Yuri's Lyrical Secrets

Para quienes hacemos y disfrutamos del Yuri
 
PortalPortal  ÍndiceÍndice  CalendarioCalendario  BuscarBuscar  RegistrarseRegistrarse  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 Una noche de otoño...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Una noche de otoño...   31/1/2008, 00:35

Mmm me pideron en la escuela que escribiera una pequeña novela, para clase de literatura, y lo que escribi es ligeramente yuri... Ok, lo escribi pensando en una pequeña relacion amorosa entre las dos protagonistas... pero, ustedes saben, al ser para la escuela es un poco discreto... el final esta un poco apresurado (no tenia tiempo y la fecha de entrega ya se acercaba) asi que el final esta soso... en fin, se los dejo para que me digan que piensan. :D

El titulo es ese, pues, por que lo principal, todo ocurre en una noche de otoño.
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   31/1/2008, 15:10

La colina estaba oscura. La lluvia empapaba el pasto. Era una noche de otoño; era una noche de muerte. La pequeña colina estaba repleta de cadáveres. Lo que era suave, verde pasto, ahora era no mas que un gran manto de sangre. Talvez la lluvia borraría todo aquello, tal vez los animales se llevarían los cuerpos; pero el saber esto no tenía ningún efecto en ella.

Sola, empapada, cubierta de sangre, una figura se movía entre los cuerpos inertes de la colina. Despacio, deliberadamente, se inclinaba, se hincaba cerca de cada uno, solo para ver si alguien había sobrevivido, al parecer nadie lo estaba.

Esta pequeña figura; tan solo una joven, era la única que logró sobrevivir aquella batalla. Su cuerpo delgado y flexible, temblaba bajo la fría lluvia. Su ropa, un par de pantalones cortos y una playera vieja, estaban cubiertas de sangre, sangre que no solamente era suya… sangre de todos aquellos que estaban tirados ante ella.

No solo la sangre que se secaba en su bello rostro la hacia ver como un personaje de horror; sino también en sus ojos. Dos esferas verdes llenas de odio. Dos ojos que mostraban el dolor que todo aquello le producía. Lágrimas calientes hacían su camino rodando bajo su rostro, dejando un surco que atravesaba las manchas de sangre.

Ella lo sabía, en realidad todos lo sabían, pero también todos se negaban a creer que el día llegara. El día en que todos tendrían que luchar por su vida, el día en que solo uno de ellos sobreviviría.

No muy lejos de ahí, solo lo suficiente para no correr peligro, estaban aquellos que los cuidaron, aquellos que los criaron, aquellos que los formaron para matar. Aquellas doce personas que fueron los que los llevaron a la colina para matarse entre sí.

La joven alzó la mirada, viendo hacia donde estos estaban. Los miró fijamente, con todo el odio que les tenía. Recogió su pistola manchada de sangre y su rifle roto, corrió hacia ellos, con la intención de tomar venganza sobre sus amigos.

A cinco pasos de ellos, la joven se desplomó. Solo sus sollozos decían que estaba llorando; la lluvia borraba las lágrimas que salían de sus ojos.

Las doce personas miraron hacia abajo, viéndola con desprecio. No dijeron nada, solo la miraron. Ningún rastro de amor o compasión siguió a eso. Después de poco, las doce personas se marcharon, dejando a la joven tirada en el suelo.

Una nueva pistola y un nuevo rifle, así como un maletín marrón lleno de municiones y cosas básicas, fueron dejados cerca de un árbol, claramente visibles para la joven. Esta, sin embargo, no necesito alzar la vista para saber que ahí estaban. Sabía que estaban puestos ahí para ella. Para que continuara su camino, para que continuara matando…

La joven se paró, su mirada fija en aquellas armas. Un pensamiento que cruzó por su mente la hizo sonreír, una sonrisa cruel, llena de malicia. Una vez una vieja anciana la llamó demonio… y su sonrisa claramente demostraba que no estaba del todo equivocada.

Sin vacilar cogió sus nuevas armas y las colgó apropiadamente sobre su cuerpo. Al instante notó que el peso de estas era ligeramente más liviano que las pasadas que poseía. También notó que la correa en que la pistola estaba puesta era notablemente más cómoda que el de la anterior.

En fin, se encogió de hombros y no pensó más en ello… tenía cosas más importantes que hacer.

* * * *

“Lo sentimos, señor. No hemos podido dar con el asesino” un joven oficial dijo a la persona sentada delante de él. Se veía claramente nervioso, había pasado más de un mes desde que una serie de asesinatos extraños empezaron, mas la organización no había podido dar con el asesino aún.

El jefe lo miró con los ojos entrecerrados…una mirada distraída, su vista se enfocó en un punto en la pared, justamente arriba de la cabeza de su cadete, su mente estaba en otros asuntos, asuntos que para él eran más importantes.

El jefe se paró. Era una figura autoritaria, solo su mirada daba a entender que él mandaba. Su presencia le hacia a la gente entender que no había lugar para dudas o preguntas… sólo su voz y su voluntad.

El joven oficial observó como su superior se dirigía a la ventana del enorme despacho. “Señor, ¿ocurre algo?” le preguntó titubeando. Siendo la mano derecha del jefe, él estaba más que acostumbrado a sus cambios de humor, sabía que algo estaba molestando a su superior, pero también sabia que no tenía que ver con el caso en que estaban trabajando. Seguro, él era la persona con quien el jefe más convivía, pero aun así el joven cadete le tenía tanto miedo como todos los demás.

“No” la voz ronca del jefe respondió al instante, tal vez muy rápido, para el gusto del oficial. “Problemas familiares…” dijo distraídamente.

“Ah” fue la corta respuesta. Problemas familiares se traducía a problemas con su hija. Era conocimiento común que la hija del mayor oficial en la Organización era un pequeño torbellino rebelde. Aparecía en el periódico seguido, siempre involucrada en cosas de mala muerte o en peleas callejeras. “Tal vez sea mejor que lo deje señor, regresare en cuanto tengamos informes del asesino”

“Esta bien, Héctor, tenemos que acabar con esto lo antes posible. Pongámonos a trabajar” El jefe le pidió/ordenó. Era mas una petición, ya que el jefe deseaba quitarse de la cabeza los problemas que su hija le causaba, pero en teoría era una orden, ya que él era el jefe.

“Como guste, señor” Héctor colocó el fólder que tenía bajo el brazo en el escritorio. El jefe regresó a su antigua posición enfrente de su escritorio, y los dos se pusieron a trabajar.

* * * *

La vida era maldita, uno solo nacía para venir a sufrir, la felicidad solo existía en los cuentos de hadas, o por lo menos así pensaba Anaíd.

La joven pelirroja estaba sentada en la limosina en que su padre la había metido, fumando tranquilamente. Estaba en camino a su nueva prisión. Junto a ella se sentaba su madre, una señora rica que no tenía tiempo para sus hijos ni para su hogar.

Para la fortuna de Anaíd, su madre y ella eran totalmente diferentes. La madre tenía su cabello teñido de un color amarillo artificial y su cuerpo había pasado por muchas cirugías rejuvenecedoras. Anaíd, en cambio se notaba tenía un cuerpo esbelto y natural, así como su melena roja, que había tenido desde el día en que nació. El rasgo que mas las diferenciaba eran sus ojos; mientras la madre tenía dos ojos de un azul profundo y brillante, la hija poseía unos ojos verde olivo que tenían un brillo especial, era ese brillo el que la hacía ver como un auténtico diablillo.

“Espero que, por una vez, puedas permanecer en un lugar sin causar destrozos” La madre de Anaíd dijo con cierto enojo en su voz.

Anaíd suprimió una risa. ¿Ella, causar destrozos? Nunca, eso sería en contra de las reglas, como fumar.

El viaje en el carro seguro fue incómodo para Anaíd, tuvo que soportar las quejas de su madre, así también como las continuas amenazas de que si no se comportaba, entonces sería enviada a una academia militar.

Cuando por fin llegaron a lo que sería para Anaíd su nueva jaula de oro, la joven pelirroja no sabía si estar feliz o triste. Podría estar feliz de que por fin sus padres decidieran alejarla de ellos, personalmente Anaíd no les tenía afecto, para ella eran un mal con el que tenía que vivir; y también podría sentir tristeza, había dejado atrás a todos sus amigos y seres que de una u otra forma la entendían a cierto grado.

Cuando salía del auto decidió no sentir ninguna de las dos. No valía la pena estresarse por cosas sin sentido, decidió. Anaíd miró alrededor de ella, contemplando lo que remplazaría su ‘hogar’. ‘Hogar, ¿que es eso?, hogar es donde te aman y te cuidan; donde tus padres se ponen tristes tu primer día de escuela, donde tu padre te enseña a andar en bicicleta o donde simplemente hay amor. Yo no tengo hogar.’

Sin siquiera notarlo, Anaíd se encontró rodeada de sus pertenencias, y en abrir y cerrar de ojos, el vehículo en el que llegó se había ido. Anaíd suspiró, se encontraba en un bosque bastante tupido. Los pinos se mezclaban unos con otros dando al lugar un toque de encanto. Se podía escuchar el murmullo del río que Anaíd sabia no esta muy lejos de ahí. Tal vez podría ir a bañarse ahí alguna vez, pensó. Frente a ella se alzaba en edificio principal del St. Louis Internado para Señoritas, un lugar que Anaíd sabía pronto iba a conocer la furia de Satán.

Una campana sonó a lo lejos. Jóvenes de varia edades empezaron a llenar el claro en el que Anaíd estaba ubicada. La mayoría de ellas parecían chicas perfectas, unas totales hijas de papi…

Anaíd, suspiro de nuevo. Sí, la vida era maldita.
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   31/1/2008, 15:11

‘¡¡Estúpida, estúpida, estúpida!!’ Se reprimió a si misma. Esta vez casi la habían atrapado, estaba tan cerca de su meta que no podía darse el lujo de ser atrapada; tal vez cuando todo acabara, se dejaría atrapar, concedió. Pero primero, tenía que terminar lo que empezó.

‘Solo dos personas más… solo dos más’

* * * *

Anaíd estaba aburrida, muy aburrida, y la clase de literatura en la que se encontraba no le estaba ayudando mucho. Lo que daría por estar con sus amigos, apostando en peleas o bien participando en ellas… Lo que daría por estar lejos de todas esas niñas perfectas, por tener a alguien con quien pelear cuerpo a cuerpo.

Anaíd, aunque tenía una complexión más bien escuálida, estaba metida en las peleas, y duro. Era la campeona de varios torneos ilegales y gracias a ello fue por lo que se encontraba en donde estaba, una academia para corregir su conducta.

“Farkas” la voz de la maestra sacó a Anaíd de sus pensamientos. “Repite lo que he dicho”

Anaíd se levantó, la clase tenía sus ojos fijos en ella. La pelirroja miró lo que la maestra había puesto en el pizarrón, al frente de la clase. Literatura, ¿quien la necesita? “No me interesa” Se sonrió a si misma, dejando a la maestra desconcertada. Tras la breve respuesta Anaíd se volvió a sentar.

“Anaíd Farkas, ¿Cómo te atreves? ¿No sabes que te puedo mandar a la dirección por ese tipo de comentarios?” La voz de la maestra y su regaño apenas se registraba en los oídos de Anaíd, quien estaba otra vez soñando, mirando a través de la ventana junto a la que estaba sentada.

¿Por que tenía que pasar por todo esto? Anaíd no era una mala niña, o por lo menos eso ella creía. Simplemente tenía gustos extraños, como su amor por las peleas o su pasión por el deporte extremo. También creía que no era necesario asistir a una academia, la calle era su escuela. No tenía que rendirle cuentas a nadie. Nadie era su dueño. Nadie tenía poder sobre ella.

Conforme la maestra seguía leyéndole la cartilla a Anaíd ésta vio algo extraño en el bosque; varias ramas de pino se estaban moviendo. Esta bien, talvez eso no era extraño, cualquier pequeña brisa podría mover las ramas. Lo que hacía la escena extraña era que las ramas que se movían eran de un solo árbol a la vez, los demás estaban quietos. Eso, por sí sólo no era normal, y añadiéndole el hecho de que las ramas que se movían estaban por lo menos a cinco metros del suelo hacían a Anaíd pensar que algo raro estaba pasando.

Anaíd frunció el ceño, oficialmente eso no era normal.

“¡Farkas! ¡A la dirección!” la maestra, ya harta de ser ignorada, gritó a la joven pelirroja.

Anaíd, asustada por el repentino aumento de volumen, saltó sobre su asiento. Su mirada se desvió de la ventana a la cara roja de furia de la maestra. La vieja institutriz estaba apuntando a la puerta. Anaíd se levanto sin decir palabra, al recoger sus cosas su mirada regresó a la ventana, buscando otra vez aquellas ramas que se estaban moviendo. Anaíd se sorprendió cuando no encontró rastro de ellas.

* * * *

Salió de su sueño repentinamente. La luz de un relámpago iluminó su cara, sus ojos abriéndose de par en par. Lentamente buscó el cuchillo que escondía cerca las hojas que le servían de almohada. Sus instintos le decían que algo se acercaba. Era casi medianoche, o por lo menos así lo indicaba la luna, oculta tras los nubarrones de lluvia. Lo más sigilosamente posible que pudo se paró de su lugar de descanso. Dejando atrás el pequeño refugio en donde dormía, empezó a buscar la fuente del sonido.

Eran sonidos suaves. El objeto que los estaba causando trataba de no ser descubierto. Obviamente era un humano el que se acercaba, y por la intensidad del sonido, era claro que no pesaba mucho.

Poniendo el cuchillo entre sus dientes, para dejar sus manos totalmente libres, empezó a escalar el árbol más cercano, y esperó. No mucho tiempo después escuchó un sonido. El sonido que hace un cuerpo al caer. Miró hacia abajo y vio un pequeño cuerpo tirado en el claro, a los pies del árbol donde se encontraba.

“¡¡Maldita sea!!” La voz era claramente femenina; suave y aguda, no la voz que perteneciera a una mujer madura, pero tampoco a una niña, simplemente una voz rica, dulce, agradable al oído. Una voz que se escuchaba notablemente enojada “¡¿Por qué tiene que haber tantas raíces?!”

Con esto pudo descubrir varias cosas. La primera era que obviamente esta persona no había venido con la intención de encontrarla, de ser así obviamente habría sido muchísimo mas cautelosa. La segunda era clara como el agua, ésta no sabía como moverse en un bosque, por lo tanto, tenía que ser una niña del colegio que sabía no estaba muy lejos de donde se encontraba.

Y la tercera: tendría que matarla antes de que pudiera ir a chivarse con las autoridades.

Anaíd se levantó, sobándose las rodillas. Tontos árboles, ¿por qué tenían que ponerse en su camino? La joven pelirroja suspiró, viendo que había llegado a un pequeño claro en el bosque. Obviamente tendría que regresar sin haber encontrado la causa del misterioso comportamiento de los árboles. Llevaba más de tres horas rondando en el bosque y temía que si continuaba se perdería y se metería en problemas.

Justo cuando daba vuelta para regresar a su dormitorio, sintió como al aire atrás de ella cambiaba. Sin perder la compostura sintió como el frió tacto del metal rozó su cuello, peligrosamente cerca de la yugular.

“¿Qué haces aquí, extraña?” Anaíd escucho una voz ronca y queda susurrar a su oído.

“He venido a pasear en el bosque” Anaíd mintió, ¿Quién, en su sano juicio, diría que había venido a buscar la causa del movimiento de un pino?

“Pues has venido a encontrar tu muerte”

Anaíd no se inmutó, con un rápido movimiento de manos se liberó del abrazo en el que estaba cautiva. Oyó claramente cómo su captor gruñó, sorprendido por su rapidez. Sin esperar un segundo, todavía con la espalda hacia el que la sorprendió, Anaíd lanzó una patada giratoria a donde suponía estaba su cabeza.

La sorpresa de la pelirroja fue infinita cuando su tobillo fue agarrado a centímetros de la cara que se disponía a golpear. Sin tener tiempo de ver a quien amenazaba su vida, fue lanzada dolorosamente contra un árbol.

“Que ca…” Anaíd fue interrumpida cuando súbitamente vio la sombra de su atacante dirigirse hacia ella con una velocidad increíble. Trató de levantarse, solo para encontrarse tirada en el suelo, con la persona que la estaba atacando sentada a horcajadas sobre ella. Tras un parpadeo sintió como el cuchillo otra vez estaba en su garganta.

“Tienes una cara muy bonita, que pena que la tenga que destruir” la persona le dijo.

“No tienes por que hacerlo. No tienes por que matarme” La joven dijo mientras su mirada trataba de enfocarse en la sombra. Pero estaba muy oscuro como para distinguir algo en el rostro de ésta. La densidad de las nubes cargadas con agua hacia que la luz de la luna llena apenas llegara al suelo, pero aun así pudo distinguir la silueta de su cuerpo. Era una silueta esbelta, alta y sorprendentemente femenina.

“Dime por que no” la mujer delante de ella le ordenó.

“Por que eso te causaría muchos problemas. Cerca de aquí hay muchas niñas con padres poderosos, padres que se te traerían problemas si descubren que cerca de sus hijas hay un asesino…” Un trueno interrumpió a la pelirroja, el rayo iluminando lo suficiente el bosque como para ver la cara de su captora. Unos ojos verdes esmeralda la vieron desde arriba y una melena negra hacia de cortina de la cara pálida y afilada que esperaba ansiosa que continuara. “… además, una chica tan bonita como tu no me mataría, ¿verdad?”

Otro rayo cayó cerca de ellas, iluminando totalmente el bosque, y revelando el sonrojo que las palabras de Anaíd causaron en la joven morena. Las dos se perdieron en los ojos de la otra, tratando de averiguar de donde salió ese comentario fuera de lugar.

La lluvia empezó a caer sobre ellas repentinamente como una ducha fría, haciéndolas despertar del trance. Inmediatamente la joven pálida se separó de Anaíd, levantándose ágilmente.

“Arriba” le ordenó.

Anaíd hizo como le fue dicho, notando como la otra muchacha era ligeramente mas alta. En cuanto estuvo de pie el cuchillo regresó a su cuerpo, pero esta vez, en la espalda. “Camina” La voz susurró por atrás.

Las dos empezaron a caminar por entre los árboles. Tras poco llegaron al refugió donde la joven asesina se ocultaba. Anaíd notó que no era grande, no mas de dos por dos metros, y estaba, en su mayor parte, hecho de maderos y hojas secas. “Lindo lugar el que tienes aquí” dijo en voz alta. “Por cierto, me llamo Anaíd”

La joven que la acompañaba no dijo nada, solamente la condujo al interior del refugio. Dentro parecía más grande de lo que en realidad era. Esto se debía a que parte de la casa estaba incrustada en el hueco del árbol contra el que estaba hecha. Anaíd noto que había un pequeño fogón en el hueco de árbol, un fogón que en menos de un segundo ya estaba encendido.

“Acércate al fuego, lo último que quiero es que te enfermes”

“¿Que vas a hacer conmigo?” Anaíd preguntó más con curiosidad que con miedo. Si la extraña pálida la quería muerta ya lo hubiese matado en el bosque.

La joven morena no le respondió. Obviamente ella tampoco sabía qué es lo que quería hacer con su presa. Matarla era imposible, la pelirroja tenía un buen punto cuando dijo que le causaría muchos problemas, pero tampoco la podía dejar ir. El riesgo de que se chivara era mucho.

Las dos se sentaron en extremos opuestos y su quedaron en silencio. Ninguna segura de que hacer. Las dos examinándose mutuamente. Las dos esperando que la otra dijera algo. Después de un rato la morena sólo se acostó en el suelo frente a la puerta y dejó que un ligero sueño se apoderara de ella.

Anaíd se quedo boquiabierta. Ahí estaba su captora, claramente dormida y sin preocuparse si la pelirroja huía. Era obvio que no podría escapar sin despertarla, así que hizo lo único que se le ocurrió, se acurrucó cerca del fuego y dejo que Morfeo la visitara.
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   31/1/2008, 15:12

La mañana sorprendió a Anaíd en el refugio. Perezosamente se enderezó y miró alrededor. Estaba sola. Esa extraña morena no se veía por ninguna parte. ‘Tal vez puedo escapar mientras no esta’

Anaíd se levantó y alcanzó la puerta. Para su sorpresa no estaba cerrada. Lentamente y tratando de no hacer ruido salió de la guarida. Al parecer no había nadie cerca, así que empezó a correr hacia donde creía que quedaba la escuela.

Después de una hora de correr Anaíd se dio cuenta. Estaba totalmente perdida. No sabía donde estaba el refugio ni sabía donde estaba la escuela. La pelirroja entró en pánico. Una vez uno de sus amigos se perdió en la montaña y regreso al borde de la muerte, deshidratado y muerto de hambre, sin contar con que tenía hipotermia, por haber caído a un río semi-congelado.

‘Relájate, tranquila, no va a pasar nada’ aunque intentaba estar calmada no pudo mas que sentir ansiedad y miedo. ¿Qué tal si nadie la encontraba? ¿Qué tal si no volvía a ver a sus seres queridos? ¿Qué tal que un animal salvaje la encontraba?

Anaíd empezó a correr a mas velocidad, desesperada por encontrar el colegio o el refugió. Tan agitada estaba que olvidó poner atención a donde pisaba. Sin poder evitarlo cayó en una grieta en el suelo, oculta por unas raíces malvadas. La caída no fue larga, no más de un par de segundos y el agujero no era lo suficientemente alto como para no poder escalarlo. Incluso había varias rocas que podrían servirle para subir. La pelirroja intentó escalar haciendo uso de ellas, pero un dolor punzante en su tobillo izquierdo la hizo caer. Sin levantarse del suelo examinó su tobillo. Estaba torcido y se estaba empezando a poner morado.

Anaíd gritó en frustración. No era posible que se pudiera haber metido en tantos problemas. Primero en casa, después se ese torneo que salió a la luz; después en el colegio, cuando no quiso contestar la pregunta de su profesora; luego la tonta tenia que ir al bosque a investigar lo que pasaba con unos tontos árboles; y el último y mas estúpido, en su opinión, caerse dentro de un agujero y lastimarse al punto donde no podía usar el pie izquierdo.

Anaíd inhaló profundamente, tratando de tranquilizarse. No estaba funcionando. La ansiedad que estaba que estaba creciendo en ella se mezcló con todos los sentimientos que tenía cargando. No pudo evitarlo, empezó a llorar.

Todo el sentimiento acumulado, desde que se dio cuenta que es lo que hacía su padre hasta la fecha, salió en lágrimas calientes que hacían su camino mejillas abajo sin importarles lo mucho que Anaíd quería reprimirlas. Todo el despreció que sentía por su familia y el hecho que no era nadie importante para ella se reflejaba en los ríos salados que salían de sus ojos. Ojos cansados de mirar cómo era hecha a un lado, cansados de ver la corrupción con que su familia vivía, de verse a si misma salir adelante sin ayuda.

Anaíd abrazó sus piernas mientras seguía llorando libremente. Tantos años suprimiendo sus emociones por fin estaban siendo llorados.

Tiempo después seguía llorando, al parecer las lágrimas eran infinitas, hasta que una voz que reconoció se dirigió a ella.

“¿Estas bien?”

La pelirroja alzó la vista, lagrimas todavía cayendo. Ahí estaba la morena extraña. Su cara pálida mostraba algo de preocupación. Anaíd solo ocultó su cara en sus rodillas y siguió llorando. No le importaba que la viera, no le importaba que la matara. Su corazón dolía mucho y ella quería aliviar el dolor.

La otra joven solo se le quedó mirando. ¿Qué le había hecho ella para que se pusiera en tal estado? Nada que ella pudiera recordar, ¡incluso le había dejado la puerta abierta para que se fuera a su colegio! Tal vez estaba asustada. Había escuchado su grito y pensó que un algo le había ocurrido. Toda clase de escenarios corrieron por la mente de la morena, pero ninguno pintaba a Anaíd llorando. Silenciosamente se sentó junto a la joven más baja y la sostuvo en sus brazos.

Anaíd se tensó el momento en que los brazos se cerraron sobre ella. Ese era el momento de su muerte, pensó. Cerró los ojos, esperando lo que ella creía sería una estrangulación lenta y dolorosa. Pero nada pasó. Cuando los abrió otra vez se encontró con dos esferas verdes viéndola fijamente.

“Esta bien, no estas sola, aquí estoy” la muchacha pálida susurro de manera cariñosa.

Anaíd parpadeó una, dos, tres veces hasta que las ganas de llorar otra vez tomara fuerzas e hiciera que su cuerpo empezara a temblar, provocando, a su vez, que la morena la abrazara mas cerca de ella y empezara a acariciar su cabello rojo. Anaíd no pudo más, hacía tanto tiempo que alguien le hacia algo como eso que las lágrimas empezaron a caer de nuevo, esta vez, sin importarle nada en el mundo, ocultó su cabeza en el hombro de su captora y empezó a llorar con renovadas fuerzas.

Pasó un tiempo hasta que Anaíd lograra calmarse. Pero aún seguía siendo abrazada por esa muchacha que la noche anterior la había amenazado con matarla. “Sabes, no se tu nombre” La pelirroja preguntó con un susurro ronco. Su garganta le dolía después de tanto llorar.

“Morana”

“Lindo nombre, ¿Qué significa?” Anaíd nunca había escuchado algo así en su vida, y eso que ella se consideraba una persona con basta experiencia en el mundo.

“Muerte”

Anaíd se separó un poco de Morana, lo suficiente para verla directamente a los ojos. “Estas bromeando”

“No. Mi nombre significa muerte” dijo Morana mientras se levantaba del suelo. Anaíd atónita le siguió, olvidando que su tobillo no estaba muy bien que digamos. En cuanto apoyó su peso en la parte lastimada, tuvo que reprimir una onda de dolor, cosa que no pasó inadvertida por su acompañante. “¿Qué ocurre?”

“Me lastimé el tobillo al caer” Anaíd explico con una mueca. Tener un tobillo lastimado no era divertido.

La otra joven asintió. “Presumo que no puedes escalar” la pelirroja negó la cabeza. Morana se inclinó un poco, dándole la espalda a Anaíd. “Arriba”

“¿Uh?”

“Sube. Te estoy llevando en mi espalda” explicó Morana.

Anaíd no supo que la hizo acceder tan rápido, pero poco después de que se montó en la pálida joven ambas estaban llegando al refugio. Una vez dentro, Morana la depositó en el suelo y procedió a atender su herida.

“Gracias” Anaíd dijo en cuanto Morana acabó de curarla. Solo recibió una inclinación de cabeza como respuesta. “¿Por qué estas haciendo esto? Creí que me querías muerta”

“Ningún inocente merece la muerte” Contestó sin mirarla a los ojos “¿Hambre?”

En respuesta el estomago de Anaíd empezó a gruñir lo suficientemente fuerte cómo para que todo el continente lo escuchara. Anaíd se sonrojo y trató de ocultar su cara con su cabello.

Morana rió un poco mientras buscaba entre sus pertenencias. Extrajo una manzana y un pan duro. “No es mucho lo que tengo, pero siéntete libre de comer cuanto quieras” le dio ambos objetos a Anaíd.

“¿Y tu?”

“Desayuné pensando que ya estabas de regreso en el colegio” mintió con facilidad, aunque la verdad es que no había probado bocado en un par de días.

Anaíd agradeció la comida y la ingirió rápidamente. Justo cuando estaba acabando Morana habló otra vez.

“Tengo unos asuntos que hacer, cuando regrese te llevaré de vuelta al colegio” y se marchó sin dar tiempo a Anaíd de decir algo.

* * * *

“Señor, hemos capturado al asesino” Héctor le informó a su superior. “No va a creer quien es”

“Tráiganlo” ordenó el jefe.

Héctor salió de la oficina un instante y regresó con un par de guardias y una joven esposada. La joven no tendría más de dieciséis años y tenía un cabello hermoso, de un color azabache puro.

“No puede ser” El dueño de la oficina exclamó con algo de terror en su voz, cosa que sorprendió a la gente acompañándolo.

“Dígale hola al infierno, Señor Farkas” Morana dijo con una voz dulce como miel envenenada. Sin que los guardias pudieran hacer nada, se liberó de sus ataduras y empezó la masacre.

* * * *
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   31/1/2008, 15:13

Anaíd estaba cansada de esperar. Ya casi había pasado todo el día y Morana no regresaba. Justo cuando el aburrimiento la iba a matar, la puerta se abrió y una sonrisa se dibujó en el rostro de la pelirroja.

Su sonrisa desapareció cuando vio que quien estaba a la puerta no era su amiga. Eran un par de oficiales con el uniforme marrón de la Organización. El imperio que su padre formó para ‘combatir el crimen’.

“Señorita Farkas, hemos venido a rescatarle” uno de los oficiales les dijo, mientras el otro gritaba a quien estuviera afuera que la hija del jefe había sido encontrada.

Todo pasó muy rápido, no se dio cuenta como ocurrió ni como la sacaron del bosque. De repente estaba en una comisaría de pueblo común y corriente esperando por su familia.

Escuchó a su madre antes de verla. La mujer gritó su nombre con todas sus fuerzas y se abalanzó a abrazarla con entusiasmo. “Ani, Ani, dime que estas bien que no te ha pasado nada. Que esa mujer no te hizo nada”

“Estoy bien” Anaíd dijo la verdad. “Morana no me hizo nada”

“Anaíd Farkas dime la verdad, ese monstruo te lastimó ¿verdad?” La mujer mayor exigió con severidad de su hija.

“No. No me hizo nada. Es buena, no mataría ni a una mosca”

Anaíd vio como los ojos de su madre se empezaron a llenar se lágrimas “ Ani, ese engendro del demonio mató a tu padre” la señora le informó al borde de las lágrimas.

“No puede ser, ella es inofensiva” se rehusaba a creerlo, aunque en el fondo de su mente sabía que su madre tenía razón. Después de todo casi había sido decapitada por ella veinticuatro horas antes. “Quiero verla, quiero hablar con ella”

“Te podría lastimar” Su madre trató de razonar con ella

“No. Ella no me lastimaría”

La Sra. Farkas vio algo que en mucho tiempo su hija no había poseído. En sus ojos se mostraba la determinación de querer hacer algo y eso encendía una chispa que se juraba se había apagado hace mucho tiempo.

* * * *

Morana fue sacada de su celda y llevada al cuarto de entrevistas. Se le había hallado culpable y ahora esperaba su condena.

Lo primero que vio al llegar al cuarto donde se suponía tendría su visita fue la melena roja de una persona que esperaba no volver a ver.

“Hola” Morana saludo a la pelirroja mientras tomaba asiento

“Hola” Anaíd replicó “Sólo vine para saber porque mataste a mi padre”

“¿Tu padre?” preguntó confusa.

“Ben Farkas”

“Ah. Lo lamento, no sabía que era tu padre” Morana se disculpó de corazón.

“¿Quieres decir que si lo mataste?”

“Si”

“Dijiste que ningún inocente merece la muerte”

Morana se encogió de hombros. “El no era ningún inocente”

Un silencio tenso cayó entre las dos. Hasta que Anaíd reunió el coraje para hablar de nuevo.

“¿Por qué?”

“Porque el fue el que hizo que matara a todo mis amigos” Morana confesó

“¿Qué?”

“Anaíd, yo fui criada con otros niños para matar, para servir a la Organización. No soy la primera, y sé que si no los detenía seguirían matando gente inocente.”

“¿Los?” Anaíd preguntó confusa

“Si. La gente que nos crió que nos cuidó y que nos entrenó. Desde que tengo memoria he sido cuidada por uno de ellos, cada uno enseñándome cosas distintas. También recuerdo como desde pequeños nos hacían creer que la Organización era la verdad y que nosotros debíamos protegerla a toda costa…” Morana miró por la pequeña ventana, perdiéndose en recuerdos. Recuerdos de cómo fueron golpeados y como sus pequeños cuerpos pasaban hambre y frío.

“Dijiste que el te obligó a matar a tus amigos” Anaíd irrumpió en sus pensamientos.

“Si. La prueba final es cruel. Tienes que enfrentarte a los otros que fueron entrenados contigo y matarlos a toda costa. Sólo uno puede sobrevivir. Yo fui el uno de mi generación…” Morana explicó la más rápidamente posible. Un guardia ya había venido por ella y estaba esperando que la acompañara. “No me arrepiento de haber matado a esos doce bastardas, no merecían algo mejor… pero Anaíd, ¿me puedes hacer un favor?” dijo mientras se levantaba.

“Si”

“No me odies” Anaíd vio como su amiga desaparecía tras la puerta de metal, dejándola sola para pensar.

¿De verdad Anaíd odiaba a Morana? La respuesta era sencilla, no. Ella sabía en que consistía la Organización, en cómo corrompía las leyes del mundo, como creaba guerras y luego trataba de detenerlas, todo para crear dinero, para ganar poder. Lo sabía desde hacía cuatro años, los mismo en los que ella se convirtió en una hija rebelde, los mismos en los que sentía como su alma era lentamente drenada.

Su padre la tenía amenazada. El la descubrió un día espiando una de las sus juntas con los hombres mas poderosos del mundo. Ella no debía decir nada, sólo guardar el secreto lo mejor posible. Y eso la hizo dudar de todos los que la rodeaban. Ella amaba profundamente a su padre antes de ese incidente. Después de él, digamos que su mundo se derrumbó y empezó a odiar a su familia.

Si algún sentimiento le tenía a Morana era el de gratitud. Ella la había salvado de su celda invisible.

Anaíd se levantó y salió del edificio con una gran sonrisa iluminando su rostro.

* * * *

Fragmento sacado del periódico del lunes posterior en que Anaíd visitó a Morana:

“… La joven acusada del asesinato de doce de los empresarios más grandes alrededor del mundo fue sentenciada el pasado martes 26 de noviembre (…) La joven quien respondía al nombre de Morana fu ejecutada el pasado sábado 30 de noviembre a las 14:00 hrs…”


Charis~chan
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
Saya_86
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 31
Localización : al fondo a la derecha, dnd están todas las cosas
Cantidad de envíos : 86
Fecha de inscripción : 06/02/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   6/2/2008, 21:17

Muy buena historia gracias por compartirla
Volver arriba Ir abajo
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   6/2/2008, 21:31

Gracias. De verdad no crei que alguien la leyera completa. Gracias, gracias
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
keroflores
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 34
Localización : En el oceano de tu Corazon
Cantidad de envíos : 15
Fecha de inscripción : 02/02/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   7/2/2008, 00:18

WUAAAAAAAAA QUE BUENA HISTORIA LA QUE HAS DEJADO MUY BUENA !!!!! TIENES UN BUEN TALENTO CHARIS-CHAN SIGUE ESCRIBIENDO QUE NOSOTROS TE SEGUIREMOS LEYENDO CON GUSTO
Volver arriba Ir abajo
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   7/2/2008, 00:30

wow otra persona lo leyo completo... gracias!!
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
hinata
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 31
Localización : En un lugar tan distante del ser humano y a la vez tan cerca
Cantidad de envíos : 2
Fecha de inscripción : 11/02/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   11/2/2008, 05:52

muy buena la historia, me ha encantado
Gracias por compartirla
Espero leer mas de tus historias
Volver arriba Ir abajo
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   11/2/2008, 15:17

Genial, alguien mas la leyó completa!!!!! Toy contenta!!
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
Daijishin~
Lektor
Lektor
avatar

Femenino Edad : 29
Localización : Asturias- España
Cantidad de envíos : 21
Fecha de inscripción : 11/02/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   12/2/2008, 06:36

charis-chan! está muy bien descrita, las palabras bien utilizadas, cómo describes con paciencia todos los sentimientos.... lo siento mucho , no la puedo leer entera, pero me ha sorprendido... ¿te inspiró la película de Azumi?? o_o me encantó esas película!!... sinceramente no la he seguido leyendo porque me da miedo... sinceramente... es que todos esos asesinatos, aah1! no puedo seguir leyendo o tendré pesadillas... ::&&:: pero me ha gustado mucho ´como está escrita, promete mucho1!! ^-^

siento no haberla leído entera, de verdad!!! brr...

jejeje

mucho ánimo!!!! ::ciao::
Volver arriba Ir abajo
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   12/2/2008, 14:15

Daijishin~ escribió:
charis-chan! está muy bien descrita, las palabras bien utilizadas, cómo describes con paciencia todos los sentimientos.... lo siento mucho , no la puedo leer entera, pero me ha sorprendido... ¿te inspiró la película de Azumi?? o_o me encantó esas película!!... sinceramente no la he seguido leyendo porque me da miedo... sinceramente... es que todos esos asesinatos, aah1! no puedo seguir leyendo o tendré pesadillas... ::&&:: pero me ha gustado mucho ´como está escrita, promete mucho1!! ^-^

siento no haberla leído entera, de verdad!!! brr...

jejeje

mucho ánimo!!!! ::ciao::

jaja, gracias... no importa que no la leyeras completa, no hay muchos ascesinatos y la verdad no aparece sangre... aunque el final es medio tragico.

En realidad me inspire con un poco de todo: tiene un poco de la pelicula 'Loving Annabelle'; los personaje los cree inspirada en el Kigo y la trama pues es como que la otra version de un fic que estoy escribiendo... tiene un poco de todo...

Gracias por leer, aunque no sea completa, voy a hacer cosas mas pequeñas y mas alegres!!

Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
narualj
Ubicandose
Ubicandose


Femenino Edad : 25
Localización : medallo xD lo peor.. n with my vast loneliness
Cantidad de envíos : 69
Fecha de inscripción : 22/02/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   22/2/2008, 15:20

ese final fue.. bastante tragico .. aun asi me encanto.. tienes un gran talento n_n.. gracias por compartirla.. fue excelente historia
Volver arriba Ir abajo
lera_karel
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 33
Localización : DREAMWORLD: algo más alla de la realidad, dnd todos los sueños pueden llegar a realizarse.
Cantidad de envíos : 344
Fecha de inscripción : 26/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   27/2/2008, 21:20

Pero... ::autista:: como podeis decir q da miedo sino da miedo, esta genial, es fabulosa, magnifica, ME HA ENCANTADO, pero buaaaaaa ::nooo:: porque matas a Morana, con lo que me gustaba ese personaje

Me ha gustado mucho en serio, a ver si haces mas de este tipo, asesinatos, suspense, accion, ya me entiendes ^^
Volver arriba Ir abajo
http://www.lerakarel.blogspot.com
charis-chan
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 25
Localización : Detras de mi escritorio!!
Cantidad de envíos : 78
Fecha de inscripción : 30/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   27/2/2008, 23:27

Vale lo hare. A mi tmb me gusta mucho Morana y creo que en un futuro la voy a volver a usar!!!
Volver arriba Ir abajo
http://www.fanfiction.net/u/1296427/charis-chan
Kuga
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 23
Localización : en mi loca realidad yuri
Cantidad de envíos : 131
Fecha de inscripción : 26/01/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   29/2/2008, 20:27

me gusto me encanto me parecio lo mejor re mega buena
el tema re original tuvo una chi......NOTA.
Volver arriba Ir abajo
mayel
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 38
Localización : por aki o por alla donde me nesecites voy a estar!!!
Cantidad de envíos : 96
Fecha de inscripción : 08/04/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   11/4/2008, 21:20

charis-chan escribió:
wow otra persona lo leyo completo... gracias!!
jejeje como no leerlo si cuando empiezas no puedes dejarlo para mas tarde...te felicito muy buena la historia sigue asi...
Volver arriba Ir abajo
mayel
Ubicandose
Ubicandose
avatar

Femenino Edad : 38
Localización : por aki o por alla donde me nesecites voy a estar!!!
Cantidad de envíos : 96
Fecha de inscripción : 08/04/2008

MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   11/4/2008, 21:27

charis-chan escribió:
Daijishin~ escribió:
charis-chan! está muy bien descrita, las palabras bien utilizadas, cómo describes con paciencia todos los sentimientos.... lo siento mucho , no la puedo leer entera, pero me ha sorprendido... ¿te inspiró la película de Azumi?? o_o me encantó esas película!!... sinceramente no la he seguido leyendo porque me da miedo... sinceramente... es que todos esos asesinatos, aah1! no puedo seguir leyendo o tendré pesadillas... ::&&:: pero me ha gustado mucho ´como está escrita, promete mucho1!! ^-^

siento no haberla leído entera, de verdad!!! brr...

jejeje

mucho ánimo!!!! ::ciao::

jaja, gracias... no importa que no la leyeras completa, no hay muchos ascesinatos y la verdad no aparece sangre... aunque el final es medio tragico.

En realidad me inspire con un poco de todo: tiene un poco de la pelicula 'Loving Annabelle'; los personaje los cree inspirada en el Kigo y la trama pues es como que la otra version de un fic que estoy escribiendo... tiene un poco de todo...

Gracias por leer, aunque no sea completa, voy a hacer cosas mas pequeñas y mas alegres!!


jejeje ya decia yop que ese colegio de señoritas lo habia visto por ahy ...me encanta esa pelicula es muy buena!! y adoro a erin kelly o bueno el personaje que interpreta annabelle
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Una noche de otoño...   

Volver arriba Ir abajo
 
Una noche de otoño...
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Se despierta cada hora y media de noche
» CHAT: hoy 20 de noviembre por la noche
» Cena Show sábado a la noche
» SAN ISIDRO: LAS LOMAS ORAL REALIZARÁ SU DÉCIMA NOCHE SOLIDARIA
» Se puede tener mucha leche de noche y poca de día?

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Yuri's Lyrical Secrets :: Historias Originales :: Para todos los públicos-
Cambiar a: