Yuri's Lyrical Secrets

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 Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]

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kconniye
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   28/7/2008, 22:11

Capítulo XXV

Lena volvió a mirar a los ojos de su amada Yulia. La pelinegra se encontraba más calmada y preguntó:
- ¿Fuiste tú quien llamó el domingo?
- No...Yo no te he llamado antes de hoy - le contestó la pelirroja, sin
entender a o que se refería su amada.
- Todo es tan extraño.
- Por ahora...Olvidemos las explicaciones. Sólo piensa en que estamos juntas.
- Y...¿Ella?-preguntó Yulia, con algo te temor.
- En mi corazón...Solamente existes tú.

Compartieron una de esas miradas mágicas que anteceden al beso, mientras cada una desviaba su vista de vez en cuando a los labios de la otra. Repentinamente Yulia musitó:
- Quiero existir en otro lugar, aparte de en tu corazón...Quiero estar en tu vida... Físicamente.
La pelirroja selló los labios de Yulia con un beso. Yulia se abrazó al cuello de Lena, mientras que Lena rodeba la cintura de Yulia. Los besos de la pelirroja continuaban, como si quisiera en ese instante darle a su amada todos los besos que le había negado tiempo atrás.

Momentos después ya no existía nada que no fuesen ellas. Sus besos se habían vuelto el polvo mágico de los cuentos de hadas, esparcido por cada parte de piel. La ropa comenzó a estorbar, así que la pelirroja comenzó a desnudar a Yulia de la cintura hacia arriba. Sus delicadas y níveas manos comenzaron a acariciar la suave piel de Yulia, que hacía meses no exploraba; tomando su mayor atención los pequeños senos de su amante.

Lena fue conduciendo a Yulia hacia la habitación que compartieron tiempo atrás, y la que un sinfin de veces habían hecho el amor. Terminaron acostadas en la cama. Lena se encontraba sobre Yulia.
- He sido y soy solamente tuya...porque a ti únicamente he amado y amo - susurrró la pelirroja, sabiendo muy bien cual sería el efecto de sus palabras la Yulia, quien se encontraba
alucidana por la situación.
Pronto ambas se encontraban completamente denudas y en la habitación no se esuchaba otra cosa que no fueran sus gemidos, sus susurros (diciéndose cuanto se amaban) y sus agitados corazones, paltitando la música de cupido.

En la sala habían quedado tirados los teléfonos celulares de ambas, que casualmente sonaron uno seguido del otro. Pero que el sonido fue ignorado por las chicas.
Esa misma noche mientras Yulia y Lena llevaban a acabo su sesión amorosa, había alguien preocupada por su esposa: Evgenia. Como Lena no acostumbraba desaparserce en las noches, Evgenia pensaba que algo fatal le podía haber ocurrido. Estuvo con ese pensamiento por horas. Ya había intentando antes llamar a Lena por el celular, pero la pelirroja lo había apagado. ¡A ella no le puede haber pasado algo...por favor no!, pensaba Evgenia al mismo tiempo en que sacaba su telefono celular para volver a marcar el número de la pelirroja. Esta vez el celular sonaba...pero nadie lo contestó.

Evgenia tuvo un presentimiento que le golpeó el corazón y le lastimó. Entonces llamó al celular de Yulia. ¿Qué demonios estoy haciendo?, se preguntaba. Y si esta con ella, ¿qué? Yo misma llamé a Volkova porque sé lo que siente por ella y...no por mí. El celular también sonaba, pero nadie lo contestaba. Impulsada por algo en su interior que no comprendía bien, Evgenia se levantó del sofá de su sala y salió de la casa, hacia el lugar en donde había citado a Yulia y donde ella misma planeaba un encuentro de esta con Lena.

No se dió cuenta de que al salir de su propiedad la seguía un auto oscuro. En el interior se encontraban los dos hombres que la habían estado siguiendo durante la tarde.
- ¿Anotaste la tablilla?-preguntó uno de los hombres al otro.
- No. Está demasiado oscuro como para poder ver algo.
- ¡Bah! No sirves para nada...¡Es un volvo gris, al menos no lo pierdas de vista, Imbécil!
Sin dacir más, los hombres siguieron a Evgenia por las calles de Moscú. Hasta que ella aceleró en una esquina, aunque no se había dado cuenta de que la seguían, y los hombres la perdieron.
- ¡Demonios! La perdimos otra vez.

Minutos más tarde Evgenia se encontraba frente al edificio en el que estaba el departamento que Yulia y Lena habían compartido tiempo atrás. Al acercarse a la entrada del estacionamiento, el guardia permaneció observándola por un instante, no se permitían personas que no fuesen habitantes del lugar.
- Buenas noches-lo saludó ella.
El pequeño hombrecillo vestido de azul, abría y ceraba los ojos como si la vista le molestara. Se estrujó los ojos y luego dijo:
- Señorita Volkova...No la vi salir, pensé que todavía estaba adentro.

El guardia le sonrió y le permitió el paso. Ella le sonrió de vuelta y entró al estacionamiento. Entonces Yulia está aquí...tal como la cité, pensó. Luego se estacionó y se decidió entrar al edificio, pero mientras caminaba hacia la entrada, observó que en una esquina se encontraba un auto que ella conocía muy bien: el auto de Lena. Sintió de repente como si le hubiesen arrojado una granada directamente al corazón, para hacércelo pedazos. Estan juntas...No hizo falte que le avisara a Lena. Así debía ser...

Evgenia se detuvo por un momento, insegura, indecisa sobre qué hacer. Pero luego pensó que era lo que quería: que Lena fuera feliz. Sentía que con cada paso que daba se sumergía más y más a un agujero negro, del que no había salida. Su corazón estaba destrozado porque sabía que desde esa noche ya no volvería a tener otra oportunidad con Lena. Entró al su auto nuevamente y se dejó caer a llorar, para intentar sanar su corazón destrozado. Pero era imposible, porque con cada lágrima derramada sentía que le dolía más.
Los cálidos rayos del sol golpeaban el cuerpo de Lena Katina, quien yacía en la cama junto a su amada Yulia. Se encontraban abrazadas y sus piernas entrelazadas con la de la otra. La luz hizo que Lena fuera abriendo sus ojos grises lentamente, tan sólo para encontrar se con los más hermosos ojos azules, que la comtemplaban como si vigilaran el más preciado tesoro. Yulia le sonrió de primera intención. Lena le devolvió la sonrisa. Luego acercaron sus labios y se besaron dulcemente.

- Buenos días-musitó aún sonriendo la pelirnegra.
Lena la volvió a besar y luego le preguntó:
- ¿Despertaste hace mucho?
- No dormí...No quería que pasara lo de la última vez. Temí que te fueras y...
- Shh...-Lena le selló los labios con un dedo índice-¿Todavía no entiendes que no puedo vivir sin ti?...Sin el sonido de tu voz susurrándome palabras de amor, sin tus labios que me roban besos y me dejan sin aliento...Sin ver el cielo en tus ojos y sentirlo en tu piel....No puedo vivir sin nada de eso, Yulia...Siento que eres tan mía como yo lo soy tuya...por todos los tiempos...Y te amaré por la eternidad.
- Por siempre...Eres todo para mí, Lena.

Volvieron a besarse una y otra vez. Volvieron a hacer el amor. Tiempo más tarde Lena recordó a su esposa.
- ¡Evgenia!
- ¡¿Qué?! ¿Porqué piensas en ella ahora?-se molestó Yulia.
- Es que todavía estamos en la misma casa y ella debe estar preocupada pensando que algo me ha de haber pasado. Entiende que debo hablarle sobre lo nuestro...
Aunque ella sabe muy bien que te amo a ti y no a ella...Pero quiero hacer las cosas como deben ser. Así que...- la pelirroja comenzó a levantarse y a buscar su ropa, que estaba esparcida por el piso - Debo ir y solucionar las cosas con ella.
- ¿Ahora?
- Sí, amor.

Yulia se incorporó y también comenzó a buscar su ropa, mientras le dijo a Lena:

- Te acompaño.
- No. Esto debo hacerlo solamente yo.
- Pero...
- Amor, entiende...Quédate tranquila. En cuanto hable con ella y empaque mis cosas para irme de la casa, te llamaré.
Volvieron abesarse. Yulia se resignó en cuanto a su insistencia en acompañar a la pelirroja. Sabía que esta vez Lena regresaría.

Minutos después la pelirroja salió del departamento, mientras que Yulia se bañaba. Tiempo después Yulia salió también. Al llegar al estacionamiento del edificio y entrar a su auto, suspiró profundamente. Era un suspiro de alivio, ya que su vida estaba girando a ser la de antes. Lena volvería a su lado, era más que suficiente. Sus pensamientos volaban planificando cómo sería su vida cuando volvieran a estar juntas.

Encendió el auto y se dispuso a dar marcha. De repente escuchó el sonido fuerte de una portezuela al cerrarse. Miró hacia un lado y distinguió la figura de una mujer, a cierta distancia, que acababa de salir de un auto idéntico al de ella.

- ¡Joder! ¿Qué demonios hace ella aquí?-Yulia se molestó al ver que la que se acercaba era Evgenia.
La esposa de Lena se notaba cansada, sin ánimos de nada. Lo que Yulia no sabía era que esta había pasado la noche en el auto, en ese estacionamiento, ya que se sentía tan mal que no pudo conducir.

Al llegar junto a Yulia, esta notó que Evgenia no se veía enojada. Más era una expresión helada, así que Yulia se preguntó si ya se habría enterado de que Lena pasó la noche en ese lugar. La pelinegra iba a abrir su boca para preguntar a Evgenia el porqué de su precensia en ese lugar. Pero no pudo ya que Evgenia movió el brazo tan velozmente que no le permitió hablar a Yulia. Y lo próximo que sintió Yulia fue como el puño de Evgenia se le estrellaba en el rostro. La acción pasó tan rápido que Yulia permaneció quieta, confundida y sin saber cómo reaccionar, ya que no se esperaba lo ocurrido.
- Antes de que preguntes...Eso fue por haberte acostado con Lena hace meses, mientras yo estuve en Londres-le comentó Evgenia, mateniéndose firme y sin parpadear frente a Yulia-Lo de anoche...No importa. Me duele como si me hubieran enterrado una daga en el corazón...Pero fui yo quien te llamó el domingo.

Después de esas palabras Evgenia dió media vuelta para marcharse.
- ¡Espera! ¿Porqué lo hiciste?
- Ella lo es todo para mí. Por ella sería capaz de cualquier cosa...Ya nada importa...Ahora tengo que irme y vivir mi vida, aunque...La vida ya no me sepa a nada. Sólo espero que Lena pueda ser feliz...Hazla feliz, Volkova.
- Eso no tienes que decirlo.
Evgenia se volteó y volvió a caminar unos pasos:
- ¡Ey, Rudnikoa!
Evgenia se detuvo, pero no volvió a voltear hacia Yulia, lloraba y no quería que esta la viera así.
- No sé porqué pero...Ya no siento ninguna antipatía por ti...a pesar del golpe...apesar de todo-Yulia se pasó la mano por el labio inferior, ya que sangraba.
- Quizá tu pesadilla esté terminando, Volkova...Quizá todo está terminando.

Evgenia continuó hacia su auto, entró y se marchó del estacionamiento. Dejando a Yulia inmersa en sus pensamientos, mientras se pasaba la mano, una y otra vez, por el labio inferior. Luego entró a su auto y sacó un pañuelo para limpiarse el hilillo de sangre que le corría del labio. ¡Rudnikova es una salvaje!, pensó Yulia. No sé que demonios le vió Lena.

Yulia encendió el auto y lo puso en marcha, para salir del estacionamiento. Al contrario de Evgenia, Yulia se sentía con más ganas de vivir que siempre. Ahora volvía a ser la que siempre fue. Estaba segura de que nadie la detendría porque ya había recuperado a su felicidad: a Lena. Inesperadamente, al final del estacionamiento, cuando ya casi estaba afuera., un auto oscuro entró a toda velocidad y le impidió el paso a Yulia. La pelinegra no entendía qué pasaba. De
repente pensó que podía tratarse de un accidente. La pelinegra bajó la
ventanilla y se asomó. Le dijo al conductor del otro auto:
- ¡Ey! ¿Puede sacar su vehículo del medio? Está impidiendo la salida.

No recibió respuesta pero del auto oscuro salieron dos sujetos de aspecto nada amigable. Ambos vestían de negro y se veían sospechosos. Yulia comenzó a sentirse nerviosa cuando se acercaron al auto de ella y no le pronunciaban palabra alguna. Uno de ellos aprovechó que Yulia había bajado la ventanilla, y comenzó a abrir a la fuerza la portezuela del lado del conductor.
- ¡¿Qué hace?!-le gritó Yulia, sabiendo algo malo ya estaba pasando.

El que abrió la portezuela del auto, haló a Yulia y la sacó del auto. La sujetó con fuerza, mientras el otro se encargaba de atarla.
- ¿Que demonios pasa? ¿Quienes son y porqué hacen esto?-exigía saber Yulia, deseperada por lo que estaba pasando-¡Suéltenme! ¡Déjenme ir! Yo no tengo nada que ver con ustedes-Yulia intentaba patalerar para safarze, pero la tenían bien sujeta. Finalmente le pusieron una mordaza.

- ¿Quieres saber porqué estamos aquí haciendo esto?-preguntó uno de los hombres - Culpa a tu padre...¡Ese maldito viejo traidor!...Semyon Rudnikov...Cúlpalo a él.
Yulia se desesperó más aún al escuchar el apellido Rudnikov. Evidentemente esos torpes la habían confundido con Evgenia. Pero por más que ella intentaba decir que no era Evgenia, la mordaza no la dejaba.
- Rudnikov tenía un trato con nuestro Don...Pero lo rompió y se metió a hacer negocios en nuestra zona-explicaba uno de los hombres-Ahora le queremos enviar un mensaje contigo...El que traiciona al Don...La paga caro. No queremos que se diga que las co...

El hombre continuó diciendo algunas cosas más. Yulia comprendió exactamente lo que pasaba. Le había llegado su hora... Justamente cuando más desesos sentía por vivir. El hombre permaneció en silencio por un momento. Luego el otro sacó un arma de fuego de su saco. Fue estirando el brazo hasta colocar el arma en el área pectoral de Yulia. La joven veía como todo pasaba tan lentamente que de repente el mundo se volvió la escena en cámara lenta de una película en blanco
y negro.

Por la mente de Yulia comenzaron a pasar imágenes de su vida completa, especialmente más detalladas desde que en esas imágenes apareció Lena. Era un contraste con lo que sus ojos veían que pasaba frente a ella (todo en la agonía letal de los segundos que se habían transformado en siglos), y las imágenes que inundaban su mente (la gloria de sus recuerdos más atesorados, que aunque en su vida habían durado bastante tiempo, ahora se transformaban en fragmentos de
segundos).

De aquellos brillantes ojos azules comenzaron a salir lágrimas desesperadas, mientras ella intentaba, en vano, hablar y aclarar la confusión de aquellos dos emisarios de la muerte. La última imagen que vino a su mente fue el recuerdo de Lena... Su imagen, su voz... Lo próximo que escuchó fue cuando el hombre que le apuntaba tiró del gatillo. Luego... No escuchó nada más... Ni vió nada más. No
sintió ni cuando su cuerpo cayó al piso, ni vió partir a los hombres. Su cuerpo permaneció tirado, mientras sus recuerdos luchaban por permanecer en una mente que ya no pensaba... y en un corazón cuyos latidos parecían haber desaparecido.

El silencio se había hecho dueño y señor de aquella habitación blanca e insípida. Todo parecía haberse detenido. Unos tristes ojos verdes-grises miraban con dolor a su amante, que se encontraba acostada en aquella cama, cubierta por sábanas blancas.

Lena se encontraba en un hospital, vigilando lo que parecía ser el sueño eterno de Yulia Volkova. Ya que esta última parecía no poder despertar de su letargo forzado. La pelirroja se secó las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas y se acercó a Yulia. Se inclinó y le rozó los labios con los suyos. Luego se sentó en la silla que había junto a la cama. Tomó la mano izquierda de Yulia, la sujetó con fuerza mientras le pronunciaba:
- Estoy junto a ti, amor... Te amo. Ya vas a ver cómo juntas podremos salir de esto.
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kconniye
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   28/7/2008, 22:31

La hermosa mujer de ojos verdes besó la mano de su compañera y en ese momento la puerta de la habitación se abrió para dar paso a una joven parecida a Yulia. Pero su cabello era castaño y de estatura era un poco más alta que Lena. La mujer llevaba un brazo vendado, recientemente había sufrido algún tipo de accidente.
- Buenos días - saludó la joven, mientras colocaba un arreglo floral cerca de Yulia.
- Buenos días, Evgenia - le contestó Lena.
- ¿Cómo amaneció Yulia? - preguntó Evgenia, preocupada por el estado de salud de la cantante.
- Igual que siempre... Solamente duerme.
- Yo... Solamente pasé a verlas. Especialmente a Yulia. Se me hace demasiado injusto esto que les ha pasado. Siempre he sido fanática de ambas, más de Yulia... por eso mi look jeje. Bueno... Sabes que les deseo que salgan de esto.
Ojalá yo hubiera podido hacer algo más por ustedes.
- Tú ya has hecho suficiente, Evgenia... Gracias a ti Yulia aún tiene
esperanzas. Además le diste de tu sangre.

Ambas permanecieron hablando durante algunos minutos más. Luego Evgenia se despidió y salió de la habitación. Lena continuó junto a Yulia. Más tarde la pelirroja se quedó dormida en quella incómoda silla, y no era para menos ya que había perdido muchas noches por permanecer vigilando el estado de su compañera.
De vez en cuando la pelirroja despertaba para asegurarse de que Yulia aún respiraba. No sabía porqué pero a pesar de que los médicos le habían dicho que Yulia no moriría por dejar de respirar, Lena se empeñaba en vigilar constantemente que su amada continuaba respirando.

En una de esas, cuando Lena, despertó y contemplaba a la pelinegra, recibió un susto, ya que Yulia abrió los ojos y se sentó en cuestión de segundos, al mismo tiempo que emitía un ruído semejante al que hace la gente cuando se está ahogando en agua y sale en busca de aire. Yulia permaneció sentada, y lo primero que hizo fue llevarse la mano al pecho, para comprobar que su corazón latía aún. Acto seguido comenzó a llorar como una niña pequeña. Ni siquiera había notado que Lena estaba junto a ella, hasta que esta la abrazó y comenzó a llorar junto con ella.

- ¡Lena! - pronunció Yulia sin dejar de llorar - ¿Estoy viva o tú también estás muerta?
- Yulia... Mi Yulia... Estás despierta - lloraba la pelirroja - ¡Vives!
- Creí... que estaba muerta.
- Shhh, amor no digas eso. Estás bien... Ambas estamos bien.

Continuaron abrazándose por momentos que parecieron eternos. Luego se besaron, hasta que Yulia comenzó a sentir el fuerte dolor en sus constillas, en un hombro y en la cabeza. La pelirroja llamó al doctor y pronto éste junto con una enfermera comenzaron a revisar a la paciente, quien estaba herida y vendada en los tres lugares antes mencionados. Mientras ellos la nalizaban Lena observaba.

- ¿Puede recordar su nombre? - le preguntó el doctor, como proceso de rutina.
- Volkova Yulia Olegovna - contestó la paciente.
- ¿Puede recordar su vida?
-Sí... Eso creo.
- ¿Recuerda que fue lo que le pasó para que llegara a este lugar?

La mujer de ojos azules se mantuvo pensativa por unos instantes. Estaba reorganizando sus ideas. Lena se acercó a ella y la tomó de las manos.
- ¿Recuerdas, amor? - le preguntó la pelirroja.
- Sí... Yo... Recuerdo que estaba en el departamento que compartíamos, después de habernos reconciliado y... - mientras Yulia hablaba la pelirroja la miraba extrañada, sin entender a qué suceso se refería la pelinegra - Tú saliste a explicarle a Rudnikova que volverías junto a mí y...
- Yulia... ¿De qué hablas? - la pelirroja comenzaba a asustarse, ya que Yulia narraba incoherencias - ¿A qué reconciliación te refieres? ¿Qué tiene que ver Evgenia Rudnikova?

Lena notó que la enfermera y el doctor se lanzaron una mirada cómplice, como comunicándose algo.
- Déjela que prosiga lo que esté contando, señorita Katina - indicó el doctor.
Así que aunque extrañada, Lena continuó escuchando la narración de Yulia.
- Bien... Recuerdo que la mañana después de nuestra reconciliación, tú saliste a hablar con ella... Con Rudnikova... Yo salí después. En el estacionamiento encontré a Rudnikova... Incluso ella me golpeó aquí - Yulia se tocó el labio inferior, el cual no tenía ningún indicio de haber sido golpeado - Cruzamos algunas palabras y... Ella se fue. Luego llegaron unos tipos que me parecieron sospechosos... Me confundieron con Rudnikova... Al parecer su padre, un mafioso, tenía una deuda pendiente con ellos... Así que creyendo que yo era Rudnikova... Me dieron un tiro en el pecho. Luego... no recuerdo más.

Al concluir su relato, Yulia se pasó la mano por donde se suponía había
recibido el disparo. Pero no estaba herida en el pecho. Ella misma se
sorprendió y no pudo ocultarlo.
- ¿Qué sucede? - preguntó Yulia, viendo que todos se miraban entre sí.
- ¿En que año estamos Yulia?
- 2007.
Lena emitió un fuerte suspiro y preguntó muy preocupada al doctor:
- ¿Qué le pasa a Yulia, Doctor? ¿Porqué recuerda cosas que no pasaron y cree que estamos dos años adelantados?
- ¡¿Qué?! ¿De qué hablas Lena? ¡Qué está pasando! - exigía saber Yulia - ¿Y poqué estoy herida en lugres donde no recuerdo haber recibido disparos? Díganme. ¡Dime, Lena!
- Escuchen, escuchen... Cálmense - decía el doctor - Señorita Volkova, usted estuvo en coma por dos semanas... Estuvo apunto de morir y era muy posible que no saliera del coma. Será mejor que decanse y que más tarde aclaremos todo esto.

Los ojos azules de Yulia buscaron la mirada de Lena, como buscando una explicación a las palabras del doctor. Se veía totalmente confundida. Su compañera la abrazó con fuerza y le prometió contarle más tarde lo que realmente la había dejado en ese hospital.
Yulia Volkova estuvo reposando durante todo el día anterior. Ahora en ese nuevo día se sentía mejor, luego de que la obligaron a realizar una serie de ejercicios y pruebas médicas para corroborar que su estado de salud estuviera bien.

En esos momentos se encontraba almorzando, sentada en la cama de la pequeña habitación del hospital. Lena estaba junto a ella, sentada en una esquina de la cama. Se preocupaba por mimar a Yulia y hacerla sentir bien. El doctor les había explicado que los recuerdos erróneos de Yulia se debían a una confusión causada por los estados de la conciencia, pero que pronto estaría recordando todo normalmente.

- ¿Y bueno? ¿Me contarás ahora lo que realmente pasó? - le preguntó Yulia a Lena - Necesito saber... porque no quiero permanecer confundida. ¿Qué fue lo que pasó, Lena? ¿Porqué estuve en coma durante esas dos semanas?
La pelirroja le dió un beso en la frente a Yulia. Luego le contestó:
- Está bien, amor... Te voy a contar... ¿Recuerdas el concierto que estuvimos ofreciendo en San Petersburgo hace dos semanas?
La pelinegra hizo gesto de intentar recordar. Entonces Lena se dió cuenta de que probablemente la estaría confundiendo más aún, ya que Yulia pensaba que estaban en el año 2007.

- Fue durante la noche del domingo 2 de abril de 2005 - Lena recordaba la fecha exacta ya que todo había ocurrido realmente hacía dos semanas, aunque para la mente de Yulia hubiesen transcurrido algunos años.
- Recuerdo... ¿Cómo olvidarlo? Fue cuando aquellos tipos intentaron matarnos y... Te culparon de asesinato... El inicio de la pesadilla - comentó Yulia, dejando a un lado la cucharada con gelatina de limón que estaba por llevarse a la boca.
- Fue el inicio de la pesadilla, amor, pero las cosas no ocurriron como tú crees... Nadie me culpó de asesinato.
- ¿¡Cómo?!
- No, amor... Te contaré... Todo comenzó cuando yo entré molesta al camerino, ¿recuerdas? Estaba enojada contigo porque la noche anterior habíamos discutido y... También estaba celosa porque te vi hablar con una mujer antes del concierto.
- ¡La reportera!
- Sí, amor... La reportera - sonrió Lena - Te decía que entré al camerino y... Acontecimientos de la madrugada del lunes 3 de abril de 2005:

Durante el concierto las chicas estuvieron estupendas. El público estuvo aclamándolas durante cada canción. Finalmente culminó y las chicas volvieron tras el escenario hacia el camerino. Estaban exhaustas y lo primero que hicieron fue sentarse. Yulia se tiró sobre el sofá y Lena se acomodó en una butaca.
- ¿Te vas a quedar enojada por siempre? - preguntó Yulia - Ya te dije que cuando lleguemos al departamento en Moscú, hablaremos de todo esto... matrimonio... niños. ¡De lo que quieras, Nena! ¡Ya quita esa cara, Lena! Te vas a arrugar antes de tiempo.

Yulia sonrió dulcemente y la respuesta de Lena fue arrojarle con suma fuerza uno de los cojines que estaban junto a esta.
- ¡Demonios, Lena! - gritó Yulia al mismo tiempo en que se ponía de pie - ¿Qué te pasa? ¿Ahora qué?
- ¿Quién era aquella mujer con la que hablabas?
- ¿Qué mujer? ¡No estaba hablando con ninguna mujer!
- Ahh, ¿no la recuerdas? ¡Aquella de pelo castaño que estaba frente al camerino de las balarinas! - dijo Lena en un tono de voz más alto y molesto.
- ¡Lena, no empieces con tus celos! ¿Cómo es posible que a estas alturas me salgas con esos celos? ¡Sabes que he cambiado mucho desde que nos conocimos! Mis tiempos de picaflor ya pasaron... No pondría en riesgo nuestra relación por nadie. ¡Te amo! - comenzó a decir Yulia, un tanto exasperada por los celos de su compañera.
- Entonces, ¿quién era?
- Una reportera.
- Sí, claro - comentó con desconfianza la pelirroja.
Luego Lena se cambió de ropa y se dirigió hacia la puerta.

En ese momento alguien tocó a la puerta. Luego entró; era Iván.
- ¿Otra vez con lo mismo? - preguntó Iván al observar los rostros de las jóvenes.
Ninguna contestó. En lugar de eso Lena dijo:
- Ahora regreso.
- ¿A dónde vas? - exigió saber Yulia. La pelirroja no contestó y salió enojada del camerino.
- ¡Lena, Lena! - gritó Yulia - ¡Con mil demonios!

Iván permaneció mirando a Yulia, quien se sentó algo furiosa. Luego ella se pasó las manos por el rostro y dijo:
- Quiere que tengamos hijos.
- ¿Y tú no los quieres tener con ella? - le preguntó Iván.
- ¡Por supuesto que quiero tener hijos con Lena! ¡La amo! ¡Ella es mi vida!
- ¿Entonces?
- Es mucho más complicado que eso...

Alguien volvió a tocar a la puerta en ese momento. Iván preguntó que quién era, y los guardias que estaban en la parte de afuera le respondieron qu era un camarero. Le permitieron el paso.
- Buenas noches - dijo él, entrando con un carrito de dulces.
- Que extraño que vuelvan a enviarles algo de comer a las chicas... Aquí ya han puesto comida sufuciente - comentó Iván, al mirar hacia la mesa que estaba en el centro del camerino; la cual estaba repleta de diferentes platos y frutas.
-¡Ja! Ya ve... Estas chicas son muy consentidas aquí - comentó el camarero al colocar los platos en la mesa.

Luego se acercó a Yulia y le pidió un autógrafo, el cual ella le dio.
- ¿Y su compañera? ¿Podría darme el autógrafo también?
- Ella salió un momento - contestó la pelinegra.

El camarero salió y alejándose del lugar sacó su celular y llamó a alguien.
- ¿Fedya? - dijo el camarero - Soy yo, Danislav... La otra chica está fuera del camerino. Encuéntrala... Sí... Haz lo que tienes que hacer.

Mientras tanto en el interior del camerino, Yulia notaba que Lena no regresaba.
Se levantó de donde estaba sentada y le comentó a Iván:
- Ya regreso.
- ¿A donde vas, Volkova?
- A ver en dónde se metió Lena.
- Sabes que el lugar está atestado de prensa - le advirtió Iván - Al menos llévate a alguien.
- ¡Bah! Regreso rápido, yo me las arreglo... Conociendo a Lena como la conozco, como está enojada conmigo debe haber llamado un taxi y ha de estar esperándolo afuera, por la parte solitaria.
Después de decir esto Yulia salió del camerino.

Se topó con los guardias que custodiaban la entrada del camerino, para que nadie las molestase. Y siguió caminando hasta llegar a un pasillo solitario en la parte de atrás del estadio. Era una salida diseñada especialmente para la partida de los artistas, para que no tuviesen que toparse con la prensa ni los fanáticos enloquecidos. Pero Yulia no se dió cuenta de que alguien la seguía: el reverendo Danislav, disfrazado aún de camarero.

Danisla se acercó silenciosamente a Yulia, por la espalda. La sorprendió y la sujetó, arreglándoselas para cubrirle la boca y evitar que ella pidiese ayuda.
Ella no sabía quien la sostenía, pero podía ver que su agresor llevaba un arma de fuego. Comenzó a temblar de miedo.
- Shhh.... No intentes moverte - le ordenó el hombre - ¡Y camina hacia allá! - le indicó una esquina oscura.
A ella no le quedó más que obedecer, por salvar su vida. El corazón de Yulia estaba angustiado por Lena. Pensaba que si a ella le estaba ocurriendo algo así, probablemente harían lo mismo con la pelirrroja, ya que no era la primera vez que las atacaban.

- ¿Sabes por qué vas a morir? - preguntaba el reverendo, mientras sujetaba a Yulia y le cubría la boca - Es nuestra misión salvar al mundo de una plaga como tú... y como lo es tu compañera. ¡Son emisarias del mal! - gritó el hombre, olvidando por un momento que debía guarsar silencio. Él estaba descontrolado y Yulia aprovechó la oportunidad para defenderse.

Ella lo pateó entre las piernas y salió corriendo del lugar. El se retorció de dolor, pero su misión era más importante, por lo que olvidándose del dolor logró reponerse. Así que mientras Yulia corría , alejándose del lugar, él le apuntó con el arma de fuego que tenía. Disparó tres veces sucesivas. Ella cayó al piso, mientras la sangre comenzaba a emanar de su hombro, su costado y un hilillo de sangre le salía de la cabeza. Una de las balas le había rozado la parte derecha de la cabeza, cerca de la oreja. La bala no entró pero le rasgó parte.

El criminal caminaba velozmente, directo a su presa. Debía terminar con su misión. Pero no se había fijado en que detrás de él, por otra entrada, había llegado una persona al lugar. Era una fanánica del dúo, a quien se le ocurrió entrar por ahí para ver si podía llegar al camerino de las chicas, colarse y robarle unos autógrafos, además de fotografiarse junto a ellas. Pero lo que encontró fue la desastrosa escena de un hombre con un arma y Yulia desangrándose en el piso.

Danislav seguía caminando velozmente hacia Yulia Volkova. La fan de t.A.T.u., una joven de ojos azules y cabello castaño, corrió en defensa de su ídolo musical. Cuando el Reverendo Danislav percibió que alguien se le acercaba por detrás, era demasiado tarde. Ya tenía a aquella mujer sobre él, propinándole golpes de Taekondo. Las patadas lo llevaron al piso, aquella mujer se sabía defender demasiado bien.

La fan salvadora de Yulia comenzó a dar gritos desesperados para que alguien las escuchara, y vinieran a ayudar a Yulia y a llevarse al atacante que ahora permanecía incosciente en el piso. Esa joven se acercó a Yulia y acomodó la cabeza de esta en su regazo. Comenzó a limpiarle la sangre que emanaba de su cabeza. Yulia parecía estar totalmente incosciente, pero sus ojos se entreabireron un poco. Lo único que vió fue a una joven desconocida, pero que se parecía en
ciertos rasgos a ella.
- Soy Evgenia Rudnikova - dijo la fan que había salvado a Yulia - Te prometo que todo estará bien.

Los ojos de Yulia volvieron a cerrase y no verían la luz otra vez hasta pasadas dos semanas. En ese momento llegaron guardias a la escena, traídos por los gritos de Evgenia. Ella les alertó. Unos cuantos guardias permanecieron ahí, llamando una ambulancia. Los demás fueron en busca de Lena, ya que sospechaban podía estar en peligro similar.
Momentos antes de que Yulia hubiera recibido los disparon, Lena se había salido del Estadio por la parte trasera, para que nadie la viera. Estaba tan molesta con Yulia que no quería verla por un buen rato. Así que había decidido irse en taxi hacia el hotel. Ni siquiera le había avisado a Iván. De lo que no se dio cuenta la joven era de que alguien la estaba siguiendo; era un hombre. La chica permaneció caminando hasta alejarse de la multitud que estaba fuera del estadio.
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kconniye
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   28/7/2008, 22:33

Yulia
se va a preocupar si no llego al camerino, pensó la pelirroja. Después de
todo... ¿Me estaría diciendo la verdad? Sí... Aquella mujer debió ser realmente
una reportera. No sé ni porqué me molesté... Después de todo ella siempre ha
sido una coqueta y se ríe con todo mundo... y yo siempre lo he sabido; estoy
acostumbrada a eso. Será mejor que vuelva. Yulia tiene razón y debemos hablar
sobre todo esto en el departamento de Moscú.

La pelirroja decidió volver al interior del Estadio, pero en cuanto dio media
vuelta tropezó con el torso de un hombre. Ella miró su rostro y el pavor se
apoderó de su cuerpo. Lena no lo reconoció, pero era alguien que había
intentado apuñalarla a ella y a Yulia... era Fedya.
- Disculpe - dijo Lena, quien intentó alejarse.
Pero el hombre la apretó por un brazo y le preguntó:
- ¿A dónde crees que vas?
- Ehhh...
- ¿No me reconoces?
- ¡Ohh, por el cielo! Suéltame o comienzo a gritar.
- Shhh, shhh... Calladita - el hombre sacó un arma de fuego y se la pegó en la
espalda a Lena.

Fedya estaba obligándo a la joven a caminar hacia otro lugar. Lena estaba
temblando por completo. Sentía muy próximo su fin.
- Llama a la otra YLS - le ordenó Fedya, cuando se detuvieron en un lugar
poco concurrido.
- ¡No conozco a ninguna YLS!
- ¡Anda! ¡Sabes a lo que me refiero! - le gritó el hombre al mismo tiempo en
que le daba una cachetada que le partió el labio a Lena - Llama a la YLS que
canta contigo y díle que venga.
- No voy a llamar a nadie.

Los minutos pasaban y el agresor perdía la paciencia. Comenzó a gritarle a Lena
los motivos por los que ella merecía morir. Estuvo a punto a de halar el
gatillo, y la pelirroja comenzó a llorar. Pero ocurrió algo inesperado para
Lena: se esuchó el sonido de un disparo. Pero no contra ella, sino contra su
atacante, quien la miró fijamente antes de caser al piso.

La pelirroja miró hacia adelante, y se encontró con que un grupo de guardias
armados estaban en el lugar. Lo que no sabía era que quien le había avisado a
esos guardias del peligro era una fan que no conocía aún: Evgenia.













Capítulo XXVI

Aún en su cama del hospital, Yulia Volkova permanecía sorprendida con el relato
que le contó Lena. Mientras la pelirroja iba narrando a su manera la historia,
Yulia había recordado lo que le había sucedido. Pero todavía se sentía
confundida, ya que sentía que durante esas semanas del coma había estado
viviendo dos años en los que ocurrieron sucesos totalmente diferentes a la
realidad. Durante su "vida" mientras estaba en coma, Lena fue
encarcelada, luego salió, se separó de Yulia y se casó con otra.

- Nada fue real - musitó Yulia mientras su mirada parecía perdida.
Lena, quien estaba junto a ella, la abrazó y la besó tiernamente. Y le susurró
al oído:
- No lo fue... Ahora todo está bien, amor... Todo está bien.
- Lo último que escuché antes de perder el conocimiento por completo... fue el
nombre de Evgenia Rudnikova... y fue el último rostro que vi.
- Quizás por eso... Fue uno de los personajes principales en la pesadilla que
viviste durante el coma - comentó la pelirroja - En cuanto a lo del niño
Anatoliy, pues lo imaginaste por que conocimos al pequeño niño ciergo un día
antes del concierto, ¿recuerdas?
- Sí.
- Ehh... Mira... Estos son reportes que salieron la mañana después de lo
sucedido.

Lena le extendió a Yulia un recorte de periódico que llevaba consigo. Los ojos
azules de Yulia se enfocaron en aquella noticia de hacía dos semanas:

Lunes, 17 de abril de 2005
Dúo t.A.T.u. Atacado Por Extremistas Religiosos y Salvado Por Una Fanática
por A.F.A

Las mundialmente conocidas Yulia Volkova y Lena Katina, integrantes del
controversial dúo lésbico t.A.T.u., fueron atacadas por extremistas religiosos
durante horas de la madrugada, luego de haber ofrecido un concierto en San
Petersburgo. El grupo de religiosos era encabezado por el Reverendo Danislav
Cavanov, quien se engarbaba de impartir las enseñanzas religiosas en una
iglesia cercana al lugar de los hechos. El otro atacante directo fue Fedya
Tabachnik, quien ya una vez había sido acusado por atacar al dúo lésbico y
quien recientemente había salido de prisión. Este último resultó muerto en el
incidente. Los guardias fueron alertados del peligro por una fanática del dúo.
Lena salió ilesa, pero lamentablemente Yulia Volkova ha sido herida. Se sabe
que está debatiéndose entre la vida y la muerte. Las fuentes del hospital
indican que...

Yulia dejó de leer y colocó la noticia a un lado. Luego comenzó a mirar el otro
reporte:

Lunes, 17 de abril de 2005
Fanática Del Grupo Musical t.A.T.u. salva integrantes de una muerte segura
por A.F.A

¿Hasta dónde llega el fanatismo de la gente por sus artistas predilectos? ¿Será
capaz un fan de arriesgar su propia vida por la de sus artistas? Evgenia
Rudnikova sí. Esta joven moscovita se convirtió en salvadora de Yuia Volkova y
Lena Katina durante la madrugada de hoy, cuando un grupo fanáticos religiosos
atentó contra sus vidas. Rudnikova, de 22 años y acabada de salir de prisión
por un delito de cuello blanco, que más tarde se demostró que no cometió, es experta
en artes marciales. Y además de usar sus técnicas de defensa para defender a
Yulia, donó parte de su sangre para esta cantante, ya que perdió bastante
camino al hospital...

Yulia colocó esa noticia junto a la otra y volvió su mirada hacia la de Lena:
- ¿Te sientes bien, amor? - le preguntó la pelirroja, mientras la tomaba de la
mano.
- Todavía estoy algo confundida pero... Estoy bien. Tú estás conmigo y jamás te
separaste de mi lado.
- Y no lo haré, Yulia.
La mujer de ojos azules besó una mano de Lena y le sonrió. Luego le preguntó:
- Amor... ¿En Nueva Zelanda existe un lugar llamado Christchurch?
- Sí, ¿porqué?
- Es hermoso... Quisiera que lo visitáramos.

Ambas permanecieron mirándose a los ojos. Compartieron miradas que las elevaban
al mismo cielo. Y a esas miradas las precedió un beso que comenzó como tierno,
pero que luego fue aumentando a una pasión intensa. El beso hablaba en lugar de
sus voces, ya que el beso le indicaba a la otra todos esos "te amo"
que no se habían dicho duarente las dos semanas anteriores. Fue como si con ese
sólo beso, lograran viajar a un lugar de sueños en donde existían únicamente
ellas. Les comenzó a faltar el aire... y con respiraciones agitadas se
susurraron:
- Te amo.
- Te amo.
Tres meses después:

La pesadilla había quedado atrás. Ya no existía en Yulia aquella confusión
causada por el coma sufrido. Además, había solucionado junto a Lena los
problemas de pareja por los cuales pasaron un día antes del concierto. Habían
contraído nupcias hacía menos de dos meses. En cuanto al tema de tener hijos,
habían decidido tener uno en cuanto ambas estuvieran preparadas y la carrera se
los permitiese. Ahora se encontraban en una hermosa etapa de sus vidas. En esos
momentos su mundo les sabía a miel sobre hojuelas.

Todavía disfrutaban de su luna de miel. Tal como Yulia quería, se encontraban
en Christchurch, en Nueva Zelanda. Había conocido ese lugar en su pesadilla,
mientras estuvo en el coma. Ahí le había servido como un lugar de escape, para
alejarse de una realidad tormentosa. Ahora la había convertido en un paraíso,
ya que estaba junto a su amor.

Esa tarde fresca Yulia se encontraba sentada a la orlilla de la playa. Sus pies
desnudos jugaban con la arena, mientras sus pensamientos se elevababan a lo más
alto, y daba gracias por la felicidad que tenía... por Lena, por su vida. Por
un momento volvió su mirada hacia atrás, hacia la casa playera en donde se
estaban quedando ella y su esposa Lena. La pelirroja aún debía estar dormida,
ya que aún debía estar cansada debido a la noche que habían pasado; habían
estado haciendo el amor hasta quedar sin energías. Yulia sonrió al recordar
cada minuto de aquella noche.

Luego volvió a mirar hacia el mar. El viento revoloteaba sus cabellos y ella
suspiraba profundamente, como queriendo oler la propia felicidad; el olor a
agua de mar entraba a sus pulmones y le causaba una sensasión de recuerdos
jamás vivídos. Recordó que en su "pequeña historia", mientras estuvo
en el coma, ella se había convertido en una gran compositora. Suspiró
profundamente. ¡Ojalá pudiera serlo! , pensaba mientras admiraba la hermosura
de las olas al causar la espuma cuando llegaban a la orilla. Estuvo con esa
sensasión por varios miutos. Y el tiempo comenzó a pasar sin que se diera
cuenta.

Momentos después sintió cómo algien se acercaba a sus espaldas. No le dió
tiempo a voltear porque cuando iba a hacerlo unas níveas manos, cuyo perfume ya
conocía de memoria, le cubrieron los ojos. Se le escapó un suspiro de
felicidad, mientras la persona que estaba tras ella se le acercaba y le
susurraba al oído:
- Adivina quien soy.

La sonrisa más hermosa se dibujó en el rostro de Yulia, quien en vez de
contestar a la pregunta, haló delicadamente a la persona que estaba tras de
ella y la tumbó con cuidado sobre la arena. Luego miró a esos ojos grises que
le desnudaban el alma, y ambas comenzaron a reír. Yulia había quedado con su
cuerpo sobre el de su esposa. Ambas tendidas sobre la arena, mirándose a los
ojos. Después de unos segundos la risa de ambas se detuvo.
- Lena... Mi vida.
- Te amo, Yulia.
- Yo también te amo. Te amo con toda mi alma.

Permanecieron cada una absorta en la mirada de la otra, sumergidas en ese
paraíso que solamente conocen las parejas que se aman más allá de todo. Luego
comenzaron cada una a mirar los labios de la otra, desviando nuevamente la
mirada hacia los ojos. Nada se escuchaba más que el sonido de las olas del mar,
acompañado por el rítmico palpitar de sus corazones acompasados. El mundo se
había vuelto una maravilla. Compartieron una mágica mirada y luego fueron
acercando sus labios lentamente. Hasta que cada una saboreó el beso más
especial que habían compartido. Y volvieron a besarse una y otra vez.

Así estuvieron durante minutos. Hasta que volveron a abrir los ojos y se
sonrieron. Yulia se sentó y ayudó a su esposa a sentarse.
- Esto no lo cambiaría por nada... Contigo lo tengo todo - comentó Yulia,
mientras acariciaba la mano de su esposa.
- Yo tampoco lo cambiaría, mi vida... Mientras esté junto a ti lo tengo todo.

Luego las miradas de ambas se volvieron hacia el mar, más allá del horizonte.
Un silencio se apoderó de ese instante. Pero la atmosfera estaba cargada de
amor, de sentimiento puro, así que el silencio era hermoso. Lena había
recostado su cabeza sobre el hombro de Yulia, mientras esta última rodeaba con
un brazo la cintura de su esposa.
- ¿En qué piensas? - preguntó Lena, rompiendo el silencio.
- En que en mi sueño, mientras estuve en el coma... Sabía componer la música
más hermosa que jamás hubiera escuchado y las canciones más fabulosas que
hubieran existido... Y todo lo componía por ti... Por el amor que siento por
ti.
- ¿Y quisieras hacerlo en la vida real? - preguntó la pelirroja, pero más bien
se escuchó como una afirmación.
- Me gustaría componerte algo... Pero las buenas canciones son como la poesía,
solo que con música... Y yo no sé cómo ser poeta. Más bien primero debería
aprender un poco... Comenzar a preguntarme qué es poesía... ¿Qué es poesía? -
preguntaba Yulia a la vida, mientras su mirada se clavaba en la de Lena. Esos
ojos azules hacían sentir a la pelirroja en un mundo mágico en donde solamente
ellas existían.

La pelirroja guardó silencio por unos segundos. Solamente se dedicó a admirar a
quellos ojos azules que tanto la cautivaban. Acercó lentamente sus labios a los
de Yulia. La besó, mientras le sujetaba el rostro. Luego, todavía soteniendo
delicadamente el rostro de Yulia y mirándola a los ojos, le citó una de
lasfamosas rimas de Becquer. La rima XXI.
- ¿Qué es poesía? Dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul - citó Lena
- ¿Qué es poesía?... ¿Y tú me lo preguntas?... Poesía... eres tú.

Sus labios volvieron a unirse en un beso tierno. Cada una jugaba con los labios
de la otra. Luego los besos fueron volviéndose más apasionados. Terminaron
acostadas sobre la arena, nuevamente. El sentimiento puro las envolvió en un
estallido de pasiones del que ninguna queria despertar. Cada una llenando de
caricias el cuerpo de la otra. Se susurraban frases de amor... de esas que
solamente surgen de los labios de un poeta, o de un simple ser enamorado.
Mientras la brisa se dedicaba a revolotearles el cabello y el mar no dejaba de
entonar su eterna melodía mojada. Una lluvia repentina, de esas que salen en
días soleados, terminó por adornar la escena, siendo ignorada por ambas
mujeres, quienes seguían en su propio mundo de amor.

Así seguía la vida... Así siguió por siempre. Todo estaba como debía ser.
Porque sus almas se conocían desde antes de la existencia y más allá del fin.
Nunca hubo principio ni habrá final... Ya que las almas que se aman están
destinadas a vivir juntas por más de mil eternidades.








FIN
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narualj
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   13/8/2008, 16:17

genial!!.. que lindas.. por otro lado.. todo lo que soño en tan poco tiempo 0.o.. +.+ genial lo max la historia
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belesita
Lektor
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   2/2/2010, 14:30

ja...esta buenisimo este fic...si k sii jeje

bueno mejor me voii a seguir leyendo los demas aiios
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Shikat
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   17/4/2010, 11:16

Snif!!!! maravilloso!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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darsteffi
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   26/4/2010, 11:29

demasiado bueno este fic!!
me gusto mucho!!
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http://www.metroflog.com/darnis_1
zhayho
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Localización : en el rincon mas recondito de este platena
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   12/6/2011, 01:39

estubo buenisima me enkanto
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MensajeTema: Re: Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]   

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Bajo el cielo y las estrellas de Volkonov y Kotenok [CoMpLeTo!]
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