Yuri's Lyrical Secrets

Para quienes hacemos y disfrutamos del Yuri
 
PortalPortal  ÍndiceÍndice  CalendarioCalendario  BuscarBuscar  RegistrarseRegistrarse  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3
AutorMensaje
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:41

Capítulo 26: “Kannazuki no Miko dakara Parte III”
Fin de la travesía


Su viaje en tren las ha llevado hasta la región de Tōhoku al norte de Honshu, deteniéndose en la capital Aomori, aunque Karin siempre lleve consigo su guía turística, esta vez no se ha detenido a leer acerca de las condiciones climáticas de la zona por esta época del año, pero no hay vuelta atrás tendrán que acostumbrarse a la nevazón que les ha dado la bienvenida.

Teniendo cada una su equipaje en las manos se bajan del vagón, y un viento helado recorre sus rostros. Tienen que encontrar prontamente un refugio, ya se estaba acercando la noche. Caminando ya fuera de la estación solo esperan que un taxi las lleve hacia la hostería que han elegido en conjunto después de haber examinado la guía de hoteles que se encontraba en una de las estanterías de un local de revistas que estaba próximo a la salida de la estación.

Como el clima estaba empeorando y el taxi aún no llegaba Karin deja su bolso en el suelo junto con los de sus acompañantes para ir hasta la máquina expendedora e insertar en ella algunos yenes para obtener lo que quiere. Nuevamente llega hacia donde está Himeko y Konemi y le ofrece a cada una la cálida lata de café que extrajo de la máquina para así apaciguar un poco el frío que existía en ese momento.

Con una cálida sonrisa le agradece el gesto Himeko y la pequeña Konemi le da las gracias, pero no alcanzan a terminar de beber la deliciosa y reconfortante bebida cuando divisan unas luces y escuchan el ruido del motor del coche, al fin había llegado el taxi.

La cajuela de vehiculo fue abierta y depositaron su equipaje, tan pronto como Karin la cerró, se sentaron en el asiento de atrás y le pidieron al conductor que las llevara hacia el lugar que alojarían por los próximos días.

Con dificultad podían observar el paisaje que se les presentaba, la cantidad de nieve que caía era impresionante, nunca habían visto este tipo de nevazón muy distinta a cuando sucede en Tokyo, pero de alguna forma era alucinante en los ojos de las tres.

El lugar que han escogido para alojarse tiene una agradable sensación familiar, pero hay un pequeño inconveniente solo queda una habitación disponible.

Karin vuelve su mirada hacia Himeko y Konemi, esperando que ellas la ayuden a tomar la decisión, pero no logro su cometido, ya que le dejan la decisión a ella.

- Esta bien la alquilamos, le informó a la dueña.

Le entrega la cantidad de dinero exigida y la señora las lleva hasta la última habitación que queda al final del pasillo del segundo piso. Lo que no habían preguntado o no se les había ocurrido hacer, era informarse si el cuarto tenía una sola cama, pero cuando ingresaron en ella y vieron que tenían dos, una más pequeña que la otra y que una mesa de noche las separa, en ese momento Karin sintió un gran alivio, no podía imaginarse durmiendo en la misma cama las tres juntas, todavía sentía vergüenza al estar tan de cerca con Himeko que incluso después de las largas “conversaciones” que tuvieron en su viaje en tren no había disminuido su timidez al mirar a la mujer de cabellos dorados.

Obviamente Himeko sintió tranquilidad al tener conocimiento que sólo tendría que compartir la cama con la pequeña Konemi.

Ya habiendo elegido las camas en las que descansarían esa noche y después de desempacar sus bolsos, bajaron hasta el pequeño comedor para cenar, no habían obtenido ningún alimento en las últimas dos horas.

El tiempo de dormir se acercaba, la nieve aún seguía cayendo intensamente, no podían observar más allá del tendido eléctrico desde la ventana de su habitación, pero antes de tomar su merecido descanso cada una por separado fue a tomar una corta pero relajante ducha.

La última en volver a la habitación fue Himeko y observó que Konemi ya estaba dormida y que Karin estaba escribiendo en una especie de agenda o quizás en un diario de vida, no puede estar segura y continúa hasta llegar a la cama para recostarse y dormir, pero antes de sumirse en un profundo sueño, con un gesto le dice buenas noches a Karin que justo en ese momento la estaba observando.

Aunque hayan ido “conversando” por medio de papel y lápiz Karin le ha enseñado los saludos a Himeko

- Buenas noches Himeko, le dice y vuelve su vista hacia la hojas que tiene en frente.

Al terminar de ordenar sus ideas en su diario de viaje, Karin lo deja encima de la mesa de noche junto coel lápiz, sus anteojos y su teléfono celular, se acomoda para obtener el descanso anhelado.
________________________________________________________________________________________________________
En la capital de Japón hay una persona que aún se mantiene despierta a pesar de que son pasada la medianoche, pero como podría descansar, si cuando regresó a su casa, más bien dicho hogar, su Himeko no estaba como tampoco estaba la diosa de la espada, después de mirar una y otra vez los álbumes, había recorrido el lugar en su totalidad para encontrar algún indicio en dónde podría haber volado su pequeño ángel, pero no existía, y comienza a suponer a dónde podría estar en estos momentos

- En Mahoroba, no lo creo, nadie la espera en ese lugar, por la falta de amor de su padre ella se ha establecido aquí… o quizás resida en alguna ciudad cercana a Tokyo.

Y algunas ideas un tanto descabelladas también cruzaron su mente

- Y si se comunicó con Saotome-san y viajó a Estados Unidos y…- sacudió su cabeza negando tal posibilidad, pero una idea más surgió en su mente

- Y si ha imitado el ejemplo de su amigo de preparatoria Kazuya-kun y ha decido recorrer el país?... No, imposible Himeko no tiene ese espíritu de aventura.

Se levantó del suelo y buscó alguna manta que pudiera darle el cobijo necesario para descansar el par de horas que faltaban para que amaneciera, la encontró en su antiguo armario donde aún están sus vestimentas que dejo hace casi un mes.
____________________________________________________________________________________________
El día fue iniciado por el molesto ruido que emitía el teléfono celular de Karin, que estaba profundamente dormida y que en medio de su somnolencia agarra en sus manos aquel objeto, para conocer quien le había interrumpido su ensueño, cuando averigua que ha sido sólo un correo spam, se molesta profundamente y lo deja nuevamente en la mesa de noche, no con mucha delicadeza, cuando iba adoptar la posición para dormir mira hacia la otra cama y se fija que Himeko y Konemi estiran sus brazos en señal de que han despertado, con esos sus posibilidades de seguir durmiendo son nulas, además le impresiona de cómo alguien puede lucir tan fresca por las mañanas en comparación a ella, que su cabello siempre es un desastre.

- Buenos días Himeko y Konemi-chan, las saluda alegremente a pesar de que unos instante atrás se encontraba molesta.

- Buenos días Karin-chan, la saluda Konemi

Y Himeko con sus manos le da el saludo.

Ahora nuevamente se apodera de su teléfono para saber que hora es, las 8:57 le indica y cree que es una hora oportuna para levantarse.
__________________________________________________________________________________________________
Sabiendo que debe cumplir con un estricto horario de trabajo, Chikane no cae en un profundo sueño, cada cierto tiempo abre sus ojos para saber que horas son, por un descuido de su parte o porque no lo considero necesario no ha traído entre todos las cosas que empaco el teléfono celular de trabajo que le dejo su padre antes de viajar, si lo hubiese llevado consigo lo hubiera programado y hubiera obtenido el descanso necesario, pero no hay tiempo para lamentaciones, es hora de iniciar este nuevo día.

Y retirando la cobija se levanta para ir hasta el cuarto de baño, y comprueba que aún esta disponible el agua y procede a desvestirse para que la cálida corriente de agua pueda darle las fuerzas para abandonar la casa y volver a su maldita rutina.

Cuando vuelve hasta la habitación que compartió con su amada vestida con las prendas que trajo en el bolso, ya esta preparada para dejar esta casa sin antes asegurarse de que ha guardado los álbumes, que es lo único que puede llevarse en ese momento, ni siquiera le interesa sus ropas o el auto que está en el garaje, porque esas cosas materiales las puede obtener pero no las fotos en donde sale ella y su amada junto a la diosa de la espada.

Por una última vez recorre la vivienda, mientras lo hace los tiernos momentos vividos afloran en su mente. Ya está lista para abandonar la casa, pero antes de hacerlo un par de lágrimas nace de sus ojos reflejando la tristeza en que está sumido su corazón y con un fuerte golpe la cierra.
_______________________________________________________________________________________________________
- ¿Estás segura que deseas recorrer la ciudad?, porque mejor nos quedamos en la habitación, el día esta frío y comenzará a nevar muy pronto, dijo Karin con tono de modorra, de ninguna manera quería salir de la habitación, prefería quedarse en ella y ocupar ese tiempo en dormir o escribir, pero sus compañeras no están de acuerdo con su propuesta.

-Pero aquí no hay nada bueno que podamos hacer Karin-chan, quiero conocer la ciudad, me gusta pasear bajo la nieve y por el frío no me importa, para eso venimos preparadas- y mira a Himeko para que la apoye.

“Estoy de acuerdo con Konemi, uno de los propósitos de este viaje es encontrar paisajes para que los pueda estampar en cuadros y tener un sustento para continuar trasladándonos por el país”, escribió en una de las pocas hojas que aún le quedaban en la libreta.

Karin se dio por vencida si era por votación está perdida, así lo habían acordado anteriormente, pero al conocer los argumentos de Konemi y Himeko opto por omitir dicha votación y acepto ese día recorrer la ciudad, también quería probar los alimentos típicos de aquella zona y así las tres se arroparon para pasear por las avenidas de Aomori.
_______________________________________________________________________________________________________
A Chikane no le importaba que su “vigilante” notificara su ausencia de ayer por la noche con su padre o esposo, ahora que no sabe dónde puede encontrarse el gran amor de su vida, tiene que responsabilizarse de las decisiones que tiene que asumir en estas dos semanas en la empresa, su padre le había dejado un agenda completa de reuniones, todas de igual importancia que no las puede delegar en el vicepresidente o en otro ejecutivo. Sólo faltan escasos minutos para iniciar nuevamente una de ellas, la última del día.

La hora de retirarse de la empresa ha llegado, deja los papeles que ha estado leyendo y firmando en uno de los cajones de su escritorio y viendo que todo estaba en orden sale de su oficina.

El vehículo ya la está esperando, rápidamente se sube en él y se ponen en marcha para volver hasta la mansión.

No tiene ningún apetito, aunque durante el día no se ha alimentado de manera normal, lo único que ha hecho es beber café para mantenerse en calor, por el frío que ha persistido durante todo el día.
_________________________________________________________________________________________________________
“El día estuvo mejor de lo que esperaba, ves que fue buena idea salir de este cuarto y pasear por los alrededores”, escribió Himeko en su nueva libreta.

- Lo admito, por suerte que la escasa nieve que caía no fue impedimento para conocer el atractivo de la ciudad, reconozco que no debí ser tan perezosa en la mañana.

Con esas palabras se disculpo Karin al no aceptar de tan buenos modos la salida de este día, habían podido conocer un bella vista, aunque era la primera vez que estaba en la ciudad increíblemente no se perdieron ni tampoco tuvieron que pedir ayuda para localizar los lugares que había leído en un de los folletos que retiro desde la hostería, pudieron disfrutar de una exquisita comida, de algunas golosinas y también ayudar a Himeko para que encontrara la inspiración y lugar para empezar cuanto antes su segundo cuadro, realmente disfrutaba de su compañía.

- Y como ya hemos encontrado una linda vista para que puedas pintar, ahora nos queda continuar con nuestras lecciones., dijo una entusiasmada Karin

“De verdad tenemos que realizarla, estoy cansada, sólo quiero dormir” escribió Himeko intentando expresar que estaba agotada por el recorrido.

- No señorita, tenemos que hacerlas, acaso quieres seguir dependiendo de un trozo de papel y un bolígrafo, yo ya me hubiese cansado, dijo de manera estricta a su alumna.

“Pero, pero”

No terminó de seguir redactando su idea cuando Karin la tomó del brazo para que se sentaran de frente y comenzar esa noche con su lección.

Y Konemi que las observaba de lejos se rió de la flojera de Himeko y de lo estricta que se colocaba Karin al enseñarle, y caminando hacia donde estaban ella también se dispuso esa noche a ampliar sus conocimientos en ese extraño pero necesario lenguaje, solo espera que prontamente Himeko recupere su voz

Y así los restantes 13 días pasaron, Himeko esta vez no retrato un cuadro sino que fueron tres, en cada uno se veía la mejora en su técnica y los tres tenían temáticas distintas, el primero de ellos era de un pequeño parque con un gran árbol en el centro que estaba cubierto por un ligero manto blanco, el segundo habían ido hasta la bahía que posee la ciudad y pinto un mar calmo adornado por algunos barcos que navegaban en el momento de realizar el bosquejo y el último de ellos una avenida con algunas personas e increíblemente los tres cuadros fueron adquiridos por una humilde tienda de antigüedades y por supuesto que en todos ellos estaba la firma de Himeko.

En cuanto a las clases seguían realizándose antes de dormir, pero había ocasiones que el tiempo no era lo suficiente, Karin sabía que Himeko estaba colocando todo su esfuerzo en su trabajo y que sólo quería llegar a la habitación a descansar, pero aunque llegaba agotada, bajaba el tiempo de enseñanza, quería que prontamente dominara el lenguaje porque descubrió en Konemi y en Himeko una increíble capacidad, que no había visto en ninguno de sus alumnos anteriormente.

Ahora sólo esperan tener el suficiente descanso por esa noche, tendrían que emprender su marcha nuevamente, su próximo destino Hokkaidō
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:47

Sus dos semanas fueron agotadoras, no sabe como ha podido liderar de manera tan correcta la empresa, habían sido días caóticos, recibía gran cantidad de llamadas, tenía que tomar bastantes decisiones, todas de ellas importantísimas, en un momento llego a pensar que su padre viajó sólo para que asumiera toda esas responsabilidades, es como si estuviera a prueba y al pensar así, reunía más valor para demostrarle que podía aprobar cualquier reto que le impusiera, no quería volver a perder con él.

También durante ese lapso tuvo que llamarlo, para informarle de cómo iba en su labor y mostrarse interesada en los negociosos que estaba haciendo en el extranjero y recibía llamadas de Hikaru, pero esas no les interesaba en lo más mínimo, en cada una le contestaba casi exclusivamente con monosílabos.

Ahora está plácidamente dormida, no sabe si es producto del largo baño que ha tomado o por el té que le ha traído Otoha-san, que ha podido descansar y estar preparada para recibir al siguiente día a su padre y cónyuge.
_____________________________________________________________________________________
- Estás segura que tienes todas tus cosas Himeko, pregunto Karin antes de hacer abandono de la hostería

- “Si” respondió utilizando el lenguaje de señas.

- Y tú, Konemi-chan tienes listo tu equipaje- giro su cabeza para ver que la pequeña estaba sentada en la cama con el bolso a un costado.

- Sí Karin-chan

- Bueno si es así dejemos este cuarto y vayamos a conseguir un taxi- dijo con una voz de mando.
_______________________________________________________________________________________________
Escasos minutos faltan para que el vuelo proveniente desde Londres, Inglaterra aterrice en el aeropuerto internacional de Narita, Chikane no tenía la más mínima intención de darles la bienvenida, pero debido a la llamada que recibió el día anterior le prometió a su padre que estaría ahí, se imagino que sólo el chofer de la mansión los vendría a recoger ya que la hora en que sería su llegada es horario de oficina, pero se equivoco y los está esperando.

Al observar el tablero vio que el vuelo ya había aterrizado y se dispuso a abandonar el asiento para ir hasta la salida del terminal y recibirlos con su mejor semblante

Tuvieron que pasar otros minutos para que retiraran su equipaje y se encontraran, Chikane con una reverencia los saludó y ellos le respondieron de igual manera.

Durante el viaje en el interior de la limosina estaban conversando acerca de cuestiones concernientes al trabajo, pero le dieron aviso que ese día ninguno de ellos la acompañaría a la empresa y que quedaría en el cargo por otro día más, pero que se volverían a reunir durante la cena que tendrían en un exclusivo restauran.

Despidiéndose de ellos, abandona el vehículo para ingresar al edificio y terminar su etapa como la presidenta de la empresa Himemiya.
_________________________________________________________________________________________________
El viaje entre las dos islas fue cubierto por vía aérea, aunque Himeko insistió que quería realizarlo por el túnel de Seikan, no sabían que estaba en reparaciones y los viajes han sido suspendidos por medio año, asimismo el valor de los pasajes en avión son más baratos y es más rápido realizar el trayecto que por tren.

Y como de costumbre buscan una guía para localizar el lugar más barato para alojarse durante su estadía en esa hermosa isla

- Te parece bien este lugar Himeko?, pregunta Karin a su compañera.

“Tiene un buen juicio en elegir los hospedajes, así que te apoyo”, escribió en una de las hojas que le queda sin utilizar.

- Y porque nunca me piden la opinión a mí, reclamo Konemi sintiéndose que la dejan al margen de las decisiones.

- Es que eres una niña, como vas a entender de estos asuntos Konemi-chan- y le da una palmadita en su cabeza.

- Pero como que niña, yo soy…

En ese instante Himeko le hace una seña para que no siguiera hablando si lo hacia revelaría su verdadera identidad y Karin la consideraría demente.

- Que eres que Konemi-chan, pregunta Karin

- Que soy… soy… muy inteligente para también dar mi opinión.

Karin mirándola detenidamente le responde.

- Tienes razón Konemi-chan, de ahora en adelante también te preguntaré sobre los alojamientos además de las actividades que efectuaremos en esta zona, que te parece?

- Me parece perfecto- y le regala una sonrisa.

- Y que opinas entonces sobre el lugar que escogí?

- Que me gusta, respondió de manera simple la diosa de la espada.

Sabía que en ese instante había sido un poco caprichosa, pero a veces se siente al margen de las conversaciones, muy distinto a cuando vivía con las dos ex sacerdotisas en Tokyo

-Te pasa algo Konemi-chan, tienes una mirada triste, en verdad que quieres estar en ese lugar, si quieres podemos cambiarlo. Le dijo Karin que creyó que ese era el motivo del cambio en su rostro, pero no era eso, sino que la pequeña Konemi tuvo algunos recuerdos de los meses felices viviendo en compañía de Chikane y Himeko, la única que sabía la razón era la antigua sacerdotisa del sol, pudo percibir perfectamente su cambio, porque a veces ella también experimentaba esa sensación.

- No nada, mejor dejemos pronto el aeropuerto y vamos a donde dijiste.

Pero Karin no estaba convencida del todo y tuvo una idea.

- Saben, siempre que llegamos a una ciudad elegimos en primer lugar donde poder hospedarnos, esta vez recorreremos las inmediaciones y antes de que anochezca iremos hacia donde habíamos acordado, que opinan.

Y las dos se miraron asombradas, por el repentino cambio en la actitud de Karin.

“Bien” expresó Himeko con sus manos

- Genial, no me gusta la rutina, reforzó el apoyo de Himeko a la idea de Karin

Ahora las tres con sus bolsos en sus hombros deciden abandonar el terminal y caminar hasta donde estimaran conveniente para abordar un taxi y dirigirse hacia la zona comercial de la ciudad.
____________________________________________________________________________________________________
Al terminar de revisar los últimos documentos pendientes, fija su mirada en el reloj ya es hora de hacer abandono de su oficina para reunirse con su padre y Hikaru que seguramente la estarán esperado en el frontis del edificio para tener la cena que pactaron hace algunas horas.

Recogiendo su abrigo se dirige hasta el ascensor y presiona el botón para que las puertas se abran, al hacer el ingreso nadie la acompaña y realiza el trayecto en solitario, se encamina hasta la entrada principal para encontrarse con la figura de su esposo.

- Cómo estuvo tú último día como presidenta Chikane, le pregunta.

- Como todo los otros días, le contesta de manera fría.

- Pues entonces te sentirás cansada, es mejor darnos prisa para ir hasta el restauran y conversar de forma más extendida acerca de tu experiencia al mando de una empresa tan importante

Y sin dejarle contestar Hikaru la toma de un hombro para abordar la limosina en la que su padre los está esperando.

Al llegar hasta el restauran, la reservación la realizaron por teléfono esa misma tarde y el garzón que les dio la bienvenida los lleva inmediatamente hacia la mesa.

Una vez que estuvieron cómodos en sus asientos repasan la carta para hacer su pedido, pero antes de que cualquiera de ellos escogiera el menú, el garzón se acerca para traerles el aperitivo.

Kenta Himemiya les pidió que alzaran sus copas tenía que hacer dos anuncios importantes.

- En primer lugar te felicito por tu labor al mando de la empresa Himemiya durante el viaje que hemos hecho con Hikaru al extranjero, sabía de tus capacidades pero con esto se vieron reforzadas- Alabó Himemiya-sama a su hija, pero eso no era todo, había un motivo más para celebrar en ese momento.- Sé que la labor que te encomendé puede haberte causado algunos problemas o haberte estresado, por ese motivo considerando que la fusión entre las empresa Usui y Himemiya ya está realizada, no tengo porque seguirlos reteniendo por más tiempo, ya es hora de que tengan su luna de miel.

Que su padre la felicitara era algo sorprendente por como se ha desarrollado su relación durante estos últimos meses, pero al escuchar que tendrá que realizar un viaje a solas con Hikaru era algo que la altero completamente, pero no les dio el gusto de ver en su rostro toda la ira que sentía en ese momento.

- Estás seguro padre, creo que es muy pronto, además aún tengo algunos pendientes en la oficina, hay asuntos urgentes que debo resolver.- Intento encontrar una excusa coherente para zafarse de aquel viaje

- Creo que es necesario, no han podido estar tiempo juntos durante estas semanas, además me gustaría tener pronto un nieto.

Ahora que sabe el verdadero motivo del viaje ya en su rostro no puede mantener su semblante sin demostrar la infamia que había dicho, como cree que será capaz de concebir un hijo del hombre que aborrece.

- No tiene porque ser tan explicito Himemiya-sama, dijo Hikaru, que sin que el jefe de la familia se lo pidiera, era uno de sus deseos cuando en su regreso al país se lo informo individualmente antes de esta reunión.

- Bueno además les tengo otra noticia, el viaje ya lo he planeado, saldrán en tres días más con rumbo a Europa, recorrerán la mayoría de los países de ese continente, considérenlo como otro de mis regalos de boda.

Pero antes de que Chikane pudiera objetar sus palabras ya se encontraba diciendo Kanpai (salud).

El resto de la cena transcurrió de forma menos agitada ya su padre no les tenía ninguna otra sorpresa y al ir hasta el tocador para refrescarse y soltar algo de su ira, Chikane volvió a tener su rostro en total calma

Tres días más tarde…

El avión con rumbo a Italia ya estaba a escasos minutos de despegar, ese sería el primer país que visitarían durante su luna de miel, pero hay un detalle que Chikane aún no sabía.

- Perdón que dijiste Hikaru, le preguntó al creer que se había equivocado al oír el tiempo que estarían fuera de Japón.

- Creo que escuchaste muy bien Chikane, serán 4 meses, que estaremos en Europa, así planificó este viaje Himemiya-sama.

Aunque lo escuchara otras diez veces más no lo terminaría por entender, ahora tiene que pensar en como evitaría cumplir con el anhelo de su padre.

Y el avión al fin dejo la losa del aeropuerto, Chikane reclino su asiento e intento dormir.
_______________________________________________________________________________________________________
Esta vez no quisieron pedir dos habitaciones, no se habían sentido incomodas los últimos días que compartieron el cuarto en la ciudad de Aomori, estar juntas simplificaban varias cosas, pero en lo único que no habían transado es en exigir que el dormitorio cuente con dos camas y para su suerte había una pieza que cumplía sus requisitos.

“Me gustaría tomarme más tiempo para visitar completamente la isla, debido a que leí una revista de turismo que tiene varios parque nacionales, me gustaría visitarlos todos”, le expresó sus intenciones a Karin y Konemi.

- Y has considerado el tiempo en que estaremos, inquirió Karin

“Porque siempre piensas en lo mismo, quedémonos el tiempo necesario, tres semanas, un meses , dos meses un año…”, leyó la hoja Karin.

- Tienes razón, siempre tengo esa limitante, siempre estoy pendiente del tiempo en que estaré en cualquier ciudad y a veces no alcanzó a recorrer la zona por completo.- le respondió mientras dejaba sus lentes en la mesa de noche para acomodarse esa noche y dormir después de tener otro día exhausto recorriendo los alrededores.

“Gracias por comprender y buenas noches.”

Con estas palabras la luz de la lámpara que estaba en la mesa de noche fue apagada.

Eliminado la restricción del tiempo ha sido omitida, disfrutarían en plenitud su estadía en esa espectacular isla

4 Meses más tarde


Describir lo que ha tenido que vivir Chikane durante estos meses, es realmente difícil, ha tenido que recorrer hermosos parajes que alguna vez soñó con visitar en compañía de su dulce ángel, pero no ha podido convertir ese deseo en realidad, lo ha hecho con el hombre que es su esposo, con el hombre que ha tenido que compartir todo este tiempo, con el hombre que la ha forzado en tener una relación más íntima que estando en la mansión Himemiya, todas las veces han sido traumáticas, pero ha aprendido a cubrir toda esa repugnante sensación y sobrevivir todo ese tiempo, ahora por fin estará devuelta en su país, es un pequeño consuelo, ocupará su tiempo en estar encerrada en esas cuatro paredes que conforman su oficina, el tiempo que compartirá con Hikaru se verá considerablemente reducido.

EL avión al fin ha aterrizado, y sus pensamientos quedan encerrados en un pequeño lugar de su mente.
_______________________________________________________________________________________________________
Konemi aún no entiende como aún no se ha terminado el desafío del dios Izanagi si ha sido testigo de cómo ha cambiado la timidez de sus compañeras de viaje, en algunas de las ocasiones en las que han tenido que alojar en una solo habitación no han tenido ningún inconveniente en compartir la única cama disponible un hecho impensado cuando iniciaron su periplo en compañía de Karin, tampoco puede entender en como Himeko le ha revelado algunos de su más íntimo secretos, pero esos asuntos no le importan, porque sabe que en el corazón de Himeko hay una sola persona que se ha mantenido durante todo este tiempo sin ser desplazada por Karin, pero ahora las cosas cambiarán.

“De verdad que tienes que viajar a Tokyo”, pregunta Himeko que en tan solo casi 5 meses ha dominado el lenguaje de las señas, un hecho que ha maravillado a Karin, nunca ha conocido una persona que lo haya aprendido en tan corto tiempo.

- Si, es urgente, me han llamado de nuevo para que dicte clases en un taller que se inaugurara en una importante Universidad, además es una petición de un colega muy querido.

“Querido?, no será uno de tus antiguos novios Karin-chan” y le da una mirada inquisitiva.

- No, si digo que es un amigo es porque de verdad lo es.

“Para cuando es tu vuelo, se me ha olvidado preguntarte”

- Para mañana a primera hora, dice con un dejo de tristeza.

“Entonces hay que hacer una fiesta de despedida”

-Espero que no sea como la de mi cumpleaños, le recuerda Karin.

Esa vez tuvieron quejas de los otros residentes del hotel por el alboroto que tenían con el reproductor a un alto volumen, la festejada quiso realizar un mini Karaoke, pero estaba tan entusiasmada que las canciones que iban sonando en la radio las cantaba a todo pulmón

“Esta vez no harán Karaoke, sólo les cocinare algo delicioso”

- Por mi está bien, pero tengo que dormirme temprano, no quiero perder el vuelo.

“No lo perderás confía en mi” declaró Himeko con sus manos

Y esa tarde fueron a comprar lo necesario para realizar su pequeña fiesta, Himeko quería agradecerle por su infinita ayuda, por apoyarla las veces que sentía que su inspiración la abandonaba y por las veces que la “escuchó” sobre su gran amor, pero que por alguna razón nunca revelo el nombre de su princesa.

Continuará…
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:50

Capítulo 27: “Kannazuki no Miko dakara Parte IV”
Un afortunado ¿reencuentro?


Tras bajarse del taxi y agarrar su bolso, Karin se encamina hacia la entrada del edificio con un andar lento; durante el vuelo pretendió tomar una pequeña siesta, pero no lo consiguió porque aún seguía pensando en su abrupta respuesta a la solicitud de su amigo Hashimoto Takumi, un sujeto de estatura media, ojos marrones y cabellos oscuros y una personalidad un tanto infantil, sin embargo rechazarla hubiese sido peor, además está segura que mantendrá su promesa de comunicarse con Himeko.

Luego de subir las escalas que la conducen al cuarto piso del edificio, retira las llaves de su bolsillo para abrir la puerta de su departamento, una vez dentro transita rápidamente por la sala de estar, para trasladarse hasta su dormitorio, tirar el bolso al suelo y recostarse en la cama por extensos minutos.

- Creo que he descansado lo suficiente, tengo que aprovechar lo que resta del día para limpiar y reabastecer la despensa. Se dijo dándose ánimos para realizar sus tareas.

Con energías renovadas, Karin salta de la cama para cambiarse de ropa y realizar lo que se ha propuesto para este día viernes.

En el otro extremo de la ciudad de Tokyo, el día de hoy una valiosa persona se ha quedado en casa por petición de su padre. En estos momentos disfruta de un pequeño paseo por el jardín de la mansión.

Cuando ya habían retirado sus maletas y caminaban hacia la salida del aeropuerto, divisaron la limosina y delante de ella a Himemiya-sama, Chikane no sabía que vendría a recogerlos personalmente, se imaginaba que estaría atosigado en su labor de presidente y sobre todo por la ausencia de Hikaru que pasó a ser un elemento importante en la empresa.

- Bienvenidos, los saludó alegremente, pensando en que su propósito se había cumplido.

- Cómo estás padre, le dijo fríamente.

- Buenas tardes Himemiya-sama, se limitó a decir Hikaru.

Himemiya Kenta nuevamente observa a su hija, su rostro lucia pálido y raramente se asomaban unas pequeñas bolsas debajo de sus ojos.

- ¿Estás bien Chikane?, no luces como siempre, le dijo intentando reafirmar sus pensamientos

-Si estoy bien, es sólo que en el viaje me sentí algo mareada, le dijo la verdad a su padre sin esclarecerle nada.

- Creo que fueron por las turbulencias unas horas antes de aterrizar, dijo Hikaru entendiendo el tipo de respuesta que quería escuchar su suegro, pero él no estaba seguro.

- Veo…entonces mañana te quedarás descansando en casa, quiero que estés bien de salud, finalizó la conversación y los invitó a entrar en el vehículo.

- No puedo creer que mi padre piense que tendrá un nieto… cuando reveló sus intenciones del regalo. Dijo muy segura de sí misma al frustrar el sueño de esos dos hombres.

Y se encaminó hacia la entrada de la mansión

Conociendo la justificación del viaje, Chikane, durante su estadía en el extranjero tuvo la precaución de cuidarse y evitar por cualquier método conocido de quedar embarazada.

Faltaban un par de horas para que se diera por finalizado el día, pero hay una mujer que aún no se ha preparado para dormir.

Karin terminó de guardar la última lata de conserva en su alacena y recordó que aún no ha cenado, buscando entre los alimentos que ha comprado, encontró un recipiente con ramen y lo calentó por unos breves minutos.

Cogiendo un par de palillos se fue hasta el sofá, encendió su televisor buscando alguna película para mirar mientras se alimentaba.

Terminó de comer, se levantó del sofá para ir hasta la cocina y botar el envase, luego fue hasta su dormitorio, buscó su móvil por diferentes sitios, no recordaba dónde lo había dejado después que volvió a su departamento, cuando lo encontró redactó un pequeño mensaje y lo dejó en su mesa de noche, fue hasta el baño para tomar una breve ducha.

En Hokkaido.

- Que te escribió Karin-chan, preguntó Konemi que ya estaba acostada.

“Preguntó sobre nuestro primer día sin ella y que se comunicara frecuentemente”

- Ahh, veo, dijo Konemi que le seguía pareciendo extraña la conducta de Karin.

“Por qué tienes esa expresión Konemi?, acaso Karin-chan no es una buena amiga” la miraba desconcertada Himeko.

- Lo es, nos enseñó un nuevo lenguaje, que nos ha sido muy útil este día, pero ¿no sé por que se empeña en saber de ti todos los días?

“Dime la verdad Konemi, ¿qué es lo que te molesta?” percibió un tono fastidioso en la voz de la pequeña.

- Está bien… te lo diré… me inquieta que este interesada en ti, no como una amiga, sino como… -hizo una pausa- tú entiendes a que me refiero. Habló Konemi de forma más madura, su tono infantil ha estado ausente desde el día que emprendieron su aventura.

Himeko, antes de contestarle soltó un gran suspiro.

“No sé porque tienes esa suposición, ¿crees que estos meses mis sentimientos hacia Chikane-chan han cambiado?, incluso después de verla en su mansión y despedirnos de esa manera yo…” Se levantó de la cama para ir hasta su bolso y mostrarle sus más preciados bienes.

“Si yo no la amo de la manera que lo hago, ¿tú crees que llevaría esto conmigo?”

Konemi desvió sus ojos hasta el pañuelo rojo que estaba encima de la cama y desató el nudo. Lo que vio eran los colgantes y el brazalete, regalos de la antigua sacerdotisa lunar. Volvió su mirar en dirección a Himeko.

- Te creo, pero sostengo mi conjetura, es Karin-chan la que esconde sentimientos más profundos. Insistió con su idea Konemi.

“Piensas que no puedo sostener una linda amistad, en ese aspecto te pareces a Chikane-chan, ella estaba celosa de mi amiga Mako-chan y para finalizar, ella jamás me confesó que tuviera interés en otra mujer. Terminó su idea Himeko, pretendiendo que Konemi detuviese su absurdo planteamiento.

Si el dios de los cielos ha tentado a Himeko, con la presencia de Marker Karin no ha resultado, ¿cuánto más tendrá que suceder para poner fin de una buena vez a este desafío? Ha sido el pensamiento de la diosa de la espada durante las últimas semanas, ya no quería ver a Himeko sin su otra mitad, ¿pero que medios tengo para ayudarlas a reencontrarse? Ninguna idea venía a su mente, una caricia de Himeko la volvió a la realidad.

- Qué pasa Himeko, preguntó la pequeña

“En ocasiones creo que todo lo que hemos vivido este año es por culpa de nuestro deseo de estar juntas en la presente vida y que tú nos ayudaste a cumplir nuestra promesa” le expresó afligidamente Himeko.

Konemi no puede dar crédito a las señas de Himeko, contienen toda la verdad de esta situación, pero la cláusula impuesta por el dios Izanagi, le imposibilita confirmar la sospecha de Himeko y decide darle consuelo con bellas palabras, en el momento de expresarlas fue interrumpida.

“Sé que es una idea tonta, ya que estamos fuera de los designios de dios, al conocer que tú rompiste nuestro fatal destino”

Konemi entonces decide confirmarle el último planteamiento.

- Por supuesto, ustedes ya no son necesarias para realizar los futuros sacrificios cuando aparezca el Orochi.-Le recordó- Lo que hemos vivido puede deberse a las obligaciones de Chikane como hija de tan importante familia-. Intuye que en su última frase hay escondida una gran verdad, asimismo no ha quebrantado la condición del regente de los cielos.

Himeko levanta una ceja e inclina su cabeza hacia su hombro derecho en una actitud de reflexión.

“Si fuese así, porque cuando fuimos a verla no nos dijo la verdad y nos expulsó de esa forma de su mansión, pero no quiero volver a darle más vuelta a ese asunto”

- ¿Quieres volver con ella? Le pregunta al fijar su mirada en el pañuelo rojo.

Transcurren breves segundos…

“Por el momento no, quiero seguir con este viaje y continuar pintando”

- Pero algún día tenemos que regresar, ¿no? Preguntó la diosa, en un intento de ayudarla en su vacilación de retornar.

“¿Regresar? No es necesario que volvamos a Tokyo podemos establecernos aquí”

- Pero… dijo apresuradamente

“Mejor descansemos, ya decidiremos que hacer mañana”

De esa forma la pequeña discusión se dio por concluida, retomaron sus lugares en la cama y se quedaron dormidas.

Los siguientes dos días, Konemi y Himeko sólo dedican su tiempo en recorrer la ciudad, sin reanudar la conversación del día viernes por la noche.

Una nueva semana da comienzo, las personas vuelven a sus rutinas, algunas comienzan con nuevas labores, otras creen que concentrarse en el trabajo olvidaran las situaciones adversas que han vivido durante los últimos meses u otras no piensan más allá del presente día, ejemplos de estas situaciones son: Marker Karin y Usui Chikane.

Cómo lo había pensado, en su fin de semana no logró descansar lo necesario y empezar el día lunes le fue complicado. En primer lugar por un descuido suyo y de su amigo, se le ha olvidado preguntar la hora en que tenía que presentarse en la Todai (Universidad de Tokyo), no sabía de sus horarios y prefirió estar a primera hora en la facultad de Educación, pero ha omitido otro importante detalle, el tiempo de traslado, ya estaba atrasada según la hora que le indicaba el reloj colgado en una de las murallas de su departamento, raudamente agarra sus llaves, camina en dirección a la puerta, cerrándola y emprendiendo sus pasos hacia la escala. Fuera de su edificio marcha en dirección a la estación de buses más cercana.

- ¿Por qué no he aprendido aún a conducir?, se lamentaba mientras corría para coger el autobús.

Muy agitada llega hasta la parada y revisa los horarios, tendrán que pasar unos diez minutos para que el bus aparezca y la lleve a su nuevo empleo. En ese tiempo aprovecha para revisar su carpeta. Verificando que ha traído el material para sus clases, procede a cerrarla y ha sostenerla con su mano derecha.

Después de subirse al autobús busca algún asiento disponible, ubica uno libre al lado de la ventana y observa la ciudad.

Al cabo de unos largos cuarenta minutos, llega hasta la Universidad, pero recuerda que no sabe con quién hablar para conocer las condiciones de su contrato, decide marcar el número de su amigo.

- Buenos días Takumi-san

- Cómo estás Karin-san- le contesta alegre su amigo- ¿dónde estas?

- En la entrada de la facultad, recordé que no te pregunté mis horarios.

- Vaya, a mi también se me ha olvidado, perdóname… ¿puedes venir hasta el salón de maestros?, estoy corrigiendo algunos exámenes.

-OK. te veo luego. Finalizó su llamada

Y continúo su caminar, mientras recorría los metros que la separaban de su amigo, recordó como habían sido sus años de estudiante universitaria.

Ahora que ha llegado hasta el salón, desliza la puerta y le echa un vistazo para ubicar a su amigo, lo divisa detrás de un montón de libros que tiene en su escritorio, sólo podía ver sus cabellos negros y camina para colocarse a su lado.

- Takumi-san- dice sin que su amigo se haya percatado de su presencia.

- Ey! Karin-san, me imagine que te ibas a demorar más tiempo en llegar.

- Para que veas la excelente condición física que tengo- bromea con su amigo.

- No seas mentirosa, si nunca te ha gustado ejercitarte, no sé como has podido viajar tanto con lo perezosa que eres.

- Tú eres el mentiroso, no soy floja, es que no necesito matricularme en un gimnasio para mantener mi complexión- continuó bromeando.

- Si tú lo dices, pero me da gusto verte- se para de su asiento y le da un fuerte abrazo.

- También estoy feliz-dice mientras deshace la caricia de su amigo- gracias por acordarte de mí para este empleo.

- No tienes porqué, además sé que te gusta la enseñanza, pero aún no comprendo el motivo de tu rechazo al trabajo que te ofrecieron aquí cuando te graduaste.

- Ah, lo rechacé por la simple razón de experimentar lo aprendido y que mejor manera que viajando, te lo he repetido varias veces.

- Creí que era otro el motivo…

- No, ese es, que otra razón tendría?

- Quizás para encontrar a un hombre que te ayude a olvidarte de mí- soltó una gran carcajada. Siempre le terminaba haciendo ese tipo de bromas.

- Me olvide que te gusta mofarte de mí… tontamente te contesto.

- Ese era mi broma de bienvenida, pero hablando en serio dame algunos minutos y te llevaré con el decano para que te presentes y después pasaremos dónde la secretaria para que te entregue los horarios de tus clases.

Y resultó que después de leer la hoja que detallaba las horas y lugar que dictaría su taller, supo que tendría que dar clases tres veces por semana, sólo dos horas por la tarde.

En la misma ciudad de Tokyo pero en una importante empresa, Chikane vuelve a su rutina que fue interrumpida por cuatro largos meses. Ocupa todo su día en revisar trascendentales documentos, contestar llamadas, pero se niega a almorzar con su esposo inventándole que tiene trabajo atrasado, así evita verlo durante casi todo el día, con la excepción de su vuelta a la mansión.

En la cena de ese día, Himemiya Kenta les comunica que el día viernes están invitados a la inauguración de una galería de arte de uno de los accionistas de la empresa. Chikane conociendo el protocolo, sabe que es un compromiso que no puede rechazar.

En la isla de Hokkaido, dos personas siguen discutiendo el siguiente destino de su travesía.

- Por qué aún no te decides en volver a Tokyo? Mantiene firme sus deseos de reconciliación de sus ex madres.

“Ya te lo explique, me acostumbre a esta zona, no tengo deseos de volver”, le señaló Himeko una vez más a Konemi.

- Pero si ya has pintado casi todos los parques, puestas de sol, el mar y últimamente retratos, creo que no tenemos nada más que hacer. Le dio una explicación razonable para dejar de una buena vez la isla.

Himeko cruzó sus brazos en un intento de poner sus ideas en orden.

“Tienes razón, creo que la fuente de trabajo ya está agotada, será bueno que sigamos nuestro viaje”

- A Tokyo ¿verdad?, en los ojos de Konemi se podían ver un brillo especial esperando que su petición sea aceptada.

“No, aún nos queda recorrer la mitad del país y empezaremos por la isla Kyushu”

- QUÉ?! Konemi no puede creer en lo terca que se ha puesto Himeko en evitar de cualquier modo regresar a Tokyo.

“No tienes que gritar… ya llegaremos a Tokyo”

- En serio?

“Sí, ves esta guía que nos dejo Karin-chan – busca el mapa principal- haremos este recorrido”

Y con su dedo índice le indica la localización de la isla hasta llegar al centro del país

- Y… ¿cuánto tardaremos en hacer ese recorrido?, la vuelve a mirar

“No lo sé, medio año o un poco más”

-¿Tanto tiempo?, creí que serían solo un par de meses, dijo decepcionada Konemi

“Estás igual que Karin-chan, te preocupas demasiado por el tiempo”

Konemi estaba resignada, pero al menos le había confirmado que volverán a Tokyo, espera que el tiempo transcurra rápidamente.

Al concluir su pequeña discusión, terminan de cenar y vuelven a su habitación de un pequeño Hotel de Sapporo.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:58

Días después

-Estás seguro que deseas que vaya contigo, tu novia no se enojará. Pregunta Karin que está sentada en su cama y que minutos antes de recibir la llamada de Takumi, estaba leyendo su bitácora de viaje.

- Sí, a ella no le gustan estas actividades prefiere que la invite al cine o la acompañe en sus compras, además a este evento irán solo personas con invitación y no quiero desperdiciarlas, me las entrego personalmente el decano. Admitió su amigo.

Karin queda mirando fijamente al frente pensando su respuesta.

- Bien, acepto acompañarte, ¿a qué hora es?

- A las 19:30 hrs.

- Pero… porque no me avisaste antes!!- le gritó a su amigo- no me dejas tiempo para arreglarme y presentarme adecuadamente.

- No lo creo, estás siendo exagerada, aún te quedan dos horas, iré a buscarte a las 19:00, ¿te parece bien?

- Si, nos vemos a esa hora, Chao.

- Adiós.

Lanzó su teléfono encima de la cama y rápidamente buscó en su armario algún vestido acorde al lugar al que iría, una vez que lo encontró lo dejo encima de una silla y se desvistió para tomar un baño.

Horas más tarde.

Takumi es el primero en bajarse del taxi, va hacia la puerta contraria para tomar de la mano a su amiga y ayudarla a descender. Karin agarrada del brazo que le ofreció su amigo cortésmente, caminan hacia la entrada de la galería de arte. Al hombre alto vestido con smoking Takumi le entrega las invitaciones. Al terminar de revisarlas, les permite la entrada.

Con una pausada mirada, Karin observa a las personas congregadas dentro de la amplia sala principal de la galería, algunos de ellos estaban analizando los numerosos cuadros o las magnificas esculturas, otros conversan con una copa de champaña en sus manos. Si estaba en lo correcto, los individuos pertenecían a la alta sociedad, reconoció a un par de ellos, porqué antes de que su familia perdiera la mayoría de sus negociosos, por una mala administración del socio de su padre en su época de estudiante, fue invitada a innumerables y elegantes veladas, pero en ninguna de ellas aparecía la estudiante que admiraba.

- En que estoy pensando, tampoco creo que esta vez la vea. Dijo resignadamente.

Se aleja por un momento de su amigo para recorrer sola el lugar.

Las obras de arte que adornan las salas son de artistas renombrados como así de artistas incipientes, algunos de ellos retratan a la perfección el impresionismo, el arte abstracto, el realismo y también el surrealismo. Pero hay una pintura que llama poderosamente su atención que al verla casi se desmaya.

- No puedo creer lo que estoy viendo-. Se retira los lentes para limpiarlos y ver nuevamente el lienzo. No ha notado que hay otra persona observándolo y ha mirado la reacción de Karin.

- Por todos los cielos?!- dijo efusivamente- ¿por qué tiene que estar aquí?, creo que estoy alucinando- para asegurarse que la copa de champaña que ha bebido, le está provocando semejantes efectos, fija su mirada en la esquina inferior derecha, donde se encuentra la firma del autor. Aunque la leyera una o mil veces no cambiaría el resultado.

- Cómo puede ser que la pintura de Himeko se encuentre aquí!? Gritó de sorpresa. La persona que contempla el cuadro está a unos escasos pasos detrás de ella, camina hasta que su mano derecha toca el hombro izquierdo de Karin.

Si le sorprendió verse casi desnuda en ese lienzo, la reacción que tuvo al ver a la mujer de cabellos azulados, de ojos color zafiro, hermoso y contorneado cuerpo, con una elegancia digna de una princesa y que fue la mujer que siempre admiró mientras estaba en el instituto; la deja al borde del colapso, su corazón latía fuertemente, su garganta se secó, por su espina dorsal sintió un escalofrío, pero en su mente se formó una sola palabra.

- Miya-sama?!, dijo con profunda admiración al recordar como siempre anheló hablarle mientras estaban en el instituto.

Particularmente a Chikane le llamó la atención aquel cuadro, por el extraño seudónimo del artista, pero cuando oyó el nombre de su amado ángel se imaginó que su mente la estaba engañando, además cuantas mujeres en este país tiene el mismo nombre que su amada, asimismo la mujer que ama es fotógrafa y no pintora, pero impulsivamente decidió preguntarle a la mujer que estaba delante suyo para confirmar o descartar la idea de que su Himeko fuese la autora, lo que nunca se imaginó es que la desconocida mujer mencionaría su apellido de soltera de esa forma.

- Discúlpeme, ¿la conozco? La miró con extrañeza y su habitual mirada de hielo.

- Ehh… - Karin no encontraba las palabras para responderle- No creo que usted me conozca, pero fuimos al mismo instituto, el T.A, pero íbamos en distintas clases.

- Veo… -no reconociendo a la mujer.

- Pero no era una de sus fans… ¿Por qué tuve que decirle eso? Se recriminó mentalmente

- ¿Me puedes decir tu nombre? Continúo mirándola seriamente

- Marker Karin, Miya-sama.

- Mucho gusto Marker-san, le extendió su mano

- El gusto es mío…

Sin notar la presencia del anillo de bodas en el dedo anular de Chikane, producto de la ensoñación que estaba viviendo al rozar su mano con la mujer que admiró por tres años, sintió que el momento fue demasiado breve, retiró su mano al no sentir la presión del saludo de la elegante mujer. Chikane voltea su cuerpo en dirección al cuadro.

- Si no estoy equivocada, ¿usted conoce al autor?

- La conozco – sintió como el calor se apoderó de sus mejillas, dándole una ligera tonalidad roja, porque la mujer que puso en duda sus intereses románticos estaba contemplando su retrato.

- ¿Es ella?, preguntó Chikane fingiendo que no escuchó el nombre de su amada

- Si, es el primer cuadro que hizo además de inventar una extraña firma.

- Es una firma?, creí que era su nombre.

- No, está equivocada al pensar así Miya-sama, es la combinación de tres nombres

- ¿Una combinación? Miró con extrañeza a la mujer, recordando como fue inventado el nombre de Konemi

- Sí, le explico -Karin vuelve a observar el cuadro- la primera sílaba Me es de Himeko, la segunda es por mi nombre y la última es de Konemi, regresa su vista hacia Miya-sama.

Al oír el nombre de su familia proviniendo de una persona extraña, tuvo sentimientos contradictorios, por un lado sintió alegría, regocijo y alivio al tener una oportunidad de encontrar a su ángel, pero tuvo celos de la mujer que tenía al frente, preguntándose de que forma había conocido a Himeko y a la pequeña Konemi, pero mantuvo ese oscuro sentimiento dentro de ella sin reflejarlo en su semblante. Pero no quiere tener falsas ilusiones y describe físicamente a ambas.

- Son exactamente como usted las ha descrito, Miya-sama.

Al oír la confirmación de la mujer retratada en el primer cuadro de Himeko, apareció un leve brillo en sus apagados ojos zafiros y susurró varias veces el nombre de su amada.

Karin viendo la reacción tras corroborar que estaban hablando de las mismas personas, en su rostro se percibe incredulidad

- Si usted conoce a Himeko y Konemi, ¿por qué en nuestras conversaciones nunca menciono su nombre, Miya-sama?… es extraño – admitió Karin que excluyó mencionar la incapacidad de hablar de su compañera de viaje, decide preguntarle si conocía este pequeño detalle, pero no tuvo oportunidad de hacerlo, Chikane la interrumpe.

- No creo que quisiera nombrarme, pero ¿puedes decirme dónde se encuentran?

- Supongo que ya deben vivir en la isla de Kyushu.

- En Kyushu!?- dijo con sorpresa -¿Qué hace Himeko en esa isla?

Pero no tuvo tiempo para escuchar la respuesta, vio que su esposo se estaba acercando y antes de alejarse de Karin le pidió su número telefónico.

- Se lo dicto una vez más Miya-sama?

- No, lo anoté bien, puedo llamarla mañana.

- Sí, no hay ningún problema.

Chikane se alejo de donde estaba la persona que conocía el paradero de su bello ángel y de Konemi, sintiendo un gran alivio, pero a su vez nacieron varias interrogantes.

Karin saliendo de su estado de shock tras haber conversado con la mujer que veía siempre en sus momentos libres y la inspiró a escribir, fue en busca de su compañero teniendo pensamientos confusos.

Encontró a su amigo, lejos del lugar de dónde se habían separado, decidieron recorrer la galería, pero evitando de que Takumi viese el cuadro donde estaba retratada, pero en su recorrido no se ha vuelto a topar con Miya-sama.

En la noche, Chikane no ha podido dormir bien por los sueños que ha tenido sobre su adorada Himeko, no puede aceptar la idea que haya estado con otra mujer estos meses, haciendo que se despierte exaltada, pero no quiere sacar conclusiones adelantadas cuando aún no conoce toda la verdad.

Este pensamiento no puede seguir, tengo que calmarme y descubrir la forma de reunirme personalmente con Marker-san.

Gira su cuerpo hacia su lado derecho e intenta conciliar el sueño, nuevamente.

Sábado 7:03 A.M

Karin volvió a mirar su reloj, no recuerda con exactitud la última vez que tuvo insomnio, algo inusual en ella, que siempre obtiene el descanso necesario, pero durante la noche y madrugada del nuevo día, no ha podido cerrar sus ojos sin tener la imagen de Himemiya Chikane, no puede dar crédito a su peculiar reunión.

- ¿A qué hora recibiré el llamado?, susurró

Era la otra razón de su nerviosismo, estar pendiente de su teléfono todo el día.

Acomodó su cabeza nuevamente en la almohada y lentamente se durmió.

El sueño que estaba teniendo era realmente bizarro, no hay otra palabra más adecuada para describir los sucesos que se estaban formando en su mente, realmente no tenían ningún sentido, en él se mezclaban un día cotidiano como estudiante de instituto, pero con una notable diferencia, era íntima amiga de Himemiya Chikane, estaban en la misma clase e incluso se sentaban juntas, pero lo más extraño, solían almorzar juntas en la cafetería de la escuela y a nadie parece incomodarle su amistad con la alumna más popular del instituto, pero rápidamente esta imagen se desvanecía y Miya-sama era reemplazada por otra mujer, cuando iba a ver su rostro para descubrir quien es, un ruido extraño la obliga a despertarse.

- ¿Por qué aparecen estas visiones?, dijo con exasperación.

Deslizó su mano hasta la mesa de noche para agarrar su celular, en la pantalla aparece un número extraño.

- Alo!?- contesta sin reconocer la voz.

- Buenos días Marker-san soy… -dudó por unos segundos- Himemiya Chikane- dijo recordando su anterior conversación.

Sabiendo quien estaba al otro lado de la línea, Karin se sentó en su cama y su corazón comenzó a latir fuertemente.

- Buenos días, Miya-sama, dijo nerviosamente

- Espero no ser inoportuna, dijo la princesa de hielo.

- No lo es…- tenía su mano izquierda en su rodilla, en un intento de mantener la calma.

- Me alegro, pero seré breve, deseo reunirme con usted la próxima semana, a la hora de almuerzo, si a usted no le incomoda. Propuso Chikane, estaba ansiosa de conversar extensamente con ella.

- No es ninguna molestia, tengo disponibilidad cualquier día-. Recordando velozmente sus horarios.

- Bien, entonces el lunes la llamo nuevamente para acordar la hora y lugar. Hasta luego Marker-san.

- Adiós, Miya-sama.

La llamada terminó.

Karin suelta su teléfono, cayendo sobre su suave colchón.

- ¿¡Almorzar con Miya-sama!? Con seguridad… estoy soñando- se pellizca una mejilla- Ouch!- Fue su expresión al comprobar que estaba despierta-. Acaso tengo sueños premonitorios… nah… que estoy hablando, concéntrate Karin- respiro hondamente- recibiste sólo un llamada de Miya-sama para reunirte contigo, no es nada del otro mundo. Dijo con voz pausada infundida de tranquilidad, pero no era lo que sentía en esos momentos.

En la mansión Himemiya

- Cuál es la razón de seguir permitiendo que me llame, Miya-sama, se pregunta la princesa que está en su antigua habitación mirando el simple papel, dónde anoto el número y nombre de la única persona que puede ayudarla a reencontrarse con su dulce ángel.

Se levanta de la silla y guarda el pequeño trozo de hoja en la mesa de noche, no hay peligro que nadie lo descubra, Chikane es la única persona que visita ese cuarto.

Aunque es fin de semana, tanto su padre y esposo están ausentes, se encuentran en la oficina atendiendo un asunto urgente, por lo tanto, tendrá el tiempo suficiente para encontrar una excusa para salir de su oficina y concentrarse en las preguntas de su entrevista con Marker Karin.

De vuelta en el apartamento de Karin

Saliendo de su estado de trance por sus estúpidas acciones después de una simple llamada, comienza con su rutina de fin de semana, quedarse en su departamento con su tenida deportiva, aún no ha tenido el suficiente tiempo para ordenarlo cómo se debe.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:59

Cuatro días después…

Nerviosa y esperando sentada en una de las mesas próxima al ventanal del restaurant que le ha indicado Miya-sama el pasado lunes, Karin bebe algunos sorbos de agua que le ha traído el camarero, aún es pronto para ordenar el almuerzo, la razón ha llegado una hora antes de lo acordado.

Mira por quinta vez su reloj, las manecillas se rehúsan en avanzar. Elige olvidarse por un momento de la hora y mira a las personas que están en las otras mesas o posa su vista hacia la gente que circula por la avenida.

Ahora, no sabe como se distrajo de tal manera que una atractiva voz femenina, la retira de su estado de alucinación.

- Buenas Tardes Marker-san, dice la princesa.

Karin en un acto involuntario, se pone de pie en un solo instante, brindándole una pequeña reverencia.

- Buenas Tardes, Miya-sama- Dice una vez que mira directamente a los profundos ojos zafiros sintiendo levemente una calidez en sus mejillas.

La princesa camina hacia el asiento libre y procede a sentarse.

Aunque en estos días, estuvo practicando sus modales para estar a la altura de la princesa Himemiya, no lo está logrando, no ha dicho una sola palabra por largos 35 segundos, es un silencio incomodo que es roto por la voz de Chikane.

- Gracias por aceptar mi invitación, Marker-san, comienza la conversación.

- No tiene porqué, es un privilegio almorzar con usted, Miya-sama- su voz denota nerviosismo, pero al menos no tartamudea.

- Sospecho que usted sabe las razones de nuestra reunión, Marker-san.

Karin no sólo recordó sus finos modales durante su fin de semana, sino que en innumerables ocasiones se preguntó, por qué la princesa Miya-sama conoce a Himeko y Konemi, llego a múltiples conclusiones, la más absurda fue pensar que Himemiya Chikane es la mujer que ama Himeko.

- Es por Himeko y Konemi, porque tanto usted cómo yo las conocemos, ¿verdad? Afirmó con seguridad.

- Así es, lo que más me intriga es la forma en que usted las conoció.

Le ganó la pregunta la princesa a Karin.

Con su mirada alejada del rostro de Chikane, Karin comienza a recordar lo sucedido a mediados del mes de Enero.

- Perdón… ¿que ha dicho?, le interrumpe la princesa en el momento que le comenta su viaje en tren hacia Nagano.

Vuelve a repetir su encuentro.

- ¿Himeko tuvo un accidente y consecuencia de ello no puede hablar?, la expresión en el rostro de Miya-sama es indescriptible, sabiendo el impedimento que tiene su ángel, recuerda la ocasión que fue hasta la mansión acompañada de Aoba-san.

- ¿No lo sabía, Miya-sama?

- No… - Chikane nunca llegó a tal fatal conclusión.

- Por eso estuve enseñándoles el lenguaje de seña todos estos meses.

- ¿Estos meses? La mira nuevamente extrañada.

Karin puede percibir un recelo en el semblante de la princesa.

- Efectivamente llegue a Tokyo –Karin hace una pausa, para contar cuántos son los días que ha estado alejada de Himeko y Konemi- hace doce días.

Chikane se sorprende al saber todo el tiempo que ha estado con su ángel imaginándose que tipo de relación pueden haber tenido, un oscuro pensamiento resurge en su mente, que su Himeko haya encontrado en Karin una forma de olvidarse de ella después de expulsarlas de manera tan despiadada, por supuesto del rencor que pueda existir en el corazón de Himeko. Sin notar su cambio en su rostro, mira con desprecio y celos a la mujer que tiene al frente.

¿Por qué ese cambio? Se pregunta Karin al ver la mirada intimidante más de lo normal de Miya-sama.

- Dije algo malo Miya-sama, dice tímidamente, como una forma de terminar con aquella expresión sombría de Chikane.

Al notar que sus pensamientos se reflejaron en su rostro, Chikane vuelve a tener su rostro más calmado y sin expresión, como ha sido todo este tiempo.

- No… Marker-san, sé que puede sonar extraña mi pregunta, pero –aclaró su garganta- ¿Qué relación tiene con Himeko?

Ahora si que Karin está totalmente confundida, por qué la mujer que reverenció durante tantos años le hace tal cuestionamiento.

- De amistad, contestó brevemente.

Chikane no está convencida, pensando en aquel cuadro, pero de alguna forma confía en las palabras de esta mujer.

Otro momento de silencio.

Llega el camarero para tomar la orden de las dos mujeres.

El almuerzo fue perturbador por las preguntas inquisitivas de Miya-sama, más que una conversación fue un interrogatorio, Karin no tuvo oportunidad de saber cómo se conocieron, pero ya tendrá otra ocasión de hacerlo.

Finalizando la hora que tiene Chikane de almorzar, da por concluido este breve pero tenso encuentro.

- Espero que nos volvamos a reunir, le dijo con voz de mando.

- Por supuesto Miya-sama. Asintió tímidamante

Se despidieron formalmente, abandonaron el restauran y caminaron en direcciones opuestas.

En la noche de ese día antes de dormir, Karin seguía recordando el extraño comportamiento de Miya-sama, nunca la vio actuar de esa manera tan posesiva.

Varios días después. Alrededor de las 08 A.M.

- ¿Otra vez, padre? Pregunta Chikane, al enterarse de un nuevo viaje de su padre y esposo, nuevamente tendrá que asumir el cargo de presidenta.

- Es inevitable, no hay nadie más capacitado que tú, además esto no es un viaje de negocios- Es verdad, el día anterior, en la cena, Hikaru se encontraba acongojado, su padre, Usui Eijiro está internado en una clínica en Kobe, la enfermera del centro asistencial, le informó de su estado de gravedad. Mientras estaba esperando su turno de exposición en el seminario anual que convoca a renombrados empresarios, sintió un agudo dolor en su pecho, llevándose su mano derecha en un intento de aplacar la intensa punzada, pero fue en vano y sufrió un desmayo, una de las personas que estaba a su lado, prontamente agarró su celular para llamar a la ambulancia que tardo menos de diez minutos en llegar al lugar. Verificando su estado, fue llevado hasta la sala de unidad de cuidados intensivos para monitorear su ritmo cardiaco. Esta no es la primera vez que sufre este tipo de episodio.

Con la urgencia de visitar a su padre, Hikaru estuvo llamado a la agencia de vuelos para reservar un boleto de avión para el siguiente día, pero ninguna de las aerolíneas tenía asientos disponibles. Al ver la cara de preocupación que mostraba el hombre joven, Himemiya Kenta amablemente le ofrece su ayuda

- ¿A qué hora es su vuelo?, pregunta Chikane

- Avisé para que preparen el jet, nuestro vuelo está programado para las 9:05, dentro de diez minutos más salimos de la mansión.

Chikane salió del despacho de su padre, sin decir más palabras.

En el aeródromo

Constatando que todo estaba dispuesto para el despegue, tanto su padre como su cónyuge, se despiden de Chikane que se queda a presenciar las maniobras del jet, cerca del hangar, solamente para ser espectadora de tan lamentables hechos.

El avión ya se encontraba en la pista, pero desde el compartimiento del motor comenzó a salir en pequeñas cantidades humo negro, pero continúo acelerando. En el momento que se elevaba, sufrió un falló en la hélice, provocando que perdiera estabilidad y ladeándose hacia el lado izquierdo de la pista donde habían algunos matorrales, desencadenando una explosión.

Por suerte Chikane no era la única que se encontraba cercana al accidente, desde la torre de control, el infortunio fue seguido. Velozmente mandaron una ambulancia.

Los pies de Chikane, parece que hubiesen sido adheridos al suelo por un resistente pegamento, su cuerpo parece que se convirtió en piedra y su rostro refleja consternación. No se ha movido durante todo el lapso de tiempo que los paramédicos y bomberos se encuentran realizando el rescate de los ocupantes del avión siniestrado.

Los vehículos de emergencias se alejan y por fin Chikane se recupera de la conmoción para averiguar hacia donde han sido trasladados.

Más tarde, en la sala de espera del Hospital Hibiya .

El doctor Tanaka Daichi, le ha informado a Chikane de la gravedad de las heridas de su padre y marido, Himemiya Kenta sufre quemaduras en el 68 por ciento de su cuerpo, Usui Hikaru presenta quemaduras en gran parte de su cuerpo y se encuentra en estado crítico con peligro de muerte.

Las noticias no son alentadoras y solo le resta esperar como evolucionan durante las próximas 24 horas.

Al siguiente día, decide visitarlos, pero se encuentra con una fatal noticia. El médico le comunica el lamentable fallecimiento de Usui Hikaru ocurrido a las pocas horas de su traslado, pero su padre ha recuperado la conciencia.

Caminando por los pasillos del hospital en compañía de Tanaka-san, llega hasta la sala número 45.

La habitación estaba iluminada gracias a los reflectores del techo, con una baja intensidad, las cortinas impedían el paso de la luz del sol, observa a Himemiya Kenta, vendado casi por completo y con una máquina que le facilitaba la respiración.

Chikane lentamente comienza su andar hasta la cabecera de la cama y sucede algo inesperado, su padre se quita la mascarilla que le suministra el oxígeno.

- Hija… dice débilmente

- Sí, aquí estoy- le habla con una inexplicable dulzura, da un paso para acercarse a su padre, para entenderle

- Sé que la hora de mi muerte se acerca… por eso necesito que me escuches…

Chikane asintió

- Tu compromiso… lo hice porqué eres lo más importante que tengo… no quería que tuvieras una vida de soledad al ver tu conducta de indiferencia en las innumerables reuniones, dónde… – Himemiya-sama tuvo que realizar una larga pausa- jóvenes se acercaban a ti con la esperanza de capturar y entibiar tu corazón, por eso… decidí que compartieras tú vida con un formidable hombre ignorando tus intereses … -Otro paréntesis en la confesión de su padre- y te presioné para que te casaras con Hikaru… a sabiendas que ya habías encontrado a la persona que le confiaste tu gélido corazón… por eso necesito que me perdones…

Aunque el sufrimiento que ha vivido desde finales del año pasado, no puede quedarse indiferente a la revelación que ha hecho su padre en su lecho de muerte, pero… ¿cómo obsequiarle el perdón que le suplicaba? y rememoró su infancia, con los recuerdos de días de felicidad en presencia de sus padres. Y volvió a mirar al hombre que le ruega por su perdón.

Sin considerar el nudo que tiene en su garganta, Chikane le pregunta.

- ¿Por qué seguiste con tus planes?, si en nuestra reunión en Okinawa, intenté convencerte de tu grave error, Himeko me ama por lo que soy, solo Chikane, no como miembro de la familia Himemiya, ella….

Su padre habla por última vez.

- Fue por mi obstinación, por mi afán de seguir con la estirpe… por mi confusión al pensar que compartías tu nueva vida con ella, como un acto de rebelión… ahora que mi vida se extingue, reconozco lo equivocado que estuve todo este tiempo… vi como tu mirada volvió a ser la de siempre, pero tenía la estúpida esperanza que lograrías la felicidad con Hikaru…. Susurró

Intuyendo que ha sido el último aliento de vida de Himemiya Kenta, Chikane acerca su rostro y afectuosamente le otorga el perdón

La máquina emite un agudo y constante ruido, confirmando el deceso del dueño de una de las más importantes empresas japonesas.

Por el rostro de Chikane se deslizan un par de lágrimas.

CONTINUARÁ…
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:03

Capítulo 28: “Kannazuki no Miko dakara Parte V”
Sin necesidad de palabras

Himemiya Chikane nunca deseó que tan trágico suceso terminara con la vida de su padre, ansiaba que algún día él se diera cuenta de su error al forzarla con un matrimonio por conveniencia, carente de lo más importante, el amor. Aquel sentimiento que nació en su corazón en el instante que volvió a encontrarse con la otra mitad de su existencia, en el cruce de aquella avenida. En cuanto a su esposo, no experimentó tristeza ni tampoco sintió júbilo de su muerte, solamente una ínfima compasión, por la razón de ese fatal viaje.

Tan pronto como concluyó la ceremonia de cremación y las cenizas fueron depositadas en las tumbas correspondientes, despidió a los asistentes, en su mayoría amigos de su padre y algunos parientes cercanos de la familia Usui. Chikane se encaminó hasta el lugar dónde estaba estacionada su limosina, sin ninguna compañía, entró en ella y de inmediato comenzó a recibir llamadas de los accionistas preocupados por la nueva situación de las empresas. En un primer momento consideró que era innecesario el nerviosismo de esos hombres que sólo estaban intranquilos por el incierto futuro de sus bienes y no por el inesperado accidente, les contestó con breves pero claras palabras, para dejarlos tranquilos y para que no la volvieran a irritar con semejantes cuestiones.

Al siguiente día de las exequias, Chikane comenzó a reorganizar su vida y se concentró en finiquitar los negocios más urgentes, asimismo aspectos familiares. Permaneció en el despacho de su difunto padre la mayor parte del día, dirigiendo con gran destreza el curso de la empresa principal. Sólo se distraía de sus obligaciones cuando Otoha-san le llevaba su habitual té por las tardes y en las noches le dedicaba sus pensamientos a Himeko, imaginándose como luciría estando frente al atril pintando sus nuevas creaciones. Esta nueva rutina de trabajo la sostuvo por casi dos semanas, pero no sólo centralizó sus esfuerzos en sus labores de presidenta, también consideró renovar algunos espacios de la mansión, algo necesario para terminar su período de duelo y comenzar la nueva etapa que está experimentando como viuda y jefa de la familia Himemiya.

Según le informó la empresa arquitectónica que contrató por sugerencia de su asistente, la remodelación de la mansión se llevaría a cabo en un plazo de un mes, tiempo que se verá imposibilitada de vivir en ella, entonces decide enviar a Otoha-san hasta la cómoda casa que habitó con la mujer que ama y con la diosa que tiene apariencia de niña, para que estuviera habitable por los próximos treinta días.

La eficiente Kisaragi Otoha se encargó de cumplir con el quehacer de acondicionar una vez más la vivienda que Chikane compró con el objetivo de vivir para siempre con su ángel, durante los mismos días en qué su Ojou-sama cumplía con la exigente rutina administrativa.

Contando con un nuevo lugar dónde residir por el lapso de tiempo que se realizan los trabajos, las obras de remodelación se dieron por iniciadas.

Habitando una vez más en su auténtico hogar en compañía de su fiel sirvienta, puede apreciar los leves cambios que ha tenido la casa, desde el día qué vino en búsqueda de su amada.

La recámara destinada para la pequeña Konemi, no tiene ningún rastro de las cajas apiladas con los objetos de Himeko, la cama se armó en un lugar diferente, las espléndidas cortinas que adornan las ventanas recuperaron su blancura, la habitación principal que compartía con Himeko, mantuvo la mayor parte del encanto, el armario se repletó sólo con sus prendas de vestir, la cama permaneció en el mismo sitio, sólo cambió el cobertor y por último, Otoha-san acondicionó el cuarto del primer piso para su estadía, lo demás está tal cual como lo recordaba, incluso fue hasta la sala de música y vio lo reluciente que estaban los trofeos y su piano de cola.

Encontrándose nuevamente en su habitación, decide que ya es hora de acostarse, sin antes tomar su acostumbrado baño. Luego de breves quince minutos está de vuelta en su habitación, observa que en la mesa de noche hay una bandeja con sólo una taza de té, un complemento perfecto para lograr dormir y soportar la primera noche en la mullida cama que le trae los más gratos recuerdos.

Tras haber cumplido con el riguroso cronograma de trabajo los pasados días, decide descansar por lo menos una semana antes de retomar su responsabilidad y manejar la corporación Himemiya y aboca todo su esfuerzo en lograr reunirse con Marker Karin para informarse de las actividades de su Himeko.

Durante el mismo período de tiempo que Himemiya Chikane ha utilizado en realizar sustanciales cambios en su existencia, Kurusugawa Himeko y la diosa de la espada, Konemi han vivido pacíficamente su estadía en la prefectura de Fukuoka, increíblemente su suerte se ha mantenido inalterable durante este tiempo, las pinturas se siguen vendiendo a buen precio, han logrado registrarse en hoteles de más de dos estrellas, algo impensado en el comienzo de su viaje cuando buscaban alojamientos a bajo costo, siguen manteniendo una constante comunicación con la licenciada en lengua, pero en cuánto al tema de un posible regreso a Tokyo no se ha vuelto a mencionar.

A su vez, Marker Karin ignoraba los acontecimientos que ha sufrido Miya-sama, le ha parecido extraño su falta de comunicación con la antigua estudiante del instituto T.A y debido a su carencia de valentía no ha marcado los números que registró su teléfono celular, el día posterior de su casual encuentro en la galería de arte, así que intentó olvidar el tema y se concentró sólo en sus clases.

En su segundo día de descanso, Chikane decide que ya es tiempo de reunirse con Karin y tener una conversación en extenso y no sólo formularle preguntas, sino que deseaba detalles de un día común y corriente en las distintas ciudades en dónde permanecieron. Agarrando su teléfono hace la llamada.

- Buenas Tardes Marker-san, soy Himemiya Chikane- dice con toda seguridad, no titubeó en decir su verdadero nombre

- Buenas Tardes Miya-sama- dice una sorprendida Karin

- Espero no importunarla.

- No, de ninguna manera, por fortuna el día de hoy estoy en casa. Confesó Karin.

- Veo… entonces ¿podemos reunirnos nuevamente?

- En el mismo restauran, Miya-sama- Se apresuró en responderle.

- No, está vez la invito a mi casa.

Se desconcertó con el lugar de su reunión, conocer la vivienda que habita Miya-sama era uno de sus inalcanzables sueños, además le pareció que nombrar la palabra casa en vez de mansión, fue un pequeño error de la princesa.

- Querrá decir mansión-dijo tímidamente al corregirla.

- No, mi casa, en la mansión Himemiya no es posible- No dio más detalles

- Y…¿cuándo quiere que vaya hasta su casa?- Continúo hablándole tímidamente

- Esta misma semana, no importa el día, dígame usted que día tiene disponible.

Karin ansiaba decirle que puede ser hoy mismo, pero serían muy notorias sus ansias de averiguar la manera en qué vive su idolatrada Miya-sama.

- En tres días más, el viernes, es otro de mis días libre…. Terminó su frase casi murmurando.

Al saber que su reunión ya tiene confirmación de día y lugar, solo restaba por darle a conocer a Karin la dirección de su hogar.

- Marker-san, ¿tiene papel y lápiz a mano?

- Ehh, no espere por favor Miya-sama

Karin, todavía sosteniendo su celular en su mano izquierda, se levanta desde su confortable sofá, hacia su habitación y busca los artículos necesarios para conocer la dirección de la elegante mujer. Teniendo el lápiz en su mano derecha y el papel sobre su pierna derecha, le pide gentilmente su dirección.

- ¿Conoce está zona residencial, Marker-san?- pregunta Chikane, después de darle la dirección y detallarle algunas referencias para qué logre dar fácilmente con su hogar.

- Sí- dice débilmente Karin al no saber con exactitud el lugar de encuentro con Miya-sama, pero no le importa, tendrá tres días para consultar algún mapa, asimismo nunca se le ha dificultado en encontrar cualquier dirección.

- Bien… ¿puede estar alrededor de las 15:00 hrs.?

- Ningún problema, estaré puntualmente en su casa, Miya-sama

- Entonces nos vemos el viernes Marker-san.

- Hasta el viernes Miya-sama.

Al dar por finalizada la conversación, otra vez la ansiedad se apodera de Karin, esta vez sabe que su reunión no será tan apresurada como lo fue el almuerzo y se promete a si misma ser más audaz y contrarrestar las preguntas

Viernes aproximadamente 14:45

Ansiosa por llegar hasta la vivienda de Miya-sama, le consulta al conductor del taxi, la distancia que resta para llegar hasta la dirección que le ha dado hace treinta minutos.

- Sólo unos cinco minutos más señorita- le responde amablemente el chofer, ante una nueva insistencia de Karin.

- Gracias- Responde y gira su cabeza hacia la ventana mirando el entorno y figurándose diversas situaciones que se darían en su reunión.

- Hemos llegado, señorita- le dice el chofer a una distraída Karin

- Eh?... ah?- responde rápidamente confundida ante la voz del taxista.

Irradiando una asombrosa aura de confianza, abre la puerta del vehículo y desliza su pierna izquierda colocándola muy cerca de la acera, ahora apoyando su mano derecha en la puerta, se impulsa para estar completamente de pie. Acomodando su estiloso bolso en su brazo izquierdo cierra la puerta y comienza a desfilar sobre el empedrado, pero antes de continuar con su andar, retira desde el bolsillo de su pantalón, un pequeño papel doblado en cuatro partes para leer una vez más el número de la casa.

-25- repite y mira a su alrededor la numeración en las talladas y finísimas puertas.

A medida que avanzaba, subía la manga de su chaqueta para dejar al descubierto su reloj plateado indicando que sólo le restaba menos de cinco minutos para llegar al domicilio de Miya-sama, verificando que aún le quedaba por recorrer varios metros, apresura su caminata con su vista enfocada en las entradas de los hogares, repentinamente lee el número que tanto deseaba encontrar.

-25, aquí es- Dice, pero antes de pulsar el timbre que se localiza cerca de la pequeña reja negra, exhala fuertemente e inhala paulatinamente el aire, para recobrar el aliento. Cuando se siente preparada lo hace y espera pacientemente.

Al oír la campanilla, Chikane se levanta desde su diván y camina en dirección a la puerta de entrada, sabe que su visita ha llegado.

- Permítame abrir la puerta Ojou-sama- Dice Otoha-san que se encontraba al final de la escalera.

- No es necesario, quiero ser yo quien reciba a Marker-san- Dice la princesa Himemiya estando cerca de la puerta.

- Como usted diga Ojou-sama- Se retira en dirección a la cocina.

Karin contempla cómo la puerta se está abriendo, mostrando la figura de Miya-sama, envuelta por una falda color granito con un intricado diseño de una rosa negra, una blusa color rosado, su diadema del mismo tono que su prenda superior y para finalizar, sus pies están cubiertos por cómodas pantuflas rosas.

Con gracia y distinción cubrió los metros que las separaban, con una leve sonrisa y un sencillo “Buenas Tardes”, la invita a ingresar al interior de la casa.

Aunque fuera una construcción más pequeña que la mansión Himemiya, Karin presintió que los muebles y el estilo de decoración serían dignos de Miya-sama y no se equivoco en su conjetura cuando dio un rápido vistazo al lugar. Chikane le recomienda que deje su chaqueta y bolso colgados en la percha que se encuentra al costado izquierdo de la entrada. Respetando su sugerencia, Karin se quita sus pertenencias, revelando una blusa blanca con rayas verdes verticales y las acomoda en el lugar definido para esa función. Sus zapatos ya los había reemplazado por zapatillas de descanso azules.

- Por aquí, Marker-san- Le indicó Chikane a su invitada para que la secundara en su trayecto hasta el patio trasero, el lugar escogido para la reunión.

A escasos metros del borde de la piscina, se encontraba una mesa redonda color blanco, que desde su centro nacía una sombrilla, ideal para resguardarse de la soleada tarde y un par de confortables sillas. La primera en tomar asiento fue Chikane que amablemente le sugirió a su invitada repetir su acción. Una vez que están sentadas, aparece Otoha-san con un par de tazas, una tetera y unos bocadillos para amenizar la charla.

Después de oler y probar el té Oolong, Chikane es la primera en tomar la palabra.

-Una vez más le doy las gracias por aceptar mi invitación, Marker-san- Con su mismo tono de voz invariable desde su primera reunión casual, apoya educadamente sus brazos en la mesa.

- El placer es mío, nunca me imagine visitar su hogar, Miya-sama- Karin inconscientemente le revela su más profundo deseo.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:05

- Antes de iniciar nuestra conversación, tengo que pedirle que deje de llamarme Miya-sama, ese era mi apodo en el instituto, puede decirme Himemiya o simplemente por mi nombre.

Karin se sentía apenada por su insistencia en nombrarla Miya-sama, sin ni siquiera preguntarle si está en lo correcto, pero ella tampoco le había pedido que la nombrase de otra forma.

- Entonces puedo llamarla Chikane-sama- Dijo vergonzosamente y con un leve sonrojo en sus mejillas.

- Sí- respondió simplemente.

- Pero Chikane-sama, usted también puede llamarme por mi nombre… bueno si lo desea…

- Me parece justo…. Karin-san- Dijo con seriedad y una mirada desprovista de calidez.

Karin valientemente es la que inicia la ronda de preguntas y respuestas.

- Si estoy en lo correcto, me ha invitado para que le entregue más detalles de los meses qué he compartido con Himeko y Konemi, ¿cierto?- Fue directo al grano.

- Sí, lo que más deseo es conocer las actividades que han realizado, los lugares que han visitado, todo lo que no me ha podido exponer en nuestro almuerzo.

Recordando que en aquella ocasión sólo le ha dado vagos detalles de su primera semana en Nagano, decide contarle de la estadía en la prefectura de Aomori. Con una increíble memoria gracias a que los días anteriores ha leído su bitácora, relata la mayoría de los sucesos, sin omitir ningún detalle. El rostro de Chikane se mantiene lo más relajado posible tras conocer los pormenores.

- Así que Himeko tiene un gran don para pintar, aunque cómo fotógrafa es realmente prodigiosa- Se sorprendió al saber que el retrato de Karin no ha sido el único que ha coloreado.

- Lástima que no pude ver ninguna de sus fotografías- admitió Karin.

- Pero sabía que Himeko es… era ¿fotógrafa?

- Sí, me lo dijo en una de nuestras habituales conversaciones, después de las clases, pero nunca me contó la razón de su cambio de profesión, es mas, solamente lo comentó una vez.

- Veo… - dijo Chikane al constatar la confianza que le ha otorgado su ángel a Karin.

- Chikane-sama- hizo una pausa- Hace cuánto tiempo conoce a Himeko y Konemi Se aventuró en preguntar, ya deseaba entender cómo se han conocido la refinada mujer que tiene al frente y sus compañeras de viaje

Chikane no se imaginó que Karin fuera la que la interrogara.

- A Himeko la conozco hace bastante tiempo- Sin precisar la fecha exacta de su encuentro en la mitad de la avenida ni tampoco darle a conocer que se vieron una vez cuando eran niñas, antes tenía que conocer cuáles han sido los detalles de esas conversaciones con su ángel.- Y a la pequeña Konemi desde hace unos pocos meses.

Karin se queda pensando por algunos segundos.

- Entonces, Chikane-sama… ¿usted es una buena amiga de Himeko?

Chikane no podía admitir que eran amigas, sería negar el profundo amor que siente por Himeko, pero decirle que han vivido juntas en esta misma casa como una verdadera familia con Konemi, tampoco es una buena idea. Por varios segundos meditó su respuesta ayudándose con un sorbo de té.

- Antes de contestarle, ¿es homofóbica, Karin-san?

No esperaba recibir una contra pregunta, además era una interrogante compleja e inesperada.

- ¿Homofóbica?, no entiendo el origen de su cuestionamiento, ni la relación con mi pregunta, pero no lo soy- Karin responde sinceramente.

- Veo…- dice sencillamente Chikane y desvía su mirada a su casa.

- Chikane-sama… he contestado a su pregunta, usted ¿hará lo mismo con la mía?

- Por supuesto… no soy amiga de Himeko.- Responde mirando nuevamente a Karin

- Entonces… ¿por qué la conoce?- Se apresura en preguntar

- Porque fui pareja de Himeko- Sintió una leve punzada en su corazón al decir que fueron amantes, no podía estar segura qué su ángel aún la siga amando.

- ¿¡FUE QUÉ!?- Exclama sorpresivamente Karin.

Chikane frunce el ceño ante el inesperado grito de Karin

- Perdón, Chikane-sama- Las mejillas de Karin adquirieron un profundo tono color rojo.

- Al ver su reacción, sé que ha mentido Karin-san- Su tono de voz denota decepción.

- No, no es lo que se imagina Chikane-sama- Dice mientras agita sus manos, reforzando sus palabras- Es sólo que… ahora comprendo absolutamente todo

- ¿Todo?- La mira con extrañeza

- Sí, todo, sus preguntas en la galería de arte, de nuestra reunión en el restauran, de la invitación a su casa, de mis conversaciones con Himeko- esto último lo dijo casi susurrando- Resumiendo… en su afán de conocer lo que ha hecho Himeko estando lejos de usted, pensaba que eran buenas amigas y que por alguna razón o discusión se habían alejado, aunque siendo franca, en mi mente se forjó un pensamiento que había algo más profundo entre usted y Himeko

- En serio, ¿por qué?

- Debido a la expresión de su rostro en el restauran cuando preguntó de mi relación con Himeko. Acaso… ¿sintió celos de mi amistad con ella?

- Sí- respondió con firmeza.

- Pero no tiene que sentir recelos, por Himeko sólo siento amistad. A mi me atraen los hombres, aunque debo de reconocer que ella es realmente linda.- Manifestó con naturalidad sin medir la gravedad de sus últimas palabras.

- ¿Puedo creerle, después de admitir que encuentra hermosa a mi Himeko?- El rostro de Chikane ya no refleja serenidad.

- Eh…. Sí… nunca aconteció nada entre ella y yo, aún cuando hemos compartido una sola habitación y cama.

- ¿Qué ha dicho?- Alzo el tono de voz y comienza a mostrar una profunda rabia.

Karin no puede creer en su torpeza en revelarle cómo fue uno de sus últimos alojamientos en Hokkaido. Estaba en aprietos y para escapar de la peligrosa situación nombra a la pequeña Konemi.

- Ella estaba con nosotras todo el tiempo, créame Chikane-sama- Le implora

Chikane respira profundamente y recobra su habitual compostura.

- Es complejo para mí, oír de su cercanía con Himeko durante estos difíciles meses de mi vida.

- No entiendo, ¿qué ha sucedido con usted?

- No sabe… ¿por qué desde los labios de Himeko, perdón desde un trozo de papel no ha leído mi nombre o mediante las señas ella no me ha nombrado?

- Bueno, es extraño y se lo mencione en nuestro encuentro en la galería de arte

- Por nuestra abrupta separación. ¿Conoce los detalles?

- No, Himeko me contó que tuvo un gran amor, especificando algunas situaciones de su relación y que después de un viaje la vio dos veces, pero no me dio los motivos de su ruptura

- Es comprensible, no es grato decir qué la mujer que amas se casó con un hombre.

Karin se impactó nuevamente con la gran revelación

- QUÉ!!! ¿Está casada Chikane-sama?, pero ¿cómo?… no dijo que ama a Himeko… qué siente celos, que….- Karin se mostraba confundida

Chikane la interrumpe.

- Lo estuve, pero este no es el momento de explicarle-bebe nuevamente un sorbo de té- Ansío reunirme con Himeko y pretendo contar con su ayuda para mi propósito.

Después de ver el rostro apacible de Chikane-sama cuando pronuncia el nombre de su ex compañera de viaje, observa un fulgor en el par de zafiros que conforman sus ojos y una voz afectuosa, comprende el intenso amor que alberga en su corazón, no duda en prestarle su ayuda.

- Puede contar con mi total cooperación, ¿desea conocer el número de su celular?

Chikane negó con la cabeza

- ¿Quiere ir a visitarla?, puedo entregarle su dirección- Le ofrece gentilmente los medios para que las dos amantes destinadas vuelvan a reunirse

- No- dijo suavemente

- Entonces…. -La mira confundida

- ¿Sabe su itinerario de viaje?, ¿si volverán pronto a Tokyo?

- Mmmm….- Karin cruza sus brazos- No recuerdo el tiempo que se quedarán en Fukuoka, ni tampoco el tiempo que demoraran en regresar aquí, pero le puedo preguntar.

- Si lo hace, ¿no será sospechoso?

- ¿Sospechoso? No entiendo- Karin refleja una mirada de incredulidad

- Mi idea es “conversar” personalmente con Himeko, sin necesidad de utilizar bolígrafo ni papel.

- Ah, entiendo, tampoco pretende que Konemi y yo seamos sus “traductoras”

- Exacto, por eso le pido que me enseñe el lenguaje de señas, Karin-san

- Pero… si Himeko recupera su voz, antes de su regreso a la ciudad, ¿no será desperdiciar el tiempo?

- No, porque si mantiene su comunicación con Himeko, usted me informara y detendremos sus enseñanzas y mi reunión con ella se adelantara.

- Bueno… sí….- Dijo entendiendo la lógica de Chikane-sama

- Entonces….

- Con mucho gusto le enseñaré, Chikane-sama.

- Ahora que llegamos a un acuerdo, volvamos al interior de la casa.

Y empujando hacia atrás la silla, Chikane y Karin se colocan de pie y caminan en dirección a la residencia de la presidenta de las empresas Himemiya, pero esta vez Karin está al lado derecho de Chikane.

Aunque su anhelo de estar nuevamente con su ángel, perturbaba su mente casi todo el día, reflexionó si una reunión precipitada con su Himeko le daría la oportunidad de explicarle los motivos de su alejamiento. Analizando los pros y los contras de una reunión de dichas características; con Himeko imposibilitada de hablar y teniendo aún su corazón atormentado por su cobardía de vivir atada a un hombre que jamás amó y le entregó su cuerpo, recurrir a la ayuda de Karin fue la única razón válida para aproximarse a su Himeko y conseguir su perdón.

-Ahora sólo me queda ser paciente- Se dijo Chikane antes de cerrar sus ojos y descansar para iniciar un nuevo día.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:06

Mientras tanto en el acogedor departamento de Karin

Antes de cerrar sus ojos para dormir, reflexiona sobre la singular charla, sostenida bajo un agradable parasol.

-Cómo es posible que iniciando un nuevo viaje haya conocido a la mujer que ama Chikane-sama, que a su vez es la mujer que admiré por tanto años con la vaga esperanza de hablar con ella o simplemente saludarla, pero debido a mi estúpida timidez, jamás cruce palabra con ella. O el hecho de sentirme atraída por Himeko de la misma forma que lo hice en mi época estudiantil, incluso conocer la historia de amor de Himeko sin sobresaltarme al “escuchar”, bueno leer, que está enamorada de una mujer que fue nada más ni nada menos que Miya-sama.- Se lleva ambas manos sobre su cabeza, en un intento de liberar la presión que siente sobre la extraña casualidad que sean las únicas mujeres que le han hecho dudar de sus intereses románticos.

- Hablando de Himeko, tengo que ser precavida para no delatarme, como lo hice en la tarde.- Cierra sus ojos brevemente, solamente para imaginarse una escena romántica de aquellas mujeres.

- Pero Karin ¿¡en qué estás pensando!?, lo que te debería de preocupar es, en dar tus lecciones correctamente a Chikane-sama, sin demostrar una actitud dubitativa- Lo dice en voz alta para demostrarse que es capaz de enseñarle correctamente y comportarse tranquilamente aunque la presencia de la princesa de hielo siempre la intimidaba

- Será mejor que duerma, solo estoy perdiendo mi tiempo en estas reflexiones

Después de verificar que el mensaje que le ha enviado a Himeko fue recibido, apaga la lámpara de su mesa de noche y se acomoda en medio de su cama, esperando que sus sueños estén libres de imágenes de las hermosas mujeres.

Comenzando una nueva semana Chikane vuelve hasta el edificio donde se alberga la oficina de su fallecido padre, para retirar sus objetos personales guardados en una caja con anterioridad. Sin sentir la presión de ser vigilada todo el tiempo y apoyándose en una competente asistente, distribuye su carga de trabajo para tener las tardes libres para reunirse con Karin en la sala adjunta.

El convenio alcanzado en la sala principal de la casa, después de su conversación en extenso en el patio, fue que Karin le enseñaría todos los días, incluido los fines de semana; los días que Karin destina en dictar sus clases, se reunirían de igual forma aunque un poco más tarde. Otro tema importante fue el pago de dichas clases, Chikane le había ofrecido una alta cantidad de dinero, pero de inmediato Karin rechazó su oferta, diciéndole que no había necesidad, que lo hacía desinteresadamente, aunque el verdadero motivo del rechazo, fue que su recompensa sería verla todos los días

En su primera clase, Karin reflejo su habitual nerviosismo, incluso después de darse ánimos y repetirse en voz baja mientras estaba en el ascensor, que tenía que serle útil a la presidenta de las empresas Himemiya, pero verla fijamente a los ojos y tenerla tan cerca, los primeros diez minutos de su lección fueron catastróficos, se le complico hasta lo más evidente, pero a medida que transcurrían los minutos y ver lo concentrada que estaba su alumna, se fue relajando y comenzó a actuar como una verdadera profesora, tal como lo hizo con Himeko y Konemi.

Tanta era la concentración de las dos mujeres que sobrepasaron su hora de estudio, pero a ninguna le molesto destinar veinte minutos más en su lección.

Karin fijo su mirada en su reloj, deteniendo inmediatamente las enseñanzas.

- Creo que se nos ha hecho tarde, Chikane-sama- La mira fijamente para que captara su atención.

- Así es, Karin-san- Y ordena las hojas que están dispersas en la mesa, para guardarla en una carpeta.

Luego, ambas mujeres estaban preparadas para retirarse del edificio, se despidieron respetuosamente hasta el día de mañana.

Aunque estas mujeres se ven todos los días, su conversación sólo se restringe a sus clases y de vez en cuando Chikane pregunta por su hermoso ángel y Konemi, para saber como está de salud, en qué lugar se está alojando, etc. Pero nunca le ha preguntado a Karin detalles de su vida, ni siquiera comparten sus recuerdos de instituto, a Chikane no le interesa en lo más mínimo establecer un lazo de amistad con Karin, la razón de ello, es que aún está celosa de ella, por haber compartido tantos meses, recuerdos, conversaciones y secretos con la mujer que ama con una infinita pasión.

Extrañamente, casualmente o por el destino, Himeko aún no ha recuperado su voz, por ello las clases que le dicta Karin a Chikane se han mantenido por casi veinticuatro semanas, el mismo tiempo en qué el ángel sin alas ha destinado en realizar su recorrido hasta volver a la capital del país.

En el apartamento de Karin, Jueves 3 alrededor de las 23 hrs.

Nerviosamente Karin agarra su celular, para darle las buenas noticias a Chikane

- Buenas noches Chikane-sama, perdón por llamarla a estas horas.

- Buenas Noches Karin-san.

- Le tengo que anunciar una buena noticia.

- ¿Cuál es?

- El día de mañana… Himeko y Konemi… vuelven a Tokyo.

- … - Al otro lado de la línea, Chikane se queda sin palabras al oír tan excelentes noticias, tiene deseos de gritar, llorar y saltar

- Chikane-sama?- pregunta Karin al no recibir respuesta.

- Si- Chikane recupera su voz- ¿A qué hora es su vuelo?

- No, llegan línea férrea, aproximadamente al mediodía

- Y… ¿sabe donde se hospedaran?

- Insistieron en alojarse en algún hotel, pero les ofrecí mi cuarto libre, aunque no sé si hice bien en hacerlo, Chikane-sama…

Chikane una vez más se queda sin palabras, meditando cuál sería el próximo paso para su ansiada reunión con su único amor.

- Hizo bien, Karin-san- Respondió después de recordar la forma en qué se realizaría su encuentro, planeado con semanas de anticipación.

- Entonces, ¿mañana me acompañara a la estación de trenes?- Preguntó ansiosamente.

- No- Respondió rápidamente

- Eh!??- fue la palabra que salio de la boca de Karin, expresando su sorpresa ante la respuesta a su pregunta.

- Prefiero que ellas descansen el día de mañana, además tengo prevista nuestra reunión en otro lugar, algo más privado sin tantas personas a nuestro alrededor.

- La entiendo, entonces ¿se reunirá con ellas en mi apartamento?

- Tampoco.

- Ah!?- Se sorprendió una vez más al confirmar que sus conclusiones son erróneas.

- Eso si, necesito de su ayuda para el día sábado.- Habló serenamente, después de oír el grito

- Cuente con mi apoyo, Chikane-sama.- Contestó apresuradamente

La dueña de las empresas Himemiya, le explica fugazmente su programa para el anhelado día de su encuentro.

- Confío en su discreción, Karin-san.

- Por supuesto Chikane-sama, seré extremadamente cuidadosa.- Le asegura.

- Antes de terminar con nuestra conversación tengo que pedirle un último favor.

- ¿Cuál sería?

- Mañana por la noche, si es posible me puede mandar un mail o llamarme para relatarme el primer día de Himeko y Konemi de vuelta en Tokyo

- Cómo no, la llamo mañana por la noche Chikane-sama.

Después de qué ambas mujeres se despiden, la ansiedad de Chikane se hace presente una vez más, para amortiguar su congoja, se levanta de su cama, para encaminarse hasta la cocina y prepararse un té, sin importunar el descanso de Otoha-san o cualquiera de sus otras sirvientas, que residen en la mansión

En tanto, Karin, cerró sus ojos después de apagar su lámpara, pensando en su reunión de mañana.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:07

El día en qué Himeko y Konemi regresan a la capital del país nipón, es extremadamente brillante, el cielo lucía prístino, sin ninguna brisa inusual para el mes de noviembre.

Karin, vestida con una falda color blanco que cubría sus piernas hasta la altura de sus rodillas, con una sencilla blusa y una chaquetilla corta y un calzado apropiado para la época de otoño, ya está esperando impaciente en uno de los asientos cercanos a la línea del tren, para relajarse ha traído consigo su Ipod que está reproduciendo el último disco de la cantante Kotoko. Cuando la última canción se dio por finalizada, volvió a mirar su reloj, ya son las 12:05 P.M. Se puede escuchar en los altavoces de la estación el anuncio de la llegada del tren. Pacientemente Karin vuelve a guardar su reproductor en su bolso, para recibir a sus amigas.

Por fin el tren se ha detenido en frente de ella, la cantidad de personas que se han bajado desde el vagón es bastante, pero no ha distinguido a ninguna de las dos mujeres que está esperando. Muy desilusionada desvía su mirada hacia el vagón de más adelante por extensos segundos. Sin reconocer la silueta de ninguna de sus dos amigas, vuelve su mirar hacia su lado izquierdo y sorpresivamente sus ojos encuentran a las personas que ha estado esperando por largos veinte minutos. Con su cabello sobrepasando por varios centímetros sus hombros, vistiendo pantalones oscuros, zapatillas, chaqueta azul y llevando en su espalda su bolso de viaje y en su mano izquierda su atril, Himeko camina hacia el encuentro de su amiga, acompañada por Konemi que esta vez llevaba su cabello atado.

En un arranque de alegría, Karin camina apresuradamente hacia donde está Himeko, para darle un fuerte abrazo, el que fue observado por algunas personas. Después de que el abrazo fue roto se saludan las antiguas compañeras de viaje.

- Himeko, que alegría verte - Dice emocionadamente Karin

“También estoy feliz de verte Karin-chan” Señala Himeko.

- ¿Cómo estas Karin-chan?- Fue el simple saludo de la diosa de la espada

- Bien- Responde simplemente Karin.

Las tres mujeres salen de la estación de trenes para coger el autobús.

Día sábado 5 15:15 p.m.

Karin, Himeko y Konemi se encuentran caminando lentamente hacia el parque Kanatsu, vestidas con atuendo sencillos, las tres habían elegido pantalones de mezclilla, cómodos calzado la única prenda diferente eran sus chaquetas, Karin eligió una de color negro, Himeko una blanca y Konemi llevaba una de color beige. En un principio, Himeko se negó en visitarlo, recordando lo vivido bajo la sombra del hermoso árbol de cerezo en compañía de su amada Chikane-chan, hace más de un año. Karin había encontrado una buena excusa para “obligarla”, además ella sabía de la razón de su rechazo. Asimismo la pequeña Konemi sin ser consiente de su ayuda, también le insistió en ir, porque desde que se despertó, sintió en su interior una sensación de qué algo extraordinario iba a acontecer durante el día.

Las tres caminaron pacíficamente admirando los cambios que se estaban produciendo en los distintos árboles, notando que había un número reducido de público recorriendo los alrededores, optaron por buscar una banca. Luego de tener una breve conversación y de verificar la hora, Karin se levanta parar ir en búsqueda de algunas golosinas, para amenizar la conversación y disfrutar de la tarde otoñal.

Bueno, esa era su retirada de aquel sitio escogido por Chikane, ahora, sólo le restaba ser espectadora de primera fila para el encuentro de las dos bellas mujeres.

Después de recibir el mail de aviso de Karin, Chikane envuelta en un magnifico vestido lila, con mangas tres cuartos sale de su auto, con un andar lento, meditaba sobre las distintas situaciones que tendría que afrontar y sobretodo un posible rechazo. Está a unos exiguos pasos de la banca, puede observar los perfiles de Konemi y de Himeko, intuye que están sosteniendo una agradable conversación por la sonrisa que presenta el rostro de su ángel y la alegre voz de la diosa de la espada. Decide rodear la banca por el extremo derecho, a espaldas de Himeko.

Estando en frente de su familia, una suave brisa interrumpe la charla, haciendo que Himeko desvíe su rostro. La mirada zafiro capturó los ojos amatistas del dulce ángel después de tantos meses de ausencia. El tiempo literalmente se ha congelado, algunos pájaros vuelan más lento, el aire se hizo denso, el sonido se ha desvanecido.

Chikane sintió que su corazón se escaparía de su pecho, sus ojos se esfuerzan para que ninguna lágrima diluya la hermosa visión de su amada y sus piernas están perdiendo fuerzas, sus rodillas desean descansar sobre la hierba.

Los ojos de Himeko se ampliaron, sus pulsaciones aumentaron, su boca demostró asombro formando la vocal a; estos signos representaban su desconcierto, creyendo que estaba frente a un espejismo.

Ninguna de las dos ex sacerdotisas es capaz de realizar alguna acción, por eso la pequeña Konemi, es la encargada de romper aquel mágico momento.

- ¡Chikane!- Se aleja de Himeko para darle un fuerte abrazo.

- Konemi- Responde al saludo de la pequeña Konemi, que a simple vista se ve más madura de la última vez que la vio, además de percatarse de la omisión de la palabra mamá.

Luego de unos instantes, Chikane deshace el abrazo para posar su mirada nuevamente en su ángel, que no se ha movido ni un centímetro, su rostro refleja extrañeza.

- “Ya es tiempo de aclarar nuestra separación, Himeko”- Le dice utilizando el lenguaje de señas.

Mirando hacia las manos de Chikane, no puede creer, que utilice aquel medio para comunicarse, se pregunta cómo se ha enterado de su incapacidad, su mente le ordena que se coloque de pie y se lance hacia su brazos, pero cuando estaba a escasos centímetros de sentir la piel de su princesa, gira su cuerpo hacia su lado derecho y sus piernas la llevan hacia otro lugar.

Chikane se desalienta, sabía que su encuentro, podía terminar de esa manera, pero no se da vencida y sale detrás de ella.

Himeko no tiene una dirección fija, sólo corre lo más rápido que puede, no está pensando racionalmente. En su trayecto no se ha tropezado ni chocado con ninguna persona, pero sus pies caprichosamente la llevan hasta el lugar secreto del parque que compartieron, en un momento duda si volver a entrar al denominado Jardín de las Rosas, lo hace en un intento desesperado por perder de vista a su único amor.

Chikane y Konemi siguen corriendo pero logran distinguir la figura de Himeko que se pierde en medio de los rosales.

Himeko, cree que ha perdido de vista a su Chikane-chan, pero en el instante que se voltea para verificar que está sola en medio de la rosaleda, una vez más sus ojos son capturados por la profunda mirada de la mujer que ama, pero que la engañó y no ha visto por casi diez meses, se apoya en el gran árbol para recobrar el aliento.

Chikane lentamente camina en medio de aquel paraíso, respirando agitadamente. Intenta una vez más conversar con la otra mitad de su existencia, al iniciar su dialogo, es interrumpida por Himeko quien alza su brazo derecho y coloca su palma hacia arriba en señal de detención.

- “¿Por qué estás aquí…?” Le señala, omitiendo su nombre

Chikane sabe que no puede haber más mentiras entre ellas y decide contarle el fortuito encuentro con Karin.

- “¡No puedo creerlo!, Mi primer cuadro en una exposición”- Su rostro refleja sorpresa, Karin nunca le escribió en sus habituales mails, sobre el destino de su primera obra.- “Tampoco puedo creer que tú y Karin-chan, fueran al mismo instituto”- En su labios se dibujo una pequeña sonrisa.

Chikane al fin pudo ver la inocente risa de su amado ángel, no en las fotografías que observaba casi todas las noches.

- Así es Himeko, le pedí que me instruyera para aclarar nuestro mal entendido.

- “¿Mal entendido?, no lo creo, es más que eso”- Realiza una pausa- “Fui hasta tu mansión para saber por qué me habías engañado, por qué te casaste”… “Ahora”

- Por favor no me digas que ahora es tarde, yo… te amo Himeko.- La miró fijamente, para que su brillante sol, descubriera la veracidad de sus palabras.

- “¿Realmente me amas? Tú crees que he olvidado nuestra última reunión” -En sus ojos se asoma una lágrima.

- No, porque yo tampoco la he olvidado, pero tenía que hacerlo, tenía que decirte todo eso para que te olvidaras de mí y no me buscaras más- Dice tristemente

- “Y así lo hice, me fui de esta ciudad” “No podía seguir viviendo en la casa dónde compartimos tantos momentos de felicidad, nosotras y después con la pequeña Konemi”- El llanto era casi incontenible, pero seguía observando a su princesa- “Sabes… aunque miles de kilómetros nos distanciaron, aún seguía teniendo tus recuerdos en mi corazón… nunca deje de amarte”- Se llevo ambas manos hasta su rostro con la esperanza de detener su llanto

- Himeko, no llores- Chikane no resistía verla, disminuyó la distancia que las separa para otorgarle un fuerte abrazo, sin embargo una fuerte luz provino desde el pecho de su amado ángel, obligándola a cerrar sus ojos. A su vez, en medio de la espalda de Chikane una luz apareció.

Konemi fue la primera en abrir sus ojos, después que el destello desapareció.

- ¿Que ocurrió?- Dijo una desconcertada Chikane

- Puedo explicarlo- dijo Konemi, acercándose a las antiguas sacerdotisas.

- No- Dijo una profunda y armoniosa voz, proveniente detrás del gran árbol

- ¿Quién está allí?- Preguntó Chikane, no reconocía la atrayente voz.

Saliendo desde su escondite, por el costado izquierdo de Himeko, apareció una gloriosa figura, vestida con una túnica blanca, sus pies cubiertos por tabis y unas sandalias, sus cabellos dorados brillaban con intensidad.

- ¡Amaterasu-sama!- Gritó exaltadamente Konemi.

Sin embargo, no era la única diosa que había descendido a la Tierra, del lado opuesto al de su hermana, apareció en atuendos similares, la Diosa de la Luna

- ¡Tsukiyomi-sama!- Dijo sorprendida la diosa de la Espada.

- Amaterasu-sama, Tsukiyomi-sama- Repitió los nombres de las diosas una confundida Chikane, al ver las características de las diosas, qué eran muy similares a su único amor y a ella misma.

Himeko solo giraba su cabeza hacia ambos lados, para observar a las impresionantes figuras, preguntándose, como dos divinidades, estaban presentes en su conversación con Chikane.

Ambas diosas avanzaron hacia dónde se encontraba Ame no Murakumo, en tanto Himeko, se aproximo a Chikane. Las tres diosas miraban fijamente a las antiguas sacerdotisas, el incomodo silencio fue roto por la diosa del Sol

- Noto en sus rostros, las múltiples preguntas que atraviesan por sus mentes- Comenzó hablando calmadamente Amaterasu- Es por eso que estamos aquí, para explicarles porque sus cicatrices brillaron hace algunos minutos.

- Perdón que las interrumpa- Dijo una incrédula Chikane- ¿Ustedes… son diosas?

- Sí- Contestó Tsukiyomi-sama.

- Pero… ¿Cómo pueden estar aquí?- Continuo con sus cuestionamientos

- Es una pregunta fácil de responder, Ka…Chikane- Alcanzó a corregir el nombre de la antigua sacerdotisa de la luna, la hermana de la diosa del Sol.

- Es por el desenlace de su desafío- Habló Amaterasu-sama

- ¿Desafío?- Interrumpió Chikane- ¿A qué se refiere?

- A los terribles sucesos que han vivido desde finales del año pasado, cuando viajaste a Okinawa, hasta hoy, el día de su encuentro

- ¿Qué, aún no entiendo?- Dijo Chikane.

- Te lo explicaré- Habla la diosa del Sol- El regente de los Cielos, el dios Izanagi, descubrió que la diosa, Ame no Murakumo, rompió sus ciclos de reencarnaciones, cuando te liberó del templo de la Luna. Sin embargo, su delito fue descubierto cuando ustedes ya se habían reencontrado y estaban viviendo en plenitud su amor. La condena por su crimen, es la destrucción de su alma, no obstante utilizamos la debilidad de nuestro padre, realizamos una apuesta, para salvar a Konemi, como la han nombrado- Y esbozo una sonrisa al pronunciar el inusual nombre de la diosa

- ¿Apuesta?- Miró confundida Chikane

- Sí, la apuesta consistía en colocar a prueba su eterno e inquebrantable amor

- Espere, significa que… mi alejamiento de Himeko y Konemi, mediante un despreciado matrimonio… fue planeado por el dios de los cielos.

- Exacto, cómo pudiste pensar qué un simple mortal separaría a las amantes eternas- Por fin habló Konemi.

- Si perdían, sus vestimentas serían reemplazadas por sus atuendos de sacerdotisas, pero si el resultado le era favorable sus cicatrices brillarían, tal cómo lo han visto- Siguió con su explicación Amaterasu-sama

- Pero… ¿cómo es posible que hayamos superado el desafío, si estuvimos separadas por tanto tiempo?-Preguntaba ávidamente

- Porque en sus corazones el amor que se profesan no disminuyó, es mas, se hizo más fuerte

- Pero… yo engañé a Himeko… yo…- No podía decir que su cuerpo le perteneció a Hikaru- Su mirada cayó hacia el verde césped.

- Lo sabemos Chikane, sabemos que cumpliste con tus obligaciones de esposa, además no tenías alternativa, querías mantener a salvo a Himeko.- Habló a la diosa de la Luna

La antigua sacerdotisa del sol no ha pronunciado ninguna palabra.

“No entiendo, ¿mantenerme a salvo?” Señaló, por fortuna Konemi vio el movimiento de sus manos

- Perdón por la interrupción, pero Himeko…

- Entendimos lo que preguntó Himeko- Dijo la diosa de la Luna

- ¿En serio?- pregunto Konemi- Conocen el lenguaje de señas.

- Lo conocemos Konemi- Bromeó Tsukiyomi

- ¿Cómo?

- Somos diosas- Explicó brevemente la diosa del Sol

- Pero yo no lo sabía- Cruzó sus brazos, demostrando una actitud de enfado

- No te enojes, es por nuestro mayor rango, Ame no Murakumo- Dijo Amaterasu

- Bien…

- Bueno, respondiendo a la pregunta de Himeko…- Volvió a dialogar la diosa del Sol
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:08

- Yo puedo contestar- Detuvo el comienzo de la explicación de Amaterasu- El día que me reuní con mi padre y Hikaru, en Okinawa, sabían todo acerca de nuestra relación, incluso que compartíamos nuestra casa con Konemi. Mi padre fue el responsable de tu despido de la revista, además de impedir que obtuvieras un nuevo empleo, estaba convencido que estabas conmigo por interés, por mi dinero, así que me amenazó con dañarlas- Inhaló profundamente -No lo podía permitir, asumí mi compromiso de matrimonio y actué fríamente ese día que visitaron la mansión en búsqueda de respuestas, porque estaba siendo vigilada por las cámaras de seguridad. Fue muy doloroso…- Por las mejillas de Chikane se deslizan varias lágrimas

- No la culpes, Himeko, ahora sabes la autentica razón de su separación, fue para salvarme- Dijo apenada la diosa de la espada

“Por qué no me lo explicaste aquella vez, cuando sospeche que mi alejamiento de Chikane-chan, fue por tu causa, por liberarnos de nuestra reencarnaciones”

- Es por la cláusula del desafío, si yo les daba aviso, automáticamente el reto llegaría a su fin y volverían al santuario lunar.

Himeko mira amorosamente a Chikane, comprendiendo la difícil situación que ha vivido estos meses, las dos habían sido víctimas de un caprichoso dios, sin embargo habían asuntos inconclusos, ella aún estaba casada, ya no pueden estar juntas.

“Entiendo la razón de nuestro sufrimiento, pero hay algunos temas pendientes.

Chikane-chan, aún vive con su esposo”- Sus delicadas manos se resistieron por algunos segundos en representar el último vocablo

- Te equivocas Himeko, él falleció hace varios meses- Dijo tranquilamente

- ¿Falleció?- Susurró Konemi

- Sí, el y mi padre- Respondió a la pregunta casi inaudible de la pequeña

“Eso significa que…”

- Sí Himeko, soy libre. No hay ninguna razón que nos impida estar juntas nuevamente.

- Así es mis queridas sacerdotisas-dice Amaterasu- Nadie interferirá en su amor.

Chikane y Himeko permanecían inmóviles, no sabían cómo reaccionar a la avalancha de verdades, estaban desconcertadas. La princesa de hielo fue la primera en reaccionar.

- ¿Y qué pasa con la voz de Himeko, también conformaba parte del reto?- Pregunta preocupada por no escuchar la melodiosa voz de su ángel.

- No, pero no podemos descartar la idea que nuestro padre, este disconforme con el resultado del desafío- Concluyó la diosa de la Luna.

“¿Significa que no recuperaré mi voz?”

- Si la conjetura de mi hermana es correcta, nuestra labor será hablar con el dios de los cielos para exigirle una explicación y que recuperes tu voz.

- Entonces sólo nos queda esperar- Dijo Chikane, con una leve esperanza.

- Ahora ya es tiempo de retirarnos- Anunció Amaterasu- Les deseo una vida llena de felicidad mis queridas niñas del santuario lunar.

- Esperen- interrumpió Konemi- ¿Qué pasara conmigo?

- A contar de hoy tienes siete días más, para acompañarlas, finalizando el séptimo día volverás al país de Izumo- Hablo la diosa de la Luna

- ¿Volver?, pero…

- No crees que serás una molestia Konemi, si te quedas con Chikane y Himeko por más tiempo, además eres inmortal- Bromeó con ella, la diosa del Sol.

- Acerca de eso, ¿Por qué no he recuperado mi verdadera forma?

- Es debido a mi petición- Dijo Tsukiyomi- Observamos tus acciones y sabemos que te gusta actuar como una niña.

Konemi se sonrojo, agradeciendo débilmente

Las diosas hermanas se despidieron nuevamente, despareciendo tras un halo de luz. Sin percatarse de los movimientos de la pequeña Konemi, que estba saliendo por la pequeña reja oculta tras las rosas, las dos antiguas sacerdotisas permanecen a solas.

Chikane aclara su garganta, mirando fijamente a su único amor- ¿Qué opinas de todo esto?

Con la mirada clavada en el cielo, Himeko está pensativa.

“Qué es sorprendente como nuestras vidas, fueron manipuladas por los dioses”

Chikane sólo asintió

“Pero fue una experiencia enriquecedora”- Agregó

-Ah?, no te entiendo Himeko.

“A pesar de nuestra separación no me rendí, pude conocer el país y mi habilidad como pintora se engrandeció”

- Prefiero que seas fotógrafa- Le contestó rápidamente, con un tono de voz que representaba fastidio, recordando el retrato de Karin.

“Veo que estás celosa” Sonrío alegremente

- Si- Y agarro las cálidas manos de Himeko

Ambos rostros se sonrojaron con el suave tacto de ambas pieles, Chikane redujo la distancia, Himeko separó sus manos para rodear el cuello de su amada y colocándose de puntillas, capturó los labios de su princesa, ella sólo se dejo llevar por el momento y cerró sus ojos lentamente para sentir la calidez del beso, mientras sus brazos rodeaban la frágil cintura de su ángel.

El casto beso se dio por finalizado, iniciando una vez más su conversación.

- ¿Significa que me perdonas?- preguntó con optimismo.

“Efectivamente”- Guiñó su ojo derecho

- Entonces… ¿Vendrás conmigo a la mansión?- Miró con dulzura a su único amor, acariciando su mejilla izquierda.

“¿A la mansión?”

- Sí, sólo vivo con Otoha-san y algunas sirvientas.

“Lo siento”- Su rostro reflejaba tristeza

- ¿Por qué?- La mira con asombro

“Por la muerte de tu padre, quizás fue por mi culpa”

- ¿Por tu culpa?, no lo creo- Siguió manteniendo su mano derecha en el rostro de su ángel.

“Quizás, ellos también estaban involucrados en esta absurda apuesta”

Chikane reflexionó antes de contestar

- O sólo cumplieron con su destino, pero no es necesario hablar acerca de ellos. ¿Volverás a vivir conmigo?- Repitió su pregunta.

“No sé…”

- Cómo que no sabes- Su rostro refleja preocupación

“Sólo estoy bromeando, además sé de alguien que estará feliz”

-¿Quien?

“Konemi”

-Veo…. A propósito, tengo una pregunta, ¿por qué cuando me abrazó no me dijo mamá?

“Veras, desde el día que abandonamos la casa, le pedí que me llamara por mi nombre, sólo Himeko, ya no éramos más una familia”

- Pero tenemos otra oportunidad de serlo, aunque sólo por una semana. ¿O no?

“Sí”

Chikane agarró la mano derecha de Himeko para conducirla fuera de ese pequeño paraíso. A varios metros estaba Konemi, feliz de ver a sus “madres” con sus manos entrelazadas.

Después que las tres se reunieron, caminaron hacia la banca dónde estaba Karin.

- Estoy feliz por ti Himeko- Dijo alegremente al ver el rostro iluminado de su antigua alumna, se colocó de pie.

“Gracias por todo Karin-chan”- La abraza tal como lo hizo el día de su llegada a Tokyo, pero su duración fue breve.

- No tienes por qué agradecerme, Himeko-

- Es verdad, tenemos mucho que agradecerle, Karin-san- Admitió Chikane

- No me dé las gracias, Chikane-sama. Estoy feliz de su reencuentro.

Después de todo Marker Karin, jugó un papel importante en la reunión de las antiguas sacerdotisas- Reflexionó Konemi

Continuará
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:10

Capítulo 29: “Kannazuki no Miko dakara Parte VI”
Nuestro Amor


La familia conformada por las antiguas sacerdotisas del mes sin dios y de la diosa que las salvo de su insufrible destino, permanecen en silencio en el interior del vehículo conducido por Chikane, cada una tiene distintos pensamientos, cada una tiene su opinión frente al descubrimiento que sus vidas fueron manejadas por un dios todopoderoso, pero hay un factor que tienen en común, la alegría de permanecer juntas una semana más.

Abriendo las puertas de su hogar, fueron recibidas por la servidumbre, especialmente por Otoha-san.

- Buenas Noches, Ojou-sama- Le da una reverencia, ordenando a una de las empleadas para acarrear los bolsos y el atril, que sostenía Himeko, después de recoger sus pertenencias del departamento de su amiga Marker Karin

Saluda respetuosamente a Himeko y Konemi.

- Por aquí, Himeko, Konemi- Dice Chikane guiándola hasta el segundo piso de la remodelada mansión. El esplendoroso ángel queda maravillada por la exquisita decoración, por la refinada luminaria ubicada en el centro del techo y por el primoroso andar de la antigua sacerdotisa de la Luna. La pequeña Konemi se queda embelesada por la magnificencia de la entrada y por los detalles del pasamano, mientras ascendía por los escalones.

La habitación que tenía preparada para la estadía de Himeko y Konemi estaba ubicada en el ala oeste, aún no estaba segura si su ángel desearía compartir las noches en una misma cama, no quiere apresurar su decisión, sabe que su perdón fue sincero, pero hay un detalle que le ha rondado la mente desde su encuentro, la ausencia de su colgante en forma de Sol o la simple concha rosada.

-Pensándolo bien, mis colgantes están aún guardados en la pequeña caja, espero que Himeko aún los conserve.- Abre la puerta del dormitorio

- Acomódense, la cena estará servida en diez minutos más- Se retira, sin ingresar a la recamara.

- ¿Por qué no compartimos la misma habitación con Chikane?- Pregunta la pequeña Konemi, sentada en la espaciosa cama, con sus brazos cruzados.

“No sé, quizás quiera mantener su privacidad” Indicó Himeko antes de acomodar su bolso en una de las sillas que adornaban la habitación

-¿Su privacidad?, pero antes dormíamos las tres en la misma cama- Le recordó la pequeña.

“Lo sé”- Represento las dos sílabas con una mirada seria, sin pensar demasiado en su nueva situación, vivir bajo el mismo techo que su amor predestinado, pero en diferentes cuartos.

- Si… le digo que nos sentimos incomodas en esta habitación, ¿crees que cambiara de idea y nos permitirá dormir con ella?- Konemi deseaba con todas sus fuerzas vivir esta semana de la misma forma que lo habían hecho en la casa de dos pisos, hace más de un año.

“Es mejor no decirle nada, ella tendrá sus motivos, de todos modos yo…”

- ¿Tú qué…?- la interrumpe

“Siento que ha cambiado desde la última vez que nos vimos, pareciera que fuera otra Chikane-chan”

- ¿Otra?, no te entiendo, ¿qué tratas de decir?

“Me imaginé que actuaría más natural… ”

- Natural?, lo que tú quieres decir, es que actúe más románticamente, no tan distante, pero compréndela, recién se han vuelto a reencontrar, su mente debe estar repleta de conjeturas, por sobre cómo debe comportarse a tu lado, por todo el tiempo que han estado separadas creo que Chikane no me perdonara tan fácilmente – finalizó mentalmente la defensa de la antigua sacerdotisa lunar-

“Bueno, sí tienes razón, disculpa por ‘decir’ tantas tonterías”

- No te preocupes, ya sabes, en el viaje me acostumbre a ellas- soltó una leve risa

Himeko sólo se limitó a darle un leve coscorrón a la niña, para después bajar hasta el comedor donde sería servida la cena.

Día Uno

- ¿Qué quieres hacer este día Konemi?- preguntó Chikane después de terminar sus desayunos.

- Sólo quiero tener un día normal, con ustedes, quedarnos en casa, quiero conocerla por completo y descansar, han sido meses duros de viaje, alojamientos en hoteles por algunos días, traslados en tren, taxis y barco, fue entretenido todo lo que viví, pero a la vez fue exhausto.

- Bien, si así lo quieres, podemos recorrer el vasto jardín, tomarnos fotos o hacer que Himeko nos haga un retrato, que te parece la idea.- Mira hacia donde está Himeko.

“Es una gran idea, pero al igual que Konemi, solo deseo descansar, no quiero nada de trabajo por el día de hoy, mañana o al siguiente puedo hacer lo que quieras, Chikane-chan”

- Tienes razón, fue egoísta en pensar en de esta forma…. Que les parece entonces si hacemos un tour por la mansión, y después vamos a la sala de baño, para relajarnos, creo que es lo mejor que podemos hacer durante este día.

Cuando el paseo se inicio, Chikane no se imaginó en la curiosidad de Konemi por mirar detalladamente cada habitación, cada rincón de la magnifica estructura, incluso las habitaciones de las sirvientas las quiso conocer, bueno menos una, la de Otoha-san, ella era demasiado reservada para exponerla a personas extrañas. Durante su caminata, Chikane y Himeko mantenían sus distancias, de vez en cuando sus manos se rozaban, pero al momento en que ambas sentían el roce de sus pieles, las apartaban de inmediato, desviando sus miradas.

- Ahora, solo falta que vayan hasta sus habitaciones y ….

Fue interrumpida por una de sus sirvientas.

- Disculpe, Ojou-sama, pero ya es hora de almorzar.

- ¿Tan pronto?, ¿se ha adelantado por algún motivo?

- No, Ojou-sama, es a la hora acostumbrada

Chikane mira su reloj de pulsera.

- El tiempo vuela cuando estoy con ustedes- Fija su mirada en Konemi y en Himeko- Bueno, lo dejaremos para más tarde.

Chikane ordenó a su empleada para que el almuerzo fuera servido en cinco minutos más, y a sus visitantes les ofreció escoltarla hasta la mesa del comedor.

En la tarde

- Wow… ¿esto es una sala de baño o una piscina interior?- Konemi se sorprendió, en el mismo momento que dio el primer paso para ingresar a la vasta habitación.

Himeko supuso que luciría más o menos como lo recordaba desde su vida anterior, pero eso no impide que se fascinara con el entorno.

- Es una sala de baño, Konemi, la piscina está en el patio trasero, en cualquier caso, por allá está las duchas y las toallas están colgadas en el otro extremo- Apuntó con el dedo índice la locación de los artículos de baños, la botella de shampoo y el jabón.- Si necesitan algo enviaré a una de las empleadas para satisfacer sus necesidades.

- ¿Te irás?, no nos acompañaras, Chikane- Pregunta Konemi,

- Solo por un momento, estaré devuelta lo más pronto posible, sólo tengo que hacer una llamada que tengo pendiente desde ayer. Si me disculpan- Chikane giró hacia su derecha para dejarlas en la gran sala.

“Quieres que te talle la espalda”

- No, esta vez quiero estar debajo de la regadera por laaaarrrrgooooo tiempo

“Como quieras”

Las dos mujeres empezaron a desnudarse, dejando en un cesta sus ropas, Himeko fue la primera en dejar que su cuerpo estuviera bajo la lluvia de agua cálida, masajeando su larga cabellera, le llegaba hasta la mitad de su espalda, con la botella de shampoo en su mano, la apretó un poco, lo suficiente para hacer espuma y lo extendió por encima de su cabeza. Ahora es el turno de su cuerpo para envolverlo con la fragancia del jabón.

-Himeko, ¿terminaste de ducharte?- Grita Konemi al borde de la colosal tina de baño

“Espera, ya salgo”

Al minuto después de darle las señas para que la esperara, aparece la figura de Himeko, detrás del vapor, sin que ninguna toalla cubra su cuerpo.

Chikane, recién había ingresado a la sala, contemplando la espalda de Himeko, inmediatamente sus mejillas se sonrojaron como no lo había hecho durante un excesivo tiempo.

- Chikane, que bueno que volviste- Dice Konemi desenvolviendo su toalla para ingresar a la ‘piscina’

Himeko no se voltea, solo apresura sus pasos cubrir su cuerpo con el agua.

- Listo, solo faltas tu Chikane, para que disfrutemos de esta tarde, me preguntó si seré capaz de nadar.- Konemi se aleja de Himeko

“No lo sé, pero puedes intentar”, Himeko aún no puede voltear su cabeza, no puede ver a Chikane, con sus mejillas tan rojas.

Chikane sale de su estado de alucinación, caminando hasta la cesta para depositar su ropa y entrar en una de las duchas.

Luego de cinco minutos, camina hasta la tina, sin ingresar en ella, sólo deja que sus pies entren contacto con el agua, dejando su cuerpo a la vista de Himeko, quien la miraba de reojo, pero deteniendo su vista en el cuello, notando la ausencia de los collares, ni siquiera la concha rosada, la lleva consigo.

Es verdad, aún tengo las mías en el bolso, uno de estos días tengo que volver a usarlas. Sellando su pensamiento, vuelve a mirarla, descendiendo su cuerpo hasta que su boca provoque burbujas por el contacto del agua.

Konemi, ensayaba su estilo de nadar, el único que sabía, era el de espalda.

Esta familia gasto más de una hora en ese lugar, pero las dos se mantuvieron alejadas, y su conversación fue mejor que anoche después de la cena.

Día Dos

“¿Qué quieres qué?, estás loca… no puedo hacer eso, sabes lo miedosa que soy”

- No digas eso, además estaré contigo no tienes porque preocuparte, todo estará bien, además él es muy manso, Konemi está entusiasmada con la idea. Vamos.

“No quiero, primero me gustaría ver como lo hace Konemi, para estar más segura”

- Si esa es la única forma que lo hagas, está bien”. Chikane arrastró a Himeko fuera de la habitación, Konemi ya estaba en la puerta de entrada esperándolas para vivir una nueva experiencia.

En las caballerizas.

- Todo es tan amplio, a cualquier lugar que vamos, me impresiona más que el anterior- dijo Konemi caminando por el interior de corral.

Chikane esbozó una sonrisa.

- ¿Dónde está?- Preguntó curiosa Konemi

- Unos metros más allá, debe estar preparado para el paseo.

Ahí estaba el caballo negro de Chikane, Sungest, con su pelaje lustroso y con el arnés en su cabeza.

- Vamos, acércate Himeko, acarícialo, para que entres en confianza.

“Ok”

Himeko se acercó al majestuoso animal, que desde lejos parecía atemorizarla, pero mirándolo directamente a los ojos podía transmitir seguridad, asimismo, Chikane le había dado su palabra que él nunca se ha comportado irascible, frente a personas que veía por primera vez. Y extiendo su mano derecha, acaricio el puente de la nariz del noble corcel, en un movimiento descendente. Sungest, respondió al gesto con un relincho.

- Mira Himeko, le gustaste, te dije que era muy manso.

“Es verdad, ahora me siento más segura para montarlo, eso sí después de Konemi”

-¿Iré yo primero?, ¡fantástico!… Vamos Chikane, apúrate- Ordenaba Konemi impaciente por cabalgar por la vasta propiedad de los Himemiya.

- Espérate, tengo que asegurarme que las riendas y las monturas, estén correctamente atadas, no quiero que sufran ningún accidente.

Chikane lo sacó de su lugar de descanso, tirándolo de las riendas, verificando dos hasta tres veces, cada atadura. Confirmándoles que todo está perfecto, ayuda a subir a la pequeña niña, enseñándole como debe sentarse en la montura y colocar los pies en cada estribo.

- Llevare las riendas, por los primeros minutos, hasta que te acostumbres, al movimiento, después podrás pasearlo por ti misma, pero sin correr con él. Entendiste.

- Si, Chikane.- Konemi no podía borrar la sonrisa que se le había dibujado cuando vio al noble animal, siendo una diosa, nunca se había divertido tanto como lo ha hecho durante los trece meses que ha vivido en la tierra, con un comienzo impredecible abandonada en medio de la capital de Japón, la bienvenida que le dieron la sacerdotisas, con el desagrado de Chikane, por interrumpir su felicidad y entrometerse entre ellas, la navidad, su extraña gripe, el comienzo del desafío, y para terminar con un largo viaje por todo el país, en compañía de Himeko. Nunca se arrepentiría en toda su vida inmortal de haber detenido las reencarnaciones sin fin, y estos momentos jamás serán olvidados, cada día haría el esfuerzo por mantenerlos vivos en su mente.

- Konemi, Konemi- Le grita Chikane por tercera vez

- ¿Ah?

- Veo que no me has escuchado.

- No, lo siento

- Bueno, entonces te repetiré las instrucciones para que cabalgues libremente por este lugar.

Chikane le explico rápidamente cada movimiento de la rienda, con paciencia tal cual lo había hecho cuando le enseñó a leer.

- ¿Alguna duda?

- No, entendí todo perfectamente.

- Recuerda una cosa, no te alejes demasiado, recuerda que después le toca a Himeko, antes de que se obscurezca.

- Ok.

Chikane se aleja de Konemi, para hacerle compañía a Himeko, que estaba sentada con las piernas cruzadas, sobre el verde césped.

Después de la cena.

- Eso fue divertido, ¿puedo pasear otra vez con Sungest, Chikane?- Preguntó Konemi.

- Sí, lo hiciste mejor de lo que esperaba, superaste mis expectativas, pero no estás ¿adolorida?

- Siendo sincera, sí, me cuesta sentarme, no sabía que cabalgar fuera divertido pero doloroso a la vez.

- Eso fue porque estuviste más tiempo de lo acostumbrado para una primera vez, ya mañana, el dolor disminuirá y disfrutaras de su compañía.

- Y tú Himeko, ¿cómo lo pasaste?- Mira hacia el lado derecho.

“Bien, aunque al principio tuve miedo de caerme, pero fue mi error al agitar tanto las riendas y los estribos”

- No tienes que decirlo, salí corriendo asustada, por suerte Sungest, se calmó por si mismo.

“Si aún tuviera mi voz, el grito hubiese sido descomunal, lo había asustado más”. Se esforzó por crear una sincera sonrisa, pero no lo logró

- Por suerte- Intervino Konemi

- Oye no seas tan cruel, pero tienes razón- Rió Chikane, para alivianar el ambiente y desviar el tema de la voz de Himeko, un asunto aún pendiente.

- Ya es tarde es mejor que descansen ya mañana, podrán disfrutar de un paseo mas largo con Sungest, se los aseguro.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:13

Días Tres

En medio del amplio pasillo que conectaba los cuartos de las habitaciones de la mansión del ala oeste, Himeko, camina acompañada con la tenue luz que se cuela entre los ventanales, gracias a la luz de la luna que brillaba intensamente en medio de la noche, con cierta torpeza al no encontrar el interruptor para facilitar su ida hacia la cocina. Todavía le costaba trabajo memorizar el camino correcto, además no quería solicitar la ayuda de las sirvientas ni tampoco de la pequeña Konemi, no tiene intenciones de despertarla; aventurándose por la mansión por sí misma

El simple camino fue transitado el doble de tiempo que normalmente se hace durante el día. Después de abrir la puerta, encendió la luz principal de la cocina, y fue hasta la despensa para elegir un vaso para llenarlo con agua mineral que había sacado con anterioridad de la nevera. El primer sorbo fue bastante largo, el vaso casi queda vacío, necesitaba refrescar su garganta, su cara ya había sido sumergida entre sus palmas llenas de agua antes de iniciar su aventura hasta la cocina. Pero ¿que hacía Himeko despierta a estas horas?, ¿porque no estaba durmiendo placidamente en su habitación? Un sueño del cual no puede recordar con claridad la ha sacado de su estado de ensoñación y ha hecho que realice su viaje hasta el otro extremo de la enormidad de la mansión.

Con esto será más que suficiente para reconciliar el sueño…. supongo- Dejó el vaso encima de la mesa y fue hasta la puerta para volver a su habitación. Pero su recorrido no estaba siendo el mismo, sus pasos la están guiando hasta la otra ala de la vivienda.

Cada puerta es igual que las otras tantas que existen en la mansión, al girar la perilla no observó con mayor atención, como están distribuidos los muebles ni tampoco a la persona que está profundamente dormida; se recuesta y acomoda su cuerpo con algunos centímetros de separación del otro cuerpo sin mirarlo, cae en un profundo sueño.

Pero la mujer de largos cabellos azulados nota la presencia en su cama, pero piensa que es sólo su imaginación o la continuación de uno de los tantos sueños que ha tenido los últimos días, después de volver a reencontrarse con su ángel, pero siguió en su misma posición hasta que el dulce aroma, inundó sus sentidos y la hizo abrir sus ojos y con un delicado movimiento giró su cuerpo hacia el lado izquierdo y comprobó que su mente no le estaba jugando una mala pasada por el contrario, en su cama al fin estaba su ángel, sin que hubiese presiones de ambas partes, pues sabían que tenían que remediar un asunto realmente importante.

-¿Qué debo hacer?, vaya pregunta… piensa bien Chikane, Himeko está a tu lado, no puedes dejar pasar la oportunidad, tienes que hacerla comprender que tu entrega hacia Usui, fue por el bien de ella, para protegerla…- Y lentamente fue acercándose hasta su amada y apoyo su mano derecha en el colchón y su codo izquierdo en su almohada para así soportar su peso y admirar la bella figura de su amor, lo único que deseaba es que ella se diera la vuelta para mirar más fácilmente su rostro, en pocos segundos su deseo fue concedido, su ángel apoyó completamente la espalda, haciendo que su corazón latiera más a prisa, ahora instintivamente dejo descansar su cuerpo sobre el colchón y con su mano derecha apartó uno de sus mechones de la frente de Himeko, sus dedos fueron delineando su rostro llegando hasta su mentón, con las suaves caricias, Himeko permanece inmóvil durmiendo pacíficamente.

-Creo que esto es lo único que me atreveré hacer esta noche, no quiero asustarla… pero ¿cómo llegó hasta acá?… ¿qué estaba haciendo despierta a estas horas?… acaso… ¿esta es su manera para hacerse entender que quiere estar conmigo?, pero ¿por qué no me dice nada?… tonta… si Himeko aún no recupera su voz…. Regresa hasta su inicial posición, cuando vuelve a cerrar sus ojos, siente los movimientos de las sábanas y de una cálida mano sobre su cadera, su corazón otra vez se sobresalta y su cuerpo adquiere rigidez, ante tan inesperada caricia, tan cálida, transmitiendo tantos sentimientos con ese simple roce, ¿cuántos meses han sido desde la última vez que estuvimos así de juntas? ¿Cuántas noches añorando volver a estar junto a ti, mi amor predestinado? ¿Cuántas noches de insomnio he soportado cuándo aún vivía atada a Usui?, pero Chikane detiene sus preguntas sin respuestas, al sentir más cerca el cuerpo de Himeko, agarrándola con más fuerza, ya no puede permanecer estática, tiene que mover su cuerpo para observar el rostro de Himeko en las penumbras. Y así lo hizo, sus rostros quedaron con escasos centímetros de separación, Chikane sentía la lentitud de la respiración de Himeko, tan calmada, tan relajada en comparación con la suya, estaba en su límite tenía que remediar su deseo de abrazarla, besarla, amarla, sentir su piel como tantas veces la ha sentido, pero hay algo que aún no puede obtener, la sinfonía de gemidos cuando la posee con pasión. Y rellena el espacio entre ambas con un ligero roce de ambos labios, acompañado con un enérgico abrazo, bastante contradictorios ambas acciones, pero esa es la forma en que Chikane comenzaría con sus expresiones de un amor arrebatado por un juego de los dioses. Al ver que Himeko no despierta con su beso, le adhiere más pasión, al hacerlo Himeko inconscientemente abre su boca, esto es lo que estaba esperando la princesa Himemiya, tiene la oportunidad de degustar la suavidad de su lengua, la calidez de su aliento, el sabor de sus labios, pero Himeko aún sigue creyendo que es una fantasía, no quiere romper el mágico trance, pero le es inviable seguir meditando que es un sueño y abre sus ojos, pero siente que no es lo correcto, siente que fue atacada de improviso por su único amor, y hace lo que nunca había hecho cuando se demostraban el fuerte sentimiento de amor que se tenían una a la otra, con su mano izquierda en el hombro de Chikane, la aparta. Esto destroza toda esperanza de un posible vendaval de besos y caricias. Con sus ojos capturando la mirada amatista por unos breves instantes, Chikane desvía su mirada para alcanzar la lámpara de su mesa de noche.

- Perdón, mi idea no fue asustarte, Himeko- su tono era de total frustración.

“No me pidas disculpas, Chikane-chan, soy yo la que tiene que hacerlo por interrumpir tu descanso, mi torpeza me condujo hasta tu dormitorio”

- Torpeza?, supuse que había sido tu corazón.

“Mi corazón”- Hay un brillo especial en su ojos amatistas

- Sí, tú sabes, creí que me habías estado buscando esta noche… que necesitabas estar conmigo de esta forma, pero fui una ingenua al anhelar esta situación.

Himeko sacudió su cabeza “No, Chikane-chan, fui hasta la cocina para beber una vaso de agua, lo necesitaba para reconciliar el sueño, estaba teniendo una pesadilla, creo y erré mi camino de vuelta”

-Pesadilla?, puedes contarme, para que te sientas mejor, si quieres.

“No puedo, es confuso, sólo tengo una sensación de pesadumbre en mi pecho”

-Veo…

Himeko, estaba enderezando su cuerpo para salir de la cama de Chikane, pero ella lo evita tomando su antebrazo.

-Espera… ¿adónde vas?, quédate, si caminas a estas horas quizás en que habitación terminaras durmiendo- Chikane se rió al pensar que podía experimentar una situación vergonzosa con Otoha-san.

Himeko después de sonrojarse le expresó un simple. “Gracias, Chikane-chan”

Con la habitación una vez más en penumbras, las dos mantiene sus distancias, sus corazones comenzaron a latir fuertemente, ninguna ha cerrado sus ojos, lo único que ambas desean es terminar de una vez con la incertidumbre de su apresurado perdón en aquel parque.

Esta vez la que inicia las acciones es Himeko, en un principio, sorprendida por su audacia, pero actuando de forma decidida, ella también necesitaba demostrar desde el fondo de su corazón que la había perdonado totalmente por su ‘traición’ que fue justificada por las diosas que habían descendido a la Tierra en su lugar secreto. Sin pensarlo dos veces, mueve su cuerpo para atrapar a su único amor, colocando sus manos con unos pocos centímetros de distancia de la cabeza de Chikane, para soportar su cuerpo, se ayuda con sus rodillas muy cerca de las estilizadas piernas de Chikane, baja su cabeza lentamente, admirando el rostro de la mujer que está frente a sus ojos, recordando las anteriores situaciones en las que han estado así, buscando alguna diferencia pero no la hay, sigue siendo la misma persona que ha estado amando durante su tiempo de separación, pero descubriendo en la mirada zafiro un dejo de tristeza, en ellos hay escondido un sumo arrepentimiento, en lo más profundo de su alma, dejando de lado sus pensamientos, atrapa los labios de su princesa, suavemente.

Sintiendo los delicados labios de su pequeño ángel, traslada sus brazos hasta la frágil cintura, empujándola hacia si. Cada cuerpo disfruta del calor del otro, ambos sintiendo las mismas sensaciones de la primera vez que se dieron el abrazo en esta nueva vida. Las manos de Chikane, ascendía y descendía por la espalda de su Himeko, encendiendo su necesidad de tenerla sólo para ella. Su mano derecha toca directamente la lozana piel de su amada. Cuando sus bocas se separaron solo por la necesidad de respirar.

- Oh, Himeko, como ansiaba tenerte una vez más entre mis brazos desde la noche que cruzaste la puerta de la mansión, como te amo mi dulce Himeko- Una de sus manos toca la mejilla de su amada. Himeko solo responde con una sonrisa.

En un cambio de posiciones, Chikane es la que se encuentra encima de Himeko, atrapando sus muñecas por encima de su cabeza, mientras que su mano libre desabrocha los botones del pijama, uno por uno muy lentamente, quería disfrutar al máximo esta noche. Teniendo frente a ella el torso desnudo, planta un beso en medio de su pecho, en el lugar donde estaba la cicatriz en forma de sol. Moviendo su boca hacia el lado derecho para dar otro encima de uno de sus senos, la mano izquierda de Chikane libera las muñecas para empezar a recorrer libremente el cuerpo que tiene debajo suyo. Comienza por acariciar las finas hebras doradas, cruza la oreja derecha, para pellizcar la mejilla sonrojada y así delinear sus labios, baja hasta el mentón y con el dedo índice recorre el sinuoso camino hasta llegar al pezón semi-endurecido. Ahora la lengua de Chikane degusta centímetro a centímetro el vientre de Himeko, con sus manos en las caderas del excitado ángel. Himeko se sienta y captura los hombros de Chikane para tenerla de frente y comenzar a deslizar sus tirantes, quería observar el cuerpo desnudo de la persona que más ama y le da ligeros besos. Con ambos cuerpos semidesnudos, se inicia otra ronda de besos apasionado, su lenguas luchan en una guerra sin control ni dominio, secretando abundante saliva. Encendiendo más el interior de ambos cuerpos que solo hay una forma de apagar dicha pasión. Eliminando por completo el pantalón de dormir juntos con las bragas de Himeko se recuesta una vez más en el colchón, sin antes despojar el camisón y la prenda interior de Chikane, estaban desnudas, adoptando una nueva posición para que sus cuerpos crearan una conexión. Cubiertos en sudor por los movimientos sensuales, que provocaba Chikane, Himeko agarraba las sábanas, soportando la dulce tortura en la que estaba envuelta, recordando la primera vez que se había entregado en cuerpo y alma, en un modesto departamento a la antigua sacerdotisa. Los movimientos seguían con fluidez, Chikane gemía, perdida en el éxtasis, Himeko con su boca queriendo expresar las sensaciones que estaba viviendo, ansiando ser la segunda voz de la sinfonía que estaba componiendo Chikane con su voz ronca, pero no podía y ya estaba llegando a su clímax, pero algo inesperado sucedió.

- Ahhh… Ahhh… Ahhhhh- fueron las primeras palabras que salieron desde el interior de la boca de Himeko- Chi..ka..ne…chan… no … te … detengas... más- Fue la frase que su mente construyo y expresada en una voz llena de lujuria.

- Himeko- dijo Chikane continuando sus meneos, no prestando atención a las palabras de su amor.

Momentos después, el orgasmo había terminado primero en el cuerpo de Himeko y después en Chikane.

Desplomándose encima de ella, susurra cerca de su oído derecho.

- Gracias por concederme esta maravillosa noche- Descansa su cabeza en la almohada, y su cuerpo en el colchón, mientras que su mano, acaricia el vientre de Himeko.

- Ehmm, no tienes porque decirlo Chikane-chan.

-Ah?,- el rostro de Chikane literalmente se desfigura al escuchar la voz de Himeko- ¿Puedes hablar?- Chikane se sobresalta y la mira directamente a los ojos

- Oh!!!, es verdad- lágrimas de alegría descienden por sus mejillas sonrojadas.

Se entregan un hermético abrazo, añadiéndole una lluvia de besos.

La verdadera razón de la pérdida en la voz de Himeko, fue el accidente, no estaba relacionada con el desafío del supremo dios, su tardía recuperación estaba fundamentada en la ínfima sombra de rencor que nació en el corazón de Himeko el día de la boda de Chikane, y confirmada en la visita a la mansión en compañía de Aoba Mamoru y Konemi. Ahora por la autentica entrega, la voz de Himeko volvió a renacer.

Desde este día comenzaron a dormir en la habitación de Chikane, excluyendo la presencia de la diosa de las Espadas.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:13

Día 4

Aunque el día fuera de la habitación de Chikane, era totalmente gris, dentro de ella, era soleado, alejado de toda tormenta, tanto en sus mentes como en sus corazones, las dudas habían volado lejos de ellas, para nunca más volver.

Con su habitual saludo de los buenos días, ambas se regalaron triunfales sonrisas, miradas llenas de amor, contactos de ambas pieles, una vez más el aroma de cada una se había mezclado con la otra, repletando el dormitorio con una sensual atmósfera, lo extraño de esta situación es que no hay necesidad de hablar, tenerse de esta forma era más que suficiente, pero tenía que comprobar que lo sucedido en la noche no era producto de su traviesa imaginación.

-Buenos días mi amor- La voz estaba saturada de adoración.

-Bueno días, Chikane-chan- El brillo en los ojos era distinto

-Es verdad que no lo he imaginado, has recuperado tu voz, ay Himeko- Chikane le dio un fuerte abrazo, para retenerla en sus brazos y asegurarse que ella jamás volaría a ningún otro lado- Te amo, Himeko.

- Y yo también te amo, Chikane-chan.

Se dieron un profundo beso, que las estaba llevando muy lejos.

- Es mejor que nos separemos, Chikane-chan, no quiero que nos vean así.

- Pero nadie puede entrar al cuarto sin mi autorización.

- ¿Y Konemi?, no creo ser capaz de verla a la cara.

- ¿Por qué no?, por lo que sé ustedes se vieron desnudas muchas veces, no veo por que te avergüenzas, ahora.

- Si pero no después de haber hecho el amor contigo- Se sonrojó duramente.

- Oh por… mi Himeko es tan vergonzosa, entonces, me levantare primero para asegurarme que nadie invada nuestra privacidad- Chikane, le da un beso en la frente y muestra una vez más su gloriosa forma desnuda, Himeko abre sus ojos de par en par, era como lo recordaba. Omitiendo el hecho de que ella no había sido la única en ese cuerpo.

Chikane se arropa con su bata de baño, aún no quería despojarse del aroma de su autentico amor, le gustaría tenerlo para toda la vida. Saliendo del cuarto, el estado de ánimo de Himeko, iba creciendo, al explicarse como había recuperado su voz, muchas veces pensó que era un trauma creado por el accidente, algo físico, provocado por el golpe en su cabeza y que jamás obtendría su voz de vuelta, se había resignado, después recuperó su esperanza cuando las diosas, explicaron el suplicio vivido, pero que estuviera ligado a sus emociones, nunca fue una posibilidad. Por un breve instante cerró sus ojos, por el cansancio que aún tenía su cuerpo, estaba a punto de volver a la tierra de los sueños, cuando el clic de la puerta sonó.

- Problema resuelto- dijo Chikane- Ahora te gustaría tomar un baño conmigo

- Pero sólo vamos hacer eso, ¿no?

- Si, ¿qué más podemos hacer, Himeko?- Algo se enciendo otra vez en su interior

- Eh, nada- Desvió su mirada hasta las ventanas

- Estás pensando en hacer cosas traviesas, Himeko.- Le lanzó una mirada sexy

- NO!!!- Se sonrojó

- Te creo, vamos- Chikane le extendió su mano, ayudándola para salir de la cama, cuando agarró su mano, trajo el cuerpo de su ángel para sí, besándola lujuriosamente.

Cuarenta minutos más tarde

- ¿Himeko dónde has estado?, ¿por qué desapareciste?

- No desaparecí, me perdí- Le explicó con brevedad

- Te perd… espera…. Himeko… recuperaste tu voz.- Lágrimas se asomaban por los ojos de Konemi.

- Si, al fin.- Miró con alegría a la niña

- Que bueno, estoy tan feliz, por ti, no por ustedes dos. Las hermanas, tienen que haber batallado duramente con el dios Izanagi para restablecerla.

- Supongo- dijo débilmente Himeko.

- ¿Cómo fue?, ¿cuándo?, ¿dónde?- Está ansiosa por conocer cada detalle del gran acontecimiento.

- Anoche, cuando estaba con Chikane-chan, pero no te diré nada más- Se sonrojo una tercera vez en menos de una hora.

-Pero….

Chikane cortó en seco la pregunta de Konemi.

- Bajemos al comedor, tengo hambre, no sólo yo- Le guiñó a Himeko, agarrando su mano fuertemente, Konemi, solo las contemplaba sin decir nada.

En la tarde

- Es un buen lugar, debes apurarte, creo que comenzara a llover pronto.- Habló Chikane, sentada en el césped, apoyada en el tronco del árbol de la entrada de la mansión

- Un poco más y terminaré con el rollo de fotos- No apartó su vista de la cámara- Listo- Está es la última- el contador de la cámara fotográfica, estaba encendido.

- Corre Himeko, pero ten cuidado- Gritó Chikane, justo cuando Himeko se tropezó.

- Estoy bien- Gritó y siguió corriendo. Ahora donde debería colocarme. Lo tengo

Himeko se lanzó en medio de Chikane y Konemi, en el instante que el flash las alumbró.

- A tiempo- Soltó la respiración detenida durante el flash

- Solo por poco-Dijo Konemi- Deseo ver esta sesión antes de mi despedida…

- Seguro mañana las tendré listas y guardadas en un álbum.

Chikane sintió una pequeña gota en su mano, señal que la lluvia se aproxima.

- En la mansión seguimos con la conversación, no quiero mojarme y agarrar un resfriado.

- Si lo obtienes con gusto te cuidaría, tal como lo hiciste conmigo- La miró con el profundo amor, como siempre lo había hecho, suprimido por todo este tiempo

- Yo también ayudé-Protestó Konemi.

- Si lo recuerdo...

Las tres corrieron hacia la puerta principal, pero no lograron escaparse de la lluvia, entraron con sus ropas mojadas.

Día 5

Las imágenes que se iban recreando en el sueño de Himeko, eran breves escenas que se detallaban al igual que una vieja película de terror. Una de ellas, se mostraba una sombra en forma de halcón sobrevolando una ciudad, escupiendo fuego, arrasando todo a su paso. En otra, una especie de calamar arrojaba bombas desde sus tentáculos, en otra una esfera lanzaba láser, en todas direcciones, en otra un humanoide, agarraba una…

- Himeko estás bien, que te pasa, ¿por qué gritas?- La voz de Chikane era de preocupación

- Estaba… teniendo una pesadilla

- Otra vez, ésta es peor que la anterior, ahora estas con la cara llena de sudor y tus gritos me despertaron, tienes que contarme más detalles para ayudarte.

- Sólo con tenerte a mi lado es más que suficiente, sólo abrázame, sintiendo esta calidez mis pesadillas me abandonaran- Chikane rodeo la cintura, apegándola más a su lado.

Himeko sintió verdadero temor, algo dentro de ella le ordenaba que no podía decirle de este mal sueño a su Chikane, algo le decía que esto terminaría dentro de pocos días, y que no sería más allá de un desagradable sueño.

Chikane puede sentir los leves temblores de Himeko con una de sus manos recorren su espalda, reconfortándola, y regalándole ligeros besos en su cabeza

- Tranquila, estoy aquí para protegerte nada malo sucederá, no hay nada que no podamos enfrentarnos, si estamos juntas. Intenta dormir

Himeko no respondió, solo cerro sus ojos orando que la seguridad que emanaba su princesa, la alejara de las pesadillas.

Media tarde en un estacionamiento.

Chikane detuvo el motor de su auto, retirándose su cinturón de seguridad, tal como lo hizo Himeko y Konemi.

- Díganme la razón por la que termine aceptando traerlas a este lugar- Chikane se da media vuelta para dirigir su pregunta a la niña.

- Recuerda que perdiste el piedra, papel y tijeras, cada una tenía un lugar al que quería ir, pero todas estábamos en desacuerdo y después de diez rondas, gané- Con su dedo índice y medio de su mano derecha formó una ‘V’ representado su victoria.

- Correcto, solo porque me deje ganar, pero mi lugar era más interesante que el acuario.

- No lo creo, Chikane, debes ser una buena perdedora, quizás mañana ganes.

- La oferta era solo por el día de hoy, jamás sabrás del esplendido lugar que tenía pensado, te quedaras con la duda para el resto de tu vida.

- No te confíes, cuando vuelvan mis poderes por completo, me adentrare en tu mente y extraeré la información que me ocultas.

- Jajaja- se rió Himeko con el tono de broma que cada una se lanzaba.

- Y tú de que te ríes-Chikane le pellizco una de sus mejillas.

- De nada, Chikane-chan. Lo bueno es que Konemi aprendió a responder cada una de tus bromas.

- Ya no es la niña llorona que se asustaba por todo, has madurado en poco tiempo, Himeko hizo un gran trabajo contigo.

- Claro que tenía que madurar, tenía que proteger a Himeko de cualquier amenaza, alejarla de tentaciones.

- Tentaciones, no tuve ninguna siempre fui fiel a Chikane-chan

- Y de tu cercana amistad por Karin-san.

- Pero ella nos ayudo- La defendió Himeko

- Pero la pintaste semidesnuda…

- Pero….

- Ya deténganse, no quiero que hablen más de ella- En Chikane estaba aflorando una vez más un negativo sentimiento, sus celos.

Un silencio se apoderó del vehículo.

-Salgamos, quiero recorrer por completo el acuario, antes de que lo cierren- Himeko abría su puerta. El ambiente estaba tenso. Igual que Konemi

Chikane sale del auto para activar la alarma, camina hasta donde está Himeko y entrelaza sus manos, Konemi, las sigue con pasos apresurados.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:14

Día 6

- Ya no estás enojada, Chikane-chan- Himeko ronroneo en la oreja derecha de Chikane para después lamerla.

- Mmm… - fue su respuesta.

- No te entendí, ¿que dijiste?- La mano de Himeko descansa sobre el seno izquierdo de Chikane, apretándolo delicadamente.

- Ah- Gimió Chikane.

- Esa no es la respuesta que estoy esperando, Chikane-chan- Sopla en su oído.

- No…

- No qué, Chikane-chan- Su mano se desliza por el abdomen de Himeko para levantar su camisón y dejar a su vista, las bragas con encaje rojas. Dos dedos se deslizan por encima de ellas.

- Hi… me … ko- Chikane comienza a excitarse fácilmente, con la manera seductora que su ángel está actuando está madrugada, aún no amanecía por completo.

- Ese es mi nombre, ¿lo has olvidado?- Besa su frente, sus parpados, sus mejillas, la punta de la nariz, su mentón, mordisquea su cuello, todo muy lentamente. Sus dedos acarician ligeramente su zona más débil.

-No-

- ¿No quieres que siga?- Tira uno de los tirantes hacia un costado, la línea de su clavícula es saboreada por la lengua de Himeko.

- Si… por favor- Ruega Chikane esto era una locura.

- Recuerda que no puedes tocarme, ese fue el trato- Chikane maldijo el momento en que su cabeza ideó aquel dulce juego, ella lo había disfrutado, pero no creyó en las palabras de Himeko que después ella se vengaría, no creyó que aún tuviera energías esa noche, no después de todo lo que le había hecho.

- Pero no puedes ir más rápido.

- No, lo haré con más lentitud, padecerás lo mismo que yo, o aún más.- Miró directo a los ojos zafiros, saturados de lujuria.

Oh, dios, de dónde aprendió a actuar así.- Pensó Chikane.

La mano que descansaba en al entrepierna de Chikane, la retira para que ambas acaricien los costados llevándose consigo el camisón, la cabeza de Himeko descansa encima del vientre, degustando su cremosa piel, dejando una huella de saliva hasta la mitad de su pecho. El camisón fue lanzado lejos, ahora, su princesa solo le quedaba una sola prenda. Con la totalidad de la espalda de Chikane recostada sobre el colchón y sus manos agarrando frenéticamente las sábanas, comenzaba por fin, el juego de Himeko, lo anterior era un preludio.

Su boca hizo el recorrido inverso hasta el ombligo de Chikane, dónde gasto varios minutos, mimándolo, sus manos acariciaban los senos de Chikane, como nunca lo había hecho. Luego besó por encimas de las bragas la parte íntima, notando la humedad en ellas.

Recién comenzamos y ya está excitada…- Pensó Himeko

Pero los besos no era lo único que recibiría esa parte, sino que succionó y lamió con maestría, aunque su tiempo de separación estaba cerca del año, Himeko jamás olvido como complacer a Chikane. Con sus pulgares deslizo la prenda empapada con el amor de Chikane hasta sus rodillas, se movió hacia un lado para tomarlas y arrojarlas en cualquier dirección.

Bajándose de la cama para desnudarse, Chikane vio como Himeko se deshacía de sus prendas, muy seductoramente. Lo único que faltaba en ese momento era música, Chikane lo anotó mentalmente en su lista.

- No Chikane, tampoco puedes hacer eso- Himeko la reprendió porque la mano derecha de Chikane se movía rápidamente hasta su entrepierna.

-Entonces apúrate...- Himeko solo se había quitado la parte superior de su pijama de dos piezas.

Minutos más tarde, estaba desnuda, regresando en donde se había quedado.

- Qué estaba haciendo Chikane-chan, no lo recuerdo, estaba por dormirme, ¿cierto?

- No… estabas por concluir con el juego.

- Gracias por recordármelo, seré buena contigo, te has portado bien.

Con sus dedos hundiéndose por la cara interna de los muslos de Chikane, llego hasta su objetivo final, tantos sus dedos índice y medio de su manos acariciaron la entrada de Chikane, burlándose de ella, no queriéndole poner fin.

- Por… favor…. Hime… - Jadeó Chikane. Un par de dedos rozó su entrada.

- Ah Ah- Lentamente Himeko empujo sus dedos

- Más rápido- Levantó su pelvis

Pero Himeko hizo caso omiso de la súplica ahogada de Chikane.

-Ah, Ah.-Dos dedos no eran lo suficiente y agregó uno más, lentamente.

Los bombeaba lentamente adentro hacia fuera, cada vez que estaban dentro de Chikane, quedaban atrapados dentro de sus paredes, pero aún así Himeko siguió con sus movimientos. Chikane no era la única que gemía, Himeko estaba completamente excitada, por lo que estimo conveniente hacer un ligero cambio. Retirando sus dedos, coloca su pierna en la entrada de Chikane, frotándola, así mismo, ella frotaba la suya en Chikane.

Himeko gemía cerca del oído derecho de Chikane, ella hacía lo propio en el de su ángel.

- Estoy lle…, más Hi- me…

Himeko se detuvo, por última vez cambiaría su posición.

- Está vez podrás usar tu lengua, pero no tus manos

- Que vas a hacer…

- Espera, ya verás.

El cuerpo de Himeko se retiro encima de Chikane, caminando a gatas, su cara quedo con algunos centímetros de separación de la entrepierna de su princesa, en tanto sus rodillas las acomodó cerca de los hombros de Chikane.

Sin esperar más, Himeko, comenzó a lamer el botón endurecido, Chikane casi desagarraba las sábanas por su imposibilidad de tocarla, pero al menos podía enterrar su rostro en la feminidad de su ángel, introduciendo su lengua.

- Oh… por… sigue así.. Chi..ka..

-¿Te gusta?

No le respondió verbalmente sino que siguió jugando con su lengua

- Casi… estoy- Chikane rompió la regla y agarro el trasero de Himeko con ambas manos.

- Ah.. yo…

Las dos gritaron, culminando. Himeko sin desplomarse encima de Chikane, se retira hacia un lado para recobrar el aliento, cuando reunió fuerzas recostó su cabeza en el hombro derecho de Chikane.

- Eso fue increíble, tenemos que hacerlo más seguido-Chikane apoya su mejilla en la cabeza de Himeko

- No, fuiste una chica mala, me desobedeciste, ¿tengo que castigarte?

- Si

- Dejaremos tu castigo para otro día.

- Te amo, Himeko

- Te amo, Chikane-chan

Se dieron un último beso, antes de dormirse.

Y pensar que esta noche se habían despertado por los llantos de Himeko, mientras dormía, Chikane consoló a su ángel sin alas, mejor de lo que esperaba.

Día 7

-Bien, creo que no necesito llevarme ninguno de mis objetos personales, ni cepillos para el cabello, ni cepillo dental, ni vestidos, pantalones, nada- Dijo Konemi

-¿Por qué?- Preguntó inocentemente Himeko

- Porque ya no tendré un cuerpo de niña, con seguridad, cuando regrese al país de Izumo tendré mi verdadero cuerpo.

- ¿En serio?, me hubiese gustado verte más adulta, Konemi- Dijo Himeko

- ¿A qué hora, te irás?- Intervino Chikane

- Creo que dentro de cinco minutos más, las diosas del Sol y la Luna son muy puntuales, dudó que me regalen un minuto más.

- Qué lástima, no me gustan las despedidas, después de todo lo que hemos vivido durante estos meses, no quiero que me abandones, bueno, que nos abandones, quiero que nos acompañes por el resto de nuestras vidas, quiero que seamos una familia completa- Dijo Himeko con voz quebrada.

- Pero no puedo extender mi estancia en la tierra, ya suficiente fue con esta semana que me otorgaron, además recuerda sus palabras, soy una diosa, soy inmortal, mi apariencia será la misma, mientras ustedes envejezcan.

Chikane se sonrojo ligeramente al imaginarse una vida entera con Himeko, esa sería la primera vez en todas sus reencarnaciones, viviendo más allá de su adolescencia.

- Entonces, debo aceptarlo, pero prométeme que vendarás a visitarnos al menos una vez, ¿si?

- Te lo prometo, Himeko, aunque el dios de los cielos me castigue, por mi desobediencia, vendré a verlas, me preguntó como serán cuando estén en sus setenta- Soltó una gran carcajada.

- No te rías de seguro que Chikane-chan y yo seremos unas adorables ancianitas- Himeko se integró a la broma soltando una risita.

- Bueno lamento arruinarle su diversión pero creo que es tiempo que inicien sus despedidas- Dijo Chikane, sin unirse a la pequeña broma.

- Creo que ya te he dicho todo lo que tenía pensado el día que regresamos a Tokyo y me reencontré con Chikane-chan, ahora solo puedo darte una abrazo, las palabras sobran- Acercándose a la diosa de las espadas, Himeko rodea el cuerpo de Konemi en un estrecho abrazo, mientras las lágrimas nacían en sus ojos, como en los de Konemi.

- Vamos Himeko, la estas ahogando, déjame despedirme de ella- Apartándola de los brazos de su único amor, abraza a la niña como nunca antes lo había hecho. Justo en el momento que ambas se separan una intensa luz aparece delante de ellas, anunciando la llegada de los seres celestiales.

- Buenas tardes, Chikane y Himeko- Inicio la conversación la diosa del Sol y su hermana repitió el saludo.

- Amaterasu-sama, Tsukiyomi-sama- las tres se sorprendieron, aunque Konemi había visto a las hermanas en incontables ocasiones, nunca terminaría de deslumbrarse ante la bellezas de aquellas diosas.

-Esta vez no tenemos tiempo para quedarnos conversando, solo vinimos a recoger a Konemi, estamos ocupadas.- Dijo la diosa del Sol

¿Ocupadas?,¿qué labores tendrán que hacer los dioses?- Se preguntó Chikane mentalmente.

- Está bien, estoy lista para regresar a casa- Dijo Konemi con resignación

- No hagas pucheros, estoy convencida que todos los días las estarás vigilando, a través del espejo plateado, ahora que ya no tienes que volver a tu forma de piedra o de robot- Dijo Tsukiyomi-sama.

Konemi se enrojeció furiosamente, eso era lo primero que haría cuando estuviera de regreso.

- Lamentablemente tendremos que finalizar esta charla, estamos tomando más tiempo para llevarnos a Konemi, no quiero que estas niñas tengan que recibir un nuevo castigo por nuestra culpa, ya bastante tuvieron con ganarle el desafío al dios de los cielos.

- Tienes razón onee-chan, es mejor que terminemos nuestro trabajo aquí, ven Konemi- la llamó la diosa de la luna.

-Adiós, Chikane y Himeko, disfruten cada minuto de su vida en compañía de la otra, no olviden que su amor lo puede todo, si hay adversidad, podrán afrontarla y superarla, porque la vida no puede ser siempre de color de rosa.- Dijo ceremoniosamente Amaterasu-sama.

- Onee-chan no seas tan seria, solo dile que sean felices por siempre hasta el final de los tiempos.

- Es lo que siempre quise decirles, bueno es mejor que nos vayamos.

Y viendo a las tres diosas, con Konemi al centro de las dos, un nuevo haz de luz apareció en medio del jardín trasero de la mansión, desapareciendo la figura de las mujeres.

- Vamos a dentro Himeko, está haciendo frío- Le coge la mano derecha para entrelazarla con la suya- Himeko sin decir palabras se deja llevar por Chikane.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:17

Al siguiente día, Himeko hizo lo que tenía que haber hecho desde la primera noche que ha estado recibiendo los mensajes, el último había sido tan real que pudo sentir todos esos gritos de horror, explosiones, súplicas de la gente que quedaba mal herida por el ataque de los cuellos del Dios Orochi, que se extendía en todo el globo terrestre y entendió lo que el dios supremo de los cielos quería decirle, no lo aceptó de la mejor forma, pero quién puede hacerlo, así que pensando fríamente meditó las acciones a seguir ese día. Salió de su cama y fue directamente al baño, necesitaba con urgencia darse una ducha fría primero, para después relajar su cuerpo en una refrescante tina caliente, aromatizada con las sales que le había regalado Chikane el día anterior.

El desayuno, fue asombrosamente silencioso, sólo se escuchaba la voz de Otoha-san, que estaba a un costado de la mesa, para atender cualquier petición de su Ojou-sama o de Kurusugawa-sama

- ¿Tienes algún problema, Himeko?- miró de frente a su único amor

-¿Ehh, no nada, Chikane-chan. Cómo voy a estar preocupada, si estoy feliz de que puede recuperar mi voz antes de que se fuera Konemi… ?

-¿Estás segura?, creo que la extrañas, Es compresible estuviste mucho más tiempo con ella, sus vínculos deben ser más fuerte.- Su mano derecha descansa por sobre la de Himeko.

-Tienes razón, es por ella por la que estoy así, pero con el pasar de los días con seguridad me sentiré mejor, además ahora que estoy contigo no necesito a nadie más- Le regala una brillante sonrisa.

-Bien, que quieres hacer el día de hoy, estoy para complacerte, sólo seremos tú y yo.

- Mmmm, no sé, déjame pensar- el dedo índice de su mano derecha lo golpea varias veces en su mentón. – Nada viene a mi mente estos momentos, porque mejor me sorprendes, Chikane-chan.

- Sabía que responderías algo así, sólo lo pregunte por cortesía- Sonríe dulcemente

- ¿Ah?

- Que ya tenía planeado nuestro primer día sin Konemi

Una vez que estaban acomodadas en el BMW M5, Chikane encendió el contacto y verifico en su GPS, la mejor ruta para recorrer la metrópolis. Otra vez hubo un silencio sepulcral, que fue apagado por las canciones que salían de la radio, el itinerario era el mismo que alguna vez hicieron cuando se habían reencontrado. Saltándose el desayuno, eso ya estaba cubierto.

- La vista sigue siendo fabulosa, pero más nostálgica por las hojas esparcidas por el suelo, ne Chikane-chan- Observó todo a su alrededor, por el periscopio de la tercera planta de la Tokyo Tower.

- Si esto es más hermoso sólo porque estás tú- La abrazó por detrás.

- No Chikane-chan, hay personas.

- Y eso qué, en nuestra anterior visita no te molesto, porque hacerlo ahora.

- Porque me siento incomoda, observada, juzgada-

- No me importa lo que piensen ellos-

- A mí sí, porque ahora eres más importante que antes, puedo deducir que por las miradas acusadoras, todos te reconocen- Con su mano izquierda, alejo las manos de Chikane que estaban sobre su vientre.

- Qué pasa…

-Te dije que me molestaba….

- Está bien, no quiero que discutamos por cosas insignificantes, sino quieres demostrar afecto en público, lo aceptaré, pero prometerás que será lo único prohibido, nada más.

- Si Chikane-chan.

Después de visitar por completo, la estructura metálica, nuevamente se subieron al automóvil para su siguiente destino.

- ¿A dónde vamos, Chikane-chan?- Himeko no distinguía los edificios, ni calles, pero de lo que estaba segura que era una zona exclusiva.

- Es una sorpresa, ya te lo dije, este día lo tengo programado por completo- Le guiñó un ojo.

- Por la hora adivino que vamos a un restaurante. ¿Cierto?

- Sí, pero no te daré más información-Mantuvo su vista al frente, el semáforo había cambiado a verde.

- Bonjour, Mademoiselles- Reverenció respetuosamente, el anfitrión del restaurante Les Maitres

- Bounjour- Respondió el saludo Chikane, Himeko no entendió las palabras del hombre alto, que las acompañó hasta una de las mesas desocupadas, cerca del ventanal. Segundos después desapareció.

- Wow, Chikane-chan, por qué no me dijiste que vistiera más elegante, hubiese usado un vestido más acorde con el lugar de donde estamos.

- Te ves perfecta como estás, no quería arruinar la sorpresa.

El hombre volvió con el menú.

- Merci Beaucoup- Dijo Chikane antes que el hombre, se retirara una vez más.

Himeko miraba con extrañeza la carta que le había dado el hombre, no entendía lo que estaba escrito en ella.

-Quieres que ordene por ti, Himeko- Ofreció Chikane, después de ver el constante cambio en la expresión de su cara

- Si, Chikane-chan.- Dejo la carta sobre la mesa.

Chikane en silencio leyó cada plato detallado en el menú, eligiendo lo que más le gustaba a ella y considerando lo mejor para Himeko, por un momento quiso pedir caracoles, pero no sería conveniente, ese instante no era para jugarle bromas, la había traído por un asunto importantísimo.

El hombre volvió para recoger la orden. Himeko no entendió ninguna de las palabras que intercambio su amor con el garzón, pero si agudizo su oído para escuchar la pronunciación de Chikane.

- Deseo que no seas alérgica a ninguno de los alimentos que pedí.

Himeko negó con la cabeza- Sólo hay una cosa que no tolero, en lo demás no hay problema- Le sonrió.

- Bien…- Chikane aclaró su garganta- Antes que traigan nuestros platos, me gustaría hacer un brindis, por nosotras, por nuestro amor, que es capaz de derribar cualquier muro, de ganar cualquier batalla, de permanecer inalterable en el curso del tiempo, por brindarnos momentos de felicidad como de tristeza, por demostrar que nada en el mundo nos separara. Salud- Las copas con champagne sonaron una vez y después bebieron un sorbo.

- No llores Himeko, hoy es un día de felicidad, por los cientos que vendrán

- Es de alegría, no pude evitar recordar los meses separada de ti, de las noches que soñé contigo, de las veces que me pregunté porque me habías traicionado, de..

- Shh, mi amor, intenta olvidarlo, ahora hay un futuro que nos espera- Con su mano borra las lágrimas que descendían por las mejillas de Himeko- De su bolso de cuero, elige un pañuelo.

-Toma- se lo acerco hasta su mano derecha.

- Gracias- Limpió su nariz

- Ahora que estás más tranquila, tengo algo que decirte, algo que llevó guardado hace días, no estaba segura los primeros días después de nuestro reencuentro, pero al estar cerca toda las noches, es hora que te lo pida formalmente- bebió otro sorbo del líquido espumoso- Se levantó de su silla, saco una pequeña caja aterciopelada color burdeo, apoyo su rodilla derecha, mientras que con su mano izquierda agarró la de Himeko- Fui ingenua al creer que por el hecho de vivir juntas, en una modesta casa, no seríamos separadas por mi padre o por diversas circunstancias, pero lo experimentado durante once meses aproximadamente, me demostraron lo contrario, me abrieron los ojos, para pedirte formalmente que te cases conmigo y hacerme la mujer más feliz.

Cuando Chikane, terminó con su proposición en la cabeza de Himeko retumbó una voz grave, que la lleno de temor, una voz que le decía “Sufrirás la consecuencia de tu desobediencia, te lo he advertido durante tres noches, es hora que comience tu autentico sufrimiento, sacerdotisa del sol”

Chikane seguía esperando la respuesta de su otra mitad, las lágrimas era un signo de un buen augurio, pero cuan equivocada estaba con su apresurada suposición.

- No… - respiró profundamente- No puede convertirme en tu mujer, no puedo ser tu esposa.

El corazón de Chikane se rompió en mil pedazos, esa no era la respuesta que esperaba, ella estaba segura que su Himeko se lanzaría en sus brazos y ella la colmaría de besos, no importándole la gente a su alrededor y escucharía el simple pero importante Si.

En su estado de shock, Chikane no ve cuando Himeko está cerca de la puerta abandonando el restaurant. Volviendo su mirada hacia la silla, el desconcierto de Chikane era mayor, agitando su cabeza bruscamente busca a su amor predestinado, la encuentra.

- ESPERA HIMEKO, NO TE VAYAS, NO ME ABANDONES-Pero Himeko hizo caso omiso a las palabras de la antigua sacerdotisa de la luna, corre sin rumbo fijo.

Chikane sale de su estado de asombro recogiendo sus pertenencias, durante su andar es detenida por el garzón que pide cancelar su almuerzo, lo hace de mala gana, está perdiendo tiempo valioso.

Ve para ambos lados de la calle buscando a su mujer, por suerte aún sabe en que esquina doblo y sabe que hay más allá, se subió al auto para darle alcance más rápido.

Cinco minutos más tarde

Con su respiración agitada Himeko busca una banca vacía en la plazoleta, fuera de la vista de los vehículos que pasan por alrededor. Con su mano derecha limpia sus lágrimas e intenta pensar lo que tiene que hacer, mandar un mensaje a su amiga, pero no puede una mano cálida, le quita su teléfono celular.

- Chikane….- Mira a los ojos enrojecido por las lágrimas que han brotado desde el momento que ella la rechazó.

- Himeko no te escapes de nuevo, necesito escuchar una explicación de tu rechazo un motivo, dime que hecho mal, dime en que te he fallado, dímelo, para cambiar y mejorar y que me aceptes.- Llora una vez más

- Nada de malo hay en ti, tú eres perfecta para mi, tú eres la que me mantiene segura, protegida, soy yo la afortunada por obtener tu amor, soy yo…

- No te entiendo, si me dice todas esas dulces palabras… no

- Si te explico el verdadero motivo, una catástrofe se avecinará, no quiero ser la culpable de la muerte de gente inocente.

- ¿Gente inocente?, estoy más preocupada que antes, te exijo que expongas tus fundamentos… habla claro por favor.

Mirándose directamente a los ojos, Himeko reúne su valor para relatar las pesadillas que han inundado sus sueños durante tres noches seguidas, una peor que la otra, la siguiente más nítida que la otra y la última sintiendo que no era un sueño, sino una realidad.

- Eso nunca sucederá, hemos ganado, es un dios, no puede ser tan caprichoso, para no aceptar que perdió, tenemos que confirmarle que nuestro amor lo puede todo, no puedes rechazarme por unas pesadillas que no se harán realidad, NUNCA!!! Es por eso que te pido una vez más que seas mi esposa.

Aún con su inseguridad a flor de piel, le ofrece su mano izquierda, Chikane saca de la caja aterciopelada el anillo y lo desliza en el dedo anular.

- Siento mucho haber arruinado nuestro almuerzo, Chikane-chan, además del hecho que no tengo nada que regalarte – Suspiró pesadamente.

- No te disculpes, no sabías de mis intenciones- Sus manos las alza para depositarlas en ambas mejillas de Himeko, acercándose para eliminara el espacio de ambos labios, pero un enérgico viento evita que se besen. El cielo gris se oscurece aún más, transformando el día en noche.

- Qué sucede- Grito una mujer con desesperación.

- Es el fin del mundo- Aulló un mujer histérica.

- Chikane-chan, mira esta sucediendo, el dios está demostrando su furia, ¿que haremos?

- Nada- suspiró con pesadez- No tenemos la habilidad de ser ofrendas para el sacrificio que pide el dios, ya estamos fuera de las reencarnaciones. No podemos salvar a nadie.

- Pero… - Un rayo la interrumpió.

- Volvamos a casa, tenemos que refugiarnos corremos peligro quedándonos acá.

En la comodidad del vehículo, iban admirando el tétrico espectáculo, los rayos descendían por decenas, los vientos se convertían en tornados, la lluvia lo empeoraba todo, la gente corría con desesperación buscando un refugio para guarecerse, a media que avanzaban, el panorama se agravaba, explosiones por doquier, accidente de autos, vehículos de emergencia corriendo por la carretera, nadie estaba seguro.

Estacionando el auto fuera de la propiedad Himemiya, las dos futuras esposas, corrieron lo más a prisa que podían, ignorando los truenos que retumbaban por encima de sus cabezas, o del rayo que cayó a kilómetros delante de ellas, o de la lluvia que les impedía abrir sus ojos con totalidad.

Estaban cerca de las puertas de madera de la mansión, estaba a salvo, pero una voz profunda hace que volteen sus cuerpos para distinguir una divina presencia.

- ¿Quién eres?- Preguntaron al unísono.

- ¿No me reconocen?, soy Ame no Murakumo o Konemi, nómbrenme como más deseen- Les dio una triste sonrisa

- ¿Konemi?- Una vez más hablaron como si fueran una sola voz.

- Si-se acercó más caminando refinadamente, con su cabellera plateada ondulando al son del viento, las lluvias recorriendo su las facciones de su adulto rostro y su cuerpo esbelto y sinuoso.

- ¿Por qué has descendido a la tierra?, ¿tú sabes lo que está ocurriendo?, ¿una vez más seremos sacrificadas?- Chikane preguntó con voz entrecortada llena de temor.

- Por desgracia conozco las respuestas a tus interrogantes, Chikane, desde el día que retorne al país de Izumo, fui advertida de los planes del dios de los cielos, Izanagi, supe de los mensajes que le envió a Himeko mediante sueños, perdón me corrijo, pesadillas. No fue un buen perdedor y desea que ustedes revivan hasta el final de los tiempos, sus batallas contra el Orochi- Su mirada reflejo aflicción

- Noooooo- Gritó Himeko-NOOOOOOOOOOOOO- y se derrumbó en los brazos de Chikane.

- Tranquila, si está Konemi con nosotras es porque tiene una estrategia, ella no nos abandonara, nos remedirá de este infame destino, confiemos en ella.- Los sollozos de Himeko se atenuaron, entretanto Konemi, permanecía en silencio.

- ¿De verdad?, ¿has venido ha salvarnos, a esta ciudad, al país y al mundo?- Los ojos de Himeko reflejan un brillo de esperanza

- Sí, el pretexto de esta conversación es despedirme de ustedes, de aceptar mi castigo que eludí hace más de un año, gracias a la defensa de las diosas del sol y la luna y de su imprevista separación… yo.

- No lo digas, Konemi…- Himeko mira con ojos envueltos en lágrimas.

- Tengo que decírselos, lamento desde el profundo de mi ser no cumplir mi promesa de visitarla en un futuro, de no observarlas cada día cuando estén envueltas de felicidad, porque no exis…

- Cállate, lo prometiste, ayer dijiste que…- Su llanto la impide continuar con su alegato.

- Perdóname Himeko y Chikane, acepto con alegría este sacrificio, obtuve experiencias maravillosas, más de lo que había anhelado en mi vida inmortal, ustedes me enseñaron, lo más valioso de este mundo, que no puede ser entendido por libros, ni enseñado por otras personas, sólo que tiene que ser vivido y sentido con el corazón y no con la razón, es por eso que gustosa entregaré mi vida, para que de una vez por todas queden con plena libertad, sin que el dios interfiera en sus vidas mortales.
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 23:20

Caprichosamente el viento y la lluvia creaban una melodía conocida por las tres y por los asistentes al concierto de Chikane.

- ¿Lo estoy imaginando?- Himeko mira a Chikane y Konemi.

- No… este es el mayor secreto de la inmolación ancestral, sin que haya registro en mi memoria ni menos en las suyas.- Konemi con estoicidad, retiene su llanto para seguir con su despedida- Esta musicalidad es interpretada por las diosas que alguna vez las criaron en una vida antigua, creada la primera vez que se sacrificaron, como una desesperado anhelo para que quedaran excluidas de este rito.

- ¿Cómo fui capaz de componerla?, es igual!! no hay cambios en las notas.- Chikane está perpleja, ahora conoce el motivo de las sus llantos cada vez que la tocaba.

- Dejémoslo como un misterio más en sus vidas, pueden darle cualquier significado, cuando todo esto haya concluido. Antes de volver al país de Izumo tengo una petición, quiero un último abrazo con ustedes.

Chikane y Himeko caminaron lentamente hasta las escaleras para quedar atrapadas en el regazo de la diosa de las espadas.

- Es tiempo, el mundo tiene que ser restaurado, el día de hoy será borrado en las mentes de los habitantes de la tierra, pero no se preocupen, ustedes recordaran todo, será un día normal, con todo lo que conlleva. Por cierto, felicidades- Esbozo una autentica sonrisa.

- Gracias- Hablaron al mismo tiempo.

Su cuerpo se desvanecía lentamente, desde los pies a la cabeza, una ilustración desgarradora. Solamente porque Chikane mecía entre sus brazos a Himeko, ella no corrió hasta donde estaba la diosa, la sonrisa de Konemi permanecía dibujada en sus labios. Cuando el último mechón del cabello plateado desapareció, inmediatamente el clima cambió, la lluvia cesó, las nubes se evaporaron, el sol brillaba, al igual que en primavera, hasta el trinar de los pájaros se oían, y un último detalle, en el cielo se delineó un arco iris, sellando la promesa de Konemi que jamás serían perturbadas por ninguno de los cientos de dioses que habitan Izumo.

Varios días después

Nerviosa en su habitación estaba Himeko, dentro de su lista de “mejores días”, este desplazaría a los demás situándose al tope, una y otra vez se miraba en el espejo, ansiaba lucir perfecta; su cabello suelto adornado por una tiara, su cuerpo envuelto por un precioso vestido blanco con straples bordado a mano, dejando sus hombros al descubierto, con una larga cola, su cuello adornado por sus dos collares, su mano cargando un ramo con calas y orquídeas estaba preparada para su boda.

Un golpe en al puerta le indica que ya es la hora. Contemplándose por una última vez deja la habitación, siendo escoltada por la sirvienta de confianza, Kisaragi Otoha, se encaminan hasta el jardín, donde se llevaría a cabo la ceremonia.

Y al fin la mitades de ese molusco bivalvo de tono rosáceo, han vuelto hacer uno, algo dentro de él se está formando, una perla que parece diminuta, pero que algún día hará a las antiguas sacerdotisas del templo lunar, las mujeres más plenas y felices, algo que jamás pensaron que pudiesen engendrar ni con todo el amor del mundo, pero gracias al sacrificio de una diosa y la recompensa del dios Izanagi, lo han conseguido, ser madres.

FIN?
____________________________________________________________________________________________

Y se terminó, en este fic pasaron muchas cosas, una canción con fondo de Chikane no Theme, una boda de ella con un personaje inventado, con accidente, con la perdida de voz de Himeko, con personajes inventados, con ausencia de otros, con dos capítulos eliminados, con problemas en el inicio.. con … *suspiro*

Pero estoy feliz con mi trabajo nunca me imagine que este fic tuviera sus propias alas y volara por sí solo, al crearlo solo tendría 15 caps, después fueron 25 y finalmente con 29… podría haber sido más, pero creo que fue un corte necesario con un final predecible…. O no?
Volver arriba Ir abajo
Naisha
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : españa
Cantidad de envíos : 96
Fecha de inscripción : 07/02/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   28/3/2009, 11:12

waaah T_T se termino...*se deprime* no kierooo

..

wno estubo mu bn D:!!! ::dead:: me enkanto todo

sayoo
Volver arriba Ir abajo
Naisha
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : españa
Cantidad de envíos : 96
Fecha de inscripción : 07/02/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   28/3/2009, 11:38

sry x no firmar antes pero tube en examenes -3-
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   31/3/2009, 18:33

No importa que te hayas demorado en firmar, lo importante es que leiste la historia ^^ por cierto, lee el epílogo sino lo has hecho
Volver arriba Ir abajo
Naisha
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : españa
Cantidad de envíos : 96
Fecha de inscripción : 07/02/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   3/4/2009, 10:14

xD ia lei >3< seguir sguir jou ú.u me vicie a leerlo xD y eso k para k yo lea....<.< kon el askete k le tengo lal
Volver arriba Ir abajo
miyuki325
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : lima_ peru
Cantidad de envíos : 24
Fecha de inscripción : 06/04/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   14/4/2009, 19:06

me uno al grupo de fanaticos me encanta la historia jejej re-linda
Volver arriba Ir abajo
Naisha
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : españa
Cantidad de envíos : 96
Fecha de inscripción : 07/02/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   30/4/2009, 09:42

se xDDD
Volver arriba Ir abajo
Cindy
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : Suisse
Cantidad de envíos : 17
Fecha de inscripción : 18/05/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   25/5/2009, 17:12

stoy completamente adicta a tu historia
Volver arriba Ir abajo
Cindy
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : Suisse
Cantidad de envíos : 17
Fecha de inscripción : 18/05/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   26/5/2009, 13:39

wooooow XDDDDDD me kedo sin palabras
eres demo genial
mis felicitaciones
Gran hitoria
Volver arriba Ir abajo
princess25
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 26
Localización : por ahi xD
Cantidad de envíos : 1
Fecha de inscripción : 06/10/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   6/10/2009, 02:14

quee? ya no va a haber mas??

bueno ps espero que me responda alguien a mi question :)
akii esta otra fan para el club :D
Volver arriba Ir abajo
PiaaPollo
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 23
Localización : XD
Cantidad de envíos : 3
Fecha de inscripción : 19/11/2009

MensajeTema: :D   19/11/2009, 15:28

ooh!! esquee amee la historiaa!! la ame la amo i la amaree por siempree!! D:! puedes creer que en un capituloo llore? D:! cuando chikane se tiene qe separar de himeko!! :( oooh!!!!! mojeee todoo el sueloo y me retaroon porque pareciaa persona con depresion! D:! ... no lo asumoo!! 77 yo queriiaa seguir leyendoo la historiaa infinitamente!! :( (esta es la 2° vez qe la leo)... jajaja! soy toda una vicia! XD ... jaja! disculpaa si no comentee nunca.. pero nunca pense en registrarme! XD hasta que no me pude aguantar de comentar y me registre! :) ...te felicitoo! escribes muy bien :) ... quieroo una conti.. 77 !!!! una historiaa tan buena no puede quedarse sin una contii!! 77 si no es mucho pedir! ^.^ XD.. bueno.. adios! :) sigue escribiendo asi! :D
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   5/2/2010, 19:49

Hace varios meses q no ingresaba en este foro y leer los últimos comentarios me llenan de alegría al saber como qieren esta historia, es por eso q qiero recordarles q hay un epílogo http://yurilyrical.mejorforo.net/kannazuki-no-miko-f41/consecuencias-t405.htm q espero q cierre esta historia...
En verdad muchas gracias por sus palabras son el mejor alimento para un escritor ^^
Volver arriba Ir abajo
PiaaPollo
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 23
Localización : XD
Cantidad de envíos : 3
Fecha de inscripción : 19/11/2009

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   5/2/2010, 20:24

haaaaaaaaaaay que tiernooooooo! *O* insisto 77 escribes exelentee!! :D las cosas buenas hay que reconocerlas :D
Volver arriba Ir abajo
Griis
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 24
Localización : Venezuela
Cantidad de envíos : 1
Fecha de inscripción : 22/06/2010

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   22/6/2010, 12:49

Muii Buenoo me encantoo!

espero leer mas capitulos como estee! de verdad q me gusto muchoo!
Volver arriba Ir abajo
chimeko
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 25
Localización : santiago
Cantidad de envíos : 1
Fecha de inscripción : 16/07/2010

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   16/7/2010, 16:36

Woo la verdad me envicie con tu historia tienes mucho talento
la verdad me encantaron las dos el epilogo me hixo llorar algo xD *-*
bueno al grano escribes excelente ojala se pueda leer algo mas
de ti, incluso pagaria avisa si escribes algo mas.
te dejo mi Email
g.music_xslave@live.cl
Volver arriba Ir abajo
Alan Kira-sama
Lektor
Lektor
avatar

Masculino Edad : 26
Localización : ni idea XD
Cantidad de envíos : 2
Fecha de inscripción : 22/06/2010

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   3/8/2010, 21:06

wuau no lo he terminado de leer todo pero tenia que felicitarte por este fic tan bueno la verdad me encanta se reflejan los sentimientos de Chikane y Himeko digno de una buena escritora
Volver arriba Ir abajo
Wiiz
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 23
Localización : venezuela/caracas
Cantidad de envíos : 18
Fecha de inscripción : 12/08/2010

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   13/8/2010, 18:46

realmente se qe tienes mucho tiempo que no entras al foro pero debo decirte que desde ayer.. no e parado de leer tu fic , debo felicitarte excelente trabajo, me encanto,, espero que hagas otra historia de ellas , las adoro :) ! y como ya dije,
FELICIDADES! lo ame xD
Volver arriba Ir abajo
http://www.twitter.com/WiizNoto
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   18/8/2010, 17:58

Pues en verdad se me había olvidado este foro u.u ahm muchas gracias por tu comentario Wiiz y pues ahm, por ahí tengo mas historias, cuando lo recuerde tb las pongo aquí n
Volver arriba Ir abajo
Saki.
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 21
Localización : En mi casa
Cantidad de envíos : 2
Fecha de inscripción : 23/01/2011

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   24/1/2011, 14:27

Lo AMEEEEEEEEEEEEEEE!!
Te digo que solo me hice una cuenta en este foro por tu Fic, y para felicitarte
porque realmente es hermoso y es lo que me hubiera gustado que pasase despues del final, o por lo menos la mayoria ^w^
Muchas felicidades
te cuidas :3 <3
Volver arriba Ir abajo
Saeko-chan
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 23
Localización : En algun lugar de este mundo..
Cantidad de envíos : 12
Fecha de inscripción : 12/02/2012

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   12/2/2012, 23:31

u..u soy tu admiradora T-T este fue el primer fan fic que lei, me demore mucho D: ya que estaba alerta de que no me viera nadie :D pero fue el mejor fan fic que he leido :) lo ame!!!! encerio.... eres una gran escritora :)




Se despide! con un abraxo! y una lagrima Saeko-Chan :)
Volver arriba Ir abajo
rukiashinigami
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 24
Localización : Argentina
Cantidad de envíos : 14
Fecha de inscripción : 14/08/2012

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   18/8/2012, 00:21

sabes me ise la cuenta para felicitarte ,a pesar ke ia lo abia leido, sigue asi esta mui bueno tu Fan Fics asta ahora es el ke mas me gusta !! :3
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   

Volver arriba Ir abajo
 
Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 3 de 3.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3
 Temas similares
-
» ¿ Porqué nos empeñamos en pensar que hombres y mujeres somos iguales ?
» cren que los latinos somos el fururo de españa
» Somos malos, malísimos "antiforalistas de izquierdas y centralistas"
» Ya somos 600 registrados
» Al escribir 1492 en Google somos los 7º

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Yuri's Lyrical Secrets :: Fan Fics 18+ :: 18+ :: Kannazuki no miko-
Cambiar a: