Yuri's Lyrical Secrets

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 City of angels // por: neo [Completo]

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Yulia
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MensajeTema: City of angels // por: neo [Completo]   15/11/2008, 16:24

City of angels // por: neo [Completo]



CITY OF ANGELS
I’M NEO THIS DESPERATE MESSAGE IS FOR YOU GIRL OF MY DREAMS: Conoces el punto entre estar dormida y despierta, aquel instante donde todavía recuerdas el sueño, es donde siempre te amare... NIÑA DE MIS SUEÑOS... ...soy quien te busca, soy quien te espera y si alguna vez llega a tus ojos este mensaje mi niña, sabrás quien soy, si me has visto en tus sueños y me has buscado en tu realidad, sabes porque te llamo “niña de mis sueños”, debes saber que yo también te busco y que no descansare hasta encontrarte así me lleve la vida en ello. Amig@ lector si la vez algún día, cuéntale que la quiero, bésala de mi parte y dile que la sigo buscando, que la encontrare, es una promesa...


CITY OF ANGELS

Todos nos pasamos la vida en nuestro propio mundo, nunca nos detenemos a observar con atención los pequeños detalles de la vida, tal vez por eso nunca los vemos, pero están ahí a nuestro lado, con nosotros, ellos nos protegen...

En la ciudad de Moscú Rusia sobre las azoteas de los grandes edificios, dos seres un hombre y su joven compañera conversan, nadie los ve, hablan sobre los seres que viven debajo de ellos en el gran mundo, y el gran regalo que nos ha dado *ÉL* “la vida”. Al otro lado de la ciudad en un gran hospital una pequeña niña de 5 años se debate entre la vida y la muerte, los médicos dicen que su enfermedad le a ganado la batalla, sus padres lloran su tristeza, uno de aquellos seres la pequeña joven se encuentra ahora afuera de la gran sala de operaciones, frente al cristal donde se encuentra la niña. Ella espera, espera a alguien, después de unos cuantos segundos una pequeña niña la observa, camina hacia la joven y le pregunta si la busca a ella, la pequeña joven asiente con la cabeza, -¿vienes por mi?- le dice la pequeña niña a la joven, ella le extiende su mano y la niña la toma con sus delicados dedos, -si, ya es tiempo de volver- dice la joven con un tono triste, -¿a dónde?- pregunta la niña, -con él a nuestro hogar- contesta la joven, -¿mis padres vendrán conmigo?-, pregunta la niña, -no, ellos no pueden venir, aun no es su tiempo, pero estarán contigo algún día te lo prometo- dice la joven contestando así a la pregunta, observan por ultima ves la sala de operaciones donde los padres de la niña lloran desconsoladamente frente a una cama donde se encuentra un pequeño cuerpo sin movimiento, -despídete, no con un adiós, si no con un hasta luego- le dice la pequeña joven a la niña, tomándola entre sus brazos para que la niña pueda observar por el vidrio de la sala de operaciones, la niña agita su mano en dirección a sus padres pero no la ven, la joven la deposita de nuevo en el suelo y la toma de la mano, -vamos es tiempo- dice la joven, y toman dirección a la salida de aquel gran hospital... De nuevo en la azotea de un gran edifico la pequeña joven que no aparenta mas de 18 años, de cabello corto y negro, de piel clara, con los ojos del color de cielo, conversa con su compañero, que al parecer es mas como un amigo o un hermano, vestidos casi con el mismo atuendo ella con una blusa y jeans negros y una gabardina del mismo color, el un pantalón y camisa del mismo color al igual que su gabardina, conversan de nuevo mientras caminan por las orillas de las enormes azoteas de los edificios, -¿eso te pregunto Yulia?- decía el joven, -si, y no supe que decir Squall- decía la joven llamada Yulia, -así que te pregunto si ella también tendría alas- decía el joven llamado Squall, -si, nunca se que decir cuando preguntan eso, tal vez le haga unas alas de papel y se las obsequie- decía Yulia, -no, sabes que no debes mentirle- dijo Squall, -entonces que le digo- replicaba Yulia un tanto preocupada, -pues la verdad, dile que nosotros no somos humanos, que nunca lo fuimos- decía Squall, -esta bien se lo diré- decía Yulia con ojos de resignación, -¿sabes? Le pregunte que era lo que mas le gustaba de aquí, ¿sabes que me respondió? Decía Yulia cambiando un poco la conversación, -no ¿qué es?- preguntaba Squall, -el helado de vainilla, puedes creerlo una simple cosa que a veces no se valora y que al final te das cuenta que eran de las cosas que te hacían feliz- comentaba Yulia, -¿porque siempre preguntas eso? ¿eh Yulia?, pareciera que quisieras ser como ellos, ¿es eso?- decía Squall con una sonrisa en los labios, -tal ves a veces me pregunto que será sentir , sentir el frió, el calor, que es el aroma, que es aquello a lo que ellos llaman amor- diciendo esto ultimo al filo del abismo que se abría bajo sus pies a la orilla de aquel edificio. En alguna otra parte de Moscú una joven se levanta de la cama después de haber perdido la batalla al insomnio, observa su reloj son las 4:30am no puede conciliar el sueño y prefiere tomar sus libros será otro día mas en su nuevo trabajo, a terminado sus estudios mucho antes que los chicos de su generación es una promesa en la psicología, será su sexto mes trabajando en un gran hospital en el área de psicología, la joven termina de leer su gran libro de psicología, lo cierra observa de nuevo el reloj son las 6:00am entra al baño para tomar una ducha, abre las llaves y deja correr el agua caliente en su bañera al llenarse se sumerge en ella, tratando de organizar sus ideas y de relajarse, sale del baño, se para frente al espejo, el cual refleja una joven de no mas de 19 años, de piel blanca salpicada de hermosas y pequeñas pecas, del cabellos del color del fuego y unos hermosos ojos verdes-grisáceos, se viste, da un gran suspiro y sale de su apartamento, toma su bicicleta y se dirige hacia el gran hospital, al llegar a el, la recepcionista le indica su labor del día, -Dra. Elena Katina, hoy tendrá sita con 6 pacientes, el primero llegara a las 9:30am- dice la enfermera, -sabes que no me gusta que me llamen así, lo hemos hablado puedes llamarme Lena- dijo la joven psicóloga con una gran sonrisa, -esta bien, solo que no todos los médicos de este hospital son tan amables, y se ofenden si los llamamos por su nombre, pero lo tendré muy en cuenta Lena- dijo la enfermera devolviéndole la sonrisa, eran las 10:00am y la joven esperaba en su consultorio al parecer el paciente no llegaría, Lena sale del mismo y va con la recepcionista y pregunta si el paciente no llamo para cancelar la sita, en ese momento una camilla entra por la sala de urgencias, al observarlo se da cuenta que es su paciente el que se encuentra sobre la misma, pregunta desesperadamente a los paramédicos que es lo que sucedió, ellos le indican que el joven a perdido mucha sangre, que esta muy mal, que a tratado de suicidarse, que no tiene muchas esperanzas, Lena se dirige a el rápidamente, le toma de la mano, el joven la mira directo a los ojos y en un suspiro le dice que lo perdone, que el ya no tenia las fuerzas para seguir luchando solo en este mundo, Lena lo toma entre sus brazos, toma una de sus manos las cuales tiene las muñecas destrozadas, Lena se aferra a el, le dice que no se ira que no se lo permitirá, nadie se a dado cuenta que la joven Yulia se encuentra también al lado del joven tomando su otra mano, Lena mira al frente, la mirada de ella se cruza con la de Yulia, ella no la ve pero Yulia si a ella, Yulia la mira directo a los ojos y Lena dice con su angelical voz, -no te lo llevaras, no te lo permitiré- Yulia se sorprende ya que Lena lo dice como si la observara, Yulia queda sin palabras, no puede moverse, al ver aquellos hermosos ojos de color indescriptible, aquel hermosos rostro de finas facciones, pero Lena desvía su mirada al darse cuenta que el joven que presionaba su mano lo a dejado de hacer, con su ultimo aliento el joven se despide de ella, y muere en los brazos de Lena, ahora el joven se encuentra de pie al lado de Yulia quien le muestra el camino, Lena corre lejos de ahí sale por las escaleras de emergencia llorando, Yulia lo nota y la sigue, Lena cansada de correr se sienta en las escaleras, y llora por su paciente, ella no se da cuenta pero Yulia se encuentra frente a ella, y la mira de nuevo a los ojos, Yulia no sabe lo que es pero no puede dejar de ver aquellos hermosos ojos, Yulia puede escuchar los pensamientos de Lena, **¿por qué?, ¿por qué?, ¿qué hice mal?, ¿por qué no pude ayudarlo?, ¿por qué no pude salvarlo?**

Se decía a si misma, Yulia solo escuchaba sin poder hacer nada, aunque ella quería reconfortarla, explicarle que su tiempo había llegado, que ella no tenia la culpa, pero no le era permitido hacerlo, estuvo con ella hasta que Lena salió de aquel lugar, para enfrentarse de nuevo a la realidad. Regreso a recepción con una gran tristeza que se reflejaba en su rostro, -¿Mi paciente de 11:30 llego ya?- dijo Lena un tanto llorosa, -creo que debes descansar por el día de hoy Lena- decía un joven medico que recién llegaba a recepción, -no creo que estés en condiciones de dar terapia por el día de hoy- dijo el joven acercándose a Lena y poniendo sus manos sobre los hombros de Lena, -por favor enfermera ¿Any? cancele todas sus consultas por el día de hoy ¿esta claro?- dijo el joven muy enérgicamente a la enfermera, Lena quito las manos del joven de sus hombros y se retiro molesta al lugar donde los médicos tenían sus gavetas para cambiarse, enseguida comenzó a quitarse los zapatos tenis que llevaba puestos, comenzó a quitarse el atuendo de medico que llevaba, se coloco su playera color blanca, sus pants color negro, enseguida se coloco los calcetines y al final los tenis cuando estaba a punto de colocarse el ultimo zapato tenis llego el joven doctor quien toco y pregunto si podía pasar, Lena solo dijo –has lo que quieras- con una voz de enfado, -¿que te sucede?-, dijo el joven un tanto sorprendido, -me hiciste ver frente a mis compañeros, enfermeras y pacientes como una estúpida, y poco profesional- dijo esto volteando a verlo a los ojos, -solo quería ayudarte no creí que te molestara tanto, perdóname- dijo esto acercándose a ella, -eso es lo que también me molesta, somos pareja creo que debes saber lo que necesito y deseo, pero por lo visto no me conoces- la joven pelirroja salió corriendo de aquella habitación sin esperar respuesta de su novio. En uno de los lugares mas altos sobre las cúpulas del kremlin se encontraba la pelinegra sentada junto a su amigo, hablaban sobre lo ocurrido aquella mañana, -ella me vio- dijo la pelinegra un tanto exaltada, -no, no puede ser ellos no pueden vernos, tal vez fue tu imaginación- decía Squall tratando de convencer a su joven amiga, -no, no fue mi imaginación ella me miro directo a los ojos- decía aun con la excitación de lo que había ocurrido, -no Yulia aquella mujer no pudo verte, lo sabes muy bien ellos nunca podrán vernos hasta que los guiemos con él- dijo el joven Squall, -tal vez puede ocurrir, ella me miro con esos hermosos ojos verdes, que me paralizaron por un momento, no supe que decir solo la observe y ella a mi- dijo Yulia con un dejo de nostalgia.
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Yulia
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MensajeTema: Re: City of angels // por: neo [Completo]   15/11/2008, 16:25

Una semana después las cosas trascurrían con normalidad, al menos para los para todos los que laboraban en aquel hospital, pero nadie se daba cuenta que una joven pelinegra visitaba frecuentemente aquel hospital, Lena se encontraba mejor había superado aquel amargo suceso con su paciente, a ella le gustaba pasear por las áreas de maternidad decía que era un lugar para refugiarse de todo lo malo que existía en el mundo, su pequeño sitio donde se sentía a salvo, aquel día se encontraba ahí por que la esposa de uno de sus pacientes la buscaba para preguntarle sobre su esposo, quería saber si ella podría ayudarlo, pero la pelirroja no se sentía capaz de mirar directamente a los ojos a la esposa de su paciente y decirle que todo se solucionaría, se encontraba en el área de los cuneros, observando un bebe que no dejaba de llorar, en ese momento llego su amiga, la doctora en pediatría Samanta, -¿Lena que haces aquí?- dijo esto sabiendo ya la respuesta de la pelirroja, -lo sabes, este es mi refugio- dijo esto tomando al bebe entre sus brazos, -¿y de quien te escondes?- dijo Samanta, -de la esposa de mi paciente, ella quiere que le diga ¿que si todo saldrá bien?, ¿que si ayudare a su esposo?, pero no tengo la respuestas a esas preguntas, ¿sabes lo que hizo mi antiguo paciente?-, dijo esto dejando al bebe de nuevo en la cuna, -si, lo supe, pero eso no fue tu culpa, diste todo lo que tenias pero el llego muy tarde para que lo ayudaras, solo llevabas dos terapias con el, y sus problemas eran mucho mas antiguos, así que no te culpes hiciste lo que debías- enfatizo Samanta, -eso es lo que me tiene así, hice todo lo que estuvo en mis manos hacer y aun así no pude salvarlo, hasta he llegado a pensar que tal ves esto de la psicología no sea mas que una perdida de tiempo- dijo la pelirroja acercándose de nuevo a la cuna al ver que el pequeño bebe no dejaba de llorar, -¿que le sucede?, no ha dejado de llorar- pregunto intrigada Lena sobre el bebe, -no lo se, es lo que hemos tratado de averiguar pero aun no lo hemos logrado, se encuentra así desde que llego aquí, ya le hemos hecho pruebas de drogas prenatales, de problemas con el corazón, etc. Y no hemos descubierto nada solo parece que no puede dejar de llorar- dijo la doctora, -y si le realizan un estudio de ultrasonido tal vez encuentren algo- dijo Lena un tanto preocupada, -si tienes razón, no hay nada que perder con intentarlo lo haremos ahora mismo- tomando al bebe y llevándolo afuera, Lena salió del lugar con fuerzas reanimadas después de estar en su lugar especial, se encontró con la esposa de su paciente quien le hizo las preguntas que ella no quería responder anteriormente pero en ese momento se sentía mejor y le respondió a la esposa de su paciente que todo saldría bien, la joven psicóloga camino por los pasillos de urgencias fue va visitar a el paciente del cual su esposa había hablado con Lena, -bueno señor Alexander Messenger creo que mañana comenzaremos con las terapias y sabremos porque suceden aquellos ataques de ansiedad que hacen que pierda el conocimiento, es muy peligrosa su condición sabiendo donde trabaja, como constructor en los grandes rascacielos no creo que sea bueno para su salud perder el conocimiento a grandes distancias de suelo, tal y como sucedió hace algunos días, ha corrido con suerte de no morir al caer de tan gran altura- dijo Lena regalándole una hermosa sonrisa, -jajaja aun no era mi turno doctora, aun me queda mucho tiempo aquí- dijo con una gran sonrisa el señor Alexander, -bueno me despido señor que descanse que mañana será otro día- dijo Lena retirándose del lugar, solo que la joven había dejado olvidados algunos documentos sobre sus pacientes, en aquel lugar donde se había entrevistado con el, así que regreso, pero noto que una joven chica se encontraba en el umbral de la puerta observando al señor Messenger, fue muy desconcertante ya que no había recorrido mucho trayecto y no recordaba haberse cruzado con ella en el camino el cual era el único que llevaba a el área de urgencias además la hora de visita se había terminado ya, -disculpa ¿bienes a visitar al alguien?- dijo la joven observando a la pelinegra, la pelinegra se dio vuelta hacia donde se encontraba la pelirroja quien volvió a preguntar -¿eres pariente de señor Alexander Messenger?, ¿bienes de visita?-, dijo Lena mirando fijamente a los hermosos ojos celestes de Yulia, la pequeña Yulia un tanto sorprendida pregunto, -¿me hablas a mi?, dijo la pelinegra un tanto incrédula, -si, no veo a nadie mas por aquí ¿o si?-, dijo la pelirroja confundida por la pregunta, -¿puedes verme?, dijo Yulia, -claro que puedo verte, ¿que acaso te crees invisible?, dijo Lena con una sonrisa en el rostro, -que haces aquí, es zona restringida, y la hora de las visitas ya termino-dijo Lena a la joven frente a ella, -¿por qué?- dijo la joven pelinegra, -porque ¿qué?- dijo la pelirroja confundida por la pregunta hecha por la chica de cabello negro, -¿por qué lo hacen?- dijo Yulia muy segura de si, -¿que cosa?- pregunto Lena aun mas confundida, -terminar con las horas de visita, no es mejor que un paciente se encuentre con los seres que ama para que su recuperación sea mas rápida- dijo Yulia, -pues creo que tienes razón pero así son las reglas, pero te pregunte si venias a visitar al señor Messenger y aun no me has contestado- dijo Lena inquisitivamente, -pues en este momento se podría decir que, te visito a ti- dijo Yulia dando algunos pasos para acercarse a Lena, -y si yo no quiero que me visiten- dijo Lena un poco nerviosa, -todos tenemos la necesidad de que nos visiten doctora Elena- dijo Yulia aun mas cerca de ella, -¿como supiste mi nombre?- Dijo Lena muy confundida, a lo que Yulia señalo su gafete de medico, -oh claro pero no me gustan que me digan así podrías llamarme Lena- diciendo esto al volver a mirar sus ojos celestes, -bien solo venia por estos documentos, creo que debes retirarte y regresar por la mañana, sino alguien podría verte aquí y pensar que eres una retrasada o algo así por estar en este lugar en horas no apropiadas y te meterías en problemas- dijo esto la pelirroja tomando sus documentos y yéndose por el largo corredor, se detiene y voltea por un momento y dice -¿oye?-, -¿si?- contesta Yulia, -no me dijiste tu nombre- dijo la pelirroja, -me llamo Yulia- dijo la pelinegra, -bueno Yulia nos veremos pronto, adiós- diciendo esto volteo de nuevo para seguir su camino, pero volteo de nuevo para observarla por ultima ves antes de irse, pero la pequeña joven ya no estaba, Lena quedo muy confundida por su extraña conversación con aquella bellísima mujer y así retomo su camino.

Al llegar al lugar donde tenia su gaveta para dejar su atuendo de doctor y colocarse su ropa habitual fue dejando todas sus cosas y al poner su gafete de doctor en aquella gaveta se percato que el gafete decía DRA. KATINA, Lena se preguntaba como la joven que acababa de conocer sabia su nombre si en su gafete solo decía su apellido. Al llegar a su departamento tomo algunos alimentos y después se retiro a su recamara, Yulia estaba ahí seguía cada uno de sus pasos sin perder detalle, Lena tomo de su closet una bata para dormir muy delgada de seda color blanca, la deposito sobre su cama, y se dirigió al baño abrió las llaves de agua de la bañera hasta llenarla de agua caliente, roció sales y aceites aromáticos, Yulia la siguió hasta ahí, Lena comenzó a desvanecer la ropa de su cuerpo prenda por prenda, primero desabotono uno a uno los botones de su blusa, después dejo caer su falda al suelo, quedando solo en ropa interior, Yulia se encontraba frente a ella solo observando, no podía moverse al ver tal belleza, enseguida Lena se desprendió de su ropa interior quedando completamente desnuda frente a Yulia sin saberlo, se introdujo en la bañera, se hundió completamente en ella, después de haberse sumergido completamente comenzó a frotarse el cuerpo con una esponja para eliminar cualquier residuo de sudor o polvo, vestigios de un día de mucho trabajo, Yulia observaba todos los movimientos de la pelirroja se encontraba a un lado de la bañera junto a ella protegiéndola, después solo se quedo inmóvil en aquella enorme bañera Yulia escuchaba sus pensamientos y en todo aquel tiempo solo había escuchado **Yulia, Yulia, es un bello nombre, Yulia tu ojos celestes me hipnotizan, Yulia, Yulia...** y eso hizo que Yulia sonriera, que sintiera un extraño sentimiento desconocido para ella.
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Yulia
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MensajeTema: Re: City of angels // por: neo [Completo]   15/11/2008, 16:25

Al día siguiente Lena se encontraba en esos momentos sentada en su consultorio, y en su mente cantaba una canción, Yulia también se encontraba ahí y escuchaba con toda claridad los pensamientos de Lena **♪♫♪♫una tonta canción infantil rondaba su mente, hoy será un buen día daré mi mejor esfuerzo y todo saldrá bien hoy no puede salir nada mal, y el señor Messenger no saldrá de aquí, no hasta que consiga el numero telefónico de Yulia** pensando esto con una gran sonrisa dibujada en su rostro, tratando de poner la mas atención posible a lo que decía su paciente el señor Alexander Messenger, Yulia escucho todo aquello que Lena pensaba y su reacción fue una enorme sonrisa y gran felicidad. Pasaron algunos días el señor Messenger aun no era dado de alta ya que todavía sus heridas no sanaban, la joven psicóloga lo visitaba diariamente con el pretexto de seguir su recuperación y observar su comportamiento aunque esto tenia algo de cierto también lo hacia para ver si se podía cruzar nuevamente con Yulia, -bueno señor Messenger nos veremos mañana es tarde y mi turno casi termina, lo esperare mañana a las 9:30am y después lo vendré a visitar como todos los días ¿ok?- decía Lena al momento que hacia apuntes en su pequeña libreta, -ok doctora nos veremos mañana- decía el señor Messenger recostado en su cama de hospital, la joven psicóloga recogió sus cosas y salió de aquella habitación, fue cuando el señor Messenger comenzó a toser muy fuerte, sin control pareciese que se ahogaba entonces una hermosa y joven mano se poso sobre su pecho e hizo que el hombre se calmara y dejara de ahogarse, -¿por qué estas aquí?, diles que aun no es mi tiempo, lo se!!- dijo esto el señor Messenger mirando para todos lados como buscando a alguien, -¿pero si no vienes por mi?, porque yo se que aun no es mi tiempo, ¿porque estas todo el tiempo aquí?- dijo el Sr. Messenger tratando de comprender, -Mmm ¿la doctora? Claro!!! la doctora- dijo el hombre comprendiéndolo todo, -Mmm es bonita y de muy buen cuerpo, jajajaja eso es- dijo esto riendo sin control, -¿cómo supiste que estaba aquí?- dijo la joven apareciendo sentada en una silla donde la luz no llegaba, -me das la cara, eres valiente eso me gusta- dijo el hombre sin sorprenderse, -respóndeme- dijo Yulia, -lo se todo, se que puedes viajar a la velocidad del pensamiento, se que se reúnen al amanecer y al atardecer a la orilla de la playa, que se reúnen en la biblioteca, **que puedes leer el pensamiento justo como lo estas haciendo ahora**- dijo el hombre, -¿como sabes todo eso?- dijo la joven muy sorprendida, -si buscas en el diccionario serendipiti veras mi foto al lado, yo fui en algún tiempo como tu- dando un gran suspiro, -¿eso quiere decir que tu fuiste...- decía Yulia siendo interrumpida por el hombre, -si un ángel al igual que tu- dijo el hombre, -entonces ahora eres humano, ¿cómo lo hiciste?- dijo Yulia muy intrigada, -crees que este regalo que dios les dio a ellos no nos lo daría a nosotros-dijo el hombre, -¿Cuál? ¿Cual regalo?- dijo Yulia, -el libre albedrío, con el cual puedes tomar tus propias decisiones- dijo Messenger, -¿y tu decidiste ser humano?, ¿como lo hiciste?- dijo Yulia, -solo te decides y lo haces, te sumerges, saltas, vas a un lugar alto y solo te lanzas- Yulia y el hombre hablaron durante toda la noche. Al día siguiente Lena se encontraba en su consultorio eran las 9:30am el señor Messenger cruzaba el umbral de la puerta de aquel consultorio, -vaya es muy puntual señor Messenger- decía Lena con una sonrisa, -si así es soy tan puntual como Yulia, ella me contó que ya tuvo la oportunidad de conocerla- diciendo esto con una sonrisa de complicidad en sus labios, -eh, ah, puee...s si ya tuve el gusto de conocerla, ¿es amiga de la familia?- dijo Lena poniéndose muy nerviosa y un poco ruborizada, -si, es una compañera de trabajo ella es arquitecto en la construcción en donde trabajo y una buena amiga, parece que la impresiono me ha preguntado por usted doctora- dijo Messenger con una mirada picara, -¿aah si? ¿enserio?- dijo Lena muy nerviosa, -si a si es- dijo Messenger, -bueno comencemos con la terapia- dijo Lena para cambiar el tema, así paso la mañana, y por la tarde en su “paseo” de rutina Lena entra a la habitación del señor Messenger, ahí se encontraba el señor Messenger conversando con Yulia para la sorpresa de Lena, -hola doctora, que tal ya viene a visitar a los moribundos- dijo Messenger bromeando, -hola señor Messenger, hola- diciendo este ultimo hola mirando a Yulia, -hola- dijo Yulia un poco nerviosa, -le presentaría a Yulia pero creo que ya se conocen- dijo Messenger sonriendo, -si ya nos conocemos- dijo Yulia saliendo de su estupefacción, -si, hola Yulia como has estado hace tiempo que no te veía, debes tener mucho trabajo- dijo Lena acercándose a Yulia, Yulia no podía moverse aquellos ojos la hipnotizaban, la pelirroja la dejaba sin movimiento sin poder decir nada, también Lena sentía algo parecido pero la diferencia era que ella tenia la necesidad de acercarse a Yulia estar lo mas unida a ella sentir su aroma, sentir su presencia, aquel mágico momento fue interrumpido por el altavoz de aquel hospital que requería la presencia de Lena en recepción, -buue...no creo que me necesitan me tengo que ir- dijo Lena con cara de resignación, -grs, ajam, ajam- como tratando de despejar su garganta el señor Messenger interrumpió diciendo, -creo que me decías que tenias tiempo libre esta tarde ¿no? y querías ir a tomar un café pero que no te gustaba ir sola ¿cierto?- decía Messenger mirando a Yulia, -Pues mira que coincidencia la doctora Lena esta a punto de terminar su turno ¿no es cierto doc.?- dijo Messenger con una sonrisa cómplice, -puue...es si mi turno termina en 45min- dijo Lena muy nerviosa, -pues ya esta Yulia por que no invitas a la doctora a tomar ese café, hace poco tiempo me decías que lo harías en algún momento y pues creo que ese momento llego ¿no?- dijo Messenger, -si, cre...o que si- respondió Yulia casi sin poder articular su respuesta, -pues ya esta es una cita- dijo Messenger, -bueno me tengo que ir me están esperando, dijo Lena, -donde te encontrare- dijo Yulia casi como un reflejo, -pues estaré enfrente de la salida de urgencias en unos minutos ahí puedes esperarme- dijo Lena saliendo de aquella habitación, después de que Lena salió Yulia se desploma en la silla donde se encontraba antes sentada y da un gran suspiro, -pero como se te ocurre, sabes que esto no es permitido, y como sabes que yo le intereso de la misma manera que ella a mi- dijo Yulia mirando fijamente a Messenger, -no necesito leer su mente como tu ya lo habrás hecho, se observa a primera vista que le atraes al igual que ella a ti, solo observa sus ojos, sus movimientos, su forma de comportarse cuando esta a tu lado, no me digas que no lo has comprobado al leer sus pensamientos- dijo Messenger, Yulia no dijo ni una sola palabra ya que ella sabia que el tenia toda la razón, -lo vez no necesito tener tus habilidades para ver lo que a simple vista ocurre- dijo Messenger con alegría, -¿y porque decidiste ser humano?- pregunto Yulia interrumpiéndolo, el hombre saca de entre sus cosas su cartera y le muestra a Yulia unas fotos, -Amanda mi esposa, mi nieto Sergey mi hija Andrea, y su tonto marido John, lo hice por ella (señalando a Amanda) y después mis otros motivos me retuvieron aquí- dijo el hombre viendo aquellas fotos, -bueno es mejor que te apresures no querrás llegar tarde a tu primera cita ¿o si?- dijo Messenger recordando a Yulia la hora, -si me tengo que ir nos veremos pronto- dijo Yulia saliendo por la puerta de la habitación. Ya en la enorme puerta de aquel hospital Lena salía y Yulia la esperaba impacientemente, -¿esperaste mucho tiempo?- preguntaba la pelirroja, -no, no demasiado- respondía Yulia, -bueno entonces a donde iremos- decía Lena, -pues no se casi no conozco estos lugares, y la verdad no se a donde podríamos tomar aquel café- decía Yulia un tanto nerviosa, -pues yo conozco varios lugares pero ya es un poco tarde tal ves ya no se encuentren en servicio, tengo una mejor idea vamos a mi casa y ahí prepararemos un poco de café y conversaremos un poco, ¿te parece?-decía Lena mirando a Yulia a los ojos, -claro me parece una excelente idea- decía Yulia.

Ya en el departamento de Lena fueron recibidas por boby el perro de Lena, aunque el perro no era muy amable con las visitas a Yulia pareció encantarle, entraron a la sala se encontraban conversando sobre algunas cosas sobre si mismas, -en que trabajas Yulia- decía Lena, -digamos que soy una especie de mensajero- decía Yulia –y no hay mensaje para mi- bromeaba Lena, -si pero ya lo has recibido- decía Yulia, -pues parece que no por que si me envían un mensaje debe ser por e-mail o en mi archivero de mi consultorio ya que si no es de ese modo no creo poder recibirlo- bromeaba Lena, -ya lo has recibido- decía Yulia con mucha seguridad, -¿como conociste al señor Messenger?- preguntaba la pelirroja, -digamos que somos muy parecidos- respondía Yulia, -dime ¿eres de Moscú?- preguntaba Lena, -no digamos que un poco mas lejos- respondiendo evasivamente Yulia, -¿vives con tus padres? o con alguien ¿digamos tu novio? O algo parecido- decía Lena, -no, se puede decir que vivo sola- respondía Yulia, al escuchar esto Lena una inmensa felicidad inundo su ser, -¿y tu? Que me dices de ti- Lena escucha el silbido de la tetera se dirige a la cocina después de unos segundos sale con dos tazas de café, -bueno pues yo nací aquí en Moscú, al terminar mis estudios de psicología me independice de mis padre y ahora vivo sola- dijo Lena sin responder a la ultima pregunta, -¿y tienes novio?- pregunto Yulia dando un sorbo a la taza de café que estaba extremadamente caliente y sin ninguna pizca de azúcar pero ello pareció no incomodarle a lo que Lena le sorprendió, -oye ten cuidado, esta muy caliente te puedes quemar además aun no le has puesto azúcar- dijo Lena preocupada por Yulia, -no, no lo esta además así me gusta el café, pero aun no me respondes- decía Yulia, -ah si, la respuesta es... si, es un joven doctor llamado Demian lo conocí cuando entre a trabajar en el hospital y hace unos cuantos meses que tenemos una relación de noviazgo, decía Lena con voz casi inaudible, Yulia lo sabia pero al oírlo de los propios labios de Lena fue un golpe muy duro para ella se sentía incomoda en aquel gran apartamento y decidió irse, -lo siento tengo que irme- dijo Yulia, -¿por qué? a caso dije o hice algo malo- decía Lena muy desconcertada, -no solo que recordé que tenia que hacer algo, me tengo que ir, adiós- dijo Yulia dejando la taza de café en la mesa de centro de la sala y después salió por la puerta rápidamente, Lena solo se quedo mirando la taza de café que había dejado Yulia la tomo entre sus manos y noto que el café estaba demasiado caliente nadie podía beberlo, pero recordó como Yulia lo bebió sin ningún problema. Pasaron algunos días, Lena daba “su paseo” de rutina con la esperanza de encontrar de nuevo a Yulia, había llegado a el punto de preguntar por ella con Messenger, pero el solo decía que Yulia tenia mucho trabajo y que no podía ir. Al día siguiente Messenger fue dado de alta de aquel hospital sus heridas habían sanado, las heridas que sufrió por la caída de dos pisos de altura en el lugar donde trabajaba, también las terapias con Lena habían surtido efecto, ya que Lena descubrió que sus ataques de ansiedad que le hacían perder la conciencia eran a causa del estrés, que era resultado de una manía de creer que todo lo que se hacia a su alrededor era su responsabilidad haciendo que su estrés fuera mayor siendo así un circulo vicioso, y tanto mas detalles terapéuticos, así que después de algunas terapias con Lena Messenger comprendió que no todo era responsabilidad suya. Lena se encontraba en el parque jugando con boby a la pelota, Lena lanzo la pelota cerca de unos árboles boby corrió en dirección de los árboles pero no trajo la pequeña bola ya que Yulia la tenia entre sus manos, boby solo se sentó junto a ella y se dejo acariciar por Yulia Lena al observarla se dirigió hacia ella y le dijo –hola- con una enorme felicidad por verla otra vez después de algunos días, -hola Lena- dijo Yulia, -iras a la fiesta de bienvenida de Messenger en su casa-dijo Lena para iniciar la conversación, -no lo se, tal vez vaya- decía Yulia, -¿qué haces?- inquirió Lena, -hablaba con boby- dijo Yulia, -a ¿si? sobre que- dijo Lena, -hablábamos sobre ti- dijo Yulia mirandola, -¿sobre mi?, ¿y que te dijo?- pregunto Lena, -me dice que esta muy preocupado por ti porque no duermes, y que tampoco te ha visto comer bien- dijo Yulia mirándola a los ojos, -dime quien eres tu, no se tu nombre completo, no se donde vives, pero al estar contigo espero un minuto mas para estar a tu lado, dime ¿estas con alguien?, ¿eres indigente?, ¿porque siempre traes la misma ropa?- decía Lena acercándose mas y mas a Yulia, -no, no es eso-decía Yulia sin poder moverse, -solo me dirás eso un ‘no’ como respuesta, tomando el rostro de Yulia entre sus manos y acercando lentamente sus labios a los de Yulia hasta rozarlos para después fundirse en un beso, Yulia no pudo reaccionar no pudo sentir aquellos suaves labios que acariciaban su boca, ni el calor que ellos producían, Lena no supo entenderlo así, se alejo de ella y solo dijo –creo que cometí un error perdona- dando un paso atrás, -no, no lo comprendes Lena no es lo que piensas ¿como puedo explicarte?- decía Yulia con la impotencia de no poder explicarle, -creo que me quedo bastante claro tu no sientes por mi lo que yo siento por ti- dijo Lena tomando la correa de boby y salió de aquel lugar. Lena llego por la tarde a la casa de Alexander Messenger para la fiesta de bienvenida del mismo, toda su familia se encontraba ahí, Messenger hablaba con Yulia cuando Lena entro al patio trasero de la casa todos saludaron a Lena, cuando esta llego donde se encontraba Messenger y Yulia ella se sentó al lado de Messenger un pequeño niño llega donde están ellos y se sienta en las piernas de Yulia le toca el rostro y el cabello a la pelinegra –¿eres como mi abuelo verdad?- dijo el pequeñito, entonces la esposa de Messenger se acerca y le toma una foto al pequeño niño abrazando a Yulia, después la esposa de Messenger le pide ayuda a Yulia en la cocina y dirigiéndose a ella, Lena y Messenger quedan solos –dígame señor Messenger de donde conoció a Yulia- preguntaba Lena, -pues como te dije en la construcción ella es arquitecto y ahí la conocí- decía Messenger, -ella me dijo que era una clase de mensajera- decía Lena, -ah si, es que Yulia es una de esas personas que tiene dos trabajos, ¿sabes? ella es diferente a todos pero se una cosa si se que te adora como a nadie y perdería todo lo que tiene en este momento por ti- Lena quedo sorprendida al ver que Messenger lo sabia todo, -si, y porque no me lo demuestra- decía Lena, -ella es muy especial, no es como tu o yo ahora, su vida es muy diferente- mientras decía eso le acercaba a Lena la foto instantánea que habían tomado hace algunos minutos, donde Lena vio a el pequeño Sergey abrazando una luz, en lugar del cuerpo de Yulia, Yulia al observar que Lena se retiraba ella hizo lo mismo.
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MensajeTema: Re: City of angels // por: neo [Completo]   15/11/2008, 16:26

Ya fuera de la casa de Messenger, -Lena puedo hablar contigo, por favor- suplicaba Yulia, -esta bien vamos a mi departamento ahí podremos hablar mejor-. En el departamento, Lena se encontraban en la cocina preparando una ensalada para la cena, Lena le da una lechuga a Yulia para que la corte, Yulia toma un cuchillo y empieza a hacerlo, -querías hablar conmigo pues habla- decía Lena mientras cortaba algunas verduras, -yo... yo quiero que me disculpes por lo del parque, no supe como reaccionar pero lo que si se es que te amo- dando un gran suspiro, -me amas entonces por que me mientes ¿porque no me dijiste que trabajabas con Messenger?- preguntaba la pelirroja cada vez mas enojada, -yo no trabajo con Messenger- respondió Yulia con muchos nervios, -no, ¿entonces en que empresa de mensajeria trabajas?, ¿cuales son tus apellidos?, ¿donde vives?, dime- diciendo esto ya muy enfadada, -mi apellido es Volkova- respondía Yulia a una de tantas preguntas que Lena le había hecho, pero de tanto nerviosismo Yulia no se dio cuenta que al estar cortando la lechuga el cuchillo traspaso por completo su dedo pulgar, al darse cuenta retiro el cuchillo rápidamente, pero era demasiado tarde Lena lo había visto todo, Lena se acerco a Yulia y tomo su mano y con la otra mano tomo el cuchillo y lo deslizo por la mano de Yulia al ver esto Yulia retiro su mano rápidamente y tomo una servilleta para vendar su mano, pero Lena le exigió que le mostrara su mano –muéstrame tu mano- decía Lena muy exaltada, Yulia extiende la palma de su mano pero no había ninguna herida, -pero si yo te corte, sentí como el cuchillo atravesaba tu piel- decía Lena casi atónita, -es que yo no siento como lo haces tu- trataba de explicar Yulia, -¿como siento yo?, ¿cómo siente un psicólogo?, ¿explícate?- decía Lena desesperada, -como siente un ser humano- respondió Yulia, -que a caso eres un mounstro- gritaba Lena, -no, soy a lo que ustedes llaman ángeles, Lena yo te amo y se que tu me amas a mi, por favor déjame estar a tu lado- decía Yulia con lagrimas en los ojos, -no, no, esto no puede ser verdad, lárgate, lárgate de mi vista no quiero verte, lárgate- decía Lena con lagrimas en los ojos tratando de comprender todo lo que había pasado, pero su lógica no le permitían ver la realidad, cerro los ojos y cuando los volvo a abrir Yulia ya no estaba, toda puerta, ventana de aquel departamento estaban cerrados no comprendió como pudo salir Yulia de ahí. Pasaron días de desde esa noche, Lena tenia la necesidad de ver a Yulia, por otra parte Yulia siempre visitaba a Lena aunque esta no se percataba de esto, en una de esas noches Lena encontró en su mesita de noche un libro de poesías de Ernest Hemingway con el titulo “Y París era una fiesta” el cual tomo para leer ya que no podía conciliar el sueño sabia muy bien que su batalla contra el insomnio estaba perdida, a la mañana siguiente Lena se dirigió al hospital ahí encontró a Demian, -toma gracias por el libro, como sabias que me encantaba la poesía de Ernest H.- decía Lena estirando la mano con el libro, -de que hablas yo no te he prestado ningún libro, dime ¿quien te lo dio?- dijo el joven doctor un poco celoso, -oh lo siento ahora que lo recuerdo me lo presto Samanta, que despistada soy, creo que se lo devolveré ahora para que lo regrese a la biblioteca- dijo Lena pero mentía, trascurrió así toda la tarde y al llegar la noche comenzó a llover, la brisa y las gotas de agua golpeaban con fuerza los cristales de las ventanas, Lena se sentía muy sola y triste, escucho un leve movimiento y dijo –Yulia- pero era solo el viento y el agua que entraba por una ventana abierta, la cerro y escucho de nuevo movimiento dentro de la casa –Yulia – volvió a decir pero era solo boby jugando con su pequeña bola, se dirigió a su recamara -Yulia no quiero estar sola esta noche, por favor no me dejes sola, no hasta que me duerma- lo decía con el corazón y el alma, se recostó sobre su cama y se cubrió con una sabana, Yulia la escucho estaba junto a ella siempre lo había estado, solo que no quiso que la viera, se recostó junto a Lena la rodeo con sus brazos y la acuno hasta que esta se durmió y aun entre sueños la pelirroja llamaba a Yulia, esa noche durmió como jamás antes en su vida, se sintió protegida bajo sus defensas y se dejo llevar con la guía de Yulia.

A la mañana siguiente Lena despertó bruscamente al oír entre sueños el ruido molesto de un despertador, era la primera vez desde que recordaba que el despertador se accionara antes de que ella despertara, y aquel aparato llevaba mas de 36min sonando, salto de la cama, tomo una ducha, algo muy ligero de desayuno, tomo su bicicleta, al llegar al hospital fue directamente al área de maternidad donde se encontraban los cuneros se dirigió al bebe que no dejaba de llorar, ahí también se encontraba su amiga Samanta, -no puede dormir- dijo Lena con tanta seguridad, -¿qué?- dijo Samanta sin entender, -¿lo han visto dormir desde que llego?- pregunto Lena, -no, ahora que lo preguntas nadie lo ha visto dormir- dijo la joven pediatra, revisando las cavidades nasales del bebe, -aquí esta el problema sus cavidades nasales están casi completamente bloqueadas por eso no podía dormir, ¿cómo lo supiste?- Pregunto Samanta, -solo fue un presentimiento- dijo Lena, -pues vaya que tenias razón, nunca has pensado en cambiar de profesión y convertirte en pediatra- dijo Samanta, -pues no lo había pensado pero creo que te podría quitar el trabajo- dijo Lena bromeando, momentos mas tarde Lena se encontraba terminando de cambiarse la ropa, cuando tocaron a la puerta era Demian dejo que pasara, y entonces el joven doctor comenzó, -Lena sabes que no soy bueno para esto- mientras lo decía sacaba un pequeño estuche forrado y al abrirlo se encontraba un anillo de compromiso, -quiero que te cases conmigo vamos a un lugar cerca de aquí, nos casamos este fin de semana y regresamos el lunes con nuestros pacientes ¿qué te parece?- Lena miro aquel objeto y susurro –Yulia-. Yulia se encontraba en la biblioteca nacional de Rusia hablando con su amigo Squall, -y puedes ser como ellos- dijo Yulia, -¿un humano?- pregunto Squall, -si te imaginas, poder sentir el frió, el calor, el dolor, lo dulce, lo salado, mentir- decía Yulia, -y que te crean- repuso Squall, los dos rieron, después los dos callaron, -entonces ¿porque no lo haces?- dijo Squall, -tengo miedo, de perder todo lo que tengo, todo esto es maravilloso- decía Yulia, -pero lo que te espera junto a ella no es suficiente-dijo Squall, Yulia solo miro al vació. En la casa de Messenger se encontraba Lena hablando con Alexander –y ella puede ser como tu y yo si así lo desea- decía el hombre, -¿y tu como lo sabes?- decía Lena, -porque yo lo hice- dijo el hombre llamado Alexander, -¿tu esposa lo sabe?- dijo Lena al hombre, -alguna vez trate de explicarle, pero después me dije por que hacerle eso, y desistí- dijo el hombre, -tu puedes ayudarla a decidir- dijo el hombre a Lena -¿y ella lo sabe? Sabe que puede ser como nosotros- preguntaba Lena, -si, lo sabe y la decisión que tome depende de ti- dijo Messenger. Lena se encontraba en la biblioteca con el libro de poesías en sus manos, pero lo que buscaba, lo que realmente quería encontrar era a Yulia, a cada paso que daba, a cada vuelta que daba, a cada sección que pasaba en su mente solo se le escuchaba decir, **por favor que este aquí, que la encuentre aquí, que esto sea fácil, por favor Yulia quiero encontrarte**, y al pasar de una sección a otra Lena la vio estaba frente a ella, -me buscabas- dijo Yulia, -si, quiero decirte... que no te quiero ver mas, que te alejes de mi- decía Lena con lagrimas en el rostro y el corazón hecho pedazos, -¿por qué?, ¿por qué dices eso?- decía Yulia llorando, -me casare con Demian- decía Lena, -yo se y tu sabes que no lo amas, que me amas a mi- decía Yulia, -yo quiero a una persona que sienta mis besos y mis caricias que cuando roce su cuerpo mil sensaciones corran por todo su cuerpo, que se llene de mi y yo me llene de ella- decía Lena con la voz entrecortada, -pero tu me puedes sentir, tu me puedes tocar Lena- decía Yulia llorando, -no es suficiente para mi, así que no quiero verte mas Yulia, le dio el libro que traía en sus manos y se retiro de aquel lugar, todos los seres como Yulia y Squall que se encontraban en aquella enorme biblioteca de mas de 5 niveles se dieron cuenta de lo sucedido, todos ellos observaban desde los balcones de cada nivel como Lena salía apresurada de aquel edificio. Yulia se encontraba en un bar con una copa entre sus manos y un cigarrillo en su mano derecha solo trataba de decidir... En un edificio en construcción en la ciudad de Moscú, una joven pelinegra camina sobre lo mas alto de aquel lugar, se detiene frente al abismo que se abre frente a sus pies, cierra los ojos, da un gran suspiro, en su mente solo se encuentra una sola persona ‘Lena’, extiende sus brazos cual si fueran sus propias alas, abre los ojos de nuevo con el rostro en dirección al cielo y... solo se lanza al vació, a la nada, mientras cae sucesos pasados y futuros recorren su mente, la recuerda a ella, solo a ella, el viento en su rostro y después nada, solo oscuridad.

Un pequeño haz de luz ilumina la noche que había en sus ojos y después a lo lejos algunos ruidos que cada vez se hacen mas fuertes, -hey tu chica, me escuchas, ¿estas bien?, ¿cómo llegaste aquí?, hey ¿me escuchas?, ¿me entiendes?- decía un hombre que vestía un overol y llevaba un casco sobre la cabeza junto con otros tipos vestidos casi igual, ellos reía y hacían chistes respecto a lo que veían, -¿me ven?, ¿pueden verme?- decía Yulia levantándose de lo que parecía la parte superior de un elevador que se encontraba a unos dos pisos de distancia del suelo, había saltado desde el piso numero sesenta, se levanto con lentitud le dolía todo el cuerpo, paso su mano por su boca y noto que tenia una herida en el labio inferior la toco y sintió un enorme dolor, sus dedos se llenaron de su sangre y esta al verla –es sangre, es mi sangre- decía Yulia con una enorme sonrisa, los hombres comenzaron a reír también y uno de ellos dijo –si y es roja ¿no?- volviendo a reír, Yulia de nuevo ve sus dedos –si, si es roja- decía completamente feliz, otro tipo de los que se encontraban ahí dijo –¿y de que color fue la droga que tomaste niña?- todos comenzaron a reír, en ese momento llego el capataz y ordeno a sus empleados que regresaran a sus labores y dijo a Yulia que saliera de ahí que era muy peligroso permanecer ahí, y que si no se iba llamaría a la policía, Yulia salió de aquel lugar no sabia en que parte de Moscú se encontraba, ni donde se localizaba el hospital donde trabajaba Lena, pero eso no le importaba, se sentí viva caminaba por las calles sin preocupación, cantaba una tonta melodía mientras avanzaba dando vueltas como un pequeño niño, se detuvo un momento para tratar de ubicarse era algo nuevo para ella cuando quería estar en algún lugar solo pensaba en el y ahí se encontraba pero ahora no sabia como llegar a aquel hospital, de pronto ve una ambulancia por la avenida, Yulia trata de correr lo mas que puede para no perderla, llega a recepción de aquel enorme hospital con la respiración agitada, va directamente con la enfermera que se encuentra en el mostrado –Any ¿verdad?- decía Yulia casi sin aliento, -si, ¿que desea?- decía la enfermera un tanto confundida, -Katina, ¿la psicóloga Elena Katina donde esta?- decía Yulia aun con la respiración agitada, -lo siento no lo se, ¿tenia cita con ella el día de hoy?, decía Any, -no, pero necesito verla ustedes tienen toda esta tecnología, todos estos aparatos, ¿por qué no la buscan?- decía Yulia señalando las computadoras, -lo siento señorita pero no puedo- trataba de explicarle Any, en esos momentos Samanta llegaba a recepción, -SAMANTA, ¿y Lena?- preguntaba Yulia desesperada, Samanta quedo confundida pues jamás la había visto antes y le había hablado por su nombre. Samanta curo las heridas de Yulia y le dijo donde encontrarla en un poblado cercano de Moscú llamado Liubersti ella se había ido con su prometido Demian para casarse, y pasar el fin de semana ahí, en una cabaña que pertenecía a los abuelos de Lena, para regresar el día lunes al hospital, al escuchar esto Yulia salió corriendo hacia la autopista en dirección a Liubersti, tomaría el bus para llegar pero no contaba con dinero para hacerlo nunca tuvo la necesidad de ello, así que se quedo de pie en aquel lugar con el brazo extendido para que alguien la pudiera llevar a Liubersti así paso toda la mañana y parte de la tarde en la cual solo la lluvia la acompañaba, -vamos Squall ayúdame con esto- decía Yulia, en ese momento un camión tanque se detuvo frente a ella –¿a donde va señorita?- decía el conductor del camión cisterna, -voy a Liubersti-dijo Yulia acercándose a la ventanilla, -suba voy en esa dirección- dijo el conductor abriéndole la puerta para que subiera, -gracias Squall- dijo Yulia antes de subir. En una cabaña una pequeña chimenea calentaba aquel lugar Lena se encontraba recostada en un sofá frente al fuego, se encontraba sola, en ese momento se escucho el timbre, y unos golpes desesperados en la puerta, Lena se sobresalto, se dirigió a la puerta y la abrió, estaba ahí, no era un sueño, Yulia se encontraba frente a ella. –¿llegue tarde?, ¿te casaste con el?- decía Yulia con los ojos llenos de lagrimas que se confundían con la lluvia, -no, no pude hacerlo, no lo amaba, te amo a ti- decía Lena mientras estiraba su mano para tomar la de Yulia para que entrara a la cabaña. –estas herida- decía Lena mientras veía el rostro de su amada y sus manos, -si, los seres humanos somos susceptibles a tenerlas- dijo Yulia mirando a Lena a los ojos y se le dibujaba una sonrisa, -lo hiciste, lo hiciste por mi- decía Lena acercando sus labios a los de Yulia para terminar fundidos en un beso, -puedo sentir tus labios son tan suaves, puedo sentir tu cuerpo, respirar el aroma de tu cabello- decía Yulia mientras veía como Lena comenzaba a despojarla de sus ropas, -te necesito quiero sentirte y que tu me sientas- decía Lena mientras Yulia la comenzaba a desnudar, hicieron el amor, entregaron sus cuerpos y almas en ese instante, se prometieron amarse eternamente, que jamás estaría la una sin la otra. A la mañana siguiente Lena despertó con la hermosa figura de su amada Yulia solo la cubría la delgada sabana, dormía sobre su pecho, se le dibujo una enorme sonrisa en rostro después beso los labios de Yulia, y salió de la cama cuidadosamente para que Yulia no despertara, Lena salió de la cabaña quería mostrarle todo a Yulia, quería ser su guía en su nueva vida se dirigió al pequeño market que había en aquel pueblito. Yulia despertó al no ver a Lena se sobresalto pero encontró una nota donde decía que volvería en un momento, Yulia se dirigió al baño abrió las llaves, y entro a la regadera, sentía como todo su cuerpo era tocado por esas gotas cálidas de agua, tomo la esponja y jabón y se dio un baño, al salir se sentía feliz.
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MensajeTema: Re: City of angels // por: neo [Completo]   15/11/2008, 16:26

Lena salía del pequeño supermercado, tomo su bicicleta y condujo por las carreteras vacías, se sentía tan feliz que se dejo llevar por su enorme felicidad, ella soltó el manubrio de la bicicleta y extendió sus brazos cual si fueran sus alas como tratando de volar, cerro los ojos con su rostro en dirección al cielo, no se percato que un camión que trasportaba madera entraba a la carretera desde una desviación aledaña, después todo oscuridad... Yulia se encontraba en la cabaña pero tuvo el presentimiento de que ocurriría algo malo y al escuchar a lo lejos el sonido del claxon del camión y el ruido de los neumáticos del mismo, corrió al lugar de donde venían aquellos ruidos, corrió tan fuerte que la vida se le iba en ello, al llegar encontró algunas señales tiradas en la carretera, un gran camión atravesado en toda la carretera y bajo de el una bicicleta destrozada, -LENA, LENA ¿DONDE ESTAS?- gritaba Yulia desesperadamente, -Yulia...- decía Lena recostada en el pavimento al otro lado del camión, estaba cubierta con una frazada y con otra que hacia de almohada, -perdóname- decía Lena, -no hables, no hables, iré por ayuda- decía Yulia, -no quédate a mi lado el conductor ya fue por ayuda- decía Lena tratando de que Yulia se quedara a su lado, -perdóname Yulia quería mostrarte todo, y ahora...-decía Lena tomando la mano de Yulia, -no, no digas eso, tu me mostraras todo, tu me enseñaras todo lo que tengo que saber- decía Yulia apretando la mano de Lena, -escucho que alguien se acerca, ¿alguien me llama?- decía Lena con la vista perdida, -no los escuches, no los veas, mírame a mi, mírame a los ojos por favor, Lena no me dejes- decía Yulia mirando a Lena a los ojos, -¿es así como sucede Yulia?- preguntaba la chica pelirroja, -si Lena, así es como sucede- dijo Yulia abrazando a la pelirroja, con todas sus fuerzas, como si con ese abrazo pudiera retenerla junto a ella, Lena la miro a los ojos, -te amo Yulia-, -te amo Lena-... Solo se observaba en el cielo un cúmulo de nubes grises, y el viento ululante, y en la carretera a una joven de rodillas sobre el asfalto sosteniendo entre sus brazos el cuerpo sin movimiento del que fue el amor de su vida, y el crujir de las nubes presagiando una tormenta, el cual se confundía con los gritos de dolor de aquella joven pelinegra... En el departamento de Lena se encuentra la sombra que alguna ves fue Yulia, llora su tristeza y amargura, quiere estar sola, pero no la dejan ella siente sus presencias. –¿Eres tu Squall?, ¿por qué no me dejas sola?, ¿por qué? dime, acaso al verme tan feliz no le agrado a *él*, ¿acaso fuiste tu el que se la llevo?, respóndeme, vamos respóndeme- decía Yulia gritando desesperada y furiosa, mirando a todos lados, -no, sabes que no es cierto *él* no lo hizo por eso, y sabes también que yo no te haría eso a ti- decía Squall sentado en un sofá, -¿entonces por que lo hizo?, ¿por qué le tocaba su numero?, ¿eh?, ¿por eso?-decía Yulia con los ojos llenos de ira, -sabes que yo no te puedo contestar, sabes que no se la respuesta- decía Squall limpiando las lagrimas del rostro Yulia, -Yulia ¿De haber sabido desde el principio que esto sucedería, lo hubieras hecho?- pregunto Squall tratando de encontrar la respuesta en los ojos de la pelinegra, Yulia tomo una fotografía de Lena entre sus manos la sostuvo con fuerza y miro directo a los ojos a Squall, -Prefiero haber tenido un aroma de su cabello, una caricia de su boca, un roce de su mano que una eternidad sin ello, una sola, una sola...- dijo Yulia comenzando a llorar de nuevo, -ven, dame tu mano- decía Squall ofreciéndole la mano a Yulia, -¿a donde vamos?- preguntaba Yulia desconcertada, -lo sabes muy bien, te llevo con ella, ella te espera impaciente y tu a ella- Squall la toma de la mano, Yulia se limpia las lagrimas, ahora vuelve a sonreír, Squall y Yulia toman dirección a puerta del departamento, el umbral de la puerta se ilumina una silueta que irradia una luz segadora la espera del otro lado, Lena la espera al otro lado para amarse por siempre...


Lo que se hace con amor no tiene final... todo es continuación...


...NEO
¿Has tenido la sensación de no saber si estas dormid@ o despiert@?, ¿Nunca has tenido un sueño el cual sientes que es real?, ¿Y si no pudieras despertar de ese sueño?, ¿Como diferenciarías el mundo de los sueños del mundo real?... A veces siento al despertar, que el sueño es la realidad. Sueña, vive, escucha, y habla usando para eso el corazón, siente que el viento a sido hecho para ti, siente que la lluvia besa tu cara, creé que la luna puede calentar, y el sol tus noches acunar... una vez tuve un sueño, soñé que era libre, libre... The Future Is Now... Freedom For All Mankind...
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MensajeTema: Re: City of angels // por: neo [Completo]   5/8/2011, 23:58

me enkanto estubo padrisimo
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MensajeTema: Re: City of angels // por: neo [Completo]   

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City of angels // por: neo [Completo]
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