Yuri's Lyrical Secrets

Para quienes hacemos y disfrutamos del Yuri
 
PortalPortal  ÍndiceÍndice  CalendarioCalendario  BuscarBuscar  RegistrarseRegistrarse  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 LUZ DE LUNA [completa]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2, 3  Siguiente
AutorMensaje
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: LUZ DE LUNA [completa]   11/4/2008, 13:15

bueno chicos ia qtrego la autorizacion de esta escritora comparto con ustedes un hermoso fantic de tatu^^

espero que les guste

aki va^^

:__________________________________
nota de la escritora ^^

Hello again dear friends... it’s me, Ana, and here we are, my second
fic and me, I hope you enjoyed the first one, please send me your
comments, I appreciate your words and I promise answer back. I call
this fic Moonlight because this melody from Beethoven it’s one of
Yulia’s favorites, she said she love to play this one and I just
imagine a little story, here the girls are more mature, more adults,
sorry no fame, … so, read and tell me… (In two weeks you could read the
final part)

P.S. You can find some lyrics in this one, I hope that please you.
I really want you enjoy the romantic and sexy parts… I almost forgot,
if you want to hear Moonlight I could send to you in a small format,
just write me or left your mail in the comments space and I send it to
you. My mail is: volk_kotenok@yahoo.es
________________________________________________________

LUZ DE LUNA (Primera parte)
EL
DESTINO EN EL CAMINO


Bah!, ¡Si no quieres verme más aquí se termina todo!, le gritó a Katia,
su compañera de la Academia de Música, sin duda la chica le gustaba,
pero no estaba dispuesta a soportarle sus escenas de celos de tiempo
completo, parecía que lo único que sabía hacer era decirle – Por qué
viste a esa chica... aquella chica te sonrió... por qué hablabas con
las chicas del otro grupo de trabajo...en fin... basura.

Katia le dijo: Lárgate, nunca debí haberte hecho caso, a mí al final sí me gustan los hombres...

Ja, -contestó la chica de cabellos oscuros-, si seguro, la pasaste
tan mal que a todas horas querías meterte a la cama conmigo, hablas así
porque no te queda más remedio. Y sin más se dio la vuelta y se largó
de aquel restaurante, ambas chicas habían alzado la voz y ahora Yulia
tenía más de veinte pares de ojos viéndola con recelo mientras
abandonaba el lugar.



Yulia no se sentía desolada; no, molesta si y bastante, en realidad
había perdido el tiempo con Katia, si; a esa chica le gustaban los
hombres, sin embargo, algo debía haber en ella que le atrajo, de lo
contrario no hubiesen estado juntas los últimos seis meses, seis meses
que ahora estaban botados en la basura.



Se fue a casa, condujo tranquilamente por las calles de la ciudad
que ahora, a principios de noviembre, se empezaba a vestir de blanco,
la nieve había hecho acto de presencia hacía un par de días y aún era
soportable el frío con un delgado abrigo.



Al llegar a casa vio a su madre muy entretenida con el televisor,
era la hora de ese programa de misterio que tanto le encantaba ver la
noche de los viernes; cómo te va Yulia, dijo sin despegar la mirada del
aparato; a ella también le gustaba ver televisión, quizá lo heredó de
su madre, bien, respondió la chica con desgano, ¿recuerdas a Katia?, la
madre asintió con la cabeza y acompañó el gesto con las siguientes
palabras, bien sabes que la conozco, esa chica no me gusta, siempre te
llama a todas horas y hasta es grosera si le digo que no estás, es muy
poses... pues no te preocupes más, le dijo interrumpiéndola, somos
historia, terminamos.



La madre de la pequeña despegó la vista de aquel aparato y la vio
con ternura, a ella le había costado aceptar el hecho de que nunca
tendría un yerno, tuvo que hacerse a la idea hace tres años cuando
sorprendió a su hija besando a aquella niña del colegio, la madre lloró
mucho, el padre dijo que lo más importante era que seguía siendo su
hija, aunque muy en el fondo pensó que era una de sus locuras
pasajeras; como cuando decía que quería ser paracaidista, en fin, luego
de algunas peleas, regaños y lloriqueos, mamá y papá comprendieron y
aceptaron que definitivamente a Yulia le gustaban las chicas. Aunque
con la niña del colegio ya no pasó nada, pues se asustó tanto cuando la
madre de Yulia les descubrió, que hasta pidió que la cambiaran de
escuela.



¿Qué pasó, estás bien? Preguntó con tono cariñoso, no te preocupes
mamá, le dijo, no se acabó el mundo, sólo estoy un poco molesta, sabes?
Estoy pensando en que tal vez debería alejarme un poco de aquí, quizá
vaya a pasarme estos días que tengo de descanso a la cabaña de
Konakovo, estás segura Yulia?, -le contestó mientras la abrazaba-, si,
mañana me iré luego del medio día, -dijo- supongo que tendré que
comprar algunas cosas para llevar. Sabes que puedes contar con
nosotros, -añadió la madre pensando que quizá la pequeña se sentía mal
por lo pasado con Katia, si lo sé, contestó, ustedes son los mejores
padres del mundo y besó sus mejillas.



Subió a su habitación y empezó a arreglar las cosas que llevaría,
ropa, discos, sus ocultos cigarrillos, etc. Al cabo de media hora llegó
el padre, aunque no lo escuchó sabía que su madre le contaría lo
ocurrido y la decisión de pasarse unos cuantos días lejos de casa...
¡Yulia! –gritó la madre- para que bajara a cenar, al bajar abrazó a su
padre quien cariñoso le dijo: Así que vas a aclarar tus pensamientos...
si, contestó- creo que a veces uno debe alejarse de todo para empezar
de nuevo, aunque la verdad, ya extraño la tranquilidad del río.



La cabaña había sido heredada por su padre, antes había sido de sus
abuelos, no era muy grande, se encontraba cerca de la confluencia de
los ríos Volga y Tvertsa en la localidad de Tver; Konakovo era una
villa tranquila, de hecho lo seguía siendo, algunas personas con
posibilidades económicas lo veían como un lugar de retiro, dada la
cercanía con Moscú, escasos 120 Km por ello la chica tenía algunos
vecinos, digamos ricos. Algunas de las mejores memorias de su infancia
estaban en ese lugar, además que una u otra conquista había conocido
ese sitio, ahora, sin duda allí también estaba el inicio de lo mejor de
su vida.



A la mañana siguiente se levantó temprano, raro en ella, pero
quería tener todo preparado para salir con luz y llegar con luz, además
ya empezaba a hacer frío y era mejor estar resguardada pronto en casa,
el trayecto no duraría más de un par de horas, no sabía en ese momento
que su vida cambiaría a treinta kilómetros de su destino, es decir, su
destino la estaba esperando en ese preciso lugar.



Al final, salió de Moscú poco después de las cuatro, se le hizo
tarde, como siempre, mientras conducía el viejo Lada Niva verde que
había sido de su padre, iba pensando en que a pesar de haber salido ya
con varias chicas no podía decir que había amado a alguna, disfrutaba
de su compañía, sin duda en la cama había algo, pero amor, amor, no.



Cuando pasó por Solnechnogorsk volvió a llenar el tanque de
combustible y aprovechó para comprar una botella de vodka, como buena
patriota rusa debe beber el agua que la nación le brinda, además de
seguro en la cabaña no habría leña y mientras la conseguía sería bueno
usar la calefacción líquida. Estaba muy contenta, volver a Konakovo era
como renacer, necesitaba la soledad y tardes completas en el piano, el
viejo piano en donde aprendió las primeras notas, el piano que vibraba
y le hacía vibrar cuando pulsaba las teclas y le arrancaba los sonidos
de “Luz de Luna” además, quizá los chicos de la pandilla aún estuvieran
allí para pasar las noches a la orilla del río cantando sin que nada
les importase.



Cuando faltaban alrededor de treinta kilómetros para llegar vio a
la orilla de la carretera a esta chica pelirroja, estaba sentada en una
piedra al lado de su lujosa y de modelo reciente BMW utilitaria color
gris, se detuvo, aunque no sabía exactamente por qué, ayudar niñas
ricas no era una de sus metas en la vida, pero no lo pensó dos veces y
estacionó su auto delante de aquel ostentoso vehículo. Hola.. -dijo
levantando la mano en señal de saludo- que te pasó. No sé, -dijo la
chica de lindos ojos verdigrises de los cuales Yulia quedó prendada- de
pronto el auto se apagó y no logro encender el motor... gracias por
detenerte, nadie lo ha hecho y de verdad necesito ayuda. No es nada,
respondió, veamos empecemos por el principio, Yulia Volkova, dijo
extendiendo su mano hacia la chica- Elena, Lena Katina -dijo mientras
le regalaba una bella sonrisa y estrechaba su mano, con el contacto de
aquella pequeña mano de la chica de los ojos azules Lena sintió a su
corazón dar un vuelco, un poco nerviosa volvió a reír y soltó la mano
de la trigueña.



Veamos, dijo Yulia, tienes combustible? Claro, respondió, llene de
nuevo el depósito en Klin; bueno, eso es bastante cerca, no es falta de
combustible –continuó Yulia- puedes levantar el seguro, veré si no es
el acumulador... ¿Tú sabes de mecánica? Preguntó la pelirroja con un
gesto de extrañeza en el rostro; tanto como saber de mecánica, no, pero
tengo algunos años de conducir sola y pues he aprendido lo mínimo como
para poder resolver algunas cosas por mí misma, dijo Yulia, aunque no
se percató que eso sonó un poco grosero pues Lena contestó, yo soy un
poco tonta para eso, aún no puedo valerme por mi misma en la carretera,
murmuró mientras bajaba la mirada... no quise decir eso –dijo sintiendo
como su cara se tornaba roja, sintió el calor en ella- además saber un
poco de autos no significa que sea muy inteligente, como soy hija
única, mi padre me ha enseñado lo que quizá le hubiera enseñado a un
chico, tú no te ves como una chica tonta -terminó enfrentando su
mirada- descuida, no me molesté, sólo que supongo ser la preferida de
papá me ha privado de algunas cosas que no se me permiten hacer porque
no son adecuadas para una “señorita” contestó agregando algo de
sarcasmo a esta última palabra. A ver, dijo Yulia, tienes herramienta
en este auto, sí, respondió y enseguida se encaminó para abrir la
puerta posterior de la camioneta sacando una caja metálica nueva, la
traía haciendo un poco de esfuerzo por el peso, Yulia se acercó para
ayudarle con la caja, ¡qué bien preparada viene “señorita”, dijo
imitando el sonido que Lena había utilizado algunos segundos antes y
colocó la caja junto al vehículo, pues viene con el auto, respondió,
qué necesitas? –dijo mientras abría la caja- Alcánzame dos desarmadores
y extendió la mano en espera de la herramienta. Tomando los
desarmadores le advirtió -retírate un poco-, mientras hacía saltar
chispas al hacer contactos con los bornes del acumulador, Lena dio un
leve salto cuando escuchó el pequeño estallido, sin duda tiene carga,
dijo la aprendiz de mecánico- pero creo que conectaré mi acumulador al
tuyo para darle carga, quizá no tenga suficiente, no te entiendo,
comentó Lena con un poco de vergüenza, pero si tú lo dices... Yulia rió
en su interior, la chica no era tonta, sencillamente había vivido una
vida en la que sus problemas eran siempre solucionados por empleados
pensó, una niña de papá y mamá ... se encaminó hacia su auto y lo
estacionó justo enfrente del de Lena, abrió para dejar al descubierto
el motor y sacó los cables para la corriente, cuidadosamente los colocó
en su sitio, sentía como Lena la miraba, parecía que estaba realizando
una operación a corazón abierto al ver la admiración en sus ojos, esa
sensación le gustó... mucho... anda, sube y prueba si arranca, dijo
mientras hacía lo mismo con su auto... Nada, dijo desde su asiento
Lena, déjalo –respondió- no es el acumulador



Sabes Lena? –dijo Yulia sentándose junto a ella en su camioneta-
estamos mal, no puedo hacer nada por tu auto, pronto oscurecerá y está
empezando a hacer frío, ¿Podría algo salir mejor? Preguntó Yulia con un
poco de sarcasmo. Tengo té –dijo Lena- siempre que viajo a Konakovo
traigo un termo, tú vas a Konakovo? Interrogó Yulia, si, contestó Lena,
mis padres tienen una casa a la orilla del río, la compraron hace como
dos años, Yulia esbozó una sonrisa. Seguramente vives cerca del cruce
hacia la iglesia –dijo la chica de los ojos azules- si, respondió Lena,
tú eres de Konakovo? No, soy de Moscú, sólo voy a pasar unos días a la
cabaña de mis padres, pues mira que casualidad, las dos somos de Moscú
y ambas tenemos casas en Konakovo, yo no dije casa –aclaró la chica del
cabello oscuro- es una pequeña cabaña, no como tu casa que es casi un
palacio, conoces mi casa? Preguntó Lena, mira, si vives cerca de la
iglesia estás en la región “zarista” dijo Yulia, la cabaña de mis
padres está en la región “bolchevique” – Lena rió- Yulia continuó- tu
mundo y mi mundo están tan distantes como de aquí a la luna. Lena dejó
de reír, se sintió avergonzada aunque no sabía exactamente por qué,
sabes qué, volvió a hablar Yulia, saca ese té mientras yo traigo algo
para mejorarlo, ya empieza a hacer mucho frío –se levantó dando un
pequeño saltito y se encaminó a su auto.



Lena se perdió por unos segundos, viendo caminar a esa chica tan
pequeña, apenas rebasaba el metro y medio, pero era tan grande a la
vez, le daba seguridad, sentía que estando esa bella chica de piel
bronceada, de cuerpo lindo, hermosos ojos azules, grandes ojos azules y
cabello oscuro no había nada que temer, había estado a punto de romper
en llanto cuando notó que se hacía tarde y nadie se detenía para
ayudarla, ella no podía hacer nada, su teléfono estaba muerto, había
olvidado conectarlo a la toma de corriente la noche anterior y ahora no
era más que un lindo aparatito inútil.. Yulia –pensó- definitivamente
es especial... Lena venía luchando en su interior hacía más de un año,
luego de que le diera un sí al chico que la venía cortejando por varios
meses, su noviazgo duró poco, casi una semana, si, le besó, le abrazó
pero no hubo ni mariposas en estómago ni luces de colores al cerrar los
ojos, tenía muchos amigos, pero no se sentía atraída físicamente por
ninguno de ellos, es más, había algunos artistas que consideraba
atractivos, pero imaginarse en alguna situación física con ellos no era
algo que pasara por su mente, sin embargo, a veces se sorprendía
pensando el algo íntimo pero siempre con chicas, no sabía que le
pasaba, algo andaba mal con ella sin duda, así que mejor terminó ese
“noviazgo” y decidió darse tiempo para pensar.



Yulia buscó entre las cosas que traía la botella de vodka que había
adquirido en Solnechnogorsk, se tomó unos segundos para ver a través
del vidrio del auto, allí estaba la chica, ¡qué chica!, en tan solo
minutos esa pelirroja le hizo sentir lo que no había sentido con
ninguna de sus aventuras, aún no le había besado y ya tenía su sabor en
la boca, pero que va, esa chica estaba tan fuera de su alcance, de la
tierra a plutón- pensó en voz alta- era una chica rica, bella y sin
duda con miles de pretendientes sino es que con novio, preciosa era una
palabra inútil al tratar de describir la belleza de aquella diosa, sus
cabellos rojos eran el marco perfecto para aquellos ojos gris-verde que
podían opacar cualquier paisaje por hermoso que fuera, su carita pecosa
y su sonrisa bastaban para sentir la vida con sólo verlas...



El té sabrá mejor si le ponemos un poquito de calor –dijo riendo la
trigueña al volver con la botella en la mano y un cigarrillo en la
comisura de sus labios- Está bien, contestó Lena riendo también, sólo
que tendremos que compartir la tapa, como usualmente viajo sola no
tengo ninguna taza o vaso, no te molesta? -Cómo le iba a molestar, iba
a poder estar en contacto con la chica que le había quitado el aliento
aunque sea por la tapa de un termo- Para nada, bebe tú primero, luego
beberé yo, Gracias, dijo Lena mientras Yulia agregaba una cantidad de
vodka al té de la pelirroja. Lena bebió un sorbo e hizo un gesto, casi
se ahoga, perdón, dijo Yulia, le puse mucho vodka, no...sólo que yo no
soy buena bebiendo, aunque hubiera sido una gota sin duda igual me
ahogaría, rió coquetamente; de manera inconsciente estaba coqueteando
con Yulia.


Última edición por julianna-sama el 16/5/2008, 21:24, editado 4 veces
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   11/4/2008, 13:15

Ya se que vamos a hacer, dijo Yulia mientras daba una calada al
cigarrillo, remolcaremos el auto hasta tu casa, igual yo tengo que ir
por allí, tengo una cadena en el auto y todo estará bien, Lena puso una
cara de sorpresa, eso de conducir el auto mientras era arrastrado por
otro le daba miedo, no sabía si lo podría hacer bien, Yulia notó el
nerviosismo de Lena y le dijo: Yo conduciré tu auto y tú llevarás el
mío, lo único que tienes que hacer es no correr, porque si no el auto
se caerá a pedazos y te quedarás con el volante en la mano, -la chica
de cabello corto sonrió al hacer este comentario final- Lena sonrió
también y Yulia pensó que si la chica volvía a reír la tendrían que
recoger con espátula, estaba que se derretía por ella. Lena estuvo de
acuerdo con esto, Yulia bebió el té que le correspondía tratando de
sentir el sabor de Lena en la tapa de aquel termo, guardaron las cosas,
termo, caja de herramientas y cables de corriente, luego Yulia colocó
hábilmente la cadena para unir los dos autos, Lena observaba a la
pequeña trabajar, admiraba esa seguridad y confianza en sí misma que
identificaba a Yulia, esa misma confianza y seguridad que a ella le
hacía falta a veces.
Bueno su majestad... empezó diciendo Yulia, Lena la interrumpió – No
seas así, me harás sentir mal, en realidad le decía su majestad porque
eso era lo que pensaba, allí estaba su reina, olvídalo –contestó Yulia
mientras lanzaba la colilla del cigarrillo a un lado- no lo volveré a
hacer, anda, arranca y marchémonos que pronto oscurecerá...

Los padres de Lena estaban preocupados, habían estado tratando de
comunicarse con ella pero solamente les respondía el contestador de la
casilla de teléfono, en casa habían dicho que salió muy temprano, que
ya debería estar en Konakovo, Sergey, el padre de Lena, caminaba de un
lado a otro, se encontraba desesperado, su hija, su favorita estaba en
problemas, él lo sabía, la conocía muy bien, ella no era de las que se
iba a entretener por ahí y perder la noción del tiempo, ella era una
chica responsable y no creía que su ausencia se debiera a cosas de
chicos, como habían dicho unos amigos y vecinos que les acompañaban esa
tarde en la casa a la orilla del río. Innesa no se cansaba de repetir
que deberían salir a buscarla, pero por una u otra razón no lo hacían.

Yulia iba dentro de aquel lujoso vehículo y no pudo contener la
risa al ver mentalmente la imagen del viejo y destartalado Niva,
halando aquel ostentoso auto, además, la única manera en que ella
viajara al volante de un auto de sueño, como ella misma decía, era
porque ésta estaba descompuesto, a pesar de llevar los vidrios arriba,
el frío empezaba a helarle los huesos, al menos Lena llevaba la
calefacción de su Lada, pero ella hasta había cometido el error de no
llevarse la calefacción líquida, el vodka, los kilómetros
transcurrieron lentos, el frío de verdad ya era hasta doloroso pero se
sentía contenta de haber conocido a aquella princesa de cabellos rojos
y de haberle sido útil... Lena al volante del Niva pensaba en que podía
reconocer que la chica de ojos azules le gustaba, era atrevida, segura
y bella, cada vez que Yulia reía o gesticulaba al hablar, cosa que
hacía con una velocidad impresionante, ella se quedaba sin aliento, era
seguro, Yulia le gustaba y los deseos empezaron a asaltarla... por ir
un poco distraída estuvo a punto de atropellar un ciervo que saltó
desde un lado del camino frenó intempestivamente y por su lado Yulia,
quien también venía pensando con una buena dosis de hormonas apenas
tuvo tiempo de frenar, accionar los frenos fue difícil, pues cuando el
auto está apagado los pedales están durísimos...

Al fin, Lena dobló a la izquierda en el camino y se introdujo a un
sendero a los pocos metros se encontraba la puerta eléctrica que
cerraba el paso, Lena habló por el intercomunicador y enseguida las
puertas se fueron corriendo dejando ver el camino en medio de un
hermoso jardín, Yulia estaba impresionada, aquello era sin duda un
palacio de cuento de hadas, bueno, no podía ser menos sabiendo quien
era la princesa que albergaban aquellas paredes. Lena estacionó frente
a la casa y bajó del auto, antes de ir a saludar a sus padres quienes
habían salido a su encuentro Lena se dirigió hasta su auto, Yulia abrió
la puerta y bajó, estaba casi cianótica, el frío parecía haber sido
demasiado, Lena no lo notaba porque había estado con la calefacción,
pero Yulia...

______________
Volver arriba Ir abajo
girlez
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 27
Localización : españa
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 02/04/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   13/4/2008, 06:51

peo yulia que?
yulia que?buaaa
ahora toca esperar
esta muy bueno sigue cuando puedas
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   14/4/2008, 09:43

girlez escribió:
peo yulia que?
yulia que?buaaa
ahora toca esperar
esta muy bueno sigue cuando puedas


jajaja toma toma

:______________________________________________--


FIEBRE

Por Dios Yulia, estás congelándote, toma ponte mi abrigo, dijo la pelirroja mientras empezaba a quitárselo... No, dijo Yulia, dame un segundo, me pondré otro abrigo que tengo en el auto. Los padres de Lena se acercaron y abrazaron a su hija quien les dijo brevemente lo ocurrido, el auto se detuvo, Yulia le ayudó y allí estaba, al tiempo los amigos de los padres de Lena bajaron a saludarla y miraron a Yulia despectivamente mientras ella se ponía el otro abrigo y quitaba la cadena que había atado a los dos autos... Yulia lo notó.

Gracias por haber ayudado a nuestra hija, dijo Sergey, mientras buscaba su cartera en el bolso del abrigo, le debemos algo... ¡Papá! –interrumpió Lena- disculpa Yulia, no se que decir... Yulia estaba molesta, la habían ofendido, por qué creían que hacía las cosas por dinero?- fue un placer Lena, me marcho, tengo que llegar a la cabaña, dijo Yulia, no es nada señor, fue un gusto, adiós... Yulia sólo le dirigió una mirada a Lena con la cual se despedía, subió a su auto y se retiró le lugar.

Yulia se maldecía a sí misma, por qué no había dicho nada?, ella no era así, esa gente la vio con desprecio y no hizo nada, el frío había sido demasiado, se estaba sintiendo mal, al fin, dobló a la izquierda en cruce a su cabaña, allí estaba, oscura y pequeña, pero sin duda más humana que toda la gente de aquel palacio, a excepción de Lena, por supuesto.

Papá, no debiste tratar a Yulia de esa manera, -le recriminó Lena a su padre- lo siento princesa, pero pensé que a esa chica le haría falta el dinero, no fue mi intención ofenderla –concluyó Sergey.

Pero fue bueno que se retirara molesta, dijo Vlad, el vecino amigo de la familia, quien había mirado con desprecio a Yulia- esa chica no es precisamente alguien con quien te quieras relacionar Lena, es una chica problemática... a mí me pareció una buena chica, me ayudó, por qué dices eso de ella –preguntó Lena-
Pues ella vive en una de esas cabañas que están río abajo, como a cinco kilómetros, la conocemos desde chica, siempre con los muchachos, haciendo escándalos en el río, bebiendo, fumando y cantando hasta altas horas de la noche, incluso... Incluso qué? –preguntó la mamá de Lena, quien tenía una cara de preocupación, su hija había estado con casi una “delincuente”- Incluso –continuó Vlad- trae vergüenza a este lugar, algunas veces trae “amiguitas” desde Moscú, es una de esas que se acuesta con chicas, una lesbiana.

La madre de Lena casi tiene un infarto, Lena tenía esta cara de extrañeza, Yulia era buena chica y si en efecto era lesbiana eso no era un delito, es más, quizá fuera una ventaja.
Pues a mi me sigue pareciendo una chica muy buena y amable, ninguno de los que pasó por el camino se detuvo y eso que uno de tus hijos pasó Vlad, creo que fue Dimitri –dijo Lena- además no es un delito que le gusten las chicas, en ese momento vio a sus padres, se la comían con los ojos, cómo su niña iba a decir semejante cosa...vienes muy cansada Lena, dijo su padre, mejor hablaremos de esto mañana, comamos y descansemos, mañana será otro día.

Yulia abrió la puerta de la cabaña y distinguió la silueta del piano, su amado piano, cargó todo lo que traía, maleta, abrigo, víveres, que no eran más que jamón, pan y algunas latas, en fin, todo lo que necesitaba y encendió las luces, debía buscar leña para la chimenea sino moriría de frió, por suerte encontró algo de leña que había dejado la vez anterior, cuándo había sido? Ah si, la vez que vino con esa chica, cómo se llamaba? Katy o Katia, era chistoso, ya no le importaba, ahora su mente tenía una nueva inquilina, una inquilina permanente...Lena.

Lena daba vueltas y vueltas en la cama, no podía dejar de pensar en Yulia, en su sonrisa, en sus ojos, en la mirada que le dirigió cuando se marchó molesta y ofendida, mañana, dijo Lena, mañana la veré y le pediré disculpas, quizá no haya sido tan malo después de todo el que su padre hubiera dicho aquello, ahora tenía la excusa perfecta para ir a buscarla.

Yulia durmió, pero no fue un sueño tranquilo, después de tomar un baño caliente y hablar por teléfono con su madre se había ido a la cama del cuarto de sus padres, que era donde ella dormía cuando iba sola... o acompañada, apenas comió un poco de carne que había sacado de una lata, la fiebre se fue apoderando de su cuerpo y la venció, estaba dormida pero sólo porque su cuerpo estaba rendido ante la fiebre, no cabía duda el frío sí había sido demasiado.

La mañana estaba preciosa, Lena abrió los ojos muy temprano, en realidad había dormido muy poco pero se sentía feliz, vería a Yulia nuevamente. Bajó a desayunar, la comida estaba bien, el rumor del río hacía de ese momento una verdadera delicia. Lena comió pausadamente, disfrutó de los sabores y los olores, si, haber ido a la casa del río había sido una buena idea, iría a casa de Yulia cerca del medio día, la invitaría a comer y ... Hola hija, dijo Sergey dándole un beso a su retoño y sacándola de sus dulces pensamientos, hola papá cómo amaneciste? Contestó la pelirroja – pues no tan bien como tú, te ves radiante, pareces contenta o es mi imaginación –dijo con una sonrisa el padre de la chica- nada especial, mintió, papá me prestarías tu auto, quiero ir a agradecerle a Yulia lo que hizo, ayer no pude darle las gracias, tú sabes por qué, dijo viendo a su padre a los ojos- claro, te lo presto... por qué tienes que ir a ver a esa chica?... dijo desde atrás Innesa, la madre, no creo que sea necesario... Mamá, por favor, Yulia fue muy amable y creo que se lo debo, dijo Lena sintiéndose mal por el tono que usaba su madre al decir “esa chica”... déjala, intervino Sergey, una niña bien educada como Lena debe demostrar en todo momento exactamente eso, su buena educación, agradecerle es lo correcto, además, nuestra niña no es ninguna tonta, no permitiría jamás dejarse influenciar por una chica sin dirección. Lena calló no quería problemas.
Lena se bañó, se arregló y sin proponérselo se estaba arreglando para causar una buena impresión, la chica a la que iba a ver sentía atracción por las mujeres así que no estaba de más verse bien. Bajó con el bolso en la mano y ante un segundo pensamiento, sacó solamente un poco de dinero de la cartera y su identificación y los guardó en el bolsillo posterior de sus vaqueros, ella sabía que esos pantalones le estaban quedando un poco justos, eso era bueno, su figura en ropa ajustada era todo un espectáculo. Tomó las llaves del Mercedes Benz de su padre y salió de casa.

Yulia estaba en la cama, ardía en fiebre y no podía salir del intranquilo sueño que ésta le producía. Apenas era consciente de que estaba mal, la leña en la chimenea se había acabado al filo de la media noche, así que se había arropado con todo lo que tenía, ahora no estaba haciendo tanto frío, pero ella así lo sentía a causa de la fiebre.

Eran quizá las doce cuando Lena se detuvo en la carretera para preguntar por dónde podía quedar la cabaña de Yulia Volkova, no tuvo necesidad de preguntar nada, justo al frente se encontraba el auto de Yulia estacionado bajo un roble, Lena notó el cambio de ritmo de su corazón al saberse cerca la chica de cabello oscuro y mirar penetrante. Que bien –dijo para sí- ella está en casa... se arregló un poco el cabello apenas consciente de que estaba dispuesta a coquetear, se introdujo al auto y viró para introducirse al sitio.

Llamó a la puerta unas tres veces y no obtuvo respuesta. Pensó que quizá Yulia estaría cerca de allí pues su auto la delataba, caminó un poco por el lugar y observó cómo a unos cincuenta metros estaba la orilla del río, el sitio le gustaba, era tranquilo. Al no ver a Yulia por ningún lado hizo un nuevo intento, pero por la puerta trasera de la cabaña; al tocar la puerta ,que estaba abierta, cedió suavemente, Lena volvió a hablar –Yulia- dijo con voz suave... nada. Caminó por la pequeña estancia, notó que aunque no estaba ricamente amueblada era un sitio acogedor, notó el piano, a ella le encantaba escuchar piano, sus notas la transportaban a otro mundo. Subió los escalones y se encontró en ese pequeño pasillo abrió la puerta de la derecha y encontró la habitación de Yulia, lo sabía porque todo lo contenido allí eran cosas de una chica, la pequeña cama, las fotografías en la mesa de noche, muñecos y juguetes... rió un poco para sí, ese era el mundo de Yulia y ella quería pertenecer a él. Salió de la habitación y abrió la puerta que se encontraba en el medio, nada, era el baño, así que no le quedaban más opciones, era la puerta de la izquierda. Al abrirla la imagen la llenó de ternura, sintió cómo las lágrimas estaban tocando las puertas de sus ojos, Yulia estaba hecha un ovillito, dormía, arropada con muchas frazadas, Lena había notado el frío del lugar al entrar pero venia bien abrigada, se acercó a la cama y sin detenerse a pensar pasó su mano por la frente de Yulia, suave para no despertarla, pensó, al sentir la piel caliente de la trigueña retiró la mano para volverla a colocar en el mismo segundo, ¡Por Dios! –exclamó- Yulia, háblame, decía mientras sacudía un poco a la pequeña, cuando se percató de lo que hacía, estaba parada en el área de la cocina buscando algún recipiente, encontró una olla y subió con ella, la llenó de agua fría del baño y tomó una toalla, sabía que debía bajar la fiebre de Yulia, se sentó a su lado e introdujo la toalla en el recipiente, exprimió el exceso y la colocó en su frente mientras seguía hablándole. Yulia, responde por favor –suplicaba la pelirroja- abre los ojos, por favor Yulia, contéstame; al cabo de unos minutos Yulia abrió los ojos y sonrió a la pelirroja, volviendo a cerrar los ojos, ¡Yulia! Contesta – gritó un poquito Lena-
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   14/4/2008, 09:45

girlez escribió:
peo yulia que?
yulia que?buaaa
ahora toca esperar
esta muy bueno sigue cuando puedas


como sos linda y sos mi concentida te pongo otro cashito ^^

______________________________________________________-

TE CUIDARÉ



Yulia volvió a abrir los ojos y le pregunto: ¿Qué pasa? ¿Por qué estás
aquí?, vine a buscarte, estás mal Yulia, no te vuelvas a dormir,
enseguida vengo, dijo mientras arropaba bien a la pequeña y se
levantaba, no es nada, replicó Yulia pero Lena ya había salido de la
habitación.



Lena bajó veloz los peldaños, tomó su auto e hizo rechinar los
neumáticos mientras dejaba el lugar, se dirigió al centro del pueblo
que aún quedaba como a ocho kilómetros, buscó a algún médico; un rótulo
le hizo girar bruscamente el auto, Busco al doctor señorita, -dijo
agitada- siéntese, dijo la enfermera quien conservaba todavía restos de
acné adolescente. Es una emergencia –gritó- llame al doctor. Al
escuchar el pequeño escándalo el médico abandonó su oficina y se
encontró con Lena, ¿Qué sucede señorita? –preguntó- Venga conmigo, mi
amiga tiene una fiebre altísima, necesito que me acompañe –dijo en tono
suplicante la pelirroja- deme dos minutos –contestó el médico-
enseguida estoy con usted.



El médico no pudo quedar menos impresionado al observar el físico
de aquella chica y el auto en el que se conducía, él la siguió en su
viejo Yugo. Al llegar Lena bajó del auto tan rápido como pudo y condujo
al médico hasta la habitación en que se encontraba Yulia. El médico
reconoció a la chica ojiazul, él sabía de quien se trataba, ya había
tenido noticias de ella, pero vaya conquista que había hecho esta vez,
una chica linda de Mercedes Benz y todo... bueno, pensó, seguramente
esta pelirroja está loca, es la única manera en que podía ser, según su
concepción de vida, ninguna chica en su sano juicio saldría con otra
chica. Doctor por favor, dijo Lena ante la inactividad del médico-
ya... ya vamos a ver que le pasa. Luego de tomar la temperatura, vaya,
esta chica sí que tiene fiebre, dijo mientras observaba el cuarenta y
dos en el termómetro, escuchó su corazón, le tomó el pulso y concluyó,
tiene un resfrío severo y cuídese o usted también lo tendrá si no
enciende esa chimenea esta noche, dijo el médico con una estúpida
sonrisa en el rostro que no le agradó para nada a Lena, ¿Qué debo hace
para que se mejore? Preguntó Lena olvidando lo de la estúpida sonrisa,
pues haga que beba cosas calientes, que no vuelva a enfriarse
demasiado, calor, estas pastillas y calor son todo lo que necesita...
Lena –interrumpió Yulia, quien no había sido consciente de todo lo que
acababa de pasar- estoy bien, no te preocupes, sólo tengo un poco de
fiebre. No hables, dijo Lena mientras acariciaba sus cabellos,
descansa, yo te cuidaré. El médico había observado toda la escena, vaya
que tienen suerte las lesbianas, pensó otra vez, la pelirroja es sin
duda hermosa. Lena se sentía incómoda con el médico y ya que había
cumplido su cometido era hora de deshacerse de él. Sus honorarios
doctor? –preguntó la pelirroja- ah, si claro, dijo él nombrando la
cantidad, Lena pagó con el dinero que llevaba, aunque Yulia había
insistido en que registrara los bolsillos de sus pantalones y lo pagara
de allí.



En cuanto Lena abandonó al médico en la puerta de la cabaña regresó
al lado de Yulia. Bueno,-le dijo- ahora me toca a mí hacer algo por ti,
te tomarás estas pastillas – dándoselas en la boca mientras le acercaba
el vaso con agua- Gracias, no se cómo agradecerte lo que hacer por mí.
Nada, estamos a mano, disculpa por lo de ayer, mis padres no son malos,
sólo que se han acostumbrado a ser de esa manera. Lena sintió un vacío
en el estómago, ya eran las dos de la tarde y aún no comía, ¿Quieres
comer algo? Le preguntó a la chica de cabello corto. No tengo mucha
hambre y tengo un poco de frío, iré a cocinar alguna sopa –respondió
Lena- no es que sea buena cocinera pero una sopa podré hacer, dijo
mientras le sonreía a Yulia, ésta sonrió también y le contestó: pues
sólo que hagas sopa de pan o jamón pues es todo lo que traje, yo
tampoco soy buena cocinando así que sólo traje algo para un bocado,
cuando vengo sola acostumbro comer en algún pequeño restaurante del
pueblo. Entonces ya vuelvo, dijo mientras tomaba las llaves del auto
que había colocado momentáneamente en la mesa de noche. No, no te
vayas, suplicó Yulia – enseguida vuelvo, contestó, iré por algo para
cocinar y un poco de leña, este lugar está muy frío... bajó las gradas
nuevamente, condujo su auto por el mismo camino que le había visto
salir corriendo hacía un rato aunque ahora un poco más calmada. Compró
algunos víveres en el mercadito del pueblo, pasó a una de las tiendas
del camino y llevó un poco de leña, no mucha, pues con el pago del
médico y la comida ya no le quedaba más dinero en los bolsillos, cocinó
una sopa de pollo, quizá no era la mejor pero hacía lo que podía,
encendió la chimenea y llevó un plato con sopa a Yulia, quien lo bebió
mintiendo un poquito acerca de lo delicioso que estaba; Lena sabía que
mentía y sonreía al pensar que esa chica que estaba con fiebre quería
quedar bien con ella.



Al filo de las seis de la tarde empezó a nevar, grandes copos de
nieve llenaron pronto el marco de la ventana de la habitación, Yulia
había vuelto a dormir, aún tenía fiebre pero estaba cediendo, Lena por
su lado observaba a la pequeña, se miraba tan indefensa, parecía un
pequeño cachorrito enfermo, Lena sentía un dolor extraño dentro de ella
al ver a Yulia así, estando así, vigilando su sueño, pensó en llamar y
casa y lo hizo, con el teléfono celular en su oído empezó a caminar por
la habitación hasta acercarse a la ventana...



Aló, papá –dijo Lena- estoy en casa de Yulia –contestando a la
pregunta que hizo su padre- ella está muy enferma y me quedaré
haciéndole compañía esta noche... el padre de Lena parecía contrariado
al otro lado del teléfono, pero conocía a su hija y él no podía negarle
nada, luego de varias recomendaciones y decirle que si necesitaba algo
llamara colgó luego de desearle buenas noches.



Yulia despertó mientras Lena aún estaba en el teléfono, Dios, era
tan hermosa y estaba allí, cuidándola, siendo su enfermera, Yulia
sonrió mientras imaginaba a Lena con una pequeña falda blanca y un
sombrerito del mismo color en la cabeza, aún tenía fiebre, estaba
empezando a alucinar.

¡Ya despertaste! –dijo Lena con genuina emoción- esta nevada está
terrible, me quedaré aquí contigo esta noche... si no te molesta –dijo
haciendo un gesto infantil con sus labios- Para nada; respondió Yulia-
pero no creo que disfrutes tu estadía, mi casa no es tan cómoda como la
tuya, No seas tonta, dijo Lena, estoy aquí por ti, además me encanta tu
casa –dijo mientras se sentaba en la cama- A ver enfermita, cómo te
sientes –Preguntó mientas ponía una mano en la frente de la pequeña-
mucho mejor ahora que tengo enfermera –contestó guiñando un ojo – Lena
se sonrojó, había electricidad en el ambiente sin duda, la piel se le
estaba erizando.



Cuéntame de ti, dijo Yulia, en realidad estaba interesada en saber
todo sobre Lena- qué quieres que te cuente dijo la pelirroja... no sé,
todo... uy, no te parece que todo es demasiado –contestó Lena en tono
coqueto, estaban jugando las dos, estaban coqueteando abiertamente,
Yulia lo sabía, Lena lo sabía y estaban dispuestas a seguir jugando.


Pues bien... dijo Lena, tengo 19 años y tú? Yo tengo 18, pero pronto
cumpliré 19, el 20 de febrero... Yo estudio en la Academia Estatal de
Música –dijo ahora Yulia- yo llevo el segundo año de Psicología en la
Estatal Lomonosov de Moscú... Tienes novio? Interrogó Yulia, sabiendo
que le devolverían la pregunta ... No, y tú, no tengo novia... por
ahora – buena movida Yulia , pensó para sí, ya estaba, ya se lo había
dicho, quería ver que cara pondría la pelirroja... que raro, no se
sorprendió- Ya sabía que te gustan las chicas – le dijo mientras le
regalaba una sonrisa, vaya los estudios de psicología le estaban
sirviendo para algo, enseguida notó las intenciones de Yulia cuando le
lanzó la pregunta, - Si? , cómo lo sabes... los amigos de mis padres me
dijeron que de cuando en cuando te ven venir con alguna que otra chica,
vaya, eres toda una conquistadora... –lo dijo para que sonara a broma,
pero esa era la verdad, quién podría resistirse a los encantos de
aquella chica de ojos azules, ella sin duda ya había sucumbido, ya era
de Yulia- Aventurillas, repuso ésta, nada serio...



Nunca había conocido a una chica que le gustaran las chicas, puedo
preguntarte algunas cosas?... dijo Lena con un poco de pena, era
cierto, hasta ahora, a sus diecinueve años aún no había conocido a
ninguna lesbiana y sí le asaltaban miles de dudas... Yulia sonrió
seductoramente, con una condición –dijo la trigueña- pregunta a
pregunta, verdad y verdad... cómo es eso? Preguntó Lena- tú preguntas
yo contesto la verdad, yo pregunto y tú contestas...Ok, como tú
quieras, esta será una noche divertida...



Cuándo te diste cuenta que te gustaban las chicas? –primera
pregunta de Lena- siempre lo supe, jamás vi a los chicos más que como
amigos, en realidad me he sentido más identificada con ellos, tú sabes,
ser fuerte, no dejarte de nadie, incluso he peleado por hacer valer mi
opinión.



Mi pregunta, dijo Yulia sonriendo, por qué no tienes novio? Creo
que no me he enamorado, aunque hay alguien que me gusta mucho... dijo
mientras bajaba la mirada al completar su respuesta... Yulia notó la
pequeña perturbación de Lena.



Cuántas chicas has tenido y por qué no estás ahora con alguna? Esa
es trampa, dijo Yulia, esas son dos preguntas. Tú contesta, repuso Lena
mientras hacía cosquillas en el costado de ésta. Seis o siete, quizá
tres de ellas vinieron aquí... a esta misma cama, dijo mirando a los
ojos a Lena, quien se perturbó un poco, Yulia hablaba de sexo en esa
cama donde ella estaba sentada en ese momento... un agradable calor se
apoderó del vientre de Lena, quien imaginó por unos segundos como sería
estar con Yulia... en la cama.



Y no estoy con ninguna chica porque recién terminé con la que
salía, Katia, era muy celosa y además a ella le gustan los hombres...
pero se divierte con chicas, dijo soltando una pequeña risa.



Mi pregunta... empezó Yulia, pero Lena le interrumpió, podemos
continuar el interrogatorio en la mesa, tengo hambre, tú no?.. si, un
poco, -contestó Yulia- vamos, continuó Lena, prepararé unos sandwiches,
esos me salen mejor que la sopa de pollo, dijo y bajó la cabeza... la
sopa estaba riquísima –dijo Yulia- no mientas, sé que no estaba muy
bien, recuerdas que yo también me la tuve que comer?... dijo mientras
sonreía... vuelve a sonreír... dijo Yulia en un susurro, qué? Preguntó
Lena, No, nada, repuso la chica... pero Lena sí la había escuchado.



Los sandwiches estaban bien, muy ricos –dijo Yulia- mientras daba
otra mordida al bocadillo, aunque la sopa... –la sopa qué? – interrogó
Lena- a la sopa le faltaba sal, el pollo estaba duro... Ok, ya se,
dijo, yo también la comí... sonrió. Bueno Yulia, tu pregunta... ah! Si,
cuántos años tenías cuando hiciste el amor por primera vez? –sí, esa
pregunta era comprometedora, Yulia sonrió al ver a la pelirroja ponerse
del color de su cabello, levantando la vista y viendo a Yulia
directamente a los ojos dijo: Nunca he hecho el amor,-la pelirroja
parecía avergonzada, era mayor que Yulia y no había amado... Yulia
intentó comprender la actitud de Lena... ya llegará tu momento Lena,
-le dijo mientras tomaba sus manos- y será algo lindo, así como tú...



Lena estaba a punto de pronunciar palabra cuando debido a la nevada
la energía eléctrica se interrumpió, Yulia... dijo un poco asustada,
tranquila, dijo ésta- no te muevas, me levantaré a buscar una linterna,
por aquí creo que hay una... Lena escuchó cómo Yulia buscaba en los
cajones hasta que un rayo de luz iluminó aquella pequeña cocina
comedor, buscaré unas velas, espera - dijo mientras daba la lámpara a
la pelirroja- a ti te servirá más Yulia –dijo Lena tratando de
alcanzarle la linterna – Yulia ya había desaparecido del pequeño cuarto
y escuchó desde otro lugar, yo conozco mi casa, ahora estoy contigo...
la platica continuó a la luz de las velas, ambas chicas contaron su
vida, Yulia le contó a Lena el incidente que hizo que sus padres
supieran sus inclinaciones, Lena contó a Yulia lo del novio de casi una
semana; aunque no le contó por qué duró tan poco aquel noviazgo.


Sabes Lena? Me quiero dar un baño, calentaré agua en la estufa, -deja,
yo lo hago- dijo la pelirroja levantándose en el instante... Por qué
eres así conmigo? Preguntó Yulia... no lo sé, respondió sincera Lena,
pero cuando estoy contigo quiero poder hacer cosas por ti – dijo
mientras se daba la vuelta y buscaba alguna olla para el agua...
Gracias, gracias por cuidarme dijo Yulia acercándose a Lena por la
espalda dándole un beso en la mejilla... Lena se estremeció, el calor
que había sentido en su vientre hacía un rato volvía a llegar, ahora se
apoderaba de todo su cuerpo... lástima, Yulia ya se había separado de
ella y la miraba desde la silla.



Mientras Yulia se bañaba Lena puso más leña en la chimenea, la casa
estaba tibia, pero no por mucho tiempo, ella sabía que la leña no sería
suficiente para toda la noche... vio a Yulia salir del baño -Vamos a
dormir, sugirió la chica, realmente estoy cansada... Claro, respondió
Lena, me prestas algo para dormir, no creo poder hacerlo con estos
pantalones... Vamos, en mi maleta debo tener algo, aunque dudo que
encuentre algo que te haga lucir tan bien como esos... dijo sonriendo,
su fiebre había desaparecido, claro que había notado las perfectas
curvas de Lena, la manera en que esos vaqueros ajustaban y hacían
evidente las formas de la pelirroja no era algo que hubiera pasado
desapercibido.



Supongo que no será problema si compartimos la cama, dijo Lena,
Yulia se sorprendió, ¿Lena quería estar con ella en la misma cama?, La
leña se consumirá pronto, si estamos juntas podremos darnos calor, dijo
la pelirroja en respuesta a la interrogante silenciosa de Yulia. Claro,
no hay problema. Lena se puso la camiseta y los pantalones del pijama
que Yulia sacó de su maleta, la camiseta le quedó un poco ajustada,
Yulia usaba una talla menos, sus senos se dibujaron a través de ella,
Yulia la vio, esa visión que calentó la sangre de sus venas la
acompañaría toda la noche. Se acostaron y se arroparon, al filo de la
media noche Lena notó que Yulia estaba temblando, puso su mano en la
frente y notó que de nuevo la fiebre se estaba apoderando de ella; se
levantó y buscó las pastillas que había prescrito el médico, toma estas
pastillas, susurró al oído de la chica, ésta obedeció aún dormida. Lena
se metió entre las sábanas de nuevo, giró su cuerpo y abrazó a la chica
de los ojos azules para darle su calor, la pequeña descansaba en el
arco que formaba el cuerpo de Lena quien pasaba un brazo sobre ella y
tomaba su mano.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   14/4/2008, 11:41

¿TOCARÍAS PARA MI?



Yulia despertó temprano, se descubrió prisionera del abrazo de la
pelirroja, la sentía, sentía su respiración en el cuello, sus senos
rozando su espalda y su mano enlazada con la de ella, deseó que ese
momento fuera infinito, no quería respirar para no romper esa magia,
fue justo allí cuando se dio cuenta de que era así como deseaba
amanecer por siempre, abrazada a Lena, supo entonces que estaba
enamorada de aquella chica pelirroja...



Yulia giró un poco, con mucho cuidado hasta quedar frente a Lena,
tenía sus labios tan cerca que casi los rozaba, esa chica era hermosa
despierta, dormida, de cabeza o como fuera, contempló a la pelirroja
durante más de veinte minutos, respirándola, memorizándola, absorta
ante tal belleza... Lena despertó y lo primero que vio fue el rostro de
la chica de ojos azules, no habló, las dos quedaron enganchadas, una en
los ojos de la otra, Yulia fue quien rompió el silencio... Buenos días
enfermera... hola, dijo Lena mientras miraba a Yulia con una mirada
tierna y pensó que seria lindo poder tener ese panorama todas las
mañanas, el bello rostro de la chica de cabello oscuro y revuelto que
la miraba como si quisiera leer en su alma. Cómo te sientes? Interrogó
mientras colocaba una mano en la frente de Yulia, bien, mucho mejor que
ayer, gracias a tus cuidados dijo dándole un beso en la mejilla, quizá
demasiado cerca de los labios, Yulia se levantó de un salto, se sentía
nerviosa, como si fuera la primera vez que estaba con una chica, se
sentía casi como se sintió al dar su primer beso, vamos dijo, yo
preparo el desayuno.



Vamos Yulia, decía para sí mientras preparaba unos huevos con
jamón, tú has estado con chicas, no te cortes, anímate... Qué bien
huele eso, dijo Lena mientras bajaba por aquellas escaleras... se van a
quemar si no me quitas la vista de encima y los quitas del fuego, dijo
riendo... si, si, ahora... Yulia se había quedado petrificada viendo a
Lena bajar con unos shorts que eran de ella, justísimos, y con la
camiseta con la que había dormido... espero que no te moleste, busqué
entre tus cosas y me gustó éste... no, para nada, lo que es mío es
tuyo... dijo Yulia pensando que si le pidiera su corazón no tendría por
qué dárselo, ella ya lo tenía. Donde encontraste más leña? A media
noche ya no quedaba nada... recordé que mi padre guardó un poco en la
pequeña bodega que hay atrás... contestó Yulia a la pregunta de la
pelirroja. Así que saliste de casa a congelarte... Dios, qué te pasa?
Dijo Lena poniendo cara de enojada, Yulia lo notó y en un tono
suplicante respondió –te juro que sólo estuve fuera dos o tres minutos,
además ya no tengo fiebre- Lena se acercó a la chica de ojos azules, la
abrazó y le dijo al oído, No quiero que te pase nada y esos huevos ya
se quemaron... rió, Yulia dirigió su atención al desayuno, aún no había
pasado lo que Lena había dicho pero si estaba por pasar, así que retiró
la sartén del fuego y rió también... me engañaste, dijo riendo.
Caíste...



Desayunaron casi en silencio, el diálogo lo mantenían a miradas,
Yulia se sentía la chica más afortunada del mundo, no podía dejar de
ver a Lena, sus ojos, sus manos mientras tomaba los cubiertos, de
cuando en cuando dirigía la vista a los perfectos senos de la
pelirroja, ésta se dio cuenta de que Yulia se la comía con la mirada,
le gustaba eso, no se sentía acosada, Yulia la veía con aprecio, la
veía como ella veía algunas obras de arte... vaya presumida que eres
Lena, se dijo a sí misma, tú una obra de arte... que bien que dejó de
nevar, comentó Lena para hacer plática, eso no quiere decir que te
marcharás verdad? Preguntó Yulia con carita de preocupación, No, claro
que tengo que marcharme pero no lo haré ahora, luego del almuerzo, te
parece? Si no queda más remedio, dijo Yulia inconforme. Ayer vi que
tienes un piano, tu padre toca?, si un poco, quien toca el piano soy
yo, recuerdas, Academia de Música... ah si, casi lo olvido, por cierto,
anoche el apagón interrumpió mi siguiente pregunta, cuál es? Interrogó
la ojiazul, tocarías algo para mí?, si me la sé, claro que tocaría algo
para ti... pero será luego de que llame a mis padres, acostumbro
llamarlos cuando estoy aquí, para que sepan que aún vivo; ellos ya me
conocen, dijo mientras guiñaba un ojo a Lena, anda, llámalos, dijo, yo
me bañaré y estaré lista para la interpretación.



Mientras Lena tomaba el baño, Yulia llamó a su casa... mamá... muy
bien- respondió ante la pregunta de su madre, ayer tuve fiebre pero ya
estoy bien, una amiga me está cuidando... en serio mamá, es sólo una
amiga... de verdad, la conocí cuando venía, le ayudé con su auto... no
te preocupes, ya estoy bien... si mamá me portaré bien, dale un beso a
papá, pero sólo uno eh, adiós, te quiero.



Su madre al escuchar eso de “una amiga me está cuidando” pensó que
Yulia había vuelto a las andadas, se había ido con otra chica, ella y
su esposo sabían que la chica algunas veces se llevaba alguna “amiga” a
la cabaña, a Larissa no le gustaba, pero Oleg disfrutaba un poquito, si
Yulia hubiera sido un chico, sin duda sería muy popular, le recordaba a
él mismo cuando tenía su edad. Su hija era un diablillo.



Lena bajó con su atuendo del día anterior, sus ajustados vaqueros, Ok, ahora quiero mi concierto privado...

Qué quieres que te toque... dijo haciendo que sus palabras sonaran
en doble sentido, Lena no se intimidó y contestó ... Lo que tu
quieras... eso fue mucho, Yulia se puso nerviosa, Lena la arrinconaba
cada vez, sin embargo, no sucedía más, según Yulia a la chica le
gustaba jugar. Tocaré mi favorita, dijo, Luz de Luna, es una pieza
hermosa... era verdad, esa melodía era especial para Yulia, quizá
porque había tardado en aprenderla y porque se empeñó en hacerlo tan
bien que de verdad se sentía orgullosa de cómo lograba interpretarla...
es linda, dijo Lena, anda toca, terminó y se sentó en una butaca de la
sala. Yulia tomó su lugar frente al piano, primero el calentamiento,
dijo al tocar unas escalas y la magia comenzó...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   14/4/2008, 11:42

TE AMO



Yulia tocaba con el alma, lo hacía con los ojos cerrados, esa pieza la
hacía sentir casi como la hacía sentir la pelirroja... Lena se sintió
invadida por las melodiosas notas, que bella interpretación, casi sin
darse cuenta caminó hasta donde estaba sentada Yulia y la acompañó en
el banco, Yulia se percató de la cercanía de la pelirroja, giró su
cabeza y encontró sus ojos... es ese momento todas las piezas tomaron
su sitio, una a una cada parte del rompecabezas que llamamos destino
reclamó su lugar, desde ese mismo segundo se había acabado la historia
de dos almas, era una sola la que habitaba esa habitación, Yulia dejó
de tocar el piano y se acercó poco a poco a Lena, ella sabía lo que
venía, es decir, su cuerpo estaba esperando ese momento, entreabrió sus
labios y cerró los ojos, el beso de Yulia estaba empezando, suavemente
sintió como sus labios la tocaban, cómo la chica de aspecto rebelde
enredaba las manos en su cabellera suelta, ella misma atrajo a Yulia
hacia sí tomándola por la cintura, empezó a sentir el sabor de la
ojiazul, sin duda era dulce, sus bocas eran las primeras en saciar toda
la excitación contenida, reconocieron sus sabores, sus lenguas se
abrazaron tímidamente, Yulia acariciaba el cabello de Lena, sentía cómo
su sangre gritaba el nombre de la chica que ahora la besaba más
confiada, la timidez quedó atrás, se entregaron al beso como si en ese
acto debieran plasmar toda la pasión de la vida, entregaron su corazón
en cada caricia, Lena sintió mariposas en el estomago y vio luces de
colores con sus ojos cerrados, incluso sintió su cuerpo lleno de un
calor agradable que le pedía que diera un paso más...



Se separaron sin querer hacerlo, quizá fue una exigencia física
para obtener el oxígeno necesario, Yulia vio en los ojos de Lena su
reflejo y pronunció las palabras que su corazón le gritaba... Te amo
Lena... y yo a ti,... no he podido dejar de pensarte desde que bajaste
de tu auto hace dos días... bajó un poco la cabeza, qué vamos a hacer?
Preguntó, sabía que sus padres no la comprenderían... querernos,
respondió Yulia, ya solucionaremos las cosas... y el beso se repitió...



Pasaron un par de horas sentadas en la butaca en la que había estado
Lena, sólo que ahora quien estaba sentada era Yulia y Lena lo estaba en
las piernas de ésta... plática... besos... más plática... más besos...
más besos, Yulia al cabo de un rato llamó por teléfono a la pizzería de
la localidad, no era la mejor pizza del mundo, pero sin duda está mejor
que la sopa de ayer, dijo mientras reía de la cara carmesí de Lena. La
sopa había ido a parar al fregadero. Comieron la pizza y salieron a
caminar a la orilla del río, Yulia y Lena se abrigaron bien antes de
salir, unieron sus manos y se sintieron fuertes... si tú no quieres
decir nada a tus padres, está bien, por ahora, porque llegará el
momento en que se tengan que enterar... será sólo por un tiempo, tengo
que esperar el momento justo... no quiero que por apresurarme quieran
separarme de ti. Te amo pecosa, sonrió Yulia, y yo a ti despeinada...
Yulia tomó en sus brazos a la chica y le dijo: Si quieres que lo
niegue, lo niego, si tú quieres que esperemos, espero, si me pides que
deje de amarte... no puedo. Jamás te pediría eso... pero por ahora me
tengo que ir, dijo con una carita triste, mis padres deben estar
preocupados, pero esta noche te invito a cenar, paso a las siete por
ti, ...está bien... déjame...oh me está empezando la fiebre... todo
está perdiendo el color... dijo Yulia mientras parecía desmayarse,
sigue ensayando, aún te falta mucho para ser una buena actriz dijo Lena
mientras le daba un beso de despedida, Ok, te estaré esperando....



La madre de Lena estaba ansiosa, a qué hora llegaría su pequeña?,
cuando vio estacionarse al Mercedes Benz, suspiró aliviada. Que bien
que estás de vuelta, dijo mientras Lena pasaba por la sala, hola mamá,
dijo acercándose para darle un beso, no te pasó nada? Interrogó, qué
podría pasarme mamá. Yulia me cuidó muy bien... aouch, Lena error,
pensó. Es decir, Yulia es una buena chica, acaso no me vas a preguntar
si ya mejoró? Supongo que debe estar mejor, después de que le llevaste
un médico... son demasiadas atenciones para una... Nada mamá, no te
refieras a ella en ese tono... wow, Lena jamás había dicho algo tan
atrevido a su madre... Qué dijiste? Preguntó en un tono un poco
molesto... cómo te enteraste de lo del médico? Llamaron a tu padre
diciéndole que te habían visto llegar a la casa de esa chica y que
llevabas al médico... mentira, al padre de Lena lo llamó la secretaria
con restos de acné, ella los había visto a él y a la pelirroja el
verano pasado, cuando ella trabajaba en la floristería, así que quiso
quedar bien con aquel hombre de dinero, contándole que su hija estaba
en mala compañía. Para ese momento no sólo lo sabían los padres de
Lena, ya lo sabía todo el pueblo.



Dónde está papá? Inquirió- en el río, pescando. Contestó la madre.
Lena se encaminó al sitio señalado y abrazó a su padre mientras estaba
distraído, ella siempre se había llevado mejor con él, ella era su
favorita, ya estás de vuelta hija¡ dijo con genuina alegría. Si, ya
estoy de vuelta... ven, saluda a Vlad y a Dimitri. Dimitri era hermano
de Andrei el chico que al parecer sus padres habían elegido como el
candidato perfecto para Lena, ella por supuesto era totalmente
indiferente a aquel muchacho, ahora con mayor razón esa idea estaba
descartada, Hola, dijo mientras besaba las mejillas de padre e hijo,
como estás de guapa Lena, verdad Dimitri, dijo Vlad, si, contestó el
joven, te ves muy contenta... será porque me estás viendo, terminó; de
hecho estoy muy contenta y quizá si tengas algo que ver con eso...
gracias por no parar hace dos días en la carretera... los veo luego,
dijo la chica pelirroja y se alejó, era cierto, si Dimitri hubiese
parado para ayudarla jamás hubiera conocido a Yulia, así que le estaba
muy agradecida por ser un desatento.



Lena se acostó en su cama mientras reía, nada importaba, podía
venir la tormenta mas grande, eso no era nada, era feliz, empezó a
revivir aquel momento con Yulia, sus besos la hacían volar, estaba
completamente enamorada... ¡Lena! La llamada de su madre interrumpió
sus pensamientos , Si?, hoy se quedarán a cenar con nosotros Vlad y
Dimitri, te esperaremos para que nos acompañes. No me quedaré a cenar
mamá, ya tengo un compromiso... la madre de Lena abrió la puerta, se
puede saber con quién es ese compromiso? Le prometí a Yulia cenar con
ella, lo siento, pero adquirí ese compromiso con anterioridad... Vaya
Lena, tres veces en un día... mejor tranquilízate, así era, estaba tan
emocionada y tan segura de amar a Yulia que empezaba a contestarle a su
madre y a su padre de otro modo... lo siento mamá, es que de verdad ya
tengo un compromiso, dijo suavemente para calmar a su madre quien tenía
un poco de enojo en los ojos, además no soporto a Dimitri, es un
presumido que cree que el mundo gira en torno a él. Espero que no se
repita esto del compromiso, esa chica no me gusta. Tranquila mamá, es
sólo una cena...



Yulia tomó un baño, estaba frente al espejo pensando que debía
ponerse, hasta ahora Lena la había visto en solamente en pijamas o en
su ropa de viaje, con aquel gran abrigo, quería impresionarla, aunque
sabía que su cuerpo no era tan espectacular como el de la pelirroja,
pero estaba segura de que tenía lo suyo. Se decidió por unos vaqueros
negros, sus botas para la nieve y aquella camisa de cuello alto que
tanto le gustaba, se pondría su abrigo y bastante gel para despeinar su
cabellera.



Lena habló con su padre acerca de los compromisos adquiridos, de lo
presumido de Dimitri, hasta de agradecer los favores, quería el auto de
nuevo y no quería problemas por no estar presente en la cena...

Además papá... dijo – es solamente una cena... si claro, eso no se
lo creía ella. No necesitas mi auto, contestó su padre cediendo por lo
tanto a sus razones, tu auto ya está listo... ah si, qué era lo que
andaba mal? Preguntó aunque en realidad no estaba interesada, una de
las fajas del generador, nunca hubieras podido arrancarlo... dijo con
una sonrisa; papá, nunca hubiera podido hacerlo aunque hubiera algo
sencillo, recuerdas que no sé nada de autos, y no tienes por qué, dijo
el padre, de qué te serviría... tienes razón papá, pensó, su pudiera
hacerlo tal vez nunca hubiera conocido a Yulia...y sonrió, fue gracioso
lo que dije? Preguntó extrañado el padre... No papá, sólo pensaba en
algo que ocurrió, iré a cambiarme para ir a cenar, te veo luego, le dio
un beso y se dirigió a su habitación, tenía que seleccionar algo lindo,
tenía que verse bella para su amor... esa chica la volvía loca, sin
darse cuenta se encontró sonriendo, ella sí sabía la razón, tenía
nombre y apellido... Yulia Volkova... volvió a reír, Lena estás
definitivamente loca de amor... dijo para sí misma mientras se ponía
una blusa de seda gris y sus pantalones negros... también ajustados, a
Yulia le encantan así, pensó.



Te ves preciosa... dijo Yulia arrebatándole un beso a la aparición
que tenía en la puerta de la cabaña, Lena sonrió... luego del beso. Tú
te ves espectacular... dijo perdiéndose en la mirada azul de la chica,
Yulia comprendió el lenguaje de amor, Lena lo tenía en ese momento en
los ojos, Yulia se acercó suavemente y rodeó su cintura, para poder
cerrar la puerta tras de ella, vamos, entra o nos congelaremos las
dos...

Tú que conoces el pueblo dime, a dónde podemos ir a cenar... Yulia
pensó en lo divertido que sería tener la vista de todos los curiosos,
todos sabían de ella y cada vez que había llevado a alguna chica eran
el centro de atracción, incluso en alguna ocasión una que otra “señora
respetable” se santiguaba ante el paso de aquella chica... Creo que sé
a donde, vamos, dijo tomando su abrigo y dando la mano a Lena.


Vaya, por un momento pensé que vendrías en un carro más ostentoso cada
vez... dijo Yulia con un poco de sarcasmo... No, el más ostentoso es el
de mi padre y ya lo traje... dijo mientras le daba las llaves del
vehículo para que lo condujera y pasaba una mano juguetona por el
cabello revuelto de la chica de ojos azules... quieres que conduzca yo?
Preguntó Yulia mientras recibía las llaves, claro, yo ya conduje tu
auto y ahora tu conducirás el mío, de verdad, no arrastrado. Además tú
eres quien conoce mejor el pueblo... Ok, dijo Yulia abriendo la puerta
de la camioneta... pasa princesa dijo a la pelirroja mientras hacía una
reverencia... Lena le plantó un beso en la boca y rió... ay Yulia...



La trigueña era feliz al lado de aquella chica de ojos verdigrises,
estaba viviendo un sueño... Lena... dijo con una expresión seria en el
rostro... Si? Preguntó extrañada ésta... de verdad te amo y tomó su
mano, Lena se acercó a su cuello y le dio un beso, Yulia perdió el
control un poquito, ese beso la había hecho cerrar los ojos, eh, mejor
luego dijo Lena, y colocó su mano en la pierna de Yulia... así llegaron
hasta el centro del pueblo.



Llegaron al mejor restaurante de la localidad, La Casa del Esturión
o algo así, Yulia pidió a Lena que no se bajara del auto, ella dio la
vuelta y abrió la puerta del vehículo... siempre quise hacer esto con
una verdadera princesa, Lena rió, le encantaban las atenciones de
Yulia, ¿Por qué haces esto? Preguntó, de pronto había tenido dudas,
quizá Yulia soñaba con ser un chico o de alguna manera ella iba a tomar
ese lugar en esa relación, Te molesta?... no, sólo quiero saber, dijo
viéndola a los ojos, mira, así soy yo, no es que pretenda ser el
“hombre” en esta relación, sé perfectamente que soy una chica a la que
le gustan las chicas, pero no puedo evitar comportarme como lo hago,
dijo bajando la mirada, pensó que quizá Lena se sentía incómoda con
eso... Bien, no hay problema le dijo mientras tomaba su mentón y lo
levantaba para volver a tener el cielo a la vista, sus ojos, a mi me
encanta que me atiendas... Vamos?



Cuando Lena hacía algo que la hacía parecer perfecta resultaba con
algo más, no deja de sorprenderme, pensó Yulia mientras caminaba a su
lado sintiéndose grande y entraba al restaurante... tan solo cruzaron
la puerta del local, se hizo un silencio incómodo, Yulia señaló el
camino a Lena con la mano y caminó detrás de la pelirroja hasta una
mesa que se encontraba en una esquina... te das cuenta... dijo Yulia
mientras ambas se sentaban, el silencio? Preguntó Lena, el silencio y
esto, dijo Yulia... cuando se comenzó a oír un murmullo. Se ve que eres
famosa Yulia... dijo mientras reía un poco, pues ahora tú también lo
serás... dijo riendo un poco más.

Las miradas venían de todos lados, mientras ordenaban Yulia notó
cómo el mesero observaba a Lena... ésta no lo había notado, sólo tenía
ojos para su chica... ¡Hey, si ya terminó de ver puede traer lo que le
he pedido!, dijo Yulia en un tono un poquito alto. Lena se sorprendió,
por qué le hablaste así? Preguntó cuando el mesero se había retirado,
no me gustó la forma en que te miraba, así solamente te miro yo... dijo
sonriendo, Celosa...



El pescado había estado muy bueno, en realidad delicioso, esa era
una de las ventajas de comer en un pueblo cerca del Volga, luego de una
hora siendo asesinadas a miradas, llegó el postre, Lena quiso darle un
trozo de aquel pastel a Yulia y cuando estaba a punto de hacerlo
recordó lo que su madre había dicho acerca del médico y ciertamente
todos los ojos de aquel local estaban a la expectativa de cualquier
movimiento. Cuando llegué a casa mis padres ya sabían que había llevado
un médico a verte... se molestaron, preguntó preocupada Yulia, no, pero
eso me hace pensar que debemos cuidar lo que hagamos cuando estemos
rodeadas de tanta gente, ya... dijo Yulia, está bien, ya te dije, lo
ocultaremos hasta que tú decidas que sea de otra manera.



Por qué no volvemos a la cabaña? Preguntó Yulia con una mirada
seductora, ya no más Yulia, pensó la pelirroja, mientras hacía un
sacrificio por no besar a su chica en ese preciso momento, así la viera
todo el pueblo.


Yulia pidió la cuenta y aunque Lena insistía en pagar, puesto que era
ella quien había hecho la invitación, no pudo con la voluntad de su
amada, es nuestra primera cita, así que pago yo, dijo terminante.



Se condujeron despacio hasta la cabaña, allí estarían a salvo de todas aquellas
miradas. Yulia volverías a tocar el piano para mí? Suplicó la
pelirroja, recuerda que no pude escuchar la melodía completa dijo
mientras abrían la puerta. Claro dijo Yulia, lo que tú quieras... Yulia
fue por un par de vasos y el resto de aquella botella de vodka que
habían empezado juntas... quieres ahogarte un poquito? Dijo Yulia
acercándole el vaso a Lena, un poquito por qué no, quizá me ayudes
dándome respiración de boca a boca, dijo coqueta, entonces mejor te doy
la botella, contestó Yulia riendo un poquito más.
Volver arriba Ir abajo
girlez
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 27
Localización : españa
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 02/04/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   14/4/2008, 15:57

puedo vovler a ser tu consentida y hacer que pongas otro cachit?
ais..esta muy bien la historian ais me encanta Yulia!
wii voy a leer mas por ahi jeje
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 01:41

girlez escribió:
puedo vovler a ser tu consentida y hacer que pongas otro cachit?
ais..esta muy bien la historian ais me encanta Yulia!
wii voy a leer mas por ahi jeje


aun lo eres tonti XD


ahita ^^ otro cashi XD


______________________________________________________

NADA QUE TÚ NO QUIERAS



Tomó nuevamente su sitio en el banco, te sientas junto a mí? Preguntó a
Lena, ésta no contestó, se levantó y tomó el lugar junto a su amada...
Luz de Luna empezó de nuevo, jamás una chica había apreciado éste
talento particular de la chica de cabello oscuro, Lena sin embargo
parecía en otro mundo cuando Yulia tocaba el piano... Guiada sólo por
sus deseos, Lena puso su mano en la entrepierna de Yulia, la
respiración de ésta se detuvo unos instantes, la pasión estaba tomando
posesión de su cuerpo... esa chica que tenía junto le provocaba
sensaciones que nunca había sentido. Dejó de nuevo las teclas y atrajo
a Lena hacia ella para besarla, sin darse cuenta, estaba sentada a
horcajadas en el banco y se estaba moviendo para abrazar a Lena por la
espalda, sus manos se deslizaron por debajo de aquella blusa de seda,
Lena respiraba rápidamente, también era presa del deseo, sus besos poco
a poco fueron insuficientes y la pequeña Yulia tomó a Lena en sus
brazos y la acomodó en la alfombra de aquella salita, todo era tan
rápido, la blusa de Lena había desaparecido y ella se sorprendió
luchando con el botón de los vaqueros de Yulia, quien encima de ella
mordisqueaba su cuello y acariciaba sus senos. En ese instante de
conciencia Lena habló... paremos Yulia... suplicó... Yulia se
sorprendió un poco pero enseguida recordó que aquella chica jamás había
estado así con ninguna mujer... jamás había estado así con nadie...
Yulia separó sus manos de aquellos perfectos senos y las deslizó hasta
la cintura, viéndola a los ojos a Lena le dijo en un susurro... no
pasará nada que tú no quieras, jamás te forzaría a algo que no
desees... y besó sus labios...



Lena sabía que sus palabras eran sinceras, que Yulia no se había
molestado porque las cosas no pasaron como debieron pasar, Lena
recuperó su blusa y Yulia abrochó sus pantalones que al fin habían
cedido... hablaron... Jamás he estado con nadie, dijo Lena, y de verdad
deseo que la primera vez que haga el amor sea contigo, estuve a punto
de dejarme llevar, pero necesito un poquito de tiempo, y besó los
labios de su amada, ya te dije... contestó Yulia imprimiendo un nuevo
beso, no pasará nada que tú no desees, yo sabré esperar. Se hace tarde
dijo Lena viendo el reloj de su muñeca, me debo ir... espera, yo iré en
mi auto detrás del tuyo, quiero estar segura de que llegas bien...



Así lo hicieron, no sin antes darse el beso de despedida en casa,
sabían que no podrían hacerlo a las puertas de la de Lena... Yulia
observó cómo se perdían las luces traseras del auto al cerrarse las
puertas eléctricas... se quedó unos segundos más, sacó un cigarrillo y
sonrió, ella era la chica más afortunada sobre la tierra.



Yulia no pudo dormir esa noche, se sentó a la mesa de aquella
pequeña cocina y brindó en solitario por su buena fortuna, no podía
dejar de sentir el sabor de Lena, recordaba cada detalle de lo que
estuvo a punto de pasar a los pies del piano, Lena le quitaba la
respiración, enloquecía sus venas y revolvía sus hormonas... jamás
había sentido con ninguna chica lo que había sentido con ella...
sonrió, y aún no te has acostado con ella Yulia, se dijo, tratando de
imaginar ese momento, regresó al piano y tocó hasta que la venció el
sueño por la madrugada... cualquiera que hubiera escuchado a Yulia esa
noche sabría que estaba enamorada, interpretó como nunca...



Los padres de Lena le vieron llegar, la chica se les acercó para
darles un beso a cada uno y retirarse a su habitación a descansar,
estaba radiante, su sonrisa indicaba que había pasado una velada muy
agradable, ellos no preguntaron nada, aunque a su madre su felicidad no
le gustó mucho, esa chica de cabello oscuro no le era de fiar, algo no
andaba bien, ella lo sabía pero no podía hacer nada, Lena nunca había
dado motivos para ser reprendida, es más, si alguien era un ejemplo de
responsabilidad y sensatez esa era su hija, así que decidió pasar por
alto esto, pronto estarían de regreso a Moscú y cada una estaría en sus
cosas, Lena sólo está agradecida, pensó, cuando esté en su ambiente la
rebelde esa será historia.



Lena estaba tumbada en la cama, pensando en quizá debió haberse
dejado llevar por el momento, debió dejar que Yulia le hiciera el amor,
lo deseaba, deseaba haber sentido a aquella chica, descubrir eso que su
cuerpo añoraba y ella le había negado... sin embargo, por un momento
pensó en lo que había dicho Yulia la otra noche acerca de las chicas
que había llevado a la cabaña, las chicas con quien se había acostado y
según ella eran sólo aventurillas... será mejor esperar Lena, se dijo,
debes estar segura de no ser solamente una más de la lista de
conquistas de Yulia, aunque... al final no importaría con tal de ser de
ella, de sentirla otra vez en su piel como la había sentido, sentir sus
labios por su cuello y por qué no... por todo su cuerpo. Lena se estaba
excitando un poco, sintió ese calor que había sentido hacía un rato, a
dormir Lena, pensó mientras se arropaba y se preparaba para soñar con
su chica de ojos azules.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 01:42

LOS CHICOS



Yulia despertó al filo de las once, ese martes si había estado enferma
parecía muy lejano, se sentía perfecta, era hora de hacer algo por el
río, pensó en llevar a pescar a Lena, sí, eso era buena idea, incluso
tal vez buscaría a la pandilla para pasar un buen rato. Decidida tomó
un baño y se arregló para ir a buscar a Lena, enfundó su cuerpo en unos
pantalones térmicos azules y vistió su sudadera roja, además llevaría
el abrigo que hacía juego con el atuendo, debía verse bien para la
pelirroja.



Lena se sorprendió mucho al escuchar a la chica del servicio
diciéndole que una joven la buscaba y decía llamarse Yulia Volkova,
Lena pidió que dejaran pasar su auto, se arregló el cabello y observó
su imagen al espejo, sus padres le vieron bajar como el viento las
escaleras y conducirse a la puerta de entrada... Yulia estaba dándole
la espalda a la puerta, Lena quedó de una pieza al verla a través de
los vidrios, se miraba tan bella con ese abrigo de piel, sus manos
estaban metidas en él, observaba el jardín hasta que Lena le habló...
Yulia... dijo casi en un susurro, mientras hacía un esfuerzo por no
lanzarse a sus brazos, Yulia se volvió hacia la voz de su amor, sonrió
mientras sostenía un cigarrillo en sus labios, lo retiró con su mano
izquierda... Lena, no he podido hacer otra cosa que pensar en ti, dijo
en voz baja mientras acercaba su rostro al de Lena para besar una de
sus mejillas, Lena cerró los ojos para sentir el contacto de esos
labios, se ruborizó, yo iba a ir a buscarte... dijo la pelirroja, sólo
estaba buscando la excusa, bueno, ya no la busques, te invito a pasar
la tarde en el río, iremos de pesca... eso suena bien... pero pasa, te
presentaré a mis padres.



Lena condujo a Yulia por el hermoso y rico salón que ocupaba la
sala de visitas hasta la sala familiar, allí sus padres conversaban
mientras bebían té, papá, mamá, ella es Yulia, la chica que me ayudó el
otro día... el padre de Lena se levantó inmediatamente y estrechó la
mano de la pequeña, lamento lo del otro día, dijo sinceramente, no
quise ofenderte, muchas gracias por haber ayudado a Lena, la madre de
Lena no se levantó, saludó con un gesto desde su asiento, pasa adelante
Yulia, siéntate, le dijo mientras señalaba una silla frente a ellos,
Lena la tomó de la mano y se sentaron juntas en un sofá contiguo al
padre de la pelirroja. Así que eres de Moscú, preguntó la madre de
Lena, si, respondió la interpelada, vivo allá con mis padres, estudias?
Volvió a inquirir mientras tosía un poco... por el humo del cigarrillo
de Yulia, ésta notando la incomodidad de la mujer buscó con la vista un
cenicero, toma dijo Lena acercándole uno... gracias sonrió la ojiazul y
tomó el cenicero rozando las manos de su amada. En la Academia Estatal
de Música... Yulia toca el piano muy bien...interrumpió Lena quien a su
vez pensaba que tocaba muy bien el piano y otras muchas cosas... Además
de bonita, talentosa, dijo el padre de Lena, espero poderte escuchar
algún día, yo también, sonrió forzadamente la madre de Lena.


Bueno, qué dices? Preguntó Yulia a Lena... quería abandonar pronto
aquel lugar, la madre de Lena la hacía sentir muy incómoda, su padre
había sido cortés, pero su madre la devoraba con los ojos, como
tratando de ver más allá de lo parecía. Ah, si, papá, mamá, Yulia viene
a invitarme a dar una vuelta por el río y pescar, no hay problema si
voy? Preguntó viendo a su padre más que a su madre, puso la carita que
él no podía resistir, Claro... Pero... padre y madre respondieron, qué
mamá? Preguntó Lena, hoy va a venir Andrei para ir a montar a caballo,
ay mamá, tú ya sabes lo que pienso de Andrei... Ve hija, dijo el padre,
no quería verse desautorizado ante una extraña además que la chica le
había caído bien y por si eso no bastara, Lena no quería saber nada de
Andrei, por qué forzarla... Ve y que se diviertan.


Lena se levantó de un salto y tomó la mano de Yulia, quien sólo alcanzó a decir ¡Mucho gusto!, permiso...

Yulia entró a la habitación siendo halada por Lena, en cuanto cerró la
puerta la pelirroja arrinconó a la pequeña y empezó a besarla, te amo
Yulia, te juro que si no nos venimos te beso delante de mis
padres...dijo poniendo sus manos en la cintura de la ojiazul, Yulia
abrazó el cuello de Lena y correspondió al beso, primero suavemente y
luego con más pasión... Pero salgamos de aquí, dijo Lena quiero estar
contigo... Lena tomó su abrigo y salió con Yulia de la casa.



Quién es ese tal Andrei?... preguntó Yulia mientras conducía, un
chico que le encanta a mi madre, trata de que lo vea hasta en la sopa,
según ella es con quien debería casarme... y tú que piensas, preguntó
de nuevo un poquito seria, Lena percatándose de su leve molestia se
acercó hasta su mejilla y le dio un beso... yo tengo a la persona que
amo a mi lado en este momento... Andrei es un presumido que detesto.
Yulia sonrió con satisfacción, ella también llevaba a su lado a la
persona amada.


Bueno, y a donde vamos a ir, pues ya pasamos por la entrada a la
cabaña, dijo Lena mientras miraba desaparecer el sitio al lado
izquierdo del auto, iremos río arriba, hay un sitio excelente donde
pescar, conocerás a algunos de mis amigos de aquí, además ya arreglé lo
de la comida para no tener que volver sino hasta más tarde... tú
hiciste algo para comer? Preguntó la pelirroja, acaso piensas vengarte
por lo de la sopa?... rió. No, esa me la pagarás más adelante, ya
verás... ya verás.



Al llegar al punto acordado con sus amigos, a quienes había llamado
por teléfono, detuvo su auto bajo unos abetos, junto a un Lada aún más
viejo que el de ella y más pequeño... Vamos dijo tomando a Lena de la
mano.



Hey¡ gritó la chica de aspecto rebelde mientras levantaba su mano y
la dirigía a aquel grupo compuesto por tres chicos y cuatro chicas...
Hola, dijo abrazando a cada uno, Yulia, hace tanto tiempo, dijo
Nicolai, un chico alto y delgado, de cabello oscuro... si hace mucho
respondió ésta.



Les presento a Lena, ... “una amiga” interrumpió Svetlana un poco
sarcástica, No, dijo Yulia, ella es mi vida... y bajó un poco la
cabeza... Lena tomó su mano y alargó la otra mientras decía mucho gusto
a cada uno de los amigos de Yulia, Lena Katina... Nicolai, dijo el
chico de cabello oscuro, Vitali, dijo el rubio de corta estatura,
Svetlana, dijo la chica de ojos azules y cabello rubio, Martina... dijo
la chica que tomaba la mano de Svetlana, Alexi, dijo el pelirrojo,
Natalia, dijo la morena abrazada a la cintura de Vitali, Irina dijo al
último la chica delgada y rubia que sostenía las cañas para pescar...



Bueno chicos, dijo Yulia tomando la iniciativa, como siempre, a
pescar se ha dicho... las cañas fueron repartidas, Lena y Yulia una,
Vitali y Natalia otra, Svetlana y Martina otra y la última para Alexi,
Irina y Nicolai. Se posesionaron al lado del río, Yulia sostenía la
caña abrazando a Lena para “enseñarle” la técnica de la pesca, Lena
sabía cómo pescar pero se divertía mucho escuchando las instrucciones
de Yulia y sobre todo siendo abrazada por ésta. Yulia... preguntó, por
qué habló Svetlana es ese tono? Viste que Martina la abrazaba?
Respondió sin contestar a la pregunta hecha, Si... pues hace un tiempo
Martina y yo, dijo rascándose la cabeza, ... pero eso fue hace mucho,
ahora solamente somos amigas, continuó ahora con un tono de disculpa,
quizá no se sienta tan cómoda con eso... No te preocupes dijo Lena, lo
que hayas hecho en el pasado allí está, a mi sólo me importa el
presente y el futuro, yo estoy consciente de que no soy tu primer
chica, olvídalo... Yulia amaba a esa chica, otra en su lugar se hubiera
puesto celosa de que hubiera organizado un encuentro entre ella y una
“ex”, dio un beso en la mejilla de la pelirroja y rieron mientras
luchaban con una buena pieza. El pez fue devuelto al cauce, Irina,
Natalia y Martina estaban empezando a juntar maderos para hacer una
fogata, Lena dejó a Yulia y se acercó para ayudar, mientras tanto Yulia
se dirigió a donde se encontraban Nicolai y Svetlana ya que Alexi y
Vitali habían ido al pueblo por unas botellas de vodka, te veo muy
contenta Yulia, dijo Nocolai mientras daba un pequeño puño en su brazo,
lo estoy Nicolai, lo estoy... disculpa lo del comentario, dijo
Svetlana, como siempre nos has presentado a tus chicas como “amigas”...
lo sé, dijo Yulia, Lena es diferente, ella es el amor... dijo con una
mirada soñadora, rieron los tres.



Puedo ayudar? Dijo Lena agachándose para recoger unos maderos,
claro, respondió Martina, eres muy amable... Tú eres la hija de Sergei
Katin? Preguntó Natalia, si, respondió la pelirroja, tienes una casa
preciosa agregó Irina, mi padre y yo hemos ido a dejar leña alguna vez,
de verdad es hermosa... Gracias respondió Lena, hace mucho tiempo que
son amigas de Yulia? Años, respondió Martina, incluso... incluso qué?
Preguntó la chica de los ojos verdigrieses, nada agregó Martina. Yo sé
que tú y Yulia... te lo dijo? Interrumpió la “ex”, si, no hay problema,
no me voy a molestar por eso, contestó brindándole una sonrisa,
perfectamente sé que nadie se puede resistir a sus encantos...yo al
menos no pude, dijo riendo pícaramente.



Al tiempo volvieron Vitali y Alexi, ¡Llegó la calefacción! gritaron
al bajar del auto con cuatro botellas de vodka, una en cada mano, todos
se sentaron alrededor del fuego, comieron pirozhki, una especie de
empanada horneada rellena de carne y arroz que habían llevado las
chicas amigas de Yulia, ésta y Lena se sentaron en la misma piedra,
comieron ambas del mismo plato como lo hicieron las parejas que las
acompañaban, bebieron vodka y rieron mucho. Yulia contaba chistes, los
chicos hacían bromas, en fin, era un momento encantador. Luego de la
comida Lena y las otras cuatro chicas, recogieron los platos, Yulia
hablaba con Vitali, éste corrió hasta el auto y sacó su guitarra.
Bueno, llegó la hora del show, dijo Alexi, Vitali empezó a tocar la
guitarra y Natalia empezó a cantar, tenía una linda voz, Lena reconoció
la canción y empezó a cantarla en voz baja, Yulia que estaba
acercándose hasta ella para estar juntas notó que cantaba, tienes una
linda voz... le dijo al oído desde su espalda... Lena se sorprendió,
casi nunca la habían oído cantar, se avergonzaba un poco. Canta para
mi... suplicó Yulia sentándose a su lado y besando sus labios, Lena se
ruborizó, Yulia la estaba besando en público, sin embargo se
tranquilizó, nadie se extrañó, claro, ellos estaban acostumbrados a ver
a Yulia besar chicas... correspondió al beso... me da un poco de
pena... yo toco y tú cantas, le dijo levantándose para ir por la
guitarra, interrumpió a Vitali y le pidió la guitarra, Lena va a
cantar... dijo como explicándose... cuál? preguntó Yulia a la
pelirroja... Lena respondió el nombre de una balada, Yulia empezó a
rasgar las cuerdas de la guitarra y Lena empezó a cantar... con sus
ojos cerrados, para evitar encontrarse con miradas Lena cantaba, la
letra de esa balada sonaba tan personal, amar y esconderse, decía parte
de la letra, Yulia tocaba pero estaba totalmente impresionada al igual
que el resto de los chicos, Lena de verdad cantaba hermoso...


Cuando Lena terminó de cantar, como por un impulso todos empezaron a
aplaudir, cantas soberbio dijo Martina, si, afirmó Nicolai, Yulia aún
no salía de su estado de asombro.. se levantó y abrazó a Lena por la
cintura, te amo le dijo, gracias por cantar para mi, eso fue hermoso...
Lena cambiaba de colores, nunca había recibido tales elogios...
terminaron la tarde cantando a todo pulmón, Yulia abrazaba a su
pelirroja y la besaba, Lena se sentía confiada, correspondía a todos
los cariños de su amada, bebieron vodka, Yulia fumó algunos
cigarrillos. Bueno, empezó Yulia, tenemos que marcharnos, se está
haciendo tarde y debo llevar a Lena a su casa... Si, seguro, dijo
irónicamente y con una sonrisa Martina, a su casa... Lena se ruborizó,
en serio, dijo Yulia un poco seria, y por favor chicos, no comenten lo
de Lena y yo, no queremos que sus padres se enteren... Bueno, yo ya
sabía que estabas con una nueva chica “con la hija del rico” dijeron
hoy en la tienda de carne, comentó Natalia, en el pueblo todos aseguran
que ustedes dos están juntas, además, Lena tú llevaste a un médico a
que revisara a Yulia el domingo... agregó Svetlana, por Dios, dijo Lena
un poco molesta, en este pueblo no saben callarse la boca... lo siento,
dijo apenada Svetlana, no lo digo por ti, respondió la pelirroja, pero
ah... dijo sin terminar lo que quería decir...


Se despidieron de todos, la promesa de pasar otra tarde como esas fue
hecha, claro, el silencio de la pandilla estaba garantizado, cuando
Lena se despedía de Svetlana y Martina con un par de besos éstas le
dijeron como en un secreto... Lena, Yulia te ama, jamás la habíamos
visto así de feliz... sé que me ama, yo también la amo... suerte a las
dos...



Eran ya las siete de la noche, cuando se conducían en el viejo Niva
de vuelta a la casa de Lena. Mañana tengo que volver a Moscú, dijo
Yulia con voz triste, el jueves debo volver... Por qué respondió Lena
besando una de sus mejillas, espera hasta el sábado, yo me iré ese
día... tengo un trabajo Lena, por las mañanas enseño piano un par de
horas en un colegio privado, tengo que ayudar con el gasto de la casa,
tú sabes, no somos ricos... Lena se entristeció, la pasaba tan bien con
Yulia en esos cuatro días había vivido más que en toda su vida... pero
me iré lo más tarde que pueda, quizá podamos salir a dar una vuelta en
bote, me iré por la noche. Yo iré a tu casa mañana, le dijo Lena, no se
que inventaré pero allí estaré, si te vas mañana quiero pasar todo el
día contigo, luego me tocará resistir casi tres días sin verte... Te
amo Lena, dijo la chica de ojos azules mientras la besaba, ya Yulia,
dijo Lena al ver que no era abandonado el beso, estamos por llegar a
casa.



Yulia dejó a Lena en la puerta y se marchó, debía hablar con sus
padres, debía reportar que vivía, volvió a la cabaña feliz, habló con
sus padres, tocó un poco el piano y se acostó, estaba un poco cansada,
mañana debía estar como nueva, Lena vendría.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 01:42

Lena no crees que un poco tarde para una vuelta por el río?,
preguntó su madre al verla entrar, mamá es temprano, replicó tratando
de no darle importancia al asunto. Arréglate, iremos a cenar al pueblo
con Vlad, Andrei y Maia, desde que viniste no te han visto, escasamente
has saludado. Está bien, dijo conforme la chica de ojos verdigrises, no
le quedaba más remedio que aceptar todo hoy para poder salir mañana.
Subió a su habitación y se dispuso a mudarse de ropa, mientras se la
quitaba sentía en ella el olor a Yulia, su perfume se había impregnado
durante los abrazos, incluso sentía un poco el olor de sus
cigarrillos... este pensamiento la llenó de deseo, debiste haber hecho
el amor con Yulia, se recriminó, sin embargo, el pensar como sería
cuando llegara el momento también la excitaba.



El padre condujo hasta el pueblo, mientras pasaban por la cabaña de
Yulia Lena perdió su mirada en ese lugar, vio la luz de la salita y
supuso que allí estaría la chica que la traía loca, cerró los ojos y
dio un repaso por los últimos cuatro días de su vida, había cambiado
todo diametralmente, las dudas que había tenido respecto de sus gustos
quedaron atrás en tan solo minutos, tenía a quien amar y se sentía
amada, incluso estuvo a punto de ser de alguien por primera vez, vaya
este es un viaje que no olvidaré.. dijo en voz alta, por qué? Preguntó
el padre... por qué qué? Repuso ésta sorprendida, por qué será un viaje
que no olvidarás? Vaya Lena, pensó estás de cuidado, pensando en voz
alta... nada papá, es que me he divertido mucho... si supieras,
pensó... esta vez en silencio.



Al llegar al restaurante, a aquel al que había ido con Yulia, se
encontraron con la familia de Andrei, su padre Vlad y su madre Maia,
las miradas volvieron, aunque Lena sabía perfectamente a qué se debían,
sonrió, ya en la mesa pidió exactamente lo mismo que había comido la
otra noche, incluso el mismo mesero la atendió, solamente que esta vez
no se atrevía a mirarla, al ordenar el postre un nuevo mesero se
acercó... pastel con almendras, dijo esta al tiempo que levantaba la
vista... Hola¡ dijo amablemente, hola Lena respondió aquel pequeño
chico rubio... Vitali, enseguida traigo tu pastel... y se retiró. De
dónde conoces a ese mesero, preguntó la madre un poco molesta, toda la
velada Lena había estado distante, apenas conversaba con los amigos de
la familia y ahora... ahora estaba muy amable con un mesero... es
Vitali, un amigo de Yulia y ahora mío. Dijo sin darse cuenta de hablaba
con demasiada seguridad, esa chica sigue sin gustarme, pensó Inessa, la
madre, pero pronto nos iremos.



Lena terminó su postre y cuando estaba por retirarse buscó con la
vista a Vitali, permiso dijo al levantarse, se dirigió hasta él y se
despidió con un beso en la mejilla... Adiós Vitali, suerte. Adios Lena,
se feliz... con Yulia susurró, Lena rió y él también, Andrei se sintió
un poco celoso, pero no dijo nada.



Nos vamos, dijo Lena a su padre mientras se tomaba de su brazo, su
padre sonrió y le dio un beso, esa era su pequeña... volvieron a casa,
a descansar.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 01:43

UN JARDÍN PARA LENA



Yulia se levantó muy temprano, llamó a Nicolai, tenía que hacer ciertos
arreglos y Nicolai debía ayudarle, aún hacía mucho frío cuando sacó el
auto y se dirigió a casa de su amigo... Nicolai, espero que puedas
ayudarme, le dijo cuando le abrazaba para saludarlo, seguro Yulia,
¿Cuándo tu Nicolai no ha podido resolver tus problemas?... nunca...
vamos dijo abriendo la puerta del vehículo... Nicolai fue señalando el
camino, Yulia estaba feliz... cuando Lena viera... seguro iba a
sorprenderla...



Lena despertó con los primeros rayos del sol, se quedó un rato en
la cama pensando en qué hacer para poder ir donde Yulia sin que fuera
un problema... bueno su padre no lo era, sin embargo su madre... debo
verte Yulia, decía en voz alta, debo estar contigo, luego será hasta
que lleguemos a Moscú. La verdad no me fallará, bueno parte de la
verdad, Yulia se va mañana, quedamos en hacer algo sin importancia,
sólo es hoy... mañana estaré completamente para ustedes... dijo la
pelirroja al solicitar el permiso a sus padres a la hora del desayuno,
un poco inconforme la madre accedió, su padre en cambio era feliz al
ver a su pequeña feliz.. anda, nosotros te tenemos todo el tiempo,
además esa chica debe conocer mejor éste lugar. Que te diviertas...
convencer a su padre siempre había sido fácil, sin embargo a su
madre...



La madre desconfiaba de todo, no, desconfiaba de Yulia. Esa chica
tenía algo que Lena admiraba, si no, por qué Lena deseaba estar con
ella, definitivamente no era por afinidad en gustos, esa chica estaba
tan por debajo de Lena... quizá es lástima... no, es algo más...
pensaba mientras terminaban el desayuno.



Mamá... si, hoy me marcho... no, quizá llegue a las siete, mintió,
sabía que saldría más tarde, no te preocupes, si mamá estoy bien... no
mamá, en serio, no pasa nada... te quiero, te veo más tarde.



La madre de Yulia la conocía muy bien, sabía que su retoño tramaba
algo, volver tan tarde? A ella le gustaba viajar con luz, además sonaba
tan contenta, no parecía que recién había terminado una relación de
seis meses, algo está pasando aquí, dijo riendo para sí, Yulia..
Yulia...



Lena decidió ir al pueblo, Yulia se iba y quería regalarle algo
para que la recordara los casi tres días que no la vería... que podrá
servir, se dijo, ya sé... así que sabiendo lo que compraría se dirigió
al almacén más grande que vio en el pueblo. Señorita, puede mostrarme
ese encendedor? Dijo señalando uno metálico que estaba en la vitrina...
este? Preguntó la dependienta, si, ese... pueden ustedes grabar algunas
palabras en él? Preguntó de nuevo la pelirroja, si, sólo dígame el
texto y lo haremos, no toma más de quince minutos...


Yulia tenía todo preparado, sólo esperaba que en cualquier momento
llegara el auto de la pelirroja, y si la llamaba? No, ella dijo que
llegaría, por qué no viene? Habrá tenido problemas? Mejor la llamo...
las emociones de Yulia estaban al borde, no soportaba más tiempo sin
ver a aquella chica que había robado su corazón. Al fin, por el
sendero, ese pequeño trayecto de quince metros entre la carretera y la
cabaña, el auto gris de su pelirroja hizo su recorrido, fue eterno,
Yulia observaba desde la ventana del cuarto de sus padres, sus manos
sudaban frío, sintió como si un nudo se formase en su garganta... al
ver descender a la escultural chica de ojos grises, con su cabello
flotando, los rayos de sol dándole un rojo aún más intenso, con su
abrigo oscuro, Yulia derramó unas lágrimas, apenas podía creer que
aquella chica la amara, que aquella chica tan perfecta hubiera puesto
sus ojos en ella, que aquella diosa hubiera bajado de algún monte
Olimpo sólo para amarla a ella.



Lena llamó a la puerta... no hubo respuesta, la escena se repetía,
rió un poco, sólo falta que esté con fiebre, se dijo, bueno, allí
estaba el auto así que ella debía estar allí, al ir por la puerta de
atrás encontró un trozo de papel con una nota: “¿Te gustaría ir de pic
nic?... ¿te gustan las fresas?” Yulia... dijo la pelirroja mientras
arrancaba la nota de la puerta y empujaba, wow, la cocina estaba
iluminada por velas, las primera formaban una flecha que conducía a la
pequeña salita... Lena las siguió, Qué juego es este? Preguntó en voz
alta sin obtener respuesta, Ok, Ok, voy a seguir la flecha, seguía
hablando alto, caminó hasta la salita y en el pasamanos de las gradas,
al principio encontró otra esquela... “¿brindarías conmigo?... ¿quieres
quedarte con mi corazón?... Si, Yulia, gritó, dónde estás?... siguió la
ruta hecha con velas y con dos notas de su amada, al finalizar los
peldaños la ruta de velas terminaba, Lena automáticamente se dirigió a
la habitación de los padres de Yulia, vacía... Yulia? Preguntó, no
quedaba más remedio que volver al juego, abrió la puerta del baño...
nada, te tengo... dijo divertida mientras abría la puerta de la
habitación de Yulia...



Nunca esperó ver lo que tenía al frente... cientos de flores... la
habitación olía delicioso, de todos los colores, clases y tamaños.
Aunque el invierno estaba empezando ya era difícil ver flores... Yulia
se había esforzado... Lena sintió unas pequeñas manos que taparon sus
ojos... ¿Quién soy? Susurró a su oído mientras daba un beso a éste...
mi amor, respondió Lena mientras se giraba para besar la boca de la
pequeña ojiazul... esto es lindo, dijo al interrumpir el beso, cómo
hiciste, mira las flores... son tan lindas... espera, dijo la chica de
aspecto travieso, aún faltan más cosas... Yulia había preparado su
habitación para que pareciera un jardín, la llenó de flores, tenía
música suave, te gustan las fresas? Preguntó seductoramente. Claro,
respondió la pelirroja, me gustan todas las frutas... que bien, aquí
tengo varias... Yulia había conseguido frutas de varias clases, incluso
tropicales... me encantan las naranjas... conseguiste? Dijo mientras
tomaba el cítrico en su mano, wow Yulia esto sí que es especial...No
tanto como tú... dijo repitiendo el beso...



Se recostaron en la cama de Yulia, juguetearon, se abrazaban, se
besaban, su amor era tan grande que compartieron momentos de silencio
para contemplarse una a la otra, comieron frutas, Yulia insistía en dar
de comer en la boca a la pelirroja, compartieron naranjas, fresas y
vino en medio del jardín que Yulia había hecho para su amada.



Alrededor de las dos de la tarde se escuchó el ronco sonido del
motor de un auto... Lena se sobresaltó un poco, quién será, preguntó,
tranquila, dijo Yulia vamos, es parte de la sorpresa... Yulia abrió la
puerta, allí estaban Svetlana y Martina, la comida para la princesa,
dijeron las dos mientras hacían una reverencia con las viandas en las
manos, Lena sonrió, pasen chicas, pasen, dijo invitándolas, si queremos
llegar a viejas será mejor que no, dijo riendo Martina, Svetlana
agregó, Yulia se encargaría de acortar nuestros días si no nos
largamos... adiós dijeron al tiempo que daban sendos besos a la
pelirroja y la morena, que se diviertan... ambas rieron y se
alejaron... Vaya, dijo Lena, qué es todo esto? Sorprendida? Preguntó
Yulia, si, y muy feliz dijo lanzándose a sus brazos, amaba tanto a esa
pequeña rebelde de ojos azules... a comer, dijo Yulia, espero que te
guste. Lena se dirigió a la cocina para buscar platos, cubiertos...
umm, umm, dijo Yulia, tú eres mi princesa, yo te atiendo, la tomó de
los hombros y la sentó a la mesa, llevó todo lo necesario, sirvió el
guiso que trajeron sus amigas... cordero agridulce, puré de calabaza y
vegetales frescos... espero que esté a la altura de tus expectativas,
dijo Yulia mientras ponía la servilleta en las piernas de Lena... por
Dios Yulia, cómo hiciste todo esto, vegetales frescos?... más vino
querida?... dijo eludiendo la pregunta. Anda, dime cómo hiciste todo
esto?... Ok, sabrás mis secretos. Nicolai trabaja en un invernadero,
las flores las tengo en préstamo, sin embargo, podemos quedarnos con
algunas, las frutas... Vítali, las pidió para él en el restaurante, la
comida, ya viste, Martina y Svetlana aceptaron cocinar para nosotras,
yo solamente llevé los ingredientes que conseguí con ayuda de Nicolai,
bajó la mirada un poco, no hice mucho, en realidad quienes hicieron
todo fueron los chicos... No, Yulia, quien logró que ellos hicieran
todo fuiste tú, gracias, dijo dándole un beso, aunque aún falta, dijo
Yulia retomando su actitud... dime qué más? Suplicó Lena... luego,
luego, por ahora comamos, esto está delicioso.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 01:43

Al terminar de comer Yulia sugirió un paseo por la orilla del río, ya
no se que esperar, dijo Lena, seguramente tienes una sorpresa allí...
vaya, ya me vas conociendo... cierto, al llegar al río Yulia tenía
preparado un pequeño bote, un par de abrigos más gruesos, una botella
de vino y un pequeño paquete... ayudó a Lena a subir al bote, inició la
marcha del motor y empezaron a moverse... Y en esto quién te ayudó?
Preguntó la pelirroja, Alexi, contestó Yulia, su padre es pescador y
pues este es su bote... eres increíble Yulia, nunca pensé que trataras
así a tus chicas... dijo siendo un poquito irónica al usar las palabras
“tus chicas”. Esta es la primera vez que lo hago, dijo en un tono un
poco molesto, nunca había hecho algo así por una de “mis chicas”,
añadió usando el sarcasmo de Lena... Lo siento Yulia, yo sólo estaba
bromeando, en serio que no quise molestarte, Lena se sintió mal, era
una tontera, en realidad no quiso decir lo que dijo, es decir, había
algo dentro de ella que le decía que Yulia estaba haciendo todo eso
especialmente para ella, se arrepintió de hacer ese comentario, molestó
a Yulia por nada, despacio, para no perder el equilibrio se acercó a
Yulia, perdona, no fue mi intención molestarte, sé que todo lo que has
hecho es especialmente para mi, no te enojes... Yulia no pudo resistir
su cara de arrepentimiento. Dejó el timón del pequeño bote y se sentó
junto a Lena, te amo... no imaginas cuanto... le dijo justo antes de
besarla.



Toma.. dijo Yulia acercando el pequeño paquete que estaba en el
bote, para mí? Preguntó la pelirroja. Si, para ti... Lena quitó
delicadamente el envoltorio, allí estaba una libreta... la abrió y
todas sus páginas estaban escritas... No lo leas aún, debes leer unas
cuatro o cinco páginas cada día, es para que me recuerdes mientras nos
volvemos a ver y quiero... dijo mientras desabrochaba cadena que
colgaba de su cuello con un crucifijo... que uses algo que estimo
mucho... me la dio la abuela, la he llevado desde que nací, en realidad
representa lo que soy, y estará junto a ti como yo deseo estarlo...
Lena besó a Yulia con toda la pasión de su cuerpo, besó sus labios, su
rostro, su barbilla y de allí poco a poco fue deslizándose hasta su
cuello, Yulia suspiraba y correspondía a todas las caricias hechas por
su amada, los abrigos eran demasiado gruesos para poder sentir
completamente, pero ellas se podían sentir aún sin tocarse, se amaban y
eso era lo más importante...


Ya son las seis de la tarde, dijo Yulia, iniciando la marcha de regreso
hasta la rivera del río cerca de la cabaña, como quisiera que aún
estuviera amaneciendo, dijo apesadumbrada Lena, me ganaste, dijo viendo
el rostro de su amada niña de ojos azules... por qué? Yo te tengo un
regalo, pero no se compara para nada con todo lo que hiciste por mi
hoy... esto no es una competencia... dijo Yulia riendo un poco, aunque
su corazón estaba cayéndose a pedazos por tener que dejar de ver a su
amada pelirroja. Llegaron a la orilla, Lena fue a su auto y sacó una
pequeña cajita de la guantera. Toma, es para ti... Yulia tomó la
cajita, la abrió y encontró un costoso encendedor de plata con una
inscripción “Te amo... lo sé” L.



Yulia agradeció el detalle, ella también sabía que amaba a la
pelirroja, esa era una verdadera declaración de amor... Yulia cargó con
todo lo que debía llevar, lavó los platos antes de salir; no permitió
que Lena lo hiciera aunque había insistido, tomó algunas de las flores
de invernadero que estaban en su habitación y se las dio a Lena, los
chicos llegarían el día siguiente para llevarse el resto a su
respectivo sitio, se despidieron en la sala de aquella cabaña, ambas
lloraron un poco, no querían separarse, pues como ellas mismas sabían,
ya no eran dos, eran una.



Yulia condujo detrás de Lena y paró un instante para decir adiós
nuevamente, sólo que esta vez con un beso en la mejilla, tenía que
conducir 120 kilómetros y amenazaba la tormenta, Lena prometió llamar
dentro de un par de horas a su casa para escuchar su voz y corroborar
que había llegado sin novedad. Lena entró a su bello palacio y Yulia
tomó el camino por el que había venido cuatro días antes...



TRES DÍAS



Lena y esas flores? Preguntó la madre al verla llegar aquella
tarde, ... te las envía Yulia, mintió, no podía decir que eran de ella.
Yulia?... Si mamá, dijo que debía haber traído un presente el otro día,
entonces me dio estas flores para ti. Has estado llorando?... no mamá,
es que tengo un poco de dolor de cabeza... volvió a mentir, la verdad
es que sentía el corazón hecho un rompecabezas, puros trocitos... dónde
está papá? Creo que en la habitación, hay fútbol en la TV... iré a
verle y decirle que ya estoy de vuelta... De acuerdo vé.



Papá... se puede... Claro, pasa hija, dijo aquel hombre de poco más
de cuarenta, quizá se miraba un poco mayor por la pérdida de cabello
que había empezado a experimentar hacía un par de años... cómo te
fue?... Muy bien, contestó sincera la pelirroja, este... papá, el
sábado a que hora tienes pensado que regresemos a Moscú? No se, estaba
pensando que a eso de las cuatro, incluso por qué irnos el sábado?
Podríamos irnos el domingo.... No!, gritó un poco Lena, este... no
puedo quedarme hasta el domingo, incluso estaba pensando en marcharme
antes que ustedes el sábado, quizá a eso de las ocho de la mañana...
tienes algo que hacer?... este... si, me llamó Nadya, el trabajo que
nos dejaron en la universidad aún no está terminado y debemos
entregarlo el lunes... ella volverá el viernes por la noche de Riazán,
así que es urgente que me marche lo más temprano el sábado. Mira, no
quiero que viajes sola, quizá vuelva a pasar algo con tu auto y ahora
no estará la chica del otro día, rió el padre de la chica de ojos
verdigrises, nos iremos temprano, pero no a las ocho, te parece a las
diez?... Ok, papá, te quiero, dijo dándole un beso... Sergey no podía
negarle nada a su pequeña, era su favorita y sus hermanos lo sabían,
ella era como él, una soñadora, si, con los cabellos rojos de su madre
pero el mirar verdigris de él...



El camino parecía más oscuro que de costumbre, lo único que
mejoraba el ánimo de la pequeña chica de cabello revuelto era la idea
de que el tiempo no se detiene, el sábado llegaría, era inevitable...
Volvió a detenerse para llenar el tanque del combustible, sólo que
ahora lo hizo en Klin, aquí... pensó, aquí se detuvo Lena también hace
cuatro días... pronto será sábado, el tiempo pasará. Cerca de veinte
kilómetros más adelante la nevada había interrumpido el paso por una de
las vías de la carretera, tendría que esperar en fila hasta que tocara
el turno de esa vía... quizá esperó más de cuarenta minutos... Lena me
va a llamar y yo no voy a estar en casa, carajo, ella se va a
preocupar... Yulia aceleró un poco, sintió como levemente el carro
patinaba, no, se dijo, mejor voy despacio, no voy a matarme y perder a
Lena para siempre, más vale tarde que nunca...



Lena observaba los minutos jugar la vuelta en el reloj, parecía que
avanzaban para volver a retroceder, Yulia se había ido hace apenas una
hora y parecía un siglo, esperaba que pasaran las dos horas acordadas
para llamar a la casa de Yulia y volver a escuchar su voz. Lena! Ya
está la cena... Lena bajó, jugó con la comida un poco sólo para decir;
no tengo hambre, me iré a mi habitación... padre y madre se quedaron
extrañados, qué le pasa e Lena? Dijo el padre... No lo sé, contestó la
madre, aunque ella sabía que ese malestar tenía nombre...

Al fin, dijo Lena, marcó el número que le había anotado Yulia en
la pequeña libreta que le había dado por la tarde. Aló... Si, contestó
una voz femenina del otro lado del teléfono... Buenas noches, disculpe,
se encuentra Yulia? No, dijo la misma voz aunque sonaba un poco
preocupada, no se encuentra; quien habla?. Mi nombre es Lena, mucho
gusto, usted debe ser su mamá? Si, dijo otra vez la voz, le diré que
llamaste. Yo volveré a llamar como en media hora, no le molesta?... No,
claro llama, igual le diré que llamaste... Gracias, buenas noches...
buenas noches Lena.



Oleg, el padre de Yulia, al escuchar el sonido del teléfono se
acercó, quizá era su pequeña quien llamaba, escuchó brevemente la
conversación y al colgar Larissa le preguntó... quién era? Una chica
llamada Lena, buscaba a Yulia, sonaba un poco preocupada, dijo que
llamaría más tarde. Mmm Mmm, no crees que ya es muy tarde?... no sé por
qué decidió salir tan tarde de Konakovo, Yulia se trae algo entre manos
Oleg, y ahora esta chica Lena la llama... tú conoces a Yulia amor,
sencillamente no puede evitarlo... parece que te divierte.. dijo
Larissa con una leve sonrisa, es mi hija y la amo como es, dijo el
comprensivo padre, además si quieres la verdad me recuerda mucho a mí
mismo a su edad, yo se a que te refieres, dijo otra vez la madre todas
la chicas estaban detrás de ti en el pueblo... Oleg sonrió, pero sólo
la más bella me consiguió, mientras daba un beso en los labios de su
esposa escucharon cómo la cerradura de la puerta hacía su singular
ruido, la puerta se abrió y una pequeña silueta se dibujó en el marco
de ésta.



Yulia! Dijo la madre mientras abrazaba a su hija.. por Dios, parece
que vuelvo de la guerra...su padre también la abrazaba ahora...
estábamos muy preocupados por ti, dijo con tierna voz Oleg, mientras
pasaba su mano por el pelo revuelto de su hija... bueno, ya estoy en
casa, dijo con una leve sonrisa... quieres comer algo? Preguntó la
madre... no mamá, no tengo hambre... no me ha llamado nadie por
teléfono? Hummm, tiene que llamarte alguien?... no... bueno...si, me
tiene que llamar Lena, ya llamó, hará unos diez o quince minutos... qué
le dijiste?... qué le iba a decir? Que no estabas... qué dijo ella?
Preguntó con más insistencia la chica ojiazul... calma señorita... dijo
que llamaría como en media hora, pero explícame, por qué tanto interés
por parte de las dos, no te fuiste a Konakovo para aclarar tu mente...
si mamá, deja que llame Lena y luego te cuento, Ok? De acuerdo hija,
pero me cuentas...



Yulia tenía que ir al baño, llamado de la naturaleza, pero no
quería moverse de aquella salita hasta poder escuchar a Lena al
teléfono... tanto Oleg como Larissa la observaban, estaba inquieta, se
sentaba, se paraba, caminaba de un lado a otro... ya, por favor Yulia,
dijo el padre tratando de sonar serio, me estás poniendo nervioso,
parece que están a punto de dictar sentencia o algo parecido, quédate
quieta... lo siento papá, es que estoy ansiosa... verás dijo mientras
volvía a su marcha frente al teléfono, conocí a Lena el sábado, tenía
un problema con su auto y decidí ayudar... en eso sonó el teléfono..
¡Yo contesto! Dijo lazándose contra el aparato, nadie te va a arrebatar
el teléfono Yulia dijo la madre mientras movía su cabeza
negativamente...


Aló... Lena?... si estoy bien... es que hubo un deslizamiento, si, no
te preocupes... duerme tranquila... de verdad?... yo también... de
verdad, está bien, mañana a las ocho, si, estaré esperando tu
llamada... si, estaré esperando ansiosamente el sábado... te amo...



Ante las últimas palabras de la pelinegra sus padres parecieron
extrañados, ellos habían escuchado alguna que otra vez a la chica
hablar por teléfono con sus “amigas”, sin embargo, las palabras “te
amo” no salían de la boca de aquella chica... hasta hoy. Cuando Yulia
giró para quedar frente a sus padres tenía cerrados los ojos, sonrió un
poco antes de abrirlos sólo para encontrar los de sus padres que aún
tenían esa cara de sorpresa. Se sonrojó un poco... voy al baño... ya
regreso... dijo antes de salir casi volando y subir las gradas hacia su
pequeña habitación...



Lena la amaba, lo primero que le preguntó fue: estás bien? por qué
llegaste tan tarde? No fue nada grave? Te juro que si no te escuchaba
no iba a poder dormir... quizá hubiera salido a buscarte... te
quiero... de verdad me quieres? Mañana te llamaré a las ocho, estarás
allí verdad? Esperarás hasta el sábado por mi?... yo también... dijo la
pelirroja antes de colgar. Sus preguntas no la molestaban, evidenciaban
un genuino interés en ella, y si, estaría esperando ansiosamente al
sábado sólo que ahora tenía que hablar con sus padres...



Lena fue feliz al escuchar la voz de Yulia, por su cabeza habían
pasado un desfile de terribles ideas, pensó por un momento que podría
perder a su amada de aspecto rebelde... ella ya no podría vivir sin
aquella mirada azul, sin aquellas manitas que tan bien parecía conocer
los deseos de su cuerpo... estar sin Yulia ya no era una opción... era
imposible. Se recostó tranquila, ella estaba bien y en casa, ahora
podría dormir.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 01:44

Bueno... ya estoy aquí, qué quieren saber, aunque ya es muy tarde,
debo dormir y mañana trabajar... quizá sería mejor... nada, unos
minutos y ya dijo la madre, ellos la apoyaban, pero quedaron siempre en
decirse la verdad... está bien, dijo resignada la pequeña... como les
dije, conocí a Lena en la carretera... Yulia contó a sus padres las
partes de la historia que debían saber, ella ayudó a Lena y luego ella
le cuidó con lo de la fiebre, se agradaron, de hecho si empezaron algo,
pero los padres de la pelirroja no saben nada, así que estará un poco
difícil, Lena volvería el sábado a Moscú y ellos la conocerían...



Yulia dio un beso a cada uno y se retiró para dormir, de verdad
estaba cansada, pero era feliz... justo antes de apagar la pequeña
lampa de la mesa de noche su padre llamó a la puerta, Yulia... puedo
pasar? Claro papá, pasa, aquel hombre alto y de cabello rubio, como el
de su hija, sólo que ésta se lo teñía, más personalidad había dicho
cuando llegó a casa completamente cambiada, se sentó a la orilla de la
cama, te veo muy feliz hija, estás segura de que no es algo pasajero?
No papá, de verdad amo a Lena, tú sabes que jamás me referí a alguna
chica de esa manera, siempre te he dicho que me gusta, me agrada, pero
amar... sólo sé que amo a Lena, pues esto que siento no lo había
sentido por nadie antes y es tan grande que no me cabe en el cuerpo...
Vaya, esto es serio, dijo riendo un poco, y es bonita la chica? Dijo
mientras guiñaba un ojo cómplice, bonita parece insulto, es
sencillamente hermosa, espectacular, bella, ay papá no hay palabras
para poder describirla... bueno, mejor duerme “lobita” , así le llamaba
cariñosamente su padre, si sigues hablando así yo terminaré soñando con
Lena aunque no la conozca... ya la conocerás... ya la conocerás.



Esos dos días y medio pasaron lentos, pero los padres de ambas
chicas notaron los cambios en cada una de ellas, Yulia por su lado
estaba la mar de positiva, todo era lindo, incluso estaba empezando a
ayudar a su madre en la cocina, no mucho pero era algo... Lena por su
lado, parecía ansiosa, esos dos días no soltó la libretita, leía y
leía, pasaba del comedor al jardín, de la sala a su habitación,
leyendo, habló poco con sus padres y cuando la familia de Andrei llegó
a cenar la otra noche a su casa desapareció en la habitación
fingiéndose enferma... solamente quería leer las palabras de amor que
su pequeña había escrito...



“Sé que estás pensando en mi, porque yo también te estoy pensando,
¿alguna vez pensaste que podrías llegar tan lejos?, te amo, no sabes
cuanto y solamente deseo volver a estar contigo para perderme en tus
bellos ojos, allí está la vida, volver a besar tus labios, perderme en
el rojo de tus cabellos y dar gracias a quien sea por dejarme ser parte
de tu vida, sé que sabes que te amo, yo también sé que tú me amas, sé
que tus ojos no me pueden mentir, tengo tu olor en mí, y cada vez que
respiro lo respiro, soy de ti, así como tú eres mía, porque eres mía
verdad? Sé que si....” así, página tras página la chica de ojos azules
fue desnudando su alma y puso en papel su corazón, la pelirroja leyó y
releyó, y mientras lo hacía su corazón nunca dejó de gritar Yulia....
Volver arriba Ir abajo
girlez
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 27
Localización : españa
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 02/04/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 04:48

si terminara asi seria un final bonito..pero...¿a que no acaba asi?
ajaj
a esperar toca ::fumar::
quiero mas
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 19:55

¡EN DOS HORAS ESTÁ AQUÍ!



Papá apresúrate, ya son las diez, Lena estaba usando un tono un poco
imponente con su padre, cálmate Lena, pensó, ahora hija, sólo termino
de hablar con Vlad, no serán más de quince minutos... Lena estaba
totalmente intranquila, quería estar ya de vuelta en Moscú, allí estaba
esperándola la razón del palpitar de su corazón... La madre no decía
nada, se limitaba a observar a la pelirroja, ésta se percató de que
estaba siendo estudiada por ella, es que tengo que reunirme con Nadya,
el trabajo para la universidad aún no está terminado, es urgente y
falta mucho... a Lena la explicación le sonó convincente... sin embargo
a la madre...



Yulia parecía un rayo aquella mañana de sábado, limpió lo más que
pudo, su madre la observaba como si esa chica fuera otra y no su hija,
tranquila Yulia, es sólo una chica... dijo el padre desde su sofá, no
papá, repuso ésta, no es una sólo una chica, es Lena y todo debe estar
perfecto... Bueno, por mi mejor si viene todos los días, así no haré
las tareas de la casa sola, bueno, bueno, mucha plática, interrumpió
Yulia, debo seguir, papá levántate y mueve el sofá al otro lado, aquí
no se ve bien... el padre obedeció sólo por no contrariar a su pequeña,
estaba esforzándose y él no sería quien estropearía la felicidad de su
hija...



A eso de las doce, los quince minutos de su padre se convirtieron
en casi dos horas, Lena estaba dejando atrás la puerta metálica que
resguardaba su palacio, iba riendo, conducía sola su auto, sus padres
iban apenas unos cuantos metros más adelante, pero ella iba sola y
podía hacer lo que le diera la gana... Yulia, Yulia, empezó con una voz
baja hasta encontrarse gritando el nombre de su amada, debía avisarle
que ya iba de camino, que pronto se volverían a ver.


El teléfono interrumpió las actividades de Yulia en su casa, desde su
habitación le escuchó, bajó tan rápido que casi cayó, yo contesto!
Venía gritando desde que sonó, desde su habitación que ahora lucía
bastante cercana a como su madre siempre había deseado, aló... Yulia?
Si, dónde estás; apenas saliendo de Konakovo, pero en un par de horas
estaré en Moscú, te llamaré en cuanto llegue... espero tu llamada, ten
cuidado que ahora no estoy yo para resolverte los problemas, dijo al
tiempo que reía, te amo, te espero... Lena colgó, debía poner toda su
atención al camino, debía llegar con bien para poder ver de nuevo a la
chica de su corazón.



Yulia estaba saltando frente al teléfono, que mosco te picó? Dijo
la madre bromeando, ¡en dos horas está aquí!, dijo saltando al cuello
de su madre y dándole un beso, ¡en dos horas está aquí...! esas dos
horas transcurrieron, o no, sencillamente cada vez que Yulia miraba el
reloj apenas habían pasado segundos desde la última vez que lo había
visto, incluso llegó a pensar que el tiempo le jugaba la vuelta y en
lugar de avanzar retrocedía...



Teléfono de nuevo... ¡yo contesto!, ...ya me sé esa canción de
memoria... dijo el padre mientras sonreía, nunca había visto a Yulia
tan ansiosa como ese día, aló, Yulia?, si, ya estás en Moscú? ¡Si!,
justo ahora estoy entrando al casco de la ciudad, dónde nos vemos?
Preguntó Yulia llena de desesperación, te esperaré frente a la Galería
Tretyakov como en cuarenta minutos... de acuerdo, te he extrañado
tanto... muy pronto nos veremos... te amo.... yo también... Yulia colgó
el teléfono, subió como un rayo las gradas hasta su habitación... al
llegar se lanzó a su cama y abrazó la almohada, tenía que descargar de
alguna manera toda su emoción, en su corazón ese abrazo era para la
pelirroja que ahora se encontraba a la distancia de cuarenta minutos...



Lena ni siquiera bajó sus maletas, apenas hubo llegado se despidió
de sus padres, la pequeña estación hecha fue para refrescarse un poco y
revisar su aspecto, tenía que verse bien para Yulia... de camino a
encontrarse con aquella chica decidió llamar a Nadya, hola, soy yo,
Lena, por favor no llames a casa preguntando por mí, a la chica le
extrañó el requerimiento de su amiga, por qué? Interrogó, acabo de
decir que voy a tu casa, yo no estoy allí, recuerdas, llego hasta el
lunes, aún estoy en Riazán, lo sé, dijo la pelirroja, te tomé de
excusa, el lunes te cuento pero por favor no llames a casa, si quieres
hacerlo hazlo a mi teléfono... Ok, no llamaré a tu casa, pero el lunes
debes contarme en que estás metida... sentenció la amiga.



Nadya era amiga de Lena desde que tenían cinco años, los padres de
ambas eran exitosos empresarios, y aunque no las unía ningún lazo
familiar ellas se querían como hermanas, era raro que Lena le mintiera
a sus padres, en qué estaría metida?, bueno, ella el lunes lo sabría.



Yulia bajó con su abrigo en la mano, vuelvo en un rato, dijo a modo
de despedida, espera Yulia, dijo su madre seria, ven un minuto...
solamente quiero decirte que no debes jugar con los sentimientos de las
personas, mamá, de verdad, Lena no es un juego, dijo con plena
convicción, de verdad mamá, no es un juego... vuelvo.. y salió de su
hogar, tomó el auto y se dirigió al encuentro de su amor, de su vida...



Yulia fue la primera en llegar, estaba tan nerviosa que decidió
fumar uno de sus cigarrillos, caminaba de un lado a otro, pudo haber
esperado en el auto pero la misma ansiedad la sacó de él... estaba
desesperada... el nerviosismo no le hizo ver el auto de la pelirroja,
quizá pasó mientras ella daba la espalda a la calle para reiniciar su
marcha frente a aquella galería, Lena enseguida le reconoció, supo que
era ella cuando vio aquellos cabellos revueltos y su corazón cambió de
sitio... allí estaba la chica que tanto amaba y tanto la amaba.
Estacionó el auto, caminó sigilosamente aunque su corazón temblaba,
aunque era más evidente en su cuerpo... cuando Yulia le vio doblar la
esquina salió a su encuentro, a decir verdad corrió, a Lena le
sorprendió la fuerza de su chica, ella sin duda era más alta y pesaba
unos cuantos kilos más, pero sintió como los brazos de aquella chica la
alzaban como si fuera una pluma mientras sus labios se juntaban con los
suyos... Lena correspondió al beso, la gente desapareció, el mundo era
sólo de ellas, por unos breves segundos nada importó, fue hasta que el
beso concluyó que Lena se ruborizó, unos cuantos peatones vieron
aquella escena con ojos inquisidores, cuanta falta me has hecho? Dijo
Yulia iniciando la plática, y tú a mi, contestó la pelirroja, parecía
que el tiempo no pasaba, dijo mientras tomaba sus manos, por un momento
se percató de la mirada de la gente... podemos marcharnos de aquí?
Yulia supo muy bien a qué se debía esa petición, pronto te
acostumbrarás, le dijo comprensiva, vamos, iremos a un pequeño café que
conozco, es tranquilo.



Se organizaron, Yulia iría al frente, Lena le seguiría, ninguna de
las dos podía dar cabida a lo que sentía su corazón, al llegar, Yulia
tomó de la mano a la pelirroja, caminó con ella por en medio de aquel
café hasta llegar a una mesa que se encontraba casi oculta, ella era
una habitual allí, aunque ahora la chica que le acompañaba era otra,
allí, justo antes de sentarse una frente a la otra repitieron el beso,
ahora Lena estaba más confiada, sus manos pasaron de la cintura de su
compañera a sus caderas mientras Yulia jugaba con sus cabellos y
acariciaba sus mejías. Hablaron poco, mirarse bastaba para decirse todo
lo que llevaban dentro, luego de un té y unas galletas que apenas
fueron mordidas Yulia le dijo que quería presentarle a sus padres, Lena
pareció contrariada, no te preocupes Lena, mis padres me comprenden y
ahora mismo sé que están esperando a que lleguemos, estoy segura que te
amarán enseguida, así como yo...



Se repitió la procesión, Yulia delante, Lena detrás, se condujeron
por las calles de Moscú hasta llegar a aquel barrio de clase obrera,
ciertamente era un barrio un poco descuidado, graffiti aquí, un auto
abandonado allá, en fin, no era un cuadro muy agradable, el auto de
Lena era demasiado brillante y moderno, contrastaba totalmente con
aquel ambiente... Lena parecía no ver nada de eso, ella sólo iba
pendiente de aquella cabeza que sobresalía en el auto de adelante, su
amada chica de ojos azules.



Yulia hizo girar la llave al tiempo que tomaba la mano de la
pelirroja, no sabía por qué pero se sentía nerviosa, quizá era que esta
vez iba a presentar a una chica como su amor, no como su amiga, Lena
tenía las manos un poco húmedas, era la primera vez que enfrentaba eso,
iba a dar la cara como una chica que amaba a otra chica y tenía que
hacerlo con los padres de ésta... Mamá, papá... dijo parándose frente a
ellos que estaban sentados en la sala, ella es Lena, de quien les he
hablado, la chica de quien estoy enamorada... le pelirroja se
encontraba del color de su cabello y aunque temía enfrentar la mirada
de los padres de Yulia lo hizo al momento que extendía su mano blanca
para saludarlos... Mucho gusto, Lena Katina... el padre de Yulia se
levantó y estrechó la mano de aquella chica, su hija no había mentido,
de verdad era bella y muy educada, estás en tu casa, soy Oleg... la
madre de Yulia también se levantó y le dijo: Larissa, bienvenida dijo
mientras la estrechaba con los brazos y daba un beso en su mejilla
derecha. Por unos segundos se hizo un silencio, quieres beber algo?
Preguntó la madre, un poco de agua por favor... siéntate dijo Oleg, en
serio estás en tu casa... gracias dijo la pelirroja, brindándole una
sonrisa al padre de Yulia, la pequeña de cabello oscuro no soltaba la
mano de su chica, Yulia... si papá, dijo al salir de su estado de
ensimismamiento, nadie te va a quitar a Lena, si sueltas su mano quizá
pueda sentarse... si lo siento dijo viendo a Lena a los ojos, la
pelirroja se sentó y dio un sorbo al agua que la madre de Yulia le
había dado... Lena estudia psicología... anunció la chica de ojos
azules, ah si, dijo el padre interesado, cuánto tiempo llevas en la
carrera? Dos años, respondió, bueno Yulia, dijo el padre, quizá ahora
alguien te entienda por primera vez en la vida, y rió... Lena acompañó
la sonrisa de Oleg, Yulia era tan parecida a su padre, siempre con
algún comentario gracioso, supongo que te quedarás a cenar con
nosotros? Dijo Larissa con una sonrisa, nos encantaría tenerte como
invitada.



Lena estaba impresionada, los padres de Yulia de verdad eran
comprensivos, la trataban con tanta naturalidad, como si solamente
fuera una buena amiga de Yulia, poco a poco empezó a sentir más
confianza con los padres de su chica, se fue relajando hasta
encontrarse charlando animadamente con ellos, la situación actual,
películas clásicas, la guerra, incluso la música, quien hablaba muy
poco era Yulia quien observaba a la pelirroja con profundo amor,
fijándose en cada uno de los gestos de aquella, la manera de mover las
manos al acentuar sus palabras, la manera en que entrecerraba sus ojos
cuando su padre decía algún chiste, cómo enfrentaba las miradas con una
claridad impresionante.


Larissa sintió algo especial por esa chica, era muy diferente a todas
las chicas que Yulia alguna vez les había presentado, aquellas eran
calladas y parecían no interesarse en ellos, eran solamente unas
fiesteras, sin temas de conversación, pero Lena, Lena era una chica
dulce, bien educada, con buenas maneras y tenía sinceridad en los ojos,
esta chica sí le agradaba para compañía de Yulia, incluso hacía que
Yulia se calmara, ella había notado los silencios de su hija, quien en
otra situación sería quien hablara hasta por los codos, ella notó la
devoción de la mirada azul de Yulia, era cierto, no estaba jugando.



Bueno, dijo Larissa levantándose del sofá donde había estado
acomodada, la platica está muy interesante, pero debo preparar la cena,
aún no se prepara sola... puedo ayudarle? Dijo Lena levantándose al
mismo tiempo... No debes molestarte... contestó la madre.. de verdad
que no es molestia, quiero hacerlo... de acuerdo, vamos... permiso dijo
la pelirroja dirigiéndose al padre de Yulia y dirigió a Yulia una
mirada y una sonrisa... pronto estará la cena... dijo.



Oleg sacó a su hija de aquel estado hipnótico... Yulia... cierra la
boca... Yulia reaccionó, qué decías papá... nada, sabes?... me agrada
Lena, parece una buena chica, lo es papá, lo es... nada parecido a todo
lo que te he conocido... Yulia sonrió, tienes razón, no se parece a
ninguna; dijo con un leve suspiro... iré a la cocina, ayudaré a mamá...
dijo al levantarse.... si Yulia, ayuda a tu madre... dijo con sarcasmo
y rió un poco alto... Yulia correspondió a la sonrisa y sacó la lengua
a su padre... adiós chistoso...



No la dejes cocinar sopa mamá... dijo Yulia al asomarse por la
pequeña puerta que daba a la cocina, Yulia! exclamó Lena
sonrojándose... no soy buena cocinera, aclaró, pero si usted me dice
que debo hacer yo lo hago... dijo mientras bajaba un poco la mirada, yo
también vengo a ayudar, continuó Yulia, vamos a hacer la cena...
insisto en que debes venir seguido Lena, comenzó hablando Larissa
mientras abría el frigorífico para sacar unas piezas de pollo, Yulia ha
estado actuando demasiado comedida, hizo la limpieza, ordenó su cuarto
y ahora quiere cocinar!... Mamá! -Chilló Yulia- me quieres hacer quedar
mal... Lena reía, esos cambios de los que la madre hablaba bien sabía
que eran a causa de ella, esa traviesa de ojos azules la amaba...
estuvieron platicando mientras partían unas patatas y algunas
zanahorias, Yulia se encargó de preparar una pequeña ensalada, nada que
ver con la estufa... dijo, me odia... Lena seguía al pie de la letra
las instrucciones de la madre de Yulia, partió el pollo y escuchaba
atentamente cómo mezclar los ingredientes... llevaré a Rada al
patiecito... Rada es el setter que tenemos, aclaró Larissa, lo sé, dijo
Lena, Yulia me habló acerca de él... es mi hermanito... dijo Yulia
riendo al marcharse. Señora... llámame Larissa, está bien... Larissa...
cuál es la comida favorita de Yulia? Larissa observó los ojos de la
pelirroja, le alegró escuchar eso, ella ya había comprobado que Yulia
sentía genuino amor hacia aquella bella pelirroja, pero aunque notaba
el dulce mirar de ésta hacia su hija no aún no podía decir lo mismo de
ella, hasta ese momento, esa pregunta encerraba el querer saber todo de
Yulia, entrar en su mundo...saberlo todo para complacerla... todo lo
que se come hija... contestó sonriendo... Yulia adora comer, tiene la
ventaja de no aumentar de peso y come como su nunca lo hubiera hecho,
lo comprobarás en la cena.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 19:56

Larissa la había llamado hija... eso sonó tan sincero y tan dulce
que deseó volver a escucharlo pronto... Yulia volvió a los pocos
segundos acompañada de su padre, saldremos con Yulia, anunció el padre,
vamos a ir a la abarrotería a conseguir algunas gaseosas, volvemos
enseguida... Yulia dirigió una mirada dulce a Lena, ya vuelvo... dijo
sin sonido... está bien, respondió la pelirroja, no había problema, se
sentía muy cómoda en aquella casa, en compañía de aquellos que empezaba
a sentir como su familia, si era la familia de Yulia era la familia de
ella.



Menudo auto! Dijo el padre al ver aquel nuevo y lujoso vehículo, ah
si, es de Lena... dijo la chica de ojos azules mientras junto a su
padre caminaban a la par del vehículo. Entonces Lena es una chica con
dinero, si, pero no se le ha subido, ya la ves, es muy amable y
sencilla... bueno Yulia, parece que te has sacado la lotería, Lena es
un paquete de monerías... no molestes!, dijo dándole un pequeño puño al
brazo de su padre...


Lena... disculpa la pregunta, si no quieres no respondas, pero... has
salido con alguna otra chica antes que con Yulia?... esa pregunta tomó
a Lena por sorpresa, si hubiera estado comiendo algo sin duda se habría
ahogado, miró a la madre de Yulia y casi en balbuceos contestó... Yulia
es la primer chica con quien salgo, el color carmesí se apoderó de su
rostro... nunca antes había salido con una... y cómo sabes que estás
haciendo lo correcto? Interrogó de nuevo, su intención no era molestar,
pero la respuesta de la pelirroja trajo esa pregunta casi por
inercia... Larissa, dijo levantando la cabeza y viéndola a los ojos, no
retadoramente, no sino con completa sinceridad... amo a Yulia; pues al
parecer ella también, dijo al darle un abrazo, también nosotros te
queremos hija...



En la abarrotería padre e hija compraron las bebidas, Yulia se
detuvo un momento frente a las frutas, unas ciruelas no vendrían mal,
tomó algunas y se dirigieron a pagar... en la abarrotería que estaba a
escasas tres calles de la casa de Yulia conocían muy bien a la chica
ojiazul, le habían visto crecer comprando golosinas algunas tardes, sin
embargo, el trato cariñoso de la infancia había sido cambiado por uno
frío al llegar a la adolescencia, todos en el barrio sabían de los
gustos de aquella chica y aunque no decían nada no dejaban de dirigirle
miradas de reproche... “algunos padres no saben orientar a sus hijos”
dijo una mujer a otra pero con la plena intención de que escuchara el
padre de aquella chica de cabello oscuro, quien estuvo a punto de
responder, déjalas papá, ellas no entienden, no gastes tus palabras...
pagaron y se marcharon, Yulia con el brazo en la cintura de su padre y
éste rodeando el cuello de su pequeña hija...



La cena está deliciosa... dijo Oleg, Lena aprende pronto, dijo
Larissa, si mamá, sólo no la dejes hacer sopa... rió Yulia, ya verás
que pronto no podrás decir nada de mis sopas, dijo Lena riendo un poco
también, la platica en la mesa fue agradable, rieron, disfrutaron de la
modesta cena, sabía a manjar, Lena sonreía a todo lo que Yulia decía,
Yulia observaba con devoción a la pelirroja mientras hablaba, el tiempo
continuó su marcha y llegó el momento de la partida.



Ya debo irme Yulia, anunció la pelirroja, lo se, dijo cabizbaja, ha
sido un gusto conocerlos, verdaderamente he pasado una tarde muy
agradable, dio un beso a cada uno de los padres de su amada, esperamos
que vuelvas pronto dijo Oleg, esta es tu casa hija, dijo sinceramente
Larissa, gracias, volveré, no lo duden, papá, iré acompañando a Lena
hasta cerca de su casa, quiero que salga con vida de este barrio...
dijo riendo un poco, no te molestes... dijo la pelirroja, volverías muy
tarde... nada, está decidido, ya vuelvo papá, está bien, dijo éste,
sabía que su hija se las arreglaba bien, además era mejor acompañar a
la pelirroja, aquel barrio podía ser un poco peligroso para aquellos
que no pertenecían a él...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 19:57

DOS MESES



Durante los siguientes casi dos meses las visitas de Lena a casa de
Yulia fueron regulares, no era raro sorprender a la pelirroja a la mesa
con ellos en las cenas, mientras en su casa sus ausencias
injustificadas se hicieron más frecuentes, cuando se encontraba en casa las
conversaciones más grandes de la pelirroja eran sostenidas con
Blankerya, su YLS, a ella comentaba todo lo que sucedía día a día con
Yulia, su madre resentía su cambio de actitud, usualmente solicitaba
todos los permisos, pero últimamente solamente comunicaba que tenía que
salir, un día que su madre le había hecho un reproche ésta contestó que
ya era mayor, que en realidad no tenía por qué dar razón de todos sus
actos, aunque ella siempre les decía dónde iba, mentía, nunca dijo que
veía a Yulia...



Yulia por su lado adaptó sus horarios para poder encontrarse con la
pelirroja al salir ésta de la universidad, pasaba prácticamente todo su
tiempo con ella, la chica de mirar azul hacía todo lo que podía para
demostrar su amor, aunque el dinero no le sobraba, siempre encontraba
algo con qué sorprender a la pelirroja, quizá unos chocolates, unas
cuantas flores, una tarjeta o un pequeño muñeco de felpa, Lena recibía
todos los regalos que hacía su amada y correspondía a ellos, en un
principio hizo unos cuantos regalos costosos a Yulia, pero ella se
sinceró y le pidió que no lo hiciera, no es que tuviera algún complejo,
pero se iba a sentir mejor si los regalos eran cosas sencillas, como
las que ella podía comprar, Lena no quiso discutir, sabía que tanto
para una como para la otra los regalos no eran lo importante; lo
importante era poder estrechar sus manos al caminar por algún solitario
parque, juntar sus labios y abrazarse para demostrarse su amor, ellas
dos eran más que suficiente...



Lena presentó a Yulia con su amiga Nadya, ninguna de las dos se
agradó, quizá no fuera por antipatía, sino porque Yulia notó que a
Nadya no le agradaba la idea de que Lena saliera con una chica, igual
cualquier otra chica le desagradaría, estaba en lo correcto, Nadya
pensaba que Lena estaba perdiendo la razón, esa chica debía haber hecho
algo con la pelirroja para dejarla sin voluntad, ella misma se había
visto privada de la compañía de su mejor amiga, pues ahora el tiempo
era dedicado por completo a la chica de ojos azules.



En una de las visitas de Lena a casa de Yulia, la ojiazul convino
con su amada en verse directamente allí, debía terminar algo en la
academia y no podría verse con ella a la salida de la universidad,
sería mejor que la esperara en casa, no quería que esperara sola en
algún sitio, la ciudad podía ser peligrosa y no quería que nada
lastimase a su amor...



Pasa hija, dijo Larissa al abrir la puerta, que bueno que estés en
casa dijo al besar sus mejillas, vine para esperar a Yulia aquí, dijo
mientras colocaba sus libros en el mueble que estaba junto al
televisor... cómo te fue en las clases? Larissa siempre trataba a Lena
como si fuera su hija, sabía que empezaba a serlo, bien, el proyecto en
el que estuve trabajando la semana pasada fue el que obtuvo la mejor
calificación, felicitaciones, seguro que tus padres están orgullosos de
ti, aún no lo saben, no lo han preguntado, están muy ocupados... dijo
bajando la mirada, pues aunque no lo sepan estoy segura que están
orgullosos de ti, cómo podrían no estarlo... concluyó Larissa.



Puedo ayudar con la cena? Como siempre la pelirroja se ofreció para
ayudar con la tarea de la comida, en los últimos días era ella quien la
preparaba casi completa, quizá alguna duda con la cantidad de un
condimento, pero era ya una estrella en el arte culinario... mientras
estaba en la cocina vigilando las llamas para agregar uno a uno los
ingredientes Yulia llegó a la casa, sabía dónde encontrar a la
pelirroja, ella y su madre eran muy buenas amigas, además Lena siempre
tan atenta y amorosa no perdía oportunidad de ayudar y así complacer el
paladar de su amada... Hola mamá, dijo al besar su mejilla, hola amor,
dijo al acercarse a la pelirroja quien esperaba el saludo, aunque
supuso que el beso sería en la mejilla, Yulia la tomó por sorpresa,
besó sus labios y no fue solo un roce... Lena instintivamente
correspondió al beso, los labios de aquella chica de cabellos oscuros
la transportaban a otro mundo, se perdieron por unos breves momentos en
sus sabores, sintiéndose, el terminar aquel beso Lena cerró los ojos
nuevamente, quería que la tierra se la tragara, había besado a Yulia
delante de su madre, sin duda ella se molestaría, al abrir los ojos
nuevamente se encontró con la mirada de Larissa, Lena bajó la suya con
el rostro carmesí, ... lo siento... murmuró, Yulia también se había
ruborizado y tenía la vista en el suelo, nunca había besado a alguna
chica en presencia de su madre ni de su padre... no tienen por qué
avergonzarse, dijo Larissa con voz calmada, sé lo que se siente estar
enamorada, eso si señoritas, dijo cambiando el tono a uno más juguetón,
no quiero maratones de besos por toda la casa... Lena ahora sí estaba
roja, aunque se sintió aliviada de no haber molestado a la madre de
Yulia, de verdad lo hubiera sentido.



Lena volvía a sus casas todas las noches acompañada desde lejos por
su chica ojiazul, siempre se detenían en la misma esquina a un par de
calles de su casa, Yulia caminaba hasta el auto de la pelirroja y
ocultas tras los oscuros vidrios de aquel auto disfrutaban de escasos
minutos de completa soledad para compartir su amor, unas cuantas
caricias y algunos besos, aunque siempre vigilando que no se acercara
ningún familiar de la pelirroja o la misma policía... las despedidas
eran dolorosas, pero la llegada del nuevo encuentro las hacían
soportables, muchas veces se encontraron en el juego de seducirse, a
veces parecía que no podrían controlarlo, pero al final se despedían
deseándose cada día más...



Lena... dijo aquella dulce voz que se escuchaba a través del
teléfono, apenas se acababan de despedir aquella noche cuando aquel
pequeño aparatito sujeto a la cintura de la pelirroja vibró, por qué no
vamos a pasar el fin de semana a Konakovo? En unos cuantos días llegará
la noche vieja y seguramente estarás con tu familia, continuó Yulia,
Lena se limitaba a escuchar, estaba ya en su casa y sus padres frente a
ella, pues cuando aquel aparato reclamó atención recién les había
saludado; quiero estar contigo sin que nadie nos esté observado, ah...
si, yo también... dijo la pelirroja mientras dibujaba con sus labios el
nombre de Nadya para sus padres... podrías inventar alguna excusa,
quizá que pasarás el fin de semana con alguna amiga, qué dices? Tienes
razón Nadya, dijo sonando un poquito falsa, sería bueno relajarse para
volver con bastante energía... no te entiendo, dijo Yulia, seguramente
están tus padres frente a ti... si, claro, volvió a decir Lena, les
preguntaré a mis padres si me dan permiso... te amo, dijo Yulia
llevando así el rubor a las mejillas de Lena, yo también, mucho...
sabes?... continuó la chica de ojos azules... tengo frío, esta cabina
telefónica tiene roto uno de los vidrios y me estoy congelando...
quieres ser otra vez mi enfermera... claro que sí, Nadya dijo la
pelirroja acentuando el nombre de su amiga, me cuentas mañana, te
amo... dijo Yulia antes de escuchar el “yo también” para luego
colgar...



Era Nadya, dijo a sus padres quienes ya lo sabían, según ellos,
quiere que pase el fin de semana con ella y su familia en Riazán, dice
que sería bueno relajarnos, ahora que podemos descansar unos días...
mentir era una de las nuevas habilidades de la pelirroja, sabía que no
tenía otro camino, en el tiempo que llevaba con Yulia había intentado
algunas veces iniciar la conversación que desembocara en el tema de las
preferencias sexuales, cuando lo había conseguido solamente obtenía
respuestas negativas, más de su madre que de su padre, pero igualmente
juzgaban severamente el no seguir las reglas que la sociedad había
escrito con su estricta caligrafía... no había más remedio, si quería
estar con Yulia tenía que mentir...

No es problema, verdad papá? Dijo con su mejor rostro de niña
buena, sabía que debía dirigirse a su padre para luego obtener el
permiso de la madre, quien cedía si su esposo ya había dado su
aprobación... está bien, pero tienes que llamarnos al llegar para saber
que estás bien, cuándo se irían? Preguntó el padre, no sé, pero mañana
les doy los detalles, tenía una gran sonrisa en el rostro, al fin,
volvería a estar a solas con su amor, podrían disfrutar de su compañía
sin ningún temor, volverían a aquel sitio que había sido el que vio
nacer su amor...



Desde su habitación la pelirroja llamó a su amiga Nadya, necesito
que me hagas un favor, empezó Lena, Yulia y yo queremos ir a pasar el
fin de semana a Konakovo, tú y ella o ella te lo sugirió? Preguntó en
un tono molesto la amiga de la chica de los ojos verdigris, las dos
queremos ir, dijo, pero lo que quiero pedirte es que digas que iré con
ustedes a Riazán, no se Lena, mis padres pueden enterarse, tú te irás
el fin de semana, yo también, no tienen por qué enterarse, está bien,
mañana yo les llamaré para pedir el permiso, verás yo ya les dije que
me habías invitado... ay Lena, no deberías estar haciendo esto, no está
bien... por favor Nadya, yo se que no lo apruebas, quizá deberías
tratar más a Yulia, te darías cuenta de que me ama y yo estoy loca por
ella, la amo como no puedes imaginar... está bien, entonces qué quieres
que haga? Mañana llama a mamá y pregúntale si al final me dieron
permiso... mi padre ya dijo que si... solamente lo hago por ti Lena,
aunque no estoy segura de estar haciendo lo correcto... lo estás
haciendo Nadya, estás haciendo lo correcto..



Mi amor... susurró Lena al teléfono, había que darle la buena nueva
a Yulia, eso se escucha tan hermoso en tu voz, respondió la chica, me
llamas porque me extrañas? Dijo coqueta... no sabes cuanto te extraño,
pero no te llamo por eso, hablé con Nadya, ahh, si, y qué cuenta? No
seas así Yulia, nos va a ayudar, ah si? Si, les diremos a mis padres
que iré a pasar el fin de semana con ella y su familia a Riazán, así
que... entonces iremos a Konakovo! Casi gritó la pelinegra, wow, lo
deseaba tanto que por un momento pensé que no iba a ser posible,
entonces está dicho, iremos a Konakovo pasado mañana... te dejo Yulia,
debo ir un rato con mis padres... te amo, un beso... sólo uno?, cuando
te mire te daré el resto...



El día siguiente, viernes, Nadya habló con los padres de la
pelirroja, mintió acerca de la invitación para el fin de semana; los
padres lo creyeron, Yulia pasó a la universidad para encontrarse con su
amada, hablaron en aquel pequeño café que acostumbraban frecuentar, se
encontraba a escasas cuatro calles de la universidad, así que dejaron
en el estacionamiento el de Yulia y se marcharon en el BMW, ya quiero
que sea mañana, dijo Lena, yo también, contestó Yulia mientras tomaba
una de las manos de Lena por encima de la mesa, deseo tanto poder
disfrutar de tu compañía en la tranquilidad de la cabaña, quizá ahora
si pueda tocar el piano para ti... no Yulia, ese piano es peligroso...
rió Lena, no se que haces pero cuando lo tocas me vuelvo otra... sonrió
seductoramente, estaban empezando ese juego que venían jugando ya hace
varias semanas, aunque ahora en público no se saldría de control, quizá
si estuvieran solas...



Mamá gritó al abrir la puerta la chica del cabello oscuro, ye
vinimos, no hubo respuesta, las chicas buscaron en la sala, en la
cocina y no encontraron a nadie, que extraño, dijo Yulia, mamá a esta
hora no falta en casa, ya casi es hora de la cena... tu siempre
pensando en comida... dijo Lena mientras abrazaba la cintura de su
chica... no, no siempre pienso en comida, respondió Yulia besando los
rosados labios de Lena, pienso en comida para evitar pensar en otras
cosas, dijo mientras guiñaba un ojo y sacaba la lengua... Lena no podía
resistir el juego de seducción de la chica ojiazul, besó su boca y
empezó a recorrer la cintura y caderas de su amada, Yulia sintió su
sangre más tibia que de costumbre, Lena la deseaba y era evidente la
vehemencia del beso, quería absorber la esencia de la chica, quería
saber de memoria su sabor, quería beberse su alma y poseer su corazón.
El sonido familiar de la cerradura interrumpió ese momento, se soltaron
sin querer hacerlo, sus ojos se encontraron y en silencio se lamentaron
de que se hubiera roto aquel lazo, lamentaron tener que abandonarse
aunque se deseaban tanto... qué bien que ya están aquí! Dijo Oleg
mientras daba un abrazo a Lena y Yulia le ayudaba con las bolsas que
traía, traemos algo que les gustará, dijo Larissa más atrás, Lena le
ayudó al mismo tiempo que saludaba, ¡pizza! Gritó Yulia, tu madre me
obligó a salir por las compras... empezó Oleg con una sonrisa en los
labios...y pensamos que hoy era día de complacer a las niñas, así que
compramos pizza, qué les parece?... Lena y Yulia rieron, se sintieron
como dos pequeñas chicas consentidas por su padres, como si tuvieran
diez años...



La cena, fue divertida, Oleg se pasó imitando el modo en que su
esposa hacía las compras, cómo inspeccionaba las etiquetas para ver la
fecha de vencimiento, los precios, cómo seleccionaba los vegetales para
que duraran en el frigorífico, Larissa por su lado, recreó el momento
del pleito por un sitio en el estacionamiento, según ella, Oleg había
hecho de esa pequeña batalla la lucha por la liberación de Palestina,
en fin, rieron y comieron... justo antes de levantarse de la mesa Yulia
anunció lo del viaje... Lena y yo iremos mañana a Konakovo, los padres
de Yulia se vieron, Oleg rompió el breve silencio... eso no te traerá
problemas Lena? Espero que no, respondió sincera, de verdad deseo ir a
Konakovo... ustedes deciden que hacer, dijo Larissa, se portan bien...
dijo y sonrió un poco... mañana vendré temprano, dijo Lena, dejaré mi
auto aquí e iremos en el de Yulia, ya compramos algunas cosas para
llevar, continuó Yulia, además ya que Lena se ha vuelto tan buena
cocinera no tendremos necesidad de salir y gastar el dinero en algún
restaurante... rió viendo a su pelirroja, tú cocinarás! Le respondió
ésta, recuerda que yo soy tu invitada... la plática luego se desvió a
otro tema, minutos más tarde Lena se despidió, tenía que preparar su
maleta y descansar para estar muy temprano en la mañana en casa de
Yulia... luego la procesión usual detrás de aquel lujoso auto, la
despedida dentro de éste, el beso que cada vez parecía más
incompleto...



Lena hizo la maleta pensando en Yulia, en la ropa que a ella le
gustaba, eligió una a una las piezas que llevaría ese fin de semana,
sabía que esta vez iba a ser diferente que cuando compartieron la cama
en ese mismo sitio, ahora eran pareja, ahora sabía que abrazaría a la
pequeña no en un gesto protector, sabía que la abrazaría porque la
amaba y si Yulia se lo pidiera, ella... ahora si...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   15/4/2008, 20:29


DE VUELTA A KONAKOVO




Qué haces levantada tan temprano, preguntó Larissa al ver a su pequeña
hija sentada en la sala con un par de maletas... iré a Konakovo,
recuerdas?, si Yulia, pero son las cinco de la mañana, quedaron en
partir a las ocho verdad?, si, pero no quiero retrasarme, así que ya
estoy lista... la madre de Yulia se sentó a su lado, no sabía como
decir lo que iba a decir, ya estaba acostumbrada a Yulia y Lena por la
casa, a sorprenderlas labio a labio de vez en cuando, pero no sabía que
tan lejos había llegado esa relación, te veo muy ansiosa... le dijo a
su hija, si mamá, es que a veces tengo miedo, miedo de qué? .... de
despertarme, y ver que todo ha sido un sueño? Se muy bien que amas a
Lena y sinceramente tanto tu padre como yo sentimos algo especial por
ella, es una chica muy linda y cariñosa, a mi me ha ganado muy bien y a
tu padre ni se diga, pero... estará bien que pasen el fin de semana
juntas... solas... ella me dijo que tú eras la primera chica con quien
salía, no sé si debieran... mamá, sé por donde vas, dijo bajando la
mirada azul, no hemos llegado tan lejos, no sé cuándo pasará, pero no
nos estamos apresurando, nos amamos de verdad y eso es lo más
importante. Larissa dio un abrazo a su hija, sé que estás haciendo las
cosas bien, sé que se aman, sé que se respetan... vamos, dijo dándole
la mano, ve a dormir aunque sea una hora más... Lena llegará puntual,
como siempre...



Te irás en el auto? Preguntó la madre... si, respondió la
pelirroja, se quedará en casa de Nadya, así cuando volvamos no tendré
que esperar a que ellos me traigan, me vendré enseguida... mentir le
salía tan bien ahora que tenía práctica, su madre le creyó. Abandonó su
hogar luego de despedirse de su padre y su madre y se dirigió a la casa
de Yulia...



Yulia se encontraba levantada por segunda vez, en realidad
solamente se acostó para soñar despierta con su amada pelirroja, iban a
estar juntas, solas, claro que iba a hacer algún intento, no podría
perder la oportunidad de amar por completo a aquella bella mujer que
poseía su corazón... cuando escuchó el sonido del auto de la pelirroja
saltó como si un resorte se hubiese accionado, se apresuró a abrir la
puerta del garaje para que la pelirroja estacionara, su auto quedaría
allí hasta el día siguiente, el de Yulia estaba estacionado fuera desde
las cinco de la mañana... Se despidieron de los padres de Yulia y
emprendieron la marcha hacia aquel sitio que ya las conocía...



A Yulia le encantaba conducir con la pelirroja al lado, ésta
inclinaba su cabeza para colocarla en su hombro, le gustaba sentir la
mano de Lena en la entrepierna, se había hecho costumbre, Lena siempre
posaba su mano en la pierna de Yulia, la pelinegra no estaba segura si
lo hacía de manera consciente o inconsciente, lo cierto era que apenas
podía contener sus deseos, el contacto que aquellas manos la mantenían
en un estado de ansiedad que no sabía cómo había aguantado tanto tiempo
sin meterse en la blanca piel de aquella pecosa de ojos verdigris...



No hubo ningún contratiempo en el camino, se detuvieron tres veces,
la primera en Solnechnogorsk, donde Yulia repitió la compra del vodka,
aunque ahora también agregó vino a la selección, luego se detuvieron en
Klin, que fue donde se detuvo Lena en aquella ocasión, ellas también
llenaron nuevamente el tanque de combustible, por último a la orilla
del camino donde se vieron por primera vez, Yulia destapó la botella de
vino y sacó dos copas de su auto, brindaron por aquel afortunado
momento, porque gracias a quien sabe qué, ellas habían unido sus vidas,
brindaron por el amor que se tenían y por el resto de sus vidas, las
cuales tenían para estar juntas.



Lena apenas observó de reojo las puertas corredizas de su palacio,
no quería estar allí, en realidad su palacio estaba esperándola cinco
kilómetros adelante... había nevado la noche anterior y aunque ahora
estaba soleado, hacía mucho frío... al menos una de nosotras dos tiene
la cabeza para algo más que para el peinado dijo a su pelirroja, si no
es porque mencionas la leña, habría olvidado por completo que cuando me
fui no quedó nada... Lena rió, mientras jugaba con el pelo de su
pequeña contestó, tú no venías pensando en nada más que en mí, te amo
por eso, y acercó sus labios para acariciar los de Yulia, que bien me
conoces dijo justo antes de cerrar sus ojos y recibir el beso. Bajaron
todas las cosas del auto, ahora si llevaban algunos víveres, Lena en
verdad había aprendido bastante con la madre de Yulia, incluso la
pequeña de cabello oscuro había hecho lo propio y podía arreglárselas
con los desayunos... primero lo primero, prender fuego a aquella
chimenea, el hogar debía estar tibio para poder estar a gusto.


Al frente de la chimenea, viendo la leña arder, las dos chicas se
abrazaron, no sabes cuánto he deseado tenerte en mis brazos sin que nos
estorbe nadie, ni mis padres, Lena comprendía el sentimiento de Yulia,
a veces he sentido que estar junto a ti y no abrazarte me mata,
continuó la pelirroja, cuándo se lo dirás a tus padres... no se, aún no
es un buen momento, he tratado a veces de iniciar la plática, pero
hemos terminado hasta discutiendo casos hipotéticos... ya empezaste con
tus palabras rebuscadas... dijo Yulia riendo y para cambiar de tema,
ella no era una chica tonta, pero admiraba totalmente la entrega de
Lena a sus pasiones, ya fueran sus estudios, la lectura... ella, eso
era lo que más le agradaba, ella sabía que era una de las pasiones de
Lena, sin duda la mayor, pues por ella podía dejar cualquier libro,
Yulia sabía que aquella pelirroja renunciaría a lo que fuera por ella,
el sentimiento era mutuo.



Ahora no podrás quejarte de mi sopa, dijo Lena sonriendo, me
ayudarás a cocinar verdad? Claro amor, contestó la chica con ojos de
cielo, por ti hasta cocino... rieron las dos mientras se dirigían a la
cocina para prepararse algo sencillo pero delicioso, Yulia lo sabía,
todos los días cenaba lo que Lena cocinaba con su madre...


Lena empezó a notar cómo cambiaba la mirada de Yulia durante la comida,
hablaba poco pero sus ojos brillaban más que de costumbre, si ella se
sentía un poco loca por aquel mirar azul, hoy sin duda estaría loca por
completo, Yulia sonreía, ella sonreía, la soledad era tan buena
compañía para ellas dos, a veces Yulia bajaba la mirada para luego
encontrarse con el verdigris de Lena... ella ya estaba perdida por
aquellos ojos.



<<>>



<<>>



Mientras el tiempo de la comida fue pasando sus miradas se
encontraron muchas veces, los diálogos silenciosos ocuparon la
sobremesa, junto con el té caliente bebieron miradas, azules,
verdigrises, ambas sabían que se amaban, que se deseaban, que querían
saber lo que era llegar ese punto, que aunque para algunos es solamente
un fin, para ellas sería el principio...



Deja, yo los lavo, dijo Yulia al ver a la pelirroja levantar la
mesa, tú?... claro, bien sabes que compartimos todo, así sean las
tareas... ambas retiraron los platos, Yulia los lavó y Lena los secó,
los silencios se estaban haciendo más grandes, salimos a dar un paseo a
la orilla del río? Preguntó la pequeña de travieso mirar, estar cerca
de aquella chica y a solas estaba haciendo hervir su sangre, pero lo
había prometido, no hasta que Lena estuviera lista y lo quisiera, Lena
accedió, hubiera preferido quedarse, quería que sucediera, pero aún le
faltaba perder ese pequeño dejo de vergüenza, sabía que Yulia
respetaría su palabra y a ella, y que no intentaría nada por más que lo
deseara, ella debía tomar la iniciativa...



Yulia se quitó el guante de su mano derecha para tomar la mano de
la chica que amaba, Lena se quitó el izquierdo y entrelazó los dedos
con aquellos que tan bien tocaban el piano, con aquellos dedos que
deberían tocarla a ella... caminaron por la orilla del río, observaron
la fuerte corriente y se sentaron para conversar...



A veces siento miedo... empezó Yulia, ...de qué? De despertarme y
darme cuenta que he estado soñando, no puedo creer aún que tú hayas
decidido amarme a mí, no debes sorprenderte, eres maravillosa, ver tus
ojos y tu sonrisa pueden cambiar mi mundo... aunque quizá mi día no
empiece tan bien, el sólo verte lo hace inmejorable... te amo... no más
que yo, respondió la pelinegra... yo haría cualquier cosa por ti....
agregó, pruébame... ya habrá oportunidad, dijo Lena, quizá te pida que
hagas la cena, la haría, pero si te enfermas sería tu culpa
completamente... rieron.



Yulia se está haciendo tarde y tengo frío, podemos regresar a la
cabaña?... claro, como quieras, sería bueno tomar un baño calientito,
quieres acompañarme? Dijo coqueta ... lo siento, se me escapó, pero lo
del baño sigue, tú primero, yo después... Vamos a casa, dijo tomando su
brazo y empezando a caminar, el trayecto de regreso se compuso de una
serie de estaciones, besos, abrazos y caricias, a cada dos pasos
necesitaban encontrarse para volver a sentirse...



Tan pronto cruzaron el umbral de la cabaña Lena haló a Yulia hasta
el sofá de modo que la pequeña quedara sobre ella, cuando Yulia estaba
a punto de preguntar el por qué de la actitud Lena colocó su dedo
índice sobre los labios de la chica ojiazul, al tiempo empezó a
recorrer el rostro de su amada con los propios, reconociendo el
contorno de aquel bello rostro que ahora tenía deseo en la mirada,
mientras recorría con besos el cuello de Yulia ésta enlazó sus dedos en
los rojos cabellos de su chica, era seda, era fuego, Lena en un susurro
dijo a Yulia... no vas a llevarme a la habitación de tus padres?...
Volver arriba Ir abajo
girlez
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 27
Localización : españa
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 02/04/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   16/4/2008, 05:11

enserio me encanta.ais
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   18/4/2008, 02:57

girlez escribió:
enserio me encanta.ais

para qno digas q no t conciento eh


_____________________________________________________________


PRIMERA VEZ



De verdad lo deseas?... preguntó un poco insegura la chica de ojos
azules, lo deseo desde que te bajaste del auto hace dos meses, cuando
levantaste la mano para preguntar qué me pasaba... Yulia tomó la mano
de la chica pelirroja y la condujo por las escaleras, Lena se
sorprendió al ver que la puerta que abría Yulia era la del cuarto de
ella, no la del de sus padres... Por qué me traes aquí?... porque en
esta cama no ha estado nadie, esta cama no tiene ninguna memoria, tú
nunca estarás donde alguien haya estado, tú estás más allá... Lena al
escuchar los motivos sintió a su corazón dar un vuelco, Yulia quería
estar con ella en un sitio especial, su cama de niña, la cama en donde
nadie había estado con ella... hasta ahora, ella sería la primera... la
única...



Al pie del lecho Yulia tenía abrazada a su pelirroja mientras con
suavidad besaba su cuello, sus manos no encontraban sitio donde
detenerse, su cintura, sus caderas, libró pequeñas batallas con cada
uno de los botones de la blusa de Lena, ésta cerraba los ojos y
suspiraba con cada barrera menos, sus manos actuando por sí solas
buscaron la camiseta que Yulia tenía aún dentro de los vaqueros, la
sacó del sitio e hizo que Yulia levantara sus brazos para liberarla de
aquella prenda, extraño, Lena estaba ganando la batalla a la ropa,
Yulia hasta ahora había podido terminar con el último botón, miraba
extasiada el rítmico compás del pecho de Lena y el de los latidos de su
corazón, su pequeño corazón se le saldría del pecho de un momento a
otro, al menos así lo sentía, sus manos seguían recorriendo el atlas de
aquella chica, sus bocas se encontraban explorándose, sus besos húmedos
y delicados solamente las estaban preparando para los placeres por
venir, Yulia desabrochó el sostén de la chica, no podía menos que
admirar las perfectas formas de la pelirroja, sus hermosos y redondos
senos se encontraban dispuestos, un rubor había empezado a cubrirlos y
era evidente que Lena deseaba a la pelinegra, las pequeñas
protuberancias color rosa así lo delataban... Yulia acomodó a Lena en
la cama, colocó una almohada suave tras su cabeza, así la vería mejor,
mientras besaba sus senos y trazaba con su lengua caminos hasta ahora
desconocidos para la pelirroja, los vaqueros de ésta cedieron ante las
manos de la chica de mirar azul, los retiró suavemente de aquellas
piernas, igualmente hizo el recorrido en toda su longitud; Lena emitía
leves suspiros y los “te amo” salían sinceramente de sus labios, Lena
se deshizo del sostén de Yulia sus manos dibujaron sus nombres en la
espalda de aquella pequeña de cabello rebelde, con un delicado giro
quedó situada sobre Yulia, se separó de sus labios para, ahora a
horcajadas, empezar a quitar sus vaqueros, Yulia miraba el brillo en
los ojos de la pelirroja, ésta sonrió al tiempo en que retiraba las
bragas de su chica y observaba su hermosa desnudez... era bella, su
piel bronceada, sus lindas formas, tan dulce y delicada.... sintió cómo
unas pequeñas manos la tomaban por la cintura y ahora se encontraba
bajo la chica que recién ocupaba esa posición...Yulia besó el vientre
de la pelirroja, ahora los suspiros se volvieron sensuales gemidos, las
blancas bragas se deslizaron suavemente por sus piernas al igual que
los labios de la pelinegra, ahora la desnudez era de las dos, ni en
sueños, que habían sido varios, Yulia había podido imaginar tal
belleza, el conjunto armonizaba perfectamente, aquella piel blanca
salpicada de pecas, el cabello rojo y rizado cayendo sobre aquellos
hombros, esos hermosos ojos verdigris, sus senos, sus caderas, su
cintura y todo para ella... se sintió la mujer más afortunada del
mundo... sin prisa recorrió el cuerpo de Lena, quien aún sin comprender
por completo el mecanismo, dejaba que su cuerpo tomara las decisiones,
sintió de pronto los labios de su chica en la entrepierna, sintió cómo
era acariciada delicadamente en ese sitio que hasta hoy desconocía como
punto de placer... Yulia regresó a besar sus labios... Lena pudo sentir
cómo la vida nacía en ella al sentir a Yulia, ella es suave y poco a
poco va descubriendo los puntos que hacen que la pelirroja pierda la
cabeza... Yulia logra cambiar su lenguaje a una cadena de gemidos que
se ahogan en su cuello, esa es la vida, ese calor que Lena no alcanza a
localizar en un punto exacto de su cuerpo, está en todos lados... las
manos expertas de Yulia le muestran el cielo con caricias...Lena la
siente, Yulia, es Yulia quien ahora dibuja amor dentro de ella, quiere
sentirla siempre así, Yulia recorre cada milímetro de su piel y va
reconociendo su sabor, quiere memorizar cada rincón de la pelirroja,
esa chica que por primera vez experimenta el amor y es ella, Yulia,
quien la guía por ese camino... Yulia siente cómo las manos de Lena
buscan dónde asirse, en su espalda se dibujan pequeños surcos
provocados por las uñas de Lena, no la dañan, pero le demuestran que
Lena la está sintiendo... las caricias de la pelirroja son suaves,
quizá un poco tímidas al principio, pero luego... luego es ella quien
aprisiona a Yulia contra sí... Yulia también disfruta cada afirmación
de Lena, cada uno de sus gemidos le eriza la piel y la excita aún más,
su chica la ama y ella lo sabe al ver su rostro lleno de placer... las
caderas de Lena aumentan su ritmo, su respiración se vuelve
entrecortada, los gemidos son ahora más constantes, más altos, Lena
experimenta su primer orgasmo... el primero de muchos que disfrutará
con la chica de ojos azules, emite unos leves grititos antes de abrazar
con más fuerza a su pequeña, está satisfecha, su cuerpo se resiste a
abandonar el placer que ha sentido, tiembla al contacto de los labios
de Yulia, tiembla en sus brazos mientras la besa, “te amo” volvió a
decir, no más que yo, repuso la pelinegra mientras quitaba algunos
rizos del rostro de Lena quien ahora estaba acurrucada contra ella, con
el oído en el corazón de su amada, ese corazón gritaba su nombre, y con
ese murmullo poco a poco se fue quedando dormida... Yulia estaba feliz,
enamorada, observaba el sueño de aquella chica, imaginando que era ella
quien también ocupaba la inconciencia de la pelirroja, besaba sus
párpados, rozaba sus labios y así, con el calor de aquel ángel durmió
junto con ella hasta entrada la noche... aún, después de algunas horas,
el cuerpo de la pelirroja temblaba ocasionalmente, pero Yulia con sus
manos la acariciaba y no le dejaba interrumpir su sueño... el aroma del
cabello rojo de Lena llenaba los sentidos de Yulia, le hizo soñar con
estar amando nuevamente a su chica... no sueñes más Yulia, se dijo,
algunos sueños sí se hacen realidad...


Lena despertó a eso de las once de la noche, encontró sus piernas
entrelazadas con las de su chica, el rostro inocente de Yulia estaba
frente al de ella, jugó con sus cabellos un momento, ahora entendía
bien por qué los padres tienen miedo de que sus hijos experimenten el
amor, lo que había sentido con Yulia, sus manos, sus caricias, sus
besos, eso era más fuerte que cualquier lazo que pudiera existir, había
volado, Lena había tocado el cielo y estaba de vuelta junto a aquel
ángel con mirada de diablillo, sonrió ante ese pensamiento, había sido
amada a cuerpo completo, las sensaciones empezaron a inundarla
nuevamente, cerró los ojos para poder recordar exactamente ese
placer... Yulia había llenado su cuerpo y su corazón de placer, jamás
pensó que se sintiera así, si antes le costaba trabajo separarse de
Yulia ahora sería imposible, no podía dejar de sentir sus manos, sus
labios cuando dibujaron cada una de sus curvas, cuando suavemente fue
explorada por su amor, quien descubrió sitios que ni ella conocía,
cuando sus manos la llevaron a volar, si, volar... se acercó al rostro
de aquella rebelde de piel bronceada, besó sus labios y cuando estaba a
punto de separarse sintió las pequeñas manos de Yulia tomar su cintura
para no permitirle la retirada, encima de Yulia, Lena besaba su boca
mientras le daba su alma en esos besos, deslizó sus manos por las
piernas de la pelinegra, el redoble de su respiración le indicaron que
estaba tomando el camino correcto, posó sus labios por el cuello de
aquella pequeña que le había brindado tanto placer, era ella ahora
quien deseaba brindarlo, ...no se si pueda hacerlo bien... pero haré lo
que quiero... dijo justo antes de trazar con besos una ruta hacia el
sur de Yulia... su corazón ahora sí se le iba a salir del pecho, los
labios sedosos de la pelirroja recorrían sus muslos para volver
enseguida a la ingle, la chica de mirar verdigris sin duda lo estaba
haciendo bien, ella también la sintió, sintió cómo su humedad y la de
la boca de Lena se volvían una, su respiración se volvía corta y
agitada, Lena fue alargando el placer de su amada cuando iniciaba la
retirada para luego volver a empezar, por momentos Yulia la sentía
dentro de su boca, Lena quería absorberla, bebérsela de una vez, luego
sentía las manos de la chica en sus senos, si, Lena son tuyos, fue la
idea que alcanzó a pasar por su cabeza, Yulia no dejaba de recorrer con
las manos las formas de su amada, si se lo pidieran podría esculpirla,
estaba memorizando su cuerpo, sus manos jamás podrían olvidarla, otra
vez el calor en ese sitio bajo su cintura, Lena de nuevo estaba
queriendo fundirse con Yulia, lo estaba logrando, ambas disfrutaron el
momento alto del placer de Yulia, gimió y mientras murmuraba el nombre
de su pelirroja cerró los ojos para ver miles de estrellas de colores,
con los ojos cerrados sintió cómo la chica de mirar verdigris observaba
complacida el placer de su amada... entre las blancas sábanas las dos
chicas se volvieron una, enlazaron sus cuerpos en un abrazo y
respiraron sus alientos... debí haberte dejado hacerme el amor hace dos
meses... dijo Lena, definitivamente no sabía de lo que me estaba
perdiendo... con sus dedos dibujaba los labios de Yulia quien tenía un
brillo especial en los ojos... si supieras cuánto te amo... dijo la
morena mientras un par de lágrimas recorrieron sus mejillas hasta la
comisura de sus labios... claro que sé que me amas, contestó mientras
recogía con sus labios las gotas saladas de aquellas mejillas... por
qué lloras?... yo también te amo... no más que yo, repuso la chica de
azul mirar, tú no lo sabes, pero sería capaz de dar mi vida por ti, o
te daría lo que tú me pidieras... lo que fuera... yo sólo pido que me
ames, yo jamás dejaré de hacerlo... Yulia abrazó a su pelirroja y el
cabello le hizo cosquillas en su mentón... te amo pecosa... y yo a ti
despeinada...



Las palabras continuaron casi hasta pasada la media noche, hasta
que la naturaleza hizo su reclamo... tengo hambre... dijo Yulia al
saltar de la cama y dirigir su mano para levantar a la pelirroja, Lena
aún se sentía un poco rara con respecto a su desnudez, pero luego de un
par de segundos de vacilación se levantó tomando la mano de la
pequeña... se observaron así, en el rostro de Yulia se dibujó una
sonrisa... te han dicho que eres terriblemente bella? Preguntó a su
chica... si, respondió ésta... Yulia puso una cara de sorpresa... me lo
dice todos los días con su forma de verme la mujer que amo... terminó
la pelirroja.



Bajaron a la cocina ya con la ropa que habían llevado para dormir,
se prepararon un par de emparedados y los comieron sentadas a la mesa,
algún día escucharé completa Luz de luna... dijo Lena casi como si lo
dijera para sí misma... quieres escucharla ahora? Preguntó Yulia...
sería lindo... aunque definitivamente ese piano es peligroso... rió,
aunque no sería mala idea... una mirada traviesa se dibujó en el rostro
de Lena... estaba a gusto, era feliz, estaba junto a la mujer que la
amaba y que ella amaba, qué más podía pedir... no le faltaba nada.
Yulia bostezó justo antes de decir, tocaré para mi amor esta noche...
Lena le detuvo, lo harás otro día, vamos a descansar, tú y yo
necesitamos dormir, tengo toda mi vida para escucharte... mañana, otro
día tocarás para mi, descansa mi amor... Lena sabía que Yulia había
tenido un día duro, Inessa le había contado parte de la escena de la
mañana, había conducido por más de dos hora por la carretera nevada, no
había descansado hasta que ella estuvo satisfecha... era hora de dejar
que aquella pequeña de carácter inquebrantable descansara... otro día
escucharía las notas de ese piano...

Subieron aquellas escaleras tomadas de la mano... aquella cama
pequeña volvió a recibirlas para verlas descansar, una en los brazos de
la otra, Lena acomodó su rostro junto al pecho de su pequeña... el
sueño la venció mientras Yulia pasaba una de sus manos por su cintura y
con la otra acariciaba los rizos rojos de su amada... la madrugada fue
su descanso y el amor la melodía que resonaba en sus oídos y con sus
notas las arrulló hasta que el sol salió por la mañana...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   18/4/2008, 02:57

Lena fue la primera en despertar ese domingo, Yulia la abrazaba como
para no dejarla escapar... ese día tenía más color, era más bello que
el anterior, al amor había cambiado su forma de ver las cosas...
despacio retiró la mano de su chica para no despertarle, quien diría...
parecía que no mataba una mosca... pero definitivamente era especial...
tenía personalidad, era fuerte, decidida pero delicada a la vez... ella
lo había comprobado, su dulzura la había transportado a un sitio en el
que quería estar por siempre con ella... bajó para preparar el
desayuno... sabía del apetito matutino de aquel diablillo con cara de
ángel... mientras se ocupaba de la leche caliente se sorprendió siendo
vigilada por aquella mirada azul, quien sentada en las gradas había
guardado silencio desde hacía unos minutos, la pelirroja se miraba
hermosa en ese camisón que dejaba entrever su hermoso cuerpo... su
cabello rojo flotaba al compás de sus pasos y sus manos se miraban
hábiles en el manejo de todos los utensilios de aquella pequeña
cocina... Hola... dijo entrecerrando sus ojos verdigris, cómo
amaneciste?... en el paraíso... contestó al tiempo que se levantaba,
seguramente hice algo muy bueno en la vida para merecérmelo... claro
que hiciste algo muy bueno... dijo la pelirroja sonriendo coquetamente,
acaso no ves mi sonrisa?... pero bueno no es la palabra correcta...
maravilloso se acerca más a la realidad... Yulia rodeó la cintura de
Lena con sus brazos, se acercó a su oído y susurró... estamos a mano...
fuiste y eres maravillosa...



El desayuno estuvo plagado de elogios para la chef, la pelirroja no
paraba de reír ante las ocurrencias de su querida pelinegra, podemos
poner un restaurante... decía, nos haríamos ricas... sin duda no he
comido nada más delicioso, llenó su boca y hacía exagerados gestos, por
estar de bromista estuvo a punto de ahogarse, por unos segundos la
mirada de Lena pareció desorbitada, pero enseguida Yulia se recuperó,
tragó y empezó a reír... parece que te asustaste... verdad?... continuó
riendo mientras Lena ponía una cara de enfado... soy inmortal, Lena,
continuó, si estoy contigo no me puede pasar nada... dejó de reír y con
un gesto serio repitió, ...si estoy junto a ti no me puede pasar
nada...pues entonces somos inmortales las dos, dijo al tomar las manos
de la chica de aquellos ojos azules sobre la mesa.



Se encontraban en medio de la tarea de lavar los platos cuando Lena
recordó que no había llamado a sus padres como había prometido,
llámalos ahora, dijo Yulia, diles que ayer no pudiste, pero que todo
está bien, que llegas hoy por la tarde... Lena marcó el número
telefónico de su casa, su madre contestó... Hola hija, ya va a
salir?... No aún no, quizá poco después del medio día... su madre no se
notaba molesta o preocupada, qué habrá pasado?... Ayer cuando hablé con
Nadya me dijo que estabas tomando una ducha, la han pasado bien?... muy
bien mamá, esta vez fue sincera, muy bien, de hecho no me quisiera ir
aún, (nunca) pero saldremos después de medio día... Yulia había
escuchado la conversación y ahora abrazaba a la pelirroja por detrás,
rodeaba su cintura y descansaba el mentón sobre su hombro... la
cercanía estaba poniendo muy nerviosa a Lena... mamá debo
dejarte...Yulia estaba besando su cuello, si mamá... te llamaré cuando
llegue a casa de Nadya para que sepas que pronto estaré en... manos de
Yulia deslizando suavemente el camisón de la pelirroja por encima de su
cintura, ... en casa, si mamá... dale un beso a... Yulia acariciando
los senos de aquella chica que empezaba a respirar un poquito rápido...
a papá, te veo luego mamá... para cuando la llamada había terminado,
Yulia apenas empezaba, Lena giró para encontrarse a su amada
concentrada en lo que hacía, sus manos volvían a posesionarse de la
figura de la pelirroja, el camisón dejó pronto su lugar, Yulia besaba
con pasión la boca de Lena, subió sus manos hasta sujetar su rostro con
ambas, Lena empezó nuevamente el rito de la desnudez de Yulia, primero
la camiseta, se abrazó al cuerpo de la pequeña para sentir su piel, los
pantalones del pijama estorbaban, desaparecieron luego de que Lena
recorriera con sus manos la cintura y caderas de su chica, Yulia apretó
su cuerpo contra el de Lena y poco a poco la dirigió hasta el sofá que
se encontraba en la salita... sus sabores se confundieron y se amaron
lentamente... las caricias de Yulia viajaban desde sus cabellos hasta
sus delicados pies, hizo las pausas necesarias, mientras Lena volvía a
la cadena de gemidos, Yulia escuchó varios “si” salir de la boca de
aquella chica, escuchó a la pelirroja llamarla por su nombre mientras
le agregaba el apelativo de “mi amor”, se bebió a Lena suavemente y
mientras disfrutaba de su sabor Lena disfrutaba de sentir a su amada
chica dentro de ella, en ella... cuando Yulia volvió a sus labios Lena
giró para colocarse encima de Yulia, la contempló y besó su cuerpo la
piel de aquella pelinegra era tan suave, recorrerla con los labios era
sin duda un placer, su sabor la embriagaba, hubiera podido comérsela
para tenerla siempre con ella, dentro de ella... Yulia se dejó llevar
por la dulzura de los besos de su amada, quien poco a poco identificaba
los sitios en que radicaba su placer, quería aprender a hacerla sentir
y el empeño estaba dando buen resultado... Yulia era, quien ahora,
decía el nombre de la pelirroja mientras enlazaba sus manos en los
rojos cabellos de ésta... quedaron abrazadas en el sofá por un rato...
tenías razón Yulia, dijo Lena, por qué? O en qué?... dijiste que cuando
llegara mi momento de hacer el amor sería lindo... no creo que nadie lo
haya podido tener mejor... dijo mientras la besaba... si seguimos así,
creo que sería mejor dejar la universidad y dedicarnos a esto tiempo
completo... ahora ambas reían, aunque si hubieran podido... claro que
se amarían a tiempo completo.


Aquel viaje había terminado, pero su amor apenas empezaba... hicieron
las maletas con un poco de pesar, pero sin duda la felicidad que habían
experimentado era más fuerte, no dejaron de sonreír el resto del día,
quizá no dejen de sonreír el resto de la vida... Mientras Lena recogía
las cosas del baño, Yulia escribió una pequeña nota que ocultó en la
ropa de la pelirroja, se sorprendería cuando al deshacer las maletas
encontrara aquel pequeño detalle, sonrió mientras la escribió, incluso
dio un beso a aquella nota... quizá cuando Lena la leyera también le
diera un beso... El viaje de regreso se adelantó un par de horas por la
amenaza de tormenta, Lena habló con Nadya para saber que había hablado
con su madre; la amiga recriminó a Lena el descuido, ésta se disculpó,
pero confesó... si no hubiera venido jamás me lo hubiera perdonado...
soy feliz Nadya, amo a Yulia y ella me ama, Nadya se animó a preguntar
si había pasado algo más...Lena sonrió antes de responder... No me
digas nada, contestó la amiga... tu sonrisa me lo dice todo... ojalá no
te arrepientas Lena... ojalá no te arrepientas... dijo de nuevo antes
de colgar...



Justo antes de dejar aquella cabaña, sentadas el aquel auto, se
dijeron te amo casi al unísono, Yulia tomó su mano unos segundos, la
besó y prendió la marcha del vehículo... Lena derramó unas lágrimas...
por qué lloras? Porque me molesta que tengamos que escondernos... me
molesta no poder hablar con mis padres, me molesta que todo mundo nos
vea como si fuésemos unas delincuentes o como bichos raros, me molesta
que tengamos que negarlo... más adelante, dijo Yulia, a mi también me
molesta, pero no quiero meterte en problemas con tus padres, tarde o
temprano entenderán, entonces no tendremos que escondernos, la gente no
importa, ellos no entienden, pero nada importa, te amo y eso es todo lo
que necesito saber, además de que sé que me amas... tienes razón
cariño, dijo la pelirroja, todo lo que necesitamos saber es que nos
amamos...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   18/4/2008, 02:58

MAMA, PAPA... PROSTI



Lena y Yulia llegaron a Moscú a eso de las tres, habían tenido un
regreso placentero, la tormenta no las había sorprendido en el camino,
al llegar a casa de la pelinegra los sentimientos eran contradictorios,
se sentían felices y tristes a la vez, por diferentes motivos, claro
está, no se verían en un par de días, pues en dos días se celebraba la
noche vieja y los padres de Lena lo pasaban con los abuelos paternos,
no se verían sino hasta que el año nuevo llegara, a tres días
solamente, aunque para ellas era como si las hubiesen sentenciado de
por vida a no verse, felices claro, porque eran una, porque su amor era
completo, mente, cuerpo y alma.



Mamá! Ya estamos de vuelta, gritó Yulia al abrir la puerta de su
modesta casa, tu padre aún no llega del trabajo, dijo antes de saludar
a las chicas con sendos besos, él dijo que llegarían tardísimo, esta
vez se equivocó... rió Larissa, cómo les fue?, la pregunta estaba de
más, las sonrisas permanentes en los dos hermosos rostros era
suficiente respuesta, muy bien, dijeron al mismo tiempo, fue muy lindo,
dijo en medio de un suspiro la pelirroja, Yulia solamente cerró los
ojos y sonrió, Larissa no tenía que ser adivina para confirmar lo que
sus gestos indicaban, esas dos chicas se habían tenido una a la otra,
era evidente. Pues me alegro que hayan tenido un lindo viaje. Saldré
unos minutos Yulia, ofrecí a Anya dar un vistazo a sus hijos mientras
volvía del trabajo, hoy no pudo venir la chica que los cuida, quedan en
su casa... dijo al salir por la puerta.


Hasta cuándo nos volveremos a ver? Preguntó Yulia con un gesto triste,
seguramente hasta el primero de enero, no puedo desaparecer de casa de
los abuelos, no me lo perdonarían, contestó la pelirroja, ya se, ya se,
pero te voy a extrañar horrores, afirmó Yulia, yo también te extrañaré,
me harás mucha falta y si quieres la verdad, continuó ahora con una
sonrisa, te extrañaré tanto en mi cama... se acercó a la chica de
cabello rebelde y besó sus labios, no dejaré de pensarte un solo
minuto... te llamaré justo a la media noche, quiero que sea mi voz la
primera que escuches el próximo año, dijo Yulia mientas acariciaba el
rojo cabello de aquella chica.



Me debo marchar, anunció Lena, no quiero irme pero será mejor que
llegue a casa, un abrazo al que ninguna quería renunciar fue la
despedida, en esta ocasión Yulia no acompañaría a Lena, el cielo aún
estaba claro y no debían arriesgarse a ser vistas, Yulia quedó parada
frente a su hogar cuando vio doblar la esquina al vehículo de su amada,
separarse de ella era cada vez más doloroso, los momentos juntas
parecían tan efímeros que sentía que apenas la saludaba cuando ya se
estaba despidiendo, cómo quisiera que no te fueras nunca... fue el
susurro que salió de sus labios al compás de unas lágrimas, eran tan
sólo tres días, pero parecía la vida entera.



Lena puso su mejor cara, ciertamente estaba triste por dejar a su
amada y saber que volvería a verla hasta tres días más tarde, pero la
felicidad que le hacía sentir su amor pudo más, saludó a sus padres e
inventó mil aventuras sucedidas con Nadya, no dejaba de sonreír, a
ninguno de los padres la sombra de la duda les perturbó, Lena subió a
su habitación para deshacer las maletas y darse un baño. Minutos más
tarde, su madre, se dirigió a su habitación para comunicarle que su
padre tenía invitados a cenar, así que debía vestirse para una cena
formal, al llamar a la puerta no obtuvo respuesta, abrió pues Lena
jamás cerraba su puerta con llave, las maletas estaban a medio deshacer
en la cama, se escuchaba el sonido de la regadera, ya se estaba dando
la mencionada ducha, a punto de retirarse de la habitación de su hija
estaba cuando notó este pequeño trozo de papel de color brillante entre
las ropas de Lena, su curiosidad fue mayor que el respeto que tenía a
la privacidad de su hija, apenas hubo desdoblado aquella esquela sus
manos empezaron a temblar, no podía creer lo que leía, Lena había
mentido, dobló nuevamente el papel, quería entrar al baño e interrogar
a su hija, pero debía actuar con cautela para poder descubrir todo el
engaño, se marchó de la habitación con aquellas palabras martillando su
cabeza... “es maravilloso amanecer en tus brazos, te amo pecosa”...


Inessa sabe que Lena no pasó el fin de semana con Nadya, ja, esa
muchacha debía saber con quien pasó esos días Lena, la chica le había
mentido la noche de la llamada, era hora de confrontarla para saber la
verdad, el teléfono en casa de Nadya sonó hasta desconectar la llamada,
no había nadie, pensó en llamar a Riazán, pero decidió esperar, ella
sabía que pasarían la noche vieja en casa, mañana hablaría con Nadya y
le sacaría la verdad.



Al salir del baño Lena terminó de deshacer las maletas, encontró la
pequeña nota y en efecto dio un beso a ésta, Yulia era así, llena de
pequeños detalles que la enamoraban cada día más, se vistió y bajó de
nuevo a la sala, su madre le dirigió una mirada que no pudo descifrar,
cámbiate, le ordenó, tu padre tiene hoy una cena importante y debes
vestirte formal, Lena obedeció, su madre estaba molesta por algo, quizá
sólo eran ideas suyas, manía persecutoria, se autodiagnóstico, regresó
con el nuevo atuendo y estuvo muy animada durante la cena, los amigos
del padre estaban fascinados con la desenvuelta chica, era encantadora,
segura, el mismo padre notó un cambio de actitud en su pequeña, estaba
radiante y emanaba felicidad... la madre continuó seria.



La tan esperada Noche vieja llegó, Yulia se encontraba dando saltos
de gusto al despertar, esa noche hablaría con Lena y sin duda mañana le
vería, a pesar del frío que estaba haciendo ese día (-20°) Yulia no lo
sentía, su clima interior era estupendo, era una playa de los mares del
sur en un hermoso día de verano. En su casa los preparativos no eran
muy grandes, pero celebrarían la llegada de un nuevo año con mucha
ilusión, sobre todo por parte de la pequeña de aquella casa, ahora sí
podía decir que sería un buen año, el primero de todos, había conocido
el amor.



En casa de Lena todo estaba preparado para la celebración del nuevo
año, la perspectiva económica de los negocios del padre de Lena era sin
duda inmejorable, ese iba a ser un buen año, había dicho en el
desayuno, Inessa apenas murmuró un “si”, Lena abrazó a su padre
deseándole que todo fuera como el quería, ella también comentó su
alegría por el nuevo año, aunque no comentó los motivos.



La madre de Lena llamó a Nadya, la chica no pudo hacer nada ante la
directa pregunta de la madre de su amiga, “con quién pasó Lena el fin
de semana y no me mientas esta vez Nadya” ... Yulia fue la única
palabra que alcanzó a decir antes que Inessa colgara, esa maldita
muchacha había contaminado a su hija... fue el pensamiento que cruzó su
cabeza, sintió el impulso de tomar a su hija por los cabellos y hacerla
razonar a golpes, sin embargo, ella lo negaría todo, si le había estado
mintiendo esos dos meses no le costaría hacerlo otra vez, ella debía
sorprender a su hija con esa para así poder actuar, hasta no tener la
pruebas no le diría nada a su esposo, pero en cuanto ella lo confirmara
con sus ojos Lena se iba a enterar de lo que era capaz, otro país, eso
será, Lena se irá a otro país...



La celebración llegó, al sonar las doce en ambas casas, los abrazos
no se hicieron esperar, las sonrisas y las lágrimas se confundían y
hacían de las emociones solamente una excusa, Lena estaba pendiente de
aquel aparato que pendía de su cintura, vibró como estaba acordado,
unas suaves palabras se deslizaron por su oído, su madre, quien no
había perdido de vista a su hija desde lo de la nota, observó cómo
sonreía y hablaba suavemente, notó cómo cerró sus ojos y sonrió antes
de decir “yo también te amo”... Lena colgó sin enterarse de que había
sido observada, su corazón andaba dando unas cuantas vueltas por su
cuerpo, la voz de su amada tenía esos efectos y otros más en ella,
deseaba tanto que pasaran las horas, se verían a las cuatro de la tarde
en aquel café que ya las conocía.



Yulia se sentó en el sofá se la salita, en medio de sus padres se
sentía completa, la chica a la que amaba estaba con ella todo el
tiempo, quizá ahora no lo estaba físicamente, pero siempre estaba, sus
padres la comprendían, también querían a su chica, le iba bien en la
Academia de Música, qué le podría salir mal?... sin duda nada, dijo
para sí misma,... nada.



A las tres Lena dejó a sus padres en la mesa, dijo que saldría así
que se daría una ducha, iría a saludar a Nadya, mintió nuevamente, su
madre vio entonces la oportunidad, sabía que su hija estaba mintiendo,
ahora era el día... Mientras Lena se arreglaba la madre llamó un taxi,
si quería sorprender a su hija tenía que pasar desapercibida, acordó
con el conductor que esperara en la esquina, Lena salió con una
brillante sonrisa de su casa, iba al encuentro con su amor, la madre
ordenó la persecución de aquel auto... calle tras calle su furia iba en
aumento, la maldita lesbiana había arruinado todo, había hecho perder
la razón a su hija, seguramente tenía interés en lo que Lena pudiera
poseer, esa chica era una muerta de hambre...



Lena vio aquel auto verde estacionado y junto a él aquella pequeña
con los cabellos revueltos fumando un cigarrillo, ella sabía por qué
fumaba, Yulia invariablemente por ansiedad o nerviosismo lo hacía, ella
ya había aprendido a reconocer las manías de su amada, aunque Yulia
nunca reconocía estar nerviosa o ansiosa siempre lo estaba cada vez que
se separaban por más de dos días, parecía que temía no volver a verla
nunca, se sentía complacida ante la devoción de la morena, aunque no le
gustaba que fumara, no era sano.



La madre vio cómo la pelinegra se acercaba al auto de Lena, abría
la puerta y le saludaba con un par de besos en las mejillas, aún las
chicas trataban de no besarse en público, Lena aún se ruborizaba, se
tomaron de la mano y empezaron a caminar hacia aquel café... La madre
dejó el taxi y siguió a la pareja, quienes absortas en sus propios ojos
no se percataron de aquello. Antes de tomar sus respectivos lugares una
frente a la otra, las chicas se besaron dulcemente, un roce de
labios... ¡Quita las manos de encima de mi hija! Fue el grito que
resonó en el local, ninguna podía dar crédito a sus ojos, la madre de
Lena estaba exaltada, su rojo rostro la delataba, estaba casi del color
de sus cabellos, Lena se sintió morir, su madre le había descubierto.
Yulia se adelantó para quedar entre Lena y su madre... no grite señora,
todos nos están viendo.. dijo tratando de sonar razonable, aunque
apenas podía respirar, el redoble del andar de su corazón sonaba
estruendosamente en sus oídos.

¡No me digas lo que debo hacer! Seguía gritando Inessa, señora, yo
amo a Lena y eso no lo podrá cambiar, Yulia sonó muy segura al decir
esto, en un instante sintió cómo su rostro se llenaba de un calor que
ardía, la madre de Lena le había dado una cachetada, instintivamente
posó su mano en la mejilla dolorida, Lena gritó a su madre ¡No hagas
eso mamá, cómo te atreves!... en ese momento la madre se disponía a
hacer lo mismo con su hija, cuando la pequeña pero firme mano de Yulia
la detuvo, usted podrá pegarme, pero no a ella, dijo sin gritar pero
con un tono fuerte, ahora sus ojos se encontraban rojos, la madre de
Lena se sintió intimidada por aquella decidida mirada, en un instante
Lena sólo alcanzó a decir, perdona Yulia, y salió corriendo de aquel
lugar... ¡No quiero volver a verte con mi hija! Gritó por última vez la
madre, quien se sintió aliviada por no tener que seguir enfrentando
aquella mirada azul, salió tan solo para ver a Lena abandonar el
estacionamiento a toda velocidad.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   18/4/2008, 02:59

Yulia salió de aquel lugar con el corazón destrozado, qué iba a pasar?,
seguramente las separarían, Oh Dios, Lena estaba en problemas, caminó
hasta el estacionamiento y se marcho a su casa, debía hablar con su
padre, ella había tomado una decisión pero necesitaba el apoyo de
ellos, sí, primero a casa y luego...



El padre de Lena escuchó a su hija entrar, venía azotando las
puertas, subió las escaleras como un rayo y de nuevo azotó otra puerta,
esta vez la de su habitación... esa era una actitud extraña en la
pelirroja, sin duda algo malo había pasado, siguió sus pasos en las
gradas y tocó antes de abrir la puerta, pasa, dijo Lena sin dejar de
hacer lo que hacía, su padre se sorprendió mucho al ver un par de
maletas en la cama y a Lena sacando unas cuantas prendas de su armario,
sin miramientos introdujo la ropa y luego algunos libros... qué pasó
cariño? Dijo el padre en tono preocupado... me marcho papá, perdóname,
pero si no lo digo yo te lo dirá mi madre, amo a Yulia ... tomó el
teléfono de su cintura y marcó pidiendo un taxi, el padre no salía de
su asombro, se había quedado sin palabras, justo en ese momento la
madre llegó a la casa, subió inmediatamente las escaleras para
encontrarse la escena, ¡qué haces! Gritó, ¡me marcho! Dijo Lena segura,
esa maldita muchacha metió cosas en la cabeza de nuestra hija,
vociferaba Inessa ante Sergei quien no había pronunciado palabra desde
la confesión de su hija, ¡¿Perdiste la razón Lena?! Preguntó con un
grito la madre... Lena calmadamente contestó, si mamá, si amarla es
haber perdido la razón así es, perdí la razón, no traten de detenerme,
igual me marcharé, el padre sólo atinó a decir, estás echando a perder
tu futuro, no papá, Yulia es mi futuro... lo siento, mamá, papá,
perdónenme, me voy... colocó el teléfono que había tenido en la mano en
el escritorio que estaba junto a la ventana, tomó las maletas y bajó
las gradas, salió de la casa y abordó el taxi que estaba esperándola,
en ningún momento volvió la mirada, iba hecha un mar de lágrimas...
Lena dio una indicación al conductor y emprendió la marcha...



Yulia llegó a su casa, su padre le vio al entrar, se miraba más
pequeña, si eso podía ser posible, qué pasó lobito, le dijo con cara de
susto, papá, la madre de Lena nos sorprendió, ella está en problemas...
debo ir a su casa, debo hablar con su padre, no puedo dejarla sola en
este momento, de acuerdo, dijo el padre... iremos, eres mi hija y debo
dar la cara por ti, aunque nos vaya mal, vamos a esa casa...
Volver arriba Ir abajo
girlez
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 27
Localización : españa
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 02/04/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   18/4/2008, 08:18

me encanta ser la consentida!
joe la madre de Lena puf..pero ahi va Yulia!
Volver arriba Ir abajo
girlez
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 27
Localización : españa
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 02/04/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   18/4/2008, 08:18

por ciero gracia por ponerla!
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 06:39

girlez escribió:
me encanta ser la consentida!
joe la madre de Lena puf..pero ahi va Yulia!


para q veas ^^
sorry estaba de viaje
*******************

ESTA ES TU CASA...Y TÚ, QUITA ES SONRISA DE TU CARA



Justo al abrir la puerta para salir a la casa de Lena; Oleg y Yulia se
encontraron con la pelirroja sentada en la pequeña grada, sus ojos
estaban anegados por las lágrimas, un par de maletas descansaban en el
suelo, ¡Lena! Exclamó la pelinegra mientras la abrazaba, ¿Estás bien?
Preguntó Oleg al tiempo que se agachaba para estar a la misma altura,
la pelirroja asintió con la cabeza, Yulia no dejaba de besar los
cabellos de aquella chica y con sus manos quitaba momentáneamente las
lágrimas de su rostro, entremos, dijo el padre de Yulia mientras tomaba
las maletas, Yulia tendió la mano a su amada para ayudarla a levantar,
el padre dejó las maletas en la sala y fue a la cocina por un vaso con
agua, toma, le dijo a la pelirroja, Lena bebió un par de sorbos, ya no
voy a volver a casa, dijo al fin en medio de un sollozo, ¿Pero qué
pasó? Preguntó inquieta la chica de ojos azules, ni siquiera
discutimos, solamente tomé mis cosas y salí, sé que jamás me dejarían
estar contigo... Yulia tomó las manos de su chica... mira en que
problema te metí... no, dijo Lena, tarde o temprano iba a pasar, no sé
cómo sucedió, pero ya no hay modo de dar marcha atrás, además, dijo
mientras clavaba su mirada verdigris en aquella azul, no quiero dar
marcha atrás, no quiero estar sin ti... Oleg decidió abandonar la
salita, esas chicas tenían que hablar algo que solamente les interesaba
a ellas, vuelvo enseguida dijo antes de salir, Yulia agradeció en
silencio el respeto de su padre, mi amor, dijo ahora en un tono un poco
bajo, jamás hubiera querido que las cosas pasaran así, me dolía el
corazón de saberte sola en casa, mi padre y yo íbamos para allá... Lena
posó una mano en la mejilla de Yulia, lamento que mi madre te pegara...
nunca debió hacerlo y gracias por defenderme... besó suavemente sus
labios... en ese momento el familiar sonido de la cerradura las
sorprendió, la madre de Yulia entraba por la puerta, al llegar a la
salita observó el cuadro, Lena sentada, Yulia casi hincada a los pies
de ésta sujetando sus manos, ¿Qué pasó? Preguntó con un poco de temor
al notar las lágrimas de la pelirroja, los padres de Lena se enteraron,
me marché de casa, dijo mientras bajaba la mirada, Larissa se acercó y
abrazó a la chica, lamento mucho que las cosas pasaran así... Oleg
volvió al escuchar que su esposa había llegado, era el momento de tomar
cartas en el asunto, a pesar de que ambas chicas eran ya mayores de
edad, aún eran unas niñas, debía apoyarlas y encontrarle alguna
solución a la situación.



Bueno Lena, creo que igual debemos ir para hablar con tu padre,
dijo la morena, Yulia tiene razón intervino Oleg quien ahora estaba
parado en la puerta de la salita, no por favor, dijo la pelirroja,
ninguno de los dos entendería nada, no es un buen momento, jamás les
escucharían... no importa dijo Yulia, te amo y estoy dispuesta a hablar
con tu padre, pase lo que pase, no Yulia, por favor, dijo al tomar las
manos de ésta... si me amas no lo hagas... llamaré a Nadya, me quedaré
con ella esta noche y mañana veré que soluciono, debo buscar un empleo
a algo... no, dijeron al unísono Oleg, Larissa y Yulia, si lo deseas te
puedes quedar aquí, terminó el padre, no quisiera molestar, respondió
Lena, sabes que no molestas, intervino ahora Larissa, esta es tu casa,
en ese momento una sonrisa se dibujó en el rostro de aquella chica
rebelde que no había soltado la mano de su amada... y tú, quita esa
sonrisa de tu cara, Lena dormirá en tu habitación pero tú dormirás en
el sofá, dijo el padre queriendo sonar un poco serio, no me río por
eso, estoy feliz de que Lena se quede con nosotros, contestó Yulia, ah
su padre...



Yulia subió las cosas de la pelirroja a su habitación, Yulia,
empezó la pelirroja, igual debo buscar un empleo, no creo que deba
molestar a tus padres, ustedes tienen sus gastos y yo vengo de más...
la morena dejó que terminara de hablar, tendré que dejar la univer...
no, la interrumpió, tú no dejarás la universidad, ya dejaste tu casa
por mí, nunca dejaría que abandonaras tus estudios, creo que puedo
arreglármelas, pediré que me den un par de horas más en el colegio para
las clases de piano, si dicen que no pues buscaré otro empleo, pero tú
no vas a dejar de estudiar... Yulia abrazó a aquella pelirroja, esa
chica de ojos verdes había renunciado a todo lo que le pertenecía,
había dejado las comodidades, eso no era nada, había abandonado a sus
padres para poder estar con ella, Yulia no podía hacer menos que ayudar
a que Lena siguiera con sus estudios, quien lo diría, el sueño más
grande de ella se estaba realizando, quizá de manera brusca, quizá sin
la poesía que hubiera querido, pero si, su pelirroja y ella serían una,
vivirían bajo un mismo techo, aunque su padre ya le había sentenciado
al sofá, no importaba, Lena estaría allí todo el tiempo.



Vamos, dijo Yulia, bajaré las sábanas para mi y te quedarás en la
suite presidencial, rió al hacer este comentario, la pelirroja acompañó
esa sonrisa, Yulia siempre lograba hacerla reír, yo debería quedarme en
la sala, dijo Lena, no, dijo terminantemente la pelinegra, la única que
cabe en el sofá soy yo, además desde ahora esa habitación es tuya...


Todos se sentaron a la mesa, Lena comió poco, los padres de Yulia
sabían que aunque se sentía feliz de no haber dejado a Yulia se sentía
muy dolida por lo de su padres, además la chica los extrañaría, deja
hija, dijo Larissa al ver que Lena empezaba a levantar los platos par
lavarlos, yo lo haré, quiero ayudar, fue la respuesta de la pelirroja,
déjalos, intervino Yulia, yo los lavaré... tanto Lena como Larissa se
miraron extrañadas, Yulia odiaba lavar los platos, pero esta noche lo
haría, Lena secó cada uno de los platos que le entregaba su chica, Lena
se sentía extraña, sí, sentía un pequeño dolor en medio de su pecho, le
había dolido dejar a sus padres, pero jamás hubiera pensado siquiera en
renunciar a su amada pelinegra, también sentía una indescriptible
felicidad, o algo así, tener a Yulia todo el tiempo con ella era una de
sus más grandes fantasías, amaba tanto a esa chica que estaba dispuesta
a todo.


Esa noche apenas pudo dormir Yulia, sabía que su amada estaba tan
cerca, alrededor de las cuatro de la mañana se decidió, subió las
escaleras y abrió la puerta de su habitación, allí estaba aquel ángel
pelirrojo, su carita inocente la enamoraba más cada vez que la veía,
cómo no amarla, era casi tan bella por fuera como por dentro, jamás me
separaré de ti... dijo al besar su frente y volver al pequeño sofá que
ahora era su sitio de descanso.



Lena se sentía a gusto en aquella casa, con “su nueva familia”, por
un momento había llegado a pensar que sus padres le buscarían, pero
esto no pasó, estos pocos días que faltaban para la navidad (navidad
ortodoxa 7 de enero) sirvieron para tranquilizar sus pensamientos, sus
padres estaban muy dolidos sin duda, pero no había más remedio, ella no
iba a dejar a Yulia por nada ni por nadie... Los días junto a Lena eran
dulces, Yulia se encontraba en un estado de exaltación, reía por todo,
jamás había estado tan positiva, estas serían las navidades más
hermosas, o mejor dicho, el principio de una serie de maravillosos
días, la vida había sido buena con ella, quizá había sido un poco
drástico, pero el resultado no podía ser mejor.



Te pusiste la cadenita, dijo Yulia al ver aquella mañana a su
pelirroja mientras bajaba las escaleras, si, contestó, siempre la llevé
conmigo, pero ahora no tengo por qué ocultarla, se sentó al lado de
Yulia en aquel sofá que ahora era su cama, llevaré orgullosa la
cadenita que me diste, siempre debí hacerlo, ya no importa, dijo la
pelinegra, ahora lo harás... completó el comentario con un pequeño
beso...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 06:43

Larissa habló desde la cocina, ¡Feliz Navidad niñas!... las dos chicas
rieron, era cierto ese día era el día de la navidad, la primera navidad
juntas ...vamos, vengan a desayunar... durante el desayuno hablaron de
la celebración de esa noche, siempre llegaban algunos vecinos, habría
que brindar por la buena fortuna y esperar al “Abuelo Helado”... mamá,
yo ya no me creo eso...dijo Yulia, aunque quizá debiera volver a
hacerlo... terminó mirando a su pelirroja, en realidad sentía que
tenerla con ella era como un regalo de su ruso Papá Noel.



Todos los rostros aquella noche estaban radiantes, la navidad les
alegraba la vida, era como una promesa de mejores tiempos por venir.
Yulia llamó a Lena lejos de aquellos invitados, ven un segundo amor,
dijo tomando una de sus manos y la condujo hasta la habitación que ésta
ocupaba ahora, tengo un regalo para ti, no es mucho, pero quiero
dártelo, Yulia sacó una pequeña cajita de el bolsillo izquierdo de sus
vaqueros, toma, dijo dándole un suave beso en los labios... allí, de
pie en aquella habitación, el corazón de Lena temblaba, esa chica le
había dado su corazón e insistía con darle más... un pequeño anillo,
con una diminuta piedra blanca estaba en sus manos, le hice grabar Lena
y Yulia, dijo bajando la mirada, es sencillo, pero creo que es un
símbolo de lo que te amo... Lena besó a Yulia con amor, suave y
largamente, te amo, le dijo, cómo quisiera poder darte algo, ya lo has
hecho, me haces tan feliz cada día que no necesito nada más... en
efecto, Lena no había comprado nada, el poco dinero con que había
salido de su casa era el de sus bolsillos y aunque su padre le tenía
asignada una cuenta bancaria había decidido no tocar un solo centavo,
eso hubiera sido indigno... bajemos, dijo Yulia, ya conoces a mi papá,
no parará de hacer bromas de que nos escapamos...espera, sí tengo algo
para ti... dijo Lena al tiempo que desabrochaba uno a uno los botones
de su abrigo... “COMPLETAMENTE TUYA” “para lo que quieras”... leyó
Yulia en la camiseta blanca de la pelirroja, de puño y letra, tendré
que esperar para cobrar este regalo, rió la pelinegra, pero te aseguro
que lo cobraré dijo acercándose para besarla y hacer un breve recorrido
por las curvas de aquella chica, quien cerrando sus verdigrises ojos
besaba a Yulia y comenzaba a sacarle el abrigo,... ¡niñas! Fue el grito
que interrumpió aquello que recién empezaban...¡llegó la hora de la
cena!... que inoportuna... chilló Yulia, tranquila, dijo Lena, cuando
te cobres el regalo haré que valga la pena la espera... rió
pícaramente... oh por Dios, esperar... ya no quiero esperar... dijo
Yulia mientras volvía a colocarse el abrigo, vamos, dijo la pelirroja
tomando su mano, hay que ir a cenar...



Esa navidad se abrazaron a la media noche, sus corazones no podían
estar más felices, se tenían una a la otra, Oleg y Larissa observaban
la devoción de aquel par, no tenían ninguna acerca del amor que se
profesaban, Lena de verdad ama a Yulia, dijo Oleg, pobre chica,
renunció a todo por amor... si, completó Larissa, es triste que sus
padres no la comprendan, aunque claro que es difícil, recuerdas cuánto
tiempo me llevó aceptar y comprender a Yulia, si, lo recuerdo, pero al
final ganó el amor que tenemos por nuestra pequeña, si, debo decirte
sinceramente que me alegra que Yulia haya conocido a Lena, es una chica
maravillosa, incluso ha hecho que nuestro pequeño terremoto se
tranquilice... dijo ahora riendo la madre... era cierto, aquel
terremoto había encontrado en los brazos de aquella pecosa amor y
tranquilidad.



Yulia obtuvo más horas en su trabajo de las clases de piano, tenía
que colaborar más con el gasto de casa, ese no era un problema, era un
placer...las clases de Lena en la universidad reiniciaban y aunque Lena
había tratado de conseguir un empleo, había fracasado, era difícil
encontrar un trabajo, ella era muy inteligente, pero nadie necesitaba
en estos momentos a alguien con habilidades en psicología, había estado
a punto de aceptar un empleo de mesera en una cafetería, pero Yulia no
se lo permitió, eso jamás, había dicho la morena, si alguien tuviera
que hacerlo sería yo, pero tú nunca.



Las visitas nocturnas a la habitación de la pelirroja por parte de
Yulia eran frecuentes, sobre todo desde que Lena la sorprendió una
madrugada mientras la observaba, ¿qué haces? Preguntó soñolienta Lena,
viéndote, fue la sincera respuesta, me gusta verte mientras duermes,
podría pasarme la vida entera viéndote dormir, te ves tan bella, Lena
dirigió una mano hacia Yulia invitándola a ir a su lado, besos y
caricias... nada más, los padres se encontraban tan solo cruzando un
pequeño pasillo, esos besos y caricias eran mejor que nada, así que...
desde esa noche, Lena esperaba a Yulia, estaban juntas hasta que Lena
dormía, entonces Yulia regresaba a su sofá.



Aquella noche, la visita de Yulia no faltó, Lena esperaba como
siempre, aquel pequeño y delgado cuerpo ocupó su lugar junto a ella,
esos besos la hacían volar, Yulia susurraba a su oído, quisiera no
tener que irme, quisiera poder pasar la noche contigo y... que nada se
escuchara en la habitación de mis padres... shh shh, contestaba Lena en
medio de los besos, calla, no deben escucharnos, si llegan a saber que
vienes aquí me echarían de tu casa... no lo creo, pero quizá se
molestarían, te amo, decía Yulia mientras sus manos se colaban en las
ropas de la pelirroja, Lena suspiraba, el contacto de aquella piel la
volvía loca, en su cuerpo estaba grabado aquel placer, el sentido en
Konakovo, el placer más grande que había sentido y le reclamaba volver
a sentirlo, Lena correspondió a las caricias de su amada dándose vuelta
para quedar encima de ella, sin decir palabra, solamente con la señal
que indicaba su índice que posaba en los labios de Yulia, empezó a
quitar los pantalones a rayas del pijama de la chica de ojos azules,
sus labios se posaron en el vientre de aquella chica que en silencio
escuchaba cómo su corazón resonaba en sus sienes, la sangre se agolpaba
por todo su cuerpo, ese calor era Lena, ese calor que se apoderaba de
su cuerpo era aquella pelirroja que tenia metida en medio de su alma,
Lena recordaba cómo la última vez Yulia la había sentido, besó su
cuerpo al tiempo que retiraba la camiseta y las bragas, quería sentir a
su chica, la ropa era un estorbo, Yulia al parecer pensó lo mismo,
aunque su respiración empezaba a entrecortarse, tomó un respiro y
cambió de posición con su amada, le había tomado por la cintura para
poder girar sobre ella, también quería ver aquel hermoso cuerpo, aquel
cuerpo que sabía le pertenecía, Lena la deseaba, era evidente, su pecho
estaba agitado, Yulia retiró el camisón de aquel cuerpo pecoso, su
memoria la traicionaba, aunque cada vez que recordaba aquel momento en
la cabaña, venía a su mente el desnudo cuerpo de su querida chica, ese
bello cuerpo, ahora le notaba más bello que sus recuerdos, claro, no
había nada que se pudiera comparar a la realidad, mientras besaba el
cuello de Lena, viajó hasta su oído para decirle, me cobraré el regalo
de Navidad, Lena rió, claro, estoy en lo dicho, para lo que tú
quieras.... Sus labios se encontraron, había pasión en aquellos besos,
Yulia besaba el cuerpo de Lena mientras con sus manos empezaba a hacer
inventario de los sitios que elevaban a su pelirroja, los recordaba
perfectamente, Lena gemía ahora, shhh, shhh, era lo que Yulia decía a
su oído, Lena trataba de no hacer ruido alguno, pero no tenía poder
sobre las reacciones de su cuerpo, Yulia regresaba a su boca para que
aquellos gemidos se ahogaran en sus labios, Lena también recordaba; no,
revivía aquella sensación que le hacía olvidar todo, solamente estaban
ella y la chica de ojos azules, nada más existía en aquel universo
pintado de caricias y besos, si, era la palabra que salía ahora de la
boca de aquella pelirroja, te amo, decía Yulia mientras interrumpía
brevemente las caricias tan solo para empezarlas de nuevo, allí estaba
otra vez... Lena sentía a Yulia, deseaba gritar su nombre, esa chica
que la poseía físicamente también poseía su corazón, en ella, estaba en
ella y Lena no quería dejarla ir, los gemidos de Lena empezaban a ser
más altos, shhh, shhh, repetía Yulia en sus oídos, te amo Lena, yo
también te amo, fueron las entrecortadas palabras que salieron de
aquellos labios, su cuerpo estaba temblando, cómo podía Yulia lograr
eso en ella, no lo sabía, pero estaba volviendo a volar, Yulia la
llevaba a otro mundo con sus caricias... Yulia dirigió su boca hacia el
vientre de su amada mientras con sus manos dibujaba círculos sus senos,
quería sentir el sabor de aquella pelirroja, quien al contacto con la
lengua de Yulia se quedaba sin respiración al tiempo que su cuerpo
formaba una curva, me vas a hacer gritar, advirtió Lena, Yulia hizo
caso omiso de aquella advertencia, nadie podía separarla de su amor, su
verdadero amor, Lena tomó la almohada y la colocó en su boca, ahogó
allí aquel grito mientras clavaba sus dientes en la tela, esa sensación
no la abandonaba, no había sido una sola vez, el grito se repitió a los
breves momentos, Yulia le hacía sentir como nunca, Yulia empezó el
camino de regreso, su ingle, su vientre, sus senos, su cuello y
finalmente su boca, Lena tomó el rostro de aquella chica entre sus
manos al darle un beso, te amo, le dijo mientras ahora acomodaba a
Yulia sobre la almohada que antes había mordido, tomó una de sus manos,
la derecha y pasó su lengua por cada uno de aquellos dedos, esos
delgados dedos que sabían cómo tocar sinfonías completas en su cuerpo,
sonreía en medio de aquella oscuridad, se dirigió a las piernas de su
amada y suavemente besó sus muslos, esa chica era entera de ella así
como ella también le pertenecía, trazó caminos a lo largo de aquella
piel morena, ahora era Yulia quien redoblaba su respiración y era la
pelirroja quien susurraba los shhh, shhh, posó sus manos en los senos
de la morena mientras sus labios sentían el sabor de su cuello, eres
dulce, le dijo la pelirroja al oído, me encanta tu sabor...Yulia apenas
podía contener sus suspiros, aquella chica de verdad revolvía todos los
deseos de su cuerpo, esa era su niña, apenas era una mujer, pero era
todo, sus pensamientos se interrumpieron al sentir los labios de Lena
en sus senos, estaba jugando a mordisquearlos, que bien la conocía,
sabía cuáles eran los puntos que aumentaban su placer, Yulia enredaba
sus dedos en aquella cabellera de fuego, su corazón estaba cambiando de
sitio, Lena tomó aquella ruta, la de la última vez, el sabor de su
pelinegra la volvía loca, quería volver a sentirla mientras temblaba de
placer... Yulia sentía la suavidad de los labios de Lena en su cuerpo,
en aquel sitio en el que ya solamente ella era permitida, las solas
ganas de satisfacer a su amor hacían que Lena instintivamente
encontrara sus sitios, era hermoso escuchar los gemidos salir de
aquella boca, era hermoso sentir cómo movía sus caderas para no perder
contacto con ella, la pelirroja también disfrutó el orgasmo de la
pelinegra, el hacerla sentir la hacía sentir a ella también. Se
quedaron abrazadas, el resto de la noche sus pieles no dejaron de estar
cerca, Yulia abrazaba de lado aquel hermoso cuerpo pecoso, su rostro
descansaba muy cerca de la nuca de Lena, el perfume de su piel la hizo
soñar...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 06:45

El sonido de la puerta de la habitación de el frente sobresaltó a Lena,
Yulia, dijo a su oído, se ha levantado tu padre... la pequeña se
levantó de un brinco, aún alcanzó a escuchar los pasos de su padre
bajando las escaleras, en breves segundos iba a notar que ella no
estaba en el sofá, al menos las sábanas habían sido usadas al principio
de la noche, pero claro, ella no estaba, tomó sus ropas y abriendo
sigilosamente la puerta de la habitación, observó a su padre de
espaldas, rápidamente se metió en el baño, enseguida escuchó los pasos
hacer el camino de regreso, se mojó el cabello y la cara, tomó una
toalla y se envolvió en ella, abrió la puerta del baño y encontró a su
padre a punto de llamar en el que había sido su cuarto... buenos días
papá... dijo casi sin darle importancia... qué haces levantada tan
temprano? Fue la lógica pregunta, su chica no era precisamente una
madrugadora... me levanté para bañarme primero, ahora con Lena aquí
tendremos que ajustar los horarios para hacerlo, bien Yulia, se
felicitó a sí misma, esa respuesta había sido brillante, pasó delante
de su padre y bajó las gradas, Yulia, dijo el padre desde arriba, si
papá? contestó, la próxima vez que te bañes, deberías hacerlo sin las
calcetas... Yulia volvió la vista hacia su padre quien tenía una
sonrisa en el rostro... la cara roja de Yulia acabó por delatar todo,
bajó la mirada y escuchó a su padre decirle antes de regresar a la
habitación... diablillo...



Sentados a la mesa, Yulia hacía lo imposible por no encontrar los
ojos de su padre, la había sorprendido, y él, por Dios, él era
impredecible y bromista... que tal dormiste Lena? Fue la pregunta que
hizo antes de un sorbo de té... muy bien, gracias, fue la respuesta de
la pelirroja quien dirigió una mirada cómplice a su amada, por favor
papá... dijo Yulia, Lena y Larissa no comprendieron el comentario...
Oleg sonrió un poco y aclarando su garganta dijo, me alegro que hayas
pasado buena noche, a ti te alegra también, verdad Yulia?... ¡ya papá!
Chilló Yulia, gracias y buen provecho dijo al levantarse de la mesa...
mientras se dirigían hasta el colegio en donde Yulia daba las clases de
piano Lena interrogó, por qué contestaste a tu padre de esa manera?...
si supieras... contestó Yulia, hizo el breve relato de lo sucedido por
la madrugada y Lena empezó a sonrojarse, por Dios, y yo contestándole
muy bien gracias... que vergüenza, tu padre si que es un caso... un
caso? Preguntó Yulia, es una pesadilla... al final terminaron riendo,
al menos no fue mamá, dijo Yulia, con ella las cosas hubieran sido
diferentes...



Yulia se quedó en el colegio y Lena tomó el auto para ir a la
universidad, así lo habían acordado, luego Yulia tomaría un autobús
para ir a la Academia y Lena pasaría por ella al salir, ese era el
primer día después de las festividades del final del año y las
navidades, Lena tenía que enfrentar a sus compañeros quienes sin duda
ya sabrían que ella se había marchado de casa y por supuesto sabrían el
motivo.

¡Lena! Dijo aquella voz familiar mientras bajaba del auto en el
estacionamiento de la universidad, la pelirroja se sorprendió pero
también se alegró, era su padre... quiero hablar contigo, dijo Sergey
en tono frío, habla dijo ella, no sé cómo pasaron las cosas como
pasaron, pero quiero que vuelvas a casa, si dejas a esa chica haremos
cuenta de que no ha sucedido nada, pero tienes que dejarla, lo siento
papá, dijo enfrentando su mirada, te dije que amo a Yulia y no pienso
separarme de ella, además..., si quieres, interrumpió él, te vas de
viaje, aclaras tu mente y hablamos del tema cuando regreses, olvídalo
papá, te amo, a los dos, a ti y a mi madre, pero no voy a abandonar a
Yulia, ella es el amor de mi vida, si no tienes más que decir, tengo
que ir a estudiar... si dio la vuelta y dejó a su padre allí, parado en
medio de aquel estacionamiento, el nudo en la garganta de Lena apenas
le permitía respirar, pero todo aquello era cierto, Yulia era el amor
de su vida y no la iba a abandonar, ese amor le había dado la fuerza
para responder como lo había hecho.

El silencio que se hizo en el salón al entrar Lena fue la
evidencia de que todos lo sabían, ella tomó una actitud diferente a la
que hubiera tomado en otro tiempo, sonrió a todos y saludó, colocó su
mejor sonrisa en su cara, lo vivido la noche anterior venía a su cabeza
y mantener esa sonrisa no requería ningún esfuerzo... Nadya se acercó a
su amiga... no puedo verle la cara a tu madre... le recriminó a la
pelirroja, por qué? Preguntó extrañada, ella me llamó y me preguntó
“con quien pasó el fin de semana Lena, y no mientas otra vez”... no
pude hacer nada, contesté que con Yulia y colgó, por Dios Lena, en qué
te metiste, dónde has estado, he llamado a tu teléfono pero nadie
responde... me marché de casa... eso ya lo sé, pero por qué no
respondes el teléfono?, no me llevé más que la ropa y los libros, ...
pero dónde estás... vivo en casa de Yulia... ¡en casa de esa! Gritó la
chica y todas las miradas se dirigieron hacia ellas, si, contestó Lena
en el mismo tono, en casa de Yulia, calma, dijo Nadya, no quise
ofenderte... ni molestarte, todos aquí saben que te fuiste de casa
porque andas con una chica, dicen que seguramente te volviste loca, que
te afectó esto de la psicología... por Dios, Nadya, no seas infantil,
si me marché es porque amo a Yulia, no podía permitir que nos
separaran, ahora sé cómo mi madre se enteró... disculpa, pero no me
quedó más remedio... no importa dijo la pelirroja, quizá debiera darte
las gracias, si no es por eso aún estuviéramos a escondidas... gracias
Nadya... las chicas tomaron sus lugares en el salón pues el hombre que
dictaría cátedra estaba entrando por la puerta, los murmullos se
acallaron y el discurso empezó, ningún elemento de aquel salón dejó de
dirigir una mirada a la pelirroja, algunos sonreían después de murmurar
algo con el de la par, nada importaba, Lena era más fuerte que eso, en
casa la esperaban los labios más dulces y las caricias que la hacían
volar, tenía el cielo frente a ella todo el tiempo, aquellos ojos eran
el cielo que deseaba... y lo tenía.



El padre de la pelirroja estaba molesto, su hija le había desafiado
por una... era mejor no pensar en ella, pero quizá esa era la clave, su
hija estaba enamorada o al menos eso creía, quizá si convenciera a la
morena de dejarla, esa chica era una oportunista, seguro por dinero lo
estaba haciendo, pues lo obtendría, él se lo daría para que dejara en
paz a su pequeña... recordó el comentario de la Academia de Música y se
dirigió al lugar; Volkova, dijo el director mientras se asomaba a la
puerta del salón de la clase de piano, le buscan... Yulia no esperaba a
nadie, era la primera vez que pasaba eso, sería Lena... quizá, pensó al
retirarse del banco y dirigirse a la puerta... su sorpresa fue
mayúscula al ver a aquel alto hombre, no podía olvidar el rostro del
padre de la pelirroja, quiero hablar contigo, dijo dirigiendo a su vez
una mirada al director para que éste se retirara, claro, respondió
segura la pelinegra, diga... aquí no, contestó el hombre, salgamos,
Yulia estaba muy nerviosa, el padre de Lena se miraba molesto pero
calmado, no sabía que reacción esperar, era natural que estuviera muy
enojado, así que se armó de valor y dijo, claro, dónde quiera... Sergey
caminó delante de ella, Yulia solamente seguía sus pasos, él abrió la
puerta del auto y le indicó con la mano que se sentara, Yulia temblaba
por dentro, pero estaba decidida a enfrentar a aquel hombre, se
condujeron sin hablar y llegaron a un parque, el auto se detuvo, no sé
que le has hecho a mi hija, comenzó, pero sea lo que sea quiero que
dejes de hacerlo, quiero a Lena de vuelta a casa, yo no la detengo,
empezó a responder Yulia cuando Sergey la interrumpió, no importa,
quiero que tú la dejes, si es dinero lo que buscas lo encontraste, te
daré lo que pidas si dejas a Lena, Yulia no podía dar crédito a lo que
sus oídos escuchaban, dejar a Lena por dinero, jamás, usted quizá pueda
ponerle un precio a su hija, yo no, ella es lo que más vale en mi vida,
más que mí misma, no existe una cifra que pueda comprar el amor que le
tengo, el hombre que ya había sacado el bolígrafo y la libreta de los
cheques se detuvo, Yulia volvió a decir, Señor Katin, sólo porque
comprendo que usted hace esto por amor a Lena no le respondo como
debiera, yo amo a su hija y eso no lo compra nada ni lo cambia nada...
permiso... terminó diciendo al tiempo de abrir la puerta del auto y
retirarse caminando, dinero, todo lo querían comprar con dinero,
incluso el amor de ellas... hasta dónde podía llegar la intolerancia...
decidió dejar ese episodio en el olvido, jamás contaría eso a Lena,
solamente la lastimaría, no podía, no debía decir nada, incluso a sus
padres, esa plática quedaría entre el padre de su amada y ella.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 06:47

Al ver alejarse aquella pequeña figura no pudo menos que sentir
vergüenza de sí mismo, esa chica le había dado una lección, él había
pretendido poner un precio a su hija, esa chica no pudo hacerlo, quizá
era cierto ese amor del que habían hablado tanto una como la otra, las
dos tenían la misma seguridad en las palabras, decidió alejarse, igual
aún le dolía la traición de su hija, así lo veía, quizá más adelante se
arrepintiera o...



Los días transcurrieron, Lena dejó de ser la atracción de la
universidad desde que, hacía pocos días, se había parado frente a todos
mientras murmuraban y dijo tan alto como pudo sin gritar, si, damas y
caballeros, estoy enamorada de una chica, vivo con ella, es
maravillosa, en todo... y al decir las palabras finales sonrió y se
retiró, todos obtuvieron la respuesta que deseaban, Nadya apenas podía
creer lo que había hecho su amiga, algunos de sus compañeros volvieron
a la normalidad con ella, algunos dejaron de hablarle, no importa se
dijo la pelirroja, mis verdaderos amigos siempre estarán conmigo...



Lena pasaba por Yulia a la Academia, todos habían observado el
cambio de la chica de ojos azules, incluso Katia, quien se había
acercado para tratar de arreglar las cosas con Yulia... la pelinegra
respondió que solamente podía ofrecer amistad, ella amaba a otra chica
y era muy grande eso, Katia no insistió, quizá Yulia fuera una rebelde,
pero ante todo siempre había sido una chica respetuosa de los
sentimientos y las relaciones, ella había perdido su oportunidad, pues
te felicito, le dijo, pero felicito más a esa chica, sin duda tiene
mucha suerte, que va, respondió Yulia, la de la suerte soy yo... el
terremoto Yulia estaba tranquila, siempre sonreía y esperaba ansiosa la
salida, todos veían cómo abrazaba a aquella pelirroja que venía en el
auto verde todas las tardes.



Yulia y Lena llegaron a casa temprano, encontraron una nota de
Larissa, “casi todo está listo, sólo pongan al fuego la sopa y tendrán
la cena, fui al cumpleaños de Anreeva, volveré a las 9:00, besos” vaya,
dijo Yulia sonriendo a su pelirroja, tenemos la casa para nosotras
solas, eran aún las cinco y su padre no volvería hasta las siete, ese
era su día de suerte... Lena tomó de la mano a Yulia y la dirigió a la
salita, la sentó y ella se acomodó a horcajadas en sus piernas, hace
cuánto que no estamos así? Preguntó antes del beso la pelirroja,
mucho... dijo en medio de un suspiro Yulia, sus manos estaban situadas
en las caderas de su chica, besos suaves y lentos empezaron, Lena
revolvía el pelo de su chica de mirar azul mientras sentía sus labios,
sus alientos eran uno, Yulia no podía separar las manos de aquel cuerpo
que al parecer había sido diseñado para quitarle el aliento y hacerle
perder la razón, Lena tomó entre sus manos aquel bello rostro que tanto
amaba y viéndola a los ojos le dijo: te amo tanto Yulia, te amo con
todo lo que soy... Yulia sintió conmovido su corazón, esas palabras le
erizaban la piel, tú también sabes que te amo, fue la respuesta, con
todo lo poco que soy... eres todo, dijo la pelirroja y volvió a los
labios de su amada, esos labios eran el mejor vino que había probado,
ese sabor la acompañaba siempre desde el primer momento en que lo
sintió... Yulia sentía lo mismo, el sabor de la pelirroja era todo,
haría cualquier cosa por aquella pecosa pelirroja, cualquier cosa con
tal de no separarse de ella jamás, esa chica era todo su corazón, ella
funcionaba porque tenía al lado a aquella chica de ojos verdigrís, ella
lo podía todo porque a su lado estaba Lena...



El padre de Yulia abrió la puerta, ese día al fin había podido
dejar el trabajo un poco temprano, por alguna extraña razón no saludó
como lo hacía normalmente, su ¡Ya llegué! No se escuchó esa tarde,
cuando llegó a la salita vio a la pelirroja sentada sobre su pequeña,
las niñas estaban besándose, se encontraban en otro mundo, no quiso
interrumpir ese momento, él bien sabía que las chicas apenas tenían
tiempo a solas, pues siempre estaban ellos, él sabía lo que era querer
estar con la persona amada, salió nuevamente de la casa y esperó unos
minutos fuera antes de hacer sonar el timbre.



Aquellos besos eran interrumpidos de nuevo, quién será? Dijo
malhumorada Yulia, no sé, mejor veamos, dijo la pelirroja, se separó de
su amada y se dirigió a abrir la puerta, hola querida, dijo Oleg,
disculpa, olvidé mi llave y pues... como salí temprano... Lena saludó
con un beso al padre de Yulia, la pelinegra ahora estaba parada en el
marco de la puerta de la salita, hola papá, dijo y besó su mejilla, él
repitió la historia del olvido de la llave, mientras Lena traía un vaso
con refresco de la cocina, siempre lo hacía con el padre de Yulia, la
pequeña se dio cuenta de que de la bolsa del pantalón de su padre salía
el llavero, ella lo comprendió todo y guardó silencio, Lena, vamos a la
abarrotería? para qué? Fue la respuesta... pues quiero ver si hay...
buscaba una palabra, en realidad no quería comprar nada, necesitaba
hablar con ella, pero no frente a su padre, quiero ver su hay uvas,
dijo al final, pues no se, pero si quieres vamos...



Lena, empezó la pelinegra, he estado pensando en que deberíamos
buscar un lugar para nosotras dos, te refieres a mudarnos?, si, creo
que sería lo mejor, tú creíste lo que dijo papá acerca de olvidar las
llaves? Si, las olvidó no?... no, las tenía en el bolsillo de su
pantalón, él nos vio, sé que no le molestó, sé que inventó esto del
olvido para no hacernos sentir mal, pero de verdad deseo poder estar
contigo sin temor a que lleguen mis padres... yo también... contestó la
pelirroja, pero alquilar un sitio es caro, ya veremos, ayer leí una
oferta de trabajo que estaba en la cartelera de la Academia, creo que
podría tomar otro empleo. Llegaron a la abarrotería y compraron unas
cuantas uvas, los vecinos ahora también hacían mala cara a la
pelirroja, ella era otra de esas, ya no le daba importancia, tomó de la
mano a Yulia y caminó con la frente en alto, si no quieren ver que no
miren, fueron las palabras de la pelirroja a su chica.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 06:49

PEQUEÑO UNIVERSO



Desde ese día se dedicaron a buscar un apartamento, uno minúsculo,
comunicaron la idea a sus padres quienes dijeron que por ellos podían
seguir allí, pero si era lo que deseaban pues las apoyarían, el padre
de Yulia llegó una tarde comentando que habían desocupado uno de los
apartamentos de aquel edificio que se encontraba como a diez calles de
allí, no eran grandes ni lujosos, pero la renta era razonable... además
tiene tina de baño... dijo al oído de su hija mientras guiñaba un
ojo... Yulia saltó de gusto, iremos a verlo, enseguida... los cuatro
fueron al lugar; no era más que dos pequeñas habitaciones y un pequeño
baño... con tina, está perfecto, dijo la pelinegra, Lena y Larissa no
comprendían cómo Yulia y Oleg estaban tan complacidos con aquel
minúsculo lugar... Yulia buscó la mirada de su chica para ver su
reacción, ya sé, dijo, pero con un poco de pintura, cortinas y un par
de cuadros tendrá otra cara, Oleg se ofreció a ayudar con algunas
reparaciones que necesitaba... no se habló más, ese seria el
apartamento que compartirían. Pasaron la siguiente semana pintando y
arreglando el lugar, Yulia había tenido razón, con el nuevo color en
las paredes, las cortinas que les había regalado Larissa, la buena
limpieza hecha el fin de semana el lugar se estaba tornando agradable,
ese sería su lugar, ese sería su pequeño universo...



Poco a poco fueron trasladando algunos muebles, la camita de Yulia,
una mesa y un par de sillas que habían servido como escritorio, un sofá
que había sido de la abuela, sus ropas, aquella estufa pequeña que
tuvieron que comprar, mientras reunían dinero para un frigorífico
guardarían algunas cosas en casa de sus padres, al fin todo estaba
listo, en medio de las limitaciones tenían un lugar propio, un sitio
que las esperaría para cobijarlas todas las noches... ese día, el de la
mudaza, Yulia no cabía de la emoción, iba a tener a su pelirroja todo
el tiempo posible, a excepción de cuatro horas los jueves, viernes y
sábados, había obtenido el empleo que estaba anunciado en la cartelera,
iba a tocar el piano de 8:00 a 12:00 de la noche en aquel hotel de lujo
que quedaba en la calle que conducía al Kremlin, ganaría el dinero
suficiente para poder mantener el apartamento, eso era lo mejor, Lena
seguía un poco incómoda por no poder colaborar con los gastos, no es
justo Yulia, yo también debo ayudar, así deben ser las cosas, aquí
estamos las dos, tú no tienes que hacer todo... sé que si la
oportunidad se hubiera dado estarías ayudando, no es tu culpa no
encontrar empleo, con lo que gano podemos arreglárnoslas, hagamos un
trato, dime, contestó la pelirroja, no discutiremos problemas de dinero
en el apartamento, si tenemos que hablar algo de eso será aquí, en las
gradas de la calle, pero dentro no, de acuerdo... claro como digas...
en ese momento vieron venir el auto de Oleg, traía las últimas cosas de
las chicas, Larissa también venía, esa noche ellas no volverían a casa,
la vida juntas estaba empezando, hubo abrazos de despedida, unas
cuantas lágrimas llegaron a los ojos de Larissa, las voy a extrañar
tanto, ay mamá, son sólo unas cuantas calles, te aseguro que estaremos
en casa mucho tiempo, lo se, lo se, pero no puedo evitarlo, eres mi
única hija... Yulia abrazó a su madre, ella también los extrañaría,
pero no podía negar que, saberse de ahora en adelante una pareja
establecida junto con su amada pelirroja, llenaban su corazón de
alegría.



Mientras llegaba el momento de la verdadera despedida, Oleg
revisaba la calefacción, te dará problemas Yulia, advirtió, no importa
papá luego mandaremos a que la revisen, tenemos suficientes frazadas...
lo que extrañaré un poco será la televisión... dijo la pelinegra, al
menos el no tenerla no tendrá los efectos que tiene en las demás casas
rusas... rió el padre, Yulia y Larissa empezaron a reír, Lena no
comprendía el por qué de la hilaridad de aquel comentario, Yulia aún
riendo empezó a explicar... mi padre asegura que la superpoblación rusa
se debe a la falta de entretenimiento nocturno, como la TV, Lena se
ruborizó pero también empezó a reír, claro, en ellas el no tener una
distracción por las noches no iba a tener efectos visibles en nueve
meses, es más, no tener ninguna distracción nocturna era un premio más
que una pena.



Su primer noche en el apartamento era un sueño hecho realidad,
estaban tan emocionadas con saberse a solas y en privado que hablaron
casi toda la noche, Yulia se sentía feliz de compartir su cama con
aquella pelirroja, la acomodaba, acariciaba sus cabellos, Lena se
acurrucaba junto a ella, era lindo tenerse sin miedos, sentir sus
brazos amarrados en ella, sentir sus besos sin miedos ni presiones,
tenían una vida para amarse y disfrutar una de la otra, ahora no
importaba nada, la guerra, la lluvia, el frío, su amor era tan grande
que no habían palabras suficientes para describirlo, esa noche se
amaron lentamente, sin temor pronunciaron sus nombres, despacio cada
una fue de la otra, volvieron a confundir sus sabores y se abrazaron
para ser sorprendidas juntas por el amanecer... su primer amanecer
juntas... el primero del resto de sus vidas.



Pronto celebraremos tu cumpleaños, dijo Lena mientras ponía en la
mesa el plato con el desayuno para su amada de cabello rebelde... sin
duda será el mejor, dijo Yulia mientras saboreaba su comida... ya verás
que será el primero de los mejores... dijo Lena mientras sonreía a su
amor y colocaba su plato en la mesa....

Yulia sintió cómo su pulso andaba al doble... escuchar a su amada hablar así le hacía imaginar mil cosas que la hacián volar...

Los padres de Yulia eran frecuentes visitantes de aquel apartamentito,
siempre iban cargando algo para comer, una botella de vodka o algún
artículo que notaran hacía falta en aquel sitio, no deben molestarse,
decía Yulia, ella bien sabía que sus padres disfrazaban de cortesía la
ayuda brindada, a Yulia le gustaba sentirse autosuficiente, el padre
sabía de eso, esa pequeña también había heredado su carácter...


Lena esperaba pacientemente por las noches a que volviera Yulia, no me
esperes despierta, descansa, había dicho aquella chica con ojos de
cielo, pero no, Lena nunca pudo ir a la cama si no era acompañada por
su querida chica, intentó un par de veces el consejo, pero era
imposible, ella estaba incompleta con su ausencia, así que, aprovechaba
esas horas de soledad para poder estudiar, no iba a hacerlo cuando
pudiera pasar su tiempo con su amada, así que era mejor sacar provecho.



A mediados de febrero Yulia observó cómo su madre y Lena
conversaban incansablemente, cuando ella llegaba a acercárseles ellas
callaban y empezaban luego a hablar trivialidades, Yulia sabía qué se
traían entre manos, ese 20 ella cumpliría 19 años... no preparen
nada... decía mientras ensayaba unas notas en aquel teclado que había
comprado luego de casi dos años de ahorro, quién dice que estamos
planeando algo, dijo Lena desde la mesa, rió con Larissa, nada, no
necesito nada, te tengo a ti y mi familia me ama, qué más necesito?,
sueña Yulia, no estamos preparando nada... dijo Larissa volviendo a
sonreír con Lena... la pelinegra quizá era despistada, algunas veces,
pero estaba en lo cierto, para su cumpleaños recibiría varias
sorpresas...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 06:50

HAPPY BIRTHDAY YULIA



El domingo 20 llegó, Yulia despertó tarde mientras era acariciada su
piel con una rosa roja, los pétalos suaves se deslizaban por su bello
cuerpo, buenos días dormilona, dijo Lena mientras se acercaba para
besarle... buenos días respondió Yulia frotándose los ojos, feliz
cumpleaños, fueron las palabras que en un tono musical pronunció la
pelirroja...cómo amaneciste?... maravillosamente, desde que estoy
contigo no amanezco de otro modo...era una respuesta sincera, Yulia
había olvidado la existencia de la palabra tristeza, las dos chicas
padecían de esa amnesia, hoy no haré nada más que atenderte, será uno
de mis regalos en tu cumpleaños, continuó la chica de ojos verdigrís
mientras tomaba su sitio abrazando el cuerpo de su chica, al oído le
dijo: cuando comas yo te daré de comer, cuando te bañes, yo te bañaré,
te pondré la ropa y.... y qué? Preguntó en medio de una sonrisa la
chica de ojos azules, ... nada, luego... luego te la quitaré... Yulia
estaba acercándose a Lena con aquella chispa en los ojos que la
pelirroja conocía bien, te traeré el desayuno... dijo mientras se
levantaba y dirigía una mirada seductora a su chica, se paró en el
marco de la puerta y giró para dirigirle otra mirada, más tarde
solucionaremos eso que está en tus ojos... y salió... Yulia sabía que
Lena estaba jugando, era hermoso, vivían juntas y siempre jugaban a
seducirse, siempre el deseo de tenerse era como el de la primera vez,
siempre renovado, parecía como si llevaran mucho tiempo sin hacer el
amor, aunque justo la noche anterior o quizá algunas horas eran la
distancia entre aquel deseo y el nuevo... Yulia vio al techo de aquella
habitación y sonrió, Ok, jugaremos... se dijo mientras volvía a
sonreír...


Para el apetito de mi amor, empezó Lena mientras acercaba la bandeja a
la cama, ...jugo de naranja, pan tostado; en el punto favorito,
mantequilla y mermelada, cereal y huevos con tocino... terminó la
pelirroja. Tú quieres que suba de peso... dijo en medio de una sonrisa
Yulia al momento de tomar con su mano el vaso conteniendo el jugo...
eso es imposible alfiler, respondió Lena al acercar un trozo del pan a
la boca de su amor... el desayuno fue lento, Lena apenas dejaba a Yulia
tomar el vaso, ella dio de comer cada uno de los manjares en la boca,
servida mi amor... dijo mientras levantaba la bandeja... ahora vuelvo,
veremos lo que sigue...



Creo qué es hora del baño... dijo Lena al volver a la habitación,
así que prepárate... dijo al dirigir su mano para sacarla de la cama,
la tina estaba llena, había algunas flores en aquel diminuto baño, Lena
había iluminado el sitio con algunas velas, había agregado al agua
tibia sales aromáticas, empezó a quitar los pijamas a Yulia, lo hizo
despacio y con cada prenda menos imprimía un beso más en aquella piel,
sus bronceados hombros, su suave cuello, sus delicados labios... Yulia
quiso hacer lo propio con las ropas de la pelirroja, umm, umm, le dijo
a modo de negación, espera... Lena quitó una a una sus prendas, dejando
que Yulia observara el espectáculo privado, vamos a la tina, dijo la
chica de los ojos verdigrís mientras tomaba la delgada mano de su
amada, ella se sentó y sentó a Yulia en el medio de sus piernas, Yulia
sentía aquel cuerpo desnudo detrás de ella, sentía sus senos, Lena
deslizaba suavemente la esponja por el cuerpo de Yulia, quien tenía
echada la cabeza hacia atrás para poder besar aquellos labios que
quemaban su alma, el agua tibia en sus cuerpos era una delicia, en
medio de aquella espuma, la pelirroja deslizaba sus manos por la
fisonomía de la chica ojiazul, cuando Yulia intentó darse la vuelta
para iniciar aquel maravilloso juego que ambas disfrutaban, Lena se lo
impidió suavemente y dijo a su oído; es hora de salir de aquí, el baño
terminó... Oh, por Dios, esa chica estaba llevándola a los límites de
su resistencia, Yulia estaba excitadísima y Lena parecía dispuesta a
seguir con aquel juego de volverla loca... está bien, dijo casi sin
querer decirlo, vamos, salieron de la tina, Lena se encargó de secar
aquel cuerpo bronceado, incluso, secó parte de las gotas con sus
labios, pero aún no era el momento, Lena tenía preparado algo especial
para Yulia, así que era mejor probar su deseo para anticipar lo que
vendría...



Tengo un pequeño regalo para ti... dijo Lena mientras sacaba un
paquete mediano de uno de los cajones de la ropa.. qué tienes allí?...
dijo Yulia queriendo alcanzar el paquete... acércate... dijo la
pelirroja, Yulia avanzó hasta ella, Lena pasó su brazo por la cintura
de Yulia y con la mano acarició sus cabellos, te amo y aunque quisiera
darte más de lo que tengo no puedo, pero te doy todo lo que soy... dijo
tan cerca de los labios de la pelinegra que no pudo resistir y los
besó, Yulia estaba emocionada, ella sabía tan ciertas aquellas
palabras, Lena le daba todo, no había nada más grande que eso... se
separaron y Yulia abrió el paquete...



Es la blusa que me gustó el otro día, dijo Yulia en medio de un
gesto de admiración, hacía un par de semanas mientras estaban comprando
algunas cosas para el apartamento, en el centro comercial Yulia había
perdido algunos minutos observando aquella blusa en el aparador, Lena
se había quedado rezagada junto con Larissa al charlar con una vecina
que Yulia particularmente no soportaba, Lena de lejos observó a Yulia
consultar sus bolsillos, luego la cartera y finalmente dirigir una
mirada de despedida a la prenda, ese día Yulia gastó el dinero que le
quedaba en un libro que necesitaba la pelirroja para la universidad...
Si, contestó Lena, aquella que no te compraste por comprar mis libros,
eran importantes... los necesitabas, contestó la pelinegra, tú dejas
tus cosas de lado por las mías, así que decidí que iba a darte algo que
habías querido, aunque fuera algo pequeño... pero cómo hiciste?... tú
no tienes dinero... bueno, en parte guardé el dinero qué mágicamente
aparece en mi cartera cada vez que recibes tu paga... Yulia bajó la
cabeza, sabía que si ofrecía ese dinero a Lena ésta lo rechazaría, así
que había optado por introducir unos cuantos billetes a la cartera de
la pelirroja, por si cualquier cosa se ofrecía... no era mucho, pero
podía servirle de algo... Ya no lo hagas más... dijo Lena, el dinero te
sirve más a tí... y el resto, dijo continuando la explicación, el resto
es un secreto... rió, Yulia hizo un gesto de incomodidad, no me vas a
decir?... claro que te diré, siempre la verdad, recuerdas?... la verdad
es que tengo la suerte de que algunos de mis compañeros sean unos
perezosos, hice algunos de los trabajos de la universidad por ellos y
pues me gané el dinero... Yulia abrazó a Lena, gracias... susurró a su
oído, es lo más hermoso que alguien ha hecho por mí... espera, dijo la
pelirroja, aún faltan cosas para el día de hoy... dio un beso a
aquellos rojos labios y empezó a poner las ropas al delgado cuerpo
bronceado de su amada...


Los padres de Yulia llegaron a eso de las once, Lena y Larissa se
encargaban de hacer para ese almuerzo la comida favorita de Yulia,
palmeni y varenniki, aquellas bolas hechas de harina fina rellenas de
carne y otras de fresas... deliciosas, decía Yulia cada vez que hablaba
de aquellos platillos... te debo decir que siento un poco de envidia,
dijo Larissa mientras aderezaba las verduras para acompañar los
manjares, por qué? Interrogó la pelirroja, tú sabes que yo amo a Yulia
más que a nada, es mi hija, pero jamás logré poner la sonrisa que tú
has podido en su cara, creo que ahora que está contigo hasta más bonita
se ve... Lena sonrió, usted cree?... claro, jamás y es de verdad, jamás
había visto a mi diablillo tan feliz...



Oleg y Yulia salieron, iba en el auto del padre a hacer unas
compras... él en realidad había dispuesto hacer un regalo a su hija,
pero decidió que era mejor preguntarle que quería o qué necesitaba, él
sabía que el dinero era el mejor regalo... Yulia, empezó a decir el
padre dentro del auto, te saqué de casa para que seas tú quien me diga
que quiere de regalo de cumpleaños... nada papá, tengo todo lo que he
deseado en la vida, mis padres me aman, mi chica me ama, mis padres
aman a mi chica... ya déjate de conjugaciones, que eso es lo que te
mereces, has sido una buena hija, un poco loquita, pero una buena
chica...interrumpió Oleg, quiero regalarte algo, algo que necesites o
desees, si pudiera darte más lo haría, así que no me dejes aquí con mis
buenas intenciones... Yulia abrazó a su padre y le dijo, creo que sé lo
que quiero, vamos, te llevaré...



A la una del día, Oleg y Yulia volvieron al pequeño apartamento,
aún no bajaron aquel regalo que había comprado el padre, ya llegamos!!,
anunció alegremente Yulia en la puerta, ¡¡Felicidades!! Fue el grito
que escuchó en aquella pequeña salita-comedor-cocina... allí estaban
Lena, Larissa, sus vecinos Víctor, Tatiana y su pequeño hijo Vladimir,
la joven pareja que hoy los acompañaba tenían cerca de una semana de
haberse mudado, ellos no juzgaban a las chicas, ellos también estaban
enamorados y comprendían perfectamente el amor de las dos... todos
abrazaron a Yulia deseándole felicidades, muchos años más de vida, en
fin, todo aquello que se acostumbra en esas ocasiones... Lena susurró
al oído amado, felicidades y gracias... gracias por qué? Porque sólo
por haber nacido me has hecho la mujer más feliz del mundo... dio un
beso a aquel amado rostro y todos se sentaron a la mesa...


Nadya dijo que no podría venir, dijo Lena antes de empezar, por Dios,
no podré comer... dijo Yulia con sarcasmo, es que tenía que estudiar...
dijo la pelirroja a modo de explicación... seguro, dijo la morena, no
pudo... pero inventar una excusa mejor... moriré de pena... volvió a
decir... ya Yulia, mejor olvidémoslo, quizá fue mejor que no viniera...
que perspicaz... volvió a decir la pelinegra... vaya, dijo Lena en
medio de una sonrisa, ahora la de las palabras rebuscadas eres tú...
todos rieron.



Luego de algunas bebidas y los platos, todos estaban acomodados en
la salita, Yulia y Lena en el sofá pequeño, en el que cabían
perfectamente las dos, los padres de aquella en el sofá grande, Larissa
sostenía al pequeño Vladimir, no es lindo, decía a sus padres quienes
se encontraban acomodados en dos sillas traídas de la mesa... Yulia
empezó a hablar... quiero darle las gracias a todos, porque la
felicidad que siento este día es completa, sé que todos ustedes tienen
genuinos sentimientos hacia mí, los amo...

Larissa se sorprendió con las palabras de su pequeña, Yulia jamás había
sido la clase de persona que dejaba ver sus emociones, esa era una
faceta nueva, seguramente el estar con Lena le había hecho una chica
más sensible, más dulce...


Vamos por el regalo, dijo Oleg, pues recordó que aún no había bajado
aquello del auto. Mira Lena, dijo en medio de una gran sonrisa, Yulia y
Oleg sostenían en sus manos un pequeño frigorífico, de esos que se usan
en los bares, quizá de dos pies, pero era algo, Yulia le había visto en
aquella tienda de artículos de segunda mano, ahora si Lena, ahora si
podremos comprar helado...rió nuevamente, Lena se sonrojó y luego rió,
las chicas habían hablado hacía algunos días de poder hacer algunas
travesuras en la cama, Yulia había hablado de llevar helado y
divertirse con aquello frío, sin embargo Yulia, había hablado de
aquella imagen que le había venido en Konakovo, aquella enfermera
pelirroja con una minúscula falda blanca, en su fantasía producida por
la fiebre había visto a Lena, las dos rieron en aquella ocasión, ahora,
la fantasía de Lena ya podría tener lugar.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 06:51

Víctor y Tatiana admiraban el devoto amor de aquellas chicas que eran
vistas con recelo en el edificio, ellos claro que se sorprendieron al
saber la relación de aquellas dos, pero, cómo juzgarlas, eran
magníficas, fueron las primeras, no las únicas en ofrecer su ayuda
cuando se mudaron, incluso compartieron con ellos su modesta cena
cuando no pudieron hacer funcionar la estufa de gas... y el pequeño
Vladimir estaba completamente loquito por Yulia, cada vez que la veía
se retorcía en los brazos de su madre para salir de ellos y abrazar a
aquella chica que lo alzaba y le hacía reír, Lena sentía dentro de ella
una emoción singular, era lindo ver a Yulia con aquel chico, tan
parecido a ella, con cabellos oscuros y ojos azules, Lena aún no se
daba cuenta, pero la idea de ser tres andaba dando vueltas por su
cabeza.



A media tarde todos se retiraron, era innecesario decir el motivo,
ellos sabían que era hora de que las chicas estuvieran solas, así que
luego de los besos de despedida aquel corazón llamado Lena y Yulia se
quedó en el apartamento... Bueno, empezó la pelirroja, ahora saldremos,
¿a dónde?, preguntó la morena, no tengo mucho dinero... yo tengo, dijo
Lena, cobré caro por hacer las tareas... y rió...



Esa tarde fueron al cine, Yulia eligió la película, aquella de
misterio que había visto en las carteleras, Lena saltó a cada momento
intenso del filme, Yulia se divertía y disfrutaba cuando la pelirroja
se abrazaba a ella, esa era la parte favorita de la morena al ver
películas de terror o misterio, al salir del lugar fueron a aquel
alejado parque, caminaron tomadas de la mano y se dirigieron al banco
más solitario, Lena se sentó y atrajo a la chica de cabello revuelto a
sus piernas, sin demasiadas palabras el amor estaba allí, sus besos lo
decían todo, este es un sueño hecho realidad, dijo Lena, encontré el
amor, lo encontré en ti, me siento afortunada, cuánta gente pasa por la
vida buscando y buscando, se equivocan y sufren por no encontrar el
amor... yo te tengo a ti, no debo buscar más... Yulia conmovida
contestó... el amor eres tú, le dio un beso, yo te encontré a ti,
recuerdas, estabas en el camino... eras mi destino... ahora eres mi
realidad... te amo preciosa...


Caminaron hasta el estacionamiento y se condujeron a casa, Lena recostó
su cabeza en aquel delgado hombro y cerró sus ojos, no cabía la
felicidad en su corazón iba al lado de aquella chica que la amaba
tanto, de aquella chica que ella amaba tanto.



Gracias por este día maravilloso dijo Yulia al besar a Lena dentro
del apartamento... crees que ye terminó? Dijo sonriendo coquetamente la
pelirroja, aún falta lo mejor... Yulia había guardado su deseo todo el
día, incluso por unos momentos parecía que su cuerpo no reclamaba tan
intensamente a su pelirroja, pero con esa sonrisa y esas palabras el
deseo volvió a asaltarla... ve a la habitación, ahora llego dijo
pasando su mano por el mentón de Yulia... en medio de un suspiro y sin
decir palabra la chica de ojos azules obedeció, fue a la habitación y
se sentó en el lecho, no sabía que esperar, Lena la estaba poniendo
nerviosa, parecía que jamás había estado con ella... Yulia escuchó la
puerta abrirse, bueno, escuchó la voz de la pelirroja, ahora llegó la
hora del tratamiento... la pelinegra no podía creer lo que veía,
seguramente estaba alucinando, allí estaba su adorada pelirroja con una
minúscula falda blanca, con una camisa blanca anudada justo debajo de
sus senos y con aquel gorrito del mismo color, era su enfermera, Lena
tomó la iniciativa y recostó a Yulia en la cama... la morena quería
despojar a su pelirroja de su atuendo, llevaba todo el día deseándola
desesperadamente, Lena aún no se lo permitió, espera le dijo, tienes
que obedecer lo que te ordeno, el tratamiento sólo funciona si te
portas bien... la pelirroja descubrió poco a poco el cuerpo de su
chica, en medio de besos y caricias una a una sus prendas fueron
retiradas, en un descuido de Lena, Yulia coló sus manos en la blusa...
estás haciendo trampa... dijo la pelirroja con un pequeño jadeo en el
oído de la pelinegra... Yulia prosiguió, en pocos segundos estaban de
igual a igual, la desnudez era completa, deliciosa, sus pieles se
conocían perfectamente y se añoraban, cada encuentro era diferente y
deseado, jamás aquella pelinegra había sentido algo igual, con ninguna
de las chicas con las que salió, su pelirroja era única, especial, Lena
llevó a Yulia por el camino del éxtasis, la amó como no lo había hecho
antes, Yulia tembló en los brazos de Lena mientras era amada, sintió a
la pelirroja por todo su cuerpo, esa chica de ojos verdigris la conocía
de punta a punta y sabía cómo llevarla a ese sitio en el cual su
corazón parecía dejar de latir para luego volver a sentir la vida en
los labios de su amada, Yulia la amó también, desenfrenadamente, había
sido llevada todo el día a los límites de su resistencia, esa noche era
una noche especial, los regalos recibidos habían sido los mejores,
justo ahora estaba disfrutando del mejor regalo de su vida, su amada
chica de cabellos rojos.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 06:53

NADYA



Qué tal de cumpleaños... pregunto irónicamente Nadya, muy bien, dijo
sinceramente la pelirroja, te perdiste de una buena comida... por Dios
Lena, cuándo vas a reconocer que estás en un error, esa chica no te
quiere, es una oportunista... Nadya por favor, interrumpió, eres mi
amiga, pero no voy a permitirte que te expreses así de Yulia, lo
siento, contestó, pero puedo probarte que ella no es como tú crees,
justo antes de conocerte ella había estado saliendo con una compañera
de la Academia, una chica llamada... Katia, dijo la pelirroja, lo sé,
justamente por eso se fue a Konakovo... además, continuó la amiga,
salió con tres o cuatro chicas más de la academia, un de ellas estudia
violín, la otra chelo, ha salido como con seis chicas... insistía
Nadya, si, dijo nuevamente Lena, ha salido con Ivana, Katia, Anastasia,
Anya, Catalina, Liaya... Nadya no quitaba aquella cara de asombro, Lena
debía estar hipnotizada para ignorar eso, cómo podía soportar aquel
desfile de mujeres... ah, se me olvidaba, también salió con Martina,
allá en Konakovo... no te importa, preguntó asombrada la amiga, no,
todo eso es pasado y allí se quedó, Yulia y yo sólo tenemos presente y
futuro, además, a algunas ya les conocí y son chicas estupendas, cómo
que les has conocido?... si, en Konakovo conocí a martina, fuimos a
pescar... qué descaro de chica, llevarlas a las dos... no, interrumpió
la pelirroja, Yulia me llevó a mí, Martina está con Svetlana y ellas
dos nos llevaron comida a casa, Yulia no es mala por haber salido con
varias chicas, en realidad no me siento mal por ello, quizá salió con
muchas, pero se quedó conmigo Nadya, eso es lo más importante...



Se dirigieron al salón y recibieron sus clases, cuando llegaron a
un receso, las amigas fueron a la cafetería para beber algunos
refrescos... Nadya recibió una llamada telefónica... casi muere del
susto al escuchar la voz al otro lado del teléfono, era la madre de la
pelirroja, si... dijo con la voz quebrada... Nadya quiero que me ayudes
en algo... claro, respondió, en qué... está Lena contigo... si, fue el
monosílabo que salió de sus labios... te espero por la tarde para
hablarte de lo que necesito y colgó...



Qué querrá la mamá de Lena, era la pregunta en la cabeza de Nadya,
estuvo distante el resto del día, Lena apenas lo notó, estaba tan
ocupada tomando apuntes que no se percató del cambio de actitud de su
amiga.



Inessa estaba esperando a la chica, aún con temor llegó a la cita a
aquella casa, pasa dijo, indicando que entrara a aquella habitación que
contenía la biblioteca... aún no te perdono que mintieras, pero creo
que si me ayudas reivindicarás esa amistad que decías tener con mi
hija... aquella mujer la intimidaba, y claro que deseaba hacer algo...
quiero que me ayudes a separar a esas dos... Nadya escuchó la idea de
la madre de Lena, si su hija era testigo de algún engaño por parte de
la pelinegra ella se decepcionaría y entonces volvería a su hogar,
sumisa... planearon cómo propiciar una situación incómoda, el plan no
les fallaría, esa relación no podría durar más...



Los días pasaron, Yulia y Lena seguían viviendo su idílico romance,
no necesitaban más, ellas dos eran más de suficiente, las noches en que
Yulia no trabajaba en el hotel, ésta ayudaba a su pelirroja con las
tareas, se hicieron habituales en un café internet cercano a su pequeño
apartamento, Yulia era mejor mecanógrafa que la pelirroja, así que
mientras Lena dictaba Yulia copiaba, Lena presentaba siempre sus
trabajos perfectos, gracias a la ayuda de su amada morena... claro, que
había que hacer economías para poder disfrutar de esos servicios, pero
la carrera de su amada chica bien valía la pena...



En esos días, Lena por fin obtuvo un pequeño trabajo, en la
universidad ofrecieron un pequeño sueldo para una asistente de
biblioteca, en realidad era más una limosna que un sueldo, pero ningún
dinero vendría mal, además, le quitaba solamente la hora del receso, no
era un problema... una de las vecinas del apartamento también ofreció
algo, sus chicos, los gemelos que se encontraban cursando el séptimo
grado necesitaban ayuda en un par de materias, sabiendo que Lena era
una chica inteligente y que necesitaba un ingreso le ofreció unos
cuantos rublos por la tutoría de las materias y otros más por ser la
niñera de los chicos un par de horas dos días a la semana, mientras
ella trabajaba... poco a poco la economía de aquella pareja iba
mejorando y Lena se sentía más a gusto con ella misma por poder
colaborar con los gastos...



Nadya sentía remordimientos por lo que iba a hacer, ciertamente la
chica ojiazul no era de su agrado, pero iba a tenderle una trampa,
aunque su amiga Lena era más importante, había que sacarla de su error
a como diera lugar, Nadya investigó lo que la madre de la pelirroja
había pedido, era cuestión de hacer lo planeado, ese sábado, Nadya fue
hasta la casa de Katia, te traigo un mensaje de Yulia, dice que te
espera hoy a las cuatro en el café que está cerca de la universidad,
Katia no entendía nada, recién ayer había visto a la pelinegra y no le
había dicho nada, incluso, si quería hablarle pudo haberlo hecho por
teléfono... además por qué enviarle un mensaje con una extraña?...
debía ser algo serio... está bien, dile que iré... Ese día era el
perfecto, pues Lena había contado a su amiga que Yulia estaría fuera
esa tarde, pues en el hotel iban a comprar un nuevo piano y pues siendo
ella la interprete era lógico que fuera ella quien lo eligiera... Nadya
llamó al hotel, pidió que le dieran un mensaje a Yulia Volkova...
claro, contestaron, se lo harían llegar... dígale que Lena le estará
esperando a las cuatro en el café que está cerca de la Universidad...
con mucho gusto... fue la respuesta de la telefonista que hizo llegar
el mensaje a la pelinegra...Nadya llegó al apartamento de Lena... justo
después del saludo le dijo... cómo puedes vivir en este lugar... hasta
da miedo venir aquí... por Dios Lena, no te das cuenta de que Yulia....
para Nadya, le dijo no quiero echarte de casa, pero si sigues hablando
así tendré que hacerlo... olvídalo, vengo para invitarte a tomar un
café... no se, empezó Lena... qué, no te da permiso Yulia?... dijo con
sarcasmo... no es eso, solamente que quisiera estar aquí cuando vuelva,
pero... vamos, le dejaré una nota...



El trabajo estaba hecho, Lena sorprendería a Yulia con Katia,
Larissa estaría en el estacionamiento tan sólo para observar cuando su
hija saliera llorando y comprobar que aquella jugarreta había dado
resultado, estaba dispuesta a recuperar a su hija a toda costa, aún con
el dolor de ésta...



Yulia llegó puntual al café, tomó su lugar en aquella mesa que
invariablemente ocupaba con su pelirroja, era extraño, para qué le
había citado allí?... quizá no era nada, una salida juntas, seguramente
era eso... a los pocos minutos Katia apareció por la puerta, saludó a
Yulia con un gesto de mano y caminó hacia ella, Yulia correspondió al
saludo, qué coincidencia, Katia por allí, no había que temer, Lena
sabía que habían salido juntas y sabía que Yulia jamás haría algo que
la lastimara... Hola... dijo Katia tomando el lugar frente a Yulia...
Hola Katia, hace tanto tiempo... dijo con una sonrisa... si, recién
ayer, contestó la chica... sonriendo también... qué haces aquí?,
preguntó la pelinegra... eso te pregunto yo, para qué me llamaste?...
aquí debe haber un error, yo no te llamé... pues una chica que no
conozco llegó a casa esta mañana y me dijo que querías verme aquí en el
café a las cuatro... Yulia enseguida presintió que había una trampa en
todo ese engaño, no era una broma, algo sucio estaba detrás de todo
aquello... lo siento Katia, no te mandé llamar, yo recibí una llamada
del hotel diciéndome que Lena quería verme aquí a las cuatro de la
tarde... estoy tan desconcertada como tú... justo en ese momento Nadya
y Lena asomaron por la puerta... Nadya traía distraída a Lena, esperaba
poder llevarla lo más cerca de la mesa para que no hubiera oportunidad
de que no viera a aquellas dos...



La madre de Lena había visto a su hija a la amiga estacionar y
bajar del auto... su pelirroja estaba hermosa, estaba radiante... pero
no había excusa, tenía que volver a casa a la buena o a la mala...



Estaban a pocos pasos de la mesa, Yulia y Katia no se percataron
del ingreso de las chicas, estaban tratando de explicarse los sucesos
que las habían llevado hasta ese lugar... Nadya fingió sorprenderse al
ver a Yulia y compañía... Lena, mira... dijo hipócritamente... Lena vio
como su chica hablaba con interés a aquella que había sido su pareja
justo antes de ella... su corazón martilló en sus sienes, vámonos dijo
Nadya, el daño ya estaba hecho... no, dijo la pelirroja, espera... se
encaminó hasta la mesa y saludó... hola Yulia... hola Katia...
Hola amor, fue la respuesta de Yulia al levantarse y besar los labios
de su chica... ella es la chica Yulia, dijo Katia al señalar a aquella
que salía por la puerta... Nadya?... pues no sé cómo se cuál es su
nombre pero es ella... Lena aún seguía sin entender pero no perdió la
cordura... lo siento, dijo Katia, me marcho, adiós Lena, adiós Katia,
contestó la pelirroja por educación... qué pasó Yulia? Puedes
explicarme esto? Interrogó con la voz un poco quebrada... recibí un
mensaje que indicaba que tenía que verte aquí a las cuatro... Katia
recibió el mismo mensaje, sólo que era yo quien la citaba... cómo?, la
citaste aquí?... no, Nadya fue quien llevó ese falso mensaje... nos han
tendido una trampa... Nadya te trajo a propósito para que me vieras con
Katia... hasta en ese momento la pelirroja comprendió aquella
jugarreta, su amiga, Nadya le había traicionado, había mentido para
lastimarla... debo decirte que por un momento dudé.. confesó bajando la
verdigrís mirada, cuando te vi sentada con Katia en nuestra mesa sentí
unos celos enormes... no tienes por qué... dijo la pelinegra tomando
las manos de su chica, jamás haría nada que te lastimara, jamás podría
estar con alguien que no seas tú...



Lo sé, y lamento mucho haberme sentido celosa... Lena estaba
sonrojada, se sentía muy mal por haber dudado aunque fuera unos
instantes del amor de aquella morena, por haber dudado de su
fidelidad... Yulia observó en el rostro de su amada chica la
preocupación y la vergüenza... no te apures Lena, no ha pasado nada...
es que me siento mal por haber dudado, pues quizá crees que dudaste,
pero en el fondo confiabas, si no hubieras salido de aquí sin hablarme,
Nadya me dijo que nos fuéramos, yo le dije que esperara... esa era su
intención... ya no hablemos de ella, dijo Yulia mientras tomaba las
manos de su pelirroja por encima de la mesa... te amo, esta estúpida
jugarreta no puede lastimarnos...



Innesa vio salir a Nadya del café, qué pasó? Fue la interrogante,
todo se descubrió, lo siento, pero jamás volveré a hacer algo así,
adiós... Innesa se sintió enormemente frustrada, su plan había fallado,
pero quizá más adelante podría hacer algo para lograr su objetivo.



En efecto, aquella trampa no había hecho mella, al contrario, aquel
amor se vio fortalecido, las chicas podían resumir su amor en tres
palabras, confianza, respeto y deseo... esos tres ingredientes eran los
que componían aquella relación...



El padre de Lena venía observando a su chica de cuando en cuando,
esperaba oculto en el estacionamiento de la universidad para poder
contemplarla, él no podía estar sin aquel trozo de su corazón... le
veía descender del auto verde, radiante, siempre sonriente, llena de
alegría y llena de vida... algunas veces el padre pasaba tardes enteras
en la habitación de su hija, había ordenado que no movieran nada de su
sitio, cuando su pequeña volviera todo debía estar como ella lo había
dejado, solamente que su ausencia se había hecho muy larga, hacía ya
cinco meses de la partida de su pequeña, hacía cinco meses que Lena
había tomado aquellas pocas pertenencias y se había marchado en busca
de su amor... él había pensado que eso pronto terminaría, que aquel
capricho ya fuera de una o de la otra terminaría y entonces su pequeña
volvería... recordaba vívidamente cómo aquella pequeña morena había
clavado su mirada en sus ojos cuando él había ofrecido aquel dinero...
ahora, luego de todo este tiempo estaba convencido de que aquella chica
amaba a su hija y que era correspondida, pues Lena había hablado con
firmeza cuando había tratado de convencerla de volver...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 08:00

DEDICADO AL AMOR



El fin del ciclo estaba próximo, Lena iba a tener el honor de dirigir
las palabras al claustro de maestros en el acto en el cual recibirían
su título de Candidatos en Ciencias los compañeros que le adelantaban
dos años, pero las excelentes notas obtenidas por la pelirroja le
habían hecho acreedora a tan alto honor, ella misma recibiría en ese
acto un reconocimiento, su promedio era casi perfecto, aunque las
últimas notas, las recibidas los últimos seis meses si lo eran, Lena
era el ejemplo de perfección académica...


Me gustaría mucho que mis padres estuvieran en el acto... había dicho
Lena a Yulia, aunque enseguida cambió el tema para no hablar de sucesos
desagradables, pues bien sabía que eso era imposible, sus padres no iba
a asistir si asistía Yulia y pues, la pelirroja no iba a decir a su
amada que no llegara, ese día le iba a sorprender con algo...



Buenas, dijo la voz al teléfono, con el señor Katin...diga...
respondió aquel hombre, cuando su secretaria dijo que una chica llamada
Yulia quería hablar con él se sorprendió mucho, quizá era ella quien
ahora quería negociar, quizá el día había llegado... señor Katin, Lena
va a recibir un reconocimiento importante en la universidad el próximo
lunes, ella de verdad desea que ustedes estén allí... por qué me lo
dices? Fue la sorprendida respuesta y pregunta de aquel hombre, no
comprendía las intenciones de aquella chica, por qué llamaba para
decirle eso? Ya le dije, Lena desea verles allí, ella no sabe que le
estoy llamando, pero usted puede hacer lo que desee, quiero verla feliz
y verlos a ustedes la haría bastante feliz... Yulia colgó, su corazón
estaba palpitando fuertemente en aquella cabina telefónica cercana a la
Academia, incluso había llegado a pensar en decir que ella no iría con
tal de que ellos si fueran, pero en un último minuto se arrepintió,
pues Lena jamás le perdonaría faltar, así que sencillamente le comentó
al padre el deseo de su hija, allá él si dejaba que su orgullo se
interpusiera entre ellos.



La mañana de ese primer lunes de julio, Lena vistió la toga que le
otorgaban a la persona que pronunciaba el discurso especial, Yulia
estaba en medio de la concurrencia, ambas habían vestido sobria y
elegantemente, las dos vistieron ropas oscuras y caminaron orgullosas
por en medio de todos, sus manos iban tomadas y sus miradas se
encontraban a cada paso.



“Los logros, empezó diciendo la pelirroja a aquel público, no son
algo que se obtiene por un golpe de suerte, están formados por
eslabones que labramos a lo largo de un tiempo, a algunos nos puede
tomar más que a otros, pero si mantenemos la entereza y el tesón
podemos alcanzar cualquier cosa que nos propongamos, hoy un grupo de
gente que ha sabido de esto culmina una etapa importante, alcanzan un
logro... amigos, ellos son un ejemplo de lo que la confianza en sí
mismos y la constancia dan frutos”... Lena habló a aquella gente y
arrancó las lágrimas de más de uno, los padres observaban a sus hijos
recibir sus diplomas y se emocionaban recordando las palabras de
aquella bella chica de ojos verdigrís, cuando llegó el momento del
reconocimiento especial, el Doctor Dimitrovich empezó el breve
discurso... “La alumna que reconocemos hoy es una que hace enorgullecer
a esta cuatricentenaria universidad, ella hace lucir el emblema de este
recinto como muy pocos lo han hecho... este año el premio a la
excelencia académica de esta universidad no será otorgado a un
graduado, esta chica estoy seguro lo recibirá por un par de años más,
los que le faltan para completar sus estudios... Elena Katina... la
concurrencia aplaudía a la pelirroja mientras recibía aquella cajita
con una medalla dentro, su pelo brilló aún más con aquellos rayos de
sol veraniego que caían sobre ella, miró emocionada hacia el público y
encontró aquellos ojos azules que desde hacía ocho meses eran todo en
su vida... Yulia aplaudía emocionada realmente, admiraba profundamente
todas las cualidades de su amada, su constancia y su empeño...un par de
lágrimas corrieron por sus mejillas al escuchar las palabras de
agradecimiento que salieron de aquellos labios rojos que tanto amaba
besar...sólo hay una persona a quien quisiera agradecer, sé que este
logro es mío, pero jamás lo hubiera logrado sin la inspiración de la
persona más luchadora y persistente que conozco, a la persona que amo y
respeto... a ti, querida Yulia... a ti...mi amor...se hizo un breve
silencio incómodo entre la gente, pero casi instantáneamente empezaron
a aplaudir, Lena bajó del estrado con su vista clavada en los ojos de
su amada morena... algunos murmuraron, no importó, algunos sonrieron,
tampoco importó, otros se sintieron muy bien, algunas parejas tomaros
sus manos cuando Lena se sentó junto a Yulia y besó sus labios
delicadamente y luego dirigió su mirada al estrado para seguir
observando los actos tomada de su mano.



A lo lejos todos estos hechos fueron observados por Sergey, quien
al final había decidido asistir al acto aquel, aunque no llegó a hablar
con su hija, fue espectador, como todos, de aquel amor que se
profesaban, se retiró calladamente, una idea iba rondando su cabeza, su
hija era su hija por encima de todo, en realidad el hecho de estar con
otra chica no la hacía una mala persona, incluso, la otra chica era
perfecta, él había comprobado eso... quizá debía cambiar sus opiniones,
más bien sus prejuicios, pues lo único que se interponía entre él y su
amada hija era solamente eso... prejuicios.



Te amo, dijo Yulia al oído de Lena mientras conducían hacia aquel
restaurante donde celebrarían lo del reconocimiento, los padres de
Yulia venían detrás, ellos también habían presenciado aquello,
admiraron aquel valor de la chica pelirroja para poder decir ante todos
que amaba a Yulia... observaron como los rizos pelirrojos se acomodaban
en el hombro de su pequeña, vieron como su diablillo inclinaba también
un poco su cabeza para sentir a su chica.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 08:01

VERANO



Yulia... cuántos días tendrás de vacaciones?... esta semana no tengo
que ir al hotel, en el colegio regreso hasta mediados de agosto, pero
la próxima semana tendré que estar en el hotel, así que se podría decir
que sólo esta semana... entonces tenemos una semana de vacaciones...
dijo Lena con una mirada maliciosa... si, dijo Yulia correspondiendo a
esa mirada con otra igual... qué estás pensando... no salir de casa una
semana?... quizá...quizá... respondió Lena mientras se acercaba tomando
la cintura de su morena y empezando a besar sus labios... mmm...mmm...
estaremos toda la semana sin ropa?... volvió a preguntar Yulia en medio
del beso... quizá... quizá... volvió a decir la pelirroja... haremos el
amor a todas horas en esa semana? Dijo Yulia mientras enredaba sus
delgados dedos en la cabellera roja de su niña... siii, siii, dijo Lena
mientras recibía el profundo beso de Yulia quien ya empezaba a deslizar
una de sus manos por la blusa de Lena y mientras la desabotonaba
empezaba a acariciar aquellos senos que la volvían loca, ambas se
condujeron sin soltarse hasta la habitación, no hacía falta ver el
camino, sus cuerpos conocían muy bien los pocos rincones de aquel
apartamentito que desde que ellas dos estaban allí era una sucursal del
mismo cielo o al menos así lo creía aquel par...eres mía? Preguntó
Yulia mientras retiraba completamente la blusa de aquel blanco y
hermoso cuerpo... totalmente tuya... respondió en un gemido la
pelirroja, Yulia era un rayo al desnudarla, Lena siempre se sorprendía
de la pasión de su amada, Yulia era fuego, siempre... algunas veces era
un fuego que quemaba lentamente, otras fuego que consumía vorazmente,
fuego al fin y ella siempre deseaba quemarse en aquel calor... Yulia
tenía aquel cuerpo desnudo en la cama, lo recorría con suavidad y no
dejaba sitio sin besar, Lena tomó a Yulia por el rostro, la atrajo
hacia sí y besó su boca... mientras la humedad de los besos quitaban el
aliento a Yulia la pelirroja abrió la camisa que cubría aquel hermoso
cuerpo moreno, los botones esta vez no soportaron el deseo de la chica,
saltaron de su sitio y rodaron por allí, quizá alguno quedó donde
aquella prenda fue lanzada... Lena giró para colocarse encima de Yulia,
el deseo de las dos era incontrolable, la pelirroja, quien ahora
maniobraba a la perfección con los botones de los vaqueros de Yulia
deseaba tener la desnudez de su amada chica, por qué a veces parecía
que la misma piel era una barrera?... pensó, no lo sabía, pero ahora
cuando sólo quedaban las bragas blancas por retirar, ese breve momento
de distracción permitió que Yulia volviera a tomar el sitio que antes
había sido de ella... la pelinegra dirigió sus manos hacia el sur de
Lena, ésta sintió cómo Yulia se deslizaba dentro de ella, que bien la
conocía, aquellas manos eran expertas ubicando uno a uno los sitios que
conducían a Lena a aquel nuevo lenguaje compuesto de gemidos, Yulia
besaba el cuello de su chica... poco a poco llegaba hasta su oreja y
pronunciaba las frases que Lena sabía ciertas... te amo Lena, yo
también te amo... dijo la pelirroja terminando la última palabra con un
leve grito... se aferraba al cuerpo de la chica de ojos azules... si
ella iba a volar se la llevaría con ella...volaban juntas... Yulia
continuó la cadena de besos por el pecho de Lena, hizo trazos sobre
aquel cuerpo... Lena disfrutaba cada roce, ya fuera de sus manos, de
sus labios o de su lengua... Yulia percibió contra ella el agitado
ritmo de las caderas de Lena, se presionaban contra ella, sentirla así
le hacía perder la cabeza, Lena giró para retardar aquel placer... a
veces podía hacerlo y dejaba a su cuerpo esperando por más, pero ella
sabía muy bien que lo recibiría, así que después su cuerpo se lo
agradecía... estando sobre Yulia dibujó un camino de besos desde el
cuello hasta la cintura de la pelinegra... quien entrecerraba los ojos
mientras sentía a su amada pelirroja, Lena hizo girar el cuerpo de
Yulia quedando esta boca abajo... la pelirroja empezó besando aquella
delgada espalda, Yulia apenas podía contener los gemidos, la boca de la
pelirroja recorrió aquella geografía hasta memorizarla, la pelinegra
deseaba sentir a aquella chica, giró suavemente y Lena comprendió ese
lenguaje, Yulia sintió cómo Lena estaba en ella, podía sentir sus
labios, su lengua... sintió estremecer su cuerpo y dirigió sus manos a
los cabellos rojos de Lena que acariciaban su entrepierna... Lena...
Lena... pronunciaba Yulia entrecortadamente.... siiii, siiii, mi
amor... te amo... la pelinegra siempre pronunciaba el nombre de la
pelirroja en su momento de placer, Lena adoraba la manera que su nombre
salía de aquellos labios amados... Yulia sabía que era el momento de
corresponder, volvió a recorrer la ruta de su amada, ahora con su boca
y entre las caricias de sus manos y sus besos el deseo de Lena volvió
con más intensidad, el pecho de la pelirroja subía y bajaba al compás
de sus caderas... Yulia sabía muy bien como llevarla por aquel camino,
su corazón estaba por detenerse, eso parecía... allí estaba, cerrando
sus ojos mientras sus gemidos indicaban a Yulia que aquellas caricias
eran las correctas... así, así, siii, te amo Yulia, apenas pudo
pronunciar la pelirroja, su respiración rápida y los pequeños temblores
indicaban que había llegado al clímax, el placer que le proporcionaba
Yulia era tal que a veces fantaseaba con hacer el amor
permanentemente...


Abrazadas en la cama Lena volvió a la platica... qué dices si pasamos
esta semana en Konakovo, tú tienes descanso, yo también, es verano...
Yulia se sintió emocionada, claro, por qué no se me había ocurrido,
vamos a Konakovo, estaremos esta semana allá... lo que no sabían era
que tanto los padres de una como de la otra habían tenido el mismo
pensamiento, así que cuando Yulia llamó a sus padres para comunicarles
que iría a la cabaña ellos respondieron alegremente que ellos también
irían... Yulia empezó a reír... no quieres que vayamos? Preguntó la
madre al teléfono.... claro mamá, será una semana interesante...
continuó riendo, sabia que no iba a ser lo mismo, pero que importaba,
ellas dos se tenían todos los días, sería divertido estar otra vez con
sus padres, eso si, sólo por una semana... mis padres irán... dijo
Yulia a Lena... ella también empezó a reír... qué suerte! .. dijo, te
molesta, preguntó la pelinegra, no, será divertido, haremos el amor en
silencio... será difícil, pero divertido... volvieron a reír juntas...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 08:02

ES NUESTRA HIJA



Los padres de Lena llegaron a Konakovo a las diez de la mañana, sus
otros dos hijos les acompañaban, Ciryl y Sergey extrañaban tanto a su
hermana pequeña, en algunas ocasiones habían intentado interceder por
su hermana, pero se encontraron siempre con aquella muralla llamada
Inessa.


Oleg, Larissa y las chicas llegaron después del medio día, habían
comido algo en Klin, aquel pequeño café de la carretera les brindó un
buen plato a un precio cómodo, habían llevado víveres para pasarla bien
en la cabaña, no habría necesidad de salir... las chicas y Oleg bajaron
una a una las cosas llevadas en el auto, Larissa hizo un recorrido por
la orilla del río, hacía más de dos años que ella no llegaba a aquel
lugar, lo extrañaba tanto, dirigió su mirada hacia su familia y vio
cómo Oleg y Yulia reían mientras Lena sacudía sus vaqueros, había
pisado un hormiguero... luego los tres reían, al ver a su pequeña, a su
marido y a la chica de su hija recordó que Yulia había sido concebida
en aquel lugar... quizá esa era la razón por la que se sentía tan
apegada a aquel sitio, Yulia lo reconocía, allí había tenido principio
su existencia...



Esa noche se sentaron en la pequeña salita, me encanta este
lugar... dijo Yulia sinceramente, claro Yulia, dijo el padre...ya me he
dado cuenta que te gusta dijo mientras daba un pequeño puño en su brazo
y guiñaba su ojo... si, continuó Lena con la broma, has venido tantas
veces... Larissa estaba riendo, Oleg y Lena siempre se confabulaban
para hacer bromas a la pelinegra, les divertía escuchar explicaciones
precipitadas... ehhh, si, es que es muy bonito, si, dijo Lena sobre
todo la habitación de tus padres... Yulia cambió de color, Lena apenas
había terminado de decir aquello tomó el color de su cabello, Oleg y
Larissa rieron al ver a aquel par... no Yulia, dijo el padre, ahora no
podré dormir en mi cama nunca más... no... este yo nunca... empezó a
decir Lena, Larissa reía, nunca... no importa, dijo Larissa dejando de
reír, no tiene importancia... es que yo nunca... nunca hemos estado en
su cama... completó Yulia un poco seria... Oleg soltó una risa, pues
será el único sitio... Yulia empezó a reír con él, nunca te he contado
esto, empezó Oleg dirigiéndose a su esposa... pero cuando este par de
pilluelas estuvieron en la casa a Yulia le dio por bañarse con
calcetas...ay papá dijo Yulia empezando a reír, Oleg contó lo vivido
aquella mañana, Lena se sonrojó y comentó la vergüenza pasada en el
desayuno, el padre de Yulia reía con cada detalle contado, recordaba el
cabello revuelto de su chica, envuelta en una toalla y con las calcetas
mojadas puestas... recordaba su cara roja... llegó la hora de dormir,
cada par se retiró a su habitación, Lena sintió escalofríos al entrar a
aquel pequeño cuarto, aquella camita había sido testigo de su primera
vez, de la primera vez en que hicieron el amor con Yulia... se
acostaron muy juntas, ya estaban acostumbradas, era bueno porque esta
cama era un poco más chica, ellas casi ocupaban el espacio de una sola,
eran una sola... se besaron antes de decir buenas noches y así,
abrazadas las encontró el amanecer...



Los cuatro pasaron la mañana pescando, por qué comprar si podían
conseguir la comida, había dicho Oleg, Yulia le decía a Lena que
recordara las lecciones de la otra vez, la pelirroja rió, yo ya sabía
cómo pescar... dijo, pero me divertía mucho el que trataras de
enseñarme... tramposa... dijo Yulia mientras daba un beso en sus
labios... la suerte no estuvo de parte ni de Oleg ni de Yulia, ese día
el río parecía enamorado de Lena y Larissa, quienes fueron quienes
pescaron las mejores piezas, por no decir todas... bueno, al parecer
nosotras llevaremos el pan a la mesa... dijo Larissa en tono de burla,
no importa, dijo Yulia, igual nos quieren... todos empezaron a reír,
si, dijo Lena, mientras arrojaba un pescado a la pelinegra, igual te
quiero. Hubo una pequeña persecución, Yulia quería devolver el pescado
a Lena pero ésta se ocultó tras Larissa y Oleg, todos rieron y llegaron
a la cabaña, esas dos chiquillas estaban disfrutando de ser eso, dos
chiquillas...


Papá, me prestas el auto? Claro, van a salir? Si, queremos salir a
cenar, no les molesta? No , para nada, respondió Larissa, sabemos que
también quieren tiempo para ustedes dos, a solas, aunque el
restaurante... sólo iremos a cenar... anden, vayan que se diviertan y
buen provecho... tengo un cariño especial por este lugar, empezó
diciendo la pelirroja mientras colocaba, como de costumbre, su mano en
la pierna de Yulia, Konakovo eres tú... concluyó, no, Konakovo somos tú
y yo... contestó la pelinegra mientras acariciaba la mano que llevaba
en la pierna.



Llegaron al restaurante, Yulia abrió la puerta a la pelirroja,
siempre que ella conducía era la costumbre, Lena como siempre
disfrutaba esas atenciones, Yulia buscó aquella mesa que habían
ocupado, allí estaba, se dirigieron hacia ella y cuando iban a mitad
del trayecto en una de las mesas estaba la familia de Lena, ella fue la
primera en verles sintió una emoción extraña, pero no fue miedo, apretó
un poco más la mano de Yulia, ésta al sentir la fuerza notó a los
padres de su amada y a dos chicos quienes suponía eran sus hermanos...
buenas noches papá, mamá, hola Sergey, hola Ciryl, buenas noches dijo
el padre, Innesa no contestó, Sergey y Ciryl se levantaron y besaron a
su hermana, buenas noches dijo Yulia, ninguno de los padres contestó,
los hermanos de su chica extendieron su mano y dijeron buenas noches...
permiso dijo la pelirroja y haló la mano de su amada, permiso dijo
Yulia y se encaminaron hasta la mesa... si quieres nos marchamos...
dijo la pelinegra...no, tú y yo venimos a cenar, si les molesta que se
marchen ellos... tú y yo nos quedamos aquí.



La cena transcurrió lentamente, en la mesa de los padres de la
pelirroja apenas se pronunció palabra, Innesa no dirigió su vista en
ningún momento a aquel par, Sergey de cuando en cuando observaba a su
pequeña, le veía sonreír junto con aquella chica, en un par de
ocasiones sus ojos se encontraron, él pudo observar el amor de su hija
en sus ojos, él también la amaba, ya era hora de dejarse de tonterías,
su hija sería siempre su hija... la comida terminó pronto para aquella
familia, antes de salir Ciryl y Sergey fueron a despedirse de su
hermana y la chica que estaba con ella... te hemos extrañado, dijo
Sergey, también ellos te extrañan, concluyó Ciryl, lo sé, contestó la
pelirroja, yo también los extraño, a todos, pero amo a Yulia y no
podría dejarle nunca... para nosotros no es problema, pero para mamá...
dijo Ciryl levantando los hombros, ¿podemos visitarlas? Preguntó Sergey
dirigiendo esta pregunta a Yulia... claro, contestó la morena, nuestra
casa es su casa, pueden llegar cuando lo deseen, le haría mucho bien a
Lena... se despidieron pues los padres ya habían salido del local, el
padre de la pelirroja solamente dirigió una última mirada a su hija, la
extrañaba tanto...



¡Hola Vítali! Dijo la pelirroja al reconocer a su amigo, Yulia se
levantó y le abrazó, luego lo hizo Lena, cómo han estado chicas... por
Dios, no sabía que hacer, he estado viendo todo el rato hacia acá, tus
padres Lena, por lo que vi ya se enteraron y no están muy contentos...
es largo de contar, dijo Yulia, por qué no nos reunimos mañana para
hablar, tu jefe está viendo y no queremos causarte problemas...concluyó
la morena, seguro dijo aquel chico rubio, convocaré a la pandilla, te
llamaré mañana por la mañana a la cabaña Yulia dijo antes de retirarse,
tenía que trabajar.



Las chicas regresaron a la cabaña, casi no has dicho nada Yulia,
dijo suavemente la pelirroja mientras recostaba su cabeza en aquel
delgado hombro... pensaba solamente en lo diferentes que serían las
cosas si tus padres no estuvieran tan molestos, a veces pienso en todo
lo que dejaste por estar conmigo, has hecho un gran sacrificio, lo que
quedó atrás no es nada comparado con lo que obtuve, eres lo más
maravilloso que me ha ocurrido, eres mi vida, terminó la pelirroja
tomando su mano.



Antes de entrar a la cabaña para dormir, las chicas caminaron a la
orilla del río tomadas de la mano, la luna brillaba plena en medio de
aquel cielo azul, Yulia... dijo casi riendo la pelirroja, sabes que aún
no escucho completa Luz de Luna... siempre que la empiezas sucede
algo... dijo viendo coquetamente a la pelinegra... ya la escucharás,
... siempre sucede algo... dijo sarcásticamente la morena... ese algo
era aquel juego hermoso en el que las dos se entendían... mañana
deberíamos sacar sacos para dormir fuera, la noche está maravillosa;
dijo Yulia mientras se sentaba en aquella piedra junto al río, la
pelirroja tomó su lugar en las piernas de su amada, eso sería hermoso,
nunca he dormido a la intemperie, me ha dado miedo... ja, pero conmigo
al lado no hay nada que temer... repuso Yulia alzando su brazo para
hacer un gesto mientras empuñaba su mano y dejaba ver su minúsculo
bíceps... Lena rió, no, dormiré tranquila porque sé que tu padre estará
a pocos metros, sino... volvió a reír e hizo cosquillas en el costado
de Yulia, resbalaron de la piedra y riendo en el suelo se besaron y se
acariciaron hasta que el frío las obligó a buscar el refugio de la
cabaña...


Mientras Lena y Larissa preparaban el desayuno la pelirroja comentó
haber visto a su familia la noche anterior... allí estaban, mi madre
sigue con su actitud, mi padre está dolido pero sé que no se siente
como mi madre..., a veces me parece que veo odio en sus ojos... no
digas eso hija, dijo comprensiva Larissa mientras pasaba un brazo por
encima de los hombros de la pelirroja, es sólo que le está tomando
tiempo aceptar las cosas, no es fácil, yo lo sé, dale tiempo, eso es
todo lo que necesita, tiempo... el desayuno está listo gritó Larissa
para que llegaran Oleg y Yulia, la pequeña de cabello rebelde bajó con
una toalla secando sus cabellos... qué mala suerte... dijo mientras
sonreía, ya no llegué a tiempo para ayudarlas a preparar la comida...
ah, si, dijo Oleg quien venía detrás de su hija aún con un poco de
sueño en sus ojos... no se preocupen, respondió Lena, a ustedes dos les
tocará lavar los platos y estamos a mano... vaya, no les había
resultado hacerse los graciosos, si, nosotros los lavaremos dijo Yulia,
verdad papá... si, dijo mientras sacudía su cabeza negativamente.
Larissa y Lena empezaron a reír, ... por Dios, parece que los estamos
sentenciando a muerte... se sentaron a la mesa y comieron aquel
desayuno, al terminar Yulia y Oleg empezaron a recoger los platos,
deje... dijo Lena dirigiéndose a Oleg, Yulia y yo lo haremos... tú si
no te salvas... le dijo a su amada chica, ambas lavaron los platos y
cuando estaban por terminar el teléfono reclamó su atención... claro
Nicolai, dijo Larissa, enseguida la llamo... Yulia, dijo la madre...
Nicolai quiere hablar contigo... Hola, Nico... respondió efusiva la
pelinegra, cómo te ha ido... que bien, ah si, si, le vimos ayer con
Lena en el restaurante, claro, a las tres está perfecto, dijo y
colgó... Lena, a las tres con la pandilla, vamos a pescar... Lena sabía
que pescar significaba cantar, tomarse algunas copas, contar historias
y claro, pescar...



En aquel palacio a cinco kilómetros de la cabaña, el desayuno era
tan silencioso como la cena, papá, comenzó Ciryl, creo que deberíamos
darle una oportunidad a Lena, ella sólo está enamorada... calla! Gritó
Innesa tu hermana está haciendo algo incorrecto, eso es... es horrendo,
estar con otra mujer... la madre de Lena estaba histérica, no soportaba
la idea de su hija y la otra chica, pero que sus hijos estuvieran
pensando en que estaba enamorada era inaudito, nunca estaré de acuerdo
con semejante aberración... dijo terminante antes de levantarse de la
mesa y dejar a su marido e hijos... Sergey se dirigió a su padre... si
ustedes no quieren saber nada de Lena y la otra chica los comprendemos,
pero nosotros no renunciaremos a nuestra hermana sólo porque ustedes no
pueden admitir que ella ama a Yulia... sé que ella es mi hija, es
nuestra hija y hermana de ustedes, pero aún me cuesta asimilar el hecho
de que no le gusten los hombres... su madre tampoco puede, pero no
puedo negarles el derecho a verla, háganlo si quieren, solamente no nos
presionen, quizá más adelante pueda ser, pero para mí aún no... el
padre de la pelirroja abandonó la mesa, no con el escándalo hecho por
su esposa, los chicos tenían razón, aunque ciertamente él aún no estaba
preparado para enfrentar a aquel par, el tiempo lo curaba todo, quizá
más adelante.
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   21/4/2008, 08:03

Lena y Yulia partieron de la cabaña luego del almuerzo, se reunirían
con la pandilla en el mismo sitio de la otra vez, cogidas de la mano
caminaron de nuevo aquel trayecto bajo el árbol hasta los chicos, se
abrazaron efusivamente, Svetlana y Martina seguían siendo pareja, sus
brazos en la cintura de la otra así lo delataban, Natalia fue la
primera en preguntar cómo les iba, pues Nicolai había contado que ellas
estaban allí y los padres de Yulia también... vivimos juntas, dijo con
una hermosa sonrisa la pelirroja, desde hace seis meses, añadió la
pelinegra, bueno, siete si contamos el mes en casa de mis padres...
qué? Dijo con sorpresa Irina, entonces tus padres se enteraron?...
dirigió esta pregunta a la pelirroja, si, el día del año nuevo, mi
madre nos sorprendió... yo escuché que les habían visto aquí unos días
antes de la noche vieja... dijo Vitali interviniendo en la
conversación, quién te dijo? Preguntó Yulia, nadie en particular, en el
pueblo comentaron que la hija de Sergey Katin había venido contigo...
incluso algunos dijeron que les habían visto “haciéndolo” cerca del
río... Yulia se enfadó... eso es una mentira... lo sabemos dijo
Svetlana, la gente aquí se la pasa inventando historias acerca de
ustedes y de quien se les ocurra, nosotros nunca dimos crédito a eso
que dijeron, pues si venimos y justo después la madre de Lena nos
descubrió, pero fue lo mejor, pues desde ese día estamos juntas... al
terminar de decir esto Yulia abrazó la cintura de la pelirroja...
bueno,... empezó de nuevo, a lo que venimos, dónde está el kvass, tengo
sed, los chicos trajeron las botellas de aquella bebida ligeramente
alcohólica, brindaron con sendos vasos y se dirigieron a la orilla para
probar suerte con las cañas...



Al cabo de una hora de pesca, decidieron prender la fogata, esta
vez sí comerían la cosecha del río, Martina e Irina habían llevado una
cesta con algunas frutas que compartieron con los amigos, Nicolai se
encontraba charlando con las chicas... entonces estuvo duro?... no fue
de la manera más cortés, explicaba Lena al referirse a su ida de casa,
les extraño mucho, pero no podría dejar a Yulia por nada del mundo, la
chica con ojos de cielo tenía su brazo en la cintura de su chica,
recién anoche les encontramos en el restaurante, continuó la pelirroja,
mis hermanos se acercaron, creo que con ellos la cosa está mejor, pero
con mi madre... Alexi interrumpió aquella conversación, vamos, llegó la
hora del concierto, dijo dando la guitarra a Yulia, Lena, dijo Nicolai,
te toca deleitarnos con tu hermosa voz, ahora con más confianza que la
otra vez, se puso de acuerdo con su amor, cantaría aquella canción que
hablaba de cómo se había vuelto loca por su amor, de cómo no estaba
completa si su otra mitad faltaba. Mientras Lena cantaba Martina y
Svetlana empezaron a besarse, Yulia las notó y el deseo de besar ella a
su pelirroja, por qué la deseo tanto?... pensaba aquella morena, ya se,
es que la amo... cuando Lena terminó la canción Yulia se levantó y la
alzó besó sus labios como si tuviera años sin hacerlo... todos quedaron
sorprendidos, aquel par estaba en una nube privada, aquel beso se
interrumpió hasta que Vitali les dijo, chicas... no quieren una
habitación?... todos empezaron a reír con la ocurrencia y aquellas dos
se soltaron con su rostro delatando que aquel cometario no estaba tan
lejano de la verdad.



Cuando el rejol marcó las 8 Yulia y Lena anunciaron su retirada,
dijeron que tenían que cenar ,ja¡, dijo Natalia, a cenar... el sarcasmo
en su voz fue suficiente para que todos volvieran a reír, si, me muero
de hambre dijo Vítali guiñando un ojo a Natalia. Ya, ya, dijo Yulia,
por lo que sea, nos vamos, y rió, tomó la mano de su pelirroja y empezó
a caminar, hasta luego, alcanzó a decir Lena, si, gritaron todos, el
jueves nos vemos, así lo habían prometido, Yulia abrió la puerta del
auto para que la pelirroja tomara su lugar, allí la morena volvió a
tomarla por la cintura y la besó, qué tienes Yulia, fue la pregunta de
Lena, tú sabes, le dijo clavando su mirada azul en aquellos ojos que le
hacían soñar, tú bien sabes que no puedo estar sin ti, estoy contigo...
dijo la pelirroja, lo sé, pero es que te amo tanto... Yulia volvió a
tomar conciencia del sitio en donde estaba... vámonos, no quiero
público... ay Yulia, dijo en medio de una hermosa sonrisa Lena,... o
qué, tú lo quieres?, preguntó, no, yo tampoco quiero público...



Cuando llegaron a la cabaña, Yulia apenas saludó, subió a su
habitación y bajó enseguida con aquella bolsa para dormir que guardaba,
buenas noches señorita... dijo con sarcasmo el padre, ah, hola papá,
dormiremos fuera esta noche, a la orilla del río, Lena quien se había
sentado en la salita con los padres de su chica se percató de que la
morena estaba desesperada por estar junto a ella, a solas, lleven una
linterna, dijo Larissa, mientras sonreía, ella también notó la
intención de su hija de salir pronto de aquel lugar. Cuidado con las
serpientes, empezó Oleg, quería asustar a su pequeña, le divertía tanto
hacerlo, no importa, dijo Yulia, haremos una fogata, también deben
tener cuidado con los lobos, ya papá, no me vas asustar, ya no soy una
chiquilla, está bien “lobito”, ve a tu hábitat.



Yulia cargó con la bolsa para dormir, regresó por un poco de leña,
haremos una fogata, dijo a Lena quien casi se dedicó a observarla, era
tan especial, siempre le gustaba crear esas atmósferas tan especiales
para ella, en casa algunas veces, cuando las finanzas lo permitían,
Yulia preparaba la habitación, velas, flores, a veces eran aquellos
juegos con golosinas, sobre todo desde que le regalaron el frigorífico,
a Lena le vino a la mente aquella vez en que vio cumplida su fantasía
de llevar aquel helado a la cama, recordó los saltitos que dio Yulia
cuando untó aquella vainilla helada en su cuerpo y cómo por primera vez
le escuchó gritar de placer cuando retiró todo aquel helado con su
boca, el deseo llenó los sentidos de la pelirroja, mientras estaba
sentada en una piedra viendo cómo Yulia prendía la fogata volvió a
sentir, así, a distancia sintió a aquel terremoto con ojos de cielo que
prendía su pasión y conocía todos los secretos de su cuerpo... Ya está,
dijo Yulia mientras tomó su lugar junto a aquella pelirroja, rodeó la
cintura con sus delgados brazos y susurró a su oído, esta noche harás
más que dormir a la intemperie, Lena giró para encontrar sus labios con
los de aquella que ocupaba todo su corazón, haremos dijo justo antes
del beso...



Se sentaron abrazadas junto a la fogata, sobre la bolsa para
dormir, parece mentira, empezó Yulia, qué parece mentira? Preguntó la
pelirroja mientras bebía aquel kvass que Yulia había llevado oculto
entre la bolsa, tenerte conmigo, soy afortunada, siempre imaginé llegar
a tener a alguien conmigo, pero nunca imaginé tener tanta suerte como
para que fuera como tú, Yulia, respondió Lena, si a suertes vamos, yo
soy la de la suerte, mi vida no era mala, era solamente como aquellas
películas que ves, de las que no formas parte, era como vivir en blanco
y negro; contigo mi vida tiene todos los colores, es más brillante, más
plena, estoy completa contigo, viví mucho tiempo siendo sólo media
persona... Lena se acercó para besar los labios de Yulia, este beso
suave se les fue deslizando, llegó poco a poco al cuello de la
pelirroja.



Sergey había estado intranquilo todo el día, sabía a su niña tan
cerca y a la vez tan lejos, sus hijos tenían razón, cómo podían ignorar
a su hija, salió de su habitación hasta la salita familiar de la primer
planta, allí sabía que encontraría a su esposa, seguramente hablando al
teléfono con Maia, la madre de aquel chico que quería meterle por los
ojos, Innesa, empezó aquel hombre, creo que debemos hablar... de qué?,
interrogó, de lo que hablamos por la mañana en la mesa, si es de Lena
de quien quieres hablarme pierdes el tiempo, jamás estaré de acuerdo
con lo que está haciendo, mujer! Por favor, Lena es nuestra hija! Gritó
n poco Sergey, lo sé, pero preferiría que... qué?! Volvió a gritar
Sergey, nada, no discutamos más, no voy a cambiar mi opinión, nunca
aceptaré eso que hace Lena.



Sergey subió a su habitación derrotado, hubiera querido hacer
entrar en razón a su esposa, quizá hasta tuvo ganas de hacerlo a
golpes, pero él no era de ese temperamento, él era un hombre que ante
todo creía que se podía razonar... salió nuevamente de la habitación y
tocó aquella que usualmente compartían sus hijos, al abrir Ciryl
solamente dijo: Vean a su hermana cuanto deseen, ustedes son sin duda
más sensatos que nosotros...
Volver arriba Ir abajo
girlez
Lektor
Lektor


Femenino Edad : 27
Localización : españa
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 02/04/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   22/4/2008, 03:08

me encnata esta historia gracias por ponerla!
uf me retrase y me encuentro con un monton!
gracia gracias gracias!

jajaj no pasa nada consentida ^^


****************************

JUNTO AL RÍO



La luz de la luna iluminaba aquel claro hecho a la orilla del río, los
suaves sonidos del agua deslizándose sobre las piedras ponían fondo a
aquella noche especial, los ruidos nocturnos se veían interrumpidos de
cuando en cuando por los sonidos de besos suaves y susurros, aquellas
dos almas se encontraban abrazadas sobre la bolsa de dormir, viendo sus
rostros, metidas una en los ojos de la otra, sintiendo las suaves
caricias hechas en los cabellos, los besos y las palabras de amor, cómo
es que logras esto en mí? Preguntó Lena, qué cosa?, hacer que mi
corazón quiera salirse de su sitio para meterse junto al tuyo, Yulia
sonrió, pues no sé, creo que tanto el tuyo como el mío piensan lo
mismo, al mío también me quiere abandonar para ir tras de ti... al
decir esto último Yulia deslizó su mano bajo la blusa de Lena, mmm,
mmm, parece que encontré una preciosa mano, o mejor, ella me encontró,
dijo la pelirroja con una sonrisa, deja la mano, rió esta vez Yulia, mi
cuerpo entero te quiere buscar... dicho esto Lena introdujo sus manos
dentro de los pantalones de la pelinegra... aún sin quitarle la ropa
empezó a recorrer su cuerpo hasta dónde se lo permitían las prendas, se
colocó sobre Yulia y ella misma se quitó la blusa,... la pelinegra, que
siempre deseaba a su amada tragó saliva y contempló aquel espectáculo
que invariablemente la dejaba atónita, Dios, que hermosa eres! Dijo
sinceramente, buen momento para mencionarlo, dijo Lena sonriendo, Yulia
no pudo contenerse, y así fuera con divinidades o no, su chica era
hermosa, le quitaba el aliento, dirigió sus manos hasta esos senos que
saltaban un poquito al contacto de sus manos, se incorporó un poco para
poder besarlos, Lena sentía cómo las manos de su morena recorrían su
cintura y su espalda, mientras sentía las húmedas caricias de Yulia,
amarró sus manos tras la nuca de su chica, echó su cabeza hacia atrás y
cerró los ojos, notas maravillosas estaban en su cabeza, notó cómo sus
pantalones estaban cediendo ante las maniobras de su amada, sin saber
cómo estaba recostada y era Yulia quien quitaba ahora sus bragas, cómo
podía hacerlo sin que ella lo notara?, era maravilloso, no había
paraíso terrenal escondido en algún sitio, estaba allí, y se llamaba
Yulia... la pelirroja atrajo contra sí a la pelinegra, besó sus labios
apasionadamente mientras quitaba aquella sudadera que la cubría, quiero
sentir tu piel, dijo como si necesitara explicarse, Yulia levantó sus
brazos obedientemente, Lena también la observó, si, sus senos eran más
chicos que los de ella, eran bellos, suaves y delataban muy bien sus
deseos, estaban allí, dispuestos, esperando a su amada chica, Lena
dirigió sus besos hacia esa área y luego los llevó hasta el cuello de
su morena, con un suave giro recostó a Yulia sobre la bolsa, descendió
sus caricias hasta el vientre, sintiendo el calor de aquella boca por
su cuerpo Yulia gimió, de aquella chica inexperta de hace algunos meses
no quedaba rastro, ella era un libro abierto para su amada, le hacía
sentir como nadie jamás lo había hecho, sintió como un líquido algo
frío caía sobre su pecho, Lena estaba vertiendo un poco de kvass en
ella y lo bebía... mucho mejor que de la botella, dijo volviendo a
sorber del pecho de su amada Yulia sintió un escalofrío y no fue por la
bebida, no, saberse amada a cuerpo completo por la pelirroja era la
sensación más extraordinaria que había experimentado, Lena quitó
suavemente sus pantalones y descubrió poco a poco sus piernas, ¿cuál es
tu más oscura fantasía? Le preguntó maliciosa guiñando un ojo, la
pelinegra solamente atinó a decir, tú conoces todo de mi... ja, no me
quieres decir, dijo jugando Lena, claro que la conocía, entonces
mientras dirigía su boca hasta la entrepierna de Yulia y comenzaba a
retirar sus bragas susurró justo en su ingle... tengo mis secretos para
hacerte hablar... Yulia dejó escapar un gritito cuando la pelirroja se
dirigió hasta su boca y con sus manos empezó a trazar dibujos de amor
dentro de ella, Lena besaba el cuello de la pelinegra y volvía a sus
labios para acallar sus gemidos, tus padres están muy cerca... advertía
en susurros, que estén... fue la breve respuesta de Yulia, apenas podía
contener los sonidos que su cuerpo le pedía, cómo podía ponerse a
pensar en sus padres... no, Lena lo era todo, esa sensación de ser de
ella, de sentirla por todo su ser... la pelirroja poco a poco fue
dirigiendo sus besos hasta donde sus manos se encontraban, sin dejar de
hacer lo que hacía empezó a besar la ingle de Yulia, ahora si, ya no
eran gemidos, eran verdaderas exclamaciones de placer, el nombre de la
pelirroja, afirmaciones, la marcha redoblada de su corazón se podía
escuchar en sus oídos, Lena notó cómo empezaba aquel rítmico movimiento
de sus caderas, Yulia estaba llegando, si, te amo, Lena, eran las
palabras que salían de la boca de Yulia... formando un arco con su
cuerpo y enlazando sus manos entre los cabellos rojos de Lena, la
morena alcanzó aquel sitio al que su amada la llevaba, a aquel trozo de
cielo que solamente compartía con ella.



La pelirroja besaba los labios de Yulia, ahora con su corazón más
calmo, con el dorso de su mano la morena acariciaba el rostro de su
amada, el rumor del río mecía aquellas dos almas, Lena posó su cabeza
en el pecho de aquel tornado llamado Yulia que ahora estaba tranquilo,
abrazó suavemente su cintura y cerró sus ojos, Yulia halo una parte de
la bolsa de dormir, cubrió sus desnudos cuerpos y acarició los rizos
rojos de su amada, el perfume del cuerpo de la pelirroja era
sencillamente excitante, siento que no puede haber mayor felicidad,
dijo Yulia, estando contigo soy la más feliz de la tierra, Lena acomodo
su cuerpo recostando el codo de lado y apoyando la cara en su palma...
somos, mi amor, tú y yo somos las más felices de la tierra, Lena besó a
su amada en la frente y viéndola a los ojos completó... si te tengo no
necesito nada más.. Yulia giró suavemente hasta quedar encima de la
pelirroja, quieres kvass? Preguntó la morena, si es de tus labios sí,
respondió entrecerrando sus ojos verdigris, Yulia bebió un sorbo de la
botella y besó los labios de Lena, el sabor el kvass estaba en las dos,
la pelinegra besaba suavemente a su chica, no había prisa, despacio
hizo recuento con sus manos del cuerpo de su amada, todo, todo estaba
allí para ella, Lena quiso acariciar su espalda, Yulia con un estudiado
movimiento sujetó sus muñecas y las posó por sobre su cabeza, inclinada
besaba el cuello y los senos de la pelirroja, quien en medio de jadeos
sonreía, Yulia la soltó y dirigió sus manos hasta aquellos hermosos
senos, a ciegas, pues se encontraba besando la entrepierna de su chica,
sintió su redondez, suavemente sintió la firmeza de aquellos botones
que la invitaban siempre a dar un paseo por aquel paraíso, Lena gemía
mientras Yulia sentía en su boca aquella humedad que le indicaba que
era deseada, que aquel cuerpo añoraba sus caricias, el sabor de su
pelirroja era una bebida excitante, lo sabía de memoria, esa chica
quien ahora daba cabida a sus juguetones dedos disfrutaba tanto como
ella, el calor de sus cuerpos era superior a aquel que levemente
desprendía la fogata, los vivos rojizos se reflejaban en el cabello de
Lena quien sujetaba fuertemente la bolsa de dormir con sus manos,
dentro de ella estaba su amor, a veces creía que su cuerpo no iba a ser
capaz de sentir tanto placer o que quizá ya había alcanzado el máximo
posible, que equivocada estaba, justo ahora, Yulia la estaba llevando
con caricias y con besos a un nuevo orgasmo, la respiración de Lena era
entrecortada, entre gemidos y gritos estaba sintiéndolo nuevamente, más
fuerte, más intenso, Yulia nunca se detenía hasta no lograr que Lena
volara y claro que volaba, Lena era mecida por aquellas manos hasta
tocar el cielo, era conducida por un camino de suspiros y gemidos hasta
donde después de aquella felicidad que experimentaba su cuerpo le pedía
un respiro para quizá más adelante volver a empezar.



La calma posterior a la pasión de aquellas chicas era interrumpida
por suaves besos, sabes que apenas puedo estar sin ti? Dijo Yulia a su
pelirroja, cuando estoy en el hotel, tocando para toda esa gente, todo
lo que quiero es que pasen los minutos y volver a tenerte, volver a
abrazarte, me desespero si no te tengo, no me gusta conducir si no vas
a mi lado... sin ti es como si no fuera yo. Lena escuchaba a la morena,
siempre demostraba su amor, no siempre hablaba de su amor, pero en cada
acto ponía todo su corazón, cada vez que Lena la sorprendía
observándola mientras se mudaba de ropa, como a veces, por las noches
su sueño era vigilado por la pelinegra... la respuesta era la misma
ante aquella pregunta de qué haces despierta?... viéndote, podría pasar
mi vida entera viéndote dormir... ahora Yulia hablaba de lo que sentía
dentro de ella, la pelirroja la abrazó y dijo; todo eso lo sé, y te amo
por eso... la abrazó y durmieron bajo la luz de aquella luna que ahora
se ocultaba tras una nube...


Larissa se levantó temprano, siempre que Yulia dormía fuera del techo
paterno ella se preocupaba, sabía que no le pasaría nada allí, tan
cerca, cincuenta metros no era nada, pero su corazón de madre no podía
acostumbrarse a su ausencia, incluso, había hecho que Lena le llamara
las noches que su pequeña tocaba en aquel hotel para avisarle que ya
estaba de vuelta, la morena nunca lo notó, pues Lena lo hacía mientras
ella estaba mudándose de ropa o en el baño. Aun con la ropa de dormir
Larissa se encaminó para verificar que sus chicas estuvieran bien,
sinceramente su corazón se llenó de ternura, allí estaba su pequeño
diablillo, entre los brazos de la pelirroja, su bello rostro descansaba
en el pecho de Lena, algunos cabellos rojos caían sobre aquellos
oscuros, sin decir nada volvió a la cabaña, sus pequeñas estaban bien,
pues desde aquel día en que Yulia les presentó a la pelirroja, ésta se
hizo parte de la familia, también era su pequeña.



El resto de la semana fue tranquilo y relajante, Lena, Yulia y los
chicos se volvieron a ver tal y como lo habían prometido, sólo que esta
vez se reunieron en la cabaña, fueron recibidos con bocadillos y
algunas bebidas por los padres de Yulia, pescaron y dieron unas cuantas
vueltas en bote, el padre de Alexi lo había vuelto a prestar, no
volvieron a ver a los padres de la pelirroja, pues aunque ellas
volvieron al pueblo un par de veces, donde por cierto eran el blanco de
todas las miradas, los padres de Lena evitaron la salida, no se
marcharon de Konakovo porque Innesa había dicho que no se marcharía
hasta el próximo domingo, justo el día de la partida de las chicas los
hermanos de la pelirroja llegaron a la cabaña, fueron recibidos
amablemente y conocieron a la familia de la chica que vivía con su
hermana... los juzgaron correctamente, buenas personas, trabajadores y
amables, Yulia se supo ganar a aquellos chicos, y no tanto por lo que
hiciera ella misma, ellos notaron los cambios en su hermana, mayor
seguridad, una sonrisa imborrable, ella estaba bien, estaba en lo
correcto, así que si ella así lo quería... quiénes eran ellos para
interponerse, nadie, nadie debía hacerlo, así que pidieron la dirección
del apartamento, irían a visitarles más adelante...
Volver arriba Ir abajo
Yulia
Administrador
Administrador
avatar

Femenino Edad : 36
Localización : en el lado oscuro de la luna
Cantidad de envíos : 1592
Fecha de inscripción : 25/01/2008

MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   22/4/2008, 10:14

MOSCÚ



Al volver de aquella semana de vacaciones las visitas de los hermanos
de la pelirroja eran frecuentes, ellos también llevaban algunos
obsequios, cuando ofrecieron ayuda económica a su pequeña hermana ésta
la rechazó, estamos bien, les dijo, Yulia trabaja duro y yo colaboro
con lo que puedo, ni Yulia ni yo aceptaríamos su dinero, no se
preocupen, la pasamos bien, todo lo que necesitamos es a nosotras
mismas... los chicos comprendieron y se limitaron a pequeños presentes
en cada visita, flores o algunas bebidas.



La noche de un sabado en que Yulia tocaba el piano Lena esperaba
impaciente a su amada, durante todo el día habían estado en extremo
cariñosas, pero se vieron interrumpidas varias veces, Vladimir el
vecinito había querido jugar con Yulia y ésta no le iba a despreciar,
luego más tarde los padres de la pelinegra habían detenido el juego
después del almuerzo y al final, los hermanos de Lena habían llegado a
media tarde para conversar un rato e invitarlas a comer pizza, comieron
en el apartamento y se marcharon a eso de las 7:30, así que no quedó
tiempo, Yulia solamente dijo después del beso antes de partir... cuando
vuelva arreglamos esto... Lena esperaba con aquel libro en el sofá, no
le había leído, se sentó allí desde que la pelinegra salió, pasó página
tras página pero en realidad no había leído nada... cuando escuchó el
familiar ruido de la cerradura su corazón se sobresaltó, allí estaba de
vuelta, eran tan sólo unas horas, pero parecía un tiempo infinito...
Yulia se acercó y besó sus labios a modo de saludo, Lena quitó su
abrigo y lo colocó por cualquier sitio, cómo te fue?, bien, todo mundo
quería piezas especiales, no descansé en toda la noche... vamos a la
habitación susurró Lena en su oído, vamos dijo Yulia levantándose y
dando su mano para ayudarle, en la habitación Lena quitó poco a poco
parte de la ropa de su amada, estando Yulia en camiseta y bragas Lena
dijo, enseguida vuelvo, iba a llamar a Larissa, era mejor hacerlo si
no, era posible que el teléfono sonara también y de nuevo fuera un mal
momento...Larissa, si, ya está de vuelta, buenas noches,... Lena volvió
como un rayo a la habitación, allí estaba su chica, profundamente
dormida justo como la dejo, con la camiseta y las bragas... ni siquiera
se había tapado, estaba rendida... la pelirroja sonrió, hasta mañana mi
amor, dijo suavemente mientras acariciaba sus cabellos y cubría su
cuerpo con la sábana, apagó las luces y tomó su lugar, ese espacio
reservado para su cuerpo en aquella cama, pues su lugar en el corazón
de Yulia era éste entero.



Lo siento amor... fue lo primero que dijo Yulia al despertar, me
quedé dormida... no tienes por qué disculparte, trabajas tanto... no
pasa nada, tú y yo somos más que una noche, tenemos toda la vida... eso
sonaba perfecto a los oídos de la morena, toda la vida... así debía
ser, imaginarse sin aquella chica no pasaba por su mente... claro, toda
la vida... dijo abrazándola en el lecho...



A finales de agosto, Nadya había hecho el intento de acercarse a
Lena, no tengo nada de que hablar contigo, le contestó la pelirroja,
mejor márchate, no quiero ser grosera, Nadya no dijo nada acerca de la
complicidad de la madre en aquella trampa, lamento lo que hice, dijo,
ya no importa, no lograste nada, pero querías hacerme daño, vete Nadya,
quizá vuelva a hablar contigo, pero aún no es el momento... la amiga se
marchó del apartamento, Lena se sintió un poquito mal, ella apreciaba
genuinamente a aquella chica, pero le había fallado, la herida de esa
traición aún estaba abierta, era mejor que pasara el tiempo.



El verano pasó como de puntillas, despacio y las chicas disfrutaron
aquellos días en que ninguna de las dos trabajaba por el día, hacer el
amor con toda esa luz entrando por la ventana era maravilloso, me
encanta verte... decía Yulia, me gusta ver tu rostro y tu cuerpo cuando
estamos juntas... eres maravillosa, hay gente que se pasa esperando a
que las cosas lindas les pasen, pero contigo... tú eres quien busca que
pasen, siempre das lo mejor de ti... la morena halagaba a su querida
chica, era cierto, Lena siempre daba lo mejor de ella, porque Yulia
hacía lo mismo, como no corresponderle a aquella mujer hermosa que
alegraba sus días y sus noches, a aquella chica con ojos de cielo que
la llevaba a ese sitio siempre, aquella con quien compartía muchas
cosas además de la cama, todo, amor, vida, sueños, esperanzas, todo.



A principios de septiembre, Lena y Yulia volvieron a sus
actividades habituales, Lena volvió a hablar con Nadya, quizá ya no con
aquella confianza de antes, pero no había podido ser indiferente, al
final casi comprendía las intenciones de aquella chica...



Ahora que la economía era más afable con la pareja de cuando en
cuando se daban pequeños gustos, iban al cine, comían fuera... incluso
una noche decidieron salir a bailar... Yulia ya algunas veces había ido
a aquel sitio en donde no se les miraba de modo extraño... para Lena
esa era la primera vez, vaya, dijo a Yulia sonriendo nerviosamente, al
parecer todas mis primeras veces serán contigo... Yulia sonrió... me
alegro que así sea, luego de un rato la pelirroja estaba completamente
cómoda en aquel lugar, más de una chica había hecho alguna insinuación,
siendo tan bella no pasó desapercibida, cuando la pelinegra notaba
atención extra por parte de alguna extraña abrazaba más fuerte a su
chica o le besaba para hacer evidente que era de ella... Yulia,
pareciera que esto es una competencia decía sonriendo la chica de ojos
verdigrís, no hay nada que temer, yo soy tuya... si, lo sé, pero ellas
no lo saben y se los hago ver claramente. Yulia sujetaba las caderas de
Lena mientras bailaban aquella melodía, la pelirroja enlazaba sus manos
detrás de la nuca de la morena, sus ojos no se separaban ni un momento,
Lena sonreía al ver su reflejo en el cielo que tenía delante de ella,
besaba sus labios y susurraba a su oído ... te amo Yulia... además de
ser la primera vez en un bar gay, Lena bebió un poco más de la cuenta
esa noche, no tanto para no saber lo que hacía, pero sí lo suficiente
para estar desinhibida y bastante chistosa... un par de veces la misma
Yulia quien, no bebió de más, apenas había podido detenerse, pues los
besos y las caricias de la pelirroja estaban subiendo su temperatura,
el camino al apartamento estuvo plagado de estaciones, algunas muy
delicadas, algunas otras bruscas paradas del auto, Lena bien sabía cómo
volver loca a aquella pequeña que conducía un poco imprudentemente,
pero cómo hacerlo de otro modo si ya casi no tenía puesta la blusa y su
pelirroja metía las manos entre sus pantalones... en aquellos
encuentros nunca hubo rastro de dureza, pero el deseo a veces era
voraz, esa noche, Yulia bregó con la puerta al tiempo que besaba a su
pelirroja, al abrir también detuvo por la cintura a su amada, pues
había estado recostada contra la puerta al ser besada por su terremoto
personal, su terremoto de ojos azules... sucumbieron en aquel sofá de
la sala, la habitación parecía tan lejana y su deseo se estaba
desbordando, la puerta apenas fue cerrada, sus ropas se esparcieron por
la salita quien ahora era cómplice de las caricias, besos y jadeos de
la pareja.



El lunes siguiente a la aventura vivida en la discoteca y luego el
avasallador encuentro de aquellas chicas, Lena escribió algunas notas y
las introdujo a la bolsa donde Yulia tenía partituras y apuntes,
mientras la morena se bañaba, la pelirroja deslizó aquellas esquelas en
medio de una sonrisa pícara, conocía de antemano la reacción de su amor
ante aquellas letras, habría que esperar tan solo un poco, esas notas
darían sus frutos al caer la tarde...


La pelirroja dejó como siempre a su chica en el colegio de niños y ella
se dirigió hasta la universidad, muchas veces había dicho a Yulia que
se quedara ella con el auto pero nunca lo permitió, yo estoy más
acostumbrada que tú a la calle, contestó, yo me las sé arreglar mejor,
además, la universidad está más lejos que mi sitio de trabajo o la
academia, así que, nada, no hay que discutirlo más... Lena aceptó como
usualmente lo hacía, no valía la pena tratar de cambiar la opinión de
su amor, era imposible... Yulia preparó sus cosas para empezar la
clase, escuchen muy bien, les dijo a los niños, sé que esto es
complicado, pero la música clásica es fundamental si quieren estudiar
música, es la base... ahora, escucharán algo de Vivaldi, ustedes ya
investigaron acerca del autor, así que ahora escucharán de él... Las
cuatro estaciones sonaban dulces y perfectas, se podían sentir las
emociones flotar, cuando Yulia volvió la página de su partitura,
encontró aquel trozo de papel de color celeste, la delicada caligrafía
que podría reconocer sin excepción, hacía una invitación que hizo
detener aquella interpretación... ya es suficiente, dijo a los alumnos,
escriban en una hoja qué sintieron al escuchar la melodía... los
alumnos obedecieron sin chistar y ella leyó detenidamente aquella nota,
sintió cómo un agradable calor se le deslizó desde la nuca hasta debajo
de sus caderas...”Al presentar esta nota haré el amor contigo y
recorreré con mi boca cada rincón de tu cuerpo... hasta que no puedas
resistirlo”...
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: LUZ DE LUNA [completa]   

Volver arriba Ir abajo
 
LUZ DE LUNA [completa]
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 3.Ir a la página : 1, 2, 3  Siguiente

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Yuri's Lyrical Secrets :: Fan Fics 18+ :: 18+ :: T.A.T.U-
Cambiar a: