Yuri's Lyrical Secrets

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 Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko

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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   13/8/2008, 14:27


Cuando ambas estaban a punto de dormir, Himiko le da un beso a Kaon, un beso tierno, pero que a medida que pasaba los minutos iba en aumento, antes ya se habían besado así, pero no pasaba nada más que eso, ahora Himiko se encuentra recorriendo el cuerpo de Kaon con su mano izquierda. La sensación que sintió Kaon fue placentera quería seguir sintiendo lo mismo, así que ella también empezó a acariciar el cuerpo de Himiko que estaba por encima suyo.
El calor en ambos cuerpo iba en aumento, así como aumentó la lujuria en sus besos, sus lenguas jamás habían danzado de manera tan erótica, nunca habían salido ruidos tan extraños desde sus bocas, nunca habían sentido tanto placer.

Tuvieron que separarse un momento para recobrar el aliento, cuando ya lo habían hecho, Himiko una vez más tomo la iniciativa, después de darle un suave beso en los labios, fue besando cada parte del rostro de su amada. Luego se dirigió hasta su oreja, la que soplo suavemente y mordisqueó ligeramente el lóbulo, después recorrió el cuello con su lengua hasta que llego a su hombro, el cual lo descubrió para seguir realizando lo mismo. Sabía lo próximo que tenía que hacer, muy lentamente tomo entre sus brazos a Kaon, para dejarla sentada, tenía que deshacerse de la prenda superior. Tomándola con ambas manos la deslizó hacia debajo de los brazos de ella, había logrado retirar la túnica, lo que le permitió observar el torso desnudo de su amor, era tan bella, nunca se había imaginado que podía hacer tal cosa o que pudiera tener tan magnifica vista y lo mejor de todo era que Kaon no ponía resistencia.
Nuevamente la abrazó, para depositarla suavemente en el futón, ahora su mano derecha acariciaba suavemente el seno izquierdo mientras que su boca se deleitaba con su seno derecho. Los gemidos de Kaon estaban aumentando, sabía que lo estaba haciendo bien, según las indicaciones de Amaterasu, ahora podía seguir avanzando. Su lengua hizo el viaje desde el seno derecho hasta el ombligo el cual lo rodeó una vez para continuar, ahora solo faltaba que se deshiciera de la pieza blanca, la que resguardaba su virginidad.

Antes de sacarle esa prenda, deposito sus labios por encima de ella, esta se encontraba húmeda y un olor desconocido inundó su nariz. Cuando deposito sus manos en la cadera de Kaon para deslizar la prenda escuchó su voz.

- Que vas hacer Himiko, dijo en forma entrecortada.
- Voy a demostrarte cuanto te amo Kaon-chan, ahora permíteme, retirarte esta prenda.


Entonces Kaon subió un poco sus caderas, lo que permitió a Himiko deslizar la prenda por las piernas y finalmente retirarla por completo.
Ahora Kaon estaba completamente desnuda, su corazón latía fuertemente, solo esperaba que pudiera hacer esto hasta el final.

Depositó sus labios entre medios de la pierna de su adorada Kaon, luego sacó su lengua y comenzó a lamerla. A medida que lo hacía podía sentir la respiración de Kaon que iba en aumento y dio pasos a fuertes gemidos cuando encontró su punto de placer. Himiko ahora se coloca al lado de Kaon y le besa suavemente ambas mejillas y le dice

- Kaon-chan, lo que voy hacer ahora, al principio puede darte un poco de dolor, pero después experimentaras una agradable sensación, por favor no te asustes ni me digas que me detenga.
- Si lo vas hacer tú no creo que deba asustarme Himiko, para finalizar le dio un beso.
Himiko entonces, se acomoda de forma que su estómago queda apoyado en el futón, su mano izquierda se encuentra encima del futón y su mano derecha en la entrepierna de Kaon.

El primer dedo que introduce es el del medio, que fue respondido por un leve quejido, pero no se detiene, así que introduce el dedo índice y comienza moviéndolos en forma giratoria dentro de Kaon, esto hace que ella comience una vez más a gemir. Aún no había terminado, si recordaba bien las palabras de la diosa del Sol, tendría que encontrarse con una tela muy delgada, eso sería cuando empujara sus dedos por completos en el interior de ella. Entonces cambia el movimiento, esta vez era vertical, y después de unas cuantas repeticiones, sintió que aquella barrera fue derribada en la siguiente movimiento, ahora tenía que parar ya lo había hecho, Kaon había perdido su virginidad, pero estaba equivocada, escuchó la voz de Kaon, pidiéndole que siguiera que no se detuviera, así que no tuvo otra alternativa que seguir moviendo sus dedos en el interior de ella, hasta que la escucho decir “HIMIKO” casi gritando y su cuerpo se tensó unos segundos y después se relajó, al mismo tiempo que sus dedos se inundaban de un líquido.

Instintivamente después de retirar sus dedos, se los llevó hasta la boca y los saboreo, no podía comparar nada que hubiese probado anteriormente con ese sabor, luego miro a Kaon quien estaba dormida, así que la tapó y ella se quito sus ropas quería sentir el contacto de ella aunque fuera una sola vez.

Ya era de mañana ambas niñas se encuentran abrazadas, la primera en despertarse es Kaon quien siente una agradable sensación, siente los brazos de Himiko que rodea su cintura y ella hace lo mismo, pero se da cuenta de un detalle, que ambas están desnudas y se acuerda de la maravillosa sensación que experimento en la noche.
Lentamente gira su rostro hacia Himiko y le da un beso y después le susurra al oído
“Feliz Cumpleaños”.

- Feliz cumpleaños para ti también Kaon-chan
- Puedo preguntarte una cosa Himiko.
- Si.
- Lo de anoche, fue lo mejor que he vivido, no tengo palabras para expresarlo, pero tengo una duda, como aprendiste a hacer esas cosas.
- Eh… bueno… me lo dijo Amaterasu-sama
- Amaterasu-sama?!
- Si, lo que pasa es que le dije que quería hacerte un presente que jamás olvidarías, así que me dijo que la mejor manera es expresando todo el amor que tengo hacia ti.
- Acaso los besos que nos damos no expresan amor.
- Si, pero esto es lo que hacen las personas que se aman, se llama hacer el amor.
- Hacer el amor, pero siento que no hice nada, no crees que también deba hacer lo mismo.
- Claro que puedes hacerlo, pero sería mejor que lo hiciéramos en la noche, ahora todavía estoy cansada y tenemos que estar lista para ir hasta el templo de la Luna.
- Tienes razón Himiko.

Ambas se levantan y se visten, Himiko va caminando hasta su dormitorio llorando, sabía que le quedaban pocas horas para disfrutar de la compañía de su amada Kaon-chan.

Cuando entra se encuentra con Amaterasu, quien la recibe con un fuerte abrazo.
Luego de unos minutos, deshacen el abrazo y Himiko le cuenta como fue su experiencia.
Cuando le dice lo que paso al final después de que Kaon-chan perdiera su virginidad, ella no entiende porque le pidió que continuara, estaba segura que después de eso tenía que terminar lo que estaba haciendo.
- Eso fue porque ella experimento el verdadero placer, el placer que sólo se da cuando haces el amor, y supongo que gritó tu nombre y después su cuerpo se tenso por unos segundos hasta que se relajo, me equivoco?
- No, no se equivoca Amaterasu-sama, pero porque no me lo dijo.
- Es que no estaba segura que eso sucediera, en verdad que ustedes se aman mucho, lamento que tengan que compartir este destino.
- Al principio también lo lamentaba, pero después pensé que me reencontraría con ella una vez más y que seríamos capaces de enamorarnos, aunque fuera por poco tiempo y que algún día romperíamos este sacrificio.
- Ojala se pudiera, sería la diosa más feliz, mi Himiko.

Ya estaba atardeciendo, el Orochi ya estaba causando el fin de la tierra, era la hora del realizar el cántico para invocar a al diosa de las espadas para pilotearla y cumplir finalmente con el ritual. Eso era lo último que les quedaba por hacer.

- Kaon-chan, tengo algo importante que decirte
- Que es eso tan importante que hace que tu rostro se vuelva tan triste.
- Tenemos que cumplir con nuestro destino.
- Nuestro destino a que te refieres.

Entonces Himiko le relata la historia que le había contado Amaterasu-sama.

- No puedo creerlo, me niego no puedo matarte, prefiero morir bajo tu espada que tener que hacer eso, dijo llorando.
- No puedes.
- Porque no puedo, tú tienes mi misma habilidad con la espada, seguro serás capaz de hacerlo.
- Es imposible.
- Porque? dame una razón.
- La razón es que se necesita el sacrificio de una sacerdotisa virgen para poder revivir al dios de las espadas.
- Virgen, a que te refieres.
- A lo que te hice anoche, no estás calificada para el sacrificio, lo perdiste cuando introduje mis dedos en tu interior.
- QUE!?, así que lo que hiciste, lo hiciste por cobardía.
- NO, lo hice porque te amo, porque soy capaz de entregar mi vida en cambio de yo tener que tomar la tuya
- No te creo Himiko.
- Créeme por favor Kaon-chan, eres la persona que más amo y que amare, solo deseo que cuando volvamos a renacer mis sentimientos por ti no cambien, por favor no me odies.
- No te odio, pero me dejaste lo más difícil, como voy a ser capaz de matarte Himiko. No después de que me hiciste la mujer más feliz.

Ambas se abrazaron, tenían que realizar el ritual.

Himiko estaba a unos cuantos metros de distancia de Kaon, le estaba dando la espalda a la Tierra, al frente estaba su único amor con una máscara, estaba segura de que estaba llorando, pero tenían que hacerlo.

Y así fue como Himiko cerró sus ojos, lo próximo que sintió fueron los pasos de Kaon, sabía que iba a morir pero no tenía miedo, ahora sintió algo frió en su cuerpo y se fue cayendo poco a poco.

- Perdóname Himiko, dijo llorando angustiosamente
- No tengo nada de que perdonarte, lo dijo mientras deposito su mano derecha en la cabeza de Kaon para acércala.
- Solo deseo que nos volvamos a enamorar, y cerro lentamente sus ojos por última vez.

Kaon lo único que pudo hacer fue darle un beso, que estaba mezclado con lágrimas y sangre.

__________________________________________________________________

Ame no Murakumo, aún intentaba entender toda la historia que le fue relatada, en algunos momentos por Amaterasu y por otros por Tsukiyomi, ella lo único que sabía que tenía que encerrar a la niña que quedara libre en el templo de la Luna, pero nada más, aunque podía intuir aquella vez porque la sacerdotisa de la Luna la miro con tanto odio, no solo esa vez si no que la última vez que la encerró tenía la misma mirada, por eso algo en el interior de ella quiso liberarlas, aunque no sabía que ella no era la única que deseaba eso.

- Y después de eso le pedimos a nuestro padre que jamás nos volviéramos hacer cargo de ellas, le pedimos que tuvieran una vida normal hasta que cumplieran 16 años y que el Orochi fuera derrotado después de un mes de su cumpleaños, así al menos sabríamos que se enamorarían una vez más, ya que ese había sido el deseo de Himiko, aunque nunca pensamos que recuperaría algo de su memoria al final de la batalla y no como Kaon, que lo hizo mucho antes, dijo Amaterasu.
- Creo que en eso intervino nuestro padre, sabemos que no se puede obtener nada de él sin que se tenga que pagar algún precio y el precio fue la memoria de Himiko.
- Pero ahora es distinto, han sido liberadas, recuerdan todo lo que les ocurrió la última vez y que ahora son felices.
- Tienes razón Ame no Murakumo, ahora debes darte prisa, tienes que presentarte ante el dios, para que te libere y estés con ellas.

Y así fue como la diosa de las espadas, se presentó ante el dios Izanagi, lo que no sabía era que al quitarle sus poderes se convertiría en una niña y que un tatuaje aparecería en su brazo izquierdo. Luego el dios la envió a la ciudad donde viven las antiguas sacerdotisas.

CONTINUARÁ…



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Este es el capítulo más extenso hasta ahora, espero que cuando hayan leido los nombres de Himiko y Kaon, lo hayan asociados con las sacerdotisas que aparecen en el primer y ultimo capitulo de la serie


Grax por leer

PD: Cómo estuvo el cap Reika?
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reika
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   13/8/2008, 19:16

precioso


valio la pena esperar para leerlo

ne ne ahora yo me ausento unos dias XD

si pones la conti y no posteo es por eso


no seran muchos dias pero aun asi


gracias por la conti


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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/8/2008, 12:36


Capítulo 13: “Happy Birthday”


El tiempo no siempre transcurre de la misma forma; en el país de Izumo, sólo ha pasado un día, en la Tierra, han pasado meses, nos encontramos a finales del mes de Septiembre. Actualmente las antiguas sacerdotisas ya se han acostumbrado a sus nuevas vidas, todos los días para ellas son de absoluta felicidad, Chikane aún seguía pensando en lo molesto que son los periodistas al querer preguntarle de su vida privada, estaba segura que con la explicación que había dado en le conferencia después del concierto había sido suficiente, pero no, la habían llamado de numerosos medios de comunicación a los que accedió después de la insistencia de cada uno de ellos. En todas las entrevistas daba las mismas respuestas, hablaba de todo menos del “hombre” que conquistó su corazón. En el fondo se reía, por lo menos nadie iba a saber quien era realmente esa persona, estaba segura que podía vivir con tranquilidad. Para olvidarse de ese asunto, camina hacia la sala de música para tocar el piano y distraerse, además tiene planeado un nuevo concierto para algunos meses más, Himeko se mantiene trabajando en la revista, su calidad como fotógrafa se va incrementando y se ha vuelto amiga de Aoba-kun, es con el único que puede hablar de su felicidad, además cuenta con toda su confianza en que no divulgara nada, porque en la edición de la revista que cuenta como reportaje principal el concierto de hace algún tiempo no la mencionó, con ese hecho se ganó la confianza de Himeko.

Chikane se inscribió en un curso para aprender a conducir, quería llevar a su ángel hasta su trabajo, no quería que tuviera que levantarse tan temprano, con lo dormilona que es, además quería pasar más tiempo disfrutando de su compañía.

El examen lo aprobó en primera instancia y la licencia de conducir le fue entregada al otro día. Después que la tuvo en sus manos, fue hasta una automotora para comprar su primer automóvil, al principio no sabía que auto elegir, no tenía mucho conocimiento, pero fue asesorada de buena forma por su representante, Motoki-kun, que le insistió en acompañarla.

- Que te parece este auto Chikane-san?
- No lo sé
- No te gusta, a mi me parece que este es un buen auto.
- No crees que es muy grande.
- Pero es una hermosa camioneta.

La camioneta al que se refería Motoki-kun era Montero Sport 3.0, la cual no era del gusto de Chikane, no le gustaría llamar tanto la atención.

- Porque no seguimos recorriendo el lugar y vemos otro tipo de autos, no esa “monstruosidad”, dijo riéndose.
- Como que monstruosidad, si es la mejor camioneta del mercado.
- Es que esa te gusta a ti, yo prefiero algo más cómodo.
- Tienes razón, tiene que gustarte a ti y a Himeko por supuesto, dijo guiñándole el ojo.

Chikane no le contestó, no quería que se burlara de ella, no quería repetir la experiencia de la vez que le contó que estaba viviendo con su dulce ángel, le hizo tantas bromas que sus mejillas se volvieron igual de rojas que las de Himeko cuando está con vergüenza.

Después de recorrer por 15 minutos el lugar, Chikane se decidió finalmente por el auto, él elegido fue, cumplía con las características que ella deseaba era un Peugeot 308 color plata.

El pago fue en efectivo, tenía el dinero suficiente, el concierto y las entrevistas les había dado buenos dividendos.

Después que la transacción fue realizada, llevo hasta la oficina a su representante, él le dijo lo maravilloso que conducía, hasta para manejar es elegante Miya-sama, se burló.

Ya es hora de darle la grata sorpresa a su sol, llegó unos minutos antes de su salida, se bajó del auto para encontrarla a la salida del trabajo.

Himeko como todos los días iba en compañía de su nuevo amigo, del que se despedía en la entrada del edificio, pues vivían en direcciones opuestas.

Cuando iba en dirección para tomar el autobús, sintió que unas manos le tapaban los ojos, no podían ser de Aoba-kun, se sentían muy suaves para que fueran de un hombre.

- Quién es?, dijo Himeko
- Acaso mi dulce ángel, no me reconoce, le susurró al oído.
- Chikane-chan¡?, casi grito con sorpresa, girando para mirar a su princesa.
- Quién más podría ser Himeko?
- Es que no pensé en que vendrías a buscarme.
- Pues es una sorpresa y las sorpresas no se avisan, finalizó con una sonrisa.
- Tienes razón.

Cuando iba a seguir caminando, Chikane la toma del brazo para que se detuviera

- Vamos, te tengo otra sorpresa.
- Otra sorpresa, de que se trata esta vez?
- Cuando la veas vas a saber.

Entonces se dirigieron hacia un costado del edificio, donde estaba estacionado el auto.

- Te gusta Himeko.?
- Es lindo, de quién es?
- Es mío, de quién más?
- Tuyo!?, dijo con sorpresa.
- Sí, es mío.
- No sabía que supieras conducir.
- Es que no te dije que últimamente estaba tomando lecciones de conducir
- Debe de haber costado muy caro.
- No tanto, además lo más importante es que a ti te guste.
- Claro que me gusta

Y antes de subirse al auto y asegurarse que no hay nadie viéndolas, Himeko se abalanza a los brazos de su princesa y le da un corto beso en los labios. Después de eso, estaban instaladas en el vehículo.

El viaje se hizo corto, en comparación con el viaje en autobús que Himeko estaba acostumbrada a tomar todo los días, además no era uno el que tenía que abordar, sino dos, no existía un autobús directo desde su casa hasta la revista.

- Si que nos demoramos poco Chikane-chan.
- Esa es la idea, quiero que estés a mi lado el mayor tiempo posible y gracias al auto lo podré hacer, ya que podré ir a dejar y a buscar a tu trabajo.
- Que felicidad, ya no tendré que levantarme tan temprano por las mañanas y no gastare tanto dinero en la locomoción
- Pensé que ibas a estar feliz por la misma razón que estoy yo, Himeko, dijo con tristeza.
- Claro que eso es lo que me hace feliz, lo otro lo dije bromeando, aunque aún no entiendo porque no sabes cuando estoy bromeando.

Y antes de que Chikane le pudiera contestar sus labios fueron cerrados por el dulce beso de Himeko, que esta vez la duración fue mas extensa que antes que subieran al auto.


Y como lo prometió Chikane, todos los días la iba a dejar a su trabajo y en la tarde la iba a buscar, esto no le daba la oportunidad de buscarle el regalo, estaba en aprietos, no sabía que le iba a dar el día sábado y ya estaba a mitad de semana, no se le ocurría nada bueno, nada que estuviera a la altura de la princesa, que seguramente durante sus 21 años había recibido lo más lujosos obsequios, no tenía como competir con eso, ella una simple fotógrafa con un sueldo aceptable, realmente estaba en problemas, la solución vendría dos días antes de ambos cumpleaños.

El día jueves fue caótico, nunca pensó que tendría que recorrer tantos lugares, tomar tantas fotografías, revelar tantas fotos, en resumen estaba agotada, pero eso le dio la oportunidad de buscar el regalo a su princesa, lo malo es que aún no estaba segura que podía regalarle.

- Ropa, zapatos, aros, bolso, chocolate?, no creo que ese tipo de cosas sean buenos obsequios, pensó.

Cuando ya había finalizado con todas las labores para ese día, Himeko se encontraba caminando en una gran avenida, en ella, había una gran cantidad de tiendas y también varias joyerías.

- Supongo que si entro en una de ellas se me ocurrirá algo, dijo susurrando

Y así fue como recorrió las tiendas, pero nada le satisfacía, hasta que se detuvo a mirar en una vitrina, algo captó todo su atención, eran un par de medallones de plata con incrustaciones de rubíes blancos y un bello patrón de diseño, uno de ellos, tenía forma de Luna el otro la de un Sol.

- Eso puede ser un buen regalo.

Entró a la joyería para mirarlos más de cerca y preguntar por el precio, sólo rogaba que no fuera tan caro.

La vendedora le mostró ambos medallones que tenían una particularidad, que encajaban perfectamente. Himeko decidió entonces comprar ambos, pero había un problema, el precio, sólo le alcanzaba para uno, así que decidió comprar el de forma de Luna y grabar el nombre de Himeko en él.

Ahora estaba solucionado su problema, pero no estaba completamente feliz, no quería alejar la Luna del Sol.

____________________________________________________________________________________________________________

Estando ambas abrazadas en la cama a unos instantes de dormirse, Chikane inicia una conversación.

- Himeko, estás despierta?
- Si, dijo con voz somnolienta.
- Que te gustaría hacer el día de mañana.
- No sé, estar contigo.
- No quieres que vayamos a algún sitio en especial?
- No, dijo sin ningún ánimo.
- Estás segura?
- Sí, pero por qué preguntas tanto?
- Acaso se te ha olvidado que día es mañana, dijo con leve tono de molestia.
- Claro que lo sé como se me puede olvidar que es nuestro cumpleaños.
- Si no lo has olvidado, entonces porque parece que no tienes ánimo de celebrarlo.
- Es que realmente mi cumpleaños, no ha sido el día más feliz de mi vida.

Y Chikane, ahora recuerda la vez que su ángel le contó acerca de la muerte de su madre.

- Perdón, no me había acordado, de la muerte de tu madre, estaba tan feliz que compartiéramos el mismo día de nacimiento que me olvide de tus sentimientos.
- No tienes porque pedirme perdón, además siempre se me olvida mi cumpleaños, sino fuera por Mako-chan y por Kazuya-kun, nunca lo hubiese celebrado.
- Kazuya-kun?, preguntó sorprendida.
- Mi amigo de preparatoria.
- Vaya pensé que tendrías como amigo a un “Oogami-kun”, dijo con desprecio.
- No, te equivocas.
- Pero acaso no existía aquella persona en esta nueva vida, Himeko?
- Pues yo creo que si, ahora que recuerdo, en el Instituto, había una persona llamada Souma Oogami, él era un chico realmente popular, era excelente en cualquier deporte, además de obtener las mejores calificaciones, la mayoría de las niñas se sentían atraídas por él.
- Y tú eras una de ellas?, dijo con celos.
- No, te equivocas, no sé porque razón me sentía incomoda con solo mirarlo, así que me mantenía lo más alejada de él, además yo no era una chica popular, como lo eras tú o estoy equivocada.
- Estás en lo correcto, era más o menos como él, pero no me gustaba esa popularidad, así que la mayoría del tiempo estaba sola.
- Lo sabía…
- Pero dime, como celebrabas tu cumpleaños.
- Como te había dicho, era Mako-chan la que me invitaba a su casa en la tarde, los primeros de Octubre y me tenía preparada una pequeña fiesta, junto con Kazuya-kun.
- Dime como es ese Kazuya-kun.
- Él es una persona realmente amable, siempre fue muy atento conmigo, siempre me daba ánimos cuando estaba triste.
- Vaya tiene que haber estado enamorado de ti.
- Enamorado?, dijo sorprendida Himeko.
- Por qué no, yo creo que hacia todas esas cosas porque tú le interesabas algo más que una amiga.
- Jajá, como eres de mal pensada Chikane-chan, acaso no puedo tener amigos sin que estén interesados en mí de esa forma. Acaso ahora me vas a decir que Aoba-kun también podría estar enamorado de mí.
- No tienes por que reírte, pero claro que puedes tener amigos, pero como eres tan linda pensé que alguien se te había confesado alguna vez.
- Otra vez estas equivocada, nadie se intereso en mí o a mi me gusto alguien, Mako-chan, siempre me decía que buscara un novio, pero nunca lo hice. Además Kazuya-kun no estaba interesado en mí sino en Mako-chan, pero como sabía que a ella le gustaba otra persona, jamás se atrevió a confesarse.
- Y quien era esa persona, no me digas que eras tú?

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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/8/2008, 12:40


- Pero como se te ocurre pensar así, a ella le gustaba la estrella de nuestro Instituto, Oogami-kun, pero tampoco se confesó, porque sabía que no me agradaba esa persona, aunque le insistí varias veces, pero no lo hizo, prefirió la amistad antes de que a un hombre.
- Que buena amiga es Saotome-san.
- Sin ella, mi vida hubiese sido muy solitaria.
- Hablando de ella, a que se dedica?
- Es atleta, ahora esta en Estados Unidos entrenando
- Así que esta vez no estará para tu cumpleaños.
- No, me mandó un correo electrónico, diciéndome que no puede estar presente para mi cumpleaños y que me avisara cuando este de regreso.
- Ah ya veo, y tu amigo, Kazuya-kun?
- De él no he sabido nada desde que salí de preparatoria, la última vez que lo vi me dijo que se iba a recorrer el mundo
- Vaya que aventurero.
- Si, aunque nunca pensé que haría algo así, porque se veía muy tímido.

Chikane cambió el tema y decidió preguntarle por última vez.

- Así que de verdad no quieres ir a ningún lugar en especial?
- Mmm, sinceramente no, además ya te dije que sólo necesito estar contigo, dijo mientras la abrazaba nuevamente.

Y se dio por finalizada la conversación con un beso, ya era la hora de dormir, un nuevo día las esperaba, el día de sus cumpleaños.


El sol ya estaba iluminando nuevamente este nuevo día, un día especial, para ellas, que han desafiado al destino y están viviendo en plenitud su amor, la hora, aproximadamente las 7:00, es temprano, pero este día tiene que ser disfrutado al máximo no hay tiempo que perder.

Chikane es la primera en despertarse, lo primero que ve, el cabello dorado de Himeko, ya que ella esta de espaldas hacia ella, su mano derecha se encuentra descansando sobre la cintura de su ángel, la otra mano se está deslizando por debajo del cuello de Himeko, para sentir el rostro con la yemas de los dedos, su pierna derecha está rodeando a ambas piernas de Himeko, ahora su mano derecha empieza a moverse por debajo de la polera que usa Himeko para dormir. Deposita su mano en el vientre plano por algunos segundos, para luego ir ascendiendo. Su mano aprieta suavemente el seno derecho de Himeko mientras le susurra al oído
“Feliz Cumpleaños” y le muerde suavemente el lóbulo.

Himeko que había despertado cuando sintió la cálida mano de su princesa en su vientre fingió seguir durmiendo, pero no duró demasiado tiempo, no después de que escucho el susurro y el mordisco de su amor. Lentamente se dio vuelta para encontrase con esos bellos ojos zafiro llenos de deseos, por un momento quedo atrapada en esa mirada hasta que su mente le ordeno que la besara suavemente para luego decirle “Feliz Cumpleaños, Chikane-chan”.

- Dime Himeko, estás lista para recibir tu primer regalo de cumpleaños.
- Depende, le dijo juguetonamente.
- Depende de qué, mi bello ángel?.
- De si es necesario deshacer este abrazo.
- Tal vez si, tal vez no, le dijo vagamente.
- Me voy a arriesgar… estoy lista para recibirlo.

Tan pronto como termino de hablar Chikane se colocó encima de su amada, apoyando sus rodillas sobre el colchón, a la altura de la cintura de su ángel presionándola levemente, su codo izquierdo resistiendo su peso mientras que su mano libre está entrelazada con la mano izquierda de Himeko y al fin tomo posesión de esos dulces labios, y como la pasión de ambas era evidente el beso se volvió más profundo, la mano derecha de Himeko se encuentra en la cabeza de su princesa para acariciarla y tirarla más cerca de ella. Después de varios minutos besándose locamente, Chikane se levanta lentamente y se baja de la cama para empezar a lamer cada uno de los dedos de los pies del ángel, luego recorriendo la pierna derecha de Himeko, con su lengua hasta la altura de las rodillas, para luego hacer lo mismo en la otra pierna. Cuando ya las ha degustado, comienza lentamente a subir por el cuerpo de su amor mientras lo hace va recorriendo con sus manos los costados de aquel cuerpo que ya esta comenzando a calentarse, cuando sus rostros están a la misma altura captura sus manos nuevamente y su peso lo deposita sobre su lado derecho, dejando su pierna izquierda presionando la entrepierna de su ángel.

Su boca va directamente al oído derecho de su amada para darle un seductor soplido y para degustarlo con su lengua hasta que por último le muerde el lóbulo, a lo que su amada responde con un leve gemido, luego su lengua se desliza por el cuello y le da un mordisco que seguramente le dejara un pequeño moretón, lo siguiente que hace es ir besando cada parte del rostro de himeko, todo muy lentamente, excepto los labios, lo que su amada le reclama y le exige que la bese, a lo que accede gustosamente esto no hace más que aumentar el calor en ambos cuerpos, Chikane ya no puede esperar más para entregarle el placer que se merece su pequeño ángel.

Baja su rostro hasta la altura de sus senos, para besarlo por encima de la polera, cuando besa uno, el otro esta cubierto por su mano dándole pequeños masajes, hasta que ambos reciben el mismo tratamiento. Luego sube la polera para realizar lo mismo pero esta vez degusta directamente la piel de Himeko.

Cuando decide que ya es el momento de bajar para hacer que el ángel alcance el cielo, hace el pequeño recorrido con su lengua hasta que se encuentra con los pantalones cortos negro y también con su ropa interior, con toda la paciencia que le otorga ese momento, va deslizándolo lentamente cada hasta dejar al descubierto es magnifica zona. Ubica su cara en aquella entrepierna para degustar finalmente el néctar de la más dulce flor que pueda existir, comienza con lentos movimientos de su lengua, a pesar de toda la excitación de ambas aún quiere que este momento se prolongue como nunca antes, pero su cuerpo ya no puede aguantar más, se retira de esa posición para quitarse las prendas de dormir, quiere ser una con su preciosos ángel, aunque ese no era su plan, su idea era darle todo el placer que puede, pero fue imposible solo darlo, ella también necesita llegar al cielo en compañía de su primer y único amor.

Cuando se quita toda su ropa, se da cuenta que aún su ángel no esta desnuda del todo, así que rápidamente le quita la polera y la vuelve a recostar para quedar ella encima de amada, otra vez entrelazan sus manos y se acomoda su cuerpo para que ambos puntos de placer hagan contacto. Sus movimientos son lentos, pero no por muchos, sus gemidos son tan altos que al final son gritos, es tanta la excitación que tiene que aumentar los movimientos de sus caderas, lo hace hasta que ambas exploten de placer, esta vez ambas llegan al clímax con una sorprendente sincronización y ambas gritan el nombre de su amada. Sus cuerpos se relajan y con un gran esfuerzo Chikane vuelve a tomar la posición en la cama, sin antes tomar las sábanas para cubrir ambos cuerpos, por ultimo se besan y se entregan a los brazos de Morfeo sin que desaparezca la risa de ambos labios.

Himeko abre los ojos, no puede creer el maravilloso despertar, aunque le hubiese gustado darle también el mismo tipo de regalo, pero no podía estaban demasiado agotadas, pero lo que si puede hacer es preparar un delicioso desayuno.

Muy lentamente retira el brazo de su princesa que tiene aprisionada su cintura y busca donde esta su ropa, cuando las encuentra se viste y baja hasta la cocina y empieza a preparar los alimentos. El día de ayer sin que se diera cuenta su amada ya que estaba practicando en la sala de música, cocina un pequeño pastel de cumpleaños, algo sencillo, pero con una hermosa decoración, en el centro esta la palabra Feliz Cumpleaños junto con sus nombres, y con cuidado coloca dos velas con al figura de un número dos, que representan los 22 años que están cumpliendo. Para acompañar el pastel sirve un té inglés con algunas rebanadas de pan.

Cuando ve que ya esta todo listo, coloca todo en una sola bandeja y con cuidado sube las escalas, con un pequeño empujón abre la puerta, para ver que su princesa aún esta dormida. Con delicadeza deja la bandeja en su mesa de noche, para luego recoger el pijama y entregárselo, para despertarla lo hace con un beso, pero no fue suficiente tuvo que hablarle y moverla un poco. Lentamente su princesa abre sus ojos y le da una dulce mirada.

- Buenos días mi ángel.
- Buenos días mi princesa, le responde con el mismo tono de amor.
- Que hora es?
- Son las 11:00
- Tan tarde?
- Sip, creo que tuvimos que descansar más que otras veces, dijo sonriendo.
- Ya lo creo.

Himeko le entrega el pijama para que puedan disfrutar del desayuno

- Y cuando compraste este pastel Himeko?
- No lo compre, yo lo hice, sólo espero que haya quedado bueno.
- No me di cuenta cuando lo hiciste, pero te puedo asegurar que estará delicioso.
- Bueno lo hice ayer cuando estabas ensayando… pero mejor voy a prender las velas

Agarrando el encendedor que estaba en la bandeja, Himeko enciende ambas velas y al unísono cantan la canción del cumpleaños, cuando la terminan, soplan las velas sin antes pensar en su deseo que casualmente fue el mismo “Deseo que seamos por siempre felices”

Himeko toma el cuchillo y parte el pastel de mousse de chocolate, una rebanada para su princesa y otra para ella.
Chikane le da el primer mordisco y Himeko espera que sea del gusto de su amada, cuando se traga el trozo, le da una sonrisa y le dice que esta belicoso, con lo que Himeko se siente aliviada y come feliz él de ella.

__________________________________________________________________

- Vamos Himeko, no pienso quedarme todo el día en cama y desaprovechar este hermoso día, lo dijo mientras intentaba sacar a Himeko de la cama tomándole ambas mano.
- Te dije que no quiero salir de la cama que quiero estar junto a ti todo el día, lo dijo intentando quedarse en la cama.
- Acaso lo olvidaste, ayer te pregunté que querías hacer hoy y lo que me dijiste fue que querías sólo estar conmigo, pues bien como este también es mi cumpleaños, yo quiero disfrutar este día no estando en la cama.
- Pero…
- Nada de peros, vamos a salir y punto.

A Himeko no le quedo otra alternativa que levantarse, no le gustaba hacer enojar a la princesa, además tenía razón es un lindo día y también es su cumpleaños.

En media hora ambas estuvieron listas para salir, ahora su destino era un lugar donde poder almorzar sin que nadie las molestara, algo sencillo.

Luego de buscar un restaurante en una guía de comidas, que no estaba en el centro de la ciudad sino en uno de los distritos más pacíficos de la ciudad, ambas se bajaron del automóvil y caminaron hacia él.

En la entrada fueron recibidas por un amable empelado quien era uno de los mozos que atendían el lugar, las guió hasta una de las mesas que estaban casi al final del local, lo que agradecieron, pues es un sitio íntimo, luego les entrega la carta para que pudieran ordenar, pero antes les pregunta si desean algún aperitivo, el que gustosamente fue aceptado.

Luego de hacer el brindis y antes de que les trajeran lo pedido, Himeko le pregunta a Chikane, como habían sido sus cumpleaños.

- Cuando era niña era el mejor día de mi vida, como mi padre siempre estaba trabajando, ese día siempre lo tenía libre y junto con mi madre íbamos de paseo casi todo el día, sólo nosotros tres, sin sirvientes ni chofer. Ya después que falleció mi madre se convirtió en un evento social, más que mi día de cumpleaños.
- Ya veo.
- Que pasa porque colocas esa cara.
- Es que no quería que recordaras sucesos tristes
- Tristes? … a lo dices por mi madre, no te preocupes, pero tienes razón no hay que acordarse de momentos tristes sino que tenemos que hacer de este día el mejor.
- El segundo mejor día.
- El segundo? Preguntó extrañada Chikane
- Claro, el mejor día fue cuando nos encontramos.
- Tienes razón mi ángel.

Después el mozo apareció con el almuerzo de ambas y la conversación fue interrumpida.

__________________________________________________________________

El día ya se estaba terminando, sólo restaba menos de una hora para que el día primero de Octubre finalizara, las dos se encuentran en la cama, conversando.

- Que bueno que me “obligaste” a salir, disfrute mucho de tu compañía y de los lugares que visitamos, dijo Himeko
- Sabía que te iba a gustar ese parque.
- Si, el lugar era precioso, no sabía que tuviera una laguna tan grande y además me gusto el paseo en el bote. Y después el picnic que tenías preparado, eso sí fue sorpresivo, no supe cuando lo hiciste
- Ayer, mientras “practicaba” .
- Oh, en serio, pero yo estaba atenta a la música para que no me descubrieras en la cocina.
- Eso no era la música del piano sino de la radio, estaba en la sala preparando todo lo necesario para el picnic y después lo fue a dejar al auto.
- Vaya, eso me pasa por no tener tan buen oído como tú Chikane-chan.
- Pero tú tienes talento en la cocina, me gusto mucho el pastel, además me moriría de hambre si no cocinaras, yo sólo sé lo básico. Pero cambiando de tema, me encanto tu regalo, realmente es un lindo collar y sobre todo porque grabaste tu nombre en él.
- A mí también me encanto el regalo, cuando lo vi no podía creerlo, cuando compre tu colgante me dio tristeza dejar al pobre medallón en forma del sol, no quería dejarlo solo además estos medallones tienen una particularidad
- Particularidad?
- Si, la vendedora me lo dijo, cuando quise ver los dos.
- Ah yo solo vi el medallón del Sol, pero cual es esa particularidad.

Y Himeko tomando ambos medallones que estaban colgados alrededor de su cuello, los encaja.

- Es algo similar con las conchas, estos medallones encajan perfectamente
- Tienes razón, no se me hubiese ocurrido juntarlos.
- Además pensamos lo mismo, tú grabaste tu nombre en el mío, dijo con una sonrisa que dejo ver sus dientes

Tan pronto como terminó de hablar Himeko la abrazo y le dio un beso, ahora le tocaba a ella darle el “regalo”, pero cuando estaban por comenzar a acariciarse un ruido llega hasta sus oídos.

- Escuchaste eso Himeko?
- Si, que podrá ser, es muy tarde para que alguien este golpeando la puerta.
- Mejor voy a bajar a ver.
- Te acompaño
- Está bien.

Iban bajando las escalas tomadas de la mano a Himeko le dio un poco de miedo y Chikane para intentar tranquilizarse le coge una de ellas.
Se encuentran en frente de la puerta, cuando oyen nuevamente el ruido.

-Mejor voy abrir para saber quien es, además no creo que haya de que preocuparse si fuera un ladrón no estaría tocando la puerta.
- Tienes razón Chikane-chan.

Después de abrir la puerta la imagen que ven es la de una pequeña niña que no tendía más de diez años con cabellos plateados, ojos negros y tez clara, que lleva un vestido blanco.

CONTINUARÁ…


_____________________________________________________________________________________________________

En el anime le falto que celebraran sus cumpleaños, aunque en el manga si hacen referencia, pero son muy pocas las imágenes, además Himeko no compartía los mismos sentimientos que Chikane, por eso decidí escribir este capitulo.

Grax por leer, espero actualizar más veces esta semana xDDD
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reika
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/8/2008, 19:08



regreso y me encuentro con la conti que emocion


(tiene seco el cerebro no sabe que escribir )
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   20/8/2008, 20:35

Como que se te seco el cerebro..... noooooooooo por favor ....... quien leerá mi fic ahora

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Capítulo 14: “Tú, yo y ¿ella?”


La niña se queda de pie en la puerta, no sabe como reaccionar, después de una semana al fin logro dar con el paradero de las amantes destinadas y su deseo al fin se habría hecho realidad, sólo deseaba poder disfrutar algún tiempo de tranquilidad, pues no sabe en que forma y cuando se presentaría el desafío que les iba a imponer el dios de los Cielos, Izanagi.

- Niña, quien eres?, de dónde vienes? que haces aquí?, tus padres dónde están?, Chikane le lanza rápidamente estas preguntas, sin dejar que la niña conteste la anterior.
- Cálmate Chikane-chan, mejor dejemos que pase, además hace frío.

Sin muchas ganas, Chikane le dice a la niña que puede pasar, la niña sólo le da una gran sonrisa y la abraza fuertemente.

- Estás bien?, dijo Chikane, apartándola un poco para mirarla a los ojos
- Estoy feliz, al fin las encontré…, dijo la niña casi llorando.
- Encontrarnos?, dijo extrañada Himeko.
- Hace una semana que llegue a esta ciudad, pero llevo años anhelando este momento.
- Años, pero si eres una niña, que viéndote detenidamente no debes de tener más de diez años, dijo Chikane
- Si has escuchado bien, Tsuki no Miko.
- TSUKI NO MIKO!?, gritaron las ex sacerdotisas al mismo tiempo.

Y se quedan las dos mirando fijamente a la niña, no entendían porque había dicho esas palabras, palabras que pensaron jamás volver a escuchar

- Por qué me llamas así niña?, dijo con algo de angustia Chikane
- Porque lo eres… bueno más bien lo eras.
- Pero como sabes eso, insistió Chikane.
- Veo que no me reconocen, me presentare, soy la diosa de la Espada, soy Ame no Murakumo, finalizo con una pequeña reverencia.
- AME NO MURAKUMO!?, gritaron las dos una vez más.
- No te creo, niña, además según lo recuerdo tú eras un enorme robot, no una niña pequeña.
- Que desconfiada Tsuki no Miko.
- No me vuelvas a llamar así, tengo nombre.
- Entonces está bien que te llame Kaon.
- Kaon?, no ese no es mi nombre, mi nombre es Chikane Himemiya.
- Perdón, pero tienes razón en no creerme, ustedes nunca vieron la otra forma de mi ser, la de una diosa.
- Una diosa que parece una niña, perdón pero creo que te has golpeado la cabeza
- No soy una niña Tsuki… perdón Chikane, pero si no me crees, te daré una prueba

Entonces la niña se sube la manga del lado izquierdo del vestido y le muestra el tatuaje, el tatuaje en que los símbolos que representan a la sacerdotisa de la luna y a la sacerdotisa del sol en una sola imagen. Cuando lo vieron se quedaron unos segundos en estado de shock, la niña estaba diciendo la verdad, quien más tendría esa marca, pero querían asegurarse de las palabras de aquella niña.

- Aún no te creo niña, le dijo Chikane.
- Quieres más pruebas, bien, entonces les aseguro que cada una tiene una marca de nacimiento muy especial, tu Chikane, tienes una marca en forma de media luna en la espalda y tu Hi no Miko una en forma de sol en tu pecho y si aún no me creen ustedes se encontraron porque se reconocieron gracias a los colgantes que tienen con una mitad de concha rosada y si no…

Al escuchar todo eso Chikane agarra en sus brazos a Himeko y lanza una mirada de odio a esa niña y le dice:

- No permitiré que nos vuelvas a separar, no esta vez.
- No he venido a eso, Chikane, no tienes que mirarme con odio
- No te creo.
- Está bien, te diré algo que creo que no recuerdas. Cuando habían pasado unos meses desde que había terminado la batalla con el Orochi, tú aún seguías pensando en la sacerdotisa del sol y yo que he sido testigo de sus innumerables despedidas, quise que esa fuera la última y te pregunte que si querías volver a estar con tu amada a lo que respondiste que si, obviamente, entonces yo te convertí en una pequeña luz y pudiste nacer de tu madre, porque yo quería estar con ustedes y entender el amor que han tenido, y con mayor razón cuando escuche una historia de una sus reencarnaciones.
- Pero no recuerdo esa conversación
- Claro que no puedes, si lo que tenías que recordar era la vida que llevabas junto con la sacerdotisa del sol, cuando eran estudiantes, la batalla del Orochi y la promesa, eso estaba fuera de contexto.
- O sea que gracias a ti podemos ser felices en esta vida, dijo Himeko.
- Así es Himiko.
- Mi nombre es Himeko, Ame no Murakumo.
- Perdón Himeko, pero lo que me sorprendió es que se encontraron cuando eran niñas, yo sólo le había dicho a Chikane que se encontrarían en medio de la calle y que sus recuerdos de la vida pasada volverían en el momento que ambas estuvieran frente a frente, se suponía que esa vez sería la primera vez que se vieran.
- Ahora que lo dices, me acuerdo de ese encuentro con Himeko, cuando ella me dio la mitad de la concha, vi una imagen donde nos encontraríamos nuevamente en medio de la calle, pero no le quise decir, porque no me creería
- Yo también vi la misma imagen Chikane-chan.
- Ya veo, a lo mejor pudo haber sido…

Ame no Murakumo pensó que quizás el fuerte deseo de Himiko, se podía haber hecho presente en esta vida.

- Que cosa, Ame no Murakumo, dijo Himeko.
- No es nada.
- Pero lo que aún no entiendo, es que si eres una diosa, no creo que alguien como tu tenga la forma de una pequeña niña.
- Es mi castigo.
- Castigo?, preguntó Chikane.
- Si mi castigo, no tenía que haber roto sus reencarnaciones, ahora cuando vuelva a aparecer el Orochi, no se quien tomará sus lugares.
- De nuevo aparecerá el Orochi?, pregunto Himeko, algo asustada
- Si, pero no se preocupen en esta vida no aparecerá.
- Pero si es un castigo, como te dejaron estar con nosotras, pregunto algo inquieta Chikane.

Ame no Murakumo, no podía decirles sobre el desafío que les impondría el dios, si lo hacía, inmediatamente perderían.

- Gracias a dos diosas que intervinieron a mi favor, pero el precio fue, que no tengo ninguno de mis poderes y que producto de ellos soy una niña.
- Y las diosas que te ayudaron te dejaron en este lugar?
- Te equivocas Chikane, el dios me dejo en la Torre de Tokyo hace una semana, creo.
- Tan lejos!, grito Himeko.
- Si, pero creo que las diosas que me ayudaron a escapar de mi cruel destino, me ayudaron a estar con ustedes.
- Pero aún no te hemos aceptado a que vivas con nosotras, dijo malhumorada Chikane.
- Pero Chikane-chan, gracias a ella, ahora estamos juntas y felices, como la vamos a dejar abandonada, además tiene que haber sufrido mucho durante estos días.

Sin mucho ánimo de aceptar a que viva con ellas, Chikane sólo accede porque su ángel se lo pidió, sino la hubiese echado en ese mismo instante.

- Está bien, puedes vivir con nosotras, Ame no Murakumo.
- Muchas gracias Chikane y gracias a ti también Himeko, por cierto, Feliz Cumpleaños para las dos.
- Eh?! Dijeron al unísono.
- Como sabes, dijo Himeko.
- Eso es un secreto además soy una diosa, sé mucho de ustedes.
- Más que diosa, pareces una mini diosa, se burló Chikane.
- No sea mala Chikane-chan – y mirando a Ame no Murakumo le pregunta- tienes hambre.
- Si, hace días que no como algo decente.
- Entonces vamos a la cocina para que puedas probar el pastel de cumpleaños que hice.

Las tres están en la cocina y ven como se le ilumina los ojos a la diosa, mientras observa el pedazo de pastel de chocolate que le sirvió Himeko.
Ya se había comido dos pedazos más del pastel, cuando se le empiezan a cerrar poco a poco los ojos.

- Ne, Chikane-chan porque no la llevas en tus brazos, se está quedando dormida.
- No creo que sea necesario llevarla, creo que puede caminar.
- No seas mala, la pobre está cansada.
- Sólo porque me lo pides tú lo haré, pero donde va a dormir, en el sofá?.
- Pero como la vas a dejar en el sofá, quizás donde habrá dormido estos días, va a dormir con nosotras.
- Qué con nosotras?
- Si, además la cama es grande, alcanzamos muy bien las tres.
- Pero Himeko y mi “regalo”.
- Regalo?, pero si ya te di el collar.
- No me refiero a ese regalo, sino al tipo de regalo que te di en la mañana.
- Ah, ese regalo, dijo con las mejillas coloradas
- Si, ese cual más.
- Vas a tener que esperar, lo siento Chikane-chan.
- El primer día que llega y ya me está causando problemas, dijo susurrando para que Himeko no escuche

Y así a regañadientes Chikane, se lleva a la niña en sus brazos hasta el dormitorio, la niña ya está durmiendo, Himeko con mucho cuidado le saca el vestido para no despertarla y le coloca un pijama para dormir, que aunque le quede grande, es más cómodo y adecuado que el vestido.

Himeko la deja en medio de la cama y la arropa, cuando le da un beso en la frente, la pequeña niña dice:

- Gracias Himiko y Kaon.
- De nuevo ha dicho esos nombres, dijo Chikane
- Quizás alguna de esas reencarnaciones de las que habla, tendríamos esos nombres.
- Quizás tengas razón, ya le preguntaremos, además aún no puedo creer que este ella con nosotras.
- Yo tampoco, pero tenemos que estar agradecidas con ella.
- De verdad será gracias a ella?, no será que hay algo escondido en todo esto y saldremos perjudicas de algún modo.
- No lo creo, no creo que ella sea capaz de hacernos algo malo, acaso no viste su felicidad.
- Si pero todo esto es tan irreal que me cuesta trabajo asumirlo.
- No pienses mal, mejor acostémonos, ya mañana le preguntaremos más cosas.
- Mejor, ahora ya es tarde.

Cuando se estaban dando el beso de despedida Chikane, no dejo ir tan fácilmente a su ángel por lo que coloco sus brazos alrededor de la cintura y profundizo el beso. Himeko por su parte subió sus brazos y rodeo el cuello de su princesa, estuvieron algunos momentos así hasta que Chikane comenzó a avanzar lo que produjo que ambas cayeran en la cama. Himeko cayó de espaldas y Chikane encima de ella.

- Chikane-chan…
- Mmm!?…
- No podemos, está la niña durmiendo.
- Que niña, no tenemos ninguna niña, lo dijo sin abrir sus ojos y seguía besando a su ángel.
- Si, Ame no Murakumo.

Y con esa frase se detuvo en un instante la pasión de Chikane, no podía hacer lo que ella realmente quería, ya que estaba la “niña”.

- Perdón Himeko, se me olvido que estaba ella.
- No tienes que pedir disculpas, después de todo estábamos acostumbradas a estar solas, pero ahora está ella. Ya de a poco nos iremos acostumbrando a su presencia, por ahora lo mejor es descansar.
- Mejor, además este día fue muy especial y agotador, nunca hubiese pensado que estaríamos viviendo con una diosa y menos con la diosa de la espada.

No se volvieron a besar para despedirse esta vez, sabían que era muy difícil separarse, pero tenían que hacerlo por la presencia inesperada de aquella niña

______________________________________________________________________________________________________________

Un nuevo día ya ha comenzado 2 de Octubre, nuevamente con un radiante sol sin nubes en el cielo, las tres personas aún están dormidas, la niña está de espaldas mientras que Himeko y Chikane están a su lado, con sus rostros hacia la diosa, pero una de ellas, está teniendo un horrible sueño.

No, por favor déjeme más tiempo estar aquí, quiero estar con ellas, quiero saber que es la felicidad, que es el amor, quiero estar con… Kaon y

- HIMIKO!!!, grito finalmente la niña.

En verdad la historia que le habían narrado la diosa Amaterasu y Tsukiyomi, la habían conmovido, y se sentía mal, por haberlas separado tantas veces, aún sentía culpabilidad en sus actos, pero ella no sabía nada de esa vida que habían compartido con las diosas.



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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   20/8/2008, 20:37


Con ese grito las dos amantes, se despertaron asustadas y Himeko instintivamente abrazó a la pequeña niña mientras, que Chikane con una de sus manos le acariciaba la cabeza.

- Sólo ha sido un sueño, Ame no Murakumo., le dijo Himeko
- Pero era tan real, es como si hubiese pasado en realidad o pasará.

Lo bueno fue que no les tomo mucho tiempo tranquilizar a la niña, no le quisieron pregunta que tipo de sueño había sido y tampoco porque nuevamente había dicho ese nombre.

Chikane como de costumbre le da el beso de los buenos días a su princesa y sin pensarlo le da uno en la frente de la niña y se levanta, le corresponde hacer el desayuno.

________________________________________________________________________________________________________________


Después que finalizaron el desayuno, las tres están relajadas en la cama, pero algo tiene inquieta a Himeko.

- No creo que sea conveniente que la sigamos llamando Ame no Murakumo, ese nombre ya no le viene mucho.
- Pero ese es su nombre, déjalo como está Himeko.
- No te preocupes por mí, Himeko ella tiene razón ese es mi nombre.
- Pero si salimos las tres no te vamos a llamar delante de la gente Ame no Murakumo, pensaríamos que estamos locas.
- No había considerado eso, pero no soy buena con los nombres, porque no lo eliges tu, Himeko?
- Está bien, verás que te elijo un lindo nombre, dándole una sonrisa a la niña

Himeko abre el cajón de la mesa de noche para sacar papel y lápiz, esto despierta la curiosidad de Chikane.

- Para que necesitas papel y lápiz.?
- Ya verás, Chikane-chan

Y Himeko comienza a escribir en el papel y comienza a balbucear algunas palabras.

- No ese no…

Y sigue escribiendo por unos 5 minutos, hasta que al fin decide revelar lo que estaba escribiendo.

- Lo tengo
- Que tienes Himeko?, dijo Chikane
- El nombre para la niña.
- Vamos dilo, por favor Himeko, dijo Ame no Murakumo
- Se llamará “Konemi”
- Konemi?, que nombre tan extraño, como se te ocurrió, le dijo Chikane.
- Ese fue el resultado de mezclar las distintas silabas de 4 nombre?
- Cuáles son esos 4 nombres, Himeko, le dijo la niña
- Chikane- Himeko- Kaon- Himiko; la Ko, es de Himeko, la Ne, es de Chikane y la mi, de Himiko, aunque me hubiese gustado usar también alguna sílaba de Kaon, pero no obtuve ningún nombre ocupando los 4
- Pero porque decidiste usar esos nombres, le preguntó Ame no Murakumo, haciendo referencia a los nombres de Kaon y Himiko
- Es que siempre los estás nombrando, pero lo importante de este asunto es que si te gusta el nombre.
- Si, me gusta, gracias Himeko, le dijo la diosa mientras la abrazaba.
- Entonces desde ahora te nombraremos como Konemi y no como Ame no Murakumo, entendido, dijo Chikane.
- Si dijo Konemi mientras también le da un abrazo.

Otro asunto estaba pendiente, la vestimenta de la pequeña niña.

- Ne, Chikane-chan, no crees que debemos ir a comprarle ropa a Konemi.
- Es verdad, no puede estar siempre con ese vestido, además ya comenzará la época de frío, iremos en la tarde, después de almorzar, además hay que arreglar en la habitación que ocupara.
- No puedo dormir con ustedes, dijo Konemi.
- NO, gritó Chikane, mirándola de mala gana.
- Lo siento no quería que te enojarás.
- No tienes que hacerlo, creo que me excedí.

Y para mostrar su arrepentimiento la abraza y le acaricia la cabeza.

_________________________________________________________________________________________________________________


Ya han visitado distintas tiendas, hay tanta variedad de ropa que no saben cual elegir, además cuando le preguntan a Konemi, que es lo que quiere, ella sólo dice que cualquier cosa está bien y eso no ayuda mucho.

Después de pasar alrededor de dos horas viendo y comprando la vestimenta de la niña, Chikane y Himeko van cargando una gran cantidad de bolsas, no pensaban que comprarle ropa resultaría tan difícil y agotador, así que deciden tomar algunos refrescos.

Cuando están bebiendo los refrescos, la niña se queda mirando fijamente hacia un lugar.

- Que miras Konemi?, le pregunta Himeko.
- A ellos, y con su dedo índice indica a una pareja que caminan con un niño pequeño, ellos están agarrados de las manos.
- Por qué los miras con tanta curiosidad, nuevamente le pregunta Himeko.
- Es que son… como se dice…
- Familia, la ayuda Himeko.
- Si eso, se parece a nosotras.
- Nosotras?, la mira extrañada Chikane.
- Si nosotras, acaso no me han cogido así las manos, cuando estábamos recorriendo este lugar.
- Lo parece pero no lo somos, dijo seriamente Chikane.
- Pero acaso ustedes no están casadas, por lo que sé, eso hacen uds, los humanos, cuando aman a la otra persona, además viven juntas.

Cuando escucharon esa palabra, Chikane tose fuertemente, estaba tomando el jugo y Himeko sus mejillas, se tornaron rojas en un segundo.

- Dije algo malo, preguntó inocentemente la niña.
- No, dijo Himeko mientras movía sus manos.
- Entonces porque reaccionan así?
- Es que pensaste que estamos casadas y no es así., dijo Chikane
- Y por qué no, siguió preguntando Konemi
- Bueno, verás, Chikane no sabía como contestarle, nunca había pensado en esa posibilidad, además no creía que fuera necesario, ambas saben perfectamente los sentimientos de la otra persona no necesitan afianzarlos con el matrimonio.
- No creo que sea necesario, dijo Himeko
- Por qué?, dijo la niña
- Es algo muy simple de entender, Chikane-chan y yo nos amamos demasiado y no creo que sea necesario afianzar nuestra relación casándonos, además nunca lo hemos conversado porque nunca lo había pensado.
- Es eso o no pueden casarse con personas del mismo sexo?, preguntó una vez más la niña.
- Si se puede, pero como dijo Himeko, esa es la principal razón, además tú eres testigo de nuestro amor que es capaz de seguir existiendo en cada una de nuestras reencarnaciones.
- Ya pero…
- Creo que Chikane-chan, y yo te respondimos
- Pero yo quiero tener una familia.
- Ah, era eso, dijo Chikane.
- Como eso, Chikane-chan., dijo Himeko
- A ver, dime Konemi, acaso pensaste que sino estamos casadas, no somos familia, pues es no es verdad, si tú quieres puedes vernos como una familia normal.
- En serio, dijo con brillo en sus ojos, Konemi.
- Claro, para que te voy a mentir.
- Entonces las puedo llamar mamá?

Ahora las dos tenían las mejillas coloradas, no se habían planteado nunca la posibilidad de ser madre, esto fue algo inesperado.

- No creo eso sea adecuado, dijo Chikane.
- Por que?, dijo la niña
- Acaso no sabes la edad que tenemos, no creo que alguien nos crea que somos tus madres, la única opción en que la gente nos crea, es que le digamos que seas adoptada, pero eso sería demasiado, no me gusta dar explicaciones.
- A quien les tendía que dar explicaciones
- A los periodistas
- Periodistas?, miro confundida la niña
- De verás que no sabes muchas cosas acerca de cómo vivimos los humanos, en palabras simples son personas que escriben artículos acerca de personas famosas, dijo Chikane
- Artículos?, personas famosas?
- Artículos es algo que escriben los periodistas de gente que hace algo no muy común o personas que por su talento la conocen otras personas que no son parientes, son personas extrañas, explico Himeko.
- Ah, entonces uds, son famosas.
- Yo no, Chikane-chan si lo es.
- Ah y por qué es famosa?.
- Porque soy músico, soy pianista y para que lo entiendas mejor en la casa te voy a tocar alguna pieza musical.
- En serio?
- Si, así que ya sabes porque no nos puedes llamar así
- Y en la casa tampoco, Chikane?
- Eh… no sé… tendría que pensarlo… que dices Himeko
- Mmm, no veo nada de malo.
- Entonces las puedo llamar mamá, dijo emocionada Konemi
- Si pero sólo en la casa. Le dijo Chikane
- Gracias, dijo con la niña con una gran sonrisa.

En verdad la diosa parecía una niña, no sólo por su aspecto, sino por las preguntas inocentes que les hizo, como las reacciones que tenía y sobre todo porque quería sentirse protegida por las antiguas sacerdotisas, así que llamarlas mamá a ambas fue lo mejor que le pudo ocurrir, claro eso sin considerar que las había encontrado y estaba viviendo con ellas.
__________________________________________________________________

Ya estaban de regreso en la casa, con todas las bolsas, acomodando la ropa en el armario de Chikane y Himeko, no tenían otro lugar para dejarlas, además aún no han arreglado el cuarto que ocupara la pequeña Konemi, Chikane sólo deseaba arreglar ese asunto lo más rápido posible, no estaba segura cuanto tiempo aguantaría el no poder sentir cerca de su ángel por las noches.

- Definitivamente tengo que arreglar ese cuarto cuanto antes, susurró.
- Dijiste algo Chikane-chan?
- No, nada Himeko.

Entonces Himeko continuo arreglando las cosas, mientras Chikane continuaba leyendo su libro y Konemi, ya estaba durmiendo.

Ya era la hora de dormir, mañana comienza una nueva semana ahora en compañía de la pequeña Konemi, la diosa de la Espada, muchas cosas estaban por cambiar, quizás sean cosas buenas o malas, pero definitivamente la presencia de esta niña les cambiaría la vida.

Y antes de dormir las dos “madres” tuvieron el mismo pensamiento: Casarnos?


Continuará…


_________________________________________________________________________________________________________________
Espero les haya gustado el nombre y el papel que jugará Ame no MUrakumo en esta historia

Saludos
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reika
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   22/8/2008, 22:45

que buena conti

y ahora se integra la diosa realmente parecen una linda familia

aunque chikane como que le estorb a para hacer otras cosas jajajaja

conti
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   28/8/2008, 01:50


Capítulo 15: “La mejor jugadora”


La pequeña Konemi no sabía que a partir del día Lunes la rutina de las antiguas sacerdotisas era distinta del día anterior, pensaba que nuevamente iba a compartir un hermoso día en la compañía de ambas, pero estaba equivocada, a su juicio era muy temprano, todavía necesitaba descansar, pero no podía.

- Vamos Konemi, tienes que levantarte, dijo Himeko.
- Por qué tengo que hacerlo mamá-Himeko?
- Porque no puedes quedarte sola en casa.
- Van a ir algún lado si mí?
- No pequeña, es sólo que tenemos que llevar a Himeko al trabajo, le dijo su otra madre.
- Pero no quiero levantarme, tengo sueño
- Tienes que levantarte, no puedes estar sola en casa, eso sería peligroso, le dijo Himeko.
- Pero que peligro puede haber, además acuérdense que viví por mis propios medios una semana.
- Es que tuviste suerte, le dijo Chikane.
- Acaso no quieres acompañarme pequeña Konemi, le dijo dulcemente Himeko

Himeko ya le había tomado gran cariño a la pequeña, se sentía como una verdadera madre, aunque nunca pensó que de verdad se pudiera convertir en una, al contrario de Chikane, que aún dudaba del motivo real del porqué la diosa de la espada estaba con ellas, pero de alguna forma u otra le estaba empezando a agradar la compañía, ya no estaría sola en esa casa cuando su querido ángel estuviese en el trabajo, esa idea le agradaba bastante.

- Está bien, mamá-Himeko, dijo la pequeña sin mucho ánimo

Himeko fue hasta el armario para elegir que prenda usaría la niña, su elección fue un vestido rosado con unos vuelos blancos de manga larga, acompañado de un suéter blanco.

__________________________________________________________________

La pequeña Konemi aún no se acostumbra a viajar en el vehículo, pero lo esta haciendo mucho mejor que ayer, cuando se mareó y se fue durmiendo la mayor parte del tiempo cuando volvían a casa, incluso fue incapaz de despertarse, pero eso le dio la oportunidad de sentir una vez más los cálidos brazos de su antigua sacerdotisa de la Luna, que ahora la llama cariñosamente mamá-Chikane, aunque estaba segura que su madre no quería que estuviese con ellas, ese simple gesto le decía lo contrario.

El viaje ha sido mucho mejor que ayer, ahora estaba disfrutando del paisaje, admirando los grandes edificios, de los hermosos árboles que adornan las calles, mirando lo que hacen las personas, mirando hacia el bello cielo que está acompañado por algunas pequeñas nubes y dentro del auto se relajaba gracias a la música que sonaba en los parlantes y a veces escuchando con atención la conversación que tenían sus madres. Madre esa palabra le gustaba demasiado, ella que es una diosa no conocía de ella antes de venir a la Tierra, la descubrió en su segundo día de haber llegado a la ciudad, estaba caminando por una de las avenidas de la capital de Tokyo, ya no estaba tan asustada como el primer día, sentía que alguien le estaba ayudando, por eso se aventuró a caminar por aquel lugar, donde finalmente encontró a una señora con un niño pequeño, el niño que estaba corriendo de un momento a otro se cayó al suelo, golpeando sus rodillas, de inmediato comenzó a llorar, cuando la señora que lo acompañaba lo vio, se acercó a él, lo acurrucó entres su brazos y le dio un suave beso en la frente, con eso él niño había dejado de llorar, la pequeña diosa se admiró tanto de ese pequeño hecho, que gracias a una caricia pudo aliviar al pequeño, nunca antes había visto algo parecido, lo más que le sorprendió fue que el niño le dio una amplia sonrisa y la llamó “mamá” , de ese momento le agarró un gran cariño, ya que gracias a su “mamá” el niño paso de estar triste a un gran alivio y felicidad, en ese momento deseo poder experimentar algo parecido.

- Konemi, Konemi, le repitió Himeko
- Ah?!
- Veo que no me escuchaste, me estaba despidiendo, ya llegué a mi trabajo.
- Lo siento, estaba pensando…

Para despedirse de la niña, Himeko le da un tierno beso en la frente, le dice adiós con una bella sonrisa; la niña le responde con la misma sonrisa y le dice adiós mamá-Himeko.

________________________________________________________________

- Dónde vamos, mamá-Chikane?, pregunto la niña que ahora iba en el asiento del copiloto, ahora tiene una vista más amplia.
- Vamos a ver a mi representante.
- Representante?, miró con curiosidad la pequeña
- Discúlpame Konemi, se me olvida que no estás acostumbrada a ciertas palabras.
Para explicarte de manera simple, él es la persona que me ayuda en mi trabajo, él organiza dónde y cuándo tengo mis conciertos.
- Ahh, dijo la pequeña, mientras intenta entender la nueva información.

Les tomó otros 15 minutos de viaje para llegar a la oficina de Motoki-kun, aunque está reunión no estaba planeada, él la atendió gustosamente. Cuando su representante vio a la niña, la miró extrañada, que incluso sacó algunas conclusiones, hasta que Chikane la presenta como una pariente de Himeko, no tenía ninguna intención de contarle los verdaderos detalles, además es una historia tan increíble que nadie la creería, ni siquiera Motoki-kun, la persona que la conoce hace años, aunque no está segura que le haya creído, pero eso no es lo importante, lo que le importaba era saber los detalles de su próxima presentación. La reunión fue breve ya que aún le quedaba un par de meses para el próximo concierto, esta vez, no sería en el “Tokyo Opera”, esta vez se iba a realizar en Kyoto y nuevamente la acompañaría la violinista Misa Kaioh.

- Y la fecha, ya está lista?
- Si, es para el primero de diciembre, Chikane-san
- Ya veo…
- Pasa algo con la fecha?, tiene algún inconveniente?
- No, ninguno.
- Bueno eso es todo lo que tengo que decirle, si hay algún imprevisto o tiene alguna duda, sólo llámeme
- Está bien, que tengas un buen día Motoki-kun.
- Adiós Chikane-san y adiós pequeña

Motoki se abstuvo de decirle a Chikane que parecía una madre con su hija, pero se abstuvo, él sabía perfectamente de su temperamento, de seguro le daba esa mirada de hielo, que había visto hace algunos años, pero ahora ya no la tenía, se alegro de que Chikane fuera feliz junto a la persona que amaba.

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Era media tarde aún faltaba algunas horas para ir a buscar a Himeko, pero increíblemente el día se ha pasado mucho más rápido que otros días, cuando estaba sola en esta casa, ahora ya no lo está más, está con la pequeña konemi que la mira dulcemente mientras le toca algunas piezas musicales, gracias al magnifico piano de cola.

No supo en que momento empezó a tocar la canción que había compuesto en tan solo una semana, la canción que creo para su amada, cuando se dio cuenta ya había tocado la mitad y como había sucedido en las otras oportunidades su espalda comenzó a doler, pero eso no fue el motivo que la hizo detener, fueron los fuertes que provenían de la pequeña boca de Konemi, su hija.

De inmediato se colocó de pie y le dio el abrazo más apretado que podía, en toda su vida no había escuchado llorar así a una niña, bueno, sólo una vez.

- No llores así pequeña, le dijo dulcemente, mientras le acariciaba la espalda.

Pero la niña al parecer no podía parar de llorar y ella no sabía como consolarla, así que se le ocurrió darle un beso en la frente, con este simple acto la pequeña detuvo su llanto.

- Te sientes mejor Konemi?, le dijo mientras le tomaba el rostro con sus manos y la miraba directamente a los ojos
- Sí mamá-Chikane, le dijo y le dio una sonrisa.
- Porque comenzaste a llorar de esa manera pequeña?
- No lo sé, no me di cuenta…
- Ya veo, dijo su madre entendiendo lo que le había sucedido a su hija.
- Tú sabes mamá-Chikane?
- No, yo tampoco lo sé, pero te sucedió lo mismo que le sucedió a Himeko y a mí
- En serio, la miro sorprendida la pequeña.
- Si, pero también nos dolió el lugar en donde están las marcas que prueban que fuimos sacerdotisas. A ti te dolió el brazo?
- Sí un poco, pero porque me preguntas?
- Porque tú tienes el símbolo en ese brazo, así que supuse que te había pasado lo mismo.

Este hecho hizo pensar una vez más que hay algo en esa melodía, o quizás en la canción, pero descartó la posibilidad de que fuera la letra, ya que esta vez no la había cantado, solo tocó el piano.

- Perdóname Konemi, no tenía intención de volver a tocar esa melodía, no sé como empecé a hacerlo.
- No tienes que pedirme disculpas además estoy feliz.
- Feliz?
- Sí feliz, porque me diste un gran abrazo y me diste un beso.

Konemi no le quiso decir el verdadero motivo de su felicidad, lo que había visto en su segundo día en la Tierra, le sucedió a ella, al fin pudo sentir lo que él niño sintió cuando su madre lo consoló y que había sido ella y no Himeko que había tenido ese gesto, debido a que la niña pensaba que no le agradaba a Chikane, con esto ya no dudaría de su cariño.

- Ven vamos a lavarte la cara, no quiero que Himeko se moleste conmigo por hacerte llorar.

Chikane le extiende su mano y levanta a la niña del suelo, la niña le responde con una sonrisa y le agarra fuertemente la mano.
__________________________________________________________________

- Como estuvo tú día mamá-Himeko, dijo la niña que está nuevamente en el asiento trasero del auto.
- Bien pero te extrañé mucho Konemi.
- Sólo a ella, le dijo Chikane mostrando algo de celos, pero que al final su rostro mostró una sonrisa.
- Por supuesto que a ti también Chikane-chan, le dijo dulcemente. Y díganme, que hicieron?
- Fuimos a ver al representante de mamá-Chikane y después de almorzar ella toco el piano.

La pequeña omitió el detalle del llanto que le había producido escuchar “Nuestra Promesa”, no quería preocupar a su otra madre.

- Ya veo, y te gusto como toca el piano Chikane-chan.
- Mucho mamá-Himeko, espero estar en el próximo concierto de ella.
- Y hablando de eso, ya esta programada la fecha Chikane-chan?
- Si, es para el primero de diciembre.
- Es el Tokyo Opera nuevamente?
- No, está vez el concierto se realizará en Kyoto, pero no sé el lugar exactamente
- En Kyoto?, que alegría podré conocer esa ciudad y ver su maravillosa arquitectura.
- Y quien le dijo al hermoso ángel que me acompañará a esa ciudad, le dijo juguetonamente.
- Pero acaso nos dejarás sola a mí y a la pequeña Konemi, eres una mala madre Chikane-chan, le siguió el juego.

La pequeña escuchaba atentamente la conversación pero no entendía que sus madres están bromeando entre sí. Se entristeció al escuchar que su mamá-Chikane las iba a dejar sola y no supo cómo, pero por segunda vez en el día, comenzó a llorar.

Sus madres que en ese momento continúan con su conversación en forma lúdica, la tuvieron que detener al escuchar el llanto de la pequeña.

- Konemi, que te pasa, le pregunto afligida Himeko.

La pequeña no contesto de inmediato, por lo que Himeko tuvo que repetir otra vez

- Es que mamá-Chikane, nos va a dejar sola, no quiere que la acompañemos en su concierto.
- Pero pequeña, tú mamá-Chikane, no es capaz de hacer tal cosa, eso no lo dijo en serio, ella está jugando, no tienes que creerle.
- Pero si yo la escuché, además que no sé que significa que está jugando mamá-Himeko.
- No te preocupes pequeña, ya entenderás cuando dijo las cosas en serio o simplemente estoy bromeando, cuando hablo de cosas que no son ciertas, le explico

Konemi no quedo del todo convencida, no porque no le creyera a su madre sino porque no entendía eso de hablar en serio y hablar en broma, pero espera algún día espera entender

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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   28/8/2008, 01:54


La semana transcurrió rápidamente, la rutina había sido casi la misma, Chikane y Konemi iban a dejar y a buscar a Himeko, a veces iban a pasear las dos en el auto, a veces Chikane tocaba el piano acompañada de la pequeña, o a veces solo conversaban. Hasta que sin darse cuenta estaba comenzando el día sábado, las tres juntas en la cama, aunque Chikane se había dicho a si misma que arreglaría un cuarto para la pequeña no lo ha hecho, le gustaba la compañía de la pequeña, además que aún la pequeña sigue murmurando algunas cosas que no puede comprender ni tampoco su pequeño ángel, unas noches son solo murmullos, en otras son gritos, así que decidieron mantener a la pequeña algún tiempo más con ellas, además habían encontrado un momento del día para disfrutar de un tiempo a solas.

La pequeña niña fue la primera en despertarse, estaba extrañada de que sus madres aún estaban dormidas, así que decidió despertarlas con un beso en la frente.

- Que pasa Konemi, le dijo Chikane.
- Es que nos quedamos dormidas, mamá-Himeko llegará tarde a su trabajo.
- No pequeña, el día de hoy es sábado no tengo que trabajar.
- Ya es sábado?
- Si es sábado, hace una semana que llegaste a esta casa, le dijo Chikane
- Es que no se como funciona el tiempo en la Tierra, así que no se que día es hoy.

Himeko y Chikane se miraron extrañadas, si ella era una diosa tenía que saber como transcurría el tiempo, o por lo menos eso pensaba, pero si no se sabía los días que otras cosas más no sabría.

- Dime Konemi, sabes leer?, le dijo Himeko.
- Si, pero no creo que ustedes ocupen nuestros mismos símbolos.

Es verdad la escritura de los dioses y humanos es distinta, el idioma también es distinto pero como era una diosa sabía la mayoría de las distintas lenguas que se hablan en la Tierra, así que en eso no hay conflicto.

- Entiendo- dijo Chikane- entonces que te parece si te enseño como escribimos nosotros, bueno, como escribimos nosotros los japoneses.
- En serio?, dijo animadamente Konemi.
- Si, de ahora en adelante te enseñaré todas las tarde antes de ir a buscar a Himeko.
- Gracias mamá-Chikane, le dijo mientras la abrazaba.

Esta vez el desayuno fue disfrutando en la cama y no en la cocina como había sucedido durante toda la semana.

Aunque la pequeña quería pasar todo el día en la cama, sus madres no se lo permitieron tenían que asear la casa, además aun podían disfrutar del cálido sol de Octubre.

En la tarde después de compartir un delicioso almuerzo que prepararon sus madres, Konemi fue hasta la sala de música, esa sala que no solo estaba el piano sino también un estante de vidrio con algunos de los trofeos de cuando Chikane era jugadora de tennis durante la secundaria y algún tiempo en la preparatoria.
Los trofeos eran realmente hermosos, todos ellos demostraban los primero lugares que Chikane conseguía en los torneos en los que participaba

La niña no pudo apartar la mirada de ellos, de uno en especial, así que decidió abrir aquel estante y tratar de tomar uno de ellos, pero la niña no considero el peso, por lo que termino en el suelo haciendo un gran ruido. El ruido fue escuchado por sus madres que en ese preciso momento iban pasando por la puerta de la sala y mirándose asustada entraron rápidamente en la sala, preocupadas de que la pequeña Konemi estuviera herida, para su suerte la pequeña estaba a salvo.

- Estás bien, le dijo Chikane mientras se acercaba a ella.
- Si mamá-Chikane un poco asustada por el ruido que había hecho esa “cosa”, le dijo mientras apuntaba hacia el trofeo.
- Se llama trofeo, pequeña Konemi, le dijo Himeko mientras lo tomaba y lo llevaba hacia donde estaba las dos personas que más quería.
-Y porque lo tomaste?, si es tan pesado, le pregunto Chikane
- Es que no sabía que no lo podía sostener, además me pareció que es muy lindo.

Chikane le pide el trofeo a Himeko, para su sorpresa es el trofeo que ella más quiere, pero a la vez él que más tristeza le da, al recordar el porqué, Chikane comienza a llorar repentinamente.
Himeko vio como las lágrimas descendían por las mejillas de su princesa por lo que se acerca y le pregunta del porque de su llanto, y Chikane empieza a contar el día más infeliz de su vida

Era un día especial en la vida de la pequeña Chikane, como la llamaba su madre Ayako, era el día de la final del campeonato juvenil de tennis, esta oportunidad no iba a estar sólo con la compañía de Motoki-kun como de costumbre, esta vez su madre había tenido tiempo de estar con ella, ya que el campeonato se realizó toda esa semana en Osaka gracias a que, pidió permiso en su trabajo, ella trabajaba en una de las divisiones de la empresa Himemiya, en el área de finanzas.

Los partidos en un principio habían sido fáciles, los ganaba en dos sets con marcadores de 6-2 o 6-0 , pero a medida que fue avanzando sus contrincantes eran más difíciles de vencer, tanto así que en la semifinal casi pierde en tres sets, esa vez logro evitar los 2 puntos de partidos.

El día domingo, el día de la final casi no se juega el partido debido al clima, ese día amaneció con una lluvia torrencial que hizo peligrar la final, pero que afortunadamente dos horas antes del partido la lluvia se detuvo y dio paso a un brillante sol.

Chikane estaba extrañamente nerviosa, nunca antes había estado así antes de una final, presentía que algo malo iba a suceder, a ella no le importaba si perdía, pero no quería hacerlo, quería ganarlo, sabía que su oponente era temible, incluso mejor que ella, pero Chikane quería ganar a cualquier modo, ya que no sabía cuando se iba a dar la oportunidad de que su madre la acompañara nuevamante, en ese momento decidió que si ganaba el torneo iba a dedicar su vida completa a este deporte, pero las circunstancias en que se vio envuelta cuando termino ese día iban a decir lo contrario.

El partido comenzó como estaba previsto a las 14:00 hrs. de ese día domingo, el estadio estaba completo, pero ella no se sentía intimidada, no podía, estaba su madre, la persona que más admiraba y que solo deseaba algún día ser como ella, en lo que respecta a su personalidad y entereza, porque a su físico era idéntica a ella, su madre Ayako poseía los mismos ojos color zafiro y el pelo azulado aunque ella lo llevaba en forma de melena.

Los primeros juegos estaban resultando difícil, estaba perdiendo 3-0, pero ahora era su turno de sacar, antes de hacerlo desvió su mirada hacia donde se encontraba su madre que también estaba mirando hacia ella, cuando las miradas se cruzaron ambas sonrieron, no sabe cómo esa sonrisa le dio la fuerza a Chikane para lograr un increíble ace, su contrincante nada pudo hacer, cuando sirvió la siguiente vez sucedió lo mismo, ya cuando estaba 40-0 su oponente Noriko Naegino, le pudo responder pero no fue suficiente con solo devolver el gran saque que hizo Chikane, ya que ésta le pego con tanta precisión que fue a quedar en una esquina de la cancha, con esto al fin había logrado su primer punto.

Ganar ese punto le dio nuevas fuerzas, pero no lo suficiente, lamentablemente perdió ese set 6-4, pero para el segundo set la historia cambió estaba ganando fácilmente 4-0, esto le aseguraba que se iban a ir a un definitivo tercer set, ya que el segundo lo gano 6-2.

Aunque había gastado bastantes energías durante la hora y media que llevaban de juego Chikane no se había rendido a pesar del calor y las buenas devoluciones de su oponente ella no se había rendido, su madre la estaba animando.

Estaban en igualdad 6-6 y como este set no tenía tie break, tuvieron que seguir jugando hasta que hubiera una diferencia de 2 puntos, ni ella ni Noriko se daban por vencidas, hubo veces que Chikane tenía el match point y otras tantas que lo tenía Noriko. Las dos ya estaban en su límite, pero para suerte de Chikane, le tocaba servir, además tenía un match point, era ahora o nunca, tomó una gran bocanada de aire y tiro con la fuerza que le quedaba, había sido un hermoso ace, con esto ganó el partido, a pesar que su mano terminó sangrando ella juró que sería la mejor jugadora de todo Japón.

Después de las celebraciones que había tenido con su madre y con Motoki-kun, ya era hora de volver a Tokyo para colocar el nuevo trofeo en el estante que tenían en la mansión Himemiya.

Cuando iban en el auto no iban los tres su representante tenía que quedarse en Osaka, haciendo un nuevo negocio con otro cliente que tenía en esa ciudad, así que el viaje fue hecho solo por la madre y la hija, Chikane iba descansando su cabeza en el regazo de su madre que tiernamente le acariciaba la cabeza, pero algo inesperado sucedió la lluvia que había comenzado apenas se subieron al auto ahora se había convertido en torrencial nuevamente, sólo esperaban que el chofer manejara con cuidado, pero eso no sucedió así, un auto que venía en dirección contrariase salio de su carril y casi choca con el auto, gracias al gran reflejo del chofer lo pudo esquivar pero no se dio cuenta que giro bruscamente haciendo que el auto patinara y que detuviera su andar chocando con un gran árbol que debido al impacto cayo sobre el vehículo.

Las cosas sucedieron tan rápido que ni la madre ni la hija alcanzaron a reaccionar a lo que estaba sucediendo. Chikane logra abrir sus ojos ve que su madre estaba inconciente con una herida en su cabeza, de la herida estaba saliendo mucha sangre, ella entró en pánico al ver así a su madre, temió lo peor y no estaba equivocada.

Cuando llegó la ambulancia, ya era demasiado tarde ya no podían hacer nada por la vida de Ayako Himemiya, lamentablemente había fallecido.

Desde ese día Chikane Himemiya jamás volvió a tomar una raqueta, pero conservo todos sus trofeo y especialmente ese que tenía la pequeña Konemi en sus brazos.


- Yo no lo sabía Chikane-chan, le dijo, mientras le limpiaba las lágrimas
- No me gusta decirte cosas tristes mi ángel, no quiero ver tus ojos llorosos., le dijo con ternura
- Lo siento mamá-Chikane no sabía que este trofeo significara tanto para ti, lo dijo mientras dejaba el trofeo a un lado y abrazaba a su madre.

Estuvieron un buen rato, así hasta que Chikane decidió que ya era hora de hacer algo distinto, no quería seguir entristeciendo a su familia, ya que no le gustaba ver triste a las personas que han hecho su vida más feliz.

- Que quieres hacer Konemi, le pregunto Chikane
- Me gustaría ir hacia esa torre de metal, el lugar donde fui dejada por el dios de los Cielos.
- Entonces vamos a la Torre de Tokyo, me parece un excelente lugar, además de una bonita vista, me trae lindos recuerdos, no lo crees así Himeko.
- Si, Chikane-chan, dijo alegremente.

Cuando las tres estuvieron de pie, fue Chikane quien agarró el trofeo y lo dejo donde estaba, cerro la puerta del estante y fue hacia donde su familia la estaba esperando, las tres juntas abandonaron esa sala.

Continuará…




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No me gusta que Chikane no pueda hacer cosillas con su Himeko, pero tenía que parar de escribir escenas Lemon xDDD
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reika
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   28/8/2008, 19:23

pobre chikane que triste recuerdo

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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   30/8/2008, 16:21


Capítulo 16: “Nightmares”


Aún si no quiero mover mis brazos o pierna los muevo, hay alguien que controla todos mi movimientos, pero quien es?, mejor dicho quienes son, me doy cuenta que son dos personas ya que distingo una pequeña conversación, y si mi oído no me falla, son dos niñas, esperen más que niña son una par de jóvenes, pero de que están hablando, no entiendo realmente que dicen, al parecer una de ellas le ordena a la otra que es lo que tiene que hacer, su voz es profunda y clara no hay titubeos en su hablar, la otra muchacha sólo le contesta que sí, su voz es dulce y suave,
pero cuál fue la orden?, no alcanzó a formular una respuesta coherente y mis piernas se ponen en movimiento, al principio sólo estoy caminando, ahora estoy corriendo hacia algún lado, a dónde voy?, porque ahora mi cuerpo se inclina hacia delante en posición de ataque?, ahora lo veo, veo algo que está a varios metros pero no reconozco lo que es, pero aún así sigo corriendo, después de unos minutos estoy en frente de un monstruo, uno de ocho cabezas, me detengo sopresivamente, ahora mi posición es recta, desde mis hombros aparecen dos rayos de luz, desde su interior sale una esfera oscura que se eleva, al parecer no podré alcanzarla, pero me equivoco, mi cuerpo se eleva, persiguiéndola, hacia donde voy?, parece que voy a hacia la luna, no creo que la alcance esa esfera va a gran velocidad, pero parece que si podré, no me doy cuenta y nuevamente desde mis hombros sales una luces brillantes, que hacen que la esfera se detenga y lo consigo, hora de mi mano izquierda aparece una espada, una espada dorada, puedo sentir un gran poder, al parecer atacare a la esfera y así lo hago, cuando la atravieso desaparece en miles de pedazos que se expanden y se pierden en el infinito universo, creo que ahora podré descansar, pero me equivoco, aún debo destruir al monstruo que se quedó en la tierra, al parecer sólo destruí su alma y no su cuerpo, lo sé porque las jóvenes así lo dijeron, otra vez estoy en frente de ese monstruo inerte, para destruirlo, esta vez de mi mano izquierda sale una espada, pero no es dorado su brillo, es plateado, esta espada atraviesa el cuerpo del monstruo, creo que ahora si he terminado, pero no, mi brazo sigue sosteniendo la espada parece que un golpe no fue suficiente, los golpes que fueron necesarios para destruirlo fueron 8, al fin tendré mi descanso, otra vez me equivoco, ahora emprendo el vuelo, mi destino, la luna.

Porqué la luna tiene un campo de flores, pensé que era un territorio árido sin posibilidad que exista vida, pero es verdad, dentro del campo veo a dos jóvenes, una de ellas tiene el cabello dorado, lo tiene recogido en una cola que nace de su nuca, lo que lo ata es una cinta roja, está vestida con un traje de sacerdotisa de color rojo, la otra joven tiene el cabello azulado y lleva el pelo recogido de la misma forma, pero atado con una cinta azul, también esta vestida de sacerdotisa pero su color es azul. Quiero saber de que conversan no logró escuchar, al parecer están discutiendo, pero porque la chica de cabellos azul se coloca una máscara y lleva una espada, es extraño, la otra niña está de pie extiende sus brazos, al parecer quieres ser abrazada por la otra chica, pero me equivoco, no es un abrazo lo que recibió, fue un fatal golpe de espada en su corazón, porque hizo este acto cruel la otra joven?, acaso se odiaban?, pero una vez más me equivoco, la joven deja su espada y corre hacia la otra niña, ya no tiene su máscara, puedo ver que está llorando, cuando la agarra entre sus brazos la niña de cabello dorado le da una mirada tierna no hay reproche, no hay odio. Lo que veo a continuación es un beso, ahora recuerdo, al fin recordé, son mis sacerdotisas, una vez más estoy viendo su despedida y una vez más tengo que cumplir con mi labor. La niña de cabello azul camina por las escaleras del santuario, pero no está triste, le preguntó porqué, ella solo me mira y me sonríe. Una vez más se ha cumplido el rito, lo sé porque empieza a sonar una melodía, una melodía de tristeza, pero que también esconde esperanza, cuando quiero saber de donde proviene, todo se vuelve oscuridad, quiero gritar pero no puedo, no sale ningún sonido de mi boca, pero sigo insistiendo hasta que siento que alguien me está llamando, en un principio no sé quien es, pero continúa llamándome…

- Konemi, Konemi, despierta, le dijo preocupada Himeko
- Ahh, que pasó mamá-Himeko, aún está oscuro, porque me despiertas?
- Porque estabas gritando pequeña, le dijo su otra madre.
- Parece que tenías una pesadilla, le dijo Himeko
- Pesadilla?... al parecer fue un recuerdo… no estoy segura…
- Mejor olvídate de ese mal sueño e intenta volver a dormir, le dijo Chikane.

Y la niña fue envuelta en los brazos de Himeko, su cabeza está por encima de donde está el corazón de su madre, es un ritmo agradable, un ritmo que escuchó hasta que una vez más logró volver a dormir.

Porqué tengo está máscara en mi mano derecha y una espada en la mano izquierda y porque Himiko está en frente de mí esperando a que llegue a abrazarla, no entiendo que se supone que tengo que hacer… “tú sabes lo que tienes que hacer”, me dice una voz, “ya te lo explico Himiko, tienes que hacerlo”, vuelvo a escuchar una voz en mi mente, ahora lo recuerdo, tengo que realizar el ritual, pero porque?, porque tenemos que hacerlo, alguna vez terminaremos con este ciclo, alguna vez seremos libres, “no es el momento de pensar, ahora solo hay que actuar”, me dice una vez más la voz. Entonces me coloco la máscara y empiezo a correr, quiero que este dolor termine pronto y así sucede, con mi espada perforó el corazón de la persona que ha estado siempre a mi lado, la persona con quien comparto el mismo día de nacimiento, la persona que es mi compañera, la persona que es mi amor.
Lágrimas fluyen por mis mejillas, no quería hacerlo, pero no tenía alternativa, la agarro fuertemente entre mis brazos, ella me murmura algo y yo vuelvo a llorar con más intensidad, ahora ella ya no respira, ya no estará más a mi lado, hasta que el ciclo vuelva a empezar, ahora lo que puedo hacer es despedirme de ella con un beso. Ahora estoy caminando hacia un santuario cuando lo hago escucho una melodía, una melodía que me parece familiar… cuando pregunto quien es, nadie me contesta, así que grito, alguien me está respondiendo, pero no se quien es, ahora siento una mano en mi hombro…


- Mamá-Chikane, despierta, le dice Konemi mientras trata de despertarla moviéndola.
- Konemi, que pasa?, le dijo con voz somnolienta
- Es que parece que también tuviste una pesadilla..
- Parece que sí pero se sentía tan real…
- Incluso empezaste a gritar, le dijo preocupada Himeko..
- No hay nada de que preocuparse, mejor intentemos dormir una vez más recién esta amaneciendo…

Por segunda vez en la noche sus dulces sueños son interrumpidos.

Creo que fue la mejor opción no soy capaz de matar a la persona que amo, no por cobardía, sino por amor, espero que lo haya entendido, espero que me perdone, espero que este ciclo sea destruido alguna vez, espero poder tener una nueva vida y que en esa vida me encuentre con ella, espero volver a enamorarme de Kaon-chan, otra vez. Cierro mis ojos no quiero demostrarle el miedo que siento, no quiero que dude en su labor, solo quiero que todo esto termine rápido… ahora solo siento algo frío que atraviesa mi pecho siento como la sangre empieza a brotar de la herida y de mi boca, caigo al suelo, en unos segundos siento un cálido abrazo, es ella, la escucho llorar, intento decirle que no es su culpa ni tampoco la mía, para que este tranquila le dijo que la perdono, cuando siento que las fuerzas me abandonan escucho una melodía que me es familiar, pero no la distingo… ahora sólo veo oscuridad

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Extrañamente esta noche las pesadillas se hicieron presentes en la vida de estas tres personas, extrañamente sus sueños están conectados y extrañamente escucharon una melodía que les resulta familiar, significa que tendrán que sufrir nuevamente una separación o alguien está jugando con sus mentes.

La única persona que no grito en la noche fue Himeko, por lo tanto pudieron continuar descansando hasta muy tarde, pero la pequeña Konemi, no pudo descansar del todo, a ratos se despertaba, a ratos dormía, algunos momentos se sentía angustiada, pero no quería preocupar a sus madres, no quería que la odiaran por saber el verdadero motivo de su estadía en la tierra, así que decidió levantarse, no quería interrumpir sus sueños, muy lentamente se fue levantando de la cama, por suerte ya no estaba abrazada a Himeko, así pudo salir de la habitación, fue hasta la cocina, con la idea de preparar el desayuno con tal de aliviar su angustia y tratar de recompensar la magnifica semana que ha vivido.

En la habitación, las dos personas aún se encuentran durmiendo, sin tener ningún tipo de sueño, hasta que una de ellas cambia de posición y al no sentir el cuerpo de la pequeña Konemi, se despierta, al abrir sus ojos se encuentra con el pequeño ángel frente a ella, así muy lentamente se va acercando, hace días que no estaban solas en la cama, sin pensarlo dos veces, la abraza tan fuertemente que su amada Himeko se despierta, cuando ambas miradas se encuentran no hay que decir sino que inmediatamente se dan el saludo de los buenos días, cuando la pasión iba incrementándose, escuchan que la puerta se abre de un golpe, al mirar que pasaba, se encuentran con la figura de la niña, quien en sus manos trae una bandeja con el desayuno, la pequeña que en ningún momento de su vida como diosa había cocinado, esta vez como niña lo hizo, gracias a que todos los días observaba muy atentamente como se tenían que preparar los alimentos y hasta que el día de hoy tuvo la oportunidad de prepararlo.

Muy lentamente deja la bandeja encima de la cama, lo que contenía la bandeja era tres tazas que contenían café y varias tostadas, aunque algunas estaban algo quemadas, un pocillo con mermelada de mora, otro con manjar y otro un trozo de mantequilla, además de dos rosas rojas que había sacado del jardín.

Sus madres la miraban con asombro y también de felicidad, así que se acomodaron en la cama para disfrutar del desayuno y planear que iban hacer ese día.

De la conversación salieron varias ideas, pero hubo dos en que las tres estuvieron de acuerdo, en que ese día arreglarían el dormitorio de la pequeña y que saldrían a divertirse, el lugar escogido fue el parque de diversiones FantasyLand.

Para que tuvieran el suficiente tiempo para realizar las dos actividades se levantaron rápidamente e hicieron el aseo del dormitorio, luego las tres fueron hasta el dormitorio desocupado que había en ese mismo segundo piso, el lugar no estaba del todo desocupado así que tuvieron que ordenarlo y acomodar las cosas que estaban ahí en otro lado, como la pieza no demuestra que una pequeña la habitara decidieron ese momento de que color la pintarían, su color actual es blanco. La niña dijo que cualquiera estaría bien, pero le insistieron que tenía que escoger uno así que eligió el celeste cielo. Como obviamente no tenían los tarros de pinturas, decidieron ir a comprarlos de inmediato y almorzar fuera de casa.

El viaje en el automóvil ha sido tranquilo, otro día sin nubes en el cielo, y una brisa agradable, la pequeña, le gustaba sentir el viento en su rostro mientras iba sentada detrás del asiento del copiloto, aunque la primera vez que lo hizo, sacó tanto su cabeza fuera de la ventana que casi se ahogó, así que no lo volvió a repetir.

Llegaron hasta una tienda especializada, juntas las tres de la mano, estaban recorriendo el lugar hasta que un vendedor les ofreció ayuda, ellas le pidieron la carta de colores, para ver como era el celeste cielo, ellas pensaron que sería un celeste algo pálido pero no fue así, es un celeste vívido, realmente quedaría muy bien para la pieza de la pequeña Konemi.

Después de tener los dos galones de pintura, fueron otra vez al auto para que no las molestara mientras estaban en el restauran almorzando.

Como querían aprovechar de celebrar que la niña llevaba una semana con ellas, la dejaron escoger que tipo de comida quería, para su sorpresa eligió un lugar de comida rápida, al parecer se esta comportando como una niña normal, pensaron sus madres.

Del menú que había, eligieron comer hamburguesas acompañada por una poción de papas fritas y un refresco.
Al final después de terminar todos los alimentos que contenía la bandeja a Konemi se le antojo comer helado, como no sabía mucho de sabores le escogieron uno de chocolate, porque a que niño no le gusta ese sabor y no se equivocaron. Himeko pidió uno de menta y Chikane uno de frutilla. Los helados fueron disfrutados mientras iban caminando al auto para dirigirse al parque de diversiones.


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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   30/8/2008, 16:23



Como era de esperarse la fila es larga por ser día domingo, pero no hace tanto calor, hay un agradable viento, la fila avanza de a poco hasta que al fin consiguen sus boletos, como es la primera vez que las tres van a ese parque de diversiones no saben por donde empezar, así que se dirigen a mirar un plano del lugar…

- Porque no empezamos por la montaña rusa, dice Chikane
- Mejor empecemos por algo más tranquilo, dijo Himeko
- Y tú que opinas Konemi?, le dice Chikane.
- Mmm la verdad no sé, empieza a mirar a su alrededor para elegir algún juego, luego de mirar por algunos segundos decide ir al carrusel.
- Podemos ir hasta ese lugar, indicaron su dedo índice
- Quieres ir al carrusel?, le dijo Himeko
- Si, le responde alegremente la niña.

Por suerte la fila no es tan larga, sus madres le preguntaron si querían que la acompañara, pero ella decidió ir sola, así que ellas se quedan mirando desde un lado, por suerte Himeko lleva una cámara, así que le toma varias fotos.

La niña mientras está sentada en un caballo blanco, encuentra diversión en ese juego, a veces se pregunta si vale la pena tener una vida inmortal y no poder disfrutar de cosas tan simples, a veces desea quedarse con ellas, pero sabe que ese deseo es imposible de cumplir, el dios de los Cielos no están benevolente como se ve, de seguro debe estar preparando una gran desafío, pensó la pequeña.

Y el tiempo en el carrusel se terminó, de inmediato fue hasta donde había visto a sus madres cada vez que daba la vuelta, las veía felices y le sonreían cada vez que ella las saludaba con la mano.

- Bueno ahora dónde vamos?, Konemi, le pregunta Chikane
- No sé, porque no damos una vuelta antes de decidir, mamá-Chikane.
- Bien pensado Konemi, le dice Himeko, mientras le toma la mano y comienzan a caminar.

El siguiente juego escogido fue un tobogán, el juego consiste en un tronco que va por un riel, pero debajo del riel hay agua, así que después de una bajada las tres se mojan. Cuando salen del juego no se paran de reír, había sido divertido.

Esta vez Chikane no pregunto, sabía dónde tenían que ir

- A dónde vamos Chikane-chan?, le pregunto el ángel
- A la montaña rusa, le dijo tranquila.
- Pensé que lo dejaríamos al final.
- Te equivocas, es la mejor opción, porque así podemos secarnos la ropa.
- Ahh, no había pensado en ese detalle.

Esta vez la fila era más larga que en los otros juegos, cuando llegó su turno, la niña fue medida para verificar si podía subir a la montaña rusa, por suerte su medida era la mínima exigida, así que fueron rápidamente hasta el primer carro y esperaron hasta que comenzó el juego.

Chikane no sabe si la que gritaba más era su adorado ángel o la diosa de la espada, que ahora es la pequeña Konemi, los gritos comenzaron desde que se inicio la vuelta, ella pensaba que su ángel gritaría, estaba segura, pero que la pequeña Konemi lo hiciera, le sorprendió de sobremanera.

- Al fin termino, dijo aliviada Himeko, aún un poco mareada
- Y tú Konemi, como te sientes, le pregunto Chikane.
- Bien, pero no pensé que fuera tan divertido…
- Te divertiste? pensé que tendrías miedo, le pregunto Chikane.
- Bueno, al principio si, pero después fue divertido.

Y así se paso la agradable tarde del día domingo, las tres se divirtieron, pero ya era hora de volver a casa, una nueva semana estaba por comenzar.

En el trayecto de la casa, Konemi se quedo dormida, todas las emociones que vivió ese día jamás las olvidaría, ni tampoco en todos los juegos que disfruto ese día.

Como su dormitorio no estaba listo, la acostaron nuevamente en la cama en el medio, como la niña estaba tan dormida que apenas se despertó mientras le colocaba el pijama, su mamá Himeko.

Como la niña estaba durmiendo, las amantes decidieron tomar un baño juntas y disfrutar un poco de intimidad.

Y así fue como se fue una semana, nuevos desafíos las esperan a partir del lunes, lo que desean es poder dormir tranquilas, tener sueños agradables no volver a tener esa horrible pesadilla, pero sabían que esa pesadilla era un recuerdo que habían vivido en unas de sus vidas pasadas, pero no quisieron comentarlas para no preocupar a las personas que más amaban

Continuará…



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Debo de admitir que me quedo extraño este capitulo, pero como digo todo tiene su razón
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reika
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   31/8/2008, 23:37

que linda familia
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   2/9/2008, 10:22



Capítulo 17: “Freelance Photographer”


Himeko Kurusugawa era saludada por el portero del edificio como todos los días, desde hace más de 6 meses, que es el tiempo que ha estado viviendo en Tokyo y casi los mismos meses que se ha reencontrado con la otra mitad de su existencia, su adorada Chikane, en medio de la calle no muy lejos de este edificio.

Durante estos meses ha realizado un destacado desempeño, ha aprendido nuevas técnicas de su profesión, ha hecho a un buen amigo y ha logrado tener una familia, algo atípica pero una familia de todas formas.

Como es la rutina de todos los días, deja su bolso en el suelo a un costado de su escritorio, ordena un poco, ya que se retira tan a prisa que no alcanza a hacerlo, la razón es que su princesa y su hija la recogen todos los días en el trabajo y no le gusta hacerlas esperar, las extraña demasiado, a veces desea no tener que trabajar, pero ese pensamiento le dura algunos segundos, ya que no quiere ser una carga para Chikane, además le encanta tanto la fotografía que no lo dejaría por nada en el mundo, eso es lo que pensaba mientras termina de acomodar unos papeles, luego enciende su laptop, dónde revisa su correo, para ver si Mako-chan le ha enviado algún correo, pero nada, no hay ningún mensaje de correo en la bandeja de entrada, sólo correo basura que inmediatamente lo elimina.

A parte de ver el correo de vez en cuando lee el periódico en su versión digital y visita tiendas de electrónica, para saber cuáles son las últimas cámaras que ofrece el mercado, solo para saber, no para comprar ya que por nada cambiaría la cámara que le regaló Chikane días antes del concierto, además tiene su vieja cámara que aún funciona, no necesita otra. También revisa la sección de mp4 y mp3 quiere cambiar su viejo reproductor, ya que su capacidad es muy baja y le da un poco de pereza estar agregando y eliminando carpetas, la música la escucha mientras viaja en el autobús cuando recorre la ciudad gracias a las diligencias que le ordena su jefe.

Ha tenido la oportunidad de conocer mejor esta ciudad, pero hubo veces en que se perdió, por ir distraída en sus pensamientos y también a causa de su torpeza, que no ha querido abandonarla en todo estos años. Ella pensaba que cuando fuera una mujer adulta esta característica de su personalidad se iría, pero se ha equivocado a veces piensa que se ha acrecentado, pero ya no le hace caso, ya que su Chikane la ama por sus fortalezas y también por sus debilidades.

En una de esas oportunidades que se perdió, le costó trabajo ubicarse, no quería preguntar debido a su timidez, pero tuvo que hacerlo y cuando lo hizo sus mejillas se tornaron rojas y su voz apenas era audible, para no repetir la vergonzosa experiencia, siempre llevaba consigo un mapa, que le ha sido útil y que ha marcado los lugares que más le ha gustado y que antes de la llegada de Konemi había tenido citas con su princesa.

Konemi, pensar que ella es la diosa de la espada, Ame no Murakumo que llegó a su casa, cuando estaba finalizando su cumpleaños, bueno no solo él de ella sino el de Chikane también. Cuando supo la verdadera identidad de la niña, todos sus temores y miedo afloraron dentro de su corazón, sabía lo que significaba, que tenía que repetir el ritual de su vida pasada, matar o ser asesinada por el amor de su vida, pero esos sentimientos se fueron tan pronto como la niña le dijo que solo quería estar con ellas, además fue Ame no Murakumo que las libero de su destino así que no se podían oponer a que viviera con ellas, pero Himeko no pensó en un pequeño detalle, que ya no serían dos personas en la cama, sino tres, así que el placer de disfrutar y acariciarse tenían que ser en otro momento y claramente sin la presencia de la niña, el mejor lugar para disfrutar de su amor ha sido el cuarto de baño, cuando ambas disfrutan de una rica tina caliente.

Cuando su mente se estaba inundando de gratas imágenes, su pensamiento fue interrumpido por el sonido de su celular, el que le indicaba que tiene un mensaje de texto. El mensaje que lee es el siguiente:

Mi hermoso ángel, con Konemi ya estamos en casa, en algunas horas más comenzamos a pintar el dormitorio. Que tengas un lindo día, BESOS, Konemi te manda uno también.


Como todos los días Himeko leyó el mensaje que le envía Chikane y ella lo responde:

Mi amada princesa, te mando muchos besos y a la pequeña Konemi también, espero ver el resultado de su trabajo.


Después de haber mandado el mensaje, saluda a las personas que van llegando y realiza su trabajo mientras llega un momento de relajo donde bebe una taza de café, a veces esta sola o a veces la acompaña Mamoru Aoba.

Ahora que esta devuelta en su escritorio, desde uno de los cajones agarra uno de los rollos fotográficos que aún no revela y que tienen que estar para el día viernes, así que camina hasta la habitación que funciona como revelado

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Al terminar de limpiar la cocina, fueron hasta el dormitorio principal, para ordenarlo, como salen de la casa tan rápido en la mañana que no tienen tiempo ni siquiera de lavar las cosas que ocuparon para el desayuno, lo hacen una vez que están de vuelta en casa, después de arreglar el dormitorio van hasta el cuarto que ocupara la pequeña Konemi, como el día anterior no alcanzaron a retirar todas las cosas, ahora es lo primero que hacen antes de empezar a pintar.

- Creo que eso era todo, ahora si podemos comenzar con la pintura Konemi, dijo Chikane mientras ven todas las cajas arrumadas en el garaje
- Eran hartas cosas, mamá-Chikane…
- Ya ves lo desordena que es tú otra madre, dijo en tono burlón

En aquel cuarto la mayoría de las cosas que estaban almacenadas eran de propiedad de Himeko, la mayoría eran rollos fotográficos que quien sabe de cuando son, revistas y también algunos mangas, la mayoría son de contenido shoujo.
También había objetos que le pertenecen a Chikane, como revistas de música y algunas de negocio

- Vamos tienes que vestir ropa adecuada para que podamos pintar tu cuarto

Y Chikane está de vuelta a la casa con la pequeña a la que lleva de la mano.
Del armario elige unos pantalones deportivos y un polera y la abriga con una chaqueta deportiva también y le cambia los zapatos por zapatillas. Ella también se cambia de ropa y elige un atuendo similar al de Konemi y para terminar ambas recogen su cabello con una cola de caballo.

Ahora vuelven al dormitorio para comenzar con su trabajo.

- Creo que debemos empezar por este lado Konemi, que opinas, le dice Chikane mientras le indica la pared elegida, que es la que tiene la ventana que da hacia el jardín.
- Bien, mamá-Chikane.

Al principio les costo un poco de trabajo agarrar el ritmo, pintaban de cualquier manera hasta que Chikane vio que no le daba muy buenos resultados así que decidió comenzar por el lado derecho de la pared y Konemi desde el otro extremo, así no se tropezarían la una con la otra y también para hacer una pequeña competencia.

Nadie iba a pensar que la princesa Miya-sama alguna vez en su vida iba a realizar este tipo de trabajo, claro, ella lo tenía todo o casi todo así que pintar un cuarto y en compañía de su hija, nadie lo pensaría ni siquiera ella en sus sueños se imagino estar viviendo este tipo de situación, estar con la mujer que amó en su otra vida y estar acompañada por la diosa de las espadas en forma de una pequeña niña.

- Vamos Konemi, no me digas que ya estás cansada, le dijo cuando la miraba de reojo para ver que la niña no tenía ningún problema.
- Es que no alcanzo, le dijo la niña tratando de pintar más arriba de lo que le permitían sus brazos, para hacer eso estaba saltando y no le daba muy buenos resultados.
- Pero pequeña si sigues saltando te vas a cansar y no alcanzaremos a terminar de pintar.

A Chikane se le ocurrió ir a buscar una silla para que la pequeña pintara más allá de lo que le permiten sus brazos.

- Mejor súbete a la silla, así podrás pintar hasta donde puedas, ya después termino lo que no alcanzaste a pintar.
- Gracias mamá-Chikane.

Pasaron toda la mañana pintando, tomando algunos descanso. Cuando estaban tomando el último Konemi, se le ocurrió jugarle una broma a su madre.
Cuando Chikane le informo que ya era hora de almorzar, no se percato que la pequeña aún estaba con el rodillo en la mano cuando sintió algo húmedo en su mano, era el rodillo con pintura que se estaba deslizando desde su mano hasta su codo, sobre su piel, ya que después de media hora de estar trabajando le había dado calor, así que se quito la chaqueta y se quedo con la polera.

- Crees que este juego lo puedes hacer sólo tú, estas equivocada.

Entonces Chikane corre hasta donde esta su rodillo, le echa un poco de pintura y persigue a la pequeña. Konemi era escurridiza, le costo trabajo atraparla y cuando lo hizo en vez de pintarle el brazo le pinto las dos mejillas y soltó una gran carcajada.

El juego duró hasta que a la pequeña le sonó el estómago, por lo que Chikane lo dio por finalizado, el resultado, ambas resultaron con su ropas pintadas, así como algunas partes de su cuerpo. En cuanto la pieza, habían pintado la mitad del dormitorio

__________________________________________________________________

- Así que así fue tu fin de semana Himeko, le dijo Aoba-kun, que ahora la trata con mas familiaridad, ya no es Kurusugawa-san, sólo Himeko.
- Aún tengo la sensación de estar en esa montaña rusa, creo que no volveré a subirme en un buen tiempo, le dijo mientras cerraba su caja de almuerzo.
- Espero ver las fotos, le dijo su amigo.
- Hoy no podrá ser, no traje la cámara ni tampoco la tarjeta de memoria, pero esta semana de seguro que te las muestro.
- Y que tal el tuyo Mamoru-san.
- No tan emocionante como el tuyo, pero bien. Salí con unos amigos.
- En busca de chicas, cierto, le dijo riéndose Himeko.
- Se podría decir que sí…
- Y te fue bien?
- No podría decir que bien pero tampoco mal, pero por lo menos me divertí.
- Espero que la próxima vez consigas una novia, para que no trabajes tanto los fin de semana, no todo la vida es trabajo.
- Lo dices porque estás muy feliz viviendo con tú amada Chikane-chan y la pequeña Konemi, le dijo burlándose de ella.

La reacción de Himeko fue siempre la misma en esta situación, sus mejillas coloradas

- Te dije que no me molestaras ya sabes que me sonrojo con facilidad.
-Por eso mismo lo sigo haciendo, me parece tan divertida tu reacción que no lo puedo evitar.

Las bromas se vieron interrumpidas solo porque ya era hora de volver al trabajo, siempre tenían este tipo de conversaciones y Himeko siempre terminaba con sus mejillas coloradas, pero no le molesta, le agrada tener como amigo a Mamoru

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- Creo que mejor continuamos mañana, el dormitorio tiene demasiado olor a pintura, eso puede ser malo para tu salud, además aún tenemos que quitarnos la pintura, le dijo Chikane después de que terminaron de almorzar y dejar limpia la cocina.
- Como digas mamá-Chikane.

Entonces las dos ahora se fueron a bañar y estar lista para ir a buscar a Himeko, no quería que viera el fruto del pequeño juego que habían tenido

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- Entonces, de eso estarás a cargo Kurusugawa-san, le dijo su jefe en su oficina donde estaban reunidos todas las personas que trabajan para Hana Magazine. Esta vez iba a trabajar sola, no iba a conformar equipo con Aoba-kun, le pareció extraño, pero no podía refutar la decisión de su jefe, no por temor, sino que no le gustaba crear conflicto y esto no valía pena.

Cuando la reunión ya había finalizado, los amigos comentaron la extraña decisión de su jefe.

- Es extraño que esta vez no asistas conmigo a ese evento, pero lo que más me extraño fue que iré sola.
- Creo que el jefe confía en ti, no tendrás problema.
- Pero soy fotógrafa, no reportera.
- Pero Himeko, a cuantos eventos hemos asistido, creo que al ver lo que hacía, serás capaz de hacer lo mismo, además no es tan difícil.
- Gracias por tu confianza, espero no defraudar a nadie.

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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   2/9/2008, 10:24


Diariamente Himeko solo espera que su reloj den las cinco de la tarde para retirarse y bajar rápidamente al encuentro de su familia, pero esos cinco minutos siempre pasaban tan lentos.

Y como ha sido la costumbre, Chikane y la pequeña Konemi están esperándola en el automóvil que esta estacionado en un costado del edificio.
Cuando ven acercarse a Himeko las dos se bajan del auto para saludarla.

En algunas ocasiones van a dar un paseo, otras veces van a comer a algún restauran u otras veces se vuelven a casa rápidamente, esta vez la opción es volver a casa de inmediato, el porqué, es que Himeko quería ver como está quedando el cuarto de la pequeña Konemi

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- Así que eso fue lo que pasó, dijo Himeko, mientras veía algunas manchas en el piso del dormitorio de la pequeña
- Fue la culpa de Konemi, le digo Chikane
- No soy la única que tiene la culpa, mamá- Chikane me persiguió hasta que consiguió pintarme la cara.
- Veo que la pasaron muy bien, dijo dulcemente Himeko.
- Si, mamá-Chikane es muy divertida, pensé que era más seria.
- También estaba pensando en eso pequeña, le dijo Himeko.
- Hay algún problema en que me divierta, dijo Chikane sonando un poco molesta.
- Nada de eso Chikane-chan, es que pensé que no te gustaba tener a Konemi con nosotras.
- Nada de eso Himeko, bueno al principio no me gusto mucho la idea, pero estar con Konemi, cambió mi forma de pensar, además es muy buena compañía y me entretengo enseñándole a leer y escribir.
- Por cierto, dijo Himeko, como van esos estudios.
- Muy bien mamá-Himeko, mamá-Chikane me enseña bien.
- Por qué no le muestras lo que has aprendido hoy?

La niña abandona la habitación para ir hasta la sala de música y tomar su cuaderno.

- Tienes una bonita letra, Konemi, le dijo Himeko, mientras veía lo que estaba escrito en las hojas, lo que la pequeña escribió fueron primero las vocales y después el alfabeto hiragana.
- Es bastante inteligente, pero aparte de eso escribió algo más, avanza unas hojas más Himeko, le dijo la princesa.

Y Himeko volteo algunas hojas para encontrar lo que había escrito Konemi, lo que había escrito no era demasiado complejo, pero si algo muy tierno, escribió el nombre de ella y el de Chikane, anteponiendo la palabra mamá.

Como lo esperaba Chikane a Himeko se le cayeron algunas lágrimas, pero no se preocupó porque sabían que eran lágrimas de felicidad. Dejo a un lado el cuaderno y se fue a abrazar a la pequeña y le dio un beso en la frente.

- Porque mejor no bajamos, todavía la pieza huele a pintura, además ya es hora de preparar la cena, dijo Chikane, antes de que Himeko no pudiera detener su llanto.

Las tres abandonaron la habitación para dirigirse a la cocina.

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- Supongo que mañana se dedicaran más a pintar que a jugar, dijo Himeko, mientras estaba terminando de vestir a Konemi, aunque la niña tuviese un aspecto de 10 años, aún no sabía vestirse o podríamos decir que le gustaba que Himeko la vistiera todos los días.
- No te prometo nada Himeko, todo depende de Konemi, si ella empieza no me queda más alternativa que responderle, dijo Chikane que estaba leyendo un libro acostada en la cama.
- Y yo no sé si tendré ganas de jugar, pero si te prometo que terminaremos de pintar mi cuarto.
- Espero, aunque aún falta comprar algunas cosas, para que te cambies, dijo Himeko que estaba cambiándose de ropa.

Después de la mini conversación, se apago la luz del dormitorio, solo estaba encendida la lámpara de la mesa de noche de Chikane que estaba leyendo un libro de misterio, pero después de media hora acompañó a su familia a dormir

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Himeko ya estaba en su trabajo, Chikane y la pequeña Konemi estaban pintando el dormitorio, ajenas a lo que estaban planeando dos personas, eso lo averiguarían pronto ya que una saldrá perjudicada de ese plan.

El evento que tenía que asistir Himeko era una exposición de obras de arte, en la nueva galería que había abierto hace algunos meses, el día de hoy se presentaría un destacado pintor.

Ella estaba nerviosa ya que no contaba con la compañía de su amigo Mamoru, para calmarse un poco decidió visitar la exposición sola. A ella nunca le había llamado la atención la pintura lo de ella era la fotografía, aunque aún no ha tenido la oportunidad de estar en una exposición, lo deseaba de todo corazón, pero la asignación fue esta, su otro compañero de trabajo fue el que tuvo la oportunidad de cubrir dicha exposición, pero se acordó de las palabras de Chikane-chan, que mejor era tener un vasto conocimientos de todas las artes.

Cuando completo el recorrido, era la hora en que el pintor se dirigiera a todos los periodistas que estaban presenten, no sabía que preguntar, así que sólo se limitó a tomar fotografías y de tratar de realizar una pregunta coherente, pero nada se le ocurrió, así que decidió que para hacer el articulo sólo haría un resumen de lo que vio y tratar de acordarse de las preguntas que habían echo las otras personas.

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A Himeko la fue a buscar su familia, la exposición había terminado aproximadamente como a las 20:25, ellas llegaron a los 5 minutos después, realmente esta feliz de tener una familia así, de tener una verdadera familia la que nunca tuvo, pero no vale la pena recordar eso, se dijo así misma

Cuando estaban en el auto pensaron en ir a algún lugar, pero Himeko dijo que prefería ir a casa, mañana es viernes y estaba algo cansada.

Lo que Himeko no se imagina que mañana viernes tiene que tener bastantes energías y soportar una desagradable noticia, sería el comienzo de sus problemas.

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Extrañamente ese día viernes 14 había amanecido nublado, bueno no tan extraño porque ya estaban en otoño, pero algo la estaba incomodando desde que se despertó, no era porque había tenido pesadillas, todo lo contrario, pero algo le apretaba el pecho, esa sensación no la había tenido hace bastante tiempo, sólo espera que se quede en un mal presentimiento

Aún después de tomar el baño acostumbrado, la sensación seguía inundando su pecho, incluso había tenido problemas en la cocina cuando estaba preparando el desayuno, algo inusual en ella, claro que era algo torpe, pero en lo que respecta a la preparación de los alimentos no había tenido ningún error, bueno solo uno, que fue el incidente de las setas Shiitake, pero desde ese momento era precavida, ahora tenía un desastre en la cocina, a Chikane le extrañó el comportamiento de Himeko, pero cuando le preguntó si había algo que le molestaba, ella dijo que no, que estaba bien, no siguió insistiendo

__________________________________________________________________

Unos pocos momentos antes de que terminara el día laboral, el jefe llamó a Himeko, ella pensaba que había algo malo con la redacción del artículo, debido a que era la primera vez que hacía uno, de seguro debe tener un montón de errores, pensaba.

Su jefe tenía un rostro bastante serio que Himeko en todos los meses que lleva trabajando jamás lo había visto, estaba comenzando a preocuparse.

- Siéntese por favor, Kurusugawa-san

Himeko camino hacia donde estaba la silla y se sentó, tratando de mantener la calma. Su jefe comenzó a hablar

- Respecto a las fotografías y al articulo del día de ayer, tengo varias indicaciones que hacerle, le dijo con el mismo rostro serio acompañada de una voz neutral.
Como siempre las fotografías han sido excelentes, realmente es muy talentosa y creo que ha mejorado con el transcurso del tiempo que ha estado trabajando aquí y le puedo afirmar que mejorara día a día, pero… - hizo un breve pausa- del artículo me esperaba algo similar, pensé que después de haber trabajado tanto tiempo con Aoba-kun, aprendería algo de él, pero me defraudo.
- Pero jefe, usted sabe que soy sólo una fotógrafa y que no estudie para ser periodista, era de esperarse que el artículo no tuviera la misma calidad de Aoba-kun.
- Eso lo sé señorita Kurusugawa, pero tenía grandes expectativas acerca de este trabajo y lamentablemente tengo que darle una lamentable noticia.

Ahora si que estaba nerviosa, se temía lo peor y no estaba preparada para escuchar lo que tenía que decir su jefe.

- Tengo que comunicarle que usted ya no trabajara más para Hana Magazine, está despedida.

Su corazón se aceleró, sus ojos estaban muy abiertos, su mente aún estaba procesando lo que le había dicho su jefe.

- Pero por qué?, siempre he hecho muy bien mi trabajo.
- No siempre, esta vez no, esta asignación era la prueba y lamentablemente no la aprobó y me vi en la necesidad de despedirla.
- Pero…
- Nada de peros señorita- su jefe estaba abriendo unos de los cajones de su escritorio para entregarle un sobre, era su finiquito- aquí tiene, le dijo

Himeko no tuvo otra opción que aceptarlo y de inmediato se puso de pie, se despidió rápidamente de su ex jefe y cerró la puerta. Por suerte aún no caían lágrimas de sus ojos, se mantuvo lo más firme posible, se fue hasta su escritorio recoger toda sus cosas y salir lo más rápido del edificio, ni siquiera se despidió de su amigo.

El ex jefe de Himeko, no tenía la mínima intención de despedirla, por el contrario, encontraba que la chica era muy talentosa y buena persona, pero alguien superior a él, lo había obligado a despedirla, ahora estaba realizando una importante llamada telefónica.

- Buenas tardes señorita, por favor dígale a su jefe que ya cumplí, ya despedí a la señorita Kurusugawa.

Sin nada más que decir colgó el teléfono. La decisión de despedir a Himeko no había sido de él sino de uno de los dueños del edificio H&U, como no quería tener problemas con él, el antiguo jefe de Himeko tuvo que aceptar la petición sin hacer más preguntas

- Que le habrá echo esta chica, para que el dueño me haya pedido que la despidiera, se preguntaba el hombre.

Mientras que en el despacho del dueño del edificio, que no estaba ubicada en ese lugar, su secretaria le entrega el mensaje, el hombre no dijo nada, en sus labios se dibujo una pequeña sonrisa.

- Esto es sólo el principio Himeko Kurusugawa, dijo con algo de fastidio el hombre mayor.

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Antes de que saliera del edificio, había comenzado a llover de manera copiosa y Himeko no había traído paraguas, cuando salio del edificio su mirada se dirigió hacia el cielo y una lágrimas aparecieron de sus ojos amatistas y recorrieron sus mejillas, las lágrimas se mezclaban con la lluvia.

Muy lentamente se puso en marcha, y dio un último vistazo al edificio y camino hacia donde se supone que estaría estacionado el auto, pero aún su familia no ha llegado a recogerla.

Continuará…




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Muy pronto nuevo capitulo
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   10/9/2008, 01:22



porque no es juto porbre himeko


perdona la tardanza esque he estado muy ocupada
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   10/9/2008, 22:39

Capítulo 18: “Frustraciones”

Era ya medianoche, la lluvia seguía cayendo con gran intensidad, ahora estaba acompañada de truenos y relámpagos, Chikane no podía dormir, estaba pensando en la situación de hace algunas horas.

Himeko no estaba temblando por el frío que acompañaba la lluvia, es más, apenas notaba que estaba lloviendo, sino porque había sido despedida, en su mente aún resonaban las palabras crueles de su jefe y su expresión seria. A ella no le importaba quedarse sin trabajo, sabía que si se esforzaba podría conseguir otro, la razón
principal de su sufrimiento era que no iba a conversar con su amigo, el amigo que había sido testigo de cómo había cambiado su vida desde que se encontró con Chikane, por supuesto del hecho de que tendría que acostumbrarse a un nuevo ambiente de trabajo, lo que implica conocer nuevas personas, y ahí está el
problema, su timidez, le costaba mucho entablar nuevas relaciones y pensar en eso le causaba inseguridad y algo de temor. Cuando estaba por llorar con más fuerzas, escucha el ruido del motor del automóvil de su princesa, su familia al fin había llegado.


Chikane estaba realmente preocupada, estaba llegando tarde a recoger a su ángel, el motivo fue algo simple, pensaba que armar una cama era simple, siempre y cuando tuviera la instrucciones, pero craso error, le tomó más tiempo de lo pensado en armarla y la lluvia tampoco ayudaba.

Pero no conseguía nada con preocuparse, sabía que su Himeko estaría esperándola en el vestíbulo del edificio, debido a la lluvia, además le había mandado un mensaje que llegaría algo tarde para recogerla, lo que no sabia Chikane, era que Himeko nunca leyó el mensaje, tampoco de que quería salir lo antes posible de ese lugar.

Chikane no podía creer lo que estaba viendo, Himeko estaba esperándola en el mismo lugar de siempre, estaba empapada, pero lo que más le extrañó fue ver una caja a su lado, pero no había tiempo de hacer conjeturas, tenía que salir del auto para ayudarla a cargar dicho objeto e irse a casa pronto.

Himeko ve que se está acercando Chikane, quería sonreír pero no podía, quería correr a su lado, pero las piernas no le contestaba, quería hablarle, pero no salían palabras, no hasta que su princesa le habló.

- Himeko, no llores, ya llegué, le dice al oído mientras la abraza, sabía que Himeko era sentimental y llorona, pero el hecho de que se haya retrasado en venir a buscarla no era un motivo para llorar de esa manera, además porque estaba en ese lugar.

Himeko apenas le susurró un hola, y no respondió el abrazo

- Mejor vamos al auto, tenemos que llegar a casa para que tomes un baño

Chikane no le quiso hacer más preguntas, sabía que ese lugar no era el mejor sitio para conversar.

El viaje del auto fue silencioso, nunca antes había sido así, siempre eran muy amenos con las conversaciones de las tres, pero esta vez sólo hubo algunos intercambios de palabras sin demasiada importancia.

Himeko a veces temblaba, por cusa del frío y de seguir repitiendo en su mente lo sucedido hace pocos minutos, así que sólo miraba por su ventana y muy pocas veces giro su cabeza hacia su lado derecho para ver a Chikane.

______________________________________________________________________________________________

Ahora que Konemi ya estaba en su propio cuarto, las dos estaban a solas en la cama, era la oportunidad de preguntarle lo que le pasaba a su ángel.

- Me vas a decir lo que te sucede Himeko, esta vez no quiero evasivas, sólo la verdad., le dijo mirándola seriamente.

No con mucho ánimo de contestar, se voltea a ver a su princesa, sabía que su comportamiento era
exagerado, pero no pude evitarlo, se sentía fracasada, no había podido satisfacer las expectativas de su jefe y reuniendo todas sus fuerzas, le contó lo sucedido.


- Pero Himeko, no tienes que estar tan deprimida, sabes que eres buena en tu profesión, de seguro el lunes consigues de inmediato otro trabajo y si Aoba-san es un buen amigo no perderán el contacto tan fácilmente.
- Lo sé pero me siento muy mal, le dijo entre sollozos.

Para calmarla la abrazó, pensando que así podía quitarle la angustia y al parecer había tenido éxito.

- Lo que me parece extraño es el motivo que le dio su jefe, no tiene mucha validez, pensó Chikane, antes de dormir, pero los truenos le habían quitado el sueño

En la noche a veces el pequeño ángel dice algunas palabras sin sentidos o palabras que no son entendibles o a veces se mueve bruscamente, en definitiva no está logrando tener un buen descanso, pero Chikane no le habla
tampoco intenta tranquilizarla, no porque le sea indiferente, sino porque es la primera vez que ve en ese estado a Himeko y de verdad no sabe como afrontar dicha situación, sólo espera que empiece un nuevo día e intentar distraerla, para que se le olviden todas sus preocupaciones.


La tempestad eléctrica había cesado, pero aún sigue lloviendo, Chikane consiguió tener algo de descanso muy breve y Himeko estaba plácidamente durmiendo, de no ser porque la pequeña Konemi entro a ver como estaba su madre, ellas aún seguirían durmiendo. La pequeña estaba preocupada, algo la inquieta, puede intuir lo que es, pero prefiere que pase el tiempo y ver como evolucionan estos acontecimientos, ella desafortunadamente también tuvo una noche intranquila, no estaba acostumbrada a ese fenómeno climático y además de estar emocionada por estar en su propia habitación, aunque extrañaba la compañía de sus madres por las noches, sabía que no podía seguir interrumpiendo.

La niña entra muy despacio y lentamente se va acercando a un lado de la cama, se dirige hacia donde está Chikane, ya que pudo notar que ella está despertándose.

- Buenos días mamá-Chikane, le dice en tono muy bajo, casi susurrando.
- Buenos días Konemi, lo dice con el mismo tono de voz.

Luego del saludo Chikane se levanta, no quiere iniciar una conversación con la pequeña, no quiere despertar a Himeko, lo mejor es bajar a la cocina y preparar el desayuno.

______________________________________________________________________________________________

Al parecer la salud de Himeko se vio afectada por la lluvia de ayer en la tarde, había amanecido con tos y con algo de fiebre, para que no empeorara su situación Chikane y Konemi le ordenaron quedarse en cama por lo menos el día de hoy.

Después de compartir el desayuno en la cama, Himeko se vuelve a dormir y producto de la fiebre comienza a tener un extraño sueño.

Sus ojos poco a poco se acostumbran a la cegadora luz que proviene de un costado, cuando sus ojos se
habitúan a la incesante luz, puede ver el paisaje que la rodea, le resulta familiar, pero aún no puede estar segura de dónde está, por un lado hay grandes montañas, en su lado derecho el mar y enfrente de ella un gran árbol, su impulso es ir donde esta el árbol, ahora que mira con detención el lugar, puede saber donde esta, esta en un cerro, cuando mira hacia abajo ve un pequeño pueblo, se ve pequeño por la altura en que está mediante otro impulso comienza a caminar, quiere conocer y saber cuál es el nombre de la ciudad.


En un principio pensó que era un pueblo abandonado, no se veían personas en las calles ni en las plazas, pero siguió caminando hasta encontrarse con un perro.


- No creo que tú me seas de mucha ayuda, cachorrito., le dijo tiernamente mientras le acariciaba la cabeza.

Y siguió caminando, para su sorpresa tenía compañía, el pequeño cachorro, la estaba acompañando, no se había dado cuenta hasta que el perrito le estaba jalando su pantalón.

- Quieres jugar, amigo?

El perrito le movió alegremente su cola y le dio algunos ladridos, después de eso Himeko comenzó a correr por un camino de tierra, siguió corriendo hasta que el cachorro le atrapó la pierna nuevamente.

- Está bien ganaste, ya puedes soltarme.

El perro parecía entender lo que Himeko le estaba ordenando por lo que decidió soltarla, ahora estaban en un lugar distinto, esta vez Himeko supo dónde estaba, estaba en frente de su casa, la casa en que había vivido por 21 años.


Como estaba guiada más por los impulsos más que por su razonamiento entró por unas de las ventanas, su acompañante también ingresó a la vivienda.

La casa estaba de la misma forma en como la recordaba, sólo esperaba que nadie la encontrara así que sigilosamente comenzó a recorrerla, cuando estaba segura de que no había nadie en ese momento fue hasta donde está su cuarto, ahí se llevó una sorpresa.

En la cama estaba sentada una niña de unos 9 años, la pequeña estaba concentrada leyendo un libro, pero no podía ver de que libro se trataba así que se acercó a la niña, pero la niña al parecer no notaba su presencia, así que decidió saludarla, pero aún así la niña no volteaba a mirarla, cuando Himeko observó detenidamente a la niña se llevo una sorpresa, era ella misma, no podía creer lo que estaba viendo. Eso le hizo recordar que le gustaba leer cuentos de hadas eso la distraía un poco de su sufrimiento; la falta de cariño de su padre y la ausencia de su madre.

Cuando esta segura que la niña no podía verla, la pequeña gira su cabeza y la mira detenidamente, luego se pone de pie y avanza, alza su mano derecha, “parece que quiere tocar mi rostro, pensó” y así fue la niña coloco su mano en la frente, su mano estaba fría y algo húmeda…

- Perdón por despertaste Himeko, pero tenía que cambiar el paño en tu frente, le dijo su princesa.

Himeko no dijo nada, aún estaba pensando en el extraño sueño que había tenido. Pasaron algunos segundos.

- Gracias Chikane-chan…dijo suavemente
- No tienes que agradecerme. Como te sientes, la pequeña Konemi está preocupada ha estado todo el día cuidándote.
- Dónde está?
- Hace poco fue al jardín, pero ya debe estar por volver, pero como te sientes.
- Mejor, pero siento el cuerpo adolorido…
- Lo bueno es que la fiebre ha bajado ahora tienes que comer algo para que te recuperes más rápido.
- Pero no tengo ganas de comer.
- Lo siento pero no te puedes negar, Konemi y yo te tenemos preparada una rica sopa..

Chikane estaba tratando de convencer a Himeko para que se alimentara, cuando se aparece en el cuarto Konemi con tres rosas rojas y una blanca, con este regalo pretendía subirle el ánimo a su madre.

- Mamá-Himeko, despertaste, estas bien?, dijo exaltada Konemi, ya que pensó que su madre no iba a despertar en todo el día, bueno estuvo la mitad del día durmiendo.
- Ya estoy mejor, le dijo a su hija.

Konemi se acerca a la cama y el entrega las rosas

- Gracias por las rosas y por cuidarme Konemi, finalizo sus agradecimientos con una dulce sonrisa.
- Ahora Konemi, tienes que ayudarme a convencerla para que coma, no quiere probar la sopa que hicimos.
- En serio mamá-Himeko?, tienes que tomarte la sopa, no has comido desde el desayuno y eso fue hace muchas horas.
- Muchas horas?, creo que han sido un par, pero no creo que demasiadas…
- Te equivocas Himeko, ya son las 5 de la tarde, realmente estábamos preocupadas de que durmieras tanto, pero es comprensible por la fiebre alta que tenías.
- OH, perdón por preocuparlas, parece que sigo siendo una persona débil, dijo casi a borde de las lágrimas.
- No digas eso mamá-Himeko, tú eres una persona muy fuerte, lo malo es que eres distraída, mira que estar esperándonos ayer, cuando te mandamos un mensaje para que no salieras del edificio y nosotros ir a
buscarte.

- Mensaje?, no vi ningún mensaje…
- Ves lo que te dijo, que eres muy distraída mamá- Himeko, dijo la pequeña soltando una carcajada.
- No tienes por que burlarte así de mí, ya verás cuando me recupere, dijo Himeko, algo más alegre.

Parece que recupero los ánimos, pensó Chikane.

______________________________________________________________________________________________

- Muchas gracias por la sopa, no sabían que fueran tan habilosas en la cocina, creo que debo tener cuidado o me quitaran mi puesto.
- Eso nunca mamá-Himeko, no tenemos tus habilidades, si supieras lo que nos costo hacer esta simple sopa.
- Simple sopa, no diría eso Konemi.

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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   10/9/2008, 22:58

- Ey Konemi, me prometiste que no le dirías nada a Himeko, de lo que paso en la cocina. Protesto Chikane
- Pero si no me ha dicho nada, anda Konemi dime.
- No te atrevas, le dijo Chikane.

La niña se sentía presionada, pero solo unos momentos ya que recordó que esto solo es un juego por lo que les siguió la corriente.

______________________________________________________________________________

Ese día sábado había terminado, la preocupación de Chikane se estaba aminorando, el buen ánimo
de Himeko estaba volviendo a aparecer, sabía que el problema de su ángel se solucionaría rápidamente, confiaba en su habilidad y en su capacidad. Ahora no está lloviendo, sólo hay nubes en el cielo que impiden ver la Luna pero de algo está segura Chikane, Himeko tendrá dulces sueños.


El día domingo no fue muy distinto al anterior, Himeko se quedo en cama, pero ahora tenía la compañía de Konemi, que insistió en acompañarla durante todo el día, ahora Chikane tenía que atenderlas a las dos, pero no le suponía ningún problema

Al comenzar la rutina de una nueva semana ésta fue distinta, Himeko no tendría que ir a trabajar, Konemi no tendría que levantarse temprano y Chikane no tendría que conducir en compañía de su familia, que mejor manera de aprovechar este nuevo día que disfrutar de la compañía y el calor de la persona amada, Chikane solo espera que Konemi no interrumpa el momento.

Chikane estaba a punto de despertar a su bello ángel con el acostumbrado beso de los buenos días, el pequeño ángel comienza abrir sus ojos muy lentamente.

- Buenos días Chikane-chan, y le devuelve el beso.

Obviamente Chikane no se conformaría con ese simple gesto, ella quería tocar, sentir y amar a Himeko como corresponde, después de tantos días sin sentir la calidez de sus suspiros y gemidos, esta oportunidad no la dejaría pasar.

El tierno beso que le dio Himeko se convirtió en uno apasionado, cuando iba a pasar al siguiente nivel, pudo sentir que alguien estaba intentando abrir la puerta, obviamente le había puesto pestillo, ese
ruido le indicaba que Konemi estaba despierta, ya no podría hacer lo que tenía en mente. Antes de alejarse del cuerpo de su amada, acerca sus labios hacia uno de los oídos del ángel y le susurra.


- La próxima vez serás mía…
Para responder a semejante declaración, las mejillas de Himeko se tornan rojas.

Ahora Chikane no tendría más opción que abrir la puerta y saludar a su inoportuna hija, pero ya no le irritaba esta situación, no como el primer día, ya se estaba acostumbrando, pero ahora que ella tenía u propio cuarto, pensó que no tendría más interrupciones.

__________________________________________________________________________________

Himeko opto por quedarse en la casa ese día lunes, quería recuperarse en un 100% necesitaba de todas sus fuerzas para conseguir un nuevo trabajo, además quería observar como es el comportamiento de Chikane y Konemi en un día normal, no un fin de semana, este día tendría la oportunidad de saber como es la relación entre ambas.

____________________________________________________________________________________

Al principio Himeko pensó que sería fácil conseguir un nuevo empleo, tenía el respaldo de haber
trabajado en una buena revista, además el book de fotos que había preparado era bastante bueno, pero se encontró con otra realidad, en su primera semana cesante no había conseguido trabajo y eso que había ido a varios lugares, siempre le daban la misma respuesta, “la llamaremos”, pero esa llamada nunca sucedía, estaba comenzando a desesperarse, pero su princesa la calmó, le dijo que era la primera semana, que se mantuviera intentando y lo más seguro de que algún lado la llamarían.


De eso ya ha pasado un mes, no ha conseguido ningún puesto de trabajo, y eso que en algunas
ocasiones llegaba hasta la entrevista personal, pero en ningún lado le daban la buena noticia de que estaba contratada, se sentía frustrada.


En cambio una persona sabía que Himeko Kurusugawa no conseguiría ningún trabajo en Tokyo, tenía demasiado poder y demasiadas conexiones para evitar que ella fuera contratada.

Hasta su amigo Mamoru Aoba estaba tratando de ayudarla, pero tampoco tenía éxito, sólo le quedaba darles ánimos.

___________________________________________________________________________________

Ya quedaban pocas semanas para que su princesa diera el concierto en la ciudad de Kyoto, ella se encontraba practicando la mayor parte del día, no quería que su frustración afectara la concentración de Chikane, así que trataba de disimular todo con una bella sonrisa.

____________________________________________________________________________________

Y llegó el día 30 de noviembre el día fijado para viajar a Kyoto, las tres estaban en el aeropuerto, faltaba sólo media hora para que su vuelo saliera, ya estaban acomodadas en el avión, el representante de Chikane había conseguido de que las tres fueran juntas, le costo un poco de trabajo pero lo consiguió.

- Estás nerviosa Konemi, le pregunta Chikane que esta sentada a su lado derecho.
- No mamá-Chikane, dijo la niña mientras movía su cabeza.
- Estás segura que nos dices la verdad, le preguntó Himeko
- Ehh, bueno un poquito, no sé como funciona estas cosas…
- Sabes, también estoy un poco nerviosa, es la primera vez que viajo en avión, cuando llegue a Tokyo desde mi pueblo natal, lo hice en tren, se confeso Himeko.
- De verdad… se asombro la pequeña.
- Pero apuesto que Chikane-chan debe estar acostumbrada.

La niña gira su cabeza hacia el lado derecho para ver y escuchar la respuesta de su otra madre.

- Pues es verdad, he viajado varias veces.
Pero Chikane omitió un detalle, las veces que había viajado siempre había sido en el avión particular, nunca en un avión comercial, así que también esta un poco nerviosa. Cuando quisieron seguir con su conversación fueron interrumpidas por la voz que provenía de los altavoces, le estaban ordenando a los pasajeros que se colocaran el cinturón de seguridad, el vuelo se iba a iniciar.

Continuará…

____________________________________________________________________________________

No te preocupes reika ^^ con tal que lo leas.. soy feliz



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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/9/2008, 16:22



cada vez se pone mas interesante


conti
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/9/2008, 12:01

Capítulo 19: “Merry Xmas”


Durante la tarde y la madrugada del día 29 de Diciembre, hubo nevazón, como no se había visto en mucho tiempo, Tokyo está vestido con un hermoso manto blanco, el frío es intenso, pero sobre todo para una persona, que aún está recostada en su cama y no cuenta con la presencia de la mujer que más ama, en estos momentos ella se encuentra en otra ciudad a miles de kilómetros de distancia.

Muy lentamente Himeko abre sus ojos amatistas, mueve su mano derecha inconcientemente para tocar a su amada princesa, no obtiene lo que desea, sólo toca la sábana fría, suspirando recuerda que Chikane, tuvo que realizar un viaje relámpago, que no tenía planificado, pero su agente le dijo que tenía que ir hasta Okinawa por un asunto urgente y no le dio más detalles.

Porqué Himeko y la pequeña Konemi, no la acompañaron?, es debido a que la pequeña ha estado enferma desde el día siguiente de navidad, el primer día tuvo fiebre, el segundo día la mayor parte del tiempo se dedico a dormir, tenía una fuerte jaqueca y el día de ayer comenzó a toser, en esas condiciones es imposible que viajen juntas como lo hicieron a principios de mes.

Himeko voltea su cabeza para ver el reloj, 8:53 AM, le indican las manecillas, ya es hora de levantarse y ver como está Konemi.

Sin su beso de los buenos días, Himeko se levanta, camina unos pasos, va en búsqueda de su bata de levantar, se la coloca y abandona su habitación.
Camina unos cuantos pasos hasta la habitación de la pequeña, mira que está aún durmiendo, se da media vuelta y va en dirección a la cocina.

Después de unos minutos vuelve a la habitación de Konemi, esta vez con una bandeja en sus manos y los medicamentos correspondientes.

Cuando se acerca a un costado de la cama, observa que la pequeña se está despertando, tiene un mejor semblante…

- Buenos días pequeña Konemi, la saludo alegremente.
- Buenos días mamá-Himeko, le dijo
- Como te sientes?
- Mejor que el día de ayer pero..- cuando quiso terminar la frase una fuerte tos la interrumpió.- todavía tengo tos.
- Ya veo, es mejor que tomes tu desayuno y tus medicamentos, tienes que estar bien para cuando regrese Chikane-chan.
- Esta bien mamá-Himeko.

Sin muchas ganas la pequeña se toma un jarabe, y como todos sabemos, su sabor no es de lo mejor que hay en este mundo, pero no le quedaba otra alternativa que tomarse toda la cuchara, no quería preocupar a su madre.

_________________________________________________________________

El día no es propio para que la pequeña se levante todavía, aunque le había insistido que quería hacerlo, Himeko se había negado, no quería que sufriera una recaída, pero Konemi seguía insistiendo hasta que lo consiguió, pero ese día estaría de vuelta en la cama más temprano que lo acostumbrado.

No había mucho que hacer debido al clima y por la salud de la pequeña Konemi, así que después de almorzar las dos estaban tiradas en la cama de Himeko viendo álbumes de fotos. Los álbumes corresponden a dos eventos ocurridos este mes, el concierto que dio Chikane en Kyoto y el otro de Navidad.

Comenzaron por él del concierto, la primera imagen es la que se tomaron en el aeropuerto y con esa foto comenzaron a recordar los fabulosos días que pasaron en esa ciudad

El viaje había sido tranquilo sin contratiempos, Konemi se dedico a dormir al igual que Himeko y Chikane se quedo despierta escuchando música en su mp4.

Un anuncio en el altavoz del avión y el letrero luminoso indicaban que el avión estaba a pocos minutos de aterrizar, Chikane despierta a la pequeña y a su vez Konemi despierta a Himeko, se tenían que volver a abrochar los cinturones.

Después de recoger sus maletas se dirigen a la salida del aeropuerto internacional en busca de un taxi que las lleve al Takaragaike Prince Hotel . El viaje no dura mucho ya que en éste se ubica a pocos kilómetros del aeropuerto.

Estando ya en el lobby del Hotel, Chikane hace los trámites necesarios para saber cual sería la habitación que le había reservado su representante. La habitación elegida fue una suite, una de las más costosas.

-Sabe que no quería algo tan lujoso, pensó Chikane

Acompañada del botones las tres iban hasta el último piso del hotel hasta la habitación número 3220.

Y como lo esperaba Chikane al ver todo el lujo la pequeña Konemi y Himeko dieron un grito de asombro y había motivos para hacer tener ese tipo de reacción, las paredes blancas estaban adornadas con pinturas famosas, el mobiliario que decoraba el lugar era de exquisitos detalles hechos de la mejor madera, al costado derecho se encontraba una gran cama, y al frente un gran ventanal, la vista era magnífica se podía ver la avenida central y más allá un hermoso parque.

Después de ordenar sus maletas, decidieron ir hasta el restauran del Hotel, ya era hora de cenar.

__________________________________________________________________

El día primero de diciembre, el día en que estaba fijado el concierto, se levantaron muy temprano querían aprovechar la mañana, ya que por la tarde Chikane tenía que estar en Kinkaku Opera. La actividad elegida fue una caminata cerca del hotel, más específicamente al parque, los motivos para dicha decisión fue que la pequeña quedo encanta con la vista y segundo porque ni Konemi ni Himeko querían que Chikane se cansara si iban a recorrer la ciudad y los templos que estaban en el informativo que habían leído el día de ayer después de la cena.

El paseo estaba resultando realmente agradable, la vegetación era asombrosa, y tenía un área de juegos.

La pequeña no resistió la tentación de correr hacía donde están los juegos, era tanto su entusiasmo que se soltó de las manos de sus madres sin darles ningún aviso, por suerte la pequeña no se tropezó.

- Espera Konemi, le a gritó Himeko

Pero su llamado no fue escuchado la pequeña ya estaba encaramándose en la estructura de fierros, dicha estructura tenía forma de cubo.

Sus madres se apresuraron en llegar hasta donde estaba la pequeña, aunque fuera una diosa, ellas no querían que corriera riesgos por su acción tan temeraria, Konemi ya estaba llegando a lo más alto de la estructura.
Pero la pequeña no tuvo ningún percance, y se sentó en lo más alto y con una mano se afirmaba y con al otra las saludaba mientras que al mismo tiempo les gritaba que la acompañaran.

- Mejor anda tú, Chikane-chan, de seguro me caeré antes de llegar hasta donde está Konemi.
- Estás segura que no quieres acompañarme, se ve entretenido.
- Segurísima, ya tuve una mala experiencia con este tipo de juegos en mi niñez.
- Pero esta es una buena oportunidad para borrarla, además si tienes algún problema yo te ayudaré
- No lo sé…
- Vamos, le insistió Chikane.
- Esta bien...

Y así las dos fueron hasta el lugar donde estaba Konemi, en un principio a Himeko se le dificulto subir, pero gracias a los ánimos de la pequeña y al ayuda prestada por Chikane, pudieron las tres estar sentadas mirando los alrededores, pero Himeko no estuvo demasiado rato, prefería observarlas desde abajo además no quería desaprovechar la oportunidad de fotografiar a Chikane-chan jugando.

- No sé porque nos abandonaste tan luego Himeko, le dijo Chikane una vez que se encontraban las tres caminando devuelta al hotel.
- Es que preferí tomarles fotografías, se veían tan divertidas jugando.
- Espero que no hayas capturado el momento en que estaba colgando, afirmándome solo de mis pies, eso sería muy vergonzoso.
- Pues te dijo la verdad…
- No me digas que si tomaste esa foto…
-Pues si..

Después de darle la respuesta, salio corriendo, de seguro Chikane le quitaría la cámara para borrar la foto.

- Espera…

Pero la persecución no duro mucho ya que le quedaban algunos metros para llegar al hotel una vez dentro tenían que comportarse.

Himeko las espero en el lobby para subir las tres juntas hasta su habitación para descansar un momento antes de almorzar

__________________________________________________________________

Unas dos horas antes de que comenzara el concierto, las tres estaban listas para ir al concierto, sólo esperaban que les avisara por teléfono la llegada de Motoki Arima, anteriormente había llamado a Chikane que el se encargaría de llevarlas al lugar del concierto.
Lo que no sabían es que las llevaría hasta el Kinkaku Opera en una limosina.

- Buenas tardes Chikane-san, Himeko-san, Konemi, las saludo amablemente Motoki.
- Buenas tardes Motoki, dijo Chikane
- Buenas tardes Arima-san, dijo Himeko
Y la pequeña lo saludo con un simple “hola”.

- Por favor acompáñenme su transporte las esta esperando.

Con asombro y sorpresa subieron en aquel vehículo, Himeko nunca se imagino que alguna vez tendría la oportunidad de viajar en una limosina, Konemi quedo asombrada por lo espacioso, estaba acostumbrada a viajar en un espacio más reducido Y Chikane obviamente no le causo la menos sorpresa, casi toda su vida había viajado en una.

- Creí que seria un auto menos llamativo, le dijo Chikane a su representante.
- Como que llamativo?, esto es digno de una persona como usted, dijo burlonamente. Sabía muy bien que ella, desde que se encontró con Himeko quería vivir lo más normal posible sin tantos lujos, pero él le quiso jugar una pequeña broma.
- Tú sabes a que me refiero, lo miro seriamente.
- De que hablan, dijo Himeko, estoy feliz de estar en una limosina.
- En serio?
- Si de verdad… ah ya se porque te sorprendes de mi respuesta, tú estas acostumbrada a transportarte de esta manera, o no Chikane-chan.
- Bueno…si.
- Lo esperaba, le dijo Himeko.
- Sabía que a usted le iba a encantar Himeko-san.
- No te había dicho que no tienes que ser tan formal al hablarme Arima-kun.
- Lo siento, pero quería que disfrutaran de un vehículo confortable, yendo al concierto, además a la pequeña también le gusta.

Además de ir cómodamente sentados, la limosina estaba equipada con un televisor y tenían algunos dulces en un pequeño compartimiento.


Finalmente llegaron hasta la entrada de Kinkaku Opera, todos los ocupantes abandonan el vehículo, Motoki Arima y Chikane, se dirigen hacia la sala de espera, Himeko y la pequeña Konemi tuvieron el privilegio de sentarse inmediatamente en la primera fila del auditorio.

Al cabo de unos minutos llegó el otro músico, Misa Kaioh, la dinámica del concierto sería algo parecido al que se llevo a cabo en Tokyo, pero todavía Chikane duda en tocar su canción.

- Pero por qué no la va a tocar Chikane-san, le pregunto extrañado Motoki.
- Es que esa vez había un motivo en especial además, tú sabes que le pasó a esa persona cuando la escucho.

Chikane no quiso nombrar a Himeko, no tenía la suficiente confianza con Misa Kaioh, que estaba en esa misma sala.

- Ah, ya veo.. pero creo que eso defraudará al público, sabes como fue la crítica de aquella canción.

Lo que se refiere Motoki, es que no solo hablaron del “hombre” que conquisto el corazón de la princesa sino que la interpretación y todo el contenido de la canción.

- Entonces que piensa, la cantó o no?

Motoki pensó por algunos segundos.
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/9/2008, 12:14

- Que te parece, si mejor solo tocas la melodía pero sin cantarla, así, esa persona no tendría la misma
reacción que tuvo aquella vez.


- No lo sé…

Chikane seguía dudosa, sabía que ahora otra persona se vería afectada por esa melodía.

- Aunque no me guste la idea, sólo la tocaré, no quiero defraudar a mí audiencia.

El concierto ha resultado igual o mejor que el anterior, la interpretación de Misa Kaioh ha sido magnífica, pero aún tenía que presentarse Chikane.

Después que fue anunciada Chikane comenzó a tocar el piano negro de cola, toco los mismos temas, hasta que llegó el momento de finalizar el concierto, el tema final, sería Nuestra Promesa.

Todo el público esperaba que comenzará a cantar pero no sucedió así, solo se escuchaba la bella melodía que salía del piano, Chikane mientras estaba moviendo sus dedos por sobre las
teclas, lo hacía con los ojos cerrados, en un principio, ya que una vez más su
espalda comenzó a doler.



La reacción que tenían dos personas sentadas en primera fila no era muy distinta, apenas escucharon las primeras notas, sabían lo que sucedería.

- Que te pasa Konemi, porque lloras, es una bonita melodía, pero es raro que no este cantando Chikane-chan.
- Lo que sucede es que ya he escuchado esa melodía.
- Cuándo la miro extrañada.
- En casa, pero no te quise decir que lloré, no quería que te preocuparas.
- Ya veo, pero dime te duele alguna parte
- Si el brazo izquierdo.

Y Himeko se acordó que ahí estaba el tatuaje de los símbolos del sol y la Luna

“Esto si que es extraño”, pensó

- Trata de controlar tus lágrimas, Konemi, le dijo suavemente.
- No puedo mamá-Himeko, lo intento, pero no puedo dijo entre sollozos.
- Esta bien, si no puedes, llora, pero no moleste a las demás personas.

Y la pequeña lloró en silencio mientras escuchaba la melodía

______________________________________________________________________________

Estando de nuevo en la habitación del hotel, las tres se encuentran acostadas, conversando acerca de lo entretenido que fue la mañana y los planes que tendrían los próximos días, se quedarían al menos unos cinco días en esa ciudad, pero el tema que estaban tratando en este momento es del concierto.

- Me gusto mucho el concierto mamá-Chikane.
- No digas mentiras Konemi, el tono de voz que utilizó no fue de enojo.
- Te aburriste Konemi, Chikane lo dijo con tono triste, sabía que no era verdad pero le quería seguir el juego a Konemi.
- No… bueno… lo que pasa es que cuando estaba escuchando el violín me quede un momento dormida, dijo la pequeña sonrojándose.
- Y cuando yo estaba tocando el piano también.
- NO, dijo enérgicamente, me sucedió otra cosa…
- Ya sé, no tienes porque decírmelo.

Chikane sabía que las dos personas con quien ha compartido todo este tiempo, habían llorado, pero también habían sentido dolor en los respectivo sitios de los símbolos.

- No sabía que a la pequeña ya había escuchado la canción, Chikane-chan.
- No queríamos mentirte, pero tampoco queríamos que te preocuparas.
- Pero lo que no entiendo es porque las tres reaccionamos de esa manera, somos las únicas, las otras
personas no parece afectarle, no lloran.

- No lo sé y eso es lo que me preocupa, pero no quiero darle más vueltas al asunto, porque mejor nos dormimos, mañana y el resto de la semana visitaremos varios lugares, tenemos que descansar.

Y como siempre ha sido se desean buenas noches y se quedan profundamente dormidas.

Himeko sigue mirando las fotos, donde a veces salen las dos o las tres en los distintos templos y lugares de Kyoto.

-Parecían unas verdaderas vacaciones, no lo crees Konemi
- Si mamá-Himeko, por cierto, mamá-Chikane hoy aún no ha llamado
- Es verdad, estará ocupada?, pero ya llamará.

Y las dos salieron del dormitorio en dirección a la cocina era hora de cenar, Chikane se había ido el día anterior, y ya la extrañaban demasiado, la casa se sentía más grande que lo normal.
__________________________________________________________________

Como lo prometió, la pequeña estuvo devuelta en su cama temprano, estuvo leyendo un cuento, pues ya era capaz de leer, aunque nada muy complejo, su lectura de kanjis era muy básica. Tenía que practicar su lectura, su escritura era buena, pero le faltaba mejorar su pronunciación. Después que leyó el libro se durmió, aunque no había tenido muchas actividades el día de hoy, aún así tenía sueño,
su madre noto que estaba cerrando sus ojos poco a poco después que finalizo su lectura, la acomodo y le dio el beso de las buenas noches en su frente como siempre ha sido.


Himeko aún no tenía sueño, estaba preocupada de que Chikane aún no la llamaba o le mandaba un mensaje, cuando esta decidida a llamarla, su teléfono suena.

- Alo?
- Mi pequeño ángel, como estás, le dijo Chikane
- Chikane-chan, te extraño, bueno te extrañamos.
- Yo también, cómo esta Konemi?
- Esta mejor, hoy se levanto, pero ya está acostada.
- Que bueno
- Y que tal tú día Chikane-chan?
- Aburrido, no he hecho otra cosa que pensar en ti, además estás reuniones son aburridas.
- Y cuando vas a volver?
- No lo sé, aún tengo otras reuniones mañana, además Motoki, no me ha dicho hasta cuando me va a retener.
- Ya veo… entonces no vas a estar para año nuevo?
- Al parecer no, lo siento…
- No importa, lo que importa es tu carrera, por nosotras no te preocupes estaremos bien, extrañándote pero bien.
- Yo igual, mañana te llamaré de nuevo.
- Te amo Chikane-chan
- Te amo mi Himeko

Y la llamada se termino, ambas suspiraron después que colgaron sus respectivos teléfonos.

Después de dejar su celular en la mesa de noche Himeko decide tomar un baño, tenía frío.

Cuando estaba de vuelta en su habitación, decidió encender la tele pero no había nada bueno, así que la apagó, como aún no tenía sueño, tomo entre sus manos el otro álbum, no lo habían alcanzado a mirar, ahora era una buena oportunidad, levanto las sábanas y se acostó.

La navidad estaba aproximándose faltaba menos de una semana, Himeko estaba en apuros no sabía que regarle a su princesa a la pequeña había decido regalarle una muñeca, lo bueno es que tenía
algo de dinero ahorrado, pero tenía otro problema en que momento iba a salir a buscarlo, ahora que estaba sin trabajo no tenía oportunidad de recorrer las tiendas a solas, la solución le llegara de la forma que menos se imagina.


En un momento en que las dos estaban a solas en la habitación de música, la pequeña estaba en su cuarto practicando su escritura, empiezan la conversación acerca del regalo para la pequeña Konemi, la idea es que sea una sorpresa.

- Como lo haremos, Chikane-chan…
- Que tal si yo voy y el compró el regalo y luego te aviso antes de llegar a la casa, para que no vea lo que compre…
- Pero sabes que regalarle.
- Un peluche?
- Tenía pensado otro regalo, una muñeca…
- Y no será mejor los dos regalos?.
- Eso suena mejor, Chikane-chan
- Pero que le diremos a Konemi, sería extraño que salieras tú sola.
- Tienes razón, pero que le decimos.
- En vez de decirle algo, sale tú con ella y yo compró los regalos
- Pero no sería mejor ir en auto.
- Lo dices como si no pudiera andar otra vez en autobús.
- No quise decir eso, pero…
- No digas nada más, está decidido, yo comprare los regalos y tú llevaras a Konemi a dar un paseo.
- Pero cuál será el motivo de que tú no vengas
- Le diremos que me llamaron de una entrevista y ya.
- Pero es mentira
- Acaso se te ocurre algo mejor…
- Pues no.
- Bien decidido mañana mismo iré a comprar sus regalos.

Esa fue la mejor excusa que Himeko pudo inventar, ahora no tendría problemas en elegir el regalo a su princesa.

________________________________________________________________________________

Y la navidad llegó, el día pasó muy rápido, estaban cenando la comida que las tres habían preparado, Konemi estaba ansiosa había esperado toda la semana, este día, desde cuando sus madres le hablaron de la dos celebraciones que se llevan a cabo ese mes.

La cena estuvo deliciosa hora faltaba lo más importante abrir los regalos que ya estaban a los pies del árbol de navidad.

Konemi quiso repartir los regalos, quería leer la pequeña tarjeta que acompañaba el regalo, donde esta el nombre destinatario.

Konemi empezó por los regalos más grandes, para su sorpresa lo dos tenían su nombre, pero no lo podía abrir todavía tenía que repartir las dos cajas pequeñas.

Cuando Himeko y Chikane tuvieron su regalo en sus manos, la pequeña abrió desesperadamente sus regalos y sus madres la imitaron.

A la pequeña le fascinaron sus dos regalos, una preciosa muñeca con un vestido rosado y el oso de peluche.

La niña fue hasta donde estaban sus madres y le agradeció con un beso a cada una.

- Muchas gracias mamá-Chikane, mamá-Himeko
- Estoy feliz que te hayan gustado los regalos, pero ahora nos toca abrir los nuestros, dijo Chikane
Las dos abrieron la pequeña caja de terciopelo, Himeko vio en el interior un brazalete, que estaba adornado con pequeñas medias lunas y Chikane vio también un brazalete pero adornado con soles.

- Creo que nuevamente pensamos lo mismo Chikane-chan
Chikane asintió con su cabeza y le dio una sonrisa.

- Pensé que sería un regalo original, dijo la pequeña Konemi
- Porque lo dices, pregunto extrañada Himeko
- Lo que sucede es que las dos escogimos ese brazalete, no pensamos que tú escogerías algo parecido.
- Ah, OK y cuando lo compraron.
- El día en que te llamaron a una entrevista mamá-Himeko.
- Ya veo.


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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/9/2008, 12:14

Después de disfrutar por un momento de sus regalos junto al árbol a la pequeña le dio sueño, la acompañaron hasta su cuarto y le desearon dulces sueños.

Ahora las dos amantes se encuentran a solas en su habitación, era hora de darse otro tipo de regalo.

Apenas entraron comenzaron a besarse apasionada, mientras se besaban caminaban hacia la cama y como era costumbre Himeko cae de espaldas en el colchón y Chikane encima de ella, pero esta vez la que iba a entregar placer a la persona amada era Himeko. Después de un rápido movimiento Himeko
queda encima de Chikane, le aprisiona las dos muñecas, sus rodillas soportan su peso Chikane queda sorprendida, pero no dice nada, no tenía oportunidad, ya que su ángel una vez se apodera de sus labios, separa sus labios y los posa en el cuello de su princesa, le da un leve mordisco y luego lo lame, su lengua se apodera de ambos lados de su cuello provocando leves gemidos de la princesa.


Era tanta la excitación de ambas que comienzan rápidamente a deshacerse de su ropa.

Ahora en una mejor posición encima de la cama, Chikane apoya su cabeza en la almohada mientras que Himeko recorre todo su cuerpo, a veces lo besa y otra veces, hace el recorrido con su lengua,
se detiene antes de llegar a la feminidad de su princesa y vuelve se mueve lentamente hacia
arriba, para tomar nuevamente posesión de sus labios, acomoda su peso hacia el lado derecho del cuerpo de su princesa y sus piernas se entrelazan.


De ambos labios salen gemidos, no muy altos aún están consientes de que metros más allá esta la pequeña, le cuesta trabajo pero lo logran.

Himeko otra vez se separa de su amada esta vez no recorre el cuerpo de su princesa con su lengua esta vez va directamente hasta el lugar de placer.

Comienza con lentos lamidos, su princesa comienza a gemir, los movimientos que hace su lengua no son los suficientes para que su amada llegue al clímax, ella también está excitada. Ella tiene otra idea en su mente, detiene sus lamidos, sale de dicha posición, se acuesta a un lado de la cama se apoya en su costado izquierdo lo que obliga a Chikane a adoptar la misma posición.

Antes de introducir sus dedos en el interior de su amada, toma la mano izquierda de Chikane la lleva hasta su centro, ahora introduce su dedo medio en el interior de su princesa y esta a su vez hace lo mismo. Al principio es solo un dedo, ahora son dos, los gemidos son silenciados por lujuriosos besos.

Finalmente llegan al orgasmo se separan un instante, tenían que cubrir sus cuerpos desnudos, después de arroparse se duermen abrazadas

Himeko cerró rápidamente el álbum, no podía creer que después de ver las fotografías de los obsequios se haya acordado del tipo de regalo que se habían dado esa noche.

Dejo el álbum encima de su mesa de noche apagó la luz de la lámpara e intento quedarse dormida, le tomó más tiempo de lo normal

Continuará….
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reika
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   2/10/2008, 21:46

gomene

me habia perdido en el camino de la vida


na la verdad esque habia tenido mucho trabajo


pero conti onegai
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/10/2008, 19:23

Capítulo 20: “La decisión de Chikane”


Chikane lentamente abre sus ojos, el día de ayer fue muy agotador, las reuniones que tuvo junto con Motoki Arima, eran extenuantes y problemáticas, se tenía que reunir con las personas que estarían a cargo de un nuevo compilado de los temas que interpretaba, también incluiría el tema que ha tocado en dos concierto y cantado en uno y también tenía que por lo menos componer tres temas más, si las musas de la creatividad y de la música estaban a su favor no demoraría en crearlas.

Lo único bueno del día de ayer fue que pudo hablar con su gran amor, aunque hayan sido pocos minutos, para ella eran suficientes para recargarse de energía y soportar otro día de trabajo, ahora lo único que desea es estar con su familia lo más pronto posible, no quería perderse el Año Nuevo, pero lo que no sabe Chikane es que
sus deseos están muy lejos de ser cumplidos.


Como este día tendría una reunión por la tarde a la hora de almuerzo, se levantó algo más tarde, es más prefirió llamar al servicio de habitación para que le trajeran el desayuno.

El desayuno tardo pocos minutos en llegar, depositó la bandeja en la mesa de noche para acomodarse de nuevo en la cama, cuando estaba sentada tomo nuevamente la bandeja en su regazo, mientras disfrutaba de sus alimentos leía el periódico de esta mañana.

_______________________________________________________________________________

Himeko no pudo dormir bien esa noche, no producto de sus pesadillas sino porque recordó el maravilloso momento que compartió con su princesa, sus sueños estuvieron todos relacionados con la magnifica noche de navidad y la madrugada del siguiente día.

Despertó más agitada que ningún otro día, con un ligero rubor en sus mejillas y algo de sudoración en su frente, rápidamente se levanto y fue hasta el baño para refrescarse el rostro, no quería que la pequeña le preguntara lo que le pasaba, sería muy vergonzoso y ella no es muy buena explicando cuando está nerviosa, quizás que disparates le habría dicho a Konemi.

Antes de bajar a la cocina y preparar el desayuno fue hasta la habitación de su hija, esperaba que el día de hoy amaneciera mejor. Cuando estaba cerca de ella no resistió el impulso de darle un beso en la frente se veía tan linda durmiendo, parecía un angelito.

-Angelito?, en que estoy pensando si ella es una diosa, pensó tontamente Himeko.

Como iba a comparar un ángel con una diosa.

La niña con el suave beso de su madre despertó en un instante, Himeko al ver que la niña ya estaba despierta la saluda felizmente.

- Como dormiste Konemi?
- Bien mamá-Himeko, creo que ya estoy mejor.
- También creo lo mismo., le dijo mientras acariciaba tiernamente su cabeza
- Entonces me puedo levantar ahora mismo y acostarme a la hora de siempre, no más temprano.
- Creo que puedes
- Y podemos ir a algún lugar?, preguntó ansiosamente
- Prefiero que esperemos algunos días, además si salimos sin que este Chikane-chan, tendríamos que viajar en autobús, yo no sé conducir
- No importa si tenemos que ir en autobús, quiero salir, estuve muchos días encerrada en mi habitación.
- Pero el día de ayer estuvimos en la mía, además estuvimos viendo el álbum de fotos.
- Y hablando de fotos, llamó mamá-Chikane?
- Sí cuando ya te habías acostado, pregunto como estabas, te dejo muchos besos y me preguntó como estaba tu lectura.
- Y cuándo volverá?
- No lo sabe, pero al parecer no podrá estar con nosotros para Año Nuevo.
- Ya veo, dijo tristemente la pequeña.
- Pero no te desanime, a lo mejor termina antes su trabajo y estará con nosotros ese día.
- Espero, lo dijo con tono de desazón.

Himeko no quería entristecerla más, así que le dijo que si no la llamaba en una hora más ella misma podría marcar el número y hablar con ella.

- Que te parece esa idea, Konemi?
- Genial, gritó la pequeña.
- Bien, ahora bajemos a preparar el desayuno

__________________________________________________________________________________

Chikane ya había terminado su desayuno y de leer el periódico, ahora estaba recorriendo los canales con el control remoto, no encontró nada interesante, así que pulsó el botón de apagado y dejo el control en la mesa de noche, al dejarlo en ese lugar, vio la hora, eran las 10:03 AM.

- Supongo que Himeko ya estará despierta, susurró

Agarró su teléfono celular, buscó el número de su ángel y pulsó la tecla de llamar.

_________________________________________________________________________________________

Las dos estaban en la cama de Himeko y Chikane, aunque la pequeña había dicho que deseaba levantarse y no estar más en su habitación le pidió si podían tomar el desayuno en aquella cama y como Himeko es incapaz de negarle algo a la pequeña, subieron los alimentos en una bandeja y se acostaron debajo de las sábanas.

Cuando habían terminado de desayunar, el teléfono de Himeko suena

Himeko agarra su teléfono y ve quien esta llamando, decide que Konemi conteste la llamada.

________________________________________________________________________________

Después de un sólo tono, contestan su llamada.

- Buenos días mi bello ángel, dice Chikane amorosamente sin saber que Konemi es la que escucha ese saludo.
- Ángel?, no se a quién te refieras mamá-Chikane, soy Konemi,

Himeko tuvo que esconder su risa con su mano derecha y Chikane tenía sus mejillas ligeramente coloradas

- Konemi?, cómo estás, ya estas mejor?, dijo nerviosamente y evitar explicarle a Konemi de porque le había hablado así
- Sí, ya estoy bien, le dije a mamá-Himeko que quería dar un paseo pero me dijo que nos quedáramos en casa.
- Tienes que hacerle caso a Himeko además no queremos que tengas una recaída.
- Mamá-Himeko también me dijo que no ibas a estar para año nuevo., dijo tristemente
- Estoy haciendo todo lo posible para estar con ustedes, no tienes que desanimarte,pequeña.
- Pero es que te extraño mucho.
- Yo también Konemi.
- Espero verte pronto mamá-Chikane… Chao

La pequeña le entrega el celular a Himeko.

- Hola, Chikane-chan!
- Ey! porque no me contestaste la llamada, no sabes como salude a Konemi.
- Sí lo sé, estaba al lado de ella. Sabía que eras tú y como ayer no hablaste con ella decidi que era mejor
que ella hablara contigo primero.

- Ya veo… sabes? estoy haciendo todo lo posible para estar lo más pronto en casa, de verdad que me hacen mucha falta, además he tenido muchas reuniones, lo bueno es que hoy tengo la mañana desocupada.
- Que bueno, y que vas hacer?
- No lo sé, creo que me quedaré en el hotel, no conozco esta ciudad
- Pero le podías decir a Motoki-kun que te acompañe.
- No creo que pueda, me dijo que esta mañana estaría ocupado y que nos veríamos en el almuerzo, adivina para qué?
- Para una reunión… supongo.
-Supones bien, pero no sé con quienes, si ya hemos tenido reuniones con las personas que están a cargo de la producción del disco compacto.
- Disco compacto, dijo asombrada.
- Se me había olvidado mencionártelo, ese es el motivo de porque tuve que venir hasta Okinawa, bueno ahora lo sabes.
- Que fantástico Chikane-chan, no tienes que desanimarte tienes que concentrarte en tu trabajo.
- Lo sé pero es mucho el tiempo que no he estado con ustedes.
- Pero si son sólo han 5 días, mintió Himeko claro que la extrañaba pero no quería que se preocupara porque sabía lo importante que es esto para su carrera.
- Es demasiado tiempo, le insistió.
- Pero nos veremos pronto y no te preocupes si llegas después del Año nuevo, nosotras entendemos tus razones, Himeko intento ser razonable deseaba que estuviera con ellas para ese día.
- Gracias Himeko me dejas más tranquila, yo creo que en la noche te llamo de nuevo, no sé que otras cosas tendré que hacer en la tarde.
- Esta bien, entonces espero tu llamado en la noche, cuídate y recuerda que te amo demasiado Chikane-chan
- También te amo mi pequeño ángel.

Chikane volvió a dejar su teléfono en la mesa, ahora si tenía ánimos de levantarse, había hablado con su familia, ahora haría todo lo posible para estar el primero de Enero con ellas, aunque significara ausentarse de futuras reuniones.

______________________________________________________________________________

Himeko deja su teléfono en la mesa de noche y le explica el motivo del viaje relámpago de Chikane.

- Y eso es muy importante mamá-Himeko, le pregunta
- Claro que sí, ahora más gente podrá escuchar como toca el piano, eso será bueno para las personas que no tienen la posibilidad de asistir a conciertos y aprecian la interpretación de Chikane
- Que bien entonces, se hará más famosa.
- No lo creo Chikane-chan ya es famosa, no sé si podrá serlo más, dijo Himeko mientras tenía los brazos cruzados.
- Mejor que no sea más..
- Por qué lo dices?
- Porque si se vuelve más famosa tendrá más trabajo y no la veremos mucho.
- Tienes razón, pero no tenemos que ser egoístas.
- Pero quiero que siempre estemos las tres.
- Deseo lo mismo Konemi

Después de esa conversación se abrazaron.

- Será mejor levantarnos.
- Quedémonos un rato más, por favor…
- No estabas aburrida en tu cama?
- Bueno si pero eso era en mi cama aquí no me aburro.
- Está bien…

A petición de Konemi se quedaron un rato más en la cama, mientras veían la televisión.

__________________________________________________________________________________________

La mañana transcurrió más rápida para Chikane después de la hablar con Himeko y con la pequeña Konemi, ahora solo estaba esperando a que Motoki Arima la llamará para confirmar la hora en que iría a recogerla, como estaba decidida a que ese día sería el último en Okinawa, empacó todas sus cosas, lo único que le faltaba era
llamar a la agencia de vuelos para saber cual es el vuelo más próximo a Tokyo, eso lo haría una vez que estuviese devuelta de la reunión.


Motoki Arima que es un tipo bastante tranquilo y que raramente se muestra nervioso, esta vez su actuar distaba mucho de lo que es habitualmente, la razón de su comportamiento es que hoy finalmente se reuniría con las personas que lo “obligaron” a traer a Chikane a esa ciudad, sabía que estaba siendo desleal con ella, pero no le quedo otra alternativa, una de esas personas habló directamente con él, era una persona joven, pero eso no significa que no tuviera poder e influencias para arruinar su carrera como representante, si es que llegara a negarse, por lo que no tuvo otra alternativa, tuvo que acatar sus ordenes. En lo único que pensaba antes de salir del hotel en que estaba alojado e ir hasta donde estaba su representada era que ojala algún día fuese perdonado por Chikane Himemiya por la acción tan vil que cometerá.

Estando ya sentado en la parte trasera del taxi, Motoki saca desde el bolsillo de su chaqueta su teléfono celular, busca en su directorio el número telefónico de Chikane y pulsa la tecla de llamada.

______________________________________________________________________________

Chikane que estaba recostada en su cama hojeando una revista de turismo para gastar su tiempo, la mira sin prestar demasiada atención, cuando se iba a colocar de pie e ir a buscar otra, su teléfono sonó.

__________________________________________________________________

Motoki esperó pacientemente a que su llamada fuera contestada, ya estaba más tranquilo, pero el sentimiento de culpa todavía inunda su corazón.


Después de dos tonos, Chikane contesta.

- Buenos tardes Chikane-san, dijo amablemente
- Buenas tardes Motoki-san
- Le aviso que en aproximadamente 10 minutos más estaré en la entrada de su hotel, me gustaría que estuviera esperando en ese lugar.
- Está bien, de todas formas ya estoy lista
- Nos vemos entonces, hasta luego.
- Adiós y nos vemos.

Motoki guardo nuevamente el teléfono en su bolsillo, giro su cabeza hacia el lado derecho e intentó distraerse admirando el paisaje.
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/10/2008, 20:03

Chikane percibió que la llamada fue extraña por así decirlo, sabía que Motoki-kun es hombre de pocas palabras cuando esta ocupado o no tenía ánimos de hablar, pero esta vez no tenía motivos, los días en que ha estado con él han sido muy amenos, incluso le ha jugado un par de bromas, pero su tono de voz durante la conversación, no demostraba ningún tipo de sentimiento, era plana, además siempre le informaba con que personas se reunirían.

- A lo mejor hoy no es su día, meditó Chikane.

Como le había avisado que la esperará en la entrada del hotel, Chikane decidió salir en ese mismo momento de su habitación, su teléfono lo dejo en la habitación.

_________________________________________________________________

Y tal como había calculado Motoki arribo al hotel al cabo de diez minutos después que llamó a Chikane.


Motoki le aviso al conductor que lo esperara, que después tenía que trasladarse a otro lugar.

Chikane por su parte, había visto llegar un taxi, estaba segura que era Motoki, así que se apresuro en ir a su encuentro, gracias a que estaba arropada con un largo abrigo negro, Chikane apenas noto el frío que hacía en ese momento.

Se encontraron unos metros antes de la puerta de entrada del hotel, se saludaron e inmediatamente fueron hasta donde estaba estacionado el taxi, que los llevaría hasta un refinado y lujoso restauran, donde la vida de Chikane cambiaría rotundamente.

Chikane en innumerables ocasiones quiso saber el nombre de las personas con quienes se
reunirían, pero Motoki, le contestaba que no le podía decir esa información de las personas que la estaban esperando en el restauran
Shimajikan, ubicado en el centro de la ciudad.


Transcurrieron alrededor de 15 minutos desde que Chikane había subido al taxi, cuando por fin llegaron al lugar antes mencionado. Motoki antes de bajarse le paga el viaje al conductor, después se baja y le toma la mano derecha a Chikane para ayudarla a salir del taxi, caminan unos pasos y se encuentran con el anfitrión de aquel lugar, Motoki le da su nombre y le informa que una par de caballeros los están esperando.

- Sé a quienes se refiere señor, por favor acompáñenme.
Entonces el hombre abandona el lugar donde estaba y camina hasta el lugar que estaban aquellas personas, detrás de él venía Chikane y al lado derecho de ella venía su representante.

El lugar tiene bellos detalles, mesas adornadas con manteles blancos, en algunas de ellas hay un candelabro en el medio, en otras solo un arreglo floral o en otras simplemente hay botellas de vino. En estos momentos no hay demasiado público y Chikane intenta mirar detenidamente para ver en donde podían estar sentadas las personas que la estaban esperando, pero al parecer estaban en la zona exclusiva del restauran.

Lo que sintió en ese momento era difícil de describir, no sabía si comenzar a gritar o correr, pero sus piernas no le respondían, su boca no podía emitir ningún sonido su mente quedo en blanco cuando descubrió quienes eran las personas con quienes almorzaría, no creía que las volvería a ver, ni en sus peores pesadillas vio una situación similar, los hombres que están vestidos elegantemente, el más joven usaba terno era a rayas y el hombre más maduro un terno negro. Los nombres de aquellos hombre eran; Kenta Himemiya su padre y Hikaru Usui su “prometido”. Después de unos instantes la mente de Chikane pudo elaborar algunas palabras.

- Padre?!, que haces aquí?, dijo con nerviosismo mezclado con sorpresa.
- Padre?, aún me llamas así hija, le dijo seriamente antes de saludarla.
Su prometido se acerca le toma la mano y la saluda amablemente.

- Hermosa como siempre Chikane-san

Chikane no pudo reaccionar ante este gesto, aún estaba intentando entender toda esta situación, sólo le quedo responder a su saludo.

- Buenas Tardes Usui-san.
- No seas tan formal con tu prometido hija.
- Prometido?!, tenía entendido que ese asunto ya lo habíamos dado por finalizado hace tiempo.
- Antes de comenzar a hablar porque mejor no tomamos asiento y discutimos tranquilamente el asunto, dijo Hikaru.
- Buena idea, dijo Kenta Himemiya.

Pero Chikane se rehusaba a compartir la mesa con aquellos hombres, hace tiempo que había decidido no tener contacto con su padre y menos volver a ver a su “prometido”, la última vez que lo había visto era cuando estaba en el tercer año de preparatoria, hace cuatro años aproximadamente o eso era lo que pensaba.

-No tengo nada que discutir con ustedes, si me permite me retiro de este lugar.

Chikane estaba comenzando a caminar hacia donde estaba su representante, el estaba unos
metros más allá de la mesa.


- Tanta prisa tienes por volver al lugar donde está aquella mujer, le dijo su padre, su tono seguía siendo muy serio. Esto hizo que Chikane se detuviera.
- Que mujer?, preguntó Chikane, estaba segura que su padre no sabía nada de su nueva vida después que abandonó la mansión Himemiya.
- No creas que soy un tonto, sé todo lo que has hecho durante todos estos meses.
- Que quieres decir con eso, pregunto nerviosamente.
- Mejor siéntate no me gusta discutir temas importante si tú estás de pie y nosotros estamos sentado, pero antes de eso. –miró fijamente al hombre que había acompañado a su hija- Muchas gracias Motoki Arima por haber sido tan amable de traer a mi hija hasta esta ciudad, ahora puede retirarse.

Chikane esta confundida con las últimas palabras de su padre.

- No entiendo lo que significa tus palabras, me puedes explicar.
- Si quieres que te explique toma asiento

Chikane no se sentó, fue hasta donde está Motoki, quería entender toda esta situación y él era la persona más adecuada.

- Motoki, que quiso decir mi padre al darte las gracias por haberme traído a esta ciudad, no lo entiendo.
El hombre estaba pálido, al fin había llegado la hora de decirle la verdad a Chikane.

- Lo siento – fueron sus primeras palabras- su padre me contactó por teléfono hace algún tiempo, quería que yo los reuniera fuera de la ciudad de Tokyo, pero que usted no supiera, todo esto, esta reunión.
- No puede ser, como pudiste hacer algo así, sabes muy bien como estaba mi relación con mi padre.
- Lo siento pero no pude negarme, no tengo nada más que decirle, me retiro.

Motoki antes de retirarse le hace una pequeña reverencia, da la media vuelta y abandona rápidamente el restauran.

Chikane no alcanzó a decir nada más a su representante, bueno ahora ya no lo sería.

El asunto de la grabación del disco era una excusa para obligar a viajar a Chikane, lo que no contaba ninguno de los tres era que afortunadamente vendría sola, así no habría “estorbos” que interrumpieran esta reunión.

- Ven hija siéntate, nosotros te explicaremos mejor.

La única alternativa que le quedaba a Chikane y entender toda esta situación es quedarse y conversar con aquellos hombres.

Chikane fue la primera en tomar la palabra.

- Por qué dijiste “aquella mujer” a quien te refieres y eso de que sabes lo que he estado haciendo últimamente., preguntó seriamente
- Porque sé que ahora estás viviendo en una casa que compraste, antes estabas arrendando un departamento en un edificio ubicado en la zona menos acomodada de Tokyo y que últimamente vives con dos personas en aquella casa. El nombre de la mujer rubia es Himeko Kurusugawa, pero el nombre de la pequeña no lo sé, ni siquiera se dé donde aparecio, ella me intriga

Kenta Himemiya soltó toda es información sin hacer una pausa, el semblante de Chikane era de terror angustia mezclado con miedo, como podía saber todo eso su padre.
Estaba segura que Kisaragi Otoha nunca le daría ninguna información acerca de ese departamento, que Motoki Arima tampoco haría algo así, o tal vez sí, no podría estar segura.


- Estoy en lo correcto hija?.
- Si.. dijo con un leve hilo de voz
- No me vas a preguntar como sé todo esto.

Kenta Himemiya sabía que su hija le preguntaría porque estaba al tanto de todas sus actividades en estos meses en que no se han visto.

Chikane ya se había recuperado de la impresión ahora le preguntaría con firmeza como obtuvo toda esa información.

- Claro padre, quisiera saberlo.
- No soy la persona indicada para contártelo, porque no le preguntas a tu prometido.

Chikane dirige su mirada a Hikaru.

- Es verdad lo que está diciendo mi padre?
- Es correcto Chikane-san, soy la persona que ha obtenido toda esa información y se la he contado a su padre, dijo tranquilamente
- Como es eso posible.?!
- No sé si recordara la vez que nos encontramos en la calle, bueno creo que no, porque no la salude apropiadamente, sólo le pedí disculpas.

Chikane está intentando recordar cuando había sucedido aquel encuentro, le tomo algunos segundos recordarlo.

- Ahora me acuerdo, así que tú eras aquel hombre con el que choque hace tiempo cuando iba con Himeko.
- Exactamente, asintió Hikaru.
- Pero aún no entiendo como sabes tantas cosas, acaso me has seguido?
- Sólo aquella vez, tenía curiosidad, de porque mi prometida estaba viviendo en ese lugar y no en la mansión Himemiya y de porque iba acompañada por esa linda mujer. Claramente se podía ver que no eran sólo “amigas”, así que decidí contratar a un agente privado para seguirla.

- No puedo creer que el heredero de la familia Usui haya caído tan bajo para hacer una cosa así, dijo irónicamente .
- No creo que tenga el derecho de decirme esas palabras, no tiene moral, no puedo creer que este relacionada sentimentalmente con otra mujer.
Esas palabras dejaron a Chikane sin habla.

- Ya que ahora sabes como obtuvimos la información tenemos que discutir un asunto importante, tu matrimonio., dijo el jefe de la familia Himemiya
- Matrimonio, como crees que me voy a a casar con alguien a quien no conozco, menos ahora que soy feliz viviendo con la persona a quien realmente amo.
- Por favor Chikane, como puedes hablar de amor, claramente esa mujer esta interesada por tú dinero.
- ESO ES MENTIRA, Himeko no es ese tipo de persona.
- Claro que lo es, creo que se acerco a ti solo por interés, sino dime porque estuvo trabajando como fotógrafa en esa revista que esta ubicada en uno de los edificios que son de mi propiedad, junto con el padre de Usui-kun.
- Te repito que no es así, además Himeko ya no trabaja más en ese lugar.
- Claro que ya no trabaja ahí y tampoco trabajará en ninguna otra revista o periódico de la ciudad de Tokyo, no se lo permitiré.


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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   19/10/2008, 20:04

Ahora Chikane se entero de porque su amado ángel no había podido conseguir un nuevo empleo,
su padre ha estado detrás de ese asunto.


- No puede ser como has hecho eso.
- Sólo fue una advertencia, sino aceptas este matrimonio puede irle peor a ella y esa niña que vive con ustedes.
- No te permitiré que le hagas daño a Himeko ni a la pequeña Konemi, habló enérgicamente.
- Con que ese es el nombre de la pequeña, habló en voz baja su “prometido”.
- Si no quieres que ellas sufran será mejor que acepte lo que te estamos pidiendo, sabes que cumplo lo que dijo.
-Pero porque quieres que me case con Usui-kun, si ya me dijiste que no soy tu hija.
- Eso fue un exabrupto de mi parte, sabes que este matrimonio esta concertado hace tiempo además a Usui-kun, no le importa que estuvieras viviendo con esa mujer, ni a mi tampoco, porque se que fue un error, pero estás a tiempo de revertirlo. Tienes que elegir o casarte o atenerte a las consecuencias de tu negación al compromiso.

Chikane sabía que su padre cumpliría con su palabra, prefería aceptar este matrimonio que permitir que le hicieran daño a su familia, ahora lo difícil sería explicarles la situación y que la entendieran.
- Está bien, acepto, dijo Chikane lamentando lo que había dicho con todo su corazón, casi al borde de las lágrimas
- Muy bien pensado hija, ahora tenemos que celebrar.
- No tengo motivos para hacerlo, -dijo con ira- y si me permiten, me retiro más tarde me dan los detalles
- No puedes retirarte aún, tenemos que terminar algunos detalles de tu boda que será en una semana más.
- QUE!?, tan pronto.
- Si, además ya no puedes volver a ver a esa fotógrafa y a esa niña.
- Pero porque..
- Porque te conozco, serías capaz de abandonar el país para escapar de este compromiso.

Ahora como le explicaría a su ángel y a su hija esta decisión, estaba en aprietos, no quería que ambas sufrieran al enterarse de lo motivos que tendría para abandonarlas


- Pero tengo que explicarle lo que voy a hacer, dijo angustiada Chikane
- No podrás te prohíbo que hables con ella, además no tienes que decirles nada, porque creo que planificaran algún plan para que puedas liberarte de tu matrimonio, por eso no quiero que vuelvas a estar en contacto con ella, sino ya sabes que puede que le pasen cosas desagradables,
concluyó Himemiya-san.

- Está bien no diré nada, pero al menos déjame hablar con ella una última vez, dijo con voz quebrada, las lágrimas estaban a punto de deslizarse por sus mejillas
- Esta bien pero tendrás que hacerlo en mi presencia o en la de tu prometido

Chikane tuvo que aceptar la condición

Continuará…

______________________________________________________________________

No te preocupes Reika ^^ , tengo varios caps listos
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Janet Marlene
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   23/10/2008, 01:11

[quote="Hotaka"]Ahora Chikane se entero de porque su amado ángel no había podido conseguir un nuevo empleo,
su padre ha estado detrás de ese asunto.


- No puede ser como has hecho eso.
- Sólo fue una advertencia, sino aceptas este matrimonio puede irle peor a ella y esa niña que vive con ustedes.
- No te permitiré que le hagas daño a Himeko ni a la pequeña Konemi, habló enérgicamente.
- Con que ese es el nombre de la pequeña, habló en voz baja su “prometido”.
- Si no quieres que ellas sufran será mejor que acepte lo que te estamos pidiendo, sabes que cumplo lo que dijo.
-Pero porque quieres que me case con Usui-kun, si ya me dijiste que no soy tu hija.
- Eso fue un exabrupto de mi parte, sabes que este matrimonio esta concertado hace tiempo además a Usui-kun, no le importa que estuvieras viviendo con esa mujer, ni a mi tampoco, porque se que fue un error, pero estás a tiempo de revertirlo. Tienes que elegir o casarte o atenerte a las consecuencias de tu negación al compromiso.

Chikane sabía que su padre cumpliría con su palabra, prefería aceptar este matrimonio que permitir que le hicieran daño a su familia, ahora lo difícil sería explicarles la situación y que la entendieran.
- Está bien, acepto, dijo Chikane lamentando lo que había dicho con todo su corazón, casi al borde de las lágrimas
- Muy bien pensado hija, ahora tenemos que celebrar.
- No tengo motivos para hacerlo, -dijo con ira- y si me permiten, me retiro más tarde me dan los detalles
- No puedes retirarte aún, tenemos que terminar algunos detalles de tu boda que será en una semana más.
- QUE!?, tan pronto.
- Si, además ya no puedes volver a ver a esa fotógrafa y a esa niña.
- Pero porque..
- Porque te conozco, serías capaz de abandonar el país para escapar de este compromiso.

Ahora como le explicaría a su ángel y a su hija esta decisión, estaba en aprietos, no quería que ambas sufrieran al enterarse de lo motivos que tendría para abandonarlas


- Pero tengo que explicarle lo que voy a hacer, dijo angustiada Chikane
- No podrás te prohíbo que hables con ella, además no tienes que decirles nada, porque creo que planificaran algún plan para que puedas liberarte de tu matrimonio, por eso no quiero que vuelvas a estar en contacto con ella, sino ya sabes que puede que le pasen cosas desagradables,
concluyó Himemiya-san.

- Está bien no diré nada, pero al menos déjame hablar con ella una última vez, dijo con voz quebrada, las lágrimas estaban a punto de deslizarse por sus mejillas
- Esta bien pero tendrás que hacerlo en mi presencia o en la de tu prometido

Chikane tuvo que aceptar la condición

Continuará…

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No te preocupes Reika ^^ , tengo varios caps listos
porfavor... onegai, es tan maravillosa historia q no puedo esperar a q la publiques
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   24/10/2008, 13:34

Grax por tu comentario Janet Marlene ^^ aquí va un capítulo más ....

Capítulo 21: “Wedding”

No sabe cuánto tiempo ha pasado, no sabe que horas son, lo único que sabe es que no volverá a ver a su familia y que todavía siente la opresión en su corazón, las lágrimas que ha derramado no han apaciguado su dolor, lo único que ha hecho es recordar la última conversación con su ángel, con la mujer que le ha cambiado la existencia, con la mujer que pensó estar toda su vida, ahora eso será imposible, conoce muy bien a su padre es un hombre de palabra.

________________________________________________________________________________________________

Chikane no tenía ánimos de comer, no tenía ganas de estar en ese lugar con esos dos hombres que le han arruinado su felicidad, lo único que deseaba es salir corriendo, pero no podía.

Mientras ellos almorzaban, ella lo único que hacia era evitar mirarlos, pero no podía tenía que quedarse con ellos; ellos discutían de los próximos pasos a seguir, de los detalles que aún faltaban, a veces le pedían la opinión a Chikane pero ella no opinaba, como iba a opinar de ese tema, si ese sería el peor día de su vida, además en esos momentos tenía su mente inundada de bellos recuerdos de su amada Himeko, de los
días que se visitaban en sus respectivos departamentos, la noche del concierto en el Tokyo Opera, del día en que comenzaron a vivir juntas, del día que conformaron una familia con la diosa de la espada, y mucho momentos más que serán imborrables. Después de recordar todos eso, ahora estaba pensando en cómo
les diría que iba a ausentarse para el año nuevo y que no regresaría con ellas.


Después de que el almuerzo se dio por finalizado Chikane salio acompañada por esos dos hombres, uno de ellos la acompañaría hasta su hotel, la idea de su prometido era que empacara sus cosas, ya que le tenían reservado un boleto de avión para esa misma noche, regresarían a Tokyo. Lo que no sabía Hikaru Usui, es que su prometida tenía la idea de irse ese mismo día de Okinawa para encontrarse con su familia.

Estando sola en su habitación de hotel, Chikane aún no sabe que inventarle a su adorado ángel, así que decidió
tomar papel y lápiz.


En un principio le tomo bastante tiempo en comenzar a redactar las palabras que le diría por teléfono, pero al
cabo de media hora sus ideas estuvieron claras.


Saco su teléfono celular desde la mesa de noche y marcó el número de su amor.

Después de tres tonos le contestó.

- Himeko, mi amor, como estás?, habló tranquilamente sin demostrar lo triste que estaba en ese momento.
- Hola, Chikane-chan, estoy bien y tú?, cómo estuvo tu reunión?, le preguntó su bello ángel.

Chikane sabía que le preguntaría sobre esa reunión, eso le simplificaría la conversación.

- Para serte sincera, no fue muy buena…
- Por qué?, que ocurrió.?
- Tenía pensado dejar la ciudad de Okinawa esta misma noche, para estar con ustedes lo más pronto, pero será imposible, obligadamente tengo que prolongar mi estancia en este lugar.

Eso fue lo mejor que se le ocurrió a Chikane.

- Ya veo- dijo Himeko con tono de decepción- y después de unos segundos le dice: no te preocupes, sabemos que es por el bien de tu carrera, además nos comunicaremos todos los días o no?,
- Claro que sí Himeko, mintió Chikane, sabiendo que ya no podrá escuchar su dulce voz.
- Y sabes cuánto tiempo más tienes que quedarte en Okinawa.?
- Al parecer me han dicho que una semana más, siguió mintiéndole.
- Pensé que sería más tiempo, creo que podré soportar una semana sin verte Chikane-chan.

Estas palabras casi hacen llorar a Chikane, pero no podía tenía que mantenerse firme.

- No sé si aguantaré una semana sin verte Himeko, pero daré mi mejor esfuerzo para que nos veamos pronto.
- Sé que lo harás, siempre te esfuerzas en todo lo que haces.
- Gracias por tus palabras Himeko, puedo hablar con la pequeña Konemi…
- Claro, está aquí conmigo.

Después de unos segundos escucha la voz de la niña.

- Hola mamá-Chikane .dijo alegremente como siempre
- Hola Konemi, supongo que escuchaste lo que hablé con Himeko, cierto?
- Sí mamá-Chikane, pero no estoy triste, sé que esos días pasaran rápido y estaremos juntas las tres como siempre.
- Que bueno que no estés triste y claro que estaremos juntas y recuerda seguir estudiando con Himeko y no olvides que te quiero.
- Yo también te quiero mucho mamá-Chikane.
- Y puedes prometerme que no dejarás sola a Himeko en ningún momento.
- Te lo prometo, contesto rápidamente la pequeña.
- Confío en tu palabra pequeña y cuídate y adiós.

Chikane quería terminar lo más pronto posible la conversación con la pequeña, el motivo era es que estaba al
borde de las lágrimas, sentía un nudo en su garganta, no quería que sospechara algo; no había otro motivo.


- Adiós mamá Chikane

Y la pequeña le devuelve el teléfono Himeko.

- Tengo que despedirme mi hermoso ángel- le dijo con toda la dulzura que podía evocar en ese momento- y recuerda lo mucho que te amo
- También te amo Chikane-chan y recuerda que estaré esperando tú llamada.
- Lo sé, como me olvidaría de llamarte, te mando un montón de besos…Adiós Mi Himeko.
- Adiós Chikane-chan.

Y Chikane escucho como su ángel, termino la llamada, y susurró un perdóname con lágrimas recorriendo sus
mejillas.


Lo único bueno de la conversación es que fue en privado, aunque le habían advertido que uno de ellos tenía que estar presente, su “prometido”, la había dejado sola, sin que Chikane se lo pidiera.

_______________________________________________________________________________________

Como había dejado sola a Chikane en el cuarto del hotel, él volvió a donde se estaba alojando, para preparar sus maletas y tener una última conversación con su futuro suegro. Después de eso estuvo tranquilamente en su habitación esperando la hora para ir a buscar a su prometida.

Cuando está en el lobby del hotel, Hikaru Usui le pide al encargado que no le avise de su llegada a Chikane Himemiya, quería ayudarla personalmente con sus maletas, el encargado no presentó ninguna objeción. Caminó unos pasos hacia donde estaba el ascensor y marcó el número de piso correspondiente, en ese momento nadie lo
estaba acompañando.

Después de unos minutos llega hasta la puerta de la habitación de Chikane, y la golpea dos veces.

Chikane se despierta por los golpes que escuchó, después de haber llorado por bastante tiempo, se quedo sin fuerzas y sin notarlo se quedo dormida, la habitación estaba oscura, le tomo algunos segundos reincorporarse. Lo primero que hizo fue encender la lámpara de la mesa de noche y averiguar la hora, miro en su teléfono celular, son las 18:58 p.m. Lo volvió a dejar en donde estaba, ahora va caminando hacia el cuarto de baño, necesitaba refrescare su rostro, sus ojos los siente pesado.

Cuando estuvo presentable camino en dirección a la puerta, para averiguar quien la estaba llamando.

Seguramente es el botones que viene a pedir mi equipaje, pensó.

Pero al abrir la puerta y averiguar que era su prometido, Chikane se sorprendió.

- Usui-san?!, que haces aquí?
- Vine a recogerte, nos iremos juntos al aeropuerto, tu padre nos estará esperando.
- Y a que hora es el vuelo?!
- A las 20:30 p.m., pero el tráfico a esta hora es realmente caótico, tenemos que irnos en unos 5 minutos más, además tengo un taxi esperando en la entrada.
- De todas maneras tengo todo arreglado, podemos irnos ahora mismo, pero tenemos que llamar para que alguien venga a buscar las maletas.
- No te preocupes por eso, para eso estoy aquí.
- Pero no quiero molestarte..
- No es ninguna molestia, además tenemos que aprovechar cada instante que tengamos para conocernos, finalizando con una sonrisa.

Chikane sabía perfectamente a lo que se refería en sólo 7 días más compartiría el resto de su vida con este hombre aunque nunca lo llegaría amar, ni siquiera a gustarle en lo más mínimo, pero tenía que comenzar acostumbrándose a su presencia, no quería que por su mal actuar su padre tomara ventaja de eso y perjudicara a su familia, tenía que comenzar a actuar desde este momento, si quería mantener a salvo a Himeko y Konemi.

- Muchas gracias, Usui-san.
- Ya te dije que no tienes que ser tan formal conmigo, puedes llamarme solamente Hikaru.
- Como quieras Hikaru.
- Así esta bien, sonrió el hombre.

Hikaru camina en dirección del lugar donde estaban las maletas, solo son dos, las agarra y se da la media vuelta para ir en dirección a la puerta.

Chikane se coloca su abrigo, verifica que este todo en orden y que no este olvidado nada, después de una breve mirada también va caminando hacia la puerta.

Hikaru es el primero en salir, Chikane apaga la luz y cierra la puerta.
_____________________________________________________________________________________________

Como le había dicho Hikaru minutos antes, su padre ya estaba en el aeropuerto, esperando solo la salida del avión con destino a Tokyo. Verlo nuevamente le produjo que toda su ira y enojo volviera, pero ya había decidido ser la misma de antes, la Chikane que no demostraba sus sentimientos, la Chikane que le apodaban princesa de hielo.

- Buenos noches hija, la saludo su padre
- Buenas noches padre, le contestó con tono de voz neutral.

Kenta Himemiya fija su mirada en Hikaru, para saludarlo una vez más.

La espera no fue lo más agradable para Chikane, intentaba seguir la conversación, pero no podía, hace mucho tiempo que se había desligado de los asuntos de los negocios, ahora una vez más tendría que volver a aquel mundo.

Finalmente llega el tiempo de abordar el avión, estaría de vuelta en Tokyo como lo había pensado, pero nunca se imagino que en su vuelta a la ciudad estaría acompañada por su padre y su “prometido”

___________________________________________________________________________________

El viaje en avión transcurrió tranquilamente, para su buena suerte no le habían ordenado sentarse con uno de ellos, Chikane no estuvo acompañada ni por Kenta Himemiya ni por Hikaru Usui, como ellos habían hecho la reserva de boletos el mismo día que llegaron hasta Okinawa, eligieron sentarse juntos y ella estaba un par de asientos más atrás que ellos, esto la hizo relajarse un poco, e intentar dormir y así lo hizo y sus sueños estuvieron repletos de momentos con su amada Himeko.

Cuando recogieron sus maletas se separaron, Hikaru Usui iría hasta su mansión y ellos hasta la Himemiya. La
limosina de la familia lo estaban esperando en la salida del aeropuerto.


Muchas cosas han pasado este día, se reencontró con su padre, con su prometido y ahora estaba a solo metros de entrar nuevamente hasta esa inmensa construcción, no la llamaba hogar porque no lo era.

Luego de bajarse del vehículo y caminar por las escaleras, alzo su mirada para encontrarse con su fiel sirvienta, la mujer que la ayudo a sacar todas sus objetos personales, Kisaragi Otoha.

Como había sido costumbre desde que tenía memoria, ella la saludo formalmente

-Bienvenida Ojou-sama, le dijo como siempre.

Chikane no sabía que esta mujer se había enterado demasiado tarde de todo el plan de Himemiya-sama, por lo que no tuvo oportunidad de avisarle, solo esperaba que tuvieran una oportunidad de conversar a solas

- Buenas noches Otoha-san, la saludo fríamente.

Y continúo caminando para ingresar a la mansión, detrás de ella venía su padre que fue saludado por Otoha-san

Antes de subir por las escaleras su padre, le dice que espere, que tiene que conversar con ella antes de que vuelva a ocupar su habitación.

La conversación se llevo a cabo en el despacho de su padre.

- Sé que estas cansada hija comenzó a hablar su padre, pero sólo tengo que pedirte una sola cosa, y en caso de que te niegues tendré que obligarte.
- Qué más me quieres pedir, no es suficiente con todo lo que ha pasado este día, Dijo fríamente Chikane.
- Por eso te lo pediré y como eres tan inteligente no te vas a negar.
- Porqué no sólo me dices lo que quieres padre
- Algo muy simple, tu teléfono celular.
- Mi teléfono, lo miro sorprendida.
- Si, tu teléfono, quiero asegurarme que esa mujer no volverá a contactarte, además no creo que le
hayas dicho acerca de tus planes o si hija?

- Por supuesto que no le dije acerca de este compromiso, eso me lo dejaste muy claro en la hora del almuerzo.
- Muy bien, entonces no te negaras a entregármelo.

A Chikane no le quedo otra alternativa que entregar su teléfono y sacándolo desde el bolsillo derecho del abrigo que aún traía puesto, lo dejo encima del escritorio de su padre.

- Algo más padre?
- No hija nada más, puedes retirarte y volver a tu misma habitación.
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   24/10/2008, 13:43

Después de despedirse de su padre Chikane sube rápidamente las escalas, lo único que deseaba era acostarse y que cuando despertara nuevamente estuviera al lado de Himeko y que todo lo vivido este día solo fuera una pesadilla.

Estando recostada en su antigua cama, escucha que abren la puerta, estaba segura que era Otoha-san, la persona entra en la habitación y Chikane sigue estando en la misma posición con su cara enterrada en una de las mullidas almohadas.

Puede escuchar un ruido de tazas, eso le confirmaba que era Otoha-san, pero ninguna de ellas habla. Cuando la sirvienta esta por abandonar la habitación escucha la voz de su Ojou-sama.

- Por qué Otoha-san,? porque no pude seguir estando junto a la mujer que amo.? Le dijo llorando amargamente
- Lo siento Ojou-sama, esta vez no pude ayudarla, cuando supe de intención de su padre para que usted volviera a la mansión era demasiado tarde, él ya no estaba en Tokyo.
- Así que sabes todo…
- Si Ojou-sama, se que tendrá que casarse con Usui-sama en una semana más y que su padre le impedirá contactarse con Himeko-san.
- Cuando lo supiste?
- Solo el día de hoy, cuando era demasiado tarde.
- Ya veo…
- Será mejor que descanse, necesitara de todas sus fuerzas para asumir este compromiso, buenas noches, me retiro.
- Buenas noches Otoha…

Chikane se levanta, va en busca de la taza de té que le dejo Otoha, quiere pensar que si la bebe podrá dormir tranquilamente esta noche.

__________________________________________________________________

Los días han trascurrido rápidamente, solo quedan tres días antes del matrimonio, los días para Chikane han sido un martirio, estar presente en reuniones de negocio y reuniones que implicaba los asuntos del matrimonio era agotador y estresante, además hay que sumarle el hecho de que en todas esas reuniones, estaba su padre y su futuro esposo, tenía que prestar atención de lo que se hablaba para que ellos pensara que estaba interesada en todas las decisiones que se estaban llevando a cabo.

Para Himeko estos días han estado llenos de preocupaciones. Primero, por el hecho de que su amada Chikane no la ha llamado como le había prometido y porque cuando intentaba llamarla, sólo escuchaba un mensaje de que el número al que se estaba comunicando estaba fuera de servicio. No quería pensar en que algo terrible le haya sucedido, además solo faltaban tres días para que estuviera de regreso.

Así que dejo de lado los malos pensamientos y sólo se dedico a pensar en cómo iba a recibirla, quería preparar algo especial.

_______________________________________________________________________________

Y llegó el “gran día” el 6 de Enero, el día en que Chikane Himemiya se casará con Hikaru Usui, para ella, es el inicio de una vida encadenada a un hombre que no querrá nunca, para él, es su gran oportunidad de pertenecer a una de las familias más poderosas de la ciudad, en resumen, solo un matrimonio por conveniencia;
ninguno de ellos está enamorado del otro.


Como este será un gran evento la prensa estaba al tanto de la gran noticia, pero había un reportero en que la noticia, lo sorprendió de mala manera, el amigo de Himeko, Mamoru Aoba.

¿Cómo supo de este acontecimiento Mamoru Aoba,? Fue el día anterior, aunque había escuchado algunos rumores durante la semana, acerca del supuesto matrimonio de Chikane Himemiya, él no les daba ningún crédito, además, si así hubiese sido, lo sabría porque su amiga Himeko Kurusugawa, le daría la gran noticia, pero eso
no ocurrió, así que no le siguió prestando atención a los rumores, hasta el día 5, él estaba encargado de a la ceremonia religiosa que iba a suceder en la principal Iglesia Católica de la ciudad. Cuando escucho el nombre del futuro esposo de la heredera de la familia Himemiya, no podía entender como Chikane y Himeko se habían separado si él conocía perfectamente el tipo de relación que tenían estas dos mujeres.


Como necesitaba saber que había pasado, intento llamar a Himeko varias veces durante el día 5 de enero, pero en ninguna ocasión le contestó, pero él siguió insistiendo.

- Mañana tengo que comunicarme con Himeko, como sea, se dijo así mismo.

Y en la mañana del 6, lo consiguió

Himeko estaba feliz, al fin había llegado el día en que volvería a estar con su Chikane-chan, lo malo es que no sabía a que hora iba a estar de regreso, aún no se había comunicado con ella, pero no le importaba estaba segura que ese día terminaría la soledad que ha estado sintiendo estos días, sin escuchar la voz de su amada princesa.

Pero una inesperada llamada le anunciaría una terrible noticia.

- Aló, Himeko?
- Si, soy yo Mamoru-kun
- En donde estás?, le pregunta nervioso el hombre.
- En mi casa, por qué?
- Es… que … no sé si estas enterada de lo que ocurrirá hoy…
- Que tendría que saber Mamoru-kun, le pregunta
- Bueno antes de decírtelo tengo que preguntarte algo importante.
- Estoy empezando a preocuparme, por qué te escucho tan nervioso?
- Antes de contestarte eso, tengo que saber si sigues teniendo una relación con Chikane-san?
- Por supuesto, nosotras siempre estaremos juntas, pero no entiendo porque me preguntas eso.
- Bueno lo que pasa es que ayer supe algo que aún no lo creo y tú tampoco lo creerás...
- Por favor dímelo de una vez, me estas asustando.
- Esta bien te lo diré… el día de hoy Hikaru Usui contraerá matrimonio con… Chikane Himemiya, dijo rápidamente el nombre de la amada de Himeko.

Cuando Himeko escucho las últimas palabras de su amigo, no lo pudo creer, tuvo que preguntarle nuevamente si estaba jugándole una broma, pero el le decía todas las veces que era verdad.

Ya convencida de que su amigo no jugaría con algo así colgó el teléfono, y comenzó a llorar amargamente, como nunca lo había hecho, la pequeña Konemi que estaba en su cuarto la escucho y corrió rápidamente para saber lo que le pasaba a su madre.

La pequeña entró en la habitación y vio que su madre estaba tirada en la cama llorando y gritando que era todo mentira que Chikane nunca la engañaría de esa manera, que sería incapaz de hacerla sufrir así.

Konemi, podía intuir lo que estaba ocurriendo, pero no quiso decir nada en ese momento, quería que su madre terminara de llorar, era muy doloroso verla así.

- No creo que mamá-Chikane quiera hacerte sufrir, que es lo que pasa?
Himeko detuvo sus lágrimas un momento para explicarle a su hija lo que esta ocurriendo.
- Por qué mejor no vamos hasta ese lugar y vemos si ese hombre esta diciendo la verdad.
- Pero él es mi amigo, no creo que me mienta con un asunto tan delicado, además no he tenido noticias de Chikane-chan durante una semana
- Con mayor razón mamá-Himeko, vamos a ese lugar y confirmamos lo que él te dijo, no perdemos nada.
- Tienes razón, es mejor ir y asegurarnos de que Mamoru-kun sólo me esta haciendo una broma muy cruel, Chikane-chan jamás se apartaría de mi lado y menos casarse con un hombre.


Las dos dejaron la casa decididas en ir hasta la iglesia para averiguar lo que estaba ocurriendo, mientras en la mansión Himemiya, Chikane estaba vistiéndose adecuadamente para la ocasión.

Cuando termino de colocarse su vestido de novia, se sintió de lo peor, quería arrancárselo y terminar con toda esta farsa, pero recordó las palabras de su padre una vez más e intento calmarse y aparentar estar feliz por la situación.

Solo en algunos minutos para que la ceremonia de comienzo, todas las personas importante e influyentes de la ciudad estaba sentados en la iglesia, la novia aún no había llegado, pero aún faltaban dos personas que no estaban incluidas, Himeko y Konemi.

Finalmente la novia hace su aparición, todo el mundo quedo mirándola fijamente, se veía hermosa, más de lo que ya era, pero su rostro no mostraba ningún sentimiento, ni de nerviosismo ni de ansiedad ni siquiera de felicidad.

Iba acompañada por su padre y empezaron a caminar juntos hacia el altar, donde la esperaba su “novio”.

Lo único que pensaba Chikane en ese momento es que todo esto terminara pronto, ya que se había decidido que ambos vivirían en la mansión Himemiya, eso era realmente beneficioso para ella, por lo menos no iba a vivir con aquel hombre en un lugar extraño.

Y llegó el momento decisivo, el momento en que aceptaría ser la mujer de Hikaru Usui, no dudo por ningún momento en darle el sí, con esa simple palabra había firmado su condena, ahora viene la parte difícil, el beso, aunque solo fue un leve roce de labios, Chikane no pudo evitar recordar la suavidad de los labios de su pequeño ángel, lo que dio como resultado que una lágrima rodara por su mejilla derecha.

Terminada la ceremonia, la pareja de recién casados iban rumbo hacia la entrada de la iglesia, para subir a la limosina, pero cuando cruzaron aquel umbral, Chikane vio a dos persona, su amada Himeko y la pequeña Konemi.

No puede ser, como supieron lo del matrimonio, pensó Chikane

Pero no podía detenerse e ir hasta donde estaban ellas y explicarle el porqué estaba haciendo todo esto, tenía que continuar con la farsa.

En tanto Himeko no podía creer que las palabras de Mamoru-kun eran verdad, su Chikane-chan se había casado, la había engañado.

Y la pequeña Konemi estaba segura que las palabras que le había dicho el dios de los cielos Izanagi, que ambas volverían a vestir los atuendos de sacerdotisas, se cumpliría, habían perdido el desafío.

Antes de que Chikane subiera nuevamente a la limosina, Himeko le grita
- CHIKANE-CHAN, PORQUÉ!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y comienza a llorar, pero Chikane no la mira, y sube al vehículo.

Ninguna de ellas esta vistiendo los atuendo de las sacerdotisas, lo que significa que aún no han perdido, su amor sigue siendo inquebrantable, las dos se siguen amando con la misma fuerza, el desafío aún continua.

Himeko puede observar que el vehículo esta comenzando a abandonar el lugar, hace un gran esfuerzo y comienza a correr detrás de él, era su último intento desesperado, pero no logra alcanzarlo y se queda detenida en medio de la calle y no se da cuenta que un auto se está aproximando.

CONTINUARÁ…

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Naisha
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   7/2/2009, 16:28

wow nada que me pase y me lei todos los capitulos ^^ estan muy bien :D bueno espero que sigas sacando mas

sayo ::angelito:: ::ciao::
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 18:55

Perdón a todos los lectores de este sitio, no había actualizado esta historia, pero o hago de una vez, todos los capítulos y a publicar la otra historia que tengo de KnM Saludos

Capítulo 22 “El sufrimiento de Himeko”

Himeko lentamente abre sus ojos amatistas, en un principio le toma algunos segundos acostumbrarse a la intensa luz que esta en el techo, cuando ya se acostumbra, observa detenidamente su alrededor, girando su cabeza en primer lugar hacia el lado derecho, hay una ventana adornada con una cortina blanca que impide que entren los rayos del sol, y mira hacia el otro lado y se encuentra con una silla que esta cubierta por una manta y una pared blanca que contiene la puerta.

Definitivamente no estoy en casa, reflexionó.

Estaba por continuar la exploración del lugar y de si misma cuando oye que la puerta de esa habitación se abre, la figura que observa es familiar, es la pequeña Konemi que tiene un semblante algo extraño en ella, una preocupación que no había visto en el rostro de la niña.

Para preguntarle lo que le pasaba Himeko intento hablar, pero no pudo, una vez más lo intento, ahora ella estaba entrando en pánico al no saber en donde estaba y ahora lo que le estaba ocurriendo, quería saber la razón de porque no puede hablar.

La niña ya estaba a su lado, sería ella la encargada de explicarle lo que ha sucedido durante estos tres últimos días.

- Mamá- Himeko, al fin despiertas, estaba tan preocupada, le dijo con un tono de voz alegre mezclado con un tono de preocupación.

Himeko una vez más intenta hablar pero no puede, de su boca no sale ningún sonido.

- No te esfuerces mamá-Himeko, tienes que estar tranquila, tienes que recuperarte del accidente que sufriste hace tres días.

Ahora Himeko intenta sentarse pero no puede, siente su abdomen adolorido, ahora empieza a notar que esta vestida con solo una bata y que tiene algunas magulladuras en el dorso de su mano derecha y en su antebrazo izquierdo, por último al tocarse la cara, puede sentir que su frente esta vendada.

La pequeña espera a que termine de verificar su estado para empezar a contarle lo que ha sucedido.

- Lo único que puedo decirte mamá-Himeko, es que has tenido mucha suerte, cuando vi. el accidente pensé que no saldrías viva, pero me he equivocado al parecer algunas diosas están a nuestro favor…

La expresión del rostro de Himeko una vez más vuelve a cambiar, está confundida no puede recordar lo que ocurrió y sobre todo quiere saber porque no puede hablar.

- Te contaré lo que paso hace tres días, el día en que mamá-Chikane, se casó.

Esas palabras tuvieron un efecto negativo en Himeko, comenzó a llorar desconsoladamente.

- Por favor no llores, espera a que te cuente lo sucedido, además con llorar no arreglaras las cosas, dijo la pequeña dándole a entender que era mejor mantener la calma y no desesperarse.

Himeko limpió con las sábanas sus lágrimas y comenzó a escuchar el relato de la pequeña Konemi.

El día 6, aquel día fatídico en la vida de tres personas, Chikane tuvo que casarse por que su padre se lo ordenó y también la amenazó, no tuvo más alternativa que aceptar, Himeko vio como su amada estaba vestida con un hermoso vestido blanco con un larga cola, se veía más hermosa de lo habitual, pero ni pudo estar feliz por verla vestida así, eso significaba que la había engañado, que había estado de vuelta en Tokyo por lo menos un día antes, Himeko quizás nunca tendrá la oportunidad de saberlo y por último Konemi la diosa de la espada, se sentía tan culpable, sabía que todo esto era el desafío que el dios le ha impuesto a las ex sacerdotisas, eso estaba claro, porque las había separado, quien más tiene ese poder, la diosa no cree que un simple mortal pueda separar a las amantes destinadas y como el dios Izanagi tiene el poder de regir este mundo, hizo todo los ajustes necesarios para causar esta separación. La única duda que tiene la diosa, es la duración que tendrá este desafío y no sabe realmente como ayudarlas a superar esta prueba. No puede interponerse frente al hecho de que Chikane se ha casado y ese es un vínculo que no es simple de romper porque es sagrado independiente del hecho de que todavía sigue amando a Himeko y no al hombre que la acompañaba ese día.

Himeko corrió detrás de la limosina donde iba el amor de su vida y de la anterior, en un intento por saber lo que estaba ocurriendo, quería escuchar de los labios de Chikane que ya no la quería, que por eso se casó, pero no puede creer eso, como en una semana se iba a terminar su amor, ese no era el motivo, además sabía que su padre la había expulsado de la mansión Himemiya, eso lo supo el día en que se reencontraron, estaba llena de dudas quería saber la razón, quería entenderla, pero sobre todo quería decirle lo mucho que la amaba, de lo mucho que la necesitaba, de lo mucho que la extrañaba. Su mente esta llena de esas preocupaciones, que no se fijo o no escucho que un auto estaba muy cerca de ella, el auto no alcanzó a detenerse y Himeko al oír el ruido de los frenos voltea a mirar, pero ya es demasiado tarde para intentar salir del camino, el auto finalmente la alcanza. El resultado es que Himeko cae encima del parabrisas del automóvil, dejándola inconsciente.

La pequeña Konemi que había estado mirando la escena desde algunos metros de distancia, sale corriendo rápidamente, estaba temiendo lo peor. Y no estaba muy equivocada su madre estaba en el frío pavimento con múltiples heridas y desde su cabeza nacía un hilo de sangre que recorría su frente por el lado derecho, deslizándose por su mejilla. Ahora la pequeña no sabía que hacer, no sabía como ayudarla nunca había presenciado un accidente, pero el conductor que fue el responsable de este accidente salió de su automóvil preocupado por la mujer que había atropellado y dentro de su nerviosismo llama a la ambulancia.

Mientras estaba esperando que llegara la ayuda, la pequeña esta arrodillada al lado de Himeko, llorando y esperando que siga con vida.

Esta escena estaba siendo mirada con indiferencia por las personas que habían asistido a la ceremonia, la razón es que el accidente ha ocurrido varios metros de distancia de la entrada de la Iglesia y ellos solo esperaban que sus vehículos los fueran a recoger para ir a la celebración que se llevaría a cabo en la mansión Himemiya, pero hay una persona que mira con satisfacción esa escena, esperando que la chica rubia no siga con vida.

La ambulancia tarda solo 5 minutos en aparecer y rápidamente proceden a llevarse a Himeko y Konemi hasta el hospital más cercano.

Dentro de la ambulancia la niña sigue mirando con preocupación a su madre que esta con una máscara, que le suministraba oxigeno y los paramédicos revisaban sus signos vitales y uno de ellos intenta calmar a Konemi.

El ingreso al hospital fue extremadamente rápido tenían que llevarla hasta la sala de emergencias para que los médicos determinara la gravedad de su estado, lo más preocupante era la herida que tenía en su cabeza, por lo que fue llevada hasta la sala de radiografías.

La pequeña se quedo en la sala de espera, sentada en uno de los asientos, le habían impedido el paso para acompañar a su madre.

Después de media hora una doctora de pelo castaño, estatura media ojos cafés vestida con un delantal blanco, de su cuello cuelga un estetoscopio y su cara es adornada con unos anteojos, camina hacia la sala de espera, para buscar a la pequeña Konemi y comunicarle el estado de Himeko.

- Niña- le dice la mujer, colocándole la mano derecha en el hombro de Konemi

- Si, mira Konemi a la mujer, con su cara preocupada, pero no estaba llorando

- Soy la doctora que esta al cuidado de la mujer rubia que llego gravemente herida. Eres familiar de ella?. La doctora quería verificar la información que le habían dado los paramédicos.

- Si, como esta ella?, preguntó nerviosamente.

- En estos momentos esta en la sala de recuperación, aún no ha recobrado el conocimiento. Intento explicarle lo más simple posible.

- Y eso significa que está bien, preguntó ansiosa.

- Lo sabremos cuando despierte…

- Y puedo verla?

- Todavía no, antes tengo que hacerte unas preguntas

- Qué preguntas?

- El nombre de la mujer, aún no sabemos su nombre.

Obviamente no sabían el nombre, los documentos lo tenía Konemi, que precavidamente había tomado el bolso de Himeko de la escena del accidente.

- Sé llama Himeko Kurusugawa…

- Y Kurusugawa-san tiene algún otro familiar..

- No, sólo somos nosotras dos. Mintió la pequeña, era lo mejor en ese momento.

- Esta bien gracias por responder, ahora tengo que ver a otros pacientes, después vendré a buscarte para que puedas verla

La doctora ya se estaba alejando del lugar, pero se le había olvidado preguntarle el nombre a la niña y volvió al lugar donde estaba

- Niña, se me olvido preguntarte tu nombre

- Konemi, contesto con firmeza.

- Bien ahora si puedo irme Konemi-chan, se despidió la doctora.

Transcurrió otra media hora, hasta que la pequeña al fin pudo ver a su madre.

Ver a Himeko con vendas y heridas en sus brazos en una cama de hospital no era muy alentador, se sentía culpable de haber provocado toda esta situación, pero seguía confiando en sus madres, estaba segura que después de que Himeko se recuperara, tendrían la oportunidad de conocer la verdad de Chikane y que sin decirles que todo esto conformaba parte del desafío del dios Izanagi, una vez más estarían juntas.

Antes de entrar en el cuarto, la doctora le había dicho que solo la podía ver algunos minutos, que su estado aún seguía siendo delicado, pero la niña le rogó por más tiempo, además le recordó que no tiene a quien mas pedirle ayuda y que quería permanecer a su lado hasta que Himeko se despertara.

- Esta bien Konemi-chan, podrás quedarte a su lado, pero tendrás que tener paciencia y no te preocupes nadie vendrá a molestarte, vendré a esta habitación con bastante frecuencia para ver la evolución de Kurusugawa-san y traerte algunos alimentos.

- Muchas gracias, contesto la pequeña con alegría.

Ahora que estaba sola con su madre, rogaba que su madre despertara y que estuviera bien.

Pero al segundo día de estar con ella, la doctora le advirtió que había posibilidades de que tuviera alguna secuela, por el golpe que había sufrido en la cabeza, pero todo eso se sabría una vez que Himeko recuperara la conciencia

El día en que Himeko al fin recupero la conciencia la niña había salido de la habitación, necesitaba dar un paseo, había estado 48 horas acompañando a su madre. Al concluir el pequeño paseo Konemi se encontró con una grata sorpresa.

- Es por eso que no puedes hablar mamá-Himeko, la doctora el día de ayer me advirtió que posiblemente tengas alguna secuela del accidente y al parecer no se equivocó. Pero ella vendrá en algunos minutos para explicarte mejor, ahora tienes que estar tranquila.

La doctora no tardo en llegar y brevemente le resumió a Himeko la condición en que había quedado después del accidente, le comentó que puede que su estado sea temporal, el tiempo lo determinaría. Además le comentó que tenía que quedarse algunos días más, aún tenía que recuperarse de las otras heridas de su cuerpo.
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 18:57

Después de que la doctora se retiro de la habitación, Himeko otra vez comenzó a llorar, sentía que era mejor haber muerto hace dos días, ya que su amor estaba con un hombre, pero al escuchar la voz de Konemi, sus pensamientos negativos se disiparon aún tenía una razón para continuar viviendo.

Los primeros días de su “matrimonio”, han sido como se lo esperaba, tenía que cumplir con sus obligaciones de “esposa”, aún no puede olvidar los acontecimientos que sucedieron el 6 de Enero

Chikane evito de cualquier manera posible separarse de su esposo y salir corriendo hacia donde está Himeko y la pequeña Konemi, quería explicarle los motivos para sus terribles acciones, pero no podía su padre estaba en ese lugar, no le quedo otra alternativa que seguir caminando y subir a la limosina, pero antes de eso escucha la voz de su amada gritándole desesperadamente. Ese grito no lo olvidará jamás.

El trayecto desde la Iglesia hasta la mansión ha sido silencioso, ella estaba sentada lo más lejos de ese hombre y evitaba mirarlo, su mirada se concentro en una de las ventanas del vehículo. Hikaru Usui que estaba mirándola atentamente, intuyó lo que estaba pensando su mujer, él también vio y escucho a la mujer gritándole.

Decidió permanecer en silencio el resto del viaje.

Una vez que llegaron hasta la mansión Chikane tenía que actuar, tenía que mostrarse como la mujer más feliz del mundo por tener a tal excelente hombre a su lado.

El patio de la mansión estaba repleto de mesas redondas, adornadas con manteles blancos y en el centro de ellas con hermosos arreglos florales, Chikane no sabe cuantas son las personas invitadas, pero reconoce a la mayoría de ellos, son casi las mismas personas con quienes ha compartido anteriores fiestas realizadas en este mismo lugar.

Mientras estaba avanzando le daban sus felicitaciones y ella las recibía con una sonrisa, una sonrisa falsa de felicidad, esa gente no sabía lo que estaba sintiendo realmente.

La tarde se ha hecho particularmente lenta, quería que todo esto terminara, quería de una vez por todas sacarse ese vestido y volver a su habitación o por lo menos eso pensaba, pero ahora que está casada no tendrá privacidad tendrá que compartir la habitación con ese hombre, pero no sería su misma habitación, ellos ocuparían una que esta en la otra ala de la mansión.

Finalmente se ha ido el último de los invitados, al fin podría vestirse con algo cómodo, sin avisarle a su esposo vuelve a su antigua habitación para arrancarse ese maldito vestido.

Cuando ya había terminado de cambiarse alguien golpea su puerta, Chikane se aproxima hacia a ella y la abre, para su sorpresa era su esposo que esta pasado de copas, su actitud no es la de un caballero, la actitud que ha conocido durante estos días, su actuar es bastante extraño. Sin intercambiar ninguna palabra el hombre entra en la habitación.

- Así que aquí estaba mi hermosa esposa, dijo Hikaru con algunas dificultades para expresarse.

- Que quieres, no puedes entrar así a mi habitación. Dijo seriamente

- Por supuesto que puedo, soy tu esposo, me perteneces.

- Estás equivocado en una cosa, yo pertenezco a otra persona, eso lo sabes

- Por favor sigues con esas tonterías, estaba seguro que todo eso era un capricho de tu parte, sólo para hacer enfadar a tu padre, ya que te había expulsado de esta mansión.

- Mi amor por Himeko no es ningún capricho, además tu mismo has sido testigo que no he estado actuando.

- Si, he sido testigo-admitió el hombre- pero pienso que estabas pasando por un mal momento y esa mujer aprovecho esa debilidad y te engaño para que estuvieras con ella.

- Cuantas veces tengo que repetir lo mismo, mi amor por Himeko es sincero y es mutuo ninguna de nosotras es capaz de engañar a la otra.

- Ves?, te equivocas. La engañaste te casaste conmigo.

- Todo esto es porque mi padre me amenazó, él esta consiente de mi amor, sino porque se tomaría la molestia de decirme que si no asumía este compromiso Himeko y la pequeña saldrían perjudicadas. Si ellas no me importaran hubiera tomado otro camino.

- Mientes, ellas no son importantes para ti sino, te hubieras esforzado en encontrar alguna solución para permanecer a su lado

En cierta medida tenía razón, no había hecho nada en evitar esta situación, pero lo sucedido hace una semana fue muy repentino que no le quedo tiempo para examinar la situación más calmada y terminó por aceptar.

- Ves?, no puedes contestar porque tengo razón. Ahora tendrás que cumplir con tu obligación de esposa

Y sin mayor advertencia Hikaru le agarra violentamente la muñeca derecha a Chikane y la conduce fuera de la habitación.

- Espera que vas hacer, pregunta nerviosa.

- Ya lo verás

Chikane después de unos cuantos pasos sabe a donde van, se dirigen hacia su “habitación matrimonial”

- Me hubiese encantado que aún llevaras tu vestido, hubiese sido más romántico, le dice sarcásticamente y la toma en sus brazos.

- Suéltame!!, le grita mientras le golpea el pecho con sus puños.

- No lo haré… y de un fuerte golpe abre la puerta.

Chikane no había querido saber como era la habitación, pero cuando la observo claramente estaba arreglada para una pareja de recién casados.

- Viste la hermosa habitación que compartiremos?

- No encuentro que sea hermosa, he vivido en una habitación mejor-refiriéndose a la habitación que compartió con Himeko en su verdadero hogar.

-No sigas con las mismas tonterías.

Sorpresivamente la besa, pero aquel beso no ha sido igual al de la iglesia, este beso estaba lleno de pasión y deseo y Chikane hace todo lo posible para resistirse, pero Hikaru, sigue insistiendo.

- Será mejor que no te niegues, será peor para ti

Chikane no tuvo como responderle, se quedo en silencio.

Ahora el hombre la esta llevando hacia la cama y la deposita gentilmente. Como no tienes el menor interés en ese hombre no hace ningún movimiento, en cambio Hikaru comienza a besarla nuevamente y ella a pesar de no sentir absolutamente nada, tiene que besarlo, no quería averiguar que le sucedería si se negaba. Chikane tenía que admitir que en ese momento esta siendo débil pero que alternativa le quedaba?

Ahora Hikaru está comenzando a desvestirla y ella no hace nada por oponerse, solo esta acostada encima de esa cama inmóvil. Hikaru al notar esa actitud el mismo comienza a desvestirse. Cuando ambos se encuentran con sólo su ropa interior el hombre se acerca a ella y le susurra al oído.

- Eres muy hermosa Chikane..

Lo que sucedió después, es lo que Chikane quería evitar a toda costa por lo menos ese día, pero no tuvo el valor de arrancar, no después de recibir la advertencia de su esposo. Intento pensar en los bellos momentos en que había hecho el amor con su precioso ángel, muy distinto a lo que estaba viviendo en esos momentos.

El hombre estaba disfrutando de aquel momento de intimidad, pero ella estaba haciendo todo lo posible por mantener su rostro sin ninguna expresión, ni siquiera de odio, porque en ese momento había terminado por traicionar al verdadero y único amor de su vida, aunque un par de lágrimas se deslizaron por sus mejillas

Finalmente el hombre desplaza su cuerpo hacia un lado, y cae en un profundo sueño. Chikane se retira lo más rápido posible de su lado y empieza a buscar su ropa que esta tirada en el suelo. Una vez que esta vestida sale corriendo para ir hasta su cuarto y darse un baño de agua fría, intentando borrar aquella experiencia, pero es imposible y comienza a llorar.

Esa noche fue la última vez que durmió en su habitación.


Los otros días han sido ligeramente distintos, ha estado sola en la mansión ni su padre ni esposo se encuentran con ella, están demasiado ocupados con reuniones de negocio, ahora que habían contraído matrimonio algunas de las empresas que pertenecen a ambas familias, al fin se habían fusionado en una sola y poderosa compañía, lo bueno de este asunto, es que aplazó la “luna de miel” , pero las noches las ha tenido que compartir con Hikaru, aunque no habían vuelto a intimar porque simulaba estar dormida, además él llegaba demasiado tarde y se levantaba al amanecer.

Como aún no tiene que involucrarse con los negociosos se queda todo el día en casa, pero no tiene ánimo de tocar el piano, una vez lo intento, llego hasta la sala de música pero cuando iba a comenzar a tocarlorecordó el concierto y la canción que le compuso a su ángel y de la vez que la pequeña Konemi la observó en la casa, sus dedos quedaron estáticos.

Encontró otra forma de matar el tiempo, la lectura, por lo menos de esa manera evadía la realidad que esta viviendo.
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 18:58

Transcurrieron otros cinco días más, al fin Himeko fue dada de alta, pero su condición no cambio, seguía sin poder hablar, pero ha encontrado una manera de comunicarse, esta idea se le ocurrió a la pequeña Konemi, que Himeko escribiera lo que quería decir, aunque tuvo que simplificar su escritura, la pequeña aún no domina en un cien por ciento la escritura japonesa.

Ahora quedaba un asunto delicado, el pago de los días en que estuvo internada, como estuvo internada en un hospital público y no en una clínica de alto costo, los ahorros que tenía Himeko fueron suficientes para cancelar la deuda.

Ahora tenían que volver a casa, tenían varios asuntos que resolver.

Himeko abrió la puerta de su hogar, ya no tenía la misma sensación de felicidad de llegar a casa, porque siempre había estado acompañada de su hija y de su amada princesa, pero ahora solo serían ellas dos, pero tenía que intentar continuar con su vida, porque quería ver nuevamente a Chikane.

Subió hasta su cuarto en compañía de Konemi, quería tomar un refrescante tina de agua caliente para relajarse e intentar pensar en las acciones que debía realizar próximamente, pero no iba a hacerlo sola, la pequeña quería estar en todo momento con ella, incluso en ese lugar.

Como ya era la hora de preparar la cena ambas salen de la tina y se visten con la ropa de dormir.

Otro día terminó ahora Himeko ya tiene decidido lo que hará y para eso le pedirá ayuda a su amigo Mamoru Aoba-kun.

Recordando que esta vez la persona que estaba a su lado era Konemi y no Chikane, Himeko, la despierta con un beso en la frente, este día con seguridad iba a recuperar a su princesa y una vez más estarían las tres en la casa.

Con mucho ánimo se levanta a preparar el desayuno, muy animada baja las escalas y llega hasta la cocina, Konemi que había sentido el beso en su frente se despierta y la sigue hasta la cocina ayudándola a preparar los alimentos.

Una vez que han dejado la cocina ordenada y limpia, nuevamente suben a sus respectivos cuartos para vestirse, después de lo que lo han hecho, Himeko toma su teléfono celular y marca el número de Aoba-kun.

La pequeña Konemi es la que habla con él y le explica que por ahora Himeko no puede hablar y que necesita verlo hoy día mismo. Como buen amigo le dice a la pequeña que pueden verse en aproximadamente una hora, que él inventaría cualquier excusa en la revista y que se encontrarían en una cafetería cercana, él las estaría esperando.

El viaje hasta su antiguo trabajo es largo, deciden salir en ese mismo momento, lo que tiene planeado tiene que hacer se ese mismo día.

Transcurrido alrededor de una hora llegan hasta la cafetería y divisan a Mamoru sentado en una de las mesas cercanas al ventanal.

- Me da gusto verte Himeko, no sabía nada de ti, desde el día en que hable contigo por teléfono y te transmití una mala noticia

Himeko sacando de su bolso una libreta y un lápiz comienza a escribir y luego le muestra el papel

“No te preocupes Mamoru, gracias a ti pude saber donde estaba Chikane-chan, fue mejor saberlo y verlo con mis propios ojos, porque no te había creído una sola palabra ”

- Pero antes de preguntarte el motivo de porque querías verme, puedo preguntarte porque no puedes hablar?

Y con una sonrisa Himeko nuevamente escribe.

“Sólo puedo decirte que tuve una accidente el día en que Chikane-chan se caso, pero en otra oportunidad te contaré. Ahora quiero que me ayudes a contactarme con ella, necesito saber donde esta la mansión Himemiya”

Le muestra el papel a su amigo

- Me sorprende que no lo sepas, pero no te preguntare porque no sabes. Por supuesto que se donde esta, si quieres podemos ir en este mismo momento.

Himeko una vez más escribe.

“Por supuesto que quiero ir, partamos de inmediato”

- Esta bien pero antes déjame pagar la cuenta del café que pedí.

Mamoru Aoba cancelo su cuenta y salio en compañía de Himeko y Konemi ahora tenían que conseguir un taxi.

Tardaron alrededor de 10 minutos en conseguir el taxi, pero un vez que estuvieron adentro, Mamoru le dio las instrucciones al chofer del lugar al que deseaban ir.

Himeko sentía ansiedad no sabía como iba a reaccionar estando en frente de Chikane, además como le iba a pedir explicaciones si no podía hablar, no se había acordado de ese pequeño detalle, sería incomodo estar escribiendo lo que quería saber, pero que otra alternativa tenía, pedirle a Mamoru que hablará con ella imposible, la mejor opción es que la pequeña Konemi hable con ella.

Terminaron su viaje al fin estaba en la puerta de entrada de la mansión Himemiya, nerviosamente se acerca hasta el citófono que esta en el costado derecho. Y oye una voz que no había escuchado en esta vida, pero si en la anterior.

- Buenos días, habla educadamente Otoha-san

Pero Himeko no es la que responde el saludo es su amigo.

- Buenos días, soy Mamoru Aoba necesito hablar con Himemiya Chikane, dice omitiendo el hecho de que ese no es su apellido.

- Espere un momento.

Otoha-san camina hasta la habitación de Chikane para comunicarle que un hombre la esta esperando en la puerta de entrada, pero ella vio a través de las cámaras de seguridad que no estaba solo, que una mujer rubia y una niña lo estaban acompañando.

Golpeando una sola vez la puerta, entra a la habitación sin esperar ninguna autorización.

- Que sucede Otoha-san, pregunta Chikane que estaba sentada en una confortable silla leyendo un libro

- Un hombre está esperándola en la entrada.

- Un hombre?, te dijo cómo se llama?

- Si, me dijo que se llamaba Mamoru Aoba

Chikane se sorprende al oír ese nombre

- El amigo de Himeko, dice con una voz exaltada

Y antes de que Otoha-san le dijera que estaba acompañada por otras dos personas. Chikane sale corriendo de su habitación para encontrarse con él.

CONTINUARÁ…
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:27

Capítulo 23: “La búsqueda”

Himeko no sabe si una persona es capaz de derramar tantas lágrimas como lo ha hecho, pero cree que es imposible nadie estaría llorando casi un día entero, es casi un día porque a veces la vence el sueño, pero cuando despierta vuelve a derramar lágrimas, ahora si esta segura que nunca más estará nuevamente al lado de su amada princesa, ella misma fue la encargada de dejárselo en claro.

Chikane sale raudamente de su habitación para encontrarse con el amigo de Himeko, pero cuando estaba corriendo se detiene a reflexionar por un momento

- Qué le diré, cómo explicarle, tengo que decirle la verdad?, si le digo la verdad… Himeko se quedará tranquila, entenderá la razón, entenderá lo que estoy haciendo?, será capaz de perdonar mi acto de cobardía?, y si ella entiende mis razones podemos escapar y ser felices nuevamente…

Chikane baja lentamente la escalera principal para abrir la puerta, pero una voz la detiene.

- Ojou-sama!, dijo Otoha, estaba bajando las escalas

- Qué pasa Otoha-san., Chikane voltea para mirarla.

- Tengo que decirle que aquel hombre no viene solo

- En serio, con quién más viene?

- Viene acompañado de una mujer de larga cabellera rubia y una niña.

Esa descripción fue suficiente para saber que era su familia, que Himeko y Konemi la habían encontrado, ahora estaba en serios aprietos

- Le sucede algo malo Ojou-sama, su cara está pálida

- Afuera está Himeko y Konemi, mi verdadera familia, dijo sin titubeos.

- Su familia?, pregunta extrañada Otoha-san

- Si, ahora si que estoy en problemas…

- Qué clase de problemas, pregunta extrañada

- Imagínate que mi padre fue capaz de pedirme mi teléfono celular para evitar contactarme con Himeko y así lo he hecho muy a mi pesar, aunque sé su número no me he atrevido a llamarla, me siento vigilada en todo momento y no creo que este equivocada con ese presentimiento y ahora ella está afuera, estoy confundida.

- Por que no habla con ella y le explica, si ella la ama como usted a ella, la entenderá

- Pero yo no quiero sólo explicarle, quiero escaparme de este lugar y estar nuevamente a su lado

- Entonces salga y explíquele…

Y antes de salir, conversar y dar las explicaciones necesarias a su familia del porque de sus acciones durantes estas últimas semanas, un hombre alto de traje negro aparece sin que ellas notaran su presencia.

- Quién eres tú, le pregunta Chikane.

- Soy su guardaespaldas Usui-sama, dijo respetuosamente el hombre

- No necesito a alguien como tú, dijo fríamente

- Bueno guardaespaldas es una manera elegante de decir, a decir verdad tengo que cumplir con una tarea muy especial que me recomendó Himemiya-sama.

- Mi padre?!... que clase de tarea?

- Creo que usted sabe perfectamente a que me refiero, pero se lo diré de todas formas. Estoy aquí para evitar cualquier contacto con esas personas que la están esperando en la entrada.

El padre de Chikane, había tomado todas las medidas posibles para evitar que su hija volviera a ver a Himeko y Konemi, no había dejado nada al azar.

- Ni siquiera estando en esta casa encerrada todo el día, puedo estar tranquila, dijo molesta

Ahora que sabía que estaba siendo vigilada, Chikane está consiente que si conversaba con Himeko y Konemi, su padre se enteraría.

- Ahora si es imposible salir de esta mansión, dijo resignadamente.

- Que hará Ojou-sama?,pregunta preocupada.

- No lo sé…

- Si no tiene inconvenientes yo puedo salir y hablar con esas personas, dijo el hombre.

- NO, dijo fuertemente- Será mejor que salga y hable con ellos, quizás que tengas preparado para decirles.

Y Chikane a sabiendas de que estaba siendo vigilada por ese hombre y por las cámaras de seguridad que habían en la entrada, sale decidida a proteger de cualquier forma a su familia, aunque eso signifique ganarse el odio de las personas que más ama.

El camino se le hizo extrañamente corto, tenía una vaga idea de lo que iba a decir, pero no estaba segura de que si podía actuar en frente de Himeko, pero tenía que intentarlo.

Por otra parte Himeko, estaba nerviosa, no sabía si sería capaz de comunicarse con Chikane de esa manera tan extraña, con lápiz y papel, pero lo que no sabe es que nunca tendría la oportunidad de averiguarlo.

Finalmente Chikane termina su recorrido y está frente a frente con el amor de su vida y con la diosa de la espada, están separadas solo por unos metros de distancia y una gran reja negra de metal.

El primero en hablar es Mamoru Aoba

- Buenos días Chikane-sama, dijo cortésmente

Chikane que tenía una mirada de hielo, lo saluda

- Buenos días Aoba-san

Cuando dirige su mirada hacia Himeko, su expresión no cambia ni por un segundo, esto estremece el corazón de Himeko, nunca había visto actuar así a su princesa.

- Buenos días Kurusugawa-san, Buenos días Konemi

El saludo fue dicho sin ninguna expresión de cariño, las estaba tratando con bastante frialdad e indiferencia, como unas extrañas.

“ Kurusugawa-san, porque me saluda de esa manera “, meditó.

- Mamá-Chikane dijo la niña alegremente, sin importarle en la forma en que las había saludado.

- Que desean, creo que no tengo asuntos pendientes con ninguno de ustedes, continuo hablando fríamente.

- Que dices mamá-Chikane, venimos para hablar contigo, mamá-Himeko y yo queremos saber porque nos abandonaste., dijo con voz decidida.

- No tengo nada que explicarles, esos son asuntos personales, que a ustedes no les incumbe y si me perdonan tengo asuntos más importantes en que preocuparme.

- Espere Chikane-sama, dijo Mamoru- Creo que esa no es una razón suficiente para explicarles de su abandono y engaño a las personas que quiere.

Esas palabras estaban llenas de verdad, no era una buena razón ni siquiera había una, pero quiere que ellos abandonen lo más pronto posible el lugar

- Creo que usted no tiene derecho de venir a mi casa y pedirme explicaciones de un asunto ajeno a usted

- No sé porque está actuando así, no creo que todo lo que me ha comentado Himeko acerca de usted sean mentiras, Himeko no es capaz de mentir, ella me habló de una Chikane totalmente distinta a la que conozco, la distante y fría princesa de hielo, pero ahora que la veo está actuando como siempre, como siempre lo ha hecho en las fiestas y eventos en que he estado reporteando.

- No tiene derecho a cuestionar mi manera de actuar, siempre me he comportado como usted me ha visto, así soy yo.

Himeko dentro de su estado de shock, puede escuchar las palabras que están saliendo de la boca de su Chikane, no puede creer que todo lo que ha vivido estos meses haya sido una farsa, que todas las veces en que se habían dicho que se amaban hayan sido solo palabras vacías y sin sentimientos para Chikane, pero ella aunque escuche hablar de esa manera a Chikane no puede creerlo, más bien no quiere creerlo, además con su incapacidad para hablar no puede gritarle y decirle que no diga más mentiras que diga la verdad, pero no puede, aunque hay alguien que si

- No digas mentiras, mamá-Chikane, cuando hemos vivido las tres juntas nunca te mostrarte tan fría como ahora, ni siquiera el día en que llegué, no puedo creer en tus palabras, solo dinos la verdad, dinos porque estás casada con ese hombre, dinos porque ya no nos amas?

Al finalizar, la pequeña Konemi comenzó a llorar

Las palabras de Konemi realmente le estremecieron el corazón, si esas cámaras de seguridad y aquel hombre no la estuvieran observando les contaría todo, pero ya había decidido que era mejor alejarlas de su lado, así no estarían en peligro, su padre no les haría daño, solo ruega que Himeko no la llegue a odiar, pero eso sería pedir demasiado.

- Me tengo que retirar no puedo perder más el tiempo aquí y espero que no vuelvan a esta mansión, ninguno de ustedes tres.

Al decir estas palabras los miro fijamente con una mirada aún más fría mostrada en el inicio de la conversación.

Y sin escuchar más comentarios se da media vuelta para volver a su casa, pero recuerda un pequeño detalle.

- Kurusugawa-san y Konemi pueden seguir viviendo en aquella casa, no tengo ningún problema con eso, además estoy dónde realmente pertenezco. Adiós.

Ahora si se retira de aquel lugar, lo más rápido posible, aunque sus piernas están temblorosas, su corazón acongojado y sintiendo una fuerte opresión en su pecho, sigue caminando con su gracia habitual.

Tras ver como su princesa le dijo tan crueles palabras Himeko se siente mareada y cae al suelo de rodillas, sus ojos amatistas han perdido el brillo y comienza a llorar.

Konemi al ver en ese estado a Himeko se siente fatal, pero cree que aún hay esperanzas, nuevamente pensó que observaría el cambio de atuendos de las antiguas sacerdotisas, pero nada ha ocurrido, su amor sigue estando presente en ambos corazones.

- Creo que aún pueden aprobar este desafío, murmuró la pequeña.

Ahora lo que más le preocupaba a la pequeña es apoyar en todo lo posible a Himeko, tenía que darle a entender que todo esto eran los designios del dios de los cielos, que por su culpa estaba viviendo está situación. Eso si sería difícil.

Mamoru Aoba al ver en ese estado a su amiga la toma por los hombros y le dice que es mejor abandonar ese lugar, el hombre tiene que cuidarla, por lo menos tiene que asegurarse de que lleguen a salvo a casa.

El taxi que los ha traído hasta la mansión, sigue esperándolos unos metros más allá. Mamoru ahora le dice a Himeko que se ponga de pie para llegar hasta el lugar donde esta estacionado el vehículo que las llevara devuelta a casa. Sin estar consiente de sus acciones, Himeko se coloca de pie, a su lado derecho va Konemi y al otro su amigo y camina hacia donde le indica Mamoru, el tiene su brazo derecho descansando en el hombro derecho de su amiga.

Chikane al cruzar la puerta principal y cerrarla, se queda apoyada unos momentos, aún no cree que fue capaz de hablar de esa forma frente a su adorado ángel, pero no había vuelta atrás, lo bueno es que por lo menos estarían a salvo en la casa en que habían vivido juntas por meses.

Sin recuperarse del todo Chikane camina lentamente por las escalas, prefiere soltar todo su dolor a solas, porque aún están en la entrada de la mansión Otoha-san y el hombre encargado de vigilarla. Otoha-san no habla, nunca había visto así a su Ojou-sama, ni siquiera el día en que volvió a la mansión, lo único que le queda es observarla y el hombre solo la mira de reojo.

Chikane siente en sus hombros todo el peso de este mundo, apenas puede dar los pasos necesarios para llegar hasta su habitación. Una vez dentro camina con todas sus fuerzas para llegar hasta donde esta su cama y caer pesadamente sobre ella.

Los gritos que emite desde su garganta son escalofriantes, nunca ha gritado de esa manera ni siquiera intenta acallarlos ni disminuirlos, y tampoco las lágrimas que esta derramando en ese momento no son de mucha ayuda para aliviar el lamento de su alma. Todo está perdido gritaba una y otra vez.

Después de algunas horas puede escuchar que golpean la puerta, pero no voltea a mirar, porque sabe quien es y a qué viene, pero no es capaz de ingerir algún alimento y prefiere cambiarse de ropa y acostarse debajo de las sábanas pero antes de dormirse por el cansancio que le provoco estar llorando toda la tarde, un pensamiento la invade.

Porque Himeko no habló, porqué no respondió a mis crueles palabras… porque?
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:29

El día de ayer fue el peor día que han vivido las antiguas sacerdotisas, pero hoy es un nuevo día, ambas intentan continuar viviendo e intentar apaciguar el dolor que habita en sus corazones.

Chikane sigue manteniendo su rutina de todos los días, nada interesante a su parecer, pero hay algo que cambio en ella, el brillo de sus ojos están ausentes y su actuar es peor que antes, más frío y sin emociones, en resumen, ha encerrado todas sus emociones en lo más profundo de su ser.

Himeko intenta iniciar un nuevo día en la casa que Chikane compró para que vivieran juntas y ser felices, pero estar en la cama en que ha compartido lo más maravillosos momentos con su amada, le recuerda que ella ya no la ama, que el amor que se habían profesado no existe, que la promesa hecha en su vida anterior ha desaparecido por completo, ahora tiene que tomar una decisión importantísima.

Al momento de levantarse de aquella cama siente su cuerpo pesado, le cuesta comenzar a caminar, pero logra reunir las fuerzas necesarias para hacerlo, tiene que “conversar” con su hija, tiene que estar segura de que la idea que tiene en mente, espera que la niña la entienda y la acompañe.

Al salir de su habitación va directamente al cuarto de Konemi, la niña está en la cama leyendo, necesitaba distraerse con algo, la pequeña también necesita pensar detenidamente en cómo ayudar a su madre a reencontrarse con su otra mitad.

Himeko venía con papel y lápiz para escribir lo que tiene que comunicarle a la pequeña y se sienta a su lado.

“Aunque Chikane-chan nos haya dicho que podemos seguir viviendo en esta casa, creo que no podré, porque su recuerdo estará presente en cada lugar por el que camine, no puedo vivir más aquí ”.

- Te entiendo, yo tampoco mamá- Himeko, pero a dónde nos iremos, que haremos con nuestras cosas, que..

Y Himeko con el dedo índice de su mano derecha silencia a la niña.

“A dónde nos iremos no lo sé todavía, las cosas las guardaremos en cajas o simplemente las dejaremos tal cuál están, y he estado pensando como puedo conseguir dinero, aquí en Tokyo creo que no conseguiré trabajo, además ya no me interesa la fotografía, tenemos que conseguir dinero con mi otro pasatiempo ”

- Tienes un pasatiempo mamá- Himeko

Himeko asiente con la cabeza.

- Cuál es?

“En mis tiempos libres cuando era estudiante tomé clases de pintura, pero no seguí practicando, porque mi pasión era la fotografía”

- Pintura? – Eso le hizo recordar los cuadros que vio en la habitación de Amaterasu-sama. Quizás Himiko también pintaba, reflexionó Y termino su pensamiento con una sonrisa.

“Porque sonríes”

- Porque me parece interesente eso de la pintura, mamá-Himeko, apuesto que eres talentosa..

“No lo sé, tendría que practicar”

La pequeña se quedo pensando por algunos segundos

- Tengo una idea mamá-Himeko, espero que te agrade.

“Que idea, pequeña?”

- Si no sabemos donde ir, eso no importa, porque no nos aventuramos y recorremos el país en busca de unos lindos paisajes para que puedas pintarlos?

Himeko toma algunos minutos en escribir su respuesta

“No es mala idea, pero tengo que saber cuánto dinero tengo para iniciar nuestro viaje, además no soy muy aventurera, sólo he viajado de mi pueblo natal a Tokyo”

- No importa, si nos perdemos yo pediré ayuda, tú solo te dedicarás a pintar…

Himeko de nuevo se toma unos segundos para pensar.

“Al ver tu entusiasmo me está gustando la idea, además no perdemos nada con intentarlo”

La niña al leer la aprobación de su idea se abalanza a su regazo y Himeko le acaricia la cabeza.

Una vez más toma papel y lápiz.

“Eso si, tengo que pedirte un favor, no me llames más mamá-Himeko, dime sólo Himeko”

La niña puede entender la razón, con el abandono de su otra madre la familia está dividida, además sería extraño nombrarla de esa manera cuando estén viajando

- Esta bien Himeko.

“Gracias Konemi” y le regala una sincera sonrisa.

Como ya tenían decidido lo que harían a partir de ese momento, se dieron un plazo de tres días para intentar guardar y ordenar la mayor cantidad de objetos personales e intentar dejarlos guardados en una sola habitación y harían un pequeño equipaje para comenzar su viaje.

En cuanto el dinero, no había problemas Himeko recordó que tenía algo guardado en unos de los cajones del armario.

El viaje se iniciaría a los 5 días de esta conversación.
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Karin Marker es una persona muy reservada, algo solitaria, pero cuando alguien se convierte en su amiga, puede estar seguro de que siempre podrán contar con ella, pero si sucede lo contrario puede convertirse en tu peor enemiga. Su vida ha sido bastante tranquila, por así decirlo, recibió una buena educación, asistió a un renombrado y prestigioso instituto y estudió lo que realmente quiso, pero hay un detalle, su vida amorosa es un desastre, sus parejas sólo están con ellas por poco tiempo, debido a que nunca le ha abierto verdaderamente su corazón. Cuando la han dejado, ella no lo lamenta, es mas se siente liberada, porque le gusta la soledad. Esta mujer tiene la edad de 22 años, tiene la estatura media de cualquier chica japonesa, el largo de su cabellera castaña sobrepasa sus hombros, sus ojos son verdes, parecido a una esmeralda, sus mejillas están adornadas por unas cuantas pecas y su rostro es adornado por un par de lentes, que la hacen ver sofisticada e intelectual.

Karin ha tenido la oportunidad de viajar por casi todo el continente asiático, enriqueciéndose con la cultura de todos los países que ha visitado, debido a su profesión, es licenciada en lenguas, lo que quiere decir, que gracias a su entusiasmo y ansias de saber, conoce varias lenguas. También ha tenido la ocasión de viajar a los Estados Unidos y perfeccionar su inglés.

Ahora que esta devuelta en su país natal, decide continuar su viaje, nunca ha conocido más allá de la ciudad de Tokyo, considera que es un grave error, porque primero se tiene que conocer su propio país y después conocer otros, ella lo ha hecho de forma inversa, pero ahora tendrá la oportunidad de conocerlo, además encontrará una grata compañía en el primer día de su viaje.

Actualmente se encuentra esperando la salida del tren que la llevará a la ciudad de Nagano, mirando puede observar que hay muy pocas personas.

- Será debido a la hora, se pregunta

Y mira su reloj, son las 9:05 A.M. y sigue estando de pie esperando el arribo del tren. Después de tres minutos al fin llega el tren.

Al subir elige un vagón vacío y se sienta cerca de la ventana, antes deja su bolso de viaje en un cubículo destinado a esa función, pero lo vuelve a retirar, se le había olvidado sacar su libro favorito. Cuando ya esta sentada cómodamente y esperar a que el tren empiece su viaje, observa a dos personas que se encuentran unos cuantos asientos más allá de ella.

- Parecen hermanas, murmura y concentra su mirada en su libro.

Después de algunos minutos de viaje vuelve a observar a las dos mujeres, algo en particular llama poderosamente su atención, una de ellas, la mayor siempre está escribiendo en una pequeña libreta.

- Tendrá algún problema con su voz, quizás esta afónica y vuelve a leer

Pero su lectura no dura demasiado, sigue observando a las dos mujeres, hay algo en la chica rubia que llama su atención. Es la segunda vez que le sucede esto, que queda ensimismada mirando a otra mujer, cuando estaba en el instituto le sucedió lo mismo, incluso llegó a pensar que le atraían sentimentalmente las mujeres, pero no, sólo era admiración, pero esta vez quedo cautivada por su belleza y una inocencia que se notaba a simple vista. Sin poder sacar ese pensamiento de su cabeza decide hacer algo inesperado, acercarse a ellas, algo difícil para Karin debido a su natural timidez.

Camina decidida y se detiene enfrente de la niña.

- Buenos días, dice tranquilamente ocultando su nerviosismo- Me llamo Karin Marker, gusto en conocerlas

La pequeña gira y alza su cabeza para mirar a la mujer.

- Buenos días Karin-san, dice educadamente la pequeña.- Mi nombre es Konemi

Ahora mira a la chica rubia, pero al mirarla sus mejillas se tornan rojas al mirar detenidamente a la mujer, y especialmente esos raros ojos amatistas, ahora se queda mirando su cabellera que le llega hasta los hombros. Sí, Himeko quiso cambiar su aspecto y que manera más radical que cortarse el cabello. Finalmente Karin puede gesticular el saludo.

- Buenos días, le dice acompañado por una reverencia.

Y cómo ha sido desde el día en que despertó de su estado de inconciencia Himeko escribe.

“Buenos días Marker-san. Mi nombre es Himeko Kurusugawa”

- Perdón por interrumpirlas en su viaje, pero las he estado mirando por un rato y no pude evitar preguntarme la razón de porqué escribe en la libreta, acaso está afónica?

Y Himeko, comienza a escribir brevemente lo que le ha sucedido y le muestra la hoja a Karin.

“Antes de explicarle puede tomar asiento al lado de Konemi” Y Karin detiene su lectura y se sienta, dándole una sonrisa nerviosa y continua.

“No es afonía, debido a un accidente, no puedo hablar, la doctora que me atendió dijo que esta secuela duraría algún tiempo y que no sabe exactamente su duración”.

Karin vuelve a mirar a Himeko.

- Gracias por explicarme su razón Kurusugawa-san, y disculpe por mi intromisión, pero si quiere puedo ayudarla a comunicarse más fácilmente.

Y Himeko una vez más escribe y le muestra la hoja a Karin

“Hay una manera más fácil?, me gustaría saberla”

- El lenguaje de señas, lo conoce?.

Otra vez Himeko escribe.

“Si, sé de que se trata, pero nunca lo he utilizado”

- Sé de que me habla, casi todo el mundo lo conoce, pero nadie se da la molestia de aprenderlo, piensan que sólo la utilizan las personas que no escuchan, pero en su caso le seria de gran ayuda.

Himeko vuelve a escribir

“Pero creo que toma bastante tiempo en aprenderlo, no quiero ser una molestia para usted Marker-san”

- No es ninguna molestia, además este año he decido recorrer Japón, no tengo ningún problema en enseñarle, bueno si quiere y tiene tiempo

Y antes de que Himeko comience a escribir, Konemi las interrumpe.

- No es ningún problema para nosotras, también estamos de viaje, tenemos tiempo, además yo también quiero aprenderlo, por favor Himeko acepta la oferta de Karin-san.

Y Himeko escribe

“Está bien, acepto, quiero aprender el lenguaje de señas y también enséñele a Konemi, por favor”

- Por supuesto que les enseñare a ambas, eso tiene más sentido, así Konemi será su interprete.

Himeko una vez más le escribe a Karin

“Pero tengo dos preguntas que hacerle, una de ellas, es porque usted sabe este lenguaje si puede escuchar y hablar perfectamente y dos porque quiere ayudarnos”

- La respuesta a su primera pregunta es porque soy Licenciada en Lenguas, conozco varias de ellas y dentro de todo ese conjunto conozco el lenguaje de señas.

El motivo de porque quiero ayudarlos es algo inexplicable, sólo puedo decir que sentí la necesidad de ayudarlas, espero que no le incomode esta respuesta, pero es la verdad.

Una vez más Himeko agarra su libreta y lápiz

“Tiene una interesante profesión y en cuanto a la respuesta de mi segunda pregunta no me incomoda en lo absoluto”

- Que bueno, pero ahora que estaremos juntas por algún tiempo, puede llamarme por mi nombre

Himeko escribe

“Esta bien Karin, pero sólo si me llamas solamente Himeko”

- Claro que te llamaré sólo Himeko, termina la frase con una sonrisa.

Y ahora mira a Konemi.

- También puedes llamarme Karin.

- Esta bien Karin-chan, mostrándole una dulce sonrisa

Y es así como comienza el viaje de Himeko y Konemi, con una compañía inesperada, pero que les será de gran ayuda.

CONTINUARÁ
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:31

Capítulo 24: “Kannazuki no Miko Dakara Parte I”
Un viaje inusual


Karin está feliz de que Himeko haya aceptado su oferta, ahora si su viaje será mucho mejor de lo que esperaba, aunque en un principio tenía planificado un viaje en solitario, no dudó en ningún momento en prestarle su ayuda a la chica rubia, y lo mejor de todo es que ella la aceptó, pero aún sigue meditando de la verdadera razón de su impulso. Está algo confundida, se cuestionó una vez más sus intereses románticos, pero está segura de que le atraen los hombres.

-Porque me sucede otra vez lo mismo?, porque me siento con la necesidad de socorrer a Himeko, reflexionó mientras miraba por la ventana el paisaje.

Pero llegó a una conclusión.

- No hay nada malo en admirar a otras personas, ni menos admirar a otras mujeres, no tengo porque pensar tan seriamente este asunto, lo mejor será disfrutar al máximo de su compañía e intentar que su aprendizaje sea lo más fácil posible.

Y volvió a leer su libro.

Como no quería invadir el espacio de sus nuevas compañeras de viaje permaneció la mayoría del trayecto en su asiento, pero la pequeña Konemi la llamó en varias ocasiones para que las acompañara y ella gentilmente accedía a sus peticiones. Karin hablaba un poco de su vida, cosas muy generales, no entraba en muchos detalles y ellas lo hacían de la misma forma, tampoco detallaban su conversación.

El viaje en el tren fue bastante agradable para las tres mujeres, a medida que el tren iba haciendo escala por las distintas estaciones, observaban como cambiaba la cantidad de pasajeros en el vagón, algunas eran bastantes ruidosas, otras extremadamente reservadas, también habían parejas, y uno que otro grupo de jóvenes, pero ellas eran las únicas que estaban haciendo el viaje directo de Tokyo a Nagano.

Al fin su viaje había terminado, era el momento de agarrar sus respectivos bolsos y recorrer aquella prefectura. Una vez que las tres habían abandonado el vagón y estaban en la estación, tenían que decidir donde irían en primer lugar. Karin dejo un momento su bolso en el suelo, para buscar más cómodamente su guía turística y empezó a buscar información.

Himeko y Konemi la miraban en silencio, sin preguntar.

- Que les parece si primero buscamos un lugar donde alojar y una vez ahí decidiremos nuestro itinerario. Pregunto mientras las observaba

Konemi asintió con su cabeza y Himeko escribió en su libreta.

“Me parece una buena idea, nosotras no pensamos en el pequeño detalle de traer con nosotras una guía turística como lo haz hecho tú, que suerte habernos encontrado contigo Karin”

Luego le muestra el papel.

Después de que lo leyó dijo.

- Estoy acostumbrada a viajar, nunca se me olvida llevar una de estas-dijo mientras agitaba la guía- porque no me gusta preguntar, prefiero guiarme con un mapa, me gusta ser autosuficiente, pero a veces he tenido que preguntar, dijo sinceramente.

Después de esa pequeña charla, las tres van en busca de un taxi que las lleve hacia el lugar que Karin encontró. Una vez que estuvieron en un pequeño hotel, reservaron dos habitaciones contiguas.

Las habitaciones no eran demasiado grandes, porque el hotel no era muy costoso estaba hecho para viajeros y estudiantes, pero era cómodo. Cada una de las habitaciones tenía sólo una cama y una mesa de noche, pero no contaba con cuarto de baño, si querían bañarse tendrían que hacerlo en uno público.

Una vez que acomodaron sus respectivas cosas, se juntaron en la habitación que compartía Himeko y Konemi.

Las tres estaban decidiendo que harían durante el resto del día. La conclusión fue ir hasta un baño público, sentían la necesidad de relajarse y así dormir más plácidamente.

El lugar no quedaba muy lejos del hotel, sólo demoraron diez minutos en llegar. Una vez que pagaron la entrada fueron a los vestuarios y dejaron sus ropas en dos casilleros, uno para Himeko y Konemi y el otro para Karin.

Y antes de entrar a la gran bañera, limpiaron sus cuerpos, estaban separadas por algunos centímetros. A esa distancia Karin observó detenidamente la hermosa figura de Himeko, pero sin que ella se diera cuenta, la iba observando desde su cabeza hasta sus pies, concentrando su mirada en la extraña marca que tenía en su pecho.

- Que extraña cicatriz o será una marca de nacimiento, se preguntó

Y desvió su mirada hacia el frente y continuó lavándose.

Ahora las tres ya se encuentran disfrutando de la calidez del agua de la bañera, cada una pensando y preguntandose de cómo sería este viaje, de que si serán capaces de congeniar bien, si Karin será capaz de enseñarle a Himeko el lenguaje de señas en un año, si Himeko sería capaz de ganar dinero pintando. Todas sus dudas serían contestadas a medida que el viaje se vaya desarrollando.

Durante su segundo día de estancia en Nagano, Himeko le pide a Karin que le ayude a encontrar una librería para comprar los materiales necesarios para comenzar con su trabajo, Karin accede gustosamente.

Las tres caminan en busca de la librería y la encuentran después de caminar bastantes minutos.

- Debería haber pedido ayuda, habíamos evitado esa vuelta tan larga, dice Karin disculpándose por su terquedad en seguir un mapa y no preguntar.

Himeko solo sonríe y las tres entran a la tienda.

Dan una vuelta al lugar, Himeko observa detenidamente los óleos, pinceles, atriles y la tela para óleo que necesita, le toma tiempo en decidirse en cuales elegir, como ha dejado de pintar hace bastante tiempo ha perdido la práctica en comprar dichos artículos y ni la pequeña Konemi ni Karin, son de ayuda en ese momento, se deja guiar por su instinto.

Karin la observa y quiere prestarle su ayuda pero la pequeña Konemi se adelanta y la ayuda a llevar las cosas hasta donde está el vendedor para que las pase por la máquina registradora y le indique cual es el total. Después de haber pagado su compra vuelven al hotel para comer el almuerzo que han comprado en el trayecto.

Cómo aún las lecciones no han comenzado, Himeko sigue comunicándose a través de papel y lápiz, es algo demoroso el proceso pero Karin no se impacienta y lee lo que Himeko escribe. Para la tarde han decidido encontrar un parque, Himeko quiere comenzar lo más pronto posible a pintar. Las tres están en la habitación de Karin, sentadas en la pequeña cama, separadas solo por algunos centímetros

- Pero no sabemos las condiciones climáticas, capaz que mañana amanezca nevando, dijo Karin

Himeko escribió

“No importa si amanece nevando, pero si cae nieve todo el día tendré que pensar en pintar otra cosa”

Después de que leyó el papel, Karin le contestó

- Cómo que tipo de cosa, aquí no hay nada interesante, ni siquiera una frutera, dijo Karin, refiriéndose a los típicos cuadros de los pintores que retratan frutas en una cesta, sobre una mesa con un mantel blanco.

Himeko se rió y volvió a escribir

“A mi tampoco me gustan ese tipo de cuadro, me interesan más la naturaleza o las personas”

Le muestra el papel a Karin

- Y entonces que tienes pensado pintar, no creo que desde esta ventana puedas estar cómoda pintando el paisaje.

Lo que se puede apreciar desde la ventana del hotel es sólo una avenida con edificios, una que otra casa y algunas tiendas.

Himeko después de tomarse su tiempo en pensar y en escribir, le muestra el gran texto que está en la hoja.

“Tienes razón en decirme que no estaré cómoda pintando el paisaje que aparece en la ventana, además no me gusta, pero he estado meditando y ya sé lo que puedo pintar mañana si no podemos salir del hotel, sólo espero que tú aceptes”

Karin detiene la lectura

- Y porque depende de mí., pregunta extrañada mientras la mira

Himeko le hace una seña para que continúe leyendo

“Quiero que tú seas mi modelo, que te parece?”

Al leer la última frase Karin se sorprende demasiado.

-Que yo sea tu modelo?!, dice nerviosamente y continua hablando.- Porque me elegiste a mí y no a Konemi, además nunca he sido modelo, además incluso para tomarme fotografías me coloco nerviosa y si me muevo mientras estás pintando, eso arruinaría tu trabajo, finalizó con un ligero sonrojo en sus mejillas.

Himeko no podía contener su risa silenciosa.

- No te rías, es verdad.

Himeko volvió a tomar su lápiz y papel, para escribir el motivo de su elección.

“Y yo que creía que no había otra persona que fuera tan tímida como yo, incluso te colocas nerviosa con una simple fotografía , pero el día de ayer pude observar que tienes una bonita figura, me preguntaba si habías sido modelo, así que decidí que alguna vez quería pintarte, espero que accedas a mi petición”

Karin al finalizar de leer el motivo que le dio Himeko la miro por algunos segundos, había aumentado el sonrojo de sus mejillas y le dio su respuesta.

- Gracias por esa alabanza…. Pero si acepto ser tu modelo, no será un…. des…nu…do, cierto? finalizó sumamente nerviosa.

Al verla, Himeko rápidamente escribe.

“Por supuesto que no, podrás taparte con una sábana la mayor parte de tu cuerpo, dejando ver algo de tu piel ”

- Pero tan luego quieres pintarme?, me dijiste que hace tiempo que no lo hacías, podrías comenzar por algo más fácil.

Himeko la escucha atenta, pero algo decepcionada y escribe

“Creí que confiabas en mí, si no quieres no te obligare”

Después de que leyó el papel Karin se sintió muy mal

- Discúlpame, pero creo que tienes razón además es sólo si amanece nevando y si se mantiene todo el día igual, en una de esas, mañana podamos elegir un lindo parque y que ese sea tu primer cuadro, finalizó

Himeko vuelve a escribir

“Pero no me has dado tu respuesta aceptas o no?”

Le muestra el papel.

- Está bien acepto, pero tendrás que tenerme paciencia, ya que será la primera vez que modele.

Y en un impulso de felicidad Himeko se levanta de la cama y la abraza

Después de unos segundos deshacen el abrazo, las dos tienen el mismo color rojo en sus mejillas.
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:32

Un nuevo día se inicia, cómo lo había dicho y pensado Karin, amanece nevando.

Karin se despierta, sin ningún tipo de alarma o llamada de su teléfono celular, no los necesita, gira su cabeza en dirección a la mesa de noche, son las 8:37 A.M.

-Porqué me tengo que despertar tan temprano?, piensa

Y recuerda la conversación con Himeko y de su petición, la cual le había impedido quedarse dormida y despertarse a esa hora, esta sumamente preocupada.

- Espero que en la tarde mejore el clima, murmuró

Y sale de la cama para vestirse y bajar a tomar el desayuno, cuando esta cerrando su puerta, ve que se acercan sus compañeras de viaje y las saluda

- Buenos días Himeko, Buenos días Konemi.

La pequeña le contesta el saludo y Himeko solo le da una sonrisa.

Las tres toman el desayuno y mientras lo hacen Himeko le recuerda acerca de la conversación de ayer.

- Hay que esperar si en la tarde después de almuerzo sigue nevando, aunque estoy segura de que al mediodía se detendrá, afirmo con seguridad.

“No lo creo, pero como has dicho, hay que esperar”

Para aprovechar el resto de la mañana Karin decide comenzar con sus primeras lecciones, esta vez las tres se juntan en la habitación de Konemi y Himeko.

Comienzan con lo más básico, las vocales, Karin con su mano derecha empieza a representar cada una de ellas muy lentamente.

Ni la pequeña Konemi ni Himeko tienen algunos problemas con la representación de ellas, lo malo es su memoria, cuando Karin le pide las vocales al azar y no en el orden que tienen (a, i, u, e, o)

- Vamos a intentarlo una vez más, dice Karin

Después de algunos intentos ambas son capaces de hacer las distintas poses con sus manos sin cometer ningún error.

- Las felicito, creo que por ahora lo dejamos hasta aquí, tienen que seguir practicando.

Karin se despide de ellas, vuelve a su habitación, quiere aprovechar el tiempo libre que les queda antes de almuerzo.

El clima no le favorece a Karin, aún sigue nevando, ella espera que cambie, pero lo ve imposible.

Una vez que entra a su cuarto, va hacia donde está su bolso. Aparte de tener la ropa necesaria para el viaje, su guía, su libro, lleva consigo su diario. El hábito de escribir, lo inició cuando estaba en el instituto, nació cuando todos sus pensamientos estaban concentrados en una bella chica de su misma edad, pero que iba en el salón adyacente al de ella y que nunca fue capaz de entablar una conversación con aquella estudiante, ni siquiera un saludo, pero si la observaba todos los días. Ese fue su vía de escape a sus sentimientos. Después cuando comenzó con sus viajes, escribía para recordar todo los buenos momentos que ha vivido, sabe que la mente es frágil, además siempre ocurría algún imprevisto con las cámaras fotográficas que llevaba, tenía que describir los lugares en que estaba, rara vez tenían fotografía de ellos. Esta vez aún no comenzaba con su diario, y tenía varias cosas que escribir, así que comenzó de inmediato.

En la otra habitación Himeko y Konemi, tenían una pequeña “conversación”

- Porque quieres pintar a Karin, pensabas que eras muy tímida Himeko y pintar a alguien sin ropa es bastante raro, acaso tú…

Y Himeko la hace callar con su dedo índice, para luego escribir.

“Conozco de mi timidez, pero hay algo en ella que me hace sentir cómoda, no sé como explicarlo, es como si mi destino allá sido conocerla y lo que estoy comenzando a sentir por ella es sólo amistad, no te imagines otras cosas, tú sabes a quien pertenece mi corazón, mi alma y mi cuerpo”

Konemi sabía que el amor de Himeko no había disminuido en nada, pero pensaba que esto podría formar parte del desafío del dios Izanagi.

- Esta bien, no volveré a mencionarlo.

“Gracias Konemi, ahora ayúdame a preparar las cosas, estoy segura que hoy empezare a pintar, pero no afuera”, sonrió

La hora del almuerzo ha llegado, nuevamente las tres bajan al comedor que tiene el hotel. El único pensamiento de Karin es que deje de nevar en ese momento, pero su deseo no se hará realidad.

Finalizado su almuerzo, las tres vuelven a la habitación de Himeko y Konemi, estaba todo preparado.

- Veo que tienes todo listo, estabas segura que no dejaría de nevar, dijo Karin con resignación

“Llámalo corazonada”, escribió Himeko

Ahora Karin no tenía más alternativa que despojarse de su ropa, pero antes de hacerlo Himeko ya le había indicado en que posición y cómo cubriría sus partes íntimas.

Karin le da la espalda a ambas y ellas tampoco la observan cuando esta cambiándose de ropa. Una vez que retiro todas sus prendas y se encuentra cubierta con una sábana, camina lentamente hacia la cama y adopta la posición que Himeko le había indicado.

Antes de avisarle de que estaba preparada, tomo un largo aliento y suspiró, intentando con eso relajarse, no lo logró del todo pero en algo la alivio.

En un primer momento la mano de Himeko estaba temblorosa, estaba insegura, no quería desperdiciar el esfuerzo que Karin estaba haciendo para ayudarla, así que respiro profundamente y se dijo así misma que podía lograrlo. La pequeña Konemi solo observa detenidamente las acciones de ambas.

No saben como pudieron relajarse tanto que la tarde transcurrió rápidamente, la luz natural ya se había ido y encender las luces arruinaría la tranquilidad de ese momento, pero había que encenderlas, además ya estaba comenzando a bajar la temperatura.

Himeko le hizo una seña a Karin que era todo por el día de hoy, así que se levanta de la cama y se viste lo más rápido posible y se dirige hacia donde estaba Himeko y el cuadro.

- Puedo ver cómo está quedando, preguntó Karin

Y Himeko con la cabeza se lo negó.

- Tan mala modelo soy?

Himeko tuvo que tomar su libreta y escribirle, la nota decía.

“No lo eres, sabía que serías de mucha ayuda, pero quiero que lo veas cuando este terminado”

- Está bien, dijo con un tono que denotaba decepción.

Himeko vuelve a escribir

“Porque mejor nos vamos a cenar?, ya es la hora y pintar me ha abierto el apetito”

- Bien, también tengo hambre aunque no haya hecho nada, bromeó.

Y nuevamente las tres bajan a cenar en el hotel.

Los restantes cuatro días dedican la mayor parte del tiempo a trabajar en el cuadro, porque las mañanas son dedicadas a las clases que les da Karin.

Finalmente el cuadro está terminado, al fin Karin puede verlo.

- No lo puedo creer, realmente soy yo?, dijo sorprendida

El cuadro que estaba viendo Karin es verdaderamente bello, nunca pensó que se fuera a ver tan hermosa, además se encontraba extraña verse sin lentes.

Himeko después de que Karin observo el cuadro por algunos minutos le escribe.

“Parece que no lo he hecho tan mal, aún mantengo mi habilidad”, escribió orgullosa de su trabajo y siguió escribiendo.

“Ahora tengo que pedirte tú autorización para intentar venderlo”

-Venderlo?! Dijo Karin

“Por supuesto, para eso estoy pintando no lo recuerdas” le escribió

-Si me acuerdo pero pensé que este cuadro era de práctica

“Era de práctica, pero quedo tan bien que quiero venderlo, autorizas”

Pensó su respuesta por breves segundos

- Bien, pero antes de venderlo tienes que colocarle tu firma, quien sabe si aluna vez te vuelvas famosa y este cuadro también bromeo Karin.

“Tienes razón, tengo que firmarlo”.

Pero Himeko no quería colocar su nombre, así que invento un alias.

“Que te parece?”, le escribió

- Es un tanto extraño, pero me parece bien

El sobrenombre elegido fue Merinko

- Puedo preguntarte de donde salió semejante apodo.

Himeko le escribió

“De las sílabas de nuestros nombres, Me del mío, Rin del tuyo y Ko de la pequeña Konemi”

La niña que estaba siguiendo la conversación le dijo

- No tomes tan enserio este asunto, a Himeko le gusta combinar nombres

Himeko solo atinó a sonreír y Karin se quedó en silencio.

Al siguiente día, un día antes de dejar la prefectura de Nagano, Himeko fue capaz de vender la pintura, no era mucho lo que recibió, pero su confianza se vio reforzada, Karin se sorprendió de sobremanera dudaba que alguien quisiera la pintura donde ella era la modelo, pero se alegró, había podido ayudar a su nueva amiga.

Muy temprano por la mañana Karin despierta y observa la hora en su reloj de pulsera que estaba en la mesa de noche, son las 7:08 A.M.

- Estará Himeko despierta, se pregunta.

El día de ayer no se habían puesto de acuerdo a la hora en que se levantarían para continuar con su viaje, lo único que habían decidido es su próximo destino, seguirán viajando hacia el norte de la isla Honshū.

Karin se levanta, una vez que se despierta no puede volver a dormir, retira las sábanas y frazadas que la arropan y camina hacia donde está guardada su ropa, se viste y sale del cuarto para tomar el desayuno sin avisarle a Himeko.

Himeko hace varios minutos que se ha despertado, pero todavía permanece en la cama, Konemi aún está durmiendo, si llega a moverse con seguridad la despertara, pero tiene que levantarse, porque hoy reanudaran el viaje, está algo ansiosa, también algo nerviosa, pero se siente protegida por la presencia de su nueva amiga. Después de pensar por breves minutos, despierta a la pequeña con el acostumbrado beso en la frente, la niña se mueve ligeramente y murmura el saludo de los buenos días. Sabiendo que la niña ya despertó Himeko puede levantarse y procede a vestirse y vuelve una vez más donde está Konemi. Al observarla, se da cuenta que la pequeña aún mantiene sus ojos cerrados, para despertarla definitivamente la sacude delicadamente.

- Ya estoy despierta, dijo con voz somnolienta

Pero no se mueve de su lado hasta asegurarse que se levantara.

A la pequeña le toma otros minutos levantarse pero finalmente lo logra, Himeko durante esos minutos fue a buscar la ropa de la pequeña y la deja a su lado.

Estando las dos presentables, salen de la habitación para ir a desayunar, en su trayecto se encuentran con Karin que está devuelta es su habitación, pero al verlas decide acompañarlas.

Verificando que tiene todo guardado en sus respectivos bolsos, abandonan la habitación, Karin ya las está esperando en la entrada del hotel. Una vez que las tres se vuelven a reunir, esperan pacientemente el taxi que las lleve hacia la estación y así proseguir su viaje.

Pacientemente están esperando en la plataforma la llegada del tren, anteriormente han verificado la hora de salida, sabe que faltan escasos minutos para abordarlo. Por fin el tren se detiene delante de ellas, esperan a que las puertas se abran y salgan algunos pasajeros para entrar en el vagón. Karin ayuda a la pequeña Konemi a guardar su bolso y hace lo mismo con el suyo, Himeko ya había guardado el suyo. Ahora Konemi está sentada al lado de Karin y enfrente de ellas está Himeko, está es la mejor que han podido sentarse, de esta manera se facilita la “conversación” de las tres.

CONTINUARÁ
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Hotaka
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:34

Capítulo 25: “Kannazuki no Miko dakara Parte II”
Días Difíciles


Si Himeko y Konemi iniciaron un viaje para intentar sobreponerse al abandono de Chikane y de su fuerte presencia en la hermosa casa que han estado compartiendo durante algunos meses, está resultando como ellas lo esperaban o aún mejor debido a la inesperada ayuda de una extraña. ¿Qué puede estar sucediendo con la vida de Chikane atrapada en la mansión sin tener ánimos de seguir viviendo, cuando le ha dedicado palabras tan crueles y sobre todo que no son lo que verdaderamente quiere expresar a la mujer que ha amado con tanta intensidad en tan corto tiempo que han estado juntas y que alguna vez prometieron jamás separarse?

Después del día en que su amada Himeko y la pequeña Konemi han venido a la mansión para exigirle una explicación, Chikane no sabe de dónde le provino la fuerza y el valor para crear y pronunciar tales palabras para alejar de su lado a Himeko y Konemi, por ese motivo ha decidido cambiar su comportamiento, en sus labios ya no se dibuja la sonrisa que le dedicaba a su ángel, sus ojos han perdido el brillo debido a que su alma sigue atormentada por su vil acción de entregarse al hombre que ha conocido cuando aún estaba en preparatoria y que después no lo vio hasta que se reencontraron en la ciudad de Okinawa, al mirarla se puede decir que es tan fría como cualquier estatua esculpida en la helada piedra de mármol. En resumen decidió guardar sus dulces sentimientos en lo más profundo de su ser, pues no había nadie a quien dedicárselos por ahora.

Los siguientes días de su rotundo cambio han resultado más llevaderos; por las mañanas su primer pensamiento siempre está encaminado hacia Himeko, se pregunta que puede estar haciendo en estos momentos, si sigue aún durmiendo en la cama en la que han compartido tantos momentos llenos de amor y de una increíble pasión, que no sabía que experimentaría en su vida, o si está continuando con la labor de ser la mamá de la diosa de la espada, o cómo podrán mantenerse ahora que sabe que su ángel no puede encontrar trabajo en Tokyo y por último si está bien de salud, porque aún se sigue preguntando porque el día en que vino a verla, no escuchó la melodiosa voz de su ángel, pero continuar formulándose tantas preguntas no era bueno, sabía que no las llevaría a ningún lado, tenía que seguir actuando en la gran farsa en que se ha convertido su vida, pero se recrimina acerca del hecho de porque no ha traído consigo una de las tantas fotos que se había tomado con su amada

- Pero como iba a saber que no volvería a mi verdadero hogar, murmuró desanimadamente

Y empujando desganadamente las sábanas que cubren su cuerpo, Chikane se coloca de pie para iniciar un nuevo día, tanto o más fastidioso que él anterior.

Al ya estar vestida sale de la habitación que comparte por las noches con su esposo, recorre los metros necesarios para llegar al comedor y servirse el desayuno a solas, porque ni siquiera Otoha-san es capaz de permanecer al lado de su Ojou-sama, no es que ella la haya apartado o le haya dado el mandato de estar fuera de su vista, la única razón es que a Kisaragi Otoha le duele profundamente observar el rostro de Chikane sin vida y que ella no haya podido ayudarla a que tuviera una conversación más en privado con su “familia”, pero Otoha-san no se dará por vencida, buscara una manera de que las ganas de vivir sean devueltas a Chikane

Al terminar sus alimentos Chikane sube a su habitación a leer, porque ni siquiera tiene la suficiente concentración para practicar la arquería.

Pero esta mañana no será como las otras una llamada alterara su rutina.

Otoha-san sube las escalas para avisarle a Chikane que tiene una importante llamada que recibió en el despacho de Himemiya-sama, tiene que avisarle porque Chikane hace mucho tiempo que retiro la línea telefónica que poseía su habitación.

Con dos golpes en la puerta, Chikane desvía su atención del libro hacia la puerta.

- Permiso Ojou-sama, siento interrumpirla, tiene una llamada de Usui-sama, me comunicó que es urgente.

Chikane mirándola con el mismo semblante de frialdad y sin ninguna calidez, le pregunta en que lugar de la mansión fue tomada la llamada.

- Desde el despacho de Himemiya-sama

Cierra suavemente su libro mientras se coloca de pie y lo deja encima del escritorio que esta cerca de donde se encontraba leyendo y se encamina hacia el lugar en donde está Otoha-san para retirarse de su habitación, pero no le dirige la mirada.

En el trayecto hacia el despacho, Chikane se formula un sinfín de preguntas.

Cuál es el motivo de la llamada, porque lo hace personalmente, si lo puede hacer algunas de sus asistentes, porque a esta hora…

Una vez que llega hasta el escritorio, se sienta en el cómodo asiento y agarra el auricular

-Buenos días Hikaru-san, le habla con su tono de voz neutral.

-Buenos días Chikane, espero no ser inoportuno

Chikane no sabe porque tiene que ser sarcástico, él sabe perfectamente que no hace nada interesante en las mañanas, es más, ni siquiera durante el día

- No lo eres, dijo secamente

- Me alegro entonces, sólo quería avisarte que en una hora más tienes que venir hasta la empresa principal, tu padre ha citado a una reunión importante con todos los accionistas

- Si dices que estarán presente los accionistas, no veo la razón de mi asistencia.

- Te equivocas, tú eres la más importante de todos, tu padre hará un anuncio y no puedes faltar, pero no te puedo adelantar más detalles, sino no tendrás ningún interés durante la reunión.

- Si es así, tengo que asistir, tienes algo más que decirme.

- No nada más, nos vemos mi amor

Chikane colgó inmediatamente después de oír la última frase.

- En que estaba pensando, como se le ocurre decirme algo así.

Y se retiro molesta.

Cuando estaba haciendo nuevamente el recorrido para regresar hasta su habitación de nuevo la asaltaron algunas dudas.

Ha decidido mi padre que ya es tiempo para que me incorpore definitivamente en sus empresas? O talvez es para que trabaje en conjunto con Hikaru-san?, o sólo quiere vigilarme más de cerca. Y soltó un leve suspiro

Cuando ya estaba por entrar en su cuarto, sus pensamientos se disolvieron y se preparó para asistir a la reunión

Media hora fue el tiempo que trascurrió desde que Chikane entró en su habitación y se cambio de su tenida informal de jeans, una blusa, un abrigador suéter color blanco y para su mayor comodidad unas zapatillas, a un elegante traje de dos piezas color azul marino, una blusa blanca y zapatos de tacón, lucia como toda una mujer ejecutiva. Pero había algo que no está presente desde el día de su matrimonio, no esta usando ningún colgante, no está usando la mitad de la concha rosada, ni el medallón en forma de luna, ni tampoco el brazalete con soles, llevarlos solo la hacía entristecer más y recordar su cobardía constantemente, los tenía guardado en una pequeña caja, que está muy bien escondida.

Antes de salir de su cuarto, desde su armario retira su abrigo, el día está frío pero no tanto como lo está su corazón.

Al terminar de descender por la escalera principal, en la puerta la está esperando su guardia personal, él será el encargado de llevarla hasta el sitio de la junta.

Para llevarla hasta la compañía, no se utilizó la limosina, sino un auto más pequeño, pero no menos confortable. Durante el viaje Chikane miraba melancólicamente el horizonte, no lo observaba detenidamente, pero mientras lo contemplaba recordaba los viajes que realizó en incontables ocasiones por las calles de Tokyo para conducir a su adorado ángel hasta el trabajo o los paseos que disfrutaban las tres, pero ahora sólo quiere llegar lo más pronto posible al edificio que le pertenece a su padre para conocer la razón de su citación.

El viaje terminó, había llegado a destino, ahora solo le restaba subir al ascensor para llegar hasta el último piso donde seguramente se llevaría acabo la asamblea, pero antes de pulsar el botón del ascensor, este se abrió encontrándose inesperadamente con su esposo.

- Chikane, tan espléndida como siempre- dice con una voz alegre y respetuosa y le ofrece su mano para conducirla al interior del ascensor.

Chikane sólo le contesto con una leve curvatura en sus labios

El tiempo transcurrido en el ascensor se le hizo interminable, no soportaba estar a solas en un lugar tan reducido con su esposo, a excepción del lecho que comparten por las noches, pero eso es distinto, es más amplio y no tienen el más mínimo contacto.

Las puertas del ascensor se abrieron y se encontró directamente en un pasillo que alberga un montón de oficinas, todas ellas ocupadas por los más altos cargos de la empresa, la oficina de su padre queda al final de ésta. Ahora que recorre este lugar en compañía de su esposo, no puede recordar la última vez que lo visitó.

- Quizás antes he estado aquí o tal vez no, reflexionó.

Antes de ingresar al estudio, Hikaru se adelanta unos pasos y sin golpear la puerta para avisar de su llegada, la abre.

Kenta Himemiya se encuentra hablando por teléfono, está terminando de concretar un nuevo negocio internacional, él está teniendo esa conversación en inglés.

Chikane que se encuentra cerca de la entrada del despacho, alcanza a escuchar la última frase de su padre y recuerda que alguna vez uno de sus tutores le enseñó cuán importante es en el mundo de los negocios reunirse personalmente para cerrar un contrato, si es así, su padre no puede estar ajeno a esta norma y se pregunta si el viaje tendrá que hacerlo sólo en compañía de Hikaru-san, pero imaginarse de que su padre la dejaría sola, sería tener demasiada suerte y deshecho esa idea.

Como la llamada telefónica había llegado a su fin, su padre ahora está de pie para recibir a su hija e informarle que en breves minutos más tendrán que asistir a la asamblea.

- Y por qué me has hecho venir padre?

- Eso lo sabrás muy pronto, pero es mejor que me acompañes a la sala de juntas, lo más probable que todos estén ya presentes.

Así los tres se trasladan hasta la sala que está adyacente a la oficina de Himemiya-sama
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MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/3/2009, 22:36

La mayoría de los asistentes están congregados en la amplia sala, solo faltaban ellos tres, se sentarían en la cabecera de la larga mesa, en el centro Kenta Himemiya, a su lado derecho Hikaru Usui y en el izquierdo su hija, pero antes de tomar asiento Chikane educadamente saluda a cada uno de los accionistas, a algunos los reconoce, pero la mayoría de ellos son desconocidos.

Una vez que se sientan, la reunión comienza con un informe del balance de las acciones del último trimestre, los números son positivos, la empresa sigue creciendo a un ritmo favorable, no hay razones para preocuparse por su futuro y menos ahora que se ha incorporado los accionistas de las empresas Usui, en resumen no hay ningún peligro para seguir invirtiendo en los mercados internacionales.

Los oídos de Chikane no le prestan el más mínimo interés a las palabras dichas por el asistente de su padre, pero mantiene un semblante que refleja que en verdad le interesan los contenidos que se abordan en la reunión, pero cuando oye la voz de su padre que hace uso de la palabra, Chikane dirige su mirada hacia él.

- Cómo ustedes han escuchado la empresa está teniendo los mejores dividendos en este último año e internacionalmente es reconocida, por lo que he decidido que ya es tiempo que mi hija desempeñe su labor en esta empresa, ya es hora que tome el lugar que le corresponde, por eso a partir del día de mañana ella se hará cargo del área de relaciones comerciales, reconozco sus capacidades y habilidades.

Lo que había estado temiendo se hace realidad, ahora estará vigilada en la empresa de su padre, se tendrá que relacionar durante todo el día con su esposo, ahora si que su vida se estaba complicando

- Pero eso no es todo- continúo con su pequeño discurso- dentro de algunos días más tendré que ausentarme por un lapso de tiempo, iré a cerrar un valioso contrato a Inglaterra en compañía de mi yerno Hikaru, por eso en mi hija relego el cargo de presidencia.

Hubo miradas de asombro, de incomprensión, de subestima y de recelos, nadie de los que estaba presente puede creer en las palabras del presidente, ¿porque iba a dejar tal importante empresa en manos de una novata?

- Veo su asombro, pero créanme que mi hija es muy capaz, desde que estaba en preparatoria ha sido instruida para asumir este puesto, no los defraudara.

Y con esas palabras la reunión fue finalizada.

Los asistentes se retiraron sin objetar las palabras del presidente, además su hija solo ocuparía el puesto de la presidencia por un corto periodo, no hay nada que temer.

Posteriormente terminada la asamblea, Chikane se coloca de pie para salir de la sala tal como lo estaban haciendo los demás asistentes, pero una mano en su hombro izquierdo detiene su andar.

- Dónde vas? La interroga su esposo

- Vuelvo a la mansión, no tengo nada más que hacer aquí

- Te equivocas, tienes que hacer un pequeño recorrido a las dependencias

- Eso puedo hacerlo el día de mañana.

- Insisto en que lo hagas ahora.

- Creo que también es necesario tienes que habituarte a tu nuevo lugar de trabajo, desde que eras muy pequeña que no venías. Interrumpió la pequeña conversación

- Bien.

Fue así como avanzó su tarde, luego del recorrido que le dio su esposo, fueron a almorzar a un resturant exclusivo y cercano, la conversación que sostuvieron no fue de lo más agradable pero por lo menos, no le pronunciaba ninguna palabra de afecto y personalmente fue a dejarla hasta la mansión.
________________________________________________________________________________________________________
Un nuevo día daba comienzo, también un nuevo hábito, ya no tiene la posibilidad de permanecer todo el día en la mansión, ahora tiene que cumplir con un horario de trabajo, hace el recorrido hasta la compañía con su guardaespaldas y no con su esposo.

La oficina que le fue asignada queda a varios metros que la de su padre, pero demasiado cerca de la de Hikaru. El despacho cuenta con un amplio escritorio, con algunas carpetas, un teléfono, un computador y un estante lleno de libros.

Nunca le agrado la idea de gastar su vida permaneciendo encerrada en cuatros paredes, por eso se convirtió en pianista, desafiando a su padre, pero hacer su sueño realidad tuvo que aceptar sus condiciones, aprender el manejo de la empresa Himemiya.

Ahora que tiene un puesto de suma importancia se dispone a desplegar todo sus conocimientos administrativos, sabe perfectamente las medidas que debe tomar al iniciar sus labores, pero sobre todo tiene que comenzar con la lectura de los papeles que están regados en su escritorio, aunque son bastantes, no tiene ningún problema, su hábito de lectura le ayudara en estos momentos.

Cuando ya es la hora de tomar un descanso para almorzar Hikaru aparece sorpresivamente en su oficina, y la invita al mismo resturant al que asistieron el día de ayer.

De vuelta a su oficina, una vez más se verá inmersa en un ajetreado día de trabajo, leyendo los últimos documentos pendientes de la mañana, recibiendo llamadas telefónicas de sus empleados, de salir de su despacho para una breve reunión con su padre, en resumen no tiene ningún momento de relajo, pero a su parecer no es tan negativo, de esta forma puede mantener su mente ocupada y evita que los pensamientos hacia Himeko inunde su mente en todo momento.

Y así fue como transcurrieron sus días hasta que llegó el momento en que su padre y marido tendrían que abandonar el país y ella lideraría la empresa familiar.

Muy temprano por la mañana los tres iban cómodamente sentado en la limosina camino al aeropuerto, su vuelo estaba fijado para las 8:15, el equipaje que llevaban eran para permanecer en Europa alrededor de dos semanas como máximo.

- Si tienes algún problema, no dudes en llamarme, aunque sigo insistiendo en tu capacidad para afrontar esta gran responsabilidad, fueron las palabras que su padre le dedicó antes de abordar el avión.

- Lo sé padre, lo dijo asumiendo que tendría que llamarlo para informarle de cualquier imprevisto que podría suceder aunque este no existiese.

Hikaru sólo se limitó a darle un rápido beso en sus labios.

Ahora los dos están fuera del alcance de su vista, no se quedo en ese lugar por más tiempo, ni siquiera vio cuando el avión estaba despegando, había desperdiciado valiosos minutos pensando en lo desagradable que eran los labios de su marido

Esta vez el viaje hacia la empresa fue hecho en la cómoda limosina, todavía le costaba acostumbrarse a su nueva rutina, pero por lo menos, en su oficina y en la casa no contaría con la presencia de los hombres que le arruinaron su futuro junto a la mujer que ama, pero en esos momentos en su mente se está creando un simplísimo plan para verlas.

Al final de su jornada se retira del edificio con una idea clara y con un poco de buena fortuna se efectuaría esa misma noche.

Cuando hace el ingreso a su habitación para cambiarse de ropa y bajar nuevamente las escaleras para cenar en silencio sólo acompañada de sus pensamientos y de su objetivo para horas más tarde.

En su cuarto ya todo estaba dispuesto, había preparado un pequeño bolso, sólo para la estancia de su antigua casa para una noche, con eso tendría suficiente tiempo para hablar con su adorado ángel y explicarle los acontecimientos que sucedieron a principios de mes, pero le faltaba arreglar un pequeño detalle, la seguridad de la mansión, para eso le pediría ayuda a Kisaragi Otoha.

No la tuvo que llamar para que fuera a su habitación, lo normal es que después de la cena ella siempre le lleva una taza de té, intentando que termine su día de forma más relajada y esta noche no sería la excepción, pero esta vez Otoha-san no tuvo que golpear la puerta se encontraba abierta.

- Permiso Ojou-sama- deja la taza en el escritorio de Chikane y prontamente se voltea para retirarse del dormitorio.

- Espera Otoha-san- dice mientras se acerca a ella.

- Si? Ojou-sama, vuelve su cuerpo para ver de frente a Chikane.

- Tengo que pedirte que me ayudes, es algo arriesgado pero cuento con tu ayuda.

- No tiene que pedirme nada, con gusto la ayudo.

- Gracias, dijo gentilmente su voz era distinta de los otros días- Necesito que en una hora más, a las diez en punto interrumpas la electricidad…

Y Otoha-san le impidió continuar explicándole su plan

- Para que quiere que realice eso Ojou-sama, pregunta sorpresivamente sin entender el propósito de las palabras de Chikane.

- Déjame terminar Otoha-san

- Perdóneme

Chikane continúa con su explicación

- Y cree que funcionara Ojou-sama?

- No lo sé, pero no pierdo nada con hacer el intento- Y fija su mirada hacia la ventana.

- Como usted desee Ojou-sama- se retira.

Sólo falta cinco minutos, el corazón de Chikane late a prisa, su nerviosismo está a flor de pie, si funciona su idea quizás tenga una oportunidad para remediar su error y cobardía.

El reloj de la entrada de la mansión tocó una vez, anunciando las diez de la noche, las luces desaparecieron sumiendo a la mansión en una oscuridad que daba escalofríos pero para Chikane era la oportunidad de correr lo más rápido posible, como había sido criada en tal fabulosa estructura de concreto y madera no tuvo inconvenientes de llegar hasta las escaleras y afirmándose del barandal baja con sumo cuidado pero no disminuyendo su velocidad, si todo marchaba como lo tenía previsto, la puerta principal se encontraría ente abierta así como la gran puerta de metal. Decidida y sin temor de ser descubierta cubre los metros que las separa de su libertad para encontrarse con el taxi que había pedido hace unos 15 minutos, sin voltear su vista para verificar si alguien la estaba siguiendo, aborda el vehículo y emprende la marcha para reunirse con su verdadera y única familia.

Sus ideas que antes estaban en total claridad ahora son confusas, no sabe si su querido ángel escuchara sus palabras de arrepentimiento y que si le otorgaría su perdón y sobre todo si volverían a estar juntas.

Sumidas en sus reflexiones, no ha notado que ha llegado a la dirección que le indico al chofer del taxi, él tuvo que darle aviso.

Al pagar lo correspondiente a su viaje Chikane agarra su bolso y abre la puerta para salir raudamente.

Ahora son solo unos pocos metros que la separan de su amada, sus pasos son seguros pero su corazón está oprimido por su inseguridad de no saber como reaccionara su adorada Himeko cuando se vean, una puerta es lo que las separa.

De su bolso retira la llave y antes de introducirla les ruega a los dioses que Himeko no haya cambiado la cerradura, al girar la llave, la puerta se abre, cree que los dioses aún no la han abandonado.

Tan pronto como se encuentra adentro de su antiguo hogar deja caer su bolso, quiere ir lo más rápido posible al segundo piso, aunque no hay presencia de luz, ella sigue caminando segura por la entrada de su casa, no quiere advertir a su ángel de su presencia.

Sin luz, Chikane no ha podido ver los cambios que ha tenido el vestíbulo, no ha podido observar que el mobiliario han sido cubiertos por sábanas, si lo hubiera visto hubiese preparado su corazón mente y ojos para lo que esta a punto de descubrir en la habitación que compartió solo con Himeko, pero que por unos días estuvieron acompañadas por la pequeña Konemi.

Abre muy despacio la puerta no tiene la intención de hacer algún ruido que perturbe los sueños de su Himeko, pero cuando avanza hacia donde se supone que debe estar la cama, ésta no se encuentra, decide encender las luces.

Lo que vio, no era lo que tanto anhelaba, era todo lo contrario, lo que observaba era la ausencia de su dulce ángel así como su lecho, pero no se desespero pensó que era doloroso permanecer en aquel lugar y se encaminó a la habitación de Konemi.

Los escasos metros que separan ambas habitaciones fue cubierto en un par de segundos, nuevamente Chikane abre la puerta con sutileza para no incomodar los sueños de ellas, pero lo que descubre es similar a lo que ha visto en su antiguo dormitorio, pero es peor, su Himeko no está y tampoco la diosa de la espada, en lugar de camas, hay cajas apiladas.

Lentamente se acerca a una de ellas, cuando la abre descubre que son los objetos de Himeko, y al tomarlos en sus manos, desde sus ojos fluyen lágrimas que reflejan la angustia de su alma, al saber que ellas ya no habitan esta casa, que nunca más volverá a verlas, que su oportunidad de recibir el perdón de Himeko y de encontrar una solución para escapar de las amenazas de su padre se han esfumado.

El cuerpo de Chikane se rehúsa a abandonar aquella casa, aunque no encontró a la mujer que ama en ella, quiere permanecer esa noche para recordar lo feliz que fue por más de medio año y para ello se ayuda con el álbum de fotografías que encontró en una de las cajas, estos contenían las fotografías de su viaje a Kyoto y el día de navidad, esos serían sus más preciados tesoros de ahora en adelante.

Continuará…
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