Yuri's Lyrical Secrets

Para quienes hacemos y disfrutamos del Yuri
 
PortalPortal  ÍndiceÍndice  CalendarioCalendario  BuscarBuscar  RegistrarseRegistrarse  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2, 3  Siguiente
AutorMensaje
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   8/7/2008, 14:57

Después de leer varios fanfics de KnM, decidi crear el mio a partir del final de la serie. Asi que esto es el fruto de mi inaginación y de amor hacia esta serie. Espero que les guste.
_________________________________________________________________________

Capítulo 1: Y así reencarnó

En la luna hay un templo abandonado que nadie conoce, aquí es donde empezó todo y también donde terminó

Habían transcurrido algunos meses desde que concluyó la batalla contra Yamata no Orochi, donde una vez más el rito había sido efectuado.
Como era de esperarse Chikane se encuentra recordando todo esos dulces momentos vivido junto a su amada y llorando amargamente su separación, pero no olvidando la promesa de que se volverían a encontrar desafiando incluso al mismo Dios.

-Estás segura que la promesa que le hiciste a la sacerdotisa del Sol la cumplirás algún día?
-Si le he prometido algo a Himeko, estoy segura que seré capaz de volverme a encontrar con ella, porque ahora sé que este sentimiento es mutuo..
-Pero no olvides que estás encerrada en este templo por mi voluntad y es "casi" imposible que te deje volver a ver a la sacerdotisa del Sol.

A Chikane le llamó la atención ese "casi" eso le dio alguna
esperanza, así que decidida a desafiarlo, se lo pregunto
directamente..
-Que quisiste decir con ese "casi" ...
-Es que existe una remota posibilidad que vuelvas a encontrarte con tu preciada princesa.
-Dime de que se trata , ya que haré cualquier cosa para volver a ver esa dulce sonrisa.
-Si es así entonces te lo diré...
A Chikane le latía con tal fuerza el corazón, pero se concentro en las palabras del Dios..
-Por sino lo sabes yo rigo sus destinos haces miles de años, eso quiere decir que uds. se han encontrado en varias oportunidades, no solamente en la vida actual o pasada sino en muchas más...Chikane no parecía entender del todo... estaba confusa
-Y porque siempre vuelves a separarnos?
- Eso es porque como Dios no puedo entender del todo que es el AMOR, ese sentimiento tan fuerte que poseen uds, los humanos, así que para comprenderlo, he hecho que se vuelvan a encontrar para verificar si uds. tienen ese fuerte sentimiento la una a la otra..
-Y entonces has visto que nuestro sentimiento es real, aún así tú nos vuelves a separar..
-Es cierto, pero creo que ya comprobé que uds, realmente se aman no importa las angustiosas y dolorosas que han sido sus separaciones, porque una siempre termina matando a la otra, aún siendo el amor de su vida...
-Entonces si entendí bien esta vez es la última que terminamos así, nuestra próxima reencarnación podremos estar juntas para siempre sin que tu te interpongas?.
-Así es, pero no será tan fácil ya que tú reencarnarás en otra aldea y ella tendrá la misma vida que tuvo en Mahoroba, además...
-Además que -interrumpió Chikane-
-No tendrán recuerdos de que fueron las sacerdotisas del Sol y la Luna, que pasaron días felices viviendo en la mansión, que compartían momentos secretos en el jardín de las rosas y sobre todo el amor que se tenían.

Con esto Chikane quedo sorprendida, no quería olvidar todo el amor hacia Himeko, y algunas lágrimas recorrieron sus mejillas.
-Dime quieres volver a ver a tu princesa?

-Por supuesto aunque creas que me olvidaré de Himeko eso no será posible, estoy segura que la encontraré y la recordaré..
-Como veo que estas muy decidida te daré una pequeña ayuda.
-Algún día cuando estés paseando cerca del mar, encontrarás la mitad de una concha rosada, con esto las uniré a las dos, lo mismo es válido para la sacerdotisa del Sol, las dos nunca se separarán de ella y la llevarán en el cuello aún no sabiendo porque para uds están importante esa concha, sólo presentirán que por nada en el mundo se podrán separar de ellas es como si su vida dependieran de ella.
Y cuando se encuentren , en ese momento sentirán que ya se habían visto y recordarán todo lo vivido anteriormente.
Chikane no
podría estar más feliz estaba segura que ese día llegaría y que
podría estar junto a su amada Himeko.

-Dime sacerdotisa de la Luna que te parece mi proposición.
-Estoy segura que me reencontraré con Himeko y que al fin podremos ser felices sin que tú te interpongas.
-Como has aceptado, pues te deseo suerte, pues yo también quiero que se vuelvan a reunir.
Chikane no entendía del todo las últimas palabras, porque el también desea que no reencontremos y lo hace tan difícil.Ella
después comprendería el significado de esas palabras.
-Estás lista sacerdotisa
-Estoy preparada.

Entonces Ame no Murakumo convirtió a Himemiya Chikane en un un ser de luz y lo depositó en el vientre de su madre.

-Ahora sólo me queda esperar ver como se reencuentran...


Después de decir estas palabras, Ame no Murakumo se convirtió en una estatua para esperar ese momento.


Continuará...

______________________________________________________
Este es mi primer fic, me habia inscrito en este foro hace tiempo pero después se me olvido publicarlo :P gracias a julianna-sama que me hixo la invitación es que me decidi a comparti esto con uds...


Gracias por leer..


PD: Gracias por crearme el subforo


Última edición por Hotaka el 14/7/2008, 20:42, editado 2 veces
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 35
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   9/7/2008, 14:34

OMG qu elindo!!! quiero saber que ocurrira despues dame dame
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Capitulo 2 La nueva vida de las ex-mikos   9/7/2008, 21:00

Capitulo 2 "La nueva vida de las ex-mikos"

En un importante hospital de la capital de Japón...

Habitación 505

Se escuchaba gritos de una madre a punto de dar a luz, junto a ella se encontraba su marido y una gran cantidad de médicos, pues el ser que estaba a punto de nacer pertenece a una de las familias más antiguas y poderosas del país, pues poseen una gran cantidad de empresas y están involucradas en la política, por eso este acontecimiento tiene una gran relevancia.

Pasaron varios minutos hasta que al fin llega a este mundo un ser hermoso, su piel es blanca llegando casi a ser transparente, y el escaso cabello adquiría un tono azul brillante gracias a los rayos de sol que abundaban en la pieza, y en un momento cuando abrió los ojos, se pudo apreciar que eran de una azul tan intenso como las olas del mar.
La madre al verla sintió una gran felicidad, casi indescriptible, no podía creer que su hija era tan hermosa y se preguntaba cuan hermosa llegaría a ser, en tanto el padre ya estaba pensando en ella como una verdadera princesa y de cierto modo lo es.
Cuando el médico tomo a la niña pregunto el nombre de este ser, el padre contestó con voz fuerte y decidida -Chikane-.
Y se la entregó a la enfermera para que la limpiara y evaluará, ésta la tomó en los brazos y se la llevó.
Mientras le estaba limpiando la espalda, notó algo peculiar, era una marca muy peculiar, pues tenía forma de luna creciente, la enfermera se sorprendió al verla, porque realmente estaba bien hecha y la quedó mirando por algunos segundos.
-Realmente esta niña está bendecida por la Diosa de la Luna- se dijo a sí misma y terminó de limpiarla y de vestirla.

Mientras en ese mismo momento en el pueblo de Mahoroba sucedía un evento parecido...
-Por favor querida, resiste un poco el médico ya viene.
-Es que amor, ya no resisto...
Como era un pueblo humilde, existía una escasez de médicos, por lo que llevaban algunas horas esperando su turno, pero por fortuna llegó el momento en que al fin sería atendida.
-Por favor enfermera traiga una silla de ruedas para la señora y llévela a la sala de parto.
La señora se puso de pies, con mucho esfuerzo, pero contaba con la ayuda de su esposo que la dejo delicadamente en la silla de ruedas, la enfermera se la llevó rápidamente, y vio como se alejaba, en ese instante sintió un dolor en el pecho.
-Sólo puedo esperar a que salga todo bien y que ambos estén a salvo.Estando en la sala de parto, la mujer hacía grandes esfuerzos para traer al mundo a su hijo, el médico estaba realmente preocupado, sólo esperaba a que todo saliera bien, cuando de pronto escucha un gran grito, y supo inmediatamente que ese era el aviso que el nuevo ser iba a aparecer. Efectivamente se asomo la cabeza, por lo que el médico se apuró en sacarla, y dando un llanto, la madre supo que su esfuerzo había válido la pena.
El médico rápidamente se la mostró, ésta al verla no pudo contener su felicidad y le cayeron algunas lágrimas, pero a su vez la miró detenidamente y notó que en su pecho tenia una extraña marca, semejante a un sol con rayos destellante, encontró extraña esta marca pero sonrió.
Se iba a cumplir más o menos una hora que se habían llevado a su esposa y no tenía noticias de ella ni tampoco de su hijo, hasta que el médico que los recibió, se acercaba a él con una cara sería y preocupada.
-Señor lo felicito, ud. es padre de una hermosa niña.Al hombre
se le dibujo una hermosa sonrisa, que sólo fue interrumpida por la
seriedad del médico..

-Señor también debo comunicarle una mala noticia, su mujer no pudo resistir el esfuerzo, y debido a ello lamentablemente falleció, pero antes de eso alcanzó a ver a su hija y la nombro "Himeko" y su corazón dejo de latir.
-El hombre no podía creer lo que estaba sucediendo, pensaba que sería el mejor día de su vida, pero fue el peor.
-Señor la niña está sana por favor acompáñeme para que la pueda ver.Pero el padre todavía no podía creer que su mujer falleciera, por lo que sintió un gran recelo en ver a esa hermosa niña..
-Señor le ocurre algo?
-No nada, antes de ir a verla, por favor indíqueme donde se encuentra mi mujer, quiero estar con ella primero.El médico
sorprendido por la petición del hombre, le indicó la sala donde aún
se encontraba su mujer. El hombre al verla sin vida se puso a llorar amargamente...

Pasaron algunos minutos, hasta que el médico le dijo que tenían que retirarla.
El hombre sin muchos ánimos se alejó de ella y vio como se iba, esta sería la última vez que la veía.
El médico nuevamente le insistió en que viera a su hija, por lo que el hombre sin muchos ánimos accedió.
Cuando vio
a la hermosa criatura de piel blanca y radiante y sus pocos cabellos dorados como el sol, en vez de ponerse feliz, culpo a la niña por haberle arrebatado al amor de su vida, por lo que no sintió ningún interés, se dio media vuelta y se marchó.

Continuará...
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   10/7/2008, 14:15

que raro yo recuerdo aver posteado este fic ayer ::congelado::

bueno como dije se ve muy interesante

es como la continuacion que todos queriamos saber
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   10/7/2008, 18:41

reika escribió:
que raro yo recuerdo aver posteado este fic ayer ::congelado::

bueno como dije se ve muy interesante

es como la continuacion que todos queriamos saber
Me llego un mp con tu nombre a lo mejor te equivocaste xDDDD

Eso me falto colocar en el primer capitulo... que estoy escribiendo la continuación
Volver arriba Ir abajo
Invitado
Invitado



MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   14/7/2008, 11:53

[i][b]...

~Goodbye Halcyon Days!~[/b][/i]


Última edición por Zefie el 26/11/2009, 13:58, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Capitulo 3 La concha del destino   14/7/2008, 20:39



Capitulo 3: "La concha del destino"


Chikane Himemiya, recibía un trató especial, como si se tratará de una verdadera princesa, lecciones de distintas áreas, como por ejemplo; piano, caligrafía, historia antigua; arreglos florales, ceremonia del té; pero no sólo era excepcional en las artes sino también era espléndida en los deportes, se les daba con mucha facilidad, era un don, por lo que practicó arquería, equitación y también el tennis.

Nunca estuvo sola, siempre era acompañada por una sirviente, se preocupaba de elegir su vestimenta, de ayudarla en sus baños, de peinarle su hermoso cabello azul y acompañandola por las noches hasta que se durmiera, esta persona se llama Otoha-san, que es sólo dos años mayor que Chikane.


Esta no la veía como una simple sirvienta, se sentía muy a gusto con ella, tanto así que la sentía como una hermana, pero sabía que no podría llamarla así, pues sus padres se preocuparon de que siempre la tratará como una sirviente no tenía por que mostrarse de igual a igual con ella, por esa razón Chikane nunca le pudo decir Nee-san, siendo que
era lo que mas quería.



Como era de costumbre, los fines de semanas los Himemiya iban a descansar a su casa en la playa, solo iban con unos cuantos sirvientes pues la casa no era tan grande como la mansión, por supuesto iba Otoha-san.

El día era particularmente hermoso, con una brisa espléndida, esto aminoraba el calor de las fechas de verano. A Chikane le agradaba pasar los fines de semana en esta casa, se sentia tan libre y ese día sintió que era su destino estar en aquel lugar, no estaba equivovada del todo, pues una parte de su destino estaba a punto de cumplirse, esto pasaría
al día siguiente.

Mientras en la aldea de Mahoroba, encontramos a una pequeñe niña con cabellos dorados de mirada sincera y de una sonrisa tan cálida, pero que no alcanzaba a tocar al corazón de su padre. Su niñez no ha sido tan maravillosa como la de Chikane, pues su padre no le demostraba ningun afecto, todo lo contrario ,cada vez que a él le parecía que la
pequeña Himeko cometía el más mínimo error la castigaba de manera brutal, le jalaba su hermoso cabello, llegando incluso a tomar unas tijeras y cortarles sus trenzas, por supuesto esto no lo entendía Himeko, porque siendo su padre la trataba de esa forma tan cruel, pero como era una chica optimisma siempre pensaba que algún día le daría un
abrazo afectuoso o por lo menos darle un beso en la mejilla.

Una vez trató de preguntar porque no estaba su madre, pero la respuesta que recibio no era exactamente lo que esperaba, en cambió de eso recibió fuertes golpes que casi la dejan inconciente.

Un día se presentó su gran oportunidad de evadir su realidad, en la secundaria que asistía se estaba organizando un paseo para la playa, el motivo era el aniversario de este, así que era obligación asistir, por lo que al padre no le quedo más que firmar y permitirle ir, lo que obviamente no lo dejo feliz.

En cambio a la pequeña se le hacían largos los días, esperando el gran fin de semana, por suerte llego el día viernes, el día en que toda la secundaria se juntaba para dar comienzo al viaje.

Himeko iba sentada al lado de su amiga Mako-chan una chica alegre que siempre la reconfortaba, gracias a ella podía soportar su amarga vida junto a su padre, porque en la secundaria era feliz asistiendo a clases y como nadie la molestaba realmente se sentía a gusto y el que se atrevia tenia que verselas con Makoto, ella relamente era su
guardían pero más que eso la sentía como una hermana.

Llegaron ese mismo día por la noche y como era de esperarse compartió la habitación con Mako-chan, como el viaje habia sido largo lo único que alcazaron a hacer fue, desempacar y acordar el equipaje y a darse un baño.

La pequeña Himeko no podía quedarse dormida sentía que algo realmente bueno iba a suceder el siguiente día, incluso pensó que ese "algo" le cambiaría su vida, su destino.

Otro día hermoso en las costas de Japón. como si él día supiera que las personas detinadas estaban a punto de cumplir su promesa, hecha en su vida anterior.

Como era de costumbre en la casa de los Himemiya el día comenzaba muy temprano, cuando los sirvientes comenzaban con sus labores.

La pequeña Chikane, no era exactamente una niña que le gustaba levantarse temprano los fines de semana, por lo que Otoha-san tenía que tener gran paciencia para levantar a la princesa, pero le gustaba mucho, pues de esa forma sentía que era como su hermana mayor.

Pasaron alrededor de quince minutos hasta que alfin la pudo despegar de la sábanas y la vistió con un hermoso vestido rosa con pequeños velos blanco es el mismo vestido que aparece en el primer capítulo, el vestido que Chikane rechazó por verse muy niña, ya estaba lista para desayunar en la compañía de sus padres.

Por una extraña razón Himeko se despertó muy temprano y vió que su compañera de habitación seguía durmiendo, también trató de reconciliar el sueño , pero no pudo de alguna manera se sentía inquieta, así que no tuvo otra opción que levantarse, arreglar el futón donde había dormido y salió a recorrer los alrededores, esperando a que fuera la hora de desayunar.

Aunque fuera día sábado, Chikane no tenía tiempo de descanso, su profesor de Historia Antigua le había dejado como tarea que leyera un libro de mitos, el tema era el encuentro de las diosas del Sol y la Luna y como habían sido separadas por un malvado dios; como la historia era entretenida lo leyó gustosa, pero se quedó dormida y soñó que era
la diosa de la Luna y una niña con cabellos dorados era la diosa del Sol; cuando esta le sonrió, Chikane despertó de forma brusca, era Otoha-san que le avisaba que ya era hora de almorzar.

-Cómo me gustaría conocer a esa niña con esa hermosa sonrisa-se dijo y bajo rápidamente las escalas.

A la pequeña Himeko se le pasó tan rápida la mañana por la gran cantidad de actividades que había preparado su profesora que no se dió cuenta que ya era hora de almorzar.

Se le aviso a todos los estudiantes que en la tarde tendrían libre y que tenían que volver antes de que anocheciera, Himeko pensó en preguntarle a su amiga si quería ir a la playa, pero Mako-chan ya estaba comprometida en ir a explorar el bosque; por lo que le pregunto a Himeko.

-Himeko vayamos de excursión por el bosque?
-No gracias, prefiero ver el mar.
-Entonces nos vemos más tarde.
-Nos vemos Mako-chan.

Así fue como Himeko se fue sola a la playa aunque habían compañeros no se les acercó pues era tímida y no se sentía muy segura sin la compañía de Mako-chan.

En la casa de los Himemiya.

-Papá, mamá vamos a la playa un rato?
-No hija no podemos, con tu padre estamos invitados a la casa de unos amigos.
-Si quieres anda con Otoha-san- le dijo el padre.
-Es que tiene algunas cosas pendientes,me darías permiso de ir sola?

El padre se quedo pensando un rato, le iba a decir que no, pero al ver sus ojos tan iluminados cambio su decisión y la dejo ir.

-Pero regresa antes de que anochezca.
-Está bien papá, gracias.

Le dio un beso a su padre a su madre y se fue a disfrutar la tarde.

Himeko estuvo caminado por bastante tiempo por la orilla de la playa, y se dio cuenta que algo brillaba entre la arena, corriendo se acerco al lugar, para su sorpresa era una pequeña concha rosada, era perfecta y lo mejor de todo es que estaban ambas partes.

-Este debe ser mi día de suerte- se dijo.

Mientras que en un sitio no muy lejano estaba Chikane, mojando sus pies en la orilla del mar.

Himeko al verla, se apresuro en ir a su encuentro, no entendia porque quería conocer a esa niña siendo que es tímida, pero aún asi lo hizo, hasta que se encontró de frente con ella.

-Hola-dijo Himeko con voz temblorosa

Chikane que no la había escuchado venir, se dio vuelta para mirar quien la llamaba, al darse cuenta que era una niña de casi o misma edad se quedo mirandola fijamente, la encontró tan hermosa, le encanto su sonrisa, y por algún motivo la asocio con la diosa del Sol, de la que había leido.

-Hola-repitió Himeko al ver que no le correspondía el saludo.
-H..ola. -dijo al fin Chikane.
-Como te llamas?
-Chikane-
-Ya, entonces hola Chikane-chan soy Himeko.

Chikane se quedo sorprendida pues nadie la había nombrado tan afectuosamente, estaba acostumbrada a un "Ojousama" o "Miya-sama", pero nunca un Chikane-chan.

-Te puedo decir asi?-preguntó sonrojada levemente Himeko.
-Claro que me puedes llamar así.
-Entonces Chikan-chan, tú puedes decirme Himeko.
-Como quieras Himeko-dijo sonrojada Chikane.
-Dime Chikane-chan de donde eres?
-De Tokio.
-De tan lejos-gritó sorprendida
-Si y tú?
-De una aldea cercana, Mahoroba. Y que haces tú por acá?
-Siempre vengo los fines de semana a la casa que esta por allá.

Chikane le indicó con el dedo donde estaba la casa, Himeko quedo sorprendida de ver aquella construcción

-Wahh, es enorme tu casa..

A lo que Chikane solo atino a sonreir.

-Y tú que haces en la playa, veo que estás solas, no te acompañan tus padres.

Al escuchar esto Himeko se puso triste, esto lo noto Chikane.

-Disculpa, parece que te incomode con la pregunta.
-No importa. Vengo con mis compañeros de secundaria, pues es el aniversario y pasaremos aquí el fin de semana.
-Que bien-dijo Chikane.

Eso le dio esperanza de ver de nuevo a la pequeña Himeko.

Y así pasaron juntas la tarde hasta que ya estaba atardeciendo.

-Me tengo que ir- dijo Himeko.
-Yo también, pero veamonos mañana.
-Esta bien, es una promesa.
-Nos vemos mañana.



Chikane estaba tan feliz de ver a esa niña que después de cenar se fue a dormir, sin antes leer nuevamente el libro.

-Tuve suerte de conocer a la diosa del Sol.

Y se durmó con una sonrisa.

Como se tenían que ir por la tarde, las nuevas amigas se vieron un pequeño rato en la mañana antes del almuerzo.

-Chikane-chan, Hola- le sonrió amablemente Himeko
-Hola princesa.
-Princesa?
-Si es que pareces una.
-Como dices eso Chikane-chan, en ese caso tú tienes más aspecto de princesa que yo.
-Que te parece que ambas seamos princesas?
-Esta bien.

Como se la pasaban tan bien juntas, que el tiempo se les pasó volando y llegó la hora de la despedida.

-Ya me tengo que ir, me deben de estar esperando para almorzar.
-A mi tambien, me debe de estar buscando Otoha-san.

Como no querían separarse, y olvidarse de Chikane, Himeko se acordó de la pequeña concha que había encontrado ayer y le dio una mitad.

-Prometeme que nos volveremos a ver Chikane-chan.
-Te lo prometo Himeko.

Cuando ambas sostenían la mitad de la concha,tuvieron la misma visión, ambas se vieron encontrandose en la mitad de un cruce de calles, siendo adultas, pero ninguna se la menciono a la otra, y se despidieron.

Continuará...


___________________________________________________________________________________________________

Se me había olvidado actualizar... gracias a todas las personas que leen este fic.....

Cuando empece este fic en abril, no tenía muy buena redacción, los primeros capitulos son realmentes cortos, pero a medida que avanza la historia voy mejorando la redacción y los caps por ende son más extensos....

Disfruten el capitulo
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   16/7/2008, 00:17

muy buena


sin palabras



conti conti onegai
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Capitulo 4: Tomando decisiones   16/7/2008, 01:19

Capitulo 4: Tomando Decisiones



Transcurrieron varios años despues de que las pequeñas tuvieron su primer encuentro, ninguna de ellas habia olvidado la promesa pero...

-Padre, te dije que no quiero ese compromiso de matrimonio, sólo porque es hijo de tu socio en una de tus compañías.
-Pero hija tú sabes que como miembro de la familia Himemiya, tiene ciertas obligaciones que cumplir.
-Aunque esas cosas ya las sé, me niego a casar-le gritó.

Al padre ya se le había colmado la paciencia, y fue cuando soltó unas palabras muy crueles.

-Si no quieres asumir este compromiso, entonces no eres digna de pertenecer a este familia.

Chikane quedo sorprendida por lo que atino a decir..

-Me estas queriendo decir que elija..
-Efectivamente.

Estaba pensando en que le iba a contestar cuando se acordo de su amiga de infancia, que aunque la vió solo ese fin de semana jamás se olvido de ella.

-Si es eso lo que quieres padre, entonces olvida que tuviste una hija, porque prefiero vivir sin estar ligada a este familia que pasar mi vida al lado de un hombre que no amaré.

Estas palabras hirieron profundamente al padre pero sabía que una decisión así era díficil de cambiar.

-Pues bien si así lo quieres, puedes irte ahora mismo de esta casa.
-Entonces no me queda más que decirte adiós padre.

Chikane subió a su habitación y recogió solo lo necesario como para poder vivir una semana.

______________________________________________________________________________________________________________________________

Creo que eso es todo-dijo Himeko cuando vio que tenia todas las cajas regadas en el departamento.

Himeko se había mudado, para trabajar en una revista de actualidad, su profesión, fotografa.Era realmente talentosa, pero como venia de una pequeña aldea no sabía como le iba a ir en Tokio, pero reunió valor y tomo una gran decisión, irse a vivir a Tokio. Ya hace años se había independizado y no vivía con su padre.

-Mañana ordeno, ahora estoy muy cansada..

Arreglo su cama y se durmió ..

______________________________________________________________________________________________________________________________

Gracias a Otoha-san encontro un lugar donde residir por unos días.

-No se que sería de mi vida si no hubieses estado Otoha-san
-También dijo lo mismo Ojousama.

Se dieron un fuerte abrazo y se despidieron, como Chikane ya no pertenecía a la familia le dijo a Otoho-san

-Adiós y cuidate Nee-san.

Otoha-san quedo sorprendida y feliz solo le pudo hacer una seña con al mano.

-Espero volver a vernos-se dijo.

Chikane se dirigió inmediatamente al lugar que le había encontrado Otoha-san,el lugar era un edificio ubicado cerca de una plaza, el edificio era sencillo y el departamento no era amplio como la habitación que solía tener, pero se sintió a gusto.

-Esto es sólo el comienzo, ya veré que pasa, pero eso lo veo mañana con más calma.

Arreglo un lugar para recostarse y se durmió rápidamente, ya que su día había sido bastante amargo,se quedo sin familia.


Muy temprano en la mañana,Himeko empezó a deshacer las cajas, la mayoría de las cosas estaban relacionadas con la fotografía; trípodes,
cámaras de diferentes tamaños, rollos fotográficos, etc. Cada cosa fue acomodada con cuidado ya que de ello dependía su vida.

Así se pasó la gran parte de la mañana, hasta que se dio cuenta que tenía que ir a comprar algo de alimentos, se arreglo y partió al supermercado más cercano.

En otro lugar de Tokio la escena no era muy distinta, Chikane, que estaba acostumbrada a un trato de princesa amaneció algo adolorida,extrañaba su plácida cama y el despertar por parte de Otoha-san, algunas lágrimas rodaron por sus mejillas.

-No me arrepiento de mi decisión-dijo con firmeza.

Ordeno las pocas cosas que traía pues, el departamento estaba amoblado, y bajo ha hacer algunas compras.

De apoco ambas se fueron acostumbrando a vivir a sola, pero lo que ellas no sabían era que su GRAN DESTINO estaba a punto de cumplirse.

Ambas despertaron con una gran ansiedad, sabía que algo extraordinariamente iba a suceder, tomaron en sus manos la mitades de las conchas y se acordaron de la promesa.

Se levantaron y partieron a recorrer la ciudad.

Chikane estuvo un rato en la plaza, se sentía muy cómoda pues la hacía recordar a su jardín, estuvo pensando en muchas cosas, hasta que
decidió ponerse en marcha.

Himeko después de entregar algunas fotografías en la revista le ordenaron que tomara algunas fotos casuales en la vía pública.

Chikane,se decidió a seguir su camino, se detuvo pues había dado la luz roja en el semáforo, Himeko a su vez iba en la dirección contraria
a Chikane, miró su reloj y avanzó pues la luz había cambiado.

De repente Himeko se queda mirando a una hermosa mujer vestida de blanco, hasta sus sandalias lo eran y un hermoso cabello azul, pero lo
que más llamó su atención fue el colgante que traía en su cuello, era la mitad de una concha rosada...

Por su parte Chikane, que no es distraída como Himeko, la había reconocido desde el otro extremo, por lo que esperó impaciente a que
cambiará la luz.Cuando se volvió verde avanzó con pasó firme y se dirigió directamente a Himeko...

Himeko la reconoció al instante,y corrió a los brazos de Chikane, y recibió un fuerte abrazo,en ese momento, no recordaron la promesa de
niñas, sino su vida como sacerdotisas, todo pasó tan rápido , eran tantas imágenes, tantos recuerdos, incluidos los dolorosos, que ambas
lloraron, se abrazaron aún más y finalmente se dieron un profundo y dulce beso.



En ese mismo instante en el templo de la Luna, despertó Ame no Murakumo y cambio su forma.



Continuará...


______________________________________________________________________________________________________________________________

Para todo mis lectores(?) bueno para reika, les dejo otro cap.... el próximo es mi favorito xDDDDDDDDDDDDDDD ya sabrán porque =]

Disfrutenlo
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   16/7/2008, 19:36

jajajajajajaja pero gracias gracias por dedicarme este capitulo (emocionada secandose las lagrimas XD)


me encanto esta parte, y como Chikane decidio renunciar a todo por un amor que de niñas encontro (aunque claro todos sabemos que ha sido desde antes de que nacieran) es un honor que una gran escritora me lo haya dedicado



espero con ancias el proximo capitulo
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   16/7/2008, 22:54

Dsifruten del próximo capitulo ^^

_________________________________________________________________________________________________________________________________

Capitulo 5 El eclipse de dos almas



Como se encontraban en medio de la calle, el beso fue terminado sólo porque la luz del semáforo volvería a cambiar, de este hecho se percató Chikane.

-Himeko, tenemos que avanzar hacia el otro extremo.....
Entonces Himeko tomó fuerte su mano y avanzó hacia el lugar de donde venía Chikane.
-A donde vamos Himeko?
-Vamos a mi departamento que queda por aquí cerca.
-En serio?

Chikane se quedó un momento en silencio.

-Estas bien, porque te quedas callada?
-Pues,....porque yo también vivo por aquí.-dijo con una sonrisa.

Himeko realmente se sorprendió, pero siguieron avanzando hasta que Himeko indicó en que edificio habitaba, y nuevamente enmudeció pues su departamento se encontraba al subsiguiente al de Himeko, es decir estaba el edificio donde se encontraba Himeko, un edificio y después de éste, el de Chikane.

-De alguna u otra forma nos ibamos a encontrar, no lo crees asi Himeko.-dijo finalmente.
-Sí Chikane-chan.

Subieron hasta el segundo piso y entron al departamento número 205 de Himeko.El lugar no era tan amplio, pero si bastante acogedor, tenía un par de sofas, una alfombra, una pequeña mesa de centro adornada con un florero que contenía un par de rosas rojas, grandes ventanales y unas hermosas cortinas blancas.

-Toma asiento,Chikane-chan, quieres algo de tomar?
-un té estaría bien.

Himeko se fue a la cocina a preparar el té para ambas, mientras Chikane veía un albúm de fotos que estaba en la mesa, su contenido eran las fotos que Himeko había tomado en el paseo de aniversario de la secundaria, en la época que ambas se conocieron siendo niñas.

-Lástima que esa vez no nos tomamos una foto-suspiró.
-Es verdad- dijo Himeko, mientras traía la bandeja con un par de tazas y la tetera.
-Ah Himeko me asustaste... escuchaste lo que dije?
-Si, no te preocupes, pues ahora nos podremos sacar las fotos que queramos, pues soy fotógrafa.
-Ah ya veo, algunas cosas no cambian, dijo mientras tomaba un sorbo de té. Dime una cosa Himeko,cuando es tu cumpleaños?
-Mi cumpleaños es el 1 de Octubre....
-No puede ser.....
-Porque te sorprendes tanto... no me digas que nacimos el mismo día?
-Pues si, y dime cuantos años tienes?
-21.
-Realmente tu y yo estamos destinadas.
-Si porque?, pregunto ingenuamente Himeko.
-Pues otra vez compartimos la misma edad y el mismo día de nacimiento.
-Que felicidad- dijo Himeko con una amplia sonrisa. Con esto Chikane se sonrojó y le hizo una última pregunta.
-Dime Himeko tienes alguna marca en tu pecho.
-Si tengo una con una forma muy extraña, la verdad siempre me acompleje un poco,pero me sentía especial, pues la forma es de ....
-Un Sol-interrumpió Chikane.
-Ehh, si- dijo Himeko. y recordó que Chikane también tendría que tener una marca pero en su espalda..
-Y tu Chikane-chan tienes esa marca en la espalda?..
-No lo sé.
-Puedo ver?-dijo sonrojandose.
-Adelante.

Tomamando delicadamente el largo cabello azul de Chikane, Himeko lo corrió hacia un lado y vió que tenía una media luna en su espalda, y le entró la
curiosiadad de tocarla, en ese momento, vio a Chikane vestida de Miko con una máscara en el cara y una espada dirigiendose hacia ella, vio como esta espada le atravesaba el cuerpo, pero también sintió el dolor que esto le causó a Chikane, inmediatamente se puso a llorar desconsoladamente

-Himeko? que ocurre?
-Lo siento es que toque la media luna de tu espalda y vi una escena dolorosa, bueno no solo la vi, sino que senti todo tu dolor en ese momento.
-Himeko no te pongas así eso paso en una vida anterior-dijo mientras el secaba las lágrimas, y al verla así tan desconsolada la besó tiernamente en los
labios.
-Te sientes mejor Himeko?
-Si... - y esta vez Himeko le devolvió el beso.

Este beso que empezó tierno, se fue transformando en uno apasionado,sus lenguas hacían contacto tomando cada vez más fuerza, obligando a Chikane a recostarse en el sofá.Estando así Himeko pensó que su amada se sentiría incomoda, por lo que se separó de ella y le susurró al oído.

-Acompañame- y le tendió la mano.

Mientras se dirigían al dormitorio, ambas tenían el corazón acelerado, ambas querían tocarse,sentirse y experimentar muchas cosas más.

El dormitorio era sencillo, la cama no era ni muy grande ni muy pequeña , la medida era exacta para que alcanzaran a estar dos personas comodamente, en las paredes habian fotos que la misma Himeko había tomado.

Esta vez fue Chikane quien tomó la iniciativa, y sin perder más tiempo le quito la blusa verde que tenía y se abalanzó con ella la cama, cuando iba a
comenzar a acariciar unos de sus senos,vió la marca en forma de sol y recordó cuando hizo suya a Himeko a la fuerza, y se detuvo.... cayeron unas lágrimas..

-Chikane-chan, que te sucede?
-Es que recordé un hecho horrible, despreciable, algo que no quería recordar..
-Te refieres a lo que pasó esa noche cuando te traía de regalo un collar con forma de Luna?
-Si,ese mismo....-dijo con suma tristeza..
-No seas tonta, eso pasó antes, y tuviste tus razones para hacerlo, no tienes que seguir atormentandote...
-Tienes razón en esta nueva vida no tuvimos que pelear contra el Orochi...

Himeko esta vez la consoló y le secó las lágrimas y la besó.Mientras la iba besando paso sus manos por la espalda y encontró el cierre del vestido, y lo fue
bajando lentamente, despues sus manos se dirigieron a los hombros y le bajó suavemente los tirantes.
Se separaron un momento, le pidió a su amada que se pusiera de pie un momento para poder seguir retirando el vestido, y así lo hizo y vio como se bajaba
aquella prenda que dejaba ver su hermoso y bien proporcionado cuerpo, que no aguanto las ganas y la aventó contra la pared, besandola con fuerza, después de eso. Se arrodilló y comenzó a besarle los pies, a lo que Chikane contestó con un leve gemido, eso entusiasmo aún más a Himeko que fue subiendo por la pierna derecha lamiendola, hasta que llego a su objetivo.

Vió las bragas y se le antojo a retirarla con la boca, mientras la deslizaba, hasta que finalmente se deshizo de ese "obstaculo", colocó la pierna derecha de
Chikane por encima de su hombro para estar más comoda y empezo a lamer lentamente la entrepierna de Chikane, ésta comenzaba a emitir gemidos cada vez más fuerte y a doblar la espalda hacia adelante, Himeko penso que la posición podría resultar incomoda por lo que se retiro de aquel lugar bajó la pierna se puso de pie y tomo de la mano a para llevarla nuevamente a la cama, pensó en continuar en lo que estaba, pero Chikane tenía en mente otra cosa;le arrancó la falda que aún llevaba puesta, pero no solo le arranco aquella prenda sino tambien su ropa interior, lo que hizo sonrojar a Himeko, y la sentó en la cama.

Nuevamente se empezaron a besar con una pasión desbordada, haciendo que Himeko esta vez quedara recosatada en la cama, ya solo tenia la prenda de arriba, se la desabrocho puso una de sus manos en el seno de Himeko, esta sintio un escalofrio que le recorrio la espalda.

Chikane comenzó a deslizar su boca por el cuello pasando antes por la oreja, para morderle el lóbulo, continuo hacia el hombro izquierdo llegando hasta el
seno y lamiendo el pezón, en ese momento se escucho una gran gemido, al escuchar esto, Chikane siguió repitiendo el mismo acto; se detuvo un momento para hacer lo mismo en el otro. Al rato siguió bajando por el vientre hasta que llego al sexo de su amada, primero lo toco con un par de dedos, para luego acercar su boca, e introducir su lengua, Himeko emitía cada vez gemidos más fuertes, esto era melodía para los oídos de Chikane, un pensamiento vino en ese instante a su mente, no le bastaba tocarla de esa forma, realmente la quería ser suya.
Chikane se encuentra recostada a un lado de Himeko, pero tiene su mano por encima del sexo de Himeko, sabe lo que quiere hacer, pero no lo quiere hacer sin el consentimiento de su amada. Himeko puede intuir cual es el siguiente paso, aunque siente nerviosismo, no tiene miedo, porque esta vez iba hacer con amor y no a la fuerza.

-Himeko?
-Si, dijo con una leve voz.
-QUiero saber si puedo seguir adelante.
-Sabes que quiero ser tuya, no tienes porque detenerte...
-Si te duele me avisas y me detengo.
-Bien.

Chikane quería ser lo más gentil y sauve posible, sabía que Himeko estaba lo suficientemente excitada, así que introdujo su dedo índice, un leve gemido se
escapo de los labios de Himeko, luego fue sacandolo e introduciendo suavemente, sintió el relajo de Himeko, así que añadió un segundo dedo. Cuando lo
introdujo pudo sentir la virginidad de Himeko, por un momento dudó, pero gracias a que Himeko, no emitió ningún rechazo, siguió adelante hasta que la barrera fue rota. Siguó en su accionar por algunos momentos suavemente quería que Himeko disfrutará de este momento, no quería que llegará tan luego al clímax.
Después de unos minutos, finalmente Himeko arqueó su espalda ygimió como nunca la había escuchado Chikane, supo que finalmemte había llegado a conocer el máximo placer. Retiró sus dedos y pudo saborear el exquisito nectar que fluía de su amada.

Chikane con estas acciones se encontraba excitada, pero sabía lo tímida que era Himeko, que dudaba mucho que hiciera lo que ella hizo.

Himeko volteó a verla y le dio un profundo beso y la abrazó, Así estuvieron un rato, hasta que Himeko se suelta de sus brazos y se coloca encima de su amor.

- No tienes porque hacerlo Himeko.
- Pero yo quiero que seamos un solo cuerpo y una sola alma

Entonces Chikane entendió perfectamente lo que quiso decir... se sentó enfrente de Himeko, paso su pierna derecha por encima de la pierna de Himeko,
colocaron sus manos encima de la cama, se acercaron lentamente hasta que ambas entrepiernas se juntaron; sus puntos de placer se tocaban. Comenzaron con suaves movimientos, pero después se fueron haciendo más rápidos. Cada una de las amantes repetía el nombre de la otra y cuando alcanzaron el orgasmo dijeron al unísono.

-TE AMO...

Después de eso Himeko cayó encima del cuerpo de Chikane, estuvo un momento así, se recostó al lado, le tomo la mano y la besó...

Se quedaron plácidamente dormidas...

Himeko se despierta, mueve una de sus manos para tocar a su amada, pero no la encuentra se desespera un poco pensando en que habia sido un sueño, pero siente un olor exquisito, se levanta,se pone una bata y se dirige a la cocina, ve como Chikane tenia la mesa arreglada con un candelabro y un par de velas, y cuando la ve se sonroja,pues solo tiene puesto un delantal, y se le antoja abrazarla por la espalda y susurrarle al oído un Te amo...

-Ah, veo que despertó la dormilona...
-No tenías que haber hecho la cena tú sola..
-Es que no quería despertarte, te veías tan hermosa durmiendo...
-Pero de todas formas, me asuste cuando no te ví...
-No tienes de que asustarte nunca me apartaré de tu lado-dijo acariciandole el rostro...Será mejor que cenemos, debes de tener hambre...

Le dijo a Himeko que se sentará que ella le serviría,y asi lo hizo, mientras cenaban una de sus manos estaban entrelazadas, dejando la otra para cenar.

Cuando terminaron de comer se fueron a sentar al sofá, Himeko se acordó de que Chikane vive cerca de ahí y sintió curiosidad, de eso y le preguntó..

-Chikane-chan,te puedo hacer una pregunta..
-Que quieres saber?
-Es que me extrañó saber que vives por acá, pensé que seguias viviendo con tus padres... entonces quería saber porque vives sola? en este sector que no es para la gente con dinero como tú..

Chikane se puso seria y se podría decir que también había tristeza en sus ojos..

-Perdón Chikane-chan, no debería haber echo esa pregunta..
-No te preocupes, de cualquier forma te iba a decir lo que pasó con mi padre la semana pasada.

Himeko escucho atenta el motivo de porque estaba viviendo sola; cuando terminó de contarle le cayeron algunas lágrimas...y Himeko le dio un fuerte abrazo, estuvieron unos minutos así, hasta que Chikane dijo:
-Pero no me arrepiento de nada, gracias a eso nos pudimos reencontrar..
-Tienes razón..

Se quedaron un rato así, incluso Himeko se quedo dormida...
-Himeko, Himeko..- trato de despertarla, pero Himeko no respondía... y optó por tomarle el rostro con ambas manos, aparto unos mechones de su cara y la beso, con esto al fin Himeko despertó..

-Lo siento es que estoy un poco cansada..
-Ya veo entonces te dejaré descansar, me iré a mi departamento, pues yo también me encuentro un poco agotada, con tantas emociones de este día....
-Pero, pense que te quedarías esta noche conmigo Chikane-chan... aunque la cama no es muy grande, alcanzamos a estar bien las dos....
-Si así lo quieres entonces me quedo....

Y se dirigieron nuevamente a la habitación de Himeko, se sacaron las prendas que tenían y se acostaron desnudas, Himeko apoyo su rostro en el pecho de

Chikane y se durmió al instante, por lo que a ésta no le quedo otra opción que dormir...

No saben cuantas horas pasaron hasta que Himeko desperto, alzo su vista y vio el hermoso rostro de Chikane durmiendo, tratando de no despertarla empieza a acercar sus labios a los de ella, cuando lo consigue Chikane abre lentamente los ojos y se percata del beso, y le da un pequeño mordisco al labio inferior de Himeko a lo que responde con un mordisco también.. y así nuevamente comenzo la pasión entre ambas.

Ya es de mañana, para suerte de Himeko, es día sábado no tendría que trabajar, se levantó para preparar el desayuno, entró nuevamente al cuarto, Chikane aún seguía dormida, dejo la bandeja en el velador, y la despertó con un beso en la frente ...

-Buenos días Chikane-chan..
-Buenos días Himeko...

Se tomaron el desayuno, luego decidieron tomar una baño juntas...Cada una lavó el cuerpo de la otra, se metieron a la tina y se obsevaron deteninamente, para ellas en estos momentos sobraban las palabras,ambas estaban sumergidas en sus pensamientos; quizás ambas estaban pensando en que al fin pudieron estar juntas, que al fin la pesadilla del Orochi no existía, que tampoco había un tercero interrumpiendo su relación [me refiero a Souma], que habian cumplido la promesa de volver a juntarse en otra vida.

Ahora las cosas serían distintas, podían realizar su amor negado en la vida anterior realmente estaban felices......

CONTINUARA.....



________________________________________________________________________________________________________________________________

reika escribió:
es un honor que una gran escritora me lo haya dedicado

Gran escritora, me alabas y espera a leer el próximo, realmente estoy orgullosa de mi avance a partir del cap 6 XDDD


Ahora saben porque este fic esta en esta zona, espero les haya gustado la escena Lemon, esta escena la escribi especialmente para este foro, ni sikiera en ff.net ,está descrita de esta forma ..
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   17/7/2008, 00:25

magnifico


haa que me a encantadoo


chikane y himeco forever
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Capitulo 6: Bajo el árbol de cerezo   21/7/2008, 19:08

Se viene capitulos extra largos xDDDDDDDDDDDDD

Tuve que dejarlos en dos post, espero que no se aburran de leer


Última edición por Hotaka el 21/7/2008, 19:16, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Capitulo 6: Bajo el árbol de cerezo   21/7/2008, 19:12

Disfruten del nuevo cap

Capitulo 6: Bajo el árbol de cerezo


Después de permanecer en la bañera durante mas de media hora, decidieron que ya era hora de vestirse y disfrutar de su segundo día juntas; porque el hecho de que se hubiesen conocido de niñas, cuando Himeko le regalo la concha rosada, solo eran unas perfectas desconocidas, además los niños siempre han tenido la habilidad de compartir con sus pares, tampoco cuenta el hecho en que en sus vidas pasadas fueran amigas, porque una de ellas vio su relación mucho más que eso, la vio como su primer amor, y la otra al final de la intensa batalla contra el Orochi, pudo entender y declarar su amor, el tiempo
fue insuficiente para demostrarle que de verdad la amaba, pero que gracias al profundo sentimiento que ambas compartían pudieron prometerse que se volverían a reunir, por esos motivos este día y los demás que estaban por venir iban a disfrutar al máximo ese sentimiento que permaneció en sus corazones hasta el día de ayer que se reencontraron en la calle, ¿de casualidad o una obra del destino?


Chikane que tenia la misma ropa que ayer le pidió a Himeko, que la acompañara a cambiarse a su departamento y planear que cosa iban a hacer, porque para suerte de ambas ese día sábado, Himeko no tenía ningún trabajo que realizar.

Himeko estaba vestida con unos pantalones blancos, unas sandalias y una polera rosada y el pelo solo se lo había cepillado y lo llevaba suelto, como era tan hermosa no necesitaba de ningún maquillaje solo se puso algo de lápiz labial y salió con su cámara fotográfica en el cuello.

- Porque llevas tu cámara Himeko, acaso tienes trabajo.
- No, solo es que quiero tener muchas fotografías de nosotras juntas.. dijo sonrojándose.

Este hecho lo amaba Chikane, siempre le había gustado, la hacia parecer tan inocente tan pura que se le antojo a darle un beso en cada mejilla, lo que hizo que esta se enrojeciera aún más.

- Chikane-chan... que mala eres , sabes que me sonrojo con facilidad..
- Por eso lo hice. dijo sonriéndole.
- Porque mejor no nos vamos ya?
- Esta bien...

Antes de salir sorprendió a Himeko con un dulce besos en los labios.

- Ahora si nos podemos ir Himeko.

Himeko tomo sus llaves y cerró la puerta, ambas bajaron las escalas tomadas de las manos, incluso en la calle, aunque a Himeko le daba algo de vergüenza que las demás personas las viera no la aparto de su amada, es mas la apretó con mucho más fuerza.

Cuando llegaron a su destino, se encontraron con un sobre debajo de la puerta, Chikane lo ve extrañada, nadie sabe de su dirección, bueno solo una persona.

Abrió el sobre y lo leyó también vio que tenia algunos billetes aproximadamente 220 mil yenes.

Querida Ojou-sama:

Espero que se encuentre usted mejor después de haber dejado la mansión.

Su padre aún espera que usted algún día regresará, pero yo creo que usted no volverá, que se encontró con esa persona especial, la persona que siempre estuvo presente en su cabeza y porque no decirlo en su corazón.

Como se puede haber dado cuenta le mando algo de dinero, espero que sea suficiente para que se pueda mantener por algunas semanas.

Espero que sea feliz

Atte. Otoha Kisaragi.


Después de que termino de leerla en voz alta tomo el pedazo de papel con cariño llevándosela hasta su pecho y diciendo gracias.

- Realmente ella podía leerme la mente, nunca le conté la historia de cómo había conseguido la concha, solo veía como yo la tomaba con cariño y la cuidaba. Diciendo con los ojos a punto de soltar algunas lágrimas.

- Estas bien, Chikane-chan.
- Si no te preocupes, es solo que llevo una semana aquí y aunque me cueste reconocerlo extraño la mansión a mi padre y también a Otoha-san.
- Te mudaste hace una semana ¡?
- No te lo habia comentado?, pero porque te sorprende tanto.
- Es que yo también llevo una semana viviendo acá en Tokyo

Una amplia sonrisa salió de la boca de Chikane, este hecho por muy trivial que fuese, no haría más que afianzar que su destino era estar juntas.

- Como llevas solo una semana porque no recorremos la ciudad?
- Mmm prefiero ir al parque que queda acá cerca me encantan los árboles de cerezo que hay, pero sobre todo el árbol que se encuentra rodeado de rosas. Cada vez que puedo voy a ese parque solo para ir a mirarlo, me producía cierta nostalgia contemplarlo y ahora lo entiendo después que nos reencontramos, es igual al árbol que existía en la academia Ototachibana de nuestra vida pasada. Dijo Himeko, soltando un suspiro.

Entonces pasaremos todo el día sentadas bajo la sombra del árbol, así me podrás contar acerca de estos 10 años que no nos hemos visto o de cualquier cosa.

En efecto a Chikane no le importaba el tema de conversación, solo quería escuchar la dulce voz de su amada, de su ángel.

- Pero antes de irnos al parque espérame aquí, mientras me cambio.
- Y porque no te puedo acompañar a tu habitación?
- Quieres disfrutar el día en el parque si o no ?
- Si, pero no entiendo que tiene que ver ambas cosas.

Otra de las cosas que le encantaba de su dulce Himeko era su inocencia, jamás había conocido que tuviese un pensamiento impuro, encontraba que no formaba parte de su ser.

- De verdad quieres que te lo diga?
- Ehmm si
- De acuerdo. Pues en el caso de que me acompañes, en que lugar estarías sentada?, pues ese lugar sería la cama, en ese caso no resistiría la tentación de sentir nuevamente tu piel tu aroma tus besos y me sería muy difícil salir de la habitación por el resto del día.
Entonces no podríamos disfrutar de este bello día ni tampoco tomarnos fotografías con el árbol de cerezo y las rosas. Entiendes ahora.

Himeko ya no la estaba mirando, su mirada la tenia fija en el suelo, no podía mirarla a los ojos, no después de recordar todo lo que había pasado con ellas el día anterior, todas las imágenes volvieron a su mente, y sus mejillas se habían puesto de un rojo tan intenso que solo era comparable con el color de la sangre.

- Entiendo dijo susurrando.

Al momento en que le contesto Chikane inmediatamente se dirigió a su habitación y comenzó a elegir dentro del poco vestuario que había podido llevarse de la mansión, así que se vistió con unos pantalones azules una blusa blanca y con las mismas sandalias, su listón lo cambió por uno de color rosado. Y al igual que su amada tampoco necesitaba de maquillaje por lo que solo se miro en el espejo para asegurarse de que todo estaba en orden y se dirigió donde estaba Himeko.

A Himeko se le hicieron eternos esos 15 minutos que tuvo que esperar, por suerte habían varias revistas, así que tomo una al azar, la revista era de música clásica, concretamente de los nuevos genios musicales que estaban apareciendo actualmente en Japón. Himeko tenía un nulo conocimiento de ese tema, solo agarro esa revista porque era la que mas cerca estaba, además esa revista tenía bastante prestigio, así que la empezó a hojear, pero no termino de hacerlo porque pudo sentir los pasos de su adorada Chikane-chan.

- Ven Himeko acompáñame a la cocina.

Himeko dejo la revista a un lado y alzo la mirada para encontrar los profundos ojos color zafiro de su adorada princesa, en ese momento su corazón comenzó a latir con intensidad su boca se seco, no podía creer el efecto que daba los rayos solares que entraban en aquella sala, iluminando a su amor, haciendo que su cabello azul reluciera de tal manera que deseo en ese momento reaccionar y tomar una foto, no quería olvidar esa imagen, aunque eso lo encontraba difícil, como se puede olvidar a ese ser bendecido de extraordinaria belleza.

- Himeko, me escuchas?
- S..si…
- Pues entonces vamos.

La tomo de la mano para que se pusiera más fácil de pie y sin soltarla se la llevo a la cocina. Ahí prepararon lo necesario para pasar un agradable día de campo.

Al cabo de media hora ya estaban dispuestas a marcharse, antes de eso Chikane se aseguro de guardar muy bien el sobre que le había enviado Otoha reviso que todo estuviera bien y se dirigió hacia donde estaba su sol con la canasta y la manta.

Pero antes de salir tomo las cosas y las dejo en el suelo y empujo a Himeko hacia la puerta, aunque lo deseaba con todo su corazón no podía resistir en probar esos dulces labios a los que se había vuelto adicta el día de ayer, hasta que fue necesario despegarlos para tomar aire.

- Ne, Chikane-chan eres mala.
- Lo siento no puedo resistir besarte, me fascinan tus labios.

Y tomando la canasta y Himeko la manta salieron del departamento de las manos tal y como lo habían hecho cuando venían.

Mientras iban caminando y conversando de cosas triviales, un hombre más alto que Chikane, choca con ella de manera sorpresiva, cuando da vuelta para mirar quien había sido, no pudo ver su cara pues la sombra que proyectaba el sombrero lo hacia imposible, además el hombre solo atino a decir un “Disculpe” y se marcho rápidamente, pero algo familiar había encontrado Chikane en ese hombre, cuando estaba segura que se iba a acordar la dulce voz de su amada la aparto de sus pensamientos.

- Podemos continuar, Chikane-chan?
- Claro.

Con esto dejo de pensar en aquel hombre y siguió su camino hacia el parque. El parque cuyo nombre es Kanatsu era un parque realmente hermoso en su centro tenía un pequeño lago que a su vez estaba rodeado de un pasto verde mantenido en perfectas condiciones, bancos pintado de un verde esmeralda donde las parejas podían disfrutar de la vista al lago. Caminando por uno de sus senderos se encontraba el gran árbol de cerezo rodeado de hermosas rosas y también de una reja, de este último hecho se enteraron cuando quisieron entrar.

- Que lástima que no podamos entrar realmente quería disfrutar de la sombra de ese árbol, dijo Himeko con decepción.
- Debe de haber de alguna forma, siempre la hay. Le pasó el cesto de comida y le dijo que se sentará en el banco más próximo, porque inspeccionaría el perímetro del árbol encontrando la entrada a ese pequeño paraíso, eso es lo que pensaba que sería ese lugar cuando estuviese con su amada cuando algunos recuerdos inundaron su mente


Última edición por Hotaka el 21/7/2008, 19:14, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   21/7/2008, 19:13



-Gokygenyou Miya-sama
-Gokygenyou

Como era de costumbre la princesa Chikane Himemiya, era saludada por los alumnos que pasaban a su alrededor, todas las mañanas cuando se dirigía al instituto mixto T.A. Vestida con su uniforme de color granito, una falda con pliegues, una chaqueta, blusa color marfil y adornado por una pequeña corbata roja en su cuello, caminaba con gran elegancia, que llamaba la atención de todos los que pasaban a su alrededor, aún siendo una estudiante de primer año, todo el mundo la conocía, pues es la hija del famoso Clan Himemiya, dueño de la más importante empresa de Tokyo.

Sus días en el instituto eran prácticamente todos iguales, todos monótonos, para ella no era emocionante asistir a clases, ya que desde pequeña recibía lecciones privadas, por lo que su conocimiento era amplio, ella solo asistía al instituto porque su padre le exigió que lo hiciera, para así poder desarrollar su lado social. Efectivamente la princesa no tenía amigos, era una persona demasiado seria y demasiado madura para su edad, no compartía lo mismo intereses que las personas de su edad, por lo que le era difícil mantener una conversación trivial.

Tan pronto como entro al instituto se hizo conocida por su extraordinario talento en los deportes, especialmente en el tenis, incluso era capaz de ganarle al mejor jugador del instituto aunque fuera un hombre, porque lo que más odiaba la princesa era perder y sobre todo frente a un hombre. Este hecho hizo que se ganara la admiración de decenas de niñas que por casualidad pasaban por los campos de tenis, las que se preocuparon de extender la noticia por todo
el instituto. Ya al día siguiente eran varias las personas, tanto hombres como mujeres, que estaban deseosas de verla jugar.

Particularmente a este hecho no le prestaba atención Chikane, solo quería disfrutar del juego, pero todos los días era lo mismo, todos querían disfrutar de su compañía, incluso se peleaban su atención para poder almorzar con ella. Esto ocurrió hasta que un día, aburrida de las falsas adulaciones y la falsa “amistad” decidió encontrar un lugar apacible donde disfrutar de sus alimentos.

Antes de que sonara la campana anunciando la hora de almuerzo salió del salón de clases dispuesta a cumplir su objetivo, se dirigió hasta el límite del instituto, ella no sabía porque había tomado ese camino, sólo se dejo llevar por un sendero de grandes árboles y por el ruido de una bellas aves que no alcanzaba a ver, hasta que llego al final y se encontró con el con un gran árbol de cerezo rodeado por rosas de distintos colores, al momento de observarlo, su corazón acelero, sólo en su imaginación o en una obra de arte pudo dar cabida a lo que estaba viendo, algo le parecía familiar, algo conocido, algo tan importante como su vida. Tomo algunos minutos en reincorporarse y con paso firme se dirigió hacia él, lo que no sabía era que las rosas ocultaban una
reja que le impedía el paso, pero aun conciente de este hecho no se detuvo en la búsqueda de una entrada hasta que la encontró.


Una gran sonrisa inundo sus labios, al fin había encontrado una pequeña entrada, era perfectamente adecuada para que su amada y ella pudieran entrar y difícil de encontrar, para que alguien más se le ocurriera hacer lo mismo que ella.

Dio una media vuelta apresurando el paso, casi corriendo fue hacia donde estaba Himeko y la tomo de la mano para que la acompañara.

- Espera Chikane-chan, deja agarrar bien la cesta y la manta, no quiero que se desperdicien la comida que preparamos.
- Lo siento es que me emocione tanto cuando encontré este lugar que quise que vinieras lo más pronto posible.

Con un paso algo más calmado ambas llegaron hacia el lugar donde estaba la pequeña entrada, cuando ingresaron no podían dar crédito a los que sus ojos estaban mirando, era una replica exacta del Jardín de las Rosas del Instituto Ototachibana de su vida pasada que se quedaron algunos segundos mirando y porque no recordando esos días pasados cuando compartieron varios días de almuerzo, pero ahora era distinto no eran estudiantes, no eran amigas que compartían ese espacio, ahora estaban disfrutando de una nueva vida y lo mejor de todo estaban viviendo a plenitud su amor.

- Ven, vamos a acomodar la manta Himeko
- Pero antes de eso quiero que nos tomemos nuestra primera fotografía juntas.
- Como vamos hacer eso, si no hay nadie más aquí.
- Eso es fácil Chikane-chan, acaso nunca te tomaste una foto con una amiga juntando sus rostros y una de ellas sosteniendo la cámara en una de sus manos y estirando su brazo lo más que se pueda, y tratando de enfocar a ambas.
- No nunca, lo dijo mientras sacudía su cabeza.
- Ah eso debe ser porque algún sirviente de la mansión les tomó la foto
- No tampoco, es que nunca he tenido un amigo al cual invitar a casa o tomarme una foto, dijo con tristeza.
- Lo siento, no sabía que había sido tan solitaria tu niñez, bueno entonces estoy feliz porque seré la primera persona con la que te tomes una foto de esta forma.

Y sacando su cámara que aún tenía colgada del cuello, la prendió espero a que se encendiera y luego apegándose al lado izquierdo de su adorada Chikane, tomo la cámara con su mano derecha y calculó para que ambas estuvieran en el alcance de la cámara fotográfica; cuando estuvo segura que ambas saldrían en la fotografía apretó el botón y se escucho un clic y se vio una luz.

Himeko se despego de su amada y vio como había quedado la foto, simplemente perfecta, pensó cuando se la iba a mostrar a Chikane vio como sus hermoso ojos zafiro se llenaban de lágrimas y pudo adivinar de porque de su acción.

- No estés triste, esta no será la última foto que nos tomemos, y seco sus lágrimas con el dorso de su mano derecha, y después le dio un beso en cada mejilla.

A lo que Chikane solo atino a responder son un beso en la frente.

- Ahora si podemos colocar la manta y disfrutar de este bello día.

Fue así como empezaron a disfrutar de ese magnifico lugar durante todo el día.

Disfrutaron de los emparedados que ambas habían preparado, del delicioso té, de conversaciones de cómo habían sido sus vidas después que se han separado cuando niñas, en fin de cualquier cosa, se tomaron varias fotografías y compartieron caricias, fuertes abrazos y apasionados besos hasta que notaron el frío en sus cuerpos; ya era hora de partir.

Nuevamente se dirigieron a la pequeña entrada de ese pequeño paraíso, lo mejor de todo es que al parecer nadie ha notado que hay una entrada, ya que no fueron interrumpidas en toda la tarde, además cuando salieron no vieron a nadie rondando ese lugar.

Salieron de aquel parque para dirigirse nuevamente al departamento de Chikane, dejaron las cosas en la cocina y de inmediato comenzaron a preparar la sencilla cena, después se dirigieron al dormitorio, donde se recostaron y vieron una película, Himeko estaba apoyada en el regazo de su princesa, por lo que no alcanzo a ver el final de la película, Chikane no se había dado cuenta hasta que le pregunto de que si le había gustado el final, como no recibió respuesta atino a tomar delicadamente los hombros de su amada para acomodarla en la cama, luego se levanto a buscar unas frazadas, volvió nuevamente a su lado y
procedió a cubrirlas a ambas, se quedó mirando por un buen rato el hermoso rostro de su ángel puso sus brazos a su alrededor de su cintura y le dio un pequeño beso en la frente y se quedo profundamente dormida.



Estando en el último año de su vida estudiantil, el padre de Chikane, el Sr. Kenta Himemiya solicito la presencia de su adorada hija, la persona que amaba en su vida, ahora que su mujer había abandonado hace algunos años este mundo. El asunto era realmente importante, tanto para el futuro de su princesa como el de su empresa.

- Puedo pasar?, padre, dijo Chikane tocando la puerta.
- Adelante hija.

Entonces el padre comenzó a detallarle de cómo él le había elegido su futuro marido, el hijo mayor de su principal socio un joven llamado Hikaru Usui, alto de tez blanca cabello oscuro y ojos verdes, es un año mayor que ella, por lo que ya se encuentra estudiando en la Universidad de Tokyo ,administración de Empresas. Le explico que esa misma noche tendría una cena con él en la mansión.

Todo esto lo escuchó atentamente hasta que sorpresivamente algo aceleró su corazón y acerco su mano derecha hasta el colgante que levaba debajo de su ropa.

- Pero padre no crees que aún soy muy joven para asumir este tipo de compromiso, acaso ya no me quieres a tú lado?. Esa fue la excusa que se le ocurrió para tratar de que su padre no siguiera adelante con este compromiso.
- No es eso, es sólo que quiero tu bienestar y también sabes que debes cumplir con él negocio de la familia .Además no te estoy diciendo que te cases mañana ni el próximo mes, tengo planeado esta boda para el año en que cumplas 22, antes de Octubre, el mes aún no lo tengo decidido pero cuando este seguro te lo comunicaré. Además quiero que disfrutes de estos años, ya que después de tu boda, sólo te dedicaras al manejo de la Empresa y a tu marido por supuesto. Termino diciendo con una sonrisa maliciosa.

Chikane aún se encontraba un poco confundida, pero por lo menos tendría tiempo para pensar en como deshacer este compromiso.

- Así que hija, quiero que esta noche muestres toda tu belleza.

Y llegó la hora de la cena, el joven Hikaru llegó acompañado de su padre, la sirvienta de la casa Otoha-san anunció al Sr. Himemiya la llegada de las visitas, y fue hacia el dormitorio de su Ojou-sama para avisarle que su prometido había llegado.

- Ojou-sama, puedo pasar
- Adelante.

La princesa llevaba un vestido color esmeralda, dejando sus hombros al aire y que llegaba hasta sus tobillos, su cuello era adornado por un colgante que tenía una concha rosada, sus pies estaban vestidos de unos hermosos zapatos de cristal y finalmente su cabello adornado con una cinta del mismo color que su vestido.

- Los invitados y su padre están esperándola en la sala.
- Esta bien. En seguida bajo.

Antes de salir de su habitación, suspiró y recordó a la hermosa niña de pelo dorado que le había entregado la pequeña concha y salió.

Cuando termino de bajar las escaleras, se encontró con su padre conversando con dos hombres, cuando su padre le dirigió la vista fue hasta donde se encontraba y la presento.

- Ella es mi preciosa hija Chikane, él es el Sr. Usui indicando con su mano derecha, la niña sólo atinó a hacer una pequeña reverencia, y él es Hikaru su hijo y tu prometido, y tal como lo había echo anteriormente hizo una reverencia, cuando de nuevo estuvo en posición recta, el joven Hikaru le tomo la mano derecha y la beso.


- HIKARU!! gritó Chikane y con algo de sudor en su frente y su corazón acelerado.

Estaba segura que el hombre con él que había chocado esta mañana era él, podría estar casi un 100 por ciento segura, con lo que un gran temor inundó su cuerpo.

El grito fue capaz de despertar al pequeño ángel dorado, asustada por el grito le preguntó a su adorada princesa que le pasaba si había tenido una pesadilla.

- No te preocupes, solo ha sido un mal recuerdo, nada que tengas que preocuparte.

Pero Himeko podía notar por la voz algo temblorosa de Chikane que algo más le preocupaba, a lo que atinó a abrazarla fuertemente el cual fue correspondido con más fuerza.

- Voy a tomar un baño y ya regreso, finalizo la frase con un beso en la frente.

Chikane solo esperaba que su presentimiento estuviera equivocado, no iba a permitirle a nadie separarla de su amada Himeko, no después que se habían vuelto a juntar en esta vida, no después de haber consumado su amor.

Después que volvió a la habitación encontró a Himeko algo preocupada sabía que su pequeña explicación no había servido, pero no quiso que se preocupara más de la cuenta no hasta estar segura que la persona que había visto en la mañana era su prometido.

- Porque no tomas un baño, también Himeko.
- Esta bien

Se levanto de la cama, Chikane le pasó un pijama y se fue a tomar una corta ducha, no quería estar demasiado tiempo alejada de ella, quería saber lo que realmente escondía detrás de ese rostro de tristeza y preocupación

Cuando volvió al dormitorio su amada princesa ya se encontraba acostada leyendo un libro, por lo que no notó su presencia hasta que estuvo lo suficientemente cerca para sentir su aroma.

- Qué lees, Chikane-chan?
- Ah esto es una novela de una princesa cautiva en un castillo feudal en la época de samuráis a la espera de ser rescatada por la persona amada. Pero solo voy en la mitad, cuando termine, si quieres te lo paso para que lo leas.
- Me encantan ese tipo de historias.
- No crees que es hora de dormir?

Después que le dio el beso de las buenas noches, Chikane apago la lámpara que estaba en su mesa de noche dejo el libro y se dispuso a dormir.

Himeko quedo un poco descolocada, quería preguntarle acerca de su sueño y porque no también quería volver a sentir la pasión de la noche anterior. Cuando estaba recordando todas las cosas que hicieron sus mejillas empezaron a ponerse rojas, y su corazón comenzó a acelerarse, para que Chikane no se diera cuenta de sus pensamientos atino a darse media vuelta y a tratar de dormir.

No pasó más de diez minutos cuando Himeko ya estaba placidamente dormida, pero Chikane no podía conciliar el sueño, no después de encontrarse con Hikaru, estaba segura que no lo volvería a ver, no después que le dijo a su padre que no iba a cumplir el compromiso, esto la aterraba estaba segura que este lugar iba a estar a salvo, que su padre no intentaría buscarla, y si sólo fue una coincidencia, eso fue el mejor pensamiento que pudo tener. Cuando al fin sintió un poco de alivio, se dio media vuelta buscando a su pequeño ángel quería volver a sentir la pasión de la noche anterior, quería volver a disfrutar de
esos dulces labios, de besar cada centímetro de ese bello cuerpo, pero cuando la miró detenidamente Himeko estaba dormida, sólo pudo esbozar
una pequeña sonrisa y rodeo su pequeña cintura con sus brazos, tenerla aquí conmigo es más que suficiente y se durmió.

CONTINUARÁ



__________________________________________________________________________________________________________________________________

Espero que les haya gustado los flashback =]
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   22/7/2008, 00:49

lindo lindo lindo



sin palabras
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Capitulo 7: Tokyo Tower   23/7/2008, 20:50

Como les dije vienen capitulos mas extensos ...
Disfruten del siguiente cap

____________________________________________________________________________________________________________

Capitulo 7: Tokyo Tower


Los primeros rayos solares se estaban asomando por la habitación de Chikane, que hace unos instantes atrás se había despertado, no producto de un horrible sueño, sino gracias a una bella persona que se encontraba abrazada a ella, podía ver el hermoso rostro de su pequeño ángel, no podía apartar la mirada, tampoco podía moverse no quería interrumpir el dulce sueño de su amada, es mas estaba disfrutando ese momento, aunque no podía mirar su reloj para saber que hora era, pudo intuir que era demasiado temprano como para levantarse un día domingo, además solo quería que el tiempo pasará lentamente para seguir admirándola.

No sabe cuanto tiempo paso desde que volvió a cerrar sus ojos teniendo en mente esa bella visión, hasta que sintió un cálido aliento en su cuello, era tan agradable como la brisa de primavera, se sentía tan bien que no quería abrir sus ojos solo quería sentir esa agradable sensación, pero también quería volver el rostro de la mujer que más amaba en esta vida y en todas las anteriores que se habían encontrado. Tratando de ser lo más suave posible en sus movimientos, acerco su mano derecha a la mejilla izquierda de Himeko, esperando recibir alguna reacción en el caso que estuviese despierta, pero no la hubo, así que se movió lo más lento posible para poner la cabeza de Himeko nuevamente en la almohada, después que lo hizo, pudo ver el reloj, ya eran las 8:45, ella estaba acostumbrada a despertarse temprano, por lo que consideró que era bastante tarde, así que decidió despertar a su pequeño ángel con un delicado pero profundo beso en su frente.

- Sólo unos 5 minutos más Mako-chan –dijo todavía con sus ojos cerrados

- Mako-chan!?, pensó Chikane, aunque Himeko no había pronunciado antes ese nombre, pudo adivinar que se trataba de la mejor amiga de Himeko, tanto en la vida anterior cuando combatieron contra el Orochi, como en esta, no le molesto el hecho de que no le hubiese mencionado de su existencia, pues solo este era el tercer día que estaban juntas, sino que porque cuando le dio el beso en la frente pronunció ese nombre y no el de ella, con lo que se puso un poco celosa y trató nuevamente de despertarla, esta vez le susurró; Himeko, despierta ya es de mañana.

- Dame unos 5 minutos más Mako-chan, ya me levanto para ir a clases.

Esto ya era el colmo, como puede estar tan dormida y no reconocer mi voz, así que por última vez trató de despertarla con un beso en los labios, esta vez esperaba que no pronunciara más el nombre de su amiga.

- Mmm.. Chikane-chan ¡? Dijo un poco más despierta.

- Hasta que la dormilona por fin se digno a abrir su ojos

Himeko noto en el tono de voz, algo de enojo, algo raro en la personalidad de Chikane, estaba casi segura que nunca había escuchado esa tonalidad en su voz.

- Te pasa algo, Chikane-chan, tuviste una pesadilla

- Porque lo preguntas? Lo dijo casi sin variar su tono de voz

- Es que me parece que estás un poco molesta, y me parece que es la primera vez que te escucho hablar así.

- No me había dado cuenta de que mi tono de voz, pero si estoy un poco molesta, a decir verdad, estoy celosa.

- Celosa!? de que Chikane-chan..

- Es que trate de despertaste tres veces y a la última por fin abriste tus ojos.

- Tres veces!?, yo sólo sentí el beso que me diste, podía jurar que me desperté al instante.

- Pues no, el primer intento te di un beso en la frente, y el segundo te susurre al oído Himeko despierta ya es de mañana.

- Entonces estás molesta porque no me desperté en el primer intento.

- Eso no me hubiese molestado, pues me gusta ver tu rostro cuando estas durmiendo, me molesto otra cosa.

- Que cosa puede ser!?

- La primera vez dijiste: Sólo unos 5 minutos más Mako-chan y al segunda vez: Dame unos 5 minutos más Mako-chan, ya me levanto para ir a clases.

Y me acordé que en la vida pasada tenías una mejor amiga llamada así, entonces supuse que en esta también. No me molesto el hecho que no me hubieras contado pues sólo te encontré hace tres días, sino que la nombraras a ella en vez de a mí, además que amiga puede despertar a la otra con un beso en la frente o susurrándole al oído.

- Ah era eso lo que te molestaba.

- Como puedes decirme eso Himeko.

- Pero Chikane-chan, como bien supones es la única amiga que he tenido además a veces me iba a quedar a dormir a su casa cuando teníamos exámenes, como ella era mejor estudiante que yo, me ayudaba. Como nos quedábamos hasta tarde estudiando yo me despertaba después que ella, y como te habrás dado cuenta, me cuesta despertarme, ella siempre trataba de despertarme de diferentes maneras, y una de esas es de besarme en la frente o la de susurrarme en el oído, creo que esas no eran muy efectivas.

- Aún así, eso ya pasó hace bastantes años, no tenías porque acordarte de ella si estas conmigo.

- No seas tonta Chikane-chan, si sabes que soy solamente tuya, además a Mako-chan no la veo hace bastante, es raro que la haya mencionado. A propósito que hora es Chikane-chan

- Ya son las 9:00

- Las 9:00 ¡? Dijo casi gritando.

- Por que te sorprendes?

- Es que los domingos casi siempre me despierto al mediodía, por eso que dije esos disparates, tú tienes la culpa por despertarme tan temprano

- Al mediodía!, no puedes ser tan dormilona.

- Es que no tengo nada que hacer los días domingos, asi que aprovecho de dormir.

- Pues de ahora en adelante eso va a cambiar, ahora que estamos juntas podemos hacer cosas entretenidas.

- Como que cosas, dijo mientras se acercaba lentamente a Chikane.

- Pues podrías conocer la ciudad, me dijiste que hace una semana que estas aquí y yo nací en esta ciudad así que podría llevarte donde quisiera.

- Ah, ese tipo de entretención.

- En que estabas pensando.

- Bueno.. yo … como … anoche .. tú sabes… dijo con las mejillas coloradas.

- Eso pasa porque te quedaste dormida antes que yo.

- Pero es que cuando te dije buenas noche estabas demasiado seria y además…

Himeko no sabía si preguntarle sobre la pesadilla, como no le quiso contar anoche no cree que hoy quiera mencionarlo

- Además que Himeko…

- No nada más, pero no crees que aún es muy temprano para levantarse.

- No señorita, tenemos que aprovechar el día, así que ya sal de la cama.

Cuando Chikane pronuncio esas palabras, arrancó las sábanas, dejando ver las hermosas piernas de su ángel, solo tenía la parte de arriba del pijama, una camisa de color vainilla con los últimos botones desabrochados, después de observarla por algunos segundos, noto como el calor aumentaba en sus mejillas, en ese momento solo quería abalanzarse y estar abrazada con esa hermosa criatura, cuando su imaginación comenzaba a mostrar algunas imágenes de la noche del día viernes, no pudo percatarse de que Himeko ya la había abrazado alrededor de la cintura, y la tiraba encima de ella, sus rostros quedaron alejados solo unos centímetros, se quedo unos segundos mirando y no pudo resistir lanzarse sobre esos labios tan dulces, suaves y rojos, comenzó con un beso suave pero que fue aumentando en intensidad, sus manos, ya estaban comenzando a desabotonar la camisa, en tanto Himeko, ya estaba recorriendo sus manos por la espalda tratando de llegar a los hombros y bajar los tirantes, en el momento en que despejaron sus labios para tomar algo de oxígeno, Himeko le susurró Te amo Chikane-chan. Entonces Chikane salió del estado de éxtasis y se acordó cuando le susurró al oído al pequeño ángel y la respuesta que le había dado, asi que apelando a su auto-control detuvo sus movimientos puso sus manos en el colchón.

- Dije algo malo!?

Himeko sabía que no había dicho nada incorrecto, sabía que eran las palabras que su amada le gustaba escuchar, asi que no entendía porque se había detenido en su accionar.

- Sabes que no dijiste nada malo Himeko.

- Entonces porque te detienes.

- Este es tu castigo por lo que dijiste antes.

- Todavía sigues pensando en eso!?, pensé que ya te había dejado claro el asunto.

- Si, pero también si comenzamos a hacer lo que queremos hacer, vamos a estar todo el día en la cama y yo de verdad quiero salir contigo, que todos vean a la hermosa mujer que me acompaña

Himeko no quedo muy conforme con la explicación, pero la entendió, además era una buena oportunidad para conocer la ciudad y cuando la mandaran del trabajo a sacar fotos, no se perdería.

- Está bien dijo a regañadientes.

Con esto ambas se levantaron tomaron baños por separado, primero lo hizo Chikane, ya que ella se encargaría de preparar el desayuno. Solo le tomo unos diez minutos.

Estando aún molesta por el castigo impuesto, Himeko se levanto de la cama lentamente, de verdad que le costaba salir de la cama tan temprano un día domingo, pero sabía que tenía que aprovechar al máximo ese día, así que tomo una toalla del armario de Chikane, se fue al baño y tomo una corta pero placentera ducha. Al cabo de diez minutos estaba devuelta en la habitación buscando sus ropas para vestirse.

Chikane, vagamente recordaba los gustos de Himeko, lo que realmente sabía era que odiaba las Setas Shiitake. En ese momento se le ocurrió hacer una pequeña travesura.

- Himeko, ya estas levantada?

- Espera, ya voy.

La mesa ya estaba servida, era un desayuno estilo japonés, con un pocillo de arroz, un filete de pescado acompañado por las famosas setas Shiitake. Chikane apenas podía contener la risa, no esperaba el momento en que Himeko viera el desayuno, para ver la reacción que tendría al ver las setas.

Himeko ya se encontraba próxima a la cocina, Chikane sintió sus pasos y se sentó, sus manos estaban cruzadas a la altura de su boca, esperaba que esto pudiera contener su maliciosa sonrisa.

Himeko lo primero que vio fue a su amada Chikane-chan que estaba sentada en la cabecera de la pequeña mesa de la cocina y después paso su vista sobre el desayuno, su faz cambió totalmente cuando sus ojos amatista se detuvieron en las setas.

- Te ocurre algo Himeko, porque no te sientas, para que comencemos a comer.

Trató de decirlo con total tranquilidad para que no fuera descubierta su broma.

- No nada Chikane-chan.

Después que dijo estas palabras tomo asiento, pensando en que porque su amada princesa no se había acordado de que realmente odiaba aquellas setas.

Pero reflexionó en el hecho que aún no habían conversado de sus gustos acerca de la comida, se acordó que ese tema no había sido tratado el día de ayer en el Jardín de las Rosas, lo que se acordaba era de las anecdotas que le había contado a Chikane-chan y pequeñas cosas que esta le había contado, pero hablar de comida era lo menos que habían hecho. Además Chikane-chan no tenía porque saber que odiaba las setas de Shiitake, aunque en la vida pasada lo sabía.

- Himeko porque no comenzamos a desayunar?

- Comencemos, lo dijo con una cara de aflicción.

Chikane que se dio cuenta que de verdad no le gustaba aquella comida, se sorprendió que su pequeño ángel comenzara a degustar el desayuno, cuando estaba a punto de empezar a comer las setas de Shiitake le habló.

- Himeko, te gusta el desayuno que prepare?

- Si… porque me preguntas.

- Porque puedo ver en tu cara algo de aflicción cuando viste lo que había preparado.

- Te diste cuenta?! dijo con sorpresa.

- Pues claro, todas tus emociones se reflejan en tu hermoso rostro.

- Ahh, bueno la verdad es que no me gusta del todo.

- Entonces porque me dijiste que si.

- Pues porque lo has preparado tú.

- Pero puedo notar que en especial las setas de Shiitake, son las que hacen que tengas esa expresión en tu rostro.

- Así es. Acaso te acordaste de que no me gustaban las setas?

- No estaba segura de que si seguías teniendo los mismos gustos, no sabía que seguías odiando estas setas, además tengo que confesar que estaba casi segura que las odiabas, solo quería jugarte una pequeña broma.

- Una pequeña broma, que mala eres conmigo.

- No soy mala, pero puedo decirte que más que una broma es un castigo.

- No me digas que aún sigues molesta porque nombre a Mako-chan en vez de a ti, como quieres entender que ella es solo mi amiga de la infancia y que no tengo ningún interés en ella, ni ahora ni antes ni después.

- Sólo dejare de mencionar el hecho de esta mañana si me cuentas la razón de porque odias tanto las setas de Shiitake.

- Me prometes que si te cuento jamás te pondrás celosa de mi amiga?

- Te lo prometo.

- Bueno entonces te contaré la historia de mi odio hacia las setas de Shiitake.




Última edición por Hotaka el 23/7/2008, 20:59, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   23/7/2008, 20:55



Era un día nublado en la aldea de Mahoraba, se esperaba que en la tarde comenzara a llover torrencialmente, la gente ya estaba avisada que no sería una lluvia cualquiera, pues iba a estar acompañada de fuertes vientos, por lo que se les aviso de que trataran de permanecer en sus casa para evitar alguna tragedia.

Ese día Himeko había asistido de forma normal a sus clases, aún se encontraba en la secundaria, estaba resfriada, así que su caminar de vuelta a casa era más lento de lo acostumbrado, además iba sola pues su amiga, Makoto Saotome tenía practica en el club de atletismo.

Realmente se sentía mal, solo esperaba no desmayarse en la calle, pero prefirió ir a clases en vez de estar en casa con su padre, que esos días no tenía que trabajar, pues le correspondían sus vacaciones.

Finalmente llegó a casa, cuando aviso de que ya había llegado nadie le contesto, solo había una pequeña nota pegada en la puerta del refrigerador.

“Volveré el día antes de que se termine mis vacaciones”

Ella sabía que su padre nunca la había querido, pero dejarle esa escueta nota, había sido el colmo. La arrancó del refrigerador y le boto a la basura, luego se fue a su dormitorio para cambiarse de ropa y acostarse. Después de que se coloco el pijama, volvió a la cocina para prepararse algo de sopa, pues tenía mucho frío y hambre, pues apenas había probado su almuerzo, cuando se dio cuenta que el refrigerador estaba casi vacío entonces se acordo que el día de hoy es cuando se hacen las compras semanales.

Sin mucho ánimo volvió a su cuarto se puso ropa adecuada para salir, acompañada de un paraguas, lo bueno es que su padre le había dejado algo de dinero.

Cogió las llaves y se dirigió al mercado. Al cabo de una hora después volvió a su hogar algo empapada pues ya había comenzado a llover cuando venía de vuelta a casa, dejo las bolsas en la cocina y volvió a su dormitorio para colocarse nuevamente el pijama. Cuando estaba de vuelta en la cocina, guardo lo que había comprado y comenzó a prepararse la sopa. La fiebre estaba empezando a hacer estragos en su cuerpo, se hizo un pequeño corte en el dedo índice cuando estaba cortando una zanahoria, se quemo cuando quiso encender la cocina, se le cayo el plato cuando estaba a punto de servirse la sopa, pero lo peor que le pudo suceder fue agregar unas setas a la sopa, estas setas ya se encontraban en mal estado pero no se dio cuenta cuando las corto y las agrega a la olla.

Cuando pensó que ya estaba lista la sopa, apagó la cocina busco otro plato, vertió dos cucharadas de sopa, y se la llevo hasta su dormitorio en una bandeja.

Cuando se encontraba lista para comer, prendió la radio para no sentirse tan sola, entonces coloco la bandeja encima de su regazo, dio las gracias y se llevo la primera cucharada a la boca. Después de tragársela, el sabor era lo más malo que había probado en su vida, no podía creer que gracias al resfriado, eso supiera tan mal, así que para asegurarse tomo al menos diez cucharadas, cuando termino la décima se levanto fue con la bandeja a la cocina y boto el resto de la sopa e inspecciono los ingredientes con que había hecho la sopa.

Todo estaban bien hasta que se dio cuenta del olor que desprendía uno en particular, eran las setas que había agregado al final.

- Pero como no me di cuenta que estaban en tan mal estado?

A los pocos minutos de haberse percato de su grave error, empezó a sentir un malestar en su estómago, se fue nuevamente a su dormitorio para tratar de dormir y esperar a que se le pasara el dolor, pues nunca ningún remedio le era efectivo cuando tenía ese malestar, pues rara vez le dolía.

Solo alcanzo a dormir una media hora aproximadamente cuando tuvo que levantarse y correr al baño.

Por lo menos ir la baño le había aliviado el dolor de estómago pero no el resfriado, así que nuevamente se fue a su cuarto y trató de dormir aún cuando el ruido de la lluvia era ensordecedor.

No asistió en toda la semana a clases, lo único que agradecía era que su padre no estaba en casa.

Chikane tenia la mirada hacia abajo, estaba punto de comenzar a llorar, se sentía tan mal por haberle jugado esa pequeña broma, nunca se imagino que era una historia tan triste, no podía imaginar como un padre puede abandonar a una niña tan linda como su pequeño ángel, pues su padre siempre había sido muy cariñoso con ella, siempre que tenía tiempo después de llegar a la casa pasaba tiempo con ella, sobre todo después de la muerte de su madre, realmente se sintió la peor persona de este planeta.

- Chikane-chan, que te ocurre?

- Lo siento Himeko, no sabía que era una historia tan triste.

- Triste, yo encuentro que fui muy torpe no darme cuenta que estaba casi podridas esas setas.

- No me refiero a eso.

- No?, entonces a que?

- Que en ese momento tu padre te había dejado sola en casa.

- Ah eso.

- Pero como puedes decirlo, como si no fuera nada.

- Es que no tiene importancia, estaba tan acostumbrada a que mi padre me ignorara o que cuando tenía vacaciones me dejara sola, que no es un asunto grave para mí.

Chikane se levanto de su asiento, fue hasta el lugar donde estaba Himeko y le dio un fuerte abrazo tan fuerte que Himeko le tuvo que decir que le faltaba la respiración para que lo detuviera. Cuando tuvo en frente sus ojos zafiros, noto que se asomaban algunas lágrimas, acerco sus manos a las mejillas de su princesa para secarle aquellas lágrimas, diciéndole al mismo tiempo

- También lo siento por no decirte de mis gustos en cuanto a la comida, creo que el día de ayer habría sido perfecto para decirte que odio las setas y que no tuvieras que saber que mi padre jamás tuvo algún gesto de cariño hacía mí. Lo único que agradezco a los dioses es que me parezco a mi madre, pues nunca recibí un golpe de su parte.

- A propósito, porque estabas sola ese vez, acaso tu madre estaba trabajando o estaba en otro lugar.

- Nada de eso.

- Entonces.

- Mi madre falleció cuando nací, así que puedo entender un poco el odio que me tiene mi padre.

Chikane se quedo sin palabras, ya eran demasiado los malos recuerdos que estaba sacando a flote de su amada. Así que nuevamente le pidió disculpas, a lo que Himeko solo atino a decir.

- No te preocupes, no tendrías porque saberlo.

- Dime una última cosa Himeko, como sabes que eres parecida a tu madre.

- Eso es porque una vez encontré a mi padre llorando viendo un álbum de fotos que nunca había visto, creo que fue el día cuando cumplí ocho años. Espere hasta que salio de casa, así pude entrar a su cuarto y ver el álbum. Estaba lleno de fotos de mis padres, en todas ellas mi padre sale con una gran sonrisa, que hasta el día de hoy nunca la he podido ver, incluso sale mi madre cuando estaba embarazada.

Cuando termine de ver las fotos quería guardar el álbum en mi habitación, pero mi padre se iba a dar cuenta así que saque una fotografía donde estaba ella sola. Ese es mi mayor tesoro.

- Me gustaría ver esa foto.

- Claro después de que terminemos de desayunar.

- Desayunar?, ni lo pienses.

Chikane tomo de la mano a Himeko, para que se levantara de la silla.

- Pero que haces Chikane-chan, tenemos que comernos el desayuno que preparaste.

- No eso déjalo ahí, es más hay que botarlo, ya esta frío.

- Pero se puede calentar.

- Te he dicho que no, además tengo otra idea en mente.

- Que cosa?

- Iremos a la Torre de Tokyo, cerca de ahí hay una excelente cafetería.

- Pero nos tomara por lo menos 45 minutos en llegar hasta allá, y además tengo hambre.

- Pero que la señorita no se despertaba hasta el mediodía, es imposible que a las 9:35 tenga hambre.

Himeko no podía ocultar su rostro que estaba totalmente rojo, Chikane que le gustaba esa timidez, solo se rió.

- Pero antes de ir hasta allá quiero pasar a mi departamento y cambiarme ropa también quiero colocarle a la cámara una tarjeta para poder tomar más fotos.

- Bueno pero démonos prisa.

Chikane fue hasta su cuarto, tomo una chaqueta, un pequeño bolso verde y guardo sus llaves. En tanto Himeko, fue al baño para arreglarse el cabello.

Cuando estaban lista se juntaron en la puerta, salieron y rápidamente se dirigieron hasta el departamento de Himeko. Iban casi corriendo, Chikane quería ir más rápido, pero la mala condición física de su amada no lo permitía, se demoraron apenas unos 10 minutos.

Himeko tomo las llaves y abrió la puerta, le dijo a Chikane que esperara en el sofá algunos minutos. Fue hasta su dormitorio, abrió la puerta del armario, saco una pequeña caja, y debajo de varios papeles envuelta con un pañuelo se encontraba la fotografía de Ai, la madre de Himeko.

Rápidamente fue donde estaba Chikane, que estaba de pie en frente de la ventana mirando el hermoso cielo azul.

- Aquí esta la foto de mi madre. Voy a volver a mi dormitorio para arreglar la cámara y cambiarme de ropa, ya vuelvo.

Cuando Himeko ya se estaba yendo hacia su cuarto, Chikane, recién se dio cuenta que tenía en sus manos una fotografía, la persona que estaba retratada en esa foto realmente era Himeko, era una imagen algo más mayor que su ángel dorado, estaba en una playa con el mar de fondo y un cielo azul sin una sola nube, la mujer de la foto estaba vestida con unos pantalones cortos azules, una blusa blanca amarrada en su parte de abajo, sus pies estaban descalzos, su pelo y los ojos eran los mismos que Himeko, hasta esa dulce sonrisa inocente era igual, sin duda más que madre e hija se podría decir que eran hermanas gemelas o incluso se podría decir que en un futuro no muy lejano Himeko luciría igual que su madre.

Al imaginar como luciría Himeko en el futuro, sus mejillas comenzaron a tornarse roja, algo inusual en ella, pero que estos días le sucedía con frecuencia gracias a la presencia de su adorado ángel. No sabe como los minutos pasaron tan rápidos que Himeko ya se encontraba a su lado.

- Chikane-chan?!

- Hi..me..ko..

- Te pasa algo, tienes las mejillas rojas.

- En serio, bueno lo que pasa es que tu madre y tú son iguales, pensé que se parecerían un poco pero esta foto, puedo decir que así lucirás en el futuro y que espero estar a tu lado en ese momento.

- Pero no creo que sea tan hermosa como mi madre, pero lo que te puedo asegurar es que estaremos juntas.

Chikane que aún tenía las mejillas enrojecidas, dejo la foto en la pequeña mesa, y cuando estuvo de nuevo frente a Himeko, la besó con tanta fuerza y pasión que la empujó al sofá, sus manos comenzaron a recorrer la delicada piel de su amada, en un principio fue lento pero a medida que pasaban los minutos lo hacia mas rápido y con mayor profundidad, Himeko tan poco se quedaba atrás estando debajo de su princesa también comenzó a recorrer la espalda y los muslos. Cuando sintieron que el calor ya era demasiado y la ropa le empezaba a incomodar, se separaron un momento, en ese instante se sintió un ruido algo extraño, era el estómago de Himeko, que pedía urgentemente algo de comida.

- Lo siento dijo con las mejilla sumamente roja.

- Jajajajajaj

- No te rías Chikane-chan

- Es que en parte tengo la culpa por no haber preparado un buen desayuno.

Mejor porque no arreglemos y vamos para donde tenemos pensado ir.

Himeko tomo la foto de su madre nuevamente y la guardo donde estaba, se fue a la cocina para ver si tenía algo para comer y que no le sucediera nuevamente lo mismo, abrió el refrigerador y lo único que encontró fue una manzana verde. La lavo y se fue comiendo. Cuando llegó a la sala nuevamente, encontró de nuevo a Chikane mirando por la ventana.

- Quieres un poco de manzana?!

- Bueno, la verdad es que también me dio hambre.

Después que compartieron la manzana ya estaba lista para salir, antes de abrir la puerta, Chikane le hace unas preguntas.

- Cuál es el nombre de tu madre.

- Ai…

- Y que edad tenía en esa foto..

- Mmmm creo que unos 26, según la fecha que sale atrás.

- No estas segura.

- Bueno es que una vez le pregunte a mi padre por ella, pero no recibí la respuesta que esperaba, además tuve que calcular la edad por la fecha de otras foto, en la que estaba embarazada salía que tenía 28, así que asumí que debería tener unos 26 o 27.

Chikane sin decir nada solo la abrazó, se sentía mejor ahora, ya no se sentía culpable por lo sucedido durante el desayuno, estaba feliz, porque pudo saber hechos importantes en la vida de su amada, y no esperaba el momento en que Himeko cumpliera los 26 para que luciera igual que su madre.

- Chikane-chan podemos irnos.

- Claro.

Bajaron las escaleras rápidamente, llegaron hasta la parada de autobuses y vieron que el próximo bus pasaría en unos cinco minutos más.

- Alcanzamos a llegar Chikane-chan

- Que bueno, porque el próximo pasará en 20 minutos más.

Luego de transcurrido esos 5 minutos, llegó el autobús, se sentaron en los últimos asientos, Himeko iba en el lado de la ventana con la cabeza apoyada en el hombro izquierdo de Chikane.

El viaje estuvo tranquilo conversaron de cosas casi sin sentido, Himeko le pregunto si todavía alcanzaban a tomar desayuno, pues ya eran las 10:40 y según Chikane aún faltaban 10 minutos más de viaje.

- Creo que por ser día domingo parece que el servicio de desayuno es hasta las 11:00

- Espero que sea hasta esa hora, realmente las dos veces que corrimos me abrieron más el apetito.

- Aunque no lo creas a mí también además mi hora de desayuno ya pasó.

- A que horas te despierta generalmente los días domingo, Chikane-chan.

- A las 8:00.

- QUE!!

- Himeko no tienes porque gritar.

- Lo siento, es que no puedo creer que te despiertes tan temprano.

- Temprano?!, los otros días me despierto a las 6:00

- QUEEEEEEEEEEEEE!!

- Porque gritas de nuevo Himeko no veo que sea extraña la hora. Eso es porque tú te despertaras más tarde o me equivoco?

- Pues no te equivocas, me despierto a las 9:00, aunque para mí esa hora aún es temprano.

- Jaja no puedes ser tan dormilona.

- Es que me quedo hasta tarde revelando fotos y como tengo que presentarme a las 10:30 en la revista, puedo dormir hasta un poco más tarde.

- Discúlpeme entonces señorita fotógrafa.

- No tienes porque ser sarcástica Chikane-chan.

Cuando Himeko estaba esperando alguna respuesta, solo vio que Chikane se puso de pies, pues ya habían llegado a su destino.

- Hasta que al fin llegamos Chikane-chan. Dijo mientras estiraba los brazos.

- Ven vamos hay que apresurarse si queremos aún desayunar.


Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   23/7/2008, 20:58


La tomo de la mano y nuevamente corrieron hasta la entrada de una cafetería que quedaba cerca de la Torre de Tokyo, aunque se demoraron un poco más debido a que Himeko, se quedo mirando atónita aquella estructura, solo la conocía por fotos y a través de la televisión, nunca se imagino que podía verla tan cerca y menos en compañía de la persona que amaba.

- Date prisa Himeko, sino no alcanzaremos.

Tan pronto como escucho la voz de Chikane, volvió a correr hasta que al fin llegaron a su destino, eran las 10:55, justo a tiempo.

Eligieron una mesa, apenas se sentaron llego una persona con dos cartas de menú en la mano.

Apenas le dieron una mirada a la carta, Chikane fue la encargada de pedir el desayuno que aún podían elegirlo, este consistía en dos cafés, dos rebanadas de pan al estilo francés acompañadas con un pedazo de pastel.

Ambas tenían tanta hambre que apenas conversaron solo se dedicaron a comer, claro que ambas comían de forma muy distinta. Chikane lo hacía con extrema elegancia, en cambio Himeko tenía algo de crema en la boca. Cuando vio la crema en el labio inferior Chikane en vez de pasarle una servilleta y limpiarla, retiro la crema con sus propios dedos y se lo echo a la boca, con este Himeko al instante se le sonrojaron las mejillas.

No tardaron ni quince minutos en terminar su desayuno, Himeko lo único que quería era visitar la Torre de Tokyo, por lo que pidieron la cuenta y se fueron rápidamente hacia aquella inmensa mole de metal.

Subieron directamente hasta el piso que tenía los binoculares, Himeko sólo ansiaba poder mirar todo Tokyo y si fuera posible tomar la mayor cantidad de fotografías.

No había mucha gente en ese piso, por lo que se sentían cómodas y aunque haya personas no tenían problemas en demostrar que eran una feliz pareja enamorada.

Algunas las miraba con recelos, otras se hacían las desentendidas y otras comentaban entre sí.

Himeko pensaba que tan raro puede ser que personas del mismo sexo se enamoren, pero lo que ella no sabía que además de eso había otra razón para que las personas comentaban, de esto se enteraría el día de mañana.

Mientras estaba mirando por uno de los binoculares, Chikane se encontraba detrás de ella, tenía los brazos alrededor de su cintura y su rostro descansaba en el hombro izquierdo. Debido a su timidez su cara obviamente se volvió roja, pero eso no la interrumpía de mirar la ciudad y tratar de grabar en su mente esa maravillosa vista.

Miró por todos los binoculares, se sentía feliz de que Chikane, aceptara y estuviese a su lado en silencio mientras duraba el tiempo en que los podía ocupar.

Como ya había visto toda la vista decidió tomarse algunas fotos con su amada Chikane, esta vez le pidieron a una persona que estaba cerca de ahí, quería tener una foto de cuerpo entero de ambas, como Himeko era muy tímida no se atrevió a pedirle a alguien que le tomara la foto, Chikane le pidió a un señor de mediana edad que les tomara la foto. El caballero accedió gustoso incluso le hizo una reverencia, esto fue extraño para Himeko, siendo que normalmente tiene que ser al revés.

Cuando el señor le devolvió la cámara, Himeko le pregunto porque aquel señor la trato de forma tan respetuosa, Chikane le recordó que pertenecía a una famosa familia que era dueña de una importante empresa en Tokyo, además salía en revistas cuando hacían importantes reuniones con gente de altos puestos políticos y por el echo de que era una famosa ……

Chikane alcanzo a darse cuenta que casi revela su mayor secreto, solo esperaba que Himeko no se diera cuenta, y al parecer así lo fue, pues se encontraba concentrada en como había salido la foto.

Ya era cerca de la hora de almuerzo, así que volvieron al mismo lugar, pidieron algo liviano para almorzar, pues Himeko se acordó que tenía que entregar las fotos que había tomado el día viernes, y eran bastantes por lo que tuvieron que detener su paseo.

Estaban devuelta en el departamento de Himeko, rápidamente se cambio de ropa, se sentía más cómoda revelando las fotografías con un pantalón deportivo, una polera algo ancha unas zapatillas y su pelo tomado con una media cola, sabía que era algo torpe por lo que podía derramar el líquido de uno de los recipientes y arruinar su ropa.

Le pidió a Chikane si quería acompañarla mientras hacía su trabajo, obviamente accedió, pero antes también cambió sus ropas por un atuendo similar.

Pasaron casi toda la tarde en aquel cuarto, gracias a la luz especial que poseía, Chikane pudo ver detalladamente como su ángel estaba trabajando con gran dedicación y con una alta concentración, pudo entender como era aquel proceso, gracias a que Himeko se lo explicaba de manera sencilla.

En un momento ya no tenía más espacio donde colgar las fotos, así que espero hasta que se revelara la última para abrir la puerta y preparar algo de comer pues sabía que era tarde, su estomago se encargo de avisarle.

Después de terminar de comer le ofreció a Chikane si quería tomar un baño, la respuesta fue afirmativa, así que le pasó un par de toallas y una polera lo suficientemente larga para que alcanzara a taparse su ropa interior.

Luego fue su turno, su tenida de dormir no variaba mucho de la de Chikane, cuando ambas estaban debajo de las sábanas, comenzaron a besarse muy tiernamente pero a medida en que se iban besando aumentaba el calor en sus cuerpos gracias a que sus manos iban recorriendo el cuerpo de la otra, como Himeko había elegido ese tipo de vestimenta fue fácil arrancarlas, antes de comenzar con su acto amatorio, Himeko se acordó que tenía que levantarse temprano para la entrega de las fotos así que coloco su reloj despertador a las 7:00

Aunque ambas eran inexpertas en el arte del amor, el día viernes en la tarde y en la noche pudieron hacer sentir a la otra un placer que jamás habían experimentado, nunca se habían enamorado, así que cuando se besaron y pudieron degustar el cuerpo de la otra todo parecía tan natural, sabían lo que tenían que hacer y esta vez no fue diferente cuando hicieron el amor fue con menos nerviosismo y menos ansiedad pero con mucha mayor intensidad.

Cuando pudo recuperar el aliento, Chikane se recostó a su lado y le dio un beso en ambas mejillas y la abrazó mientras le decía al oído lo mucho que la amaba. Himeko también le susurró algunas palabras de amor, le dio un gran beso en los labios y le correspondió el abrazó.

Después de algunos minutos, Chikane sintió algo de frío así que deshizo el abrazo y arropo a ambas.

Cuando quiso hablar con Himeko. Se dio cuenta que estaba profundamente dormida, así que se quedo en silencio, la abrazó nuevamente y también se durmió.

CONTINUARÁ…



____________________________________________________________________________________________________________
Espero que no se hayan cansado de leer

Grax por leer
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   24/7/2008, 17:45

kyaaaaaaaa

hermoso simplemente hermoso


am este porque soy la unica que postea ::congelado::
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   24/7/2008, 21:54

reika escribió:

am este porque soy la unica que postea ::congelado::

Eso mismo me pregunto yo...

Pense que un fic de KnM sería más popular


jajajajaja
Volver arriba Ir abajo
Lena_Tenjou
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 33
Localización : En Mi Cueva o.O
Cantidad de envíos : 21
Fecha de inscripción : 19/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   1/8/2008, 18:37

Wenas Tardes!!!

Ya seremos dos las que postearemos ñ_ñ!!!!

Andaba muy metida en los fics de T.A.T.U y en lo del Roll xD que no me habia dado el tiempo necesario de recorer el foro!!!


Pero grave error y pecado como amante de la serie KnM!!! me estaba perdiendo de una historia increible!!!

Esta muy interesante de verdad ñ_ñ, espero leer pronto las continuaciones!!!!!!!!
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   2/8/2008, 21:09


Capítulo 8: “Hana Magazine”



- Acaso no prometió usted que el día de hoy llegaría antes de la hora para preparar la exposición frente al jefe, Kurusugawa-san.

- Lo siento, de verdad, iba a llegar a la hora, pero tuve un pequeño imprevisto en la mañana.

Luego de terminar de hablar, Himeko se acordó del porqué había sufrido un retraso de 15 minutos, siendo que tenía que preparar una pequeña exposición junto con su compañero de trabajo, Mamoru Aoba, un tipo alto, de cabello negro, de ojos verde, tez blanca; vestido con una camisa blanca y pantalones negro.

El ruido del despertador había interrumpido la tranquilidad del nuevo día, son exactamente las 7:00 de la mañana, la hora en que Himeko había programado el despertador la noche anterior. Dando unos manotazos al azar, sin abrir sus ojos amatistas, logro apagar la alarma, pero esto no significa que haya despertado, como sabe que le cuesta levantarse, Himeko programó el reloj a esa hora para, por lo menos tener quince minutos más en la cama y tener el tiempo suficiente para arreglarse y partir al trabajo. Lo que no se acordaba o no estaba del todo conciente es que este día Lunes no estaba sola en la cama como era de costumbre, sino que estaba acompañada de su amada princesa, la que no estaba al tanto de las costumbres de Himeko, por lo cual apenas sonó el despertador intento despertarla, no con besos en la frente o susurros en el oído, esta vez la despertaría directamente con un beso en los labios, no quería que los sucesos de ayer se volvieran a repetir el día de hoy.

- Solo diez minutos más Chikane-chan, dijo con los ojos cerrados aún

- Veo que esta vez el ángel se acordó de mi nombre, le susurró en el oído.

Chikane pensó que el beso había sido suficiente para despertarla, pero estaba muy lejos de la verdad. Así que se le ocurrió una nueva forma de despertarla

- Jajajajajajaja, para por favor Chikane-chan.

- Ahora si que estas despierta, eres muy cosquillosa mi dulce Himeko.

Himeko esta vez si se despertó y vio la hora, eran las 7:05, aún le quedaban diez minutos más.

- No crees que ya debes levantarte, estas retrasada cinco minutos.

- Eso no es cierto, tengo aún diez minutos más.

- Pero no tenías que levantarte a las 7:00

- No, tengo que levantarme a las 7:15

- Entonces porque pusiste el reloj quince minutos antes.

- Bueno eso es porque me cuesta empezar el día, así que para no atrasarme programo el reloj quince minutos antes, así sé que no tengo que levantarme tan a aprisa.

- Eso quiere decir que aún “tenemos diez minutos”.

- Eh, bueno si, dijo sonrojándose.

Los próximos diez minutos fueron aprovechados de buena forma por las felices amantes.

Eso pensó Himeko que sólo habían pasado diez minutos, pero a decir verdad ya eran las 7:30, estaba retrasadísima, de un brinco ya estaba fuera de la cama, se dirigió al baño para tomar una ducha de apenas 5 minutos, volvió envuelta por solo una toalla, abrió la puerta de su armario para elegir que ropa usaría ese día, escogió unos pantalones azules, una polera blanca con un estampado de flores y unas zapatillas, ya que sabía que tenía que correr para tomar el autobús, su cabello lo recogió con un lazo rojo. Todo el ajetreo de Himeko era observado por Chikane quien aún estaba recostada en la cama.

Como ya estaba en la hora solo tomo un ligero desayuno, un vaso de leche y una tostada, pero para lo que no tuvo tiempo fue para preparar su almuerzo, de lo que estaba agradecida era de que había ordenado y guardado las fotos y sus cámaras fotográficas.

Finalmente volvió a la habitación para colocarse una chaqueta café y por supuesto despedirse de su adorada Chikane-chan.

- Estoy lista para irme.

- Que te vaya bien Himeko

Se despidieron con un rápido beso, cuando Himeko estaba apunto de cerrar la puerta se devolvió a la habitación, había olvidado darle algo importante a Chikane.

- Se te olvido algo Himeko?

- Bueno… este… yo… tenía que haberte dado esto antes...dijo con las mejillas ruborizadas.

Y metiendo su mano derecha en su bolso, tomo un par de llaves y se las entrego.

- Esta son unas copias de las llaves del departamento y de la puerta de entrada del edificio.

- No era necesario que me entregaras una copia, solo debiste dejarme tus llaves y cuando volvieses, las hubieses retirado en la conserjería.

- Pero yo de verdad quiero que las tengas…

Y viendo que la hora avanzaba, se dispuso a correr nuevamente hacia la puerta. Corrió por las escalas y alcanzo a llegar a la parada de autobuses, cuando el bus que necesitaba para llegar hasta la revista se estaba aproximando.

En el octavo piso del edificio “H&U”, estaba establecida la revista. No era una gran revista, aún las actividades no han comenzado, faltaban pocos minutos para las 9:00 de la mañana.


- Te ocurre algo, Kurusugawa-san. Tienes las mejillas rojas.

- No nada estoy bien, Mamoru-kun. Mejor apresurémonos con la presentación para el jefe.

- No tienes de que preocuparte, esta casi completa, sólo falta que me entregues las fotos que tomaste el día viernes. Aunque será difícil elegirlas, porque siempre tomas excelentes fotografías.

- No exageres, no creo que sean tan buenas.

Entonces Himeko saco de su bolso todas las fotos que había tomado el día viernes, pero no sólo estaban esas fotografías, también se encontraban varias fotos de ella y su adorada Chikane-chan, pero como estaba tan distraída buscando las mejores fotos, debido al retraso de la reunión, no se percató de que su compañero las había tomado y las estaba observando detenidamente.

Como buen reportero Mamoru Aoba, conocía a la gran mayoría de las personas influyentes del país, pero sobre todo a las pertenecientes a Tokyo. Estuvo en un par de fiestas, gracias a la confianza que su jefe tenía depositada en él, con la esperanza que consiguiera una entrevista con la princesa de hielo. Sabía que era una tarea casi imposible, pero él no dudaba de su capacidad, además si lo conseguía sería la primera persona en lograr entrevistarla.

Así que cuando repasó por segunda hasta una tercera vez las fotos, en donde la princesa de hielo se mostraba feliz y afectuosa con su compañera de trabajo, su cara se volvió tan blanca como un papel y sus ojos tan abiertos y redondos como un plato. No sabe exactamente cuanto tiempo transcurrió hasta que fue sacado de ese estado de shock, gracias a una dulce voz.

- Estas bien? Mamoru-san, hay algo malo en esas fotografías.

- No nada… sólo me preguntaba quien es la persona que te acompaña en las fotografías.

- Quién me acompaña? No recuerdo haberme tomado alguna ese día.

Como aún no podía creer que la otra persona de la foto fuera Miya-sama, se las entregó para confirmar su supocisión, aunque estaba seguro que no se podía equivocar, pero dudo por un momento, debido a que la princesa de hielo, jamás fue retratada con una sonrisa como esa o demostrar tanto cariño hacia otra persona, por eso todo el mundo la conocía con ese apodo.

Cuando Himeko tuvo en su poder las fotografías en que salía retratada con su Chikane-chan, en el pequeño jardín de rosas que estaba en el parque no pudo esconder su rostro, estaba sumamente enrojecido, como podía ser tan despistada por haber traído esas fotografías al trabajo, fue su pensamiento, mientras trataba de explicar con claridad la situación a su compañero de trabajo.

-Eto… verás …

De su boca no salieron más que algunos monosílabos, no podía decirle que es su amiga, eso sería demasiado cruel, pero decirle que es su pareja, no sabía como podría reaccionar su compañero, aunque se acordó de sus propias palabras en el momento en que confesó sus verdaderos sentimientos en su vida pasada “Lo diré delante de cualquiera no me avergüenzo, de verdad” Cuando había reunido el suficiente valor para decirle la verdad su compañero notó que él ya no la estaba mirando, sino al montón de fotos repartidas en la mesa.

Agradeció a los dioses de que Mamoru-san respetara su vida personal sobre todo cuando Himeko se les enrojecía las mejillas.

Finalmente había llegado el momento de almorzar, estaba tan contenta con las felicitaciones que le dio su jefe que quería comunicárselo a Chikane-chan, pero cuando recorrió el directorio telefónico de su celular, recordó que en ningún momento le había pedido su número o ella recuerda haberle dado el suyo, pero para que lo necesitaba, si habían pasado tres maravillosos días juntas en todo momento. Decidió que apenas llegara a casa le pediría el número ya que no podían pasar todo el día junta por el trabajo de Himeko y además Chikane-chan tendría cosas que hacer también.

- Pero que estará haciendo ahora Chikane-chan. Aún no me ha dicho a que se dedica. Si trabaja o estudia…

Cuando estaba pensando en como su princesa ocuparía su día, fue interrumpida por su compañero de trabajo.

- Puedo acompañarte a almorzar Kurusugawa-san.

- Mamoru-san, me sorprendiste… claro que me puedes acompañar, pero antes tengo que ir a comprarlo, salí con tanta prisa que no alcancé a prepararme algo de comer.

- Entonces vayamos a la cafetería del edificio, la que está en el cuarto piso

- Bueno…

Bajando por el ascensor, llegaron hasta el cuarto piso, Himeko se pidió un par de sándwiches al igual que Aoba-kun un jugo de naranja y mirando alrededor encontraron una mesa desocupada.

Después de que terminaron de almorzar, aún tenían tiempo antes de volver al octavo piso. Era la oportunidad que estaba esperando, Mamoru no se iba a dar por vencido hasta saber como su compañera de trabajo de hace casi una semana, podía conocer a Miya-sama, si solo llevaba en la ciudad tan poco tiempo.

Sabía perfectamente lo tímida que es, porque cuando quiso hacerle algunas preguntas acerca de su vida personal, durante el primer día de trabajo, no sólo se quedo en silencio sino que además sus mejillas se tornaron rojizas, así que preguntarle nuevamente por las fotos de la mañana no lograría una mejor respuesta que algunas palabras incoherentes e inaudibles, decidió que acercarse de forma cuidadosa para ganarse su confianza para que le entregara algunos datos de Miya-sama sería el mejor camino.

Todas las preguntas las hacía Mamoru; le preguntaba de su vida en la pequeña aldea de Mahoroba, de porque había decidido ser fotógrafa, de cómo había sido esta semana en la capital y alguna que otra pregunta más. Himeko las contestaba sin contrarrestar, lo único era que agradecía era que no mencionara las fotos en el jardín de las rosas.

De vuelta a las labores, Himeko volvió a ordenar el desastre que había quedado en su mesón de trabajo, todavía estaban regadas todas las fotos y algunos rollos desocupados por si tenía que salir más tarde, pero al parecer ese día se quedaría en la revista, ya que su jefe después de la reunión le avisó que estos días ocurriría un evento importante y necesitaba de ella para acudir a él, junto con Aoba-kun, así que le dio un pequeño descanso.

Ha pasado media hora, Himeko pudo ordenar todas las fotos y guardarlas nuevamente en su bolso.

Mientras, Aoba-kun, aún seguía dándole vueltas al asunto de las imágenes que había visto en la mañana, pensó en un montón de hipótesis, cada una más descabellada que la anterior, incluso pensó que podían ser amantes.

- Pero eso es imposible, creo que estoy pensando demasiado…

Para distraerse, comenzó a trabajar en un nuevo artículo, un artículo de una exposición de obras de arte, en donde estaría rodeado nuevamente de personas influyentes.
_________________________________________________________________________________________________________


Última edición por Hotaka el 2/8/2008, 21:28, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   2/8/2008, 21:14


Chikane se encuentra actualmente devuelta en su departamento, al cual no había ido desde el día sábado.

- Al fin pude terminar de ordenar, dijo conforme mientras observaba lo brillante y limpio que estaba.

Luego, cambiándose de ropa se dispuso a abandonar el departamento, tenía cosas muy importantes que hacer ese día, y esperar de que se resolvieran de la mejor manera, por el bien de Himeko y el de ella.
_____________________________________________________________
Al fin era la hora de regresar a casa, Himeko ya estaba lista para salir del edificio cuando fue alcanzada por una mano que estaba posada en su hombro izquierdo, y dándose vuelta pudo identificar a la persona.

- Eh, me asustaste Aoba-kun.

- Lo siento, es que saliste tan rápido que no te alcancé antes.

- Y que quieres, sabes… quiero llegar temprano a casa.

- Ah… bueno solo me preguntaba si te podia acompañar hasta tu casa

- Eh!?

- Es que veo que llevas un bolso bastante grande. Fue lo que se le ocurrió decir en último momento.

- Pero no tienes de que preocuparte, puedo llevármelo de vuelta.

- Pero te ves cansada, así que pensé que podía ayudarte.

Himeko era tan amable y también inocente que no se percataba de las “verdaderas intenciones” de Aoba-kun, él sólo quería saber de una vez por todas el verdadero motivo de esas fotos, ya estaba obsesionado con el asunto, que acompañarla hasta su casa fue lo mejor que puedo inventar.

Himeko finalmente termino por acceder a la petición de su compañero, por lo tanto, los dos se fueron hasta la parada del autobús.
_____________________________________________________________
Chikane se encontraba de regreso en el departamento de Himeko, había comprado algunos ingredientes para hacer la cena de esta noche. No sin antes pensar en la conversación que tuvo con Otoha-san.

Después de bajarse del taxi, se encontraba caminando por un largo sendero de cemento adornado por grandes árboles, rara vez tenía la oportunidad de realizar ese trayecto, ya que siempre iba en la limosina.

Cuando llego hasta la entrada de la mansión Himemiya, Chikane decidió entrar por la entrada de la servidumbre, no quería que su padre la viera, aunque era casi imposible, por esta época del año su padre se encontraba en viaje de negocios en Europa, aún así no quería correr ningún riesgo.

Cuando termino de recorrer el camino hasta la entrada posterior de la mansión que daba directo a la cocina se encontró con la jefa de la servidumbre, Otoha-san.

Ésta al sentir el ruido de la puerta volvió su mirada hacia aquel lugar, cuando vio a aquella persona el plato que sostenía en su mano izquierda se deslizo entre sus dedos y al caer hizo un pequeño ruido.

- OJOUSAMA!?

Chikane rápidamente llego hasta su lado para darle un gran abrazo. Estaba en deuda con ella, realmente la carta que le envió le dio ánimos para seguir firme con su decisión, así que ese abrazo era lo menos que podía hacer por la persona que estuvo cuidando de ella por tantos años.

- Ojousama, dijo Otoha algo más calmada pero a la vez sorprendida, era la segunda vez que le daba un abrazo tan afectuoso.

- Sólo dime Chikane, ya no vivo en esta casa para que me llames así.

- Usted siempre será para mí Ojousama, pero si usted quiere que la llame por su nombre lo haré, Chikane-sama.

Separándose, vio Chikane algunas lágrimas en los ojos de Otoha, ella sabía de los sentimientos que albergaba, pero que no los podía corresponder, debido a que no pensaba en nadie más que en aquella niña de cabellos dorado que le había regalado la mitad de la concha rosada.

- Está padre en casa?

- No, él esta en su viaje anual de negocios.

- Lo suponía, es mejor así tengo algunas cosas importantes que tratar contigo.

- Si quiere podemos ir al salón a tomar té.

- Mejor conversemos en mi cuarto, bueno mejor dicho mi ex-cuarto.

- Ese siempre será su cuarto Chikane-sama.

Y preparando una bandeja con dos tazas, una tetera y algunas galletas, comenzaron a recorrer la mansión. Aunque solo hace un poco más de una semana que se había marchado de aquel lugar, sus ojos zafiros comenzaron a llenarse de lágrimas, las que pronto recorrerían sus mejillas, por suerte en ese momento no había ninguna otra sirvienta, así que pudo limpiarse su rostro y continuar su trayecto con total calma, no quería ver a nadie.

Acomodándose en la mullida cama, Otoha-san le entregó la taza de té, mientras ella tomaba la suya sentada en una de las sillas que estaba en la habitación, la cual estaba de la misma forma en que la había dejado.

- Pensé que ya no estarían más mis cosas.

- Se equivoca, como no estarían sus cosas, Himemiya-sama aún piensa en que usted estará de vuelta en poco tiempo.

- Pero si él me echo, como espera que vuelva?!

- No lo sé Chikane-sama…

- Bueno, mejor cambiemos de tema… quiero conversar contigo de cosas realmente importantes.

- Cómo que cosas…

- Quería saber si ha venido o ha llamado por teléfono Hikaru-san

- A la mansión no ha venido, y si ha llamado por teléfono no estoy segura, porque lo pregunta Chikane-sama

- Es que el otro día me pareció haberlo visto cerca del lugar de donde resido.

- Pero eso sería extraño, gente como él no andaría por esos lugares, además nadie sabe que usted esta viviendo en ese sitio.

- Estás segura de eso, que nadie sabe de mi ubicación?

- Estoy segura, aunque el señor sospecha que yo sé donde está usted, pero cada vez que me pregunta lo niego rotundamente.

- Espero que encubrirme no te traiga problemas Otoha-san.

- No sé preocupe por mí, sólo deseo que usted sea feliz.

Y Chikane, tomando con una de sus manos la mitad de la concha rosada, solo dio un suspiro para aliviarse un poco, estaba preocupada de que su padre la estuviera vigilando, y que por eso había jurado haber visto a Hikaru-san. No quería que los momentos de felicidad con su pequeño ángel terminaran, no cuando recién estaba disfrutando de verdadera alegría y una gran paz.

- Por cierto Chikane-sama, encontró la mitad de su concha?

- Ah, bueno si, es por eso que vine hasta acá. No quiero que nadie interrumpa mi felicidad y me separe de mi persona destinada. A propósito, en la carta que me enviaste hace algunos días, como sabes que le tengo tanto aprecio a esta mitad de esta concha.

- Bueno eso es fácil de contestar, se acuerda que usted siempre se iba algunos días a la casa de la playa?

- Si, me acuerdo perfectamente.

- Bueno el día en que veníamos de vuelta, usted estaba acompañada por una pequeña niña de cabello dorado.

- Que?... tú viste cuando me encontré por primera vez con Himeko. No recuerdo haberte visto.

- Eso fue porque, en el momento en que la iba a llamar, usted venía de vuelta, así que la espere junto a la puerta, pero usted venía tan contenta observando aquel regalo, que no miró hacia el lugar en donde yo estaba.

- Lo siento.

- No tiene porque disculparse, nunca la había visto tan feliz, incluso en sus cumpleaños cuando tenía magnificas fiestas y excelentes regalos.

No entendía como ese pequeño objeto podía hacerla tan feliz, así que supuse que no era por ese objeto sino por la persona que se lo había regalado.

- Tienes razón, después le pedí a papá que me comprará un collar y que colocara la concha en él, nunca me quite el collar.

- Eso es verdad, aunque no combinara con algunos de sus vestidos, usted seguía insistiendo en usarlo.

- Es por todo esto que escribiste eso en la carta?

- Si, Chikane-sama

- Ahora que esta concha ya encontró a su pareja, no puedo permitir que mi padre piense que volveré a vivir nuevamente aquí, porque eso significa que tengo que cumplir el compromiso con Hikaru-san, no puedo abandonar así a Himeko, no después de todo lo que hemos tenido que pasar para volver a encontrarnos.

Otoha no sabía de las profundidad de aquellas palabras, no sabía que ellas siempre han estado destinadas a encontrarse en cada una de sus reencarnaciones para cumplir con aquel maldito ritual y mucho menos sabía que eso había terminado, que ahora podían vivir felices sin la preocupación de que el Orochi apareciera en este mundo. Sólo sabía que antes había escuchado ese nombre.

- Himeko?! Pregunto sorprendida Otoha.

- Si es la niña que me dio esta concha y es la mujer a la que amo.

Otoha casi se queda sin aliento, su querida Chikane-sama al fin era feliz, pero sobre todo había encontrado a la niña que le había dado ese pequeño objeto rosado. Realmente había tenido suerte en encontrarla o simplemente es el destino, pensó.

- Me alegro mucho por usted Chikane-sama, ahora entiendo la razón por la que usted vino hasta la mansión y me pregunto por Hikaru-san. Le aseguro que si tengo alguna noticia de él, se la comunicaré en seguida, quiero que usted sea verdaderamente feliz.

- Gracias Otoha por tu apoyo.

Tan pronto como terminaron de conversar, ambas nuevamente se dirigieron hacia la cocina y se despidieron hasta una próxima oportunidad.

Chikane aún tenía un tema pendiente que resolver, el evento de esta semana, el evento que se llevaría a cabo el día viernes por la noche.

Finalmente había terminado de preparar la cena, sabía que aún le quedaba una media hora para que volviera Himeko del trabajo, estaba feliz de darle una gran sorpresa aunque estaba un poco dudosa, sospechaba de que Himeko intuía que estaría esperándola en el departamento, por algo le había dado una copia de sus llaves, pero aún así la sorprendería con la fabulosa cena que había hecho.
_____________________________________________________________
El viaje ha sido tranquilo, había disfrutado de la compañía de Aoba-kun, él le había indicado algunos lugares de interés mientras los miraba a través de la ventana del autobús.

Pero como no era muy buena recordando nombres, Himeko sólo retuvo aquellas imágenes en su cabeza con la esperanza de visitarla junto a su Chikane-chan.

Ya habían llegado hasta su destino, Himeko se apresuro en avisarle con anterioridad a su compañero de la proximidad del paradero en que tenían que bajarse. Para su suerte no eran tanto los pasajeros que estaban en ese momento en el autobús, asi que pudieron acercarse rápidamente a la puerta de bajada.

Tal como había prometido, Mamoru Aoba traía consigo el bolso, caminaron amenamente el trayecto hasta que se encontraron en la entrada del edificio.

- Muchas gracias por acompañarme, Aoba-kun.

- El placer ha sido todo mío.

Las mejillas se tornaron rojas una vez más este día, sólo quería despedirse rápido de Aoba-kun estaba segura que en el departamento estaría esperándola, su elegante princesa, a la que no quería hacerla esperar más.

- Ya, entonces nos vemos mañana en el trabajo, Aoba-kun.

Himeko esperaba que le devolviera el bolso y subir rápidamente las escalas, pero estaba equivocada Aoba-kun quería llegar hasta el departamento, esa sería su oportunidad de buscar más fotos del mismo tipo que había visto en la mañana.

- Entonces me devuelves el bolso, por favor.

- No, tengo que cumplir lo que he dicho, y eso será hasta que te deje en la puerta de tu departamento.

No muy gustosa con la oferta, Himeko acepto, espera esta vez poder despedirlo en la puerta de su departamento, no quería que entrara y viera a Chikane-chan, no después de que no supo explicarle la razón de las fotos.

No se demoraron más de 5 minutos en subir las escalas, cuando se encontraban en la puerta 205, cuando Himeko abrió la puerta pudo sentir un exquisito aroma proveniente desde la cocina, eso le confirmo que Chikane-chan estaba esperándola.

Chikane que estaba aún en la cocina, se apresuro en ir hasta la puerta para encontrarse con su ángel.

Cuando Himeko volteo nuevamente para pedir el bolso y despedirse definitivamente de su insistente compañero, Himeko no se dio cuenta que tenía desatada una de sus zapatillas, causando que perdiera el equilibrio al pisarla y querer avanzar.

Pensó que de seguro caería al suelo, pero Mamoru-kun la agarra antes de que llegue al suelo, tomándola en sus brazos.

Esta escena fue vista por Chikane, que quedo atónita con la situación.

- HIMEKO?!

- CHIKANE-CHAN!!

- MIYA-SAMA, dijo finalmente Aoba-kun.

CONTINUARÁ…



_____________________________________________________________________________________

Ehh al fin tengo otro lector... tan pronto como comenten este cap subo el proximo

y grax por leer
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   5/8/2008, 18:38

aaaaaaaaaaaaaaa haaaaaaaaaaaaaa haaaaa (grita llena de emocion)

que va a pasar


ne ne no dejes ahi


conti conti onegai
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   5/8/2008, 21:23

Capítulo 9: "La Pianista"



Himeko aún seguía recordando los sucesos acontecidos la noche recién pasada, aún lamentaba su torpeza de creer que su compañero sólo la iba acompañar hasta su departamento para ayudarla con su bolso sin saber que lo único que anhelaba era conocer más de cerca a Miya-sama, la persona que acompañaba a Himeko en las fotos que por su fatal error las llevo al trabajo y que desafortunadamente las había visto este sagaz reportero. Pero Himeko no es una persona rencorosa después de lo sucedido le había pedido disculpa en incontables ocasiones y en todas ellas, lo perdonaba, aunque fuera un reportero capaz de conseguir las noticias de cualquier manera, creyó que haberse rebajado a ese nivel era lo último que podía hacerse así mismo y a su nueva compañera, un ser tan puro que no pudo ver sus intenciones.

La mañana no parecía avanzar tan rápido como había estado sucediendo últimamente, pensaba Himeko, claro ella sabía el motivo, creía que al estar con Chikane-chan el tiempo avanzaba a un ritmo más rápido, que hacia parecer las horas minutos. Aún no lograba concentrarse este día, lo mejor de todo era que no tenía que salir, sino las fotos no hubiesen sido tomadas con profesionalismo y alegría, debido al actuar de Chikane después que al fin pudo despedir a su compañero, Mamoru Aoba.

---------------------------------------------------------------------------------------------

Lunes 20:30 hrs. PM

---------------------------------------------------------------------------------------------

Después de que Himeko logro deshacer ese abrazo tan íntimo con Aoba-kun, sus mejillas se pusieron más rojas de lo acostumbrado, las razones, no estaba acostumbrada a que un hombre la tomara tan fuerte y le diera ese tipo de protección, muy distinta a los abrazos delicados de Chikane-chan y dos porque lo último que quería era que su princesa se pusiera celosa, ya sabía como reaccionaba cuando estaba con ese temperamento que al ver esto de seguro pensó que no le hablaría en un buen tiempo.

El primero en tomar la palabra y lograr quebrar la tensión de ese momento fue Aoba-kun.

- Buenas noches, Miya-sama mi nombre es Aoba Mamoru, encantado de conocerla
- Buenas noches Aoba-san, dijo con total calma.

Como era de esperar Chikane no mostró ningún tipo de sentimientos en su rostro, pero si sentía celos e ira, no soportaba la idea de que alguien más tocara de esa manera a su Himeko, pero actúo de la misma manera que lo había hecho en incontables ocasiones frente a los reporteros, sólo que estos días se había mostrado de manera más natural gracias a la presencia de su pequeño ángel.

- Muchas gracias por acompañar a Himeko hasta la casa.
- El placer fue mío.

Con esto Aoba-kun se despidió de ambas, estaba claro que algo más de amistad había entre ellas, ya estaba claro que son pareja, sino porque estaba en ese departamento si ella vivía en la parte acomodada de Tokyo, en una gran mansión rodeada de servidumbre, además porque estaría cocinando, eso era obvio por el exquisito aroma que inundaba todo el departamento, pero lo que si sentía curiosidad era la manera en como dos personas totalmente distintas y de diferentes clases se habían encontrado en esta ciudad y sobre todo como se habían enamorado.

- Enamorado?... Realmente hay alguien que pudo descongelar el frío corazón de la princesa de hielo.. no quiso seguir dándole más vueltas al asunto, así que dejo estos pensamientos y espero pacientemente el autobús.

Himeko estaba realmente nerviosa no quería decir nada, ahora que sabía que su princesa era celosa, temía que si decía algo empeoraría la situación, para su fortuna, Chikane fue la que habló en primer lugar.

- Porque no dejas tus cosas en tu habitación y regresas a cenar.

No podía creer lo tranquila que se escuchaba su voz, pensó que su Chikane-chan, saldría del departamento sin decirle una palabra, sintió alivio, pero a la vez congoja
no sabía cuál de las dos situaciones era peor.

En la mente de Chikane sólo tenía cabida un pensamiento, en jugarle una broma a Himeko, sabía que su ángel hermoso no podía engañarla menos con ese hombre.

Chikane sabía perfectamente quien era la persona que acompañó a Himeko, lo había visto un par de veces en los eventos en que ella asistía o en los conciertos.
Conocía perfectamente su sagacidad, en todas las ocasiones que se encontraron
Mamoru Aoba intentó saber algo más de la vida privada de Miya-sama, pero en ninguna de ellas había tenido éxito, un pensamiento vino a la mente de Chikane.

- Por qué Himeko venía con él, acaso son compañeros de trabajo, que quería obtener de ella.

Sus pensamientos se detuvieron cuando una voz melodiosa la interrumpió.

- Ne, Chikane-chan...

Himeko no sabía si preguntarle si estaba molesta, no tenía el suficiente valor, así que espero que su princesa hablara.

- Si, que sucede Himeko.

- Bueno yo quería explicarte que…

Cada palabra que decía sus mejillas se iban tornando rojas, esto realmente es agradable de mirar, pensaba Chikane.

- Porque no pasamos a cenar, no quiero que todo mi esfuerzo haya sido en vano, la interrumpió.

La cena fue excesivamente silenciosa, sólo la voz de Himeko se escuchaba en el departamento y era para elogiar la cena de Chikane, el halago solo fue correspondido por una sonrisa.

Cuando la cena había terminado Chikane se levanto de su silla y comenzó a retirar los platos, Himeko intentó ayudarla pero su amada princesa no se lo permitió. Encontraba realmente extraña sus actitudes, a pesar de la escena que había presenciado hace bastante minutos, Chikane se mantuvo en calma y no preguntó de porque había traído un hombre al departamento, además estaba retirando todo sin permitirle ayudarle.

Finalmente terminó de arreglar la mesa y la cocina, Chikane invita a Himeko a sentarse con ella en el sofá.

- Dime Himeko, acaso ya no me amas, lo dijo con tono demasiado serio y una mirada realmente fría.
- Porqué me preguntas eso, acaso no te he demostrado lo mucho que te amo.
- Pues esta vez lo estoy dudando.
-No digas esas cosas tan hirientes. Si es porque traje a Aoba-kun hasta el departamento no es por lo que tú te imaginas.
- Y que estoy imaginando según tú, Himeko?

Chikane estaba desempeñando muy bien su papel, quería que su ángel dorado, sufriera un poco, pues es más linda cuanto más se sonroja y al tratar de explicarle de manera clara y no entrar en malos entendidos, sus mejillas irremediablemente se cubren de un tono rojizo.

- Bueno... tú sabes... no me digas decir esas cosas, por favor, Chikane-chan.

Cuando terminó de decir aquella frase, se abalanzó a los brazos de su amada, sabía que no era buena explicando, pero si demostrando lo que sentía hacia ella.
Obviamente Chikane no puede evitar envolverla entre sus brazos, como podía evitarlo si Himeko pasó a ser el motivo principal de su existencia.

Y apoyando su mejilla derecha en la cabeza de Himeko, empieza a decirle lo mucho que la extrañó el día de hoy, que le hacía falta su presencia, sus besos, sus abrazos, su dulce voz. Que estaba feliz de que le entregara las llaves de su departamento porque tuvo la oportunidad de esperarla con una exquisita cena, como una esposa espera a su marido cuando llega del trabajo.

Himeko asombrada por todas las palabras de amor sincero que profesa su amada, no hace más que estrechar el abrazo. Se quedaron así por unos minutos, hasta que Chikane comienza a hablar nuevamente.

- Entonces Aoba-san es tu compañero de trabajo.
- Si, es mas, hoy tenía que hacer una presentación con él, con las fotografías que tomé el día que nos encontramos.
-Ah, ya veo.
- Chikane, yo quería disculparme por haberlo traído.
- No tienes porque Himeko, además este es tu departamento puedes traer a quien tu quieras.
- Si, pero yo intuía que estabas esperándome y quería volver lo más temprano a casa.
- En serio, como podías estar seguro que estaría aquí.
- Pues, porque yo habría hecho lo mismo.

Y deshaciendo el abrazo, Chikane tomo el rostro de Himeko con ambas manos, lo observó por un momento y luego bajo su mano derecha hasta su cintura y con la otra tomo su barbilla, le elevó un poco y reclamó esos dulces labios. Después de un momento Himeko habló nuevamente.

- Él insistió en acompañarme, aunque no se porque.

Entonces por la mente de Himeko apareció un pensamiento casi una revelación. Se quedó pensativa por un momento.

- Qué pasa Himeko.?
- No puedo ser tan tonta.
- No lo eres mi pequeño ángel.
- Sí lo soy, además de ingenua.
- Pero ese no es un defecto, es la mayor virtud que tienes. No puedes ver la malicia de las demás persona, eso te hace demasiado adorable.
- En vez de virtud, la consideró un defecto. Gracias a eso no me dí cuenta de las verdaderas intenciones de Aoba-kun.
- Que quieres decir con “verdaderas intenciones”, piensas que estaba tratando de hacerte daño Himeko.
- No, no es eso Chikane-chan
- No me asustes entonces Himeko, si sé que alguien es capaz de herirte yo soy capaz de...

Himeko la silencio colocando su dedo índice en los labios de su princesa.

- Es otra cosa, no es tan grave. Lo que sucede es que Aoba-kun, estaba ayudándome a recoger las fotografías que había llevado a la revista para terminar de preparar la presentación cuando vio unas fotografías que no tenía porque verlas.
- Que fotografías Himeko?, preguntó con suma curiosidad
- Bueno... esto .... las fotografías que nos tomamos en el “Jardín de las Rosas.”
- Esas fotografías?, pero Himeko pensé que esas fotografías las habías guardado en algún álbum.
- Pues esa era mi intención, pero no se porque no lo hice y sobre todo como fueron a parar con las demás fotografías.
- Jajajajaja, ahora entiendo.
- Porque te ríes.
- Es que eres realmente inocente mi dulce Himeko.
- Eso ya lo sé no tienes porque repetírmelo, dijo sonrojándose aún más.
- Acaso le dijiste que la otra persona que salía contigo era tu pareja, o no?.
- No, no alcance a decírselo, porque después que vio las fotografías, se quedó demasiado absorto en sus pensamientos
- No lo culpo.
- Porque... dijo mirando fijamente a Chikane.

Chikane se acuerda que no le había dicho nada de su verdadera profesión, aunque juraba que era conocida mundialmente, estaría segura que su pequeña sabría a que se dedicaba, además de que había visto una revista de música en su departamento o cuando casi se lo confiesa en la Torre de Tokyo el día de ayer.

- Dime una cosa Himeko. Sabes tú a actividad me dedico.
- Pues eso justamente estaba pensando el día de hoy, en cómo pasarías tu día.
- Y dime en que pensaste?
- Pues bueno, pensé que podrías trabajar en una de las empresas de tu familia.
- Te equivocas, pensaste en algo más.
- Sí, también pensé que podrías ser una tenista profesional.
- Eso no es del todo incorrecto, pero no eso no es.
- Bueno por último pensé que podrías ser equitadora o una experta en el tiro al arco.
- Estás nombrando “casi” todo mis pasatiempos de mi vida pasada y ésta, pero te faltó la más importante de todas.
- Cuál es Chikane-chan?
- P-I-A-N-I-S-T-A, lo dijo lentamente y marcando cada letra.
- En serio, pero no se porque no pensé en esa, ahora que recuerdo, me gustaba tomarte fotografías, mientras lo tocabas, aunque no sabía mucho de música clásica, siempre me sentía tan feliz al escucharte.
- A lo mejor lo olvidaste porque...

Chikane podía intuir el motivo, ese día infame en que le robó a la fuerza la inocencia de Himeko, se encontraba tocando el piano, pero no se lo quiso decir.

- Porque puede ser, Chikane-chan.
- Pues no lo sé Himeko, además suponía que era lo bastante famosa como para que lo supieras a través de la prensa, además viste una revista, que estaba en mi departamento, en donde salía publicado un artículo sobre mi último concierto y donde se daban a conocer a los nuevos prodigios de la música.
- Pues al parecer no alcance a verlo, cuanto lo siento, además no soy adicta a la música clásica, es más me hacen dormir.

Himeko no alcanzó a dimensionar sus palabras, como podía decir que el tipo de música que toca Chikane-chan, la hacia dormir, es lo mismo que le dijera que su música es aburrida.

- Lo siento Chikane-chan, no quería decir lo que dije.
- No tienes de que disculparte, es más me encanta tu sinceridad. Además ahora ya sabes porque te siguió Aoba-kun hasta la casa, el quería saber más de ti de la persona que conquistó el corazón de la “princesa de hielo”
- Princesa de hielo?!
- Ese es el apodo que me dieron los reporteros.
- Y por qué?
- Pues porque sabían que había rechazado a un montón de pretendientes que se me habían declarado, durante mi época escolar y después cuando me convertí en una pianista famosa. Ninguna vez me vieron en los eventos sociales con algún hombre que me acompañara, excepto mi padre, así que supusieron que no tenía corazón o que no me interesaba el amor, además cada vez que asistía a esas fiestas mi semblante era frío incapaz de demostrar algún tipo de sentimiento, es como si me faltara algo para estar completa, y cuando te vi, supe la razón.
- En serio?!.
- Es la verdad, completaste mi existencia, yo una persona que siempre lo tuvo todo, pero que le faltaba lo más importante, el AMOR.
- Si hubiese sabido que eras famosa, no había aceptado que Aoba-kun me acompañara solo para averiguar algo más sobre ti.
- Eso ya no importa, además pienso que para él fue peor.
- Porque Chikane-chan?!
-Porque se debe estar preguntando como una hermosa niña de cabellos dorados pudo enamorar a la princesa de hielo y de como nos conocimos.
- Tienes razón, si supiera la verdad no lo creería, dijo mostrando una amplia sonrisa.

Chikane observó su reloj, ya eran las diez de la noche, era tarde y tenía que regresar a su departamento, el día de mañana tenía que continuar afinando unos detalles, para el día viernes.

- Himeko ya es tarde me tengo que ir.
- Pero, porque no te quedas, es peligroso salir a esta hora.
- No lo creo, además no toma mucho tiempo en llegar hasta donde vivo, además mañana tengo que levantarme temprano y necesito descansar.
- Además .... hizo una breve pausa... es tu castigo.
- Otra vez con eso del castigo, eres mala Chikane-chan.

A Chikane le costaba un gran esfuerzo separarse de su ángel hermoso, pero también quería que la extrañara, así su reencuentro sería mucho mejor, entonces imágenes se agolparon en su mente, cual de todos más agradables lo que tuvo como resultado un sonrojo en sus mejillas.

- Estás bien.
- Si no te preocupes, nos vemos mañana Himeko.

Se aproximaron a la puerta, antes de que Chikane se alejara completamente de Himeko y partiera rumbo a su departamento, le dio un beso apasionado, claro tenía que irse con un buen recuerdo.

Himeko no tuvo más alternativa que preparar sus cosas para un nuevo día de trabajo y tomar una ducha antes de irse a dormir.

Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   5/8/2008, 21:28


Al concluir de pensar en los sucesos de la noche, ya había pasado casi media hora, ya era la hora de almorzar, esta vez esperaba que Mamoru Aoba no la acompañara, no quería verlo, no porque era una persona rencorosa, sino porque su princesa la había castigado y la había dejado durmiendo sola, justo ahora que se había acostumbrado con su presencia, además se recriminó así misma por su torpeza de no haberle pedido su número telefónico, otra vez.
__________________________________________________________________

Chikane despierta gracias al ruido de su despertador, ya son las 7:00 am le espera un día muy ajetreado, tenía una reunión planificada para ese día. Por instinto se dio vuelta para mirar al lado izquierdo de su cama para ver a ese adorable ángel dormir, pero cuando lo hizo, se encontró sola, entonces en su boca se dibujo una leve sonrisa pensando en que se había acostumbrado a tal agradable presencia, se culpo por haber rechazado la invitación de quedarse con Himeko, pero era inevitable, este día iba hacer muy agotador, y por supuesto pensó que era mejor así, que su reencuentro iba a ser de lo mejor.

Decidió salir pronto de su cama, se fue a dar una ducha y se vistió de manera formal, con un vestido color lila con una pequeñas aplicaciones en la altura de sus senos, con dos tirantes en forma de trenza, con zapatos de blancos, su cuello adornado por un pañuelo de color más claro que su vestido y debajo de este por supuesto estaba su collar. Su pelo solo lo dejo caer de manera natural, adornado solo por una cinta blanca. Finalmente para cubrirse eligió una chaqueta blanca y tomo una pequeña cartera blanca donde sólo llevaba su celular y su chequera.

La reunión a la que tenía que asistir era con su manager, al cual lo había visto el día de ayer, después de que fue a su casa para hablar con Otoha-san. Como su representante no tenía el suficiente tiempo para atenderla la citó muy temprano en la mañana en la cafetería Crown que está ubicada en el centro de la ciudad, su cita se llevaría a cabo a las 8:30 am, apenas se abrieran las puertas del local.

Como había recibido tan buena educación, Chikane llego unos diez minutos antes, los que fueron gastados en repasar la lista de cosas que tenía que realizar y los temas en concreto que tenía que tratar con su representante.

Exactamente a la hora se abrieron las puertas, permitiendo la entrada de Chikane, y otras personas que se encontraban en ese mismo instante, pero no estaba la persona a quien espera la princesa.

Eligió la mesa más cercana al gran ventanal que daba a la Avenida, un mesero se acerca para entregarle la carta, estaba leyendo los distintos menús cuando se acerca hasta ella Motoki Arima, un tipo de tez blanca, ojos marrones, los que estaban detrás de unos pequeños lentes ópticos rectangulares; pelo castaño claro, de gran estatura, estaba vestido con unos pantalones negros, camisa blanca,
chaqueta del mismo tono que sus pantalones. En su mano derecha traía un portafolio en la otra estaba hablando por su teléfono celular.

Cuando se dio cuenta de la presencia de Arima-kun, porque lo escuchó hablar por teléfono, depositó la carta en la mesa y le hizo una seña con la mano, para que fuera hacia donde estaba ella. Apenas la vio él fue hasta donde estaba Miya-sama y la saluda cortésmente, aunque se conocían desde hace años, desde la época en que Chikane era tenista, jamás la había tratado como una persona cercana siempre se dirigía con respeto.

- Buenos días Miya-sama, lamento haberla citado tan temprano, dijo con una voz fuerte y profunda.
- Buenos días Arima-san, tú sabes que siempre me levanto temprano, me quedó esa costumbre desde que entrenaba casi todas las mañanas. Además puedes llamarme por mi nombre, no sé cuantas veces te he dicho lo mismo.
- Discúlpeme es que es mi costumbre Chikane-san, finalizó con una leve sonrisa.
- Bueno entonces empecemos la reunión.
- No le gustaría pedir antes el desayuno, es mejor así, porque creo que esta reunión será algo extensa por lo que me alcanzó a comentar el día de ayer.
- Estoy de acuerdo contigo, entonces llamaré al mesero para que tome nuestras órdenes.

El mesero que no estaba muy lejos de la mesa , se apresuro hasta donde estaban los clientes que estaban solicitando su presencia. Después de que les tomó las órdenes se alejo de la mesa.
El mesero no se demoró mas allá de 10 minutos en traer el pedido, lo repartió y de nuevo se alejo para atender a las demás personas que se encontraban en Crown.

El tema principal de la reunión era afinar los detalles del concierto que estaba programado para el día viernes en la noche, aunque Chikane se había ido de su casa, esto no implicaba que dejaría de lado su carrera, pues las entradas habían sido vendidas sólo en una semana hace ya un mes. El evento se llevaría a cabo en el teatro de la ciudad llamado “Tokyo Opera”. Les faltaba por designar el orden de los temas que iba a interpretar y de quién esta vez la iba acompañar en uno de esos temas, tenía varios candidatos, Chikane los conocía a cada uno, ya había tenido el privilegio de compartir el escenario, pero no estaba aún segura con quien.
Gracias a la ayuda de Arima-kun, finalmente decidieron quien sería aquella persona, después de su reunión, su representante lo llamaría para que aceptara la propuesta.

Cuando el tema del concierto estaba finalizado, aún quedaba otro, pero no menos importante que éste, uno que afectaría la vida de su pequeño ángel y ella.

- Con respecto al otro tema, que has podido averiguar, Arima-san.
- Estuve en contacto con un amigo mío que conoce mejor de ese tema, dijo que podía atenderla la próxima semana, si quiere le entrego su número para que acuerden una cita.
- Gracias Arima-san, creo que dentro de esta semana lo contacto.
- Creo que no tenemos ningún otro tema pendiente, Chikane-san.
- Así es creo que es todo, gracias por reunirte conmigo personalmente.
- Por usted, no es ningún inconveniente.

Nuevamente llamaron al mesero para que les trajera la cuenta, como todo buen caballero, Motoki Arima se encargó de cancelarla.

Estando en la entrada se despidieron, a Arima le esperaba un largo día y Chikane quería visitar algunas tiendas para regalarle algo especial a su amada Himeko.

____________________________________________________________
Por fortuna, para Himeko su tarde había pasado un poco más rápida que la mañana, estaba algo aburrida pues no tuvo que salir de ese edificio, ella quería disfrutar de la ciudad especialmente del hermoso día, pero no pudo, sabía que esta semana no iba a salir a tomar fotografías. Y estando en su pequeño escritorio no ayudaba demasiado, lo bueno era que tenía un laptop, en él pudo buscar información de su princesa.

- Realmente es muy famosa Chikane-chan.

Había leído una gran cantidad de artículos de prensa y revistas, en todos ellos la elogiaban por su desplante en el escenario en su calidad como artista y también por
su belleza.

También había encontrado artículos de ella cuando era tenista, en su época escolar,
éstos también contenía alabanzas hacia ella.

Lo bueno de esto es que Himeko no supo del hecho trágico que le sucedió a los 16 años, algo que cambió su vida.

- Me hubiese gustado saber todo esto antes, así nos hubiéramos reunido antes, dijo soltando un leve suspiro.

No se dio cuenta de que ya era hora de retirarse a su hogar sólo porque vio aproximándose algunos de sus compañeros para despedirse de ella, que supo que finalmente se podía ir a su casa. Raudamente apagó el laptop, ordenó sus cosas tomo su chaqueta y se fue rápidamente hasta el ascensor, para su suerte aún no estaba colmada su capacidad. Nuevamente corrió hasta la parada de autobuses y otra vez la suerte le sonrió el autobús que le servía para llegar hasta su departamento, se estaba aproximando. Lo malo es que se demoraría más de media hora en llegar.

__________________________________________________________________
Chikane ya estaba en su departamento, le había sido difícil conseguir el obsequio, no sabía de cual de todas la opciones que el encargado de la tienda le estaba sugiriendo, todas tenía diferentes características y precios. A ella el precio no le importaba sólo quería tener la mejor, lo bueno es que el encargado sabía de ese tema y le dijo que la que se había llevado era la mejor del mercado.

El obsequio estaba sobre la mesa de centro, pero aún no decidía si ir hasta el departamento de su ángel o esperarla. Mientras decidía que hacer se fue a cambiar de ropa.
__________________________________________________________________

Al fin había llegado hasta su destino, obviamente, no fue hasta su departamento, sino al de Chikane-chan, otra vez corrió algo inusual en Himeko, odiaba hacer ejercicios, pero por su princesa era capaz de hacer cualquier cosa.

Cuando estuvo en frente de la puerta, esperó algunos segundos, para poder regularizar su respiración, cuando lo logró y estaba a punto de tocar la puerta esta se abre.

- Himeko!?
- Chikane-chan!?

No le importó dejar caer el bolso, sólo se abalanzó hasta su Chikane-chan y le dio un beso profundo pero suave. Chikane le respondió rodeándole la cintura y apretándola fuertemente.

Después de que rompieron el beso, Chikane le dijo que recogiera su bolso y que la esperara con los ojos cerrados.

No estando más allá de la entrada, Himeko se pregunta porque le dijo que mantuviera cerrado los ojos.

- Acaso me tiene una sorpresa, pero no debería, ayer estaba en mi departamento con una deliciosa cena, además creo que aún me tiene castigada.

Sus pensamientos se esfumaron cuando oyó a la princesa decirle que abriera sus ojos.

Cual fue su sorpresa al ver una caja envuelta en papel de regalo adornada con una cinta roja.

- Que es esto?!
- Pues ábrelo y lo sabrás

Con cuidado desato la cinta y rompió el papel que cubría la caja, cuando le fue revelado su contenido, sus ojos amatistas se llenaron de lágrimas de felicidad, Aunque hubiese trabajado durante un año completo no sería capaz de reunir el dinero suficiente para comprarse esa cámara fotográfica.

- Te gustó la sorpresa Himeko?
- Mucho, era lo que más anhelaba, pero no tenía el suficiente dinero para comprármela.
- Me alegro de haber acertado en comprártela, la verdad es que no se nada acerca de cámaras, la experta eres tú.
- Pero porque me la regalas, sabes que para nuestro cumpleaños aún faltan unos meses.
- Eso lo sé, es por otro motivo.
- Que puede ser?
- Eso es un secreto, pero lo sabrás pronto. Le dijo mientras pellizcaba una de sus mejillas.

Después de mirarla por algún tiempo, Himeko devolvió la cámara fotográfica a su caja, quería agradecerle a Chikane por ese fabuloso regalo.

Lo que sucedió fue lo que estuvo pensando Chikane en el momento que le dio el castigo, comprobó que no podía dejar de tocarla y besarla y se prometió que nunca más le iba a imponer ese castigo, que al final, era un cruel castigo para ella.

CONTINUARÁ...


________________________________________________________________________________________________________

Y aquí tienen un nuevo capítulo, como dije uds postean y yo subo el próximo.......

Espero les haya gustado el cap...

y Grax por leerlo
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   6/8/2008, 21:24

que lindo


q romantica es chikane


me encanta como escribes


pero me molesta ser la unica q postea ::congelado:: ::mons::


conti conti
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   7/8/2008, 20:30



Capítulo 10: "The Concert"


Estaba comenzando un nuevo día en la ciudad de Tokyo, el tiempo era bastante bueno gracias al sol radiante, por las ventanas del departamento de Chikane se asomaba una hermosa luz. Se había despertado gracias a la alarma de su reloj despertador, la hora, las 6:30, porque tan temprano, tenía que ensayar casi todo el día, el motivo, la sorpresa que le iba a dar a su Himeko el día viernes y hablando de ella, volteó su rostro hacia el lado izquierdo y encontró a su hermoso ángel durmiendo plácidamente, ni siquiera había escuchado la alarma, bueno no es su culpa, sabía que habían dormido muy poco, anoche nuevamente pudo sentir las caricias, besos, gemidos y abrazos de su amada. Realmente le hubiese gustado quedarse todo el día con ella, pero ambas tenían obligaciones que cumplir, así después de observar el rostro del Himeko, se levantó para iniciar un nuevo día miércoles.

Ya son las 7:00, estaba lista para marcharse, pero no quería despertarla, sabía lo perezosa que era y además le faltaban algunas horas de sueño, así que le dejo una nota en la mesa de centro, volvió al dormitorio para verla por una última vez antes de partir, no sabía como puede lucir tan linda, sólo quería besarla, pero no quería perturbar su sueño, así que optó por darle un leve beso en la frente, cuando lo hizo, Himeko se voltea y pronuncia dulcemente Chikane-chan. Eso es suficiente para recordar durante el día de hoy, pensó.

Himeko en un principio se encontró confundida, no sabía donde estaba, sabía que no era su departamento, lo único que recordaba era que anoche había tenido una muy buena noche porque pudo disfrutar nuevamente de la compañía de su amada princesa, pero lo que le extrañaba era que al despertarse no se encontraba a su lado. Quizás está en el baño tomando una ducha, pensó. Entonces Himeko se levanta, pero no escucha el ruido de la ducha, decide ir hasta la cocina pero tampoco está, finalmente decide ir hasta la sala y vio una hoja encima de la mesa, la toma y comienza a leerla.

Mí querido ángel:

Perdón por no encontrarme contigo, pero el día de hoy tengo cosas realmente importantes que tengo que hacer. Realmente quería ver tus hermosos ojos amatistas mirándome, pero no quise despertarte te veías tan linda durmiendo que no quise perturbar tu sueño.

Espero que hayas podido descansar, yo aún estoy cansada, pero realmente feliz.

Que tengas un buen día

Con amor Chikane.


Inmediatamente después de leer la pequeña nota, se ruborizó, claro que había descansado pero no lo suficiente, pero estaba feliz de lo que había sucedido anoche y una vez más en la mente de Himeko se formaron las imágenes de las demostraciones de amor que habían tenido, entonces sacudiendo su cabeza Himeko, decidió volver a la habitación, para su buena suerte aún era temprano lo que le daba tiempo de ir hasta su departamento para cambiarse e ir a su trabajo.

Ya estaba lista para partir, y una vez más se reprocho así misma por no haberle pedido el número a su princesa o ella haberle dado el suyo.

______________________________________________________________

En la ciudad las personas ya se dirigían hasta sus trabajos, se sentían los motores de los autos, las diferentes tiendas estaban recién abriendo para recibir a sus clientes, en resumen, otro día estaba comenzando en la metrópolis.
En “Tokyo Opera” sólo habían tres personas y se escuchaban las notas musicales, provenientes de dos instrumentos, uno de ellos un hermoso piano de cola, color negro y el otro un violín. La persona que estaba tocando este maravilloso y pequeño instrumento musical era nada más y nada menos que la famosa Misa Kaioh, una mujer refinada, con ojos verdes claros, su cabello de color castaño llegaba hasta la mitad de su espalda, su tez blanca y de estatura mediana, ella provenía de una familia de músicos, aunque era la única de sus hermanos que tocaba el violín. Ella fue la persona escogida para acompañar a Chikane en el concierto. Aunque ambas tenían la misma edad jamás habían tenido la oportunidad de participar en un concierto, sus apretadas agendas jamás se lo permitieron, hasta ahora.

- Eso fue increíble, dijo Motoki Arima.
- Gracias Arima-san, dijo Misa Kaioh.
- Eres muy bueno adulando Motoki-san, dijo Chikane.
- Sólo dijo la verdad, aunque es la primera vez que ensayan juntas, su sincronización y ejecución de esta pieza musical ha sido realmente brillante.
- Y eso que recién comenzamos con el ensayo, aún nos queda mucho más que practicar y sólo nos queda el día de mañana Motoki-san, dijo Chikane.
- Es cierto, el día del concierto está muy cerca, solo espero que mi desempeño no defraude a ud, Miya-sama.
- Creo que ya te había dicho que puedes llamarme por mi nombre Misa-san.
- Lo siento es la costumbre.
- Bueno las dejo solas con su ensayo, recuerden que pueden ocupar las salas hasta las 17:00 hrs., recuerden tomar algún descanso no quiero verlas agotada para el día viernes, y recuerde Chikane-san que tiene que confirmar su reunión con Jin Fukuda, mi amigo. Adiós Kaioh-san, adiós Chikane-san. Nos vemos mañana.
- Gracias por recordármelo y nos vemos mañana.

Después de que dejo la sala de ensayo, Kaioh-san, también dejo aquella habitación, la razón, es que ambas iban a interpretar un solo ese día.
Misa Kaioh lo haría al comienzo de espectáculo y Chikane sería la encargada de cerrar el concierto.

Cada una ensayaba con pasión y determinación, cada una tenía motivos para hacerlo, Misa siempre ha admirado a Miya-sama y estaba realmente feliz de poder tocar junto a ella y Chikane quería darle una gran sorpresa a su bello ángel. Tanta es la concentración de ambas que ninguna de las dos se percató que ya era la hora de descansar e ir a almorzar, gracias a que antes de marcharse Motoki-kun le aviso a una de las personas que trabajaba ahí que les recordara a cada una que tenían que tomar un descanso. Él conocía muy bien la concentración de Chikane-san, ella era capaz de ensayar hasta las 17:00 hrs. sin parar, por eso tuvo la precaución de tomar esa medida.

Tan pronto como fueron interrumpidas en sus respectivos ensayos, ambas se encontraron en la entrada del edificio para dirigirse a almorzar a un restauran cercano.

______________________________________________________________

Aunque su jefe le había dicho que no tenía que salir del edificio para tomar fotografías durante estos días, Himeko tuvo una oportunidad de salir, aunque ella esperaba que fuera para tomar fotografías en la ciudad, no que tuviera que hacer la labor de junior, pero no le importó, ella quería salir y distraerse un poco, su misión era ir hasta un laboratorio de revelado e ir a buscar un sobre con las fotos para un artículo para la próxima edición de la revista. Generalmente las fotografías son reveladas en la misma revista o por el fotógrafo que las tomó, pero esta vez, su colega las revelo en ese lugar debido a que no contaba con mucho tiempo para revelarlas el mismo y sabía que la habitación de revelado de la revista estos días estaba ocupada así decidió dejarlas ahí.
Lo único malo es que se perdería algo de su hora de almuerzo.

Después que recogió las fotos, aprovecho la oportunidad de pasear y visitar algunas tiendas, no entró a ningún restauran porque ya había almorzado, pero casi entra en uno cuando vio a alguien muy familiar conversando tranquilamente con ella. Esa persona familiar era su adorada princesa, su primera reacción era ir corriendo y abrazarla, pero después de pensarlo por unos segundos, creyó que no era lo mejor, porque era un lugar muy elegante y pensó que por su forma de vestir no la dejaría entrar, lo segundo es que ya era hora de regresar hasta su trabajo y por último ambas personas se estaban retirando, así que era mejor esperar.

Ya se había terminado su hora de descanso cuando ambas decidieron abandonar el lugar, cuando estaban próximas a salir, Chikane detiene abruptamente su andar, había visto a Himeko por una de las ventanas que da hacia la salida, lo más seguro es que la había visto y la estaba esperando, quería salir corriendo, pero no quería que supiera lo que estaba haciendo, que estaba ensayando para el día de viernes y menos explicarle acerca de la persona que estaba con ella, no quería que su sorpresa se estropeara, así que le dijo a Kaioh-san que si por favor podían retirarse por la otra entrada que da hacia la otra calle. Sin pensar mucho en la respuesta y el motivo de dicha petición, ella aceptó a irse por otro lado.

Habían pasado 5 minutos y Himeko aún seguía cerca de la entrada, estaba segura que ya tenía que haber salido, pero aún esperaba encontrarse con Chikane, pero ya se le estaba haciendo tarde, decidió dejar ese lugar e ir hasta su trabajo, ya tendría la oportunidad de preguntarle más tarde a su princesa que estaba haciendo en ese lugar y quien era la mujer que la acompañaba.

______________________________________________________________



Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   7/8/2008, 20:35



El trayecto hasta el lugar de ensayo fue silencioso, Misa no sabía como preguntarle la razón de porque tuvieron que salir por otro lado y Chikane no quería responder a preguntas sobre su vida privada.
Finalmente llegaron hasta la sala principal de ensayo, otra vez iban a practicar juntas.
Cuando faltaban pocos minutos para que fueran las 17:00 hrs. detuvieron su ensayo, todo había salido muy bien, sólo quedaban algunos pequeños detalles que tenían que mejorar pero la mayoría había resultado perfecto.
Chikane le agradeció por el ensayo y que no le preguntara sobre su extraño comportamiento cuando salieron del restauran. Misa también le agradeció por el ensayo y no hizo ningún comentario de lo sucedido en el restauran.

Después de que se despidieron a la entrada del edificio, Chikane fue directo hasta su departamento, quería tomar un largo baño, estaba cansadísima y quería pensar en como le iba a explicar que estaba haciendo almorzando con otra mujer a su ángel.

______________________________________________________________

Himeko ya se encontraba en su habitación, tirada en su cama, aún seguía pensando si de verdad había visto a Chikane en ese restauran, o solo era una visión, ya que en la mañana no tuvo la oportunidad de despedirse, pero imaginándomela conversando con otra mujer, no lo creo, dijo finalmente.

No supo como se quedo dormida, pero si sabía que alguien estaba a su lado, no creo que sea un sueño y siguió sumida en un profundo sueño.

Claro que no estaba sola, a su lado se encontraba su princesa, su Chikane-chan, la persona que amaba y que había visto esta tarde.

Chikane había llegado a la conclusión de no tocar el tema y si Himeko le preguntaba ella le mentiría, no quería arruinar la sorpresa que ha estado preparando ese día y que el día de mañana terminaría de perfeccionar, no le gustaba mentirle pero creyó que era lo mejor.

Entonces salió de su departamento en dirección al departamento de Himeko, sabía que ya había llegado del trabajo, pero lo que no sabía era que la encontraría durmiendo, al igual que la mañana no quería interrumpir su sueño, así que se acerco hasta ella muy despacio y coloco su mano en la cintura de ella, como estaba cansada el sueño la venció.

Aunque Himeko estaba segura de que era un sueño, decidió abrir lentamente sus ojos, para su sorpresa sintió la mano de Chikane en su cintura y vio ese hermoso rostro muy cerca del suyo, estaba segura de que no era un sueño, quería darle un beso pero se acordó que esta mañana había salido temprano y que de seguro estaba cansada, así que lentamente apartó el brazo de Chikane y lo dejó suavemente sobre el colchón.
Cerró la puerta de la habitación y se dirigió a la cocina ya era de cenar.
Pasó un poco más de 45 minutos y Himeko ya tenía todo listo, así que nuevamente fue hasta su cuarto y como pensó Chikane aún estaba dormida, para despertarla lo mejor era darle un beso, durante este día no había tenido la oportunidad de hacerlo. Cuando retiro sus labios de los de Chikane, ella se despertó con una sonrisa, diciendo Desearía todos los días despertarme de esta forma

- Yo igual dijo Himeko, sonriendo.
- Que hora es Himeko.
- Ya son las 20:00 hrs.
- Tan tarde, juraría que sólo me dormí durante 5 minutos.
- Debe ser porque aún estas cansada, además te levantaste tan temprano que no pude verte esta mañana, dijo con tristeza
- Pero te deje una nota explicándote el motivo.
- Lo sé pero como no estaba en mi casa en un momento me asuste, estaba desorientada y cuando te busque no estabas.
- Entonces para compensarte lo de esta mañana que te parece si me quedo.
- Esta bien pero tienes que prometerme que no me despertaré de nuevo sola.
- Te lo prometo.
- Entonces vamos a la cocina y a comer.

Pero antes de que Himeko se alejara de Chikane, la tomó del brazo y la tiro a la cama, envolviéndola en sus brazos.

- Te extrañé tanto Himeko, le susurró al oído

Y antes de que pudiera responder la silencio con un beso apasionado y Himeko le responde con un fuerte abrazo. Después de compartir durante algunos minutos aquella pasión, tuvieron que separarse para tomar algo de aire y claro para ir esta vez a cenar.
Durante la cena el incidente del restauran no fue mencionado, Chikane le dijo que estaba atendiendo algunos asuntos de su carrera y Himeko le dijo que había sido otro día aburrido en la revista.

Cuando llegó la hora de acostarse, Chikane no tomó su habitual baño, en cambio Himeko lo hizo, estaba tan cansada cuando llego de trabajar que ahora tomaría el suyo.

Transcurrido algunos minutos Himeko aparece en la habitación lista para dormir, mientras estaba dándose su baño se acuerda del incidente de restauran y decide preguntarle a Chikane.

- Ne, Chikane-chan
- Que ocurre Himeko?
- Es que quería preguntarte que hiciste a la hora de almuerzo.
- A la hora de almuerzo?.
- Si quería saber con quien estabas a la hora de almuerzo, acompañada por alguien que no había visto antes, en un restauran del centro.
- Estás segura Himeko que me viste en la tarde.
- Bueno 100% segura no, pero si te vi.
- No creo que haya sido yo.
- Porque?, no creo estar tan loca para imaginarte a ti junto a otra persona.
- Para que sepas, almorcé con mi representante.
- Acaso tu representante es esa mujer, la interrumpió.
- No te equivocas además me falto decirte que no almorcé en el centro sino en su casa. Mintió Chikane.
- En serio?
- Si porque, crees que te estoy mintiendo.
- NO! Pero ahora que lo dices me quede esperando a la salida y no te vi salir.
- Ves, te confundiste.
- Eso creo, pero todavía no entiendo porque creí verte a ti con otra persona.

Chikane, se fijo que Himeko lo que mas quería saber era acerca de la persona que la acompañaba. Puede Himeko sentir celos, no lo creo además ese tipo de sentimiento no van acorde con su personalidad, pensó. Para asegurarse se lo pregunto directamente.

- Contéstame una pregunta Himeko.
- Si.
- Estás celosa.
- Ah, celosa yo?! No por ningún motivo.

Cuando le contesto su tono de voz no era el mismo, su tono demostraba nerviosismo, Chikane estaba segura que no le había dicho la verdad, pero en vez de molestarse solo se rió ya que ella le había mentido a pesar de ser por una buena razón.

- No me crees, Chikane-chan.
- Claro que te creo, tú no eres del tipo de persona que pueda albergar ese tipo de pensamientos.

Cuando termino de hablar Himeko ya se encontraba entre sus brazos, era tan agradable su aroma que por unos momentos dejo descansar su mejilla derecha encima de la cabeza de su ángel y cerró sus ojos, Himeko le devolvió el abrazo y sintió su calidez.

Pasados algunos minutos deshicieron el abrazo, solo para acomodar sus cabezas en la almohada, luego se volvieron a abrazar y se quedaron dormidas.

El día jueves no fue muy diferente al día anterior, Himeko se fue hasta su trabajo y Chikane se fue a ensayar, claro que hoy se fue mas tarde y cumplió la promesa de quedarse hasta que su adorado ángel despertó.

El ensayo había sido perfecto, todo estaba listo para el día de mañana, el orden de las obras que iban a interpretar, las luces, su vestuario, todo. Solo tenía que esperar a que llegara el día de mañana.

Esta vez se fue directo hasta su departamento, el día había sido agotador y mañana quería tener toda su energía para que el espectáculo fuera brillante, aunque había tocado en muchas oportunidades esta vez era distinto, ni siquiera en el concurso del año anterior donde ganó el galardón en su categoría, había estado tan ansiosa y nerviosa antes de un concierto. Lo bueno fue que le dijo a Himeko que no podía quedarse en su departamento ya que tenía que madrugar nuevamente, aunque Himeko le había insistido en que no importaba despertarse una vez más sola, Chikane termino por convencerla.

- Solo espero que todo salga como lo he planeado, dijo antes de dormir.

_____________________________________________________________

Himeko el día de hoy se retiro temprano de la revista, tenía que asistir al evento que le habían avisado a principios de semana.

- Al fin llegó el día, después de esto podré ir a tomar fotografías a la ciudad o a donde me diga el jefe. Espero no aburrirme en el concierto, finalizó su pensamiento antes de ingresar a tomar un baño.

En 45 minutos Himeko está lista para encontrarse con su compañero Aoba-kun, el jefe les había dicho que era mejor que llegarán juntos, ya que Himeko es la primera vez que asistía a este tipo de espectáculo y debido a la gran cantidad de gente que iba a acudir a dicho lugar era mejor que fuese acompañada.

Mamoru Aoba la estaba esperando a la salida del departamento en un taxi, estaba vestido con un traje negro y su solapa era adornada por una rosa roja.

Himeko bajo despacio las escaleras, no quería arruinar su vestido, lo bueno es que la cámara que le regalo Chikane cabía perfectamente en la cartera y que prácticamente no se notaba que la llevaba. Iba con un vestido rojo sin tirantes, que le llegaba hasta los tobillos, sus zapatos eran de color un poco más oscuro que su vestido, en su cuello una cinta roja adornada con una rosa y para finalizar una chaqueta blanca. Su pelo iba suelto, solo dos pequeñas horquillas lo adornaban.

Cuando Aoba-kun, la vio no podía creer lo hermosa que se veía, pero sabía que ella se había arreglado para ver a su pareja, pero lo que él no sabía que Himeko jamás se enteró a quien iba a ver esta noche.

_______________________________________________________________

Chikane estaba más nerviosa de lo habitual, se imagino que iba a estar nerviosa pero no a ese extremo, para su suerte estaba acompañada de Motoki que gracias a su conversación la hizo relajarse un poco. El motivo de su nerviosismo era que le había pedido a su representante que ubicara a Himeko en la primera fila, ella sabía que la prensa tenía sus asientos en la platea, muy lejos como para verla. Además le pidió que le avisara cuando llegara.

____________________________________________________________

Himeko no entendía porque iba a estar en ese lugar, no tenía ningún motivo, le dijo al acomodador que estaba equivocado, pero él al preguntarle por tercera vez si su nombre es Kurusugawa Himeko, ella una vez más asintió, así que decidió acompañarlo hasta la primera fila exactamente en el centro de ella.

Mamoru solo se rió entre dientes por la insistencia de su compañera en pensar que el acomodador esta equivocado, realmente no tiene idea de la razón, que bueno que no le mencione nada de la persona que iba a tocar esta noche, sino que me hubiese hecho Miya-sama, por algo lo mantuvo en secreto pensó.

________________________________________________________________

Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   7/8/2008, 20:37


El espectáculo estaba por comenzar las luces del “Tokyo Opera” se habían apagado, solo las luces laterales alumbraban a los espectadores, muy lentamente el telón iba subiendo para mostrar en el escenario un piano de cola en el medio y a una bella mujer delante de él. Ella iba acompañada de su violín.
Un hombre estaba al costado del escenario para darle la bienvenida al público y presentar al músico. Dijo que ella tocaría un solo y después el otro músico se uniría a ella. Y así fue como comenzó a sonar la bella melodía del violín, Himeko cuando vio a Misa Kaioh le encontró algo familiar, que ya la había visto antes pero no se acordaba donde, dejo de pensar en eso y solo se entregó a la bella melodía que provenía de aquel instrumento. Antes de terminar con la interpretación Himeko se acordó que estaba ahí por motivos de trabajo así que le sacó un par de fotos, sin flash para no molestarla y no molestar a las personas que se encontraban disfrutando del espectáculo. Agradeció una vez más de tener esa fabulosa cámara, tenía un modo en que se podían tomar fotos con poca luz y su calidad no sería diferente a tomarlas con flash.
Cuando termino con su interpretación el anunciador comenzó a dar una pequeña biografía de la persona que se uniría a la señorita Misa Kaioh en este espectáculo, nombró algunos galardones que había ganado y alabó la manera de tocar el piano.

- Les dejo con uds. a la señorita Himemiya Chikane. Finalizó

Himeko cuando escucho el nombre de su princesa casi da un grito descomunal, para su fortuna su mano derecha fue más rápida que su boca. No podía creer que al evento que tenía que asistir por motivos de trabajo era para ver a su Chikane-chan tocando el piano. No podía creer como nunca se enteró ni tampoco porque no le había dicho nada. Eso no importaba esta ahí, frente a ella, con un vestido negro que realzaba su belleza.
Chikane mostraba una pequeña sonrisa al ver el rostro confundido de Himeko, su plan había resultado, Himeko estaba donde ella quería que estuviese y sobre todo que no supiera que ella iba a tocar.
Después de unos minutos Himeko se calmo, solo un poco su Chikane se veía tan hermosa que sus mejillas se tornaron rojas y no podía apartar la vista de ella, se tranquilizó un poco más cuando ambas comenzaron tocar. Aunque a Himeko el tipo de música no era uno de sus favoritos no pudo dejar de escuchar atentamente a esa melodía tan hermosa que emergía de ambos instrumentos, tampoco a la manera de tocar de su princesa, se veía tan hermosa que por unos minutos ni parpadeo.

Casi a los 15 minutos de que comenzó a tocar, Himeko se acordó que tenía que tomarle fotografías, gracias a la cámara pudo hacer un zoom y ver el hermoso rostro que tenía Chikane en ese momento, gracias a las luces pudo ver más en detalle de los movimientos que hacía cuando estaba tocando, realmente hermosa.

Pasó un poco más de hora y media y el concierto estaba por finalizar, cuando ambas terminaron de interpretar su último tema. Cuando una vez más el anunciador se encontraba a un costado para decirle a los espectadores que faltaba el solo de Miya-sama y que tenía una sorpresa para ellos, mientras una persona colocaba un micrófono cerca del rostro de Chikane.

- Tengo el placer de anunciarle que esta noche, Miya-sama no sólo tocara el piano sino que por primera vez cantara y no solo eso interpretara un tema creado por ella.

No sabía que Chikane-chan cantara, pensó Himeko.

Todo estaba listo, las luces estaban concentradas en el piano, ya se había retirado del escenario Misa Kaioh en medio de aplausos y el anunciador había terminado de presentarla, Chikane hace uso del micrófono para decir lo siguiente.

- Muy buenas noches, espero que hayan disfrutado de nuestra música junto a Misa-san y como escucharon esta noche será la primera vez que toque el piano y cante, el motivo es que al fin encontré el motivo para que vivir, encontré aquella nota faltante en mi partitura, al fin encontré a una persona a quien entregarle mi corazón, al fin encontré mi felicidad. Espero que disfruten mi interpretación.

Himeko se quedó congelada en su asiento esas palabras era lo más hermoso que había escuchado, solo quería salir de su asiento para abrazarla y besarla, pero sabía muy bien que tenía que mantenerse en su lugar y escuchar la canción. Mientras se calmaba escuchó un pequeño murmullo, solo alcanzo a entender un par de palabras, quien sería el hombre capaz de conquistar el corazón de la princesa de hielo, Himeko sólo curvó un poco sus labios, cuán equivocados estaban todos ellos. Se acomodo para oír a su Chikane cantar.


(N/A: Lo próximo que leerán será la canción que escribí para este capítulo, es la primera vez que escribo una, quería que a través de esta canción Chikane expresara todo el amor que tiene para Himeko, hago esta nota para que cuando lean la letra lo hagan mientras escuchen el tema Chikane no theme en su versión piano que está en el OST de la serie, es muy bonito, sino saben cual es, es el tema de fondo que sale en el capitulo 6 "Tú , que eres el Sol" mientras Chikane, Himeko y Souma estan en el techo del edificio hasta que recuerda cuando estaban buscando el lugar donde vive el cachorro y este juega en el charco de lodo, por último decir es que no creo que la duración del tema este acorde con la letra, bueno no soy músico pero hagan el intento de hacer lo que les dije, yo no lo he comprobado. Sin más que decirle les dejo leer)



“Nuestra promesa”

Nos conocimos cuando aún éramos estudiantes
todavía recuerdo bien donde te vi la primera vez
fue un encuentro destinado o solo una casualidad
desde que nuestras miradas se encontraron
no pude dejar de pensar en ti.

Pero sabía que este sentimiento era incorrecto
que no podía convertirse en realidad
pero aún así quería estar contigo
y cada día encontraba un momento para estar a tu lado

Pero tú pensabas en otra persona
esa persona que te llevaba de mi lado
aunque yo me conformaba con tu felicidad
quería que esa felicidad fuera conmigo

Y llegó el día de la ardua batalla
luche contra mi propio sentimiento
pero sabía que no podía ganar
que todo acabaría pronto

Me encontraba en la más absoluta oscuridad
lágrimas fluían con dolor
pero tu rostro lo veía con claridad
y pensaba en nuestro adiós con amor

Ansiaba escapar de mi destino, de nuestro destino
un cruel destino de amor y de despedidas
terminar con aquel maldito sacrificio
y encontrarnos en aquel íntimo lugar

Y mi deseo se hizo realidad
al fin me escape de ese maldito lugar
nos reencontramos en medio de la ciudad
y al fin te pude volver a abrazar

Al fin estamos libres para amarnos
al fin nos hemos liberado de las cadenas del destino
porque al fin viviremos en plenitud, sólo tu y yo
porque siempre seré la luna que te alumbra en la oscuridad
y tú serás el sol que brille con amabilidad
no lo crees así mi amor, mi Hi no Miko



Himeko no supo en que momento comenzaron a deslizarse por sus mejillas, las lágrimas, no podía creer lo que Chikane había cantado era su historia un historia de amor pero también de sufrimiento, con la canción un montón de imágenes se recreaban en su mente, y un dolor en su pecho apareció justo donde estaba su cicatriz.

Solo porque la había cantado unas veces antes, Chikane no lloró, pero que cada vez que la interpretó un dolor aparecía en su espalda, donde estaba la marca en forma de luna. Cuando se recupero su mirada fue para su amado ángel dorado, vio que estaba llorando, lo único era en ese momento era estar a su lado para reconfortarla, pero si lo hacía de seguro que ya no iba a tener tranquilidad, todo el mundo querría saber quien era esa mujer que había conquistado su corazón y eso era lo último que quería que perturbaran su felicidad que habían logrado al fin.

Ninguna se percató de la gran cantidad de aplausos que sonaban en ese momento, a Chikane solo le importaba que todo había salido perfecto y que su amada había estado allí para escuchar su canción. Ahora lo más importante era dar las gracias a las personas por haber asistido y acudir a la reunión con la prensa, sabía que le preguntarían quien era la persona que amaba, bueno más bien a la mujer que amaba, eso quedo claro con las últimas palabras de la canción.

Así que una vez más agarró el micrófono y les dio las gracias por la asistencia al concierto y por los aplausos que había recibido.

____________________________________________________________

Solas en el departamento de Chikane, Himeko aún no podía creer que había asistido a un concierto de Chikane que al fin pudo verla tocar el piano nuevamente,
pero sobre lo que más pensaba era en aquella canción, esa canción que le trajo una inmensa felicidad pero también dolor, un dolor que no había experimentado desde su vida pasada.
Chikane al notar que una vez más Himeko estaba llorando, coloco sus manos en las mejillas de su amor y movió su rostro para que la mirara.

- Perdóname Himeko no quería que lloraras por mi culpa.
- No tienes porque pedirme perdón, si lo que sucedió el día de hoy es lo mejor que me ha pasado en la vida. Es sólo que cuando terminaste de cantar sentí una gran tristeza y sentí un gran dolor en la cicatriz en mi pecho.
- Y yo que pensé que ibas a estar feliz por la canción, dijo con un tono de burla.
- Claro que estaba feliz, que estoy feliz, por la magnifica canción que creaste y sobre todo por las palabras que dijiste antes de cantar.
- Lo sé Himeko, solo te estoy molestando, quieres que te cuente un secreto.
- Secreto?!
- Si, un secreto, a mi también me dolió espalda justo donde tengo la marca en forma de luna cada vez que practicaba la canción.
- En serio.
- Si incluso hoy cuando la canté en el concierto, y todas las veces pensaba porqué, pero ninguna vez llegue a una conclusión.
- Es raro entonces, a lo mejor aún estamos atadas a ese maldito destino, que no somos libres.
- No digas eso Himeko, nunca más. Dijo desesperadamente Chikane.
- Bueno. Susurró
- Lo siento, es que no quiero pensar en que sacrificaremos nuestro amor para salvar el destino del mundo.
- Tienes razón además ya no tenemos 16 años, dijo riéndose Himeko.
- Tienes toda la razón. Himeko quieres saber otro secreto.
- Otro?
- Si otro, la verdad es que el otro día te mentí cuando te dije que había almorzado con mi representante.
- QUE?!, por que lo hiciste?
- La verdad es que ese día almorcé con Misa Kaioh la violinista que viste hoy.
- Sabía que la había visto en alguna parte, cuando ella estaba en el escenario, pero no podía recordar donde, pero porque me mentiste.
- Porque no quería arruinar la sorpresa, sabía que si me encontraba contigo ibas a preguntar quien era ella y que hacia almorzando conmigo, no quería que ella estuviese involucrada en mi mentira así que opté por salir por la otra entrada del local.
- Ah, bueno si es así, entonces esta bien. Quieres saber un secreto.
- También tienes secretos Himeko? Dijo en tono burlón.
- Si solo uno, cuando me preguntaste si estaba celosa, la verdad era que si lo estaba, no puedo imaginarte que estés con otra persona. Dijo sonrojándose.
- Pero Himeko yo sería incapaz de hacer tal cosa. Además me parece extraño que estés celosa eso es algo nuevo.
- Bueno para mí también lo es.

Y así sin más palabras ambas se dieron un fuerte abrazo y compartieron algunos besos antes de dormirse, ambas estaban agotadas con la emoción de hace algunas horas.

CONTINUARÁ…



____________________________________________________________________________________________________________

No te preocupes Reika, sólo me importa que alguien lo lea, aunque seas solo tú....
algún día alguien más seguirá esta historia....

Espero que les haya gustado el cap
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   8/8/2008, 22:36

que lindoooooooo, hermoso, precioso

y la cancion que escribiste que barbara para ser la primera vez y con la musica de fon (me la baje XD y lo escuche leyendo la letra de cancion )


waaaaa

te has lucido

en verdad eres una magnifica escritora ::QUE???::


ya no importa ser solo yo con tal de leer este hermoso ff ::lala::


y que si gusto, no no me gusto ha ah, me encantoooooo ::empacho::


conti conti
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   9/8/2008, 14:55

Estoy sumamente feliz porque creo que has sido la única que siguió mi consejo y leyo la canción con el tema de fondo. Grax y como lo dije, Reika postea y yo actualizo
_______________________________________________________________________________________________________________

Capítulo 11: “Nuestro Hogar”


Ya se había cumplido una semana desde que Himeko y Chikane se encontraron en la intersección de la calle, una semana desde que volvieron sus recuerdos de una vida pasada llena de amor, sacrificio y una angustiante despedida, pero con una promesa, una promesa que era difícil de que se cumpliera alguna vez, esa promesa se había vuelto realidad y que mejor forma de celebrar todo ese tiempo juntas que el concierto que Chikane tenía programado hace meses, pero que en sólo una semana pudo crear esa magnifica canción, una canción que relata la historia de sus vidas anteriores y del dulce reencuentro que tuvieron. Ahora un nuevo día estaba por empezar, un día para seguir demostrando todo ese infinito amor que se tenían, ese amor que fue capaz de atravesar las leyes del tiempo y ese mismo amor que jamás olvidarían de nuevo.

Himeko fue la primera en abrir sus ojos, no gracias a un reloj despertador, este sonido es lo mejor que ha escuchado, eran los latidos del corazón de su hermosa y elegante princesa acompañado de su exquisito aroma. Muy lentamente fue acercando su rostro al cuello de su único amor, sus labios hicieron contacto con esa piel blanca y delicada y porque no decirlo deliciosa, primero le dio pequeños besos luego fue más atrevida hizo su camino hasta el oído de Chikane con su lengua, Chikane aún no despertaba pero si se movió un poco y murmuro algo incomprensible para los oídos de Himeko, eso no la detuvo, luego sus labios fueron besando la frente, los parpados, mejillas, la punta de su nariz hasta que fue el turno de labios, pero antes de dar el beso de buenos días, se quedo mirando el apacible rostro de su princesa, aún no entendía como habían logrado reencontrarse, cómo fue que se dieron las cosas para ese reencuentro, si ella vivía en otra ciudad y su amor era una persona adinerada que jamás viviría cerca de ella, pero al volver a mirarla, sus pensamientos desaparecieron, sólo acercó sus labios para darle el tan anhelado beso. Como siempre había sucedido, ese beso en un principio era solo un toque de ambos labios, pero a medida que el tiempo transcurría se volvía más profundo, esta vez no fue la excepción. Chikane de a poco fue abriendo sus ojos y su boca, sentía una calidez en ellos, sólo esperaba que no fuese un sueño, lo bueno es que estaba en lo incorrecto, cuando vio el rostro de la persona que le había entregado su corazón, volvió a cerrarlos para sentir mejor la sensación de esos dulces labios, abrió su boca y fue ella la que empezó con un baile sensual de ambas lenguas, a medida que el tiempo transcurrió, desde ambos labios salieron pequeños gemidos, hasta que ambas tuvieron la necesidad de separarse, sólo para recuperar el aliento.

- Sigo insistiendo que todos los días de mi vida deseo despertarme así, dijo con una voz extremadamente seductora Chikane.
- Yo también deseo lo mismo Chikane-chan, dijo sonriendo el ángel dorado.
- Dime Himeko, que haremos el día de hoy, quieres hacer algo especial, quieres que te lleve a algún lugar?
- Mmm, creo que me gustaría holgazanear todo este día, quiero estar todo el día en cama.

Para la suerte de Himeko el día de hoy, había amanecido nublado, así que no iban a sentir calor en ese dormitorio, era un día ideal para quedarse en la cama y que mejor con esa compañía.

- Como eres perezosa mi dulce Himeko.
- No es de perezosa es que viendo como está el día no tengo ganas de levantarme además, aún estoy cansada debido a la emoción del día de ayer.
- Bueno si así lo deseas, nos quedaremos en cama.

Tan pronto como termino de hablar, Himeko abrazó fuertemente a su amada, dicho abrazo fue correspondido inmediatamente y fue acompañado de un lujurioso beso.

Varios minutos han pasado, ya eran aproximadamente las 10:00 de la mañana, ambas necesitan despegarse nuevamente para tomar aire y también para alimentarse.

Chikane fue la que se levanto primero, impidiendo a Himeko salir de la cama, ya que cumpliría con los deseos de su dulce ángel y le traería el desayuno para que no tuviera la necesidad de levantarse.

- Que desea la princesa para desayunar? dijo dulcemente
- Princesa?
- Si eso es lo que eres para mí, además no te acuerdas que esa vez cuando nos encontramos en aquella playa, ya te había llamado así.

Himeko estuvo pensando algunos segundos, hasta que pudo recordar la situación.

- Ah ya recuerdo, te dije que tú tenías más aspecto de princesa que yo
- Y yo te dije que mejor sería que ambas lo fuésemos, pero volviendo al tema, que deseas para desayunar.
- Algo sencillo, un par de tostadas un jugo de naranja y un café.
- Espérame un momento que ya vuelvo con su orden mi princesa, termino diciendo con un guiño.

Han transcurrido alrededor de 15 minutos y Chikane trae una bandeja con el desayuno de ambas con una rosa roja acompañando los alimentos.

El desayuno fue agradable, aún seguían comentando lo sucedido durante la noche de ayer, todavía Himeko no entendía su falta de información, aún no se explicaba como no supo que Chikane daría un concierto donde ella tenía que asistir por cuestiones de trabajo, se convirtió en una experiencia maravillosa, por otro lado Chikane, agradecía que ella no supiera que tocaría esa noche pues la sorpresa se hubiese arruinado, también conversaron de otros temas. Cuando ya habían terminado de desayunar, Chikane dejó la bandeja en la mesa de noche y envolvió a su adorado ángel entre sus brazos. No supo cuanto rato paso, lo único que sabía era que la respiración de Himeko se había vuelto más calmada, eso le hizo pensar que se había quedado dormida. Muy lentamente retiro su brazo izquierdo para que Himeko pusiera su espalda en el colchón, su brazo izquierdo lo traslado hacia esa frágil cintura y empezó a contemplar su bello dormir. Observó detenidamente a ese pequeño ángel que llegó a iluminar su vida, aquella persona que ha sido su único y verdadero amor en por lo menos tres vidas, y está segura de que pueden haber sido más. No supo cuando su mano derecha se fue trasladando hacia el abdomen de ese ángel, pero sintió como sus mejillas iban adquiriendo un poco más de calor. No resistía tenerla a su lado y no tocarla, quería volver a sentir su piel, su calor, sus melodiosos gemidos, así que poco a poco fue trasladando su mano hasta el seno izquierdo de Himeko, lo apretó con delicadeza, en ese momento su ángel movió ligeramente su cabeza, aún seguía dormida, entonces decidió mordisquear el lóbulo de la oreja, a continuación fue besando suavemente todo el rostro de su amor, sin dejar de prestar atención a los pechos de Himeko. Cuando le dio el beso en los labios, Himeko fue lentamente despertando, cuando se dio cuenta de la situación, movió ligeramente su boca para permitir la entrada de la lengua de su princesa. Chikane al notar este movimiento se percató que había despertado y aumento sus caricias. Ambos cuerpos iban adquiriendo temperatura, ambas sintieron que las ropas le eran molestan, así que una fue desnudando lentamente a la otra. Chikane se encuentra encima del cuerpo de Himeko, su mano derecha tiene aprisionada la muñeca izquierda de su amor, su peso descansa sobre su lado derecho, su pierna izquierda actualmente es prisionera del dulce ángel. Sus labios se encuentran en el cuello de ella, besándolo lamiéndolo y dándole pequeños mordiscos, los que son contestados por suaves gemidos y su mano izquierda se encuentra recorriendo aquel adorado cuerpo. Por su parte Himeko, la mano que le queda libre esta recorriendo la espalda de la princesa, presionando ligeramente con tres de sus dedos.

A medida que la excitación iba en aumento, Chikane se va moviendo lentamente hacia abajo, recorriendo todo el exquisito cuerpo con su lengua hasta que llega hasta la feminidad del ángel, lentamente agarra sus piernas y las acomoda para que le permitan degustar ese exquisito néctar. Suavemente comienza a lamer aquella zona, y también lentamente comienzan los gemidos de su amor. A medida que degustaba el punto de placer de Himeko, iban en aumento aquellos gemidos, no quería apresurarse, quería hacerlo muy despacio, aunque ella le había rogado que fuera más rápido, quiso hacerlo lento. Cuando encontró que ya era el momento de que su ángel tocará el cielo aumento la fuerza de sus lamidos. Un gran gemido le anunció que había llegado al clímax, a los pocos instantes más néctar salio de esa pequeña flor.

Poco a poco fue trasladándose nuevamente hasta quedar mirando el rostro enrojecido de su ángel, se acomodo lo más cerca de ella y le dio un beso en cada una de sus mejillas, para terminar con uno en sus labios.

- Te amo tanto Chikane-chan
- También te amo mi Himeko.

Y estrechando sus manos, ambas se quedaron placidamente dormidas

Actualmente son las dos de la tarde, cuando Chikane se despierta y lentamente deshace el abrazo para averiguar que hora era, cuando mira el reloj, vio que ya era la hora de almorzar, recoge del suelo su pijama se lo coloca y se dirige a la cocina a preparar algo para comer. Lo que preparó fue algo sencillo, así que solo le tomo una media hora.

Una vez más vuelve al dormitorio con la bandeja con los alimentos, la deja en la mesa de noche y recoge el pijama de Himeko que estaba en el suelo.
Para despertarla le da un beso en los labios y Himeko lentamente va abriendo sus ojos. Entonces Chikane le pasa la prenda de vestir y le avisa que ya es hora de almorzar. Comieron animadamente los alimentos y conversaron de lo que podrían hacer durante la tarde, la decisión fue ver una película que Himeko quería ver hace algún tiempo en uno de los canales de cine.

Cuando llegó la hora de la película ambas estaban listas para comenzar a verla se encontraban cómodamente acostadas en la cama, Himeko tenía apoyada su mejilla en el hombro izquierdo de Himeko, tenían algunas golosinas para comer y algo de bebida.

Cuando finalizó la película, era la hora de cenar, y como había pasado con el desayuno y almuerzo, Chikane una vez más fue la encargada de preparar algo que comer, pues su ángel le pidió quedarse todo el día en cama y cumpliendo con ello, fue la encargada de levantarse y preparar los alimentos ese día.

Ya se había terminado ese pacifico día, un día donde habían compartido todo su tiempo en estar juntas y Chikane estaría segura que el día de mañana sería algo parecido pues las nubes se habían vuelto más grises lo que le anunciaba que esa misma noche llovería sino en la mañana del día domingo.

Y una vez más se quedaron dormidas en un dulce abrazo

Como lo había pensado Chikane antes de dormirse ese día amaneció lloviendo, la hora las 10:30, su ángel aún estaba durmiendo, pero el abrazo no fue deshecho en toda la noche, moviéndose lentamente Chikane se levanta no quería despertarla, cuando iba saliendo del dormitorio, escucha su dulce voz.

- Y que paso con mi beso de los bueno días, dijo con tono tristeza
- Pensé que estabas durmiendo, no quería despertarte.
- No importa, prefiero que me despiertes con un beso que sintiendo que te vas de mi lado.

A Chikane no le quedo más alternativa que volver a la cama y darle el beso de los buenos días.

- Ahora está contenta mi princesa.
- Lo estoy Chikane-chan.
- Supongo que como está lloviendo te quieres quedar nuevamente en cama el día de hoy.
- Exacto, pero no todo el día, mañana es Lunes y tengo que preparar algunas cosas para la revista.
- Espero que está vez no lleves las fotos equivocadas mi dulce Himeko, dijo con una pequeña risa.
- No me molestes con el asunto de aquellas fotos, solo voy a llevar la cámara que me regalaste que ahí están las fotos que necesito llevar.
- Hablando de eso, no las he visto aún, me las puedes mostrar.
- Prefiero que las veas impresas que por el visor de la cámara
- Como desee mi princesa, le dijo mientras le hacia una pequeña reverencia.

Una vez más preparó el desayuno, era exactamente lo mismo que ayer, es mas las cosas que hicieron ese día domingo eran las mismas que habían hecho el día sábado con la excepción de que vieron otra película y que esta vez Himeko le dio placer a la princesa de cabellos azules.

Son aproximadamente las 18:30, aún sigue lloviendo, por consiguiente Himeko decide volver a su departamento, antes de que la lluvia caiga con más fuerza.
Desde que llegó al departamento fueron contadas las ocasiones en que se levantó, ahora tenía que hacerlo, necesitaba darse un largo baño, pero no quería hacerlo sola así que le pidió a Chikane que la acompañara, y tal como sucedió hace una semana ambas limpiaron el cuerpo de la otra, para luego introducirse en la tina.
El ambiente era tan relajado de tanta calma sin preocupaciones, solo pensando en cómo sería su futuro juntas. Pero el tiempo que habían pasado en aquella tina había sido suficiente y ya era hora de vestirse. Cuando volvieron al dormitorio Himeko se dio cuenta de que la única vestimenta que tenía era aquel vestido rojo que utilizó el día viernes, así que Chikane le presta ropa adecuada para el clima que hay en este momento.

Ambas se fueron hasta el departamento de Himeko compartiendo el paraguas, el trayecto fue agradable y realmente romántico, no se encontraron con muchas personas, bueno si se hubiesen encontrado con alguien, aún caminarían con sus manos entrelazadas.

Cuando estuvieron dentro del departamento Himeko fue hasta su dormitorio, quería cambiarse de ropa, y preparar algo de comer, pues todo ese fin de semana no había hecho nada, era hora de corresponder la atención que le había dado la princesa.

Después de cenar se fue a preparar el bolso para iniciar un nueva semana de trabajo en la revista, sabía que iba a tener que entregar las fotos que había tomado el viernes, seguramente el artículo principal sería del concierto dado por esas magnificas músicos, sólo esperaba que su compañero no dijera algo sobre su relación con Chikane, ya que querrían saber de aquella persona que le había dedicado aquella hermosa canción.

Mientras Himeko se encuentra en aquella habitación Chikane ya estaba en la cama, de cierto modo se había acostumbrada a estar en cama, gracias a la petición de su ángel y quería terminar ese día de la misma forma.

Cuando Himeko va hasta su cuarto con un pensamiento, pedirle a Chikane que se quedara a pasar la noche, para que iba a volver si aún estaba lloviendo, pero cual sería su sorpresa al ver a su princesa ya acostada en su cama, de inmediato sus mejillas se ruborizaron, sí aún después de una semana y todas las veces que la había visto desnuda, aún ella reaccionaba así, aún cuando su princesa estaba vestida, pero que dejaba ver sus hermosos hombros.

De nuevo comenzó su andar, hasta sacar de su armario su pijama y estar lo más rápido posible junto a ella.

Y así se terminó aquel día, mañana comenzaría una nueva semana, con algo sumamente importante para ambas y para lograrlo Chikane tendría que confirmar la reunión con Jin Fukuda ese día Lunes.

___________________________________________________________________________________________________________



Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   9/8/2008, 14:59


La reunión se lleva a cabo en las oficina de Jin Fukuda, llevan aproximadamente media hora viendo las distintas posibilidades que le tenía preparada a Chikane Himemiya, aunque era la primera vez que se reunían, él la conocía gracias a su amigo Motoki, sabía de las exigencias de la princesa, así que hizo su mejor esfuerzo en hacer una buena presentación.

La reunión terminó a las 11:00 después de una hora de haber empezado, tanto Jin como Chikane quedaron conformes con los términos ahora solo faltaba que su ángel la viera para firmar los papeles. Eso sucedería el viernes en la tarde.
_____________________________________________________________________________________________________________


Esta semana iba mucho mejor para Himeko, estaba viendo las fotos que había tomado el día viernes, aún no decidía cuales les iba a presentar a su jefe para que las aprobara y saliera en el próximo número de la revista, en todas, su princesa salía tan deslumbrante de que si fuera ella la jefa, las colocaría todas, pero sólo podía elegir tres.

Transcurrió una media hora cuando por fin las escogió, ahora solo le inquietaba el asunto de que si su compañero sería capaz de colocar en el artículo, que ella era la persona a la cual Chikane Himemiya le había compuesto la canción. Durante la mañana no había tenido la oportunidad de hablar con él para preguntarle antes de que el artículo estuviera terminado, ya era hora del almuerzo.

Después de que termino de almorzar estaba feliz, ya que al fin pudo enviarle un mensaje de texto a Chikane, aunque ella aún no se lo había devuelto.

Aproximadamente una media hora de volver de colocación pudo tener la conversación con Aoba-kun

- Aoba-kun, puedo conversar contigo.
- Claro Kurusugawa-san, o prefieres que te llame “Hi no Miko”?

Esto le confirmó que su compañero sería capaz de escribir en el artículo que ellas eran pareja, pero quería evitar esa situación de cualquier forma.

- Quiero ser sincera contigo, realmente quiero saber si en el artículo que estás trabajando mencionaras mi nombre.
- Así que de verdad que eres tú esa persona.
- Que!?

Himeko no sabía que Aoba-kun aún dudaba un poco acerca de la relación de ambas, aún no se explicaba como se habían conocido y sobre todo el significado de aquella canción y ella se lo había confirmado.

- Bueno, yo aún tenía mis dudas, pero ya me has dejado todo claro, ahora no sé si colocar tu nombre, para mí sería lo mejor, sería el único que supiera que tú eres esa persona especial, que es una mujer, y que todos los demás estén dudando acerca de la última frase.

Él había escuchado a algunos de sus colegas, que la última frase de la canción sólo era para despistarlos, que Miya-sama la había utilizado para seguir manteniendo su privacidad y de no investigar y descubrir quien era ese hombre.

- Entiendes que eso sería algo sumamente importante en mi carrera.
- Lo entiendo, pero te pido por favor que no lo menciones, ya que hemos tenido que pasar por diferentes adversidades para estar juntas y que si te las explico jamás entenderías.
- Acaso ya te enfrentaste a su padre.
- No, ni siquiera lo conozco.
- Entonces no entiendo a que dificultades te refieres, porque debes de saber que Miya-sama es la heredera de una importante empresa, lo lógico es que ella ya este comprometida para casarse con alguien que su padre haya escogido.

Claro que Himeko lo sabía pero lo había olvidado, además ella ya no dependía de su padre, así que no suponía ningún peligro.

- Lo sé Aoba-kun, pero creo que eso ya está solucionado, así que te pido nuevamente que no me menciones.
- Déjame pensarlo un día antes de que tenga que entregar el artículo al jefe, te doy mi respuesta.
- Gracias por pensarlo Aoba-kun.

Obviamente él no la iba a nombrar, pero quería que le diera algo de tiempo, por si algún otro reportero averiguaba algo más sobre “EL” enamorado de Miya-sama.


Era a mediados de semana, Chikane tenía que ir hasta la mansión, tenía que llevarse importantes cosas a su departamento, sus recuerdos, fotografías y trofeos quería de una vez por toda ya no volver a aquel lugar.

Antes de ingresar a la casa había llamado para confirmar que su padre aún estuviera de viaje, la encargada de avisarle fue Otoha-san.

Inmediatamente después de que entró a la mansión se dirigió a su cuarto y empezó a empacar todo lo que necesitaba llevarse. Otoha insistió en ayudarle pero ella rechazó su oferta, quería hacerlo sola, no quería que viera su rostro triste.

Al cabo de una hora pudo guardar todo lo que había venido a buscar, en total eran 6 cajas de tamaño medio, las que fueron cargadas hasta la entrada de la mansión por ella y por Otoha.

No sabía cuando sería la próxima vez que viera a Otoha, sólo esperaba que su reencuentro no fuera en esta mansión.

Y así se fue nuevamente hasta su departamento, esta vez la ayuda el hombre que manejaba el camión de mudanza que había contratado. Una vez que las cajas estaban en la sala, era la ocasión para darle la buena noticia a su ángel que ya estaba por regresar del trabajo.

Rápidamente agarró las llaves y bajo raudamente las escalas, luego corrió antes de tomar una vez más las llaves y entrar en el departamento de Himeko, sólo faltaban 10 minutos para que llegara, lo que le dio tiempo de prepararle una pequeña sorpresa.

Quince minutos después de que Chikane llegó al departamento, Himeko tomaba las llaves para hacer ingreso a su hogar. Todo estaba tranquilo, se desilusionó cuando no vio a la persona que más amaba, estaba segura de que ella la estaría esperando tal como sucedió la semana pasada, pero al no encontrarla comenzó a caminar para dirigirse a su dormitorio.

Chikane que hasta ese momento se encontraba recostada en la cama, da un salto para colocarse detrás de la puerta. Una vez que Himeko deja su bolso encima de su cama, siente una par de brazos que la rodean desde atrás, ante esta situación inesperada da un fuerte grito.

- Me quieres dejar sorda Himeko?
- Es tu culpa por asustarme.

Y sin deshacer el abrazo Himeko se da la vuelta y la besa.


Después de la cena, estaban nuevamente en el dormitorio, tiradas en la cama dándose un reconfortante abrazo. Ese momento fue interrumpido por la voz de Chikane.

- Dime Himeko, a que horas sales el día viernes.
- Generalmente salgo antes de lo acostumbrado, como a las 16:30, por que?
- Es que quiero llevarte a un lugar especial.
- A dónde?
- Es un secreto.
- No seas mala dímelo.
- No quiero.

Ante la negativa de la princesa Himeko empieza a hacerle cosquillas, para ver si lograba sacarle algo más de información, pero no le dio resultado, en vez de decirle donde la llevaría Chikane, le comenzó a hacer cosquillas. Estuvieron un buen rato, hasta que ambas cansadas de tanta risa pararon con aquel juego.

Cuando se recuperaron decidieron dedicarse a otro tipo de “juego”. Cuando terminaron de jugar terminaron cansadas al igual que cuando se hicieron cosquillas, con la diferencia de que estaban desnudas y sus mejillas rojas.



Faltando pocos minutos para terminar su día laboral, Himeko está ansiosa por saber donde la llevaría su princesa, durante dos días intentó averiguar donde la llevaría, pero no consiguió ninguna repuesta satisfactoria.

Al fin dieron las 16:30, se levantó de su silla, agarró su bolso y se despidió de sus compañeros rápidamente. Luego fue hasta el ascensor, que justo en esos momentos estaba cerrando la puerta, pero que gracias a que una de las personas que se encontraban en el interior lo detuvo, ella alcanzó a ingresar.

Fue la primera persona en salir cuando el ascensor se detuvo en el primer piso. Fijó su mirada hacia la puerta principal de edificio y allí estaba su princesa. Una vez más aceleró el paso para reunirse con ella.
Cuando terminaron de saludarse con un beso en la mejilla, fueron hasta la parada de los taxis, para que las llevara a su destino.

Himeko seguía preguntándole hacia donde la llevaba, no conocía la dirección que le había dado al chofer.

- Sé un poco más paciente Himeko, ya verás.

Luego de viajar una media hora llegaron hasta un condominio, se veía algo exclusivo. Las casas eran de dos pisos, con un amplio jardín y una casa de la otra se encontraban separadas por varios metros. La mayoría de ellas se encontraban desocupadas y se veían algunos camiones de mudanza.

Himeko aún se encontraba desconcertada, se preguntaba que si Chikane se iba a mudar a aquel sitio, entonces una tristeza invadió su corazón, ya no la tendría cerca, pero ella estaba totalmente equivocada.

- Ven Himeko acompáñame.

Caminaron algunos minutos hasta encontrar la casa número 25, cuando la hallaron Chikane desde su bolso saca las llaves y hace pasar primero a su ángel.

Himeko queda maravillada con aquella infraestructura, piensa que realmente es adecuada para su princesa, ya que estaba acostumbrada al lujo.

Ambas recorren la casa; tiene tres dormitorios, dos salas de baño, una amplia cocina y en el patio una piscina rodeada de un verde césped.

Cuando la terminaron de recorrer, volvieron hasta el dormitorio principal que estaba en el segundo piso, era el lugar adecuado para realizar la proposición.

- Dime Himeko, te gusta esta casa.
- Si, es muy hermosa y muy amplia, es más grande que la casa que vivía con mi padre, pero creo que para ti es pequeña.
- Bueno si comparas una mansión con esta casa, claro que es pequeña, pero a mi también me gusta.
- Ya, entonces te vas a mudar aquí, dijo a punto de llorar.
- Depende…
- De qué!?, dijo sorprendida.

Acercándose a Himeko, agarra una de sus manos con las dos suyas, limpia un poco la garganta y le dice:

- Himeko, sabes qué, el primer pensamiento que tengo en la mañana es para ti, deseo que siempre estés conmigo, de que sea lo primero en ver al despertarme, que no tengamos que vivir en diferentes edificios, por eso yo…

Chikane hace una pausa para terminar con su idea.

- Por eso yo quiero que vivamos juntas, en esta casa por el resto de nuestros días, bueno si a ti de verdad te gusta esta casa.

Y el temor de separase de Chikane se desvaneció y lágrimas empezaron a brotar de sus ojos amatistas.

- Si, quiero estar contigo, no me importa donde sea, solo quiero que estemos juntas.

Para celebrar ese momento, se besaron por largos minutos.


Una nueva vida empieza para ellas, ahora vivirán bajo el mismo techo, ya no tendrán que turnarse para alojar en el departamento de la otra, una época de felicidad está por comenzar, o eso al menos pensaban ellas.

CONTINUARÁ…


____________________________________________________________________________________________________________

Este capítulo no estuvo tan emocionante, pero todos los capitulos tienen sus obejtivos...

Reika desde ahora hasta que termine el Fic, te dedicaré los capítulos, espero no defraudarte...

Grax por leer


::lala::
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   9/8/2008, 17:03

enserio?? de veritas?


Wiiiiiii (grita emocionada saltando por todo el foro y llorando de la alegria) ::lala::


repito que romantica es Chikane

(me pregunto en donde me puedo conseguir una asi? )


y creeme no me decepcionaras puesto q escribes muy bien



gracias por la continuarla



conti conti


(se volvio adicta al ff )
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   9/8/2008, 17:13

reika escribió:


(me pregunto en donde me puedo conseguir una asi? )


Yo también quiero una Chikane *o*

reika escribió:

(se volvio adicta al ff )

me vas a tener que esperar algunos días aún no empiezo a escribir el prox .....
Volver arriba Ir abajo
reika
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 32
Localización : mexico
Cantidad de envíos : 124
Fecha de inscripción : 29/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   10/8/2008, 15:56

vale, vale. la esperare con ancias ::lala::
Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   13/8/2008, 14:18


Capítulo 12: “Ame no Murakumo no Tsurugi”


Ha transcurrido una semana desde que Chikane le hizo la proposición a Himeko de vivir juntas, que sin pensar la aceptó gratamente. Durante los últimos días, Himeko ha estado empacando sus cosas y Chikane le ayuda en esta tarea y el día sábado ha sido él elegido para mudarse y comenzar sus tan anheladas vidas juntas.

Mientras las antiguas sacerdotisas de a poco van descargando las cajas y acomodándolas en el primer piso de la casa, en el País de Izumo se está realizando el juicio a Ame no Murakumo, su delito, romper el ciclo de reencarnaciones de las sacerdotisas del mes sin dios.
_______________________________________________________________

En una fría y oscura celda, por donde entra la luz desde una pequeña abertura con barrotes, se encuentra Ame no Murakumo, su forma no es la de ese gran Mecha blanco con tonos azules y dorados, sino la de una mujer de tez blanca, ojos negros, contextura delgada y largos cabellos plateados. Se encuentra vestida con una túnica blanca, que representa su divinidad.

Ya habían pasados más de dos semanas desde que se descubrió su delito, el cual no había podido ser detenido por el dios Inuzagi, porque no tenía tiempo para atender ese tipo de asunto, además para eso está ella, para vigilar las reencarnaciones y sacrificios de ambas sacerdotisas, solo porque Ame no Murakumo no mantuvo su forma de piedra fue descubierta y encarcelada

Se habían llevado a cabo dos audiencias ante los dioses, la mayoría de ellos, reprueban el actuar de este dios y solo dos de ellos la apoyan, las divinidades que están a su favor son Amaterasu, la diosa del Sol y su hermana Tsukiyomi, la diosa de la Luna. Puede resultar extraño que ellas dos sean las únicas que la apoyen, debido al conflicto que sucedió entre ellas hace varios milenios, pero que gracias a la desgracia de Yamata no Orochi, se han tenido que volver a comunicarse. Una de ellas se encuentra en la puerta de la celda de Ame no Murakumo.

- Que quieres de mí, Tsukiyomi-sama.
- Vengo a informarte que mañana será llevada a cabo tu última audiencia y que mañana será dictada tu sentencia. Dijo la mujer de extraordinaria belleza, debido a su larga cabellera azulada, su tez blanca y sus brillantes ojos verdes.
- Creo que este es mi último día de existencia, dijo con profundo pesar Ame no Murakumo.

Ella de verdad quería presenciar más de cerca el amor de las ex-mikos, pero antes de que pudiera descender a la Tierra había sido descubierta por uno de los guardias del dios Izanagi.

- No lo des todo por vencido mi querida diosa, si he venido hasta aquí es para ayudarte a escapar con vida de la audiencia de mañana.
- No creo que sea tan fácil, ya asumí que cometí un error y no puedo hacer nada por remediarlo.
- Eso no es cierto. Estuve conversando con mi hermana, Amaterasu y se nos ha ocurrido un plan que no puede fallar.
- Estás segura que no fallara?
- Estamos segura, además conocemos la debilidad de nuestro dios, por ahí lo atacaremos.
- Sigo creyendo que estoy perdida, dijo suspirando.
- Confía en nosotras, lo único malo de todo esto es que tendremos que involucrar nuevamente a dos personas, no queríamos hacerlo, pero creo que es la única solución para que sigas con vida.
- Te lo agradezco de corazón Tsukiyomi-sama y dale las gracias también a Amaterasu-sama.
- De nada, nos vemos mañana “Diosa de la Espada”.

Ame no Murakumo no creía que se salvaría de su error, estaba segura de que nada funcionaría y que hoy sería su último día, pero no tenía miedo, es mas, se lo esperaba desde el momento que decidió liberarlas de ese maldito destino. Lo único que lamentaba era el no poder haber compartido la felicidad con ellas. Ame no Murakumo, había sido testigo del encuentro, de la entrega apasionada de ambas, de los momentos que compartieron en ese jardín de rosas en aquella plaza, del concierto y finalmente de la proposición, todo gracias a un espejo que reflejaba cada uno de esos momentos.

__________________________________________________________________

En estos momentos Tsukiyomi se dirige hacia la habitación de su hermana, para avisarle que había conversado con Ame no Murakumo de que la podían salvar.

En esa habitación, las paredes son adornadas por cuadros de pintura que la misma Amaterasu pintó. Los cuadros contenían la misma temática, más que temática, contenían el rostro de la misma persona, aquella persona era la Sacerdotisa del Sol, en cada una de sus reencarnaciones, incluso en este momento se encuentra pintando el último cuadro, el de su vida actual, la vida en que es feliz al lado de la Sacerdotisa de la Luna pero sin que estén atadas a ese cruel destino.

Lentamente Tsukiyomi desliza la puerta de la habitación y entra despacio ya que no quiere interrumpir la concentración de su hermana, la diosa del Sol, que estaba vestida con una túnica blanca, largos cabellos dorados y unos profundos ojos azules.
Cuando se encuentra cerca de ella, descansa su mano derecha en el hombro izquierdo de su hermana y la saluda con una sonrisa.

- Tsuki-chan, no escuché cuando entraste.
- Onee-chan, sabía que estabas pintando y no quise asustarte, lo siento.
- No seas tonta, no te disculpe, soy yo la que debería esperarte, sabía que habías ido a ver a Ame no Murakumo.
- Pero aún así, no me gusta interrumpirte mientras la pintas.
- Bueno, pero dime como reaccionó ella ante la posibilidad de salvarse.
- No creo que me haya creído, está convencida que será condenada a muerte y que su alma no tendrá posibilidad de reencarnarse.

Para los dioses menores que han sido juzgados, existe un cruel castigo, que dependiendo de la falta que hayan cometido, el grado de sentencia es variable y para el caso de Ame no Murakumo, eso es lo peor que le puede suceder.

- Ya veo, aún que yo tampoco lo creería, Tsuki-chan
- No seas tan pesimista Onee-chan, de seguro funcionara, ten algo de fe.
- Es que no se como me deje convencer por ti, para idear este plan e involucrarlas.
- Pero creo que ellas saldrán airosas y no tendremos nada que lamentar, confío en ellas y en su eterno amor.
- Yo también confío en ese amor, pero creo que fue cruel en involucrarlas en esto.
- Pero no podíamos abandonar a Ame no Murakumo, no después de que las salvó y les permitió romper con el destino.
- Tienes razón, espero que mañana todo salga a la perfección dijo finalmente la diosa Amaterasu.

Antes de que la diosa Tsukiyomi volviera a su habitación, comenzó a recordar una de estas reencarnaciones sin fin, la que recordó fue la primera, la cual también fue recordada y comentada por su hermana
__________________________________________________________________

En la época que ambas hermanas habían peleado por la perdida de su hermano, Susano Mikoto, el dios Izanagi se encontraba solucionando un terrible problema, la aparición de un terrible demonio que estaba destruyendo la Tierra. Ese demonio fue creado por los fuertes resentimientos de ocho personas que vivían en ese planeta.
Ahora tenía que lidiar con otro conflicto, el de sus hijas, pero como es un dios muy sabio arregló los dos problemas a la vez y en conjunto.

Mandó a llamar a ambas hermanas hasta su palacio, y comunicarles la solución de su pelea.

- Aún no puedo creer que sigan peleadas por la muerte de su hermano, ni siquiera yo estoy enfadado y eso que soy el dios que todo lo gobierna, estaba en su destino por ser un semidiós

Susano Mikoto, era hijo de una humana y del dios, por eso que él tuvo que pagar la falta de su padre al involucrarse sentimentalmente con alguien que no le correspondía

- Pero padre, no crees que es injusto, que gracias a que mi hermana fue a la Tierra murió mi hermano.
- Te equivocas, Tsukiyomi, esa fue mi falta, sabía de las consecuencias, sólo doy gracias a que estuvo más tiempo de lo que pensaba conmigo.
- Pero padre.
- Nada de peros. Ahora lo importante es que si ustedes no arreglan su conflicto, causaran una catástrofe en la Tierra

Como diosas de la Luna y el Sol, ambas hermanas estaban encargadas de que los respectivos astros, estuvieran en el cielo a la hora indicada y que no se encuentren, pero que desde la muerte de su hermano habían descuidado sus labores y habían sumido a la Tierra en una profunda oscuridad, un eterno eclipse de Sol. Eso quizás fue la causa del nacimiento de aquel demonio, pensó el dios.

- Lo siento padre, dijo Amaterasu, que no había intervenido en la conversación.
- Ya es tarde para lamentos, ahora hay que solucionar el problema.

Rápidamente el dios les comunica su determinación.

- Ambas serán las encargadas de elegir a dos niñas que vivan en aquel planeta, las niñas que elijan tiene que tener sus características, estas niñas serán las que invoquen a la Diosa de la Espada para que acaben con ese demonio.
- Pero padre, interrumpió Tsukiyomi, es difícil encontrar a niñas que se nos parezca, nosotras somos diosas, no creo que exista algún ser no divino que reúna nuestras características.
- No me interrumpas aún no he terminado, además ellas tendrán que haber nacido el mismo día, el día en que comienza nuestro mes de descanso y tener la misma edad.
- Eso si que es imposible padre, dijo Amaterasu.
- No es imposible si saben buscar, además es su castigo. Por último para que recuerden que no tienen que olvidar sus obligaciones, tendrán que repetir este ritual cada quinientos años, lo lamento por las niñas que se verán atadas a este cruel destino, pero así será.

Antes de que ambas diosas descendieran a la tierra, su padre les habla.

- Estas niñas serán sus sacerdotisas,tienen que tener la edad de 16 años.

Y así fue como ambas diosas iniciaron la búsqueda, que al principio era imposible, pero después de meditarlo, se dieron cuenta que existía la posibilidad, el porqué, es simple, su padre es el dios que todo lo rige, el tiene la capacidad de observar todos los destinos de los humanos, si el dio esas condiciones es porque el ya sabía que existen esas niñas.

No fue fácil hallarlas, les tomo dos semanas encontrarlas, ambas se asombraron cuando las vieron, tal como dijo su padre esas niñas tenían sus mismas características, ambas nacieron el mismo día y compartían la misma edad incluso habían nacido en el mismo país un dato que no les fue entregado, para hacer su tarea más difícil.

Ambas niñas fueron llevadas ante el dios, para que les dijera como tenían que invocar a aquella diosa, ellas no sabían como, así que fueron hasta donde estaba su padre.

- Buen trabajo hijas, pensé que se iban a tardar más en su tarea, lo han hecho muy bien.
- Gracias padre, dijeron al unísono
- Ahora les tendré que decirles lo siguiente que deben hacer, pero antes de eso, ustedes niñas, pueden retirarse un momento.

Cuando ambas niñas salieron del salón, el dios siguió con sus indicaciones.

- Para llamar a la diosa de las espadas, hace falta ofrecerle un sacrificio, sino no saldrá de su estado de piedra.
- Cual es ese sacrificio padre, preguntó Tsukiyomi.
- Darle como ofenda la sangre de una virgen, y que la otra niña sea capaz de matarla, es decir ustedes no tienen que involucrarse en ese ritual.
- No cree padre que es muy cruel, dijo Amaterasu.
- No lo creo, además es su planeta el que está en peligro. Eso sí como es la primera vez que lo invocan sucederá de esta manera, las siguientes ocasiones, primero tendrán que llamarla a través de un cántico, luego pilotear al dios y después realizar el sacrificio.
- Por qué, padre?, dijo Tsukiyomi.
- Porque cuando invoquen a la diosa, será demasiado tarde para ese planeta, estará al borde del colapso y la única manera de restaurarlo todo es con ese ritual.
Ahora averigüen cual de las dos cumple con ese requisito, si ambas lo son, ustedes tendrán que elegir el papel que debe desempeñar cada una.

Así fue como las diosas conversaron con las niñas por separado, para la mala suerte de las diosas ambas son vírgenes, les tocaría la labor más difícil, elegir lo que tiene que hacer cada una de esas niñas.

Las hermanas estuvieron un largo rato meditando el asunto, no habían llegado a ningún acuerdo, hasta que una de las niñas habla.
- No sería capaz de matar a otra persona, dijo la niña que se asemejaba a Tsukiyomi.
- Y yo aunque haya matado a un animal para defenderme tampoco lo haría, dijo la otra niña.
-Estamos en aprieto, hermana.
-Tienes razón Amaterasu.

Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   13/8/2008, 14:22


Estuvieron pensando hasta que se les ocurrió una idea.

- Como tú ya has matado, tienes algo de experiencia con la espada, cierto.
- Si, un poco dijo la niña.
- Que tal si la colocamos a una distancia prudente y a ti te colocamos una máscara para que no puedas ver el momento en que tengas que matarla. Dijo Tsukiyomi
- Si usted piensa que es buena idea, lo haré pero no entiendo porque tenemos que hacer esto nosotras, preguntó la niña de cabellos azulados.
- Es por nuestra culpa, nuestro padre nos impuso este castigo, teníamos que buscar a un par de niñas que fueran parecidas a nosotras, que tuvieran la misma edad y que nacieron el mismo día. Creímos que era imposible pero las encontramos, lamentamos que tengan que sufrir por nosotras, pero ustedes serán capaces de salvar a la Tierra, dijo esto último para intentar consolarlas, Amaterasu.
- Entonces es preferible no perder el tiempo y hacer esto lo antes posible, además seremos recordadas por la historia y que si el buen dios nos reencarna no tendremos que pasar por esto otra vez, dijo la niña de cabellos dorados.
“Estas totalmente equivocada niña, esto será un ciclo sin fin”, pensó Amaterasu.
- Tienes razón es mejor realizar el ritual lo antes posible, dijo la diosa de la Luna.


Y así fue, que se realizó el primer maldito ritual de ambas niñas, que ya ni se acuerdan cuantas veces los han visto, pero que si saben que no tendrán que volver a presenciarlos, gracias a la diosa Ame no Murakumo, por eso mañana la tendrían que salvar de su destino.

__________________________________________________________________

Faltan pocos instantes para que comience la audiencia, Ame no Murakumo, se encuentra con sus ojos cerrados, está meditando y esperando que el plan de las hermanas funciones, hasta que es interrumpida por un guardia, que la llevaría hacia una enorme sala.

Tal como se esperaba, todos los dioses estaban presentes en aquel sitio, todos esperando que esa diosa recibiera el peor de los castigos, aunque habían dos diosas que no permitirían que terminara la vida de Ame no Murakumo de esa forma, ellas estaban sentadas lo más cerca de la acusada.

Cuando ingresó el dios de los Cielos, todos se pusieron de pie y esperaron a que él se sentara para hacer lo mismo.

El juicio no fue muy largo, cuando estaba a punto de dar su veredicto, las diosas de la Luna y el Sol, lo interrumpieron.

- Espera, padre.
- Que quieres Tsukiyomi, no ves que ya tengo que dictar sentencia sobre esta traidora.
- No la llames así, por favor, interrumpió Amaterasu.
- No me sigan interrumpiendo, díganme de una vez que es lo que quieren.
- Queremos que liberes a Ame no Murakumo, dijo la diosa de la Luna.
- Por qué haría una cosa como esa?
- Porque tenemos pensado algo mejor que ese castigo padre.
- Algo mejor?, lo dudo ustedes saben lo que le sucederá a ella, cierto?
- Sí lo sabemos, dijo Amaterasu.
- Pero tenemos que decirte algo que te alegrará mucho.
- De verdad?, me gustaría saber, dijo el dios del Cielo.
- Tenemos pensado hacer una apuesta con usted, dijo Tsukiyomi.
- Una apuesta eso parece interesante, continúa por favor.
- Bueno, sabemos que estás enfadado con ella por cambiar el destino de las dos sacerdotisas, pero lo estás más por saber que han podido reencontrarse y ser felices, aunque usted nunca se imagino que podía ser verdad desde que nos impuso ese castigo que esas niñas escaparían de su destino.
- No entiendo donde quieres llegar.
- Lo que Tsukiyomi quiere decir, es que liberes a Ame no Murakumo, que la dejes ir a la Tierra para estar con ellas.
- Y que ganó yo, dijo impaciente el dios Izanagi.
- Bueno esto es la parte importante de la apuesta, usted pondrá a prueba el amor de esas niñas, no nos importa el método que utilice, si ellas fracasan, usted puede volver a realizar las reencarnaciones sin fin y nunca más nos interpondremos a eso. Pero si ellas demuestran que es amor es inquebrantable ante el obstáculo que el dios de los Cielos le imponen las dejará en paz.

El dios se quedó pensando un momento en la propuesta de Amaterasu, dudó un momento en aceptarla, pero lo pensó bien, si el era el mayor dios, él sería capaz de que esas niñas continuaran con su destino que le había impuesto hace varios milenios.

- Está bien acepto la puesta, dejaré libre a la diosa de las Espadas, pero no tendrá ninguno de sus poderes, ya que si los tiene puede intervenir y ayudarlas. La forma en que ellas hayan aprobado será en el momento en que sus cicatrices brillaran y luego desaparecerán, pero si pierden volverán a vestirse como sacerdotisas y serán confinadas en el templo de la Luna, entendieron.

- Estamos de acuerdo con usted, dijeron las hermanas.

Y fue así como Ame no Murakumo se liberó de su cruel destino gracias a la audacia de las hermanas, estaba feliz, pero no podía dejar de pensar que eso les traería desgracias a las antiguas Mikos. En cuanto se retiro el dios Izanagi, todos los demás dioses, también lo hicieron, solo quedaban la diosa de la Luna y el Sol.

El día de su liberación ocurriría al día siguiente, para descasar esa noche lo haría en compañía de sus salvadoras en la habitación de Amaterasu.

__________________________________________________________________

Las tres estaban felices, estaban seguras que las ex sacerdotisas podrían superar cualquier obstáculo que les fuera impuesto, aunque lamentaban que tuvieran que pasar por una horrible situación.

- Lo importante es que continuaras con vida, dijo alegremente Tsukiyomi
- Todo gracias a ustedes, estoy en deuda con ustedes.
- Sólo queremos que ellas sean felices y que tú puedas acompañarlas, dijo con un tono de nostalgia Amaterasu mientras su vista se fijaba en uno de los cuadros de esa niña de cabellos dorados.
- En que estás pensando Onee-chan.
- En la vez que ella se llamaba Himiko, dijo suspirando.
- Ah, esa vez dijo también suspirando
- Por que están tan tristes? Dijo Ame no Murakumo.
- Como tú no sabes mucho de sus vidas, te contaremos aquella vez en que la reencarnación de ambas, sólo tenían algunas horas de nacida, no había sucedido como la primera vez que las encontramos de 16 años.
- Y eso significa algo?
- CLARO QUE SI!, dijo irritada Tsukiyomi.
- Tsuki-chan no te alteres, porque mejor no le contamos acerca de aquella reencarnación para que pueda entender como nos sentimos?
- Lo siento es que sólo con el hecho de acordarme me inunda una tristeza.

La historia que estaba a punto de ser revelada a Ame no Murakumo, era la más terrible de las reencarnaciones, la diosa de las espadas, solo las veía en el momento en que ya habían derrotado al demonio Orochi y de las reencarnaciones eternas, así que estaba expectante acerca de la historia que le relataría Amaterasu.

__________________________________________________________________

Se habían cumplido 484 años desde la última vez que habían derrotado a Yamata no Orochi; el dios de los Cielos Izanagi, las había mandado a llamar.

- Esta vez ustedes buscarán a las sacerdotisas dentro de una semana.
- Pero padre, interrumpió Tsukiyomi, aún faltan 16 años para que aparezca el Orochi.
- Lo sé, pero déjame continuar. Esta vez ustedes se encargarán de criar a ambas niñas hasta que aparezca Orochi.
- Pero porque ese cambio tan repentino en el castigo.
- Creo que es mejor que ellas no tengan contacto con el mundo humano, es mejor para que cumplan con su misión, además ustedes ya no estarán tan solas, aunque sé que ahora se están llevando mejor, así que pensé que esto era una buena idea.

Esa no era la verdadera razón, la verdadera era que el dios es caprichoso y sólo quería hacer esto para asegurarse de que sus hijas jamás volverían a cometer el mismo error.

- No tiene porque hacer eso, nosotras ya no tenemos ningún conflicto, no es necesario cambiar las cosas ahora.
- Les dije que esta vez, para la próxima reencarnación tengo pensado algo distinto, todo depende de ustedes, dijo el dios con una voz grave.

A las hermanas no les quedó otra opción que aceptar la voluntad del dios Izanagi, no quería que empeorara el castigo.

Antes de que se retiraran, les indicó el lugar donde recogerían a ambas niñas.

Comenzaba un nuevo día, era primero de Octubre el día elegido para ir en busca de las niñas, Amaterasu fue hasta la isla de Honshū en Japón y Tsukiyomi tendría que ir hasta la isla de Shikoku del mismo país.
La búsqueda les tomó mediodía, cuando ya estaban en sus brazos nuevamente se fueron hasta el país de Izumo, para pensar en como deberían de criarlas, no tenían ningún indicio de cómo hacerlo, así que fueron de nuevo con su padre.

Cuando se reunieron con el dios, él le dijo que para la primera semana tendrían la ayuda a una diosa menor para que les enseñara el cuidado de esos bebés.


Las hermanas resultaron ser muy hábil con el cuidado de ellas, en una semana habían aprendido todo lo necesario para cuidarlas, ahora les quedaba colocarles nombres, ya que iban a vivir con ellas durante 16 años.

Estando en la habitación de Tsukiyomi, Amaterasu le pregunta como deberían de llamar a las niñas.
- Creo deberíamos llamarla, Hi-sama a la que cuidas tú y Tsuki-sama, a esta pequeña dijo, mientras la miraba.
- No creo que sean nombres muy adecuados para estas niñas.
- Tú me pediste mi opinión Onee-chan
- Que te parece si son nombres comunes y corrientes, como ellas son humanas creo que es lo más conveniente.

Tsukiyomi estuvo pensando un momento, hasta que dio su aprobación.

-Bien, entonces cómo se llamaran, preguntó Tsukiyomi.

La diosa del Sol estuvo meditando por varios minutos los nombres.

-Ya los tengo. La niña que cuido yo se llamara Himiko y la que está a tu cargo se llamara Kaon. Que te parece, te gustan los nombres.
- Son unos lindos nombres, estoy de acuerdo con ellos.

El tema de los nombres estaba solucionado, ahora solo esperaban que estos años se hicieran lo más eterno posible. A medida que iban pasando los años, las hermanas le iban tomando cada vez más cariño y a su vez las niñas parecían verdaderas hermanas, siempre estaban juntas, se cuidaban la una a la otra, sobre todo el mes en que los dioses se reunían, comenzaba justamente el día en que ambas estaban de cumpleaños.

Todo fue felicidad hasta el año en que cumplieron 15, ese año las diosas, les enseñaron un nuevo arte, el de las espadas, ya que tenían conocimientos en innumerables de ellos. Las niñas pensaron que era innecesario aprender a manejar una espada, pero no sabían que algún día tendrían que hacer uso de ellas.

- Amaterasu-sama, porque tenemos que aprender el manejo de las espadas, dijo Himiko
- Es para aumentar tus conocimientos, además tienes que saber defenderte.
- Pero no creo que a través de una espada pueda defenderme, además de que tengo que defenderme aquí no hay ningún peligro.
- Nunca se sabe lo que nos puede deparar el destino Himiko, dijo la diosa con tono de tristeza.
- Sí es así entonces iré a practicar con Kaon-chan.
- Está bien, pero no regreses muy tarde.

Himiko iba corriendo con la espada Mutsu entre sus manos, hasta que llego a la habitación de Kaon-chan, estaba contigua a la habitación de Tsukiyomi.

- Kaon-chan, puedo pasar
- Adelante Himiko.

Ambas llevaban prendas parecidas, las dos estaban con una chihaya, que consiste en una hakama (falda dividida) de color rojo escarlata que llevaba Himiko, y una hakama violeta para Kaon, una camisa blanca con hombros sueltos y un tabi. (cinturón), y sus cabellos estaban recogidos con el color representativo de ambas.

- Amaterasu-sama me dijo que tendríamos que aprender a manejar las espadas, aunque no entiendo muy bien porque, pero me dijo que era para defenderme, así que me dio esta espada, me dijo que se llamaba Mutsu.
- A mi también me dijo algo parecido Tsukiyomi-sama, y me dijo que mi espada se llamaba Nagato.
- Tú crees que sea necesario hacer este entrenamiento Kaon-chan.
- Yo creo que sí Himiko, no es conveniente hacerlas enfadar
- Tienes razón, me acuerdo de aquella vez, cuando éramos más niñas y preguntamos porque no teníamos padre, aunque yo estaba segura que ellas eran nuestras madres.
- Si se enfadaron mucho, además sólo nos dijeron que estábamos con ellas porque nos habían abandonado en los templos que estaban dedicados a ellas.
- Entonces démonos prisa Kaon-chan.



Volver arriba Ir abajo
Hotaka
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 28
Localización : ][Phobos][
Cantidad de envíos : 103
Fecha de inscripción : 07/05/2008

MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   13/8/2008, 14:23


Y así fue como las niñas empezaron el entrenamiento, les tomo un tiempo en adquirir destrezas, sobre todo a Himiko, a veces era demasiado torpe, pero gracias a su perseverancia lograba todo lo que se proponía. No era igual que Kaon, tenía una destreza inigualable, se le daba mucho más fácil aprender nuevas artes y esta vez no fue la excepción.

El tiempo paso rápidamente hasta que llegó la noche del 30 de septiembre cuando celebraban ambos cumpleaños, debido a que ellas se reunían con los otros dioses y las niñas se quedaban en el templo de la Luna, era el cumpleaños número 15, sólo faltaba uno para realizar el cruel ritual y que las niñas completaran su destino.

Siempre se sintieron seguras estando en ese templo aunque lucía tenebroso, estando las dos no tenían miedo. Al principio se les hacia largos los días, pero tenían libros para pasar el rato y claro las conversaciones que duraban bastantes horas.

En el corazón de ambas niñas comenzó a nacer un nuevo y fuerte sentimiento, un sentimiento que jamás habían experimentado antes, pero que se hacia más fuerte cuando estaban juntas, las niñas no han notado que han caído en el amor.

__________________________________________________________________

- Himiko, me escuchas.
- Perdón Amaterasu-sama, que me dijo.
- Que si me puedes pasar esa caja de pintura que está cerca de ti.
- Enseguida se lo entrego.

Después de que le entregó la caja, siguió teniendo una mirada perdida y confusa, la diosa casi podría estar segura de lo que se trataba.

- Te ocurre algo Himiko.
- No nada, dijo la niña.
- No me mientas, puedo ver que algo te preocupa, puedo ayudarte si es que quieres.
- Es… que estaba pensando en Kaon-chan.
- Pero no siempre piensas en ella, además no pasas todo el día disfrutando de su compañía?, porque tienes esa cara.
- Es que cuando estoy cerca de ella me siento feliz y mi corazón late muy deprisa, mis mejillas se vuelven ligeramente rojas y cuando me separo de ella me siento triste, me gustaría estar siempre con ella.
- Ah es eso, dijo tristemente la diosa, sabía que la niña estaba enamorada de Kaon, eso es lo peor que podría haber sucedido, ahora sería para ella imposible cumplir con el ritual.
- Es algo malo, estoy enferma?
- Al contrario es algo maravilloso un sentimiento que nos permite vivir feliz todos los días.
- Que es Amaterasu-sama.
- Mi niña, estás enamorada de Kaon.
- En serio, dijo incrédulamente.

Himiko había leído acerca del amor, sobre el amor de una princesa por su príncipe que iba en su rescate, ella también quería encontrar a su príncipe, pero su corazón decidió otra cosa.

- Pero es eso correcto?, no tendría que enamorarme de un hombre, en algunos libros que he leído, aparece una pareja de enamorados, un hombre y una mujer, no dos niñas.
- Pero el amor entre personas del mismo sexo también existe, no hay nada de malo en eso.
- Entonces porque no aparece ese tipo de amor, eso no significa que está mal?.
- Creo que no, al contrario ese tipo de amor, es mucho más valioso y más meritorio, porque es un amor capaz de superar la barrera del género.

Himiko se quedo pensando, eso la aliviaba un poco, pero algo más la inquietaba.

- Pero si Kaon-chan no siente lo mismo que yo, no creo que pueda vivir sin estar a su lado, porque si ella no me ama, no seré capaz de estar con ella nuevamente.
- Entonces podrías preguntarle y ahí veremos que puedes hacer. Ahora porque no te acuestas y piensas como le confesaras tus sentimientos.

Así Himiko va hasta su habitación pensando cual puede ser la mejor manera de confesarse y también pensar que pasaría si la rechaza.

Una conversación similar se llevaba a cabo en otra habitación.

- Que le confiese lo que siento, eso no es posible, no podía soportar que ella me rechazara, no sería capaz de seguir viviendo.
- Pero Kaon, no es mejor decírselo que guardar todo ese sentimiento, además que pasa si ella siente lo mismo por ti, sabemos que es muy tímida y no creo que sea capaz de decirte lo que siente. Finalizo Tsukiyomi.
- Si es que siente lo mismo que yo, pero tiene razón Tsukiyomi-sama, es mejor decírselo y esperar a que corresponda a mis sentimientos.
- Así se habla Kaon, ya es hora de dormir, buenas noches
- Buenas Noches, Tsukiyomi-sama.

Un nuevo día amanecía en el país de Izumo, un día crucial para las niñas.

Una vez más estaban entrenando, habían pasado meses desde que recibieron las espadas, ya eran casi expertas, pero el día de hoy, estaban desconcentradas, lo que dio como resultado una gran oportunidad.

- Vamos Himiko, que pasa ayer estabas en mejor forma.
- Te dijo lo mismo Kaon-chan, te veo desconcentrada.
- No lo creo.
- Estás segura?.

Al terminar de decir esto Himiko, van con todas sus fuerzas sobre Kaon, quien apenas alcanza a reaccionar, haciendo que retroceda y pierda su equilibrio soltando la espada y obligando a Himiko a soltar la suya. Luego Kaon cae de espaldas sobre el césped verde con los ojos cerrados y llevándose con ella a Himiko cuando se agarro de su muñeca.

Después de que abrió los ojos se dio cuenta que estaba mirando directamente a los ojos amatistas de Himiko, que estaba con la mejillas rojas y una extraña mirada, nunca la había visto, cuando le quiso preguntas que le pasaba, no podía, sobre sus labios se habían posados los de Himiko, lo que sintió fue indescriptible, era lo mejor que le había sucedido así que cerró sus ojos nuevamente. Después de unos segundos el beso fue roto.

Himiko no podía creer lo que había hecho, ahora si estaba segura que Kaon-chan la odiaría

- Lo siento Kaon-chan yo…

Pero no pudo seguir hablando, Kaon le devolvía el beso, Himiko se sintió aliviada, ese beso aseguraba que ella sentía lo mismo que ella.

Pasaron algunos segundos y el beso se terminó, ambas tenían sus mejillas coloradas, ambas estaban felices, no había de que preocuparse, ambas sentían lo mismo por la otra.

Después del día que se dieron su primer beso, ambas eran mucho más felices que antes, estaban disfrutando de su amor, de su compañía, de su cercanía, hasta que Himiko descubrió la cruel verdad de sus existencias

- Que vamos hacer ahora Onee-chan, las niñas están enamoradas, como les vamos a decir acerca de su misión ya sólo queda una semana para que destruyan al Orochi.
- No lo sé Tsuki-chan, nunca pensé que se enamorarían, no serán capaz de matar a su gran amor.

Cuando termino de hablar se escuchó un fuerte ruido, era Himiko que se había desplomado, había escuchado la conversación.

- Escuchaste lo que dijimos Himiko?, dijo la diosa de la Luna.
- Si Tsukiyomi-sama, dijo apenas la niña, no podía hablar, había comenzado a llorar.
- Ven aquí Himiko

Y Himiko se abalanzó a los brazos de Amaterasu, tratando de consolarla, lo logró después de varios minutos.

- Porque tendría que hacer eso, Amaterasu-sama?
- Es por nuestra culpa, nuestro castigo.

Y brevemente le explico a la niña acerca del castigo de la labor de ambas y de su destino que se había repetido anteriormente, con la excepción de que ahora habían vivido con ellas durante casi 16 años.

- Pero porque nosotras, no quiero tener que matar a Kaon-chan
- Pero esta vez te corresponde a ti Himiko
- No quiero, prefiero que ella me mate. Dijo sollozando.
- Tanto la amas para entregar tu vida y dejarlas en sus manos.
- Si la amo hasta ese extremo.

Como se amaban tanto las diosas pensaron que las niñas, talvez ya no estaban calificadas para cumplir la misión, eso si era un problema.

- Dime una cosa Himiko, quiero que me digas la verdad.

La diosa no sabía como preguntarle, si hubiese sido Kaon, no tendría problemas, pero estaba preguntándole a Himiko que era como su hija, bueno era su hija.

- Has dormido con Kaon-chan.
- Si varias veces, porque?, preguntó ingenuamente

Ahora si estaban perdidas, ya se podrían imaginar al dios Izanagi desplegando toda su furia, como habían sido tan descuidadas y no las habían vigilado.

Tsukiyomi no podía creer que habían sido tan descuidadas por lo que le preguntó una vez más.

- Himiko has hecho el amor con Kaon.
- Hacer el amor?, preguntó extrañada.
- Tienen que haberlo hecho si han dormido juntas.
- Pero eso es lo que hemos hecho, dormir, no hemos hecho nada más.

Risas de alivio salieron de la boca de ambas diosas, no podían creer en la ingenuidad de la pequeña, pero estaban salvadas.

- Bueno, si no lo han hecho puedes ser que no tengas que matarla.
- Porque Tsukiyomi-sama
- Es que la que se entrega como sacrificio tiene que ser virgen.
- Virgen?
- Si es cuando aún no han hecho el amor, dijo en forma simple la diosa.
- Y lo soy?
- Claro que lo eres, bueno lo son, pero eso puede cambiar, si tú permaneces virgen, a Kaon no le quedará otra forma que matarte.
- Y como obligo a que Kaon-chan me mate?

La diosa del sol fue la encargada de explicarle lo que tenía que hacer, le explico de la mejor forma para que lo entendiera. Cuando termino su explicación el rostro de Himiko era tan rojo como su hakama.

- Pero solo nos hemos dado besos en los labios, además hace tiempo que no la veo desnuda, éramos niñas cuando nos bañábamos juntas, no creo que pueda hacerlo, o que Kaon-chan me deje hacerlo.
- Si ella te ama no pondrá objeción, es más querrá hacer lo mismo contigo, pero tú tienes que negarte y darle cualquier excusa, por eso es mejor que lo hagas después de la celebración de su cumpleaños, ya que al día siguiente será el día que completen su misión.
- Tan pronto.
- Eso te dará unos días para meditar el asunto y calmarte.
-Está bien, ahora si anda a descansar y recuerda que no puedes decirle nada a Kaon, concluyó Amaterasu.
- No se preocupen no les diré nada, espero que nuestra próxima reencarnación sigamos manteniendo este mismo amor, pero que dure más tiempo.

Finalmente el día había llegado Himiko estaba más nerviosa que de costumbre, se encontraba al lado de Kaon, mientras celebraban sus cumpleaños.

- Te ocurre algo Himiko, te notó nerviosa.
- No me ocurre nada malo, Kaon-chan
- En serio?
- Si porque mejor no disfrutamos de la celebración.

La celebración ya había terminado, era tiempo en que se retiraran hasta sus respectivas habitaciones, entonces Himiko le pide a Kaon si puede dormir con ella, la que acepta gustosamente.

Mientras caminaban llevaban sus manos entrelazadas, Himiko estaba nerviosa, eso lo pudo sentir Kaon, pero no le preguntó.

Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko   

Volver arriba Ir abajo
 
Porqué tú y yo somos, Kannazuki no Miko
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 3.Ir a la página : 1, 2, 3  Siguiente
 Temas similares
-
» ¿ Porqué nos empeñamos en pensar que hombres y mujeres somos iguales ?
» cren que los latinos somos el fururo de españa
» Somos malos, malísimos "antiforalistas de izquierdas y centralistas"
» Ya somos 600 registrados
» Al escribir 1492 en Google somos los 7º

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Yuri's Lyrical Secrets :: Fan Fics 18+ :: 18+ :: Kannazuki no miko-
Cambiar a: