Yuri's Lyrical Secrets

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 Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]

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Yulia
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:19

Aquella tarde no llegue al entrenamiento de natación, me sentía abatida y en lugar de que ahora me pudiera concentrar mas en mis estudios y mis entrenamientos estaba completamente distraída y me costaba mucho enfocarme en algo que no fuera lo que estaba pasando con Verónica.



-Estoy convencida de que algo le pasa – le dije a Camila cuando llegue a mi habitación




-¿Por qué lo dices? –



-Hoy la vi y hable con ella – suspire – Si a eso se le puede llamar hablar –



Camila se acerco a mi – No te preocupes ya averiguaremos lo que le pasa – me acaricio el cabello – Además creo que pronto tendré progresos con Tatiana – sonrió



Le devolví la sonrisa, me alegraba que lo de Camila estuviera así de ilusionada, realmente esperaba que Tatiana le hiciera caso, Camila era una chica maravillosa que siempre estaba ahí apoyándome incondicionalmente y lo que menos podía hacer por ella era apoyarla de la misma manera.



-A Tatiana le gusta la música – le dije – Tal vez la encuentres algún día en el salón de música –



-Eso me ayudara mucho – me guiño el ojo



Me tire en la cama, estaba rendida, pasaba las noches sin poder conciliar el sueño y si dormía siempre eran pesadillas, no podía seguir así y yo lo sabia; no podía quitarme de la cabeza los cortes que había en la muñeca de Verónica, me había dolido tanto verla así, tan frágil y yo no podía hacer nada por ella, me enojaba tanto su actitud, ¿Por qué no me había tenido la suficiente confianza? Esa pregunta rondo por mi mente una y otra vez esa noche y muchas más. Cuando me sentía realmente sola me encerraba en mi habitación y sacaba la libreta que me había regalado Verónica por Navidad, la leía y releía, así lograba sentirme más cercana a ella, trataba de encontrar en aquellas páginas una respuesta a lo que estaba sucediendo.



Corazón Coraza (Mario Benedetti)



Porque te tengo y no

porque te pienso

porque la noche está de ojos abiertos

porque la noche pasa y digo amor

porque has venido a recoger tu imagen

y eres mejor que todas tus imágenes

porque eres linda desde el pie hasta el alma

porque eres buena desde el alma a mí

porque te escondes dulce en el orgullo

pequeña y dulce

corazón coraza


porque eres mía

porque no eres mía

porque te miro y muero

y peor que muero

si no te miro amor

si no te miro


porque tú siempre existes dondequiera

pero existes mejor donde te quiero

porque tu boca es sangre

y tienes frío

tengo que amarte amor

tengo que amarte

aunque esta herida duela como dos

aunque te busque y no te encuentre

y aunque

la noche pase y yo te tenga

y no.



Esa era Verónica, la pequeña y dulce corazón coraza. La que usaba una armadura para protegerse de los demás, para protegerse de sus sentimientos para que no salir herida, siempre orgullosa, distante y queriendo resolverlo todo ella; pero lo que no entendía Verónica es que ya no estaba sola, ahora todo lo que tuviera que ver con ella tenia también que ver conmigo y lo que la dañara a ella me hacia daño a mi.



Camila había avanzado mucho con Tatiana, había logrado hacerse su amiga y pasaban algunos momentos juntas pero aun no lograba que le dijera algo de Verónica, aunque Ana y yo sospechábamos que Verónica había pasado a segundo plano y Camila ponía todo su empeño en conquistar a Tatiana.



-¿Cómo te ha ido con Tatiana? – le pregunto Ana mientras estudiábamos en la biblioteca para el examen de Matemáticas



-Mejor de lo que esperaba, ella es realmente genial – Camila hablaba emocionada – Compartimos muchas cosas, le gusta la misma música que a mi y hemos estado jugando voleibol, realmente juega bien –
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Yulia
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:19

-¿Has averiguado algo de Verónica? – le pregunte



Camila se sonrojo – Para serte honesta no hemos hablado mucho de eso pero no creo que me diga nada, a veces trato de sacar el tema pero siempre me sale con otra cosa –



Ana se quedo pensando un momento – El rally será pronto – dijo



-¿Y eso que tiene que ver? – pregunto Camila



-Déjala que hable – calle a Camila



-Verónica estará ocupada todo el día en ello y creo que será una excelente oportunidad para que te cueles dentro de su oficina –



-¿Yo? – pregunte



-Camila y yo participaremos en el rally, tú eres la única que estará libre ese día –



-¿Crees que encontrara algo ahí? – pregunto Camila



-Yo creo que si – dije – Ella siempre guarda las cosas importantes ahí, pero… -



-Necesitas la llave de su archivero que es donde pone los papeles importantes – agrego Ana



Asentí con la cabeza. Ana conocía muy bien a Verónica.



-Por eso no te preocupes creo que podre hacerme de una copia – rio Ana



Si había algo que nos pudiera decir que le pasaba a Verónica definitivamente tenia que estar en su oficina, ahí pasaba la mayor parte del tiempo y al menos habría algún indicio.



Al fin llego el día del rally, eran las siete de la mañana y yo ya estaba despierta y arreglada, me sentía muy nerviosa, repase una y otra vez mentalmente lo que tenia que hacer, ya tenia las llaves, la de la puerta de la entrada y la del archivero; el rally empezaría a las nueve y todas teníamos que estar en la inauguración, después de eso me escabulliría hasta la oficina mientras Verónica repartía los mapas y el material necesario para participar en el rally.



-Tranquila todo va a salir bien – me calmo Camila que salía del cuarto de baño



-No puedo evitar estar nerviosa –



-Ve el lado bueno, por fin sabrás que le pasa a Verónica –



-¿Tu crees? –



-Estoy segura – Camila me guiño el ojo y empezó a vestirse



Me tire en la cama, sentía una presión enorme en el pecho, no me tenia nerviosa que Verónica pudiera encontrarme en su oficina husmeando, lo que me tenia así era que no sabia que podía encontrar ahí, tal vez Camila tenia razón y me encontraría con la respuesta a esa pregunta que no me dejaba dormir, pero ¿y si me encontraba con que Verónica realmente no tenia nada y solo había jugado conmigo? Entonces si me vendría abajo.



La inauguración fue corta, Miss Patricia apenas y dijo unas palabras, en cuanto Verónica empezó a dar instrucciones para el rally me escabullí entre las alumnas, el corazón me latía rápidamente, corrí hasta llegar a la oficina de Verónica, alcance la puerta y me asegure de que no había nadie que me siguiera ni que pudiera verme.



Avance unos pasos, saque la llave del bolsillo de mi pantalón y abrí la puerta de la oficina de Verónica, entre y cerré la puerta tras de mi, me quede ahí parada mirando aquel lugar, tenia un mes desde que Verónica había terminado conmigo en ese mismo lugar, me sentí tonta por estar ahí buscando una respuesta cuando Verónica se había comportado de una manera tan egoísta conmigo; por un momento quise salir corriendo de ahí y jamás volver a pensar en Verónica, estaba enojada pero aun así quería saber la verdad, no me podía quedar con esa duda, esto se tenia que aclarar y por mi no quedaría, no me quedaría con ese “y si hubiera” yo tenia que llegar hasta las ultimas consecuencias.



Empezó por revisar los cajones del escritorio, no encontré mas que papeles que hablaban de mil cosas menos de lo que me interesaba, busque entre todo lo que estaba en el escritorio, había algunas hojas garabateadas, poemas realmente tristes y algunas historias que empezaban pero ninguna conclusa; me hubiera detenido a leerlas pero no tenia tiempo.



Me decidí por abrir el archivero, las manos me sudaban y la presión en mi pecho se hizo mayor, gire la llave dentro de la cerradura y al fin lo abrí. Dentro había muchísimas cosas, pulseras, libros, libretas, lapiceros, fotografías de Ana, Camila, Aida, de los padres de Verónica, de Miguel y mías; encontré separadores de libros, partituras, un perfume, algunos dijes y collares; parecía que Verónica guardaba de todo en ese lugar, también había dinero y algunas tarjetas de presentación; busque en cada cajón del archivero, en cada sobre y no encontré nada.



Escuche voces, eran Verónica y Tatiana, estaba segura, me escondí en el primer lugar que se me ocurrió, debajo del escritorio.



-¿Qué harás con esas fotografías? – le pregunto Tatiana a Verónica



-Las guardare –



-¿Por qué no las quemas? –



-Jamás haría eso, son un bonito recuerdo –



-Te podrían traer un problema mayor –



-Creo que por ahora estoy a salvo de eso – dijo Verónica y se acerco al archivero



Pegue mi cuerpo a una esquina del escritorio, rezaba porque Verónica no me viera, abrió el archivero que yo no había cerrado con llave y metió un sobre amarillo, lo cerro y después salió junto con Tatiana de la oficina.



Salí debajo del escritorio una vez que estuve segura de que ya no volverían, seguramente esas fotografías serian de Verónica y Tatiana, necesitaba verlas para convencerme de una buena vez de que Verónica solo había jugado conmigo y de que ahora estaba con Tatiana, hasta pensé en llevármelas para mostrarle a Camila que Tatiana estaba interesada en Verónica.



Abrí de nuevo el archivero y saque ese sobre que acababa de ver depositar a Verónica, con las manos temblorosas por el enojo abrió el sobre y vacié su contenido sobre el escritorio de Verónica.



No podía creer lo que veía, eran fotos mías y de Verónica el día de San Valentín, estábamos en la alberca; las revise una y otra vez una por una, hasta que no las vi unas diez veces no pude creer lo que estaba pasando; para mi estaba claro que le habían dado esas fotos a Verónica para chantajearla, para que me dejara; mi enojo se hizo mas grande, ¿Por qué se había dejado chantajear Verónica? ¿Por qué no me lo había dicho? Pensé en salir a reclamarle, pero no pude, me senté en su silla frente al escritorio, ¿Quién podría haber hecho semejante cosa? Dos nombres me llegaron a la mente, Alex y Camila, estaba completamente segura de que ellas eran las responsables de aquello; no podía ir a reclamarles inmediatamente, tenia que esperar a que todo se aclarara y tenia que estar segura de que mi suposición era cierta y la única manera de saberlo era preguntarle directamente a Verónica.



Otra duda me surgió con todo esto ¿Qué tenia Tatiana que ver en este asunto? No pude evitar volver a sentirme celosa de ella pero deseche ese pensamiento ahora sabia que Verónica tenia otra razón por la cual haber terminado conmigo y eso me hacia extrañamente feliz.



Me quede sentada un largo rato frente al escritorio de Verónica, mire por la ventana, había chicas corriendo por todos lados, sonreí, al fin volvía a sonreír y se sentía tan bien.



Al poco rato me decidí a bajar, empezó a andar por los jardines y luego llegue hasta donde estaban las rosas que una vez me había enseñado Verónica; todas habían florecido y era un espectáculo maravilloso, el aroma de las rosas entro por mi nariz y por primera vez no sentía ese hueco en el pecho, no tenia frio y me sentía tranquila.



El rally termino sobre el medio día, antes de la hora de la comida, ahí estaba Verónica y Tatiana junto a ella, contaban con ayuda de los profesores los artículos que había entregado cada equipo; a lo lejos vi que Ana, Camila y Aida saltaban emocionadas al igual que otras chicas que estaban cerca de ellas. La premiación no se hizo esperar, para mi fortuna Ana, Camila y Aida ganaron el segundo lugar, tal vez podría ahogar a Aida en la alberca y hacerlo pasar por un accidente, reía ante mis pensamientos y cuando levante la vista vi a Verónica observándome, le regale una sonrisa y la salude con la mano, ella sonrió de lado.



La primavera llegaba al fin y con ella tenia nuevas esperanzas, tenia claro que yo quería luchar por lo que sentía por Verónica, no me importaba que fuera a pasar, lo primero que tenia que hacer era hablar con ella pero todo era cuestión de tiempo, primero tenia muchas cosas que averiguar acerca de Alex y Camila y esas clases de natación me darían la perfecta oportunidad para volverme mas cercana a Aida; con Alex aun no sabia que hacer pero como dicen, hay que tener cerca a los amigos pero aun mas cerca de lo enemigos.



-¿Encontraste algo? – Ana, Camila y yo estábamos en la terraza de mi edificio celebrando que habían ganado



-Si – le respondí a Ana con una sonrisa



-Por esa sonrisa me imagino que es algo bueno – me dijo Camila



-Dinos ya que es – insistió Ana



-Ya lo sabrán a su debido tiempo –



-No seas así ¿nos vas a dejar con la curiosidad? – Camila hizo un puchero



-No puedo decir nada hasta que este completamente segura –



-Al menos dinos si teníamos razón – Ana me miraba



-Se puede decir que si –



-¿Y que piensas hacer? – pregunto Camila



-Lo único que tengo claro es que voy a hacer lo necesario para que Verónica y yo volvamos a estar juntas – Ana y Camila sonrieron ante mi respuesta



Me puse de pie y mire hacia la terraza del edificio “A”, como era costumbre ahí estaba Verónica, lo supe porque había humo que seguramente seria del cigarro que Verónica estaba fumando. Una chica se puso de pie, era Verónica, se giro y me miro, no se si fue por que estábamos demasiado lejos o porque yo así lo imagine pero estoy segura de que me sonrió y luego apago el cigarrillo para luego desaparecer por la puerta de la terraza.



No había duda, yo haría lo que fuera por estar con ella. Sonreí y camine hacia la puerta, baje las escaleras y llegue a mi habitación, me tire sobre la cama y saque del cajón de mi mesita de noche la libreta que me había regalado Verónica. La hojee hasta llegar a mi poesía favorita, esa que describía perfectamente a Verónica a mi pequeña y dulce corazón coraza.
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Yulia
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:20

CAPITULO X



Verónica no sabia como había podido sobrevivir casi un mes sin Lucia, tal vez era porque Tatiana estaba ahí o porque sabia que no podía flaquear ni un minuto porque no quería meterse en problemas y arrastrar a Lucia con ella; aunque a veces o mas bien muchas veces se sorprendía mirando a Lucia a lo lejos, buscando encontrársela en los pasillos, siguiéndola y últimamente sonriéndole. ¿Qué significaban esas sonrisas que le regalaba Lucia? Tal vez ya no estaba enojada con ella y sabia que a pesar de todo no podía dejar de quererla, pero no quería hacerse ilusiones además estaba convencida de que por más que Lucia supiera la verdad ellas ya no podían tener nada.



Se sentía como una cobarde por no luchar por Lucia pero al final de cuentas Verónica estaba convencida de que estar separadas era lo mejor para ambas, ella se iría pronto y después no tenia idea de lo que pasaría, no podía escapar a sus padres de eso estaba segura, pero tal vez en algún momento tendría el valor de encararlos y decirles que no estaba dispuesta a seguir haciendo lo que ellos quisieran. Pero para eso aun faltaba mucho tiempo.



-¿Sigues dándole vueltas a lo mismo? –



Verónica se sobresalto y miro a Tatiana – No puedo dejar de pensar en ella –



Tatiana suspiro – Yo ya te he dado una solución para que vuelvas con Lucia –



-No puedo volver con ella, ya te lo he dicho –



-Pero Verónica… -



-No pienso decirle a Lucia lo de las fotos, además aunque le dijera la verdad tendríamos que estarnos cuidando de Alexandra y Aida –



-Lo se, lo se – Tatiana se sentó frente a Verónica



-Y no se si ella podría perdonarme lo mal que me porte – suspiro



-Estoy segura de que ella entenderá si le dices lo que pasa – afirmo Tatiana



Verónica sonrió – No quiero hacerme ilusiones tontas, ella y yo no podemos estar juntas –



-Porque te iras y no sabes que será de tu vida –



-Si –



-Pero mira nada mas como estas Verónica, no puedes seguir así, no hablas con Ana, has dejado de lado a Camila – le recrimino Tatiana – Te alejas de todo, no debes hacer eso –



-Lo se, le debo una disculpa a Ana y a Camila – Verónica se acurruco sobre el escritorio – A decir verdad las echo mucho de menos –



-Camila esta preocupada por ti, me lo ha dicho –



Verónica miro a Tatiana y sonrió – Con que Camila –



Tatiana se sonrojo – Es una niña muy linda y simpática –



-Si eso ya lo se – rio Verónica - ¿Qué te traes con ella? –



-Todavía nada – dijo Tatiana con tristeza



Tatiana la pasaba muy bien con Verónica, había sido acertado contarle lo que había escuchado aquella noche de labios de Alexandra y Aida; al principio Verónica no podía creer que Aida estuviera involucrada en aquella fechoría que tanto la afectaba.



Verónica no se había separado completamente de Aida, aunque la mantenía lejos, cosa que Tatiana no entendía, estaba claro que Aida al igual que Alexandra eran capaces de hacer lo que fuera con tal de obtener lo que querían.



En un principio Tatiana tenía todas las intenciones de llegar a algo mas que una amistad con Verónica, pero después de pasar varios días con ella se dio cuenta de que lo que sentía por Verónica era un gran cariño y admiración, además de que Verónica estaba completamente enamorada de Lucia y claramente no tenía ojos para nadie mas.



Hacia pocos días que Camila, una chica un año menor que ella, amiga de Ana, Lucia y Verónica se le había acercado; al principio pensó que Camila estaba interesada en ella porque quería saber que pasaba con Verónica pero después descubrió que las intenciones de Camila eran claramente otras cosa que la alegro enormemente porque habían compaginado a la perfección aunque ninguna se atrevía a dar el siguiente paso.



Verónica dio un largo suspiro y abrió su archivero, saco el sobre color amarillo y luego las fotografías que contenía.



-Nada mas te torturas – le dijo Tatiana



-Son las únicas fotos que tengo de ella y a este paso va a ser el único recuerdo que me quede –



-No seas tan pesimista – la animo



-Soy realista – dijo Verónica



Se escucharon tres golpes secos, llamaban a la puerta, Verónica y Tatiana se miraron, nadie visitaba a Verónica más que Aida y ella entraba sin llamar. La puerta se abrió lentamente y dejo ver a un chico que entro con mucha confianza.



-Verito – dijo el muchacho



Verónica puso los ojos en blanco ¿Qué hacia Miguel ahí? – Hola Miguel – dijo con fingida alegría



Tatiana miraba atenta, le hizo una seña a Verónica para que guardara las fotos y ella lo comprendió metiéndolas rápidamente en el sobre y guardándolas.



-Me voy Verónica – anuncio Tatiana



Verónica acompaño a Tatiana a la puerta y salió al pasillo con ella – Espero no tardar mucho, no se ha que ha venido, te veré luego en la sala de estudio –



Tatiana asintió y se despido de Verónica para perderse en el pasillo.



-¿Qué es esto? – pregunto Miguel que tenia las fotos de Verónica y Lucia en las manos



Verónica se puso de mil colores al ver a Miguel con las fotos en la mano, no sabia que decir, lo que más se temía se estaba haciendo realidad, cerró la puerta detrás de ella.



-Creo que tenemos que hablar Verónica – Miguel no sonaba molesto y era la primera vez que la llamaba por su nombre



Verónica asintió y se sentó frente a Miguel.



-¿Quién es ella? – pregunto el chico



-Se llama Lucia es una compañera del colegio –



-Tan solo compañera no creo, en estas fotos se puede ver que es mucho más – Miguel suspiro



-Lo fue – suspiro Verónica



-¿La quieres? –



Verónica se quedo perpleja ante aquella pregunta, Miguel no estaba molesto o al menos aparentaba no estarlo, no le había armado un escándalo, ¿Qué estaba pasando? – Si – respondió Verónica seria



-Mira Verónica – empezó Miguel – Yo también quiero a otra persona – suspiro – Se llama Diana y la conocí en la Universidad, así que te comprendo –



Verónica sonrió - ¿Y la quieres mucho? –



-Daria mi vida por ella – dijo Miguel serio



-Yo haría lo mismo por Lucia –



-La cuestión aquí son nuestros padres ¿cierto? Yo la tengo más fácil porque mi relación es lo que ellos llamarían “normal” en cambio tú, estas enamorada de una chica –



Verónica asintió, estaba realmente asombrada con la actitud de Miguel, no había esperado que fuera tan comprensivo – Lo se –



-Algo tendremos que hacer, porque esta claro que ni tu te quieres casar conmigo ni yo contigo – rio Miguel – No sabes cuanto me alegro de que esto allá pasado –



-Bueno pero ¿tu que hacías espiando en mis cosas? – pregunto Verónica



Miguel se sonrojo – Pensé que eran fotos de alguna actividad de la escuela y como tu y yo nunca tenemos de que hablar pensé que ese seria un buen tema –



Verónica sonrió - ¿Entonces que hacemos? –



-Yo venia precisamente a hablar contigo de Diana, no sabia que iba a pasar pero realmente la quiero y no quiero perderla, estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para estar con ella –



Verónica sintió como si una espada le hubiera atravesado el pecho, Miguel estaba dispuesto a hacer todo por Diana y ella estaba ahí sentada sin hacer nada por recuperar a Lucia, ¿cuantas veces le habían dicho Ana y Tatiana que tenia que luchar por su relación? Lo que tenia con Lucia apenas y había empezado y ella se estaba dando por vencida con el primer problema que le salía, que tonta había sido, que cobarde; le dieron ganas de abofetearse por haberse dejado vencer tan pronto, por conformarse.



-Creo que tendremos que planear esto muy bien antes de decírselo a nuestros padres – suspiro Verónica



-Es mas fácil si los enfrentamos juntos – le sonrió Miguel



-Gracias –



-No es nada, los dos estamos en situaciones similares, ahora solo nos queda luchar por lo que queremos – Miguel le guiño el ojo a Verónica – Se que nunca hemos sido amigos, pasamos de conocidos a novios por imposición, pero quiero que sepas que realmente te aprecio y que quiero que seas feliz –



Verónica sonrió – Realmente te tenia en un concepto equivocado –
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Yulia
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:21

-Eso fue porque nunca me diste la oportunidad –



-Tienes razón – Verónica se sonrojo – ¿Cuándo se los diremos? –



-Cuando tu estés lista – Miguel se levanto – Creo que ya dije todo lo que tenia que decir –



Verónica asintió y se levanto para acompañar a Miguel a la puerta – En serio gracias, te llamare para decirte como van las cosas –



Miguel le dio un beso en la mejilla a Verónica – En mi tienes un amigo, que no se te olvide –



-Gracias –



-Y si Lucia no se anima – dijo Miguel – Yo te puedo presentar unas amigas – rio



Verónica le dio un fuerte golpe en el hombro – En serio Miguel gracias – rio Verónica – Ahora espero que Lucia quiera volver a estar conmigo –



-Seguro que si, eres una mujer maravillosa – Miguel sonrió y enfilo por el pasillo perdiéndose de la misma manera que lo había hecho Tatiana minutos antes



-¿Te vino a visitar Miguel? –



Verónica se giro, detrás de ella estaba Ana con cara de preocupación, se había encontrado con Tatiana y Camila y le Tatiana le había contado que Miguel había llegado a ver a Verónica a su oficina.



-Si – Verónica sonrió y se lanzo contra Ana para abrazarla



-¿Ya todo esta mejor? – pregunto Ana abrazando a Verónica de la misma manera



-Si vieras todo lo que tengo que contarte – le dijo Verónica separándose de ella



-Ay Verónica, ya sabia yo que algo te estaba pasando – suspiro Ana – No se porque siempre quieres hacerte la fuerte y la que puede con todo –



-Porque soy una imbécil sin remedio Ana – rio Verónica



Ana rio junto con ella - ¿Ahora ya puedes contarme que pasa? –



Verónica asintió – Pero antes… -



-¿Qué? –



-Discúlpame Ana, se que tu estabas ahí para mi pero en esos momentos Lucia las necesitaba mas que yo, ¿lo entiendes? –



Ana asintió con la cabeza – Mas te vale que sea algo bueno porque si no, no te perdonare –



-Lo que te contare no te lo esperas, es digno de una telenovela –



Verónica y Ana entraron a la oficina, tenían muchas cosas de que hablar.



Aida no había perdido la costumbre de seguir a Verónica a todos lados y de mantenerse informada de lo que pasaba con ella; en todo momento estaba pendiente, no se perdió detalle de lo que había pasado ese día; Miguel había estado ahí ¿Por qué? ¿Qué había ido a buscar? Desgraciadamente no pudo escuchar la conversación de Verónica y Miguel. En cuanto Ana entro con Verónica a la oficina, Aida salió corriendo a buscar a Alex, no era un buen signo que Verónica y Ana volvieran a ser amigas. “Divide y vencerás”, eso era lo que debía hacer, separar a Verónica de sus amigas así seria solo para ella.



-Verónica esta con Ana en su oficina – Aida llego a sentarse con Alex en los jardines



-¿Y eso a mi que? – dijo Alex con fastidio



-Que han vuelto a ser amigas –



-¿Estas segura? – Pregunto – Eso no es bueno, si Verónica le cuenta todo a Ana seguro que pronto Lucia lo sabrá y entonces si todo se habrá terminado –



-Ya lo se – le espeto Aida molesta – Tenemos que hacer algo –



-Puede ser hora de que Miguel y los padres de Verónica se enteren de su relación con Lucia –



-Miguel vino hoy a la escuela –



-¿Y que hacia aquí? – pregunto Alex



-Eso es lo que tenemos que averiguar antes de hacer cualquier otra cosa –



Alex suspiro largamente, todo se estaba complicando cada vez mas, por un momento pensó que lo mejor era dejar todo por la paz pero borro de inmediato ese pensamiento, quería a Lucia para ella tanto como Aida a Verónica, la necesitaba, solo así podría dejar de pensar en Sofía, solo así podría deshacerse del fantasma de esa relación que Verónica había destruido.



-Tendremos que esperar a que todo sea más claro – suspiro Alex



-El tiempo no nos sobra, necesitamos encontrar la manera de saber de una buena vez que es lo que esta pasando –



Alex se levanto ofuscada – Si no hay más remedio –



Tiempo, todo era cuestión de tiempo, Verónica estaba sentada en su escritorio, las cosas habían pasado demasiado rápido aquel día, Miguel se había vuelto un buen amigo y aliado, su amistad con Ana volvía a ser la de antes, aun tenia que disculparse con Camila pero eso lo haría mas tarde, ahora tenia muchas cosas en que pensar, sobre todo tenia que encontrar la manera de explicarle a Lucia todo lo que había sucedido, el porque se había comportado así y contarle la verdad de todo.



Verónica siempre había tenido todo lo que había querido, nunca había tenido que luchar por nada, tal vez por eso es que al primer problema había dado por enterrada su relación con Lucia; se había separado de ella pensando que eso seria lo mejor para ambas. Ahora veía aquello como algo ridículo, como una forma de escapar a lo que tenía que afrontar si decidía estar con Lucia. Hay cosas por las que uno tiene que luchar si realmente las quiere, lo que vale la pena no es fácil de conseguir; eso había aprendido Verónica, aquel día, valiosa lección que le había dado Miguel presentándose frente a ella y contándole su amor por Diana. Verónica estaba cansada de todo aquello, de tener miedo, de tener la vida planeada, ya no estaba dispuesta a hacer lo que sus padres desearan, necesitaba cometer sus errores, vivir sus aventuras y sobre todo dejarse llevar por lo que el corazón le dictaba. Si quería a Lucia ¿Por qué no estar con ella? ¿Qué era lo que realmente se lo impedía? No eran aquellas fotos ni las amenazas de Alex, era ella misma quien había estado limitándose.



Sabia que había muchas personas a las que les parecería maravilloso tener una vida planeada; si ella hacia lo que sus padres decían no le faltaría nada, tendría una carrera en la universidad que ella quisiera, una boda elegante que seria la fiesta del año, un marido que podría cumplirle todos sus caprichos y por supuesto después venían los hijos y todos esos deberes que vienen con el matrimonio. Tendría que comportarse como una esposa digna y acabaría como su madre. Verónica hizo una mueca al pensar en todo esto, acabar como su madre ¿eso era lo que quería? No, definitivamente no. No es que menospreciara a su madre pero ella quería ser feliz aunque eso le costara la vida, no importaba tener que pasar penurias si al final conseguía lo que quería. Por el momento estaba claro que quería, ella quería volver a su relación con Lucia, estar con ella y hacerla feliz, lo demás ya vendría después, el futuro era incierto pero eso ya había dejado de preocuparle, debía de ocuparse del presente.



No pudo evitar una sonrisa al pensar todo esto, por primera vez en su vida se sentía valiente. Salió de su oficina y se encamino hasta el Edificio “A”, subió las escaleras sintiéndose mas ligera, encendió un cigarrillo sentada en la terraza y sintió una libertad enorme; al fin sus pensamientos estaban claros.



-Te veo feliz – dijo Tatiana que entraba por la puerta de la terraza



-Estoy feliz – sonrió Verónica



-¿Al fin te has decidido? –



-Al fin he puesto en orden mis prioridades –



-¿Y? –



-Lo primero que tengo que hacer es hablar con Lucia – Verónica exhalo el humo del cigarrillo



-¿Adivina que? –



-Pues algo importante debió haber pasado para que vengas hasta aquí a buscarme –



Tatiana se sonrojo – Al fin me atreví a decirle a Camila lo que siento por ella –



Verónica la miro con los ojos abiertos de par en par - ¿En serio? –



Tatiana asintió – Creo que todo salió de la mejor manera – sonrió



-¿Qué te dijo? –



-Pues que… -



-Ella siente lo mismo que tu – se adelanto Verónica – Lo sabia, esa niña no puede ocultarme nada – sonrió Verónica – Me da mucho gusto por ustedes – suspiro



Tatiana se sentó junto a Verónica – Deberías de hablar con Lucia lo mas pronto –



-Es que no se que decirle después de todo lo que paso –



-Dile la verdad –



Verónica suspiro – Solo espero que me perdone –



Desde la habitación de Lucia se divisaba la terraza del Edificio “A”, ella sabia que Verónica estaba ahí porque había una pequeña nube de humo; Lucia sonrió al percatarse de aquello, echaba de menos a Verónica, hubiera deseado estar con ella y perderse entre sus brazos aspirando su aromas.



-¡Me quiere! – entro gritando Camila sacando a Lucia de sus pensamientos



Lucia volteo inmediatamente - ¿Tatiana? –



Camila asintió con una sonrisa – Me ha dicho que me quiere –



-¿Qué le has dicho tu? –
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:22

-La verdad – respondió Camila



Lucia rio, estaba feliz por su amiga – Que estar loca por ella desde el primer día que la viste –



-No tanto así – rio Camila – Solo le dije que yo también la quería, que me gustaría pasar más tiempo con ella y que me gusta muchísimo –



-Me alegro – suspiro Lucia



-Además… -



-¿Qué paso? – pregunto curiosa Lucia



-Sus labios son mas suaves de lo que me había imaginado – Camila dio un suspiro



Lucia rio – Tu no pierdes el tiempo –



-En esas cosas no se puede perder el tiempo – Camila se tiro sobre su cama



-Ojala todos pensaran así –



-¿Lo dices por Verónica? –



-Si – dijo Lucia un poco molesta – Aun no se bien lo que pasa, pero parece que no entiende que puede confiar en mi, por mas que trato de acercarme a ella, no me deja –



-Ana ha hablado hoy con ella –



-¿Y que le ha dicho? –



-Pues no me ha querido decir – Camila suspiro – Dice que ya Verónica nos lo dirá –



-¿Nos lo dirá? –



-Supongo que tiene pensado hablar también contigo –



Lucia se tiro sobre su cama cansada de tanto pensar en Verónica y en lo que pasaba – Este asunto me esta cansando –



-Ten un poco de paciencia –



-Ya he tenido bastante – dijo Lucia enojada – Va y le cuenta a Ana todo ¿y yo que? ¿Acaso no importa lo que me pase a mí? Es una idiota –



Camila no supo que responder, Lucia tenia toda la razón de estar enojada con Verónica.



-Si Verónica no hace algo tendré que hacerlo yo y eso hare mañana mismo –



-¿Iras a buscarla? –



-Esto se tiene que acabar y no le veo otra solución –



-Tienes razón – suspiro Camila



Lucia se levanto y fue a cambiarse al cuarto de baño, se había decidido, ya era hora de encarar a Verónica, las cosas no podían seguir así; se sintió mas tranquila con aquello y en cuanto toco la cama se quedo dormida profundamente.



Como todas las mañanas Verónica despertó a las seis, comenzó con su acostumbrado ritual y salió de su habitación para dirigirse a la alberca. El colegio estaba en silencio total cosa que disfrutaba; era la única hora del día en que se sentía tranquila. Abrió la puerta de la alberca, el agua era clara y seguramente estaría tibia. Alzo la mira y vio una figura entre la sombra del lugar que poco a poco iba aclarándose. Lucia estaba esperándola.



Verónica no pudo evitar que el corazón se le acelerara y las manos empezaran a sudarle; hacia mucho que no estaba a solas con Lucia. Sabía que tenían que hablar y quería decirle toda la verdad, pero aun no estaba preparada. Camino unos pasos hasta que alcanzo la mitad de la alberca, estuvo a punto de correr hacia Lucia y abrazarla, decirle que la quería más que a nada y que había sido una idiota por haber terminado las cosas así.



Lucia estaba inmóvil, por un momento Verónica pensó que podía ser que la mente le estuviera jugando una mala pasada y que Lucia no estaba realmente ahí.



-Has madrugado – dijo Verónica a manera de saludo esperando que Lucia respondiera y no se esfumara como un espejismo



-Necesito hablar contigo – respondió Lucia – Quiero que de una buena vez me digas que esta pasando, necesito saber la verdad –



Verónica se quedo pensando un minuto – La verdad es que te quiero – dejo caer la bata que la cubría y camino hacia Lucia



-No estoy jugando Verónica –



-Yo tampoco – respondió Verónica colocándose a la orilla de la alberca



Lucia nunca perdía la paciencia pero la actitud que había tomado Verónica no se le hacia graciosa. ¿Cómo hacia para estar tan tranquila? ¿Acaso no le dolía lo que estaba pasando? ¿Cómo podía decir que la quería y comportarse de esa manera?



Verónica tomo impulso y se lanzo a la alberca, el agua era tibia justo como lo había predicho; sintió como la piel se le erizaba al contacto. Nado vuelta y media antes de detenerse. Lucia la observaba, su mirada era dura; no era resentimiento ni odio lo que había en sus ojos. Lo que Verónica vio fue tristeza. Sintió como si el corazón se le hubiera detenido, un profundo dolor en el pecho le hizo ver que no estaba comportándose de la manera correcta.



Sin pensarlo más Verónica salió de la alberca y se volvió a cubrir con la bata. Dio un largo suspiro y fue a pararse frente a Lucia, no encontraba las palabras exactas para decirle todo lo que sentía. Abrió una y otra vez la boca mirando a Lucia hasta que al fin se le ocurrió la mejor manera de expresar lo que tenia dentro.



Que difícil tiempo para amar,
Heredando miedos
Donde sueño libertad.

Tengo que callar una vez más,
Mis palabras sobran
Donde hablan los demás.




Lucia estaba ahí parada, no podía creer lo que pasaba. ¿Verónica estaba cantando? La había oído cantar solo una vez en el salón de música, realmente estaba sorprendida. Pensó en pedirle a Verónica que dejara de bromear y exigirle que le dijera que era lo que estaba pasando.

Me falta edad y sin embargo
No soy solo la mitad de un sentimiento,
Soy capaz de mi destino,
Soy un punto en el camino,
Lo que fuiste alguna vez.




Verónica tenia la mirada fija en el suelo, podía ver que Lucia seguía ahí porque miraba de reojo, no sabia si le estaba prestando atención pero esperaba que si. Esa canción la había escuchado mucho tiempo atrás, tal vez en su casa o en casa de alguna de las hermanas de su madre y desde ahí le había agarrado gusto; cuando creció entendió que la letra iba mucho mas allá de lo que ella creía. No sabia de donde le habían venido las ganas de cantarle a Lucia aquellas estrofas. Esa canción describía a la perfección lo que estaba pasándole.

Mírame, siénteme,
Soy de carne y huesos,
No soy un reflejo, y no es malo lo que siento,
Mira soy cuestión de tiempo.

Mírame, siénteme,
Soy de carne y huesos,
No soy un espejo, oye soy mi propio vuelo,




Pensó en salir corriendo pero ya estaba ahí y le había costado mucho tomar la decisión de pedirle una explicación a Verónica. Lucia escuchaba atenta cada palabra de aquella canción, aquello no era la clara explicación que había ido a buscar de labios de Verónica pero al menos era algo. Nunca había escuchado esa melodía pero de inmediato se sintió identificada con esas palabras; cada estrofa fue acomodándose entes sus sentimientos encontrados dándoles forma como si fueran un rompecabezas.


Mira soy cuestión de tiempo.

Que difícil tiempo para amar,
Si me obligas miento,
No te quiero lastimar.

Tengo que callar una vez más,
Solo pensamientos,
No es momento para hablar.




Empezó a sentir como si el aire le faltara, alzo la vista y vio a Lucia atenta, se perdió en sus ojos azules. No se había dado cuenta cuanto la echaba de menos, quería abrazarla, pero tuvo miedo de que Lucia la rechazara, no tenia idea de cómo reaccionaria. No sabia si estaba bien tratarle de decir las cosas de aquella manera pero con cada verso que cantaba todo se iba aclarando. La canción empezó a tomar más ritmo, cantaba más alto y sonaba más segura a cada palabra.

Me falta edad y sin embargo
No soy solo la mitad de un sentimiento,
No soy eco soy sonido,
Soy un punto en el camino,
Lo que fuiste alguna vez.

Mírame, siénteme,
Soy de carne y huesos,
No soy un reflejo, y no es malo lo que siento,
Mira soy cuestión de tiempo.



Después de las primeras estrofas Lucia le había perdonado todo a Verónica, se había perdido en aquella canción, era como si todo volviera a tomar sentido. Sabía que de alguna u otra manera todo iba a volver a estar bien. No, las cosas no serian como antes; Verónica tenía muchas cosas que explicarle antes de que estuvieran juntas otra vez.


Mírame, siénteme,
Soy de carne y huesos,
No soy un espejo, oye soy mi propio vuelo,
Mira soy cuestión de tiempo.

Mírame
, siénteme.



La canción termino, Verónica siguió frente a Lucia esperando a que dijera algo que terminara con ese horrible silencio. La veía, le suplicaba con la mirada que dijera que había comprendido aquella canción. Esperaba que Lucia le dijera que la disculpaba y que todo volvería a ser como antes.



-Me gusto la canción – la voz de Lucia se entrecortaba, moría por abrazar a Verónica, por besarla, por volver a sentir otra vez su piel



-¿Has puesto atención en la letra? – pregunto Verónica que le costo articular palabra



-Si, aunque no me ha quedado muy claro lo que has querido expresar con ella – sonrió Lucia – Tendrás que explicarlo mejor –



Verónica sonrió - ¿Tienes tiempo? –



-Todo el tiempo del mundo – dijo Lucia



Lucia y Verónica se olvidaron de que existía la escuela, las clases, las compañeras y se sentaron junto a la alberca de la misma manera que Lucia había visto a Ana y Verónica en su primer día en aquel Colegio. ¿Cuánto tiempo paso? Ninguna de las dos se fijaba en la hora, necesitaban hablar, contarse lo que habían pasado y sentido.



-Aquí están – la voz de Ana hizo eco en el lugar y Lucia y Verónica se sobresaltaron



Verónica tomo la mano de Lucia para ver la hora en su reloj de muñeca y sintió que el corazón se le aceleraba al volver a sentir su piel - ¡Las once! –



-¿Qué? – pregunto exaltada Lucia



-Aida ha preguntado por ti mil veces Verónica, se ha dado cuenta que Lucia tampoco ha ido a clases – las reprendió Ana – No pueden ser tan descuidadas –



-Es que… - empezó Verónica



-Si ya se que tienen mucho de que hablar… - dijo Ana



-Ana tiene razón – interrumpió Lucia – Aida y Alex no pueden darse cuenta que tu y yo nos hemos arreglado –



-¿Nos hemos arreglado? – pregunto Verónica con una enorme sonrisa
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:23

Ana sonrió ante tal escena – Les soy cinco minutos – dijo y salió del lugar, no quería interrumpir



Lucia se sonrojo, lo que había dicho iba en serio, quería estar bien con Verónica – Si, eso parece – rio



Verónica se adelanto acercándose a Lucia; le quito cuidadosamente el flequillo que le caía sobre la frente y los ojos; le tomo la cara con ambas manos y le dio un suave beso en la frente. Sintió su piel suave y aspiro su aroma. Lucia sonrió y alcanzo los labios de Verónica con los suyos, cerro los ojos y un calor intenso la recorrió seguido de cosquillas en el estomago. La piel de ambas se erizo al contacto y se separaron lentamente con una sonrisa en los labios.



-Definitivamente Aida y Alex no pueden encontrarlas así – Camila había entrado a buscarlas



Lucia y Verónica se sonrojaron – No estabas espiando – le dijo Verónica a Camila en broma



-Las estoy cuidando que no quiero que ese par de arpías se de cuenta de lo que pasa – sonrió Camila y abrazo a Verónica – Te eche de menos – le dijo y Verónica sonrió



-Creo que no nos podemos dar el lujo de que nadie nos vea juntas – le dijo Lucia a Verónica y esta asintió



-Tendremos que ser muy cuidadosas – dijo Verónica



-Bueno pues desaparezcan antes de que Ana se canse de entretener a Aida – Camila abrió la puerta y se llevo a Lucia que solo alcanzo a enviarle un beso a Verónica



Verónica le respondió el beso de la misma manera y se quedo unos minutos caminando por aquel lugar. Ya era tarde para asistir a clase, ya pondría alguna excusa. Miro el agua antes de decidirse a saltar dentro de la alberca, jugueteo y nado por un largo rato; se sentía ligera, feliz y llena de vida como si no necesitara nada más.
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:23

CAPITULO XI



Si, definitivamente vivía yo en las nubes, no había nada que en estos momentos pudiera hacer que la pasara mal. Claro, Aida y Alex no habían quitado el dedo del renglón. Aida, no se porque, continuaba queriendo ser mi amiga y me seguía a todos lados. Seguramente buscaba saber si Verónica y yo habíamos arreglado las cosas.



Alex no podía hacer nada, yo no le daba pie ni a que me dirigiera la palabra. Aunque ella siempre me ha parecido mas inteligente que Aida, estaba segura de que Alex sospechaba algo. Si Aida fuera más observadora podría haberse dado cuenta de lo que estaba sucediendo realmente.



No podía ver a Verónica tanto como antes, teníamos que conformarnos con algunas horas a la semana. Pero bueno, mas valía eso que nada. Las cosas iban realmente bien, habíamos dejado todo en claro. Había muchas cosas que aun no me quedaban claras y otras tantas que estaba segura que Verónica me contaba a medias. Pero así era ella, necesitaba tiempo; le daba demasiadas vueltas a las cosas y solo decía lo que pensaba que era adecuado.



Ana, Camila y Tatiana nos ayudaban a vernos. Cuidaban que Alex y sobre todo Aida estuvieran lo suficientemente lejos como para no enterarse de nada. A veces nos veíamos en su oficina, otras en la terraza y muchas en su habitación. Aunque a decir verdad no teníamos mucha privacidad, en cualquier momento podían entrar para avisarnos que Aida o Alex andaban cerca y teníamos que salir de ahí, cada una por un camino diferente.



Verónica y yo siempre habíamos ido por caminos diferentes, nuestras vidas en si no tenían nada en común. A veces me preguntaba que era lo que había visto en mí y no me lo podía explicar. Aunque procuraba que no me importaran mucho esos cuestionamientos. Todas mis dudas desaparecían con las miradas, los besos y las caricias de Verónica. Sus caricias eran suaves y siempre encontraba las palabras adecuadas para hacerme sentir que me quería.



Si, nuestros caminos no tienen nada en común y tal vez nunca lleguen a tenerlo pero de una u otra manera siempre volvemos a encontrarnos. Eso lo constato día a día cuando cada una se va por su lado y a la tarde siguiente vuelve buscando a la otra.



Desde que todo empezó con Verónica mi vida se volvió incierta, no sabia que pasaría al día siguiente y eso es parte del encanto. No tenia dudas de lo que sentía por ella, si me dijera que huyéramos al fin del mundo no duraría en seguirla. Aunque estaba segura de que ella jamás me pediría eso. No era que no estuviera bien con lo que ella y yo teníamos pero empezaba a sentir deseos de que lo nuestro se volviera mas serio. En poco tiempo Verónica se graduaría y entonces ¿Qué seria de nosotros? Si, tal vez no debería preocuparme por eso, pero como no pensar en que tal vez volveríamos a separarnos.



-¿Qué te pasa? – Camila escuchaba música acostada en el piso de la habitación -¿Te molesta aun lo de Verónica? –



-No es eso, lo que pasa es que quisiera saber que pasara con todo esto –



-Pero si esto ya se ha resuelto, tú y Verónica están juntas de nuevo –



-¿Has pensado en que sucederá cuando Tatiana ya no este aquí? – pregunte seria, Camila y yo estábamos en la misma situación



Camila se quedo pensando un momento en mi pregunta, parecía que no había pensado mucho en aquello – Pues se ira a estudiar a otro lugar – rio



Puse los ojos en blanco, estaba desesperada por aquella situación y Camila no estaba siendo de mucha ayuda – No me refiero a eso – me tire sobre la cama casi resignada a no obtener ayuda de Camila - ¿Qué pasara contigo y con Tatiana? Dejaran su relación, se seguirán viendo, jamás se volverán a hablar –



-Tranquila… tranquila – me dijo Camila enderezándose – No perderás a Verónica si es eso lo que te preocupa –



Me cubrí el rostro con una almohada, no quería seguir hablando del tema, no podía permitir que aquellos pensamientos me inundaran y me ahogara yo en ellos.



-La verdad no se que pasara conmigo y con Tatiana – suspiro Camila – No hemos hablado de eso, pero ¿para que pienso en eso? Si ella me quiere y yo la quiero no puede salir nada mal –



No quise objetar a Camila, no estaba de acuerdo con lo que decía. Verónica y yo nos queríamos y las cosas no nos habían salido tan bien. Pero tenia que admitir que a pesar de haberla pasado mal ahora las cosas volvían a su curso. Si, tal vez Camila tenía razón y al final no valía de nada preocuparse.



-Me ha dicho Verónica que te espera en la alberca en cuanto te desocupes – me dijo Ana al oído



Asentí sin decir nada, solo pude sonreír, hacia varios días que no había visto a Verónica y empezaba a ponerme impaciente. Recogí mis libros de la sala de estudio y corrí a mi habitación para guardarlos; me arregle el cabello y el uniforme; no tarde en llegar a la alberca.



Verónica estaba de espaldas a la puerta, avance lentamente hacia ella. La observe ahí de pie en medio de todo, quería tocarla, sentir su piel contra la mía, preguntarle ¿Qué pasaría con nosotras cuando ella se fuera? ¿Qué seria de mí? Quería gritarle que no se fuera nunca de mi y que nos quedáramos para siempre entre esas cuatro paredes, si ella estaba ahí yo no necesitaba nada mas.



Se giro lentamente, su sonrisa era cálida como siempre que me sonreía a mí, pero su semblante se notaba cansado. Llegue hasta ella y me abrace fuertemente a su cintura. No se porque en ese preciso momento sentía tanta necesidad de saber que era mía. Era tal vez porque el tiempo avanzaba muy rápido y yo no tenia idea de lo que iba a suceder, no podía conformarme con lo que tenia en ese momento, quería mas, necesitaba mas de Verónica, lo quería todo de ella.



-¿Qué te pasa? – Me pregunto -¿Has tenido un mal día? ¿Te ha estado Aida molestando? Mira que si es así… -



Le calle con un beso en los labios, no era momento de preguntas ni de quejas; quería expresarle con ese beso lo que las palabras no me dejaban decirle; Verónica me respondió el beso como si hubiera entendido todo lo que significaba. Fue un beso lleno de sentimientos; amor, deseo, tristeza, necesidad. Mi piel se erizo completamente, la necesitaba de una manera que no me podía explicar, quería tenerla dentro de mi piel, quería que no se fuera de mi nunca, quería ser de ella, entregarle todo lo que yo tenia, todo lo que yo era.


No se si fueron esos besos apresurados o mis caricias torpes, o quizás fue que mi cuerpo temblaba incontrolablemente lo que me delato ante Verónica. Se separo de mí muy despacio y me miro dulcemente.



-No podemos seguir aquí - me dijo y me tendió la mano



Yo asentí con la cabeza sin poder articular palabra, tome su mano y un choque eléctrico me recorrió, era como si fuera la primera vez que la tocaba.



Caminamos hacia la habitación donde guardaban el material que se ocupaba en la alberca. Verónica abrió la puerta y encendió la luz que ilumino tenuemente la habitación. Apenas y se lograban ver las toallas apiladas en una esquina y en el lado opuesto, colocado ordenadamente estaba el material para los entrenamientos del equipo. Apenas y lograba ver con claridad la figura de Verónica que estaba detrás de mí cerrando la puerta, dejando el lugar casi a oscuras.



Me abrace nuevamente a ella, sentí como sus manos recorrían mi espalda y sus labios besaban mi cuello suavemente. Mis manos acariciaban su cintura sobre el uniforme. Quería sentir mi piel contra la suya, le saque el suéter buscando besar sus labios; no se en que momento me deshice de mi suéter y Verónica hizo el resto, desabrocho mi blusa botón por botón con una paciencia que hacia que mi desesperación por sentir su piel creciera.



Mis manos estaban inquietas y no tardaron en despojar a Verónica de su blusa, al fin mis manos podían sentir su piel tersa y cálida. Bese sus hombros y su cuello y ella se deshizo de mi falda. Su ropa y la mía quedaron regadas sobre el piso. Las calcetas y los zapatos frente a la puerta, los suéteres junto a las faldas y más allá las blusas.



Las toallas bajo mi piel eran suaves, pero no se comparaban con la piel de Verónica sobre la mía. Verónica estaba sobre mí sin moverse; tenía los brazos apoyados a los lados de mis hombros y las piernas una a cada lado de mí, apoyadas sobre las toallas. Me miraba y yo a ella. Me había perdido en sus ojos que brillaban de una manera que yo jamás había visto.



-Te quiero - susurre - Te necesito, quiero que seas mía y yo quiero ser tuya –



-He sido tuya desde antes que tú me lo pidieras... - respondió con una sonrisa




Sus besos recorrieron mi cuerpo lentamente, yo no podía dejar de temblar, mis manos apenas y alcanzaban a rozar la piel de Verónica; tenia los ojos cerrados y solo la sentía subir y bajar con pequeños besos. Sentía el calor de mi piel contra la suya, que era reconfortante. Todo lo que existía fuera de ese lugar había desaparecido, solo ella y yo.



Sus manos quemaban cada centímetro de mi piel que recorrían. La respiración se me iba y mi corazón clamaba por salir del pecho. No tenía conciencia exacta de donde me encontraba.



Unos labios inquietos recorrían mi pecho con autentica devoción. Me sentía extasiada, un calor se apoderaba de mí a un ritmo alarmante. Sabia que no iba a volver a sentirme así nunca mas, que esta sensación tan nueva, podría volver a darse. Pero, jamás como se estaba dando ahora.



Sus manos juguetonas exploraban mis piernas, Verónica tenía la respiración agitada y yo no podía dejar de mirar dentro de sus ojos. Esos ojos que me estaban esculcando el alma mientras sentía que se colocaba encima de mí. Dirigí mis manos a su pecho, despertando del papel pasivo en el que estaba y busque sus labios con desesperación.



El vaivén de sus caderas cada era mas rápido y yo solo rece al cielo que parara el tiempo, que me dejara a su lado por siempre. Los dulces sonidos y las palabras de amor que se desprendían de Verónica en mi oído no se me olvidarían aunque pasara miles y miles de años. Me dedicaba a memorizar el sabor de la piel de su aterciopelado cuello cuando sentí como el alma se me escapaba y como las manos de Verónica apretaron fuertemente las mías mientras con un beso hacia el momento eterno.



No se cuanto tiempo pasamos dentro de aquel lugar Verónica y yo, pero se que aquella tarde recorrí cada centímetro de su piel y la grabe en mi memoria; esa tarde saboreé su cuerpo hasta que su sabor quedo impregnado para siempre en mis labios; descubrí que no es necesario expresar con palabras lo que sientes porque muchas veces las palabras no pueden demostrarlo tan bien como las caricias, los besos y las miradas.



Después de mucho tiempo por fin volvía sentirme completa como si me hubieran regresado esa parte que tanto me hacia falta y que tan desesperadamente buscaba.



La alarma de mi reloj de pulso sonó haciendo que toda la tranquilidad que sentía ahí recostada junto a Verónica se desvaneciera como un sueño; abrí los ojos lentamente, el lugar estaba completamente a oscuras, en algún momento de la noche habíamos apagado la luz. Me levante despacio y entreabrí la puerta para mirar la hora, apenas eran las seis de la mañana, suspire. Verónica estaba profundamente dormida sobre las toallas, se veía tan serena que no quería despertarla. Volví con ella y le bese suavemente la mejilla.



-Buenos días – le susurre



Verónica se abrazo a mi cintura buscando el calor de mi cuerpo.



-Vamos, tienes que despertar –



-No quiero – dijo Verónica aun medio dormida – Déjame seguir soñando –



-¿Con quien sueñas? – le pregunte al oído
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:25

-Contigo – respondió y abrió los ojos



-Yo estoy aquí y no soy un sueño –



Verónica sonrió y me beso – Si, yo creo que eres un sueño porque no creo que haya algo tan increíblemente perfecto como tú sea verdad -



Sonreí, me encantaba que Verónica dijera esas cosas – Anda que son las seis de la mañana –



-No quiero ir a clases – dijo – Estoy cansada –



-Ni que lo digas – reí



-¿Y si no vamos a clases y te quedas conmigo todo el día? –



-Suena tentador pero tú sabes que no podemos –



Verónica suspiro – Aun nos quedan unas horas antes de ir a clases – me guiño el ojo



-¿No estabas muy cansada? –



-Para ti nunca estoy cansada –



Aquel lugar se volvió un punto de reunión frecuente para mi y Verónica, pasábamos horas encerradas en aquella habitación sin pensar en lo que pasaba fuera, vivíamos una ilusión, un sueño; al fin la tenia y todo se me hacia poco comparado con ella. Cuando no estábamos juntas pensaba en sus caricias y sus besos, me perdía horas pensando en nuevas caricias mi vida era Verónica, no había nada mas.



Las vacaciones de medio semestre se acercaban y yo sentía que el alma se me iba, después de eso volveríamos a exámenes y después Verónica, Ana y Tatiana se graduarían. Me consolaba un poco el hecho de haberle dado a Verónica todo lo que tenia y mas; pero aun no hablábamos de que iba a pasar con nosotros cuando ella se fuera.



-¿Ya has hablado con Verónica?- pregunto Camila una noche que regresaba a mi habitación



-Hablar ¿De que? –



-Pues de si seguirán con esto cuando ella termine la escuela –



-No, la verdad es que no me atrevo a preguntar nada-



-¿No te atreves? O será que tu y Verónica hablan poco – rio Camila



Me sonroje hasta las orejas sin poder controlarlo – Pues… -



-No tienes que decirme nada – Camila seguía riendo, disfrutaba haciéndome sentir avergonzada –Bueno, y ¿le preguntaras? –



-Tal vez –



-Mañana por la noche haremos una de esas reuniones en la terraza –



-Si, Verónica me lo ha dicho –



-Ana no quiso venir ha dicho que como era en parejas ella no quiere molestar –



-Que exagerada – reí ante la típica actitud de Ana



-Tendremos que conseguirle a alguien –



El día siguiente se me hizo eterno sin ver a Verónica. Teníamos todo preparado para la noche, bolsas de dormir, comida y mantas. Ana se encargo de Aida que la mantuvo ocupada con algunas clases hasta muy tarde y Alex no era como ella que no seguía a todos lados así que no era para preocuparse mucho por ella, además ya no trataba de acercarse a nosotras.



Me molestaba mucho que Aida se pudiera acercar a Verónica cuando yo no podía, la seguía a todas partes, la buscaba y se la pasaba metida en su oficina; además siempre hablaba frente a mí de las maravillosas horas que había pasado en su compañía. Obviamente yo sabia que todo eso era mentira pero aun así odiaba escucharla sobre todo porque yo no era libre para estar con Verónica donde yo quisiera. Además Aida siempre buscaba molestarme, lo hacia a posta yo lo sabia y lo peor es que yo no podía decirle nada, como me hubiera gustado partirle la cara y aclararle que Verónica era mía y nada mas mía; que de una buena vez se metiera en la cabeza que ella me quería a mi y que no estaba ni un poco interesada en ella.



Subimos a la terraza un poco después de las nueve de la noche, cuando todas debían estar ya en sus habitaciones y una vez que estuvimos seguras de que nadie nos seguiría. Ana se quedo en su habitación, fue imposible convencerla de que subiera con nosotras, dijo que se sentiría incomoda y no quisimos insistir. Una vez que nos instalamos tuvimos poca atención de Camila y Tatiana que estaban muy entretenidas la una con la otra y nosotras no sabíamos que hacer. Pensé que era el mejor momento para hablar con Verónica.



-Necesitamos hablar – dijimos al unisonó Verónica y yo



-Estamos conectadas



Sonreí - ¿Qué es lo que quieres decirme?



-Dime tu primero



-No – dije – Dime tu – esperaba que Verónica me hablara de lo que tanto me importaba



-En vacaciones iré con mis padres a la playa. ¿Quieres venir con nosotros? – me pregunto



-¡Oh! – dije entre emocionada y conmocionada – Creo que no podre, mis padres han planeado ir de campamento al bosque.



Verónica suspiro – Bueno, no importa – sonrió tristemente - ¿De que querías hablarme tú?



-Pues… - no sabia si preguntar o no. Tenia que hacerlo porque no saber que iba a pasar con nosotras me estaba matando - ¿Ya sabes que harás cuando salgas del Colegio?



-Estudiar en alguna Universidad supongo – respondió Verónica como si fuera la respuesta mas lógica del mundo y lo era. Aunque yo quería otro tipo de respuesta -¿Por qué?



-No, pues quería saber si tenias planeado algo.



-Lo que tu quieres saber es si vamos a seguir con lo que tenemos cuando yo salga del Colegio – me dijo abrazándome – No creas que no te conozco. Se todo lo que piensas – rio



-Si, se ve – respondí, odiaba que Verónica se pusiera a jugar en un momento así



Camila y Tatiana estaban frente a nosotras, por un momento quise tener lo que ellas. No tenían que esconderse, ninguna se veía preocupada por lo que fuera a pasar, no se hacían las mimas preguntas que yo. ¿Cómo no preguntarme que pasaría conmigo cuando Verónica se fuera? Si apenas la había tenido lejos unos días y con esos días me vasto para saber que no podía vivir sin ella. ¿Qué pensaba Verónica? ¿Podía ella vivir sin mí? A veces tenía miedo a la respuesta de aquella pregunta.



Verónica se hidria seguramente fuera del país, conocería personas nuevas, viviría experiencias diferentes; ¿Y yo? Yo me quedaría ahí encerrada entre las paredes de ese Colegio esperando poder salir tras ella.



-¿Qué tanto piensas? – Me susurro al odio y la piel se me erizo – Ah si, piensas en lo que hare – se respondió sola – Pues te diré que es lo que quiero hacer, si aun quieres saberlo.



-Claro que quiero saberlo.



-Reprobare todas las materias para quedarme a repetir el curso contigo – sonrió



Reí, sabia que no era cierto pero hubiera deseado que lo fuera – No bromees.



-No bromeo – dijo seria – Ese es mi plan, no podía vivir sin ti un año.



-No yo sin ti – respondí sintiéndome triste



-Te voy a mostrar algo – me dijo – Pero promete que no te molestaras conmigo.



-No podría molestarme contigo nunca.



-Bueno, eso espero – Verónica desamarro su pulsera, esa que yo conocía tan bien, la que ocultaba todas esas marcas que no me atrevía a mencionar – Mira.



Se quito completamente la pulsera, al principio no vi bien a lo que se refería hasta que me señalo ahí en medio de la muñeca izquierda, entre todas esas marcas una “L”.



-¿Qué es eso? – pregunte, era una marca diferente a las otras, estaba remarcada y se veía mas oscura que las demás



-Es una “L” de Lucia.



-¿Por qué hiciste eso? ¿Cuándo?



-Poco después de que nos separamos. ¿Por qué? Realmente no lo se, estaba tan mal por haberte echo daño, quería algo tuyo en mi, algo que nunca se borraría y se me ocurrió esto.



No sabia que decir, si bien no aprobaba que Verónica se hiciera esos cortes también se me hacia una forma de demostrar que me quería; una forma extraña y nada correcta. Pero así era ella. Era como una caja llena de sorpresas, jamás tenias idea de lo que saldría de ella. Una caja llena de cosas buenas y malas.


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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:25

Después de lo que había pasado conocía cada vez más a Verónica y la aceptaba como era; en sus días buenos y malos, con sus locuras y su imagen de niña perfecta; con todo el amor que me tenia y con su indiferencia ante algunas cosas. Verónica simplemente era ella y eso era lo que mas me gustaba.



Muchas creían, de eso estoy segura, que Verónica era perfecta; que no había nada malo en ella; y no es que yo pensara que tuviera cosas malas; para mi también era perfecta pero de una manera diferente porque yo conocía todos sus defectos y virtudes. Para mi era otra chica igual a mi. Tal vez si Aida se hubiera dado cuenta de eso otra historia seria.



-¿Estas molesta?



Verónica me saco de mis pensamientos con aquella pregunta – No me ha hecho ninguna gracia, pero no, no estoy molesta – tome su muñeca y pase mis labios por la herida de Verónica para luego besarla suavemente – No puedes ir cortándote y lo sabes, se que es tu válvula de escape pero no puede hacerlo mas.



-Lo se – susurro Verónica – Es que, fue simplemente por sacar todo ese dolor que sentía. Ni siquiera me dolió cuando lo hice y estoy segura que no se compara con lo que yo te hice sufrir a ti.



-Eso ya no importa – abrace a Verónica, esa parte de ella tan vulnerable, esa parte que necesitaba cariño me encantaba.



-¡Verónica! – grito Camila sacándonos de nuestra burbuja



Mire a Camila con cara de pocos amigos y ella solo rio y me enseño la lengua de manera burlona.



-No te enojes Lucia ya tendrán tiempo mañana de encerrarse en su lugar predilecto – dijo Camila y me sonroje completamente



Verónica rio –Bueno, bueno… ¿Qué pasa? No estabas muy ocupada con Tatiana –



-Si, pero… - Camila sonreía traviesa -¿Has traído algo de…?



-Ah, tu quieres vodka – rio Verónica



Camila asintió y yo no pude mas que reír ante sus ocurrencias – No, ella no ha traído nada –



-Que mala eres – me dijo Camila – No le has dado permiso –



La risa de Verónica y Tatiana sonaba de fondo; Camila y yo también reíamos. Definitivamente iba a echar mucho de menos esas reuniones y sobre todo tener a Verónica cerca pero en ese momento no quería pensar en lo que pasaría; viviría el momento que era lo único que tenia. La noche paso muy rápido; charlamos, cantamos, reímos y bromeamos. Verónica se acurruco junto a mi y la abrace, se quedo dormida rápidamente mientras le acariciaba el cabello. El cielo estaba lleno de estrellas y le pedí a cada una que me concediera estar con Verónica toda la vida.



-Sabes que es lo que hare – me susurro Verónica a mitad de la noche



-Si no me lo dices no puedo adivinarlo – sonreí



Estábamos frente a frente, yo la abrazada por la cintura y sentía su corazón latir cerca del mío, su cabeza estaba acurrucada en mi pecho y su aliento me hacia cosquillas en el cuello.



-Te esperare.



-¿Eso que quiere decir?



-Les diré a mis padres que aun no estoy lista, que aun no se que quiero estudiar y ese año me lo tomare libre. Claro estudiare algún idioma o alguna cosa de esas que sirven para perder el tiempo, tal vez pueda trabajar con mi padre. No se, hay muchas cosas que puedo hacer.



-¿Y yo? – pregunte deseando obtener al fin la respuesta



-Tu seguirás aquí y yo podre verte los fines de semana y en vacaciones – sonrió Verónica – No creo que me prohíban la entrada al Colegio –



Sonreí encantada con la idea – Eso quiere decir… -



-Eso quiere decir que siempre quiero estar contigo y que siempre habrá una manera para estar juntas – me dijo al oído y la piel se me erizo por el contacto



Afortunadamente solo teníamos dos semanas de vacaciones y no es que yo no disfrutara las vacaciones, es mas adoraba tener vacaciones; pero esas dos semanas serian dos semanas sin Verónica. Me resigne a que no la vería, afortunadamente existía los móviles, los sms y el internet en el móvil. No se como las personas podían haber vivido sin toda esa tecnología.



-Ana vendrá conmigo.



-Mejor, así no vas sola – respondí, Verónica y yo estábamos en nuestro escondite aquella tarde, al día siguiente nos iríamos de vacaciones
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:30

-Si, no sabría que hacer yo sola con mis padres. He decido hablar con ellos de que quiero tomarme un año antes de la Universidad. Ya te contare que tal va todo – me sonrió



Me despedí de Verónica con un beso en la mejilla, mis padres estaban esperando al igual que su chofer. Hubiera querido llenarla de besos y mirarla a los ojos largamente hasta perderme en ellos. Todo el camino a mi casa pensé en ella y se que ella también pensaba en mi porque recibí muchos sms que hicieron menos pesado el viaje con mis padres.



No puedo quejarme, las vacaciones me ayudaron a aclarar mis ideas. Pensé tanto en lo que sucedía conmigo y con Verónica; en todo lo que la quería y todo lo que me había cambiado la vida desde que la conocía. Pensé en Ana, Camila y Tatiana; en lo buenas que habían sido conmigo y en nuestra amistad que para mi era invaluable, después de que pensaba que en aquel lugar no conseguiría adaptarme. Me fue imposible no pensar en Alex y Aida, no las entendía bien; creo que sus ideas no cabían en mi cabeza, no puedes tener algo a la fuerza y ellas no parecían encontrarle sentido a esto.





Las vacaciones fueron largas y tediosas; pero pude sobrevivir a ellas. Realmente estaba feliz de poder regresar al Colegio, bueno mas bien de ver a Verónica porque la necesitaba. Necesitaba sus besos, sus caricias, sus miradas. Necesitaba todo de ella y esas dos semanas habían pasado demasiado lento.



-¿Qué tal las vacaciones? – pregunto Camila en cuanto entre en mi habitación cargando la maleta



-Horribles – respondí riendo



Camila rio conmigo – Las mías han sido iguales, no vi a nadie, Ana y Verónica se fueron a la playa, tu al bosque de campamento y a Tatiana la tuvieron trabajando así que…



-Te quedaste viendo las Chicas Súper Poderosas en tu casa.



-Exacto – dijo Camila - ¿Echaste mucho de menos a Verónica?



-No tienes idea.



-Claro que la tengo – dijo Camila en un gesto exagerado de indignación – Yo también eche mucho de menos a Tatiana.



-Cierto – reí



-¿No piensas ir corriendo a ver a Verónica?



-No se si ya ha llegado, además ya sabes que no puedo salir corriendo a buscarla.



-Pero yo si – dijo Camila y se puso de pie – Le digo que en media hora en su lugar secreto – me guiño el ojo y yo me sonroje como cada vez que mencionaba ese lugar. Asentí con la cabeza sin poder decir algo más.



Camila salió corriendo de la habitación, sabia que además de buscar a Verónica aprovecharía para ir a buscar a Tatiana, que seguro tenia tantas ganas de verla como yo de ver a Verónica. Mire mi reloj, tenia media hora, desempaque y arregle un poco la habitación que Camila había desordenado en apenas unos minutos. Acomode mis libros y revise mis pendientes; el tiempo de me hacia eterno. Cuando faltaban cinco minutos me acomode la ropa y el cabello; al fin salí de la habitación cuidando cada uno de mis pasos; asegurándome de que nadie me siguiera y entrando sigilosamente a la alberca y luego a la habitación trasera de aquel lugar.



Suspire, la habitación estaba a oscuras y no intente encender la luz, sabia donde estaba todo en ese lugar. Verónica aun no había llegado. Me tire sobre las toallas, sin pensar en nada más que en que pronto aparecería Verónica por la puerta, cerré los ojos y me quede ahí un momento, al fin me sentía de nuevo en casa, después de esas dos tormentosas semanas de vacaciones.



-Sabes que te quiero y que haría cualquier cosa por ti.



Una voz se escuchaba lejana, era apenas audible pero yo entendía perfectamente cada palabra.



-No se que haría sin ti.



Las caricias eran suaves, me acariciaba el cabello suavemente; se sentía tan bien. De momento abrí los ojos y encontré a Verónica junto a mí.



-Te quedaste dormida – me dijo con una enorme sonrisa



No pude más que besarla, había soñado cada noche con sus besos y sus caricias, la necesitaba, quería volver a sentirla mía una y otra vez, durante toda la tarde.



El tiempo voló, cuando nos dimos cuenta eran cerca de las ocho de la noche. No teníamos prisa por salir de ahí, todavía quedaba media hora para el toque de queda, platicamos y bromeamos unos minutos antes de salir. Era tarde así que no nos preocupaba encontrarnos a alguien, a esa hora todo mundo estaría en su dormitorio y si alguien nos hubiera buscado, Camila o Ana nos hubieran venido a avisar. Teníamos todo controlado, tan controlado que ya no se nos hacia un riesgo aquellos encuentros.



Por la actitud que Alex y Aida habían tomado antes de vacaciones, Verónica y yo empezábamos a creer que al fin nos habíamos librado de ellas; aunque yo tenía mis reservas con Aida.



-Insistes en quitarme lo que es mío – una voz detrás de nosotras resonó en el pasillo que llevaba a la alberca



Verónica y yo nos giramos sobresaltadas, estábamos seguras de que nadie nos había visto y mucho menos seguido, de que nadie sabía donde estábamos.



-Ves como tenia razón – le dijo Alex a Aida que estaba detrás de ella



-Si, tienes razón, pero esta no es la forma – la voz de Aida estaba agitada



¿De que diablos hablaban? Alex y Aida se acercaban más; no lograba verlas bien porque el pasillo estaba muy oscuro las luces apenas iluminaban. Sentí la mano de Verónica que me movía para colocarme detrás de ella.



-¿Qué intentas? – Pregunto Verónica de manera retadora - ¿Crees que así vas a alejarme de Lucia? –



-Alex, en serio, dame eso… tu y yo hicimos un trato, tu tendrías a Lucia y yo a Verónica, esto no estaba contemplado – la voz de Aida temblaba y yo no lograba entender a que se referían.



-Tu no te metas – le espeto Alex a Aida – Ella debe pagar lo que me debe, el haberme quitado a Sofía y a Lucia –



La mano de Verónica me mantenía detrás de ella y yo no alcanzaba a ver la escena completa. Aida detrás de Alex, que caminaba hacia nosotras, estaban a varios metros pero yo podía ver la imagen de ambas claramente.



-La que tendría que pagar es Lucia – comenzó a decir Aida con voz chillona – Ella vino aquí a quitarme a Verónica, ella se entrometió entre nosotras, es una intrusa –



-Cállate – le dijo Alex notablemente sulfurada



Verónica temblaba, podía sentirla, las manos le sudaban; mis manos también aunque no sabia porque, me adelante unos pasos, no querían seguir detrás de Verónica, tome su mano fuertemente.



-Ni soy una intrusa, ni te he quitado nada – le dije a Aida – Ella nunca ha sido tuya y yo nunca he sido de Alex para que se ponga así – no entendía porque actuaban de esa manera – Déjenos en paz, es lo único que queremos.



-¡No! – gritaron Aida y Alex al unisonó como si se hubieran puesto de acuerdo, y efectivamente eso habían hecho, se habían puesto de acuerdo para separarnos, para hacernos la vida imposible solo por que no habían podido cumplir su capricho.



Al fin vi porque Verónica estaba tan nerviosa, Alex tenía en la mano derecha una pistola. No era un arma grande, más bien era pequeña y cavia perfectamente en la mano de Alex. Apreté mas fuerte a mano de Verónica, no podía creer que aquello estuviera sucediendo era como una pesadilla.



-¿Preparada? – pregunto Alex a Verónica con una sonrisa sarcástica



-Siempre he estado preparada – le respondió Verónica – Muy a diferencia tuya, puedes hacer lo que quieras, de todos modos Lucia jamás te querrá.



Alex levanto la pistola y apunto a Verónica.



-Ella no es la que debe pagar – dijo Aida y se aventó sobre Alex tomando la mano donde tenía la pistola



-¡Déjame! – gritaba Alex que forcejeaba con Aida



Verónica y yo estábamos ahí paradas, atónitas, sin saber que hacer. La pistola nos apuntaba mientras Alex y Aida seguían forcejeando y discutiendo quien debía pagar y quien no. No se cuantos minutos pasaron pero fueron eternos. Alex y Aida seguían gritando y forcejeando y Verónica y yo sin movernos. Las piernas no me respondían para salir corriendo, las manos me sudaban y el corazón parecía que se me saldría del pecho. ¿De donde había sacado Alexandra esa pistola? Miles de preguntas me pasaban por la cabeza, ¿Qué iba a suceder? ¿Por qué seguíamos ahí paradas viéndolas forcejear?



En un momento todo se volvió claro, un ruido estruendoso me atravesó los oídos, vi la cara de Alex y Aida contraerse y pasar de enojo a sorpresa. La pistola se había disparado.





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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:30

CAPITULO XII



¿Por qué no le había hecho caso a David? Él le había dicho claramente que el seguro de esa pistola no servía ¿Por qué la había traído al Colegio? ¿Por qué su padre le había enseñado a disparar? Por seguridad había dicho. El estruendo había sido tal que se había tapado los oídos y cerrado los ojos negándose a lo que acababa de suceder. Aida abrió lentamente los ojos, como si quisiera despertar de ese mal sueño. La pistola de su padre estaba tirada a sus pies y Alex había corrido hasta Lucia y Verónica.



La maldita pistola se había disparado ¿Quien la había accionado, ella o Aida? Solo quería asustar a Verónica, romper con su imagen de perfección frente a Lucia, que se diera cuenta que Verónica no era como todas creían. Quería bajarla de ese condenado pedestal de una buena vez para poder competir con ella y recuperar todo lo que le había quitado.



Un ruido que le atravesó los oídos y luego un dolor intenso en el hombro; nunca había sentido aquel dolor, le quemaba la piel. Tenía los ojos cerrados; el impacto la había tirado, sentía el piso frio; se había llevado la mano al pecho para ver si el dolor disminuía pero era inútil, solo había logrado aumentarlo. Escuchaba algunas voces pero no distinguía que decían, apretaba los dientes y las lágrimas salían de sus ojos inconteniblemente. Por favor que alguien hiciera algo. Que el dolor terminara.



-¡Lucia! ¡Verónica! – los gritos de Camila y Ana venían del principio del pasillo, corrían a toda velocidad para alcanzar a sus compañeras



-¿Qué ha pasado? Veníamos para acá y escuchamos un ruido – empezó Camila



-¡Por Dios! – Ana ahogo un grito al ver el charco de sangre que había en el piso -¿Qué le hicieron? – grito mirando a Alex y Aida exigiéndoles una explicación



-¡Necesitamos que alguien venga a atenderla! – Lucia alzo la voz, no le importaba que había pasado, solo quería que Verónica estuviera bien. Tenía el uniforme empapado de sangre, estaba hincada junto a Verónica y había puesto la cabeza de la chica sobre sus rodillas, le hablaba y le acariciaba el cabello; solo quería saber que Verónica estaba bien, que nada iba a pasarle.



Entre el alboroto de Aida y Alex, los reclamos de Ana y los sollozos de Verónica; Camila salió corriendo para buscar ayuda; no había articulado palabra al ver a Verónica ahí tirada, no había atinado a pedir explicaciones; lo único que pudo hacer fue correr a buscar a Miss Patricia.



El estruendo del disparo genero eco dentro de aquel antiguo edificio. El sonido se hizo tan fuerte que resonó en gran parte del Colegio. Para cuando Camila alcanzo el Patio Central, encontró que las luces estaban encendidas, muchas de sus compañeras estaban fuera de sus habitaciones y otras se asomaban por las ventanas.



Miss Patricia que vestía una elegante bata de dormir de seda roja, estaba a medio patio tratando de averiguar que había sido aquello. Con aquel atuendo fue fácil para Camila encontrarla.



-Ha sido Verónica – soltó Camila con el poco aire que le sobraba por la carrera – Esta herida.



La cara de Miss Patricia palideció tanto que Camila pensó que caería desmayada ahí mismo; pero no fue así. Miss Patricia llamo a su asistente que la seguía a todos lados y Camila la escucho decir – Llama a una ambulancia, que vengan inmediatamente y avisa a los profesores que quiero que mantengan a todas las alumnas en sus habitaciones.



Camila se tranquilizo un poco al escuchar a Miss Patricia pedir ayuda – Vamos por favor – le suplico a la Directora



Los minutos se le hacían eternos a Lucia ¿Qué hacer? Necesitaban ayuda y ella no quería moverse, no podía dejar a Verónica ahí. Verónica no dejaba de llorar y apretarse el hombro. Lucia le hablaba pero ella no respondía. Verónica apenas y podía balbucear algunas palabras, eso la mantenía un poco tranquila, aun estaba consciente. Hubiera querido levantarse y reclamarles a Aida y Alex lo que le habían hecho a Verónica, pero ya habría tiempo, ahora lo que le importaba es que alguien viniera rápido a atender a Verónica.



Ana estaba indignada, el ver a su amiga ahí tendía por culpa de aquellas dos la tenía muy mal. Tenía a Alex y a Aida contra la pared, les exigía a gritos una explicación que no obtenía por mas amenazas e improperios que gritara.



-¡Por Dios! ¡¿Qué paso aquí?! – Miss Patricia venia por la mitad del pasillo y nadie se había percatado de su presencia.



El pasillo ofrecía un cuadro bastante extraño. La pistola estaba tirada a unos pasos de Ana que parecía una madre regañando a sus hijas por haber cometido una falta grave. Un charco de sangre considerablemente grande entre Ana, Alex, Aida y Lucia que tenía el uniforme teñido de rojo y no dejaba de acariciarle el cabello a Verónica que tenía la cabeza sobre sus piernas. Camila cerraba el cuadro detrás de Miss Patricia que no daba crédito a lo que veía ¿Cómo había pasado algo así en su Colegio?



No tenía mucho tiempo para pensar las cosas, esto no podía salir de aquellas paredes; si los padres se enteraban empezarían a retirar a sus hijas del Colegio. Tendría que avisar a los padres de las alumnas involucradas y tomar medidas drásticas sobre aquel asunto.



El ruido de la sirena de la ambulancia resonó por todo el pasillo y Lucia por fin pudo respirar un poco más tranquila. No tenía idea del tiempo que había pasado pero lo que sobrevino sucedió demasiado rápido.



Los paramédicos desplegaron una camilla; no preguntaron nada, cruzaron algunas palabras con Miss Patricia y en seguida con el mayor cuidado cargaron a Verónica para acostarla sobre la camilla. Verónica seguía sollozando pero en cuanto estuvo acostada sus sollozos se calmaron, estaba pálida y su respiración era apenas perceptible. Lucia estaba junto a ella, le tomaba la mano que cada vez se sentía más fría; aun le hablaba, la llamaba, le decía que todo estaría bien, que no se preocupara.



-Ha perdido mucha sangre – dijo uno de los paramédicos y Lucia sintió una punzada en el estomago –Esperemos que no haya lastimado una arteria importante – hablaba con Miss Patricia



-Iré en cuanto me sea posible – le respondió Miss Patricia al paramédico – Tengo algunos asuntos por arreglar.



Los paramédicos avanzaban a la salida del Edificio. Lucia no soltaba a Verónica; Miss Patricia venía detrás de ellas; Ana y Camila custodiaban a Alex y Aida que seguían sin articular palabra y se miraban complicemente; tal vez a pesar de las consecuencia que esto les traería lograrían lo que tanto deseaban. Separar a Lucia y Verónica.



En cuanto pudo y como pudo Lucia se subió a la ambulancia junto a Verónica. Para ella no existía nadie en ese momento hasta que escucho los gritos de Miss Patricia.



-¡Baja de ahí Lucia! Inmediatamente. Tenemos cosas que arreglar. No puedes ir con ella – le dijo fuera de si



-¡Yo quiero ir con ella! – le respondió Lucia enérgicamente



-¡No puedes! Baja ahora mismo o te expulso en este instante del Colegio.



-¡Pues expúlseme! Yo voy con ella.



Miss Patricia estaba visiblemente molesta – Si no bajas, te expulso a ti y a tus compañeras – sentencio



Ana, Camila, Alex y Aida miraron a Lucia expectantes; a ella poco le importaba lo que pasara con Alex y Aida, pero no podía hacerles aquello a Ana y Camila.



-No podemos seguir aquí perdiendo tiempo – añadió uno de los paramédicos



Lucia miro a Miss Patricia y después a Verónica, le apretó fuertemente la mano y le susurro al oído – Te amo.



La ambulancia arranco; la sirena resonaba en los oídos de todas como un anuncio funesto. Lucia se quedo ahí parada mirando cómo se alejaba Verónica.



-Todas a mi oficina. En este instante – ordeno Miss Patricia de mala manera



Una a una sin decir nada empezaron a seguir a la Directora. Las alumnas se asomaban por las ventanas de sus habitaciones; nadie sabía que pasaba. Lo único que estaba claro es que algo le había ocurrido a Verónica.



Lo primero que hizo Miss Patricia al llegar a su oficina fue llamar a los padres de Verónica para informarles lo sucedido. Todas esperaban expectantes aquella llamada. Por fin Miss Patricia colgó y las miro seriamente; recorrió a cada una con la mirada buscando un culpable. Había traído consigo la pistola teniendo la precaución de no poner sus huellas sobre el arma.



Una ira incontrolable recorría a Lucia, tenía la cara completamente roja y apretaba los puños; quería ir con Verónica y no la habían dejado. No soportaba ver el rostro de Alex y Aida casi tan calmos como si estuvieran burlándose de su dolor.



-¿De quién es esto? – pregunto la Directora poniendo el arma sobre su escritorio



Como si hubieran estado esperando un incentivo; Ana, Camila, Aida y Lucia empezaron a hablar. Sus voces se mezclaban haciendo un barullo que dejo a Miss Patricia atónita, no comprendía nada de lo que le decían. Alex era la única que no hablaba solo miraba a Lucia con una sonrisa que a Lucia se le antojo burlona. Sin pensarlo se fue contra Alex cruzándole la cara con tremendo puñetazo rompiéndole el labio inferior.



-¡A ver si así se te quita esa estúpida sonrisa! – le grito Lucia a Alex que se sujetaba la mandíbula



Nadie había atinado a detener a Lucia. Todas se quedaron en silencio ante lo que acababa de suceder.



-Se lo merecía – dijo Alex mirando fijamente a Lucia



Lucia levanto nuevamente el puño, no daba crédito a lo que acababa de escuchar – Serás…



Ana la detuvo bajo el grito alarmado de Miss Patricia y Lucia aun se empecinaba en golpear a Alex, pero Ana la sujetaba fuertemente.



-¡Por Dios! Compórtense – Miss Patricia levanto la voz – Quiero que me digan de una buena vez lo que paso.



Ana y Camila solo habían ido a buscar a Lucia y Verónica; eso fue lo que dijeron. Bajo la presión que ejerció Miss Patricia, Ana, Camila y Lucia; Aida no tuvo más que admitir que el arma era suya. Alex se negaba a hablar; pero Aida confeso que no sabía quien había disparado. Si ella o Alex, porque en ese momento forcejeaban por la pistola.



El teléfono sonó sacándolas a todas del debate; Miss Patricia les pidió que salieran de la oficina y que esperaran ahí.



-Mas te vale que digas lo que paso o te saco la verdad a punta de golpes – sentencio Lucia a Alex que la miraba sin inmutarse



-No vale la pena – le dijo Ana que estaba sentada junto a Camila en un sillón frente a la oficina

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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:31

Aida estaba sentada en el piso echa un ovillo y lloraba, se puso de pie y fue hasta Lucia – Lo siento, yo no quería… - decía entre sollozos



Un ruido seco callo los sollozos de Aida; Ana y Camila levantaron la mirada. Aida tenía una mano sobre la mejilla. Lucia la había abofeteado. Alex solo miraba.



-Mas te mereces, igual que ella – dijo señalando a Alex



Miss Patricia abrió la puerta de su oficina junto cuando Aida iba a reclamarle a Lucia – Pasen, ya he tomado una decisión de lo que hare con ustedes.



Todas obedecieron y entraron a la oficina de Miss Patricia. La Directora se sentó frente a ellas y las miro seriamente.



-Ana, Camila – empezó – Pueden retirarse y espero que no comenten nada de lo sucedido con sus compañeras, será mejor que vayan directo a sus habitaciones y no hablen con nadie.



Ana y Camila miraron a Lucia; y enseguida se retiraron de la Oficina.



-Lucia – continuo Miss Patricia – Tu espérame afuera por favor – le pidió cortésmente. La actitud de la Directora había cambiado, ahora estaba más serena y había vuelto en sí misma.



-Pero… - dijo Lucia



-Por favor – ordeno Miss Patricia y a Lucia no le quedo más que salir de la Oficina



Lucia encontró a Ana y Camila fuera de la Oficina sentadas en el sofá - ¿Qué paso? – Soltó Camila - ¿Ya las expulsaron?



-Me pidió que saliera, no me dijo nada – dijo derrotada Lucia, si Miss Patricia no hacía nada al respecto ella ya se encargaría de hacerles pagar a Alex y Aida lo que habían hecho -¿Has hablado con los padres de Verónica? – le pregunto a Ana



Ana negó con la cabeza – No responden el móvil, seguramente no hay cobertura dentro del hospital porque me manda al buzón de voz.



-¿Has intentado llamar al hospital? – pregunto Lucia



-No sé a qué Hospital la han llevado.



Lucia empezó a andar de un lado a otro del pasillo inquieta y molesta por no saber nada de Verónica y por no poder hacer nada.



-Vas a hacer un agujero si sigues así – le dijo Camila que se había acostado sobre las piernas de Ana, ambas se veían cansadas y abatidas



-Es que quiero saber de una buena vez que pasa con Verónica. No puedo estar así, si algo malo le paso, les juro que…



-Si algo malo hubiera pasado, nos lo hubieran dicho ya ¿no crees? – le dijo Ana



-Aun así, no puedo seguir aquí, quiero estar con ella – le respondió Lucia sin dejar de dar vueltas de un lado a otro



Ana se levanto y fue hasta Lucia, la abrazo tratando de tranquilizarla, cosa que sabía que no podría hacer. Lucia se abrazo a Ana y por fin después de todo lo que había pasado se soltó a llorar en los brazos de Ana.



-Es que no puede pasarle nada, ella tiene que estar bien – decía – No es justo que nos pase esto…



Camila se levanto para abrazar a Ana y Lucia; hasta ese momento fue cuando se dieron cuenta de la magnitud de la situación. Verónica esta en sabe qué Hospital internada por una herida de bala, luchando por su vida y ellas no tenían ni la menor idea de lo que pasaba. Estaba ahí por el capricho de dos niñas que no tenían otro entretenimiento que querer separar a Lucia y Verónica. Estaba ahí por un amor que parecía imposible y que podría costarle la vida.



La puerta de la Dirección se abrió dejando pasar a una Alex bastante molesta y a una llorosa Aida. Miss Patricia venía detrás de ellas con una cara que dejaba ver una gran molestia. – Espero que tengan sus cosas listas en una hora – les dijo y ambas se perdieron en el pasillo -¿No les dije que fueran a sus habitaciones? – les pregunto Miss Patricia a Ana y Camila que aun trataban de consolar a Lucia.



-Es que… - empezó Ana



-¡Ahora a sus habitaciones! – le dijo enérgicamente – Tu, Lucia ve a cambiarte que vienes conmigo al Hospital.



La cara de Lucia se ilumino y las lágrimas desaparecieron automáticamente.



-Yo también quiero ir – soltó Camila



-Y yo, quiero ver a Verónica – siguió Ana



-Lo siento, pero eso tendrá que ser mañana, ahora solo llevare a Lucia conmigo y eso porque los padres de Verónica han insistido mucho en que la lleve. Te espero en diez minutos – termino Miss Patricia



Sin considerar a Ana y Camila, Lucia salió corriendo a su habitación, lo único que quería era ver que Verónica estuviera bien lo demás poco importaba.



-Corres demasiado rápido – dijo Camila recuperando el aliento cuando entraba a la habitación que compartía con Lucia – Y ya estas lista por lo que veo.



Lucia se había quitado el uniforme y terminaba de lavarse la cara cuando Camila llego con Ana detrás de ella – Vaya que es rápida – jadeo Ana que aun no se recuperaba de la carrera



-Les llamare en cuanto pueda – les dijo Lucia que estaba entre nerviosa y contenta. Era un sentimiento extraño, estaba feliz porque vería a Verónica pero los nervios la traicionaban ¿Y si Verónica no estaba bien?



-Todo estará bien, no te preocupes – le dijo Ana



-Llama en cuento sepas como esta Verónica – suplico Camila



Lucia se despidió con un beso de cada una y salió corriendo para encontrarse con Miss Patricia, que había cambiado su bata de seda roja por un traje sastre color negro. El auto de la escuela y el chofer las esperaban. La Directora subió y Lucia detrás de ella; Lucia no quiso hacer ninguna pregunto al respecto de lo que pasaría con Alex y Aida, además sabia que Miss Patricia seguramente no le diría nada.



El camino hacia el Hospital se le hizo eterno a Lucia, detrás del vidrio solo se veían sombras y todo parecía interminable. Al fin después de unos veinte minutos desesperantes divisaron un gran edificio e inmediatamente entraron en el estacionamiento. El lugar era enorme, todo de color blanco, bajaron en el estacionamiento y el elevador las llevo al lobby del Hospital que mas parecía un Hotel.



-La Señorita Verónica Montalbán – dijo Miss Patricia a la recepcionista que le dio una explicaciones que para Lucia en ese momento fueron ininteligibles, solo quería ver a Verónica.



Miss Patricia y Lucia hicieron el recorrido hasta la habitación en silencio, pasillos de puertas y puertas interminables. Al fin llegaron a una sala de estar tan grande como para alojar a unas cuarenta personas cómodamente en sillones de cuero negro que hacían juego con la decoración del lugar, que a Lucia le pareció una galería de arte.



-Miss Patricia – una señora como de la estatura de Lucia se levanto, llevaba un vestido de coctel azul marino, el cabello lacio y oscuro recogido en una coleta. Iba perfectamente maquillada y aparentaba unos cuarenta años aunque seguramente sería mayor – Estábamos en una fiesta cuando llamo – dijo tratando de justificar su atuendo – Mi marido ha ido a comprar café.



-¿Cómo esta Verónica? – salto Lucia que no necesitaba tantas explicaciones del atuendo de la Señora



-Ella es Lucia Aguilar – la presento Miss Patricia



-Verónica esta en cirugía – dijo la Señora Montalbán con cierta preocupación – Nos han dicho que ha perdido mucha sangre pero afortunadamente eso está controlado, le están extrayendo la bala y afortunadamente parece que todo está bien.



Lucia se dejo caer en uno de los sillones sintiéndose mas tranquila ante aquellas palabras.



-Así que tu eres Lucia ¿Tu y mi hija son muy amigas? – le pregunto la Señora que se había sentado frente a ella junto a Miss Patricia y tenían toda la pinta de dos policías interrogando a un delincuente



¿Cómo responder a aquello? Pues, si Verónica y ella eran muy amigas pero también eran… - Si somos muy amigas – respondió Lucia con una sonrisa – He pasado Año Nuevo en su casa, he de decir que tiene una casa preciosa.



-Oh, muchas gracias – respondió – Pero no me he presentado, soy Verónica.



Que original pensó Lucia, le puso a su hija el mismo nombre – Igual que su hija, que bien – respondió Lucia que cada vez encontraba menos parecido entre madre e hija
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:32

-Traje café – anuncio un hombre alto y corpulento de cabello castaño y ojos claros – Miss Patricia, que bueno que ha llegado y tú debes ser Lucia – sonrió encantadoramente el hombre – Me da mucho gusto que estés aquí, Verónica no dejaba de llamarte, deben ser muy buenas amigas – el padre de Verónica le guiño el ojo a Lucia y ella sonrió automáticamente.



-Has traído descafeinado Fernando – le reclamo la madre de Verónica y el hombre dio un largo suspiro




-Lo siento, ya vuelvo – se disculpo amablemente el hombre y partió otra vez por el pasillo.



Por la plática entre Miss Patricia y la Señora Verónica; Lucia pudo enterarse de lo que había sucedido con Aida y Alex. Al Colegio no le convenía un escándalo así que por el bien de la buena reputación de las familias que se habían visto involucradas en el asunto, los padres de Verónica decidieron no levantar cargos contra Aida y Alex mientras fueran expulsadas definitivamente del Colegio. Miss Patricia estaba más que agradecida con los señores Montalbán y no encontraba manera de congraciarse con ellos.



-Después de lo de Miguel, mi pobre Verónica todavía tiene que pasar por esto – se quejaba la Señora Montalbán



-¿Pero qué ha pasado? – le pregunto Miss Patricia interesadísima en la noticia – Miguel es el novio de Verónica ¿no?



-Si yo le contara – empezó la señora Verónica – Miguelito ha roto su compromiso con mi hija – dijo indignada



-No puede ser – dijo con el mismo tono de indignación la Directora



-Resulta que se va a casar con una muchacha que conoció en la Universidad y sus padres le apoyan. No sé cómo pueden apoyarlo en algo tan descabellado. Mi Verónica que es tan buena niña y además es de su nivel social.



La plática se torno aun mas insulsa y Lucia seguía atenta a toda la conversación. Así que Miguel al fin se había atrevido a decir la verdad y a terminar su relación con Verónica. No podía haber mejores noticias, además al fin dejaría de verles la cara a Alex y Aida en la escuela.



-¡Ya ha salido! – Anuncio el padre de Verónica que venía corriendo por el pasillo – En un momento la traen a su habitación – tenía una sonrisa enorme en la cara



-¿Cómo esta? – pregunto Lucia visiblemente preocupada



-En lo que cabe esta perfecta – dijo su padre – Le han tenido que dar varias puntadas en el hombro y la bala le rompió la clavícula, así que estará inmóvil por un largo tiempo – el hombre aunque estaba tranquilo se veía abatido – Aun no me explico que fue lo que paso.



-Ni yo – dijo Miss Patricia que miraba severamente a Lucia



-Es que siempre le han querido hacer daño a mi Verónica, seguramente aquellas niñas estaban envidiosas por su popularidad o por inteligencia – decía la madre de Verónica



Si, esa era la excusa perfecta y parecía que tanto como los padres de Verónica como Miss Patricia se conformaban con aquella explicación. La cual no estaba lejos de la realidad pensaba Lucia. Además ella no iba a ser quien les abriera los ojos a la realidad por ella que pensaran lo que quisieran.



Al fin traían a Verónica, dormía profundamente sobre la camilla, estaba más pálida que antes. Lucia casi corre a su lado, pero tuvo que contenerse no podía hacer una escenita frente a los padres de Verónica. Los ojos se le llenaron de lagrimas, sabía que Verónica estaba bien, pero aun así el ¿Y si le hubiera sucedido algo mas grave? No concebía su vida sin Verónica, hubiera sido como si le hubieran arrancado parte de ella misma. Por más que quería contenerse las lágrimas no dejaban de fluir de sus ojos. Desde lejos podía ver como acomodaban a Verónica sobre la cama del Hospital y a sus padres junto a ella.



Después de que sus padres estuvieron un tiempo considerable con Verónica, la puerta se abrió dejando ver al padre de Verónica que llamo a Lucia – Creo que tu también quieres verla.



Lucia entro en la habitación que estaba llena de globos y ramos de rosas, que seguramente había puesto el padre de Verónica. El lugar parecía un poco más acogedor aunque no dejaba de ser deprimente. Los padres de Verónica salieron dejando a Lucia con Verónica.



-Cuídala bien, nosotros venimos en un rato – le dijo el padre de Verónica a Lucia



-Solo iremos a darnos una ducha – añadió la Señora Verónica



Lucia asintió con la cabeza y tomo una de las sillas para sentarse al lado de la cama de Verónica. Le tomo la mano y le beso las mejillas con cuidado de no lastimarla. La observo durante un largo rato hasta que el sueño la venció y dormida con la cabeza sobre la cama de Verónica.

Lo primero que vio Verónica al despertar fue a Lucia junto a ella y no pudo evitar sonreír. Al principio no recordaba nada, pero al verse en el Hospital todo le vino nuevamente a la mente. El hombro le dolía pero no era igual al dolor que había sentido, era más como una molestia; trato de enderezarse pero la molestia se agudizo y no volvió a intentarlo. Recordó a Alex y Aida, el disparo, el dolor y después nada, solo oscuridad
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:32

El movimiento de Verónica despertó a Lucia que se levanto igual de perdida. No sabía dónde estaba, era como si hubiera tenido una horrible pesadilla y ahora se diera cuenta de que había sido realidad.



-Hola – le dijo Verónica con una enorme sonrisa



Lucia la miro y sonrió – Por fin despiertas.



-La que dormía eras tú – dijo Verónica



-Sí, pero yo dormía porque te he estado cuidando toda la noche.



-Que linda novia tengo – sonrió Verónica



Lucia la miro y los ojos volvieron a llenarse de lagrimas – Pensé que te perdía – le dijo con la voz entrecortada



-No te vas a hacer de mi tan fácilmente – fue la respuesta de Verónica



El día fue una interminable ida y venida de visitas. Lucia entraba y salía de la habitación de Verónica entre amigos de la familia y parientes que llegaban cargados de regalos para Verónica. Para su fortuna Ana y Camila aparecieron en la tarde con una muda de ropa y algo de comida.



-Me han caído del cielo – dijo Lucia resiviendolas con una sonrisa



-Es que somos unos ángeles – bromeo Camila



Ana y Camila le hicieron compañía toda la tarde a Lucia, que estaba renuente a volver a la escuela. Había decidido que nada la iba a separar de Verónica. Los días que pasaron en el Hospital fueron bastante incómodos. Lucia no quiso volver al Colegio y ante las suplicas de los padres de Verónica, Miss Patricia acepto darle unos días libres a Lucia. Varias compañeras visitaron a Verónica, así como profesores, en ningún momento dejaba de haber personas en la habitación de Verónica. Hasta que el Doctor sentencio que si no la dejaban descansar no la daría de alta.



El descanso de Verónica se prolongo más de lo que tenía pensado, paso lo que restaba del semestre en su casa a los cuidados de Lucia que aparecía todas las tardes para hacerle compañía a Verónica y muchas veces venia acompañada de Ana y Camila. Entre las tres ponían al tanto a Verónica de las últimas novedades del Colegio y de que Ana estaba sumamente atareada porque había tenido que hacerse responsable del cargo de Verónica como representante de las estudiantes. Aunque Verónica quería volver al Colegio sus padres no la dejaron; le decían que tenía que cuidarse y no tendría en el Colegio los mismos cuidados que en casa.



El curso finalizo y Verónica paso el verano en casa. Sus padres estaban encantados de ver a su hija feliz con los cuidados de Lucia que pronto paso a ser parte de la familia; pasaba semanas enteras instalada en casa de Verónica al igual que Camila y Ana.



-¿Ya sabes a que escuela iras? – pregunto Verónica una de las tardes que se había quedado sola con Ana



-Creo que me quedare de vacaciones en casa hasta que decida que hacer – respondió su amiga – Si tu puedes estar tanto tiempo sin hacer nada, yo también; dormiré mucho – sonrió Ana - ¿Y tú?



-Repetiré el curso – dijo Verónica como si fuera cualquier cosa



-¿Ya le has dicho a Lucia? – pregunto Ana



-No, es una sorpresa – rio Verónica – Claro que ante mis padres me he puesto muy triste…



-Me imagino lo mal que te sentó la noticia de que ibas a repetir el curso.



-No sabes cuánto…



Así como vino el verano se fue y con él se llevo los malos ratos que habían pasado Lucia y Verónica. Para cuando el Colegio iba a comenzar Verónica estaba totalmente recuperada, solo le quedaba en el hombro la cicatriz que jamás la dejaría olvidarse de aquel año en que conoció a Lucia, porque para Verónica aquella cicatriz no significaba una herida de bala, ni el recuerdo de Alex y Aida amenazándolas; significaba que a pesar de todo lo que sucediera siempre quería estar con Lucia.



Un domingo antes de entrar al Colegio, los autos desfilaban por la entrada. Las alumnas bajaban de sus flamantes autos mientras los choferes se hacían cargo del equipaje. Justo como un año antes Lucia iba perdida en sus pensamientos y sus padres seguían haciendo planes para el año siguiente que entraría a la Universidad. Lucia ya conocía el Colegio y a sus compañeras y a pesar de todo sabia que se sentiría incomoda en aquel lugar con tantos recuerdos y sin Verónica que le había dicho que tomaría clases en su casa para regularizarse y después presentaría un examen para validar sus estudios de último año. Aun así le había dicho que se verían cada fin de semana y algunas veces entre semana cuando ella pudiera ir al Colegio; pero a Lucia no le bastaba.



El auto del frente se detuvo y el chofer se bajo para abrir la puerta trasera. Lucia puso los ojos en blanco recordando que justamente así había conocido un año antes a Alexandra. La chica bajo del auto y se paro en las escaleras esperando a que el chofer bajara su maleta del portaequipaje. Lucia sonrió al ver a aquella chica de cabello castaño y amplia sonrisa que llevaba unos lentes de sol que le cubrían la mitad de la cara. La hubiera reconocido en cualquier lugar aunque fuera disfrazada de esquimal. Se bajo sin más y corrió hasta Verónica que le sonreía.



-Pensé que estudiarías en casa – dijo Lucia



-Y yo pensé que te daría gusto verme aquí – respondió Verónica – Decidí que tal vez era mejor repetir el curso, porque sabes, hay una chica que va en ese curso que realmente me interesa.



-Ah sí ¿Y quién es? Si se puede saber



-Es mi compañera de habitación – Verónica rio



-Ya tendrás que presentármela, se ve que es una chica interesante.



-Vieras cuanto.



-¡Me has robado a mi compañera de habitación! – grito Camila que venía hacia Verónica y Lucia – Que sepas que eso te costara caro. No las dejare en paz y dormiré con ustedes, así no podrán hacer nada.



Lucia se puso de mil colores por aquel comentario y Verónica solo rio ante la cara de Lucia y las ocurrencias de Camila.



-Creo que no podrás, por lo que se estarás muy ocupada como representante de las estudiantes – dijo Verónica



-No sé cómo fue que sucedió eso. Pero bueno… - suspiro Camila y Verónica y Lucia rieron



¿Qué pasaría aquel año y los siguientes? Tal vez serian mejores que el anterior o tal vez serian más aburridos o quizás también estarían llenos de intrigas y envidias. Nadie lo podría saber. Era cuestión de esperar a ver qué pasaba. Todo era Cuestión de Tiempo.
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Yulia
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   8/3/2009, 19:33

EPILOGO
-¡Wow! ¿En serio es una historia real? – Pregunto Monica
-Algo hay de eso – rio
-En serio es muy buena, nunca había leído algo parecido ¿Segura que es tu primera novela?
-La primera que he terminado, si – levanto el vaso y dio el primer sorbo a su latte helado
-Pues me alegra que hayas contactado conmigo y será todo un placer ser tu editora – sonrió Mónica mientras volvía a hojear el manuscrito – En lo que se refiere a vender el libro no te puedo asegurar que sea un éxito…
-Lo sé, no es un tipo de escrito para todo público.
-Conozco algunas editoriales en las que podemos presentarlo y estoy segura de que ahí le darán el crédito que merece.
-Con intentarlo me es suficiente, llevo más de dos años pensando en publicarlo pero hasta ahora me he decidido.
-¿Dos años? – Dijo Mónica alterada – Esto era para que lo hubieras publicado en cuanto terminaste de escribirlo.
-Si bueno… - tartamudeo – Es que no me animaba a que lo leyera alguien más.
-¿Y qué fue lo que te convenció?
-Más bien ¿Quién fue quien me convenció? – rio
-Pues tengo que conocer a esa persona. Por cierto, no pude evitar encontrar un parecido físico entre Lucia y tu; será que soy muy curiosa pero ¿Tu eres Lucia?
-No precisamente – sonrió y sus ojos azules brillaron
-¿Piensas dejarme con la curiosidad? Vamos, digo al menos me dirás quien es Verónica ¿no?
-No sé si a Verónica le agradaría.
-¡Por Dios Laura! – Mónica levanto los brazos de manera dramática – Tienes que decirme algo, no puedes dejarme así.
Laura rio abiertamente – Tal vez algún día te enteres.
-Bueno, pero… ¿Qué paso con Alex? ¿Con Aida? ¿Aun vez a Ana y a Camila? ¿Tatiana y Camila siguieron su relación?
-Vaya que eres curiosa – Laura reía – Una novela narra un hecho fingido…
-Pero tú misma me has dicho que está basada en una historia real y ahora con todo esto solo puedo pensar que cada uno de los personajes de esta novela son reales.
-Puede que sí, o puede que no. Tendrás que conformarte con eso. Es una novela, simplemente eso – concluyo Laura esperando no tener que dar más explicaciones
Mónica estuvo a punto de volver a refutar aquello pero el sonido de una motocicleta rechinando las llantas contra el pavimento no se lo permitió. Laura se giro desde su asiento en aquel café y sonrió. Mónica no pudo evitar observar la reacción de Laura ante la chica que acababa de aparecer.
Era una mujer de estatura mediana; se quito el casco y el cabello lacio y castaño le cayó suelto sobre la espalda; no era de las chicas que se pueden clasificar dentro de las mujeres bonitas pero era atractiva, había algo en ella que llamaba la atención, algo que hacía que tuvieras que voltear a mirarla; además de que tenía un cuerpo bastante atlético. Sus ojos eran cafés al igual que su cabello; su atuendo era tan normal como el de Laura, unos jeans, una playera y una chamarra que la cubría del frio del invierno. Apenas iba maquillada y a Mónica le pareció que tenía unos veinticinco años.
Para Mónica fue inevitable relacionar aquella chica con Verónica, llenaba todos los requisitos; la cara se le ilumino, tal vez había dado con Verónica. Entonces Lucia y Verónica seguían juntas, se dijo para sí mientras observaba a la chica entrar y a Laura no quitarle la mirada de encima.
La chica localizo inmediatamente a Laura y sonrió al verla, se acerco hasta ellas y Laura ya estaba de pie; la saludo con un abrazo y dos besos en las mejillas.
-Así que tú eres Mónica – dijo la chica
Mónica aun seguía tratando de encontrar a Verónica en aquella chica – Eh, sí, yo soy Mónica. Mucho gusto – le tendió la mano y la chica la estrecho
-Yo soy amiga de Laura – dijo la chica quitándole toda esperanza a Mónica de que ella fuera Verónica
Laura rio ante aquella reacción – Mónica esta de curiosa y quiere saber quién es Verónica.
-Pero no me has dicho cómo te llamas – insistió Mónica que quería encontrar alguna pista que uniera a Laura y su amiga con aquella historia que tenía poco que acababa de terminar de leer
-Lo siento – se disculpo – Que maleducada me he vuelto. Mi nombre es M…
-No le digas – interrumpió Laura – Que se quede con la curiosidad – le guiño el ojo a “M” y ella solo rio
-Que mala eres – le reclamo Mónica – Bueno al menos siéntate con nosotras un momento – insistió Mónica que no se daba por vencida tan fácilmente
“M” asintió y se quito la chamarra, llevaba una camiseta de tirantes que dejaba ver sus hombros y en el del lado derecho tenía una cicatriz bastante visible, como si le hubieran hecho una operación muy aparatosa o le hubieran extraído una bala pensó Mónica.
-Solo tomare un poco de este latte que seguramente Laura no se terminara – sonrió “M”
-¿Y esa cicatriz? – salto Mónica
-Ya son muchas preguntas por un día ¿no crees? – Laura estaba de lo más divertida con tener a Mónica en la incertidumbre
-Además creo que es hora de que nos vayamos – dijo “M” y se puso de pie volviendo a enfundarse en la chamarra – Anda Laura que si no llegaremos tarde.
Laura asintió y se puso la chamarra que había dejado colgada en el respaldo – Espero que nos veamos pronto. ¿Me llamas en cuanto tengas revisado el boceto? – le pregunto a Mónica
Mónica asintió – Si, yo te llamo.
-Me dio mucho gusto conocerte Mónica – se despidió “M” y echo a andar a la puerta
-Te veo pronto – dijo Laura y se despidió con un beso de Mónica – Y no te comas tanto la cabeza con esto, solo es una novela, aunque…
-¿Aunque? – pregunto curiosa Mónica
-La línea entre la realidad y la ficción es muy delgada – Laura le sonrió y fue tras “M”
Mónica se quedo ahí sentada observando cómo ambas chicas subían a la motocicleta; “M” se puso el casco y le paso uno a Laura que se subió delante de ella. Laura encendió la moto que hizo un sonido estruendoso, ambas se despidieron de Mónica con la mano y en un momento se perdieron entre el trafico. La línea entre la realidad y la ficción es muy delgada, se repitió Mónica ¿Qué diablos había querido decir Laura con aquello? Tal vez solo era Cuestión de Tiempo para que Mónica comprendiera completamente aquella frase.


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Ekaryl
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   5/9/2009, 01:12

uuyy !!!!!!!!!!!!! muy buena.. en realidad , pero todavia no entiendo.. ese final... me refiero a que si se supone que era lucia por que era laura??? y la otra M?? quien era?? podriaas disipar mis dudas????
del resto estuvo muy buena
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   17/9/2009, 15:05

Muy bueno!!!!! n.n
Me tarde un poquito en terminarlo, pero realmente valio la pena!!!!
Yo tambien me quede con la intriga de quien es "M"?, pero al igual que Monica, pronto lo entendere, solo es cuestion de tiempo...Espero...
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Shikat
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   23/9/2009, 19:51

Espectacular!!! tbm m demOr n leer!!!

peO a validO muxO!!1 muy xtraOrdinaria

histOria!1 Graciaz!!

peO tbm m e kedadO cOn la curiOzidad Q mOnica a tenidO!!

weeee!!! wnO bezOs!!!
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feli
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   3/11/2009, 10:42

no que esta re bueno el final
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shizuru
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   17/1/2010, 06:31

no tengo palabras esta re contra linda de verdad te felicito es una gran historia y muy bonita


pd:ya te dije que es la mejor historia que he leido ? xD
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ariza 1976
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   19/3/2010, 20:24

hola mona mayfair por fin te encontre y asi pude terminar de leer tu historia, te cuento que desde marzo del 2008 te he estado buscando ya que tu cuenta en wordpress desparecio pero estoy feliz por haberte encontrado espero otras de tus historias eres fantastica, una pregunta tu escribistes la tormenta que trajo la calma o es mandragora por favor respondeme
ariza1976@yahoo.es
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Yulia
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   21/3/2010, 02:56

ariza 1976 escribió:
hola mona mayfair por fin te encontre y asi pude terminar de leer tu historia, te cuento que desde marzo del 2008 te he estado buscando ya que tu cuenta en wordpress desparecio pero estoy feliz por haberte encontrado espero otras de tus historias eres fantastica, una pregunta tu escribistes la tormenta que trajo la calma o es mandragora por favor respondeme
ariza1976@yahoo.es

seguramente ella no leera este mensaje mas sin embargo le enviare esta pregunta

pero ella no ha escrito [bajo mi conocimiento hablo] esa historia u.u

sin embarlo la buscare o.o!


un saludo

y luego luego le sexplico mi teoria XDD


O.O investigue! ese fic es de mandragora o.o!
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darsteffi
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   16/4/2010, 19:37

genial!!! quede fascinada con el fic!!
pero tambien con la duda de Monica T.T
si eran laura y M?
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http://www.metroflog.com/darnis_1
Ophelia Inmortal
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   27/1/2011, 02:31

ariza 1976 escribió:
hola mona mayfair por fin te encontre y asi pude terminar de leer tu historia, te cuento que desde marzo del 2008 te he estado buscando ya que tu cuenta en wordpress desparecio pero estoy feliz por haberte encontrado espero otras de tus historias eres fantastica, una pregunta tu escribistes la tormenta que trajo la calma o es mandragora por favor respondeme
ariza1976@yahoo.es

Ay dios! nunca llegue a leer esto! No, desgraciadamente no escribo la Tormenta que Trajo la Calma, esa la escribe Irene o Mistika que es una chica que escribe increíble, y también muy guapa por cierto.

Saben para todas las que se quedaron con la duda, esta historia la escribí para Laura. M es simplemente la inicial de mi primer nombre. Hay muchas cosas de Laura, mías y de nuestra relación plasmadas aquí.

Gracias a todas. Por cierto estoy de vuelta. Un poco mas loca, creo que mas madura y con tantas historias nuevas que contar.
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MensajeTema: Re: Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]   

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Cuestion de Tiempo por monamayflair[completo]
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