena… -
- ¿Y eso es verdad? -
- Inessa esta enferma, pero yo creo que si utilizaba su enfermedad como chantaje con Lena… veras Yul, ella quería que Lena se quedara a cualquier precio… -
- ¿Y eso que significa? -
- Que no importaba si tú regresabas a Moscú, siempre y cuando Lena se quedara Yulia la miro, empezaba a comprender hasta que punto estaba deteriorada su relación con su familia política.
- Esto para ti se convirtió en el infierno Yulia, y simplemente no podían escapar de él -
- ¿Pero en que momento paso eso?... Mira Tania, mi memoria esta intacta, y justo cuando estamos en el aeropuerto, cuando llegamos aquí se desvanece… y aparezco en el hospital, inválida y sin recuerdos a corto plazo… entonces, no se como fue posible que llegara hasta ese punto con mis suegros, lo que yo recuerdo de ellos no es así, no entiendo - confundida.
- Mira Yulia, tú dejaste de creer en ellos, te parecían falsos, no le creías a Inessa una palabra acerca de su enfermedad -
- Entiendo -
Yulia entendió que sus suegros habían cambiado mucho desde el día de su boda con Lena. Y también le quedaba claro que la familia de Lena esta de cabeza

Los días pasaban lentos y ahora, ellas hablaban más con Tania. Se habían vuelto muy amigas de la esposa de Vladimir. Claro que la morena nunca comento con Tania, su supuesta relación con Sergey, la chica era por demás tímida.
En esos días, Yulia conoció el carácter histérico y violento de Vladimir, había presenciado con Lena, el maltrato constante de que era objeto Tania, y habría intervenido a favor de la chica, pero Lena no lo permitió, y de alguna manera le dio la razón a su esposa, era mejor evitarse problemas.
En cuanto a Sergey, su mundo se limitaba a las cuatro paredes de su habitación, raramente salía, y cuando su hermana y su esposa deseaban hablar con él, la respuesta que invariablemente llevaba Tania, era la misma:
>> Sergey les pide una disculpa, no se siente bien… prefiere descansar… después hablara con ustedes <<
Ellas son lo se limitaban a responder que hablarían con él en otra ocasión.
Y es que lo que nadie de la familia sabía, era que Tania le había regalado a Sergey un carrusel de luces, y todas las noches, se iba a su habitación con sus pequeños hijos, les leía una historia y después prendía el carrusel y dejaba Sergey viendo las luces de colores en el techo de su habitación. Eso contribuía a que Sergey no saliera de esa habitación, las luces de colores lo fascinaban y hacían que se encerrara en su mundo con Tania.
Inessa y Sergey raramente le hablaban a la morena, sus nervios estaban destrozados, y de alguna manera habían envejecido en esos días unos diez años, el mismo padre de Lena, se movía con cierta dificultad, y en ambos la perdida de peso era notable.
Vladimir, se había convertido en un alcohólico, las cosas en el Ingenio no marchaban nada bien, el posible trato con el comprador del Ingenio se había venido abajo, se sentía rodeado de aficionados, Sergey tan loco como el primer día, Tania, una inútil en toda la extensión de la palabra, sus padres, tan parásitos como Sergey, de tener dinero ya los hubiera metido a un asilo, lejos de él, Lena una pervertida que se había casado con otra pervertida como ella. Todo esto lo abrumaba de sobremanera, algunas veces soñaba despierto con deshacerse de todos, incluidos sus hijos.
Si bien, había amenazado a su hermano con que le pediría algo a cambio de cubrirlo, sabía que no podría hacerlo, eso sería muy complicado… simplemente porque le quería pedir que se matara a si mismo. La respuesta era sencilla, lo odiaba porque lo considera el causante de la ruina de la familia, ya que sus padres se habían gastado todo en tratamientos para su hermano, y si el ahora sufría porque no tenían dinero, era por su culpa.
Todo lo anterior lo hacían estar de un constante mal humor, que lógicamente pagaba Tania y en si cualquiera que se atravesara en su camino. No veía la fecha en que su hermana y Yulia se fueran para siempre, ya no las toleraba.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:05

Ocho meses después, Yulia había logrado caminar, su mejoría se fue dando gradualmente, pero después de las terapias y de su empeño, por fin logro hacerlo.
Aún así tenía que asistir a la terapia durante un mes más, pero ya lo hacía caminando.
En todos esos meses, la familia se las arreglo para medio convivir, claro que las cosas no mejoraron, todos seguían en la misma actitud que mostraron cuando dieron de alta a la morena.
Ahora Inessa entendía claramente que debió dejar ir a Lena desde el principio… ahora su hija era por demás fría con ella y la misma Inessa descubrió que realmente ya no la quería tener ahí… fue entonces cuando se arrepintió de haberla retenido más tiempo. Sabía que el que estuvieran ahí representaba un peligro constante, ya que Yulia podía recuperar la memoria en cualquier momento y entonces todo se vendría abajo. Eso la tenía en un constante estado de estrés que solo era sobrellevado con las gomitas de azúcar.
Y es que realmente todos querían que ya se fueran, querían recuperar la tranquilidad que ya no tenían.

Ellas por su parte hablaban por teléfono cada tres días con los padres de la morena, quienes ya estarían ahí, pero Yulia los convenció de que se quedaran en Moscú, y es que nunca les dijeron la gravedad en la que había estado envuelta la su hija.
Solo Tania había cambiado, pasaba muchas horas charlando con ellas, le había enseñado a Lena a cocinar platillos típicos, mientras Yulia jugaba con sus dos hijos. Después la chica de ojos azules, platicaba con Tania sobre sus días perdidos, no obstante, en todo ese tiempo Yulia no había logrado recordar nada, ni siquiera un detalle.
La noticia de que Yulia había logrado caminar, fue tomada con aparente calma por los padres de Lena, Sergey y por el propio Vladimir.

Una mañana, en la habitación de Yulia y Lena.
- ¿Sabes amor? - empezó Yulia - creo que ya debemos regresar a Moscú -
- Si bebé, es lo mejor, ahora ya puedes caminar - sonriendo.
- Así es - sonriendo también - y es gracias a ti -
- Es el resultado de tu esfuerzo mi amor -
- Si, pero sin ti nunca lo hubiera logrado -
Lena la abrazo muy fuerte.
- Nos iremos cuando tu digas bebe - en un murmullo en su oído - solo cuando tu digas amor -
- Pasado mañana amor, ¿esta bien? -
- Si mi cielo, esta muy bien -
Para Yulia ya no era tan importante recordar su días ahí, había aprendido a vivir sin esa parte de su memoria, y ya no se estresaba por recuperarla. Para ella lo más importante era tener a su esposa y haber recuperado la movilidad de sus piernas.
- Sabes… tengo curiosidad por ir al Ingenio… -
- ¿Por qué amor? - delineando su rostro con sus dedos.
- No se, tal vez si voy al lugar donde me accidente recuerde algo, no se -
- ¿Tu crees? -
- Tal vez, de cualquier forma no conozco el Ingenio - encogiéndose de hombros.
- Esta bien, pero esta vez iremos solo tú y yo - sonriendo.
- Muy bien, solo tú y yo -
Durante el desayuno, estaban reunidos todos a excepción de Sergey y Tania que estaba con él en su habitación.
- Mamá, Papá - empezó Lena - Yulia y yo queremos decirles que regresaremos a Moscú… -
Todos las miraron, el milagro había ocurrido.
- Muy bien Lenita - le dijo su padre - es lo mejor - sonriendo.
- ¿Se irán hoy? - les pregunto Inessa.
- En realidad, nos iremos pasado mañana mamá… -
- Ahora que ya caminas es lo mejor Yulia… es una lastima que no hayas recuperado la memoria… - Vladimir la miraba fríamente.
- Si, pero estoy segura de que en algún momento lo haré -
- Si, claro - sonriendo de forma burlona.
- Mañana, Yulia y yo iremos al Ingenio -
- ¿Para que? - Vladimir las miro serio.
- Queremos dar una vuelta, y ver si puedo recordar algún detalle -
Los padres de la pelirroja se miraron nerviosos, y Vladimir estaba impasible mirando a su cuñada.
- El Ingenio no es un lugar turístico - con voz tranquila.
- Ya lo sabemos… - empezando Lena.
- Bien, espero que entiendas, que si van es bajo su responsabilidad - sonriendo fríamente.
- Si, lo entendemos perfectamente - Yulia lo miro seria.
- Muy bien, suerte entonces Yulia - mientras se levantaba de la mesa, no sin antes mirarla fijamente.
Todos se quedaron en silencio un momento, hasta que Sergey hablo:
- ¿Quieres que vallamos con ustedes Lenita? -
- No es necesario papá… -
- ¿Segura que van a estar bien? -
- Claro suegra, no se preocupen, en realidad no nos vamos a tardar -
- Así es, queremos llegar temprano para arreglar las maletas -
- ¿Entonces se van a ir pasado mañana temprano? - la esperanza brillaba en sus ojos.
- Así es suegro -
- Muy bien Yulita - sonriendo ampliamente.
A partir de ese momento hubo tranquilidad en la casa. Por fin, iban a estar seguros… después de todo, si Yulia recuperaba la memoria, ellos estarían a un océ... de distancia y siempre podrían decir que el cerebro de la morena había creado una realidad alterna o algo así.

Sin embargo, a pesar de la noticia de que se iban, a Vladimir le preocupaba algo más, había visto a Tania muy sonriente con Yulia un par de veces, y eso no le gustaba nada. La sola idea, le disgustaba de sobre manera. La voz de alerta sonó en su cerebro.

Esa noche, Lena estaba en la sala hablando por teléfono con sus suegros, Yulia ya había hablado con ellos y se encontraba en ese momento en la cocina con Tania. Estaban hablando sobre los niños.
Ese día, Vladimir, había salido por la tarde del Ingenio, y había estado bebiendo hasta el anochecer. Regreso a la casa, pero no entro sino que rodeo a la misma, quería entrar por la cocina, estaba a punto de entrar cuando escucho la voz la Yulia y la de su esposa, se escondió detrás de la ventana y las observo.
- Tú y Lena debería tener un hijo -
- Si, lo hemos pensado - sonriendo - pero aún queremos esperar -
- Bueno, pero no deberían dejar pasar mucho tiempo -
- No, es solo que aún queremos estar solas -
- Muy bien, ¿te sirvo la leche?... -
-Si, por favor -
- Hoy hicimos enchiladas verdes, estoy segura de que te van a gustar -
- Muy bien, gracias -
Tania le sirvió despacio, siempre sonriéndole a Yulia.
- Te voy a extrañar mucho Yul, de verdad -
- Yo también te voy a extrañar mucho, pero siempre podremos hablar por teléfono… -
Vladmir seguía de pie observándolas, las venas de su cuello empezaron a dilatarse, mientras su rostro se tornaba de un rojo intenso. Recordó las veces que las había visto juntas, Tania siempre estaba sonriente con Yulia, parecía otra. Entonces en su mente se formo la idea de que Yulia tenía una aventura con su esposa… algo frío recorrido su cuerpo de los pies a la cabeza… se llevo a la boca su mano en forma de puño y lo introdujo hasta donde pudo, las lagrimas salían de sus ojos sin que pudiera evitarlo, se sintió mareado, la sola idea lo llenaba de odio y de asco, eso era lo ultimo que le faltaba y en definitiva la ultimo que permitiría, que su esposa se volviera una pervertida como Lena y Yulia… una de esas. Su mano empezó a sangrar, debido a la presión que hacía con sus dientes, pero el no sentía el dolor, solo el frió odio corría por sus venas en ese instante.
Entonces, mientras miraba a su esposa sonriéndole a Yulia de una manera en que nunca le había sonreído a él, decidió que si le pediría algo a cambio a Sergey, algo que sin duda si podría hacer, algo que deseaba con todo su ser…
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:05

Se contuvo de no entrar a la cocina y matar el mismo a Yulia por haberse enredado con su esposa, a pesar de sus deseos de hacerlo, sabía que aún no era el momento, rápidamente entro a la casa por la sala, miro a Lena, su rostro a un estaba rojo…
- ¿Te sientes bien Vladimir? - colocando el teléfono en su lugar, acababa de terminar de la llamada.
- ¿Y a ti que te importa? - de forma fría.
Lena lo miro, sus pupilas estaba dilatas, parecía otra persona. Ella ya no dijo nada y el subió las escaleras corriendo. La pelirroja no se fijo que su hermano mayor había dejado unas gotas de sangre en el piso, producto de la herida de su mano.

Entro violentamente a la habitación de Sergey. Su hermano menor tenía las luces apagadas, estaba acostado en el suelo sobre una manta y con la vista fija en las luces de colores que proyectaba el carrusel en el techo.
- Sergey - su respiración era agitada.
Sergey no le hizo caso, estaba ensimismado en sus pensamientos hacía Tania, y tan desconectado del mundo real, que ni siquiera lo escucho entrar.
- ¡Te estoy hablando! - aventando el carrusel contra la pared para luego jalarlo de los cabellos mientras lo levantaba.
- ¡No Vladimir! - empezando a llorar - ¡no me lastimes por favor! - tratando de safarse.
- No grites, o te vas a arrepentir - murmurando en su odio y sujetando su brazo por su espalda, de esa manera lo tenía inmovilizado.
- Yo no hice nada Vladimir - sollozando - ¡por favor no me lastimes! -
Era la misma escena de siempre, Vladimir imponiendo su fuerza sobre Sergey.
- Al final de todo - aun en su oído - tú tienes la culpa - doblando más fuerte su brazo y haciendo que su hermano gritara del dolor.
- ¡Cállate! - arrancando sus cabellos debido a la fuerza que aplicaba.
Sergey lloraba en silencio, estaba simplemente paralizado, quería gritar pero sus gritos no salían de su garganta…
- Escúchame bien, ¿recuerdas que te dije que había una contrapartida por ayudarte a que no fueras a dar al manicomio?… -
Su hermano no respondía.
- ¿Lo recuerdas o no? -
Nada, Sergey no se movía.
- Eres un inútil - soltándolo y sentándose en la cama.
Sergey gateo hasta la pared contraria y se hizo un ovillo mientras se mecía y continuaba llorando en silencio, tenía en sus manos un fragmento del carrusel.
Vladimir observo su mano, estaba llena de sangre y de cabellos de Sergey. Se limpio en las sabanas de la cama y luego se llevo las manos a la cabeza. Estaba experimentando un periodo de impotencia, la rabia embargaba sus sentidos. Tenia que convencer a su hermano de que el lo hiciera, de otra forma tendría que hacerlo el mismo. Pasaron algunos minutos y su vista se fijo en lo que quedaba del carrusel.
Se acerco a Sergey despacio, se arrodillo junto a él.
- Escúchame, tienes que hacer algo por mí -
Sergey seguía sin responder, estaba como ido. Vladimir bajo la vista, quería pegarle una vez más, pero reconocía que se le había pasado la mano otra vez, lo había instalado en un estado donde no escuchaba ni decía nada.
- ¿Quién te dio esto? - tratando de devolverlo a la realidad - ¿de donde sacaste este carrusel Sergey? -
- … no… no… se… -
- ¿Quién te lo dio? - su voz era muy suave.
- … Tania… Tania me lo dio… - dejando caer más lágrimas sobre el fragmento que tenía en las manos.
En ese momento, Vladimir sonrió… había encontrado la forma de manipular una vez más a su hermano menor.
- Bien… le diré que te de otro, ¿de acuerdo? -
El chico asintió despacio.
- Escucha, necesito que hagas algo… estamos en un problema Sergey -
- …. -
- Y Tania esta en esto -
- ¿Tania? - mirándolo fijamente.
- Si, me entere de algo… que tú debes de saber -
Sergey lo miraba a la expectativa. Vladimir lo miro fijamente.
- Yulia… Yulia se quiere quedar con Tania -
- … No es verdad… - dejando de llorar.
- Si lo es -
- Escuche que ella se quiere llevar a Tania a Moscú muy pronto… pasado mañana.. -
- ¡¡NO!! - levantándose rápidamente.
- Espera - sujetándolo - tenemos que pensar que haremos al respecto -
- No quiero que Tania se valla con Yulia - empezando a llorar.
- ¿No? - sonriendo fríamente.
- ¡¡NO!! - empezando a respirar más rápido - ¡¡Yulia no me la va a quitar!! - sentía a su ira recorrer su cuerpo…
- Muy bien… entonces tienes que matarla -
Sergey lo miro sorprendido, su ira desapareció.
- ¿Qué pasa? - sin dejar de verlo - una vez lo intentaste, no es algo nuevo para ti -
- Matar a Yul… - en un susurro.
- Muy bien, si tienes miedo no lo hagas - dándole la espalda - pero recuerda - mirándolo nuevamente - que se la va a llevar Sergey, la va a alejar de ti para siempre -
Sergey se quedo serio, Tania era su vida… y antes moriría que perderla para siempre, él jamás se separaría de ella, sin importar lo que tuviera que hacer.
- No - serio - antes voy a matar a Yulia - de forma tranquila.
Vladimir sonrió.
- Bien, eso es lo mejor… esto es lo que harás… y esta vez no cometas errores -
Sergey asintió.
- Mañana ella y Elena van a ir al Ingenio… creen que puede recordar algo si van… después, pasado mañana se irán y Yulia planea llevarse a Tania… -
Vladimir observo como a su hermano se le dilataban las venas del cuello, sonrió.
- Tienes que matarla mañana… cuando ellas lleguen yo me encargare de separarlas… subiré con Yulia a la plataforma y tu ya estarás ahí desde temprano… luego… la avientas a las cuchillas… es fácil, ¿entendiste? -
- ¿Y Lena? -
- Elena estará en otra parte, no te preocupes por ella - sonriendo.
- Esta bien, mañana voy a matar a Yulia - de forma tranquila - ahora quiero dormir -
- Muy bien, no vallas a fallar Sergey o perderás a Tania para siempre -
- No lo haré - completamente lucido, mientras se acostaba en la cama.
Vladimir salió de su habitación, ahora iría a ajustar cuentas con la pervertida de su esposa.

Para esa hora, Yulia y Lena ya estaban acostadas, al igual que el resto de la familia.
Vladimir llego a su habitación, Tania estaba acostada ya. El entro y cerró la puerta con pasador. Se quedo de pie a un costado de la cama, observándola, la ira nuevamente se apodero de él, le daba asco el solo imaginar a Tania con Yulia… eso era la ultimo que le iba a permitir…
- Vladimir, ¿Qué estas haciendo? - tallándose un poco los ojos.
- No - su voz era fría - la pregunta correcta es, ¿Por qué lo hiciste? -
- ¿De que hablas? - mientras se sentaba en la cama.
- Hablo de Yulia - acercándose peligrosamente a ella, el odio que sentía le nublaba la razón - ¡¡Hablo de que te metiste con ella!! -
Al decir lo anterior, la jalo de los cabellos hasta que la tuvo el suelo, tal como hacía con Sergey.
- ¡Suéltame Vladimir! tratando de safarse.
- ¡Eres igual que ellas!... ¡siempre fuiste igual! -
La soltó y en sus manos tenia cabellos de Tania, sonrió.
Tania sollozaba en silencio…
- Yo no hice nada Vladimir… no se de que me hablas… -
El sonrió, su sonrisa era fría. Despacio de quito el cinturón y se acerco a ella nuevamente.

A la mañana siguiente, nadie escucho los gritos de Tania, quizás porque los golpes que le rompieron los labios, hicieron que los gritos no fueran tan fuertes, así que nadie se entero de nada.
Vladimir se fue al Ingenio temprano, tenía que preparar todo para su venganza con la pervertida de su cuñada.
Todos se sentaron a desayunar, excepto Tania. Nadie pregunto por la chica, pues había veces que no se sentaba con ellos en la mesa.
- Sergey, ¿Cómo estas? - le pregunto Lena, tenía días que no lo veían.
El la miro como sino la hubiera escuchado, luego miro a Yulia, esta le sonrió, pero él solo la miraba.
- Estoy muy bien, gracias Lena - sin dejar de mirar a Yulia.
El desayuno empezó, y nadie decía nada, hasta que Sergey dejo de desayunar y miro a Yulia fijamente.
- Entonces, ¿se va a ir mañana Lena? - mirando a su cuñada.
- Así es Sergey -
- Muy bien - le sonrió a Yulia, quien no le decía nada.
Terminado el desayuno, ellas se fueron al Ingenio, lo hicieron solas a pesar de que los padres de Lena querían acompañarlas, al final se quedaron con Crucita a preparar la comida.

Sergey, subió a bañarse, en su mente no había más espacio que para lo que iba a hacer, solo tenía dos nombres resonando en su cabeza: Tania y Yulia.

Yulia y Lena llegaron al Ingenio, la morena estaba tranquila, no recordaba nada, así que no sentía angustia ni nada por el estilo. Dieron una vuelta antes de ir al sitio donde la morena se había accidentando.
- ¿Cómo te sientes amor? -
- Bien Lenita, es como si fuera la primera vez que vengo… no recuerdo nada -
- ¿Segura que quieres ir a la plataforma -
- Si, estoy bien, no te preocupes - rodeando a su esposa por la cintura.
Lena la abrazo también.
Vladimir ya sabía que ellas estaban ahí, un trabajador le aviso. Solo esperaba que Sergey llegara, y claro tenía que hacer que Yulia subiera una vez más a la plataforma sin Lena. Así que decidió ir a verlas.
- Hola - sonriendo.
Ellas lo miraron, Vladimir parecía excesivamente feliz.
- Hola - le dijo Lena.
- ¿Ya recorrieron todo el Ingenio? - acomodándoos la gorra que traía en la cabeza.
- No queremos recorrerlo todo - le dijo Yulia - solo nos falta ver la plataforma -
- Entiendo - sonriendo.
- ¿Ya van para allá? -
- Si… -
- Muy bien Lenita - yo las acompaño, adelantándose.
- ¿Lenita? - ellas al unísono.
- ¿Qué le sucede a tu hermano? -
- No se amor, pero parecía excesivamente feliz -
- Si -
Ellas empezaron a caminar tomadas de la mano hacía a Vladimir, quien las estaba esperando aún sonriendo.

Llegaron a la plataforma, habían pasado tres horas desde que salieron de la casa.
- ¿Cómo te sientes amor?, ¿recuerdas algo? -
- No… nada… ¿me caí de esas escaleras? -
- Así es Yulia - Vladimir estaba a su lado.
- Esta muy alto -
- Bueno, no tanto… deberías subir Yulia -
- Claro que no Vladimir - le respondió rápidamente Lena.
- ¿Por qué no? -
- Es peligroso… -
- Claro que no Lenita, tal vez subiendo Yulia recupere los recuerdos perdidos… -
- No Vladimir -
- ¿Siempre deciden por ti Yulia? - en forma burlona.
La morena lo miro divertida.
- Así es, y me encanta que mi esposa decida por mí -
Se acerco a Lena y la beso rápidamente, Vladimir miro hacia otro lado asqueado.
n ese momento llego la camioneta de sus padres, sabía que Sergey venía ahí.
- Vamos Yulia, tienes que subir, es por tu bien - sabía que tenía que hacer que Yulia subiera ahora que Sergey estaba ahí. Antes de que su hermano se le fuera encima a Yulia, después de todo estaba loco. Pensaba en eso, cuando la suerte lo abandono por completo y la vida le paso factura por sus hechos.
- Señor - un obrero se acerco a Vladimir - hay un problema con las picadoras… -
- Ahora no -
- Pero señor, es que tiene que subir… -
- Esta bien - mirando a Lena y a Yulia - ahora vengo - se alejo con el obrero - ve con mi hermano, viene en la camionera, no dejes que se acerque aquí hasta que yo lo indique -
- Si señor - dándole una carpeta con hojas que contenían los daros del error de las picadoras, después se alejo para interceptar a Sergey.
Vladimir, subió resignado a la plataforma, estaba harto de que las maquinas fallaran tan seguido, pero por otro lado tenia que hacerla funcionar, para que Sergey aventara ahí a Yulia. Sonrió, la sola idea lo excitaba.

Una vez arriba empezó a supervisar junto con dos ingenieros que estaban con él. El problema era sencillo y en media hora las picadoras estaban funcionando. Yulia y Lena estaban abajo, en el lugar que había estado Vladimir cuando Sergey la aventó.
- Ya deberíamos irnos amor - empezó Lena.
- Si Lenita -
En ese momento, una fuerte brisa se sintió. Ellas se abrazaron riendo, el aire las despeinaba.
Los dos ingenieros que estaban en la plataforma bajaron y cuando Vladirmir los iba a seguir los papeles de su carpeta quedaron esparcidos por el suelo de la plataforma, debido a la brisa.
- Demonios - murmuro molesto empezando a recoger los papeles.
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:06

El obrero que había enviado Vladimir para contener a Sergey se vio impotente ante este para dejarlo ahí más tiempo, Sergey lo termino aventando al suelo y salió corriendo con dirección a la plataforma, donde había divisado a su hermano mayor.
- Sergey - le dijo Lena, cuando su hermano paso a su lado corriendo - ¿A dónde vas? -
Nada, Sergey paso tan rápido como sus pies se lo permitieron.
- ¿Qué le sucede amor? -
- No se Yul -
Ellas vieron como subió los escalones corriendo.

Una vez arriba de la plataforma, se encontró con Vladimir, quien se estaba incorporando con algunos de los papeles en las manos.
- ¿Qué haces aquí?... Debes obedecerme, te dije con el trabajador que esperaras, ¿Qué no entiendes?... eres un inútil - volviéndose a agachar por el resto de los papeles que le faltaban.
Quizás porque se volvió a agachar no vio claramente a Sergey… no vio su tez violácea, su expresión de locura, la dilatación de sus pupilas, sus manos temblorosas…
- ¡¡VLADIMIR!! - fue el grito que escucharon todos, incluso Lena y Yulia, a pesar del ruido.
Fue un grito lleno de odio, y que resonó en los oídos de Vladimir.
- No me grites Sergey - terminando de recoger sus papeles - ¿Qué te sucede? - viendo a su hermano.
- ¡¡Tu no le volverás a pegar, NUNCA MAS!! - señalándolo.
- No se de que me hablas - empezando a ponerse nervioso, estaba arriba de cuchillas filosas con el demente de su hermano, quien al parecer tenía un crisis.
- Tú golpeaste a Tania… a mi Tania… ¡¡Y te voy a hacer pagar por eso!! -
- … No se que me hablas… - empezando a caminar, pero Sergey no lo dejo pasar.
- ¡¡Si lo sabes!! - gritando en su cara.
Sergey estaba completamente rojo y fuera de si.
- ¡¡Basta!!... no se de que me hablas, es una ilusión de tu mente enferma… ¡¡siempre has sido un maldito enfermo!! - gritando también.

- Lenita, ¿están discutiendo? -
Ellas continuaban abajo.
- Pues parece que si amor -
Ya no se escuchaban sus gritos, pero claramente se veían que no era una charla amistosa.

- ¡¡Tu eres el maldito enfermo!! -
Sergey lo aventó con todas sus fuerzas. Vladimir cayó sobre la plataforma, mientras abajo todos estaban a la expectativa.
- ¡¡Ya basta Sergey!! - levantándose trabajosamente - ¡¡Ahora si me hiciste enojar!!... ¡¡te voy a encerrar en el manicomio!!... ¡¡CIEN AÑOS VAS A ESTAR AHI!! - respirando rápidamente debido al coraje que tenía.
- ¡¡NO!! - acercándose a él despacio, mientras Vladimir se hacía atrás - ¡¡ERES TU QUIEN VA A ESTAR CIEN AÑOS ENCERRADO EN EL INFIERNO!! -
- ¡¡Aléjate de mi… te lo advierto Sergey!! -
- ¿Qué pasa Vladimir?... ¿tienes miedo? - dejando de gritar.
Sergey parecía completamente lucido.
- ¡¡Aléjate de mi… AHORA!! -
- Todavía no - sonriendo.
- ¡¡Eres un maldito enfermo!! -
- Si, lo soy - sonriendo - pero tu Vladimir… tu estas muerto -
Vladimir lo miro, lo vio completamente lucido, sin alteraciones… y entonces supo que estaba perdido, en un instante miro a Lena y a Yulia… su respiración era el doble de lo normal y sentía que sus piernas no le respondían…
- No Sergey - murmuro caminando hacía atrás, entonces su cuerpo se detuvo con el barandal de protección.
Entonces, todo sucedió en unos segundos, sergey sujeta a Vladimir de los brazos y lo empuja contra el barandal, tiene medio cuerpo de su hermano mayor fuera del barandal. Vladimir trata de safarse pero su mente quedo en blanco, tenía verdadero pánico… su fuerza no era mayor a la de Sergey… sintió sus lagrimas salir de sus ojos… no podía respirar…
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   18/12/2008, 03:06

Abajo los trabajadores se empezaron a movilizar… no obstante, todo paso muy rápido…
Entonces, en un instante y ante la mirada de Yulia, Lena y los obreros. Sergey lo aviento a las cuchillas…El grito de horror de Vladimir supera el de los espectadores…Su grito se interrumpe, por el sonido de las cuchillas filosas cortando un cuerpo… nadie se mueve… solo la mente de Yulia es un torbellino, estaba observando a Sergey de pie en la plataforma:

>> - Dime Yul, ¿le vas entendiendo? -
- Claro, es muy interesante, ¿ya podemos bajar? -
- ¿Porque? - sonriendo, siempre sonriendo - ¿tienes miedo? -
- ¿Debería tenerlo? - de forma seria.
- Claro que no… pero, no se, parece que tienes miedo… -
- No digas tonterías - empezando a caminar, pero de nuevo Sergey le obstruyó el paso.
- Hace unos años Yul - tomándola fuertemente del brazo para que no avanzara - un obrero se cayó de aquí… - manteniendo su sonrisa.
- ¡¿Que?! -
- Lo que escuchas, se cayo hacía las picadoras… -
- No es cierto - sin creerle.
- Si lo es - acercándola al barandal - mira - señalando las cuchillas y sin soltar su brazo- ¿te imaginas lo que sintió cuando su cuerpo fue atravesado por esas cuchillas? - mirándola fijamente.
- No - seria - y suéltame ya - tratando de safarse, pero el chico no la soltaba.
- ¿Tienes miedo? -
- No seas idiota, ¡ya suéltame! - tratando de safarse pero no podía, Sergey tenía más fuerza que ella.
- ¿Y sabes que es lo peor?... - murmurando en su oído - que si alguien tratara de tirarte hacía las cuchillas… nadie escucharía tus gritos por todo el ruido que hay aquí… - sonriendo.
- No se que demonios te pasa, pero quiero que me sueltes ¡ahora! - mirándolo fijamente.
- No me gusto la forma en la que mirabas a Tania en el desayuno… - acercándola más al barandal.
- ¿De que hablas? - tratando de hacerse a un lado.
- ¡Tú sabes de que! - recargándola completamente en el barandal.
Yulia lo miro a los ojos, su cuñado parecía otra persona… su mirada era diferente, parecía completamente desquiciado.
- Sergey, cálmate… - nerviosa - si quieres lo hablamos… - mirando las cuchillas que cortaban las cañas.
- ¿Para que?... para que le vayas a llorar a Lena que nosotros te tratamos mal… -
- …No… -
- ¡¿Crees que no nos damos cuenta que tratas de poner a mi hermana en contra de la familia?! - sujetándola fuertemente de los brazos.
- …. -
- Eres muy ingrata Yulia - apretando más sus brazos.
- … Sergey… - sintiendo dolor en sus brazos.
- ¿No te das cuenta que mis padres quieren que se queden unos días más?... no te cuesta nada que Lena se quede más tiempo… mi mamá esta enferma, ¡pero tu eres muy egoísta y solo piensas en ti!... ¡No tienes idea de lo que hemos hecho… de todo lo que hemos sacrificado estos días que ustedes están aquí!... ¡¡¡Y tu no lo agradeces quedándose más días!!! -
- Sergey, me estas lastimando - tratando de sonar calmada, claramente sentía los dedos del chico en sus brazos.
- Tú estas poniendo a Lena en nuestra contra… - recargándola más en el barandal.
Entonces la morena sintió verdadero miedo, Sergey era más alto y más fuerte que ella, solo tenía que levantarla más y sin duda se caería hacía las cuchillas. No sabía que decirle para que se tranquilizara, nunca lo había visto en ese estado, parecía como si no controlara su fuerza… lo miro a los ojos y se dio cuenta de que sus pupilas estaban dilatadas, tenía el rostro completamente rojo... Sintió su corazón al doble, se dio cuenta de que Sergey hablaba en serio, no estaba jugando… entonces sufrió un colapso nervioso solo pudo fijar la imagen de Lena en su mente… y sin darse cuenta, sus lagrimas empezaron a correr por sus mejillas…
- Jajaja - Sergey soltó los brazos de Yulia de repente y la aventó a su lado, aún sobre la plataforma - Jajaja, ¿creías que te iba a aventar a las cuchillas?... Jajaja - completamente rojo.
Yulia estaba sentada sobre la plataforma, no podía recuperarse del susto, estaba temblando y aún no podía hablar. También se había lastimado su rodilla al momento de caer, debido a que Sergey la había aventado con mucha fuerza.
- Jajaja, ¡vamos Yulia, no aguantas nada!... Jajaja - agarrándose el estomago por el dolor que sentía por estarse riendo tanto.
La morena era incapaz de mirarlo, no podía controlar el temblor de su cuerpo, estaba muy asustada, así mismo no podía controlar sus lágrimas…
- Jajaja, ¡vamos Yul!... Jajaja, solo era una broma, Jajaja - mientras se sentaba en la plataforma, no paraba de reírse.
Entonces Yulia recupero el control de su cuerpo, aún lloraba. Despacio se puso de pie y vio a Sergey completamente acostado y riéndose aún. Ella intento caminar, pero de inmediato sintió dolor en su rodilla derecha, por instinto se llevo la mano ahí. Despacio paso a su lado, fue cuando Sergey la miro.
- ¿A dónde vas? - completamente serio.
- …. Déjame… en… paz… - apenas pudo decir.
- ¿Le vas a decir a Lena lo que paso? - mirándola fijamente.
Yulia se dio cuenta de que el chico se estaba levantando, entonces no lo pensó dos veces y empezó a correr hacía las escaleras, pero no contó con que Sergey eran también muy rápido y ella aún estaba muy nerviosa y le dolía su rodilla derecha. Cuando Yulia estaba por llegar a los escalones, Sergey estaba prácticamente encima de ella… sin pensarlo la aventó con todas sus fuerzas, cuando la morena estaba en el segundo escalón… <<

Yulia siente sus lagrimas… ahora lo recuerda, no se resbalo… no fue un accidente…Sergey, la aventó… reacciono al sentir el abrazo de su esposa, Lena estaba llorando y temblando… acababan de presenciar como Sergey había aventado a Vladimir a las cuchillas… ella la abrazo también, sus lagrimas se mezclaron.
Todo se vuelve una conmoción, hay gritos por todos lados y llanto… Las picadoras se paralizan… del cuerpo de Vladimir solo quedan fragmentos… su sangre baña las cuchillas…
Sergey estaba de pie aun sobre la plataforma, estaba pálido…
- ¡¡VLADIMIR!! - arrodillándose en el piso y empezando a llorar.
Su grito resonó… nadie se atrevió a bajarlo de ahí…
- …Vladimir, perdóname… - sollozando.
Su mente se perdió… regreso a esa mañana…

**********

Después de cambiarse, fue a la habitación de Tania, trato de abrir pero estaba con llave, entonces de su bolsillo saco la llave que la chica le había dado, abrió.
Tania estaba sentada en la cama, colocándose crema en algunas partes de su cara…
- Tania -
Ella se volvió a mirarlo, mientras sus ojos se humedecían nuevamente…
- Sergey - apenas pudo pronunciar, tenia los labios rotos…
- ¿Quién te hizo esto? - empezando a llorar también - ¿Quién te lastimo así? - arrodillándose cerca de ella.
Tania, tenía además de los labios rotos, un ojo morado y varios golpes en el cuello y los brazos.
- Fue un accidente Sergey - apenas pudo decir.
Entonces, su locura emergió de lo más profundo de su alma…
- Fue Vladimir -
- No… Sergey… no fue él… -
Él la miro, ambos se perdieron un instante en sus miradas… después tomo sus manos y las beso muy despacio… ahí decidió, el destino de Vladimir…
- Esta bien, ahora debo irme -
- ¿A dónde vas? -
- Voy a dar una vuelta con Yul y Lena… -
- No les digas que estoy así… -
- No lo haré - sonriendo - Te amo -
- Yo también te amo -
Ellos se abrazaron despacio, después Sergey se fue al Ingenio, estaba furioso, ahora entendía que Vladimir lo había engañado con eso de que Yulia se iba a llevar a Tania… él quería alejarlo de ella y eso no lo iba a permitir…

**********

Dos semanas después, Yulia regreso con Lena a Moscú, sus padres, Tania y los niños las acompañaron al aeropuerto.
- ¿Yulita podrás perdonar a Sergey?... ¿podrás perdonarnos a nosotros? -
- Ya lo hice suegra -
- ¿Cuándo volverán Lenita? -
- De momento no papá, pero de igual forma nosotras los llamaremos -
Ellas se abrazaron de todos y abordaron el avión.
- ¿Cómo estas mi amor? -
- Bien Yul, ¿y tú? -
- Bien, ahora recuerdo todo lo que nos sucedió… -
- Lo se amor… -
- Tus padres hicieron mal en ocultar el estado mental de Sergey -
- Si, él representa un peligro constante… -
- Así es, pero ahora él va estar mejor -

La noticia de la muerte de Vladimir causo estragos en la familia. Sus padres sufrieron crisis nerviosas, pero se recuperaron, tenían que hacerlo. Sergey, tuvo que ponerse de nuevo al frente del Ingenio, tenía que administrar lo que quedaba. Así mismo, los padres de Lena, siguieron manteniendo el secreto del atentado contra su nuera, y es que simplemente, las consecuencias de de que se supiera la verdad, serían terribles…
Sergey fue internado en un hospital psiquiátrico, donde Tania lo visitaba todas las semanas… Ella seguía siendo su única luz, como cuando la conoció.

La noticia de la muerte de Vladimir causo estragos en la familia. Sus padres sufrieron crisis nerviosas, pero se recuperaron, tenían que hacerlo. Sergey, tuvo que ponerse de nuevo al frente del Ingenio, tenía que administrar lo que quedaba. Así mismo, los padres de Lena, siguieron manteniendo el secreto del atentado contra su nuera, y es que simplemente, las consecuencias de de que se supiera la verdad, serían terribles…
Sergey fue internado en un hospital psiquiátrico, donde Tania lo visitaba todas las semanas… Ella seguía siendo su única luz, como cuando la conoció.

Ellas se abrazaron.
- Te mucho mi bebé -
- Yo también te amo mucho mami -
El avión despego y ellas entrelazaron sus manos.
- Va a pasar mucho tiempo antes de que regresemos amor -
- Si Yul, mucho tiempo -
Se sonrieron, ellas tenían su final feliz, juntas.
- La vida es corta Lena, y en un segundo se puede terminar -
- Así es -
- Quiero que tengamos un bebé amor -
Lena le sonrió.
- Si, ya es tiempo -
- Si - sonriendo también.
- Quiero que tengamos tres hijos… -
- No, mejor cuatro -
- Interesante - sonriendo.
- Bueno… cuatro son muchos… -
- No, tú dijiste cuatro -
- Si, pero son muchos -
- Pero tú dijiste -
- Si, yo se que lo dije, pero es que son muchos -
- No son muchos -
- Si, como que no -
- No lo son, además tú dijiste -
- Si, y no se que estabas pensando cuando lo dije -
- Bueno… cuatro son muchos -
- Así es -
- Mejor tres y luego vemos -
- Muy bien, mejor tres -
- Bebé -
- Dime -
- Te amo mucho, pero mucho mi cielo -
- Yo también te amo mucho mucho mami -
Se sonrieron y se besaron tiernamente.

Hay secretos que nunca se revelaron, como la conspiración entre Vladimir y sus padres por ocultar el verdadero accidente… así como el hecho de que este lo había presenciado… los maltratos que le proporcionaba a su hermano menor, el amor de Tania con su cuñado… son secretos que la familia guardaría celosamente…y tal vez… solo tal vez… algún día salgan a la luz…

FIN
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Shikat
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   2/4/2010, 19:09

wauuuuu!1 excelente!! muxas felicidades!!!
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darsteffi
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   20/5/2010, 11:19

estuvo genial!!!
me gusto mucho!!
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shusuma
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   12/6/2010, 09:16

me gusta la idea de que las historias sean larga pero que se terminene graciass por la historia
Volver arriba Ir abajo
zhayho
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MensajeTema: Re: Azul Por: Shaolli [completo]   9/6/2011, 02:13

me encanto estubo buenisima
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Azul Por: Shaolli [completo]
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